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"Descenso a la Oscuridad; ACTO I"

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"Descenso a la Oscuridad; ACTO I"

Mensaje por Enixer el Mar Ene 03, 2012 3:04 pm

~Shuwap~


... El papiro os llevo a todos a la taberna mas roñosa, ponzoñosa y asquerosa de toda la ciudad del pantano. Calificada a pesar de todo con cinco estrellas, un hotelazo de lujo, aunque vuestra mirada os pedia a gritos que eso se merecia hasta calificacion negativa. Al principio no os conociais (A no ser que ya os conocierais antes), y os acomodasteis en la taberna, no sin antes observar el panorama:

- El camarero, con pintas de puerco desaliñado, pielverde oscura alli donde los haya, se encontraba ligando con dos de su misma especie, las cuales al parecer le estaban haciendo mucho caso, sonriendole sin cesar, si esque eso podia llamarse sonrisa...

- El ruido era notable, la musica alta, producida por un violin con forma extraña, cuyas cuerdas parecian algunas flojas y otras hipertensas, junto con un piano de cola llenito de moho. Y la musica era buena. Al parecer todo lo malo o asqueroso de aquel lugar parecia ser, todo lo contrario: lo mejorcito. Empezariais a sacar alguna conclusion sobre las apariencias de aquel lugar.

- Varios viajeros y no viajeros discutian y hablaban por doquier, de cosas "graciosas" para ellos. Si poniais oreja podriais escuchar algo de interes, o no... Las razas eran completamente variadas de todos los tipos, colores y sabores, aunque notabais la carencia de elfas "bellas", claramente la logica os diria el porque.

La situacion se os planteaba asi, estabais solos en aquel lugar donde el pergamino os habia dicho que fuerais y en efecto, alli estabais, cuando pudisteis escuchar al unisono todos a la vez como la puerta se abria de un golpetazo y entraban una pareja de enanos grises, no muy frecuentes por aquel lugar y cada uno con un trozo de pergamino en cada mano, muy parecido al vuestro. El camarero se asusto, dejo de ligar con las orcas y rapidamente se dirigio para atender a sus nuevos " invitados ".

- ¡Una de tus mejores cervezas mesonero de pacotilla, y rapido! - vocifero el primero que entraba, el del golpe, mientras "masajeaba la madera" de la barra a base de puñetazos. Parecia cabreado.

- Zeñor duergar...por favor... No..No golpee la madera de eze modo - El camarero se encontraba realmente asustado, ¿quienes eran aquella pareja de enanos?

-Duergar...¡Duergar! Me llamo Swiffniss twent, ¡te enteras! - Decia mientras que con agilidad sacaba una pequeña ballesta que portaba entre sus ropajes y le apuntaba a la cabeza al orco. - ¡Zi, Zi zeñor Zwiffnizz twent no ze me olvidara, no zeñor! - El orco se estaba meando en los pantalones, ya que la S no la tenia dominada por el momento, cosa que le irrito profundamente, pero entonces el otro enano apoyo su mano sobre la ballesta e hizo que este la bajara.


~Swiffniss Twent~

- Ts...Maldito Togus...¡Cuantas veces te habre dicho que...

- ¿Y cuantas veces te he dicho que no amenaces a la gente sin mi permiso Twent? Ya basta, hemos venido a por el del pergamino no a matar civiles de mierda...


~ ***** Togus~

- Asi que no hay puerta... - Dijo Enixer en susurro mientras pasaba hacia dentro de la posada apoyando su baston en el suelo y creando espectacion entre todos los presentes. Enixer se sento en una mesa, solitario, y desde alli observaba a todos, preferentemente a aquellos que llevaban en la mano, o en algun lugar visible su pergamino. - Asi que habeis venido. - Esgrimio Enixer con voz clara y alta en lengua que todos pudieran entender.

~La aventura comenzaba~

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Re: "Descenso a la Oscuridad; ACTO I"

Mensaje por Dormammu el Jue Ene 05, 2012 5:32 pm

Desde las ardientes ascuas se levanta el poderoso fénix
¿Pero qué sucede cuando esas ascuas se convierten en cenizas?
Una sonrisa entre las flamas, ansias de consumir todo en las llamas
Entre seres de oscura alma camina sin temer
Ya que por sus venas no corre la sangre del hombre
Si no de la bestia que nació entre las llamas de un infierno.

Christian Chacana 05 de enero de 2012

Que bello lugar era aquel pueblito … aunque la palabra “Bello” era subjetivo, no eran más que unas pocas casas, no demasiado elaboradas, algunas de ramas y lianas, otras de troncos que lentamente se llenaban de hongos o musgo, pero ahí estaba, era un pueblito, con no muchos habitantes, pero si todos bastantes agradables, aunque claro … había un problema … no eran humanos, los Hijos de la Ciénaga, como eran llamados, los engendros del pantano también, de cualquier manera los niños jugaban entre las pequeñas callejuelas que quedaban, no era una ciudad muy grande, tan solo un par de casas, miradas entre las sombras, madres protectoras que vigilaban a sus crías mientras estas jugaban en el fango o con la hierba que crecía, era extraño …. Aun criaturas tan horribles como esas aun poseían sentimientos humanos, cosa que no se veía demasiado entre ellos, los machos salían a cazar, traían peces, algún animal extraviado o quizás un jabalí … aunque en ese lugar habían cosas horribles, las sierpes verdes, criaturas semejantes a grandes serpientes de varios metros de alto, las cuales poseían un veneno tan fuerte que el contacto con este disolvía la carne … pero aun así eran cazadas y repartida su carne en el pueblo … era un pueblo pequeño … no más que unas casas con musgo.

