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Cuentos de Noreth
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Noreth se Revela 2.0

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Re: Noreth se Revela 2.0

Mensaje por Baby Doll el Sáb Mar 24, 2012 6:59 am

La sorpresa ataca cuando menos lo esperas. ¡Ese es el punto de tal proeza! Reaccionar como debes ante lo inesperado es el milagro, aunque cuando de verdad la situación lo amerita siempre se cae en una estupidez o cobardía.


Si, ciertamente en una situación así, ¡por la diosa de la unidimension y todo su sequito de tíos buenos!… ¿Cómo esperaban que recordara que nunca en la vida debía lanzarme sobre pichi como si fuera un muñeco de felpa? Incluso olvide lo mas básico, nunca llamar a Diana por su nombre si esta en una misión. Lo que si me pareció extraño es que estuviera en una… rápidamente me paso por la mente aquella partida futuro que pensamos entre Diego y yo… el tiempo en Noreth pasaba de modo distinto.

Así pues, volviendo a lo importante y urgente, Diana ahora estaba delante de mi… con la mirada asesina que siempre imagine tendría al atacar a alguien. Me tomó del cabello y di un grito de susto, tirando de el, no lograba articular palabra. ¡Joder! Finalmente atine a decir –Te… te explicare pero… au!!!- nunca, nunca me ha gustado que tiren de mi cabello o que golpeen mis hombros (soy algo delicada y aparecen moretones tan grandes como el mismo estado de Chihuahua en el que vivo) y, Diana no se contenía. Pensé que quedaría calva… de pronto, se detuvo. El hombre del trabajo puso una mano sobre el hombro de Diana y le calmo. Ella me dejo de lado pensando que estaba ebria, tiempo suficiente como para pensar bien las cosas.

-Claro que si. Aceptare… si este será el ultimo trabajo que me darán aceptare. No importa si tengo que ir tras una diosa, lo hare… con las condiciones ya establecidas. –El hombre asintió. Lo que supuse… Diana estaba un poco mas adelantada… si era así, había un bebe en proceso de creación dentro de ella, así como una aventura muy escalofriante detrás de esa misión que acababa de aceptar. Me sobe la cabeza adolorida, frunciendo el seño. No sabia que hacer… por un lado, si le decía a Diana quien era yo, probablemente me tiraría de loca y/o intentaría sacar hasta la ultima información que pudiera yo tener de su futuro (y vaya que tenia mucha idea del futuro de Diana) pero, si no le decía… ¿Cómo me acercaba a ella? Soy lo suficientemente lista como para saber que si voy a Noreth sola, moriré en dos o tres minutos… me senté en una mesa contigua que había quedado vacía, mientras miraba a mí alrededor. Tenia aproximadamente 10 minutos a lo máximo para inventarme una historia creíble y que Diana no me asesinara o abandonara ahí… y el tiempo de pronto se acorto cuando los problemas comenzaron

Justo habían cerrado el trato cuando un cristal se rompió. Aun permanecía yo sentada en aquella vieja silla de madera, pensando en que hacer, cuando levante la vista. Dos… ¡Orcos! Por la Diosa! ¡orcos! Apestosos, rudos y poco agraciados peleando por una pierna de cordero. Sabia perfectamente lo que pasaría en esa situación, caos. Simplemente caos (Perdí la cuenta de las veces que use una pelea en taberna para dar pie a una historia)

Me puse de pie en un instante sopesando la situación. Busque entre todo aquel sitio una cosa que pudiera ayudarme y lo único que halle fue una botella de ron. Claro que, a un ebrio no le gusto la idea y lanzándose sobre mi, grito –ysha versashh perraa- me quede en paro un momento… sin saber que hacer. Reacciono mi cerebro a tiempo para quitarme y que el hombre cayera sobre una silla, maldiciendo. Antes de que pudiera levantarse, me di cuenta de que lo que antes había sido una taberna calmada ahora era un campo de guerra. Me aferre a la botella de ron y, sabia que era lo que tenia que hacer. Soy de ciudad Juárez y toda mi vida he crecido con la frase de seguridad “nunca vayas sola, siempre en grupo, así, nadie se perderá”. Se que, cualquier cosa puede servirme como arma también… así que busque a Diana. La chica ya estaba puesta en pie y con espada en mano, miro alrededor, buscando la salida

Me fui sobre ella corriendo. (Bueno, en realidad caminando rápido, soy mala corriendo), hasta logra llegar cercas de ella… mala mi suerte que alguien me tomo del brazo –y ahora, serás mía pequeña- dijo el hombre con aliento a alcohol. Intente zafarme, pero.. Me invadió el miedo. Solo atine a gritar -¡SOY TU PRIMA! TE CONOZCO DESDE ANTES DE NACER! ¡TENGO UN MENSAJE PARA TI BABY!- Y aquel hombre me abrazo… me tense, cerrando los ojos, mientras mi mente corría a mil por hora buscando una solución… de pronto, el agarre se soltó y al mirar, el hombre caía hacia atrás, como si estuviera durmiendo. Diana sostenía la espada ensangrentada –El maldito me tenia hasta los cojones… desde antes- dijo como excusa. -¿eres mi que? – Le mire, se me había ocurrido de ultimo minuto –ee… tengo que explicarte. Mientras, salgamos de aquí… ¿vale?- le mire con una mala cara de pokerface en los largos segundos en los que medito el asunto –bien, pero si es un engaño, te partiré la cabeza en dos…- vaya, estaba mas violenta que de costumbre. ¿Pelearía con Bastian? Diana miro hacia la salida, estaba a varios metros de nosotros y una multitud enardecida se interponía. –Al mal paso darle prisa…- dijo mientras se lanzaba adelante. ¡Yo no se usar armas! No se porque pensó que sabría defenderme. Así era ella… ¡estoy tan orgullosa de mi creación! No es momento de sentimentalismos

Mire aquella muchedumbre y suspire. Bueno… al ataque… y me lance… de gatas, pasando por debajo de las mesas. ¿Pensaron que pelearía? No, mi condición física es pésima. Lo único útil que tengo son mis reflejos, para evitar golpes y ataques… era todo. Una simple humana, no, peor que una simple humana porque, aun y los humanos en Noreth tenían capacidad para pelear. Avance a gatas el primer tramo… pero luego, me paralice y no pude hacer nada salvo gritar, andar hacia atrás y terminar sentada en el suelo, con una mano en la boca y ascos. El cadáver que yacía frente a mi era la causa… su cabeza estaba deshecha literalmente por un mazo de no se que criatura o ser. Respire profundo… y me sentí mareada. Los gritos eran desesperantes… mi nivel de estrés subió. ¡Solo era una psicóloga! Respire profundo, intentando calmarme mientras pensaba en esos rollos del mindfulness… y tenía que avanzar. Sin soltar la botella volví a gatas, esquivando aquel cuerpo, cerrando los ojos.

Mientras tanto, Diana cortaba a cualquiera que intentara atacarle. Justo cuando llegue a la última mesa, la vi, ahí, a un metro de la puerta, con un hombre que le apuntaba con una espada –esta noche perra, tu mueres- dijo aquel sujeto. Lo vi y no supe quien era, pero parecía decidido a derrotar a Diana. No entendí porque… pero ¡hey! Es mi creación y nadie puede matarla salvo yo. Me levante, con la botella de Ron… intentando escabullirme hacia la puerta, a fin de ir detrás de el y romperle la botella en la cabeza. Lo único que se me ocurrió… no, mejor aun, podría romper la botella y clavársela en la nuca. No se porque pero, aquel sitio, me hizo rápidamente mas sanguinaria… busque entre las mesas que aun quedaban en pie. Una botella… ahí estaba. Una extra de no se que… me lance sobre ella y justamente ahí, un trozo de madera paso volando y golpeo mi hombro, provocándome un dolor que me saco un par de lagrimas –hijo de perra.. Te voy a meter esa madera por el…!- grite, odio, odio que me golpeen los hombros. Me pongo como posesa. Busque la fuente y me encontré con un chico, mire sus orejas, humano, estaba como a medio metro de mi y no se porque maldito motivo lanzo aquel trozo de madera. En algo somos iguales Diana y yo: si nos haces enojar, te enfrentas a una desquiciada. Tome la botella y apunte… y la lance al igual que una pelota de vóley Ball, dando justo en la cabeza –fine son of a bitch, dont fucking mess with me motherfucker- y con un movimiento de cabeza a modo de reto, me gire, yendo hacia Diana, con un tremendo moretón en el hombro que tardaría en quitarse.

