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Noreth Se Revela

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Re: Noreth Se Revela

Mensaje por Illua el Vie Nov 04, 2011 11:08 pm

-¡TODOS ADENTRO! ¡JODER!-Dijo Alex tirando de mí para meterme dentro del portal, mientras Illua - A la cual por obvias razones no se atrevía a tocar - Entraba tras nosotros. Cerramos la puerta y empezamos a subir las escaleras a toda prisa.

¿Dirección? ¿De verdad te crees que en ese momento estábamos por pensar un rumbo? ¡Simplemente intentábamos salir de ahí! Vale, sabíamos ambos karate, y teníamos a mi pj más poderosa junto a nosotros, si... Pero esos putos canis estaban armados con navajas, y cadenas y... Mejor prevenir que curar, así que simplemente nos pusimos a subir, y subir y subir... Hasta que nos encontramos en el piso más alto. Allí tomamos un poco de aliento tras la apresurada corrida... Y no me refiero a una de toros o al suceso posterior a una buena paja... No, me refiero a la puta maratón que esos canis nos obligaron a hacer... Dios, corríamos por nuestras vidas... ¡Jamás pensé que pudiera verme en esa situación! Bueno, imaginármelo si, pero raro es lo que no imagino, pero... Por Zeus, ni de coña pensé que pasase de verdad, como si de pronto la cabina de policía azul del doctor apareciese delante de mí en este momento, quedaría igual de asombrado y a la vez confuso, son cosas que se imaginan, a veces se desean, pero jamás se cree que se cumplan.

-Bien... ¿Saben ustedes? En vez de subir podríamos haber salido corriendo para la feria, allí habríamos desaparecido en un momento. Entre los coches, los parques y la de espacio... Pero no, debíamos subir... ¿Ahora como escapamos?-Dije al recuperar el habla... Y se escucharon ruidos de cristales rotos... Fantástico, estaban cargándose las ventanas, los vecinos estarían jodidamente cabreados.

-A ver... Me veo un ejercito de canis y ¿Que hago? Hice lo primero se que me ocurrió, joder... Dios... ¿Illua? ¡Venga! ¡Fiesta! Y el próximo Cthulhu...

-No hables... No vaya a ser que pase... Y entonces si que nos vamos a cagar en todo... Bueno no, moriremos antes de poder siquiera maldecir. Comidos por un calamar espacial... Si, una muerte genial...

-... Dios... ¿Y Lanna? Esa sería capaz de seguir a Illua hasta aquí mismo... ¿Como pasó? ¿Me puedes explicar algo?

-Esperemos que NO aparezca... O entonces si tendremos problemas... En fin... Estaba tranquilamente en mi casa, mirando Noreth cuando... ¡Paf! Va y se queda el ordenador rarísimo, como si hubiese petado, pero a lo bestia... Empieza a chillar y... Al poco sale Illua como si la jodida pantalla la hubiese parido.

-Lol...

-¡Callaos! Estoy aquí ¿Vale? ¿Como conocéis a Lanna?-Interrumpió Illua de pronto, algo frustrada dado que no entendió la mayoría de las palabras, por suerte no preguntó por ninguna. Bueno, más que suerte lógica, no estábamos en momento de preguntar, y seguramente, cuando hubiésemos salido de aquel lío se le hubiesen olvidado aquellas palabras y preguntaría por otras cosas.

-Veras...-Salté antes de que Alex pudiese responder, no quería que la cagase contándole lo que no debía.-¿Recuerdas que yo puedo ver tu mundo, Noreth, a partir de un aparato? Bien, pues yo se cosas sobre ti, ya lo sabes... Valga la redundancia, la cuestión es que este es Alex, e igual que yo se cosas sobre ti con mi maquina, el las sabe sobre Lanna.

-Mm... Entiendo... Ahora... ¿Que vamos a hacer?

-Pues... Dado que no podemos bajar porque hay un ejercito cani buscando nuestras pelotas... Y tu cabeza, Illua... Estamos atra... Un momento... Alex... ¿No decías que podías llegar a mi casa desde tu casa?

-Si... Por el tejado... Oh... Dios ¿No pensarás en subir al tejado y huir a tu casa... ¿No?

-No queda otra... Al fin vamos a comprobar si es verdad eso de que algún día me robarás...

-¡Eres un monstruo!

-Oh vamos... No exageres, solo quiero salir vivo ¿O prefieres que un cani te "percule"

-... Vamos...

Nos giramos, y abrimos la puerta que conducía al tejado, para subir a este... En el tiempo de la conversación, los vecinos habían llamado a la policía, por suerte, esos tipos son unos tardones, y se demoraron unos minutos antes de llegar... Siempre lo mismo, mejor que no te atraquen, o el ladrón podría haberse gastado todo tu dinero antes de que los policías lleguen siquiera.
Pronto, estábamos en los tejados, se sentía la corriente de aire, y rápidamente palidecí, mientras las piernas me temblaban. Opté por agacharme, dándome una sensación de seguridad, y caminando agachado. Tras unos segundos, Alex e Illua se me quedaron mirando.

-... Tengo vértigo... ¿Vale? Alex... Tu lo sabes... Y Ziggo, abstente de cualquier comentario sarcástico... Se que es irónico que siendo una persona alta tenga miedo a las alturas... Pero no puedo evitarlo... Así que... NI UN comentario...

Illua contuvo una visita y continuamos avanzando por los tejados... Pronto llegamos al... Borde... Un par de metros lo separaba de mi bloque de edificios, aquel callejón donde había parado a los ladrones de la katana... Miré ferozmente a Alex, se suponía que era posible cruzar, pero yo veía eso muy muy lejos de posible.

-Alex... ¿Como coño vamos a pasar de un lado a otro?

Mi amigo quedó sin palabras, pero un potente suspiro de Illua llamó nuestra atención. La mujer sacó uno de sus hilos, y lo ató a la vaina de la katana, repitiendo el proceso con todos los hilos. Al hacerlo, empezó a girar los hilos, con la funda del sable como peso al final, como si se tratase de un vaquero con su lazo. Al momento lo lanzó en dirección a uno de los tubos de las chimeneas, donde quedó enrollado, como toda una profesional del lazo... Alex y yo quedamos impresionados, y al momento la mujer se colocó sobre uno de los toldos, y empezó a cruzar el puente de hilos de acero, tumbada, para así repartir el peso y que no se partiesen, eran de acero, muy difícil que se partiesen, pero posible. Y una vez llegó al otro toldo, se levantó y subió al tejado, haciéndonos una señal... Alex fue el siguiente en cruzar, igual que había hecho Illua... Mientras, yo...

Mi corazón latía a mil por hora... ¿Cruzar a esa altura? ... Tenía miedo, pero sacudí mi cabeza. Era hora de enfrentarme a mis miedos, siempre había rehuido de aquello, pero... ¿Que tenía que perder? Era demasiado tarde, estaba demasiado involucrado. Crucé poco a poco aquel puente de hilos... Y tras aquellos segundos de angustia, me levanté al otro lado, temblando como una hoja en otoño... Illua recogió su hilo y miró todo a su alrededor... Se veía gran parte de la ciudad desde esa altura... Era muy bello había que admitir...

-... No... Me pidáis... que vuelva a hacerlo...-Dije entre escalofríos al recordar aquella prueba de valor a la que me había sometido...

Escuchamos a la policía entonces llegar, y a las motos se los canis, posiblemente, dispuestos a huir de la policía... Nosotros estábamos ya más a salvo, más, no fuera de riesgo... Aún podían encontrarnos incluso los policías. O habernos visto cruzando el espacio entre los bloques alguno de los vecinos. Algo muy muy posible... Y por culpa de los hilos de acero, solo nos verían a nosotros desplazarnos por el aire como si fuésemos gusanos y el cielo nuestro suelo... ¿Nos habrían visto? Sinceramente, esperaba que no, o aún tendría más problemas. Más de los que tenía ya ahora... Y no eran pocos... Igual que si nos descubrían, ya fuesen los canis, o los policías...

-¿Y si... Vamos a por Vicente? El asusta a los canis... Y a cualquiera, el cabrón mide dos metros... Es un jodido armario, podría servirnos para mantener a los canis lejos. Ya sabes que cuando vamos con el nunca se meten con nosotros... Claro que... Vi vive en la otra punta... Tardaremos unos veinticinco minutos en bajar y llegar...

-No... No perdemos nada intentándolo... ¿Pero que vamos a hacer con Illua?

-Pues... Deberíamos encontrarle un lugar donde pueda quedarse mientras nosotros pensamos la forma en la que pueda volver...

-Mm... Vaya, sois buenos amigos parece... Y también compañeros, hacéis bien en planear las situaciones... Solo un detalle, mis anfitriones... Recuerden que deben hablarme más sobre la tecnología en este mundo

-Oh... Eso, es cierto, Alex... Luego deberemos comentarle a Illua cosas sobre la tecnología...-Dije, y en cuanto la mujer se giró para continuar, yo me acerqué al oído de Alex y le susurré el plan.-Cuando le hables sobre la tecnología, hazlo de una forma jodida de entender... Si domina la tecnología, Noreth estaría arruinada... No me molaría tener que usar mis poderes de admin para que esa información no se extendiese...