Pero claro … no siempre es de noche o de día … todo tiene un final … y aquella noche no fue diferente … se escucho el sonido de sus pasos en la noche, se escucho como el propio pantano le negaba, no era bienvenido a ese lugar y menos con su figura … con su pasado y con su destino, las calles se iluminaron con aquellos destellos rojizos, las sombras danzaban en las paredes, de entre las ventanas ojos rasgados miraron con atención, su ropa brillaba entre la oscuridad, con aquel dorado y rojizo de sus llamas, una sonrisa entre las flamas que simulaban su cabeza, una sonrisa siniestra … no era demasiado grande el pueblo, tan solo un par de casas… una risa surgió, una risa que despertó a las crías y que hizo que los machos tomaran sus espadas y lanzas, sus arcos y hachas … lentamente las puertas de tela y musgo se abrieron, lagartos, fieras tortugas y cocodrilos, se movían entre las sombras, una voz seseante se escucho, como la lengua de una serpiente en la oscuridad “¿Que bussscasss?” se escucho, pero no hubo respuesta … los arcos se tensaron y las flechas apuntaron a aquel que parecía un demonio de llamas, tras aquel fuego una sonrisa permanecía, ojos que miraban sin iris, totalmente dorados entre las flamas “Resssponde … demonio … ¿Que bussscasss?” mas esta vez sí hubo una respuesta, una respuesta que no fue agradable para ninguno de los presentes.

-Que despreciable es que un baja casta siquiera me dirija la palabra… si quieres una respuesta reptil te la daré… busco algo muy simple… sus voces…* un murmullo se escucho, e hizo que saliera una ligera risa desde las flamas* pero no me malinterpreten, baja casta, simplemente quiero sus voces… y escuchar como estas se apagan entre las llamas…-

Se escucho un grito y el llanto de un bebe, los machos se giraron para ver con horror como una de esas casa … solo eran unas pocas casas reunidas, aquella choza comenzaba a arder, varios machos sin dudarlo se lanzaron hacia el fuego, las hembras gritaban, los niños lloraban … uno de los machos, uno semejante a una tortuga bípeda llevaba en brazos a una hembra que llevaba una cría en sus brazos, los troncos no soportaron la podredumbre de los años y el calor, cuando se derrumbo sepultando a aquellas criaturas bajo sus flamas, varios machos habían levantado sus armas cuando vieron al extraño levantar sus manos y desde estas dos pequeñas esferas de fuego se creaban … mas ya era tarde, porque con un simple movimiento fueron arrojadas,. El fuego comenzó a expandirse, comenzó a engullir todo y no demoro en que otras casas fueran prendiéndose, dos hombres lagarto se lanzaron, pero sin dudarlo aquel tipo coloco sus manos dentro de las fauces de estos y con una sonrisa entre las llamas se pudo escuchar su risa.

-Que delicia es poder quemarle las entrañas a los de baja casta-

Con horror sintieron que sus entrañas ardían, al expandirse, en sus estómagos comenzaban a brotar las mismas esferas y con una simple orden estas reventaron, los cuerpos no soportaron el fuego y como si fueran un balón, estos comenzaron a hincharse hasta reventar, dejando las entrañas esparcidas por el suelo y ardiente, no muy lejos una pequeña fuente de gas natural se elevaba, jamás había sido un problema, pero ahora el fuego había llegado a ella y como si se tratara de un chorro de fuego se elevo varios metros, comenzando a esparcir aquellas llamas entre los arboles retorcidos, los gritos y suplicas se escuchaban … a los machos solo les importaba salvar a sus familias, no quedo nadie que se enfrentara a aquel … mas este como si fuera un simple paso siguió su camino … varios días después la voz se había corrido … se hablaba de un monstruo de fuego, de un demonio y en la taberna más de uno hablaba de lo sucedido, mas nada de interés pasaba, el orco servía, el orco temía, sombras se movían encapuchadas, otros simplemente se daban a la buena vida, cuando la puerta se abrió y la extraña figura surgió con una sonrisa, más de una mirada se presento, con total naturalidad camino hasta una mesa vacía y sin mucho tacto subió sus botas a esta y se acomodo, viendo a través de las flamas a quienes estaban, más de un comentario surgió, nada que le importara de esos baja casta, pronto el orco de la barra se le acerco y de entre sus ropas dejo un pequeño cartel que había encontrado hasta hace poco.