Ahora la pelea ya comenzaba…entonces, esa era mi idea. Tome la botella y espere el momento justo… en teoría, esperaría a que Diana lo empujara lejos de ella y rompería la botella en su cabeza. Le hice una señal, alzando la botella y señalando mi cabeza. Ella entendió y aunque creo que pensó que era una estúpida idea, esquivo un espadazo y dio una patada en el vientre del sujeto. Espere realmente que funcionara… y si así era, poder largarnos de ahí.
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Re: Noreth se Revela 2.0

Mensaje por Anomalocaris el Sáb Mar 24, 2012 7:51 pm

Mierda, mierda, mierda, mierda, mierda, mierda, mierda, mierda, mierda,… era las únicas palabras que sonaban en mi cabeza, seguramente la cara se me quedo completamente pálida, deje de respirar, ¿una semana? Aquello no era nada bueno…a menos que se hubiese atracado hace siete días como para no volver tener hambre en mucho tiempo , cosa muy improbable conociendo un poco al artrópodo más teniendo en cuenta que aquel niño aun estaba en etapa de crecimiento.

Por unos segundos me olvide del brillo de la quitina y el hueso de su poderosa armadura y me fije en los afilados “dientes” a falta de otra palabra para llamar a aquellos filos que surgían de sus apéndices así como notar sus fuertes manos empapadas, normalmente no temería acercarme a él, como ya dije, es pacifico normalmente, pero si le haces daño o esta hambriento no es tan pacifico y o eres más fuerte que él o ya te ganaste la amistad de este pequeño o más te valía no estar cerca y no tenia lo primero ni lo segundo, quizás con un poco más de tiempo sí, pero con solo los segundos que pasaron tras aparecer allí no tanto, detuve mi mano antes de tocarle solo de la impresión, una semana ¿cómo es que no estaba ya en su estomago?, más tarde pensaría que quizás le mantuvieron la mayoría del tiempo drogado con alguna extraña sustancia para que no se enfureciese y empezase a comerse a los demás seres del circo, o quizás las drogas, de haberlas, las usaron al ver que no lo podían contener hambriento lo suficiente, sea como fuere fue la única explicación plausible que se me ocurrió para que ni me hubiese comido al acercarme ni que hubiese roto ese tanque y saciado su hambre anteriormente.

Más palabras de los individuos a mi espalda mientras retrocedía un paso lentamente esperándome que saltase sobre mí en cualquier momento, aunque ahora que lo pienso quizás estuviese drogado en esos momentos para evitar escuchar los rugidos de su estomago, no pude hacer mucho, pronto un fuerte golpe en la nuca y un extraño ruido tras d mi, seguramente producido por el golpe, y allí estaba otra vez esa negrura eterna que invade mis noches hasta que los sueños llegas y que ya me invadió con anterioridad poco antes de llegar a Noreth.

-Usar sartenes no vale…-un pequeño murmullo, un leve susurro que se me escapo entre los labios al empezar con lentitud a despertar y recordar aquel golpe por la espalda.
Cuerdas en mis manos, reteniéndome, y una mirada alrededor desvelándome que estaba en una extraña arena, no fue necesario mucho estimula para que empezase a tratar de deshacerme de esas ataduras, que al principio rozaban y escocían pero no los suficiente para que prefiriese contemplar los acontecimientos atado a un poste.

Una extra caricatura pequeña que me recordaba a algún personaje de dibujos animados pero no recordaba a cual, entro en la escena con un colocar sombrero que debería de pesar bastante, tendría que tener un cuello muy fuerte para poder soportar ese peso.
En mi cabeza lo maldecía, insultaba y condenaba de las más imaginativas formas que se me podrían ocurrir, más aun cuando aparte de acusarme de robo y haberme metido en lo que aprecia ser una de aquellas típicas encerronas mortales que tanto salen en los roles y series, así como en ciertos lugares del mundo si vas por donde no has de ir, llamaba a Anomalocaris cangrejo de tierra, imbécil, puede que sea, aunque solo en parte, de tierra pero de cangrejo nada, hasta su propio nombre significaba gamba extraña, nada de cangrejo, mis ganas de matarlo no hacían más que aumentar pero antes tendrían que solucionar algunos asuntos.

Finalmente me pude liberar, justo cuando ya comenzaba a avanzar ambas criaturas, por un lado aquel engendro que conocía y por el otro lado una rara especie de limo, una semiesfera verde y viscosas con muchos tentáculos de variada longitud en su espalda, entre su translucido cuerpo se podían ver una zona más oscura la cual en aquel momento no supe que era.
Bien, la única pregunta, ¿qué hacer? Aquel bicho no tenia ojos eso era bueno, pero no podía fiarme, sin ojos no sabía cómo podía localizarme, ¿oído, olfato, calor, vibraciones, detección de los campos eléctricos, gusto, sonar? no tenía nada que me indicase una opción lo cual era malo, si supiese como me podía detectar podría usarlo a mi favor, pero así…
Y por otro lado estaba el problema de mi propio personaje, al menos sabía que era lento por lo que a menos que se hiciese una bola podría evitarlo y si no había cambiado su psicología desde que hice su ficha ahora estaría viendo dos platos de comida potenciales, estaba claro que allí no podría solo con ninguno, tendría que “utilizarlos” el uno contra el otro, si era posible ayudaría a mi personaje, una vez aro de carne verde seguramente se calmase, pero, ¿cómo hacerlo?.

Un poco kamikaze, ya que incluía acercarse a mi artrópodo, pero hasta donde sé si el limo atacase a la gamba extraña seguramente se olvidase de mi ya que el toro seria a la vez un amenaza y una comida, así que tendría que atraerlo, pero no sabía cómo localizaba a sus presas así que tendría que exponerme un poco.
No había pasado el tiempo necesario para que se acercasen mucho, eso estaba bien, por un momento dando las espaldas a Anomalocaris mire a la gelatina, -¡hey, tu el hongo verde, píllame si puedes descerebrado!- creo que me podía haber oído, olido, visto de haber tenido ojos, que quizás tuviese pero que no supe verlos yo, detectado pro calor, por vibraciones en mi carrerita, por los impulsos eléctricos de mi sistema nervioso, sonar, sexto sentido, detectores de movimiento, dios santo, me habría acertado un francotirador ciego desde Marte.
Continúe un poco más hasta que me asegure de que me había detectado y esa cosa empezaba a venir hacia mí, no muy rápido, pero lo suficiente para que hasta la última pizca de sentido común que me podía quedar después de haberme puesto frente a ese bicho me grito que me pusiese tras mi acorazado amigo, que por desgracia también se había fijado en mi y ahora me embestía con su media tonelada cargando hacia mi… como me tocase me haría papilla.

Después de aquellos segundos me dije a mi mismo que jamás le subiría un solo punto de estadísticas e agilidad, destreza o velocidad si volvía a casa, tuve que lanzarme al suelo como en el mh para asegúrame que lo evitaba, aunque me puse perdido y seguramente en cuando me tomase un momento algún trozo de piel de mi cuerpo seguramente se hubiese salido e su sitio.
Cuando me quise levantar ya había rectificado su rumbo y me volvía a mirar a mí, me prepare para volver a evadir de esa forma, joder, me sentía verdaderamente como en aquel juego ya mencionado cuando te salen dos wyvers a la vez que solo puedes esquivar hasta que uno se va o uno mata a otro, sin embargo a pesar de mi segundo intento de evasión, mucho peor que el anterior, ya que trate de parar el movimiento a medias al ver lo que sucedía, no cargo contra mí, estaba muy ocupado tratando de quitarse de encima los tentáculos de aquel, no se…¿limo, moco, hongo, una versión prehistórica de la ameba de Ben Ten? Lo que fuera, me pude levantar más a menos tranquilo, sin haberme parado a pensar todavía que estaba en medio de un espectáculo con mucha gente mirándonos.

Puede que muchos me llamasen loco a lo largo del tiempo y puede que en verdad un poquito lo estarse, pero ni siéndolo me iba a acercarme a entretener a ese bicho desde cerca…
Al menos el suelo era de arena no muy suelta y no de roca, lo cual me facilito que pudiese tratar de distraerle a distancia, no me acerque mucho y espere un momento, lo último que quería era errar y darle a mi artrópodo y que me considerase una amenaza también, así también de paso pude ver unos segundos aquella lucha de bestias, con esa baba verde acosando a mi personaje con sus tentáculos, finalmente trate de aprovechar un momento en que se separaron, ahora mismo no recuerdo si hacerte o no o si de haberle dado lo pude distraer un momento, lo que s recuerdo es a mi pequeño levantando los puños juntos y viene n alto listos para descargarlos contra aquel ser.
Eso debería de doler y por lo que paso creo que sí, la gran fuerza del invertebrado l caer sobre aquella viscosidad…solo puedo expresarlo como una bola de bolos cayendo sobre un flan, creo que salpico hasta al público y hubiese muerto o no, no se detuvo, siguió golpeando una y otra vez lo que quedaba de aquel ser rugiendo de furia, me quede anonadado mirándolo…y finalmente se sentó calmado en el suelo y empezó a llevarse a la boca pedazos de ese ser como si nada hubiese pasado.
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Re: Noreth se Revela 2.0

Mensaje por Doctor Ivo Robotnik el Dom Mar 25, 2012 6:02 pm

¿Cómo diferencias la realidad de la fantasía?
¿Cómo diferencias lo tangible de un sueño vivido?
¿Puedes afirmar que no eres simplemente un personaje… un títere?
No puedes… por que la línea que divide lo real y lo irreal es tan delgada
Como lo son las telas de arañas.

