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Candy World!

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Re: Candy World!

Mensaje por Hirlin el Lun Sep 19, 2011 4:59 pm

No tardaron demasiado en presentarse, ninguno parecía más atento a mí de lo que estaban a los dulces o al paisaje, así que tampoco les presté demasiada atención. Me estremecí con lo que me hizo mi hermana en el dedo, notando una ligera erección entre mis piernas pero todavía controlable, aquella manera de lamer mis dedos, de jugar con su lengua en mis nudillos y aquella saliva que dejó como recuerdo en mis dedos índice y pulgar, salía que pronto retiré con una lamida, pegándome a ella y sonriendo para darle un tierno beso en el cuello – Aquí… hay demasiada gente… - comenté sonriendo, mirando al otro silfo que parecía gritarle a una especie de pollo gigante que corría por una pradera de esponjoso jamón de azúcar, dando el toque final de humor al lugar. Los minutos en ese mundo de fantasía parecían discurrir muy tranquilos, tanto que no me daba la sensación de nunca iba a pasar un minuto, o una hora. El aire olía a dulce de una manera incluso empalagosa, y todavía no lograba entender qué clase de magia era la que nos encerraba ahí… Recordaba la perla que me había hecho llegar a ese mundo, pero no recordaba nada más.

Ya me iba a decidir por decirle a Ainara que nos alejáramos para tener nuestro ratito de intimidad cuando de entre un grupo de árboles con la copa de helado recubierto de sirope y de los cuales brotaban una especie de recipientes redondos con leche en su interior, salió un hombre, o al menos a eso lo asocié, de jengibre. Su “piel” se veía porosa y carecía de articulaciones en las piernas, moviéndose más bien a pequeños saltitos que parecían no cansarle, separando lo justo sus cortas y anchas piernas. Tenía una sonrisa hecha con regaliz rojo en la cara, unas cejas de color azul de caramelo duro y unos ojos hechos con nata, con una perla de chocolate a modo de pupila. Carecía de ropa, puesto que no tenía nada que esconder, pero aun así llevaba dibujados sobre su torso un par de botones hechos de caramelo de moras y ropa hecha con trazos de nata y merengue. Un personaje curioso sin duda. Avanzó hasta ponerse en el centro de todos y por un momento sentí el impulso de proteger a mi hermana, poniéndome delante de ella y sacando la varita del Fénix de su funda, apuntándole con ella.

-Guarda eso muchacho. – dijo con una voz un tanto chillona que me hizo reconsiderarme eso de que representara algún tipo de amenaza –En Snoep no te harán falta ni tus armas ni tu magia, no lo creo al menos. – rió un poco y continuó hablando, ignorando que yo ahora estuviera agarrando la mano de mi hermana y jugando un poco con mi otra mano en el estómago de ella: -Mi nombre es Jengu, Jen si queréis, y soy el que creó la perla que os ha traído hasta aquí… Antes de que queráis matarme, comerme o mojarme en leche hirviendo, os he traído, sí, pero no os pediré ni que luchéis por mi causa, ni que protejáis mi reino, ni nada así, es simplemente que me gusta tener gente de otro mundo vagando por mi hogar, yo no puedo comer nada de esto, y me apena ver como se derrite cada año… Por eso os traído, sois libres de vagar por mi mundo cuánto queráis, si os apetece os puedo llevar a Schokolade, es el pueblo más cercano, allí hay más como yo y os podría facilitar algunos mapas, aunque no muy completos, Snoep está muy inexplorado, casi todos los hombres jengibre los concentramos en dos o tres pueblos. – se dio la vuelta y me quedé un poco sorprendido ¿Tenía que irme ahora de aquel lugar para ir a un pueblo? No tenía ganas. - ¡Ah! Se me olvidaba, si alguien quiere volver a casa debe decirlo ahora, sólo puedo revertir la magia de la perla cada cierto tiempo. – se escucharon entonces dos voces. Una provenía del silfo azul, el cual, ahora que miraba mejor, carecía de alas. La otra de la muchacha de pelo azul –Bien pues… Es una pena, pero no puedo luchar contra la voluntad de nadie. – “cerró” los ojos y juntó las manos. Una cegadora luz los envolvió e hizo que me tuviera que cubrir los ojos con una mano para no quedar ciego. Cuando por fin pude abrir de nuevo los ojos ya no estaban – Va…ya… - dije un tanto sorprendido, desde luego me alegraba de no haber tenido que enfrentarlo, me hubieran hecho… galleta. Suspiré y antes de que se marchara me decidí por preguntarle una cosa – Eh… Jen, si quiero quedarme aquí un rato más y luego ir a ese pueblo no hay problema ¿No? – negó con la cabeza – Para nada joven silfo, puedes ir cuando te plazca. Schokolade es fácilmente localizable, sólo debes seguir los bastoncillos de caramelo que hay en el camino. – sin más se internó de nuevo entre los árboles ¿Le seguiría otro? Ni idea, yo por ahora tenía otras cosas entre manos.

