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Noreth Se Revela

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Re: Noreth Se Revela

Mensaje por Illua el Jue Dic 01, 2011 8:36 pm

Illua, Alex, y yo corríamos por las calles, queríamos alejarnos un poco. No tuvimos mucho problemas. Algunas personas que nos miraban raro solamente, nada importante. Alex y yo teníamos la extraña costumbre de hacer carreras espontáneas de vez en cuando, y nunca habíamos tenidos problemas. La gente en nuestra ciudad pasaba de todo lo que no les afectase directamente. Al fin y al cabo, a mi hermana la habían robado en una calle concurrida. Bueno, más que robar, atracar... Y nadie la miró siquiera... Ay mundo... A donde te conduce esta humanidad tan poco... humana... En la que algunos animales pueden a veces demostrar ser más "humanos" que nosotros mismos.

Pero yo seguía corriendo, ya faltaba poco. Habíamos pasado la zona de las casas individuales, y ahora estábamos en una larga y solitaria calle. La conocía, pasaba por ella todos los días cuando volvía del instituto. Generalmente estaba vacía, apenas unas pocas personas pasando por ella. Por eso creaba una sensación de inseguridad, que de cualquier esquina saldría un atracador. Pero sabía que era una calle más, al fin y al cabo, llevaba cruzándola más de cinco años y aun estaba por llegar el primer incidente en ella... Jamás creí que llegase tan pronto.
Illua lanzó un quejido, y al momento escuché un golpe a mi espalda. Me di la vuelta sobresaltado, y descubrí a la mujer de cabellos azules tirada en el suelo.
Ahogué un grito y corrí los pocos metros que me separaban de ella. Me arrodillé a su lado, y la sacudí un poco para ver si reaccionaba.
Pero no recibí respuesta.

Mi corazón parecía querer escapar de mi pecho. ¿Que había pasado? ¿Una caída? No había nadie cerca, ni heridas en su piel, por lo que la única explicación parecía esa. Estaba nervioso, asustado, no comprendía que había pasado. Alex llegó a mi lado, también parecía extrañado. Tomé la muñeca de la mujer, y la rodeé con el dedo indice y anular... Buscando el pulso que no encontraba.
Aquello me hizo sentir mi corazón latir con más fuerza. Lo notaba en mi garganta. Un sudor frío empezó a caer por mi frente... No podía estar muerta... De pronto, me fijé en la marca que tenía en su piel. Ese era el sello que había conseguido en W.A. , lo cual significaba... Levanté su manga y me encontré con el brazalete de cronos. Era la prueba definitiva. Ese objeto solo saldría si estaba muerta... Lo rodee con mis brazos y estiré...

...

El metal salió de la blanca piel de Illua con facilidad, sin oponer resistencia alguna. Palidecí como nunca, mirando el objeto.
Ella... Muerta... Jamás lo imaginé, menos aún por una caída. De mis ojos empezaron a salir pequeñas gotas de agua, que los humedecieron, y apenas unos instantes después resbalaron por mi mejilla.
¿Que sucedía? ¿Acaso no puede un hombre llorar?
Sentía un vacío en mi corazón, que seguía latiendo con la fuerza de un titan. Pero aun así siendo insuficiente. Aquel vacío fue como si mis funciones hubiesen bajado al mínimo... No sentía nada en mi interior, solo vacío... Mi garganta fue rellenada con un amargo fluido. Como si se me cerrase con un tapón de amarga realidad. Casi no podía respirar, y mi mente... Estaba colapsada. Aquello solo me había pasado dos veces antes... Cuando me dijeron que no volvería a ver a Matias, y cuando mi tía murió... Los momentos que más amargor habían traído a mi vida.

Illua era parte de mi, era muy importante. Mi segunda favorita. Su forma de ser. Su pensamiento. Toda. Y ahora la tenía muerta a mis pies. A esa persona que tanto quería y por la que tanto sufría... Miré a Ziggo. Ahora que Illua no estaba... ¿Que pasaría con sus mascotas? Zarandee al demonio, pero tampoco respondía. Quedé extrañado, y decidió llamar a sus otras cuatro mascotas, pero tampoco respondían. Parecían haber... Muerto todas. Me sequé las lagrimas con la manga de mi camisa. Allí pasaba algo raro. No creía que cinco fantasmas hubiesen muerto con una caída. era inverosímil. Ya dudaba de la muerte tan sencilla de la cronomante, pero eso se pasaba. Mas, estaba alterado. No podía pensar.
Debía hacer algo. Saqué mi móvil y llamé a una ambulancia. Podía que aún se pudiese hacer algo. Y tras contestar a las estúpidas preguntas, me dijeron que ya estaban en camino.

Ahora que había llamado a la ambulancia, me percaté levemente de que me había creado una solución a los problemas, por el momento...
Podía mantenerme al lado de Illua, descubriendo que había pasado. Pues con la muerte de los fantasmas, dudaba que aquello hubiese sido normal. Algo raro había sucedido. Tal vez no hubiese muerto del todo. O eso me decía a mi mismo, como una simple esperanza. Algo a lo que aferrarme. Posiblemente, si hubiese sido Scart y no ella quien hubiese encontrado a mis pies... No se si mi cordura hubiese aguantado tan bien. Además, sucedía algo que me beneficiaba. Al llamar a las ambulancia, disipaba toda sospecha sobre mi, me alejarían del luchar, y con la muerte de Ziggo el demonio parecía, y era, solo un muñeco.
Seguí allí con ella. Alex me intentaba animas. Seguramente imaginase lo mal que lo pasaba. No creo que pudiese empatizarme perfectamente, pero sabía que estaba mal.

Cuando mi personaje favorito murió en un foro anterior a Noreth, lloré. Era el primer personaje que perdía. Era parte de mi, como si un trozo de mi alma se evaporase. Pero eran solo palabras, y lo conseguí superar relativamente... Ahora volvía a tener ante mi a otro PJ que se había hecho un hueco en mi corazón. La diferencia era que ella era de carne y hueso.
Me quedé mirando el brazalete. Illua no toleraba que se tocase su katana o su libro, incluso muerta. Pero aquel brazal, no le importaría. Me lo coloqué en la diestra y lo dejé allí, y bajé mis mangas, tal vez me fuese útil.
Finalmente la ambulancia llegó. Escuchaba su sirena cada vez más cerca, y pronto vi el vehículo. Pero de pronto, una voz apareció en mi cabeza... Era Illua... Tenía la costumbre de tener a mis personajes en el interior de mi cabeza. Me ayudaba a meterme en su piel, y comúnmente me dedicaba a hablar con ellos, o escuchar como ellos lo hacían. Llevaba haciéndolo desde hacía... ¿Años? Si, posiblemente. Y en aquel momento, Illua se dirigía fríamente a mi, como nunca antes lo había hecho.

-No me abandones... ¿De verdad me crees tan débil? No lo hagas... Recuerda esa frase... "Un ser nunca muere mientras haya alguien que se acuerde de él"
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Re: Noreth Se Revela

Mensaje por Rose Atillart el Mar Dic 06, 2011 11:21 pm

Cuando por fin logro abrir la puerta del campo, que tiene el cerrojo algo oxidado, pasamos por el “jardín” delantero, que no es más que un montón de piedras esparcidas a modo de alfombra para tapar la tierra. A la derecha queda apilada la leña para el invierno, dado que mi “amada” familia tiene por costumbre venir a pasar aquí las fiestas navideñas, y a la derecha está el pozo, de más o menos un metro de diámetro por unos trece de profundidad, lleno hasta la mitad según creo recordar. Está cerrado, con la tapa de metal que tiene para evitar caídas bajada y una enorme piedra para que los niños no levanten la tapa encima de la misma, y menos mal, pues aunque no me agrada reconocerlo cierta película de cierta niña del pozo me dejó algo traumatizado al verla cuando apenas era un crío. El sonido de las piedras al ser desplazadas por mis pies y los de Rose apenas es nada comparado con el que hace Argezas, el cual provoca que el perro de la vecina ladre, por suerte, no está mucho tiempo en la parte delantera y pronto echa a correr hacia los naranjos, a ver si queda atrapado bajo un tonel de naranjas, así por lo menos estará quietecito. Al abrir la puerta la casa, hecha de metal y bastante gruesa dado que en mi familia todos somos unos obsesos de la seguridad, entramos a la casa que, como de costumbre, está hecha un asco ¿Por qué? Muy simple, allí suelen ir mucho mis primos, de los cuales ninguno llega a los diez años, así que hay juguetes por todos los lados a excepción de mi habitación, donde les tengo totalmente prohibido entrar bajo pena de colleja. Sorteando juguetes y demás mierdas infantiles, llegamos a la nevera, la cual abro para sacar algo de comer para mí y para Rose, aunque más por ella, que no ha dejado de frotarse el estómago desde que salimos de mi casa… ¿Le habría sentado mal el dulce? No lo creo, pero aun así me quiero asegurar, así que le paso un zumo de naranja, natural obviamente, no quiero cargármela por darle demasiados conservantes y demás cosas de los alimentos “modernos”, y algo para comer, un bollo salado, así por lo menos recuperará algunas fuerzas: -¡Gracias! – dice mientras comienza a beber y comer, que mona es… suspiro y me quedo mirando por la ventana hacia el jardín trasero, la piscina, y ella no tarda también en verla: -¡Wow! – exclama levantándose y dirigiéndose a la ventana, en la cual se apoya -¿Qué es eso? ¿Una tina? ¿La bañera de un troll? – no puedo hacer sino reír por sus preguntas: -No Rose es…Como una terma pero de agua fría, viene bien para refrescarse ¿Sabes? – le guiño un ojo y veo como quiere salir corriendo hacia la piscina. En un principio la dejo, pero en apenas un segundo recuerdo como se baña ella, desnuda, ergo, erección para mí, ergo, mal trago, jodidamente malo, así que la retengo con una mano en el hombro: - Espeeeera Rose, primero tienes que ponerte una ropa especial para… - me llevo las manos a las sienes – Para que yo no pueda verte desnuda ¿No quieres eso verdad? – niega bastante sonrojada y sonrío de nuevo mientras entro a mi cuarto, el cual, durante algunas noches de verano, comparto con una de mis primas segundas, de más o menos la edad de Rose.