Christian Chacana 25 de marzo de 2012

La tormenta golpeaba las verdes rocas, ya olvidadas por un mundo que no le necesitaba y siendo carcomidas por otro que deseaba olvidarle, el agua se filtraba por las tejas tan agrietadas como el lecho de un rio seco, pero aun sentado en el trono el muchacho escribía, escribía con tranquilidad y pasión … era el artífice de aquella historia, aun cuando simplemente era uno más dentro de sus propios escritos, si hubiera querido cambiaria todo Noreth, convertiría en desiertos bosques y volcanes los lagos, llevaría a los elfos hasta lo más profundo de la tierra y a los enanos en medio del océano … pero no era lo que deseaba, hasta ese momento sus palabras no eran de muerte, o bueno quizás si lo eran hasta cierto punto, aun así … en las tierras de Noreth seres que el mismo había creado rondaban, observando a los llegados, a los muchachas y chica que caminaban por tierras que no les habían visto ni nacer, ni crecer … seres tan ajenos como el mismo … pero aun faltaba mucho por escribir, y aun cuando las hojas de papel se llenaban de palabras, estas desaparecían como tragadas por el viento, y llevadas para convertirse en realidad, por que el escribía la historia de aquellos que volverían hasta sus propios mundos, llevando el conocimiento de las marionetas, ya que las cuerdas que utilizaban se habían cortado, dejando a los titiriteros en el escenario, frente a un público silencioso e inexpresivo.

Pero la historia debe de proseguir y como ha escrito en las paginas aquel muchacho, las cosas deben de cumplirse, porque el mundo de Noreth no dejara de girar y con cada nuevo amanecer el tiempo deberá de volver a avanzar, Jack Cross, el cazador … el asesino de bestias, un Van Hellsing de Noreth … junto a su creador, aun cuando lo desconocía, David … pero sigamos en lo que nos habíamos quedado, el vampiro exhalo su último aliento, burlándose del cazador, aunque este no tenia oídos para aquellos que ya estaban muertos, y tan solo unas palabras de burla fueron su respuesta, David estaba algo más tranquilo, ya que las ratas, al no tener ya un control, se comportaron como tal, y huyeron con desesperación por cualquier agujero que encontraran, algunas subiendo por las escaleras, otras hasta el sótano, nuevamente la casa volvió a estar en silencio, mientras el vampiro se convertía en polvo, dejando únicamente la bala que le había atravesado el corazón, nuevamente el cazador encendió aquel cigarro, dándole una larga calada y llenando sus pulmones de tabaco, cigarros antiguos, sin alquitrán o arsénico como los modernos, pero antes de que pudieran volver a hablar un crujido rompió el silencio, ante los ojos de ambos hombres vieron como un pequeño trozo de madera se desprendía del techo y caía … claro que no sería ningún problema si no fuera porque aquel pequeño trozo fue uno de los miles que caerían seguidos, la casa o mansión se derrumbaba, el vampiro la mantenía en pie y ahora que le poder se diluía en el aire como una gota de sangre en el océano, así mismo la casa ya no tenía unión, derrumbándose lentamente, tanto el cazador como el muchacho debieron de correr con todas sus fuerzas hacia la puerta para escapar, pero esta estaba firmemente tapiada con tablones de madera, la única solución era una pequeña ventana, por la cual saltaron, rompiendo los cristales y rodando por el suelo segundos antes de que la casa cayera sobre sí misma, ambos jadeando por aquella carrera miraron los escombros que antes habían sido un nido de vampiros y como desde dentro de ella podían escucharse los chillidos de las ratas moribundas y atrapadas, chillidos que lentamente se apagaban, mientras contemplaban aquello, el sol comenzó a despuntar, iluminando lentamente todo y no muy lejos, un pequeño pueblo se podía divisar, un pueblo verde y colorido, serpenteando un camino desde las ruinas, el cazador sonrió y simplemente suspiro.

-Bueno… al final tenía que quemarla de todas formas *buscando entre sus ropas un nuevo cigarro* tiempo de cobrar aquel oro *mientras se daba cuenta de que sus cigarros habían desaparecido miro a David* ¿eh chico… no tendrás un cigarro cierto?-

Por otro lado … sucedía algo muy diferente tras las montañas más lejanas, en un bosque milenario y frondoso, tanto Scart, como salvador habían luchado contra los bandidos, estos no de lo mejor preparados y por ende habían sucumbido ante la espada del licano, no sin que Salvador hubiera terminado lastimado, claro que la intervención de Adeluna había sido propicia, junto con el can, después de una interrogación de la muchacha hacia Salvador, procedieron a retirar el virote, por suerte no había dado en ninguna arteria o vena , ni tampoco había impactado en el hueso, por lo que no tardaría en curar, por lo menos para los licanos, ya que para Salva, demoraría algo mas, pero debían de cambiar de lugar, un vendaje en medio del bosque no era lo mejor y con lado de dolor el muchacho se dirigieron hacia el campamento, cerca de media hora caminando hasta que el brillo de la fogata se pudo notar, ahí una tienda de campaña, un par de conejos siendo asados en el fuego y un tronco a modo de asiento, totalmente acorde a lo que cualquiera podría imaginarse como un campamento medieval, después de que se sentara Salvador, comenzó la tediosa acción de limpiar aquella herida que hasta ese momento no había dejado de sangrar, limpiando la sangre seca y fresca le vendaron la herida, claro que paso antes lo de colocar algún hierro caliente para cerrar la herida, pero Scart había preferido que no, por un lado porque no merecía aquella intervención, siendo la herida tan limpia, asombroso para ese lugar, pero después de que la herida estuvo cerrada, la mujer , siendo algo mas perspicaz que Scart, miro de pies a cabeza a Salvador, notando sus ropas, totalmente extrañas para ese lugar, sus zapatillas e incluso cada detalle, como las imágenes en sus ropas.

-Y… ¿de dónde dijiste que eran? *mirando fijamente a Scart y comenzando a bombardearlo con preguntas, y dudas* ya que por tus ropas… no eres de ningún lugar que conozcamos nosotros-


Aunque hasta ese punto las cosas para ambos muchachos estaban bien, descontando la pequeña herida de Salvador, la fortuna no le sonreía a Rubén, quizás por su inexperiencia en la vida, quizás por su mentalidad o porque pensaba que el destino estaba de su lado, pero sus actos tendrían consecuencias … nefastas consecuencias … hasta cierto punto había actuado como pensaba, había matado a un lobo, pero había cometido grabes equivocaciones, aquella vara le había servido como cuchillo, aunque después del primer corte se partió en dos, incrustándose una astilla de considerable tamaño en su mano, y para luego “arrancar” una de sus costillas, claro que esto con sus manos desnudas, batallando con los tendones y la piel que aun se negaban a abandonar el cadáver, claro que la carne, aun cuando era reducida, para un lobo hambriento era como ambrosia de los dioses, los primeros trozos de carne llamaron la atención de los hambrientos lupinos, pero mientras la olfateaban reconocieron aquel aroma, era el aroma de la hembra alpha, la hembra dominante de la jauría, nuevamente olfatearon la carne para mirar con furia a aquel muchacho que estaba todo cubierto de sangre, ladrando con espuma en la boca, el muchacho había utilizado otro trozo para distraer al lobo que tacaba a Rembar, pero como los anteriores sintieron el aroma a la hembra y entro en cólera, Rubén les había dado la espalda mientras ayudaba a el guerrero, había cometido una gran equivocación y lo lamentaría con gran pesar, uno de los lobos se lanzo contra el chico, abriendo su hocico y cerrándolo para agarrar el hombro de este, sus colmillos atravesaron su ropa y piel, incrustándose en su tierna carne, mientras lo hacía caer al suelo, intentando arrancarle un trozo de carne sin piedad, enceguecido tanto por el hambre, como por el aroma a hembra que había en su cuerpo, ya que cada parte de su pecho, vientre y piernas, estaba manchada con la sangre de la loba muerta, si no hacia algo pronto, fácilmente moriría, ya que los demás lobos pronto seguirían los mismos actos de aquel que ahora intentaba destrozarle el hombro a Rubén.