Asentí y miré de nuevo a Ainara, pegándome más a ella de una manera sensual. Entre ella y yo siempre había habido una diferencia de altura bastante grande – hablando en tamaños feéricos- así que mi cara quedaba justo a la altura de sus dulces y redondos pechos, para mí aquellas dos tetitas tan pequeñas y a la vez perfectas eran más dulces que el resto del mundo de chocolate. Suavemente deslicé mis manos hacia sus caderas y comencé a acariciar estas en círculos, bajando muy despacio hacia sus nalgas para apretar estas con fuerza, atrayéndola hacia a mí para dejar un delicado beso en cada pecho sobre la ropa - ¿No quieres… ver un poco de mundo antes de ir al pueblo? – ignoraba si los otros dos habían seguido a Jengu o estaban viendo aquello, pero si era lo último era problema suyo, nadie los obligaba a estar allí. Como un animal salvaje tumbé a mi hermana en el suelo y comencé a recorrerla a besos, no llevaba la camisa, así que decidí igualar prendas y le retiré a ella su camiseta que hacía poco que se había puesto para besar su pecho, su estómago y poco a poco su entrepierna sobre la ropa, notando como lo que antes había sido una leve erección se convertía ahora en un problema para caminar, bueno, no tenía pensado andar precisamente. Subí recorriéndola con más besos hasta su cuello y me detuve ahí para dirigirme tras su oreja, donde empecé a lamer suavemente, sabía lo que aquello le ponía, se mojaba mucho con eso - ¿Nos damos un baño o prefieres… en seco? – pregunté riendo, ya había visto lo que pasaba su ese chocolate se salía de su cauce, así que podíamos meternos, hacerlo dentro y luego salir – Mmm… Estás mucho más dulce que el regaliz… - añadí por último mientras metía una mano bajo su sostén para “despertar” su pezón, esperaba que tuviese ganas, estaba bastante caliente y sería un problema tener que moverme así.

[ Los que hubieran seguido al Jengu pronto llegaría a Schokolade, no más de diez minutos caminando sobre el mullido manto de dulce hierba. Tal y como el hombre de jengibre había dicho el camino tenía a los bordes pequeños bastoncitos de caramelo que lo señalizaban, cientos de ellos. La entrada del pueblo era un enorme arco de chocolate blanco que daba paso a una barriada de diez calles, todas ellas daban finalmente a una tarta enorme de color rosado que expulsaba por su cumbre leche espesa y que discurría con dificultad por los canales que ella misma había formado. Podía tomar de ella, incluso había tazas alrededor de la fuente para que fuera más sencillo. Cada calle constaba de un número irregular de casas, casas con tejado de bizcocho y paredes de chocolate, los marcos de las ventanas eran de chocolate blanco, las paredes de color más oscuro y las puertas de duro chocolate negro. Los adornos hechos con nata parecían no verse afectados por el sol y las personas no prestaban especial atención a los visitantes, acostumbrados a que gente de otros mundos vagara por su pueblo –Seguidme. – diría Jengu, que los llevaría frente a una casa más grande que el resto, lo que se podría llamar ayuntamiento, hecho también del dulce cacao fundido en láminas. ]
---
Off: Bueno... Golosín y Eria salen de la partida ¿Por qué? Golosín no ha posteado en el plazo (Y eso que lo he aplazado) y Eria reduce su tiempo de conexión, además de que tampoco ha posteado a tiempo. El resto nwn siento el retraso u,u básicamente podéis hacer lo que queráis, ir con Jen, iros por ahí, quedaros a ver como Ainara y Soren ñaca ñaca xD. Aquí dejo las imágenes para que os aclaréis mejor.
Jengu:
Schokolade:
Esta es una idea general xD


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Re: Candy World!

Mensaje por Akina el Sáb Sep 24, 2011 1:24 am

El susto de ver al pájaro enorme se me pasó un poco al ver a otro silfo, o eso parecía ser aunque tenía más pinta de conejo, al lago de chocolate donde yo estaba casi hundida. Me puse en pie lentamente, con cuidado para no llamar la atención del pájaro y salí del lago por el lado más alejado al ave que me fue posible.
Aquel feérico hablaba y hablaba sin parar, a lo que yo sólo podía responder asintiendo con la cabeza y con una frase simple y típica – Sí..te..te entiendo -. Para cuando salí del lago de chocolate líquido miré mis ropas, las cuales tendían a mancharse con facilidad y que, acababa de descubrir, que también se rompían con facilidad cuando estaba en un mundo hecho de caramelo.

