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The second world.

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Re: The second world.

Mensaje por Baby Doll el Miér Ene 11, 2012 8:08 am



-Y todos…. Entraron en un profundo sueño del cual, será difícil despertar….
Bienvenidos a un mundo, donde sus sueños más locos se cumplirán…
Y sus pesadillas también. –


-¡Por un sitio donde puedes ser… lo que nunca serás!-


Alejandro (Grom grito infernal)

Das ahora se encontraba en aquel árbol, oculto a la vista de todo el mundo… ¿O no? En su intento por esconderse, el joven ahora llevaba un paquetito con el logo de Xgaming y aquel cinturón, así como el collar y los pocos alimentos que había tomado. En ese momento, las sirenas de las patrullas alcanzaron la alcoba, y minutos después el salón principal se lleno con las voces de 5 policías, que sacaban sus armas y apuntaban, buscando señales de vida en aquel sitio.

-Parece que aquí dejaron todo…- dijo uno, mientras iba a la cocina e inspeccionaba las alacenas, encontrándolas rebosantes de comida y trastos. Busco por todas partes, pero la criada no aparecía… -Extraño- murmuro. Su jefe siempre tenía un ama de llaves en caso de que se requiriera, pero ahora, no estaba. Los demás policías subieron al segundo piso, revisando los cuartos. Se encontraron con una puerta sellada, y con otra abierta. Alguien había examinado la puerta abierta… un par de patadas y la habitación cerrada no cedió… mientras dos compañeros intentaban abrirla, otro más revisaba la alcoba principal. –Eee… miren esto…- dijo mientras observaba a la mujer y el charco de sangre. La ventana abierta era una pista acerca del paradero del asesino. -¿Y el capitán?- pregunto uno. Los demás se encogieron de hombros. –Abrá que encontrarle… si esta vivo y no le encontramos, el alcalde va a matarnos a todos… - el hombre se giro a sus compañeros –y les aseguro que no es en sentido figurado. – Uno de ellos se acerco a la ventana, procurando no pisar la sangre. –Probablemente escapo por la ventana… - dijo, mientras miraba hacia el árbol. Justo cuando su mirada cruzaba por donde Das estaba, el cinturón y el collar brillaron suavemente, envolviéndolo. –Creo que veo algo…- el policía saco su lámpara y alumbro hacia el… no había nada. Primer poder activado: invisibilidad
.

-Hay que buscarlo. – finalmente concluyeron los tres –el capitán McCoy no puede desaparecer así como así… - y, tras revisar todo cuanto pudieron, el cuarto cerrado jamás pudo abrirse… y ante esto, salieron todos de aquel sitio. Pasarían al menos 10 minutos para que la casa quedara en silencio completo, prueba final de que nadie mas había ahí.

La puerta principal había quedado vigilada por una patrulla, aunque la puerta trasera aun tenía una oportunidad. Su cinturón comenzó a brillar, justo la hebilla. Al observarlo mejor, vería que un radar marcaba un punto rojo brillante no muy lejano. Esto, probablemente era una salida… Solo tendría que correr por 20 metros de patio, encontrando finalmente una pequeña puerta para el servicio abierta. Al salir, un automóvil abierto con las llaves puestas… todo convenientemente acomodado.

Si era lo suficientemente listo, podría llegar hasta el automóvil, y descubrir que dentro tenía GPS activado y un sitio señalado. El bar “Doble face.”. ¿Era acaso una pista? Bajo el asiento del copiloto, encontraría una pequeña lata de refresco que diría “potenciador agilidad.” En la etiqueta del envase, se escribiría: “Agilidad lvl 2. Esta permitirá mejorar en actividades como conducir, saltar, utilizar armas y correr, aunque no mejora la resistencia. Beber con cuidado.”

El conducir por varios barrios de la ciudad no representaría problema para alguien con agilidad nivel dos, aunque, en caso de que no supiera siquiera como girar la llave, solo bastaba encontrar el botón correcto en el cinturón, para que el automóvil comenzara a andar por si mismo, dando un saludo mecánico. “Al bar Mr. Das.” Aproximadamente media hora después, estaría delante de una puerta sucia y de metal. En cuanto bajara del auto, este arrancaría sin dueño a un sitio desconocido para Das.

El bar, consistía en varias mesas, al menos 10 borrachos, una mesa de villar vacía, escaleras a la parte superior y una barra donde un hombre regordete servia tragos a otros 2 borrachos extra. Una gran pantalla de tv protegida por una urna de plástico grueso permitía ver el canal 6, justo al momento en que iniciaban las noticias. En cuanto el hombre vio a Das, grito en voz alta. -¡He compañero! Acá te invito un trago!-

Alguno que otro se levantaría a mirar al recién llegado… todo aquel que le miro, inmediatamente giro su rostro hacia otro lado, temiendo por represalias de una mirada indiscreta. Finalmente, al llegar a la barra, le esperaría una cerveza fría. El hombre frunciría el ceño, recargándose en la barra para preguntar -¿Qué te trae por acá McCoy? Se suponía que el jefe de la policía no puede andar en antros de mala muerte…¿Cómo esta la hermosa de Isabela? Ojala y la llevaras a alguna de las reuniones…-

“Atención a la población de Ciudad Break. Se pide de su colaboración para encontrar al Capitán de la policía McCoy Daerkwoods. Se presume que puede ser muy peligroso, se le acusa de haber asesinado a su propia esposa al encontrarla en medio de una infidelidad. Se ruega a todos los ciudadanos que si le ven, llamen inmediatamente a los teléfonos en pantalla. Repito, es muy peligroso, el enfrentarse a el es arriesgar su vida. Se ofrece una recompensa pagada en euros, a quien de información que conlleve a su captura.”

El sitio quedo en silencio… todos los presentes observaron la noticia en la TV, para luego mirar a Das…
En ese instante, el tabernero le tomo del hombro, tirando de el hacia delante, mientras gritaba a todos los presentes. –Si alguno se atreve a sacar su móvil, o siquiera intentar escapar…- Rock… ¿lo has visto?- grito una de las camareras mientras bajaba por las escaleras. –Es tu turno Blade. Impartamos justicia…- y la chica, dando ágilmente varios saltos por sobre las mesas, llego hasta la puerta, sonriendo. Vestía una falda de cuero negro, corta, de cabellos largos y oscuros, ojos como la noche y un corsé. Con mallas y tacón alto… se recargo sobre la puerta. –Ahora cielos… la situación esta así. Todos merecen morir… y lo harán en esta noche. El primero que intente escapar o llamar a las autoridades será el que encabece esta carnicería… -

Todos permanecieron mudos… paralizados ante la mujer, que ahora tenia su atención. Uno de los hombres –aunque al que apodaban “Rompe huesos” se puso de pie, tomando su móvil mientras marcaba. -¿Qué Haras preciosa? ¿Me mataras a besos? –antes de que hubiere terminado de marcar, una cuchilla en su cuello se había clavado, dejándolo caer hacia atrás. El origen de aquella arma de filo era la misma mujer… que se había transportado en cuestión de segundos delante del hombre y, transformando su brazo derecho en una cuchilla curva… la clavaba ahora en su cuello. -¿Quién sigue? –pregunto, sonriendo mientras su mano volvía a la forma habitual, ensangrentada. -¡No todos somos malas personas aquí! ¡Déjenos escapar y nadie dirá nada!- grito otro hombre que se ponía de pie. Esta vez, fue el bartender quien respondió. –Sabes… creería lo que dice un chico escuálido… pero, no creo que tus novias piensen igual. Tanto la que golpeas como a la que vendes… Verán. Cada ebrio que llega aquí, es investigado… y… ninguno es buena persona. La justicia ahora caerá sobre ustedes… -y en un santiamén, aquel hombre comenzó a crecer en tamaño y su piel se endureció, convirtiéndose en una mole de piedra. Se giro hacia Das, arqueando una ceja –aunque su expresión fue la misma… -Das… mueve ese trasero y usa ese cinturón chulo que tienes. Es hora de que estos vean lo que un héroe puede hacer… -

Aunque el cinturón no respondería, uno de los ebrios de la barra saco una Smith & Weston 9mm, apuntándola hacia Rock man. El disparo dio en su pecho, rebotando a uno de tantos ebrios ahí… y la guerra se desato. Blade cortó el cuello del incauto en un segundo, quedando este con su arma cargada con 5 balas y un cartucho de municiones de 15 balas entre sus ropas. De la pulsera de Das, surgieron las siguientes palabras:

misión: Ayuda a Rock man y Blade. Destruye a 3 enemigos.
Puntos por enemigo muerto: 100.
Puntos por herido: 50

Ítems coleccionadles:
Smith & wesson 9mm + 15 municiones.
Lata de cerveza Xgaming.”
**********************************************************************

Diego (Bastian):

Berro Eligio correctamente el modo espacial, de forma que, automáticamente se desplegó delante de el un menú que daba a elegir distintas razas espaciales, mostrando una imagen representativa de la raza.

-Humanos.
- Protoss
-Zerg


Seleccionando la segunda opción, fue recubierto de una luz muy potente, obligándole a cerrar los ojos. Su rededor cambio, las paredes tomaron forma y camilla bajo de el. Se encontraba en una camilla, atado con argollas metálicas que le impedirían movimiento. Fue entonces cuando se percato de las bolas luminosas en sus bolsillos… 2 pequeñas esferas que salieron de su escondite y comenzaron a recorrerlo desde los pies, hasta la cabeza… acariciando aquellas “rastas” que bajaban por sus hombros y rostro. A un lado de el, un hombre con un casco muy similar a una mascara de gas antigua y una bata blanca le observaba y tomaba notas. Las esferas acariciaron una rasta cada una, envolviéndola en un brillo tenue y suave… que pronto se volvería caliente, cada vez con más intensidad al punto de que, en un momento, arrancaron de tajo las terminaciones nerviosas del Protoss. Eso dolería como si realmente hubieren arrancado una parte importante de su cuerpo.

Finalmente, luego de que las rastas arrancadas flotaran en el aire hasta quedar sobre una mesita metálica a un lado del científico que examinaba a Berro, el experimento había terminado por el momento. El hombre se levanto, para salir de ahí y dar la señal a los soldados de que fueran a sacar al prisionero para llevarlo a su celda. Dos hombres fuertemente armados llegaron hasta el, cargándole en brazos, arrastrándole hasta dejarlo caer en su celda. Cerrada por barras luminosas que, -si deseaba comprobarlo estaba bien- quemaban ante el contacto y apenas una cama hecha de concreto puro… era todo lo que conformaba aquel sitio.

En medio del silencio ensordecedor, un ser extraño aparecería, sonriendo. La criatura que parecía una bola de pelos color azul, explico a Berro todo lo que convenía al juego. Cuando desapareció, una joven aparecería delante de la celda, mirando al Protoss de arriba abajo, con expresión preocupada. De cabellos verde brillantes, observo un momento a Berro, mientras una lágrima caía por su mejilla. Sus ojos tenían una expresión un tanto demente… y llevaba un casco de color rojo similar a la cabeza de algún animal. Observo un segundo mas antes de que sus palabras llegaran al extraño ser que era Berro.

-Gracias...- murmuro. Entonces de la pulsera que llevaba, surgieron las palabras, formando la primera misión.

. Primera misión:
“Escapa de prisión y salva a la joven.”

Ítems coleccionables:
Pulsera de Xgaming.
Potenciador rapidez.
Garra retractil. (Arma)
Casco protector (prenda de vestir)
Llave para abrir celdas.

Enemigos:
Soldado: 100 puntos por muerte
Soldado: 50 puntos por herido


Y, lanzando un pequeño objeto circular que cayo delante de Berro, se giro, con intenciones de irse. – ¡He niña!- grito un soldado, corriendo hacia ella. Pronto la chica se vio encerrada entre tres guardias que le encerraban en una prisión. –Aun no comprendo como escapa… ojala y pudiéramos mat
arla de una vez… - dijo uno mientras la arrastraban. –De ningún modo- respondió su compañero –es la clave para esta guerra…-

El objeto que cayo delante del Protoss brillo unos momentos, abriéndose. Una garra retractil apareció, junto con un casco y una tarjeta, que venia a ser una llave para abrir celdas. De igual forma, una pulsera con el logo de Xgaming en ella y un mapa de la zona.

´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´
Christian y Mónica (Dr. Ivo y Baby)

Sonreí ante el comentario de Chris. Asentí ante su petición de ir a cumplir las misiones... estaba emocionada y encantada con el juego… seria genial si encontrara a mas gente del foro. El comenzó a buscar por todas partes cosas y yo hice lo mismo, aunque me gano la ropa, pero no la vi necesaria. Eso si, zapatos si había y me los puse rápidamente. El encontró un par de llaves… -Sabes conducir?- pregunte, recordando que yo solo sabia lo básico (es decir, rojo es alto, verde sigas y si giras la llave se enciende. Un pedal acelerador y otro freno). Atrape la lata que me arrojo, mirándola de cercas… tenia el logo. Según había dicho morph, bebiendo el contenido me daban puntos XG… así que, abriéndola, la bebí de una vez, sintiendo como si una suave descarga eléctrica me recorriera. La pulsera brillo, apareciendo las letras.

-5pts XG-

-mola…- murmure con una sonrisa. Tome el mazo… habría preferido el hacha, pero el mazo no estaba mal, de paso, partía un par de cabezas. Practique un poco a golpear muebles, puesto que estaba bastante pesado. –Esto me cansara los brazos…- dije cambiando de parecer, a tomar una barra de metal, de esas que la punta la tienen curveada. Era más ligera y sencilla de usar. –Bueno, ¡busquemos ese carro baby!- dije con emoción. Saliendo de aquella habitación, el pasillo parecía estar silencioso y abandonado. Un par de habitaciones mas adelante y el ascensor… que para variar no servia. La pulsera brillo.