Rocío, mi prima, suele ir allí al menos un par de semanas cada verano desde que tenemos el campo, así que se deja allí siempre un bikini y un traje de baño. El primero es de color rojo y con un sostén que deja ver un poco, tal vez demasiado para mi gusto (en esta ocasión) su pecho, de escote amplio y que marca más de lo que debería. Y el segundo es dorado, color oro, y parece estar hecho de escamas de pez que no son más que lentejuelas y demás. Ese se lo pone menos, pero enseña algo menos que el primero, el problema es que, si bien tiene bastante pecho, Rose tiene un poco más al ser más baja, así que el aro no alcanza a cerrarle bien, y como no quiero que pase lo ya antes descrito, acabo por darle el bikini, que parece un set de ropa interior rojo, y salirme de la habitación para no ver como se cambia. Mientras que ella lucha con el traje de baño porque le ha gustado más, no me ha costado verlo en sus ojos, yo me voy al cuarto de mis abuelos y busco por allí uno de mis bañadores, sé que lo he dejado en esa habitación, me lo quité mojado y no me apetecía llevarlo al cesto de la ropa sucia, así que lo escondí por algún lugar. Reviso los cajones, el armario e incluso debajo de la cama, donde no hay más que polvo y suciedad, nadie limpia allí por lo visto: -¡Lista! – grita Rose mientras que se asoma por la puerta de la habitación mostrando su hermoso cuerpo sólo cubierto por el bikini, que le viene un poco pequeño, bueno, eso es normal. No me detengo mucho a observar su pequeño pero bellísimo cuerpo, tal vez si fuera otra si me fijaría en las caderas o el pecho, en el movimiento de su trasero mientras camina, incluso aunque fuera mi propia prima Rocío la que se viera dentro de ese traje, porque la verdad es que está bastante buena, pero siendo Rose no soy capaz, no me siento capaz mejor dicho, es como mi hija la quiero demasiado para pensar en eso y eso… sólo me ha pasado con una persona… en fin, antes de ponerme a llorar le sonrío de nuevo y le señalo la puerta que hay al lado del baño –Abre esa puerta y ya te puedes ir bañando, yo enseguida iré ¿Vale? – asiente y rápidamente va a abrir la puerta para después salir escopeteada hacia la piscina, lanzándose bomba y salpicando agua por todo el lugar. La miro desde la ventana y sonrío al ver como nada con tanta elegancia, parece que lleve haciéndolo toda una vida… Bueno, claro… toda su vida… ¿Qué no habré descrito de ella? La adoro, y, aunque me duele como mil dagas en el pecho, al quiero devolver a su casa, a su mundo y a su universo, no es justo que lo esté pasando mal al tener a Nogard lejos, bueno, al menos eso ella no lo sabe.

De nuevo meto la cabeza por la ventana y empiezo a buscar el puñetero bañador con el que, por fin, tras minutos de búsqueda doy ¿Dónde? Dentro de la almohada. Yo y mis rebuscados lugares para esconder las cosas, cualquier día esconderé algo que de verdad me hará falta y acabaré por palmar por culpa de eso. En fin. Mientras me estoy quitando la camisa para lanzarme de cabeza a la piscina una vez llegue me asomo de nuevo por la ventana. Ya nadie chapotea, no se escuchan las risas de Rose ni tampoco sus brazadas. Estará buceando. Me quedo unos segundos, unos cinco, mirando por la ventana para ver si sale, la quiero ver salir como una sirena, me hace ilusión. Sin embargo, por más que miro, no pasa nada, y el agua poco a poco se calma… si el agua se calma quiere decir que nadie se está moviendo, lo cual es malo. ¡Mierda! Sin darme un solo instante para pensar en algo mejor que lo que tengo en mente me dirijo hacia la piscina y al ver el cuerpo de Rose tendido en el fondo me lanzó a por ella, sacándola casi en el momento. Pesará unos sesenta kilos, además de la resistencia del agua, pero ahora mismo mis latidos están acelerados, de nuevo la adrenalina recorre mis venas. Soy una persona pesada, físicamente hablando, tengo algunos kilos de más y eso, en momentos de tensión donde la adrenalina se dispara, se traduce en una fuerza mucho mayor que la de una persona normal, dado que tengo más peso que movilizar, así que llevar a Rose a la zona poco profundo no me cuesta demasiado, prácticamente la llevo con el impulso de mi propio lanzamiento. Al llegar a las escaleras rápidamente las subo, por suerte son en pendiente y de roca granulada, que impide el deslizamiento, para tenderla en la hierba, lo más recta que puedo. No noto que se mueva su pecho al respirar porque… No respira. No joder, no, delante de mí no, ella no. ¿¡¡¡Por qué!!!? ¡Mierda mierda mierda y más mierda! Rápidamente acerco mis labios a los de ella y le insuflo aire con fuerza apartándome a los pocos segundos y presionando varias veces con fuerza en la parte plana de su pecho: -Uno, dos, tres, cuatro. – la vuelvo a besar y le paso aire. Posiblemente si despierta me cruce la cara y me odie, sí, pero estará viva, que es lo que quiero ¿Miedo a que encuentren el cuerpo? Ni pienso en eso ahora; es mi hija, está sin aire y tengo que hacer algo, aunque sea darle mi propia vida.






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Re: Noreth Se Revela

Mensaje por Doctor Ivo Robotnik el Miér Dic 07, 2011 3:47 pm

“La muerte solo es el comienzo,
No de sufrimiento ni amargura,
Si no de algo diferente,
Difícil de explicar, místico e irreal,
El comienzo de nueva vida,
Aun cuando la anterior a dejado de existir”

Christian Chacana 07 de diciembre de 2011


Cuatro destinos se entre mesclaban, por manos invisibles, garras que desgarraban la noche próxima a llegar y que con ella nuevos retos llegarían, mas no todos volverían a ver el amanecer, no todos volverían a tener su mente en calma, cuando el reloj diera los campanazos y por todo el mundo se levantara la luz y la oscuridad. Quien conocería la verdad tras aquellas apariciones, en el pequeño lapsus en que esas entidades habían tocado el mundo físico todo había comenzado a girar, los engranajes aceitados, giraban sin cesar, mientras cuatro pequeñas cuñas esperaban detenerlo, pero ese acto no solo significaría que la maquinaria dejaría de funcionar … si no que también serian tragados por el mundo donde habían sido creados y que en este, iban de la mano de sus propios creadores, que con mentiras los habían engañado, pero la oscuridad, los sueños serian muy diferentes en esta ocasión.

Illua… señora del tiempo, con el anhelo de ser una diosa … ama de Khamja, señora del brazalete de cronos … tantas cosas … mas ahora nada, con su muerte se llevo la existencia de muchos más, pero frente a ella, un joven llora, derrama lagrimas de amargura y tristeza … lagrimas que sin saberlo serian las que salvarían a su creación, que destino cruel es aquel que separa su creación de su creador … mas no sería por mucho tiempo, la llamada tubo respuesta y en breve llego una ambulancia, con todo cuidado le tomaron el pulso, sus signos vitales … su respiración, los minutos pasaban ante la mirada de Salvador … as aun cuando intentaron reanimarla no hubo caso … estaba muerta, las preguntas llegaron, mientras el muchacho estaba entre el estado de shock y tristeza absoluta, después de constatar de que era una extranjera y de que darían aviso de su deceso, la subieron a la ambulancia, junto con salvador y Alex, las lagrimas amargas no se contuvieron en aquel momento, con la impresión de Illua bajo aquella manta blanca, durante los minutos del trayecto intentaron hacerle preguntas a salvador, mas este no podía responder mientras mantenía la mirada perdida en el blanco frente a él, Alex debió de responder, cuando llegaron al hospital pasaron al revisión, le tomaron los datos a ambos jóvenes y debieron esperar mientras trataban de identificar a la mujer, entre esos momentos ambos jóvenes se pudieron escabullir y quedar frente a la mujer, la cual sin vida estaba sobre una mesa de metal, sus ropas habían sido removidas, despojándola de su tan amada katana y de su libro, los cuales estaban ordenados con cuidado en una mesa no muy lejos, se podía distinguir sin problemas la figura desnuda de Illua bajo la sabana … los minutos pasaron mientras se hacia el silencio, tantos recuerdos se arremolinaban en la mente de salvador e incluso la propia voz de Illua resonaba en su mente … el reloj marco la hora y la luz se apago, envolviendo todo en penumbras.

Tanto Camila como Inuwel se habían salvado de ser acribilladas, mas aun faltaban muchas cosas en aquella aventura que recién comenzaba, Inuwel la licana, hija de la luna, la gitana danzante y muchos otros apodos, cerraría sus ojos hasta que el reloj diera las campanadas, en un instante su cuerpo se desplomo, sumergiendo su mente en la más fría oscuridad, mientras que en el mundo real, Camila corría hacia ella, golpeando suavemente sus mejillas para que reaccionara, mas esta reacción no sucedería, quizás el hecho de no sentir su corazón hizo que una gota de sudor frio recorriera su frente y espalda, aquella misma sensación fue la que la obligo a agarrar a la muerta y llevarla hasta la casa, esperando que nadie viera eso, ya que arrastrar un cadáver podría ser difícil sin levantar sospechas, Camila sentía un apretón en el pecho, como si le hubieran arrancado algo con esa situación, por fin pudo después de unos minutos arrastrando a Inuwel, llegar a la casa, ahora había que saber que decidir … el cuerpo estaba ahí, frente a ella, sin vida, sin un latido … literalmente muerta.

José no tenía mucha mejor suerte, encontrar a rose, como una piedra bajo el agua había sido un golpe muy duro y más cuando después de hacer las maniobras de rescate esta no reaccionaba, una y otra vez insuflo aire desde sus labios, una y otra vez presiono su pecho, tratándola de reanimar … pero anda, no reaccionaba, ni siquiera se podía ver al maldito perro por algún lugar … quien sabe cuánto tiempo estuvo intentando reanimarla, mientras el sol se movía las lagrimas no dejaban de caer, las palabras se entrecortaban, el sudor por el esfuerzo caía mesclado con las lagrimas de unos ojos empapados … pero nada … ahí estaba sin vida … su sueño, su creación, su hija y parte de si … sin vida, sin razón …

Mas quien lo peor lo llevaría seria Francisco, no por sus actos si no por los de Egates, había sido también un desmayo o aparente muerte, ahí estaba tirado en el piso, sin vida, con el rostro contra el suelo, rápidamente intento que reaccionara, mas sus intentos fueron en vano, no importaba cuanto lo sacudiera o zarandeara, no había forma, su cuerpo estaba inerte, y lentamente sentiría que se enfriaba, en una acción estúpida agarro el cuerpo del hombre y lo arrastro a los baños, no era bueno que si alguien lo viera intentara llamar a la policía o a una ambulancia.

