Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» Reunión en sueños [Partida Publica]
Hoy a las 1:15 am por Skurk Äsping

» El amor... ¿perdido? ¿O reencontrado? [Isla de Sade] (priv. Atlas y Axis)
Ayer a las 8:32 pm por Atlas y Axis

» [Evento] El Cuestionario Diario
Ayer a las 3:20 pm por Alegorn

» - Apocalipsis now -
Ayer a las 5:59 am por Niris

» [Off , reglas y reclutamiento] Reunión en sueños
Sáb Ene 20, 2018 9:47 pm por Jan Egiz

» La Incertidumbre de la Magia [CAMPAÑA]
Sáb Ene 20, 2018 4:16 am por Strindgaard

» Creación de reglas estandarizadas para las resurrecciones de personajes
Jue Ene 18, 2018 7:41 pm por Señorita X

» Reglas de Resurrecciones
Jue Ene 18, 2018 7:36 pm por Staff de Noreth

» Un error a la vez [Libre]
Jue Ene 18, 2018 3:28 am por Jan Egiz

» Escucha el Llamado de los Caídos.
Miér Ene 17, 2018 4:16 am por Strindgaard

» Maleficarum [Solitaria +18]
Vie Ene 12, 2018 8:09 am por Lujuria

» Aracnofobia [Campaña]
Jue Ene 11, 2018 2:55 am por Almena

» Sistema de corrección de partidas por pares
Miér Ene 10, 2018 1:33 pm por Strindgaard

» El cofre maldito [Privada con Masterización]
Lun Ene 08, 2018 8:29 pm por Vanidad

» Reglas de Noreth
Lun Ene 08, 2018 7:38 pm por Rectina Pomoviejo




Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth
Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth

Las afiliaciones hermanas se hacen por invitacion de nuestros administradores hacia otros Admins de los foros que decidamos, o por invitaciones de ellos hacia nosotros, sin embargo nos reservamos el derecho de admision de estas mismas pues seran solo una limitada cantidad y minima. Para mayor informacion acuda a la sección de Afiliaciones


Salvamento Minish ~ El Viaje de los 4 Elementos ~

Página 3 de 5. Precedente  1, 2, 3, 4, 5  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Re: Salvamento Minish ~ El Viaje de los 4 Elementos ~

Mensaje por Invitado el Sáb Oct 15, 2011 7:12 pm

Nada más lancé la flecha y ésta dio en el blanco, el gusano se tornó totalmente rojo, enfureciéndose más aún de lo que ya estaba. Su velocidad aumentó y seguidamente comenzó a perseguirme y a tratar de empalarme con el aguijón. Me pegué aún más a la pared, moviéndome a uno y otro lado cuando veía venir hacia mí el aguijón. Al ver que cada vez era más difícil esquivar el aguijón decidí encaramarme a las sedas que colgaban de las paredes, las mismas en las que oculté a Cermië.
Ahora tenía que esperar a que se calmase de nuevo, como hizo antes para volver a provocarlo. Trepé por las sedas esquivando aún el aguijón. Me moví hacia mi izquierda, perdiendo por poco el equilibrio cuando el aguijón se acercó peligrosamente a mi espalda, esquivándolo por muy poco. Continué trepando lo más rápido que pude, colocando el arco de nuevo a mi espalda para tener ambas manos libres. Después me vi obligada a moverme de tal manera hacia mi izquierda que quedé de espaldas a la pared y las sedas, y de frente al gusano cuando el aguijón me atacó hacia ese lado.

Fue en ese momento cuando vi que aquel sería el último intento de aguijonearme de aquel bicho, pues ya parecía comenzar a calmarse, moviéndose de forma más lenta y cambiando de nuevo de color. Ahora yo estaba arriba, como a la mitad de camino entre el suelo y el techo, agarrada como podía a las sedas. El gusano por su parte se acercaba de nuevo a las hojas secas que serían su comida, ignorándome de nuevo como lo hiciese antes. Ahora necesitaba otra cosa para llamar su atención, cuando antes usé una piedra, pero ahora no podía volver a bajar, más teniendo en cuenta que estaba en buena posición si lograba afianzarme en condiciones a las sedas.
Antes de realizar ningún otro movimiento en contra del gusano, metí los pies entre los agujeros de las sedas de modo que el tacón de mi bota quedase dentro de éstos y el resto del zapato fuera, sería una buena base para no caerme mientras tomaba el arco y apuntaba de nuevo, pero esta vez el primer tiro iría contra la nariz. Más me valía no fallar ahora, si fallaba cualquiera de los dos tiros que tenía pensados, me las vería muy mal.

Una vez me sentí lo suficientemente sujeta, traté de mantener el equilibrio sujetándome con las botas y apoyando el trasero y la espalda contra las sedas y la pared. Con mucho cuidado y haciendo los movimientos lo menos bruscos posibles, tomé de nuevo mi arco y después una flecha más de mi carcaj. Coloqué la flecha en el arco y tensé lentamente la cuerda, moviendo después arco y flecha juntos buscando una buena diana. El primer tiro, la nariz, tenía que llamar de nuevo su atención. Lancé la flecha cuando vi un buen punto de lanzamiento, sin fallar por muy poco, aquella posición no era tan cómoda como yo había imaginado, pero al menos surtió el efecto que yo esperaba.

De nuevo el gusano se volvió violento, cambiando otra vez su color, momento que yo aproveché para tomar otra flecha, sabiendo que tras ese lanzamiento debía ser más rápida que nunca. Tensé la flecha en la cuerda del arco y apunté de nuevo al aguijón. No tardé mucho el soltar la flecha, el gusano estaba totalmente quieto mientras cambiaba lentamente de color y desde allí arriba tenía un buen punto del aguijón. Dejé ir la flecha en dirección a lo que era mi diana, sabiendo que tendría apenas unos segundos para tomar ventaja sobre el gusano y seguir trepando pro las sedas hasta el techo, donde tenía la esperanza de que no alcanzase su aguijón. Allí esperaría a que se calmase de nuevo, y ya iban dos veces. Si había entendido bien la frase, había que hacer algo dos veces, sólo esperaba que estuviese haciendo lo correcto, de otro modo estaría jugandome la vida por nada.

