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Bartz Klauser - Guerrero Mimo

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Bartz Klauser - Guerrero Mimo

Mensaje por Bartz Klauser el Mar Jul 26, 2011 12:47 am

Veterano en Noreth: Si.

Nombre: Bartz Klauser.

Edad: 20 Años.

Raza: Humano.

Lugar de origen: Lix
Es el nombre de una ciudad en los alrededores de Dhuneden. Es pequeña, pero se puede considerar una ciudad. Está al lado de un pequeño lago de aguas dulces, que suministra el agua, y parte de la pesca Lix, puesto que el lago está conectado con el famoso río de Dhuneden.

Sexo: Masculino.

Pertenencias:
-Espada Valiente: Una bella espada, bastante ligera, de doble filo y color rojo con decoraciones doradas. Bastante afilada, es la fiel compañera de Bartz. Sus dimensiones son 86 cm. de alto de filo (con 4 cm. de ancho, que no de grosor) y 90 en total, siendo así una empuñadura de 14 cm.
Spoiler:

-Daga: Una buena daga pequeña y ancha, a la par que eficaz, la funda y el manco encajan a la perfección, formando al estar guardada una media luna de color azul oscuro, casi negro, con detalles dorados. Las dimensiones de la daga son de unos 15 cm. de largo de filo, y de 5 de ancho en su parte más gruesa (Se va reduciendo el ancho hasta la punta a medida que se tuerce) (Visible en la Imagen del Traje 1)

-Boco: Un chocobo, el mejor amigo de Bartz, es un extraño animal, como un pollo amarillo gigante, de unos dos metros desde las patas a la cabeza (La cual se alza por un largo cuello, quedando el cuerpo muy por debajo) El animal es una montura, y está equipado como tal, con una silla de montar y unas alforjas.
Spoiler:

-Alforjas: Son dos bolsas a los lados de Boco, hechas de cuero en su mayoría, en ellas guarda todo lo que considera necesario, tanto lo que ya porta, pequeños objetos de importancia, como lo que va encontrando, en el interior de las bolsas hay:

    -Equipo de viaje: Mapas, con una brújula, tiene un mapa de todo Noreth, a escala reducida, junto con otros más detallados, uno por cada continente, para así poder guiarse por el continente, además de saber la posición de este.

    -Tela: El conjunto de ropas que transporta, así como la manta que usa para cobijarse del frío en las noches poco calidas, no es raro encontrarse una pluma enganchada a dicha manta, pues es suficientemente grande para taparse junto a Boco, dado que nunca le dejaría a la intemperie.

    -Papel y tinta: Un pequeño libro, junto a una pluma de ave corriente y un tintero bien cerrado, en el libro es donde escribe lo que considera necesario… o lo que simplemente se le ocurre, no tiene mucha importancia, pero le gusta verlo y escribir cosas cuando se halla aburrido.

    -Pluma Del Afortunado: Es una pluma de Boco, una pluma bastante grande en comparación con las plumas de ave común, en la parte por donde se coge, también llamada cálamo, hay un adorno de hierro engarzado. La pluma tiene una tonalidad amarilla anaranjada. Tiene un gran valor sentimental para Bartz, dice que le trae suerte, y que es su amuleto, aunque no tenga poder mágico alguno.
    Partes de una pluma:
    Aquí se puede ver a que parte me refiero:

    -Provisiones: Un poco de comida, no demasiada, pero si bastante para un par de días de viaje, que suele ir reponiendo con forme la gasta, si no en ciudades o pueblos, con comida más natural, que encuentra en los árboles o matorrales, cosas como bayas y frutas comestibles que para su suerte sabe distinguir por lo general… aunque alguna vez ha comido una baya y ha tenido una indigestión, por suerte, eso son cosas del pasado, y sabe que no debe probarla más.

    -Cantimplora: Una cantimplora de cuero, no tiene mucha capacidad, aproximadamente un litro de máxima capacidad, pero es bastante para afrontar un viaje entre río y río. Tiene una correa igualmente de cuero, para poder llevarla colgada si debe alejarse de Boco por alguna razón.

    -Yesca y Pedernal: Ya se sabe, es algo básico si se quiere hacer fuego, y el fuego es imprescindible en una aventura, así pues siempre lleva un pedernal junto a una piedra de acero para poder hacer fuego de la manera más básica… chocando ambos cerca de hojarasca seca para crear un poco de fuego, es muy útil.

    -Cristal Del Valor: Un cristal, sin nada de especial, salvo el aprecio de Bartz hacia el, es una de las pocas cosas que aun tiene de su familia, y siempre lo mantendrá con el. Lo único que tiene de especial es que parece emitir una leva luz, pero ni tan siquiera sirve para iluminar, es más bien un efecto que lo hace más bello.
    5 Imágenes del Cristal:








Rasgos especiales:
-Mimo: Bartz posee el poder de la mímica, de forma que carece de habilidades propias, pero, a cambio es capaz de copiar las de los demás.

-Dominio de Armas: Es capaz de manejar la Espada Valiente así como sus modificaciones, debido a un vinculo con el arma.

Habilidades:
-Mímica: Bartz carece de habilidades, no posee ninguna habilidad propia, ni la poseerá, pero, a cambio de renunciar a todos sus poderes, posee la cualidad de copiar e imitar a los demás, siendo sus técnicas de copia:

    -Copiofacto: Este poder le permite copiar la ultima (Y solo la ultima) habilidad activa que haya visto, pudiendo realizar por ejemplo el mismo hechizo que lanza su oponente. Sin embargo, copia la técnica en si, no su potencia, de forma que la potencia de la habilidad copiada dependerá del master y del propio poder de Bartz (Siendo así, que un conjuro copiado dependerá de la esencia que se tenga) Además, no guarda el conjuro, de forma que, si utilizan un hechizo de bola de fuego, y después uno de bola de hielo, Bartz solo podrá conjurar la bola de hielo, si el oponente usa otra vez bola de fuego, no podrá usar la de hielo, solo la de fuego, la ultima utilizada.

    -Copiacuerpo: Este poder le permite copiar uno (Y solo uno) de los rasgos del oponente, pudiendo así copiar la resistencia, o agilidad, así como la esencia o destreza del oponente. El inconveniente, es que no copia todas las estadísticas, si no solo uno de los datos, haciendo que, aunque copie la fuerza de un guerrero, no tendrá jamás su resistencia, su agilidad, o su destreza.

    -Armamisma: Este poder permite transmutar el aspecto de su Espada Valiente (Y solo la Espada Valiente) haciendo que tome el aspecto de diferentes armas, no obstante, dicha arma deberá ser vista en el momento, no podrá transformar su espada en un arma que haya visto con anterioridad. Esta habilidad tiene varios defectos, y es que, aunque copie las armas de otros, no copia sus características, solo su aspecto, el peso, la resistencia y dureza, así como el material, no variarán, por lo que si copia un mazo de acero enano, lo que obtendrá será un mazo, más, si peso, resistencia, y materiales, seguirán siendo los de la Espada Valiente. Además, esta técnica solo puede ser usada única y exclusivamente con la mencionada espada, siendo incapaz de usarla con cualquier otra.