-Vengo por eso baja casta… así que consígueme algo de información o tendré que obtenerla de otra manera-
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Re: "Descenso a la Oscuridad; ACTO I"

Mensaje por Nocturno el Jue Ene 05, 2012 8:34 pm

El sol se esconde, la oscuridad sale a reinar el mundo, las presas corren a esconderse en el agujero mas profundo que encuentren, los depredadores diurnos se retiran a descansar, esperando pacientemente a que regrese el día, confiados de dejar su responsabilidad como carnívoros a los depredadores nocturnos.

Depredadores como yo...

Noche... la noche... la noche es mi ambiente, mi área de caza, mi entorno natural. No soy un ser del agua ni de la tierra ni del aire, soy un cazador de la oscuridad, en cualquiera de sus formas... tal vez por eso fui dotado del don de respirar tanto dentro como fuera del agua, en lugar de estar confinado al agua como mis antepasados o estar aislado en el día como todos los miembros de mi raza.

Mi piel se camuflaba en la oscuridad a mi alrededor, mi mano rodeaba el cuchillo arrojadizo esperando una oportunidad para descargarlo, mis ojos brillaban con un intenso azul, vigilantes y al acecho. Estaba en la taberna, acechando desde una sombra, a pocos metros del camarero orco, los clientes y los viajeros... pero ninguno se percataba de mi presencia, no mientras permaneciera escondido. Era un cazador... y me encontraba en medio de una cacería.

¿Que era mi presa? ni yo mismo lo sabia aun, una hoja de papel había llegado a mi, prometiendo combates y recompensas... no me interesaban las recompensas, yo no poseía riqueza alguna, pero me sentía atraído por las promesas de emoción y aventuras como una polilla a la llama, era mi instinto... habría preferido poder ignorar el cartel, que no me diera curiosidad ni expectativas, pero lo cierto es que aun no soy el ser frió y tranquilo que aspiro a ser... Un depredador que solo se dedique a cazar...

Mis pensamientos se vieron bruscamente interrumpidos con la llegada de dos enanos a la taberna. Desde mi lugar observe su actitud arrogante y sus malos tratos con una mueca de desagrado. ¿Que necesidad había de ello? Siempre que entraba a una posada estaba seguro de ser el ser mas peligroso del lugar, el único que podía matar a todos los presentes sin que nadie supiera que los golpeo... jamas me sentí superior por ello, como tampoco un león se siente superior a la cebra. Todos ocupamos roles, algunos de presas, otros de predadores, pero nadie es superior o inferior por ello. El poder matar no me daba el derecho a hacerlo, como tampoco se lo daba a estos enanos de molestar al orco.

Aun así, era el único en la habitación que miraba con desprecio a los enanos, los demás inquilinos los observan con miedo, con sorpresa... con expectación. Me pregunto cuantos de ellos habían venido respondiendo al mensaje del cartel.

-Así que habéis venido. -dijo un elfo con baston recién llegado a la posada . Si, sin genero de duda el era quien procuraba lo que prometía el cartel.

Salí de entre las sombras con una larga capa de viaje y una capucha que me ocultaba el rostro, pero no mis ojos, no mi mirada que ignoraba los murmullos y los temblores de los testigos, para ellos era como si me hubiera materializado de la nada misma, como si fuera un demonio salido de la oscuridad, ninguno sospechaba cuanto tiempo había pasado entre ellos esperando. Pero ellos no tenían mi atención, ni siquiera los enanos, ya conocía sus reacciones, sus murmullos, sus prejuicios, mi atención estaba centrada en los ojos del elfo con bastón.

-Llegamos... -dije con una voz fría como el hielo.
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Re: "Descenso a la Oscuridad; ACTO I"

Mensaje por Erenimir Lunielëren el Jue Ene 05, 2012 11:59 pm

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Última edición por Erenimir Lunielëren el Jue Feb 19, 2015 1:58 pm, editado 1 vez
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Re: "Descenso a la Oscuridad; ACTO I"

Mensaje por Tsuki el Sáb Ene 07, 2012 12:42 pm

Había mas de una razón por la que podría haber mequedado en la puerta, atónito.
Por empezar la taberna no daba la impresión de ser "de cinco estrellas", a pesar de lo que le habían dicho. En otras circunstancias eso me habría irritado profundamente: al tener poca idea de cocinar, me paraba siempre que podía en una taberna y había acabado teniendo predilección por un buen estofado junto una cerveza fresca.
La segunda razón obvia era un extraño personaje con la cabeza ardiendo. Las caras de aquellos que se sentaban a su alrededor revelaban que estaban ansiosos por saber que pasarías si le arrojaban un cubo agua encima, pero como en vez de incautos eran curiosos, nadie hizo ni el mas mínimo gesto de lanzar le nada.
La tercera razón era la muchedumbre. No solo daba la impresión de que nadie mas cabía en la taberna, si no que había todo tipo de razas. Era la primera vez que veía un merrow a mas de cinco metros de distancia del mar, y nunca antes había visto un enano gris.
Pero mis ojos estaban fijos en un solo punto: en una joven que tomaba un vaso de agua en la barra. Dos orejas puntiagudas sobresalían de su melena color sangre, y revelaban que como mínimo era una semielfa.
Un orco gruñó detrás de mi, y entré en la taberna para dejar paso libre a todo aquel que quisiera entrar o salir. Mientras me dirigía a aquella que parecía Denna un elfo entró y dijo unas palabras. Mi memoria, de normal tan precisa como para recordar palabra por palabra un diálogo, me falla en este punto. Solo recuerdo que la elfa se giró y resultó no ser Denna. Sentí una gran decepción, pero no podía quedarme parado en medio de la taberna así que me senté al lado de la elfa.
Por no quedarme pasmado, traté de iniciar un diálogo:
-Buenos días, mi nombre es Tsu...Saske-por culpa del enorme parecido con Denna casi revelo mi nombre real, pero me corregí rápidamente-. ¿A venido usted también por esto?-y le enseñe el pergamino que me había llevado hasta la taberna-.