-misión 2.-
Destruye a 3 zombies.-
Puntos por zombie completo: 100.
Puntos por zombie mutilado: 50

Ítems coleccionables:
Hacha.
Barra de metal.
Bat metálico.
Pala.
Latas de potenciadores.
Lata de XG.


Eso era… en ese instante, tres zombies salieron al encuentro, una mujer que aun llevaba una bata de baño, con el cuello literalmente partido en dos, los ojos en blanco y sangre escurriendo se sus labios. El otro, era un joven sin un brazo, que había sido arrancado de tajo. Este caminaba con menos decadencia, aunque arrastraba el pie torpemente y dejaba un reguero de sangre, sostenía en su mano útil un cuadro con fuerza con el rostro de una mujer… no, era mi rostro. El tercer monstruo era una anciana, sin un ojo, ensangrentada y con un trozo del rostro desgarrado, al tal punto que podía verse el hueso. Llevaba una fotografía en el bolso de su chaqueta, era Christian, pude identificarlo.

Tome la barra de metal, mirando a las creaturas… luego a Christian. Yo voy por la anciana! Grite, mientras esta saltaba hacia mí en el estrecho pasillo. La barra de metal dio de lleno en su rostro, aunque solo la hizo tambalearse. –otro mas…- murmure, mientras daba un segundo golpe… y la cabeza cedía, golpeándose contra la pared antes de caer al suelo. Me quedo corta al explicar el asco que me daba ver la escena… y el olor. ¡Carne pudriéndose!. Me cubrí el rostro con mi propia blusa... dos zombis venían hacia nosotros. Chris podría eliminar uno pero…

-ah!!- grite, al sentir que uno de esos dos zombis caía sobre mi, amarrándome el brazo. Con la barra golpee fuertemente, intentando sacarlo. -¡Quítamelo, quítamelo, quítamelo! ¡Voy a morir! ¡Voy a morir!- intentaba devorarme. De un golpe, arranque su mandíbula… -

Mas adelante, al bajar al cuarto piso, ambos encontraríamos un par de latas que en la etiqueta dirían:

“Potenciador Resistencia.
Potenciador que permite correr más tiempo, así como caminar o luchar. Bébase con cuidado.”

Y, la pulsera brillaría, diciendo.
“Quedan 4 horas para el anochecer. Limite de tiempo”


Tendríamos que llegar al automóvil… y buscar un refugio. Había otros tres zombies en el 3er piso, y otros dos junto al auto, si éramos listos, podríamos llegar ahí y luego… ya veremos que sucede. El resto de los ítems que aun no encontrábamos se ocultaban en el edificio y en la calle… bueno, tendríamos que esforzarnos bastante. Por lo pronto… ¡NO QUIERO QUE UN ZOMBIE ME MUERDA!


Dante y cristina (Eleazar y Barlow)

Dange tomo la bebida XG, de forma que su contador marco “5pts XG”. En cambio, el otro joven se limito a guardar la lata, aunque si se quedo con le hacha. Ambos fueron juntos por las calles, hasta encontrarse con aquella horda de zombis. En un punto del camino, tanto Dange como Blaze se separaron, de modo que ahora ella se encontraba sola a varias calles de aquel edificio que prometía ser su protección y con un grupo de aproximadamente 20 zombies andando de un lado a otro. La pulsera brillo y apareció ante ella lo siguiente:

-misión 2.-
Destruye a 3 zombies.-
Puntos por zombie completo: 100
Puntos por zombie mutilado: 50

Ítems coleccionables:
Barra de metal.
Bat metálico.
Pala.
Barra de potenciador.
Lata de XG.
Llave de para pc).
Alimentos para 2 días


Justo en la esquina contraria a donde ella estaba, se encontraba una tienda pequeña, de esas de donde venden alimentos esenciales. La mayoría de los estantes estarían vacíos, a excepción de algunas que otras latas que aun no caducaban y una barra de potenciador fuerza. La etiqueta decía así:
Barra potenciadora fuerza lvl 2.
Aumenta la fuerza de golpe y embiste durante la lucha. Comerse con cuidado.


Lo demás, se encontraba esparcido en la tienda aunque, habría que recordar que por el momento, solo podía portar un arma… así que su elección debía ser la correcta. La tienda estaría vacía completamente, por lo que, el único problema en el camino eran los zombies que se encontraban entre ella y el refugio. Al entrar al refugio lo primero que encontraría seria una recepción abandonada. El computador sin funcionar, y marcas de sangre y rasguño por doquier. El segundo piso, consistiría en varios cubículos acomodados uno frente a otros.. Con los ordenadores apagados y una oficina al fondo, cuyo PC serviría como si tuviera energía eléctrica propia. Ahí, varios archivos que se suponía tenían que ser borrador… de igual modo, un mini bar lleno de comida, aunque la mayoría en estado de descomposición.

El piso era de dos pisos y un sótano… sellado completamente y, era mejor así. Al encender el PC, se encontraría con varios archivos imposibles de abrir… aunque había un documento en Word llamado “Celadores”. Encabezando el artículo, el rostro de Dange con una sonrisa se mostraba… ¿De que iba todo aquello? El archivo hablaba sobre una cura para todos aquellos mordidos por una “creatura infernal…” y otras dos fotos mas, con una nota al pie: “Ixtaleth, Zyrog.”

La pulsera Marcaria otra misión:
-Ve al laboratorio de química a 10 calles, como lo indica el mapa-


Había un pequeño problema… ¿Y el mapa?.

Blaze se había separado del grupo. Ahora andaba entre calles, un tanto perdido y alejado más que Das. Con suerte, podría encontrar la tienda… aunque había un problema. En una vuelta en la esquina, un par de zombis salieron en contra suya… dos creaturas horrendas, cuyos rostros se encontraban pintados. Sus ropas ensangrentadas y roídas se veían de colores brillantes. Escupieron sangre al intentar gruñir… uno de ellos no tenia dientes. Payasos… o eso habían sido en otro tiempo. Ahora, si Blaze no se movía, corría riesgo de tener una horrenda mordida en el brazo, o quizá… ser alimento de esas criaturas. Las mismas instrucciones que para Dange fueron dadas a Blaze. Ahora, tenía que eliminar a tres zombies… y conseguir los ítems, sin mencionar que si no se apuraba, Dange jamás podría avanzar.
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Re: The second world.

Mensaje por Eleazar el Vie Ene 13, 2012 7:38 pm

El tío gigante venía detrás de mí, subiendo la calle tranquilamente, pero iba a su rollo... estaba claro que no podía contar con él. Cuando llegó a mi altura y vio al enorme grupo de zombies de delante, se lanzó calle arriba sin esperarme siquiera. Miré y miré... ¿donde se había metido? sólo veía carne putrefacta por todos lados. Um... ¡¡por algo le había dado a modo "solo"!! Y a fin de cuentas... ¡Sola me había dejado!

La pulsera de mi muñeca brilló un momento.

-misión 2.-
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Ítems coleccionables:
Barra de metal.
Bat metálico.
Pala.
Barra de potenciador.
Lata de XG.
Llave de para pc).
Alimentos para 2 días


Joder... me iba a tocar lanzarme contra esa cantidad de bichos sí o sí. "Barra de potenciador"... eso sonaba a dopaje de stats. Más me valía encontrarlo antes de lanzarme a por aquella horda. Desde la esquina en la que me escondía vi el cartel luminoso de una tienda 24 horas. Seguramente allí encontraría algo bueno que coleccionar.

Después de asomarme un par de veces y coger aire otras tantas, corrí con todas mis fuerzas hacia la tienda, esperando que los bichos no me vieran. Amarré el pomo metálico y abrí, tras lo que cerré la puerta rápidamente. Eché una ojeada con la barra de metal en la mano. Respiré tranquila... estaba sola.

Me dirigí a las estanterías. Ju ju... en este juego podía ver claramente lo que había de un solo vistazo. Si hubiera estado jugando a la play, ahora mismo estaría dándole a "X" en cada estante. Vi unas cuantas latas, pero no tenía espacio en los bolsillos para meterlas... ah, era mejor comprobar la pulsera y comprobar su funcionamiento ahora que estaba a salvo. Quizás hubiera un sistema de almacenaje... "mochila", bingo. Le di a guardar las latas, y desaparecieron de mi mano para aparecer en el inventario de la pulsera. Ju ju, habían cosas típicas de videojuegos... claro, no todo iba a ser real. Saqué el queso y el pan que encontré en la casa, y también lo guardé en la mochila.

Volví a buscar... ¡¡oh, sí sí!! Ahí estaba la barra potenciadora.

Barra potenciadora fuerza lvl 2.
Aumenta la fuerza de golpe y embiste durante la lucha. Comerse con cuidado.


¿Sólo subía a nivel 2? bueno, mejor que nada...

Seguí registrando el local. Encontré varias armas, como la pala y el bate metálico... pero no los recogí. Mejor dicho, con mi nivel no podía recogerlos. Sin embargo, encontré otra lata XG, que bebí de inmediato, y una extraña llave para un pc... ju ju. Ese tonto se estaba perdiendo un montón de ítems interesantes... ¡le estaba bien empleado, por dejarme indefensa con todos esos zombies sueltos!

Salí de la tienda, y volví a echar un ojo al grupito infernal. Era la hora... con los nervios a flor de piel, di un mordisco a la barra potenciadora. De inmediato sentí mi fuerza duplicándose. Ohh... ¡en la vida real nunca me había sentido tan fuerte! me sentía capaz de cualquier cosa... hasta... hasta... ¡¡de partir un árbol con los dientes!! Bueno, quizás eso era pasarse. Pero ahora esos zombies se iban a enterar.

Me lancé contra ellos sin pensarlo dos veces... y de un golpe en la cabeza con la barra de metal, tiré al suelo a uno de los zombies, que casi pareció derrapar sobre el asfalto. ¡¡Ja ja!! chúpate esa. Los demás se dieron cuenta de mi presencia, y empezaron a avanzar, acercándose lentamente... y su tufo con ellos. Uagh... dios, qué peste. Eso era un punto en contra del juego. Aproveché mis nuevas fuerzas para subir de lvl... me cargué cinco zombies más, y superé la segunda misión sobradamente. Pero los zombies no eran tan lelos como parecían, y me estaban rodeando... oh oh... y la barra potenciadora perdía su efecto...

Corrí como alma que lleva el diablo, intentando vislumbrar de nuevo la cúpula del refugio. La vi a lo lejos, y corrí por las calles perseguida por el colorido grupo. Corrí por la calle... embestí la puerta del refugio... cerré con todas mis fuerzas la puerta y me apoyé contra ella. Esperé unos momentos... los zombies no intentaron entrar. Buff... había logrado también la primera misión.

Y ahora estaba en una espeluznante recepción. Todo estaba en semi-penumbra, con la luz justa para no darse de morros contra el mobiliario, y había restos de sangre por doquier. Al parecer no podía fiarme de la calidad del refugio... si no quería acabar como los anteriores dueños.
Bajé por las escaleras, hacia el sótano... una puerta oxidada y cerrada a cal y canto me recibió. Probé la llave que encontré (obviamente, no conseguí abrir) la empujé un poco... pero nada, no se abría. Subí al segundo piso, y lo primero útil que vi fue un ordenador. Ya en la primera planta había visto uno, pero no funcionaba, y aunque intenté buscar una hendidura para meter la llave que encontré, no vi ninguna. También vi varios pc en los cubículos de la segunda planta, pero el único que conseguí encender fue el de la oficina en la que me encontraba.

Había varios archivos, que curioseé un poco... aunque la mayoría no parecían nada útiles. Había uno diferente... se llamaba "Celadores":

"Esa criatura infernal ha contaminado a más miembros. Todos aquellos a los que muerde, acaban contagiados de ese extraño mal. Hemos estado buscando una cura, y parece ser que existen ciertos anticuerpos que podrían ser usados como vacuna..."

El artículo continuaba un poco más... tenía una foto mía arriba del todo. Me puso los pelos de punta... esta situación de daba escalofríos. También habían fotos de otros dos chicos abajo: "Ixtaleth, Zyrog". Los reconocí como los dos chicos que vi en el cuarto blanco. Y pensar en el cuarto blanco me recordó que aquello era un videojuego. Por unos instantes, casi lo había olvidado...

Dejé el ordenador y me dirigí al mini bar de al lado. Lo que había dentro me revolvió las tripas... ¡esa comida tenía gusanos! ¿Todo tenía que ser tan asqueroso en este juego? Pero alargué la mano por encima de la bazofia... y encontré otras latas más y agua, al parecer en buen estado. ¡Ja ja! ¿Qué haría el tiarrón que me abandonó cuando llegase al refugio y descubriese que yo ya me lo he llevado todo? Ja ja ja... la venganza se sirve fría... tendría que llevarse la comida putrefacta del armarito, o suplicar que le diese algo de comer a cambio de ítems buenos.

La pulsera volvió a brillar.

-Ve al laboratorio de química a 10 calles, como lo indica el mapa-

Otra misión... podían dejar un poco de tiempo para descansar, diablos. Bueno, miraría por dónde quedaba aquello y... el móvil... dónde estaba el móviiiil...
Rebusqué por los bolsillos de mi ropa, y en el inventario de la pulsera. ¡¡El móviiiiiil!! ¡¡Se lo había llevado ese desgraciado!! ¡¡Me había dejado sola... y sin mapa!! Me iba a vengar por esa... esa... ¡esa tremenda putada!