Habilidades menores:
-Letras: Sabe tanto leer como escribir. Es algo natural, su familia, aunque humilde, le había enseñado a leer y escribir, y es normal que sepa leer y escribir, puesto que posee un libro, y escribe en el de vez en cuando, no con mucha frecuencia, pues se le suele olvidar, pero en el apunta todo lo que le es necesario… bueno, no siempre, de vez en cuando solo pone lo que se le pasa por la cabeza.

-Aguas: Sabe nadar y bucear. Mucho tiempo de práctica, junto a sus hermanos, además, al vivir tan cerca de un lago, y acompañar a su padre a pescar, es normal que tuviese que aprender algo tan básico como el nado, a bucear aprendió más tarde, por su propia cuenta.

-Chocogalbar: Sabe montar en Chocobo, como quien monta en caballo. Era el único de la familia que había aprendido a montar a aquellas criaturas, y era bastante sorprendente, sus padres y sus hermanos no solían si quiera querer acercarse a Boco, teniéndole algo de miedo, a pesar de que el animal era inofensivo, y jamás dio muestras de agresividad ni nada parecido, aun así, su tamaño impresionaba un poco, y fue el joven el único que aprendió a montarlo, no fue demasiado difícil, ya que el animal se comportaba muy similar a un caballo, algo que si aprendió de manos de su madre.

-Vista: Tiene una curiosa cualidad, y es que posee vista cinética, esto es un tipo de habilidad visual, como la memoria fotográfica, pero en vez de recordar imágenes, es capaz de ver las cosas ralentizadas, por lo que no le cuesta seguir movimientos rápidos, como los utilizados por los trileros. En parte, esta cualidad es lo que le permite usar su mímica, dado que es capaz de emular a los demás gracias a su talento visual.

-Curiosidad: Tiene una enorme habilidad para ver los detalles de todo, fijándose en las cosas más pequeñas e insignificantes, que otros pasarían por alto, no por tener una percepción mayor, si no más bien por el hecho de fijarse más en algo, descubrir que en una casa hay ratones por unos furtivos mordiscos en una esquina por ejemplo, cosas que muchos no darían importancia, el las descubre y analiza, no tiene mucha utilidad, pero le convierten en alguien bastante perfeccionista.

-Chef: Bueno, no es un cocinero experto, pero todo aventurero debe saber preparar su propio alimento, más aun siendo Bartz de quien hablamos, aprendiendo cocina de su madre, no le interesó nunca demasiado el arte de los alimentos, más, aprendió cosas básicas, y ahora lo agradece, puesto que es algo útil e imprescindible en los viajes.

-Curación: Sabe lo básico de primeros auxilios, no es mucho, pero sabe curar pequeñas heridas con los útiles necesarios, obviamente, jamás alcanzaría el nivel de conocimientos de un experto, pero si tiene un corte o una hemorragia sabría contenerla temporalmente.

-Mapa y Brújula: Por muy despistado que sea, siempre lleva un mapa y una brújula encima, lo cual le ayuda un poco a orientarse cuando se pierde, no es un experto navegante, pero con una brújula y el mapa es capaz de saber moverse un poco… Bueno, no es perfecto, de vez en cuando confunde su situación y acaba más perdido, pero por lo general suele saber orientarse mínimamente.

-Pasos Diestros: Tiempo libre, y un poco de talento, hicieron que su madre le enseñase a bailar, finalmente, tras varios años de practica, consiguió aprender, actualmente, por su viaje, no es muy común verlo bailar, pero de vez en cuando aun lo hace, en alguna fiesta de los pueblos por los que pasa puede verse al joven Bartz bailar.

-Voz Cambiante: No tiene la habilidad de una Merrow, pero es bastante bueno imitando voces, no es tan perfecto como las de dicha raza, sin embargo se le parece, sería difícil, y una suerte, que consiguiese engañar a alguien con una buena imitación de la voz de otro, pero sin embargo si que es capaz de recordarte esa voz por el parecido.

Estadísticas:

Resistencia: 10
Fortaleza: 10 + 2 = 12
Agilidad: 10 + 2 = 12
Destreza: 10 + 1 = 11
Espíritu: 10
Esencia: 10

Descripción física:

    -Cabello: Marrones, un tono castaño claro, de tamaño mediano, bastante despeinados
    - Ojos: Azules claros, bastante claros, un tono más cercano al cían que al azul marino, con una mirada bastante profunda y alegre.
    - Contextura: Fuerte, de buena musculatura, algo marcada, pero fibrosa, es alto y delgado, además de bastante ágil. Su aspecto es el de un simple humano normal, bien cuidado, pero tiene más fuerza de la que parece en un primer momento. Tiene un peso aproximado de 58 Kg.
    - Altura: 1’76 m.
    - Ropa: Suele cambiar de atuendo, tres generalmente, aunque suele llevar un traje de colores claro, entre diseños azules y blancos. Una camisa azul claro, bastante fina, y sin mangas, con un agujero para el cuello bastante grande, dejando al descubierto parte del pecho. Unos pantalones blancos algo ceñidos, y al rededor de las caderas unos pañuelos azules y dorados, así como blancos, y un cinturón blanco y dorado rodeándole la cintura, junto a varios adornos dorados.
    Unas botas azules y grises, de punta dorada calzan sus pies. Unos guantes azules de tela fina cubren parte de sus manos, y toda su muñeca, así como parte del antebrazo. Además de una diadema plateada. En el hombro izquierdo, una curiosa hombrera dorada, y colgando del hombro derecho hasta la cadera izquierda una cuerda que sujeta su daga. Finalmente, porta una capa azul con ribetes dorados.

    Sin embargo lleva dos trajes más en su mochila, pero estos más sencillos. Un traje sencillo de camisa blanca y cuello alto, junto con unos pantalones amarillentos, y sobre ambos una prenda azul, como una túnica pero sin mangas y sin ser tan larga, cuyo borde está decorado de dorado. Un cinturón verde a la cintura y unas botas del mismo color rematan el traje.

    Finalmente también lleva (Aunque con menos frecuencia, tratándolo como un traje especial) un traje compuesto por una camiseta de cuello alto de color rojo intenso, desabrochada y cerrada con un nudo al final, remangando las mangas (Valga la redundancia) hasta la mitad del antebrazo y unos pantalones negros aparentemente algo ceñidos, pero que sin embargo dejan una movilidad sorprendente (Diseñado específicamente para permitir la movilidad, siendo principalmente un traje de bailarín) Unos zapatos negros a juego con el pantalón, y unos adornos, un pañuelo verde a la cintura con unos cortos flecos al final, y dejándose colgar un poco a la izquierda, junto a dos pulseras doradas en las muñecas.
    Además de todo esto tiene una capa roja con un broche dorado que suele guardar y que en rara ocasión se pone.

    - Otros: Tras el cuello, un poco por debajo de este, entre los hombros, tiene una extraña marca, tres estrellas, parece ser una marca de nacimiento, pero es verdaderamente extraño, pues son tres estrellas perfectamente definidas, todo lo contrario a las marcas de nacimiento, pero, así es. La marca de las tres estrellas está además, perfectamente centrada entre los hombros, bajo el cuello, de forma que queda tapada por la camisa y la capa cuando va vestido, las estrellas tienen una curiosa formación, una pequeña, una mas grande, un poco por encima, y otra idéntica a la primera a la misma altura pero en el lado opuesto.

