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Explorar y salir echando leches

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Re: Explorar y salir echando leches

Mensaje por B el Jue Sep 15, 2011 7:00 pm

Permanecía allí, en aquél oscuro rincón próximo a la Taberna del Dragón Negro, esperando a que los encapuchados saliesen, mientras repasaba los acontecimientos ocurridos a lo largo del día, intentando atar algún cabo suelto que hubiese pasado por alto y que le permitiera avanzar en su investigación. Pero realmente sabía muy poco. Intentaba recordar alguna persona o algún acontecimiento normal que hubiese visto y que no fuese tan rutinario como podía aparentar o que tuviera relación con lo que había oído de la conversación de los encapuchados. Pero lo único que conseguía era darle inútiles vueltas a la cabeza mientras su incómoda postura hacia que su cuerpo se retorciese en su sombrío escondrijo.

A los veinte minutos de una molesta espera, la puerta de la taberna se abrió para permitir salir al grupo de los cuatro encapuchados que, como cabía esperar, iban acompañados de una mujer. Debía de ser el contacto, la mujer que los tres humanos y el elfo habían comentado que tanto ansiaba robar a su amante. No era una hembra como B se había imaginado, era una elfa oscura, con ropajes sugerentes, aunque al enmascarado lo único que le sugería era asco. Ahora entendía por qué quería librarse de su amante, las experiencias que B había tenido con otros elfos oscuros le habían servido para escrutar que no son gente de fiar y que poseen un corazón muy vengativo y lleno de odio. Eso sí, sangran y chillan de dolor como los otros elfos (también es algo que antiguas circunstancias le habían permitido comprobar). En realidad no sabía los motivos de la elfa, pero tratándose de su raza, no era algo inusual que quisiera robar a alguien o provocar algún tipo de dolor.

Enseguida que su distancia con la de los encapuchados y la elfa era, a su juicio, óptima para perseguir y no ser descubierto, el guerrero de oscuro y largo cabello emergió de las sombras de su rincón y se propuso a iniciar la persecución. Pero su sorpresa fue absoluta cuando, inesperadamente, casi chocó con una desconocida figura antes de poder dar más de tres pasos.

Perdón –se disculpó, a la par que giraba la cabeza para descubrir al anónimo. A pesar de la oscuridad y la capucha que el extraño usaba, pudo averiguar que era una mujer, de suaves facciones y cuyo pelo se dejaba entrever tras la tela de su capucha. Tenía una figura sinuosa y atractiva, desde luego más que la de la repugnante elfa oscura. Superaba al enmascarado en altura, pero la diferencia era tan minúscula que apenas se notaba. No recordaba si él se había interpuesto en el camino de la fémina o más bien al contrario, pero algo le decía que su puntual y extraña presencia no eran frutos de la casualidad. Era una mujer cuya presencia en esa zona de la ciudad le resultaba extraña.

Súbitamente, giró de nuevo su cabeza para comprobar que su objetivo seguía siendo visible, pero la oscuridad y las bifurcaciones habían jugado ahora en su contra. Los había perdido.

Joder… –se lamentó –¿Has podido ver hacia donde se dirigían ese grupo encabezado por una elfa oscura? –interrogó a la mujer, girando de nuevo la cabeza, comandada por su pálida máscara, hacia ella. Puede que haciendo esa pregunta delatase su posición de mercenario, pero ¿qué podía pasar? Si la mujer era una asesina que, por alguna razón que B desconocía, intentaba matarle, preguntarle aquello no cambiaría mucho las cosas. Si, por caso contrario, era un simple hembra que pasaba por allí y cuyo objetivo no tenía nada que ver con B, aquellas palabras le resultarían sin sentido y si sabía algo acerca de hacia dónde se habían dirigido, puede que se lo dijese. En adición, cabía la posibilidad de que la mujer también hubiese leído la nota, que estaba en la taberna a escasos metros de donde ambos se situaban, y en ese caso las palabras de B podían provocar dos cosas: amistad o enemistad por rivalidad.

Lo que menos necesitaba ahora era entablar un combate y perder aún más al grupo, así que el enmascarado depositó toda su confianza en que la mujer no tuviera nada que ver con él y que, al contrario que B, se hubiese fijado hacia dónde se dirigían los cuatro encapuchados y la enigmática elfa oscura.

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Re: Explorar y salir echando leches

Mensaje por Zyrxog el Jue Sep 15, 2011 9:12 pm

Usualmente los inferiores son idiotas, cobardes, traicioneros e ínfimos, aunque… a veces aparecen especímenes que son…. Imbéciles. El cadáver había caído al suelo, aquel sonido atrajo a los dos hombres restantes, mientras estos aparecían la mirada de la aberración se clavo en la de los dos inferiores, era verdad, la cobardía corroía cada uno de sus huesos usualmente, la propia apariencia de la bestia él era una ventaja en momentos en que debía de enfrentarse a una de esas alimañas bípedas, mas mientras uno de ellos retrocedía un paso por el miedo, el otro permanecía en pie blandiendo su daga, quizás el líder, haciendo gala de su idiotez y nulo conocimiento de su oponente, el inferior se trabo en combate contra la bestia, la daga de metal choco contra la de cristal, produciendo el mismo sonido que si ambas fueras iguales, Zyrxog intento aferrarlo con sus tentáculos, pero el inferior mostrando algo de habilidad los esquivaba, por ultimo empujo a la bestia, con ese movimiento la daga de cristal se deslizo por el metal, mientras este se abalanzaba e incrustaba la daga en el costado de la abominación, aquel dolor hizo que Zyrxog retrocediera, golpeando unos barriles a su espalda que cayeron sobre él.

Ambos bandidos vieron como algo de sangre había en la daga del inferior que había luchado, los monstruos también sangran y este no era la excepción, mas Zyrxog no estaba derrotado, lentamente se coloco de pie entre los barriles, llevándose la mano al costado, algo de sangre escurría por el corte, mas este había chocado contra una de las costillas, evitando una herida grave o fatal, aquel surgimiento hizo que nuevamente el bandido que no había hecho nada retroceder un paso, el otro estaba seguro con una sonrisa podrida en sus labios.