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Re: "Descenso a la Oscuridad; ACTO I"

Mensaje por Giovanni Da Vie el Sáb Ene 07, 2012 2:57 pm

No había mucho que contar. Narrar el hecho del papiro sería repetitivo, si bien había que rescatar que este no estaba firmando por el Corvo da Morte, hombre a quien nunca había visto, y sin embargo, era de él de quien siempre recibía los trabajos. Menos este. Y quizás lo hubiera ignorado de inmediato. Él no era una… una “mujerzuela”, que se vendía al mejor postor. Tenía honor, lo había aprendido durante las misiones que Corvo le encomendaba. Aunque todas ellas fueran para liquidar a cualquier hombre, también era cierto que en todas ellas, la muerte de dicho hombre suponía la salvación para muchos. Así que podía decirlo con orgullo, tenía honor.

Si aceptó este trabajo, fue porque luego de aquel incidente en ferrocarril y de su posterior visita al enano, no supo nada de Corvo por meses. Además, esta carta tenía algo conocido: El pantano Shuwap. Y aunque él no fue turista que visitó todos los lugares por ver en el pantano, conocía los puntos llamativos, lo básico para sobrevivir ahí dentro. Al fin y al cabo, él había “nacido” allí. Y peor aún, Maranaverith, aquel que lo entrenó para ser lo que era hoy, seguía sepultado tanto en sus recuerdos, como en la tierra de lo que alguna vez llamaron Hogar.

Con su arco como única pertenencia visible –pues le sorprendió que la magia de los enanos pudiera hacer tal cosa con su machete… Aunque él juraba verlo, nadie más podía- y su nuevo yelmo que suplía a su antigua máscara acomodado en su cabeza, prefirió ir a visitar la tumba de aquel anciano antes que ir a la taberna citada. Igualmente, podría llegar en menos de una hora, pues sabía bien el camino y no creía que en el año que estuvo fuera, las cosas hubieran cambiado mucho.

La casa, abandonada pero alzada, se mantenía de pie, negándose a ser tragada por el olvido… Aunque sí aceptaba que las raíces la tragaran. Era triste ver que donde vivió por tantos años, estuviese ahora como una pocilga para los más perdedores. Ignoró todo por completo y avanzó hasta la entrada, pues justo frente a esta fue que enterró a su maese y amigo. Se arrodilló sobre la tumba, se retiró el yelmo y sacó de su espalda, en una bolsa especial que había confeccionado para andar con ella, su máscara de plaga. Había sido un regalo de su parte, y ahora se lo regresaría como disculpas por no haber podido salvarle aquel fatídico día.
Como si la máscara cubriera el mismo rostro del maese y no solamente un puñado de tierra, las lentillas que hacían de ojos cambiaron a un tono rojizo propio del maese. Se volvió a poner en pie y se golpeó una vez el pecho.
-Sigues vivo para mí.

Se giró mientras se volvía a acomodar el yelmo, y como si hablara en su mente para alguien más empezó a susurrar “Shnikov, nos vamos ya”. Avanzó un par de pasos, y a su voz de llamada le siguió una más débil y un tanto aguda, igualmente, dentro de su mente “Señor…”.
Detrás de él, como si fuera un cuervo o un loro, revoloteaba casi pegado a sus hombros una masa gaseosa amarilla, con dos ojos como lámparas… A aquella criatura la conoció junto con Grom. Quizás, había sido una de las cosas que le permitieron conservar la vida aquel extraño día. Y desde entonces, como si fuera su señor de toda la vida, Shnikov juró seguir y proteger al pobre Lycan que casi vio morir con sus propios ojos.

Como dijimos ya, menos de una hora hizo falta para que estuviera ya acomodado en la taberna maloliente que odiaba desde que era niño. Supuestamente ese era el mejor lugar para encontrar matones dispuestos a todo… la verdad, era que los borrachos que deambulaban por ahí eran simples ebrios con una espada, que creían posible hacer lo que quisieran. Verdaderos asesinos no estarían bebiendo cualquier cosa, cualquier porquería como la que fabricaban en esa pocilga.
Únicamente acertó a sentarse en una mesa vacía y esperó, con el yelmo sobre la mesa mirando hacia sí, como si estuvieran haciendo una pelea de miradas. Y dentro de dicho yelmo, se escondía Shnikov, realmente mirando hacia él. “Eres de aquí, maestro?” “Soy y no soy. Nunca pertenecía aquí… Pero me crié en estas tierras desde mi infancia. No recuerdo ni dónde nací, y mucho menos, a mis padres…” “Padres… ¿Qué es eso, maestro?” “Mmmhh… No importa Shnikov, no importa…”


