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Misterios y recompensas

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Re: Misterios y recompensas

Mensaje por Kalathor el Miér Sep 14, 2011 12:15 am

La elfa, de repente se decidió a ir al sótano de una manera brusca y súbita. Un poco extraño fue su comportamiento, ni siquiera esperó a que le diese mi confirmación. Cojió y se fue hacia allí. Yo me levanté con cierta lentitud y le hice un gesto a mi fiel compañero para que me siguiese en una caminata con destino al sótano.

Para cuando llegué a la pueta que nos conduciría al misterioso lugar, la chica ya estaba allí forcejeando con la puerta. Parecia que estaba cerrada. Sonreí. Eso tenía fácil arreglo, o al menos yo lo creía así. Golpearía la puerta con una buena patada, pocas puertas hay que se me resistan.

-Eso tiene fácil arreglo

Cojí un poco de carrerilla y le di una patada con todas mis fuerzas y aplicando mi propio peso sobre la puerta. Esta ni se movió, era como golpear una montaña. Volví a repetir la carrerilla, pero antes de que cojiese el inpulso, un extraño sonido hizo que girase mi cabeza. Provenía de las habitaciones del piso superior. Cada vez odiaba más este lugar plagado de magia, cosa que ya odiaba de por si, y misterios. Si fuese un orco, un dragon o cualquier cosa viva, al menos podría verla e intentar matarla. Pero contra la magía no hay nada.

-¡¿Que ha sido ese ruido?!

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Re: Misterios y recompensas

Mensaje por Vanator el Miér Sep 14, 2011 8:33 pm

Empezaba a odiar este lugar, aunque no podía quejarme: yo había elegido estar allí, por ende, cualquier problema era de mi exclusiva responsabilidad. No era tampoco como si pensar de ese modo me consolase mucho, pero digamos que no tenía otra alternativa. Ya estaba allí, en esa casa infernal, plagada de ruidos y trucos. Si moría allí, reviviría solo para darme una bofetada a mí mismo. "El idiota que se mete en problemas solo".

Con todo, en aquel preciso instante, me encontraba un poco más relajado, aunque tampoco era como si fuese el alivio personificado. La dulce melodía que lograba arrancarle a la flauta que tenía en mis labios, parecía endulzar el tétrico y tenebroso ambiente. "La música siempre despierta lo mejor de mi alma". Quise reírme de mi propia cursilería, pero mi boca estaba ocupada.

Con todo, el sonido que realizaba, no impedía que el resto de mis sentidos —en especial ese sexto sentido instintivo y animal que poseía por mi condición— siguieran activos, alerta y en su máxima tensión. Estaba acostumbrado a esa dualidad de mi cuerpo, pudiendo sentirse alerta a la vez que calmado.

A veces más alerta que calmado —me dije a mí mismo, dejando de tocar y sintiendo que algo había cambiado en la habitación. Entorné los ojos y me llevé una mano disimuladamente a la empuñadura de mi espada ligera. "No hay tiempo para flechas". Aunque prefería mil veces mi arco para defenderme, tomaba algo de tiempo colocar la flecha en la cuerda y tenía la ligera impresión de que no tenía tiempo.

¿Pero qué...? —murmuré al distinguir una figura en el rincón de la estancia. ¡Ese monstruo! ¡Ese pulpo! ¡Estaba allí mirándome! Quise endurecer mis facciones e inquirirle el por qué estaba allí —aunque debo admitir que me daba escalofríos— cuando aquel monstruo se abalanzó sobre mí.

Hacía un sonido suave y desagradable, como de succión y me miraba con unos ojos llenos de maldad, ensombrecidos. No atiné a hacer otra cosa que a desenvainar la espada e intentar repelerlo con ella, pero la cosa tomó mi espada con uno de sus tentáculos e intentó desarmarme, mientras que con una de sus manos trataba de golpearme.

"¡¡Traidor!!", grité en mi mente, lo que no tenía mucho sentido. Logré conservar mi arma, pero su golpe me tiró hacia atrás y esta vez el vidrio sí se rompió de verdad. Los vidrios se incrustaban en mi piel, pero no dolían. Gruñí por lo bajo y saqué un arco y varias flechas, lanzándolas mientras caminaba.