-Hasta las mierdas sangran… nos interrumpiste en unos momentos muy delicados monstruo, además acabaste con nuestro amigo, ¿crees que te dejaremos libre? … vamos a hacerte ceviche y vender lo que sobre de tu cuerpo-

Los tentáculos de la bestia se movían suavemente, mientras mantenía firmemente sujeta la daga, su otra mano estaba manchada de su propia sangre, pero extrañamente la mantenía quieta, o por lo menos eso parecía, casi imperceptibles movimientos se producían en sus garras. Una risa inhumana se escucho, al mismo tiempo que la bestia negaba con su cabeza, moviendo sus tentáculos con esto.

-Patéticos inferiores… están muertos y aun no lo saben, más solo asesinare a uno de ustedes, el que me diga donde esta Duncan quedara con vida… al otro lo abriré en canal para jugar con sus intestinos-

El bandido con la daga comenzó a reírse, sin perder de vista a la criatura, siempre sonriéndole burlón, casi con un ataque de histeria por lo que escuchaba.

-Que mierda dices… ¿matarnos? … no me hagas reír monstruo, te mataremos lentamente, para hacerte sufrir lo de nuestro amigo, quizás llegues a ver a Duncan… pero será tu cabeza adornando su mesa-

Mientras el bandido hablaba este se acercaba con su daga, esperando el momento propicio para atravesar ese pecho y terminar con esa monstruosidad, quizás estaba demasiado concentrado en aquella criatura, ya que no le prestaba atención a su compañero, este estaba con los ojos clavados a la figura ensangrentada que se había levantado del suelo, en su mano portaba una daga muy familiar, sus ojos estaban blancos, sus labios partidos y ensangrentados se comenzaban a colocar purpura, de su pecho aun brotaba ese hilo carmesí de su rebanado corazón, el hombre cayó al suelo, apoyándose contra la pared, tartamudeando con la mirada fija en ese rostro cadavérico.

-M…M….Ma…Ma….Mal…. Malik … Malik …. ¡¡¡MALIK!!!-

Aquel nombre era el de su compañero, el bandido armado se giro lentamente tratando de no perder de vista a la bestia, fue una lástima, lo único que vio fue a su compañero muerto con el brazo en alto levantando la daga y dejándola caer con todas sus fuerzas hacia el ojo de su antiguo compañero, si aquel movimiento salía bien la daga fácilmente atravesaría el ojo y se alojaría en el cerebro, si no moría con ello, la bestia aprovecharía el momento para apuñalar al inferior por su espalda las veces que fueran necesarias con su daga, siempre sujetándolo del cuello firmemente con sus tentáculos, e incluso si esquivaba la daga del cadáver no podría hacerlo con la daga de cristal que presta a apuñalarlo se acercaba a su espalda.





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Re: Explorar y salir echando leches

Mensaje por Eva Nicodemeus el Vie Sep 16, 2011 5:25 am

La espera no se alargo mucho, al poco la puerta de la taberna se abrió y entro una altiva drow. Se acercó hasta los hombres que enseguida se levantaron, me la queda muy fijamente mirando muy sorprendida, no tanto porqué fuese la persona que estaba esperando, mas bien me cautivo su belleza a la vez que me hacía hervir la sangre, era una perfecta presa, tan esplendida y a la vez oscura, y debía reconocer que no era deseo lo único que suscitaba en mí, también era envidia y odio, nadie con esa belleza podía caminar por este mundo para hacerme sombra, por esa razón debía ser miá, aunque antes estaba el asunto de encontrar a Duncan.

Me levante en cuanto cruzaron la puerta y me apresuré a seguirles, me coloqué la capucha de la capa mientras me hacía camino entre la gente hasta que al final conseguí llegar hasta la puerta. Cuando salí apenas pude ver como desaparecían en un callejón próximo a mí, camine todo la rápido que pude casi se podía decir que estaba corriendo, pero mi ostentoso vestido podía dificultar un poco esto. Estaba tan pendiente del callejón que no vi la figura acercase y casi me choqué de lleno contra él. Le miré malhumorada, mis colmillos surgieron de mi boca, si debía quitarme un estorbo del medio debería ser rápido o los perdería. Estaba a punto de hacer uso de mis colmillos cuando menciono a la elfa, los guarde rápidamente esperando que no se hubiese dado cuenta de mis intenciones, agradecía haberme puesto la capucha, seguramente gracias a ello había disimulado el echo de que había estado a punto de matarle.

Mi cabeza estaba a punto de estallar, una vocecita me decía que debía de darme prisa en seguir al grupo, pero aquel enmascarado se había cruzado en el peor de los momentos en mi camino, y aunque podía acabar con él, seguramente me hubiese divertido mucho dejandole la marca de mis colmillos en aquel rostro que escondía , pero no me lo podía permitir tenía demasiada prisa, y por lo normal no solía dejar las cosas a medias, pero me estaba arriesgando mucho, podría resultarme de utilidad pero si de lo contrario era un estorbo y lo estropeaba todo, adiós a mi única pista. Sencillamente le ignore y seguí con lo que había estado haciendo hasta el momento, seguir al grupo, les había perdido de vista, y todo por su culpa, pero no podía demorarme más o los terminaría perdiendo del todo.

Entré en las oscuras sobras del callejón, tenía unas ganas inimaginables de llegar hasta la drow, me gustaba aquella impaciencia, hacía que desease más su sangre, mi sed quemaba con fuerza mi garganta, aunque controlable se volvía insoportable, y el encuentro con ese humano no había ayudado, aunque ahora se encontraba a varios metros por detrás mía, podía continuar escuchando el latido de su corazón y el exquisito olor de la sangre fresca, después de acabar con la elfa seguramente sería un delicioso postre,casi estaba segura de que me iba a seguir, puede que nuestros objetivos fuesen los mismos pero entre mi intenciones no estaban las de compartir la recompensa, pero tiempo al tiempo.
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Re: Explorar y salir echando leches

Mensaje por Sirio de la Vega el Vie Sep 16, 2011 7:57 pm

Cuando el hombre vomitó sobre mis ropas, me cabree de tal manera que estuve a punto de liquidarlo. Aunque me contení, no necesitaba sangre en esos momentos precisamente. Me parecía que ya habría levantado sospechas suficientes como para cargarlo más ahora. No sabía que hacer, había perdido mucho tiempo y no había sacado nada en claro más que lo de la maldita caravana. Lo mío es eliminar objetivos claros.... ¿a quien intentaba engañar?. Esto de tener que buscar pistas y demás cosas se me da ciertamente mal, y más en una ciudad como esta en que hay que ser más astuto que contundente. Me había planteado dejar la ciudad lo más rápida y discretamente posible. Allí dejé al hombre desmayado, tumbado en el suelo y manchándose con sus propios vómitos. Salí de allí por patas en dirección a la taberna.