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Re: "Descenso a la Oscuridad; ACTO I"

Mensaje por Enixer el Dom Ene 08, 2012 3:11 am

~Acto 1º: La morada~

"Vaya, vaya, asi que han venido mas de los esperados... ¿Tareas diferentes?... Jiji No... A Lloth le gustara que les encomiende la misma tarea " El rostro de Enixer cambio, de una mirada normal aunque penetrante, a una sonrisa picarona mientras observaba los movimientos de los demas:

- Nocturno se posiciono al lado de Enixer, manteniendo las distancias claramente esperando a que este digera algo.

- Tsuki al parecer habia empezado una "conversacion" con la elfa Erenimir, la cual se habia levantado. ¿Le haria caso esta o se marcharia directamente a "hablar" con el que habia incitado a unirse a el, Enixer?

- Giovanni al parecer no habia notado la extraña sensacion de la extraña " reunion " que se iba a celebrar pronto, por lo que continuaba ahi sentado, impasivo, como si de un visitante mas se tratara.

- Pero, en el caso de Dormammu...Al parecer su repentina aparicion sobre aquella destruccion o masacre, habia sido la gota que colmaba el vaso para aquel lugar, ¿por que? Muy pronto lo sabriais.

Dormammu no fue muy bien recibido en la taberna. Nada mas despues de entrar aquellos civiles que estaban en ella comenzaron a gritar, como si ya le conocieran o algo por el estilo, mientras que corrian a esconderse detras de las mesas o incluso depronto, por arte de magia, el orco y sus orcas habian desaparecido, e incluso alguno que otro mas, ¿donde estarian? Os preguntariais...(Nota: Los que tengan oido>=15 -> " Escuchais un pequeño "Clonc" entre el griterio, como si algo se hubiera cerrado " ; Podeis decidir e ir a "investigar").

El bar se vacio practicamente, excepto por nuestros queridos aventureros, los dos enanos, y algun que otro borracho a esas horas del dia que iba tan mamado que no se enteraba de nada.


- Veo que tus apariencias han.. ejem.. - A Enixer tambien el tenia un poquito de " repelus " por no decir mucho del fuego. - Y has causado el caos en esta zona, cosa que no me gusta...¿Podrias...Apagarte porfavor? (Nota: Si no apagas el fuego provocaras cierto "miedo" en Enixer, lo que hara que te quedes sin que te cuente la "informacion" del panfleto, y por tanto, continuarias tu aventura dificultosamente, dependiendo de como te apañes).

Independientemente del espantoso rostro de aquel ser, humano o no, decidio centrarse en los presentes de aquel lugar:

- Bien, "aventureros" o quizas no aventureros... Imagino que os habreis quedado por lo que he dicho, y por los pergaminos que llevais... Yo soy el Elasmbin. - Hizo un paron, observando las caras de los presentes de aquel tugurio " Dios... un hombre fuego... una especie de naga... una elfa pelirroja... y dos duergars.. Creo que es el grupo mas increiblemente fantastico que he conseguido hasta ahora... Sera muy, pero que muy divertido.. " Otra sonrisa picarona. - Bueno, no se si...

- ¡Basta ya, dinos que tenemos que hacer y la recompensa, vamos vamos! - gritaba euforico el enano conocido como Twent, claramente un impaciente. Togus poso su ferrea y tosca mano en su pecho, con gesto de detencion.- Continua.

-Bien... (Nota: Aqui podeis hacer preguntas a Enixer, si teneis alguna duda On rol de algo o cualquier cosa que querais decirle o hacer, en mi siguiente post os contestare; ahora continuamos la historia. - ¿Señor fuego, tu decision? (Nota: Si Dormammu decide no quitarse el fuego, Enixer le impedira que se una a la conversacion y este tendra que irse ya que se lo pedira amablemente. Si Dormammus decide no quitarse el fuego, y no irse... Quien sabe lo que pasaria =3 ; nivel: Dificil).

-Ahora, por favor, sientense y les contare una historia, una historia que perturba la mente de un hombre muy poderoso, y que quiere olvidar plenamente de todos sus sueños malignos...

" En uno de los reinos mas lejanos de todo Noreth, se extiende una basta extension de tierra, larga y grande, donde las peores monstruosidades de la tierra esperan a heroes indefensos que vagan por esos paramos a temperaturas de vertigo. Pero alli, incluso la belleza tiene lugar, ya que una ciudad gobierna sobre aquella tierra dejada de la mano de Dios, y su señor, dominante de muchisimas tierras, tiene un grandisimo problema. Ultimamente en su ciudad han pasado sucesos muy extraños entre su corte de noble y que ha tenido que enmascarar, suponiendole una perdida de dinero muy considerable, ademas del terror que ha causado el asesinato de 4 de sus mejores nobles. El asesinato ha sido de una forma muy sangrienta, describiendo que los nobles tenian todos marcas de mordeduras en el cuello. Temiendo lo peor y haciendo caso a los rumores de lugares cercanos, una antigua raza ha aparecido por aquel lugar, saciandose de sangre humana sin parangon: Los vampiros.