La única mujer de aquel disparejo y estrafalario grupo era Mónica, una universitaria de Psicología, claro que dicen que los psicólogos terminan mas locos que sus pacientes, pero aquello era harina de otro saco, estaba hasta el cuello de un problema que no era de ella, una gran pelea se había armado a su alrededor y tanto ella como Baby estaban en dificultades, por su lado Baby que estaba siendo atacada por un hombre desconocido y por otro lado Mónica, que de por si no era una guerrera y en esos momentos la sola visión de un hombre con el cráneo abierto había sido una visión terrible, pero ahora tenía un plan y una esperaban, bastante bueno, el hombre seguía amenazando a Baby, cuando Mónica levanto la botella y la rompió en el cráneo de ese hombre, claro que lo más lógico sería de que se desmayara, pero el hombre se mantuvo en pie y se giro con cara de odio hacia Mónica, sujetándola del cuello e intentando asfixiarla, mas no tuvo un buen resultado, ya que darle la espalda a aquella mujer había sido una gran equivocación, de un certero estoque, la espada entro por le nuca del hombre, saliendo por su boca manchada de sangre y saliva, casi rozando la mejilla de Mónica, para luego ser retirada en un rápido movimiento, el hombre dejo de hacer presión y se desplomo en el suelo, frio e inmóvil, sin poder comprenderlo, Baby agarro el brazo de Mónica y la llevo por la puerta, fuera esperaba un par de corceles, de algún viajero, aunque ya no los necesitaría de seguro, mientras Baby montaba, Mónica no sabía qué hacer en aquellos momentos, todo lo que había sucedido le superaba, y aun se trataba de hacer a la idea de lo que sucedía, en aquellos momentos se escucho que los cristales se rompían y que uno de los orcos que habían comenzado la lucha salía con un profundo tajo en su pecho, sangrando copiosamente, aun así, de su boca salía espuma, estaba en estado berseker y si ambas mujeres nos e apresuraban, serian destrozadas por las manos de aquel verde ser.

Como ultimo participante de aquel extraño grupo, estaba Vicente y su querido Anomalocaris, este como el animal que era había destrozado a su contrincante, claro que con la ayuda del chico, el cual había arriesgado su vida para que se hubiera logrado, después de limpiarse los rostros, varios de los espectadores comenzaron a aplaudir por el espectáculo que habían visto, claro que el maestro de ceremonias no estaba demasiado feliz, ya que hasta ese momento, aquel viscoso ser había sido el espectáculo principal y el maldito cangrejo simplemente algo que habían capturado cuando habían acampado, para colmo ahora tenía que liberar al muchacho … claro … podría hacer algo mas, quizás su estatura no era demasiada, pero su inteligencia no era comparada con ella, sonriendo ampliamente se giro hacia el publico.

-Gracias damas y caballeros, como ven, nuestro monstruo a superado la prueba al igual que el muchacho a mantenido su vida y como he dicho, se le perdonara la vida y podrá marcharse, pero antes quisiera hacer algo mas *mirando a Vicente* muchacho, ¿que te pare un trato? Si aquel cangrejo vence a otro de nuestros monstruos, no solo te dejare libre, sino que también podrás pedir lo que quieras y será tuyo * con esto el maestro de ceremonias sonrió ya que tendría doble espectáculo*-

Vicente acepto, ya que sería la oportunidad de poder liberar a su creación o quizás de mantenerse en aquel circo durante más tiempo y así llegar a donde él quisiera ene se mundo que conocía bastante bien, unos instantes después, un hombre, el mismo que le había golpeado en la nuca con anterioridad le lanzo una daga, totalmente mellada y con su filo casi inexistente, un “obsequio” podría decírsele, ya que no esperaban que sobreviviera.

-Damas y caballeros, el Circo de los Espejos, se complace en presentar un nuevo espectáculo, el cangrejo de tierra, junto al muchacho, contra uno de los más feroces, aterradores y peligroso de los seres que habita estas tierras, ante ustedes damas y caballeros, El Ghash…-

Los espectadores miraron como nuevamente la puerta se abría y metían lo que aprecia ser un hombre con un abrigo negro, apretándolo contra su cuerpo, el hombre miraba asustado hacia todos lados, retrocediendo cuando vio a Anomalocaris cerca de este, el maestro de ceremonias frunció el ceño e hizo una señal a un hombre, el cual con un bastón con pinchos comenzó a golpear al hombre, hasta que este molesto abrió el abrigo dejando ver su cuerpo, de humano solo poseía los brazos y rostro, ya que su cuerpo era un enorme saco de carne con una monstruosa boca en su vientre, llena de colmillos y con una larga lengua la cual babeaba sin control.

-El Ghash damas y caballeros… *sonriendo ampliamente y quitándose el sombrero* que comience el combate-





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Re: Noreth se Revela 2.0

Mensaje por Franz Krieger el Mar Mar 27, 2012 6:22 pm

Todo fue tan rápido. Apenas me dió tiempo para dar un respiro cuando aquellas ratas huyeron nada más morir aquel monstruo, que la casa empezó a derrumbarse con Jack y yo mismo ahí dentro.
Salté por la ventana, siguiendo los pasos de Jack, que ya la había atravesado y librado de cristales molestos. Yo iba en manga corta y básicamente toda mi ropa estaba hecha de algodón, en cambio el caza-vampiros tenía un buen jubón de cuero y demás protecciones que básicamente, le libraban de peligro a la hora de atravesar ventanas como en las típicas películas de acción.
En cambio yo, me apoyé en una zona relativamente libre de cristales y de madera y apoyé un pie en el marco, exento totalmente de acrobacias y incluso rásgandome los pantalones en su parte más baja.

Jack, tirado en el suelo parecía buscar algo entre sus bolsillos, para luego alzar la vista y con una sonrisa característica de él, preguntar:
- ¿Eh chavalín… no tendrás un cigarro cierto?- Yo, extrañado ante la pregunta, me rasqué la cabeza y me quedé en shock. En fin, no sabía que responder así que tanteé un poco la situación cambiando de tema rápidamente. Aunque estaba claro que no tenía cigarros encima, no fumaba. - ¿Desde cuando fumas? - Pregunté, con una mueca de preocupación. Era muy extraño que él fumase si yo no lo hubiese específicado. Entonces, es posible que en un universo alterno donde controlasen otros planos un yo alterno estuviese en su casa, escribiendo cómo había saltado por una ventana y se preguntara "Y si hubiera otro yo", entonces, es posible que Jack fuese otro. Un personaje parecido pero distinto. Entonces, si fumaba podía hacer cualquier otra cosa. ¡No conocía a ese tío que le pedía un pitillo desde el suelo! A lo mejor era un yonki medieval que cazaba aristócratas repipis... Por qué me preguntaba esto, si... ¡Estaba en un maldito descampado en un maldito sitio que no conocía! Y lo más preocupante, después de las ratas y el chaval ese que reptaba las paredes, era el maldito violador que le miraba sonriente.

- Aparte de mi hipótetico creador, quién cojones eres, ¿Chaval? - Preguntó, muy seriamente Jack, levántandose del suelo y agarrando su pistola, sin desenfundarla pero tanteando el arma con los dedos. Tragué saliva, preocupado. Cerré los ojos lentamente y volví a abrirlos, alzé ambas manos en señal de rendición. Como cuando un arresto. - No sé por qué he aparecido en esa casa, mientras me apuntabas con esa pistola de arzó que llevas. Sé todo sobre tí, como ya he dicho yo te creé.... - Fuí levantando la voz progesivamente, intentando ser más duro de lo que en realidad era. Eso según mis ideas sobre Jack, o al menos lo que yo recordaba, cuanto más interesante sea mayor tiempo viviré. - Tienes 32, si mal no recuerdo. Te gusta tú sombrero, estás enamorado de Stake... eres un maldito caza-vampiros y seguro que tienes serias lagunas de tu vida, cosas que no recuerdas... Por que yo no las he escrito. - Insté, haciendo que Jack empezase a sudar y respirar muy rápido. Cabreado e inpotente, se acercó a mi corriendo y me agarró del cuello mientras me dirigía a través del bosque. Estuvo así, llevándome por ahí como un psicópata durante unos minutos, entonces llegamos a su caballo. Siempre los alquilaba, no tenía uno propio... Eso lo sabía muy bien.
- ¿Cuánto te han cobrado por el caballo esta vez? - Seguí chinchándole. Sin miedo alguno, no me mataría sin motivo. Así que, me agarró y me subió al caballo, para luego subir él y cabalgar por un camino de tierra.
Estuvo callado, más de lo normal.
Cuando escribía con él, solía ser alegre, sárcastico y ese tipo de cosas cínicas. Pero ahora, parecía un viejo fanfarullón. Eso no me gustaba.

