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Seguridad y Prosperidad

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Re: Seguridad y Prosperidad

Mensaje por Fishlegs el Vie Nov 04, 2011 3:47 pm

Las fauces del antropomorfo dibujaron una enorme sonrisa al escuchar pronunciar aquellas palabras a Eleazar. ¡Dijo que le alegraba la compañía! ¡Su compañía! Claro, ¿de quién sino? Cada vez crecía más y más su orgullo, haciéndole olvidar el dolor de sus heridas y golpes. ¡Ese aventurero le había escogido a él como compañero! De acuerdo, no lo había dicho en ningún momento, pero la mente de Fishlegs funcionaba de manera muy distinta a la de los demás… cuando funcionaba. Estaba convencido de que el aventurero Eleazar le había aceptado a su lado, sino ya le habría intentado espantar como la gran mayoría de aventureros a los que se había arrimado.

-¡Fishlegz defenderá al aventurero Eleazar! ¡Fishlegz no ze queda atráz!-negó con convicción.

Pero a punto estuvo de caer de la espalda de Eleazar cuando éste corrió por aquellos callejones, persiguiendo a algo o a alguien. La criatura se pegó todo lo posible a él, encogiendo su cuello y asomando su cabeza sobre el hombro del humano, enroscando en lo posible su cola de pez a su torso. Hacía algo de frío, pero por suerte Fishlegs soportaba bien la humedad, dado que estaba adaptado a la vida acuática, pero la piel del humano parecía ligeramente más pálida. ¡El aventurero Eleazar tenía frío! Miró a todas partes, buscando una manta. ¿De dónde iba a sacar una manta en plena carrera? ¿Qué estaban persiguiendo?



¿Era metal lo que palpaba bajo sus manos palmeadas, tras la tela de la capa de Eleazar? No tuvo oportunidad de comprobarlo enseguida, pues el aventurero se detuvo.

-¿Qué perzeguimoz? ¿Un monztruo? ¿Dónde eztá? ¡Fishlegz ze encargará de…!

Sus palabras quedaron interrumpidas por un súbito tirón y, antes de que pudiera darse cuenta, ambos se encontraban en el interior de una oscura habitación. Fishlegs Desenvainó instintivamente su espada, aún sin soltar la espalda de Eleazar con su otra mano. ¡Nadie iba a tocarle! ¡No señor! En cambio… aquella voz no sonaba como alguien agresivo, ni mucho menos. Sonaba como la voz de una mujer, bastante preocupada, cosa que se confirmó al encender ésta un candil. La lengua de fuego iluminó suavemente su rostro y el resto de la habitación, aunque la capucha que llevaba ocultaba gran parte de sus rasgos y solo dejaba ver algún mechón rubio cayendo por su frente. Fishlegs tenía claro que no confiaba en ella, pero rápidamente recordó su promesa y guardó su espada, volviendo a agarrarse con su otra mano al hombro de Eleazar.

-¡Fishlegz zabe quien ez Rain!-exclamó, orgulloso de saber la respuesta a una pregunta.- ¡Ez la mujer loca del palo!

Había escuchado su nombre de boca del hombre-pájaro, así que sabía a quién se refería, pero al parecer la mujer no se refería a eso cuando hizo su pregunta. Les advirtió que no comieran ni bebieran nada de lo que ella les diera, que era… era…

-¡Una bruja!-clamó estirando su cuello.- ¡Fishlegz zabía que no era de fiar! ¡No, no! El aventurero Eleazar y Fishlegz acabarán con la bruja y zalvarán al pueblo. ¡Zeremoz héroez!

Pero Eleazar no parecía muy convencido y esto extrañó a Fishlegs. Porque Fishlegs no entendía que una mujer que les llama desde un callejón, les arrastra hasta su casa a oscuras y balbucea cosas sin mucho sentido sobre brujas y urracas no era una fuente de información muy fiable.

Cuando la mujer terminó su advertencia de “no salgáis de noche”, ambos salieron de la casa, que de nuevo quedó sumergida en las sombras. “No salgáis de noche”… Fishlegs temblaba de emoción. ¿Por qué no debían salir de noche? ¿Qué pasaba a esa hora?

-¡Averiguemoz qué paza de noche!-sugirió.- ¡Zerá toda una aventura!

Pero Eleazar le miraba con preocupación y grandes dudas reflejadas en su rostro, percatándose de que ya estaba atardeciendo. Fishlegs comenzó a mordisquear la tela del hombro de Eleazar, intentando rasgarla para poder devorar el metal que había debajo, pues tenía tanta hambre que los rugidos de su estómago podían oírse a la perfección. Necesitaba metal, su cuerpo se lo pedía y, al recordar este hambre, de golpe se sintió más débil y desganado, soltando un suspiro quejumbroso.

-Rain ez una mujer mala.-respondió Fishlegs frunciendo el ceño ante el comentario de Eleazar, dejando la tela de su hombro.- A Fishlegz no le cae bien.

En realidad, su opinión del asunto se limitaba a eso: no confiaba en ella, no le caía bien. ¿Qué pensar después de haber sido apaleado por ella? ¿Y todas esas miradas que le lanzó? Fishlegs no entendía más allá de eso. Le parecía una mujer mala, y era demasiado inocente como para mentir o guardarse esa opinión. La bruja era un añadido que sin duda alimentó su imaginación. Si Rain era hija de la bruja, entonces ella también debía ser una bruja, ¿no? Eleazar no parecía pensar así, y al escucharlo el antropomorfo descubrió que tenía razón. No podían juzgar a Rain por algo que había hecho su madre. Tal vez ella no tuviese nada que ver… pero a Fishlegs no le gustaba, y ese talvez se transformaba en un “¡Rain ez una bruja horrible y malvada que cocina niños en un caldero negro!”

Eleazar le tomó en brazos y lo bajó al suelo sin que la criatura ofreciera resistencia. Fijó su amarilla mirada en él durante su deducción, aunque aproximadamente hacia la mitad su mente dejó de recibir información y se distrajo con el brillo de la armadura del aventurero, provocando un nuevo rugido de su estómago. ¡Tenía tanta hambre!

-Fishlegz no dirá nada, no, obedecerá al aventurero Eleazar.-prometió.- Pero Fishlegz mantendrá loz ojoz abiertoz. ¡Vigilará a Rain!-dijo envalentonado.- ¡Fishlegz zaldrá de noche y atrapará a la bruja!

Eleazar se quedó un segundo en silencio, como si estuviera recordando algo. Fishlegs le miró con su cabeza ladeada, sin comprender, pero el aventurero le volvió a tomar en brazos y le colocó de vuelta en su espalda.

-Fishlegz tiene hambre.-suspiró, apoyando su cabeza en el hombro del humano.- ¿No podemoz comer nada de nada?

Mientras caminaban, el antropomorfo se dedicó a mordisquear la hombrera de Eleazar, algo somnoliento por el hambre y el cansancio. Tan cansado estaba que se quedó dormido a su espalda, apoyado sobre su hombro.
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Re: Seguridad y Prosperidad

Mensaje por Wrath Alexei el Miér Nov 09, 2011 1:12 am

La subida era muy pesada, no tanto por la mujer, la cual apenas provocaba esfuerzo al ser levantada, sino por todo lo que pesaba en mi espalda; los errores, la indiferencia de la gente ante el sufrimiento de uno de los suyos, ¿Qué tenía aquel pueblo que hacía que todos se comportaran como bestias egoístas e insensibles?, ni siquiera había podido notar la caminata de Rain, incluso mientras era curado, mis movimientos eran automáticos, mi mente estaba extraviada en un sitio demasiado lejano, tratando de entenderlo todo, observando con penetrantes ojos todo lo que hubiera sucedido hasta ahora, no obstante, aquella última pregunta me había extraído de mis meditaciones.

- Lo siento mucho Señorita Rain, de verdad lamento que tenga que hacerme esa pregunta, nadie debería de estar intrigado en los motivos que nos llevan a ayudar a aquellos que lo necesitan, ¿de verdad creyó en algún momento que podría dejarla abandonada?, ¿a la merced de dos viajeros desconocidos?; lamento mucho como va a sonar esto, pero me parece triste, no se lo puedo explicar de una forma que usted lo comprenda totalmente, pero yo sería incapaz de algo así, yo nunca dejaría de protegerla Señorita Rain, porque cuando veo en sus ojos, yo sé que lo merece, que vale la pena arriesgarse por usted.