    - Imagen:

    Traje 1 (Normal):

    Traje 2 (Usual):
    Traje 3 (Especial):
    Bartz y su cristal:







Descripción Psicológica: Bartz es un joven, con un fuerte sentido de la justicia, es bastante inocente, y una buena persona, que jamás abandonaría a un compañero en apuros, cree en la suerte por encima de todo, y constantemente la usa como excusa de todo lo que sucede. No se le puede llamar valiente, más, tampoco cobarde, ya que cambia constantemente, según le conviene, evita o afronta los enfrentamientos, aunque huye normalmente, no es raro que se canse de huir y decida plantar cara a los problemas. Es un gran aventurero, le encanta viajar, y… por sorprendente que parezca, también los problemas, bueno, esto relativamente, considera la mayoría de los problemas una aventura más, y le gusta afrontarlos, pero no se mete en problemas a propósito… aunque parece que lo haga, pues es común en el meterse en líos. Casi siempre alegre, sin preocuparse de mucho, y viviendo cada momento, aunque como todos, en cada situación es diferente, por lo que no es alguien que jamás se ponga serio o triste, pero es más raro de ver que su alegría.

Tiene un cariño especial a Boco, el único amigo que le queda por el momento, y con el cual viaja actualmente, solo. Es bastante activo y muy curioso, le cuesta estarse quieto en un lugar sin hacer nada, por lo que si debe quedarse esperando a algo, suele fijarse hasta en el ultimo detalle del lugar, para después divagar y perderse en sus pensamientos hasta que dicha espera acaba. Le encanta hablar con Boco, y no es raro tampoco que hable consigo mismo. Más que nada, por aburrimiento y pasar el rato, aunque también por decir sus pensamientos en voz alta.
Suele perder la noción del tiempo, así como la del espacio, haciendo que de vez en cuando, empieza a caminar hacia delante mientras está perdido en sus pensamientos, y al volver a la realidad no sepa donde está, y mucho menos el tiempo transcurrido, lo cual desemboca comúnmente en varios problemas.

Aunque sea valiente suele, por lo general, intentar un enfrentamiento bélico, intentando comúnmente otras formas de resolver enfrentamientos, aunque sabe perfectamente cuando evitar dicho conflicto bélico es imposible, recurriendo finalmente al combate.
Es una persona bastante cambiante, variando así su actitud y comportamiento notablemente según la situación en la que se encuentra.

-Fobias:

    -A la muerte o perdida de Boco.
    -A la soledad… es extraño, dado que viaja solo, y que ya no posee familia, por lo tanto, está solo, aunque más bien se podría decir que teme a las personas… Una explicación más clara, es que teme conseguir nuevos amigos compañía, teme volver a ser feliz al lado de más personas… Pero en realidad no teme eso, si no que teme que ocurra, y vuelva a perderlo todo, en resumen, teme encontrar la felicidad, a nuevos amigos, y que desaparezcan, quedando de nuevo solo, por eso se muestra siempre amable con la gente, por eso siempre ayuda a todo el mundo, en un intento de no sentirse tan solo, pero sin llegar a unirse demasiado a ellos, temiendo que si se une, y después desaparezcan o les pase algo, vuelva a quedar solo.

-Aspiraciones

    -A convertirse en un admirado guerrero.
    -Aunque intente evitar las relaciones fuertes con las personas, en el fondo aspira a encontrar amigos, a vivir aventuras con ellos, en definitiva, a liberarse de esa soledad, a poder tener una familia, alguien a quien querer, a quien amar, a quien proteger, a quien cuidar, aunque lo evite, temiendo que su ilusión se desprenda al desaparecer aquel con quien tuvo un vinculo, desea tenerlo, espera poder algún día tratar mejor con la gente. En definitiva, desea superar su fobia y ser feliz al fin, con la compañía de sus amigos.

-Otros rasgos: No es bipolar, ni sufre ningún trastorno psicológico, aunque de vez en cuando lo parece, entre sus cambios entre valentía y cobardía, su comportamiento infantil, y que sigue al pie de la letra la frase de “El ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra” A veces si que parece tener algo en la cabeza que no funciona bien, más, generalmente, a pesar de todo, suele caer bien a las personas, por su compañerismo y amabilidad, por muy niño que parezca y se comporte, esconde en su interior el corazón de un león, y el valor de un dragón, todo liderado por la inocencia de un joven niño, puede parecer entonces alguien fácilmente manipulable, pero lo único que hace es convertirlo en una buena persona, siempre dispuesta a prestarle su ayuda, y un poco de su suerte, que parece sobrarle, a quien lo necesite.

Historia:

“La historia de un joven muy especial, destinado a algo grande.. un destino que ha jugado, juega, y seguirá jugando con él
El potencial del Séptimo Hijo del Séptimo Hijo…
Y las consecuencias de poseer aquel poder”

Y… bueno,e ste es mi primer día fuera del poblado… empiazo a viajar desde lo sucedido en estos ultimos días… estoy algo emocionado, es la primera vez que voy a hacer un viaje… Y bueno, ahora que salgo de las froteras de la ciudad me gustaría escribir antes de comenzar la verdadera aventura algo en estas páginas… Empezarlo, vamos, demasiado blancor en éstas páginas, asíque… bueno, voy a contar mi historia… ¿Quién sabe? A lo mejor, algún día alguien lee esto, o tal vez me lo encuentre yo mismo dentro de unos años y me sirva para recordar el primer día de mis viajes… en fin… allá voy…
~ Nota del Escritor: Bartz Klauser ~
~ Afueras de Lix. – Día 1 ~


Música:

Empezaré por el principio, y lo más importante para mí, mis padres…
Dorgann, mi padre, Stella mi madre..

Mi padre era un hombre fuerte, había participado en la guerra como soldado, y tras múltiples batallas se había convertido en el general del ejército, pero aun así, nunca fue un hombre fiero, era alto y delgado, y bastante musculoso cabe decir cabellos castaños, como los míos, y un buen bigote en su rostro, tenía también una coleta, que recogía el pelo largo que tenía en la nuca. Un hombre respetado y admirado a partes iguales, tanto por los habitantes de Lix, a los que protegía al frente del ejército, como por mí años más tarde… Años en los que conoció a Stella, mi madre.

Ella trabajaba en un oficio completamente opuesto, en vez de pelear por defender el pueblo con una espada, peleaba por ayudar al pueblo con su talento… Era una médica. Se conocieron cuando hirieron a mi padre en un brazo, una herida de flecha, nada demasiado grave, pero había que curarse, y mi madre le atendió…
Allí comenzaron a hablar y conocerse… es una bonita historia ¿No?

Stella era una mujer guapa y joven, tenía los cabellos verdes, no es común, pero hay gente con cabello de todos los colores.
Dorgann y ella comenzaron a salir, cuando apenas tenia mi madre veinte, y mi padre veinticinco. Fue un amor rápido, duradero y poderoso, y nueve meses después de su boda, Stella concibió a su primer hijo, al cual llamaron Farnit, fue una alegría para ambos, y para sus familias, mis padres se diferenciaban en muchas cosas más que en su oficio, por ejemplo, mientras que mi madre era hija única de su familia, mi padre era el séptimo y ultimo de la suya, aunque apenas le quedaba familia, solo su madre, la que sería mi abuela.

