Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» La fuga (priv. Calígula) [Phonterek]
Ayer a las 12:56 am por Calígula

» El secuestro de Gr´olKos "El clan cuchilla sangrienta"
Sáb Dic 16, 2017 3:30 pm por Lilith Schwarz

» [Evento] Los Cuentos Perdidos de Noreth
Sáb Dic 16, 2017 10:57 am por Lamb

» Buenas
Vie Dic 15, 2017 3:27 pm por Balka

» A Hope's Tale
Jue Dic 14, 2017 10:56 pm por Gar'Shur

» Anhouk, la forjadora
Jue Dic 14, 2017 9:33 pm por Bizcocho

» Demonología: Adulterium [+18]
Mar Dic 12, 2017 10:23 am por Envidia

» Aulenor Abe
Dom Dic 10, 2017 6:33 pm por Bizcocho

» - Apocalipsis now -
Sáb Dic 09, 2017 10:11 pm por Balka

» Una mala decisión
Sáb Dic 09, 2017 1:56 pm por Bizcocho

» Calígula, el demonio del mar
Sáb Dic 09, 2017 1:13 am por Calígula

» Aracnofobia [Campaña]
Vie Dic 08, 2017 10:27 pm por Vanidad

» Un paseo inesperado [Priv. Celeste Shaw]
Mar Dic 05, 2017 10:06 am por Celeste Shaw

» Locuras en Santa Timotea para Jóvenes Azuzables [Priv. Eudes]
Sáb Dic 02, 2017 9:26 pm por Isarika Endier

» The Shining of a Thousand Suns (Privada)
Miér Nov 29, 2017 6:51 pm por Vanidad




Cuentos de Noreth
Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth

Las afiliaciones hermanas se hacen por invitacion de nuestros administradores hacia otros Admins de los foros que decidamos, o por invitaciones de ellos hacia nosotros, sin embargo nos reservamos el derecho de admision de estas mismas pues seran solo una limitada cantidad y minima. Para mayor informacion acuda a la sección de Afiliaciones


La bella y la bestia {Privada}

Página 2 de 5. Precedente  1, 2, 3, 4, 5  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Re: La bella y la bestia {Privada}

Mensaje por Rose Atillart el Sáb Abr 09, 2011 12:06 am

Mucho más calmada y con un plato de sopa caliente hospitalariamente ofrecido por el enano se encontraba Rose sentada frente a la forja, recuperando el calor corporal y con la capa sobre las piernas para cubrir su desnudo, o casi, bajo vientre y lo que no era el bajo vientre. Descansaba aliviada, los minutos pasaban y el caballero no volvía, eso la preocupaba, pero el hecho de que el ser mitad lagarto tampoco volviera le hacía pensar que el hombre armas habría ido a arrojar el cadáver de semejante bestia al acantilado, y que al ver lo tarde que era decidió acampar en el bosque y volver de día, con la luz del radiante sol golpeando las placas de su armadura y las láminas de las que se componía su escudo.


Cuando ya casi se había dormido de nuevo al calor del fuego hogareño unos golpes en la puerta le pusieron el corazón en un puño, otra vez. Una seseante, y por desgraciada ya conocida voz, habló desde detrás de la madera de la gruesa puerta, la voz de aquel ser mitad hombre mitad lagarto. De los ojos verde turquesa de la niña brotaron algunas lágrimas, estaba atemorizada, aquel ser llevaba toda la noche tras ella, había matado ya a tres hombre y muy seguramente a un cuarto, pues el caballero no le dejaría pasar si no era por encima de su reluciente armadura.


-Ese bastardo – farfulló el enano mientras alzaba su hacha de guerra con las nudosas manos y sostenía el mango a la altura del pecho, con el filo en diagonal – si esa lagartija está aquí quiere decir que Sturm… - sus palabras se vieron cortadas de repente por otra voz


-Deja a la niña conmigo – terció una voz dulce y armoniosa – yo la protegeré… - añadió mientras se acercaba al lugar donde estaba la pequeña y la cogía con dos féminas pero potentes extremidades superiores.

-Goldmoon- reprochó el enano, aunque antes de que éste pudiera terminar la mujer hizo un ademán con la mano – está bien – farfulló al final, caminando con la pesada hacha hacia la puerta de madera y metal que había sido golpeada por el raptor.

Una mujer de cabellos dorados y con algunos rizos elevó a Rose de la butaca en la que se encontraba y la arropó con la capa como si fuera una niña pequeña, más aún si cabe, la cunó con una dulce canción de cuna y consiguió que se durmiera. Con paso rápido la subió hacia el piso de arriba y se encerró con ella en una habitación a cal y canto, no tenía pensado nada malo para ella, y mucho menos sucio, pero era un lugar seguro y tranquilo, donde estaría lejos del fragor de la batalla que de seguro se iba a dar lugar en parte de abajo.

-Yo sí que lo voy a solucionar rápido – dijo el enano con una pequeña risa burlona hacia el comentario del raptor – pienso borrarte del mapa de Noreth junto con el resto de tu raza mala sangre – añadió mientras abría la puerta de una patada, patada que hubiera resultado efectiva de no ser porque el enemigo se hallaba unos metros más a la izquierda de los imaginado, lo cual lo salvó de un portazo que seguramente lo hubiera noqueado durante horas, o segundos más bien que hubiera sido lo que hubiera tardado el enano en convertir al raptor en algo menos que una montón de huesos triturados y carne machacada por su pesa hacha.


El frío de la noche se hacía notar en los huesos de los presentes, el enano podía ignorarlo, y el raptor parecía poder nutrirse de la excesiva humedad que el viento fresco del norte, procedente de las montañas nevadas, traía consigo.