La situación se ponía un tanto incomoda por momentos, aquella cercanía con la mujer me provocaba sentimientos encontrados, hacía mucho tiempo que había decidido abandonar aquel camino, el corazón me punzaba con el toque de las manos de aquella mujer, pero ella no había sido la primera; antes, mucho tiempo antes, una mujer se había encargado de alojarse en mi corazón y entonces había muerto, por lo que su sonrisa aun me perseguía.

Lentamente tomé la mano de Rain que aun limpiaba mi rostro y la aparté delicadamente mientras me incorporaba.

- Creo que ya está limpia; le agradezco mucho sus atenciones mi Señora, le ruego que cuente conmigo para cualquier cosa que necesite.

Fue entonces que mi cuerpo se movió de forma inconsciente, se acercó lentamente y beso uno de los ojos de la mujer mientras sostenía su barbilla, pero aquello no pasó de ahí, pues de nuevo el recuerdo de mi antiguo amor acuchillo con malicia mi corazón, que ahora se sentía prisionero de cadenas que no podía romper; me alejé sutilmente de Rain y observe ansioso la ventana, con la esperanza de poder pasar por alto lo que acababa de suceder.

- Me preocupa Anne, el clima en esta región es demasiado azaroso, en verdad me resulta imposible saber la razón, no entiendo cómo pueden abandonarla a su suerte, vamos Señorita Rain, usted puede decirme, ¿a que le temen tanto?


Sabía de antemano la respuesta, “Charlatanerías”, “Habladurías”, “Chismes sin sentido”, era la misma respuesta que surgía sin cesar de los labios de Rain y Ansuro, era obvio que no me responderían, pero ya habían muerto dos personas en una búsqueda que cada vez parecía más infructífera, pues con cada momento que pasaba observando la ventana y recordando la sangre tiñendo la nieve, me parecía mucho más difícil encontrar a Anne, no podía resistirlo; no contaba con conocimientos médicos como para ayudar a Rain, sabía que no me dejaría ir al bosque sin ella y el tiempo era demasiado precioso, la desesperación atenazaba mi mente por lo que hice lo que siempre hago en estas situaciones.

Mi mano buscó por sobre mi pecho y encontró el precioso relicario que yo atesoraba como a mi vida, lo abrió lentamente y las notas empezaron a inundar la habitación, mis manos encontraron mi flauta y acompañaron el canto de una melodía tan conocida, que no hacía falta pensar en ella; así huía, así era como lograba que mi espíritu se elevara junto con las notas, con viejas melodías de mi patria que viajaban sobre el viento, esperaba yo que hasta mis padres, relajando mi espíritu y permitiéndome observar mi hogar, no aquel construido sobre las montañas, sino el que está conformado por el viento, las nubes y el azul puro del cielo abierto, el lugar donde un Divium es señor de sí mismo y de todo lo que observa.
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Re: Seguridad y Prosperidad

Mensaje por Sylver el Miér Nov 09, 2011 1:26 pm

Durante los segundos en los que ella estuvo desinfectando su herida sin necesidad, meditó las palabras del divium en silencio... y no podía estar más de acuerdo con él. Era triste. Anne era bonita y buena, muchos la querían o decían quererla, pero nadie se arriesgaba por ella. Era realmente triste. Pero el comentario sobre sus ojos....¿que podía ver el, a parte de un pozo sin fondo, en sus ojos oscuros y apagados?

El escapó de sus manos, tal y como ella esperaba que hiciera en cualquier momento, aunque hizo algo que jamás se habría esperado. Cerró los ojos de forma instintiva ante su acercamiento.....y el besó uno de sus párpados. Rain se quedó quieta, inmóvil, apenas respirando. Casi podía sentir como sus mejillas enrojecían con cada latido de su ahora acelerado corazón.

El lumini ahora le daba la espalda, mirando por la ventana, y Rain tomó rápidamente la botella de licor con la que lo había estado curando y dio un rápido trago. El fuerte licor le picó en la garganta y la hizo comenzar a toser con los ojos lagrimeando.

- Me preocupa Anne, el clima en esta región es demasiado azaroso, en verdad me resulta imposible saber la razón, no entiendo cómo pueden abandonarla a su suerte, vamos Señorita Rain, usted puede decirme, ¿a que le temen tanto?

Rain trató de dejar de toser y mirarle. Aun podía sentir la cercanía con él, a pesar de que Wrath se hubiera alejado. Aun estaba envuelta en sus palabras de terciopelo y honor. Algo.....algo hacía que quisiera acercarse más a él, confiar en él.... pero ¿podía confiar en él?

-....Ellos temen....cualquier cosa que sea un poco distinta a ellos. Tambien te temerían a ti si vivieras aquí. ¿Qué harías si todos los días te trataran con desprecio y crueldad?

¿Qué harías? ¿Te vengarías? Rain no tuvo el suficiente valor para hacerle esas preguntas, incluso se preguntaba si había hablado demasiado. El divium parecía buena persona, parecía noble y sincero....pero estaba demasiado escaldada en su trato con los demás como para permitirse fiarse completamente de él.

Un sonido la distrajo de sus pensamientos. Música. El divium había sacado un pequeño relicario que ahora sonaba con notas tiernas, a las que él comenzó a acompañar con una flauta dulce. Rain guardó silencio, aun sentada en la barra, recreándose en la figura del divium contra la ventana y en la música que ahora flotaba en la taberna silenciosa. Más allá de los cristales, pequeño arcoíris cruzaba el cielo.

Cuando Eleazar y Fishlegs se alejaron de la casa donde habían tenido el extraño encuentro, se encontraron con que la plaza se había vaciado de compradores quedando solo los vendedores que, con prisas y de forma acelerada, cerraban los tenderetes y guardaban los productos en venta entre miradas de soslayo al cielo, cada vez más oscuro.

Cuando ellos alzaron la mirada pudieron apreciar el pequeño arcoíris que había aparecido con las últimas gotas de la tormenta y las últimas luces del día. En algún lugar cercano graznó un cuervo....¿o tal vez solo había sido su imaginación?

No tardaron mucho en encontrar la taberna y antes incluso de subir las escaleras que llevaban a la puerta de entrada, pudieron escuchar la música que provenía del interior.

Rain había cerrado los ojos e incluso sonreía. En un lugar donde la única música que se escuchaba era los gruñidos de los cerdos y el órgano lúgubre de la iglesia, la flauta y el relicario del divium hacían que su corazón temblase. ¿Sería así como los divium se sienten al volar?

La joven, abstraída, había comenzado a cantar en voz baja acompañando a la música pero se detuvo de golpe cuando la puerta se abrió. Abrió los ojos y miró malhumorada hacia los dos que acababan de entrar. Eleazar y Fishlegs. ¿Tendría que aguantar que ese bicho estuviera en su taberna?

Conforme entraron, los señaló con el dedo, primero a Fishlegs y luego a Eleazar.

-Tu, no toques nada. Tu, la habitación cuesta 5 piezas por noche, 10 si quieres desayuno y cena y tu....mascota....tiene recargo si se va a quedar a dormir aquí. Si no, a los establos.- dijo hablando de forma ruda de nuevo, aunque se detuvo a pensar-.....cúrame el pie y tu mascota se queda sin pagar un extra.-le señaló esta vez con la espada del espadachín muerto que aún conservaba- pero ten cuidado con donde pones las manos.

Más tarde, Rain se acercó a la chimenea donde dos maderos grandes y secos descansaban. Vertió lo que quedaba de la botella de licor y lo prendió con una cerilla.

-Acercaos para secaros o pillaréis un resfriado. El invierno ya está aquí.

Cojeando levemente aun, se dirigió a uno de los cajones y sacó una cuerda larga, que colgó de una lámpara a otra dejándola como tenderete improvisado frente al fuego de la chimenea. Tomó su capa roja y la tendió en la cuerda para que se secara, dejando sitio suficiente por si los demás querían hacer lo mismo pero sin ofrecerles que lo hicieran.

-La cena estará lista enseguida.- les informó con voz queda, decaída ahora que la música del divium había desaparecido, avergonzada por la reacción que había tenido ante ella.

Sin más Rain desapareció por el pasillo, dejando a solas frente al cálido fuego de la chimenea a los tres aventureros, que contaron con varios minutos de tranquilidad antes de que un fuerte portazo los sobresaltara.