Así pues, nada mas vi como la flecha impactó en el aguijón me colgué el arco de nuevo a mi espalda y me giré sobre mí misma agarrándome de nuevo, de cara a la pared, a las sedas, trepando tan rápido como me era posible, alejándome más del suelo y así, del gusano.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Salvamento Minish ~ El Viaje de los 4 Elementos ~

Mensaje por Verin Veldrin el Miér Oct 19, 2011 12:55 am

Jadeaba por el esfuerzo aún, aunque de momento más o menos conservaba las fuerzas. Tras recuperar las armas con una sonrisa de medio lado al ver que no había perdido ninguna, me desperecé como cuando uno se levanta por las mañanas, y tras poner todo mi equipo en su sitio, me acerqué a las vasijas. Llené una con agua, pero antes de que pudiera dirigirme a la mierda de mecanismo, tuve que soltar la vasija al escuchar un zumbido de mosca que me hizo cagarme en la puta madre del dueño del templo por no haber contratado a un jodido exterminador de plagas.

Justo en aquél momento escuché una especie de impacto contra el suelo, y al levantar la mirada de la vasija pude ver a un par de babosas grandotas que estaban delante de mí. Abrí bastante los ojos, cada vez más sorprendido por la fauna del lugar. Miré entonces arriba y pude ver el techo cubierto de babosas. Sólo pude soltar una frase:

-Me cago en la puta…-

No pude esquivar a la mosca que cargó contra mi derecha, dándome un golpe y tirándonos al suelo a la vasija y a mí. Tras impactar contra el suelo, la mosca me agarró con las patas, y yo quedé suspendido en el aire, mientras me llevaba volando a no sé donde. Por suerte, reaccioné rápido, y desenvainando una de las dagas, le corté las patas con las que me sujetaba. Empecé a caer, impactando finalmente contra algo blandito y viscoso, para seguidamente ponerme de pie, y entonces miré atrás.

Acojonado. Así me quedé cuando vi que la babosa empezaba a alzarse para devorarme, pero justo en ese momento di una voltereta en el suelo, esquivando por milímetros el impacto mientras guardaba la daga en mi espalda y desenvainaba el shamshir con la otra mano. Bendita ambidextría. La mosca parecía querer estar algo alejada durante un rato, tratando de recuperarse del dolor de las patas perdidas, con lo cual obtuve tiempo para pensar algo.

Las babosas intentaban rodearme, pero yo me movía mucho más rápido que ellas. Al fin y al cabo, ellas se arrastran, yo corro a dos patas y encima soy drow. Era el único consuelo que me quedaba en esa situación de mierda. En un momento, decidí pasar corriendo al lado de una de las babosas, haciéndole un buen tajo en el costado, aprovechando que su piel era blanda. Sin embargo, lejos de parecer afectarle, seguía tratando de atacarme. La frase que soltaron mis labios fue la adecuada:

-Joooooder macho, primero unos bichos que vuelan y luego otros que no sufren el dolor, por muy blanditos que sean. Si vuelvo a mi tamaño normal no volveré a pisar bichos ni matar moscas en la vida.-

Seguí retrocediendo ante cada intento de acometida de los bichos, aprovechando que la mosca estaba aún recuperándose, hasta que finalmente noté como casi perdía pie. Recuperé el equilibrio en el último instante, para ver a las dos babosas irse acercando poco a poco. Entonces miré un momento a las babosas y luego al agua… Parecían pesadas, y que yo sepa, jamás he visto a una babosa nadar… ¡Claro! ¡Soy el puto amo!

Me quedé en el borde de la parte profunda, esperando a que se acercaran más las babosas. En el momento en el que las vi empezar a levantarse para aplastarme, no dudé. Me tiré hacia atrás, tras hacerle un corte en lo que sería el morro a la que aún estaba indemne. Eso la enfurecería al igual que su compañera. Una vez salté, ambas babosas me siguieron, tratando de alcanzarme. Tan concentradas estaban que no se fijaron en la profundidad del agua, y cuando acabaron de alzarse para atraparme, ambas se precipitaron al agua. La viscosidad que las mantenía unidas al suelo era inútil contra semejante cantidad de líquido, por lo que no pudieron evitar precipitarse al fondo.

Salí entonces del agua rápidamente, recibiendo en la espalda un golpe que de milagro no me la partió. Caí de cara contra el agua, con la espada aún en la mano, y al darme la vuelta, vi como la mosca volvía a lanzarse contra mí. Perfecto. Más problemas.
avatar
Verin Veldrin

Mensajes : 15
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Salvamento Minish ~ El Viaje de los 4 Elementos ~

Mensaje por Scart el Vie Oct 21, 2011 12:18 am

Off: tititititiriririiiiiii... ¡Mini Boss Time! Es la hora de los mini boss xD bien, veamos, complico algo las situaciones para darle más emoción y eso. Triple Mini Boss, Adra, tu te enfrentar al Gusano Cabreado, te ha complicado bastante, deberás ingenieartelas para matarlo, si tienes dudas, en el msn puedo resolvertelas con calma. La cosa, es que no podrás matar al bicho en este turno...
Adel, tu y yo nos enfrentamos a Papi Babosa, una babosa gordita que nos va a costar un poco vencer, lo mismo, msn te puedo explicar más si tienes dudas.
Y Verin, tu estás muy jodido, te enfrentas a Mamá Mosca, y lo mismo, dudas msn, solo decirte que este boss es más jodido que las otras moscas... sobretodo por lo que pasará después ^^ xD leed y sabréis más!

----------------------------------------

Scart y Adel se prepararon para acabar con aquellos molestos animales. Las babosas no eran más que crías, apenas unos pequeños recién nacidos, pero sin embargo en aquel tamaño eran terribles fieras.
Adel empezó a destrozar babosas en medio de una lluvia de las mismas. Scart, con su espada en la mano, se dispuso a hacer lo propio. Su primer ataque fue en carga, atravesó la sala aprovechando su agilidad para herir a todas las babosas, y finalmente, atrincherado en la esquina empezaba a despacharlas como podía, dándole espadazos como si la vida le fuese en ello. Hasta que vio como Adel había descubierto que aquellos bichos no podían permanecer en el agua. Sonrió de medio lado ante aquel suceso, y pateó a la babosa más cercana, lanzandola con fuerza contra el río, donde se fue hundiendo sin poder resistirse.

No tardó en colocarse al lado de la chica, y ayudarla a lanzar a las babosas al agua, parecía el único método. A espadazos, patadas, o tirando de ellas, cualquier cosa con tal de hundirlas en el cristalino líquido. Hasta que la lluvia cesó... La sala quedó en calma, una calma muy siniestra...
Scart jadeaba por el cansancio, no habían sido precisamente pocas las babosas que habían lanzado ¿Cuantas? No las contó, lo vio inútil.