Y así, cabalgo media hora, sin abrir la boca ni esperar que lo hiciese yo. Llegamos a un pueblo de bosque, una aldea. Allí, le esperaban como siempre el jefazo de la aldea y sus tres o cuatro ayudantes. Le dieron mil gracias y un par de monedas de oro por las molestias. El trabajo de Jack no estaba tan bien pagado como muchos creían. Lo sabía por que yo hacía que fuese así, para que fuese dentro de lo que cabe, lógico.
No baje del caballo cuando él lo hizo para recoger su recompensa, ni tampoco lo hice cuando el alcalde de la villa volvió a hablar con Jack. Hablaron de otro monstruo, esta vez no era un vampiro, si no un portador de plagas... Un señor de las moscas, según había oído. Jack aceptó, no sin antes hacer unas cuantas preguntas al anciano:

- ¿Dónde está ese monstruo? ¿Cómo quiere que lo mate? - La primera era lógica, comprensible. En cambio, yo nunca había formulado nunca la segunda pregunta roleando con Jack. Algo estaba cambiando dentro del cazador, y cada vez le gustaba menos.
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Re: Noreth se Revela 2.0

Mensaje por Rembar el Jue Mar 29, 2012 9:46 pm

-Aaaahhh!!!- Grité- Aaaahhh!!! Dios!!! Aaaahhh!!!- Gritaba de dolor, tras un lobo haberme arrancado un trozo de carne del hombro, y por mala suerte, como siempre me pasa, fue en el hombro derecho, y digo mala suerte puesto que soy diestro.

Me estaba desangrando, débil, en el suelo, y apunto de morir, todo por el error de no haberme dado cuenta antes de que era la hembra alfa la loba a la que maté y usé su carne de cebo. Eso me pasa por estudiar tan poco en el instituto, y mira que además se me da fatal el tema de naturales, con los animales.

Rembar se levantó débilmente como pudo, cogiendo su espada y su escudo, usando todas sus fuerzas, por pocas que fueran. Me quedé asombrado, tal y como lo creé, y por fin me creí al 100% de que estaba en Noreth (no estaba del todo seguro antes). Sus ropajes, su armamento, su habilidad, su inocencia, su valor...

Otro lobo se lanzó al ataque, pero Rembar, con todas sus fuerzas decidió dejar ahí tirado el escudo, y apoyarse con las dos manos en la espada para golpear al lobo. Por desgracia no lo mató, pero le efectuó un corte bastante grande entre la nariz y los ojos.
Tras el ataque Rembar gritó:

-Epona!

Llamaba a alguien, ¿pero a quien?

El mismo lobo anterior, se volvió a lanzar a por el joven guerrero, mordiéndole su pié derecho, al mismo tiempo, que acabó el con el lobo volviendo a golpearle con la espada.

-Aahh...- Dijo Rembar cayendo al suelo, junto a mí.
-Re... Rembar... lo siento... es... culpa mía...- Le dije con una voz muy débil.
-No te preocupes chaval... Esto aún no ha acabado... Estoy llamando a mi yegua, ella nos sacará de aquí... No te preocupes, no te dejaré morir tan joven...- Respondió Rembar al mismo tiempo que me aclaró la duda de quien era Epona.

La manada empezó a rodearnos nuevamente, espero no haber matado al macho alfa de los lobos...
Estaban muy furiosos, sacaban espuma por la boca, iban a atacar en cualquier momento, y tanto Rembar como yo, no estábamos en disposición de hacer nada.

-Epona!- Gritó Rembar con sus ultimas fuerzas.

De pronto se empezaron a escuchar unas pisadas.
No sabíamos que podía ser: ¿Epona?, ¿Otra manada de lobos?, cualquier ayuda nos vendría bien, fuera quien fuera, y de la raza que fuera, nos daba igual, solo esperábamos ayuda.
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Re: Noreth se Revela 2.0

Mensaje por Anomalocaris el Sáb Mar 31, 2012 8:09 pm

Asqueroso, bastante, pero efectivo.
Espeso como el barro y pegajoso, con un tacto extraño que no querré volver a recordar nunca, así eran los extraños trocitos de aquel ser que se me habían pegado por toda la ropa y piel y que no paraba de tratar de quitármelos de encima, una pena no haberme traído ni siquiera pañuelos a aquel lugar, ahora los echaba mucho en falta.

Inocente de mi, por un momento creí que todo había acabado, pero nunca había participado en ninguna partida fuese en Noreth o en cualquier otro lugar de rol donde las cosas se resolviesen tan fácilmente y en tan poco tiempo…
Cuando los restos del limo ya había más la tierra dl estadio que mi cara, haciendo acallar lentamente el aplauso del público y mientras mi amigo seguía masticando vorazmente las partes más carnosas de aquella ameba gigante, completamente ajeno a la baba verde que recubría buena parte de su cuerpo, después de todo fue él quien más cerca estuvo así como quien provocó la muerte de aquella baba verde, ese enano de sombrero enorme volvió a tomar la palabra.

Por unos instantes pensé en decirle que no, negarme a meterme en otro combate con Anomalocaris, pero después lo pensé mejor, fuera de aquella arena no tenia objetivo alguno ni sabía qué hacer, en eso podrían ayudarme, una idea cruzo rápidamente mi cabeza rompiendo todos los demás pensamientos y sensaciones, una cosa que podría ayudarme, además de que sería muy interesante, intentando no mostrar ninguna de las emociones que me embargaban en aquel momento acepte, sintiéndome mínimamente seguro con ese coloso glotón tan cerca, el cual, ahora que ya debería de tener saciado su apetito aunque seguía comiendo, no debería de mostrarse tan agresivo, solo tenía que procurar no pegarle ni estar cerca cuando volviese a despertarse en el apetito.

Fue ciertamente reconfortante sentir el mango de una pequeña arma de filo entre las manos, por deteriorada o en mal estado que esta estuviese, era siempre mejor que ir a puño limpio, salvo que fueses mi artrópodo prehistórico claro.

No me impresiono la retahíla de adjetivos que remarcaban la peligrosidad del siguiente bicho que debía de encontrar la muerte en aquella arena ni lo que parecía ser aquella sonrisa en la cara de aquel tipo, lo que me provocó un escalofrió en mi espalda no fue otra cosa que el nombre de aquel bichito, un Ghash.

No fue difícil que aquel nombre despertase en mí, varias series de recuerdos de tan adictivo juego de cubos y pronto estuve bastante menos optimista con respecto al resultado del combate.
El hombre con abrigo negro que entro en escena, era bastante diferente a lo que me había imaginado que saldría por esa puerta, y con la daga bien agarrada esperaba a algo sin saber muy bien el que, un poco confuso por la tremenda diferencia entro la imagen de mi siguiente rival causada por aquel nombre poco antes y lo que ahora aparecía ante mí.

Finalmente su gran y babeante arma se rebeló y enseguida trate de pensar en cómo poder matarlo sin que él me hiciera lo mismo en el intento.
Me pareció buena idea hacer como la ultima vez, tenía un compañero enorme y acorazado que sería capaz de abrir una armadura de hierro como quien quiere abrir una lata de boquerones, ya salió bien antes asique volví a probar a distraerle para que él le matase.

Salió mal.
Culpa mía, a veces soy un tanto despistado y me di cuenta demasiado tarde de que mi amigo aun estaba terminando con las sobras de el antiguo combate como para centrarse en atacar al nuevo rival, además ahora que había comido o le atacaba o le volvía a dar hambre de pronto o solo sería un enorme artrópodo curioso, y por si no bastase con ese despiste además fui demasiado lento, mientras hacía de cebo tratando de evitar sus intentos por atraparme y a su vez tratando de apuñalar su lengua creo recordar que me atrapo.

El tacto suave y frio, pegajoso y blandito de su lengua me pillo y poco después estábamos forcejeando, estando yo paralelo al suelo con mis piernas y brazos haciendo fuerza contra las partes de su torso no recubiertas por aquella boca para que no me arrastrase hasta el fondo de mi final, mientras el trataba precisamente de lo contrario, cenarme para aquella noche.

Por otro lado ahora que estoy fuera de aquel peligro creo que me puedo imaginar mejor lo que paso con Anomalocaris mientras tanto y ver más despacio lo que sucedió, seguramente una vez acabado el festín del limo, se acercase hacia ese par de cosas grandes que no paraban de moverse y mascullar palabras desconocidas para él, movido por su curiosidad natural, supongo que se acercaría.

Si mal no recuerdo, luego lo que sucedió es que cuando toco al bicho este que trataba de comerme, como empezando a curiosear que era, su tacto, su aroma, entre otros, este se espantaría un poco y se giraría para tratar de quitárselo de encima como si fuese una enorme mosca, por lo que recuerdo, aquel movimiento no lo había previsto y resbale, dando a parar mi pie justo en la ovula de la criatura, en la de su boca grande, provocándole la reacción de vomitar, dios, si recuerdo bien, debió de ser lo más asqueroso que he vivido nunca y creo que mientras yo trataba de levantarme del suelo en el que había acabado junto a aquel compendio de olores nauseabundos, mi artrópodo debía de habérselo tomado como una amenaza, quizás porque le hubiese golpeado cuando trato de quitárselo de encima, seguramente asustado si es que no lo vio venir y mientras nos recuperábamos, yo con el sentido del olfato, gusto y tacto abordados por aquel potingue y el de aquel golpe en semejante zona al ser ahora una amenaza para él, le agarro su cabeza entre sus fuertes manos, apretó y…bueno, no creo que haga falta decir más.