Ah… pero allí no acabaría la historia de mi familia, menos de un año después, nació otro niño… o un par más bien, Grindio y Torio, los gemelos, dos pequeños que nacieron bastante diferentes a su primer hermano.
Farint poseía ojos marrones, en contraste con su cabello verde, mientras que Grindio y Torio poseían los azules de mi padre, con ojos del mismo tono, por lo que el primero pareció resultar la viva imagen de mi madre, solamente que en versión masculina, mientras que los gemelos eran más similares a mi padre, pero se podían notar diferencias aunque… cabe mencionar, que cuando crecieron, empezaron a hacer bromas de que acabarían habiendo tres Dorgann Klauser en Lix.

Y no, ahí no acabó todo otro año después, nació Verónica, mi hermana, la primera hija de mis padres, una mezcla de ambos, tenía el cabello castaño de papá, y los ojos del mismo color, que pertenecían a mamá, además de un rostro bello como el de Stella, remarcado por las facciones de Dorgann.

Y como debéis esperar ya, llegó un quinto apenas un año después, si, la familia crecía rápido, ni que hubiesen echado una carrera… Dirian, igual que Farint, que en aquel entonces ya tenía sus tres años, poseía el pelo verde, pero los ojos azules, con las facciones marcadas de papá.
El sexto… o más bien la sexta, fue Lara, mi tercera hermana de cabellos herbáceos, aunque la primera que era mujer, era igual que mamá, exactamente igual, si bien los gemelos se parecían a mi padre, y Farint era como ella, pero en hombre, Lara fue idéntica a mi padre…

Y si, por fin llegué yo, un año después, cuando el primero ya tenía cinco años, el séptimo y último hijo de la familia, Bartz Klauser… el cual pareció dejar de lado a los gemelos en parecido, si estos eran similares, yo parecía ser una copia exacta de mi padre, igual que Lara de mi madre. Mm… es curioso, y ahora que lo leo mientras lo escribo, fui el séptimo, al igual que mi padre, y resulté ser igual que él, podrá ser una casualidad, pero es bastante curioso… como si los séptimos estuviesen destinados a ser iguales…
Y tras contaros cuantos éramos en la familia… nada más y nada menos que nueve personas… Pasaré a narrar mi infancia y la de mis hermanos, la cual difería mucho, la verdad…

Farnit, el primero y del cual he hablado más, tenía ya cuatro años, iba hacia el quinto casi, cuando yo nací, y con forme crecía demostró ser veloz, su cuerpo era atlético, e iba desarrollándose más a medida que pasaban los años, al cumplir los siete (A mis tres años) Demostró ser un gran gimnasta, poseyendo una agilidad sobresaliente, era el más rápido de todo el pueblo, no tardó en ganarse el titulo del más veloz, y lo merecía, la verdad.

Los gemelos, Grindio y Torio, resultaron finalmente ser opuestos el uno del otro, acabando por diferir.. Grindio fue el mago de la familia, a los cinco años (Cuando yo solo poseía dos años) Demostró tener poderes mágicos, podía mover el viento, y le divertía, a los siete (Mis cuatro años) podía manejar llamas, y con forme pasaban los años, aprendió a dominar los cuatro elementos básicos, era débil, no poseía fuerza física, pero tenía mas poder mágico que ninguno… Torio, evolucionó al contrario… decantándose más por el lado de la fuerza, siguiendo el proceso de mi hermano, fue adquiriendo una fuerza sorprendente, su dominio mágico era nulo comparado con el de su hermano, jamás aprendió siquiera a lanzar una chispa de fuego, y mira que Grindio lo intentó… pero nada… el por su parte se pasaba el día levantando rocas…

Mi padre, tras tener a Verónica, dejó el ejército, para dedicarse a su familia, vivieron de una granja, cuidando animales y esas cosas, y con forme crecimos, el trabajo le fue más fácil, Torio y su fuerza podían ayudarle a labrar, Farnit se dedicó a llevar lo que recogíamos al pueblo, y he de decir que vendía mucho, quizás fuese por las chicas… siempre le estaban mirando, posiblemente le comprasen solo para estar cerca de el y poder hablarle, era el mayor, y el que tenía un mejor cuerpo, no era raro que les llamase la atención más que el súper musculado de Torio, era más joven, y aun así tenía más fuerza, pero el exceso es tan malo como el defecto, y no solía llamar tanto la atención, algo en lo que coincidía con Grindio, que pasándose el día con su magia se volvió el raro, para las chicas.

Verónica resultó la habilidosa de la familia, era inteligente, y muy diestra con las manos, con forme crecía, se hizo más evidente que su don estaba en las manos, arcos, o máquinas, cualquier cosa que requiriese destreza, ella era la solución, ayudaba a mis padres con la caza en el bosque, y con la maquinaria de cultivo.
Después llegó Dirian, que no era fuerte, pero sí resistente, jamás vi a alguien aguantar tan bien lo que le echasen. De todos, era el que más aguantó siempre cualquier esfuerzo físico, Farnit podía ser ágil, pero se cansaba rápido en comparación a Dirian, y Torio era fuerte, pero no era capaz de mantener su fuerza mucho tiempo, mientras que el quinto no era muy ágil, ni fuerte, pero podía mantenerse trabajando durante más tiempo, ayudaba a mis padre con las tareas nocturnas, al igual que con las que necesitaban mucho trabajo.

Y Lara, no poseía ningún talento a simple vista, ni fuerte, ni diestra, ni resistente, ni maga, ni ágil, pero no tardó demasiado en descubrirse que tenía una resistencia mágica más fuerte a los demás, fue, trágicamente, en un berrinche de Grindio, que lanzó un conjuro contra la pequeña Lara, pero este no hizo más que esfumarse sin dejar huella cuando se le acercó, más tarde se descubrió que eso sucedía porque su resistencia mágica era muy superior a la media, ayudaba a mi madre con las medicinas, pues acabó convirtiéndose en una gran alquimista debido a su resistencia a la magia, le encantaba trabajar con todo tipo de reacciones.

Y finalmente llegué yo, crecí y crecí, como Lara, al principio no di señal alguna de un rasgo especial, característico… pero a diferencia de mi hermana, yo con el tiempo tampoco adquirí ninguna…
Agilidad… fuerza… magia… destreza… resistencia física… resistencia mágica… ¿Qué esperaban? No quedaba más en lo que pudiese sobresalir, al parecer mis hermanos se llevaron la mejor parte de cada cosa, cuando llegué yo no quedó nada.

Y no pude hacer nada, mis hermanos me fueron dejando de lado poco a poco, en grupos a su conveniencia… Torio y Dirian acabaron entrenando juntos, como Dirian era muy resistente, era perfecto para que el otro pudiese practicar su fuerza durante más tiempo, mientras que el primero podía curtirse más. Grindio y Lara también se emparejaron, como la joven podía resistir lo que su hermano le lanzase, era un buen objetivo, y seguro, con el que practicar sus poderes, mientras Lara veía la magia en acción y ponía a prueba sus experimentos. Y Farnit y Verónica también se ayudaban, no tenía que ver solo con sus dones, aunque la agilidad y la destreza están bastante ligados, eran bastante independientes, más bien era por situaciones de carácter amoroso, Farnit, el mayor, pedía consejo a Verónica, la mayor de las hermanas, y solo dos años menor, aunque eso fue más tarde, cuando ambos tenían ya una cierta edad, antes solían practicar juntos, ellos eran más dado a los deportes alternativos, un poco de esgrima y tiro con arco, algo que requería tanto destreza como agilidad.