Algunas fueron desviadas con sus asquerosos tentáculos, pero uno se clavó en uno de ellos y exhaló un chillido de dolor. Un chillido gutural y extraño. ¿Por qué el ser no hablaba? ¿O acaso solo quería sacarme las vísceras y ya! Con el arco en una mano, salté sobre él, intentando incrustarle la espada donde fuera, con un grito de guerra.

Así que puedes adelantarte a mis movimientos —gruñí, al ver que se defendía con habilidad—. ¿Qué quieres? ¿Matarme? Te costará caro. —Yo no era agresivo ni hostil por naturaleza, pero la repugnancia que me provocaba el monstruo, acompañado de sus continuos ataquen no me ponían precisamente del mejor humor.

No obstante, había algo extraño. No sabía exactamente qué, pero algo en mi interior, me advertía de que había algo sumamente extraño. Y lo comprobé cuando, por octava vez, aquella cosa desvió mi ataque, pero en lugar de contraatacar de inmediato, se quedó observándome. Y durante un segundo pude ver una perfecta copia de mí mismo.

"¡Un doppelgángurs!", caí en cuenta. Era una criatura sumamente peligrosa y astuta, dudaba tuviera la menor oportunidad contra ella, solo, poco preparado y encerrado en un lugar que apenas conocía. No obstante, pensaba vender cara mi vida si pensaba quitármela y me coloqué en una posición defensiva, listo para lo que quisiera hacer. No obstante, continuó estando allí, obsevándome.

No estaré mirando tu cara eternamente —gruñí.

Es tu cara —dijo mi clon y mi voz se escuchó extraña. Entorné los ojos. Hubiera sido gracioso si aquella cosa no hubiera querido arrancarme el hígado. Antes de que pudiera responder o atacarle, mi segundo yo se echó a reír. No creo haberme reído de aquella manera alguna vez. Y comenzó a caminar hacia la salida, mientras me miraba de forma desagradable. Agarró un trozo de vidrio y me lo lanzó, como si aquello fuera un juego de niños. Y desapareció por el pasillo, sin dejar de reírse.

"Está bien, estoy vivo... eso es algo bueno". Suspiré de alivio, inspeccionando mi cuerpo en busca de heridas, pero parecía estar bien. Solo algunos rasguños y moretones, nada grave ni especial. Miré a mi alrededor. Aquella sala había quedado destrozada. "Espero no me culpe por el desastre".

¡¡Mierda!! —grité cuando un sonido espantoso, chillón e imprevisto salió del suelo de repente. Era la flauta que había emitido lo que, en algún instante, podría haberse interpretado como una risa estridente, que seguramente se debe de haber oído en toda la casa. "¿El resto también tendrá que enfrentarse con monstruosidades graciosas?", me pregunté e inspeccioné el pasillo en busca de intrusos.

No sentía nada. Por lo que, receloso y desconfiado, encaminé mis pasos hacia el primer lugar en el que había estado: el vestíbulo o algo así. Esperaba que allí no me encontrara ninguna sorpresa.
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Re: Misterios y recompensas

Mensaje por Arwen & Pasifae el Sáb Sep 17, 2011 4:39 am

Pasifae puso los brazos en jarra mientras miraba con desdén al bárbaro que intentaba derribar la puerta, era tan ridículo, los hombres siempre usaban la fuerza bruta, no era tan difícil pararse un segundo a pensar, la puerta no se iba a abrir por muchos golpes que le diese. Ambos escucharon el estrepitoso estruendo, las dos jóvenes cruzaron una mirada de complicidad y Arwen asintió. Se acercó a la puerta que daba al pasillo, pero no le dio tiempo a abrirla, alguien se le adelanto desde el otro lado y casi se da de bruces contra él.

Era el licantropo, su aspecto era lamentable, aunque no mostraba ninguna herida grabe tenía el cuerpo lleno de rasguños, y no precisamente de los que se causan por accidente, estaba claro que había mantenido una pelea, eso podía explicar el ruido, la pregunta era ¿contra quien?

-¿que ha ocurrido?- Pregunto con una mirada fría que permanecía clavada en él.

ººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººº

Mientras tanto, en el sótano el criado caminaba lentamente por el pasillo arrastrando el cuerpo del antromorfo y no precisamente con cuidado.