Rain reapareció por el pasillo, con su palidez aun más notable por la luz del candil con el que se iluminaba. Sus ojos negros y asustados se dirigieron directamente al divium.

-Hope no está.- dijo con voz temblorosa.

¡Espera! ¡La cocina! ¡Aun no había mirado en la cocina! Hacía allí se dirigió medio cojeando medio trastabillando. Se lanzó al interior llamándola una y otra vez. Incluso abrió la despensa y registró el interior. Nada. Las lágrimas se agolparon en sus ojos y se llevó las manos a la cabeza estirándose de los cabellos.

-¡No está! ¡No está! ¡¡¿¿HOPE!!??- ese último intento de llamada solo trajo consigo un nuevo silencio, que fue roto por un potente trueno.

Afuera, la tormenta volvió a estallar en el cielo oscurecido por la noche, y la joven se abrazó al divium llorando.

-Hope... por los Dioses....ayúdame....ayúdame...- sollozó con voz estrangulada contra su pecho.

Spoiler:
Bueno, de nuevo una semana para postear blabla etc etc Razz Fish, sabes ya de que día a que día te vas? Éleazar, intenta postear pronto (si puedes) para que Fish tenga la oportunidad de postear antes de irse, de ese modo para cuando volviera ya habría pasado un turno más y su ausencia no se notaría (a no ser que se vaya una semana a Londres)

Bueno, la cosa está candente y ahora quiero hablaros de posibilidades. Eleazar y Fish, podéis escuchar o no escuchar al cuervo Razz, Eleazar, puedes o no aceptar la comida/el alojamiento/el descuento/ curar el pie de Rain (ella va a cojear aunque le cures, le seguirá doliendo a causa de la humedad y tal) Fish, estás en una taberna y la bruja mala te ha dicho que no toques nada :3 si entras a la cocina te veras rodeado de cacerolas y sartenes de metal, así como de cubiertos mil. Los tres, podéis hacer lo que queráis en el rato en el que Rain se ausenta (incluso si alguno quiere desnudarse y colgar su ropa para que se seque...le dejo jmjmjmjm).
A parte, lo que ocurra en el futuro más inmediato lo dejo enteramente a vuestra elección :3 Cualquier pregunta o duda, mandadme pm o en el post de partidas abiertas. Hasta dentro de una semana ^^




Spoiler:
Gracias Dullahan :3 XD
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Re: Seguridad y Prosperidad

Mensaje por Eleazar el Jue Nov 10, 2011 11:39 pm

"Fishlegz tiene hambre. ¿No podemoz comer nada de nada?"

Inquirió el pequeño, reposando su peculiar cabeza sobre mis hombros. Su tripa rugía enfurecida, haciendo sonidos algo avergonzantes que se oían perfectamente. A pesar de que quedaba poca gente en la plaza, aquellos con los que nos cruzábamos nos seguían con la vista, y los ruidosos gorgoteos del estómago de Fishlegs aumentaban aun más el número de miradas. Sintiendo cómo un pequeño rubor subía por mis mejillas, rebusqué con una mano en mi escuálido zurrón, mientras con la otra sostenía a la criaturilla.

-Um... solo me queda esto...-saqué de la bolsa un trozo de pan enmohecido y, tras echarle un vistazo y olerlo con precaución, arrugué un poco la nariz y volví a guardarlo. No tenía muy buena pinta. -Está estropeado... mejor compraré algo en uno de estos puestos -le dije, echando un vistazo a mi alrededor. Realmente estaba bajo mínimos, había sido una suerte que el pueblo estuviera tan cerca. Los últimos días había subsistido de la caza, poniendo pequeñas trampas por el bosque. Tampoco era reacio a tomar comida poco apetecible, como el mendrugo de mi zurrón, pues cuando la comida escasea se aprende a comer lo que haga falta. Pero, ahora que habíamos llegado a Crowville, prefería comer algo en condiciones.

Busqué con la mirada algún puesto en el que aun no hubiesen guardado la mercancía. Lo cierto era que los vendedores parecían asustados, y empacaban todo presurosos, lanzando miradas de soslayo al cielo cada vez más oscuro. Miré en la misma dirección que ellos, y vi un colorido arcoíris.

-Fíjate, Fishlegs. ¡Un arcoíris! hacía mucho que no veía uno...-mientras lo observaba, un graznido me sobresaltó. Miré a un lado y otro, pero no vi ningún cuervo. Empezaba a preocuparme... quizás la historia de aquella mujer empezaba a crearme cierta paranoia. Fuera como fuera, la intranquilidad de los comerciantes me embargó de pronto, y sentí la necesidad de llegar a la taberna cuanto antes. Por suerte, encontré un joven mercader que, rezagado, aun guardaba con prisas sus frutas y verduras. Me aproximé a él y le ofrecí una moneda. Me lanzó una mirada furibunda, al parecer resentido por llegar a su puesto a esas horas, pero me dio a cambio un par de rojas manzanas. Las cogí con una sola mano, y le ofrecí una al pequeño.

-De momento tendremos que conformarnos con esto... oh -Fishlegs se había quedado dormido en mi espalda. Me sorprendía la extrema confianza y relajación que mostraba en mi presencia, y también me agradaba. Con una sonrisa, guardé una de las manzanas en la bolsa, y fui mordisqueando la otra de camino a la taberna.

Llegamos a ella sin ningún problema. Era difícil perderse allí, dado el tamaño de la pequeña población. Antes de atravesar la puerta, pude entreoír la melodía de lo que parecía una dulce flauta... era una bella canción, y aguardé unos momentos en la entrada, escuchando. Al parecer el pequeño también lo oyó, pues tras revolverse un poco, fue despertando. Temiendo interrumpir el hermoso sonido del instrumento, abrí con cuidado la puerta y me interné en la estancia. La joven estaba allí, cerca de Wrath Alexei, que tocaba efectivamente una flauta. La muchacha nos dirigió una mirada feroz y unas palabras rudas... en ocasiones, me daba la sensación de que esa chiquilla podía ser más intimidante que toda una horda de trolls enfurecidos.

-Ah, no no no, Fishlegs dormirá conmigo. Yo me encargo, no se preocupe. Y desde luego le ofreceré mi ayuda con ese pie, será un placer. - tras dudar un poco, le di diez monedas. Me preocupaban las palabras de la mujer, aun me rondaba la cabeza su advertencia sobre no aceptar alimentos de Rain... pero era una estupidez preocuparse por algo como la comida. Era sólo comida, y en cualquier caso, si quería dañarnos el simple hecho de dormir allí ya nos dejaba vulnerables. Pero, por otro lado... ¡Ah, ya estaba bien! debía dejar de preocuparme por algo que no sabía con certeza. Mantendría los ojos abiertos, pero no creía que solo por comer algo hubiera algún problema... o, al menos, eso traté de decirme a mí mismo.

Con la mirada desconfiada de la muchacha y los ojos vigilantes del divium sobre mí, extraje algunos útiles de mi bolsa de hierbas. Aplasté algunas de ellas e hice un ungüento, aplicándolo sobre el pie de la joven. Masajeé la zona dolorida, buscando algo fuera de lugar. Parecía una herida menor... pero sería mejor inmovilizar el pie.

-Deje el ungüento unas horas, le aliviará el dolor... mañana puede cambiar las vendas y ponerse unas limpias - Dije, mientras vendaba rápidamente la extremidad. La muchacha, aun cojeando, se levantó y colgó una cuerda, donde tendió su capa húmeda. Nos ofreció acercarnos al fuego, y nos dijo que la cena estaría en poco tiempo. Salió presurosa hacia la habitación contigua, y nos dejó allí a los tres. Le dirigí una mirada furtiva al divium. Su compañía, tras el tenso encuentro que habíamos tenido, me incomodaba un tanto. No sabía cómo comportarme ante él, aunque era obvio que no guardaba malas intenciones.

Miré el fuego y acerqué las manos a él, tratando de caldearme. Mis ropas estaban empapadas por la nieve y la contienda contra la jauría, pero no sabía si sería correcto quitarme la ropa allí. Tras pensarlo un poco, me descalcé, y traté de secar mis húmedos dedos. También me quité la capa y la parte superior de mi armadura, dejando al descubierto mi pecho. Llevar ropa mojada no nos ayudaría a entrar en calor, y en invierno eso sólo podía traernos una pulmonía. Mientras me quitaba la pechera, noté algo extraño... Santo cielo, ¿¡qué le había ocurrido a la hombrera de mi armadura!? aunque no se notaba demasiado, parecía que la parte metálica estaba algo desgastada, mellada... ¿con forma de dientes? Dirigí una mirada sorprendida al pequeño. Era cierto que me había parecido oírle mordisquear algo mientras estaba a mi espalda... pero no podía ser. Era imposible... ¡era de metal! Tras mirar con detenimiento, sus dientes y mandíbula me parecieron espectacularmente potentes. Fascinante.