Y yo… bueno, me pasaba el día con mamá y papá, ninguno de mis hermanos tenía tiempo para mí cuando tenía seis años, todos estaban demasiado ocupados. Y yo ayudaba a papá en todo, mis hermanos se especializaron en una sola cosa, mientras que yo intentaba siempre ayudarle en todo lo que podía, así como a mi madre…
Mi padre me enseñó todo lo que se ahora, me enseñó a blandir una espada, a como prender fuego con un pedernal, una piedra de acero, y un poco de yesca, trucos militares básicos, así como a interpretar un mapa con ayuda de una brújula.
A los cinco años me llevaba a ayudarle a pescar, no podía hacer mucho, era un niño al fin y al cabo, pero aprendía rápido… A los seis ya le ayudaba bastante bien.

Con mi madre también aprendí cosas útiles, aprendí a leer y escribir, así como a bailar y curar pequeñas heridas, ella era médico y aprendía viendo como me curaba mis heridas y las de mis hermanos… prácticamente era lo que podía hacer, aprender a través de mirar, todo lo que hacía se basaba en la visión, miraba, emulaba, y aprendía. Cocinar también era algo curioso, aprendí eso de los dos, pequeñas recetas básicas.
Cuando tenía seis años, un día volviendo del lago donde siempre pescaba con mi padre, nos encontramos a un extraño ser, parecía un conejo, pero era enorme e iba a dos patas, con el traía a un enorme pájaro que recordaba a un pollo, todo amarillo. Yo había tenido un mal día de pesca, no había conseguido nada, y mi padre intentaba consolarme cuando apareció aquel tipo.

Nuestra casa, y granja por lo tanto, había sido construida al lado del lago, por lo que daba bastante seguridad el saber que estábamos cerca de casa, sin embargo, no tenía miedo, me quedé asombrado al ver a ese ser tan raro y a su pollo gigante.
El ser, dijo ser un feérico, una tribu de feéricos diferente, llamada moogle, el pequeño, aunque no se por que lo llamo pequeño y solo le superaba en un par de centímetros, ayudó a mi padre a consolarme, y me entregó las riendas de aquel ave, me dijo que si no lloraba más me la regalaba, porque no le gustaba ver a niños tristes y llorando, yo, feliz como nunca, asentí quitándome las lágrimas de los ojos y abracé al ser, que lanzó una risa al ver como volvía a estar feliz, le agradecí mucho aquel regalo, igual que mi padre, el cual parecía querer pagarle por él, aunque el moogle rechazó su oferta, diciendo que el criaba a aquellos animales, y que podía quedármelo sin problemas, que no le gustaba ver a niños tristes verdaderamente.

Aquel animal es sobre el cual, ahora mismo escribo estas palabras, mi mascota y mejor amigo, Boco, así le llamé, y así permanecerá para siempre. Fue uno de los días más felices de mi vida, puede que el que más… A mis hermanos no les gustaba Boco, les asustaba bastante ver una criatura de aquel tamaño, pero algunos, dijo mi padre que me envidiaban, yo con seis años, montaba a aquella bestia tan exótica repentinamente.
Todo fue genial en lo que continuó, hasta que de pronto, toda mi vida se desmoronó…
Escribo esta parte del relato, con lágrimas de tristeza en mi rostro, al recordar aquellos fatídicos momentos, y lo que deberé escribir después, pero debo ser fuerte, escribiendo esto, rememorándolo, nunca lo olvidaré… nunca olvidaré lo que tuve, y lo que perdí…

Jamás te olvidaré… mamá…

Música:

Una noche tormentosa, haciendo juego con la escena, siniestra y lóbrega,, como si fuese planeada por los dioses, por un destino, alguien que controla lo que hago, y decide que ocurre a continuación, alguien que decidió hacerme perder a mis seres queridos… En esa noche todos nos encontrábamos con mi madre, la cual estaba en la cama, su tez pálida y sus ojos brillantes, pero con un brillo triste y apagado, en aquella tarde, había sufrido un desvanecimiento, y desde entonces estaba muy enferma.

Los siguientes días pasaron muy mal, se acercaba el invierno, todos los días eran lluviosos, y mi madre seguía sin mejorar… Todos en casa estábamos bastante deprimidos, mi madre no mejoraba, ninguno sabíamos lo que le sucedía, ella, que era medica… Ni siquiera ella fue capaz de identificar que enfermedad había contraído, y mucho menos curarla… Ni la magia de Grindio, ni los conocimientos alquímicos de Lara… Nada… por más que intentamos curarla no encontrábamos una solución, y cada vez estaba peor, con menos fuerzas, yo me mantenía a su lado, sentado en una silla delante de su lecho, velando por ella junto a mi padre detrás de mi, varias veces me quedé dormido en aquella silla por el agotamiento, sin poder resistir más el sueño, pero jamás me separé de ella…

Jamás… hasta el ultimo instante de su vida…

estábamos todos a su alrededor, ya había tenido bastantes problemas en el día anterior, en la que conseguimos mantener con los medicamentos, era lo único que podíamos hacer, mantenerla… pero ya no respondía a ningún tratamiento, iba decayendo más, y en ese momento tenía sus ojos vidriosos, apenas podía respirar, y mucho menos hablar, mis manos envolviendo una suya, y las de mi padre la otra… ambos podíamos notar aquel débil latido en sus frágiles y blancas manos… me miró, y movió los labios lentamente, sin llegar a emitir sonido alguno… Y el latido cesó, así como la débil chispa de vida que quedaba en sus ojos desapareció… Nunca llegué a saber que me quiso decir… Aunque tal vez no dijese nada…

Mi madre había muerto, con tan solo siete años… La enterramos en el jardín, llovía y hacía frío, pero no nos importaba, estaba allí junto al resto de mis hermanos, todos llorando, mientras mi padre enterraba a mi madre con un rostro de verdadera tristeza, pero conteniendo las lágrimas, en aquel entonces no comprendía… pero ahora se que lo hizo por no debilitarse, por no desmoronarse ante nosotros, posiblemente fue el que más sufrió…

Tras el entierro, subí al tejado de la casa, sin hablar con nadie, quería estar solo un rato, pensar, pensar sobre todo… No creí que nadie me echase en falta, al fin y al cabo nunca lo hacía nadie, por el momento, era yo quien echaba en falta.
¿Lluvia? No me importaba, me estaba calando hasta los huesos, pero me daba igual, no podía dejar de mirar desde aquella altura, la tierra marrón removida donde descansaba el cuerpo de mi madre.

Noté una mano en mi hombro, y mi padre se sentó junto a mí.

-“Bartz… ¿Por qué estás aquí fuera con esta lluvia? ¿Acaso quieres enfermar?”

-“Me da igual enfermar… Me da igual la lluvia…”

-“Se como te sientes… Pero piénsalo… ¿Quieres ponerte tu también enfermo? ¿Crees que nos gustaría que también enfermases? A mi si me importa…”

-“Pero… mamá…”

No aguanté más, y rompí a llorar en sus brazos, durante varios minutos, mi padre estuvo consolándome, hasta que la lluvia cesó, y se vio todo el cielo estrellado, una de las maravillas más preciosas del mundo, las tres lunas a un lado, y ante mí la cúpula celeste oscurecida, cubierta de miles de millones de puntos brillantes de diferente tamaño.
Mi padre me secó las lagrimas y me abrazó señalándome las estrellas.