-----------------------------------

Off: Disculpas porque este post sea casi todo diálogo, no encontré demasiado que describir... O mejor dicho, que describir bien, y Alex y yo somos muy habladores ^^U no podía suprimir esos dialogos vitales, pero intentaré acortarlos en futuros post.
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Re: Noreth Se Revela

Mensaje por Inuwel el Sáb Nov 05, 2011 10:46 pm

Calor y… limones… sí, ese era mi panorama. Me pasé el dorso de la mano por la frente al sentir el sol impactar de lleno sobre nosotras, una de las cosas que más odiaba era el calor intenso, el frío es algo que uno puede soportar si se abriga bien, pero el calor… uf, imposible. Pero al menos Inuwel no parecía molesta por ese hecho, y es que ella provenía de uno de los climas más cálidos de Noreth.

-¿Cuánto queda? –Me preguntó Inuwel de pronto rodando los ojos y centrándolos en mi persona con un tinte glacial, se cruzó de brazos deteniendo su andar para observar alrededor, y es que daba la impresión que caminábamos en círculos, pero yo conocía bien el pasaje… ¿tanto costaba confiar en mí?

Suspiré y me crucé de brazos también, aunque traté de no sonar desafiante ante ella – No, queda poco, ¿puedes tener algo de paciencia?, tomó el camino que es más conveniente para ambas… como he dicho hasta el cansancio, este lugar es muy peligroso para ti, trato de que estés segura-

-Eso no lo puedo saber –Me interrumpió mirándome con fijeza - ¿Qué tal si todo esto es una trampa?, he pasado por muchas situaciones similares…-

De inmediato negué con la cabeza e incluso con las manos – Oh vamos, ¡si realmente quisiera llevarte a una trampa bien que pude haberlo hecho antes Inuwel!, se bien el suplicio que viviste en aquella misión del traidor de Omoshiroi, pero al final volviste a recuperar tu licantro…-

-¿¡Cómo es que sabes eso!?-Inquirió exasperada dando un paso largo en mi dirección sosteniéndome del cuello. Diablos, había abierto la boca de más, sé muy bien que esa fue la vivencia más complicada para Inuwel porque perdió lo que más quería y no por nada lo guardaba como un gran secreto, ¿y ahora? ¿qué haría?

-Lo sé porque…-

-“¿Porque yo misma ideé eso para ti…?”- Pensé descartando aquella respuesta inmediatamente. ¡Claro que no podía decir semejante cosa!, vamos, tenía que inventarme algo, ¡rápido!

Tomé sus manos para tratar de quitarla de mi cuello puesto que sus uñas comenzaban a hacerme daño -¡Porque lo sé todo de ti!, acuérdate, y es por eso que te quiero ayudar, yo…-

De golpe me suelta y veo que se aleja corriendo entre medio del follaje, por suerte de inmediato atinó a alzar el brazo y correr en su dirección, ¡no podía irse!, vi que ella doblaba a una bifurcación, pero cuando creí alcanzarla cual fue mi sorpresa de escuchar cuatro ladridos, todos dispares. Pegué un grito y me detuve en seco al darme cuenta que dos perros salvajes se situaban en frente de mí, me giré de golpe para correr en dirección contraria pero a mis espaldas me aguardaban dos más… Tragué saliva y mi espalda chocó contra un limonero, los perros saltaron en mi dirección, me encogí sobre mí misma protegiéndome con mis brazos, mas en ese momento un aullido de lamento se escucha, abro los ojos lentamente, pero preferí no haberlo hecho, me llevé ambas manos contra la boca, mis ojos estaban abiertos en par, expectantes, aquella carnicería que se efectuaba frente a mis ojos me había dejado trastocada; Inuwel había surgido con gran velocidad pateando con su fuerza espectacular a uno de los perros para atravesar a dos de estos con su lanza y luego acabar con los otros corte a corte con sus armas, la veía sonreír mientras lo hacía, gruñir por lo bajo también… Yo al sentir la sangre salpicar a mi cara solo atiné a cerrar los ojos y esperar. No me sentía bien.

Inuwel guardó sus sais y posando su pie sobre uno de los perros muertos tiró su lanza del cuerpo de este para sacarla y poder guardarla sobre su espalda, lo hacía todo con pasividad, como quién fue solo a comprar pan y se le cayó uno en el camino, me miró no evitando ponerse a reír a carcajadas por mi reacción.

-Venga, deja de perder el tiempo -Musitó tomándome del brazo, extrañamente me estaba ayudando a levantarme, la miré con tranquilidad para asentir lentamente y tratar de no mirar a los perros manchados de sangre.

-Gracias... pero no era necesario esto, esos perros pertenecen a alguien...-

-¿A alguien? ¿acaso nos sigue un enemigo?-

-No... no es eso, es que estamos en un recinto privado y hay "vigilancia"... en fin, ya queda poco, ¿ves allá más adelante esas construcciones difusas en el horizonte?-

-Sí, humm.... ¿acaso allá tenemos que ir?-

-Si, pero por favor, no vuelvas a ... hacer esto mismo,trata de noquear, pero no mates, a nada ni a nadie, o nos traerá muchos problemas a ambas-



Parecía que no comprendía a que peligros me refería pero al menos continúo el trayecto sin volver a rechistar,eso hasta que el sonido roncó en el cielo se sintió retumbar bajo nosotras, un elicoptero pasaba demasiado bajo, e Inuwel al verlo pensó que se trató de un dragón y alarmada me tomó de la cintura con su brazo para comenzar a correr mientras yo trataba de explicarle que era una "criatura" inofensiva. Al menos ahora avanzábamos más de prisa.





http://www.cuentosdenoreth.net/t159-inuwel-y-la-luna-orgullosa-es-aplaudida-por-aullidos

Gracias Jose n-n
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Re: Noreth Se Revela

Mensaje por Egates el Lun Nov 07, 2011 4:30 pm

No pasaron ni segundos, mi impresión de que el metro estaba casi vacío había sido un completo engaño. Probablemente debido a la preocupación que me causaba mi personaje metido quien sabía como en la vida real. ¿Por qué no pudo ser al revés? Vale, si... Sabía que no tenía la misma fuerza que Egates, pero al menos conociendo Noreth casi por completo, las costumbres de la gente y en general casi todo tendría muchos menos problemas que él. Al menos desde un punto de vista social, pero bueno... Ahora lo que me preocupaba era que estábamos a varias estaciones del terminal de buses y un grupo de mujeres... Perdón, putas se habían acoplado frente a Egates. No solo eso, me habían apartado de ahí como si fuese invisible...

No podía hacer mucho, si podía ponerme a pelear con ellas, pero una pelea en el metro era lo que menos nos convenía a ambos, además nos superaban en número, quizás no en fuerza y Egates no tendría problemas contra ellas, pero seguramente yo si. La mirada de Egates lejos de causarme gracia me preocupaba aún más. Lo conocía a la perfección, tanto el como yo eramos hombres de una sola mujer, no de varias y encima desconocidas y con intenciones más que claras. Ninguno de los dos eramos tan tontos como para ponernos a pensar con la cabeza masculina en esos momentos, sabíamos controlarla muy bien.

Suspiré y mire hacía otro lado como queriendo pensar que todo estaba bien, aunque bien sabía que las cosas solo estaban empeorando. Para mi sorpresa, Egates fue bastante ingenioso en una situación como esa. Bueno, pensándolo bien no era de sorprenderse tanto conociéndolo perfectamente. El circulo de mujeres pronto se vio dividido en una semicircunferencia producida por los brazos de mi personaje al querer apartarse del lugar. Entonces este volvió a acercarse a mi, pero las mujeres parecían más tercas que el mismo Egates ya que pronto se estaban acercando. Por suerte esta vez no tenían espacio para apartarme y si lo llegaban a hacer ya estaba lo suficiente molesto como para apartar a la primera imprudente que se me pusiese en frente. Vamos, si... Soy hombre, pero ya lo dije, las putas no me atraen.

Egates volvió a mirarme como pidiendo que le sugiriese algo y la verdad tenía mil soluciones en mente, pero cada una conllevaba a un final peor que la otra.

– Patea a una fuerte, pero no vayas a matarlas... Eso bastara, que no se note mucho. No vayas a ponerte escandaloso – Dije mientras una se me ponía justo en frente intentando apartarme. Aquello si me molestó y sin pensarlo dos veces le lancé un empujón con el metro en pleno movimiento, cosa que si bien no la mato la llevo justo a la pared de en frente, haciéndola chocar contra una anciana que iba sentada de lo más tranquila, pero claro, había observado el hostigamiento causado por las putas.

- ¡Oe, que wea te pasa a vo! – Dijo una de sus amigas que vio el empujón, pero entonces Egates no le dio tiempo para hacer o decir nada más. No estaba familiarizado con el chilenismo, pero había que ser un idiota para saber las intenciones de esa. Una patada por el costado y directo a la ventana haciéndola rebotar contra el suelo bastante mareada. Sus amigas entonces se dibujaron una cara de horror en el rostro y al ver la fuerza que había usado más Egates que yo salieron corriendo hacía otro vagón. La gente más asustadiza hizo lo mismo, quienes habían visto como habían actuado las putas y que nos quedamos totalmente tranquilos una vez ellas fuera del camino simplemente nos dirigieron una mirada fulminante y terminaron por mirar preocupados hacía otro lado, temiendo que fuéramos a reaccionar de la misma forma con ellos.

– Lo siento, primera vez que me sucede así... No lo había tenido en cuenta, pero tranquilo ya no van a querer ni acercarse. Solo reza porque no nos siga la policía – Dije mirando como seguían alejándose no solo las putas sino que también la anciana y el resto de la gente. Casi y teníamos tres vagones para nosotros solos. – Por otro lado, sino sucede nada ya sabes que hacer para la próxima que esto se llene – Dije a modo broma mientras Egates permanecía en completo silencio. Sabía que estaba molesto y que no era de muchas palabras, pero que sino decía nada al respecto habría soltado algún tipo de comentario tal vez incómodo.