La mirada del enano era de pura furia y asco hacia el escamoso, y no era para menos pues hace poco más de unos cuantos días una patrulla de lagartos rojos mataron a su mejer amigo a sangre fría, todo porque este se negaba a creer en falsos Dioses. Las barbas rojizas del enano se agitaban al viento, su mirada de odio proveniente de los ojos de tonos grises se apaciguaban al pensar que cuando terminara con aquel desgraciado descansaría un rato con una buena jarra de cerveza. Sus rechonchas y nudosas manos se ciñeron alrededor del mago de madera de la peligrosa arma de dos manos – Si quieres pasar arrúllame - dijo en tono imperativo el pequeño y barbudo humanoide mientras afianzaba sus pies en el suelo y se aseguraba de tener a buen recaudo el hacha y la armadura, para un buen combate era lo mejor con lo que podía contar alguien de esa especie de humanoides rechonchos y bajitos, con un hacha que casi les superara en tamaña –pues el hacha medía 90cm en su totalidad y el enano 1m siendo el hacha en relación al tamaño de su dueño enorme-.


-Vamos escamoso, te espero con ganas… - hizo tronar el suelo con un pisotón en este - ¿Quieres que la niña te lo ponga más fácil? Me das asco – dijo mientras trataba de contener el impulso de embestirle, pues aunque sería una buena sorpresa se arriesgaba a una finta por parte del raptor, dado que no era precisamente ágil ni rápido, precipitándose de esta forma a una muerte segura.


Mientras tanto en la habitación de arriba la escena era algo más calmada, Rose descansaba con la cabeza apoyada en las piernas de la bárbara, quien la mantenía tapada con gruesas capas de pieles de oso, aunque sin quitarle la capa pues parece que la niña le había cogido cariño a esta.


Rose, con los ojos cerrándose parcialmente cada poco tiempo por culpa del sueño se limitaba a hablar algunas cosas en sueños mientras la mujer le acariciaba el cabello, tratando de relajarla para que se durmiese pues según lo que había relatado esa bestia que le seguía era un monstruo sediento de sangre, y a juzgar como llegó a la forja, semidesnuda y con algo más que una capa y una camisa escotada, el raptor no pretendía precisamente cosas buenas a ojos de ella al menos...






avatar
Rose Atillart
Rosa de fuego salvaje

Mensajes : 189
Edad : 23
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: La bella y la bestia {Privada}

Mensaje por Veluzi Gedber el Sáb Abr 09, 2011 12:17 am

Como era de esperar las cosas no se le pusieron fáciles.
No logró alcanzar a oír las palabras que salían de la boca de su futuro adversario debido a una mezcla de la distancia y el fuerte golpe hacia la puerta que se abrió rápidamente produciendo un ruido sordo al chocar contra la fachada exterior del edificio, en su umbral apenas visible era el interior ya que había una figura armada que tenia toda su atención además de tapar parte de el cuadro interior que se dejaba ver.

Por suerte o precaución no había estado en el trascurso de esa masa de metal y madera usada como puerta que había salido con fuerza como para noquear a un gigante a causa del enano.
Le invito a arrollarle, pero no eso era un suicidio, quizás se hubiese pensado como tantos otros que era una bestia sin razón si sentimientos pero a pesar de doblarle en altura y estar bien armado desde el nacimiento intentar mover a un enano con armadura y un hacha de ese tamaño bien colocado al umbral de su casa con lo fuertes, resistentes y cabezones que podían ser era una autentica locura, si se acercaba y atacaba sin más estaba muerto, no tenia armas a distancia y para ser peligroso debía de estar a menos de un metro, que se aproximaría mucho a la distancia de peligro del enano.

Empezó a andar haciendo una paradora a unos cuatro o cinco metros de donde el montaba guardia, pensando como entrar pues en esos momentos creía que la chica y su capa estaba dentro, podría intentar entrar por la puerta, trepando por la parte de arriba pero eso tiene el inmenso inconveniente de que como el enano se diese cuenta posiblemente acabaría probablemente desmembrado y si intentaba un ataque directo a menos que contase con una forma de hacer que sus garras llegasen a algún punto vital del rival rápidamente y ahora mismo no lo tenia tampoco podía esperar nada bueno.

Ando un corto periodo de tiempo hasta que cuando se encontraba frente a el pero a distancia el empezó a hablar.
-¿Asco? eso lo dirás tu, yo solo llevo todo el santo día intentando volver a tener lo que me pertenece, no hay ley conocida que pueda argumentar lo contrario, ¡salio de mi propia carne y no me dejáis que la vuelva a tener! ojala no tuviese que haber matado a Sturm- cuando acabo de hablar, se le ocurro la idea, se había olvidado completamente de su armamento pesado en el morral de la posada, quizás con el pudiese entrar en la puerta.

No estaba completamente convencido de irse del lugar y dejar allí asolas al enano mientras intentaba encontrar la forma de penetrar en su morada usando las armas que se dejo en aquel edificio con anterioridad, si las usaba apara entrar seria un derramamiento de sangre y no le gustaba hacer eso con básicamente nadie quizás hubiese otra forma de entrar pero de momento no tenia nada mejor.

Al final cedió a la idea que suponía marcharse, -no te quepa duda de que volveré enano- dijo antes de desaparecer por las calles rumbo hacia donde estaba esperándole su morral.


Veluzi, plateado paladin de hielo.


Detras de mi un demonio, a mi lado un ángel y delante una vida, ¿tendra fin mi viaje y mis preguntas respuesta?

El demonio encontró un tesoro sin buscarlo, el mio lo encontré bajo el agua.

http://www.cuentosdenoreth.com/t125-un-nuevo-veluzi
avatar
Veluzi Gedber

Mensajes : 275
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: La bella y la bestia {Privada}

Mensaje por Rose Atillart el Sáb Abr 09, 2011 12:18 am

La niña ya dormía sobre las piernas de la mujer rubia, que seguía acariciándole el pelo con cuidado intentando que se relajara más para que los gritos, e improperios, que profería su amigo enano no la despertara. Sumida en un profundo sueño, así estaba Rose, el cansancio había podido con el miedo y las suaves y lentas caricias de la mujer sobre su cabellera eran verdaderamente sedantes.