Unos movimientos entre los árboles y matorrales no muy lejos de mi posición llamaron mi atención, quedándome sorprendida al ver al ser que apareció de entre ellos. Era...era...galleta. Vale, aquel era un lugar extraño, aquel lugar no era normal...¿porqué iban a ser normales los habitantes? Dí un paso atrás por si acaso, no solía confiar en la gente a la primera de cambio, aunque también era cierto que no me costaba hacerlo tras un tiempo prudente, que no solía ser muy largo.

Aquel hombrecillo de galleta comenzó a hablar y hablar sin parar, dándonos la posibilidad de ir a un pueblo cercano donde, según aseguraba, seríamos muy bienvenidos. Estaba pensando en negarme, hasta que me fijé en lo acaramelados que estaban los “hermanos”. No, no podían ser hermanos, seguía pensando lo mismo que hacía un rato. Aquellas cosas no se hacían con hermanos. Y para colmo, dos de los que también habían aparecido allí desaparecieron en cuanto decidieron que no querían quedarse allí, ahora sólo quedábamos cuatro, y dos estaban demasiado....acaramelados, no había otra palabra, como para quedarse en aquel lugar. Envidia, sí, quizás, pero de la sana.

Así pues, decidí que seguiría al hombrecillo, el cual antes de que me diese cuenta ya había desaparecido, se había ido por donde antes había aparecido, por entre los árboles.
Busqué al silfo-conejo con la mirada, Zan creo que dijo que se llamaba. Cuando lo capté lo vi aún en el lago de chocolate.

-¿Vienes? ¿Te gustaría ir al pueblo ese? Aquí no hacemos mucho. - dije mientras miraba un momento hacia los árboles y después de nuevo a Zan, sonriéndole amplia y amistosamente – Vamos, o perderemos a ese...ese...muñequito.

Comencé a caminar despacio, para que Zan no se perdiese y poder hacer el camino hacia aquel pueblo juntos, así al menos tendría a alguien con quien hablar, o simplemente alguien que me hiciese compañía. Por no decir que si a ambos nos gustaba tanto el dulce, tenía toda la pinta de que estaríamos en aquel lugar durante mucho tiempo. Comencé a seguir el camino que, tal y como había indicado aquel tal Jengu, estaba señalizado con bastoncitos de caramelo.


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Re: Candy World!

Mensaje por Ainara Yorbringer el Dom Sep 25, 2011 8:14 pm

Como supuse mis lamidas bastaron para que Sorem se encendiera como antorcha y me dio un excitante beso en el cuello para luego murmurar levemente la presencia de muchas personas. Sonreí ante eso y le dije al oído-deja que vean…a mí no me molesta-le dije pícaramente y le mire esperando la respuesta, y entonces un ruido en los arbustos llamo mi atención. Mire unos segundos esperando que algo ocurriera, aunque realmente no me esperaba lo que vería. Un hombre de galleta, o al menos eso parecía, con detalles de crema, merengue y dulce para su rostro y ropa, camino hacia nosotros lentamente posicionándose entre todos, en ese momento, Sorem, casi de impulso se paro frente a mi y saco su vara, apuntándole al “hombre-galleta”; esa actitud de el me hizo cabrear, acaso el no creía que podía defenderme?... quien rayos se creía, se que era mi hermano peor se cuidarme solo. Bastante cabreada me puse a pensar mientras escuchaba casi sin atención al chico de masa.
Lo poco que le escuche fue su nombre, “Jengu” y que el nos haría volver si deseábamos, lentamente desvié mi mente de su palabrerío para ver a mi hermano. Me las pagaría, por hacerme quedar como indefensa, pero no le negaría el sexo…no, aprovecharía toda mi rabia en el acto y no pararía hasta que el pidiera que frenara o me rogara. Sino simplemente lo haría poner celoso, tal vez con la silpha de cabello rojo o la de cabello azul; en el momento que pensé eso, observe ala silpha desaparecer junto al silpho azul extraño. Me quede perpleja y recordé las palabras de Jengu, porque habrían querido irse? Bueno al menos no se fue la otra chica, quien me había atraído desde que me comenzó a mirar extraño a mí y a mi hermano; incluso llegue a pensar que a la chica le gustaba mi hermano, y estaba mirándola cuando sentí algo que se apegaba a mí y hundía su cara en mi pecho. Observe abajo y note a Sorem, sonreí y lo abrace contra mi pecho, que aunque diminuto, me enorgullecía. Su mano tomo mi cadera y la masajeo en círculos, descendiendo gradualmente y terminando en mi culito, apretando mis nalgas hacia el. Mi instinto y apetito sexual se volvía loco con eso y enzima me beso los pechos sobre la boca, dejándome más prendida todavía. Su pregunta la respondí enarcando una ceja con una sonrisa? Y perderme la diversión?- conteste en lo que el me tumbaba, me sacaba la camisa me besaba. Sus labios recorriendo mi cuerpo me ponían a punto y su lengua en la oreja me hacia volvía aun más loca, haciendo que conteste al pregunta- que mojado ni que mojado!! Haceme tuya ya!!- gritando excitada, verdaderamente me hizo olvidar mi enojo con el.
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Re: Candy World!