El metro volvió a llenarse como lo supuse en las dos combinaciones, pero por suerte la misma situación no se había vuelto a repetir y no había señales de carabineros (policía chilena) por lo que podíamos relajarnos, bueno al menos yo podía, Egates tendría que esperar que llegásemos al terminal donde por la hora y el día de la semana estaría mucho más vació y encontrar pasaje a Limache sería lo más fácil del día y en efecto así fue.

No había ninguna fila y no me costó mucho encontrar el lugar donde vendían los boletos a Limache puesto que sabía donde estaban los boletos a Viña del Mar que estaban a menos de media hora de distancia en micro. Compre dos pasajes que salieron relativamente baratos y a los cinco segundos ya estábamos en nuestros asientos. Le dije a Egates que tardaríamos menos de dos horas, pero que se preparase para un viaje aburrido y caluroso. No compre pasajes de vuelta, debía guardar el dinero ya que no sabía cuanto tiempo más pasaría afuera. Y lo peor sería que luego tendría que enfrentarme a mi madre, no solo por el televisor roto sino por estar faltando a clases y largarme de la casa sin avisar a nadie. Si me dejaba volver a casa luego de esto sería todo un milagro.

Bueno, luego de eso decidí no volver a llamar a Camila, debía ahorrar minutos en el celular y no tenía mucho para cargar luego, así que decidí enviarle un mensaje de texto diciéndole que ya estaba en el bus y que me esperase en el terminal porque sería mi primera vez en Limache. Bueno, mi primera vez caminando por cuenta propia y la verdad era que no recordaba nada de como era, pero no debía ser muy distinto a Viña así que no me preocupaba tanto. Y por último le recomendé a Egates que tratara de quedarse dormido, así estaría algo más calmado cuando llegásemos y la verdad es que en aquel bus no teníamos nada que preocuparnos. Muchas veces había viajado, de hecho, en mi año de servicio militar pasaba viajando prácticamente todos los fines de semana y nunca me ocurrió nada.

___

Off: Lamento la demora, bueno ya saben porque fue ._. Ah y espero no haya molestado lo del metro, iba a preguntar pero escribi eso tarde D:
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Re: Noreth Se Revela

Mensaje por Rose Atillart el Lun Nov 07, 2011 4:55 pm

Salimos a la calle y veo como se pone a curiosearlo todo de una manera que sólo un niño puede hacer. Me enternece hasta el punto que el pecho me duele… Siento… algo, es muy extraño, es como el amor que sentí un día, algo que nunca pensé que volvería a notar en mi pecho, calor, sosiego… extraño sin duda. Sus pequeñas manos se van hacia todo lo nuevo que ve mientras que yo camino lo más tranquilo que puedo, mirando con ojo clínico cada casa y cada lugar por si alguien sale para saber quién es, jodido pueblo que no saben meterse en sus asuntos, por suerte es la hora de la siesta, el calor cae como el hierro fundido sobre nuestras espaldas y una leve brisa sopla por la calle haciendo que me deje llevar, como si todo fuera un sueño para mí en lugar de para ella, maldita sea, estoy demasiado feliz esto… no puede ser, porque quiero que ella vuelva a su mundo, a su tiempo donde nada le resulte extraño ni nuevo. Lentamente, tras que ella mire los coches por dentro – a través de las ventas- y se asegure de que no son monstruos, avanzamos un poco más por la calle levemente inclinada hacia abajo para poder ir a la casa de campo, a unos seis kilómetros, menos de una hora andando, y si es a buen ritmo se puede hacer en media hora más o menos. Avanzamos hasta el final de la calle y veo que no viene ningún coche, aun así me paro a esperarla, va un poco por detrás de mí. Cuando llega a mi posición sonrío y le tiendo la mano para cruzar con ella como si fuera una niña pequeña – Vamos, Rose, no puedes pararte aquí en medio. – ella niega mientras sonríe y continúa sola, vaya, es toda una… una mujercita. De golpe toda esa felicidad se ve truncada por algo, y mientras que ella se detiene en mitad de la calle algo me impide a mí decirle que continúe, un fuerte dolor de cabeza, no es migraña, pero se parece:

-Deja de hacer el idiota. – retumba una voz en mi cabeza: -¡Qué te largues! – le grito en respuesta mientras que aprieto las manos en mis bolsillos -¡Cállate y escucha botarate de los cojones!- ordena tajante antes de proseguir: - Si te sigues comportando así no vamos a ganar nada ¿Qué piensas? ¿Qué se quedará aquí por siempre? Es más ¿Qué mierdas te hace pensar que esto es real? No tiene sentido. Has salido del instituto, has llegado a tu casa y después de que tu ordenador explotara sale ella… Sí… ya, y yo me tiro a Irene por las noches y luego no dejo que te acuerdes ¿No te jode? Lo más posible es que te hayas dado un golpe con algo, a lo mejor te ha atropellado un camión o yo que sé, lo mismo es viernes y lo que tienes es un jodido pedo del quince a base de Vodka y Whisky, pero la cosa es que esto no pa… - antes de que pueda seguir lo callo yo: -¡¡¡¡Cállate de una puta vez!!!! ¿Tanto te jode? ¿Tanto? ¿Enserio? ¿Qué mierdas te importa si yo soy feliz o no? No eres nada, no eres nadie, sólo una voz en mi cabeza. Me han dicho que todavía falta mucho para que puedas hacer algo con mi cuerpo, que mientras te ignore todo irá bien, así que vete a la puta mierda. ¿Qué puede ser un sueño? Por supuesto, y toda mi jodida vida también lo puede ser, puede ser que mañana despierte y tenga cincuenta años, sea jubilado y viva en Valencia. O puede que despierte en el jodido hospital con la cabeza vendada y desconocidos a mi alrededor porque llevo en Coma no sé cuántos años, pero, mierda, quiero ser feliz por una jodida vez que puedo en esta mierda de pueblo dejado de la mano de Dios. Así que te vas a callar, te vas a buscar el rincón más remoto, escondido y oscuro que haya en mi puta cabeza y te vas a meter ahí o juro por Dios que en cuanto que Rose se vaya me corto las venas y ni tú ni yo vemos el sol mañana ¡Largo! – termino tajante, más que él la vez anterior. Por su bien más le vale hacerlo, porque él bien sabe que el valor para quitarme la vida no me falta.

Con la puta discusión me he distraído, demasiado. Suena el pito de una moto pequeña y me giro, para cuando lo hago es demasiado tarde como para apartar a Rose de un tirón. Mierda, mierda, mierda. Miro a todos los lados y antes de lo que me puedo dar cuenta ya tengo la solución, no le hará gracia al conductor, pero a mí no me queda otra. Sin pensármelo dos veces me pongo detrás de uno de los contenedores y empiezo a empujar, es plástico, no debe de pesar mucho. A medida que hago fuerza noto como no lo puedo mover, mierda, han debido tirar algo muy pesado, una tele quizá, o dos, con lo que pesa no me extrañaría. La moto se acerca y Rose sólo la mira sin saber que pasa, si no hago algo la atropellarán, aquí de nada sirve su resistencia o su magia, es el puto mundo real. Justo entonces lo no, calor en el pecho, pero diferente al de antes. Mis músculos se tensan con pocas veces y el fuego del pecho se extiende por todo el cuerpo. Por unos momentos pierdo la noción de la realidad, sólo sé que tengo más fuerza y alguien que me importa en peligro. Lentamente las ruedas del contenedor empiezan a arrastrarse y finalmente logro lanzarlo hasta la mitad de la calle, donde el seco sonido de la moto al impactar contra él me hace recuperar un poco la conciencia, vale, ahora el tipo está en el suelo y su moto destrozada, metida prácticamente dentro del aniquilado contenedor, pero Rose está bien, aunque notablemente asustada. Rápidamente la tomo de la mano y me acerco al hombre, cuyo casco lo ha protegido de gran parte del impacto, aun así se ve a simple vista que tiene muchas cosas rotas, seguramente por culpa de la caída. He aprendido en clases de primeros auxilios – una gilipollez de cursillo que me hicieron dar hace tiempo- que no hay que tocar al afectado, sino que hay que llamar a una ambulancia. Saco el teléfono móvil que he cogido en mi casa, uno bastante viejo, y marco el número de emergencias para pedir una ambulancia. Al principio me toman en broma, pero poco después el hombre que atiende me nota bastante agitado, normal, le estoy gritando, así que me dice que me calme, que le dé la dirección. Se la doy sin problemas y asiento, dice que ya viene. No vivo demasiado lejos del ambulatorio.