Fuera, en la calle el enano se negaba tozudamente a moverse del umbral de la puerta que cubría, era su casa, era su amiga y era su forja. Sus nudosas manos sostenían de manera amenazante el hacha y su barba estaba algo mojada, al igual que el resto de su armadura, por culpa del aire húmedo.


El raptor daba vueltas a una distancia prudencial del enano, mascullaba cosas y de vez en cuando se paraba. El pequeño y barbudo humanoide lo seguía con la mirada, tratando de no perderlo de vista, pues parecía que este calculaba sus movimientos, una forma de entrar a la casa.


La expresión de dureza de Fireforge cambió a una de completa sorpresa cuando el raptor se marchó por donde había venido – Sin luchar, sin hacer nada… Bah. Un cobarde, como el resto de su maldita raza – dijo en voz alta mientras dejaba reposar el hacha sobre el suelo, aun sosteniéndola con una mano.

(…)


Los minutos pasaron y un ruido alarmó al hombre del hacha que de algo se acercaba, caminando en la oscuridad de la noche. Volvía el ser escamoso, con algo entre las manos, algo que el enano no alcanzaba a ver. Pero no volvía solo, tres encapuchados con túnicas negras que les cubrían hasta los pies le seguía – A traído amigos- dijo el enano mientras veía como uno de los encapuchados comenzaba a correr en pos del enano, buscándose de esta forma una muerte rápida pero dolorosa, pues el tipo del hacha seccionó una de sus piernas, dejando ver unas escamas rojo carmesí que aclaraban que no era humano, y acto seguido rebanó su cuello al tiempo que gritaba –Que venga más – totalmente eufórico – Que vengan más escamosos, que encantado les cortaré sus asquerosas cabezas de reptil para exponerlas como trofeo – añadió mientras se preparaba para recibir a un nuevo asaltante, dejando de prestar atención al que no había cargado de forma salvaje, Veluzi.

Los incesantes gritos de dolor, por parte de los raptores rojos, y los continuos improperios del enano sacaron a Rose de sus dulces sueños, devolviéndola al presente y recordándole que la perseguía un monstruo con escamas y que deseaba hacerle dios sabe que, según creía la niña.


Se abrazó fuertemente a la mujer rubia y llorando un poco dijo –Te-tengo miedo – mientras las lágrimas resbalaban por su rostro y las mantas caían debido a su actual grado de inclinación respecto a la cama. Goldmoon trató de tranquilizarla con palabras dulces y cálidas y continuas caricias en el rostro – Tranquila pequeña. Fireforge no es precisamente fácil de tumbar… - añadió mientras se levantaba y cogía una espada curva, por si llegaba el caso.






avatar
Rose Atillart
Rosa de fuego salvaje

Mensajes : 189
Edad : 23
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: La bella y la bestia {Privada}

Mensaje por Veluzi Gedber el Sáb Abr 09, 2011 12:23 am

No le gustaba nada largarse así de un combate aunque claro estaba que eso era muy distinto a todos los combates que habría librado hasta el momento, en la mayoría de los demás los enemigos se movían, atacaban, esquivaban no se quedaban atrincherados frente a una puerta confiando en su defensa, la armadura, la raza, esa imponente arma, no contaba con los medios de rebasar esas defensas de momento tendría que confiar en su armamento.

El tejado donde dejo sus cosas no estaba lejos, en pocos minutos ya se hallaba en la pared vertical de dos pisos de alto hecha de madera que desprendía un fuerte ahora a humedad, en su tejado se hallaba su morral.
Sin pensarlo doblo las rodillas y se lanzo contra la pared para encaramarse a ella con las garras manteniendo la barriga pegada a la madera subiendo lentamente pues aun no tenia demasiada prisa, tenia tiempo y en las calles vacías no había casi posibilidades de que se topara con alguna situación en la que precisase de su capa para volver a salvarle la vida.

Ya arriba del todo sobre el tejado inclinado se encontró con su morral donde lo había dejado, aun a cuatro patas se acerco y palpo delicadamente la superficie con las garras buscando el bulto que señalase que ay se encontraba cada una de sus pertenencias, encontrando como se esperaba todas ellas lo agarro de la cinta que usaba para cargárselo y volvió a bajar boca abajo asegurando las garras mucho más fuertemente que antes ya que un golpe en la cabeza dolía mucho más que uno en la cola, hasta que llevó de nuevo al suelo hasta ponerse de pie y volver hasta donde le quedaba un asunto pendiente.

De camino de vuelta se cruzo por la calle con tres tipos altos cubiertos de capas negras de materiales indefinidos que desde la oscuridad de sus capuchas conforme pasaba y el compartía la mirada girando el cuello hasta que en su paso interrumpido le obligo a volver a mirar hacia delante, los hombres intercambiaron unas rápidas palabras que solo ellos pudieron oír y comenzaron a seguirle en formación de V, uno delante y dos detrás hasta la vuelta a la fragua.

No les prestaba atención ya que no sabia que le seguían, en el corto trayecto hasta la forja no hicieron suficiente ruido como para alertarle de su presencia.
Hasta que la volvió a tener a la vista no creyó que les seguían hasta que uno de ellos corrió por su lado a gran velocidad hasta el enano que aun seguía allí plantado, las palabras siguientes del enano despejaron toda duda, no eran humanos, eran como el raptores que se ocultaban tras capas.

Normalmente se habría decantado por uno u otro bando pero esta vez no podía decidirse, tenia un objetivo, recuperar su salvavidas personal, y ahora tenia en frente suyo a unos raptores como el que luchaban contra un enano, al enano tendría que matarlo o al menos hacer que dejase de ser una molestia, no quería matarle, tendría sus razones para comportarse así y no era la clase de persona que asesina por que si.
Por otro lado sus congeniares de raza, la primera impresión es muy importante y que atacaran sin más por muchos motivos que tuviesen no era la mejor primera impresión que podían dar así que simplemente decidió aprovecharse de ese momento.