La puerta se abrió y apareció francisco con Egates arrastrando por el suelo, con algo de nerviosismo cerró la puerta, intentando reanimarlo, bombeando su pecho, golpeando su rostro para que reaccionara, mas no se podía hacer nada … absolutamente nada … estaba muerto y aquello podría ser más complicado de lo que podía pensar…

Mas pronto cambiaria todo, después de varias horas nuevamente el servidor se colocaba en línea, después de horas sin conexión noreth volvía a estar funcionando y con ello algo sucedió, salvador el cual estaba afectado y mucho con la muerte de su personaje casi se cae de espalda cuando súbitamente desde la camilla de metal Illua se levanto, dejando que la manta que la cubría cayera hasta su cintura, dejando sus curvas al aire, Alex no pudo evitar abrir la boca impactándose con el espectáculo, el cual duro poco, ya que Illua rápidamente se cubrió con la manta blanca y miro de forma asesina a ambos muchachos para ella tan solo había sido un parpadear, y las horas no habían sido nada para ella, Ziggo reacciono con su peculiar sentido del humor, haciendo un ligero comentario de la situación y recibiendo una reprimenda de su ama, las cosas podrían definirse como alegres y a la vez complicadas, ya que había que explicarle a Illua que había sucedido y de paso, darle algo de ropa para que cubriera su no menos apetecible figura…

Por otro lado las horas habían pasado para Inuwel y Camila y la noche había caído, con ello la luna había salido y aquello no era bueno … por lo menos para la licana que súbitamente se despertó, aterrando a Camila y casi matándola del susto, mas no por el simple despertar si no por el grito de la licana, al sentir que todo su cuerpo se llenaba de pelos, incluso en los rincones más oscuros de su anatomía, pero no era una transformación simplemente, no había perdido su apariencia humana … pero ahora tenía mucha similitud con los famosos hombres lobos de los circos, ya que todo su rostro estaba cubierto de pelos marrones e incluso sus pechos parecían una gran mata de pelaje, Inuwel estaba aterrada, ya que, acostumbrada a su forma lupina aquel cambio, le parecía asqueroso … y la duda seria si se quedaría así durante todo ese tiempo.

José había estado casi una hora sin parar tratando de reanimar a Rose, cosa insana para cualquiera pero no para el que era su padre, mas cuando un reloj silencioso dio su campanada rose abrió sus ojos, dando una larga exhalación y volviendo a llenar sus pulmones, aunque le dolían las costillas a horrores y sentía un sabor extraño en la boca, mas antes de que pudiera decir algo fue abrazada por José que no podía evitar dejar salir sus lagrimas al apretar a la chica contra su pecho fuertemente, la pesadilla había terminado … por ahora.

Pero la verdadera pesadilla estaba por verla y sentirla francisco … las horas pasaron y antes de que se diera cuenta el sol se oculto, cosa sin importancia en el mundo real, pero en noreth … y con un licano era de preocuparse, un grito de dolor hizo que mirara a Egates, cuando su espalda se arqueaba y su pecho se hinchaba, sus facciones dejaban de ser humanas, dejaban de ser conscientes, pelaje y músculos, garras y zarpas, un hombre lobo frente a él, en el peor momento había cerrado la puerta, ya que un fuerte golpe lo hizo caer al suelo con un dolor atroz en su hombro, ahí estaba … su brazo dislocado y la sangre fluyendo de varias heridas profundas, lamentablemente las cosas no quedaron hasta ahí, y viendo bien al licano, un miembro venoso se balanceaba entre sus piernas, con mucho más temor francisco intento correr, pero las garras del licano lo agarraron y antes de que pudiera decir algo, el miembro de Egates presiono su trasero y perforo sus intestinos, un grito de dolor y agonía salieron de sus labios cuando sin piedad, el licano comenzó a cogérselo, mete, saca, mete, saca, sin parar, profundamente con aquel trozo de carne dura, la sangre podía sentirse entre sus piernas, mientras su cuerpo se retorcía entre el dolor y el shock emocional, mas no todo terminaría ahí, ya que como un canido, aun faltaba lo principal … y aquello surgió, la famosa pelota de los perros … la cual doblaba en un solo punto el grosor del miembro del licano, las garras de la bestia se aferraron del cuerpo de francisco que convulsionaba y presionándolo fuerte contra su miembro, la poca conciencia que tenía el joven se perdió al sentir como su piel y carne se abrían para que entrara aquel trozo de miembro, después de eso francisco solo se quejaba, sin fuerzas por la pérdida de sangre, mientras sin detenerse el licano se lo cogía una y otra vez, no demoro mucho en que sus tripas fueran inundadas del semen espeso del animal, mas sus gritos habían llamado la atención y sin falta uno de los encargados del terminal llamo a la policía, la cual haciendo presencia en el lugar, y hecho abajo la puerta, lo que encontraron no pudo ser escrito en el informe, francisco estaba todo ensangrentado, aun vivo, mientras su propio personaje convertido en una bestia sedienta de sangre y sexo lo penetraba violentamente, las armas se desfundaron y los disparos hechos, demasiados para el licano que con cerca de 24 balas en su cabeza y pecho caía muerto al lado del cuerpo convulsionando del chico … cuando intentaron separarlo del animal, de su trasero un rio de sangre, carne y semen broto y con ello la vida del muchacho.



[Off]

Spoiler:
Bueno que decir de este turno, cada uno tiene una situación nueva, algunas graciosas, otras de miedo y algunas de júbilo, de cualquier manera aprovechen este turno, en el próximo no habrán problemas, así que tómense una taza de té, un manqueque los chilenos y un bollito de canela los españoles, por que terminaron por ahora los problemas y comenzara un par de post relajados, hasta que se me ocurra como joderlos aun mas xD, con respecto a lo ultimo … Egates murió en el tema de Khaelos, no me mando ningún mp y eso que espere casi una semana más, cosa que José me pidió para postear, así que muere violado por Egates, ega muere baleado y fin de la historia mauajajaja … bueno, cualquier duda, mp o lo que quieran, estoy en el MSN xD, y el próximo mastereo seria el miércoles 14, así que aprovechen, si me postean antes, hago el mastereo antes xD, eso sería todo.



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Re: Noreth Se Revela

Mensaje por Illua el Jue Dic 15, 2011 6:37 pm

Tenía un nudo en la garganta ¿Que no la abandonase? ¿¡Quien se creía que era!? Jamás... Yo jamás la abandonaría... Las lagrimas brotaban de mis ojos como si estos fuesen una fuente de salada agua, cuyo contenido se desbordaba, cayendo por mi mejilla y despegándose de esta para precipitarse al suelo y a la ropa de mi creación.
¿Cuanto tiempo había invertido creándola? Días... Su ficha, su psicología, habilidades y estadísticas, una historia interesante... ¿Cuanto tiempo había invertido mejorándola? Partidas, muchas partidas que habían ido forjando la mentalidad de Illua lentamente ¿Cuanto había gastado en pensar su futuro? Muchas horas imaginando múltiples situaciones... Embarazada... Jugando con su hijo... Conquistando el mundo... Versión Diosa... Enloquecida... Tantas cosas había imaginado, pero... ¿Por que esa? ¿Por que su muerte?
¡¿Por que la única que jamás imaginé?!

Mis personajes... Amé... Amo... Y amaré a mis personajes. Son mi pasado, mi presente y mi futuro. Si bien tengo asumido que podían morir en el rol. Si bien lo he aceptado. No es algo que me agrade. Imaginar... Tan solo imaginar las muertes de mis personajes favoritos se me hace tan doloroso...
No digo que no vayan a morir. Siempre está ese riesgo... Lo que digo, es que cuando llegue ese momento, me dolerá. Perder personajes siempre me dolió como perder partes del alma misma.
Pero eso jamás ha sido un obstáculo. A pesar de la muerte de esas personitas que circulan por mi cabeza, creándose y moldeándose. Siempre, absolutamente siempre he seguido adelante. Si bien no se puede reemplazar un personaje con otro, pues he perdido algunos, si bien siempre los recordaré y rememoraré la pena de sus muertes... Siempre he vuelto con otro, más cargado de energía, dispuesto a mejorar, a mejorarlo a él.

Pero aquella situación no era lo mismo. Podía tocar a Illua, sentir su piel enfriándose. Podía escuchar a los médicos saliendo de su vehículo preparándose para llevarse a Illua.
Aquello era mucho más real que cualquier otra muerte. Podía sentir como el frío tacto de la parca me empujaba del hombro, haciéndome notar su presencia... Incluso podía notar el espíritu de Illua, su esencia, y no la mágica, en sus ojos de iris azul.
Antes de que me diese cuenta, estábamos todos en el interior de la ambulancia camino del hospital. Los médicos intentaban reanimarla, mientras yo simplemente miraba al vacío. Con la mirada perdida y mis ojos fijos en el cuerpo de Illua, como si estuviese hipnotizado. De vez en cuando tomaba aire con fuerza por la nariz, como si me sorbiese los mocos, dando señales de que yo si estaba vivo... Aunque el Shock...

Parecían preguntarme algo, pero no les decía nada, ni siquiera les escuchaba. Solo los oía, como el rumor del mar de fondo... Perdido en los confines de mi propia mente como si en un laberinto me hubiesen encerrado...
Y finalmente llegamos al hospital.
Nos obligaron a bajar de la ambulancia, y seguí la camilla que llevaba un hombre ¿O era una mujer? Ni idea, no me fijé bien en ello. Solo veía la camilla sobre la cual descansaba el tapado cadáver de mi Illua...
Pero tras meterla en una habitación, cercana al tanatorio, nos pararon unos hombres, pidiéndonos los datos... Con una iracunda mirada los fulminé, sin dejar escapar un solo sonido de mis labios los empujé a un lado usando toda mi fuerza, que no era poca, aunque no lo supiese, y me quedé en la puerta, rozando su frío metal con la mano. Alex les explicó mi situación, y que era mejor dejarme. Era sin duda una buena decisión.