-Uff... Menos mal que pararon... Estaba planteándome lanzarme al agua y cruzarla a nado con tal de alejarme de esos... Bichos... Uf...-Dijo Scart dejándose caer en el suelo para tomar aire, solo unos segundos, era lo que necesitaba.

Desgraciadamente para ellos, el templo no parecía querer darles un respiro... Un extraño sonido se escuchó retumbando en el aire, y de pronto algo cayó, una extraña y enorme masa amarilla blanquecina, primero parecía una gota, que se estampó contra el suelo con fuerza, provocando un pequeño temblor que sorprendió a los dos chicos... Scart se sentía curioso, pero no se acercó, la masa se removía, y pronto mostró dos enormes ojos, y una boca que se abrió mostrando un interior idéntico al exterior, pero más viscoso si cabía.
El joven ladrón se levantó, alterado por aquella monstruosidad... Otra babosa... Pero esta era adulta... Muy grande, sobretodo, grande... Sería entre tres y cuatro veces mas alta que ellos, sin embargo, solo un tercio de su cuerpo estaba erguido, el resto se apoyaba al suelo como contrapeso... Una bestia enorme, que no sería tan fácil de llevar al agua... Y sobretodo con un gran problema... La baba que dejaba tras de sí, densa, muy densa, tanto que podría atrapar a los niños si se descuidaban.

-Oh... Mierda... Claro, como no... No podían dejarnos en paz...-Dijo Scart en un suspiro, preparándose para luchar... Si encontraba forma...


Adrastea, al otro lado de donde se encontraban los ladrones, también se debatía por sobrevivir. Una vez el disparo fue efectuado, el gusano cambió a rojo de nuevo, y empezó a reptar rápidamente por el suelo, en dirección a la elfa, que subía frenéticamente. Pero un corte del aguijón sesgó la seda en la que se apoyaba y la hizo caer. Su agilidad le permitió agarrarse antes de caer al suelo, pero pronto un nuevo intento de empalamiento la acechó, obligandola a evitar los ataques, colgada de una sola mano de una extraña seda.

Pero finalmente, el gusano se volvió azul de nuevo, pero a diferencia de las otras veces...
Dio otro corte con su apéndice, rasgando la seda en la que la mujer se sujetaban y haciéndola caer al suelo de culo, sin herirla mucho pero si algo molesto. El gusano entonces empezó a lanzar seda a todas partes a través de un orificio situado bajo la nariz. Rápidamente, la sala quedó llena de telarañas, pareces blancas, y el interior surcado de un lado a otro por aquellos filamentos blancos.
Acabó todo, y se quedó en silencio. Adrastea apenas podía ver bien en aquella sala, parecía un bosque de telarañas que le impedía si quiera ver al gusano, que reptaba a ras del suelo a unos metros de ella.
El poire, se encontraba en lo alto, a salvo, pero no podía ver casi la parte de abajo, era como niebla, demasiadas sedas.

Para colmo, más tarde se fijó en que su arco se hallaba envuelto en esas sedas, estaba completamente inutilizado... ¿Como le dañaría?
No tardaría en ver dos objetos a su lado, uno era el jarrón, el otro un cadáver, el cual portaba en su mano una oxidada espada. Su esternón presentaba un enorme orificio, indicando que un apuñalamiento le había matado... Posiblemente el aguijón del gusano. Ahora que el gusano estaba a un solo golpe de morir, parecía haberse preparado... Una especie de método de defensa.
Pero Adrastea tenía algo que el cadáver no había tenido en su día...


Y Verin tampoco tenía ante él un campo de flores, tras una rápida batalla contra las babosas, volvió a centrar su combate contra la mosca, que si se fijaba, podía ver como era mayor que las otras... Nada más terminar con los gelatinosos seres, la mosca voló a toda velocidad hacia, lo que se suponía que era el elfo, pero en vez de eso, pasó de largo, llegando a las vasijas, y cogiendo una con sus patas, para despues alzar el vuelo, varios metros en el aire... Y dejarla caer... Ahora tambien le atacaba con los jarrones... Debería evitar que le golpeasen, o el impacto le dejaría muy mal, y que destrozase todas las vasijas...





Scart

Firmas Antiguas:


avatar
Scart
Furia Lunar

Mensajes : 306
Edad : 22
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Salvamento Minish ~ El Viaje de los 4 Elementos ~

Mensaje por Finn, El Humano el Dom Oct 30, 2011 9:33 pm

Off: Lamento muchíiiiiiiiiiiisimo el retraso >.< Pero tú bien sabes que esta semana no ha sido la mejor para mí u.u, espero que no te pases mucho con el castigo xD. y si te pasas Adel hará huelga de piernas cerradas yao ming xD
----
Entre golpe y golpe iba mirando que tal le iba a Scart, que también, como yo, estaba despejando las babosas hacia el agua donde por fin dejaban de molestar de una vez por todas. Una tras otra las oleadas de pringosas enemigas iban llegando a los bordes de la improvisada piscina en la que se había convertido el río, con la vana ilusión en su diminuto cerebro de que me tenían atrapada; y una tras otra caían al agua, supuestamente dulce, de la cual ya no volvían a salir, hundiéndose continuamente en un fondo que no parecía tener fin. Con cada cuchillada, con cada corte y cada patada notaba como mis fuerzas menguaban un poco, sí, pero sin duda el grueso de su pequeño ejército era cada vez menor, y si bien en la primera oleada habían venido más de treinta babosas a morir ahora apenas llegaba cuadrillas de cinco o seis ejemplares, igual de grandes que sus antecesores, pero menos confiados. Entre desvío y desvío apenas había tiempo, y fue por esto que una de las que más se había acercado sin que yo me percatara se lanzó a por mí impulsándose en su baboso cuerpo para arrojarme con ella al agua, maldita suicida. Rápidamente viré hacia un lado y con ambas dagas de color carmín marqué su piel desde la boca hasta la cola, donde su cuerpo se iba encogiendo. Su sangre de color oscuro bañó mi cuerpo con un pestilente olor que me hizo sentir nauseas, de las que por suerte me recuperé pronto, o más bien me las tragué pronto, no me podía dejar vencer tan joven. La afligida cayó al agua ya muerta, y su cuerpo, como el de todas las demás, se hundió, pero de una manera mucho más lenta y agónica que sus hermanas, produciendo un sonido curioso que rápidamente viajó hasta mis oídos, pero eso ahora no importaba.