Mientras se distraía intento trepar por el lateral de la forja hacia el tejado y una vez arriba solo tendría que esperar a que acabase la pelea y creía que el ganador seria el enano, si era así podría confiar en la nueva forma de dejarle inutilizado que se le había ocurrido durante el trayecto.


Veluzi, plateado paladin de hielo.


Detras de mi un demonio, a mi lado un ángel y delante una vida, ¿tendra fin mi viaje y mis preguntas respuesta?

El demonio encontró un tesoro sin buscarlo, el mio lo encontré bajo el agua.

http://www.cuentosdenoreth.com/t125-un-nuevo-veluzi
avatar
Veluzi Gedber

Mensajes : 275
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: La bella y la bestia {Privada}

Mensaje por Rose Atillart el Sáb Abr 09, 2011 12:24 am

Los golpes de acero contra acero resonaban incluso con la enorme puerta de madera cerrada, los gritos de dolor se sucedían a las puertas de la forja acompañados de continuos improperios hacia la raza de escamosos, que por lo visto eran quienes atacaban la forja.


La mujer rubia encargada de la protección de Rose mantenía el acero en la mano izquierda mientras que con la diestra acunaba a la chiquilla tratando de que se durmiera, para no ver lo que posiblemente fuera un baño de sangre por parte de su acero. Rose por su parte, temblaba de terror al escuchar los golpes de los aceros y los gritos de horror que provenían de la calle y aunque se encontraba en una habitación de reducido tamaño y sin ventanas sentía la inseguridad y el miedo dentro suya, veía moverse el acero en manos de su protectora de forma metódica y sin complicaciones mientras esperaba que alguien o algo se adentrara por la puerta para rebanarle la cabeza de un golpe



Mientras tanto, en la calle la batalla era un hervidero de sangre, ahora habían aparecido dos raptores más además de los tres iniciales. Veluzi por su parte se dedicaba a trepar por el lateral de la pared aprovechando el despiste del barbudo con los otros escamosos. Los dos nuevos contrincantes atacaron con espadas curvas e irregulares, tratando de herir al enano, craso error, pues uno terminó sin brazo, gimiendo en el suelo mientras el hacha bajaba de nuevo, esta vez para acabar con su vida cercenando la cabeza repleta de escamas carmesí. El otro atacó por el lado contrario, creyéndose que conseguiría encontrar una brecha en la potente defensa del humanoide. Pero esto no fue así, de nuevo otro raptor fue asesinado por la mortífera hacha del herrero, que de forma impasible balanceaba su acero entre las manos provocando heridas mortales y arrancando miembros.


Tal vez el raptor de escamas plateadas había hecho una mejor elección al decidirse a trepar por el lateral del edificio, pues cuando el enano terminó de mutilar lagartos buscó con su hosca mirada un nuevo objetivo, el raptor asesino de su amigo Sturm, pero por suerte para éste no dio con él.


El viento arreciaba y la lid había atraído a algunos curiosos no deseados, lobos generalmente, pero aun así estos animales de carroña no se atrevían a poner tan si quiera un ojo encima al tipo ensangrentado que portaba el hacha. Veluzi derramó todo el agua sobre la cabeza del enano desde el tejado y este, el enano, maldiciendo a todos los antepasados del escamoso, recordando varias veces a la progenitora del mismo (Con palabras nada amables) y al progenitor que había prestado su ayuda en la concepción del mismo cayó desplomado al suelo, sin saberse como*.


Ahora todo dependía de Goldmoon, el que la niña se salvara o no dependía únicamente de la mujer de cabellos de oro, armada con una espada curva semejante a una cimitarra y una vara de cristal azul, de apariencia débil pero de poder inconmensurable.

Los pasos sobre la escalera de madera. Goldmoon se puso en pie y avanzó unos pasos, colocándose delante de la puerta, pero a una distancia suficiente por si acaso al atacante se le ocurría abrirla de una patada, pues esta no tenía cerradura. Se dispuso en posición de combate, pero esperando tan solo a un adversario, y no a los tres que verdaderamente venían. Aunque eso no lo sabía ni el propio Veluzi, pues los otros dos se movían por el techo, como sigilosas sombras imposibles de captar, a la busca de la pequeña niña…

-----

*Puedes dejar inconsciente al enano como quieras, pero nada de matarlo.






avatar
Rose Atillart
Rosa de fuego salvaje

Mensajes : 189
Edad : 23
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: La bella y la bestia {Privada}

Mensaje por Veluzi Gedber el Sáb Abr 09, 2011 5:45 pm

Se quedo hay arriba de la forja, sentado al final de techo dejando las piernas colgando y ya cuando se aproximaba el final de la sangrienta lucha del enano contra aquellos congéneres suyos preparándose para soltar toda el agua.

Antes de eso solo veía como el hábil enano desmembraba, cortaba, cercenaba y finalmente decapitaba a todos los atacantes reptilianos que le salían al cruce con su arma, un brazo volando por allí, un par de colas rebanadas por aya, alguna que otra cabeza loca que salía rodando por el suelo unos instantes en pocas palabras una autentica carnicería en la que los reptiles no podían apenas hacer un pequeño rasguño al enano.

Sin saberlo estaba actuando como uno de sus mayores enemigos si no el mayor de todos había actuado años atrás, observando una enorme carnicería desde la seguridad de las alturas a pesar de tener mucho que ver en aquellos actos, solo disfrutando del espectáculo, sin embargo por más que se pareciese esa situación, ellos dos no se parecían, el no tenia unos instintos asesinos tan sueltos.

Cuando la pelea ya acabo de tener lugar y los cuerpos sin vida caían al suelo llenándolo de una sangre que se camuflaba con sus pieles Veluzi probo a silbar, lo intento un par de veces pero no producía el sonido que buscaba mientras el enano se regodeaba debajo de una victoria en una batalla de la que había salido intacto.

Al final tras un buen rato de gesticular tratando de conseguir el sonido ya se arto de intentarlo y en su lugar soltó algo que si que sabia que iba a salir a la primera, un rugido surcó el cielo de la noche atrayendo la atención de enano que miro directamente hacia su fuente, el engendro situado sobre su casa.