La descripcion es pobre: Mujer, alta, de apariencia humana y con rasgos muy jovenes. De todas formas parecen ser habladurias de campesinos dominados por el miedo, asi que no deberiais de hacer mucho caso a esta descripcion. Lo que si sabemos con seguridad, es que porta un brazalete de oro que jamas se quita.

El soberano ha dado su objetivo muy claro: Acabar con el vampiro. No le importa como lo hagais, pero debeis de acabar con el. La prueba para demostrarlo es llevando el brazalete ante el mismisimo soberano."

Enixer acabo su historia con voz tranquilizadora, haciendo que los demas se pudieran sentir un poquito mas agusto con el, ya que a fin de cuentas, era un Drow...

- Bien, y esa es la historia... Ah si, se me olvidaba... - Ya que a Enixer se le habia olvidado el tema de la " recompensa ", recordatorio por parte de los enanos que le miraban intensamente mal. - La recompensa... Bueno, tengo entendido que el soberano es muy rico, y posee grandes fortunas y tierras asi que...Hasta ahi puedo decir.

Enixer se levanto de la silla donde estaba sentado, ignorando a los presentes cuando se marchaba hacia la puerta para largarse de aquel lugar. Habia dado la informacion, por lo que su parte habia terminado en aquel lugar, aunque, como no, la edad hacia que se olvidara de ciertas cosas que ahora recordaba.

- Antes de que me vaya... Debereis de viajar al Reino de Akhdar, en WoesTyn Ölüm. Para llegar alli podeis elegir dos senderos:

-- Salir de la ciudad (Dificultad:Facil)-> Cruzar el peligroso bosque de Erithrnem(Dificultad: Dificil) -> Ticarət Küləklər(Dificultad: Dificil). -> Reino de Akhdar.

-- Salir de la ciudad (Dificultad: Facil) -> Cruzar el Bosque nenufar (Dificultad: normal) -> La tierra muerta (Dificultad: normal) -> Reino de Akhdar.

- Suerte, aventureros...

~Descripciones varias~

~Dificultad~

Medido por el grado de dificultad tanto de acciones, enemigos, situaciones, enigmas, pensamiento.¡s, etc.

~Eleccion de Sendero y ayudas~

Si elegis el 1º, el dificil, podriais tener la opcion de que algun Pnj se os uniera para pasar las pruebas mas facilmente. Si elegis el 2º, no.

~Entradas y Salidas de lugares~

En cada lugar tendreis una serie de "Situaciones" que debereis de resolver para pasar a la siguiente, empezando por este tema para salir del lugar y llegar a la ciudad lo antes posible.

~Consejos~

En cada post del master, se os dara unica, y exclusivamente, un solo " consejo " al final del post. Este viene del mismisimo Enixer, el cual es un Drow, y sirve fiel a la "Reina araña". (Nota: Si alguno posee como habilidad menor, algo como " Conocimiento de cultura general buena de Noreth; conocimiento de cultura Drow; O algo relacionado "que pueda saber de la cultura Drow " o incluso ser un Drow mismamente, podra saber si seguir el consejo es "bueno" o "malo".

¡ QUE COMIENCE EL JUEGO !
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Re: "Descenso a la Oscuridad; ACTO I"

Mensaje por Tsuki el Dom Ene 08, 2012 3:52 pm

Traté de iniciar una conversación con la elfa pelirroja, pero ella estaba pendiente del drow y este pronto llamó también mi atención. Todo el mundo había huido, presumiblemente por la presencia del cabeza-brasas y solo aquellos a quien el pergamino había atraído hasta la roñosa taberna permanecían sentados.
El drow se presentó y nos habló acerca de nuestra misión. Escuché su relato, pero mientras lo hacia pensaba en unas palabras que había añadido para si mismo justo después de presentarse: "Dios... un hombre fuego... una especie de naga... una elfa pelirroja... y dos duergars.. "
No era difícil identificar al hombre de fuego, a la elfa pelirroja ni a los duergars, pero no sabia a quien se refería como naga. "Será como llaman a los Amir..." No, eso era estúpido. Por empezar se trataba de un drow, probablemente criado en una de sus ciudades de extraño nombre, y no creía que las leyendas de los Amir llegasen hasta ahí. Pero además yo no había mencionado que era un Amir, de manera que me habría tenido que reconocer por mi túnica negra con nubes color sangre, característica entre los Amir.
Probablemente con "naga" se refería al merrow, que le escuchaba con una atención obvia. Dudaba que se tratara del hombre que miraba su yelmo en una mesa aparte, ya que si bien no había huido al ver al cabeza-brasas no había mostrado ningún pergamino y era, apariencia, el menos pendiente de las palabras del drow.
Quería dejar claro que participaría en la misión, y se me ocurrió como hacerlo matando dos pájaros de un tiro. Apenas el drow se marchó de la taberna, me levanté y dije:
-Mi nombre es Saske, y soy un Amir. Comprendo que ahora mismo todos somos rivales, pero si es verdad que ese rey tiene dinero nos dará la misma recompensa si uno solo atrapa a la vampiresa que si se trata de un grupo de dos o tres. E incluso aunque no queráis uniros a nadie los caminos son peligrosos y si nos juntamos en pequeños grupos recibiremos una ventaja mayor de camino que la pequeña desventaja de cuando hayamos de ir a buscar a la vampiresa. Lo que quiero decir es que a mi no me importaría unirme a alguien, ni que sea solo durante el camino.
Mi mirada se desvió inconscientemente hacia la elfa, aunque pronto la dirigí a todos aquellos que estaban en la sala.