-“No llores más, se fuerte ¡Eres un Klauser! ¡Hijo de Guerreros! Aunque no esté aquí, ella seguirá con nosotros, en tu corazón, como todos los que has querido… ¿Recuerdas a la abuela? Estaba ya muy anciana y no pudo aguantar más… La quería mucho, era mi madre… pero ahora puede descansar…y siempre estará conmigo, y con todos nosotros… Las lágrimas no son malas… es bueno llorar en memoria a quien quieres, pero jamás debes volverte débil por las lágrimas, mantén la cabeza firme y con orgullo”

Realmente aquellas palabras me llegaron muy profundo, y me consolaron. Dejé de llorar, y volví a sonreír, no estaba feliz, aun sentía ese vacío en mi interior, pero como dijo mi padre, no podía estar siempre triste. Al verme de nuevo como siempre, mi padre se levantó con una sonrisa de medio lado y me alborotó el cabello.

-“Bien, ¡Así me gusta! Mm… Mira, como eres un chico fuerte te voy a dar un regalo ¿Si?”-Dijo el, llevándose la mano al cinto y sacando su espada roja, siempre la llevaba con el, era la espada con la que había peleado siempre, se la regaló su abuelo, que también había sido un guerrero.-“Toma mi espada, es tuya, puedo conseguir otra, pero como dicta la tradición, te la regalo”

-“¿Me la das? ¿De veras?”-Dije extendiendo mis manos, para rozar la empuñadura con una mano, y la hoja con la otra, pesaba un poco, pero aun así lo importante era el gesto que había hecho mi padre conmigo.

-“Por supuesto… ¿Recuerdas lo que te hablé de ella? Es la espada de los Klauser, ha pasado de generación en generación, y ahora es tu turno… La Espada Valiente… Recuerda siempre el nombre de tu espada, pues es lo que significa para ti, valor, solo los valerosos, quien no teme empuñarla, quien no teme el enfrentamiento por miedo a herirse, si no por miedo a lo que puede pasar si no lucha, solo ellos son capaces de empuñar este arma…”

Allí fue cuando conseguí mi espada, la que ahora porto con orgullo, como símbolo de mi valor y signo de ser un Klauser.

Tras aquella conversación, mi padre y yo bajamos a la casa, pero no quería dormir en la cama, le pedí que me dejase dormir con Boco, y con una sonrisa asintió, así pues no dude en coger una manta y correr al establo, donde descansé al lado de mi gran amigo amarillo, ambos tapados con la manta, haciéndonos compañía, casi podría decirse que Boco también sentía tristeza por la muerte de mi madre. Y finalmente quedé dormido, abrazado a mi querido chocobo y con la espada a mi lado.

Al día siguiente, el invierno nos dio una tregua, mostrándose un día más alegre y soleado, así que, tras desayunar y dejar que el ave también lo hiciese, me monté en ella, con la espada en una mano, emulando a un caballero montado en su corcel… aunque un caballero curioso… un niño montado en un enorme pollo, era divertido. Mi padre sonreía desde la puerta de la casa, viéndome jugar, gritando que era el Caballero Valiente.
Mis hermanos aun estaban tristes, recuerdo que Farnit, que ya tenía doce años, iba a decirme algo, pero una rápida colleja de mi padre le disuadió de decir cualquier cosa, en esa época no tenía ni idea de lo sucedido, ahora si tengo una teoría… Y es que Farnit intentaría decirme algo que me volvería a poner triste, como “¿Eres capaz de estar tan feliz después de lo que le pasó a mamá ayer?” pero mi padre se lo impidió, y se lo agradezco, habría quedado bastante confuso y más entristecido por el reproche.

A partir de aquel momento, volvimos a nuestras tareas de siempre en la granja, y en nuestro tiempo libre, lo de siempre, cada uno se iba a lo suyo, pensé que me quedaría solo, pero mi padre llegó ante mí con una nueva espada, y dio un toque con la punta en la Espada Valiente, indicándome que la tomase, aun no tenía fuerza suficiente para blandirla, algo que Torio o Farnit habrían hecho con facilidad, y Dirian posiblemente también habría sido capaz, por eso me pregunté la razón de que me cediese a mi aquel arma.

Pero no tardé mucho en poder blandirla, aquel día apenas podía mantenerla en las manos sin que se inclinase hacia el suelo, mucho menos blandirla, pero mi padre permaneció con migo, fortaleciéndome y mostrándome como se usaba una espada, y en especial, la que ahora yo portaba.
Durante los años siguientes todo pasó con normalidad, los días eran muy tranquilos, sin altercados ni problema alguno, y ya no estaba tan solo, con Boco y mi padre pasaba todos mis ratos, hasta aprender a manejar la espada con soltura, momento en el cual mi padre decidió subir el nivel de dificultad.

Y allí comencé ya no a empuñar el arma, o hacer movimientos al aire o un muñeco de paja, si no pequeños duelos, no de verdad, pero de practica, en los que había que poner a prueba lo aprendido, y así poco a poco, mi vinculo con este arma fue mayor, manejar un arma por mera intuición, es un gran poder, una habilidad que solo se consigue cuando te unes a ella en cuerpo y mente, se que puede resultar estúpido hablando de un objeto, pero cuando es algo a lo que tienes mucho cariño y aprecio no te es difícil imaginar dicho vinculo ¿No tienes tú algo similar? Un collar, una pulsera, un libro o un anillo, algo a lo que estás muy unido, un regalo o algo que te gusta mucho, algo que serías incapaz de tirar o vender por el sentimiento que te une a él, lo mismo me sucedía a mi con esa espada, un regalo de mi padre, una muestra de su afecto que conservo conmigo, con la que luchar y defenderme, es como si cuando la empuño le sintiera a mi lado, es una extraña sensación, como un flujo de sentimientos que me recorre con un solo roze, que me recuerda su procedencia y me hace sonreír al pensar en mi padre, y en el día en el que me la dio, no fue un día feliz, pero gracias a el se hizo más ameno.

Pasaron más años, tenía quince, y ya se hablaba mucho en el pueblo de mi aspecto, todos coincidían en que era idéntico a mi padre, olvidándose ya de los gemelos, que habían acabado bastante diferentes, Grindio y Torio tenían ya diecinueve años, el primero era mucho mas delgado y débil que papá, sin duda, nadie veía al fuerte y esbelto Dorgann el guerrero en el, mientras que el segundo… bueno, tenía la edad que papá tenia al casarse, pero sin duda era mucho más fuerte, se había alistado en el ejército, junto con Dirian que ya tenía diecisiete, y Torio teníamos músculo que papá, por lo que no era tan similar, y yo sin embargo… con quince ya veían a mi padre en mí.