Avanzo y se puso bajo el mirándole hacia arriba lanzando toda clase de insultos e improperios mientras Vel espero un segundo antes de arquear el cuello y lanzarle toda el agua que pudo al enano en la cara, aparte de un buen impacto ayudado por la gravedad que también se medio por la boca llegando a la traquea y a los pulmones haciendo que no pudiese respirar y comenzase a intentar expulsar el liquido tosiendo pero sin lograrlo hasta que la falta de aire acabó por tumbarle.

Mientras el engendro había bajado hacia la calle mientras el enano intentaba librarse del liquido y una vez en el suelo por compasión y para evitar más muertes sobre su conciencia intento quitarle el agua de los pulmones para intentar que volviese a respirar cosa que al final logró.

Convencido de que no había más rivales y que de haberlos tomarían al enano por muerto de acercarse más reptiles semejantes a los anteriores se atrevió a entrar en la foja, al principio con temor por quien más pudiese haber ahí pero al comprobar que no había nadie entro completamente, sin desarmar nada inspecciono todos los puntos de la planta baja donde la pequeña se podía esconder que vio pero al no encontrarla ahí subió al piso superior, la una puerta abierta pero sin cerradura, se coloco a su umbral sin percatarse de los seres que le acompañaban, alzo la mano conforme se acercaba hasta abrirla con el brazo estirado del todo.

Al asomarse al interior vio a la niña, a su capa y a una mujer armada, -por favor, no me pongas las cosas más difíciles de lo que han sido, solo vengo a por lo mío y nada más-tras un segundo de dubitación respondió-a ver si adivino, me vas a poner las cosas difíciles y no me vas a dejar recuperar lo mío ¿verdad? en fin- tras estas palabras cerró la puerta tras de si intentando así que no les fuese tan rápido escapar y que no se cayese por las escaleras luego antes de ponerse en situación defensiva con las garras sobre el arma por si de verdad las cosas no se ponían fáciles.


Última edición por Veluzi Gedber el Sáb Abr 09, 2011 6:04 pm, editado 1 vez


Veluzi, plateado paladin de hielo.


Detras de mi un demonio, a mi lado un ángel y delante una vida, ¿tendra fin mi viaje y mis preguntas respuesta?

El demonio encontró un tesoro sin buscarlo, el mio lo encontré bajo el agua.

http://www.cuentosdenoreth.com/t125-un-nuevo-veluzi
avatar
Veluzi Gedber

Mensajes : 275
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: La bella y la bestia {Privada}

Mensaje por Rose Atillart el Sáb Abr 09, 2011 5:56 pm

Cuando el raptor entró a la habitación una sonrisa se formó en la cara de la mujer, que sostenía la vara de cristal azul y una espada curva. Río un poco y dio una estocada al aire, tratando de marcar una línea invisible en éste que indicara donde caería el cadáver del invasor.


Las sombras tras Veluzi también se adentraron en la habitación, escuetas y casi deformes eran ellas. Su rostro parecía sacado de una de las peores pesadillas, paliduchos y huesudos, con apenas una capa de piel que cubría su músculo. No eran humanos, eso estaba claro, pero tampoco raptores. Eran engendros arrancados desde las profundidades de los infiernos, creados a partir de miedos y temores ajenos. Envueltos en sombras creadas por sus malvadas almas y con aura de maldad que incluso era visible para el que gozara de un corazón puro.


Rose estaba arrodillada a los pies de la cama, con las manos entrelazadas, rezando una plegaria a los dioses para que la salvaran de aquel infierno. No podía hacer otra cosa que eso, rezar y desear que alguno de los dioses escuchara su plegaria.


Por otra parte Goldmoon se mantenía firme, con la vara en una mano y la espada en otra. Decida a dar su vida por la chica, por proteger a esta. Los seres de oscuridad se dejaron ver por las luces de las velas, uno se abalanzó a por Rose directamente, pasando por al lado de Veluzi y tocando uno de sus brazos con su gélido y mortecino tacto, dejando este congelado por un momento.


Goldmoon estiró el brazo sin temor alguno y le puso la vara delante al oscuro ente, el cual se frenó en seco al ver el cristal azulado de esta destellar un momento por su cercanía y al momento soltó un haz de luz dorado que pulverizó por completo al demonio. No quedó rastro que aquel ser de tinieblas.


Un simple gesto sirvió para mantener a un distancia prudencial a los otros dos. Mientras la mujer devolvía la atención a Veluzi: - ¿Ponerte las cosas fáciles? – pronunció con ironía – por supuesto que te las pondré fáciles. Fáciles para morir montón de basura – gritó al tiempo que le apuntaba al pecho con la vara y con voz clara pronunció –Dumak – de nuevo el cristal se iluminó, esta vez con tonos violáceos, y de su punta salió una fuerte luz morada acompañada por una bola azul de energía, la cual golpeó a Veluzi en el pecho sin producir nada, ni dolor ni nada, bueno sí que produjo algo, una completa recarga en el raptor. Sus fuerzas volvían como si en toda la noche no hubiera movido un dedo.

Goldmoon quedó completamente sorprendida, esa vara quemaba la vileza, destrozaba a los impuros y castigaba a los malvados. Por eso aquel ser negro había ardido con el primer hechizo, pero sin embargo el raptor, puede que hubiera estado equivocada…Ella y el pobre Sturm, que había muerto para nada si ese era el caso.


-¿Qué bu… - las palabras de la rubia se vieron interrumpidas por un súbito ataque de los dos demonios que aún quedaban en la sala, que habían aprovechado la luz de la vara para acercarse lo suficiente a la mujer y ahora la traspasaban de un lado a otro con su incorpórea presencia, helando su sangre, arrancando el alma de esta del cuerpo y haciendo que el mismo golpeara el suelo con la vara aferrada entre las manos.