Por otro lado, no recuerdo si eso fue exactamente lo que paso, podría estar equivocado, dadme un segundo para pensarlo mejor y os diré si lo que os he dicho, especialmente la ultima parte en la que estaba más confuso, fueron lo que ocurrió de verdad o solo un sueño cruzado con este relato.
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Re: Noreth se Revela 2.0

Mensaje por Scart el Dom Abr 01, 2012 12:12 am

Sacar un virote de la carne era una tarea más difícil de lo que parecía, aunque yo lo sabía bastante bien, no por algo mis primeros personajes habían sido cazadores y una de mis armas predilectas eran los arcos. Los conocía bien, y sabía usarlos... Jamás olvidaré el día en el que la segunda vez que tuve un arco en mis manos asombré a todo el mundo con una puntuación perfecta... Debo decir que se trataba de un arco de poleas, y que la diana no estaba demasiado lejos, por lo que el tiro no era demasiado difícil, pero aun así fue un logro personal, sobre todo dado que mis rivales no poseían nivel alguno... Incluso el que se suponía el experto del grupo con el arco había quedado reducido a un miserable tercer puesto...
Como digo, no fue nada digno de mención, ningún reto batido ni nada por el estilo, mera superación personal.
Pero regresando al hilo, tras aquel impacto del proyectil de una variante de mi una de mis armas predilectas... (Aborreceréis los "De" con este párrafo...) tocaba la parte más dura, la extracción. Las flechas y virotes tenían una forma cónica, sin embargo, estaban diseñadas como un gancho, dado que en la parte más ancha acababan en púas, y el diámetro del tronco de la flecha era menor al de la punta. De forma que se convertía básicamente en un gancho propulsado.
Ese era el problema, al internarse en la carne el arma quedaba incrustada y se clavaba bien. Para extraerlo había que reabrir la herida, tomando los extremos y estirando, para que las púas de la flecha se soltasen de la carne y pudiesen volver a atravesar el orificio en dirección contraria. Y tras ese no poco doloroso proceso, había que sacarla con cuidado de que no se enganchase de nuevo. Algo difícil, muy difícil, pues ya había que tener mucho pulso para que no se desviase y acabase al menos rozando la carne, produciendo, aunque no un agravamiento de la herida, si un intenso dolor. Y ni siquiera la habilidad con las manos de los dos ladrones me salvaron de unos cuantos quejidos al sentir como el metal acariciaba mi piel y daba pequeños pellizcos...

Finalmente estuvo fuera, y como una broma para romper el hielo y hacer que me relajase Scart me preguntó si quería quedármelo como recuerdo... La verdad es que me lo pensé, y finalmente lo tomé y lo guardé en uno de mis anchos bolsillos. Mientras en el interior de mi cabeza colgaba en mi tablón imaginario una brillante nota mental que decía así:
"Hurge comprar una mochila/bolsa de viaje para guardar todo."
Pero regresando a la realidad, ahora quedaba ante mi el mayor de los problemas... La herida... Sangraba como un cerdo... Y la verdad es que viéndome como un cerdo no tenía ganas de estar con ese par de dos. Podían parecer humanos, pero eran licántropos, y no me apetecía ser comido por el hambre de dos ladrones perrunos, por llamarles de una forma cariñosa.
Scart se rasgó un poco de ropa, algo que no se notaba mucho en él y sus gastadas ropas, además, conociéndole, seguramente llevase otra muda, y usó la tela que obtuvo para hacerme un improvisado pero eficaz torniquete junto con Adeluna.

No había tiempo de mirar más a fondo la herida. ¿Por que? Bueno, no estábamos en las condiciones más... Higienicas... En medio del bosque con cuatro cadáveres por el suelo... Y además, corriendo el riesgo de que más de esos bandidos apareciesen. Me recordaban a los Gitanos... Pegas a uno y te aparece toda su nada poco numerosa familia... Apareciendo incluso de debajo de las piedras. Daba miedo ver como repentinamente te rodeaban un montón de tipos con cara de pocos amigos... Pues bueno, temiendo algo similar a eso, pero versión medieval... Decidimos marcharnos ¿Donde? No lo supe hasta que llegué. Y mientras, por el camino me dedicaba a ver la mancha de sangre que cubría parte de la manga de mi sudadera de color azul grisáceo con rayas blancas, que si bien era terriblemente cálida... Desentonaba... Un poco bastante con el ambiente. Sobre todo comparado con la pareja que lideraba ese pequeño grupo... Ellos con sus finas y ligeras ropas... Y yo con una algo gruesa sudadera y unos pantalones de tela negros muy muy gastados...
Pero mientras caminaba, iba cerciorandome de que mi sangre no dejaba un rastro en el suelo, no quería que al caer la (Según parecía) lejana noche nos apareciesen invitados indeseados en busca del delicioso aroma de mi sangre...
No me extrañó por eso lo que más tarde ocurrió...

Primero era curarme del todo. Me senté a las raíces de un árbol (El cual había mirado detenidamente primero para verificar que no era Tree... Por suerte era demasiado grande para ser él) y me retiraron la tela, dejando ver la aún sangrante herida, un perfecto orificio que dejaba escapar mi fluido carmesí que poco a poco resbalaba por la manga de mi camiseta, que desde luego, ya no podría usar jamás.
Me retiré la sudadera para dejar más clara la herida, y entonces surgió la forma de curarla... Cauterizar la herida...
Cuando la sugerencia surgió mi rostro tomó un matiz blanco, parecía haberme vuelto una estátua de mármol... Sabía lo que dolían las quemaduras, lo sabía perfectamente... Y si pensaban cerrarme así una herida así, lo primero me dolería horrores, lo segundo, tendría el brazo muy mal durante semanas, lo tercero, durante años la cicatriz me acompañaría.
Por suerte, Scart viendo mi rostro horrorizado ante esa idea desvió esa opción, alegando que la herida no tenía desgarro alguno para requerir un método tan... Drástico... Y finalmente se limpió la herida con un poco de agua y colocandome bien un vendaje.
Finamente me dejé caer sobre el tronco del árbol con un suspiro, notando como la corteza se me clavaba un poco en la espalda desnuda sin camisa alguna, mientras Scart buscaba en su bolsa algo que darme para que me pusiera, algo que alegraba, la verdad... Al menos podría pasar un poco más desapercibido...
Desgraciadamente no a tiempo, dado que Adel mirando mi destrozada camisa descansando sobre el suelo y mis pantalones se fijó en que no eran normales...

-Es de este bosque, de Fráianez, al menos eso dijo. Y si, me fijé en sus ropas pero no le di importancia. La verdad, si tuviésemos que guiarnos por que ropa lleva la gente...-Respondió el lupino mirando despreocupadamente al cielo, para finalmente volver su mirada a la chica y sonreír de medio lado mientras cerraba los ojos, en una muestra un tanto infantil de confianza.-Además... ¿Desde cuando eres tan detallista? Jamás te has fijado en los detalles Adel, siempre estás de un lado a otro...

Lo cierto es que si bien no me sorprendió como destacaba, si lo hizo el que la joven se percatase, se suponía que era hiperactiva y con deficit de atención... Se distraería con una mosca, a nada que fuese el lupino prestaría atención. Pero lo hecho hecho estaba, y la cuestión era que se había percatado.

-Y siguiendo con los añadidos... ¿Por que ese interrogatorio? Mm... Cierto, no te conté nada de él... Veamos si así se te aclaran las dudas... Cuando te fuiste, un bandido intentó quitarme lo que llevaba encima... Según creo su intención era dejarme fuera de juego y robarme todo para luego ir por ti. Pero mientras me atacaba, intervino él y lo neutralizó para que pudiese rematarle. Finalmente aparecieron los otros tres y... Bueno, el resto ya lo sabes.-Resumió rápidamente.-Por cierto, no hice las presentaciones, Adel, este es... Salva... Salva, esta es Adeluna, mi pareja...-Terminó finalmente, cuando de pronto un ladrido entre sus piernas se hizo presencia.-Oh, cierto, casi se me olvida. Y este es Balto... Mi amigo. Bueno, Adel ¿Todo bien ya? No creo que nos quiera hacer daño, ha tenido muchas oportunidades, pudo hacerlo.