-¡Siembre obedeciendo!- Refunfuñaba a gritos- Baja abajo y traeme a nuestro desafortunado invitado...haz esto...haz lo otro...¡Estoy harto! Y este bicho pesa como un condenado.

ººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººº

Zyrxog se encontraba en aquella extraña dimensión, en aquel bosque que poco a poco se marchitaba, con aquella extraña joven que lo único que deseaba era un poco de diversión, y que parecía que no la iba a encontrar en actual compañero. La joven miro con tristeza el bosque a la vez que miraba a la criatura con enfado, parecía muy cabreada, una extraña aura se formaba a su alrededor, densa y oscura.

-Si no quieres jugar jugaré sola.

De nuevo el paisaje cambio, pero esta vez no se encontraban en un hermoso bosque, era un lugar frió y húmedo, un lugar que Zyrxog conocía muy bien, había caminado tantas veces por aquellas alcantarillas, pero aunque no sabía el que había algo distinto en ellas. La joven todavía desprendía aquella extraña aura, se movía a su alrededor sin dejar de mirarle.

-¿Te gusta?-Su sonrisa era extraña, aunque era dulce iba acompañada de una mirada que escondía una maldad que ningún mortal podría albergar.

Pero al igual que se había formado la imagen de las alcantarillas se fue, pero esta vez era distinto, no se formo otra nueva imagen, solo había una oscuridad en la que caía, y el grito desgarrador de la joven.

ºººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººº

En el vestíbulo la cosa no había cambiado mucho por el momento, mientras Pasifae y Vanator hablaban, Kalathor no dejaba de mirar a su compañero de cuatro patas, este parecía nervioso y no dejaba de moverse, de improviso salió corriendo por la puerta abierta que había dejado el licantropo desapareciendo por el pasillo que conducía a las habitaciones, el bárbaro lo siguió intentando alcanzarle pero el animal corría como un demonio y pronto ambos desaparecieron de la vista.

Spoiler:
[off.rol Bueno, voy a dejar hasta el jueves para responder, si no lo habéis hecho os salto y listo.

Kalathor- Puedes perseguir al lobo hasta donde quieras pero en algún momento dejaras de verlo y aunque lo busques no lo encontraras, puedes hacer lo que quieras menos volver al vestibulo.

Vanator- puedes hablar con Pasiafe y además te toca relatar como aparece Kalathor diciendo que no ha encontrado a su lobo, aunque no es el verdadero Kalathor, y a partir de ahí puedes hacer lo que quieras.

Zyrxog- La joven ha hecho algo contigo, pero esa oscuridad y lo que ocurra te toca a ti imaginartelo.

Bueno, ya esta dicho todo, cualquier duda mp y si hay alguna ausencia por favor avisar. Que se os ocurran muchas cosas XD





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Re: Misterios y recompensas

Mensaje por Vanator el Miér Sep 21, 2011 7:09 pm

Caminar. Caminar. Caminar. Encontrar el camino de regreso a un lugar más civilizado e inspeccionar cada pelusa del lugar —lo que no era precisamente fácil— en busca de aquella cosa que me había atacado. No parecía estar cerca, pero bien podría estar justo detrás mío.

Volteé bruscamente. Nada, por supuesto. Fruncí el ceño, entornando los ojos. Aquella mansión, definitivamente, había sido una de esas pésimas ideas de las que luego me arrepentía. "¿Cómo pude venir a meterme aquí?" Sí, la curiosidad sí que mata al gato.

Y no es consuelo morir sabiendo en este caso —murmuré para mí mismo, en un estúpido intento de escuchar mi verdadera voz. Era increíble lo bien que la había imitado aquella cosa. Bueno, se supone que eso hacían, pero no dejaba de ser siniestro.

Con todo, al final logré vislumbrar el vestíbulo. Apreté el paso con recelo, pero deseoso de llegar a un lugar que intentaba identificar como más seguro. Al abrir la puerta, ahogué un gruñido al notar que alguien se venía encima de mí y pensé de inmediato en atacar.

Diablos. —Fue todo lo que dije al notar que parecía alguien conocido.

Entré en el vestíbulo y, en efecto, pude reconocer a otros invitados de aquella mansión. Arwen y el muchacho agresivo con su compañero lobo.

¿Qué ha ocurrido? —me preguntó él, mirándome con desdén.