Mensaje por Zan el Mar Sep 27, 2011 7:53 pm

Zan quedó mirando al hombre galleta todo el rato, sin decir nada, mirándolo fijamente sin parpadear...-... Hombre... De duuuulce... Mm... Parece apetitoso... ¿Se molestaría si le doy un mordisquito? Es... ¡Es dulceeeee!-Esas palabras resonaban en su cabeza, haciéndole difícil que se pudiese resistir a abalanzarse sobre el hombre de chocolate y devorarlo despiadadamente. Cuando finalmente empezó a irse suspiró... Había tenido suficiente voluntad para no cometer un acto de... ¿Galleticidio? Pero entonces el hada pelirroja dijo de ir tras el, la cara, mezcla entre tristeza e incredulidad del silfo parecía casi exagerada.

-¿¡Queeeeeeeeeeeee!? Po... podríamos ir a otros sitios... ¡A esa montaña de caramelo por ejemplo kupó!-Dijo corriendo tras el hada con ss cortas piernecitas.-¡ Espérame! ... Si voy y me como a alguno de esos amables hombrecitos tu tendrás la culpa ¡kupó! ¡No soy de piedra!

De pronto sintió un golpe en la espalda que le hizo caer hacia delante. Al girarse, vio a Popocho, que bajó la cabeza como si estuviese triste. inmediatamente, al verlo. Zan se incorporó y se un potente salto dio una colleja al animal.

-¡Popocho! ¡Si vuelves a correr así te desplumaré y me haré un abrigo contigo! kupó.--Dijo el moguri, intentando parecer severo, pero sin conseguirlo ni un ápice, aun más cuando saltó al cuello del animal dándole un abrazo, para después montarse en el.-¿Quieres subir? Popocho es bueno, no te hará nada ¡No come feericos! Palabra de Moogle ¡Kupó!-Dijo el silfo mirando a Akina.

Inmediatamente sacó el libro y lo abrió por la sección de dibujo, pasando páginas y paginas repletas de bellos dibujos, hasta encontrar una blanca, quería plasmar en una imagen aquel lugar. El chocobo comenzó a caminar hacia delante al momento, avanzando con cierta lentitud. Habían dos posibilidades... Que el silfo se introdujese demasiado en pintar y Popocho se desviase, acabando en algún lugar perdidos, o que el silfo se introdujese demasiado en pintar, y Popocho se desviase, acabando fortuitamente en la ciudad... En cualquier caso estaba asegurado un trayecto divertido. Y mientras el pequeño dibujaba, intentó hablar un poco con Akina... Sabía hacer ambas cosas a la vez, lamentablemente, orientarse no era una de ellas.

-Oye oye...-Dijo mientras bosquejaba el paisaje a grandisima velocidad con formas simples que posteriormente tomarían más forma.-¿Crees que todo el mundo está hecho de dulces? Y si es así... ¿De donde salen tantos dulces? ¿Como se mantienen? ¿Crees que habrá una fuente de caramelo infinita? ¡Sería genial! ¡kupó! ¿Y el mar? Los ríos son de chocolate, en Noreth son de agua dulce.. ¿El mar será de leche?-Continuó hablando, empezando a modelar la forma de los árboles con total precisión, así como la de las montañas y todo aquello que empezaba a aparecer a su vista.-¡Leche! ¡Se me olvidaba kupó! ¡Quería encontrar algo de leche que me quitase la sed!-Siguió imparable, olvidándose de su cantimplora de agua.-¡Oh! ¡Con tantos dulces podría hacer las recetas super dulces! ¿Querrás probarlas? kupó?
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Re: Candy World!