Al entrar en la puerta de la posada me hice el borracho, para no levantar sospechas entre la muchedumbre. El personal a tal hora de la noche se notaba ya alterado, ebrio y peligroso por lo que no quería mostrar alguna razón en la que meterme en líos. Además el rumor de la caravana, me daba la sensación de que no sería algo tranquilizador. Sin posar la vista en ninguno de los allí presentes me encaminé hacia las escaleras que llevaban a las habitaciones. La cerveza corría como el agua por un río, y todos estaban demasiado ebrios como para fijarse en otro "borracho" más. Con paso vacilante subí a las habitaciones. Entré en la mía y rápidamente me di un baño para quitarme el vómito y limpié con un poco de agua y jabón, como pude, la parte superior de mis ropas. No me gustaba oler ni tener la ropa así, pero no era el momento adecuado para pararse en la higiene. Una vez acabé mi fugaz aseo me ajusté las armas y volví a bajar.

El ambiente abajo seguía igual. Unos cuantos jugaban a las cartas en una esquina, aunque no parecía que las viesen siquiera. Otros apostaban a los dados sin mucha maña, causa supongo de la cantidad de alcohol en sangre. Y el resto seguían bebiendo como si mañana se acabase el mundo, cosa que yo haría gustoso si no fuese por que tenía que abandonar aquel lugar antes de que alguien que se percatase de mis poco discretos métodos decidiese apuñalarme por la espalda. Me encaminé a la barra intentando ser lo más discreto posible, aun tenía que pagarle a aquel hombre mi estancia en la posada.

-Señor, le debo la estancia de dos noches en la posada.-dije con amabilidad.

-En realidad ha sido una sola noche, hoy no has dormido aquí- Sonrió

-Da igual, le pago las dos por las molestias y por que no me parece justo.- Dejé las monedas necesarias para pagar dos noches de estancia en la posada en la barra, según el precio estipulado en un cartel.

Luego me despedí y me fui de la taberna con paso constante. Me dirigí a las caballerizas. Las calles estaban desiertas y frias, algo que no me gustaba demasiadio por que así sería un blanco mas fácil. Me envolví en mi capa y bajé el sombrero tapando casi por completo mis rasgos. En cuanto llegué a las caballerizas busqué mi caballo. Como ya estaba pagado no tuve necesidad de dejar nada. Lo ensillé a vastante velocidad y le di unas caricias suaves. Luego lo desate del poste en el que estaba atado y monté.

Comencé a bajar a buen paso pero,sin que el caballo hiciese demasiado ruído. Las calles seguían igual de desiertas que siempre. Según mis cálculos debía ser medianoche. Continué con la misma velocidad hacia la puerta de la ciudad, no volvería por aquí en bastante tiempo....
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Re: Explorar y salir echando leches

Mensaje por Kefka Palazzo el Sáb Sep 17, 2011 3:40 am

Parecía como si la oscuridad hubiese tragado al grupo de la elfa oscura en aquellos callejones sin nombre. El hombre de la temible máscara blanca había perdido de vista a sus actuales objetivos a causa de una mujer entrometida que le había distraído. Pensaba que quizá aquella mujer no era nadie de importancia, pero en esta ciudad no podía ser confiado. Decidió decir algunas palabras para conocer un poco mejor las intenciones de la mujer encapuchada, pero lo único que consiguió fue una mirada de desprecio y un movimiento veloz de parte de la hermosa joven.

Eva había decidido que aquel encuentro con el humano despistado era una pérdida de tiempo. Sabía que también iba tras la pista del grupo de la elfa oscura gracias a las breves palabras que el sujeto le dijo, por lo que pensó que sería un simple caza recompensas, y optó por ignorarle por completo para continuar su persecución entre las sombras de la noche y la espesa neblina salina de la ciudad costera.

B se había quedado con la boca abierta ante el ágil movimiento e la mujer. Si la drow había sido rápida, la
velocidad de esta joven encapuchada no tendría rival en una competencia cronometrada. Sus gráciles movimientos fueron tan exactos y precisos que parecía que se deslizaba en el aire como si bailara con las sombras de la noche. El humano no tenía explicación a tal despliegue de destreza, pero no podía quedarse ahí parado sin hacer nada. La muchacha había entrado en el mismo callejón que la elfa oscura y eso le hizo suponer que también se trataba de una caza recompensas como él. La drow estaba fuera de su alcance, pero quizá aún tenía oportunidad si seguía a esta joven misteriosa. Comenzó su persecución.

La ágil vampiresa logró sentir la presencia del hombre enmascarado, el cual le seguía a duras penas a través de los callejones y las callejuelas sin iluminación pública. Los rastros del grupo de la seductora elfa eran fáciles de seguir. No se estaban molestando en ocultar sus lodosas pisadas ni su apestoso aroma a licor. Parecía que la persecución no sería ningún problema para la mujer con los sentidos agudizados por el cobijo de la noche. Sin embargo, una flecha fugaz detuvo su persecución abrupta mente. Posado sobre su costado derecho, el elfo que acompañaba al grupo de bandidos de la taberna esperaba paciente a que su perseguidora se mostrara, y haciendo uso de su puntería élfica y su prepotencia, disparó una bella flecha de manufactura elfa directo al piso frente a las piernas de la mujer. Una línea de luz lunar iluminaba aquel sendero dejando ver claramente el gesto de confianza del elfo que sujetaba firmemente una segunda flecha y un arco de buena calidad. Eva había caído en una pequeña emboscada a consecuencia de su prisa, pero no parecía ser una amenaza demasiado complicada de superar.