-Bueno, miremos ese pie, Fishlegs- le dije al pequeño, saliendo de mi ensimismamiento y recordando su cojera. Saqué la manzana del zurrón y se la ofrecí. A pesar de lo que trataba de decirme a mí mismo, de que no tenía por qué temer la comida de la muchacha, lo cierto era que no estaba del todo seguro. Y en parte, me sentiría más tranquilo si mi pequeño compañero saciaba su apetito antes de la cena. -Tenías hambre, ¿verdad? si quieres puedes comértela -dije mientras le examinaba el pie. Efectivamente, tenía un pequeño rasguño... su forma peculiar de caminar no se debía sólo a sus palmeados miembros. Observé con curiosidad la membrana de entre sus dedos. Sin lugar a dudas, estaba hecho para el medio acuático. ¿Podía tener algún tipo de parentesco con la familia de los merrow?

Tras unos momentos en los que la observación y curación del pie del pequeño me tuvieron absorto, volví mi atención al hombre alado.

-Siento que no hemos llegado en un buen momento... lo lamento -dije, sonriendo a modo de disculpa -tal vez les incomodamos con nuestra presencia... pero si puedo ayudarles en la busca de la joven que mencionaron, no duden en decírmelo. Realmente nada urgente me ha traído aquí, sólo el placer de ver nuevas tierras, de modo que...-No estaba seguro de si aceptaría mi ayuda, o si la desconfianza entre ambos era ya demasiado grande. Tampoco le pediría mayores explicaciones, aunque me preocupaba el destino de esa joven, desprotegida y perdida en un bosque lleno de hordas de animales peligrosos. Nosotros, hombres adultos y armados, a duras penas habíamos salido ilesos del encuentro con los lobos. No quise herirle con mis palabras... pero las esperanzas de encontrarla viva eran irrisorias.

Al poco tiempo, Rain apareció con la angustia reflejada en los ojos. "Hope no está". No sabía quien era a quien buscaba, pero por la preocupación que mostraba por el simple hecho de no encontrarlo, debía de ser un niño pequeño. Salió con paso inseguro de nuevo, y casi de inmediato comenzó a gritar, llamando desesperada. La muchacha se aferró al hombre, derramando lágrimas. Me sentí confundido por lo repentino de los acontecimientos y turbado por la reacción de la muchacha, pero traté de reaccionar.

-Está bien... mantengamos la calma. No se quién es Hope, pero tal vez haya salido por alguna razón y regrese dentro de un momento. No debemos alarmarnos antes de tiempo. De todos modos, podemos salir a buscar y preguntar fuera mientras alguno se queda aquí por si vuelve. - Ver a la joven en ese estado me alarmaba. Era cierto que no sabía qué pensar de ella... pero su angustia era evidente. No podía quedarme parado. Comencé a vestirme precipitadamente, aunque mis ropas aun estaban húmedas. -¿Podría describir cómo es Hope? la ayudaremos a buscar.

Me puse las botas, oscurecidas por el agua, y me dirigí a la salida. Vi entonces la oscuridad que se colaba por la ventana, con aprehensión. Miré con inseguridad a Fishlegs, intranquilo. -Es de noche...

Spoiler:
Agh, quería haber posteado después de comer y no me dio tiempo XD!! Bueno, espero que sigas aun entre nosotros, Fish ;O;!! *exagerada XDDDDDDDD*

Dios mio, ya van dos desapariciones... quién se come a la gente en este pueblooo D:?? Es la Urraca, la Urraca, fijo ;O;!! X''DDDDDDDD!!

Lore... me lo pusiste en bandeja... casi nos restregaste la posibilidad por las narices... ¿cómo demonios querías que me resistiera a que Eleazar se quitara la ropa e hiciera fanservice D8!? X''DDDDDDDDDDD!! (y dad gracias que no le he quitado los pantalones y los gallumbos y le he dejado con el pirulo al aire -//7//- X'DDDDDDDDD!! arg, maldita lógica de personaje, que no me deja escribir a gusto ù3u... XD!!)
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Re: Seguridad y Prosperidad

Mensaje por Fishlegs el Lun Nov 14, 2011 5:58 pm

Fishlegs no se enteró de nada de lo que ocurría, pues se encontraba realmente a gusto durmiendo agarrado a la espalda de Eleazar, como un koala a su árbol de eucalipto. Obviamente, Eleazar no era ningún árbol, ni tenía hojas, pero… bueno, es una metáfora y no necesita ser explicada.

Se revolvió un poco en su sueño, creyendo haber escuchado el graznido de un cuervo. Al instante, se vio rodeado de cuervos en su sueño y contempló como de entre aquellas aves negras surgía la figura de Rain, sujetando un palo en sus manos.

-¡Siente el poder del palo!-dijo ella alzándolo contra él.

-¡No, nooo!

Fishlegs comenzó a revolverse suavemente en la espalda del aventurero, gruñendo entre dientes. Una dulce melodía le devolvió a la realidad, haciéndole abrir los ojos para encontrarse en una habitación, probablemente de la taberna que habían mencionado, donde el hombre-pájaro y la bruja malvada les observaban mientras entraban a su cálido interior. Rain les señaló a ambos, ordenando como si fuese la reina del mundo. En respuesta Fishlegs gruñó levemente, mostrando sus dientes y dejando bien claro que ni le gustaba Rain ni confiaba en ella.

-Ah, no no no, Fishlegs dormirá conmigo. Yo me encargo, no se preocupe.

-¿De verdad?

Los ojos grandes y amarillos de Fishlegs irradiaban felicidad junto a su repentina sonrisa. ¡El aventurero Eleazar le invitaba a compartir su habitación! El aventurero que le adoptó jamás había hecho tal cosa, siempre le dejaba en los establos o le ordenaba esperar en las afueras de las aldeas.

-¡El aventurero Eleazar ez bueno y amable!-anunció, pero al escuchar que Rain lo llamaba mascota giró su cabeza hacia ella, gruñendo.- ¡Fishlegz no ez mazcota! ¡Fishlegz ez compañero del aventurero Eleazar!-exclamó alzando su cabeza orgulloso.

La criatura descendió de los hombros de Eleazar cuando éste se acercó a ella para curar sus heridas. Después de dejar su capa empapada en una cuerda junto al fuego para que se secara, Rain se marchó de la habitación. A Fishlegs no le molestaba la humedad, todo lo contrario, así que (afortunadamente) no sintió deseo de quitarse sus pantalones. Eleazar por el contrario se despojó de su parte superior, dejando su musculoso pecho al descubierto. Fishlegs se quedó mirando con su cabeza ladeada y, a continuación, sacó pecho apretando sus escasos músculos con fuerza.

-¡Fishlegz ez fuerte como aventurero Eleazar! ¡Ññññggggg!

Cuando comenzó a quedarse sin respiración dejó de hacer fuerza y permitió que Eleazar atendiese su pie, trepando a una silla y sentándose en ella. Contempló la manzana que le ofreció y, aunque no era eso lo que pedía su estómago, la tomó con gusto.

-Aventurero Eleazar ez muy generozo.-rió por las cosquillas que le producían los dedos de Eleazar en su pie, devorando la fruta y mirando distraída e inocentemente a su alrededor mientras su pie era atendido.- Pero Fishlegz aún tiene hambre…

En ese momento quedó mirando al hombre-pájaro con curiosidad, alzando su mirada. ¡Realmente era alto! Pero no era eso lo que ocupaba su pequeña mente en ese momento. Oh, no. Desde que le vio se había estado preguntando una cosa. Una pregunta que había pasado a ser uno de los grandes misterios de su vida en el día de hoy y que, de ser respondida, cambiaría su visión del mundo.

-¿Loz hombrez-pájaro zaben a pollo?