Si me habían apuntado a karate - Karate... Vaya... se me había olvidado, era miércoles, debería haber ido... Bueno, no pasa nada, no pasan lista ni nada como en el instituto, y había faltado otras veces, no era problema... - no había sido por simple hobbie, si no... Para controlar mi rabia. Desde bien pequeño, enfadarme demasiado solía suponer acabar con varios litros de sangre menos en el cuerpo, sin duda, daba miedo, según decía incluso mi familia, era como una bestia... Y digo decían, porque nunca recuerdo que hago cuando me enfado... Pero La cuestión, es que después de que Alex les dijese que esa mujer era mi tía japonesa que había venido de visita, conseguimos escabullirnos y entrar en la habitación.
Me acerqué a la mesa de metal, fría como el mismo hielo, y me senté en una silla al lado de esta, tomando una mano de la mujer y mirando su cadáver con una tristeza que no mostré nunca... Mostré... Siempre ocultaba mis sentimientos ¿Por que? No lo se aún... Pero en esa ocasión me fue imposible permanecer impasible. Todo tenía un límite.

Pero algo sucedió... Repentinamente, Illua se incorporó, como si se tratase de un zombie - Irónico, recordando que Illua Odia profundamente a los zombies - tomando una bocanada de aire, como si la vida hubiese entrado en sus pulmones repentinamente. Y en cuanto se percató de la situación, se cubrió rápidamente con la manta blanca, evitando que Alex se quedase embobado con el cuerpo de la cronomante...
Mis manos no me respondían... ¿Era una alucinación? Cualquiera diría que había bebido mucho, o que me había fumado algo raro... Pero... Ni bebo ni fumo ni me drogo ni nada... Lo considero tan estúpido como darse cabezazos contra la pared.
Pero, tras unos segundos me fue imposible contenerme, y estallando en lágrimas, eta vez de alegría, la abracé con fuerza, dejando algo aturdida a la mujer por la precipitación...
Tras dos segundos, tuve suficiente contacto y me separé, carraspeando antes de que Illua me diese una bofetada o me matase, y recobré la compostura. Lo primero que hice fue mirar a Alex, que había dejado inconsciente a Ziggo de un tshuki por hablar. Mejor, callado se veía menos feo.

-De primeras, Alex, mira a otro lado, es Illua, recuerdalo, no te la machaques mentalmente... Mejor que no asome nada entre tus piernas o te lo cortará-Luego corrí hacia la mesa donde estaban las cosas de Illua y se lo dejé todo en sus piernas para darme la vuelta. Hablaría con ella, de espaldas, no quería ser estéril.-¿Que te pasó? Estábamos corriendo y... Te... Moriste... Caíste sin vida al suelo, no te latía el corazón, Ziggo estaba igual, no estabas viva... Me... Me has preocupado

-¿Pero que dices? Estaba corriendo hasta hacía solo unos segundos...-Dijo ella, pero pareció percatarse del reloj analógico de la habitación, y quedó muda unos momentos.-Espera... No... No puede ser... Que... ¿Que me ha pasado?

-¡Eso te he preguntado yo! ... Bueno, da igual, colócate la ropa y larguémonos de aquí... Mm... ¡Oh! ya se como hacer que nos dejen salir. Ya pensaremos después que es lo que sucedió aquí

Tras unos momentos, la mujer estaba tal y como siempre, y salimos todos juntos de allí... Lo primero que pasó, fue una mirada de asombrosa sorpresa por parte de los médicos. Uno, el que nos había tomado los datos, se acercó a Illua y la empezó a examinar, pero pronto esta se libró de sus manos y le empujó para que se alejase de ella. El hombre se me quedó mirando con los ojos abiertos como platos.

-¡Estaba muerta! ¿Como... Como está ahora...? ¿¡Que hicisteis!?-Dijo como si me interrogase.

-¡Tranquilícese! Fue todo un error... Mi tía es Japonesa, como le dije, y cuando despertó, tras pegarme un susto de muerte, comprendí lo que había pasado. Esta mañana comió fugu, se le conoce como pez globo. Si se corta mal, el veneno que tiene puede matar a alguien, pero a veces, por su poca concentración, causa catatonia. Sabrá supongo, que ello reduce las funciones corporales al mínimo y que parece realmente muerte... Créame, yo me he asustado más que usted... Perdonen el malentendido...-Dijo bajando la cabeza apenado, como todo un actor... El hombre me miró incrédulo, y me vi obligado a añadir algo más.-Oh vamos ¿Que si no? ¿Es un zombie? ¿De veras se cree todo eso? Dioses, y a mi me llaman friki por gustarme los juegos de rol y leer mucho... Pero al menos se que mi tía no es un zombie...

El hombre se quedó unos instantes paralizado, y finalmente suspiró dándose la vuelta y marchándose. Con alegría, salimos del hospital y nos pusimos a caminar de vuelta a... A casa de vi, estaba bastante cerca, solo había que seguir recto cruzando unas cuantas calles.
Yo estaba terriblemente contento ¡Illua estaba viva! La vida había vuelto a correr por mis venas, como si sangre nueva se hubiese formado. Pero entonces recordé el brazalete de cronos... Lo tenía yo... Pero...
Tragué saliva... ¿Podría quitármelo? Tal vez funcionase conmigo igual que con Illua y no pudiese retirármelo por nada...

-Por cierto Illua... Como caíste muerta, para comprobar si de verdad habías muerto, o si simplemente te desmayaste, intenté quitarte el brazalete de cronos, ya sabes... No se puede quitar... Y... Como salió lo guardé yo.-De pronto, sentí la mirada de Illua fulminarme con una ira casi palpable.-¡Perdona! Debía comprobarlo, estabas... Me habías preocupado. Además, es solo un brazalete, si fuese el libro se que me habrías matado ya, o la katana. Pero esto no es demasiado... ¿No?

-... Te lo pasaré... Por esta ves-Dijo Illua a regañadientes... Uf... Por suerte seguía prefiriendo una guía informativa a un brazalete.-Pero quiero que me expliques algo... ¿Por que te preocupaste tanto? ¿Que tengo yo que ver contigo para que llores por mi? Y no me hace falta saberlo, reconozco esos ojos enrojecidos y húmedos...
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Re: Noreth Se Revela

Mensaje por Rose Atillart el Jue Dic 15, 2011 7:33 pm

Recuerdos de cristal... de aquello que ocurrió...
qué lejos queda todo cuando se siente dolor.
Condenado a morir, nada que negociar:
la vida es un juego y todo tiene un final.
Dicen que pronto partirá a ese lugar
donde no hay mal ni pasa el tiempo.
Él no cree en milagros, sabe que querer es poder:
aquel que nada quiere, nada puede obtener.

No… Esto no ¡Lo que sea menos esto! ¡No! ¡Joder, joder, joder, joder! Por más que lo intento, por más que el aire sale de mis pulmones hasta mi boca y de ahí a la suya hasta sus pequeños y frágiles pulmones. Por más que intento una y otra vez reactivar los latidos de su corazón no logro… nada. Apenas escupe un poco de agua algunas veces. Abro sus párpados y sus ojos, sus bellos iris de color verde turquesa, están apagadas, sin vida… No… ¿Por qué? ¿Tan… ruin he sido que merezco esto? Lo sigo intentando por un rato más hasta que me mareo, a la mierda, si tengo que morir por insuficiencia respiratoria de tanto darle mi aire lo haré, me quitaré la vida si con ello logro dársela a ella ¿Por qué? Porque mientras le insuflo el aire desde mi cuerpo, grande y fuerte, hasta el suyo, pequeño y frágil, recuerdo porque nació ella, porque la cree. Cuando alguien a quien no conozco desde hace mucho me pregunta “¿Y por qué tienes un PJ chica como Rose, pero es una cría?” Le respondo “Porque así aprendo a rolear de todo” o “Porque me aburría un día en una clase de Valenciano y me puse con una ficha” Pero… todo eso es mentira, una mentira bien gorda para esconderme a mí mismo detrás una máscara de frialdad, un rechazo a lo que en realidad sueño. Y de nuevo ¿Por qué ese rechazo? Porque a más aire sale de mis pulmones hacia los suyos, haciendo que me maree cada vez más, porque cada vez que mis brazos, ya cansados, doloridos y con los músculos tan tensos que me temo el desgarre muscular, empujan su pecho hacia dentro para intentar que su corazón, biológicamente pequeño, pero enormemente grande, vuelva a latir más y más recuerdos vienen a mi cabeza ¿Qué recuerdos? Recuerdos de un tiempo en el que… era feliz. Todo me iba bien, tenía una chica maravillosa a mi lado, estuvimos juntos algún tiempo, todo… ¡Maldita sea! Todo me iba bien, incluso ya, con unos catorce años, bromeábamos con como saldrían nuestros hijos, y en una de aquellas, hablando como siempre de vuelta a clase, salió ella… salió… Rose, incluso con ese mismo nombre, pero en español: Rosa. Y por eso, por eso la quiero tanto, porque cuando aquella chica me dijo, bueno “dijo”, se lo dijo a mi mejor amigo: “No lo quiero volver a ver a menos que sea dos metros bajo tierra, en una caja de pino… Y no necesariamente muerto”, desde ese día en que terminó todo lo que teníamos por un motivo u otro, Rose quedó dentro de mí… Y poco después, un año o año y medio después, ella… surgió, hice su ficha durante las clases, la colgué en cuanto recuperé mi ordenador y… sí, hice el gilipollas con ella los primeros días en el tag de otro foro que no era Noreth, pero pronto recordé quien era, la esencia que tenía y lo especial que era para mí y… Terminó aquello… Terminó mi irresponsabilidad, y puede que fuera ella la que me colocó la cabeza tal y como la tengo hoy, increíblemente más amueblada que antes de que surgiera como personaje bajo mi control. Y es por eso, que aunque ya casi desfallezco sobre el césped húmedo, aunque mi cara tiene un tono rojo de tanto soplar y pálido por el miedo a perderla, ahora que mi pecho parece atravesado por cien mil espadas… Ahora sé, recuerdo, lo que es el dolor de que te arranquen a alguien querido de las manos sin que puedas hacer nada.