Mensaje por Hirlin el Miér Sep 28, 2011 5:31 pm

Off de suma importancia: El post es puramente sexual, así que absténganse de leer personas sensibles [aunque el vocabulario es más bien "refinado" por la participación de otros jugadores] Zan, como me pediste, en tus manos dejo lo que os ocurra a ti y a Akina por ahora.
----
Lentamente fui besando el pecho de mi hermana, primero por la parte plana, pero poco a poco bajaba hacia sus pezones para animarlos y recordarles que yo todavía estaba ahí, y no me había ido. Mi mano bajó también de manera lenta por su trasero, separando y juntando sus preciosas y deliciosas nalgas que me parecían mucho más dulces que todo el chocolate de aquel mundo. Las apreté con todas mis fuerzas para luego soltarlas mientras la tumbaba en la hierba, pegajosa y un tanto viscosa al derretirse la primera capa de azúcar pero ¿Qué más daba? Más pringados íbamos a terminar los dos después de un rato, eso era seguro. Mis manos comenzaron entonces a desnudarla, lo primero que saqué fue su boina de color marrón café con leche para evitar que se manchara, no era cosa de ir ensuciándole la ropa y menos esa gorra que tanto le gustaba. Acto seguido comencé a deshacerme de su molesta camiseta de franjas rojas y blancas, dejando al aire sus pechos, pequeños, redondos y bien formados para mí gusto. Antes de continuar me recreé en ellos un poco, adelantando una mano a donde iría mi miembro. Mientras la masturbaba con un par de dedos iba lamiendo sus redondeces, ahora ya sin ropa que me molestara, acariciando los pequeños pezones de ella con la lengua de manera gradual, primero sólo la parte más blanca, su pecho en general, pero luego me dirigí poco a poco al centro para rozar con mi lengua y mis dientes la aureola del pezón y luego este, que ya estaba excitado. Lo mantuve en mi boca unos segundos y luego lo saqué, dejando un fino hilo de baba colgando entre el pequeño “botón” y yo. Tras esto dejé de lado los preliminares más básicos y bajé dando suaves besos por ese mismo pecho, centrándome hasta quedar a la altura de su ombligo desde donde alargué una lamida intensa hasta sus y mojadas bragas. Saqué de ahí mis dedos y los lamí con una pizca de lascivia en la mirada, aquel sabor entre salado y dulce me gustaba mucho más que la hierba o el chocolate, era como una droga que siempre necesitaba y que por suerte siempre podía tener. Tras retirar el molesto pantalón y la casi inservible y mojada braga de ella me dediqué a lamer desde arriba, empezando en el pubis para luego ir bajando, su clítoris y un poco más abajo el prieto agujero que en breves penetraría. Metí ahí la lengua con cuidado, deleitándome con sus gemidos al mismo tiempo que mis manos apretaban sus pezones y sus pechos con pasión. Lamidas cada vez más intensas a aquella dulce entrada, apretaba poco a poco sus paredes vaginales y dejaba que el líquido que restallaba y sobraba bañase un poco su ano, introduciendo un dedo en este primero para luego tenerlo más dilatado, aunque no demasiado, me gustaba más dilatarlo con otra cosa, una cosa que se había ido endureciendo, dejando de ser un simple trozo de carne colgando a ser algo a tener en cuenta entre mis piernas.

Me quité mi propio pantalón de color marrón claro y lo dejé a un lado, los calzones tenían una mancha más que visible de lo que era mi excitación, llenos de líquido pre seminal que acababa de soltar. Al retirármelos cerré un poco los ojos mientras me giraba quedando en posición de sesenta y nueve con mi hermana. Como era más pequeño en tamaño me coloqué arriba, mi peso era un poco menor. Nuestros cuerpos parecían hechos a medida del otro, pues cuando mi lengua llegaba a su intimidad de nuevo pude notar como sus deliciosos labios acogían entre ellos mi duro falo que ahora era cuidado por la pequeña y tibia lengua de mi hermana que se movía con experiencia por el tronco y retiraba la piel del prepucio muy despacio con las manos. Entre gemidos de ambos yo lamía cada vez más rápido y fuerte aquella dulce raja entre las piernas de Ainara, el líquido salía cada vez con más abundancia y el estrecho agujero se dilataba pidiendo algo más grueso, pero como por ahora mi pene estaba llenando otro agujero, metí dos dedos con fuerza para acompañar a mi lengua, que pronto se desvió a su clítoris, lamiendo con avidez este e incluso usando dos de los dedos de mi mano libre, la zurda, para apretarlo un poco, dejando luego que los dedos zurdos tomaran relevo de los diestros ahora lubricados, para hacer la masturbación más pausada y a la vez placentera, metiendo los dedos mojados en su ano con cuidado, apretando desde dentro. Aquello sería un mundo de dulces, pero el caramelo más irresistible de todos lo tenía incluso en el mundo real. Mi hermana.


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Re: Candy World!

Mensaje por Akina el Mar Oct 04, 2011 8:54 pm

No había caminado mucho cuando oí a Zan acercarse, no era difícil oírlo, me gritó desde mi espalda que me esperase. Bueno, al menos vendría conmigo y no tendría que caminar sola. Reí ligeramente tras oírle, realmente aquel silfo era todo un glotón, parecía no pensar en otra cosa que no fuese comer, incluso ya pensaba en comerse a ese pobre hombrecillo de galleta.

Cuando me giré para mirarle mientras esperaba que se pusiese a mi altura, ladeé la cabeza al ver la escena que tenía ante mis ojos. Aquel extraño pájaro suyo había vuelto y le picaba en la espalda. Hubiese gritado, si no fuese porque antes de poder siquiera emitir un leve grito, Zan había empezado a reñir al ave. Aquello también me hizo algo de gracia.