Caminé de un lado a otro de la oficina, de los nervios, tremendamente cabreada, pensando qué hacer. Entonces recordé la llave. Ohh... mi preciosa, preciosísima llave. Me dirigí corriendo al ordenador, y rebusqué una cerradura. ¡Y encontré una! Inserté la llave, y esperé rezando que funcionara o hubiera algún tipo de reacción... quizás podría encontrar un mapa en ese trasto.
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Re: The second world.

Mensaje por Grom Grito Infernal el Mar Ene 17, 2012 6:06 am

La adrenalina corría en todo su cuerpo ante el esfuerzo hecho y no era para menos, había saltado sin tiempo mucho para prepararse desde una pequeña ventana hacia un árbol, contando con la suficiente suerte para caer donde deseaba y no en el suelo. Pensando en cómo se sentiría recibir daño en el juego, guardo absoluto silencio ocultando entre las ramas mientras escuchaba como el sonar de las sirenas poco a poco se hacían mas próximo, dándole a entender que no había sido su imaginación el creer que la policía estaba llegando.

Basta poco segundos para que todo se volviera a sumir en silencio, salvo por el clamor de voces que anticiparon la presencia de 5 sujetos que claramente podían ser reconocidos como policías al vestir el típico pantalón azul y camisa celeste, donde se lograba ver la placa policial. Aparentemente estaban discutiendo algo mientras observaban la habitación donde yacía el cadáver de la blonda joven, lo cual probablemente por la lejanía de donde se ubicaba no llegaba a oír nada aunque eso no le impidió percibir la imagen del arma de fuego brillando ante la luz de la pequeña lámpara, acercándose peligrosamente hacia la ventana en manos de un joven policía. Creyendo que su escondite estaba a punto de ser descubierto ante la luz que se filtraría entre las ramas contuvo la respiración, permaneciendo inmóvil para no ser descubierto aunque no contaba con muchas esperanza en que resultará.

- De la que me libre - mencionó, recobrando al aliento luego de que el policía no logrando descubrirlo por azares del destino volvió su atención hacia sus compañeros, aproximándose hacia donde hallaban no sin antes mencionar el nombre de un tal capitán McCoy que llego a escuchar pese a estar en el árbol.

Aliviado no de ser descubierto pero aun cauteloso de realizar movimientos que delataran su ubicación, siguió manteniendo silencio por algunos minutos más, escuchando como las voces se disipaban por completo luego un resonar de autos al ser prendido, lo que le hizo pensar que por fin se encontraba solo al haberse retirado los policías al no encontrar a nadie en la residencia. Valiéndose de ágiles movimientos entre las diversas ramas logro descender del árbol, percatándose del peculiar cinturón que portaba gracias al hecho de descender su cabeza por instinto, observando lo que parecía ser una pequeña pantalla en el lugar donde debía estar su hebilla, señalando un punto rojo en lo que claramente era un tipo de radar similar al utilizado en el anime Dragón Ball. Descartando el que tendría que buscar las esferas del dragón, llego a la conclusión que el radar se trataba de una especie de mapa del patio donde se hallaba, siendo que el punto que brillaba se trataba probablemente de alguna especie de salida o lugar de guardar como recordaba haber visto más de una vez en diversos videojuegos.

- Era tal como pensaba… seguir el punto rojo siempre asegurara algo bueno cualquier tipo de juego – refirió con un gran sonrisa, tras varios pasos dados en el verde césped completamente agachado por preocupación, llegando hasta una típica cerca blanca de películas americanas donde figura una puerta abierta, dando hacia un automóvil negro – ¿un auto? Nada mal, aunque me pregunto si tendrá ll… - guardo silencio al comprobar con agrado como dentro del auto figuraba una llave plateada en el encendido junto a una radar similar al que yacía en su hebilla, salvo por el hecho que era más grande llegando a visualizar las palabras bar “Doble face” – un nuevo lugar a donde ir… interesante.. Mmm ¿y esto? – inquirió al llevar la mano debajo del asiento del copiloto, al haber logrado divisar lo que parecía una lata de gaseosa, figurando una extraña leyenda que indicaba “potenciador agilidad” junto a una etiqueta blanca que dejaba ver las palabras “Agilidad lvl 2” – ¿un potenciador? Supongo que no me haría mal ya que debo conducir – refirió, abriendo la lata y tomando todo el contenido sin mediar en la indicación de “beber con cuidado” – Manos a la obra.

Encendiendo el auto sin sentir cambio aparénteme, empezó a conducir hacia el bar “Doble face” guiado por el GPS del auto. Lejos de cualquier tipo de ataque imprevisto o algo por ese estilo, el recorrido fue totalmente normal e inclusive monótono para un género de superhéroes en el juego, aunque debía reconocer que los gráficos y sonido de los autos, peatones y calles eran sumamente reales e inclusive mejor que los de la vida real en ciertos aspectos. Tras varias avenidas recorridas, no tardo mucho para observar un local de paredes verdes y puerta metálica, colgando encima del umbral un letrero de neón donde se leía “Doble face” junto a la imagen de lo que parecía ser el rostro de uno de los tantos villanos de Batman.

- Veamos que me espera en este bar – mencionó, bajando del auto y notando con cierto asombro como el auto procedió a avanzar sin conductor alguno, perdiéndose al doblar una esquina dejándolo completamente solo – y eso limita cual tipo de escape que tuviera pensado.

Avanzando en dirección a la puerta lo abrió sin miramiento alguno, recibiendo de lleno el olor de licor y el clamor de las personas que estaban en su interior. Un primer vistazo le dio la impresión de estar en un típico bar de cualquier ciudad, donde borrachosos personajes reposaban con bebida en mano sobre mesas circulares de madera alrededor de una inmensa pero vacía mesa de billar, además de un barra algo sucia donde un tipo gordo servía jarras de licor a dos tipos que miraban interesados la extensa pantalla del televisor cubierto en una especie de capsula de plástico a las espaldas del tabernero. Sin saber que hacer, estuvo a punto de retirarse cuando escucho como el tabernero lo llamaba ofreciéndole un trago, lo cual le parecía extraño, sin embargo, al no tener pistas de que hacer en el juego avanzo a su encuentro, notando como los desconocidos borrachos lo miraban con cierto recelo en el preciso instante que era llamado por el nombre de McCoy.

-¿Qué diablos? – refirió sin proponérselo, notando como el gordo dueño del local le inquiría sobre una tal Isabela. Basto pocos segundos para que atando cabo entendiera lo que sucedía, dándose cuenta que en el juego personifica al tal McCoy y que la mujer hallada muerta en la habitación era su esposa en el juego, recordando el relieve en una de las habitaciones de la casa donde figuraba el nombre de “Miss Isabela” – primera misión resuelta o eso creo, ya que se que la mujer es Isabela… mi esposa o mejor dicho la de McCoy – murmuró para sí mismo, agradeciendo el hecho de contar con una posición tan ventajosa en el juego al ser jefe de policía, permitiéndole de este modo dar con el paradero del asesino al encargárselo a varios de sus subalternos o eso creía erróneamente. En la inmensa pantalla empezó a emitirse un nuevo aviso de búsqueda sobre un criminal, lo cual hubiese pasado desapercibido si no fuera por que mencionaban su nueva identidad, refiriendo que el Capitán de la policía McCoy Daerkwoods era el culpable de la muerte de Isabela, aduciendo una supuesta infidelidad por lo que era buscado, ofreciéndose un recompensa de brindar algo de información sobre su paradero – ¡carajo! – resoplo, dándose cuenta como todas las miradas se enfocaban en su figura.

Sin saber qué hacer para evitar ser delatado trató de salir del bar, cuando escuchó como la voz del tabernero advertía a todos los presentes que no se atrevieran a usar el móvil en el instante en que una de las camareras, bajando de las escaleras mencionando el nombre Rock salto ágilmente hacia la puerta, dejando entrever una corta falda y corset negro, junto a unos finos tacos que relucieron aun más la estilizada figura de la joven de cabellos negros que respondía al nombre de Blade. Si bien en un principio no entendía bien que pasaba, poco a poco empezó a entender ante los hechos dados, siendo el primero cuando uno de los aparente borrachos se levanto con móvil en mano, burlándose de la mujer para luego caer inerte en el suelo al ser atravesado su cuello por una filosa lanza, originada de uno de los brazos de la peculiar camarera que de alguna forma justifico el peculiar sobrenombre que tenia. Claramente la joven tenía poderes típicos de un superhéroe similar a un metamorfo, no siendo la única puesto el tabernero empezó a transformarse en un enorme coloso de piedra, justificando su nombre en el preciso instante que argumentando impartir justicia refería el nombre de Das.

-¿Qué? – titubeó, al darse cuenta que Rock, evitando recibir un balazo gracias a la dureza de su piel, sabia su seudónimo, usándolo para pedirle ayuda – espero que esto sea la correcto – murmuró para sí mismo, optando por ayudar a los aparentes héroes, lanzándose a tomar la pistola que yacía en el suelo ante el fallido intento de uno de los ebrios del local, puesto al no saber cómo usar el cinturón era la única la única forma que encontraba para ayudarlos. Opción correcta, ya que apenas tocar la pistola su pulsera empezó a brillar, indicándole lo que debía hacer y los puntos que obtendría de hacerlo – no puedo defraudar a estos héroes… sobre todo si confían en mí para acabar con estas escorias.

Con la pistola ya en manos, saltando detrás de barra para no ser alcanzado por un furtivo ataque, apunte con una total facilidad hacia el cabeza de un despistado sujeto que con cuchillo en mano pretendía atacar a Blade, cayendo muerto antes de lograrlo ante el impacto de bala que destrozó por completo su cráneo. Por primera vez percibiendo los efectos de la lata de agilidad consumida en el carro, logro evitarse una ráfaga de balas que iban a su encuentro moviéndose hacia las espaldas de Rock. Escuchando como rebotaban los casquillos al chocar en el cuerpo de piedra, se asomo hacia un extremo dirigiendo su mira hacia la frente de aquel que había osado usarlo de tiro al blanco, descargando un potente disparo que en lugar de caer donde tenía planeado, termino impactando en lado izquierdo del pecho del sujeto, haciéndolo caer en medio de borbotones de sangre y una mirada que expresa asombro al ser probable que su vida terminara en una dolorosa agonía, debido al daño provocado en el corazón o bien en uno de los pulmones.

Distrayéndose por un momento al observar como Rock aplastaba a uno de los sujetos y Blade giraba con las manos transformadas en cuchillas destrozando todo a su alrededor, se percato a tiempo del sujeto de cabellera y barba que con espada en mano lanzo un tenaz corte hacia la barra, esquivándolo por segundos en medio del licor desparramado de las botellas alcanzadas por el peligroso filo del arma. Sin perder tiempo apunto a la cabeza del desconocido espadachín, disparando el arma y comprobando con suma decepción como la bala lejos de impactar donde deseaba, había ido a chocar en una tosca y sencilla lámpara de acero que colgaba en el techo. Quizás por suerte o algo razón inexplicable típica de los juegos, la lámpara termino cayendo sobre la cabeza del espadachín, desprendiendo una cantidad de chispas y un profusa humareda ante el choque del acero electrificado contra la carne y cabellera, haciendo que soltara el arma y cayera en el suelo.

- Ahora sé lo que siente el Punisher al enfrentar a tanto mafioso de las calles – exclamó con emoción, al haberse librado de una forma algo peculiar del tipo del último tipo que precisamente le hacía cumplir el objetivo de la misión dada en la pulsera, sin embargo, sabiendo que no podía confiarse, volvió a asomar desde la barra esperando a encontrar a un posible objetivo – Rock… Blade… ¿qué diablos está pasando aquí? – gritó con la adrenalina al toque, esperando alguna respuesta de los que parecían sus amigos en lo que demoraba en apreciar la completa devastación del bar.
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Re: The second world.

Mensaje por Doctor Ivo Robotnik el Mar Ene 17, 2012 3:55 pm

“Regla numero 13: Si ves a alguien ser atacado por un zombie y ya ha sido mordido, no te preocupes por salvarlo, dispárale en la cabeza para ahorrarte un problema futuro”

Guía de Supervivencia Zombie. 2012


Las cosas hasta ese punto habían estado bien, la lata en su mochila, el hacha en su mano y un lindo panorama de gritos, sangre y demases, claro que teníamos también el detalle que era un friki panzón, medio cegatón y para colmo que le daba cosa la sangre muchas veces, con todo eso uno podría preguntarse ¿Qué demonios hace en una ciudad infestada de zombies? Quien sabe … la locura del momento quizás, o quien sabe … los planetas pudieron alinearse y el poder cósmico de los ositos de felpa del planeta Nebulón le frieron las pocas neuronas que el computador y al televisión no le habían deteriorado, de cualquier forma, ahí estaba … en un lugar o donde hacía de tripas corazón, como se decía normalmente, y mataba a una niña de seis años con tendencias homicidas y caníbales, sea como sea ahí estaban … para variar como en una película de cine B, el edificio con zombies donde no se podían ver, las paredes manchadas de sangre y que más cosas, pero había que seguir … con lentitud bajaron aquel edificio, cargando con lo que se les permitía, aunque Chris aun no había bebido la lata de refresco … quizás simplemente porque no tenía sed o porque una no confiaba demasiado en lo que encontrarían en un juego, de todas formas comenzaba el juego, ya que los sonidos guturales de tres “individuos” fueron más que notorios, al igual que esos pasos arrastrados, y el aroma a carne en proceso de descomposición… la pulsera brillo y con su brillo una pequeña pantalla surgió frente a su rostro, quizás en el peor de los momentos.