Sigo soplando, me duele el pecho, me duelen los brazos, pero no me importa, no cederé, no dejaré que su vida se escape entre mis manos. De golpe, mis brazos fallan, caigo a su lado. Estoy apenas un segundo, o dos tal vez, mirando el cielo, claro pese a las horas de la tarde que son, es normal, todavía es verano, más o menos. Las nubes se mueven despacio y la racha de viento que me acaricia el cuerpo me enfría los músculos, me recuerda que los he forzado más que nunca, que, ahora mismo, el que necesita ayuda soy yo. Respirar se convierte en una tarea difícil, de tanto esfuerzo, tanto llanto y tanto dolor hacen que los pinchazos en el pecho sean terribles, pero… sinceramente, no tengo miedo a morir, no tengo miedo a quedarme allí hasta que me dé un puto infarto, lo que tengo son ganas de volver a oír la risa de Rose, así que, contra toda expectativa, me levanto de nuevo ¿Duele? Y mucho, apoyarme en los brazos me hace que casi dé un grito de dolor, pero me da igual, no me importa. Me coloco de nuevo cerca de la delicada boca de ella y soplo otra vez para darle aire, aprieto en el mismo lugar que antes y vuelvo a los mismos movimientos de antes. No sé durante cuanto aguanto esta vez, no mido el tiempo, ni mido el esfuerzo, ahora mismo eso no me importa. Finalmente algo ocurre, no soy creyente, no creo en Dios ni demás historias de ficción, sólo creo en que si una persona da lo mejor de sí, da hasta la última gota de su sangre por algo que le importa de verdad, lo conseguirá, y así es en este caso. Rose abre los ojos justo cuando voy a apretar de nuevo sobre la parte plana de su pecho y se levanta de golpe, sobresaltada y extrañada. Exaltada por estar fuera del agua va a preguntar algo, sus labios se separan y logra preguntar: -¿Qué… - pero antes de que acabe esa pregunta, antes de que con su voz suave, delicada y dulce, acaricie mis oídos, la abrazo con fuerza estrechándola contra mí. Escucho sus vértebras crujir, pero también siento sus manos a mi espalda, rodeándome con sus pequeños brazos y llego a sentir un beso en la mejilla. Lloro, lloro como nunca lo he hecho, pero no es tristeza, es… miedo, mucho miedo y también una alegría enorme, mayor que he sentido creo: - Ya… calma… - dice con voz suave mientras que me aprieta también contra ella: -Pero… ¿Qué ha pasado? ¿Cómo he llegado hasta la hierba si estaba en el agua? – pregunta con voz curiosa. En ese momento me separo un poco de ella y la agarro por los hombros procurando no hacer demasiada fuerza. Sigue viva, es real, está bien… Suspiro y me llevo las manos a mi rostro para secarme las lágrimas: -N… no sé… Rose no lo sé… te desmayaste, pasó algo y… no respondías, intenté reanimarte y… nada… Por favor… ¿Estás bien? ¿Te ha pasado algo? Dímelo, por favor… - mi voz se quiebra a medida que hablo, y es no es difícil notarlo, así que ella me abraza de nuevo y sonríe separándose un poco de mí: - Estoy perfecta, Jose. – extraño, esta vez pronuncia bien mi nombre, aunque todavía con algo de dificultad: - No sé qué ha pasado, tal vez me haya golpeado en la cabeza al tirarme de cabeza, el sol me haya afectado. Aquí hace mucho calor ¿Sabes? Es un mundo extraño. – asiento y me coloco en pie con un leve quejido para al poco caer al suelo, agotado. Me duele respirar, me duelen los brazos, me duele todo, pero estoy… contento, feliz y sí, agotado.

No sé cuánto tiempo después, no sé cómo, despierto en mi cama, en la casa de campo. Tengo los brazos vendados y Rose está a mi lado, sentada en la cama y con cubo de agua hasta la mitad lleno, con un paño en sus manos que no para de pasar por mi brazo derecho y con unas vendas al lado. La miro a los ojos, ha llorado… Yo… mierda… No quería, no quería hacerla llorar. Intento mover mi mano izquierda, pero en ese momento noto una presión fuerte en ella. Me giro y todo mi brazo siniestro está completamente vendado, desde la punta de los dedos hasta el hombro: - ¿Qué ha pasado? – pregunto, esta vez soy yo el que la ha preocupado, pero no es eso lo que me sorprende, sino el hecho de que haya sido capaz de llevarme hasta la cama, de recorrer toda esa distancia con mi peso a cuestas: -Te desmayaste… estabas agotado. Cuando te tomé el pulso estabas al borde de un infarto, y los brazos los tenías ardiendo, como si por dentro hubiera fuego. Creo que en el izquierdo podrías tener un desgarre, el derecho está bien, pero te estaba poniendo agua para bajarle la temperatura… - la miro a los ojos tras su explicación, de nuevo los tiene húmedos, como si fuese a llorar: -Eh…estoy bien… - le digo estirando el brazo izquierdo, que me duele horrores, para secarle los ojos: -Sólo me he desmayado por la alegría de que estuvieras tú bien ¿Vale? Anda, vamos a tomar algo, tengo un hambre. – río y me levanto de la cama haciendo como si no me doliera nada, aunque en realidad me duelen bastante los brazos, sobre todo el izquierdo: - ¿Quieres más chocolate, Rose? – pregunto sonriente, intentando evadir otros temas. Asiente y la abrazo fuerte: -Pues venga, que yo también tomaré… necesito recuperar fuerza – digo finalmente. Ahora todo parece calmado, tranquilo. A ver cuánto dura esta calma y paz… Ojalá hasta que… se marche, porque eso, quiera o no, lo tendré que aceptar, este no es su mundo, y que tarde o temprano partirá… Pero… Es lo que quiero, lo que deseo, que ella sea feliz y en estos momentos, daría todo lo que tengo y más sólo para que ella pueda volver a Noreth con Nogard.






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Re: Noreth Se Revela

Mensaje por Inuwel el Vie Dic 16, 2011 12:27 am

La llevé a la casa cargándola como podía, no quería llamar la atención de todo el vecindario, y es que cargar a una persona muerta pues era... bueno, igual podrían pensar fácilmente que a quién cargaba estaba borracha, la mayoría de mis amigas cuando venían a visitarme para quedarse a una pijamada o en otrora a “estudiar” tomaban y terminaban algo… “animadas”, pero como yo no bebo, ni fumo ni hago nada de esas cosas puedo observar calmadamente la degradación causada por el exceso de alcohol en las personas, como terminaban gritando a viva voz al chico que les gustaba o llorando por quién les dejó, mi mano en sus espaldas como un aire de consuelo y como las llevaba al patio para que no terminaran vomitando mis sillones, pero ahora que me mudé de casa, salimos de clases y cada una siguió el rumbo de su vida el tiempo nos ha separado un poco y si bien a veces nos volvemos para salir y conversar de nuestras vidas bien se sabe que dichos momentos no volverán jamás porque son sucesos que se dan bajo una etapa de vida y contexto único, además que a medida que uno crece los intereses cambian… Y yo continúo con los mismos gustos de siempre además que me toca conocer a otras personas en la universidad aunque es probable que cuando salga las pierda u olvide también.

Dijo un sabio que a medida que crecemos nos vamos quedando solos, si no, compárense a cuando eran infantes y con cuantos se juntaban y luego vean las amistades actuales de sus padres…Supongo que ha de ser porque ciertas responsabilidades en la vida nos comienzan a quitar tiempo aunque soy partidaria de pensar que es porque cada persona se diseña su vida de forma individual y cuando es mayor se plantea metas donde debe incluir a un reducido grupo de personas, generalmente con quien se comparte en intimidad.

Yo en estos momentos solo tengo conmigo a mis sueños, mis deseos ahogados por el miedo, cosas que nunca realicé cuando pude, ya sea por cobardía o sencilla desidia y ahora los recuerdo como sucesos difusos de una juventud calmada, tal vez demasiado calmada, aunque de mi infancia jamás me quejaré incluso era envidiable, allí en las paredes todavía estaba marcado en uno de los costados pequeñas rayitas que yo misma marqué cuando chica, era para ir viendo cuanto iba creciendo a medida que pasaba el tiempo, cada rayita me traía un recuerdo precioso, no hubo momento en mi infancia que la pasara mal, incluso aunque mi mamá estuviera separada de mi papá este venía a verme todos los fines de semana, eso, hasta que se aburrió de mi y desapareció, creo que de él adquirí inconscientemente esa manía de aburrirme de alguna gente y optar por olvidar que es más fácil.

Recosté a Inuwel en uno de los sillones para sentarme a su lado, estaba en la fase de negación, sentía que era imposible que estuviera muerta, no había motivos para que lo estuviera, la miraba negando con la cabeza, acariciando su suave cabellera, siempre consideré que lo más hermoso y personal de una mujer era el cabello, en el se reluce cuando cuidado empeña una en su cuidado personal, también podía ver sus estilos y gustos simplemente por el corte o el peinado, como también a lo que estaba expuesta si no lo reluce mucho, y de ahí quizás, por ese fetiche, que no dejo que nadie toque mi cabello.

… Las horas pasaban… y nada.

Después de un rato de esperar a que Inuwel despertara, cogiendo su muñeca, armándome de tiempo, de paciencia –Anda vamos… no es gracioso…-Mi voz se cortó entonces al confirmar mis peores temores y no evité cerrar los ojos con fuerza, mi pecho asfixiado por retener el ardor en mi garganta que quería aflorar en gemidos y lágrimas de dolor por aquella pérdida, porque Inuwel era mi creación, era mía, por muy caprichosa y antipática que me resulte, era mi niña, mi hija, mi niña mimada, realmente no quería perderla… Tragué saliva arrastrándome al otro sillón, juntando mis piernas y escondiendo mi rostro entre mis rodillas en un oscuro luto de lágrimas y profunda pena… es verdad que nunca puedo hacer nada por nadie.

Pero pareciera que al destino le gusta trollear, y bien feo que le gusta trollear. Cuando oscureció y yo me hallaba dormitando debajo de una nube lluviosa de angustia un grito desenfrenado me hizo dar un brinco súbito de susto e incluso llevar el sillón hacia atrás y caer con él, y antes de preguntar qué pasaba vi que Inuwel… ¡estaba viva!, pero…

-¿¡Qué me pasó!?-Chilló al verse de golpe completa de pelos, moviéndose de un lado a otro, rascándose y chillando y plateando sin entender qué le pasaba -¡Es horrible! ¿qué me han hecho?-Volvió a gritar mirándose el cuerpo sintiendo dolor y escozor incluso al pestañear, admito que en un principio me puse muy feliz de que estuviera con vida pero supongo que no era el momento para celebrarlo, al parecer la luna de la tierra no tenía la misma influencia que la luna blanca de Noreth, y aunque Inuwel la estuviera pasando mal era mucho mejor –para mi integridad, que estuviera de esa forma y no en una licana.