El hombre enmascarado había perdido de vista hacía un par de minutos a la mujer de los rápidos movimientos. Por suerte sabía su dirección. La misma que mostraban las huellas mugrientas en el suelo mojado de los oscuros corredores. No le tomó mucho dar con su paradero. Pero para su sorpresa, no estaba sola. Sin embargo logró ver como algunas de las huellas se desviaban hacia una el interior de una de las casas junto al corredor en el que se había adentrado. Y habían indicios de que alguien había entrado a hurtadillas por una de las ventanas rotas.

Ahora tenía que decidir entre dos opciones, ayudar a la veloz mujer que ahora se encaraba ante la precisión de un elfo armado con un arco de buena calidad o continuar su persecución a través de aquella oscura y abandonada casa deteriorada.

Debía decidir rápido. La puerta este de la ciudad estaba a algunos minutos de distancia y si los asaltantes lograban salir de la ciudad el juego había terminado.

~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~

En las afueras de la ciudad. Un combate más se llevaba a cabo. La ciudad negra ya había reclamado el alma de una víctima más, y estaba a la espera de una mayor cantidad de sangre y depravación.

Zyrxog tenía la ventaja sobre sus oponentes. En comparación con ellos, él si conocía todos los puntos vitales y la forma de matar rápidamente a los débiles humanos. Tenía una herida que poco significaba para él pero, además, tenía el factor sorpresa de su parte. La necromancia.

Con un movimiento imperceptible para los ingenuos humanos, la monstruosidad de los tentáculos trajo de vuelta a la no vida al humano muerto hacía unos cuantos minutos. Para terror del hombre más temeroso, su compañero se había levantado de su inerte reposo. Solo pudo gritar su nombre en advertencia para el compañero que empuñaba amenazante mente sus dagas en contra del sádico antropomorfo. El grito de su compañero hizo que volteara casi por instinto, encontrándose con la terrible visión de su finado secuaz a punto de perforarle la cara con su aún empuñada arma blanca. El forcejeo fue inevitable. El arrebatado hombre que había herido levemente a su enemigo ahora combatía contra su compañero muerto ante sus ojos, el cual aún sangraba la poca sangre que permanecía dentro de su organismo. Sin embargo, olvido el terrible peligro que confería darle la espalda a un enemigo. Sobre todo a uno tan siniestro como el ilícido de la daga de cristal. No hubo forcejeo en esta ocasión. La daga de cristal del antropomorfo perforó por un costado la espalda del humano mientras que sus tentáculos le apretaron fuertemente la garganta, a la vez de que el cadáver controlado por Zyrxog superaba la resistencia del hombre y penetraba cruelmente su ojo derecho, perforando hasta el cerebro.

Solo había un testigo ocular, pero estaba tan aterrado que solo podía pensar en una sola cosa... "voy a morir"

~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~

La ciudad negra solo tiene cabida para aquellos lo suficientemente valientes como para perseguir sus propias ambiciones dentro de estas calles corruptas. No hay cupo para los cobardes y los débiles de mente en un mundo que no perdona la mediocridad. En Malik-Talish solo se habla de aquellos lo suficientemente valerosos como para vivir un día más o sobre aquellos estúpidos que dieron sus vidas como sacrificio a las calles cubiertas de sangre. En Malik-Talish no se habla de nadie que no merezca mención.

Spoiler:


Estoy Satisfecho y decepcionado :lol:

Me encanta la perspicacia que están mostrando y el auto control. No desesperen, apenas vamos comenzando.

Eva, no estas herida no vallas a pensar que sí. El elfo tiene la ventaja de estar sobre un techo de no más de 3 metros de altura, pero eres libre de hacer lo que gustes gracias a que no te está apuntando todavía. Quizá tiene algo en mente (?) :lol:

B, tienes dos opciones. Escoge la que creas más conveniente y mándame un MP con tu elección para darte detalles necesarios para tu post.

Zyr, calamar bastardo, te saliste con la tuya.. pero cuidado que apenas estoy calentando :lol:

El último párrafo hace referencia a Sirio de la Vega... pero como es un cobarde, no merece mención muejeje :lol:

Igual que antes, este será una semana corta. Por lo que espero sus post para el día 21 de sept.

Dudas o comentarios por MP.. quien sabe, igual y les doy tips.
Suerte muejeje :lol:





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Re: Explorar y salir echando leches

Mensaje por Zyrxog el Miér Sep 21, 2011 1:04 am

El hombre no sabía contra quien se enfrentaba y quizás en sus últimos instantes toda su vida había pasado por sus ojos, mientras esa daga se dirigía hacia su rostro las imágenes de su pasado se dibujaron en su mente, desde sus primeros recuerdos en aquella casa ruinosa, esa mujer que lo había criado con amor, aquel padre que cada noche llegaba borrado y lo agarraba a palos, la visión de su primer amor, de su primer robo, la primera vez que con desesperación sujetaba aquella espada manchada de sangre por robar un trozo de pan, incluso como hasta hacia pocas horas había estado bebiendo y hablando con sus compañeros sobre el trabajo de esa noche, cuando la daga atravesó sus costillas sintió como la vida se le escapaba de las manos, no duro demasiado el dolor, mas fue tan intenso como el que había experimentado toda su vida, la cristalina daga rebano su corazón y pulmones, mientras que la otra sujeta por la muerta mano de su compañero atravesaba su ojo y se incrustaba en su cráneo, no hubo grito, no hubo suplicas, solo el cuerpo que cayó al suelo, sin vida, no había convulsiones ni último suspiro, tan solo una daga brillante como la luna que goteaba la carmesí sangre por sus bordes, aquel inferior miraba con verdadero horror la situación, como sus compañeros habían sido asesinados frente a sus ojos, como aquella abominación estaba frente a él, la herida de su costado mostraba que era mortal … pero sus manos ensangrentadas y aquel cadáver que le obedecía significaba que era un señor de la muerte, un pastor de cadáveres, un juez de hueso.