En apenas dos minutos desde el accidente llega la ambulancia y los del Samur. Mientras dos atienden al herido uno me pregunta qué ha pasado: -Mi hermana pequeña es autista, y se ha quedado parada en mitad de la carretera justo cuando venía la moto, que la pitar la ha asustado, yo ya había cruzado, pero no me daba tiempo a empujarla a ella para recibir yo el golpe, así que he tenido que mover el contenedor para que no le pasara nada… - mis ojos se humedecen falsamente mientras que aprieto la mano de Rose para que dé un pequeño grito –¿Ella está bien? ¿Y tú? ¿Queréis ir a urgencias por lo que pueda pasar? – niego con la cabeza – No, tengo que irme ya a casa, me parece que la pobre ya ha tenido bastantes emociones por un día. Ese hombre… - niega con la cabeza – Tiene varias costillas rotas y un pulmón perforado además de una herida seria en la espalda, pero el casco evitó daños mayores, además pudimos venir rápido, así que se pondrá bien. Ahora vete a casa con tu hermana y dile que no pasa nada ¿Vale? – alarga una mano para acariciar el rostro de Rose y esta se aparta – Vaya… - sonrío todavía con la falsa tristeza en la cara – Es un poco arisca. – asiente y rápidamente sube a la ambulancia que enciende sus sirenas para marchar. Suspiro aliviado mientras me doy la vuelta: - ¿Por qué has mentido? – me pregunta Rose – Porque si no nos hubiéramos metido en un lío bastante gordo. – me sigue mirando – Pero mentir no está bien… - suspiro para calmarme y niego – No, no está nada bien, pero en este caso ha sido mejor mentir, sino me hubieran encerrado… Aquí hay unas normas muy raras y estúpidas. – le digo mientras le despeino de manera cariñosa. Enseguida se le pasa y asiente riendo al tiempo que se recoloca el pelo bien. El camino hasta mi campo es largo para hacerlo sin hablar o jugar un poco, o algo, yo qué sé, la cosa es no quedarse callado todo el rato, así que mientras que vamos andando procuro ir explicándole cosas sobre mi mundo, lo que ella considera un mundo de sueños, le cuento que podemos hablar estando a mucha distancia, ver a personas que están a mares de distancia e incluso saber en el acto lo que ocurre en el otro extremo del mundo, pero ella simplemente ríe y niega, me dice que eso es mentira, es imposible… Je… bendita ignorancia. Sin darme cuenta ya hemos cruzado un trecho del pueblo y ahora vamos por una calle menos poblada de coches, sólo la gente va caminando y me mira un tanto extraño, falta más o menos la mitad del camino, luego ya veré que hacer.
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Re: Noreth Se Revela

Mensaje por Doctor Ivo Robotnik el Lun Nov 07, 2011 7:11 pm

Como un sueño, los destinos se entrecruzan, como una pesadilla el bello color de los limones se marchita y pudre, las piedras dejan de caer y el silencio absorbe el todo, los perros gimen ahora en su descanso eterno, mientras las risas y sonrisas se escuchan tras el cristal, más las cosas están por cambiar, los hilos dejaran de tensarse, la tijera de oro los cortara y con ello los títeres caerán en el escenario, sin vida, ni acción … pero quien será la primera marioneta en caer, quien tocara el suelo alejado de la mano del destino, para mirar como los demás actúan antes de caer …

Las cosas no siempre son como uno desearía e incluso el simple hecho de viajar puede ser peligroso, Egates ya había superado varias pruebas de este mundo, había derrotado a la caja de los demonios, que apresaba en su interior a los incautos, y los torturaba una y otra vez mostrándolos tras el cristal, había luchado contra los grandes monolitos y había salido victorioso e incluso se había enfrentado a las ninfas chillonas del gran gusano de metal, ahora estaba dentro del corcel de hierro, viajando a una velocidad que en noreth jamás podría igualarse aun con el mejor de los caballos, a través del cristal podía ver como otros corceles de hierro cruzaban su camino, siempre al lado del suyo, a su lado estaba Francisco, un joven que había conocido apenas hacia unas horas y con el cual en parte tenía cierta unión extraña, mas no todo era o sería tan fácil, el consejo de Francisco no fue escuchado, había muchas cosas en ese mundo que llamaban la atención al testarudo cazador y aun con su conocida seriedad veía como niño pequeño como el camino seguía infinitamente.

El bus paro lentamente, mientras llegaba a un peaje, en aquel momento empezaron a subir aquellos personajes que no importaba el país siempre existían, llevando en sus canasto de los más curiosos alimentos, panes con queso y jamón, panes con ave mayo (carne de pollo con mayonesa), dulces curicanos aun cuando eran hechos en Santiago o lo que jamás podía faltar, el café y los benditos kapos que incluso el más pobre podía comprarse uno, de cualquier manera su llegada significaba que las monedas sonarían, los alimentos pasarían de mano en mano, los niños dirían “quiero esto y quiero aquello”, “ cómprame una bebida, quiero un alfajor”, como si fuera una fantasía aparecerían y desaparecerían antes de que alguien pudiera quejarse por que el pan estaba algo seco o el jamón tenía un aroma extraño, el bus nuevamente se puso en marcha, mientras los niños reían e interrumpían el sueño de algunos pocos, pronto los campos era lo único que podía verse a ambos lados, ya habían dejado atrás los monolitos que con su millar de ojos los contemplaban pacientes … mas todo cambiaria en un instante, tan solo uno cuando el bus comenzó a aminorar el avance hasta quedar completamente detenido, los pasajeros como siempre curiosos comenzaron a hablar entre ellos, mas la puerta se abrió y un hombre entro, vestía de verde, con algo de sobre peso como era común en los uniformados y llevaba una placa en su pecho, que decía “Carabineros de Chile”.

-Su atención por favor, lamentamos interrumpir el viaje, pero debemos de tomar los datos e identificar a cada mayor de edad que viaje, estamos buscando a dos personas, y en cada bus o auto que ha pasado por la ruta hemos hecho lo mismo, así que por favor, cooperen ordenadamente y en breve su viaje podrá continuas-

Las cosas se habían descontrolado para Camila e Inuwel, la licana había asesinado a los perros en una matanza que traería consecuencias más pronto de lo que podían imaginar, rápidamente habían abandonado ese campo, volviendo al camino, mas a salvo quizás, pero ya no pasarían tan desapercibido, especialmente Camila por las gotas de sangre en sus ropas, de cualquier manera debían de avanzar lo más rápido posible, alejarse del lugar del crimen por decirlo de alguna forma, aunque ellas no lo supieran los gritos de los perros habían atraído a sus amos, los cuales no pudieron silenciar el grito de ira y a la vez de tristeza por la muerte de los animales, ya que … usualmente aquellos perros no solo eran los guardianes, si no que eran parte de la familia, los criaban desde cachorros, los veían crecer junto con los niños y al final eran uno más de la familia, mas ahora aquellos hombres veían como sus fieles animales habían sido asesinados brutalmente, cualquiera podría pensar que aquello no quedaría impune, y por obvias razones no lo haría, los granjeros n eran como en el pasado, idiotas e ignorantes, debían de modernizarse y como era natural en este mundo, nadie estaba sin un celular, aun cuando costara encontrar cobertura en ese lugar, los números fueron marcados, mientras comenzaba aquella red entre hombres, no demoro mucho en que le llamaran, habían visto a dos mujeres y una de ellas parecía que estaba manchada con sangre y la otra parecía una simple gitana.

Camila e Inuwel debían de apurarse, ya que alguien las buscaba, en la granja los hombres subieron a la camioneta roja, llevando sus armas, si aquello se lo habían hecho a los perros era mejor estar preparado, los minutos pasaron mientras el polvoriento camino avanzaba, pronto vieron dos figuras y acelerando algo adelantaron a ambas mujeres, cerrando el paso con la camioneta, uno de los hombres salió, con amplia barriga y un jockey del Colocolo, su mirada decía que estaba molesto y prácticamente furioso, sin decir mucho saco su escopeta y apunto a ambas mujeres, para luego escupir al suelo.

-¿A ver mierdas… quien de ustedes mato a mis perros?-

Tanto Salvador, como Alex e Illua habían soportado mucho, o mejor dicho Salvador al tener que cruzar aquella división entre ambos edificios, hubiera sido muy interesante ver como tropezaba y terminaba reventado contra el piso … pero eso sería lamentable realmente, no podríamos seguir con su historia … quizás habían tentado demasiado al destino, porque ahora seria cortada la primera cuerda de ese espectáculo de marionetas, rápidamente el trió bajo las escaleras, esperando poder volver a el departamento de Salvador, aunque lamentablemente no alcanzaron a llegar, lo más rápido intentaron bajar las escaleras, pero un alboroto desde abajo se escuchaba y salvador no se dio cuenta cuando choco contra la ley, un policía lo miraba serio, mientras dos más aparecían tras sus espaldas, tomando algo de aire por la acelerada subida, no aprecian muy amistosos, y sin más encararon a los jóvenes.

-Primero los canis comienzan a apedrear el edificio y hablan de una mujer de pelo azul que le corto el dedo a uno, después veo como ante mis ojos tres personas cruzan de un edificio a otro por el aire, y ahora me los encuentro, junto lo que parece ser la mujer de pelo azul, así que jóvenes, ustedes me acompañaran a la comisaria, necesito algunas explicaciones-

Los dos oficiales tomaron las muñecas de Salvador y Alex sin más y vieron atónicos como eran esposados, mientras el policía que los había visto se dirigía hacia Illua para esposarla igualmente.