Lentamente iban llegando las últimas avanzadillas de babosas, cada vez menos numerosas, hasta que al final la última fue arrojada al agua por Scart, hundiéndose como las demás. Me acerqué al agua y me arrodillé delante de esta, metiendo la mano poco a poco para ver si tocaba el fondo o alguna babosa, puesto que con todas las que habíamos arrojado alguna debía quedar, pero ni por asomo di con ellas, sino que, pese a que mi oreja ya casi tocaba la corriente del río, no tocaba fondo, era como si no existiera tal cosa, menos mal que no se me había ocurrido meterme para cruzar a nado. Al sacar la mano, que la tenía anteriormente cubierta de la pestilente sangre de la criatura ya derrotada, noté como esta estaba totalmente limpia -¡Genial! – exclamé echándome un poco de esa misma agua por encima para limpiarme, no era precisamente una princesa en cuando a la higiene, y reconozco que no me bañaba todos los días, pero una cosa era eso, y otra ir apestando a muerto. Apenas tardé unos minutos en terminar de “asearme”, en realidad de quitarme la dichosa sangre de babosa de encima para dejar de apestar a muerto, pero parece ser que en ese tiempo que perdimos por mi culpa algo más se formó a mis espaldas. Tras el comentario de Scart me giré sorprendida, esperando encontrarme más de esas asquerosas “amigas” que acababa de mandar a criar malvas con los peces, pero en lugar de eso fui a dar con su puñetera madre.

Al girarme pude contemplar una imponente criatura con cuerpo de babosa, bueno, es que era una babosa, la madre de todas las babosas, no tenía idea de cuando podía medir por dos cosas: Una, es que yo era mucho más pequeña de lo normal, así que lo que ahora me parecía un ser colosal bien podía ser un simple bicho que al patear se fuera volando varios metros hacia atrás; y la otra es que la criatura sólo tenía una parte de su cuerpo erguida, la otra hacía de contrapeso en el suelo, dándole un aspecto todavía más aterrador si cabía. Con una media sonrisa puse mis dagas por delante de mí y suspiré de manera pesada, contemplando con asco el interior de su boca cuando la abrió para liberar lo que intentaba ser un rugido intimidatorio; por dentro era todavía más asquerosa, si es que eso era posible. –Parece ser… Que no tendremos un puto descanso… Pero… ¿Quién lo necesita?- dije todavía con aquella madia sonrisa en el rostro. Fue entonces, justo antes de lanzarme al ataque de manera impulsiva, cuando reparé en la baba que dejaba tras de sí con cada “paso” que daba, espesa, tanto que apenas se movía de donde caía. Supuse que no sería bueno tocarla, tal vez fuera ácido, pero más bien parecía una especie de resina que desde luego no me apetecía tocar, ahora lo primordial era saber como atacarle. Paseé mi vista por la sala y me fijé en las paredes de la sala, tal vez pudiera darle un nuevo uso a esa capa que ahora tenía al cuello: -¡Distráela, intentaré algo! – le grité a Scart mientras me acercaba a la pared que había más cerca de mí.

Mi idea era simple, si esa capa funcionaba como me había explicado el duende del sombrero rojo podría saltar mucho más de lo normal, lo cual, sumado a mi poco peso y mi ya de por sí gran capacidad de salto me daría una buena altura, tal vez la suficiente como para poder encaramarme a una de las vigas del techo y desde ahí tener más cerca sus ojos, quería cortarle las antenas que sostenían las dos enormes esferas por las cuales no veía, un enemigo ciego era pan comido, sólo bastaría con atraerla hacia el agua y así ahogarla, aunque puede que fuera demasiado grande, en cuyo caso quedaría atascada, eso todavía no lo sabía, pero no importaba, lo importante ahora era moverse, gastar fuerzas, bendita hiperactividad, que a veces era tan útil.



avatar
Finn, El Humano

Mensajes : 105
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Salvamento Minish ~ El Viaje de los 4 Elementos ~

Mensaje por Verin Veldrin el Lun Oct 31, 2011 6:50 am

Suspiré, mirando a las babosas hundiéndose, para seguidamente centrar mi atención en la mosca, que enfadada, se dirigía a por mí. Pude apreciar que aquella mosca no era común. Era más grande que las otras que había visto, bastante más teniendo en cuenta el tamaño en el que yo estaba. Con el shamshir en la mano, aguardé a que se acercara, y me agaché cuando el bicho vino contra mí.

De haberse abalanzado directamente contra mí, le habría rajado el vientre, derribándola de un solo golpe, pero en lugar de eso, pasó de largo y se dirigió directamente hacia las vasijas. Cogió una y se alzó lo que para mí eran varios metros pero que en el tamaño real mío apenas serían unos centímetros, para finalmente dejarla caer.

Rápidamente me tiré hacia un costado, esquivando el vasijazo por poco. Una pieza de cerámica salió proyectada hacia mí, haciéndome un corte en el brazo que, si bien no era grave, sí era algo molesto. Lo miré un instante y luego suspiré aliviado al ver que no me imposibilitaba el movimiento para nada, y que la adrenalina de la batalla hacía totalmente ignorable cualquier dolor que pudiera sentir por ese corte, al menos momentáneamente.

Con la mano libre, decidí agarrar uno de mis cuchillos arrojadizos. Debía evitar que atacara el resto de vasijas, así que me situé en un punto cercano a ellas pero que evitaría que si derribaba a la mosca se llevara por delante las vasijas. De todos modos, si eso sucedía tampoco era gran problema. Siempre podría cortar a rodajas a la mosca e irla poniendo sobre la placa de presión hasta que ésta bajara y me abriera la puerta. Pero no quería arriesgarme de todos modos.