-Tranquila… cálmate…-.Le espeté

-¿¡Cómo quieres que me calme!? ¡Mírame! Parezco un espantapájaros!!-Me chilló histérica como respuesta.

-Ssssi… lo sé, pero es culpa de la luna, esta luna produce un efecto distinto… a ver, primero, cálmate, traeré cera caliente y…-La miré de arriba abajo y no evité soltar un “auch” acompañado de una mueca, con semejantes pelos le sería todo un suplicio que la depilara con cera, además que quizás no acabase nunca.

-Mmm… No, cera no, mejor no… espérame aquí un momento, ¡ya vengo!-Exclamé corriendo rápidamente hacia la puerta pero ella me agarró del brazo mirándome con cara atormentada -¿A dónde vas y qué va a ser de mí?-Me interrogó a lo que yo tironeé mi brazo para dejarlo libre –Confía en mí, traeré algo que te quitará todos esos pelos…-

Y corrí como desquiciada a la farmacia, tal y como si fuera una muchachita que tuviera una fiesta de piscina mañana en la mañana y no estuviera preparada para lucir un bikini. Compré entonces en la farmacia tres envases de devellol es sprai para luego llegar a la casa y conducir a Inuwel a la tina mientras la rodeaba de espuma ante su mirada estupefacta.

-Ocho minutos… y veras magia-Dije como si fuera una maquilladora profesional, o algo así.




http://www.cuentosdenoreth.net/t159-inuwel-y-la-luna-orgullosa-es-aplaudida-por-aullidos

Gracias Jose n-n
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La última Garra Gris

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Re: Noreth Se Revela

Mensaje por Doctor Ivo Robotnik el Vie Dic 16, 2011 1:01 am

Calma y tranquilidad
¿Cuánto tiempo durara?
Puede que eternamente
Como un paraíso terrenal
O tal vez solo sea
La imagen en un espejo
Mas las olas están quietas
La brisa suave acaricia la piel
Y el corazón vuelve a latir
Es tiempo de paz
Y hay que disfrutar…
Mientras se pueda.

Christian chacana 16 de diciembre de 2011



En noreth las cosas iban como siempre, las casas luchaban, los orcos incursionaban, los altos elfos en sus casas pasaban la eternidad sin cambios, bajo las montañas los enanos minaban la tierra, buscando sus riquezas, en los bosques las fieras asechaban, esperando un bocado de carne, y los antropomorfos seguían con sus existencias, ocultándose algunos otros luchando, algunos simplemente siendo ellos … mas mientras ellos seguían con sus vidas algo sucedía … ya que tanto noreth como sus criaturas estaban dentro de los datos de las computadoras, letras y frases que les daban vida y también muerte … algo que ahora les asechaba más que antes, sin darse cuenta noreth comenzaba a sufrir, ya que como una peste, poco a poco la tierra desaparecía, dejando la nada en su lugar … o bueno algo similar a la nada, ya que la anda es algo, se puede reconocer, pero aquello no era nada y a la vez lo era, quien mirara aquellos lugares devorados por la nada sentirían que se quedaban ciegos, ya que era la misma visión de cuando uno cerraba los ojos y lo que se podía ver no era ni negro ni rojo, no era luz u oscuridad, era una nada extraña, pero extrañamente los habitantes de noreth no se daban cuenta de esto … parte del océano había desaparecido, anemos había sido tragado, la jungla de Uzuri había sido borrado de noreth y con ella todas sus criaturas … pero para los elfos de la luna ahí jamás había habido una selva, solo la nada … y así seguía noreth, desapareciendo cada instante mas, ya que cuatro seres habían desaparecido y sus lugares habían sido tomados por la nada, que lentamente consumía todo.


En la tierra todo era calmo ya, el sol y la noche seguían su curso, las aguas tenían sus olas y vida bajo su superficie, e incluso los propios hombres y mujeres sentían esa vida que la tierra les daba, mientras sus manos la apuñalaban y destrozaban las entrañas por riquezas que no se podrían llevar a la tumba, las cuatro velas que habían en ese mundo seguían ardiendo, consumidas cada vez más, pero un ligero viento hizo tambalear a una de estas y como si no tuviera fuerzas se apago, dejando solo tres velas luchando solas, lejos, muy lejos los unos de los otros tres seres vivían en un mundo que no les pertenecía, respiraban el aire contaminado y miraban un sol moribundo, era tiempo de paz, era tiempo de ilusiones y sueños pero por sobre todo, era tiempo de que la diversión comenzara.

Inuwel debía de ser la que mas sufría en esos momentos, aun mas cuando su cuerpo se cubrió de pelos y tenía mucha similitud con la mujer barbuda de los circos, con su desesperación comenzó a gritar, mas Camila tenía una idea, y quizás hubiera sido mejor no tenerla, después de unos minutos comprando, con la excusa común de las chicas cuando ciertos vellos molestos aparecen misteriosamente, aun cuando es de estar un mes encerrada en la casa o en pleno invierno con pantalones, de cualquier manera tomo la mano de Inuwel y literalmente la lanzo al baño, mientras esta le ordenaba que se quitara al ropa, claro que Inuwel no se la quitaría fácilmente, pero después de que Camila le mostro su reflejo en el espejo se la quito en un dos por tres, el espectáculo que vio la muchacha casi al hace estallar de risa, ya que no solo tenía pelos en las manos y rostro, si no por todos lados, su propio cuerpo era una mata de pelos rebeldes que no dejaban ver ni un centímetro de piel a excepción de sus labios, me refiero a los superiores del rostro, la loción fue aplicada y como si fuera un perro en baño sanitario, comenzaron a esperar … los minutos comenzaban a pasar y cuando fue el momento adecuado llego el turno del baño (ni idea como funcionan esas lociones) el agua se llevo el pelo como si fuera suciedad y en menos de lo que cantaba el gallo, el cuerpo de Inuwel estuvo libre de pelos, aunque el espectáculo que se vio no era tampoco muy alentador, ya que mientras el agua se llevaba esos intrusos molestos para la mujer, algo se movía entre el pelo de la tina, y no era otra cosa que una cola, idéntica a la que tendría si se transformara, pero esta parecía una pequeña serpiente desnuda y sin un pelo, nadie se había dado cuenta de que mientras los pelos caían la propia cola de Inuwel se había empapado de esa loción y ahora estaba ahí, desnuda sin un vello, mas no era todo, ya que si alguien se daba cuenta del rostro de Inuwel, sus orejas humanas habían sido reemplazadas por dos de canino, Inuwel se miro al espejo y un grito salió de sus labios, con la misma desesperación que antes, durante unos minutos estuvo así, hasta que Camila la tranquilizo y tomando un par de toallas se las acercaba para que se cubriera, envolviéndose su cabeza en una toalla más pequeña para cubrir sus orejas, ahora quedaba esperar, esperar que con el amanecer Inuwel volviera a su estado “normal” en ella, aunque Camila mas de una vez sonrió, ya que aunque era terrible para Inuwel, cualquier chileno estaría muerto de la risa.

Salvador quien había estado al límite de sus emociones por la pérdida de la cronomante, casi cae al suelo al verla levantarse, demoro unos instantes en entender mas no lo logro, pero después de un abrazo que le hubiera costado más que su integridad física las cosas se alegraron, no andes de que Illua se volviera a vestir, cubriéndose sus curvas más que atractivas, de cualquier manera, después de unos minutos de vestir y después de dar explicaciones a médicos y enfermeros, el pequeño grupo salió respirando aire fresco después de ese pequeño encierro, lentamente salvador le comenzó a explicar algunas cosas, mientras Ziggo comenzaba a bromear y recibir golpes de Alex, mas la idea era la de ir a la casa de cierta persona, Veluzi como se le conocía en el foro … mas quedaba la duda … que ¿pasaría si por casualidad a su usser le hubiera pasado lo mismo y ahora tenía un dinosaurio en casa? Era mejor arriesgarse, encontraría al usser sano y salvo o quizás en pedacitos, los pasos los hicieron cruzar varias calles, aquel día se había convertido en una marcha sin detenerse con mas y mas complicaciones, mas ahora estaban frente a la casa y haciendo sonar el timbre esperaron que la voz surgiera o quizás los gritos desenfrenados de alguien siendo devorado.

Rose es otro cuento, había visto llorar a José y aun cuando él decía que estaba bien, se notaba preocupación en su mente, de todas formas, después de una pequeña siesta José se encontraba con mas fuerzas, y eso que había estado a punto de desfallecer por el esfuerzo intentando reanimar a la chiquilla, ahora juntos comían algo de chocolate, mas de una sonrisa de alivio dejo escapar José, mientras por un instante, solo una fracción de tiempo en su mente, mil y un pensamientos se agolparon de que había estado a instantes de haber perdido a rose para siempre, ya que el mundo real no era noreth y aunque soliera perder a un personaje verlo ante tus propios ojos y aun mas significando aquel sentimiento de paternidad para José, hubiera sido lo mismo que cortarse las venas o darse un tiro en la sien, unos minutos de relax, unos minutos de calma, viendo a rose comer chocolate y embetunarse los dedos y labios de aquel manjar que de seguro jamás probaría en noreth, mas quedaba la pregunta de … ¿si Nogard le estaría buscando? Ya que era su pareja, en un instante un aullido se escucho era Argezas el cual como su ama había despertado de esa muerte aparente, José podía estar ahora calmo, no pasaría nada e incluso podría enseñarle más del mundo, ya que tomando el mando de la televisión la encendió, mas esperando que rose no la atacara, buscando algún programa para que ella pudiera ver sin problemas.


OFF

Spoiler:
Bueno primero, me decepciono que nadie me hubiera posteado en la semana de plazo, se que tienen cosas que hacer, pero por lo menos avísenme u.u … tuve que recordarles a varios que me debían post o no se hubieran acordado uff … foreveralone … bueno que queda por decir este turno, son libres, completamente libres, si quieren destruir el mundo lo pueden hacer, pero postéenme en la semana por favor … bueno supongo que el próximo mastereo será el sábado 24, espero que para ese momento haya más de un post.

PD: me gustaría saber que opinan de esta partida si es que pueden claro, lo otro, quedan 6 mastereos para que se cierre esta partida, después cada uno de ustedes tiene cupo reservado para cuando viajen a noreth, así que decídanse si quieren o no ir y con cual pj, gracias por participar.