Aaah… pero no era pollo lo que su quejumbroso estómago pedía. Necesitaba una buena comida, comida de verdad. ¡Metal! ¿Dónde podría encontrarlo? Olvidando el nuevo gran misterio de su mundo, dio la espalda al hombre-pájaro y salió de la habitación a un pasillo, aún cojeando un poco de su pie. Comenzó a rebuscar por todas partes, olisqueando cada rincón hasta que, por fin, encontró el paraíso.

Cacerolas, sartenes, cucharas, tenedores, ollas… ¡la cocina! Relamiéndose al contemplar tales manjares, Fishlegs trató de alcanzar una de las encimeras, pero ésta era demasiado alta para él. Buscó con la mirada alrededor y encontró un taburete, el cual empujó hasta la encimera y lo usó para trepar hasta arriba. Al tratar de ponerse en pie descubrió que sus pies palmeados y mojados resbalaban en la superficie, así que caminó con cuidado haciendo equilibrio con su cola. Tomó asiento más adelante, llevándose a la boca una cacerola y masticándola con sus dientes como si fuese mantequilla. Así siguió con todo lo que estaba al alcance de su mano…. Hasta que lo vio.

Allí arriba, sobre una tabla de madera clavada en la pared, reposaban muchos más artilugios de cocina, pero lo que había llamado su atención era un caldero muy grueso de metal oscuro. Su lengua colgaba ahora de su boca y sus ojos no podían dejar de observar tan magnífico manjar. Sin perder tiempo, se puso en pie y caminó hasta quedar bajo la tabla. Saltó para agarrarse a ella e intentar trepar, pero con su peso añadido la tabla cedió y todo, absolutamente todo, cayó al suelo y causó un ruido atronador. Fishlegs acabó debajo de todos estos artilugios, pero no pareció importarle mucho ahora que tenía el caldero al alcance de sus fauces. Sin más preámbulos, comenzó a devorarlo con satisfacción, ignorando la escena que estaba teniendo lugar en la habitación.

Cuando quedó satisfecho, habiendo devorado casi la totalidad de la cocina, salió de nuevo al pasillo para regresar a la habitación, la cual realmente no sabía volver a ubicar. Por suerte, divisó a Eleazar en el pasillo, preparado para marcharse junto al hombre-pájaro y la bruja malvada. Sin perder un solo segundo, los pies de Fishlegs chapotearon en la madera apresuradamente hasta alcanzarlos, poniéndose su casco y armándose con su espada y escudo, listo para enfrentar cualquier peligro.

-¡Fishlegz está lizto para explorar la oscuridad!



Última edición por Fishlegs el Mar Nov 15, 2011 11:08 pm, editado 1 vez
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Re: Seguridad y Prosperidad

Mensaje por Wrath Alexei el Mar Nov 15, 2011 11:02 pm

La lluvia cesaba poco a poco, mi corazón volaba con el sonido de la música, la voz lejana que siempre me acompaña salía del relicario con una especial dulzura, como si reconociera que en aquella ocasión la necesitaba más que en ninguna otra, pues el alma compungida se aferraba a los recuerdos y trataba de volar, incluso mis alas se movían en involuntarios pero leves espasmos, tratando de remontar las corrientes que antaño me hubieran llevado.

La puerta se abrió suavemente, pero yo era incapaz de escucharla, pues estaba absorto con una melodía que adoraba, por lo que únicamente me detuve cuando escuche la voz de Rain que ostensiblemente recriminaba la interrupción. Yo por mi parte me limite a dejar la melodía y guardar de nuevo aquel objeto que era tan preciado para mi, mientras tanto observaba el desarrollo de la escena y me recreaba en observar la actitud de Rain para con el señor Fishlegs, entonces haría algo que no me agradaría hacer, pero que veía necesario.

Me acerqué a ella lentamente mientras era curada, aproxime mi rostro a su oído y le susurre…

- Bueno, lo primero que haría sería sonreír, lo haría siempre, con cada nueva grosería, con cada mirada de odio, yo sonreiría, les demostraría que mi corazón tiene tanta luz, que ninguna maldad lo opacaría, después, una vez que la sonrisa se hubiera grabado a fuego tan intensamente que incluso yo creyera que nada puede entristecerme, me prohibiría a mi mismo actuar como ellos y cuando conociera a alguien diferente, no le temería ni lo trataría con ira, me reflejaría en su mirada y actuaría con el, como me gustaría que actuaran conmigo… pero bueno, supongo que solo soy yo, sin embargo, eso es lo que haría señorita Rain.

Le dirigí entonces una sonrisa a Rain y observé con agrado al caballero que nos hubiera salvado en el bosque, sin duda él entendería las palabras que le dije a Rain, pero jamás la avergonzaría dejando que el caballero Eleazar nos escuchara, sin embargo me alejé de la escena y me aproximé al fuego en busca de calor despojándome de mi armadura y quedándome solamente con los ropajes que poco a poco se secaban con el calor de la hoguera.

Escuche la extraña pregunta del señor Fishlegs y casi rompo en carcajadas.

- No podría decirle señor Fishlegs, nunca he probado uno, debo admitir que es una pregunta intrigante.

Momentos después Eleazar se acercó a mí en actitud reconciliadora, algo que sin duda hizo brotar una sonrisa de mis labios.

- Mi Señor Eleazar, no tiene porque disculparse, créame que jamás será un mal momento para vuestra llegada, nosotros le debemos la vida, no podría incomodarme vuestra presencia por ningún motivo. En cuanto a vuestro ofrecimiento, bueno, verá, yo he sido contratado por el señor Ansuro a mi llegada a este lugar, por lo que creo que sería mejor que tratara este asunto con el, por mi parte, estoy seguro que estará encantado de escuchar sobre su ofrecimiento, sin embargo aun debo darle la noticia de que dos de los aventureros que se han ofrecido para esta búsqueda han muerto, menciono esto porque deseo que usted también lo sepa, estoy seguro que lo ha notado, las posibilidades son bajas, el riesgo es alto y la recompensa solo puede ser tratada con el padre de la joven, ¿está seguro que quiere participar en algo así?.

Esperaba que accediera, aquel panorama había sido expuesto de aquella manera para asegurare si el alma del aventurero era similar a la mía, pero no hubo tiempo de que me respondiera, pues la presencia de Rain entró en la habitación como una tromba. Sus palabras helaron mi sangre de una forma mucho más cruda que la propia tormenta.

Sus lágrimas saltaron de los ojos y pude sentir por un momento el alma de Rain partiéndose en pedazos.

- Eleazar tiene razón, quédate aquí por si vuelve, si salió por su voluntad la tormenta la traerá pronto de regreso, yo iré a buscarla, alguien tiene que haberla visto.

Mi dirigí con paso firme hacia la puerta que ya había sido abierta por Eleazar, observé su indecisión, escuche sus palabras y miré la oscuridad que opacaba el mundo como un manto, me detuve un instante junto a él pero observando la tormenta de afuera.

- Es una niña humana, rubia, de no más de cinco años, ojos ansiosos de conocimiento, voz sincera, no le agradan los truenos, está sola, perdida y probablemente asustada en medio de aquella tormenta.

Mis palabras habían salido despedidas de mi boca como saetas, no había sido mi intención, simplemente estaba preocupado por Hope, muy preocupado. Sin decir otra palabra salí como una ráfaga por la puerta en busca de la pequeña, la tormenta arreciaba, pero alguien tenia que haberla visto, en las casas cercanas, alguien tenia que saber de ella, por lo que aun con la aprehensión que generaba mi presencia en los aldeanos, me dirigí a la casa más cercana y toqué la puerta una y otra vez, no pensaba retirarme hasta que me abrieran, no pensaba permitir que aquellos aldeanos abandonaran a Hope como lo habían hecho con Anne, recorrería todo el pueblo de ser necesario.
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Re: Seguridad y Prosperidad

Mensaje por Sylver el Miér Nov 16, 2011 1:33 pm

Rain observó con ojos empañados como Eleazar y Wrath salían a la carrera de la taberna con el pequeño Fishlegs chapoteando detrás de ellos. Y a ella le habían dicho que se quedara allí... bien, si lo hizo fue por el latigazo de dolor que con el primer paso le subió por la pierna desde el tobillo vendado. Frustrada, cojeó hasta la puerta que se había quedado abierta y se quedó parada en el umbral, iluminada de vez en cuando por los rayos que cruzaban de nuevo el cielo y siguiendo con ojos nerviosos los movimientos bajo la lluvia de los dos hombres.