"Gracias por preguntar sobre mi bienestar", quise decirle con un gruñido, pero no tenía caso. No se conocían, no tenía por qué mediar amabilidad o cortesía entre ellos. Por lo cual, se irguió completamente y le devolvió la mirada con serenidad.

Me atacó un doppelgángurs —expliqué sencillamente—. Me imitó a mí mismo y bueno... luchamos, pero aparentemente se cansó rápido. —Miré a ambos, con desconfianza, pero parecían bastante reales. No es como si yo pudiera saberlo realmente, pero mis instintos no se habían activado. Todo parecía en orden.

¿Qué ha pasado acá? —pregunté, tratando de buscar información útil, pero aparentemente todos se habían dispersado por el lugar—. No les ha pasado nada ¿verdad?"Sí, preocúpate por ellos. Como si fueran a hacer lo mismo." En realidad, era un asunto de supervivencia. Aliados nunca sobraban y asgurarse de que todo estaba bien, era una ventaja para todos.

Es obvio que este lugar es peligroso, pero no podemos salir. Intentemos no separarnos —comencé a decir, cuando sin previo aviso el lobo del otro sujeto salió corriendo rumbo al pasillo, sumamente inquieto. Obviamente, su dueño lo siguió sin perder tiempo y no logré detenerlo—. Diablos. Seguro es una trampa.

Intenté ir detrás, pero me detuve. ¿Sería lo correcto? Observé a Arwen, que se mantenía en silencio y fruncí el ceño. Estaba indeciso. ¿Y si atacaban al hombre y no acudía en su ayuda? ¿Y si moría? "Tranquilo, a ti no te pasó nada ¿verdad?"

Espero que vuelva —musité, dirigiéndome a la joven. Había algo extraño en ella. En su mirada. En su forma de... estar allí. Entorné los ojos, pensando que quizás fuera otra trampa, pero esa sensación la había tenido desde que la vi. Era claro que había algo muy singular en ella, aunque no sabría decir qué y no preguntaría—. No hay ningún lugar seguro en este lugar.

Antes de escuchar cualquier respuesta de parte de la joven, la puerta volvió a abrirse, apareciendo el hombre que se hubo ido hacía solo segundos. Abrí los ojos, sorprendido. Lucía furioso y quizás algo triste.

No lo he encontrado —murmuró con los dientes apretados de cólera y preocupación. Supuse que hablaba del lobo. Mi rostro dibujó una expresión de inquietud. Seguramente el animal se habría perdido entre los pasillos o quizás había sido atacado.

Lo lamento —murmuré, sincero, aunque realmente no había querido decirlo en voz alta. Ambos me miraron, con cierto desprecio—. Puedo ayudarte a buscarlo. Soy... bueno con los animales —susurré evasivamente, no queriendo dar información demasiado relevante.

No obstante, él no contestó. Interpreté que no necesitaba mi ayuda y, aunque no me sentí ofendido, sí algo irritado. ¿Acaso no se preocupaba de su compañero? ¿Por qué rechazaba mi ayuda? "Él no puede saber que puedes ayudarlo", traté de decirme, procurando calmarme, pero no lo conseguía.

El orgullo no te llevará a ningún lado —gruñí por lo bajo, caminando hacia un rincón y apoyándome en la pared, cansado de todo aquello. Sin embargo, tampoco recibí respuesta, lo que era muy extraño. Mi nariz captó un aroma extraño en el aire y, aunque no le hice mucho caso, recordé que me encontraba en ese lugar peligroso y que no podía bajar la guardia.

Miré a Arwen, que observaba la situación como una cazadora esperando la oportunidad y de pronto sentí que no podía confiar ni siquiera en mi sombra. ¿Y si ambos era como la cosa que me había atacado? "¿O si él lo es y ataca a alguien?"

En ese preciso instante, el hombre se echó a reír. Era una risa grave, como la de un volcán, profundo y vibrante. "Ese estilo de risa..."

¡No es el verdadero! —grité, sacando mi arma y apuntándolo directamente. Y durante un segundo nadie se movió. Miré a Arwen. Y miré al sujeto.