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Re: "Descenso a la Oscuridad; ACTO I"

Mensaje por Dormammu el Lun Ene 09, 2012 1:26 pm

No importa el material
No importa el tiempo que demore
Todo ardera, dejara cenizas consumidas
¿Qué más se puede pedir?
¿Acaso un rojo amanecer que con sus flamas lo consuma todo?
¿O quizás el frio vacio y el silencio después de las llamas?

Dormammu 08 de enero de 2012
Las llamas ardían levemente, mientras estas danzaban al son de una música que nadie podía oír, ni siquiera los elfos o los seres de magia, era una música que solo atendían las llamas, las ascuas que ardientes se movían lentamente, girando y creando nuevas sombras donde la luz no llegaba, pronto un rumor comenzó, un simple murmullo que como luciérnagas se prendían y apagaban de boca en boca … muchas palabras eran desconocidas, otras tenían aquel tono de temor, otros de valor, pero todos repetían una y otra vez … “Su cabeza está ardiendo”, “El rumor del pueblo incendiado”, “ ¿Es un demonio?” tantas palabras, mas Dormammu no dejaba de sonreír, con ese rostro siniestro que se ocultaba tras una llamas que no eran reales, pero le permitían vivir …. El no era humano… ¿o si? … ¿acaso era un baja casta también? O ¿superaba a aquellos fríos seres? No … no era igual a ellos, ya que ellos le temían a aquello tan hermoso como eran las flamas danzantes, lentamente o mejor dicho como una oleada el bar comenzó a vaciarse, muchos parecían temerle al ver sus ojos, otros simplemente no deseaban estar cerca de él y los que más razón tenían … eran aquellos que habían oído sobre el pequeño pueblo de antropomorfos, de cualquier cosa Dormammu estaba cómodo, sus piernas sobre la mesa, sus manos tras de su “nuca” entre las flamas y una sonrisa que muchos envidiarían, ya que se podía ver en esta aquella siniestra felicidad que tienen aquellos de negro corazón antes de cometer una fechoría … una que disfrutaría tanto como el vivir con el mejor de sus sueños cumplido, mas faltaba algo … era el orco camarero que había desaparecido de ese lugar y había dejado a Dormammu con el papel en la mano a punto de arden y convertirse en cenizas, por suerte pronto entro un baja casta y este al parecer sabía algo de el pergamino, con tranquilidad bajo sus pies de la mesa , dejándolo caer al suelo y hundiendo un poco las tablas podridas del suelo, no pudo ocultar su sonrisa mientras caminaba tranquilamente hacia ellos, ante la consternación de algunos y el claro temor de otros.

Con aquella pasividad extraña en el camino por las tablas a medio podrir, hasta acercarse a la mesa de ese baja casta, mas el comentario que surgió de sus labios oscuros no hizo más que darle gracia a ese ser, “Apagarse” ¿acaso era un cerillo? ¿Acaso era un leño ardiendo? Simplemente era lo que era, ni más ni menos, pero aun así quiso darle una explicación sencilla para sus reducidas mentes, en aquel aspecto que temían y que de paso le deleitaba en gran medida.

-Su petición no puede ser realizada, ya que como ve, necesito esto para sobrevivir*mintiendo descaradamente*mas si quiere saber algo importante, es que esta llama no arde con calor *tomo el pergamino y lo metió en aquellas llamas, esperando unos instantes para sacarlo intacto, y sin aparente calor* y como ven Baja Casta, no deberían de temerle a este insignificante fuego que no queman *casi susurrando inclusive para el mismo elfo* si no al que no pueden controlar * sonriendo con una tranquilidad abrumadora* y viendo que quizás esta explicación no ha sido suficiente, quizás esta si *metiendo su propia mano entre las llamas y pasándola por su cabeza, el suficiente tiempo como para que si fuera fuego el cuero de su guante ardiera con facilidad, mas después sacándolo si ninguna marca, y ni siquiera el aroma de estar chamuscado* creo que con esta pequeña demostración queda saldado el hecho de que no deberían de temerle al fuego*sonriendo ampliamente*-

La historia continuo, pero un nuevo comentario casi hace reír a carcajadas a Dormammu, negó con la cabeza, tomando asiento lo suficientemente cerca como para escuchar sin ningún problema y a la vez lo suficientemente lejos como para que aquellos baja casta no terminaran por huir y arruinaran su extraña diversión.