-misión 2.-
Destruye a 3 zombies.-
Puntos por zombie completo: 100.
Puntos por zombie mutilado: 50

Ítems coleccionables:
Hacha.
Barra de metal.
Bate metálico.
Pala.
Latas de potenciadores.
Lata de XG.


La visión en esos momentos, por lo menos para él, no era de lo mejor, quizás podrían encontrar una óptica y con ello ver si se conseguía algunos cristales nuevos, pero ahora no importaba eso demasiado, ya era tiempo de eliminar algunos cadáveres, eran los tres que había visto abajo ¿Cómo demonios habían podido subir tan rápido? … bueno, no había tiempo para preguntas, ya que antes de que pudiera decir algo, Mónica se lanzo contra la anciana, propinándole varios golpes con asombrosa pasión, por decirlo de alguna forma, quizás… esos tipos de juegos dejaban salir a la luz, aquellos instintos por muerte que cada ser humano tiene y que por valores y moral son reprimidos hasta desaparecer casi, mas en ese ambiente podían desplegarse completamente, claro que hacia un cierto tipo de objetivo.

Quedaban dos zombies, un chico y una chica, el objetivo más viable era la chica y por ello Chris tomo el hacha y la levanto, claro que era pesada, y no necesariamente fácil de manipular, pero para criaturas así era mejor que nada, el golpe del hacha fue dirigido hacia el rostro de “la” zombie por decirle de alguna forma, y con ello impacto directamente en su mejilla, se pudo escuchar como sus huesos se rompían bajo la cabeza del hacha y como, después de que la descomposición había hecho mella en la profunda herida de su cuello, la piel y carne debilitadas no soportaban el embiste, desprendiéndose la cabeza del cuerpo y esta impactando en un muro, donde como si fuera un coco, se abrió, dejando ver la descomposición de un cerebro que jamás hubiera podido volver a ser lo que era, Chris temblaba, si temblaba ya que era demasiado real y el aroma a carne en descomposición era idéntico al que había sentido cuando practicaba la veterinaria, más un grito hizo que se girara, un zombie , el ultimo que quedaba, mejor dicho el del “chico” se había lanzado con furia contra Mónica, e intentaba morderle, no sería bueno perder un amigo al comienzo de la aventura y aun mas cuando era alguien que protegería la espalda del otro, Chris simplemente levanto el hacha y sin siquiera mirar, ya que tenía los ojos cerrados dejo caer el hacha, esta vez con el filo hacia el zombie, el hacha con su peso más que con su fuerza se incrusto en la cabeza del zombie, el cual se detuvo, movía la lengua un instante y se desplomo en el suelo, con el hacha aun incrustada.

-¿Moni estas bien?*mientras la miraba preocupado* ¿no te modio ni nada cierto?-

Después de percatarse de que no había ninguna herida, fue tiempo de seguir, claro no sin antes desprender el hacha de la cabeza del zombie, mas antes de bajar, Chris se percato de algo, de su imagen en el zombie, con cuidado examino el cadáver de la anciana, mas no encontró nada, pero si escucho un ligero pitido y un cambio de coloración en la pulsera, aparecía un numero.

Puntos: 200

Al parecer con esas muertes había ganado algo de experiencia como usualmente él decía, pero estaba intrigado por esas imágenes, no muy lejos, un cuadro con unas pocas gotas de sangre aparecía el rostro de Mónica, como si le hubieran tomado una fotografía recién, de cualquier manera no había nada útil en aquellos cadáveres … aunque hubiera preferido que esas imágenes hubieran sido una pista o algo, con lentitud bajaron, mas antes de llegar abajo Chris tomo el hombro de Mónica y casi el susurro.

-Moni… escucha, quizás no sepa mucho de zombies y todo eso, pero si algo me han enseñado las películas es que entre menos ruido menos zombies, no hay que gritar a lo loco por favor, si vamos en silencio quizás podamos llegar con vida al auto.-

Ya en la salida dos latas les esperaban, como la anterior la guardo en la mochila, por si era de utilidad más adelante, no siempre era precavido pero en esa situación era mejor no arriesgarse, con lentitud vio la calle, asomando la cabeza por la puerta, no se veía demasiado, pero un brillo extraño le hizo mirar con más atención, ahí estaba el auto … pero frente a él un zombie caminaba, vestía al más estilo punk, pelo en alto, chaqueta de cuero con púas, botas militares, a y no se me podía olvidar, un agujero en el pecho del porte de un melón del cual un pus verde salía constantemente, mas algo había que le llamo la atención a Chris, parecía cuidar el auto y por sobre todo, estaba armado…. Con que mas si no era el bate de metal … el grupo avanzo, lentamente, en silencio esperaba, hasta llegar a la esquina contraria, en ese lugar se pudo ver mejor como estaba la situación, no se podían ver mas zombies, pero el aroma a pus y descomposición fue más que notable, y más cuando viendo al piso parecía que había un charco de aquella sustancia, lechosa y verde, Chris empuño bien el hacha, con el filo listo, en aquel instante el zombie se giro, dándoles la espalda y Chris aprovecho para atacar, un solo golpe y el zombie cayó al piso, dejando el bate de metal en el suelo, lamentablemente no estaba muerto, únicamente le había quebrado el cuello, ya que la cabeza ahora caía hacia adelante, hacia el pecho del zombie, el cual con movimientos erráticos intentaba atrapar algo estando ciego, Chris dejo de lado el hacha y tomo el bate, comenzando a golpear la cabeza del zombie hasta que esta termino por desprenderse y rodar por el suelo, hacia la mitad de la calle.

-Moni ahora* dándole las llaves en las manos* yo no tengo carajo idea de conducir, así que prefiero que nos mates tu a que sea yo, aprovechemos ahora que no hay zombies-



~~
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Re: The second world.

Mensaje por Bastian el Jue Ene 19, 2012 8:36 am

Tan pronto como seleccione la opción de guerra espacial, hizo aparición un pequeño menú traslucido flotando en frente de mi, este marcaba tres opciones con de las cuales no era ignorante, sonreí, aunque este solo era una mínima señal de la enorme alegría que sentía al ver una de mis especies alienígenas favoritas integradas dentro del juego, y sin pensarlo, presione la segunda opción que marcaba: protoss.
Una fuerte luz irradio todos lados, supuse yo que sería parte de otra presentación para la sección del juego que acababa de elegir, mas… pronto note algo muy extraño, y del bolsillo en mi rodilla izquierda salieron dos pequeñas bolas de luz… parte de la presentación espere, pronto, la luz se hizo tan intensa que no soporte verla y cerré mis ojos.
En menos de un segundo, sentía el frio del aire que solo se sentía en una sala de operaciones o similar estructura, debajo de mi, en mi espalda que me servía de apoyo en ese momento sentía el tibio toque de una camilla de hospital, la cual… bueno, me quedaba pequeña, era mucho más grande que antes y podía sentirlo solo con tratar de moverme, cosa que fue inútil, estaba amarrado a la camilla, solo podía mover la cabeza que salvo por un pequeño soporte en la base que evitaba la excesiva fatiga en el cuello, permanecía en el aire… podía sentir el peso de las terminaciones nerviosas de mi raza, aquellos largos tentáculos que sobresalían de la cresta de hueso sobre mi cabeza y que esperaba tendría oportunidad de comprobar y usar, ganando acceso a los grandes poderes de la raza que había elegido.
Estas terminaciones nerviosas que simulaban rastas, eran acariciadas por aquellas lucecitas que salieron de mis pantalones, tras examinar con la vista el cuarto empecé a atar algunos cabos, y supuse que era parte de algún experimento y me estaban sondeando con esas cositas, nada de que temer, al menos, de momento.
Gire la cabeza para mirar el único ser viviente en la zona, un humano, un científico para ser más exactos, vestido con una máscara aprueba de gases y una bata blanca, me miraba, por jugar le grite –¡humano endeble ,Libérame y tendré piedad de ti!- mas olvide uno de los pilares primordiales de mi nueva especie: no tenia boca, y por ende, no podía hablar, mas… aun así escuche sonidos ser emitidos por mí, entonces recordé que gracias a mi capacidad cerebral aumentada y las rastas que colgaban en mi cabeza, podía comunicarme con telepatía, también supuse que ese nuevo idioma consistente de sonidos poco inteligibles de varios tonalidades eran el idioma de mi nueva especie: El khalani. En cuanto hable, o más bien, lance ráfagas telepáticas, el científico solo escribió apresuradamente en su tabla de notas.
Mas… pronto la diversión se acabaría, y un calor cada vez más intenso, que pronto llego a ser doloroso subió por dos de mis terminaciones nerviosas, producto de esas esferitas luminosas que había estado tanteándolas, el calor seguí incrementando a cada segundo, y juro que por todos los medios que tuve intente zafarme, tense mi cuerpo y hale de las cuerdas, grite al científico en el extraño lenguaje que brotaba por sí solo, y moví mi cabeza de lado a lado, haciendo que las rastas restallaran como látigos intentando escapar, pero todo fue inútil, y tras unos minutos de lucha, dos de mis terminaciones nerviosas estaban sobre una mesa, quizás serian estudiadas o algo… estaba demasiado dolorido para pensar mas allá de eso… pronto me desmaye.
Cuando desperté estaba en una celda de prisión, bastante opresiva y oscura, solo una cama consistente en un bloque de cemento, que de forma no muy sorprendente, no era de mi tamaño, estando pensada para humanos, muchas cosas estarían pensadas para humanos más que para un protoss, las barras de la celda brillaban levemente… algo me dijo que no debía de tocarlas, podrían darme un toque o quemarme, o peor.
Intente moverme… pero el penetrante dolor en la parte de atrás de mi cabeza me lo impidió, de menos si me quedaba quieto no sentiría dolor alguno, y al menos… podía centrarme y pensar correctamente, debía… buscar una forma de salir de ahí… de ese…
Usando el poco movimiento que tenía en la cabeza, mire a un lado, hacia el interior de la celda, solo para encontrarme con lo que parecía una bola de lana azul escupida por un gato… eh, aja, aja, aja… gracias criaturita, que sea la información sería útil, saber donde estaba y que debía hacer me ayudarían a escapar de ahí, y puso una pulsera verde en mi muñeca.
Me sorprendía el nivel de realismo que tenía el juego, el dolor… aunque terrible, debía ser parte de las sensaciones creadas, y supuse que no debía ser la mitad de lo que debió haber sido de ser real, digamos… demasiado vivido y no podría ser viable como algo supuesto a venderse en las tiendas
Mire un poco por mi alrededor, estaba tendido boca arriba en mi celda, la sangre purpura había hecho pequeños charcos en los lugares que salía desde atrás de mi cabeza… iba a medio camino de girar la cabeza hacia la entrada de la celda cuando cayó junto a mí un objeto extraño, logre ver de refilón la escena, aunque… pude oír perfectamente lo que pasaba, no debido a mis orejas, sino a la piel, sabía que esta nueva especie a la que pertenecía no poseía orejas, narices o bocas, y casi todos sus sentidos funcionaban a través de la piel, aunque… no tenían sentido del gusto.
El objeto que había arrojado esta niña se abrió, por llamarlo de alguna manera, convirtiéndose en un guantelete con una caja encima, una tarjeta y una especie de vial con un líquido espeso en él.
… me hubiera movido, pero… el dolor era increíblemente insoportable, no… no podía…
-fuerza… honor- empezaron a resonar palabras en mi cabeza –valentía… deber…- las escuchaba, no estaban en español, sino en khalani, el idioma protoss, mas… podía entender perfectamente lo que decían –jamás pierdas la esperanza templario….- resonaba, lejano… pero a la vez cercano, sentía como el valor empezaba a rejuvenecerse en mi… entonces recordé, los protoss, mi nueva especie, eran capaces de conectarse con otros de su clase mediante medios telepáticos aun por sobre largas distancias, y mediante esta comunión, compartir sin fin de cosas, incluso emociones, probablemente había conectado con esta unión, lo que ellos llamaban “el khala” por casualidad, y mis compañeros me daban ánimos de seguir, las fuerzas renovadas del ánimo que me daban estos seres virtuales me impulso a intentar moverme de nuevo… esta vez, lo lograría, el dolor sanaba lentamente, aunque… seguía perdiendo sangre.
Lentamente empezando a recuperar mi movimiento, lo primero que hice fue revisar los objetos cercanos que había dejado la chica al arrojar esa caja, el guantelete era interesante… mi nueva especie interactuaba usando su energía telepática con su tecnología… si me concentraba un poco quizás…
Mi mano y el guantelete brillaron en un leve tono verdoso, y del guantelete surgieron tres afiladas puntas metálicas de más o menos, 40 cms de largo, esta arma me recordó a los depredadores, buenas películas, ya me daba una idea de cómo sería mi estadía en ese lugar…
El mapa revelaba otra información primordial… solo había un guardia resguardando mi celda, se notaba que era un juego, en la realidad hubiera habido más, y repartidos de forma diferente, pero bueno, era una ventaja para mí, no para ellos, además, había una bodega y una enfermería cercanas, seguramente habría algo con lo que sanar mis heridas sangrantes.
Aunque primero debía escapar, de la prisión donde estaba, si me acercaba a la salida, podría comprobar que los barrotes de la celda producían un leve calor a la distancia, de cerca seguro dejaba quemaduras graves… se podía pasar la mano entre los barrotes, si se tenía cuidado de no tocarlos… tenía una idea, me dije pensando mientras miraba mi mano, notando las grande garras de mis dedos.
Si bien, los humanos de esta prisión no entenderían nada de lo que es podía decir, seguro me escuchaban o me sentían en sus mentes… no sabía cual fuera el caso, pero podía intentar algo, sabiendo eso, pensaba mientras ocultaba los objetos que acaba de recibir en una esquina de mi celda…
Me puse frente a los barrotes, el guardia estaba de pie junto a la puerta, sujetando su rifle gauss de una forma extremadamente militarista y disciplinada, seguramente sería un hueso duro de roer de no ser por mi brillante plan…
-oye animal… si tú, el de la armadura y el rifle… no eres tan hombre de pelear sin una ametralladora cuidándote el culo cierto cabron de mierda-
Empecé el discurso que arrojaba al soldado, quien… tras un momento noto que no araba de hablar…. Por mi parte contenía la risa de algunas cosas que le decía mientras tanto se volteaba hacia mí, parándose demasiada cerca de los barrotes, para mi suerte, con el casco abierto y el rostro descubierto…
-ya cállate, bicho alienígeno-
Fueron sus últimas palabras a la par que mis manos pasaban entre los barrotes hechas un relámpago, enterrando mis garras en sus ojos, con lo que el soldado soltó un enorme grito de dolor, el cual se ahogo en cuanto jale del cuerpo, sujetándome del hueso que rodeaba las cuencas de sus ojos, pegando su cara a los barrotes hirvientes…
Todo era de un realismo increíble… la sangre de mis dedos era tibia, y la textura de su carne era… indescriptible, un olor a carne quemada salió de su rostro en cuanto lo hale hacia mi… sentía… asco, y una morbosa satisfacción tras haber hecho semejante atrocidad, sabia que solo había matado al avatar de un videojuego… pero fue tan real… casi, casi, conseguía hacerme sentir mal, cuando lo solté cayo hacia atrás, con el rostro bañado en sangre y completamente irreconocible… ahora quemo había un guardia podría salir más tranquilo, pensé mientras recogía mis objetos, y mediría a la bodega, esperando curar mis heridas antes de atender mi misión.