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Re: Noreth Se Revela

Mensaje por Illua el Vie Dic 23, 2011 10:20 pm

Spoiler:
Bueno, Ivo, ya sabes que yo si que te avisé de que no podría u.u

-... Ejem... Digamos que me importas mucho, y casi me da algo al ver que estabas muerta, ya te explicaré más adelante...-Dije intentando cambiar el tema.

-...¿Te importo? ¿Por que, si puede saberse?

-¡Basta de charla! No es momento... Ejem... Cuidado, que pasan los coches.

Continuamos caminando en rumbo a casa de Vicente, no estaba lejos como dije anteriormente, apenas había que seguir recta la calle hasta encontrarme con el portal con el cual ya estaba familiarizado. Con su marco de metal azul grisáceo con una larga barra sin pintar a un lado y todo el resto era puro cristal.
Bueno, y los balcones. Esos balcones tan bajos a los que daban ganas de agarrarse y subir el edificio por estos.
Apenas pasaron unos minutos cuando llegamos a sus puertas. Tal y como las recordaba. No habían arañazos ni nada por el estilo, pues me había asustado un poco la idea de que alguno de los personajes de Vicente se hubiesen escapado como lo había hecho la misma Illua de mi ordenador. Por suerte, si era Veluzi al menos no tendría que preocuparme. Ese lagartoide no era más que una iguana amaestrada en mi opinión (Sin ánimos de ofender) así que dudaba que se lanzase a destruir coches, casas, o destripar personas y devorar sus intestinos sádicamente... Desde luego eso no seria propio de Veluzi. Aunque si era posible que Kurato lo hiciese, y eso si me preocupaba...

Pero no, no había nada que indicase ningún altercado. Y dudaba mucho que hubiese pasado desapercibido. Una iguana roja de dos metros caminando tranquilamente con una serpiente al hombro no era lo más común de ver, al menos en nuestra ciudad, por lo que o había pasado algo y lo habían hecho desaparecer a lo bestia sin dejar rastro, o allí no había sucedido absolutamente nada.
Me giré hacia Alex e Illua, ellos me esperaban... Bueno, Illua, Alex se dedicaba a saltar intentando agarrarse de los balcones (O fingiendo intentarlo, porque como lo intentase lo conseguía). Lancé un suspiro de resignación, parecía como si estuviese preparando mi propio ejército. Y no era para menos, para tener vigilada a Illua toda precaución era poca.
El sol ya se había ocultado, y las farolas estaban encendidas. Estábamos en la calle principal de Albacete, y por delante de nosotros, cuatro carriles de carretera eran transitados por coches de diferentes colores que Illua miraba con curiosidad, posiblemente intentando aún descifrar las palabras que esa mañana le había dicho. ¡Esa mañana!

Cuanto tiempo había pasado, y no había pasado por casa en muchas horas, ni tan siquiera llamé a mi madre. Seguramente al llegar a casa estaría más cabreada que una mona... Pero bueno, no tenía importancia. Era eso o la destrucción del mundo de manos de Illua. Saqué mi molvil del bolsillo, y lo miré... Por Zeus... ¿Cuantas llamadas perdidas tenía? Y todas eran de mi madre... Si, definitivamente me iba a matar nada más volver... Quizás sería buena idea quedarme con el brazalete de Cronos de Illua, así podría evitar sus tortas o cualquier ataque que intentase lanzar contra mi. Bueno, excepto sus chillidos. De esos no me podía librar.
Suspiré y me lo guardé de nuevo mientras tocaba a casa de mi amigo. Fue el quien contestó tranquilamente, y le pedí que bajase, algo que le extrañó, pero que no tardó en cumplir. A los pocos segundos todos escuchamos como las escaleras retumbaban bajo sus pasos. Me recordaba a Jurasic Park, cuanto el T-Rex se acerca al grupo con sus pasos sísmicos... Pero no era un horrible tiranosaurus lo que se nos venía encima era... Vi.

Así solía llamar a Vicente, Vi, si, muy muy reducido, pero bueno, da igual, cada uno tiene su forma de ser. El caso es que Vicente tenía lo de tiranosaurus rex lo que yo tenía de gatito adorable... Era como un perrito, inofensivo, cariñoso... Y bueno, más específicamente un San Bernardo por sus casi dos metros de altura. Vale, no era pequeño, medía un metro ochenta y cinco, pero aun así el me sacaba unos centímetros, aunque pensaba bastante más que yo.
Pero volviendo al tema, Vicente pronto salió por la puerta, al más puro estilo de Gandalf al entrar en la casa de Frodo... Agachándose para no comerse el marco de la puerta.

-¿Si? ¿Que pasa?-Dijo mirándome a mi, que era quien tenía delante, puesto que Illua y Alex se encontraban a un lado. Pero pronto salieron. La cara de Vi al ver a Illua fue todo un poema.-Oooooostraaaaaas... ¿Que hace Illua aquí? ¿Has traído también a Scart? ¿Como lo has hecho?

-¡Calla! Solo... Un segundo, cállate... Te lo explicaré.

Mientras Alex e Illua se sentaban en el banco de enfrente a charlar, yo me dediqué a explicarle la situación a Illua, y advertirle de que no había que decirle nada de la tecnología de forma sencilla. Fue fácil, solo tuve que decirle que pensase como lo haría el profesor de FyQ. Siempre hay una forma más compleja para decir las cosas, solo hace falta pensarlo.
Y una vez que ya estuvo al día, todos nos sentamos en el banco, contemplando los cuatro la pared del edificio que teníamos delante. El bloque de edificios de Vi.

-Bueno... Pues... ¿Y ahora que? Yo no puedo volver a mi casa aún. Tengo que ocuparme de Illua. Y aunque lo hiciese, no me va a recibir con los brazos abiertos para abrazarme precisamente. Alex tu... Bueno, podrías decirle la verdad, o al menos casi toda, omitiendo el detalle de que estabas esperando la resurrección de una mujer procedente de otro mundo mágico y medieval, o realmente pensarán que el rol te fundió los sesos... Vi, tu tienes un rato, supongo... Illua... Tu tienes... Irónicamente... Todo el tiempo del mundo

-Bueno... ¿Y ahora a por quien vamos? ¿A por Julio? ¿Jose?

-Julio no sabe nada de Illua... Jose sería interesante, pero a ver quien se pone en contacto con él... Yo no puedo volver a casa.

-Hoy no se ha conectado en todo el día, como tu... Tal vez...

-... No... No creo... ¿Y si el también...? ¿Y si también alguien de Noreth salió de su ordenador? No se si me consuela que no sea el único al que le ha pasado esto... No quiero imaginar que más podría salir... Zyrxog... Jack... O similares. Desde luego eso armarían un gran caos... Hablando de Caos... Esperemos que no escape por ningún lado Ivar o nos vamos a divertir...

-Dios... Ivar... O Jack...

-Jooo... Yo quiero a Zan, así podría abrazarlo y acariciarle...

-Si haces eso te comerías el librazo de tu vida.

-Perdonad, parece muy entretenida vuestra charla. Pero sigo aquí ¿Sabéis?
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Re: Noreth Se Revela

Mensaje por Inuwel el Sáb Dic 24, 2011 5:06 am

No fue fácil lograr que ella obedeciera a quitarse la ropa pero hay veces quela fuerza mayor nos impulsa a hacer cosas que no queremos, y claro, con semejante mata de pelos que tenía en todo su cuerpo era razón suficiente para que se quitara la ropa y obedeciera a seguir mis instrucciones.

-¿Qué vas a hacerme?-Inquirió con voz insegura entrecerrando los ojos cuando le aplicaba parte de la loción en la cara –El olor de esto…-

-Es molesto sí, pero no es tóxico… si no lo comes no pasa nada-Comenté mientras la bañaba en espuma y le pedía que se sentase tranquilamente en la tina, lo cierto es que mis labios temblaban levemente como quién quiere echarse a reír pero no debe hacerlo y busca la forma correcta de disimular o que “pase piola”, así que simplemente sonreí levemente como quién quiere a dar entender seguridad, recordé entonces el rostro de mi profesora de administración cuando decía que la confianza con el cliente se inspira con una sonrisa… jaja, ya partí mal entonces.

Luego de esperar unos minutos, diez exactamente, comencé a pasarle una esponja en el rostro viendo como aquellos vellos molestos y gruesos se retiraban de este, luego con la ducha teléfono comencé a bañarla con agua caliente para que saliera el pelo.

-Espero que no termines tapando la tina…-Se me ocurrió comentar con gesto de preocupación imaginando que diría mi abuela si llegase a suceder algo así. Pero, por la divina fortuna o por la suerte de los torpes el pelo fue a parar a la cañería sin inconveniente alguno, en un principio temí que necesitase usar otra loción ya que quizás los vellos de Inuwel al ser tan gruesos no se retiraran en una primera pasada, pero por suerte se salió lo más posible y ya no tendría que sufrir el problema de la comezón. Anteriormente había prevenido el cuidar bien de su cabello por lo que le puse en la cabeza una bolsa de supermercado para que así su cabello no se viera afectado ni por la loción ni el agua.

-Uff… ya logre quitarte toda esa mata de encima, este trabajo si que estuvo peludo, jaja, peludo, ¿entiendes?, peludo…-

-…-

-Ok, nada-

Me resigné a guardarme mis chistes formes para otra oportunidad, al menos hasta que Inuwel recuperar su buen ánimo, y lo cierto es que esperaba que así fuera hasta vi algo moverse entre medio del agua, pegué de inmediato un gritito retrocediendo un poco, ¿era una culebra? ¿un gusano gigante?, me pregunté dudando entre acercarme y tocar o no esa… esa cosa. Pero como no quería asustarla tuve que estirar mi manita para tocar con el índice aquel bulto que se levantó para sorpresa mía, y también para la de Inuwel, dándonos ambas cuenta que se trataba de una cola… una cola lampiña, mis manos entonces fueron hacia la bolsa de supermercado pero cuando posicioné mis manos bajo sus sienes sentí algo…oh diablos, sus orejas habían pasado a ser las de un ¿perro?, sí, un canino y lo peor es que lampiño… Pero lo peor de todo es que no evité reírme por lo bajo, actitud que ella captó al instante haciendo que me quitara de mis manos el pequeño espejo que traje con una rapidez asombrosa para mirarse en él y pegar un grito al verse con esas orejas, tuve que contenerme para no ofenderla mientras trataba de tranquilizarla.