Después de esa aterradora experiencia, en la que Rose, estuvo a punto de ser atropellada, la pareja caminaba más tranquilos ya, mientras José le explicaba algunas cosas del mundo y del “sueño” en el que estaba, una mentira piadosa como se diría, que esperaba que jamás se rompiera, ya que … que sería peor que ver a Rose llorando o molesta porque le habían mentido, Rose caminaba feliz, como ella sola podía hacerlo, José a su lado viendo y explicándole las cosas, aunque no faltaba la mirada inquisidora de algún adulto al ver a la extraña pareja y más aun a la muchachita de minifalda, el plan era ir a la casa del campo, caminando tranquilamente para tomar aire, hablar mas calmados y sin peligros, aunque lamentablemente las cosas no serian muy tranquilas realmente, José escucho un grito desgarrador proveniente de una mujer que se desmayaba en el piso, la razón de aquel desmayo no era un ladrón ni mucho menos, si no Argezas, que venía corriendo a toda velocidad, dejando un reguero de carne y sangre por su camino, al parecer la visión de un perro zombi no era lo mejor para la mujer, ni tampoco para José o rose en esos momentos, mas lo preocupante no era el perro zombi, si no lo que venía tras de él, una patrulla de policía con la sirena prendida… lo que había sucedido era que Argezas había resbalado en la terraza y dio con todo su cuerpo al suelo, cosa que atrajo la curiosidad innata de una vecina, para encontrarse con él pero con cara de pocos amigos y poca piel , después de la primera impresión de salir corriendo gritando como desesperada, había llamado a la policía, esperando un buen rato que llegaran y estos comenzando la persecución del perro, que olfateando el peligro volvía con su ama …

Off
Spoiler:
Bueno, lamento muchísimo la tardanza de este mastereo, perdón por no avisar ni nada, pero he estado muy complicado con la U, además de tenerme que tomar un día por saturación mental, pero volveré a tener el mastereo siempre al día, como siempre una semana, aunque si alguno necesita más tiempo solo me avis ay pospondré mi mastereo, en esta oportunidad les deje las cosas un poco más difíciles, aunque realistas, excepto por José que no sabía que colocar, así que , disfruten esta semana de ser apuntados por la ley.

Próximo mastereo Domingo 19 de Noviembre.



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Re: Noreth Se Revela

Mensaje por Illua el Mar Nov 15, 2011 11:21 pm

Alex asintió y continuamos, siguiendo a Illua que parecía la líder de la expedición... Tal y como hacía en mis post... Ella y su innato talento para guiar... A pesar de estar en otro mundo seguía haciéndolo, aunque tampoco era muy difícil, era continuar andando hasta las escaleras que llevaban al interior de la casa de nuevo, no tenía complicación, pero seguía siendo curioso que fuese ella quien nos guiase. Pero en las escaleras me dediqué a avanzar yo el primero, bajándolas a toda velocidad, deseando alejarme del bloque de edificios, cuando... Al llegar al portal me encontré con un policía. Ahogué un grito de sorpresa retrocediendo un paso, mientras Alex e Illua aparecían tras de mi. Y antes de que pudiese hacer nada más, unas esposas rodearon mis manos y las de Alex. Quedé durante un segundo sorprendido, pero repentinamente mi cerebro se puso en marcha, como solía hacer... Y un plan de huida surgió en mi cabeza mientras aquel policía se dedicaba a hablar... La gente solía decirme que era la reencarnación de Maquiavelo... Y yo me lo tomaba como un cumplido.
Sin duda, podía ser horriblemente ingenioso cuando me lo proponía.

-¡Alto! ¿Que hago con unas esposas? ¿Que es esto? ¿ Policías infringiendo la ley? Perdonen... ¿Que hacen en irrumpiendo en MI casa? Esto se llama allanamiento de morada, y está penado. Dicen haber venido por los canis que hablaban de una mujer de cabellos azules, pero ¿Que les da derecho a esposar a un menor? Si, soy menor, tengo el carnet de identidad en mi cartera, bolsillo derecho, que cuelga de cadenas, puede revisarlo, verá que es cierto, tengo dieciséis años...

El agente se quedó mirándome, y arqueó una ceja... Siempre me echaban entre dieciocho y veinte años... Por una vez me tomaba mal eso de que me hiciesen más mayor... ¡Detenerme! ¿Que había hecho? Pero el policía abrió mi vacía cartera, que solo tenía una foto de mi sobrina, el carnet joven, carnet del instituto y el DNI... Tras revisarlo, volvió a cerrarlo y me quitó las esposas pidiéndome disculpas... Ja... Bendita mi cabeza... No podían entrar en mi casa y detenerme sin una orden, aun más si era menor de edad...

-Gracias... ¿Saben? Mi amiga no es la única que lleva el pelo azul en este país... Es raro, pero pasa... Bueno...-Me giré para mirar a Alex y a Illua, lanzandole a esta una sonrisa de satisfacción y complicidad.-Oye ¿Recuerdas el Miasma de Ziggo?

La peliazul se quedó mirándome un momento, y después abrió los ojos comprendiendo... Una palmadita al espectro en la espalda, y este se giró violentamente, lanzando una nube de gas purpúreo hacia los tres policías, que empezaron a toser cuando lo inhalaron inevitablemente, ante lo rápido e inesperado de la acción, y antes de que pudiesen hacer más, cayeron al suelo dormidos... Había algo que me gustaba de Ziggo, y es que sus habilidades eran naturales, y no mágicas... Sabía que era posible que no hubiese funcionado pero... ¡Lo hizo! y con grandes resultados. Para evitar ser afectado por el gas, al igual que Alex, nos cubrimos la cara con nuestra camisa, y pronto el gas se disolvió en el aire, dejando simplemente a los tres policías durmiendo apaciblemente en el suelo.

Sin perder un segundo, usé mi camisa para tomar las llaves de los policías... Use la camisa para no dejar huellas, no sabía que podía pasar, pero lo mejor era que no tuviesen una marca de mis dedos en aquellos hombres. Tras coger las llaves, abrí las esposas de Alex, y las usé junto a las demás para esposar de manos y pies a los tres guardias, y unirlos entre si. Si querían moverse lo pasarían terriblemente mal. Después, con cuidado metimos sus cuerpos en el hueco de la escalera, y tras amordazarlos para que estuviesen bien calladitos, cerramos la puerta. Allí nunca se metía nadie, no los encontrarían hasta que desvelásemos su posición... Además, teníamos serte de que fuesen tres. Albacete no tenía muchos policías, y no podrían haber venido muchos más para espantar a unos cuantos canis, así que no tendríamos problemas con ellos en un buen tiempo, me había encargado de quitarle las pilas a sus radios... Dios... Si conseguían librarse de esas les acusaría de ser la jodida reencarnación de Erik Weis, también conocido como Houdini...

-Bien... Ahora soy un criminal... Genial-Dijo Alex mientras nos marchábamos aceleradamente de mi casa en dirección a la de Vicente.

-Oh, vamos, exagerado... ¿Has cometido algún delito? No, ni yo tampoco... Lo máximo que hice fue quitarte las esposas y meterlos en ese hueco, y oh... no hay testigos, ni huellas... No hay pruebas de que haya participado. Y de todas formas por eso lo máximo que me caería sería... ¿Que? Siendo menor, no llega ni a mandarme a un correccional... Jeje... La única que hizo algo fue Illua que cortó un dedo y durmió a los agentes... Y se marchará de este mundo para no volver en cuanto descubramos como...

-Debo admitir que eres ingenioso... Me has sorprendido-Dijo Illua, ante mi sorpresa, pues traduciendo sus palabras sería algo como "Tío... Eres jodidamente listo" en nuestro idioma por así decirlo...

-Oh... Vaya... Me siento alagado, viniendo de ti, Illua...-Admití, mientras Alex daba su propia versión de la frase anteriormente expuesta...

-... Monstruo...

Continuamos a paso algo veloz hasta cruzar varias calles, si mi plan funcionaba... No tendríamos problemas en un buen rato, sin canis, sin policías... ¿El único inconveniente? Que posiblemente no pudiese volver a vivir en mi casa... Mi familia, los policías... Bueno, no estaba tan mal, ya llevaba tiempo pensando en largarme, si, a pesar de mi edad... Problemas familiares que no me gustaban, y aquello me planteaba la salida perfecta... Incluso si no pudiese devolver a Illua, podría quedarme con ella, irnos a vivir lejos y buscarnos alguna manera de sobrevivir... No estaría mal, y no sería difícil con los poderes de mi personaje... Pero aun no había nada decidido. Habría que esperar a ver que pasaba. Pero solo esperaba una cosa... Que al final todo acabase bien y pasase lo que pasase pudiese vivir tranquilo... Ah Noreth... Cuantas veces soñar con ir... Y cuantas que tu venías a mi... Y ahora una ocurría... Ir a Noreth... Un deseo que ojala se cupliese.
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Re: Noreth Se Revela

Mensaje por Egates el Jue Nov 17, 2011 3:33 pm

El viaje en bus por suerte en un principio fue bastante tranquilo. Al menos para mi, para Egates no sabía si podía decir lo mismo. Su cara mostraba sorpresa y era de esperarse. Él iba a la ventana por lo que podía ver todo lo que pasaba al lado del bus y los diferentes paisajes que nos ofrecía la carretera. Tan monótonos a veces pero distintos para aquellos que estaban acostumbrados a la vida citadina, aunque si estaba seguro de que al menos un diez por ciento era reconocible para Egates. Observaba con los ojos bien abiertos no solo el paisaje sino también cuanto vehículo nuevo pasaba por nuestro lado. Suponía que debía ir bastante incómodo, no solo por lo que veía afuera sino que además porque era su primer viaje en bus. Yo ya ni podía recordar ni cómo, cuándo o a dónde había sido mi primer viaje. Era en cierto modo extraño, como ver a un bebe atrapado en el cuerpo de un adulto.

Y llegamos por fin al primer peaje hacía Valparaiso. Como era cotidiano a esa hora, los vendedores ambulantes que siempre se paraban en los peajes se subieron al bus mientras el conductor pagaba a la cajera. Los niños amordazaban a sus padres para poder comprar aunque sea un jugo de kapo. Gritaban demasiado, pero dudaba que aquello fuese tan molesto para Egates como lo había sido salir al balcón de mi departamento o al menos abrir la ventana. Su rostro había cambiado de sorpresa a leve molestia, lo cual era bueno para mi billetera. Imaginaba que cualquier otro personaje de Noreth habría insistido en que le comprase algo o probablemente todo siendo que todo lo que vendían era nuevo para ellos.