Tras que Zan se subiese a su exótica montura y se pusiese a mi altura, comenzamos a caminar, momento en el que también comenzó el silfo a hacer preguntas de las que no conocía la respuesta.

Ese silfo no paraba de hablar y hablar y hablar. No es que me molestase, pero a veces si alguien hablaba demasiado mi paciencia comenzaba a resentirse, y eso teniendo en cuenta que mi paciencia siempre parecía haber sido infinita. Yo no era seria ni seca, ni mucho menos, todo lo contrario, también me gustaba mucho hablar y jugar y hacer travesuras. Pero una cosa era ser sociable y otra que alguien no dejase de hacer preguntas que no puedes responder, eso me frustra hasta límites insospechados.
Incluso me preguntó si quería subir a su montura, no supe qué contestar en un principio, aunque tampoco quería parecer desagradecida.

-¿Podrá con los dos? Quizá se canse...o sea demasiado peso – comenté acercándome yo sólo un poco. Después señalé el camino que se extendía ante nosotros, al que se refería el hombrecillo de galleta, con aquellos bastones por ambos lados y a tan corta distancia – Entonces qué, ¿vamos al pueblo ese o a otro sitio? Allí habrá leche – le dije tras oír sus deseos de beber aquella bebida. Cuando me preguntó algo sobre sus recetas tampoco supe qué contestar. No sabía si podía fiarme de un conejo-silfo y sus comidas, pero de igual modo que antes, no quería ser desagradecida – Esto...yo..ss...sí..supongo – respondí de un modo no muy convincente.


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Re: Candy World!

Mensaje por Zan el Miér Oct 05, 2011 9:56 pm

El silfo asintió ante la pregunta de Akina, sin bajar la vista del dibujo, que ya empezaba a colorear, siempre en blanco y negro. Era costumbre suya, no le gustaba dar color a sus dibujos de su libro, no sabía por que, pero prefería el blanco y negro, y le quedaba maravilloso.

-¡Claro! Peso poco, y tu también, Popocho es capaz de cargar hasta con tres humanos... ¡Los feericos no somos nada! Le molestan más mis cosas que nosotros Kupó... Y eso que va tan alegre portando mis objetos... ¡Los chocobos son animales muy fuertes! Una coz suya deja por una caricia la de los caballos kupó... ¡Hasta a un orco podrían tumbar! Por suerte este lo crié yo, jamás me haría daño a mi o a nadie kupó.

Sin perder momento, seguía dibujando, ya tenía un bello boceto inicial del paisaje, hecho con buen detalle y reflejando bien el mundo. Ya, pintado en blando y negro. Sacó un trozo de algodón para difuminar algunas zonas, y pintando un poco más en otras zonas, para crear las texturas y la sensación de tres dimensiones, en vez de dibujar plano. No, el no sería tan cutre y chapucero, el daba sombras y luces.
Cuando dijo que en la aldea habría leche alzó la cabeza un momento, extendiendo sus orejas y mirando al hada.

-¿Seguro? Mm... leche con galletas... ¡Oh no! kupó ¡Ya volví a imaginarme a esos hombrecillos como comida!-Contestó cerrando los ojos con fuerza.-Sería asesinato comerme a uno de esos hombres... ¿No? yo nunca he matado a nadie kupó... ¡Ni quiero hacerlo! ... Pero parecen tan deliciosos... ¡Oh no! ¡Volví a hacerlo kupó!

Sin pensárselo volvió a sumergirse en su dibujo, dando las sombras y colocando pequeños detalles, así como afinando las formas.

-¡Ah! casi se me olvida... Que despistado kupó... En cuanto termine de hacer el dibujo te cocinaré algo... ¡Soy un experto cocinero! Me han dado muchos premios y recetas grandes cocineros por mis platos kupó... Me llaman especialista, pero prefiero considerarme un aficionado. ¡Siempre hay más recetas que aprender kupó!

Y sin más, volvió a su dibujo, terminando tras un poco de silencio en el que los oídos del hada pudieron descansar un poco de aquella voz del silfo, que aunque no fuese malintencionado, ni su voz fuese horrible o chillona, era muy hablador, y aquel constante "kupó" podía taladrar los oídos y la voluntad de la mente más férrea del mundo. Nada más acabar se estiró y alzó su libro como pudo, mirándolo desde abajo con una sonrisa.