Cuando vi que empezó a descender para coger de nuevo las vasijas, con un rápido movimiento lancé el cuchillo arrojadizo contra el ala que me quedaba cerca, intentando que cayera para así poder saltarle encima y empezar a darle espadazos hasta matarla. Si el plan tenía efecto, habría acabado con aquél monstruo en un tiempo récord. Si no, al menos aquella acción no era lo suficientemente arriesgada como para matarme. ¿No? Susurré, más para mi mismo que para el bicho:

-A ver si acabamos esto rápido...-
avatar
Verin Veldrin

Mensajes : 15
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Salvamento Minish ~ El Viaje de los 4 Elementos ~

Mensaje por Invitado el Miér Nov 02, 2011 12:36 am

Off: Siento muchísimo el retraso, de verdad que si. Al fin me vino la luz...espero que por fin recupere alguna de mis musas >.<
--------------------------------------------------------------------------------------------

Una sonrisa iluminó mi rostro cuando la flecha que había lanzado acertó de nuevo de lleno en el aguijón del gusano, ya iban dos veces y si no estaba muy equivocada con respecto a la inscripción de la piedra, sólo quedaba una más. Sólo me quedaba una duda, ¿qué pasaría después de haber acertado tres veces? Era una duda razonable, aunque no la más urgente, la que sí gozaba de urgencia era si acertaría una tercera vez. Había tenido bueno tino las dos primeras veces, sólo esperaba que también la tuviese esa ultima vez.
Tal y como tenía planeado me encaramé rápidamente a las sedas que colgaban de...todas partes realmente, todas las paredes estaban repletas de sedas de aquel gusano, supuse, porque como fuese una araña....eso ya sí sería mala suerte la mía. El gusano, tal y como sucediese la primera vez se enrabietó de tal modo que me buscó dispuesto a clavar su aguijón en cualquier parte de mi cuerpo, seguramente para él cualquier zona era buena, y no le faltaba razón al pobre bicho, yo le había dañado, también yo estaría de muy mala leche. Pero no era mi intención dejarme empalar por un bicho tan asqueroso y morir allí sola y abandonada.
Así pues, trepé tan rápido como me fue posible por las sedas, mientras me veía obligada a esquivar cada intento de ensartamiento por parte del aguijón del gusano, con tan mala suerte que uno de esos aguijonazos provocó un corte en la seda en la cual justamente yo me estaba sujetando, haciéndome caer un poco y obligándome a sostenerme con una sola mano a las telas sedosas de las paredes. Ahora era un blanco aún más fácil para el aguijón, puedo decir incluso que cada segundo que transcurría veía mi muerte más y más cerca, podía ver la luz al final del túnel de la que tanto hablaban los locos y los no tan locos.
Mientras intentaba volver a sostenerme con ambas manos y escapar de cada golpe de aguijón me fijé que de nuevo cambiaba a aquel color azul con el que tan tranquilo se quedaba el gusano, pero un último intento de empalarme hizo que la seda a la que me sostenía se rasgase del todo, haciéndome caer sobre mi trasero con un fuerte golpe que seguro que dejaría morado, tan seguro como que incluso tenía la sensación de haberme roto el último hueso de la columna. Solté un grave quejido cuando me incorporé, llevando mi diestra inevitablemente a mi trasero mientras dejaba escapar un improperio tras otro sin cortarme de ninguna manera, total, nadie me oía.

De repente el gusano comenzó a lanzar aquellas sedas desde alguna parte bajo su nariz, cubriéndolo todo con aquella fina tela blanca hasta que casi nada, o nada, podía verse, era una auténtica jungla de sedas pegajosas y resistentes, eso había que admitirlo. Desgraciadamente no tenía nada que me sirviese para cortar las telas, no disponía de ningún cuchillo, pero quizá alguna flecha usando su punta...o las garras de los guantes que usaba para protegerme de la cuerda del arco...el arco...¿donde diablos estaba el arco? - Maldición...- dije entre dientes al ver que éste se hallaba lejos de mi alcance, bajo una de las sedas que el gusano había lanzado. ¿Y ahora que podía hacer? No tardé mucho en dar con la respuesta. No todo podía ser malo, pues no muy lejos de mí había un esqueleto, pobre desgraciado, que poseía una espada vieja y oxidada, pero al menos tendría el suficiente filo como para cortar las sedas justas para permitirme el paso, o eso esperaba al menos. Y justo a su lado el jarrón que Scart me diese cuando comenzó todo aquello, de algo me tendría que servir aquella cosa, si había aspirado innumerables arañas, tendría que aspirar algo más.
Así pues, tomé además de la espada oxidada, el jarrón que era mi responsabilidad, cada uno con una mano y comencé a cortar las sedas para abrirme paso a través de la estancia, buscando un lugar apropiado, otra vez, para atacar de nuevo al gusano, ya pensaría cómo cuando llegase el momento.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Salvamento Minish ~ El Viaje de los 4 Elementos ~

Mensaje por Scart el Sáb Nov 05, 2011 9:29 pm

Off: ... u-u espero que puedas volver a postear bien... Esta vez tengo muuuucho tiempo para ponerte los castigos, Adras... ^^U no me gustaría tener que ponerta algo peor que el gusano, pero... Ya sabes que soy así para todos... En fin, dejando de lado retrasos y demás (Parece que todos se retrasan) sigamos con el rol. Adra, tu arco está envuelto en sedas, osea, no lo puedes usar aunque lo recuperes, porque está enredado. La espada no es efectiva para cortar la seda, pero el jarrón es genial para absorberla, a ver si Adra se da cuenta de ello. Verin... Tienes permiso para "Matar" A la mosca... Puedes hacerle una brecha en su estomago o matar como veas... Eso sí, está... llena de larvas, osea, en cuanto la mates, se le abrirá la panza, y saldrán varias larvas que se pondrán a atacarte, repugnante... Sip... Pero toca combatirlas xD ¿Cuanto? No puedes cargártelas todas en este turno. Adel... Puedes matar al papá baboso (Plis, coméntame como quieres hacerlo) Hay que ir a rescatar a Adra xD
Disculpad la poca calidad de este post... No me siento demasiado inspirado.

---------------------------------------

Adel parecía tener un plan, y el joven sonrió de medio lado cuando la joven lupina le pidió una distracción. El muchacho asintió y avanzó un paso, colocándose delante de aquella mole de babas con la espada en mano, agitando los brazos para llamar su atención. No fue difícil llamar su atención. Aquella cosa empezó a arrastrarse hacia él, abriendo su boca amenazante. Posiblemente quisiese tragarse al joven para acabar así con su vida... ¿Digerido? Iba muy desencaminado. El muchacho corrió hacia un lado de la sala, haciendo que la babosa tuviese que cambiar de rumbo, aprovechando su enorme agilidad, que superaba con mucho la de un humano normal y corriente. Y por supuesto, la de aquella lenta babosa gigante... Y recordemos que sus botas aumentaban su capacidad de movilidad, un curioso objeto. Tomó una de las piedras del suelo y se la lanzó con precisión a la boca abierta, haciendo que se la tragase y viendo como intentaba expulsarla con algo similar a la tos.