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Re: The second world.

Mensaje por Baby Doll el Mar Ene 24, 2012 1:52 am


-El error que ya había comenzado dio rienda suelta al caos, que, paso por paso se apodero de aquel maravilloso mundo, dando lugar al dolor, la oscuridad… y la locura.-


Dante (Barlow)

Por desgracia, en un mundo donde los zombis están a la vuelta de la esquina, no siempre ser fuerte y musculoso es de ayuda y, en el caso del pobre Dante su fin llego demasiado pronto. Lo escalofriante no fue la forma en que murió, sino que, además de nunca volver a jugar… no despertaría jamás.

El joven aspirante de luchador se topo con aquellos zombis que en algún momento habían sido entretenimiento de infantes y ahora, terrores siniestros. Uno de ellos se lanzo sobre el y cuando quiso detenerlo, el otro –con una inteligencia perturbadoramente alta- se lanzo al mismo tiempo y alcanzo a morder su brazo. En su cama, Dante se agito como si la herida fuera hecha en la realidad, e incluso, un moretón apareció en el área de la mordida. Pero esto no fue suficiente para las dos criaturas que, como si llamaran a otros tantos con sus gruñidos pronto se vieron acompañados de una horda de 10 zombis que mordían y arrancaban aquí y allá, sin importar el tamaño de piel o los gritos del chico… quizá nadie le extrañaría en su mundo, sin embargo, después de aquella muerte tan típica de una película zombi, Dante se convulsiono en su habitación, quedando entonces quieto durante un rato… hasta que sus oídos, boca y nariz comenzaron a sangrar, expirando su ultimo aliento en un juego mortal. Sus acreedores le encontrarían recostado, como en un sueño tortuoso… y nada más. Alguien se había apresurado a sacar la consola…un ladrón, o quizá… un trabajador de la compañía. Sea cual sea el caso, los médicos dirían que el joven había muerto electrocutado o quizá envenenado… Lo único seguro era algo: Dante no era apto para aquel nuevo mundo y los planes de su creador. ¿Creían que era un golpe de suerte que todos recibieran aquella felicitación sin haber entrado a algún concurso? Esta historia aún no termina. Buena suerte…

*****************************************************************
Cristina (Eleazar)
Dange. Estadisticos de misión.
Spoiler:
Puntos de experiencia: 600
Puntos XG: 15
Lata 1: 5
Lata 2: 10

Ítems recolectados:
Queso, pan, latas de comida
Botellas de agua x2.

Ítems de misión:
Llave para PC.

Ítems por recolectar:
Barra xG
Potenciador velocidad
Espada de doble filo.

Fuerza: lvl 2
Resistencia: lvl 1
Velocidad: lvl 1
Agilidad: lvl 1

En cuanto cruzó aquella puerta de vidrio reforzado, el silencio y la calma le en volvieron. Los zombis no intentaron entrar, pese a que podía verse a través del cristal. Era… como una barrera que ellos no podían cruzar. No es que esos seres primitivos en instintos temieran al lugar… sino a aquello oculto en su techo y sótano. De momento el ser misterioso bajo la estructura que era aquel edificio no representaba amenaza, pero ¿y arriba?

Al insertar la llave la pantalla se puso blanca, apareciendo un pequeño anuncio con letras negras.

-Archivo clasificado de seguridad superior activado.
Nombre: Desconocido.
Origen: Laboratorios Gene.
Descripción:
La fotografía de la creatura apareció tan grande como la pantalla del PC. Un ser deforme, alado y con muy mala pinta asomaba.
http://images1.wikia.nocookie.net/residentevil/images/7/7f/Kipepeo.jpeg
-En su origen, fue una mujer mordida por una de esas criaturas infernales. Muto al punto de desarrollar alas. Cabeza en lo que debería ser la cola. Cuidado con sus tenazas cercanas a la boca. –
Información adicional: Débil a heridas con plata. No dejes que te coja con sus garras.-


Y la pantalla se puso en negro nuevamente. El silencio se torno denso… tan profundo y siniestro. Como el que hay justo antes de que un tornado destruya y arrasé con todo. Dange tenía que darse prisa a salir de ahí porque, curiosamente, en aquel mundo el tiempo avanzaba a su modo y la oscuridad estaba por llegar. El sol comenzó a ocultarse lentamente… su pulsera brillo:

-1 hora para el anochecer.-

Y… a la salida de aquel sitio, 15 zombis se arrastraban lentamente, babeando y gimiendo. La temperatura comenzó a bajar y cualquier esquina era tenebrosa. La pulsera brillo nuevamente.

-1 Boss. –
-Puntos por herida con espada: 100


Y justo en ese momento, un automóvil arrollo a cuatro zombis, deteniéndose de pronto. La pulsera no dejaba de brillar, otro mensaje mas, dirigido a Dange.

Submision:
Lleva a Zyrog e Ixtaleth a la base química.
Ve al abastecimiento antes de que se oculte el sol.

-Puntos por Zombi muerto: 100
-Puntos por zombi herido: 50

*****************************************************************
Christian y Mónica. (Dr. Ivo y Baby Doll)

Zyrog:
Spoiler:
Puntos de experiencia: 300 +250 zombis atropellados: 550 Pts.
Puntos XG: -
Lata 1: Sin consumir
Lata 2: sin consumir.

Ítems recolectados:
Queso, pan, latas de comida
Botellas de agua x2.

Ítems de misión:
Fotografías.
Llaves de refugio.

Ítems por recolectar:
Barra xG
Potenciador velocidad
Fusil de repetición, cargado (5 cartuchos) + 12 municiones.
Gafas

Fuerza: lvl 1
Resistencia: lvl 1
Velocidad: lvl 1
Agilidad: lvl 1

Barra sin consumir.

Ixtaleth:
Spoiler:
Puntos de experiencia: 150 + 250 Pts zombis atropellados= 400
Puntos XG: 15
Lata 1: 5
Lata 2: 10

Ítems recolectados:
Queso, pan, latas de comida
Botellas de agua x2.

Ítems de misión:
Fotografía
Llaves de automóvil

Ítems por recolectar:
Lata xG
Potenciador velocidad
Fúsil de repetición Heym, cargado + 12 cartuchos. .

Fuerza: lvl 1
Resistencia: lvl 2
Velocidad: lvl 1
Agilidad lvl 1

-Espera… espera… ¡espera!- grite asustada al ver como cerraba los ojos para golpear al zombie. ¿Y si me daba a mi? Cerré los ojos igual que el y cuando no sentí mas movimiento los abrí. La criatura sobre mi era asquerosa. Me lo quite de encima, agradecida de no tener una mordida. Mis ropas estaban manchadas de sangre y suciedad… el aroma. ¿Tenia que ser tan real? No pude evitarlo. Me asegure de que el cuarto en el que entré estuviera vacío y buscando un baño o algo así, vomite. Odiaba vomitar, pero… literalmente yo apestaba. Rebusque entre los cajones, ignorando por un segundo si Chris me hablaba o no, o si el deseaba seguir adelante. ¡No iba a ir por la ciudad apestando a muerte! Finalmente, en una gaveta encontré un par de jeans rotos, junto a una blusa con el rostro de un cachorro en ella. Suspire, cambiándome… vamos que ni me preocupe por si me veía o no. Me sentía muy asqueada…-la próxima vez, elegiré fantástico medieval…- murmure, sujetándome el cabello con una coleta. –lo siento Chris, pero… yo e… tenia que… e cambiarme…- con una cara de mal póker face, asentí ante su petición de guardar silencio. Vale, no he sido muy callada hasta ahora, pero es momento de ponerme seria. Tomando aquella barra de metal me dirigí hacia abajo. La lata de potenciador la bebí de inmediato y me sentí mucho mejor. Era… ¡era como si pudiera correr kilómetros! Cosa que me agradaba en gran manera porque en condición física soy muy mala. Chris me dio las llaves, no sin antes matar a un tercer zombi. ¡Rayos, el tenia ahora 300 puntos y yo 150!

Me puso nerviosa el hecho de que no supiera conducir. Joder ¿Y si nos mataba? Subí y encendí el auto con nerviosismo –ne… yo… ok…- y suspirando lo eche a andar. Si las lecciones no estaban mal… ese debía ser el acelerador. Olvidando de que la palanca estaba en reversa, pise el pedal, dando a un cubo de basura detrás de nosotros. Frene de golpe, dando un pequeño grito –joder, joder, joder…- dije en voz alta, respirando hondo nuevamente. –cielo… yo que tu usaría cinturón- dije y ahora, arrancando hacia delante, logre mantener el control del carro un buen tramo. Me pregunte si valdrían los zombis atropellados y sonreí. Sonreí un poco sádica… las pulseras brillaron, anotando.

-Misión 2. Salvar a Dange.-
Submision:
Boss lvl 1.

No comprendí demasiado, pero la guantera se abrió mostrando un mapa de la ciudad. Ahí se encontraban dos puntos marcados, uno era un… parecía un refugio y venia señalada como “Laboratorios Gene” y un gran signo de interrogación que encerraba la pregunta: ¿SOLUCION? Este se marcaba con el número 1, señalando luego una gasolinera no muy lejana de ahí. ABASTECIMIENTO/REFUGIO. Y un 2 a un lado.

-creo que iremos primero al laboratorio… ¿no?- pregunte a Chris, mientras arrancaba hacia aquel sitio… de paso, me lleve a un zombi perdido que cruzaba la calle arrastrándose, buscando comida. La pulsera mía y de Chris brillo, mientras anunciaba: Zombi atropellado, 50 Pts x jugador. Bueno… peor era nada.

**********************************
Mónica, Cristina, Christian. (Eleazar, Dr. Ivo, Baby)

Ante aquel sitio que supuestamente podría contener la solución, un grupo de 15 zombis se arremolinaba delante. Bueno, oportunidad. Con una sonrisa, Ixtaleth arranco a toda velocidad, cargándose a cuatro zombis. 200 Pts para Chris y para ella… no estaba tan mal. Aun así, quedaban 11 seres repugnantes. En ese momento, en que Dange saliera de aquel sitio, una X gigante aparecería delante de ella, mientras una alarma sonaba.

-POTENCIADOR X. AUMENTA TU FUERZA DOS NIVELES E IMPIDE DAÑOS FISICOS DURANTE 10 MINUTOS- ahí estaba, delante de ella, tomando la forma de un chocolate que flotaba en el aire… claro que, ante el ruido, Dange notaria que los 11 zombis restantes iban hacia ella. Al mismo tiempo, de la guantera caería una pequeña carta con el rostro de Dange en ella. De encabezado: “asesina”. Luego, diría lo siguiente:

-Día 10 de la destrucción de nuestro mundo.

Zyrog… por favor. Escapa y huye de la ciudad. No regreses nunca más… ni siquiera por aquellos a quienes amas. Tu destino podría ser peor… aunque, eres uno de los cinco a quienes el veneno de aquellas criaturas oscuras no afecta, no vuelvas. Vete… te amo y siempre lo haré, por eso, no quiero que te pase nada malo… hermanito. Siempre recordare las tardes juntas en el parque o las noches de risas que pasábamos al ver las estrellas y conversar… no regreses.

Con amor. Samanta.-


¿Una pista de lo que esta historia envolvería? Eso… solo se denotara con el tiempo.

*****************************************************

Alejandro. (Groom grito infernal)

Das.
Spoiler:
Puntos de experiencia: 300
Puntos XG: 5
Lata 1: 5
Lata 2: sin consumir
Shot de tequila 3: sin consumir.

Ítems recolectados:
Diario
Cinturón
Smith y Wesson 9mm + municiones.
Automóvil.