Los demonios dedicaron una mirada a Veluzi y otra a Rose, por algún extraño motivo les interesaba más la chiquilla así que con mortal velocidad atravesaron a Veluzi, robando parte de sus energías pero no pudiendo sumirlo en el trance mortal en que se encontraba Goldmoon por culpa de que esta lo había hechizado hace poco con la vara. Se adentraron en la sala y cogieron a Rose con sus frías y mortecinas manos. Sacándola en volandas por la ventana, agarrada ella a su capa. La llevaban a un lugar que desconocía y por más que pataleaba no conseguía zafarse de ellos.



En la habitación la escena era bien distinta. Goldmoon recobró el conocimiento y miró al raptor, que todavía permanecía allí por motivos desconocidos para ella. Le dedicó una sonrisa y con un esfuerzo supremo le tendió la vara –To-Tómala. Es lo único que… - sus palabras se entrecortaron por un violento espasmo de tos acompañado de un poco de sangre esputada por la boca – es lo único que acaba con ellos…Si tu corazón es puro los matará sin tocarlos – añadió justo antes de cerrar los ojos inconsciente, posiblemente muerta, y dejar caer su mano sobre el suelo con un sonido seco, parecido a la caída de una silla sobre un suelo de piedra. Ahora todo dependía de Veluzi, había asesinado por culpa de un mal entendido y éste era el momento de redimirse. Si aceptaba la vara aceptaría salvar a Rose, si la rechazaba pero tomaba la vara para un fin que no fuera justo…La vara lo haría arder en el inframundo por los siglos con un simple roce.


Cuando salió a la calle las nubes de tormenta comenzaron a descargar con furia el agua acumulada durante días, eso daba al raptor un increíble poder ahora. Y aunque hiciera ya unos minutos que los malvados espíritus se hubieran marchado, la vara mostraría el rastro de energía oscura que dejan a su paso. Guiando a Veluzi por calles y calles hasta llegar a la puerta de una casa. Una casa que aunque, para desgracia del raptor, Veluzi no sabía lo que ocultaba estaba llena de entes del mismo tipo que en la forja, y que no bastaría con mostrar la vara, debía mostrar que quería salvar a Rose o esta no se activaría. En su corazón debía de resplandecer la luz para poder transmitirse a través del mágico cayado hasta hacer desaparecer la oscuridad…Pero eso ahora Veluzi no lo sabía.






avatar
Rose Atillart
Rosa de fuego salvaje

Mensajes : 189
Edad : 23
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: La bella y la bestia {Privada}

Mensaje por Veluzi Gedber el Sáb Abr 09, 2011 6:15 pm

Veluzi no se dio cuenta en esos momentos de las extrañas criaturas que se hallaban a su espalda, tres espectros, fantasmas negros y aterradores surgidos de los infiernos por alguna extraña causa que los traía hacia aquí, pero la causa no importaba ahora mismo.
Los ojos atentos e inquietos de los recién llegados buscaban algo en la habitación, si es que esas criaturas tenían en alguna parte o de alguna forma ojos, los de ellos no sabia que era pero el raptor solo buscaba su capa, su seguro de vida en una tierra donde el miedo y la agresividad es siempre la primera reacción en parecer en los cuerpos de la mayoría de los habitantes que se topan con el.

Los ojos de Veluzi pronto encontraron a la pequeña a los pies de la cama rezando y cubierta por su capa, el motivo por el que había ido a ese lugar, la causa de la muerte y casi muerte de dos personas, esperaba tener que recuperarla sin más contratiempos.
Cuando se dio cuenta de esas cosas fue cuando uno de los espectros se abalanzó contra la pequeña y paso por su lado rozándole el brazo, este quedo sumido desde las garras hasta casi el hombro en un frío invernal que perduro unos instantes en su piel, sorprendido, se llevo la mano al otro brazo posándola con delicadeza mientras el frío se empezaba a disipar y pudo contemplar aquella cosa, que suponía era la causante de su parcial congelación pulverizada al momento por una luz calida y dorada proveniente de una vara que sostenía la mujer en la mano que no sostenía la espada.

Giro, temeroso, la cabeza para ver como ese no era el único de esos seres de la zona, otros dos más acechaban en la sala pero sin moverse quizás atemorizados por el destino de su congénere o más seguramente esperando solo un momento mejor para atacar, su mirada se volvió a posar en la mujer tras que esta empezara ha hablar.

Como era de esperar no le ponía las cosas fáciles como sus otros dos compañeros, le apunto a su corazón con la misma vara con la que había desintegrado al otro ser, los ojos se le abrieron y un hondo respeto y algo de temor se le pasaron por el alma al imaginarse su fin, cuando disparo, el cristal adquirió un hermoso tono violeta al tiempo que desprendía una luz de color morado oscuro y una esfera de un azul similar al de las rayas de Veluzi solo que más oscuro salía del cristal a gran velocidad hacia su pecho, ya estaba esperando recibir un gran impacto o directamente morir al chocar la esfera con el pero no paso eso.

En lugar de heridas, dolor o muerte tras el golpe que apenas se noto una levísima presión abrió los ojos cerrados en un ultimo momento antes del golpe y miro con mucha extrañeza su pecho, palpándoselo con las garras en busca de algo que estuviese fuera de lo normal, los músculos, las escamas, su amuleto esmeralda, todo estaba en su sitio y a primera vista parecía que todo estaba intacto, aunque al poco le invadió una sensación de ida increíble, levanto la mirada y miro a la mujer sin comprender.

La poca o nula compresión de lo que acababa de suceder se vio interrumpida por un espectral y terrorífico acto, las sombras que aun quedaban en pie se habían aproximado a la señora y ahora entraban y salían de su cuerpo con gran rapidez sin detenerse durante un tiempo mientras sus energías eran consumidas a elevada velocidad y su cuerpo cedía poco a poco a su propio peso antes de caer al suelo echando sangre por la boca, el terrible espectáculo entonces se detuvo.