Adeluna saltó en ese momento, a una altura sorprendente, pero su intento de agarrarse a las vigas del techo fue como intentar atrapar a la luna, ya que estaban a demasiada altura, aun así, su salto de cinco metros le permitió planear con la capa, que se extendió por su cuerpo como si fuesen unas alas, y la chica acabó lanzándose sobre los ojos de la babosa... Pero estos no fueros sesgados por las dagas, era demasiado viscoso, y el filo resbalaba por aquel tentáculo ocular. Y aún peor... Notó como aquella baba que rodeaba a la criatura de adhería a su ropa... Se sentía... ¡Pegada! Estaba pegada a la bestia...


Adrastea, una vez recuperada del golpe y al ver que el gusano terminaba de preparar su red, que no era más que para atraparla, tomó la espada del cadáver que tenía a su lado, y empezó a intentar cortar aquella seda pero... ¡Era inútil! Solo conseguía cortar los hilos más finos, los otros parecían indestructibles, simplemente se mecían en el aire al contacto con la espada, y con forme más de aquellos finos hilos de seda cortaba más difícil era usar aquella arma, dado que se iba quedando pegada... Si no paraba pronto de usar aquella espada, quedaría atrapada, y no le convenía quedarse sin aquel arma... Era lo único que tenía para defenderse.
Podía escuchar como el gusano reptaba por el suelo, un debil pero audible sonido debido al total silencio de la sala... Cada vez más cerca... Debía darse prisa, o aquel gusano la atraparía por la espalda...


Verin en su combate contra aquella mosca, tampoco lo tenía fácil. El insecto evitó el cuchillo arrojadizo del drow con una hábil voltereta en el aire, y se acercó a una de las paredes, y con sus patas tiró una de las piedras que había en las alturas, en dirección al drow, y fue repitiendo el proceso, lanzando contra el pobre Verin una lluvia de piedras sueltas, que no eran precisamente pequeñas... Las más grandes tenían el tamaño de su cabeza, y las más pequeñas no bajaban el de su puño. Pero lo más letal de aquello eran la altura a la que las lanzaba.





Scart

Firmas Antiguas:


avatar
Scart
Furia Lunar

Mensajes : 306
Edad : 22
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Salvamento Minish ~ El Viaje de los 4 Elementos ~

Mensaje por Finn, El Humano el Dom Nov 13, 2011 9:23 pm

Finalmente noté como mis pies se apoyaban en la pared y dejé que eso ocurriera un par de veces, como si caminara sobre la roca del templo que hacía las veces de pared. Uno, dos y hasta seis pasos logré dar sobre la superficie de color gris oscuro. Al intentar dar el séptimo paso resbalé al mismo tiempo que asentí para mí misma, entendiendo que eso era todo lo que lograría. Antes de que el resbalón fuera fatal logré recuperar el control de mis piernas y salté con fuerza, impulsándome en el muro del templo, para rebotar hacia atrás y ganar una altura bastante alta, pues veía los ojos de la babosa casi a mi altura, pero aun así aquello no bastó para hacer que capa, tal y como si fuera un par de alas que tenía plegadas a mi espalda, se extendiera permitiéndome planear hasta que por fin me detuve en su cabeza, desde ese punto todo sería mucho más fácil, o eso se suponía. Una vez sobre la testa viscosa y realmente asquerosa dela bestia, lancé un corte hacia cada costado extendiendo los brazos en cruz con los las dagas de color carmín fuertemente sujetas en mis dos manos. Esperaba el letal resultado que con anterioridad se había formado en mi mente: La criatura perdiendo al mismo tiempo ambos globos oculares y dejando manar su sangre, seguramente oscura, como la de sus congéneres, y manchándome con ella mientras lentamente bajaba la cabeza para que pudiera descender de ella y por fin cruzar hasta la dichosa puerta que había al otro extremo; Nada más lejos de eso. En lugar de notar como las cuchillas atravesaban la carne para mancharse de pastosa sangre oscura, lo que sentí era como esas mismas horas que debían seccionarle las antenas quedaban presas de la viscosa sustancia que recubría al enorme ser de color blanco intenso –amarillo realmente- y junto con estas mis botas, que dejé allí al intentar moverme y sacar un pie de estas, desequilibrándome hasta que al cabo de unos segundos logré poner de nuevo el pie dentro del cálido cuero, no quería tocar con la piel a semejante criatura, no sabía si era peligrosa o no.

-¡Mierda! – Grité mientras que soltaba mis dos dagas y me quedaba parada sobre la cabeza de semejante bestia, manteniendo como podía el equilibrio cada vez que se movía y tratando de pensar en algún plan. La parte mala de la hiperactividad estaba clara, muy clara en casos como ese, la falta de un plan B ¿Para qué lo necesitaba? El A iba a salir bien… Y una mierda. Rápidamente, entre que Scart entretenía al limo y no, eché un vistazo a lo que tenía a mi alrededor y pensé lo más rápido que sabía, y podía, un plan. El techo era todo lo que tenía para apoyarme, dado que las columnas no me servirían para lo que tenía pensado hacer. Como pude, intentando no caerme, agarré el bastón que llevaba a mi espalda y esperé unos segundos hasta que la babosa, atraída por la carnaza que suponía el ladrón en tierra, moviéndose frenéticamente hacia todos los lados, se hubiera colocado bajo una enorme grieta en el techo. En ese preciso instante enarbolé el cayado como si fuera una espada y apunté directamente a la grieta, que coincidía con parte de la corriente de agua, la cual, en ese momento, vio menguado su caudal al mismo tiempo que este caía sobre mí y sobre la babosa, había cambiado de lugar la grieta haciendo que la gigantesca babosa sufriera un infierno en vida, o al menos eso parecía, pues de golpe se estiró dejándome libre de la pegajosa sustancia en mis pies. Con un rápido movimiento tomé mis dos dagas y aproveché de nuevo la capa para saltar bien alto, como si de nuevo tratase de coger las vigas del techo, pero esta vez en lugar de eso lo que hice fue dejarme caer hacia el pecho de la mala bestia y hundir las dos dagas en su ahora mojada piel, la cual ya no ofrecía la misma resistencia de antes. Empecé a cortar la piel en su cuello, y a medida que descendía se podían dos normes cortes que sangraban con fuerza hasta que, finalmente, llegué al suelo, cubierta de sangre que pronto se limpió con una nueva cascada de agua sobre mi cuerpo, tenía que cerrar esa grieta. Tras repetir el proceso para que todo volviera a ser como antes y quedar relativamente limpia, miré a Scart con una sonrisa un tanto malévola y me lancé sobre él para abrazarlo y así mojarlo por completo también a él, que demonios, sería peligroso el lugar ¿Pero qué no lo era?