Sonreí en el interior de mi cabeza aliviado por la situación... Estaba bastante tranquilo, me sentía seguro con esos dos, y me hacía gracia ver al pequeño cachorro deambulando por todos lados... Siempre quise tener un perro... Y ver al pequeño husky de Scart me hacía un tanto feliz... Adoraba los animales...
Por ahora la situación pintaba tranquila para mi, tenía unas cuantas ventajas en ese mundo... Conocía a varias personas perfectamente, entre ellas a los que estaban allí presentes, además, me conocía el mundo como Administrador del foro. Así como tenia mis propios conocimientos. Y por suerte había dedicado más de la mitad de mi vida a entrenar y un arte marcial, lo cual me permitía tener una ligera capacidad de combate, que si bien no era completamente rival de las espadas y ballestas (A pesar de ser un estilo de combate ideado precisamente para ello, dado que mi nivel no era perfecto, aunque disfrutaba de un cinturón de alto grado y de una experiencia bien larga) servía bastante, y ya tenía un punto más de los que podría haber tenido otro usuario de Noreth como... Vicente, o incluso como Jose. Aunque había gente que también podría haber tenido esa ventaja. Como Alex, que con su cinturón negro y un poco más de tiempo que yo entrenando, sumando a sus conocimientos, habrían hecho de él un perfecto aventurero, o como Raúl, que aunque había dejado a Kreos y sus demás personajes por cuestiones de estudios últimamente, podría haber acabado en Noreth usando lo que había aprendido, que aunque no tenía tanta experiencia como yo, debía admitir que era bastante bueno. Nunca había creído que el Kárate llegaría a suponerme una ventaja en Noreth... Y allí estaba, vivo gracias a lo que mis maestros me habían enseñado... Les estaba muy agradecido...





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Re: Noreth se Revela 2.0

Mensaje por Baby Doll el Lun Abr 02, 2012 6:15 am

Psicología…tal vez eso era lo que le ayudaba a aceptar más mi situación. Por un segundo intente convencerme de que estaba soñando o que probablemente tendría fiebre. No era la primera vez que veía a Diana en alucinaciones, pero aquel dolor en el hombro me dijo claramente que no era una ilusión. Me asuste, pero admitiéndolo realmente siempre fue mi sueño entra r en este mundo, aun y cuando fuera una locura y mis posibilidades de vivir fueran como del 20% debido a mi pobre condición física, pero de cualquier manera siempre imagine que se sentiría…

Pero volviendo a la historia principal, la botella se quebró con fuerza sobre la cabeza de aquel desconocido y pensé que funcionaria. Pero, ¡mala suerte! Aquel solo se giro, me miro y se lanzo sobre mí. Me paralice de nuevo... tenia que dejar de hacer eso cada vez que alguien me amenazaba porque de lo contrario me patearían el trasero muchas veces. Logre moverme cuando sentí sus manos alrededor de mi cuello. No, no era un sueño… sentía la falta de aire, el como tu garganta se comprime y tus pulmones arden al tratar de coger aire que no llega. Incluso sentí aquella presión en la sien, cerrando los ojos intenté recordar las clases de “protección” que nos daban en preparatoria. “Si te mueves demasiado, apretaran mas tu cuerpo y perder oxigeno rápido”. Vale, no me movía… el apretón de pronto se aflojo. Abrí los ojos, palideciendo…. El filo del arma traspasó la nuca del hombre saliendo por su boca, rozando por poco mi mejilla. Eso me dará pesadillas y tardare en deshacerme de esa imagen. Me pregunto si mi terapeuta me creerá esto…

El apretón de Baby sobre mi brazo y su tirón hacia la puerta me hizo reaccionar. Corrí tan rápido como pude, pero ella era mucho más veloz. Claro, con esas piernas torneadas y delgadas… maldición, tenia celos de mi propia creación. Llegamos hasta donde un par de caballos que yacían ahí sin dueño, ignorando su situación. Los mire… -no…no, no…- maldije en voz baja, solo he montado caballo dos veces y la ultima vez fue un desastre. Baby salto sobre uno, mirándome con cara de desesperación y fastidio. –¡muévete!- no sabia como decirle que no tenia idea… así que me acerque a aquel caballo y dudando puse el pie sobre el estribo, tragando saliva. –Tu puedes Mónica…- el ruido de los cristales y aquel orco en estado berseker (recordé muchas veces a un par de personajes con esa “habilidad”) me hicieron decidirme y dar el salto. Me abracé de aquel caballo con fuerza al estar sentado… mire a Diana como decía “ho” y daba un suave espolio, provocando que el animal se moviera. Hice lo mismo, aferrándome a las riendas como si fuera mi vida en ello… (Y lo era, una mal caída y valí madres…) comenzando a movernos.

Me gustaría decir que, como en la vida real, el caballo llego al destino que Diana me guiaba… me gustaría decir que bajamos tranquilamente, conversamos y tomamos te, como pasaría en la vida real, bueno, en mi realidad, donde la gente no es tan violenta a la primera y al menos te escuchan un poco antes de golpear o tienden a ignorar incluso cuando les avisas de cosas importantes. Quisiera decir que Diana me escucharía al igual que las chicas que llegan al departamento de orientación… pero no. Creo que ese el momento en que pone cara de yaoming y dice “te va a oír su puta madre”. Es el tiempo en el que el maldito caballo pone la trollface y dice “y correré desbocadamente haber si te tumbó y te desnuco…” y ahí voy, gritando mientras abrazo al caballo y este corre por las calles de la ciudad sin control, mientras Diana va detrás mío gritando que me detenga, como si me gustara anda por ahí sobre un animal que me tiene un metro sobre el suelo y me quiere lejos de el.

Grite desesperada, intentando detener las riendas y, como si fuera novela de fantasía, sentí un peso extra sobre el animal, una voz varonil detrás de mí… deteniendo al animal. Gire el rostro… un hombre de tez morena, rastas y ropa común de la época me miro… aunque lucia rudo y serio, lo conocía y sabia que de una forma u otra no era as. Tragué saliva, tartamudeando. –gra…gracias…- dije temblorosamente. Bajo del caballo, siguiéndolo yo con su ayuda. Seradar era su nombre. Hizo una reverencia, sonrió suavemente y tomando sus armas se dio la vuelta… dejándome con la boca abierta. ¡Diego aun no lo creaba! ¿Cómo era posible que ya existiera en Noreth? Supongo que…hasta el punto en que Diego lo plasme en fichas, el tendrá una vida ajena a el. Me pregunté entonces si realmente los personajes eran creados por nosotros o si solamente el destino nos daba la idea y en si, sus historias ya estaban establecidas. Bizarra la situación…

-¡Eres idiota o que!? Agradece que el… ¿Quién era el? – preguntó Diana mientras yo lo miraba alejarse a la luz de la noche. Sonreí suavemente, suspirando. –Seradar… el es… conocido de una persona especial para mi…- Baby se encogió de hombros, tomándome del brazo –ahora me dirás, quien eres tu. Dijiste que eras mi prima. ¿Eres acaso hija de la hermana de mi madre…?- frunciendo el ceño, pensé rápidamente en que diría, que excusa tendría. ¿Y si ella se daba cuenta? Me mordí el labio inferior, mirando alrededor, mi ropa… -De acuerdo. Te diré todo pero primero necesitamos un sitio tranquilo a solas, antes de poder explicarte quien soy en realidad y a que vengo…- elegí la historia mas rara, pero que de una forma u otra me acercaría mas a lo que en verdad era –soy… una… sacerdotisa. Si… y… soy… contadora de destinos. He venido a advertirte...–(claro que no tenia idea de porque estaba ahí en realidad.) Diana me miro con cara de “WTF”, a lo que sonreí nerviosamente –en verdad tenemos que ir a algún lado a solas. No confió en este sitio, menos sabiendo que tienes enemigos aquí…- LA chica me miro incrédula. Ella tenía tiempo que no salía a cumplir misiones ¿Qué enemigo estaría esperándole? No quiso desconfiar y, mirando alrededor señalo el camino delante –varias cuadras mas arriba ahí esta lo que quieres. Una taberna… y de paso, te cambias la ropa. Eso que llevas es ridículo…- y me sentí afortunada…. Primeros 20 minutos y aun seguía viva. ¡hey! Quizá mis posibilidades de vivir aumentaban un 40%...

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Re: Noreth se Revela 2.0

Mensaje por Doctor Ivo Robotnik el Lun Abr 02, 2012 1:11 pm

Que fácil seria la vida si uno mismo pudiera escribirla
Si pudiera borrar un mal recuerdo y colocar uno agradable
Dejar de lado a la muerte imprevista y escribir una gloriosa
Pero la vida no es así… nadie puede escribirla a placer
Pero en Noreth las cosas pueden ser muy diferentes
E incluso un miserable mortal, puede poseer el poder de un dios

Christian Chacana 02 de abril de 2012

-¡¡¡No está mal!!! ¡¡¡TODO ESTA MAL!!! *gritaba el muchacho mientras arrancaba una hoja de aquel cuadernillo y arrugándolo con molestia lo tiraba hasta que el viento lo arrastrara hasta un agujero en la pared* las cosas no deberían de ser así… ¿Cuánto tiempo esperaran hasta que piensen en volver? … de Salvador espero cualquier cosa, incluso de que termine en Noreth como algún tipo de sabio pero de los demás… * sentándose nuevamente en aquel roído trono con cara de enfado* creo que tendré que mover algunos hilos… la mosca y el pirómano podrían serme de utilidad *mirando el cuadernillo y pensando un instante*… Y así el cazador recibió el miserable pago por su trabajo… mientras David aun miraba con cara de idiota la situación en la que estaba metido…-

Y mientras escribía en aquel cuadernillo, muy lejos de ahí, tras bosques y montañas, las cosas sucedían tal como eran escritas, el cazador había recibido su miserable pago, mientras David aun trataba de cerciorarse de que estaba despierto y no en algún tipo de coma inducido por drogas o un bocadillo hecho por su madre (cualquier cosa podría ser), de todas formas , el cazador tenía una nueva misión y una muy suculenta si se le podría decir, después de que el anciano le hablara de que la recompensa sería entregada desde los mismos arcones del noble de la zona, no menos que 20.000 monedas de oro, una cifra para nada despreciable, si tomando en cuenta que un caballo costaba menos de 3 monedas, por lo que con aquello podria uno retirarse de trabajar por el resto de la vida, pero en fin, era una gran suma para eliminar a una “mosca” aunque por el valor había gato encerrado y fácilmente podría ser una trampa, el cazador miro al anciano, mientras le hacía dos simples preguntas.