Y con esta edad fue cuando sucedió un gran acontecimiento en mi vida… Cuando tomé el don que ahora poseo…

Aquel día empezó como tantos otros, un día de verano normal y corriente, el sol ya había salido cuando me desperté, estábamos en casa solo Farint, Verónica y papá, los demás estaban con otras cosas Grindio había empezado a trabajar de bibliotecario en el pueblo, y Lara estaba en el pueblo buscando cosas para continuar sus investigaciones. Los otros dos chicos estaban en el ejercito, solo volvían a casa a veces después de las misiones, pero parecían que iban bastante bien, a mi me habían ofrecido ir con ellos, pero no creí que fuese lo mío, no por el momento, no temía al ejercito, pero combatir por combatir no me gustaba, y decidí quedarme en casa ayudando a papá.

Farnit fue al pueblo a vender la cosecha con Vero, y papá dijo que me dejaba al cuidado de la granja, pues quería ir a ver a un viejo amigo que no había visto en bastante tiempo, y dado que ahora que no estaban mis hermanos tenía tiempo, pues confiaba en que cuidaría de todo en el rato que estuviese fuera.
Yo estaba bastante contento por la confianza que depositaba en mí mi padre, y acepté orgulloso, no tardé en salir con la azada al hombro, y la espada colgada en el cinto como siempre, me aportaba seguridad, y además me gustaba lucirla, no alardear, más bien es que estaba orgulloso de portarla, no me desprendía de ella ni para dormir.

Estaba trabajando, cuando una persona se acercó, me limpié el sudor de la frente con la manga de la camisa y dejé la azada en el suelo para atender a aquel que venía, por las pintas no era del pueblo, podía que fuese un viajero y quisiese ayuda, pero… no, me sorprendió cuando empezó a hablarme.

- “¡Tú!”-Dijo parándose y señalándome.

-“¿Yo?”-

-“Si, tu ¡Prepárate para un duelo!”-Dijo colocándose ante mi en posición defensiva.

-“¿Qué? ¿De que hablas? ¿Por qué quieres pelear?”

-“¡Como si no lo supieses, Caballero Valiente!”

Me sorprendí mucho cuando dijo aquel nombre que siempre había usado de pequeño para referirme ante mí, no creí que nadie que no fuese de mi familia supiese aquel apodo con el que me autodenominaba de pequeño, y el desde luego no parecía de mi familia.

-“Pues… la verdad es que no lo se… ¿Y como sabes ese apodo?”

-“¿No sabes nada o que? ¡Llevas la espada valiente! Y esa espada me pertenece, y se tu apodo por obvias razones, llevas la espada, por lo que eres el caballero.”

-“Esta espada es mía, jamás te la daré”

-“Mm… te resistes ¿eh? ¡No esperaba menos del legendario Caballero Valiente! Hagamos un trato, si te gano en el duelo me llevaré la espada, pero si tu me ganas a mi te enseñaré el más maravilloso de los trabajos, te enseñaré a ser un mimo”

-“¿Un mimo? Mm… no me interesa”

-“¡No me lo puedo creer! ¡El Caballero Valiente acepta con orgullo un duelo! No mereces tener esa espada ¡Solo mereces el Cuchillo Gallina!”

-“¿Cobarde? ¡Jamás!”-Dije sacando inmediatamente la espada.

-“¡Alto! Guarda la espada, no todos los duelos son de matarse ¿Sabes? Además, no quiero que rompas mi espada antes de hacerme con ella”

-“¿Entonces como lucharemos?”

-“Simple… ¡Un duelo de miradas! El que parpadee antes pierde”

-“¿Concurso de miradas? Mm… ¡Está bien!”

Bastante sorprendente y curioso ¿No creen? Un duelo de miradas… Pero fue divertido, aunque en un principio me arrepentí de haber accedido, temiendo poder perder la espada, pero de pronto me inundó un calor, sentí que podía hacerlo, y tomé la determinación de hacerlo, no huiría.
Tomamos ambos una posición defensiva, y empezamos a mirarnos fijamente a los ojos, esperando que el otro parpadease para que perdiese… notaba una gota de sudor por la frente… suerte haberme limpiado antes el sudor, aunque reaparecía bajo el intenso calor… temía que llegase a mi ojo y perdiese… pero el otro empezaba a debilitarse… hasta que parpadeó.

-“¡Has perdido! Parpadeaste…”

-“Yo… no… ¡No es posible! No puedo perder contra el Caballero Valiente… ¡Ahg! Debo entrenar más… algún día lo conseguiré”-Dijo dándose la vuelta.

-“¡Espera! ¿No ibas a enseñarme algo de mimos?”

-“¡Oh! Cierto… si, te traspasaré los poderes de los mismos… un antiguo arte que solo unos pocos afortunados saben de su existencia, y muchos menos saben usar…”

Fue algo raro… me cogió de una mano y noté un flujo… como si unas aguas invisibles pasasen de sus manos a las mías, fue una sensación extraña, pero, después de eso no noté cambio alguno, dudaba de que hubiese hecho algo realmente, pero entonces empezó a hablarme.

-“Tardarás un tiempo, pero llegado el momento sabrás como usar este oficio, con el podrás copiar a los demás, sus poderes, sus cualidades, incluso sus armas, irás viendo como van apareciendo los poderes según mejores el tuyo propio… ¡Adiós!”

Sorprendentemente, después de esas palabras dio una voltereta hacia atrás y desapareció misteriosamente, me quedé estupefacto mirando el sitio, no entendía nada de lo que había sucedido, incluso pensé que no había hecho nada y que eran solo cuentos, pero más tarde descubriría que si tenía un poder especial…
Tardé varios meses, pero finalmente apareció el poder… jugueteaba con la espada, sentado al lado de Boco y contemplando las paredes del establo, cuando de pronto, entre mis manos, la espada emitió un leve fogonazo, no iluminó mucho, pero fue como si la cubriese un manto blanco, y en mis manos, tenía una hoz, me impresioné tanto que solté la hoz, y esta cayó al suelo, y tras unos segundos volvió a convertirse en una espada…

Ese fue el comienzo de mi poder…

Pero ni mucho menos el final, ni de mi poder, ni de mi historia… solo tenía quince años… y aun me queda una ultima cosa que narrar…

Música:

De nuevo mis ojos amenazan con romper el llanto, es la peor parte de la historia, pero es mi deseo escribir mi vida hasta este momento, y no omitiré una parte que me cambió, que me impulsó a hacer el viaje que hago ahora, no puedo omitir la razón de mi viaje… algo que pasó hace tan solo unas semanas…

Todo empezó cuando hace poco, apenas unos meses, llamaron a la puerta de casa mientras estábamos, Farint y mis hermanas, mi padre y yo, sentados ante la mesa comiendo, nos extrañamos todos, no solíamos recibir visitas, mi padre abrió la puerta, y se encontró a un soldado, que se quitó el casco y se lo puso en el pecho, señal de solemnidad, yo ya tenía mis diecinueve años, y se acercaban los veinte, sabía perfectamente que ese gesto no eran buenas noticias, así pues todos nos levantamos y nos pusimos a los lados de nuestro padre… Traían tres cadáveres.
Dirian y Torio, habían fallecido en un combate, pero habían luchado hasta el final con honor… Dijeron, que cuando venían a darnos la noticia, encontraron a alguien más en el río, se trataba de Grindio, el gemelo de Torio, parecía que había muerto abogado hacía unos días, posiblemente los mismos que su gemelo, era algo especial, ambos siempre estuvieron conectados, no fue demasiado extraño que muriesen en el mismo momento… Había perdido a tres hermanos, y mi padre a tres hijos… de nuevo la familia menguaba…

Los enterramos en el jardín, junto donde descansaba mi madre, era otro duro golpe a la familia, pero no nos desanimamos, ya éramos todos mayores, les echaríamos en falta, pero no podíamos estar siempre tristes… Ahora solo quedábamos cuatro y papá…
Pasaron los meses, y volvíamos a la normalidad, el trabajo iba bastante bien, Farnit había encontrado hacía años una pareja, y Vero también, aun así, venían a vernos todos los días, no querían separarse de papá y de Lara y yo, a pesar de que a mi siempre me dejaban apartado cuando éramos pequeños, jamás se portaron mal conmigo, los quería. Lara y yo éramos los únicos solteros de la familia, nuestros hermanos mayores y papá bromeaban diciéndonos que nos quedaríamos sin pareja toda la vida.