– Tranquilo, se callarán para cuando los vendedores hayan bajado del bus – Le mencioné bastante calmado, aunque sabía que el no se relajaría hasta que eso hubiese sucedido.

Y por fin, sucedió. El conductor recibió la boleta de su peaje, la barrera se levantó, los vendedores bajaron y los niños tuvieron con que concentrarse al menos por unos cinco minutos o más dependiendo del sencillo* que habrían traído sus padres para el viaje. Empero las cosas estaban por ponerse gordas y esta vez para ambos.

Como si la mala suerte hubiese logrado evadir mi ritual mañanero concluido como corresponde, el bus se detiene y una voz extrañamente familiar comienza a hablar desde la entrada del bus. Rápidamente tras haber escuchado el mensaje que dio el carabinero puse el cinturón de seguridad tanto a Egates como a mi.

– No vayas a decir nada cuando pase por nuestro asiento, diré que eres extranjero y que no sabes español. Tu solo haz caso y actúa como si no entendieses nada – Le dije en voz baja, el nerviosismo en mi voz se notaba así que esperaba que Egates comprendiera que era crucial que obedeciera. Y mientras había dicho eso saque mi billetera para poder mostrar mi carnet de identidad y entonces al ver al carabinero deje escapar un suspiro mientras dejaba caer mi espalda pesadamente sobre el asiento. ¡Era un compañero del servicio militar! Así que lo único que me quedaba hacer era cruzar los dedos y esperar que me reconociese. Era realmente una suerte que por fin hubiese egresado de la escuela de suboficiales de carabineros, toda la promoción* de ese entonces, se había enterado de todos los problemas que él había tenido para ingresar.

Y luego de unos minutos pasó por nuestro asiento negando con la cabeza mientras le pasaba mi carnet de identidad.

– Dando la hora, pelao... Pelo largo, mal afeitado... ¿Cómo has estado?

– Bien bien, ¿cómo te ha ido de paco? Parece que bien. Ah si, él viene conmigo, gringo, dejo su pasaporte en la maleta, abajo. No habla español.

– Carabinero, pelao! Dame 10 de brazos! – Me gritó tal y como lo hacían cuando estábamos en el servicio y tras unos segundos de mirarnos enojados ambos nos echamos a reír. – No, tranquilo perro. Si, me ha ido bien. Bueno, no van a parar el bus de nuevo, pero recomiéndale a tu amigo que ande con sus documentos o pueden llevárselo en cana*. Bueno, que tengas un buen viaje, si ves a alguien de la promo* manda saludos – Dijo sin siquiera ver mi carnet para darme la billetera de vuelta, nos estrechamos la mano y luego no volví a hablar con Egates o suspirar hasta que el bus estuvo nuevamente en marcha. ¡A eso le llamo suerte!

– Agradece que hice el servicio militar o ya estaríamos camino a una comisaría – Dije por fin completamente relajado una vez que el bus comenzó a moverse de nuevo. Y en cuanto pasamos el segundo túnel al no ver respuesta de Camila volví a mandarle otro mensaje de texto: “ya pasamos el segundo túnel, a menos de media hora”

___

Off:

Hago la parte viaje un poco más larga porque espero a que Inu llegué primera al terminal. Ella puede describirlo mejor que yo, jamás he estado en el de Limache D:

Sencillo: aquí también significa dinero en efectivo. Y cuando preguntan por “más sencillo¨ quiere decir que si tienes billetes o monedas de menor precio.

Promoción: grupo de personas dentro de una organización por cierto periodo de tiempo, en mi caso promoción 2008 – 2009 del servicio militar.

Promo: Abreviación de promoción... Duh!

Llevar en cana: llevar detenido por carabinero, osea que te metan en sus vehículos.
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Re: Noreth Se Revela

Mensaje por Rose Atillart el Lun Nov 21, 2011 5:09 pm

Vamos caminando tranquilos camino al puente, el cual, marca la distancia media entre el pueblo y la casa de campo, genial, unos tres kilómetros y estaremos por fin en una casa, seguros, no especialmente agradable para mí por mi poca afinidad con la naturaleza, pero cómoda al fin y al cabo, sin calor ni frío. Mientras caminamos le sigo explicando cosas a Rose, claro está, cosas básicas, ni se me ocurre mencionarle que, por ejemplo, hay cohetes que viajan a la luna, ni tampoco que se puede viajar de un lugar a otro en apenas unas horas, puesto que no la quiero asustar, al menos no demasiado en un principio. Su rostro mantiene en todo momento esa mirada de inocencia intachable y pura que sólo una niña como ella puede tener, con los ojos vidriosos y la mirada centrada dentro de mis ojos, mucho más oscuros que los de ella, y no sólo por el tono. Su sonrisa amplia y que deja ver sus menudos dientes la muestra tan… tan diferente a mí. En su mente no hay cabida para las cosas que pasan por la mía: Tortura, muerte, dolor, agonía de terceros y… bueno, en general todo lo que hay en mi cabeza, incluyendo la vocecita, la cual lleva ya bastante rato callada ¿Habré conseguido por fin que se calle? Sin darle más importancia a eso continúo andando junto a ella y al llegar al puente del río ella se queda mirando hacia abajo, apoyando su pecho en la roca y resaltándolo un poco. Muevo rápidamente la cabeza y devuelvo la mirada a su rostro, con la sonrisa todavía más ampliada al ver ese retazo de naturaleza en mitad del pueblo, que pese a que es pequeño está tan contaminado como una urbe: -¿Te gusta? – le pregunto mientras que me acerco al puente y, como he hecho siempre, me siento en las rocas de la barandilla, es peligroso, pero a la vez agradable. Asiente todavía muda y continúa mirando el agua casi cristalina que anda crecida por las lluvias. Al mirar yo también hacia el fangoso cauce del río me fijo en un par de peces que nadan tranquilos en un remanso de agua cerrado por una pequeña muralla de tierra de unos veinte centímetros. Allí, con el agua de apariencia cristalina y la tierra como protectora, parece no ocurrir nada que sobresalte sus vidas, tranquilidad… hacía tanto que no conocía ese sentimiento. Devuelvo la mirada a Rose le pico suavemente el hombro con el dedo índice de la mano derecha, que piel tan cálida tiene es casi como… ella. -¿Qué? – Pregunta al girarse; -Nos vamos ya. – respondo mientras que me pongo en pie de nuevo. Me mira un tanto apenada y sonrió tomándole el mentón; -Cerca de donde vamos se puede estar al lado del agua ¿Vale? – le guiño un ojo con complicidad y continúo caminando con ella, que ilusionada por esa idea reemprende la marcha a mi lado, tomando mi mano de forma amistosa, con mucho cariño y apretándola levemente. En ese mismo instante siento mi pecho latir con fuerza, mi corazón desbocarse ¿Amor? Sí… Debe ser eso, esa sensación de plomo en las venas y bombas en el estómago… Pero no el amor que últimamente he conocido entre alcohol y sexo… Sino amor como el que sólo una vez he conocido… Amor puro.

Con una gran sonrisa también en mi rostro me dispongo a continuar contándole cosas sobre mi mundo, lo que ella considera un sueño imposible, pero al poco tiempo unos gritos me hacen girarme. Al hacer esto, veo una enorme masa de carne rojiza y ennegrecida con la lengua fuera y los ojos inyectados en sangre dirigirse hacia nosotros. Para qué negarlo, se me ponen de corbata al pensar que esa mala bestia tan conocida por mí está pensando en saltarme encima como la última vez, pero en lugar de eso corre a cuadrarse detrás de Rose, justo entonces llegan dos policías. Uno, el primero que llega a “buen puerto” es joven, de unos veinte años y se le nota inexperto, genial, me ha tocado el típico gilipollas que se cree capaz de todo por llevar una nueve milímetros al cinto y una porra con la que divertirse por las noches. Moreno, algo más alto que yo y con perilla de chivo para aparentar ser un “poli malo”, aun así, cuando llega hasta nosotros, lo hace jadeando, con la lengua fuera y mirando desafiante al can infernal que aún se para ante nosotros. El otro, mucho más viejo y de cabellos canos, llega frente a mí a mi pequeña al cabo de unos segundos, con el corazón en un puño y a punto de vomitar los pulmones por el carrerón ¿Desde dónde vienen corriendo? Sin llegar a preguntarles esto, me fijo más en la cara del viejo, curtida por los años y con un par de cicatrices en la frente, pedrazos o golpes, me es imposible no reconocer esa casi calva cabeza de ojos grisáceos y pupila agitada, con una mirada intensa, fija y que parece que puede ver lo que hay dentro de mi mata de pelo, digo de mi cabeza: - A ver, chaval… - empieza diciendo el primero: -Empieza a explicarme lo que pasa aquí con el chucho ese, papeles, documentación y… - la mano de su superior, que obviamente es el viejales, le frena la mano que tiene el bolígrafo y me mira –Buenas, Juan Antonio… - le digo mientras intento parecer lo más tranquilo posible, mirando a Rose de soslayo para que calme al perro. Parece entenderlo y por fin Argezas baja la testa a una orden de su ama mientras yo miro a los dos agentes de policía local, el joven parece molesto por lo que ha hecho su superior, pero por suerte –por una vez- las amistades de mi abuelo son útiles, y ese viejo me conoce desde que llevaba pañales, me ha cuidado más de una vez y me tiene por un “buen chico”: -¿De quién es el perro, Coronita? ¿Y la chica, no la había visto antes por el pueblo? – inquiere mientras me examina: -La chica es una amiga mía de Valencia, bueno, más bien la hermana pequeña de una amiga íntima. El perro es de ella, sufrió quemaduras con productos químicos al equivocarse la chica de producto para las garrapatas y lo teníamos en casa mientras llega y no su hermana… Pero seguramente se haya arrancado las vendas y haya venido hasta aquí siguiendo nuestro rastro, Juan… - digo con el tono más convincente que puedo: -¿No tienes los papeles aquí? – me dice mientras que enarca una ceja, mirándome en todo momento a los ojos. Con la mirada centrada en sus incansables pupilas que van de un lado a otro de las mías niego secamente: -No. – y después continúo: - Los tiene su hermana en Valencia… ¿No puedes hacer la vista gorda? – niega con la cabeza y me señala el coche patrulla. Suspiro y conduzco a Rose hasta este, nos montamos y montan al condenado chucho en el maletero, dejándolo sobresalir por las rejas que lo separan de nosotros: -¿Estamos detenidos? –le pregunto, preocupado, sí, pero por Rose: -¿Llevas esposas? – me pregunta mientras arranca el coche. Me miro las manos y sonrío: -Me los has puesto de corbata, viejo. -Le digo con una sonrisa. Gruñe algo intangible como suelen hacer los viejos y suspira: - Es la última vez que te saco de una cosa así… Acabarás atracando bancos si te sigo haciendo favores. Y tú, de esto ni una palabra a nadie o te suspendo de empleo y sueldo por… bueno, ya veré porque. – dice mientras que mira al novato, que quedamente asiente: -¿Ibas a tu campo, no? – asiento ante su pregunta: - Te llevaré hasta allí, pero ten cuidado que no se te vuelva a escapar el chucho, has tenido suerte y esta vez no ha mordido a nadie, pero puede que para otra alguien le intente parar… Por cierto ¿Qué raza es? Es enorme. – me quedo mirando con mala cara al chucho del demonio y trato de pensar lo más rápido posible una raza factible: - Dogo cruzado con Dobberman. – asiente y conduce por el asfalto a una velocidad bastante grande, tanto que las cosas pasan muy rápido por el cristal: -¡Mira! ¡Estamos volando! – dice Rose inocentemente, colocándome en otro apuro que ni ella misma sabe: -Eh… Es autista… - le digo al oficial de policía antes de que se le ocurra preguntarme.