"Odio esta casa".
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Re: Misterios y recompensas

Mensaje por Zyrxog el Vie Sep 23, 2011 12:32 am

El bosque se marchitaba lentamente la vida era extruida de cada hoja, de cada brote y rama, mientras estas cambiaban de color y crujían por su peso, la abominación miraba a la mujer, aquel lugar dejaba de ser lo que era para convertirse en algo semejante al corazón de la criatura, de la tierra pronto comenzó a burbujear aquel limo verde, pudriendo con su toque la hierba que aun quedaba, el viento comenzó a soplar, viento helado como el alma, era un pantano, un pantano en donde la vida se extinguía y marchitaba como todo lo que tocaba, mas la aberración permanecía seria, no había emociones en su frio rostro, sus ojos grises tan solo miraban a la hembra, aquella que lo había traído a ese lugar, aquella que parecía una niña en su diversión, mas pronto todo cambio, fue como si aquel pantano hubiera sido tragado por la tierra y junto con el las dos criaturas de ese lugar, el ambiente comenzó a cambiar, aquel hedor rancio de aguas estancadas, ese goteo incesar de los muros y cañerías el caminar de las ratas entre las paredes con su incesar roer.

-Juega sola, yo me largo… no tengo tiempo para perderlo con inferiores miserables-

El tono que hablo la abominación era desagradable, como si despreciara a la mujer y no sería muy errado, ya que la aberración miraba con desprecio a todos los seres, inferiores sin valor, sin una razón de existir más que ser herramientas que cuando ya no fueran útiles serian desechadas sin piedad ni remordimiento, la abominación miro como aquellas cañerías se extendían hasta donde la vista se perdía, de cómo las paredes eran cubiertas por el limo y moho, era una alcantarilla, una como muchas que había visto y habitado, la humedad, el aroma a descomposición, cualquiera podría tener nauseas y vomitar en ese lugar, pero la aberración se sentía como en casa, de reojo miro a la mujer, una tenue aura oscura comenzaba a envolverla, sus palabras fueron infantiles, como una niña caprichosa a la cual no le dan lo que quiere, como una simple inferior que exige algo que no merece ni podrá tener jamás.

-Hmm… por lo menos es más agradable que ese bosque famélico-

Mas las alcantarillas duraron poco, como antes había pasado con el bosque se escucho como la roca se partía y resquebrajaba, las cañerías de metal y barro se retorcían hasta desaparecer, el agua se arremolinaba como si fuera tragada y era lo que sucedía, pronto a oscuridad reino todo ese lugar y la abominación sintió que caía, caía a la oscuridad, una caída que no se detenía, el viento golpeaba su rostro, su túnica se arremolinaba y pegaba a su piel, el frio rozaba su cuerpo, los ojos de la aberración miraban la penumbra que lo rodeaba, como la garganta de una criatura gigante, mas no sentía miedo, aquella caída le recordaba el puente, los dientes y ojos, como las risas infantiles de aquellos horrores del pasado lo miraban con esos perlados dientes, como sus blancos cuerpos palidecían contra la luna, los tentáculos de su rostro se movían erráticamente debido al aire, mas la mujer estaba a su lado, la hembra reía como si todo fuera una diversión mientras ambos caían.

-Dime una cosa inferior *se escucho aquella voz que rasgaba el aire y lo hacía gemir* ¿acaso esta es la diversión?-


La mujer lo miro extrañado, era demasiado serio, muy amargado, parecía uno de esos viejos que se sentaban a leer solamente y que repudiaban el sol y las flores, la mujer giro sobre si misma haciendo una pirueta en el vacío, siempre sonriendo de forma burlona y oscura, mas la abominación perdía la paciencia, era verdad … en su mundo no había colores, solo oscuridad, en su mundo no existía el canto de los pájaros si no únicamente los gemidos de los inferiores cuando la vida se les escapaba gota a gota por sus manos.

-SI esto es diversión… wiiii… diviértete pulpo… diviértete pulpo… hay que divertirse antes de morir… wiiii-

El cefalópodo frunció el ceño, era desagradable aquella compañía y estaba seguro que terminaría muerto en ese lugar, mas no aun… ni pronto, primero tenía que encargarse del anciano y sin dudarlo cerro sus ojos, escucho el viento en caída mientras sus tentáculos se movían lentamente.