Ítems de misión:
Muñequeras de titanio.

Ítems por recolectar:
Shot de tequila xG
Potenciador velocidad
Poder de cinturón. .

Fuerza: lvl 1
Resistencia: lvl 1
Velocidad: lvl 1
Agilidad: lvl 2

Das creyó haber resuelto la primer misión, sin embargo, la pulsera no anuncio nada. Era obvio que esa mujer llamada Isabela había sido su esposa en vida pero… ¿Y luego? ¿Qué tenía ella de especial en aquella historia?

Rock le miro, una vez la sangre se desparramaba por todo el lugar y la vida de aquéllos hombres se había expirado. –Hombre… ¿Qué te pasa? Utilizas una Smith cualquiera cuando tienes un cinturón que fácilmente puede sacar una pistola de esas láser que tanto te gustan! Tu mismo has creado ese cinturón tuyo y no se te ocurrió usarlo… ¿Seguro que estas bien?-

Volviendo a ser el gordo sujeto bonachón de siempre se acerco al joven Das, mirándole de arriba abajo, enfocándose en el cinturón. –Ya veo…- murmuro, frunciendo el seño. –Esa cosa esta dañada… tendremos que ir a la base a que la repares. Supongo que tu casa estará bloqueada…- Mientras se limpiaba las manos de sangre con el delantal, la chica aparecía a un lado de el. –Cariño, tendremos que quemar el local… de otra forma son demasiados cuerpos…- y abrazando al hombre, suspiro –odio que se resistan tanto…- luego la joven miro a Das, sonriendo. –Muchachote, hacia tanto que no paseabas por aquí. Te olvidaste de tu querida Paloma y el dulce Rico –esos eran sus nombres “civiles.” Justo antes de que el pudiera decir nada, el entorno pareció pixelarse un segundo y temblar, antes de volver a la normalidad. La pulsera de Das brillo, mientras anunciaba. –mata a dos orcos…-

Pts por orco muerto: 100

Y luego dejaba de brillar. De pronto y de la nada, los dos héroes que tenia delante de el eran un par de orcos bastante altos que se lanzaban a por el, sosteniendo uno un mazo con picos de metal y el otro un hacha bastante gruesa. Luego, el entorno se convirtió en un bosque y de la nada, otros tres orcos aparecían gruñendo. Eran cinco en total y se lanzaban sobre el, carne fresca. Uno de aquellos orcos llevaba dos muñequeras metálicas… si era rápido y listo, podría apoderarse de ellas y ver su función. De ahí en mas, estaba abandonado a su suerte, en medio del bosque, aunque todo aquello que llevaba del mundo elegido seguía con el. El cinturón, el diario… todo. Quizá podría ser una oportunidad para ganar unos puntos extras… ¿o no?

************************************************************
Diego (Bastian):

Berro:
Spoiler:
Puntos de experiencia: 100
Puntos XG:
Pulsera de Xgaming (sin usar)
Crema de Xgaming: (sin usar)

Ítems recolectados:
Kit de curación
Garra retractil. (Arma)

Ítems de misión:

Llave para abrir celdas.

Ítems por recolectar:
Potenciador de fuerza
Potenciador rapidez.
Casco protector (prenda de vestir)

Fuerza: lvl
Resistencia: lvl 1
Velocidad: lvl 1
Agilidad lvl 1

Tan pronto como aquel hombre callo hacia atrás, la puerta se abrió gracias a la llave que la chica le había dado a Berro. En ese instante, un grito llegaría hasta el. Más que grito, era un pensamiento muy fuerte de dolor y sufrimiento, un grito desesperado de auxilio de un cuerpo que no puede hablar. Era aquella chica que había sido llevada desde la celda hasta el cuarto de experimentación. La pobre chica era sometida a experimentos… y precisamente por culpa de aquel ser que era Berro.

La misión seguía fija. Rescatar a la chica y matar a aquellos guardias… la cosa se complico cuando, el hombre muerto que había sido quemado por las barras que cerraban su prisión se comenzó a mover, levantándose lentamente, cual criatura traída desde la misma muerte. Una nueva misión apareció.

-Destruye a 3 zombis- y entonces, de pronto, detrás del resucitado… otros dos aparecieron. Los mundos se mezclaban… y el caos lentamente entraba en vigor. Detrás de aquellos tres zombis, Xactamira apareció sonriendo…

**************************************************************
Todos.

Berro no fue el único que pudo ver a aquella mujer cibernética que sonreía con sadismo. Parecía disfrutar ver como todos tenían problemas…como todos eran envueltos por el juego lentamente. Desapareció casi en un instante… había un reporte que llenar. Cerebros que esclavizar.

El hombre entro en el cuarto blanco, suspirando. –La tenemos difícil aquí... uno ya murio. ¿Y si los demás no sobreviven? – otros dos detrás de el fruncieron el seño. Uno respondió –señor… son jugadores de rol y videojuegos. Seguro resisten eso… el primero fue un error. Hay que tomar sus signos vitales…- asintiendo, los tres se dedicaron a monitorear cinco cuerpos que en silencio reposaban en camillas inconcientes.


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Re: The second world.

Mensaje por Eleazar el Miér Ene 25, 2012 1:48 am

La pantalla del ordenador reaccionó, y mi corazón se aceleró un poco. La pantalla se puso blanca un momento, y un instante después apareció un texto. Había encontrado algo... ¡La llave funcionaba!

-Archivo clasificado de seguridad superior activado.
-Nombre: Desconocido.
-Origen: Laboratorios Gene.


A continuación, una fotografía horrible... era... una especie de gusano alado... pero con la carne putrefacta, completamente despellejada... y con las arterias a la vista. Tenía una boca espantosa, plagada de dientes...

- Descripción: En su origen, fue una mujer mordida por una de esas criaturas infernales. Muto al punto de desarrollar alas. Cabeza en lo que debería ser la cola. Cuidado con sus tenazas cercanas a la boca. –
Información adicional: Débil a heridas con plata. No dejes que te coja con sus garras.


“Oh dios... no... no jodas que hay un bicho así rondando por ahí” fue lo que se me pasó por la cabeza. Estaba un poco acojonada, para qué mentirnos. Pero entonces, recapacité. Ahg, pues claro que este bicho estaría por ahí. Por algo ponían su descripción y su punto débil. No debía olvidar que era un videojuego, y que nada en los videojuegos se mostraba sin una razón...
La pantalla del ordenador volvió a ponerse en negro.

-¡E...ey, espera! -golpeé el teclado, y volví a pulsar el botón de encendido, pero no ocurrió nada-¡Aun necesito un mapa...!- Nada. El ordenador parecía que ya había cumplido su “misión”, y no reaccionaba por mucho que tecleara en él. Ese maldito desgraciado... ¡se había llevado el mapa, y me había dejado “con el culo al aire”! Sin embargo, oí un sonido electrónico, como de una ranura abriéndose... y vi algo brillante sobresaliendo de la CPU. Me acerqué para inspeccionarlo, y...
-Oh... ¡¡joder, joder!! ¡Me ha tocado el gordo!- Sostenía en mi mano una magnífica espada que, sin lugar a dudas, tenía bastante más glamour que mi birriosa barra de metal. ¡Ja ja! Un brillito blanco, luminoso y llamativo... el recurso más utilizado para llamar la atención sobre un objeto en cualquier videojuego. Pasé el dedo por el filo, y estuve a punto de cortarme. Era flipante... tan flipante que no me di cuenta de inmediato de que no había tenido que deshacerme de la barra para mantener la espada en mis manos. Después de los primeros momentos admirando mi nueva arma, caí en la cuenta. -Oh... otro bug. Um.

Tras encogerme de hombros, guardé la barra a mi espalda, y la espada en la cintura. Si el juego tenía fallos que me daban ventaja, no sería yo quien se quejase al respecto. Algo más brillaba junto a la ranura: una barra XG, que devoré de inmediato, y un potenciador de velocidad. Oooh, sí... esto era lo que a mí me gustaba. La agilidad era lo más importante en un videojuego. Lástima que los personajes ágiles siempre fueran tías.

Justo mientras guardaba el potenciador en la mochila, la pulsera se iluminó:

-1 hora para el anochecer.-

-Genial...- con un bufido, y tras cerciorarme de que no me dejaba nada atrás, me dirigí hacia la salida. Se hacía de noche. Seguramente los mob iban a ser más fuertes y agresivos a partir de ese momento.

Cuando llegué a la puerta de la entradita, vi a través de los cristales una horda de zombies. Dos, tres, cuatro, cinco... conté trece zombies desde donde estaba, aunque quizás fueran más.

-1 Boss. –
-Puntos por herida con espada: 100


-Ugh... adivina quién va a ser el boss que anda por aquí.-Obviamente, el maldito “murciélago/gusano”. Respiré profundamente... bien, si no tenía mapa, tendría que salir echando leches y explorar la zona. Pasaría de los zombies mientras pudiese, y trataría de perderlos por las calles mientras buscaba la dichosa planta química. Pero antes, tenía que salir de allí.
Empujé la puerta de cristal. Los zombies, hasta ese momento tranquilos, se giraron hacia mí. Me di cuenta de que estaba rodeada, no había salida. Los cadáveres andantes, entre una marea de rugidos amenazantes, se lanzaron todos a la vez contra mí...
Y un jodido automóvil salió de la nada y les arrolló a todos. Caí de culo sobre el asfalto, pero los zombies no me atacaron a pesar de mi poco elegante posición. Estaban demasiado ocupados tratando de comprender si lo que les había atropellado era una manada de elefantes u otra cosa. Una suerte para mí, porque yo estaba igual de flipada que ellos.

Lleva a Zyrxog e Ixtaleth a la base química.
Ve al abastecimiento antes de que se oculte el sol.

-Puntos por Zombi muerto: 100
-Puntos por zombi herido: 50


¿Zyrxog e Ixtaleth? ¿Serían pnj? Miré a través de la luna del coche, pero no podía distinguir bien las caras de los que estaban dentro. Parecían un chico y una chica... aunque mi vista se desvió antes de cerciorarme. Una enorme “X” apareció delante de mí, y una barra de chocolate flotó ante mis narices:
POTENCIADOR X. AUMENTA TU FUERZA DOS NIVELES E IMPIDE DAÑOS FISICOS DURANTE 10 MINUTOS
La alarma resonó como la sirena de una ambulancia. Y llamó la atención de los zombies sobre mí, claro. Volvieron a lanzarse como perros rabiosos, babeando con sus ojos desorbitados. Casi sin pensar lo que hacía, cogí como loca la barra y me la tragué sin apenas masticar.

Tío... fue como transformarse en Super Saiyan. No podía saberlo, porque la fuerza tan brutal que sentí de pronto me cegaba, y embotaba mi mente... pero puede que mi pelo se hubiera puesto rubio y de punta, y todo. Solo sabía que, de algún modo, la barra de acero había acabado en mis manos, y que estaba partiendo cabezas casi sin ser consciente de ello. Me di cuenta de que estaba gritando, pero fue como si fuera otra persona. Los zombies me golpeaban, pero no sentía dolor... cuando recuperé el 100% de mis facultades mentales, me había cepillado a diez de ellos, y sólo quedaba uno en pie. Me sentí agotada de pronto, como si hubiese abusado de mis fuerzas. Un agotamiento real, un cansancio que hacía que me costase respirar como siempre. El zombie, tras unos momentos de vacilación, se dio cuenta de que yo había vuelto a la normalidad. Pero yo ya no podía aguantar más ese ritmo... estaba a punto de caerme. Si ese bicho me cogía, no podría hacer nada contra él. ¡Y la puerta del refugio estaba demasiado lejos! ¡No podría llegar hasta allí sin desfallecer antes!

El coche. Era mi única salida. Corrí hacia él, y di un par de traspiés que casi me hicieron caer de bruces. En mi carrera, me pareció ver a la chica futurista, Xactamira... pero no estaba segura. Tras tomar la barra potenciadora, había caído en un estado algo irracional. Era un videojuego, no suponía un peligro real para mí... pero yo solo pensaba en llegar al coche. Caí sobre una de las puertas del vehículo, y me golpeé contra el cristal. Pude ver a los dos ocupantes, que aun permanecían dentro...

Eran dos de los chicos de la sala blanca.
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Re: The second world.

Mensaje por Doctor Ivo Robotnik el Mar Ene 31, 2012 2:38 am

Y con un simple mover de los hilos
La marioneta cobro vida
Danzando sobre el escenario
Como si por sus venas corriera sangre
Sus ojos brillaron con fulgor
Mientras las cuerdas se cortaban
Y el cuerpo inmóvil caía al suelo
Se había acabado la magia
Y solo quedaba la realidad

Christian Chacana 30 de enero de 2012


Realmente las cosas en ese lugar no eran las mejores y aun cuando era un simple juego parecía demasiado real para su gusto, claro … jugar durante tantos años frente a una pantalla le había enseñado que siempre había algún truco, algún pequeño fallo del cual podría aprovecharse, aunque en esos momentos, un bate de beisbol, un par de latas en una mochila y estar más cegatón que un murciélago era algo difícil aun de digerir, especialmente cuando el bate estaba cubierto de sangre y con olor a baño sin limpiar durante una semana … no era precisamente una persona violenta, era más … prefería hablar las cosas antes de la violencia, pero en ese lugar era rematar o morir, y el sinceramente, prefería no morir.