Finalmente nos deja cerca de mi residencia de campo, no quedan más de veinte metros hasta la entrada de la puta casa. Voy sacando la llave mientras Rose ve, anonadada, alejarse el coche de policía. Suspiro aliviado y miro al perro: - Condenado chucho… - mascullo en mi interior. Ahora sólo falta esperar que no haya problemas… más si cabe. La piscina la tenemos abierta, así que Rose se podrá dar un baño si quiere y quitarse un poco el calor mientras que yo me devano los sesos para intentar encontrar el modo de devolverla a Noreth ¿Hay tal posibilidad? Ojalá que sí… La quiero en este mundo, pero la amo lo suficiente como para entender que no es su lugar ni su tiempo y que… está lejos de él, de Nogard…






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Re: Noreth Se Revela

Mensaje por Doctor Ivo Robotnik el Lun Nov 21, 2011 8:18 pm

“Con cada acto una moneda debe de lanzarse
Ya que con ella el destino decide la fortuna de los demás”
Christian Chacana 24 de noviembre de 2011

Las cosas pronto cambiarían para todos, en realidad no sería nada bueno, ya que … acaso ninguno de ellos se había preguntado las consecuencias de que c cuatro seres, totalmente ajenos a ese mundo, llegaran de improviso sin saber cómo volver … podría decirse que los engranajes del mundo hacía mucho tiempo que se habían puesto en marcha y ahora cuatro pequeñas cuñas estaban acumulando presión trabando esos engranajes, pronto aquellos cuatro ingenuos conocerían algo más que la sorpresa y el temor, cuando las cosas empeoraran, como todo en el mundo…

Las cosas se habían puesto complicadas un instante para Salvador y compañía… aunque no tanto como lo que sucedería muy pronto, ya que con cada acto de Illua la arena de su reloj comenzaba a avanzar, aun más rápido y con más fuerza… ¿Qué sucedería cuando la arena se haya vaciado completamente? Muy pronto lo sabrían … antes de lo que cualquiera hubiera deseado, el hecho de dejar atados a los policías, de dejarlos encerrados y prácticamente a su suerte había sido un acto de lo más ingenioso … lamentablemente era muy posible que hubieran condenado a esos hombres, ya que una vez al mes solamente se habría esa pequeña puerta y los gritos no serian escuchados por las escaleras … mas esto Salvador no lo conocía o quizás lo había olvidado … alzhéimer selectivo como se le llamaba … la “huida” no había sido realmente complicada, las calles pasaban una tras otras, mientras el pequeño grupo corría, quizás tres personas corriendo llamarían la atención a mas de alguna mujer chismosa … mas no habrá tiempo de llamar cuando habían desaparecido girando en alguna esquina o avanzando dos calles, las emociones habían sido muy diferentes a las que ambos jóvenes habían estado acostumbrado, quizás el karate de salvador le había hecho acelerar su corazón, mas nada como aquella carrera … ¿pero carrera a donde? Quizás ese punto no se lo había puesto a pensar… ¿A dónde ir?, ¿Alex estaría dispuesto a acompañarlo? Y por sobre todo… ¿Cómo devolvería a Illua a su mundo? Dudas que quedaron en segundo plano cuando Illua se desplomaba en el suelo y gracias a la carrera rodo por el piso, quedando tirada en el suelo, con sus ropas sucias y ella mirando al cielo con los ojos abiertos, pero inerte, sin vida… aunque no estaba muerta, mas ni Alex ni salvador lo sabían… las cosas habían dejado de funcionar y el mundo había roto una de las cuñas para funcionar adecuadamente.

Para Francisco las cosas iba un poco mejor, el viaje a limache había tenido buenos resultados, aparte de su pequeño encuentro con la ley y su viejo amigo, de cualquier forma ahora estaban en una ciudad que literalmente no conocían, perdida en la mitad de la nada, el cambio del oscuro smog hasta el fresco aire de campo fue algo que tanto Egates como Francisco pudieron notar, Egates especialmente porque podía su nariz descansar y dejar de oler aquello tan pesado y desagradable, lo primero que vieron eran las típicas señoras vendiendo tortillas de rescoldo, algunos dulces chilenos y bebidas desechables, aunque el terminar no era excesivamente grande, si era diminuto pensando en Santiago, de cualquier manera Camila no se veía por ningún lado y los minutos comenzaron a avanzar, pronto se cumplió la media hora de estar sentados en un banco de madera con el solo casi a todo el rostro, un rugido en el estomago significo que el hambre había llegado, mas Francisco no tenía demasiado dinero y lo poco que le quedaba debía de hacerlo rendir … lo primero que pensó fue en uno de esos famosos dulces de 6X500 que básicamente eran azúcar flor y un manjar extraño que era hecho industrialmente, llevo su mano a su bolsillo y miro las monedas, en aquel momento su estomago gruño nuevamente y una puntada surgió de su vientre, podía estar sin comer bastante tiempo, pero aquellas ultimas emociones con Egates había cansado a su cuerpo, con un suspiro hizo la transacción y en un dos por tres la mitad de esos dulces habían desaparecido en su boca, Egates quizás no tenía hambre aun así devoro uno mientras esperaban, la hora se cumplió y aparte de los vendedores, turistas y algún extranjero o señora ancha con una docena de niños atrás, no aparecía la señorita … no quedo más que caminar y era mala idea, ya que podría aparecer ella, estaba la opción de llamarla pero cuando intento hacerlo, nadie contestaba, quizás las cosas se habían complicado para ella al igual que para francisco, con un suspiro de resignación miro a Egates que estaba sentado con la cabeza gacha, con toda naturalidad le movió el hombro ya que hablándole no contestaba, pero recibió la sorpresa de que su cuerpo se fue hacia un lado dando contra el piso inerte, aunque con los ojos abiertos, parecía muerto y quizás lo estaba ya que su corazón había dejado de latir.

Con rose la cosa iba mucho mejor, José parecía ser otro, después del pequeño encuentro gracias a Argezas , con la ley y los “poderosos” contactos que tenía el muchacho, de cualquier forma habían salido libres de ese problema y más aun, habían tenido transporte gratis hasta la casa de campo, Rose como niña pequeña parecía encantada en viajar en aquel armatoste que rechinaba de vez en cuando, todo para ella era nuevo, literalmente era una infante en ese mundo tan distinto al de ella, mas José sonreía, sonreía como hacía mucho que no lo hacía, se sentía bien, como cálido, ya que sentía el mismo cariño que un padre a su hija se había materializado ante él el producto de sus fantasías, de sus sueños anhelados de futuro.