Era una época de transito, bastante buena, tanto Farnit como Vero tenían ya hijos, bueno, hijo más bien, solo tenían uno cada uno, unos bebes, no se habían atrevido antes a tener una criatura, pues querían cuidarla, y que no pasase hambruna, pero estaban bastante bien, ambos tenían trabajo y ganaban dinero, así que Farnit tenía una hija de cuatro años, y Verónica un niño de tres, eran bastante revoltosos, como todos los niños, supongo.

Lara y Yo cumplíamos los años en fechas cercanas, fue bastante feliz esa etapa, cuando cumplí la veintena, y ella, un año más que yo, éramos adultos.
Un día, hace tan solo unas semanas, Vero y Farnit llegaron a casa con sus parejas y sus niños, papá les había invitado a hacer una comida todos juntos.
Fue bastante buena, pero cuando estábamos a mitad mi hermano me pidió si podía ir a la panadera de Lix, pues decía haber encargado unos pasteles para agradecer la comida, pero se le olvidaron ir a por ellos, encantado acepté ir, y monté en Boco para llegar antes.

Volví con aquellas deliciosas creaciones, casi no me podía resistir a darles un bocado, pero había que ser educado y esperar a todos. Iba bastante feliz montado en mi amigo amarillo de regreso a casa, cuando vi una columna de humo a lo lejos… Me temí lo peor, y le pedí a Boco que acelerase… efectivamente, mi casa estaba ardiendo, las llamas habían envuelto toda la casa, y esta desprendía un enorme calor, envuelta en la cortina de tonos entre rojos y amarillos, palidecí mientras corría hacia ella, dejando a mi compañero atrás para que no se quemase, no me importó cuando los pasteles cayeron al suelo, no eran prioritarios.

Pero antes de llegar, vi salir a mi padre, que se arrastró por el suelo tras caer, me arrodillé ante el, preocupado, quizás… hubieran salido…

-“¡Papá! ¿Qué ha pasado? ¿Y los demás?”

-“Bartz… lo… lo siento… la casa empezó a arder… no se por que, estábamos atrapados… Tus hermanos… t… todos han muerto, el techo se calló…”

-“No… no… no es posible… P-pa… Papá… no te preocupes, te pondrás bien, te vas a recuperar… papá…”

Pero… tosía demasiado, y veía una de sus piernas atravesada por un agujero, que no dejaba de sangrar, posiblemente un madero le hubiese atravesado el pie, era fuerte para haber salido de la casa con una herida así…

-“No seas tonto… Sabes tan bien como yo que no me queda mucho tiempo… Un Klauser sabe cuando le llega su hora… y sabe afrontar ese momento con valor y decisión… hijo, o ya he cumplido mi misión aquí… quiero ahora que me prometas una cosa… Por favor, viaja por el mundo, conoce personas y lugares, he estado encerrado en esta región toda la vida, no he pasado más de siete ciudades más allá de la nuestra… Quiero que veas mundo… ¡Ahg!... Dichosa pierna… me molestará incluso en el Void… Hijo… Se feliz… eres el ultimo Klauser que queda… no dejas… que el apellido…

… Se extinga…”


Las ultimas palabras fueron perdiendo intensidad, mi padre usó su ultimo aliento en dedicarme aquella frase y su ultimo deseo…
Yo solo, enterré el cuerpo de mi padre… justo al lado de Stella… al fin volverían a encontrarse en el otro mundo… El ultimo Kaluser… que solitario suena eso ¿No?
Tras cavar la tumba, volví a la casa, las llamas ya casi no existían llamas, eran todo cenizas… no había nada en aquella casa, no quedaban restos de mis hermanos que enterrar, ni de sus parejas… ni de sus hijos…
Lara murió sola… Y mis otros hermanos con sus parejas… y… sus hijos… Que situación más cruel, el que unos jóvenes niños mueran tan pronto sin vivir la vida… Pero al menos ahora estaban todos juntos… y yo me encontraba solo, sin nadie…

Entre las cenizas, descubrí algo brillante, algo que parecía no haberse quemado… lo único según ví, me acerqué y lo recogí, se trataba de un cristal… era un extraño cristal de mi padre y mi madre, jamás descubrí a quien perteneció antes, pero era un bonito adorno que toda la familia había llevado alguna vez, Lara incluso hizo experimentos con el para saber su composición, solo por mera curiosidad, aunque nunca dijo los resultados.

Salí de las cenizas con el cristal en mis manos, y lo guardé en las alforjas de Boco, y fui a la ciudad, quería contarles a la familia de las parejas de mis hermanos lo que había ocurrido, merecían saberlo…
Rompieron a llorar cuando se lo dije… fue triste, y duro decirles eso… Pero debía hacerlo, era lo justo, yo también desearía saberlo antes que nunca saber que pasó, por muy duro que sea…

Tras unos días de prepararme y conseguir lo necesario para el viaje, decidí empezar la aventura, pero me fue imposible, mi familia… aun la recordaba… necesitaba un poco de tiempo para recuperarme un poco de su perdida, y estaba seguro de que a mi padre no le habría importado…

Y finalmente hoy, decidí embarcarme a la aventura, aun les llevo en mi corazón, aun les recuerdo y por dentro lloro por ellos… una lagrima furtiva se me acaba de escapar, empapando estas hojas… pero no derramaré ninguna más, no querrían verme así, y no lo haré… seré fuerte, y viajaré, cumpliré el deseo de mi padre, y el mío propio, pues siempre sentí el anhelo de viajar, pero me quedé ayudando a mi padre… tal vez eso fuese por lo que mi padre me lo pidió… el también se quedó solo, posiblemente por la muerte de su familia decidió no salir nunca, y no quería que pasase lo mismo…
Gracias papá… te aseguro que cumpliré tu deseo, viviré mi vida, blandiré con orgullo esta espada…

Demostraré que soy un autentico Klauser…



“Y con esa pagina, Bartz alzó la cabeza, guardando su cuaderno en las alforjas de Boco, para percatarse entonces de que… había pasado un buen rato desde que su chocobo había empezado a andar, no veía Lix en ninguna dirección, como era de esperar, se había inmerso tanto en la escritura, que había perdido la noción de tiempo, y… del espacio.

Sonrió y acarició a Boco, habría que encontrar alguna referencia… aquella era, su primera aventura…”


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Re: Bartz Klauser - Guerrero Mimo

Mensaje por Mitsu, el oso el Mar Jul 26, 2011 8:19 pm

Una ficha muy bien trabajada, te doy color.






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