La delgada mano se estiro como si fuera una garra y se ciño al cuello de aquel humano, el sudor frio resbalaba por su frente, mientras quedaba a la altura de la abominación, el cadáver gemía entre dolor y agonía, mientras con ojos vacios miraba al que fue su compañero en vida, aquellos tentáculos se comenzaban a acercar, aquellos tentáculos que como grandes serpientes se enrollaban alrededor del cuello, la fría piel correosa era contraria a la grasienta y sucia del humano, aquello era miedo, un miedo visceral, los pantalones del hombre se mojaron, se había orinado por el miedo, como cuando pequeño su padre llegaba después de beber y le golpeaba todo el cuerpo hasta que dejara de llorar por el dolor, los ojos de ese inferior se llenaron de lagrimas mientras de sus labios un tenue murmullo se escuchaba … ¿acaso estaba rezando a sus dioses? ¿Acaso pedía piedad? … no había dios que le escuchara ni piedad que aquella noche le fuera orecida, una voz como si fuera el gemido de un cadáver se escucho bajo esos tentáculos, una voz que haría que su estomago se revolviera de asco y desesperación.

-Dime… inferior… donde esta… Dun…-

Mas las palabras se silenciaron, rápidamente la cabeza de la abominación se giro hacia un callejón, pasos rítmicos y ligeros se escuchaban, el tintineo del metal afilado, no eran pasos de borrachos, eran pasos entrenados, pasos de asesinos, la abominación miro al inferior frente a él, sus tentáculos lentamente se desenrollaron de su cuello, el cadáver a su lado cayo sin vida, como un simple cuerpo de la ciudad, la abominación retrocedió y como si fuera una sombra se oculto en la oscuridad, las piernas del inferior temblaban pero algo en él lo impulsaba a moverse, era el miedo, un miedo tan profundo que no respondía a razones ni palabras, como si fuera perseguido por la misma muerte salió corriendo por donde antes habían estado sus compañeros, mas su avance no duro demasiado, tropezó contra una piedra, mas el charco donde aterrizo no le molesto tan solo necesitaba huir de ese lugar, correr hasta la luz que le protegería de aquella abominación, corrió nuevamente, corrió por las grandes puertas desapareciendo de la vista.

La abominación guardaba silencio, aquellos pasos no eran simples, pronto la luz de la luna mostro un grupo de tres inferiores amparados en la oscuridad, su capucha no dejaba ver sus razas, pero si podía verse el brillar de las armas que portaban, las espadas en sus cintos, la ballesta en su espalda, armas de asesinos, no de simples ladrones, los hombres corrían, apenas dejando oír sus pasos, pasaron de largo de donde la abominación estaba oculta, de reojo vio como traspasaban las grandes puertas y salían al exterior, la abominación camino en silencio, las grandes puertas estaban abiertas, mientras la ciudad a sus espaldas moría y vivía a la vez, dejaba escapar sus gemidos de dolor y hambre, el perro ladraba por un trozo de carne, el gato maullaba mientras languidecía por el hambre, el bebe lloraba por que su madre no tenia leche, una ciudad que vivía en la miseria y se alimentaba de vidas humanas, sus pasos nuevamente se escucharon, mas esta vez fuera de la ciudad, frente a él se extendía un largo camino que se dividía, hacia el bosque que invitaba a morir a quien entrara en él, el camino de oro y riquezas de los marcadores, un camino plagado del acero de asaltantes esperando llenarse los bolsillos. Mas cuál de esos caminos debía de escoger, no era un rastreador, no necesitaba serlo, usaba a los demás para ello, mas ahora necesitaba un buen olfato, gran vista, miro hacia derecha e izquierda y vio algo de utilidad, aquellas plumas negras, aquel pico torcido, las patas quebradas, un simple cuervo carcomido por los gusanos, no necesitaba mucha magia para reanimar aquel cuerpo, sus tentáculos se movieron mientras los ojos purulentos se abrieron, el pequeño cuerpo se levanto y de sus secos pulmones un graznido desagradable surgió, la criatura miraba a su amo esperando ordenes, la mano de la aberración se levanto y la orden fue dada “Busca y encuentra” el pájaro abrió sus alas, medio desplumadas, medio esqueléticas, un intento y cayó al piso, otro intento y volvió a caer, mas al tercero sus alas se abrieron completamente, levantando el vuelo, dejando sus plumas caer mientras sus ojos buscaban lo que su amo deseaba, desde la altura se podía ver muchas cosas, mas ahora la abominación solo esperaba ese graznido, el bosque o los mercaderes, cual debía de escoger, el ave seria su as bajo la manga y también su guía.




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Re: Explorar y salir echando leches

Mensaje por B el Miér Sep 21, 2011 3:18 pm

Su duda se había quedado sin responder. La extraña mujer no vaciló a la hora de marcharse sin más, con un raudo movimiento, ignorando por completo al torturador, que se quedó pasmado ante aquella imprevisible actitud. No sabía cuál era el propósito de aquella mujer. No le había atacado, así que, al menos, la opción de que la muchacha fuera una asesina cuyo objetivo era matarle, quedaba descartada. Quizás era una puta sin ganas de trabajar a la que no le apetecía dar explicaciones. Las dudas de B se esclarecieron cuando observó a la enigmática encapuchada introducirse en un apagado callejón. Curiosamente, era el mismo en el cual la elfa oscura y los cuatro encapuchados habían desaparecido de su vista.

Todo parecía apuntar a que ella también estaba persiguiéndoles, y por ende, que sería tan mercenaria como B. Pero eso no respondía a su misteriosa pasividad. Su mala educación no sería olvidada por el enmascarado, al que no le había hecho demasiada gracia que pasaran de él con tanto descaro. Francamente, prefería haber combatido a sufrir aquella desfachatez. Este tipo de cosas ya no le sorprendían en Malik Thalish, pero esperaba una actitud distinta de la bella mujer.