-¡Un abrazo! – Grité con júbilo mientras lo empapaba entero para después separarme y hurgar un poco en uno de los bolsillos de mi cinturón, que no sólo llevaba las dagas. Con una media sonrisa me acerqué a la criatura y de nuevo pasé las dagas por una zona que no había quedado mojada por el agua, casi al final de su cola, recogiendo con ello un poco de esa pegajosa baba y guardándola en un frasco de cristal más bien pequeño, tal vez más tarde me fuera útil. -¿Y ahora qué? – Pregunté al ladrón mientras lo miraba y miraba el cadáver de la difunta reina de las babosa - ¿Cómo podremos abrir esa puerta? – le pregunté mientras miraba el río - ¿Crees que el bastón serviría para voltear la cerradura? ¿Y si… - pobre Scart, sin darme cuenta ya le estaba lanzando una de mis interminables baterías de preguntas, que, como siempre, él aguantaba con una paciencia que me sorprendía.



avatar
Finn, El Humano

Mensajes : 105
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Salvamento Minish ~ El Viaje de los 4 Elementos ~

Mensaje por Verin Veldrin el Miér Nov 16, 2011 12:42 am

-¡Deja de moverte hija de puta! ¡Así no hay quien te mate!-

La maldita mosca esquivó con agilidad mi cuchillo arrojadizo, que fue a caer en algún lugar de la sala que ya revisaría en otro momento. En aquellos instantes, un cuchillo arrojadizo era muy poco comparado con mi vida, y aún me quedaban bastantes en sus respectivos sitios. Los asesinos somos como una cubertería andante. Cuchillos para cortar el pan, la mantequilla, el estofado y las gargantas de unos cuantos hijos de puta.

Mi mirada estaba centrada en el bicho con alas, el cual estaba a una altura que me hacía imposible el poder tirarle una daga y acertarle. Yo seguía en posición de combate, shamshir en una mano, cuchillo arrojadizo en la otra. En cuanto bajara, le iba a rajar por tantos sitios que lo que debería preguntarse es por dónde no sangra.

De repente, la muy hija de puta de la mosca empezó a tirarme piedras desde el techo. Estas caían como si se tratara de una lluvia de rocas a lo largo del lugar, y yo de mientras iba esquivando, rodando por el suelo, dando pasos largos, y en más de una ocasión tuve que hacer la croqueta para evitar que alguna piedra me convirtiera en papilla. Algunas medían como mi cabeza, y otras como mi puño. Menos mal que ninguna medía como yo.

En esos momentos descubrí que uno nunca debe pensar algo malo en una situación pésima o se cumplirá. Vi como la mosca empezaba a rascar una piedra bastante grande, tanto como yo y acabada en pincho, y la tenía justo encima. Aquél era el momento del todo o nada. Respiré hondo, y apunté con el cuchillo. Mis ojos estaban fijos en la juntura de la piedra con el techo, que cada vez era más débil. Uno… Dos… ¡Tres! Arrojé el cuchillo con todas mis fuerzas. Éste trazó un grácil movimiento en el aire, dirigiéndose en línea recta hacia la piedra. Susurraba en voz baja:

-Vamos, vamos, vamos…-

El cuchillo siguió su recorrido por el aire, cortando el viento, hasta que finalmente hizo impacto contra la roca. Ésta se desprendió antes de lo que la mosca tenía previsto, y al empezar a caer el piedro, la mosca no pudo apartarse a tiempo. Tras unos instantes de caída, la mosca cayó con la piedra afilada justo encima, quedando su cabeza completamente aplastada y clavada contra el suelo. Recogí el cuchillo, que acababa de caer a un par de metros de mí, y luego cogí el otro, que lo vi de refilón.

De repente, empecé a escuchar un extraño y viscoso sonido. Me di la vuelta, mirando al cadáver de la mosca, y entonces vi algo que me asqueó considerablemente. Diez larvas de mosca empezaron a abrirse paso a dentelladas desde el torso de su madre muerta, y pronto empezaron a reptar hacia mí. Decidí no perder tiempo y atacarlas yo también. De un tajo partí por la mitad a una, y seguidamente desvié el ataque de la segunda, a la cual le clavé la espada en lo que vendría a ser el cerebro.

Otras dos se acercaban por mis flancos, y envainando el shamshir, di una voltereta hacia atrás mientras les arrojaba un par de cuchillos arrojadizos, que se clavaron cada uno en la boca de ambas larvas, matándolas en el acto. Una quinta trató de atacarme también, aunque se llevó una patada seguida de una estocada, muriendo a los pocos instantes. Seguí andando hacia atrás, mientras desenvainaba el shamshir de nuevo. Me quedaban 5… Bueno, aquellos seres eran mucho más fáciles de matar, ¿no?
avatar
Verin Veldrin

Mensajes : 15
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Salvamento Minish ~ El Viaje de los 4 Elementos ~

Mensaje por Scart el Jue Nov 17, 2011 9:43 pm

Off: Como sabéis, Adrastea no está, así que se le salta este turno, pero nosotros avanzamos... ¡Aguanta Verin! vamos para allá! Tienes permiso para matar a esos bichos y colocar la vasija en el interruptor, para luego continuar, eso si, pon que avanzas por otro camino del rió, flanqueado por paredes a ambos lados, pero quédate ahí, no narres que hay más adelante, eso te lo pondré en mi próximo mastereo. Suerte.
--------------------------

Scart empezó a preocuparse mucho al ver como Adel forcejeaba intentando liberarse. Se alarmó al descubrir que estaba pegada. Sintió el impulso de lanzarse a por aquel ser y acabar con el, pero, parecía que la daga de la ladrona no le hacía nada, todo lo contrario, había quedado pegada a ella... Tal vez si intentaba cortarla su espada rebalsaría sin causarle daño y además quedaría pegado. Apretó dientes y puños con fuerza, se encontraba frutado, y no sabía que hacer.
Lanzó un gruñido debido al estrés de aquel conflicto moral, y finalmente agarró otra piedra, lanzandola directa a los ojos, donde impactó sacandole un rugido a la bestia. Pero pronto fue acallado. Adel usó uno de los objetos que se le había dado para voltear una piedra que había en el techo, de la cual caían pequeñas gotas de agua que revelaban que sobre ella había agua.