-¿Mi decisión? … creo que ya te dije mis motivos pequeño… mas si quieres que me “apague” como has dicho, tendrás que cargar con mi cadáver, ya que sin este fuego que ves, me seria imposible sobrevivir a este lugar o cualquiera que no fuera un hermoso volcán en erupción, mas dime una cosa * mirándolo seriamente* ¿tanto te incomoda estar cerca de mi o quizás temes que termine haciendo una pequeña fogata en este lugar? … considera que vine a este lugar únicamente por lo que decía el pergamino, no tengo interés en convertirlos en ceniza… por lo menos no aun… así que dime elfo… ¿Despreciarías un guerrero únicamente por su figura o eres superior a los miserables humanos que consumen todo lo que es diferente a ellos por temor?-

SI aquellas palabras tenían alguna respuesta del elfo, más que el simple temor o desprecio al que estaba acostumbrado, podría escuchar la historia, y esta sería tan interesante como también provechosa, ya que conocería a su enemigo y por ende sus debilidades … no siempre se puede luchar contra un inmortal y devorar su esencia hasta consumirla completamente, los caminos que propuso fueron dos y cada uno parecía más interesante, mas había algo que le llamaba la atención … y era alejarse del agua o el frio, por lo que simplemente después de la larga conversación, se dirigiría por el bosque de Erithrnem hasta llegar a su destino …
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Re: "Descenso a la Oscuridad; ACTO I"

Mensaje por Giovanni Da Vie el Mar Ene 10, 2012 4:56 am

Si había máximas que habían de seguirse, estas eran simples y precisas para todo aquel que presumía, no de ser inteligente, sino de saber sobrevivir:
-No llamar demasiado la atención. Algunas vez había escuchado de un sujeto llamado Fujibayashi, un asesino especial, de honor y con una boca tan ruidosa como estúpida. Quizás hubiera pasado a ser una leyenda entre los suyos, sin embargo, sus métodos no hicieron más que asegurarle una muerte nada digna en manos de aquellos que le habían seguido los pasos.
-No insultar ni denigrar a aquellos que te contratan. Si supieron llegar a ti, tienen también modos para poderte matar.
Y ahora mismo, el hombre-llama había incumplido con esas dos leyes de máxima importancia. A él le daba igual, pero esperaba no tener que seguir los mismos pasos que este, y en caso de hacerlo, ya tenía bien claro en quien no confiar.

¿Le disgusta, maese? Preguntó la voz aguda, pero suave… Como un susurro, de Shnikov. Llama casta baja al que le contrata. Eso le traerá la muerte si no sabe cómo comportarse frente a qué personas. En cambio, la voz dentro de la cabeza de Giovanni era más lúgubre, apagada y sin color alguno. Parecía aburrido, pero a la vez, demostraba cierta excitación ante las palabras que el nuevo “invitado” soltó. Así que habían sido contratados para matar a una vampiresa… No tenía ningún prejuicio contra las demás razas, y no odiaba a ninguna en especial, y tampoco es que tuviera algo como un “ka”, un camino espiritual… Una guía, con las cosas que debería o no hacer, pero si había que matar a alguien, se alegraba de que ese alguien fuera una vampiresa.

Cuando las palabras del “jefe” acabaron, y ya no hubo más que silencios y extraños murmullos –qué tanto había cambiado la ciudad… Hace siquiera un año, si alguien entraba como aquella llama, lo mínimo que harían sería apagarlo con un tarro de cerveza en la cabeza… Sólo el fuerte golpe del cristal-, Giovanni alzó el yelmo y se lo colocó como si fuera un guerrero honorable haciendo una reverencia hacia antiguos dioses. Así mismo, se reveló la presencia de Shnikov bajo la metálica cabeza, y poco a poco este flotó hasta acoplarse a la altura de los hombros de Giovanni, siguiéndolo como si fuera su sombra. Maese… ¿Trabajará para él? Trabajaremos Shnikov, y espero que me cubras la espalda.

Sacó un solo papel de entre sus ropajes, una triste y arrugada “carta” que leyó una única vez, de la cual ya había olvidado el nombre de la firma. La mostró sin más preámbulos y la arrojó hasta quedar sobre la barra de la taberna.
-Giovanni Da Vie, me pongo a vuestro servicio… -esperó, con la intención de que su interlocutor (un hombre con la tez oscura, el que parecía entregarles el trabajo) le diera su nombre. Mi espada y yo estamos a vuestro servicio estuvo a punto de decir, pero recordó que su espada nadie la podía ver-. Y si todos estaremos a su servicio… Os digo que pretendo ir por el bosque de Erithrnem.

No dejar morir a ningún compañero había escuchado decir alguna vez a Phantom, bardo con el que compartió alguna vez senderos… Pero ni por asomo había “aprendido” a ser como él. Si debía matar a alguien para asegurarse su supervivencia, no lo dudaría en lo mínimo.
¿Me mataría a mi también, Maese? Escuchó a la débil voz en su cabeza. Shnikov, a ti te debo la vida. Si tengo algo dentro de mí, es honor, y tú eres mi protegido hasta que pueda devolverte el favor.


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Re: "Descenso a la Oscuridad; ACTO I"

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