No tenía otra cosa que hacer. Seguir a la muchacha era su única opción, así que no dudó en embarcarse en su persecución. El moreno cielo reinaba las sombrías calles, cuya falta de luz hacía difícil el rastreo para un humano. Por suerte, unas sucias huellas delataban la que probablemente sería la ruta de la elfa oscura y los cuatro encapuchados, y por consiguiente, la de la extraña mujer, a la que también había perdido de vista. El rastro estaba demasiado marcado, o el grupo de la elfa estaba formado por unos chapuzas o estaban haciéndose pasar por ello. La cosa no olía nada bien, en ningún sentido, y es que la suciedad y el agua del suelo del callejón se mezclaban para dar origen a un olor repudiante.

El mugriento rastro de huellas acabó llevándole, por fin, al paradero de la muchacha. Pero la situación presente no era como B habría esperado. Por lo visto, a la noche aún le quedaban muchas sorpresas que mostrar. Un elfo, iluminado por la pálida luz de la luna, sujetaba una flecha, preparado para dispararla con su arco a la mujer, desde la azotea de un edifico cercano a ella. Era el mismo que minutos antes estaba en la taberna con los otros tres hombres y que posteriormente había salido de ésta, acompañado por la elfa oscura. La verdad, no era de extrañar que la mujer se hubiese topado ante tal emboscada. El poco cuidado rastro ya apuntaba a que algo no encajaba, aunque las prisas de la muchacha le habían impedido pensar en ello con claridad. No obstante, no se lo podía echar en cara, si la mujer no hubiera salido antes que él, quizás B también hubiese caído en la trampa. Una nueva muestra de que la prisa nunca es el camino más correcto, algo que el maestro Fuuten no se había olvidado de repetirle a B en numerosas ocasiones, consiguiendo que la impaciencia del enmascarado dejara de dominarle.

Por otra parte, a escasos metros del torturador, se emplaza una casa en la que se adentraban algunas de las mugrientas huellas por una ventana. Los demás, o parte de ellos, parecían haberse marchado por allí, dejándole al elfo la tarea de acabar con su perseguidora. ¿Sabrían también que B estaba persiguiéndoles? Quien sabe, pero hiciera lo que hiciese, el enmascarado debía actuar ya. El tiempo es oro.

Barajaba dos posibilidades. Ayudar a la muchacha o seguir el rastro que se adentraba en la casa. La mujer le había disgustado. Se había reído de él, ignorando por completo sus palabras, algo que ni el más cobarde tenía por costumbre. Seguir por la deteriorada casa, por otro lado, era una opción muy suculenta. No sólo se quitaría de en medio a una competidora, sino que también podría proseguir su persecución con una posición privilegiada. Así, conseguiría el extraño artefacto, su primer paso en su cruzada para acabar con el bastardo de Knhel Minteror, derrochador de muchas vidas.

Sin embargo, por muchas almas que salvase acabando con él, no podía olvidar que una mujer en peligro estaba a punto de ser atacada. No sabía quién era, puede que fuera una mercenaria que aceptaba los peores trabajos, puede que tuviera una sangre tan fría que no le importase decapitar a unos niños, pero el único pecado del que era culpable con seguridad era disgustar a B. Por muy deshonrosa que fuera aquella acción de ignorarle, no era suficiente como para que el enmascarado rechazase la oportunidad de ayudar a una posible buena persona. Si merecía la muerte, luego él se encargaría primero de practicársela, después de una intensa sesión de tortura, pero primero debía asegurarse.

El código de honor de B se había pronunciado. El torturador, aprovechando que estaba oculto en la oscuridad y que los ojos del elfo no se separaban de las retinas de la mujer, condujo con cuidado sus pasos a unas escaleras que desembocaban en las azoteas. El techo de las casas, afectado por los continuos golpes del poderoso mar, tenía gran grado de putrefacción, por lo andaba con cuidado para evitar que se derrumbara. En cualquier momento, la flecha podía salir disparada y acabar con la vida de la mujer, así que B actuaba con ligereza, pero sin dejar de lado el sigilo.
Sin vacilación, el enmascarado optó por sacar de su túnica uno de sus cuchillos de quince centímetros y saltar con fuerza hacia el techo donde el elfo se situaba. Si todo iba como había planeado, el golpe provocaría que el techo se rompiera y los dos caerían al interior de la casa. Una vez allí, alejado del ataque de cualquier posible segundo miembro oculto de la emboscada, utilizaría su cuchillo para atacar al elfo. Sus conocimientos de tortura, en condiciones menos ajetreada, le daban la oportunidad de dejar a sus enemigos lo suficientemente doloridos como para no atacar, pero sin acabar con su vida para que éstos pudieran darle información. Aunque ahora, con tanto movimiento, aquella acción sería más delicada, su intención era realizarla para sacarle algo de información posteriormente.


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Re: Explorar y salir echando leches

Mensaje por Eva Nicodemeus el Jue Sep 22, 2011 11:25 pm

Camine todo lo aprisa que pude, no dejaba de repetirme que no podía perderlos, que era mi única oportunidad para lograr mi objetivo, y tampoco era un trabajo difícil. Me habían dejado un perfecto rastro al que seguir, marcadas pisadas en el suelo lodoso de aquella mugrientas callejuelas y un jugoso rastro de alcohol mezclado con el salitre que traía la brisa del mar. La oscuridad tampoco era un obstáculo mi visión nocturna se había agudizado tras años de caminar entre las sombras, pero a veces no eran suficiente unos buenos sentidos, era demasiado confiada, de no haber sentido la flecha volar en mi dirección y de no disponer de mi maravillosa agilidad, puede que la flecha no hubiese terminado clavada en el suelo a mis pies.

Estaba barajando mis posibilidades mientras miraba fijamente a mi atacante, si me decidía por luchar no sabía cuanto me podía retrasar en ello y en aquellos mometos disponía de un tiempo crucial, unos pocos minutos podían ser los que me separasen de lograr mi objetivo o perderle por completo, y allí parada tampoco hacía mucho por solucionar mi dilema. Mi mano se deslizó cuidadosamente por mi pierna hasta dar con la abertura de la falda y por consiguiente con mi sai que llevaba escondido, lo saque despacio y me lo guarde en la manga, para una persona que se encontraba a casi 3 metros de altura de donde me encontraba y en la casi absoluta oscuridad parecería que ni me había movido.