-Ya, ya… tranquila… va a mejorar cuando esta luna se vaya…Supongo-Comencé a decir mientras le tapaba la cabeza con una toalla para que no se atormentara con la visión de sus orejas mientras a su vez le entregaba una toalla más grande para que se tapara el cuerpo, también le dejé sobre la tapa del retrete un pijama doblado y planchado que me pertenecía, lo mejor sería que cambiase de vestuario tanto ahora como para mañana el suyo llamaba demasiado la atención.

Salí después del baño para que se cambiara sola y dejarle meditar un poco en sus cosas, me apoyé tras la puerta pensativa tratando de imaginar que podríamos hacer el resto de la noche… pero fue entonces que caí en la cuenta de algo importante, ¡Francisco!, ¿por qué no me habrá llamado?, me pregunté pensando que quizás no vino al final, y si así fuera sería muy mal educado de su parte ni siquiera llamarme para avisarme. Y pensando que se trataba de lo último ni me molesté en buscar mi celular, quizás mañana me daría cuenta de que lo había dejado olvidado allí en aquella parcela.

Cuando Inuwel salió del baño portando una pijama que me pertenencia no evité curvar una mueca frente a lo bien que le quedaba a ella, pero que bah, me encogí de hombros suspirando para luego cruzarme de brazos, a fin de cuentas era un pj que mimé mucho frente a lo que estética se refería.

-¿Te sigue molestando la cola?-Pregunté a medida que nos sentábamos juntas al sillón, poco a poco ella se mostraba más calmada y “acostumbrada” a este lugar.

-No quiero hablar de ello-Refunfuñó curvando una mueca mientras cerraba los ojos, pensativa.

-Vas a volver, te lo prometo-Me adelanté a decir como si adivinara sus pensamientos, y en efecto, así fue.

Ella abrió uno de sus ojos para mirarme de soslayo y sonreír levemente, seguramente debía causarle gracia que una simple humanilla como yo fuera quien le ayudara a sobrevivir a esta "jungla" de época actual.




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Gracias Jose n-n
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Re: Noreth Se Revela

Mensaje por Rose Atillart el Dom Dic 25, 2011 4:36 pm

Me quedo mirándola mientras come chocolate, yo también lo hago, pero sin embargo mi sonrisa es diferente a la suya. La suya era de relajación, de placer al probar una y otra vez el chocolate que ya tragaba como el agua, ignorando casi al completo las sustancias químicas y extrañas que lleva el producto, claro, extrañas para ella, dado que mi cuerpo sí está acostumbrado, pues llevo ingiriéndolas desde antes de nacer incluso. Veo como sus dedos quedan pringados con el marrón del chocolate que ella se relame después, no veo sensualidad en aquello. De normal pasaría, se me pondría para partir almendras, teniendo el cuerpo que ella tiene, pero… No, no soy capaz, no la puedo ver así. Por algún motivo, algo que no me deja, que me bloquea los impulsos sexuales es… Algo que sólo sentí una vez, por una persona… su “madre”… Suspiro de nuevo y tras mirarla sonriente trago algo de chocolate para que no se me note demasiado la preocupación, al evidente preocupación por ella ¿Qué hará cuando vuelva a su mundo? ¿Recordará el mío? ¿No? No puedo saberlo pero… me gustaría que sí, en parte al menos, que se llevase los buenos momentos, por pocos que hayan sido, que ha pasado conmigo aquí, en este pueblo dejado de la mano de Dios, y pueda decir “Me acuerdo que tuve un sueño en el que salía un chico… Se llamaba Jose, y era muy majo ¿Cómo estará?” Porque eso es lo que importa para que alguien no muera, que sea recordado, incluso por aquellos que sólo lo vieron una vez; Esa es la auténtica inmortalidad. Con un suspiro, me levanto de la silla de campo y le sonrío a Rose al mismo tiempo que miro hacia afuera, por la puerta que antes usamos para salir hacia la piscina. Ahora sopla un viento algo más fuerte, que arrastra las nubes de la tarde, ya casi noche, hacia el oeste mientras que el sol las sigue como si fuera su animal de compañía. Las ramas de los árboles dejan caer algunas hojas de tono verde pero con indicios ya del color marrón del otoño, apenas unas pocas motas de este color, y la hierba se mece con ese mismo viento como invitándome a tumbarme. A esas horas el calor disminuye y como tengo el cuerpo todavía húmedo de la piscina hace algo de frío, por lo cual acabo por ir a cambiarme, no sin antes sonreírle a Rose por última vez y decirle que también se cambie: -Es que así se está más cómoda. – reprocha ella, inflando las mejillas como una niña pequeña: -Rose, es tarde, dentro de poco hará más frío que ahora y estás toda empapada. Ve y cámbiate, por favor. – Le respondo con tono autoritario, aunque sin sonar demasiado duro, exactamente como haría un padre.

Finalmente nos cambiamos los dos, obviamente en habitaciones separadas; Ella en mi habitación, que es amplia y queda separada de la habitación de mis abuelos, donde yo me cambio, por el pasillo de color ladrillo que lleva hasta la piscina, ya más calmada y sólo movida por el viento. De nuevo me retiro el bañador y abro el armario en busca de ropa. Por suerte doy con unos pantalones míos que me dejé aquí la última vez, así que sólo los tomo y me los pongo. Son unos vaqueros de color negro que van a la perfección con mi camiseta, también negra, de Wicked Article, el grupo de uno de mi viejo profesor de inglés, al que llevo sin ver más o menos un año. Después de eso me coloco las zapatillas, y cuando termino simplemente me peino un poco mi media melena en el espejo del tocador, con cuidado de no meterme los pelos en el ojo, cosa que ya me ha pasado más de una vez. Acabo de hacer eso, y dejo el peine sobre el tocador mientras salgo de la habitación para ir a tocar a la otra puerta: - ¿Lista? – Pregunto, sin poder evitar que una débil risa escape de mis labios ¿Por qué? Ni idea, supongo que será eso que llaman felicidad: - ¡Casi! – responde ella: - ¿Puedes entrar y echarme una mano? – añade después. Los colores se me suben en ese momento. No, no puedo pensar en nada erótico con ella, pero eso no quita que sea muy guapa, y el hecho de que me pida que entre es algo… extraño y a la vez gratificante, pues quiere decir que confía en mí: - Sí, claro, ahí entro. – tercio yo mientras que, con los ojos cerrados. Al abrir los ojos dentro de la habitación la veo a ella, girada de espaldas y totalmente vestida a excepción de la tela que debe cubrir su sostén. Necesita que le hagan un nudo por detrás, y rápidamente se lo ato bien fuerte para evitar complicaciones de cualquier tipo, haciéndole dos y hasta tres nudos, de tal forma que es imposible que se caiga:- Listo. – digo retirándome un poco mientras sonrió: - Diosa… - responde ella: - Ni Nogard me lo ata tan fuerte. – añade después, con evidente tono de voz bromista pero también melancólica, pues ni ella ni yo olvidamos que está en un mundo extraño, donde su amor no son más que letras una detrás de otra, aunque eso sólo lo sé yo, obviamente. Tras esto salimos de la habitación al jardín trasero y nos sentamos en los columpios de metal que hay. No son mucho más que el típico set de tobogán, sube y baja y un par de columpios de silla, pero en esos momentos sobra, para quedarnos viendo como el sol cae lentamente a través de la montañas que plagan el horizonte. En ese momento, se me ocurre una idea, algo para hacer que se sienta más como en casa: - Rose ¿Quieres ir e acampada? – inquiero sonriente. Parece sorprenderse, pero al momento responde a mi pregunta con otra: - ¿Podemos? – asiento con una sonrisa: - Puede que tardemos un poco en llegar a la montaña, porque tendremos que ir a pie y hay al menos ocho kilómetros desde aquí hasta allí, pero sí, no hay problema para ir ¿Quieres? – pregunto de nuevo, ante lo cual, simplemente, se me lanza encima abrazándome: - ¡Eh, eh, eh! – Exclamo mientras mis brazos la rodean: - ¿Por qué esa emoción? – se separa de mí y sonríe: - Porque me gusta acampar, dormir bajo las estrellas es tan… agradable. ¿En la montaña el aire huele mejor, verdad? –

Al cabo de un rato, tras platicar sobre la diferencia de lo que ella conoce como montaña y el lugar donde yo la voy a llevar, que no es más que un cerro de a saber cuánta altura, nos vamos a preparar el equipo. Tampoco hay que llevar demasiado para una noche en la montaña, yo he pasado noches sin más que lo puesto, pero como quiero cenar allí, al menos me llevaré algunos bocadillos, evitando así tener que hacer fuego: - ¿Haces tú lo bocadillos? – Pregunto: -Así, de mientras, yo voy preparando la mochila, vale? – Asiente y, de manera frenética, emocionada, se pone a preparar los bocadillos uno tras otro mientras que yo hago la mochila. Meto varias cosas, pero entre las más importantes cuentan: El GPS de mi abuelo. No me lo llevaría de ir solo, siempre sé volver, pero yendo con Rose me da miedo perderme, así que lo echo dentro ¿Qué pasará si lo pierdo? No creo que me digan mucho, a lo sumo una bronca por lo que costó, porque, desde que se jubiló, mi abuelo no le ha vuelto a dar uso. También meto una manta y algunas cosas básicas para la supervivencia, nunca se está de más cuando tienes que acarrear con una niña pequeña. Cuando salgo de la habitación, y como si de una serie de dibujos animados se tratase, me encuentro con que Rose ha hecho una montaña de al menos diez bocadillos: - Eh, eh. Que somos dos, no un regimiento. – bromeo, mientras guardo las cosas en la mochila listo para salir. Su sonrisa es amplia, perlada y de dientes perfectos, ilusionada por poder acampar una noche en lo que ella cree que es el mundo de los sueños. El camino hasta la montaña, al menos la parte en la que se puede acampar, es largo, de unos ocho o nueve kilómetros, y hay que hacerlo pasando por mitad del campo, como quien diría, así que decido llevarme una botella de agua extra por si le entra sed. ¿Vamos, Rose? Pregunto al final. Si me llaman para saber donde estoy no me encontrarán, una pena. Suspiro y antes de irme, para evitarme broncas, dejo una nota en la que digo que me voy con una amiga de acampada, así, con suerte, no molestarán ni tampoco intentarán buscarme. Una noche de acampada con… mi hija ¿Qué más se puede pedir?






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Re: Noreth Se Revela

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