Golpeaban en las puertas de las casas, que permanecían cerradas a cal y canto incluyendo ventanas. En alguna de ellas, la curiosidad pudo más que el temor y algunas mujeres u hombres se acercaban con un candil a la ventana a ver quién era el que golpeaba a su puerta, pero enseguida se retiraban de nuevo, sin responder a la llamada ni a nada que les dijeran.

Rain se sentó en el umbral de la puerta sin importarle la lluvia que empezaba a empaparle el cabello y se mezclaba con sus lagrimas. Cruzó las manos sobre su pecho y empezó a mover los labios, recitando algo entre dientes con los ojos fuertemente cerrados.

Tras unos frustrantes minutos en lo que nadie parecía estar dispuesto a salir de sus casas, una de las puertas crujió cuando alguien quitó el cerrojo. Eleazar acababa de llamar a esa puerta y había estado a punto de irse cuando por fin se abrió y un anciano lo observó a la luz de su candil. El hombre tembló ligeramente y tosió un par de veces antes de carraspear y hablar. Sus ojos estaban morados y cansados a la luz de la vela. Detrás de él, una pequeña niña de pelo rubio, liso y largo, vestida con un camisón rosado, se frotaba los ojos somnolienta.

-¿Qué ocurre? ¿Quién sois?

Por su parte, Wrath corría de puerta en puerta, aporreando la madera furioso de forma que muchos de los pueblerinos se abrazaron en sus camas, temiendo la bestia desconocida que amenazaba con echar abajo sus puertas. La lluvia helada provocaba espasmos y temblores involuntarios en su cuerpo y a punto estuvo de resbalar y caer al suelo por el barro, sin embargo el divium no se rendía y no se detuvo... hasta que un sonido cercano lo dejó inmóvil en el sitio.

Desde algún lugar, desde la oscuridad, una mujer gritaba y suplicaba ayuda. La tormenta no daba tregua y los gritos pidiendo socorro parecían venir de cualquier sitio, de detrás de una casa, de unos campos, desde el molino incluso. La carrera del divium se había convertido ahora en una búsqueda desesperada y ciega que le llevó a chocar contra alguien que surgió de pronto de entre los árboles cercanos.

A causa del golpe ambos cayeron al suelo y el lumini vio frente a él a una joven empapada de cabellos castaños. Sus ropas estabas sucias y ajadas, pero se intuía un vestido azul claro y los restos de una capa rojiza sobre los hombros. Sus ojos brillaban con un fulgor amarillento y cuando volvió a gritar, su mandíbula se desencajó y estiró de forma antinatural. Un relámpago hizo brillar sus colmillos.

Spoiler:

-¡¡AYÚDAME!! ¡aaAARRUUUUUUUHGGG! ¡¡ARDE!! ¡¡HAZ QUE PARE!!- suplicó entre alaridos de dolor.

Los dedos de la joven abrieron surcos en el barro y su voz de pronto se hizo más grave, al tiempo que su garganta se ensanchaba e hinchaba. Sus ojos se inyectaron en sangre y con un nuevo aullido se retorció en el suelo, presa de un terrible dolor. Sus huesos crujieron de forma horrible y se movieron bajo su piel, deformando y agrandando su cuerpo. Cuando volvió a alzar la cabeza, parecía más bestia que humana.

Spoiler:

Con un espasmo alzó el cuello hacia el cielo y exhaló un largo y grueso aullido. Su respiración agitada se había convertido en gruñidos y tras el aullido clavó sus ojos en el divium.

Sus fauces se abrieron y saltó sobre Wrath con los ojos enloquecidos y las garras por delante.

Spoiler:
Llega la segunda batalla chunga de la aventura...y el único que está armado y con armadura es Fishlegs...chanchan. Wrath, te quitaste la armadura y está secándose frente al fuego de la chimenea, junto a tus armas, así que estas desarmado y sin protección. Eleazar, te pusiste la ropa pero...te has puesto la armadura? Si es así tardarás más que Wrath en salir en busca de la niña, dejo a tu elección si ponértela y tomar tus armas...o no hacerlo. Otras cosillas, aunque tú no lo reconoces (porque no lo conoces) el que te abre la puerta es Ansuro, el aullido y el ataque de la bestia contra Wrath ocurre justo después de que el te abra la puerta, y no ocurre lejos así que ambos lo oiréis.

Una semana de posteo, cualquier duda o queja, por pm o en el post de partidas ^^




Spoiler:
Gracias Dullahan :3 XD
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Re: Seguridad y Prosperidad

Mensaje por Eleazar el Vie Nov 18, 2011 1:06 am

Las ropas se me pegaban a la piel, húmedas y frías por la lluvia, y tenía los dedos tan congelados y entumecidos que creía que se me caerían en pedazos al mínimo esfuerzo. Me masajeé una mano con la otra, tratando de reactivar la circulación, pero de poco sirvió. Iba de puerta en puerta, golpeando con los nudillos amoratados en la madera, sin recibir respuesta en ningún momento. Tras otro intento fallido, lancé un hondo suspiro y, entre los temblores que me provocaba el frío, me pregunté por qué parecía no haber nadie en las casas. Era tarde... quizás no nos oían, el ruido de la lluvia podía estar amortiguando las llamadas, y probablemente muchos pueblerinos estaban ya durmiendo. Dirigí mi mirada hacia el hombre alado, que iba de aquí para allá con el rostro teñido de preocupación. Estaba a cierta distancia, pero aun así oía claramente sus enérgicas y estruendosas llamadas, por lo que no acababa de creerme mi propia explicación.

Miré al pequeño Fishlegs... al menos a él parecía no disgustarle las inclemencias del tiempo, ni los enormes charcos que salpicaban por todas partes empapando nuestras piernas. Casi parecía emocionado, correteando bajo el agua. Con esa aparente despreocupación y alegría, era un remanso de paz en aquella baraúnda de incertidumbre. Me levantó un tanto el ánimo, y me arrancó una sonrisa, dándome ánimos para proseguir.

Llamé a otra destartalada puerta. No nos abrieron, pero entreví la tenue luz de un candil a través de las cortinas. En el instante en que dirigí mi vista hacia la ventana, se alejó presurosa, como evitando ser vista. Con cierto disgusto, volví a llamar con insistencia, pero la puerta no se abrió. Un poco más allá, vi otra luz furtiva que titilaba en una ventana.

-Vaya... ¿tan arraigada está la creencia de que no deben salir de noche, que no abren la puerta ni siquiera viendo cómo arrecia la lluvia? Entiendo que somos extranjeros, pero este pueblo empieza a parecerme inhóspito y desolador.- Le susurré al pequeño, mientras caminaba por el enlodado camino hacia otra casa. Tanta desconfianza, tanto miedo mostraban aquellas personas, que empezaban a hacer mella en mí. No era sólo cosa de aquella misteriosa mujer: el pueblo al completo estaba sumido en el miedo. Incluso se me pasó por la cabeza la idea de que, tal vez, la muchacha nos había tendido una trampa; nos había hecho salir de noche, con la excusa de buscar a la niña. Traté de desembarazarme de esos nocivos pensamientos, pero no lo conseguí del todo. Necesitaba desahogar parte de esa inquietud.-Es un pueblo muy pequeño, es común que en lugares así los habitantes sean asustadizos y supersticiosos... pero tanto recelo no es normal. Es extraño que ni una sola puerta se haya abierto. Empiezo a temer muy seriamente que haya algo de cierto en las palabras de aquella mujer. Espero que sea una preocupación infundada.

Casi por inercia, llamé a otra puerta más. Silencio. Cuando ya me alejaba con resignación, oí el metálico chasquido de un cerrojo. Me di la vuelta precipitadamente, agradecido y sorprendido. En el umbral, un hombre anciano y de aspecto enfermo nos preguntó quiénes éramos. Tosía y, por sus ojos amoratados, parecía que hacía tiempo que no descansaba en condiciones. Me sentí un poco avergonzado por aparecer a aquellas horas a interrumpir su reposo.
-Disculpe que le molestemos a estas horas, señor. Estamos buscando a alguien, pero por más que llamábamos, nadie nos atendía. Si fuera tan amable de indicarnos si ha vist...- reparé en la pequeña niña que había tras de él. Parecía muy pequeña, de unos cinco años. A pesar de tenerlos entrecerrados por el sueño, sus ojos se adivinaban grandes y curiosos, y su pelo era de un rubio brillante: coincidía a la perfección con la descripción del divium. Con sorpresa, me aseguré -¿Hope?