Sus miradas se cruzaron, suponiendo que los ojos de las criaturas estuviesen en alguna parte de la cabeza, después movieron la cabeza y miraron a la niña, Veluzi siguió su gesto antes de volver a mirarles, intento avanzar hacia la pequeña para intentar de alguna forma que no le pasase lo mismo que a la mujer pero fue en vano, apenas había levantado el pie ya se abalanzaban tras el, repitiendo el mismo espectáculo pero mucho más corto.
Solo le atravesaron una vez a mucha velocidad, el frío durante esos momentos junto con una sensación rara parecida al asco se ensañaba con el mientras las energías se le iban consumiendo, hasta que casi se cayo al suelo y se tubo que apoyar con la rodilla y la mano.

Después de robarle una buena parte de sus energías recogieron sin pararse a la niña y salieron con ella y la capa por la ventana, casi arrastrándose por el suelo el reptil se acerco a la ventana, apoyo sus brazos en el marco inferior y se alzo hasta mirar por ella, sin lograr ver en la distancia rastro alguno ni del calor del cuerpo de la pequeña, confundido se retuvo las ganas de lanzar un rugido al aire.

Unas palabras a sus espaldas le hicieron girarse y ver a la mujer en estado lamentable ofreciéndole la vara, se acerco a ella, antes de pensar en la vara y sus consecuencias acercó su hocico a su corazón para comprobar si aun latía, si viviría aunque tardase mucho tiempo en recuperarse de aquello, después miro el cristal, tan brillante, si lo recogía según las palabras de la joven podría acabar con esas cosas sin embargo un pensamiento se le paso por la mente, ¿para que quería hacer eso? ¿por qué acabar con esas cosas? el recuerdo de la niña aparentemente inocente siendo llevada contra su voluntad por la ventana fue eficiente para convencerle de lo que tenía que hacer y con un suspiro recogió la vara tratando de no dañarla con las garras.

Bajo a la calle donde el enano aun seguía neutralizado mientras lo miraba una gota le cayó en la piel, seguida por otra y otra más, había empezado a llover, levanto la vista y sonrío con alegría, le gustaba mojarse pero al mirar de nuevo al enano creyó que al despertar no le aria ninguna gracia estar tan empapado así que apoyo la vara en la puerta e intento arrastrar su cuerpo adentro y de paso dejar el morral, creía ahora que no le serviría para nada incluso que le molestaría y después partió por las calles guiado por el tenue resplandor de la vara que de alguna forma le indicaba el camino solo con ese objeto y su colgante.

Al final llego a la puerta de una casa en algún rincón de la ciudad, miro hacia arriba de nuevo antes de decidirse a entrar, abrió la puerta despacio mientras las bisagras chirriaban entrando primero su mandíbula y la vara con las garras puestas en el hacha por si había algo que necesitase de su potencia, esperando ver que se encontraba ahora.


Veluzi, plateado paladin de hielo.


Detras de mi un demonio, a mi lado un ángel y delante una vida, ¿tendra fin mi viaje y mis preguntas respuesta?

El demonio encontró un tesoro sin buscarlo, el mio lo encontré bajo el agua.

http://www.cuentosdenoreth.com/t125-un-nuevo-veluzi
avatar
Veluzi Gedber

Mensajes : 275
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: La bella y la bestia {Privada}

Mensaje por Rose Atillart el Sáb Abr 09, 2011 6:15 pm

Los negros espectros la hicieron sobrevolar gran parte del pueblo, el toque gélido de sus huesudas manos le hacía sentir un frío polar impropio de la zona, las gotas de la lluvia le mojaban el pelo y las ropas, las que le quedaban. Comenzaba a quedarse sin fuerza, aquellos seres se nutrían de su energía vital. No le quedaba mucho tiempo antes de sumirse en la oscuridad de sus propios ojos pero antes de eso intentó, sin éxito, dar un grito para alertar a alguien…


Cuando Rose volvió a abrir los ojos había pasado ya unos minutos, ahora se encontraba encadenada a una pared con cadenas de hierro oxidado. Atada de pies y manos una argolla sujetaba su cuello a pared limitando sus movimientos a simples giros de cabeza en apenas noventa grados. Los espectros la rondaban apenas a unos metros de ella, no podían acercarse más, era un alma pura que chocaba contra los vástagos de las sombras de tal forma que el contacto de la piel de ella los envenenaría mortalmente, como había pasado con los dos que la llevaron hasta ese lugar siniestro, que ahora se retorcían de dolor y agonía, desapareciendo poco a poco en las profundidad de la negrura de la que provenían.


Si alguno de aquellos entes conseguía hacerse con el alma de la joven Rose adquiriría un poder inconmensurable, un poder que le llevaría poder dominar en los infiernos y que le permitiría el control de toda la oscuridad existente, pues no hay mayor recompensa para un ser oscuro que la de haber podido absorber un alma blanca.

Uno de los espectros miraba a Rose de forma constante, sentado en un trono de acero con motivos góticos (Cabezas de dragones y demás) la observaba desde el fondo de su capucha, unos ojos de color rojo sangre que desprendían odio e ira.

(…)

En la parte de abajo la situación era distinta. Cuando la vara se iluminó para dejar ver el interior... La casa por dentro era completamente distinta de cómo se veía por fuera. La apariencia de “acogedora” se desvanecía al cruzar el umbral de la puerta. Las tinieblas gobernaban en el interior, la casa era de al menos tres pisos. Por el suelo se arrastraban larvas de seres desconocidos para el hombre. Los techos estabas recubiertos por unas raíces completamente negras y gruesas, que se retorcían ante la luz que les llegaba desde el mágico cayado y lo peor de todo…Las paredes latían, con pústulas negras que parecían auténticos apéndices de la casa, o lo que demonios fuera ese lugar.

El olor que desprendía no era nada agradable, y el aspecto mucho menos. Unas escaleras al final de un pasillo lleno de puertas era todo lo que se podía ver con la luz de objeto resplandeciente. Unas escaleras irregulares y que cada poco tiempo se podía observar cómo se recubrían de las negras raíces del techo para dejarse ver de nuevo algo cambiadas, más altas o más bajas. Los intervalos eran apenas de unos minutos en los que las raíces volvían a su sitio.