-Patético inferior…-




Patetico  Invitado no eres mas que un inferior ... una alimaña que deberia de pisar con mi pie


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Llevo varios cadaveres a mis espaldas: Rue, Elena, Aleria, Jack Cross, Erik, Fayt Reeden, Malblung Anwarünya, Lairë Tinúviel, Naerys, Björki Gotriksson, Sheoldred, Silence, Ferenec, Iosif, Tuxy, Light Yagami, Vanegan, Jarko, Hans Stoker ... quizas el proximo seas tu Invitado
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Re: Misterios y recompensas

Mensaje por Arwen & Pasifae el Vie Oct 28, 2011 3:02 am

La elfa miraba a Kalathor con curiosidad, el bárbaro que había desaparecido en busca de su sabueso había regresado con la pena de no haberlo encontrado, pero no era eso ni por asoma lo que suscitaba la curiosidad de la bruja, notaba algo extraño algo diferente. Hasta que no echó a reír no se alarmo de verdad, pero ni siquiera en ese punto se llego a percatar de lo que ocurría, solo las palabras del licantropo pudieron aclarar la situación.
"No es el verdadero" ¿quien se suponía que era? Pero conociendo aquella endemoniada mansión no era nada bueno.

El más rápido fue el falso bárbaro, se abalanzó sobre Vanator y le propino un fuerte golpe en la cabeza con algún tipo de objeto del mobiliario, este cayó al suelo, seguramente no estuviese muy malherido y ni mucho menos muerto, la bruja se iba a preparar para socorrer a su compañero o ya se ha dicho matar aquella abominación desconocida pero algo se lo impidió. La puerta del sótano se abrió de pronto, y algo tiro de ella fuertemente cerrando la puerta detrás de ella. Chocó contra una pared y se desplomo contra el suelo, no perdió la conciencia pero cerca estuvo de ello. Tardo un poco en levantarse pero cuando la hizo la cabeza parecía amenazarla con estallar, el dolor era insoportable.

-¡Dejame a mí! ¡yo se lo que me hago! Claro, como Pasifae es la lista y fuerte.

-Suhh, callate, que no saber como me duele la jodida cabeza.

-¿¡Te recuerdo que estas en mi cuerpo!?

Arwen se cruzo de brazos en su forma espectral y comenzó a caminar por el oscuro pasillo mientras refunfuñaba por la bajo. Pasifae la siguió sin parar de frotar la cabeza donde se había golpeado. La elfa incorpórea se adelanto un buen trecho de su compañera mientras esta caminaba calmadamente mirando con curiosidad cada una de las puertas cerradas que se encontraba, pensando que podrían esconder detrás aquellos pedazos de madera. De pronto se oyeron los gritos de su compañera y Pasifae corrió por el pasillo hasta chocar, si fuese posible, con ella.

-He visto al criado, esta arrastrando al pulpo feo que vimos al llegar.

Ambas corrieron todo lo que pudieron hasta que alcanzaron al criado que dio un brinco al ver a la joven, soltó al Zyrxog y salió corriendo como alma que lleva el diablo.

-¿Estará muerto?

-No lo está.

Sacudió al antromorfo, al principio esto no reacciono pero tras varios minutos pareció volver en si.

ººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººº

Vanator despertó al poco, se encontraba en el mismo vestíbulo pero no había rastro de la criatura, ni tampoco de la elfa, solo estaba él. La puerta del sótano estaba abierta y por la del pasillo por donde había entrado en un principio se reconocía un reguero de sangre. La pregunta ¿De quien era?


Spoiler:
Bueno, siento la tardanza pero este mes ha sido horrible, pero creo que ya vuelvo a estar bien de tiempo. Quiero terminar la aventura, así que no me importan que sean post cortos lo esencial es llegar a 3-4 post como mínimo para poder cerrarla.
No hay tiempo para postear pero como ya dije cuanto más rápido mejor.
Kalathor ha tenido un mes mio de ausencia para postear, como no ha respondido si este post no lo hace esta muerto.
Vanator tienes libertad para hacer lo que quieres, si elegir ir por el pasillo no podrás avanzar mucho porque no puedes encontrarte con nosotros.
Zyrxog, puedes aliarte con Pasifae o ir por libre, si decides avanzar por el pasillo llegaras a la sala del principio donde esta el viejo pero ahí acaba la cosa, el resto me toca a mí.




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Re: Misterios y recompensas

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