-¡Terminé kupó! ¿Que te parece? ¿He representado bien el alma del lugar? Me parece que este bastoncillo está algo torcido, pero no puedo arreglarlo ya... Mm... Ah... No puedo mirarlo, me hace sentir mal ¿Y a ti?-Dijo mostrándoselo con una amplia sonrisa y una cara de inocencia sorprendente, dejandole ver al paisaje del lugar plasmado exactamente en el papel, en blanco y negro. Y a menos que fuese una experta pintora no podría ver aquella torcedura en el bastón, es más, incluso a uno experto le costaría verla... A veces solo el propio artista sabe ver sus errores.

Dejó el pesado libro a la chica y saltó de su montura, empezando a sacar cazos y sartenes de las alforjas, dispuesto a cocinar alguna cosa ¿Que cocinaría? Debería mirar su recetario, y lo haría cuando la chica terminase de mirar la imagen. Mientras, empezaría a colocar las cosas por el suelo para cocinar.
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Re: Candy World!

Mensaje por Ainara Yorbringer el Jue Oct 06, 2011 7:08 am

Mi hermanito no perdió el tiempo, sentí sus besos sobre mi remera, a al altura del esternón, pero eso no me calentó, sino mas sus caricias a mis nalgas, manoseándolas, apretándolas, soltándolas…me volvió loca; mientras me hacia todo eso, logro recostarme en la pegajosa y dulce hierba. Su olor a caramelo me volvía mas loca por comer los dulces, claro que en este momento, mi cabreo se había pasado y el único dulce que quería comerme colgaba de la entrepierna de mi hermano, y el así parecía querer comerme también, ya que observe como me quito la ropa recostada, jugueteó con mis pechos, los manoseo, los beso, los hizo suyos y los éxito al punto de sacarme bellos gemidos de placer de mis labios. Luego su boca descendió por mi cuerpo haciéndome estremecer a cada segundo con sus besos. Mi cuerpo se arqueo al sentir su lengua y labios recorrer mi intimidad tras dejarme desnuda y no pude resistir gemir de placer.
El tiempo paso y mi hermano me hacia gemir, cosa que yo correspondía manteniéndolo allá abajo por segundos, apretujándolo con mi mano y mojándome, el se éxito lo suficiente, que para cuando se levanto y saco su pantalón, ya estaba bastante a punto. Sonreí ante eso.-anda niño precoz-dije burlonamente entre jadeos. El se posiciono sobre mi dejándome su pene a mi merced y dejándome todita a merced de el. No tardo mucho en lamerme y hacerme gemir, por lo que yo no tarde mucho en meterme su miembro en la boca y sacarle el prepucio con mi lengua. Lentamente mame su cabeza succionándola y apretándola levemente con los dientes, ,mientras gemía por sus lamidas note sus dedos en mi vagina, luego en mi ano, donde yo no pude resistirme y acabe. Mi orgasmo fue tal, que me orine de placer arqueándome. Pero esto no se quedaría así…. Lo haría acabar, aunque tuviera que ordenarlo.



Off: disculpen el horrible post, y el retraso. Como saben ando de vacas y me hice lo que pude para postear u.uperdon
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Re: Candy World!

Mensaje por Hirlin el Sáb Oct 08, 2011 1:37 am

Off: Y no me cansaré de repetirlo... Post +18 xD
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Dulces, dulces y más dulces de todo tipo que había en aquel mundo de chocolate con cielo de caramelo, nubes de algodón, aire cargado de azúcar, montañas de chocolate negro, blanco y con leche, ríos que en lugar de agua eran de cacao disuelto en leche y árboles de gominola de los cuales brotaban frutos rellenos de leche, la hierba olía a regaliz dulce, de color verde y también a azúcar glas, pero aun así no había en todo ese mundo de delicias y postres algo tan sabroso y apetitoso como la entrepierna de mi hermana que una y otra vez me dediqué a lamer y penetrar con la lengua de manera suave, sabía que a ella le gustaba que la dilatara de otro modo, y no con lamidas ni con mis dedos precisamente. Su lengua se movía con gracilidad alrededor de mi miembro mientras que retiraba el prepucio antes de succionar y morder la cabeza del pene de manera suave, algo que me hizo gemir y dar un pequeño mordisco a su excitado clítoris. Ella sabía lo que me gustaba a mí y yo lo que le gustaba a ella, éramos la pareja perfecta. No tardó demasiado en correrse de una manera que sabía que me encantaba, gimiendo con su sensual voz y orinando al tiempo que yo con dos dedos le abría sus labios vaginales para poder ver, como si de una fuente se tratara, aquel dorado líquido salía con el de color más turbio y casi transparente de su corrida, aun así yo todavía no terminaba, ella se excitaba pronto, pero a mí me quedaba todavía un buen rato, así que decidí colocarme en una postura un poco más placentera para ambos, dejándola recostada en mis piernas como si durmiera y chupando mi duro falo que cada vez notaba más excitado por su lengua y sus fuertes mamadas –Eh… Un poco más lento. – le dije mientras tomaba su cabeza para marcarle un ritmo más suave, a ella le encantaba hacerme acabar pronto para saborearme, pero a mí me gustaba más el hecho de que la tuviera en su cálida boca, que la lubricara con su saliva y que jugara con su lengua – Así mejor… - gemí al tiempo que le soltaba la cabeza que ya tenía el ritmo marcado, dedicando mis manos a esos pechos pequeños pero redondos que tenía. Los pezones estaban endurecidos como rocas y el volumen de sus mamas parecía haber aumentado a causa de la excitación, así que no me contuve para nada –tontería hacerlo ya- y comencé a magrear sus pechos con suavidad, apretándolos y distendiéndolos para luego volver a apretarlos. A los pezones les presté especial atención para empezar a retorcerlos y pellizcarlos con cada nuevo gemido, tanto mío como de mi hermana que con su experta felación me iba a sacar hasta la última onza de placer que hubiera en mi cuerpo.