Dos espectros parecidos a los que se habían llevado a Rose se intentaron abalanzar sobre el raptor, pero la luz de la vara se intensificó de tal forma que los hizo arder envueltos por la luz cálida y agradable. Los seres que había dentro de la casa quedaban advertidos; nada traspasaría el umbral de esa puerta al mundo exterior, pero del mismo modo Veluzi también quedaba advertido, si ponía un pie en esa casa sólo podría salir cuando estuviera limpia. Pues un intento de escapar cobardemente por su parte y la vara lo destruiría.






avatar
Rose Atillart
Rosa de fuego salvaje

Mensajes : 189
Edad : 23
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: La bella y la bestia {Privada}

Mensaje por Veluzi Gedber el Sáb Abr 09, 2011 6:20 pm

El hocico fue la primera cosa de su cuerpo que entro y al hacerlo deseo de inmediato no haberlo hecho, hecho de un movimiento brusco la cabeza hacia atrás, allí dentro antes de poder captar un poco de la visión que existía o de oír algo, tubo la mala suerte de inspirar tragándose de lleno y sin previo aviso una descarga de olores pútridos sin precedentes en su vida suficiente para hacerle hacer ese gesto, tomo aire afuera y se atrevió a entrar de nuevo, el olor aun estaba ahí pero lentamente creía que se iba a acostumbrar.

Mientras que podía perfectamente comparar el olor de allí dentro con el horroroso sabor de una extraña criatura negra con la que una vez soñó y por desgracia saboreo los datos recogidos con los demás sentidos no eran ni mucho menos agradables.

Entro abriendo la puerta solo lo más necesario para pasar, se deslizo al interior y alzo la vara contemplando el horroroso paisaje, bajo la vara a ras de suelo al notar algo viscoso rozándole el pie, un gusano gordo y rosado paseaba tranquilamente junto a su pie derecho, también deslizándose había otros innumerables gusanos similares a este que convivían con otros muchos y asquerosos insectos , artrópodos y bichos que merodeaban por esa zona sin saber a donde iban profiriendo diminutos chillidos mientras se deslizaban por el suelo recubierto de musgo y hongos pestilentes y de colores verdes oscuros y apagados y negros que crecían por todo el suelo.

Tras aparatar el pie del gusano miro hacia arriba, el techo permanecía oculto por una espesa enredadera de raíces negras y grandes aunque más bien parecían en ocasiones serpientes deslizándose en contra de la gravedad.
Pendiente de no pisar nada demasiado raro o asqueroso se adentro un poco en la habitación hasta llegar a una de las paredes, de madera gris y negra estaba recubierta por numerosas pústulas de las que emanaba un liquido extremadamente viscoso y de color azabache, cerca de ellas se podía reconocer un claro ruido de golpecillos ritmitos, pum pum, pum pum, como los latidos de un corazón, Veluzi curioso se acerco a las paredes para sentir como e verdad latían.

Mientras las observaba a su lado algo estaba ocurriendo, una criatura pequeña, parecida a una langosta pero mucho más pequeña que recogía la sustancia viscosa de una pústula en el suelo fue agarrada por una raíz mucho más fina de las del techo y verde, que la elevo hasta que se perdió, al poco volvió a aparecer y recorrió la pared a cierta distancia de esta hasta rozar la cola del raptor, a una enorme velocidad la envolvió y lo subió al techo de un súbito tirón demasiado rápido para que pudiese reaccionar hasta donde la esperaba un enorme capullo amarillo que se abría en cuatro partes triangulares que lo devoro.

Sin embargo lejos de morir quedo atascado ya que el agujero por donde se suponía debía de pasar la comida de la flor derecha al estomago oculto entre las raíces era demasiado pequeño ya que estaba acostumbrado a comer cosas mucho más pequeñas y posiblemente habrían confundido al raptor con una de las serpientes o gusanos largos de la sala, cuando tubo un momento para recuperarse abrió la boca emitiendo un pequeño ruidillo antes de sacar el hacha con fuerza cortando los carnosos pétalos que al final lo soltaron de golpe cayendo al suelo boca abajo y aplastando a algunas criaturas, -joder que asco-dijo en voz alta, limpiándose mientras se levantaba los rastros de varios bichos pulverizados de la piel aunque por fortuna ninguno entro en sus zonas intimas.

El grito alerto a dos espectros que se abalanzaron sobre el, pero desaparecieron en una luz de la vara, ansioso por salir de ese lugar siguió adelante una vez se hubieron disuelto para rescatar cuando antes a la pequeña y salir de ahí.
Al final llego a un pasillo lleno de puertas , intento abrir algunas pero estaban cerradas, otras las abrió pero solo se encontró con espectros, salas como la anterior o directamente vacías sin rastro de la joven por ningún lado y alguna que otra en el interior se habría y a pesar de no verse nada se oía un fuerte rugido y ni un solo grito de la pequeña que le hacían creer que allí no estaba, al final se colocó al pie de las escaleras.

Las raíces recubrían los escalones rápidamente durante un minuto en el que estuvo esperando sin atreverse a pisar antes de volver a irse de allí, a la segunda vez que se fueron empezó una frenética carrera para subir al piso superior con las armas apoyadas en los hombros por si debía de usarlas para liberarse de aquella supuesta materia vegetal.


Veluzi, plateado paladin de hielo.


Detras de mi un demonio, a mi lado un ángel y delante una vida, ¿tendra fin mi viaje y mis preguntas respuesta?

El demonio encontró un tesoro sin buscarlo, el mio lo encontré bajo el agua.

http://www.cuentosdenoreth.com/t125-un-nuevo-veluzi
avatar
Veluzi Gedber

Mensajes : 275
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: La bella y la bestia {Privada}

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 2 de 5. Precedente  1, 2, 3, 4, 5  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.