Si había algo más peligroso que un zombie frente a uno era Moni conduciendo, es verdad, había tenido algunas experiencias con conductores un tanto desquiciados, quizás aun recordaba la primera vez que llego a la ciudad, y el colectivo en mitad de la ciudad acelero de cero a ochenta en pocos segundos, el afirmado con las uñas al asiento y a punto de tener un infarto, pero al final uno se acostumbra … o eso se espera, el primer intento fue más un dolor de cabeza que otra cosa, ya que la aceleración súbita hizo que por inercia el cuerpo se quedara en el mismo lugar y la cabeza fue a dar contra el auto, dando un fuerte cabezazo contra este, cosa que hizo más de un gesto de molestia.

-Chonchasu… duele *sobándose la frente* Moni, avisa por lo menos *mientras se colocaba el cinturón fuertemente*-

Como había hecho en el pasado debió de afirmarse al asiento cuando sin previo aviso el auto acelero como si no llevara el control nadie, un par de zombies caminaban por la calle, o bueno “caminaban” por que cuando el auto les paso por encima no quedo mucho que se moviera, lamentablemente como era de temer un auto moviéndose era señal de comida a domicilio, o por lo menos los zombies lo debieron de pensar, por que lentamente comenzaron a seguir el auto, claro que este pequeño y acelerado viaje término de una forma … obvia, lo primero que sucedió fue que el parabrisas termino lleno de sangre, vísceras y carne, lo segundo fue que al parecer había alguien más “vivo” o por lo menos eso aprecia porque su caminar parecía de alguien más muerto que vivo, a simple vista no parecía muerto, por lo que rápidamente Chris salió del auto con el bate y sin dudarlo, cosa rara en el le dio un golpe en la cabeza al zombie, mientras le daba otro y otro y otro más, sin detenerse hasta que el cadáver dejo de moverse, aunque claro, mientras le daba golpes hablaba cosas.

-Tenia que meterme a un apocalipsis zombie *primer golpe* hubiera sido tan feliz como un vampiro chupándole sangre a los jovencitos * reventándole el cráneo al zombie* pero nooo… tenía que venir y matar cadáveres*dándole el último golpe*-

Jadeando miro a la otra apersona, ahora se daba cuenta de que era una mujer, y se encontraba viva cosa más sorprendente, un suspiro de cansancio y a la vez de alivio se pudo escuchar, mientras el bate quedaba en el hombro goteando sangre, y Chris rascándose la cabeza, por que cuando estaba nervioso le picaba usualmente esta, con lentitud miro a su alrededor, para saber si había algún zombie mas, pero por suerte no se veía ninguno cerca, cosa que le ponía algo nervioso, ya que siempre en esos juegos era cuando salían de todas partes para comerse los ojos de las personas, Chris camino hacia la “no zombie” y le miro con más atención.

-Supongo que eres una de las jugadoras de este juego… me alegra encontrar a alguien más, soy Chris un gusto y la loca del volante es Mónica-

Bueno, era tiempo de presentaciones y por lo que había leído tanto en la pulsera como en el diminuto monitor que había aparecido, habían cosas que buscar, con cuidado miro hacia el laboratorio y preguntándose si ahí adentro estaban las cosas que buscaba, rascándose nuevamente la cabeza comenzó a pensar, no era bueno internarse en un laboratorio solo, así que espero que Mónica saliera del auto para hablar con ambas.

-Bueno, chicas por lo que apareció en las pantallas, hay cosas que buscar, y bueno… un bate es bueno, pero si podemos tener mejores cosas creo que sería bueno explorar el laboratorio, pero en silencio, ya que no se si ahí dentro habrá algo… o si aparecerán zombies de pronto, para colmo no tenemos idea donde esta ese Boss que decía… aunque suponiendo como son estos juegos, es un monstruo deforme y medio muerto… pues no sé, ustedes decidan-

Mientras ambas mujeres hablaban, Chris reviso el auto y abriendo la guantera sus ojitos brillaron maliciosamente, cuando entre un par de periódicos viejos, la mayoría hablando de zombies y guerras, encontró algo interesante, gafas … por fin no estaría cegatón, sin dudarlo se las coloco y parpadeo un par de veces, el aumento no era perfecto, pero por lo menos podía ver mejor que antes, cuando volvió más de una risita se escucho, ya que aparte de ser gafas de viejo, parecían parabrisas de camión, ya que eran inmensas, de cualquier manera Chris hincho las mejillas molesto.

-Las necesito para ver, no sean crueles, ¿bueno entonces revisaremos el laboratorio? Por lo que dice la pulsera hay armas de fuego ye s probable que sean las de los guardias del laboratorio, y es así, podríamos encontrar alguna pista, ya que lo único que sabemos es que hay zombies y muchos, así que … entre mejores armas tengamos mejor nos podremos defender, claro que es solo una idea-

La entrada al laboratorio fue normal, especialmente cuando las paredes estaban con sangre, algunos cuerpos a medio comer, pero sin presencia de zombies, no muy lejos, había una oficina y en su interior los cadáveres de dos guardias, claro, estos se habían suicidado, ya que tenían sus cabezas con serios daños, por haberse disparado en estas, Chris con algo de asco, no hay que dudarlo, había estudiado veterinaria, pero el aroma de los cadáveres en formalina es diferente a la de la descomposición, después de quitar una de las armas y de tomar las municiones que habían se fijo que tenia ambas armas, cosa que le gusto ya que podría defenderse tanto cuerpo a cuerpo como a distancia, aunque solo había un pequeñísimo problema … Chris jamás había disparado tan solo una vez en su vida. Un sonido extraño se escucho, y Chris llego a saltar y colocarse blanco cuando parte de la ventilación cayó al suelo, dejando en el aire un hongo de Mario, esto parecía de locos, Chris alargo al mano y tan solo lo toco para que este desapareciera y se escuchara una vocecita.

“Potenciador de velocidad activado “



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Re: The second world.

Mensaje por Grom Grito Infernal el Mar Ene 31, 2012 7:41 am

La excitación ante la inesperada balacera propiciada por en el desconocido bar poco a poco empezaba a disminuir, haciéndole percatarse del giro peculiar de hechos que lo había llevado de ser un desconocido aparecido en una habitación a un agente policial inculpado de asesinato de su esposa . Un claro cliché de películas policías que le hicieron pensar si la opción elegida al principio realmente estaba siendo considerada, sobre todo por el tener que recurrir al uso de una pistola para justiciar a presuntos culpables mientras sus aparentes compañeros lo hacían mediante diversos poderes propios de los cómics de Marvel o DC. Quizás era un tipo de héroe urbano similar al Castigador o eso creía a medida que más calmado, aprovechando a sentarse en la barra tomando lo que parecía un shot de tequila reflejando el logo de xG en su translúcido envase, observaba el lugar completamente destrozado en medio de cadáveres y manchas de sangre en el suelo de madera.

Notando un leve calor reconfortante en su garganta al pasar el virtuoso líquido, se percato como estaba en lo cierto a suponerlo tequila con la infaltable rodaja de limón y granos de sal sobre una bandeja, asombrándose una vez más al comprobar el realismo del juego en mínimos detalles como lo era el imitar el sabor y contextura del típico licor de tierras mexicanas. Volviendo su atención hacia Rock, dándose cuenta por primera vez que era muy similar a la Mole de los cuatro fantásticos, escucho con atención el reclamo a son de broma que le hizo percatarse por primera vez del cinturón que había recogido de la habitación donde yacía el cadáver de Isabela, dándose cuenta que no era una objeto común como aparentaba crear hasta el momento.

- Así que tengo una especie de Baticinturón con objetos propios del Castigador... nada mal - murmuró en voz baja para sí mismo, levantando la vista al escuchar como el regordete tabernero le indicaban que debían ir a una base para arreglarlo, retomando su forma humana a la vez que Blade hacia entender que tendrían que quemar todo el lugar para no dejar huellas de lo hecho - medidas drásticas pero creo que será necesaria para no dejar pistas de lo sucedido a posibles enemigos - mencionó, mas por impulso de deshacerse de una gran cantidad de cadáveres que le incomodaban que por convicción, lo cual a la larga no parecía tan malo pues se trataba de personajes que nadie extrañaría al ser un variopinto grupo de criminales, que mas bien hacían desapareciendo que al seguir existiendo dañando a los demás - espero que tu bar tenga seguro o esto te saldrá algo caro - pensó, bajando de la barra manchada de licor y botellas rotas, guardando el vaso donde se reflejaba el logo xG en la mochila junto a los otros objetos encontrados hasta lo que iba de tiempo en el juego.

Escuchando como Blade le terminaba por revelar los nombres fachadas en medio de una amplia sonrisa, estuvo a punto de decir algo cuando presencio con gran confusión como todo el lugar se descomponía en miles de píxeles de diversos colores, empezando a escuchar un voz robótica que bien conocía mientras su pulsera empezaba a brillar anunciando lo que sería su próxima misión, matar a dos orcos.

Pensando por un momento en que la pulsera había fallado en su programación, dejando entrever que realmente estaba en una versión de prueba que distaba mucho de ser perfecta, volvió a repetir mentalmente su nuevo objetivo, preguntándose donde encontraría criaturas fantásticas medievales en un juego con una temática que distaba mucho de tales tipos de seres. Basta poco segundos para encontrar tal respuesta a sus dudas, percibiendo como un extenso panorama lleno de vegetación se formaba ante sus ojos, sintiendo como el frío aire golpeaba su rostro ante confortantes rayos de sol que calentaban su cuerpo y grotescos gruñidos de criaturas humanoides de piel verde que reconoció como orcos.

- ¡Demonios! - gritó, levantando las manos en alto al comprobar cómo dos inmensos orcos se abalanzaban a su encuentro, surgiendo de entre los arbustos tres más que siguiendo a sus hermanos de raza imitaron la misma acción sin pérdida de tiempo alguna.

Maldiciendo su suerte y sabiendo que cualquier intento de escapatoria seria inútil ante la emboscada en que había caído aguardo lo peor, enfocando todos sus pensamientos en cualquier forma de repeler tal cantidad de ataques que amenazaban con terminar con su vida. Grande fue su sorpresa al ver como los orcos eran lanzados lejos de donde se hallaba, dejando caer armas en medio de gruñidos de enojo al ver frustrado su ataque y probablemente lo que era su próxima cena. Girando su cabeza en búsqueda del origen de su salvación, bajo la mirada hacia su cinturón al escuchar como una voz metálica indicaba "activación de cinturón lista, telequinesis en proceso".

Esbozando una gran sonrisa al notar que el mismo era la fuente de su salvación y sobretodo de un poder tan fabuloso como lo era la telequinesis, alzo sus manos en dirección hacia las bestias más cercanas, dispuesto a comprobar si su poder era tal como recordaba haber leído en diversos cómics. Levantando sin esfuerzo alguno los cuerpos de los dos orcos que había visto en un principio, los hizo chocar bruscamente entre ellos, reconociendo el sonido de huesos y metal rompiéndose ante la continuas colisiones entre ambos seres que había desatado con solo pensarlo.

- Lamentarán no haber huido - mencionó enojado, dejando caer ambos cuerpos llenos de una especie de líquido verdoso al ver como otros dos orcos con una mazo y una hacha corriendo en su dirección - y pensar que yo roleo con un personaje como de su raza - dijo, deteniendo a ambas criaturas haciendo que apuntarán sus armas hacia la altura de su cuellos, haciéndolas chocar bruscamente en medio de un gruñido ahogado al ver atravesados su cuellos por las armas que portaban - si Grom fuera real se decepcionaría al ver que tan rudimentarios son - dijo a son de broma, comprobando como ambos orcos empezaban a desangrarse ante la manera tan inusual de ser degollados - buen ataque pero lástima que hallas tenido que gruñir antes de completarlo.

Un potente gruñido sobre sus espaldas lo hizo girar a ultimo momento, permitiendo parar por tan solo segundos la embestida del último orco ileso en el lugar, que con espada en manos habría podido acabar con vida al tomarlo desprevenido. Agradeciendo el hecho del poco tacto de los humanoides seres por lo que era ser sigilosos al atacar, logro percatarse de las inusuales muñequeras que portaba, las cuales lejos de ser de un modelo medieval mostraban una clara influencia del siglo XXI a menos que las pequeñas pantallas electrónicas que se reflejaban en el metal fueran cosas de los orcos. Diciéndose por tomarlas luego de haber paralizado permanentemente para prevenir posibles ataques, apunto una de sus manos hacia su frente, cerrando el puño dejando tan solo dedos extendido imitando un movimiento que había visto realizar a un villano en una serie de seres con poderes. Grande fue su sorpresa al comprobar como el movimiento provocaba los mismos efectos que en la serie, originando un extenso corte a la altura de la frente de la bestia que termino por llevarse gran parte de su cerebro ante el poco manejo en realizar incisiones por parte de Das.

- ¿Quién diría que lo que se ve en televisión al final halla resultado útil? - refirió, dejando caer el cuerpo en el suelo notando como una pequeño empaje similar a una barra de chocolate caía al suelo, figurando la palabra "potenciador de velocidad" - esto me será útil - sonrió, guardando la barra en su mochila antes de ponerse las muñequeras al haberla tomado del cuerpo sin vida del orco, que entre los cuatros había sido el peor castigado al tener que sufrir en vida el haber sentido abrirse su cráneo.

Lleno de curiosidad por comprobar las muñequeras, apretó un pequeño botón que figuraba en uno de los extremos de la vestimenta izquierda, sintiendo como su pecho, brazo y cabeza empezaban a sentir un repentino peso al recubrirse por una especie de armadura o algo similar que no lograba reconocer con totalidad pero que de uno u otro modo le seria útil, permitiéndole una mayor protección frente a ataques furtivos que lo tomaran por desprevenido.