En ese momento, un grito cercano nos sobresaltó a los presentes. Era una voz de mujer, que pedía ayuda desesperada. Con una disculpa, me alejé de la casa del hombre, a la carrera. Si aquella niña era Hope, ya sabía dónde encontrarla, y que estaba a salvo. A por ella podría regresar luego, pero aquella mujer parecía de verdad en apuros. Tras unos momentos en los que traté de averiguar su procedencia escuchando, llegué al lugar: una bestia de aspecto grotesco y forma humanoide gritaba y se revolvía. Ni tan siquiera estaba seguro de que cual era su naturaleza. Por más que busqué con la mirada, no vi a la mujer que gritaba auxilio... debía de haber escapado. Tras un largo aullido y el crujir espeluznante de su cuerpo, la bestia dirigió su atención a alguien... Wrath Alexei. Parecía obvio que iba a atacar. Me llevé la mano a la cintura... palpé, desesperado, sin encontrar lo que buscaba. Recordé entonces que, al salir precipitadamente de la posada, había olvidado mi espada allí. Frustrado, me di cuenta de que tampoco me había puesto mi armadura. ¿¡Cómo iba a sospechar que ocurriría algo así en el pueblo!?

Fishlegs estaba cerca de mí. Al menos él parecía protegido y armado, y podría defenderse en caso de necesidad. Sin embargo, no estaba seguro de que pudiese hacer frente a aquella bestia con su pequeño cuerpo... ni siquiera estaba seguro de poder hacerlo yo. Fruncí el ceño, en un gesto grave por la preocupación. -Fishlegs, quédate atrás. Es peligroso, pequeño. -Extendí una mano frente a él, tratando de indicarle que no se precipitara. Antes de tener tiempo para reflexionar, la bestia flexionó sus músculos en un potente salto hacia el hombre alado.

-¡WRATH!- corrí, y embestí con el hombro a la bestia, rodeándola con los brazos y tratando de desviar su trayectoria. Tras el golpe caí en el barro, y me levanté tan rápido como pude. Me sujeté el hombro, con un gesto de dolor. No tenía armas, ¡no tenía nada! ¿Qué se suponía que podíamos hacer en una situación así? El propio suelo húmedo volvía a jugarnos una mala pasada, pues nos restaba estabilidad. Yo, aunque ágil, en un terreno como ese no podía hacer gran cosa; el pequeño, aunque armado y cómodo en un ambiente húmedo como aquel, no parecía muy ducho en el arte de la esgrima; Wrath, aunque parecía fuerte, estaba completamente desarmado, como yo. Observé al monstruo, tratando de pensar. Bajé entonces mi vista al suelo, esperanzado: ¡mi daga! ¿La había sacado de mi bota al entrar en el cuarto? No conseguía recordarlo... pero siempre la guardaba ahí, y rara vez la sacaba. Era una oportunidad.

-¡En estas circunstancias, no podemos permitirnos jugar limpio!-Cogí entre mis dedos un puñado de lodo, y lo lancé contra la cara de la bestia. Sin cerciorarme siquiera de si había conseguido cegarla, me agaché y, precipitadamente, traté de buscar la daga en mi bota.

Spoiler:
Efectivamente, Lore, Ele no se puso sus "cacharros" antes de salir uwuU X'DDDDDDDDDD!! ale ale, si es que no se puede salir a lo loco de la posada, y más aun sabiendo que la Urraca y sus secuaces pululan por ahí D8!! Estamos desnuditos e indefensos, Wrath QOQ!! X'DDDDDD!!

Si la daga de Eleazar está o no en su bota... lo dejo en suspense XD!! (puedes decidirlo tú misma, Lore, incluso podemos echarlo a cara o cruz X''DDDDDDDDD!! pero tampoco quería cagarla y liarme a navajazos con la pobre mujer, que bastante tiene con lo suyo uwu XDDDDD!!)

Fish... sálvanos. Eres la única esperanza Q3QU (lo cual es preocupante D: X''DDDDDDDDDDD!!)
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Re: Seguridad y Prosperidad

Mensaje por Wrath Alexei el Vie Nov 25, 2011 8:33 pm

El espectáculo era terrible, pero en mi mente no había duda, las palabras de aquella mujer en desgracia me llenaban el alma de remordimientos, ¿Qué podía hacerse en una situación tan desesperada?, sin duda no podía dejar que aquella desgraciada mujer vagara sin preocupaciones por el pueblo, nadie sabía de las consecuencias que aquello podía traer, aunado al hecho de que Hope seguía desaparecida, pero mi mente no dejaba de repetírmelo una y otra vez, el nombre de Anne resonaba como un eco, primero imperceptible, pero cada vez más certero.

El ataque fue precipitado y violento, no habría tenido tiempo de reaccionar si la voz de Eleazar no me hubiera traído de vuelta al mundo; con un batir de alas y un salto me aleje de la trayectoria del ataque mientras observaba al espadachín embestir con su hombro a la bestia.

- Es una mujer Eleazar, esta bestia es una mujer.

Las palabras salieron presurosas, mi mente trataba de entender lo que estaba sucediendo, pero no era el momento justo para ponerse a discutir, no podía eliminar a la creatura incluso si contara con mis armas, pero dejarla en el pueblo era impensable.

Me abalance en contra de la bestia cargando con el hombro; mi objetivo eran las piernas de aquella bestia, trataría de desestabilizarla para poder derribarla, pero las posibilidades eran remotas, en aquel lugar no podíamos pelear con soltura, en aquellas condiciones no podíamos ganar, así que mi carrera se convirtió en un impulso; batí mis alas y me eleve lo suficiente para poder golpear con contundencia el rostro de la creatura. El agua salpicaba con cada aleteo, la lluvia enfriaba mi cuerpo, pero el calor del combate calentaba mi espíritu de lucha; no podía evitar reír, estaba feliz con aquella situación, de salir de ella, saldría más fuerte, si moría, significaba que no sería digno en absoluto.

- Eleazar, aléjate, ve por tus armas, yo tratare de distraerla, no dejes que se acerque a ninguna casa; de prisa, trae tus armas.

La patada había fallado por completo, pero mis alas revoloteaban alzándome un poco del suelo, no permitiría que la bestia atacara a ningún inocente, perderla de vista podría poner en peligro a gente inocente; no permitiría que nadie más muriera.

- ¡vamos bestia, ven por mí, carne fresca!

Debía de haber una forma de llamar su atención, algo que la alejara de mis compañeros el tiempo suficiente para que se prepararan; entonces lo recordé, tenía una herida en la cabeza, una que si bien no era grave, había sangrado profusamente. Arranqué el vendaje y permití de nuevo que la sangre manara de la herida, trataba de alejarme lo suficiente de aquel ser para que no me alcanzara pero no tanto como para que perdiera su atención hacia mí.

De nuevo me eleve, no dejaría que se preocupara de nadie que no fuera yo; caí en picada contra la creatura y me eleve en el último instante tratando de patear el costado de su rostro, si aquel ser lograba pescar mis extremidades, estaría perdido; solo por suerte había logrado escapar de su mordida, pero de nuevo había fallado el golpe; desesperado, me pose sobre tierra y tomé una roca del camino para lanzarla contra la bestia.

- Vamos Anne, se que te encuentras ahí, tú no quieres hacer esto, pero si has de descargar tu ira, aquí estoy yo, mi nombre es Wrath y ahora soy tu presa, ven por mí.

Estábamos perdidos, en aquel momento, cuando la lluvia caía sobre nosotros y las luces de relámpagos iluminaban el cielo, sabía que estábamos perdidos, mi única opción era distraer lo suficiente a la bestia, tal vez incluso, si lo hacía muy bien, lograr alejarla del pueblo, internarla en el bosque y perderla. Pero una duda atravesó mi mente con la misma velocidad de una serpiente atacando. En caso de ser necesario, ¿sería capaz de sacrificarme para salvar a aquella mujer?, una sonrisa ilumino mis labios, de no hacerlo, no sería capaz de volver a ver a mi familia a la cara.

Encogí mis alas y toque el suelo, mi padre habría estado decepcionado, aquel ser peleaba sin armas, sin alas y sin miedo, ¿acaso no era yo mismo un guerrero?, era tiempo de demostrarlo; la sangre volvía a salir de mi herida, esperaba que eso atrajera la atención de la creatura, pero huir ya no era una opción, era el momento de enfrentarnos en igualdad de condiciones.