La casa del campo fue otra cosa nueva que vio rose, había bastante espacio libre e incluso el perro cadavérico se sintió más libre, ya que a la primera oportunidad salió corriendo a “explorar” o mejor dicho a ver si había peligro alrededor, el policía joven se quejo de la sangre en la maletera, pero el viejo le hizo una señal de desaprobación y guardo silencio, ahora tenían libre los dos jóvenes para tener algo de “paz y tranquilidad” , lo primero que hicieron fue comer algo, cosa que rose agradeció, aunque fue ligero por que había visto “aquello” y le había llamado la atención, lo que había visto no era más que la piscina que para ella aprecia una gran tina de baño, el calor comenzaba a hacer sofocante y aun con la ligera armadura de la muchacha podía ver que la pasaba mal, José le ofreció bañarse en la “piscina” palabra nueva que aprendió la muchacha, después de buscar uno de los bikinis de su prima, José se lo entrego y salió dejando a rose que se colocara aquello que le habían entregado, José podía escuchar como la chica se sacaba la armadura y comenzaba a luchar contra el traje de baño ya que no comprendía donde iba cada cosa, después de media hora de infructuoso trabajo logro colocarse el traje de baño, aunque le parecía algo ajustado, después de conversaciones y algo de risa la chica se metió a la “tina” o piscina como le había dicho, la primera impresión fue refrescante, mientras avanzaba lentamente para no hundirse , en aquel momento sonó el teléfono dentro de la casa y José fue a atenderlo, no era más que la compañía pidiendo datos, cosa fastidiosa, pero necesaria, después de dar los datos José volvió a la piscina, pero rose no se veía en ningún lado, más cuando el muchacho se acerco pudo verla en el fondo, sin moverse, como flotando en el vacio ¿se había ahogado?

Las cosas en foro activo no iban nada bien, el computador se había dañado y los foros se habían caído, incluso noreth, parecía que todo era por el primer incidente, cuando los datos se habían modificado y corrompido, varios técnicos intentaban volverlo a colocar en línea, pero al parecer dos placas se habían quemado y necesitaban ser reemplazadas.

OFF
Spoiler:
Bueno comencemos por dar una disculpa por el retraso del mastereo, he tenido una y mil cosas y mi tiempo e imaginación han sido severamente cortadas, aun así espero que este mastereo no les desagrade, solo e interactuado con tres pj, con cami le dejare la misma acción, y le mandare algunas cosas por mp para que se guie, como siempre unas pequeñas explicaciones, sus pj aparentemente estarán muertos, no tendrán latido en sus corazones ni pulso, aun así no pueden llevarlos al hospital y si intentan reanimarlos no funcionara.

Próximo mastereo Jueves 1 de diciembre



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Re: Noreth Se Revela

Mensaje por Inuwel el Miér Nov 30, 2011 11:38 pm

Ambas corríamos apuradas y desesperadas aunque nuestros motivos eran completamente contrapuestos. Aquel ruidoso helicóptero que surcó los cielos le hizo pensar inmediatamente a Inuwel que se trataba de alguna criatura peligrosa y nada mejor se le pudo ocurrir que un dragón, y claro, yo evidentemente estaba más que segura que no lo era, mi único y real temor que me invadía de pies a cabeza en estos instantes era evidentemente la muerte de aquellos animales y la reacción de sus dueños frente a ese hecho, todavía no podía borrar de mis ojos la mancha carmesí de la horrible muerte que Inuwel le confirió a esos perros, fue toda una carnicería… no debía haberlo hecho, si, eran solo unos perros, pero le pertenecían a alguien y a fin de cuentas la culpa era nuestra por haber ingresado a un lugar privado, bien pudo Inuwel sacarme de ahí o noquearlos, ¿pero por qué los mató? ¿por qué ella era así de cruel y despreocupada?... bueno me olvidaba que solo yo tenía esa respuesta aunque no la encontraba, no sé en que estaba pensando cuando la cree…

Se detuvo de golpe y me soltó, volví a caer torpemente contra el suelo por aquel freno inopinado y no evité mirar de mala manera a Inuwel, hacía calor, me dolía la cabeza, tenía que cargar con ella para devolverla a su mundo y más encima ahora corría el peligro de que los dueños de unos perros vigilantes nos encontraran y luego tuviera problemas con la policía, mi mamá me castigaría si se entera de eso y ahí si que al carajo se me va la internet… Sí, estaba de mal humor y esta consideraba la opción de mandar a Inuwel a la mierda, no había hecho más que traerme problemas.

-“Vaya… ya se como debe sentirse Locrian”-Me dije sintiendo una ligera “culpa”, porque vamos, igual si existían… ¿o no?... ya no se que pensar.

Ella nuevamente adelantó sus pasos, yo me puse de pie, sacudí mis pantalones y le seguí, el detalle es que me había olvidado de un detalle como siempre pasaba cuando me fastidiaba; yo al tropezar mi celular cayó conmigo al suelo y rodó hasta la maleza y yo obviamente no me di cuenta de ello ya que estaba más pendiente de odiar a Inuwel que otra cosa, así que una vez que me puse de pie para seguir caminando mi celular quedó ahí… en la maleza… completamente marginado… olvidado… y sin saberlo me habrían de llamar desde él.

-Vaya…-Murmuré secándome la frente con el dorso de la mano, ya casi no quedaba nada para irnos de aquella parcela, eso, hasta que el ruido de una camioneta que se acercaba, lamentablemente no alcancé a sugerir que nos ocultáramos a tiempo y ambas vimos como la camioneta se detenía y baja un hombre con una escopeta en mano.

-“Mierda, mierda”-Murmuré abriendo los ojos expectante y palideciendo, ¿qué haríamos?, debía pensar en algo rápido antes de que Inuwel fuera la que hablara y metiera la pata.

-Déjame esto a mí… no hagas NADA –Le susurré bajito a Inuwel aunque no parecía querer hacerme caso

Inuwel resopló para pregonar-¿Por qué?, ese tipo anda con un arcabuz, es peligroso, hay que….-

-No-Dije a punto de gritarlo –No.. nada, en serio, confía en mi, de todos modos solo somos dos mujeres, nuestra apariencia frágil será suficiente para que no crea que matamos a esos animales tan fácilmente…-

-Di eso por ti-Agregó mirándome con una sonrisa burlona, yo simplemente ya con cero ánimos de discutir omití comentarios y miré al hombre alzando las manos.

-¿Qué sucede caballero?, no se de que habla…y baje eso... puede hacerle daño a alguien-

-¡Contesta? ¿y qué hacen metidas aquí?¿Y qué mierda es esa sangre que llevas en tu ropa? -Exclamó el hombre negandose a bajar el arma.

-“Diablos la sangre”-Pensé bajando la vista a mi ropa para luego levantarla de golpe, tenía que inventar algo, tenía que… que...hacerme la víctima, ¡claro!, tenía que darle a entender que fueron otros los que dañaron a los perros.

-¿Esto?-Dije indicando la sangre con la mano-Esto.. es… aghh –Me incliné sobre mi misma llevándome las manos al estómago donde justamente tenía manchas de sangre y solté quejidos poniendo cara de dolor, el hombre se quedó un rato quieto sin decir nada como si supiera que estaba fingiendo pero al ver que caía de rodillas y seguía quejándome de "dolor" este finalmente bajo un poco el arma para preguntar con voz seca y precisa-¿qué le pasa?-

Y antes de que Inuwel dijera algo yo me adelanté en responder- … es que tengo una herida, lo que pasa es que recién unos flaiter pasaron por aquí, estaban armados, y con suerte alcancé a escapar con mi amiga, luego vi que corrían, unos perros les siguieron, yo y mi amiga estamos muy asustadas, lo que pasa es que ambas no somos de aquí, vine a ver a una amiga que vive por aquí y nos perdimos entonces uno de esos flaiter nos trató de robar, a mi me acuchillaron...-

-Hijos de puta-Exclamó el hombre cayendo en mi mentira, y es que realmente era normal que los flaiter se pasaran a estos lugares para drogarse o esconderse -¿Necesitas que te lleve a tu casa?-Me preguntó con un deje de amabilidad aunque más bien se arrepentía de juzgar a dos mujeres solas como las causantes de semejante matanza, yo sonreí interiormente pero negué con la cabeza para levantarme torpemente y acercarme a Inuwel.

-No gracias, mi amiga me está llevando, además que no queda nada para llegar además que parece apurado...-

-Si po, si esos pendejos de mierda que dices tu mataron a nuestros perros... agh, bien, tengan ambas cuidado nosotros vamos a buscar a esos hijos de puta y le daremos su merecido-

Y cuando se subió a la camioneta y esta se marchó raudamente para seguir buscando a los ficticios flaiter me di el gusto de suspirar y mirar sonriente a Inuwel.

-Pude hacerlo más fácil-Comentó ella mirando sus uñas, yo negué con la cabeza ya hastiada, ¿cómo era posible que no entendiera que no toda solución tenía relación con muertes?, y sin decir nada más comencé a caminar.

Avanzamos unos minutos en silencio y ahí a lo lejos divisamos finalmente una Copec y una pequeña población con casas de dos pisos pero pequeñas, no obstante cuando íbamos ya cruzando la calle hacia la entrada de la casa siento que Inuwel no me sigue, me giro de golpe pensando que se escapó o algo y cual es mi sorpresa al no verla conmigo, enfadada comencé a correr hasta llegar a la salida de la calle pero no evité pegar un grito cuando la vi desmayada en la calle de cemento.

-Inuwel...-Me agaché lentamente para tomarle de la mejilla y darle golpecitos en la cara -Inu... Inu... despierta, vamos... no es momento de dormir... Inu... ¿Inu?...-Entonces tomé su mano y quedé expectante al notar que no tenía pulso...-Inu... Inu...vamos, ¡no es divertido!, despierta.... Inu despierta....No...-

¿Estaba muerta acaso?... No supe porque pero mis ojos me comenzaron a irritar,negaba una y otra vez con la cabeza incapaz de creer tal cosa... no, ella no podía morir... ella... no...¿¡por qué pasaba esto!?




http://www.cuentosdenoreth.net/t159-inuwel-y-la-luna-orgullosa-es-aplaudida-por-aullidos

Gracias Jose n-n
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La última Garra Gris

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Inuwel
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