Un torrente del líquido cayó a gran velocidad en cuando aquella bola de luz surgida del bastón tocó la superficie de la losa, ahogando el grito de la bestia, y a la propia, y sacando a la chica del lazo de babas de la babosa (Valga la redundancia). El torrente también alcanzó a Scart, que ahogó un grito -Irónicamente - al ver el torrente descener hacia el, para instantes después ser engullido por la corriente de helada agua.
Pero apenas unos momentos después, cesó de caer, y es que Adeluna había vuelto a usar el bastón sobre el techo, cerrando el flujo y acabando con aquella caída de agua.
Scart miró a su alrededor, de la babosa no había más rastro que un trozo de su cola, que Adel usó para guardar un poco de aquella baba... ¿Para que? No tenía ni idea, pero si lo hacía seria por algo.
La joven le había abrazado, pegandole aún más sus ropas mojadas, que tras apartarse miró con algo de resignación... Empapadas...

-Agh... Estoy empapado... Mm... Ya se...

El muchacho se acercó a Adel maliciosamente, y de pronto sacudió todo su cuerpo como si fuese un perro, salpicando agua por todos lados y mojando aún más a la joven lupina. Inmediatamente corrió hacia el borde, al río. Para así evitar una posible cercana venganza de la chica.

-Jeje... Y eso lo aprendí cuando era un perro...-Dijo recordando el tiempo que había pasado siendo un simple cachorro de lobo. Ahora, tras unos días tan solo de aquello, miraba aquello con una sonrisa en el rostro y se lo tomaba con buen humor.

Quedó mirando el lago que tenían ante ellos ¿Como cruzar? Pero pronto la solución les llegó sola, cuando las babosas se disolvieron en el agua, su baba aumentó considerablemente la densidad de esta, y pronto una mancha empezó a verse, para surgir de las aguas un puente de madera y metal que llevaba al otro lado.

-Curioso... Sin duda...

(...)

Verin había huido desesperadamente de los grandes bloques de roca que caían al suelo y se hacían pedazos, disparando fragmentos de roca en todas direcciones, algunos de los cuales se le clavaban en la piel haciéndole pequeñas heridas, cortes superficiales que si bien no eran demasiado peligroso, le recordaban que un paso mal calculado podría hacer que cayese muerto.
Pero la lluvia de piedras se detuvo un momento, cuando la mosca empezó a intentar derribar un enorme peñasco de roca que quería tirar sobre el elfo.

Mas, con ingenio, este consiguió derribar aquella roca primero, lanzandole una de sus armas al único punto, inestable, que mantenía la roca fijada a la pared, haciendo que su volador enemigo se sorprendiese por aquel inesperado desprendimiento y su cabeza fuese aplastada con la roca contra el suelo, esparciendo por todos lados su jugo craneal. Pero una escena aún más horrible se desarrollaría, cuando Verin viese que la tripa de la mosca se abría, rajándose y revelando un total de diez larvas que se lanzaban frenéticamente a por el elfo. No parecían muy poderosas, pero eran bastante, y eran muy grandes.
Consiguió despachar a las cinco primeras sin demasiada dificultad, pero las cinco siguientes empezaron a complicarle. Lanzándose a la vez a por el. Una de ellas logró ponerse a su espalda y envolver al drow con su cuerpo como si fuese una serpiente, pero más... pegajosa...

(...)

Y Adrastea continuaba su combate contra el gusano. Tras descubrir que era inútil continuar con aquello, hizo lo más lógico, y empezó a absorber las telarañas con el jarrón mágico, que pronto fue llevándose la seda de aquella habitación.
El gusano se dejó ver finalmente entre toda esa montaña de tela blanca, y empuñó la espada de forma algo patosa, acercándose al animal para acabar con él. Pero entonces, pasó algo que no esperaba. Cerca de ella, una de aquellas puertas se abrió, mostrando al joven ladrón y a la lupina, detrás de una de las sedas que cubrían las paredes y que no se había molestado en quitar - Pues únicamente lo había hecho con las que se encontraban en el interior - ambos se quedaron sorprendidos de encontrarse a Adrastea, pero no podían ayudarla, una de aquellas telas, como las que habían encontrado en el barril, se encontraba impidiéndoles pasar, pero no ver.

-¡Adrastea! ¡Cuidado!-Gritó Scart, alertando a Adrastea del gusano, que se le echaba encima aprovechando el descuido.

Rápidamente, la elfa se giró y ensartó la espada en la nariz del gusano, que como siempre, había cambiado de color, y rápidamente clavó su espada en la palpitante cola del gusano.
Pero a diferencia de las otras veces, en esta ocasión quedó completamente parado, y su cuerpo parpadeó entre el gris y el rojo, y finalmente su cola reventó, y poco a poco la explosión fue siguiendo todo el cuerpo hasta acabar con la cabeza.

Tras unos segundos de silencio, la baldosa del centro de la sala, allí donde Adrastea había acabado con la vida del gusano, se volvió verde, y la otra puerta de la sala se abrió. A través de ella, al otro lado de la seda de araña se podía ver... ¡El barril! era la otra puerta. Aquella por la que Scart y Adel no habían entrado. Ellos habían cruzado la que estaba a la derecha, dejando olvidada la de la izquierda, aquella que tenía delante un montón de aquellos poire. Pero estos no podían cruzar, dado que seguía habiendo una telaraña entre esa sala y ellos, igual que con Scart y Adel.
Pronto, la mujer absorbió la red que impedía pasar a los jóvenes y se plantó ante la salida. Si recordaba... La noche anterior había visto que los Poire se debilitaba si se absorbía su nube de esporas...

Adrastea poseía el Jarrón Mágico. El cual parecía la clave de ese templo... La seda irrompible, los poire... El barril poseía una entrada tapada con una de aquellas redes, ese era su destino, abrirla con el jarrón.





Scart

Firmas Antiguas:


avatar
Scart
Furia Lunar

Mensajes : 306
Edad : 22
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Salvamento Minish ~ El Viaje de los 4 Elementos ~

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 3 de 5. Precedente  1, 2, 3, 4, 5  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.