- Vamos, ven por mí, aquí estoy preciosa.

Era solo un murmullo ahogado por el sonido de la lluvia, un recordatorio personal de lo que se avecinaba en mi contra, había visto el salvajismo de sus acciones, esperaría a que se abalanzara sobre mí, dejaría que el impulso me llevara al suelo y continuaría con la inercia para dar la vuelta sobre la creatura y arrojarla contra el suelo; sonaba como un plan, uno no muy bueno, pero esperaba que sirviera de distracción el tiempo suficiente para que Eleazar fuera por las armas. Solo en ese momento, me cruzo por la cabeza la idea de Fishlegs, ¿Dónde estaba?, ¿Qué estaba haciendo?, ¿acaso él podría ayudarnos? Un rayo de esperanza cruzo por mi mente mientras sentía el impulso de la bestia contra mi cuerpo y yo trataba de efectuar la maniobra planeada.
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Re: Seguridad y Prosperidad

Mensaje por Sylver el Jue Dic 01, 2011 12:19 pm

El pequeño Fishlegs chapoteaba tras el aventurero Eleazar, tratando de no quedarse atrás. La humedad no le era molesta aunque el frío sí que lo incomodaba, aun así seguía correteando valientemente, tratando de no resbalar con el barro ni perder a Eleazar, que daba grandes zancadas.

-¿Qué eztamoz haziendo? ¿A quien buzcamoz? ¿Y donde ezta?

Sus preguntas se quedaron sin respuesta pues justo en ese momento, por fin, una de las puertas a las que el aventurero llamó se abrió. Fishlegs se plantó a su lado con un último correteo en el que derrapó incluso, lanzando algo de barro a los pies del anciano. Este miró abajo con gesto incómodo y agitó el pie para liberarse del barro mientras Eleazar le hablaba.

-Disculpe que le molestemos a estas horas, señor. Estamos buscando a alguien, pero por más que llamábamos, nadie nos atendía. Si fuera tan amable de indicarnos si ha vist...¿Hope?

Fishlegs estiró su cuello con curiosidad y pudo ver detrás del anciano lo que Eleazar ya había visto. Una niña humana pequeña, más pequeña de lo normal aunque más o menos de la estatura de Fishlegs, que dio un respingo y abrió mucho los ojos ante la mención de su nombre.

Pronto dejó de verla, en cuanto el anciano se movió para interponerse entre ellos y la niña. Ahora los miraba con suspicacia.

-No os conozco. ¿Quiénes sois y porque buscáis a Hope?

De nuevo fue una pregunta que se quedó sin respuesta ya que un escalofriante aullido cortó el aire. Eleazar salió corriendo en su dirección y tras un momento de duda, Fishlegs le siguió.

-Ezpera!!!

-Fishlegs, quédate atrás. Es peligroso, pequeño.

-Peligrozo? Que ez? Ez un mounztro? Fhizlegz luchará con el aventurero!!!

Eleazar no atendió a sus palabras y lo dejó atrás con sus largas zancadas. Cuando Fishlegs vio al monstruo en cuestión, su ya de por si enormes ojos se abrieron como platos y su mandíbula cayó desencajada en una mueca de asombro. ¡Era un monstruo-perro enorme! ¡Derrotarlo sería una batalla digna de Fishlegs y el aventurero Eleazar!

Mientras Fishlegs fantaseaba con imágenes épicas, Eleazar se lanzó a por la bestia para desviar el ataque contra el divium. Apenas pudo moverlo y prácticamente lo único que pudo hacer fue abrazarse su peludo cuello. Bajo sus brazos pudo sentir los últimos crujidos de los huesos que aun quedaban por transformar.

La interrupción de Eleazar le dio tiempo a Wrath a alzar el vuelo y escapar del ataque de la bestia, que ahora centraba su atención en el humano. Ladeando la cabeza dio una mordida al aire. Sus dientes chasquearon justo sobre la cabeza de Eleazar y sus babas cayeron al pelo del caballero.

Fishlegs, que vio la escena, agarró con fuerza su espada y su escudo y se lanzó chapoteando contra la criatura, guiado por el valor y el más puro espíritu aventurero. Trepó a la carrera por la espalda de Eleazar y se lanzó de lleno contra la cabeza del monstruo.

-Fhizlegz ayudará al aventurero!!!

Su escudo detuvo de puro milagro los dientes de la bestia y su espada golpeó justo sobre el hocico de ésta. Ese repentino ataque la hizo retroceder y Eleazar pudo recuperarse.

- Es una mujer Eleazar, esta bestia es una mujer.-gritó el divium desde el aire, aunque sus palabras prácticamente se perdieron en el retumbar de un trueno.

Fhizlegz estaba tan orgulloso de su ataque que bajó la guardia y una de las mordidas de la bestia lo alcanzó de lleno en la cabeza. La bestia apretó sus fauces en torno al casco de Fishlegs y agitó la cabeza, lanzándolo por los aires un par de metros atrás. Eleazar lanzó barro sobre los ojos de la bestia, retrasándola y atrayendo de nuevo su atención, y probablemente salvando la vida de Fishlegs que tras el golpe había quedado tirado en el barro, con la cabeza totalmente ilesa gracias a su dureza craneal y al casco que portaba, pero sintiendo en su cuerpecito los golpes de la caída.

La bestia retrocedió y se pasó una garra por los ojos, agitando la cabeza gruñendo por el barro. Eleazar pudo notar entre sus dedos la daga que guardaba en su bota y que por fortuna no se había quitado y Wrath, con un plan en mente, empezó a hostigar a la bestia manteniéndose en el aire.

Esta centró su atención en el divium en cuando recuperó la visión y en cada ocasión que Wrath descendía hacia ella, ella trataba de atrapar su pie entre sus dientes, brincando tras él cuando el divium volvía a elevarse.

Unos metros más alejado, Ansuro observaba la escena atemorizado, atraído por los ruidos y armado con un bastón de madera. En ese momento las palabras del divium atravesaron su alma.

-Vamos Anne, se que te encuentras ahí, tú no quieres hacer esto, pero si has de descargar tu ira, aquí estoy yo, mi nombre es Wrath y ahora soy tu presa, ven por mí.

Los ojos del anciano se abrieron como platos y dio un paso adelante.

-...A.....Anne?

La voz del anciano atrajo la atención de la bestia y esta se giró hacía el olfateando el aire. Gruñó sordamente y fijó sus ojos en el hombre, casi pareció que su gruñido se suavizaba asemejándose al lloriqueo de un perro.... hasta que alguien apareció junto a Ansuro.

Rain se acercó cojeando, incapaz de quedarse atrás tras oír la pelea y los extraños gruñidos. Cuando vio a la bestia, se agarró del brazo de Ansuro empalideciendo.

-A...Ansuro....a... a la casa....

En cuanto las manos de la muchacha tocaron al hombre, la bestia lanzó un extraño gruñido mostrando los afilados dientes y se lanzó a la carrera contra ellos, ignorando al divium del cielo, a Fishlegs en el suelo y a Eleazar. Rain gritó y ambos echaron a correr, resbalando en el barro y cojeando, huyendo en dirección a las casas. La bestia se abalanzaba hacia ellos a la carrera y tanto Rain como Ansuro avanzaban despacio, por culpa de la cojera de una y la vejez del otro. No llegarían muy lejos.

Spoiler:
Post hecho, una semana para postear etc etc. Eleazar, como estás más presente te doy por enterada Razz pero mandaré un PM tanto a Wrath como a Fish. Ele, tienes libertad para haberte ido a la taberna a por las armas o haberte enfrentado a la bestia con tu daga. Wrath, estás en el aire con una tormenta (cuidado con los rayos Razz a ver si vamos a cenar pollo frito) y tus alas empapadas empiezan a ser algo torpes. Fish, estas en el suelo magullado y con una costilla rota a causa del choque contra el suelo. Como llevas más tiempo del que dijiste ausente (dejé más tiempo para postear y todo) he tomado el control de tu pj ante la delicada situación en la que os encontráis, espero haberlo hecho bien. Vuelve pronto, eres el héroe del momento!!! Tienes que salvar a estos dos!! XD

Pues eso... creo que no me olvido de decir nada. Cualquier duda o pregunta, por pm o en el post de partidas, como siempre.




Spoiler:
Gracias Dullahan :3 XD
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Sylver

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Re: Seguridad y Prosperidad

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