El elfo había desmostado una buena maestría con el arco pero no creía que fuese capaz de acertar si me movía lo suficientemente rápido, un salto a un balcón y otro más eran lo que me separaban del tejado, si lo hacía de improvisto contaría con esa ventaja y luego le sería casi imposible acertarme mientras saltaba hasta allí, pero un pequeño fallo en mi plan y sería un objetivo fácil. Estaba ya decidida a llevar acabo mi arriesgado plan cuando lo oí, demasiado sutil para que mi atacante lo escuchase pero suficiente para que yo mi hiciese una idea de lo que podía estar ocurriendo. Me había olvidado por completo desde que vi la flecha de mi querido amigo enmascarado, parecía que se había decidido a seguirme y puede que hubiese hecho bien dejandole con vida, resulta que me iba a servir de más de lo que hubiese esperado, si el se encargaba del elfo me solucionaría todo a mí e incluso si no llegaba a conseguirlo me daría una gran oportunidad para terminarlo, pero no sabía que era lo que se proponía y resultaba imposible trazar un plan sin saber a lo que debía enfrentarme.

Me prepare con ambos sais, pasase lo que pasase estaría preparada para atacar o seguir con mi persecución sin intromisiones.
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Re: Explorar y salir echando leches

Mensaje por Kefka Palazzo el Vie Sep 23, 2011 6:15 am

El afortunado humano, que había sobrevivido al abrazo fétido de la dulce muerte, no volvería a ser visto por las cercanías de la ciudad negra. Eso estaba asegurado. Pero no había tiempo para distracciones. La noche era hermosa. La oscuridad exigía más sacrificios, y la bestia devora cerebros estaba deseosa de acceder a sus plegarias.

Ahora se adentraba en el bosque oscuro, el cual se trataba de un pequeño bosque de no más de 1 kilómetro de largo que rodeaba por completo el camino principal de acceso a Malik-Thalish por el este. por el día, dicho sendero era una agradable visión verdusca por donde podían disfrutar de la sombra los mercaderes que llegaban a la ciudad a comerciar. Pero por la noche, era bien sabido que aquel camino era una trampa mortal. Invadida por asaltantes y bestias de rapiña. Un lugar peligroso para cualquier ingenuo despreocupado o iluso.

El cuervo levantado con las necromancias de Zyrxog sobrevolaba por encima de la copa de los árboles y entre ellos, buscando la el rastro de aquellos hombres con oscuras intenciones. El ave buscaba y guiaba al antropomorfo a través de las sombras y la maleza. Un animal que en vida había sido un hábil volador y rastreador ahora solo era la vil replica de un animal con escaso sentido común, pero igual servía a los propósitos de su amo. Aunque no tan bien como él hubiese deseado. Los graznidos del ave, aunque extraños y débiles, alertaron a una figura en lo alto de un árbol. El sujeto instintivamente siguió con su mirada la trayectoria de la extraña ave hasta dar con el paradero del despreocupado antropomorfo. El sujeto era uno de los tres que anterior mente se habían adentrado en el sendero oculto que ahora seguía Zyrxog y preparaba una calculada emboscada hacía algún objetivo desconocido. Pero una saeta menos en su mochila no sería problema. Por lo que, apuntando directamente al pecho descubierto del antropomorfo disparó una virote mortal el cual fue anunciado por el fiel cuervo, al ser testigo del acto ofensivo en contra de su amo. Zyrxog había sido descubierto fácilmente, y ahora debía hacer algo al respecto.

Mientras tanto, dentro de Malik-Thalish se llevaba a cabo el preludio a lo que parecía ser una batalla a muerte entre la mujer sombría y un elfo con grandes aptitudes. El elfo mantenía sus ojos olivo posados sobre el cuerpo alerta de la vampiresa, la cual ya calculaba con precisión matemática sus próximos movimientos. Sabía que disponía de muy poco tiempo antes de que sus objetivos escaparan a su alcance, pero no podía simplemente ignorar al enemigo que tenía en frente. Por suerte para ella, su decisión de atacar o abandonar la zona había sido cancelada por la rápida acción de su perseguidor; el humano de la máscara extraña.

B había detectado el enemigo de la mujer que anterior mente le había ignorado. No entendía bien el porqué, pero ayudarla parecía una opción más ventajosa que el seguir a ciegas a un grupo que ya no tenía forma de perseguir. Sigilosamente, y con el factor sorpresa de su lado, B subió a la azotea de uno de los edificios contiguos a donde se encontraba el arqueo élfico. El techo de las azoteas estaba podrido, en gran medida por la sal y el ambiente marino que continuamente azotaban a la ciudad. Sin embargo esto importó poco al humano, el cual saltó prematuramente sobre el sorprendido elfo. Poco pudo hacer por atacar al nuevo objetivo. Su arco largo era inútil contra un objetivo tan cercano cuando ni siquiera tenía preparada una flecha en él. La intención del humano era exitosa, sin embargo su ataque no resultó como esperaba. Justo antes de poder incrustar sus armas contra el desprevenido elfo, el impacto del hombre al caer sobre la derruida azotea echó abajo sus cimientos, haciendo caer a ambos a través de dos pisos de madera en similares condiciones hasta chocar bruscamente sobre el piso de piedra y escombros de madera.

Eva tenía dos opciones claras. Continuar su persecución a ciegas, rumbo a la puerta este de la ciudad o investigar el estado de ambos peleadores. Con un poco de suerte podría recopilar información por parte del elfo.

Spoiler:


Muejeje :lol:

Haber, rápido...

*Zyr, fuiste descubierto por uno de los hombres encapuchados. El disparo es inefectivo por lo que puedes esquivar sin tanto problema. Te rodean plantas de gran tamaño y árboles. El hombre está a unos 5 metros de altura posado sobre una rama.

*Eva, tienes dos opciones: seguir tu persecución o investigar la zona del accidente. Mandame tu elección por MP para recibir detalles necesarios para tu post.