Durante unos minutos disfruté de la lenta mamada hasta que finalmente ocurrió lo inevitable, y es que me corrí con fuerza en su boca, manteniendo la cabeza pegada a la base de pene para que tragara todo, quisiera o no. Noté como limpiaba con la lengua la punta y luego se entretenía en chuparla un poco más sólo por gusto – Mmm… Fue estupendo. – sonreí y le acaricié los pechos para luego voltearla en la misma hierba, ahora por fin tocaba el plato fuerte. Con una media sonrisa en la cara la azoté en el trasero con fuerza y le separé el mismo para dejar caer un pequeño escupitajo en su ano, no era mucho, pero al menos ayudaría a pasar la punta y luego el resto era sólo cosa de oírla gemir y gritar de placer y dolor, cosas que en breves iba a sentir. Pasé una mano por su cintura y la alcé un poco para dejarla a cuatro patas – Que… apetecible. – comenté riendo mientras me ponía en pie, pues la diferencia de alturas me impedía estar de rodillas para eso. Sin miedo alguno a que me dijera que no acerqué la cabeza de mi miembro a su trasero y la penetré poco a poco en un principio. Su saliva junto con los restos de mi semen en mi miembro facilitaban las cosas, casi o más que la anterior salivación en esa zona. Notaba como sus nalgas se separaban poco a poco para dejar paso a mi erecto “palo de golosina” y me excitaba más con cada gemido de ella y cada jadeo, azotándola en las nalgas como si buscara dejarlas al mismo tono que su cabello. Llegué a su tope y comencé lentamente a moverme pero pasando sin previo aviso a un ritmo mucho más fuerte. Sabía que le dolía, pero también sabía que ese dolor pronto pasaría a un placer tan intenso que seguro que volvía a correrse antes. Mis manos quedaban casi libres, a excepción de la que castigaba de vez en cuando sus nalgas y sostenía sus caderas para que no escapara, pero la otra no hacía más que jugar con su pecho, pellizcando suavemente el pezón y tirando, volviéndose cada vez los pellizcos más salvajes. Ahora estaba solo y con mi hermana amada, quería darle todo el placer posible, y que ella me lo diera a mí.


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Re: Candy World!

Mensaje por Ainara Yorbringer el Sáb Oct 15, 2011 8:54 pm

Tras correrme el jugueteo mucho con mis pechos, algo que me éxito bastante, provocando que mis pezones se erizaban mientras yo le mamaba el miembro. El pasto pegajoso rozaba mi cuerpo mas acomodado, mientras yo me devoraba ese miembro que era mas dulce que el mismo rio de chocolate, mordiéndolo y succionándolo. Por momentos el me marco el ritmo, para que no correrse mas pronto, sin embargo me lo devore durante varios minutos y lo hice correrse el quisiera o no, tragándome todo su semen y no dejando que anda se me escape. Tras eso el me colocó en 4 , lubricándome con su fresca saliva mi huequito mas chico; mi única reacción fue arquearme , gemir y morderme los labios, como me encantaba por ahí y mas con ese miembro tan durito como lo tenia. Su cabeza paso sin mas problema que el dolor de mi ano, que me hizo gemir a cada centímetro de ese miembro entrando. mis muslos se estremecían a sus golpes, y se enrojecían dejando sus dedos marcaditos en ellos, mi anito se dilataba y mis pulmones no dejaban de sacar aire que producía un leve gemido agudo. Su mano derecha acariciaba y pellizcaba rudamente mi pecho haciendo que me excitara tanto que mi pezón ya tan duro como un caramelo quisiera salir de mi pecho disparado como un proyectil. Babeaba de placer ante sus envestidas y sonreía arañando el suelo y dejándome cae sobre la pegajosa tierra – mas….te va..vale…. acabar…adentro-sonreí y gemí como loca apretando mis nalgas para darle mas placer- úsame!!-grite enloquecida de placer-
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