- Esto resultara útil... aunque no en la forma que lo deseaba al estar en un lugar como este - mencionó, volviendo a apretar el mismo botón haciéndolo desaparecer la armadura que lo cubría en parte - ahora que me doy cuenta... ¿cómo demonios he venido a parar aquí? - inquirió, observando el frondoso bosque que había tomado el lugar del bar, recordándole una escena del señor de los anillos sobre el concilio de los trents, situación que parecía que experimentaría y que si bien no le desagradaba del todo, le extrañaba por completo al haber sido su elección un mundo urbano lleno de edificios propios de los superhéroes y no uno medieval fantástico similar a las obras de Tolkien.

Sin saber lo que había sucedido y el motivo de verse alejado de la realidad que deseaba experimentar al formar parte del juego, se llevo una mano a la cabeza tratando de pensar en lo que haría, decidiéndose por adentrarse en el bosque en búsqueda de algo que le fuese útil para retornar a su propia realidad o por lo menos que le diera pista de porque de tal fallo en un juego que se decía ser tan novedoso.





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Re: The second world.

Mensaje por Bastian el Mar Ene 31, 2012 10:51 pm

Absorbí el aroma a carne quemada a través de mi piel, era tan extraño el nuevo cuerpo que el juego me había entregado, y aun debía explorar todo el alcance que tenia este cambio tenía problemas algo serios, como que intentaba respirar por la nariz, cosa inútil puesto que no tenía ninguna, y aun a sabiendas de que esta especie respiraba por la piel, podía sentir que mi mente dibujaba los síntomas de una asfixia falsa en mi cuerpo, los cuales se arreglaban solo con pensarlo un momento.
Cuando el ruido del silencio hubo reemplazado los gritos y el reconocible sonido de un objeto metálico cayendo al suelo como peso muerto, me iba a dar unos minutos para poder inspeccionar a fondo los objetos que había recibido de la chica, pero apenas los quise revisar sentí… un grito… bueno, no lo oí, lo sintieron mis órganos telepáticos… era, un grito de agonía pura, y a juzgar por la forma en que estaba hecho, parecía algo que haría una niña al sufrir… debía rescatarla como salía en mis misiones, pero esos juegos estaban programados para que ciertas cosas pasaran en ciertos momentos, así que tenía todo el tiempo del mundo para rescatarla.
Como lo había pensado, antes del grito, iba a revisar los objetos que el juego me había entregado pero de todos las cosas que pude registrar, la primera fue: mi cuerpo… primero mire mis manos, una de ellas cubierta en sangre que empezaba a coagularse, tenia 4 dedos, dos de ellos eran pulgares, y todas ellos terminaban en filosas garras de unos 4 centímetros, el resto de mis brazos y torso era muy diferente al de un humano, mis brazos eran más largos de lo que debían ser para mis nuevos 2 metros de estatura, delgados y en extremo fibrosos y musculares, mi pecho, era muy ancho en los hombros, y podía sentir que mi espalda era mucho más musculosa que antes… tenia algunos músculos que de ser humano no hubiera sentido bajo mi nueva piel, una piel medianamente escamosa… como la de una lagartija mas, con un deje de lo que sería la piel de un mamífero, mis piernas eran también más largas, mas se doblaban en la forma que lo harían las patas traseras de un lobo o un tigre… quizás si lo intentaba podría moverme a 4 patas, debo decir que la curiosidad me venció mientras me inspeccionaba, y sintiendo mas allá de la tela que los científicos usaron para cubrir la zona, pude sentir que aun tenia órganos reproductores masculinos, hubiera sonreído ante la graciosidad de la escena y la estupidez de mis ideas, pero… no tenia boca, hablando de eso, al sentir mi cabeza, y en especial tantear las rastas de mi cabeza, sentí una sensación agradable… eran terminaciones nerviosas muy sensibles, debía protegerlas… un golpe ahí y estaría jodido por el dolor, y por desgracia aun sangraba… mi especie era fuerte, ya debía estar desmayado por eso.
Luego centre mi atención en las cosas materiales, primero la garra, la cual vestí casi de inmediato ajuste a mi antebrazo, practique un par de veces a guardar y desplegar las cuchillas, transfiriendo un poco de energía al aparato… entonces, sin querer se abrió un compartimiento detrás de donde debían estar albergadas las cuchillas algo cerca del codo, dentro había una botella pequeña, al extraerla note que tenía varias letras extrañas… yo no tenía idea que idioma debía ser, pero pude leerlo con facilidad, seguramente era Khalani en su forma escrita, -medicina-… no lo pensé dos veces, y en cuanto oprimí el botón que tenía el aparato, un chorro de materia verde salió de él, sin pensarlo mucho, eché bastante de esta materia por encima de las heridas en mi cabeza, no me podía ver, así que hice mucho del trabajo a fuerza de tacto y suposición, tras unos momentos, revise, sintiéndome feliz al saber que el sangrado había parado.
El siguiente objeto fue el casco, era difícil de describirlo, como si las mil palabras que valen una imagen no fueran suficientes, era, en parte podía comprarlo a una corona, ya que se podía ver un diseño dirigido para cubrir mi nuevo cráneo complemente, con protectores para lo que debían ser mis mejillas, además… la parte trasera estaba hecha de una tela que parecía muy resistente, supongo que esa parte debía proteger las rastas durante combate, ya que la falta de adornos implicaba que era parte de una armadura… no tarde en portar orgullosamente este nuevo equipo, aprovechando el compartimiento de la garra retráctil, guarde el vial.
Por supuesto… antes de olvidarme de nuevo de ella, puse en mi otra muñeca llevaba la pulsera de información como usuario.
Quizás… con la exhaustiva inspección que había dado a mi cuerpo y objetos, habría perdido unos 10 minutos, fue entonces que escuche el movimiento de componentes hidráulicos y mecánicos a mi espalda, en cuanto gire sobre mis talones, desplegando la cuchilla a la par que daba el movimiento, note que el muerto era el que empezaba a levantarse, detrás del… tres personas… la primera una chica en bikini, claramente enferma… de hecho, le faltaba la carne que cubría las costillas, junto a ella, otro muerto un sujeto vestido de payaso, sus brazos estaban llenos de mordidas de animal y en bastante mal estado, mi piel sintió un fuerte olor a putrefacción… y detrás de todos estos… zombis, Xactamira, quien con una sonrisa oscura, desapareció.
Era incapaz de entender esas cosas… quizás era un error del juego, o quizás una trama intrincada y retorcida… decidí que era lo segundo, ya que mí pulsera marco una nueva misión:
Destruye a tres zombis…
Sí que lo haría… y con mucho gusto.
De mis tres nuevos enemigos el más preocupante era el que estaba en armadura, como zombi, la falta de ojos no era problema ya que seguramente se guiaría con el olfato y el oído hasta mi, lo cual parecía funcionarle ya que caminaba hacia a mí en forma lenta, arrastrando los pies a cada paso, parecía que la armadura le era estorbosa más que un beneficio, agregando aun más lentitud a los movimientos ya de por si reducidos de un no muerto.
Note cambiaba de dirección, tratando de mantener una línea recta hacia mi… use eso a mi favor, retrocedí hasta una esquina en la celda, causando que el animal tratara de seguirme, seguido por sus dos compañeros (por llamarlos de algún modo), entendía… que esos trajes tenían una fuente de poder en la base de la espalda, dentro de una caja…
Di un rápido salto a un lado, con lo que deje atrás al zombi en armadura, y di un corte de arriba hacia abajo, con tal de destrozar la armadura y su fuente de poder, supe que había funcionado cuando sonó una alarma y luego el traje se apago, tan rápido como pude, lo sujete y lo hale hacia mí, dejando caer el pesado cuerpo metálico con el zombi aun vivo aunque atrapado dentro del traje, desde donde solo podía gruñir feamente, mi estrategia había surtido efecto, y había creado una muralla entre los dos zombis sobrevivientes y yo.
Mientras los otros dos zombis se daban cuenta de que debía rodear al caído para poder alcanzarme, pude darme un segundo para con una velocidad relampagueante partir en dos la cabeza del no muerto en armadura, dejando una linda mancha de sangre medio coagulada en la pared y encima de la cuchilla doble de mi muñeca, para cuando había terminado con esa criatura, los otros dos zombis ya le habían rodeado y se acercaban para tratar de convertirme en su cena.
Pensaba a cada momento, recordando las pocas lecciones de taek wondo que había tomado y las pocas veces que había peleado en la calle, de casi mil opciones seleccione ser de una raza que peleaba casi únicamente cuerpo a cuerpo… muy listo de mi parte, en especial sabiendo que no tenía idea de eso –a la próxima escogeré ser un predicador en un apocalipsis zombi… al menos podría beber agua bendita y lanzar fuego por el trasero- pensaba mientras miraba avanzar a los demonios come carne, me había puesto en guardia, la mano con el guantelete guardada contra mi pecho protegiendo mi estomago, el brazo izquierdo al frente, con el cuerpo en diagonal, preparado mas para dar patadas que para usar los brazos.
Uno de ellos se abalanzó contra mí, en especifico el payaso, que levantando sus brazos intento sujetarme para morder mi cuello… típico ataque de zombi, era algo mas rápido el de armadura, aunque seguían siendo lentos como si su movimiento fuera en cámara lenta, cambie mi peso desde la pierna derecha, que estaba detrás hacia la izquierda mas adelante, junto con un fuerte movimiento de cadera, proyecte una patada lo más potente que podía, el impacto hecho hacia atrás al payaso, haciéndolo retroceder dos pasos, mas fue sujetado por la muerta… bueno, mas bien, choco contra sus brazos y evito su caída de forma accidental, ahora que tenia más espacio, di un paso mientras balanceaba mi peso desde mis piernas hacia mi cuerpo, subiendo por mi brazo derecho hasta las garras en el guantelete, lo que hubiera sido un uppercut acabo en una cuchillada que empezando en la barbilla del payaso acabo por atravesar su cabeza de punta a punta haciéndola reventar en una sangrienta demostración, demonios, de nuevo con lo mismo, la sensación de la sangre esparciendo un aroma metálico y asqueroso por todo el lugar, mucha gente se quejaría solo por eso, aun mas por el hecho de estar en parte cubierto con sangre… pero, para mí lo hacía mucho peor el hecho de que casi todos mis sentidos funcionaban a través de mi piel… era como tener la cara metida en un cuenco lleno de sangre… mas, y quizás muchos dirían que soy un enfermo de verme haciendo esas cosas con mis manos… y peor aún, lo disfrutaba, me divertía enormemente haciendo pedazos a esos avatares virtuales, quizás por esa razón tanta gente disfrutaba de los juegos de video, la mayoría tratando temas como estos dejaban que la gente sacara la agresión dentro de ellos, profundamente encerrados por nuestra crianza y cultura.
De haber tenido boca, una monstruosa y larga sonrisa se hubiera marcado en mis labios, la zombi restante, la chica en bikini sería la siguiente, necesitaba un lugar más limpio para jugar con ella, mi celda ya estaba lo suficientemente cubierta en sangre, mientras ella torpemente sorteaba el cuerpo del payaso, yo salte por encima del soldado y llegue al pasillo tras unos pasos, la zombi me siguió a su paso propio, yo le espere con paciencia.

Entre ella y yo solo estaba el umbral del mi celda, ella atravesó torpemente tras unos minutos de combatir contra su propio lentitud, yo estaba contra la muralla del pasillo, ella avanzo hasta mi repitiendo la estrategia de usar sus brazos para morder a una víctima que no estaba supuesta a defenderse, con un rápido corte de las cuchillas, un brazo cayó desde la altura del codo, dejando salir un pequeño chorro de sangre medio coagulada, era mucho más fuerte que ella gracias a mi nueva especie esa sensación era… cegadora.
La zombi no se detuvo por la falta de un brazo, y araño con su mano restante mi torso dejando unas pequeñas marcas apenas reconocibles, sentí cierto enojo, pero era algo que me pasaba por ponerme a torturarla, cuando fue mi turno de tomar la ofensiva sujete su cuello con la mano derecha, y su muñeca con la izquierda, mientras la mantenía en esa postura, sujeta la arroje, sin soltarla, contra la pared causando que se aturdiera un poco… gruñía con fuerza, pero eso solo era otro incentivo para lo que le haría, empecé a jalar con todas mis fuerzas de su brazo, manteniéndola fuertemente apretada por el cuello contra la pared, con el tiempo empecé a sentir los tendones romperse, los ligamentos zafarse y las articulaciones quebrantarse, y con un fuerte jalón, sostuve su brazo amputado en mis manos, lo arroje lejos, dejando un camino de sangre por todo el lado izquierdo del pasillo, paso siguiente, patee con fuerza ambas rodillas de la no muerta, varias veces, hasta que estuve seguro que las coyunturas estuvieran rotas, inútiles, e incapaces de cualquier movimiento.
La deje caer al suelo, la zombi aun gruñía salvajemente, mas… termine su vida al hacer explotar su cabeza de un pisotón.
No era un fanático de muertes tan sanguinarias y poco eficientes en los videojuegos, pero diablos, eran muy divertidas…
Por un momento me había olvidado de mi misión, así que en cuanto acabe con la no vida de la chica, proseguí con otra parte de una estrategia que venía formulando... mi especie podía guiarse por el olfato y una buena visión nocturna, así que si conseguía cortar la energía de la base tendría una enorme ventaja sobre los humanos, busque cualquier panel o placa en la pared, si encontraba una la abriría y cortaría todos los cables que pudiera, eso debía bastar para dejar algunas zonas sin energía.

off: ... me salio mucho mas largo de lo que espere, esta partida me gusta ._.
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Bastian

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