*B, caíste de mala manera. Tienes varias heridas superficiales pero la dolencia más significante es en la columna, en la parte del coxis. El elfo sigue vivo pero tiene un madero encajado a través del estómago, por lo que su vida será breve. No puedes correr ni hacer saltos complicados por dos turnos completos a causa del dolor.

*Próximo mastereo: Lunes 26.. No necesitan tanto tiempo para este turno.

*Recuerden que pueden haber cosas que pasan que no nombro en mi relato, así como cosas que no ven o no encuentran. No den por hecho que una serpiente oculta no los morderá sin previo aviso o cosas así de repentinas.

Pueden pedirme más detalles por MP, solo hagan las preguntas adecuadas.. sean observadores y piensen ¿Que haría si esto fuera real? :lol:




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Re: Explorar y salir echando leches

Mensaje por Zyrxog el Lun Sep 26, 2011 8:39 pm

Dolor … es una palara curiosa … muchos no podrían describir que es el dolor … saben cómo se siente, pero no pueden describirlo, pueden decir que el dolor es malo, que es algo que te hace mal … pero que es el dolor … ¿acaso solo es una sensación? o ¿puede ser una emoción? Que es el dolor … uno puede demorar toda su vida en poder describir el dolor … algunos llegan a sentir placer al experimentarlo, otros al infringirlo … pero que es el dolor realmente … eso solo lo pueden saber aquellos que viven para el dolor, aquellos que consagran su existencia al producir dolor … las razones son muy diferentes, algunos es su trabajo, otros su obligación, algunos lo infringen buscando otras cosas, pero realmente el dolor está latente por las venas de todos los seres, algunos nacen para sentirlo, otros para producirlo … pero siempre está latente, oculto esperando despertar …

La abominación se había internado en el bosque, la hierba alta rozaba su túnica de cuero, era verdad, él prefería utilizar a los demás para el trabajo sucio y no tener que mancharse sus manos de algo que no fuera sangre, el cuervo constantemente graznaba un graznido ronco, su propio cuerpo se caía a pedazos, no era de sorprenderse, ya que estaba a medio comer por los gusanos, y el que aun volara era un milagro … o capricho del destino, la noche era fresca, pero en ese lugar todo aprecia noche, el caminar no fue desapercibido, especialmente para aquellos ojos entrenados para la oscuridad, la ballesta estaba preparada, el virote listo y la cuerda tensada, aquel enemigo caminaba despreocupado, claro que era tan solo una silueta, debía de ser precavido con su ataque, tan solo necesitaba jalar el gatillo y todo habría terminado, el camino estaría libre de cualquier molesto intruso o por lo menos eso parecía, el cuervo comenzó a graznar de forma diferente y la abominación detuvo su paso, sus tentáculos se movían lentamente, mientras aquellos sonidos eran oídos, por su parte el encapuchado apunto a la espalda de aquella silueta y disparo, era un tiro certero, atravesaría la espalda de aquel tipo y terminaría con su vida … o eso se esperaba, el tiro salió bien, pero un graznido del cuervo alerto a su amo y se giro moviéndose hacia un lado, la saeta hizo silbar el aire mientras apenas rozaba aquel peto de cuero que protegía el pecho de la abominación, la abominación miro hacia donde había venido el tiro, mas solo hojas y oscuridad pudo ver, mas no así aquel cadáver, el cuervo sobrevolaba un árbol, mientras su amo buscaba el responsable el cuervo se lanzo en picada, golpeando en todo el rostro a ese encapuchado, claro que aquel golpe lo haría perder el equilibrio, pero era lo suficientemente ágil como para no hacerlo … a claro … se me había olvidado el punto de que el cuervo estaba en descomposición y los gusanos aun estaban comiéndoselo.

El encapuchado sintió el golpe e intento sujetarse de una de las ramas para no caer … craso error, pronto sintió aquel ardor en sus ojos, la carne descompuesta en su nariz y como los gusanos invadían su boca, no fue un bello momento … ni siquiera uno como para comentarlo en una taberna … lo último fue algo que nadie querría, una de las pequeñas y frágiles costillas de aquel cuervo hizo algo que nadie hubiera deseado y menos en el estado que estaba con aquella carne contaminada, la costilla sin piedad se clavo en el ojo del encapuchado, el grito de agonía y el dolor lo hicieron perder el equilibrio, haciéndolo caer desde aquellos 5 metros de altura hasta el duro suelo, aquellos gritos y revolcones que daba el hombre intentando quitarse aquel hueso y carne del rostro eran más que sonoros, incluso cuando tosía para que los gusanos abandonaran su garganta, la aberración siguió aquellos gritos con avidez, encontrando a un hombre en estado deplorable, desde su rostro al sangre brotaba, junto con estar manchada de algunas plumas y carne del cuervo, su sirviente había servido a su amo hasta su último aliento … o bueno lo último que tuvieran aquellos cadáveres, el hombre estaba desesperado, podía estar cubierto de sangre si n ningún problema, pero aquello había sido demasiado, especialmente por la sensación de los gusanos en su boca y de cómo estos intentaban bajar por su garganta, mas aquello era por lo que no debía de preocuparse completamente, sin darle tiempo de reacciona la aberración saco su daga de cristal y sin contemplaciones la enterró en el hombro del encapuchado, el grito se escucho mas no era por la herida si no porque el cristal canalizaba la magia de la aberración tornándose de un verde asqueroso, el hombre comenzó a retorcerse de dolor mientras la aberración colocaba su rodilla sobre su pecho, este comenzaría a hablar … o terminaría muerto por el dolor.

-Donde… esta… Duncan…-




Patetico  Invitado no eres mas que un inferior ... una alimaña que deberia de pisar con mi pie


I Eat Your Brain Muajaja




Llevo varios cadaveres a mis espaldas: Rue, Elena, Aleria, Jack Cross, Erik, Fayt Reeden, Malblung Anwarünya, Lairë Tinúviel, Naerys, Björki Gotriksson, Sheoldred, Silence, Ferenec, Iosif, Tuxy, Light Yagami, Vanegan, Jarko, Hans Stoker ... quizas el proximo seas tu Invitado
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Zyrxog
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