- ¿Dónde está ese monstruo? ¿Cómo quiere que lo mate? –


-O claro cazador … pero, vamos a la posada mejor, quizás un refresco le vendría bien y a su joven acompañante, algo de comer, pareciera estar algo pálido *unos minutos después estaban en la posada, al cazador le sirvieron un jarro de la mejor cerveza y al chico un trozo de carne cocida, claro que no se sabría de que animal, pero si tenía hambre David, se lo comería sin preguntar* bueno comencemos … hace poco más de un mes, el valle cercano era un lugar muy fértil, un arrollo lo cruzaba y obteníamos tanto alimentos de este como el agua que bebíamos, lamentablemente hace un mes aproximadamente, algo llego, los que lo han visto dicen que se parece a una enorme mosca, mas grande que un hombre, siempre rodeado de inmundicia, el riachuelo se ha vuelto inservible, las tierras se han comenzado a pudrir y los animales cercanos han muerto, siempre lleno de pústulas y llagas llenas de gusanos, el noble local ha ofrecido una suculenta recompensa … aunque esta únicamente a aumentado debido a que otros cazadores han tomado la misión y no se ha vuelto a saber de ellos … pero si está dispuesto a tomarla, solo siga el camino de la colina, a medio día de viaje encontrara una gran casa, es la del noble y él le explicara mas … aunque de seguro que no será mucho mas allá de lo que sabemos nosotros-

El anciano parecía saber de lo que hablaba, mientras miraba al cazador entre deseoso de que aceptara y a la vez temeroso de su propio destino, sin dudar Jack Cross acepto, mientras pedía algunos víveres para el camino y mirando a David, que le dieran algo mejor que vestir, ya que aunque el muchacho no era imprescindible para este, de cierta forma sentía que debían de trabajar juntos, por alguna razón, en el castillo el muchacho simplemente escribía los pensamientos de Jack, como si el mismo los tuviera, e incluso de cierta forma lo mismo hacia con David, para este último, el anciano llamo a un muchacho y este en menos de lo que cantaría un gallo, trajo una armadura de cuero algo gastada y una daga no menos mellada, era lo mejor que tenia, ya que simplemente era un pueblo de campesinos, que las aceptara o no estaba en manos del muchacho, mas sin embargo estaba unido a Jack en aquella aventura y debería de terminarla, si deseaba volver a su verdadero mundo.

Los vientos azotaban el castillo, entrando a este por cualquier abertura, dejando que el aroma a sal y algas inundara las estancias, el muchacho seguía escribiendo, sin preocuparse de comida o agua, necesitaba llevar esa tarea, y nada se lo impediría, tan lejos como un año viajando a caballo o tan cercano como girar la pagina, estaba Rubén, había cometido idioteces y había tratado de ser más listo que aquel que manejaba sus hilos, su impertinencia había tenido un gran costo, cuando sin perder un segundo, uno de los lobos había arrancado la carne de su cuerpo, con ansias y desesperación, la herida no era algo simple, ya que la carne se llenaba de sangre y esta simplemente brotaba de la herida como una pequeña corriente, lentamente perdería la conciencia y con ello la muerte le arrullaría hasta que su cuerpo se enfriara, Rembar luchaba con sus últimas fuerzas, mientras que con desesperación y miedo llamaba a su yegua, lentamente los ojos de Rubén se cerraron, sumiéndolo en la oscuridad, pero una oscuridad extraña, ya que de pronto se vio el mismo sobre un piso de piedra húmedo, con el sonido del viento golpeando el destartalado techo, frente a él, otro muchacho escribía con tranquilidad, ajeno a todo lo que sucedía tras los muros, mas el lápiz se detuvo y su rostro se alzo, clavándose su mirada en la de Rubén, una sonrisa surgió desde sus labios para después algunas palabras.

-¿Te gusta la historia que escribo Rubén?-

Tan solo el destello de un rayo hizo que cerrara sus ojos, cuando lentamente comenzó a abrirlos, ya no estaba en aquella habitación, miraba el techo de madera, su cuerpo dolía horriblemente y no sentía su brazo, escucho la puerta abrirse, pero apenas tenía fuerzas para girar la cabeza, un anciana con el rostro tan arrugado como una pasa le miraba, seguido por Rembar que tenia vendado parte de su cuerpo y algunos más en su rostro, la anciana se acerco a Rubén y tomando su rostro lo giro de un lado a otro, examinándolo, y sonriéndole con una sonrisa casi desdentada, si no fuera por un único diente solitario.

-El chico sanara… pero necesita reposo… en dos días podrá levantarse, mientras tendremos que seguir con la bilis de gusano y las hierbas mojo *girándose a Rubén* has tenido suerte muchachito, unos minutos mas y habríamos tenido que enterrarte, este chico ha sido muy amable, sin el estarías muerto… ahora descansa, que cuando la bilis se acabe realmente sentirás el dolor…-

Rubén miraba el techo, sin saber que sucedería, pero si de algo estaba seguro, era que ese mundo no era igual a como el escribía… ya que hay una mala decisión no significaba menos puntos… si no su propia muerte, un suspiro dejo salir de sus labios, mientras cerraba los ojos y caía dormido, sin dejar de sentir aquella dolorosa pulsación en su hombro.

No muy lejos de una gran ciudad, el circo de los espejos, mostraba una de sus mejores atracciones, la lucha entre las bestias, como si fuera un coliseo romano, dos bestias luchaba, apuestas podrían surgir, pero en aquella ocasión, la expectación era no solo por los dos monstruos que se enfrentaban, sino también por la participación de Vicente en ello, su plan resulto asqueroso pero factible, especialmente cuando Anomalocaris incrusto sus poderosos apéndices en el vientre de Ghash, el cual solo podía gemir de dolor, mientras los poderosos músculos de la gamba lo zarandeaban, rompiendo su carne y huesos con cada azote contra el suelo, Vicente aparte de estar cubierto de un delicioso coctel, de encimas digestivas, acido gástrico y alimentos en digestión, estaba vivo, y eso era lo mas impórtate, la “Lucha” entre Anomalocaris y el Ghash, no duro demasiado, cuando el cuerpo sin vida de este ultimo cayó al suelo, desfigurado y totalmente mutilado, una ovación del publico se escucho, aplausos hacia los guerreros, incluso algunos nobles, como si fuera notable, le arrojaron algunas monedas a Vicente, si las recogía podrían serle de mucha utilidad para el futuro, lentamente los espectadores se retiraron, mientras un par de hombres entraban a la arena y arrojándole algo que parecía una poción, adormecían al antropomorfo para volverlo a llevar a su “jaula”, mientras, el dueño de ese lugar, un hombre que fácilmente podría haber sido confundido con un enano o con un faerico amorfo, se acerco a Vicente que trataba de quitarse los restos del vomito tanto del rostro como de su nariz, el hombre le miro un instante y con una amplia sonrisa, no de amistad, sino más bien de dinero le hablo.

-Bueno muchacho … parece que has sobrevivido a esto … sinceramente dudaba que sobrevivieras más de un minuto pero vaya que si me has sorprendido, como te dije, pídeme lo que quieras, aunque te diría que podría darte trabajo, manejas bastante bien a ese cangrejo, podrías sernos útil en los espectáculos que tenemos pensados, nos dirigimos a la costa, ¿que decides?-

Unos instantes demoro Vicente en aceptar, y como si fuera algo necesario, hizo que vinieran unos hombres los cuales sin cuidado agarraron a Vicente y lo llevaron arrastrando hasta lo que aprecia un enorme estanque, sin que pudiera decir nada, lo arrojaron al agua, un remedio para la fragancia que estaba desprendiendo su cuerpo, mientras Vicente trataba de quitar el cabello de su rostro, no vio a una enorme mujer, pero enorme, era la mujer gorda del circo, la cual por orden del dueño, se sentó al lado del estanque y con una escobilla comenzó a “escobillar” a Vicente como si fuera un animal que necesitara un baño.

En el castillo el muchacho sentía un dolor en su mano, eran los efectos de escribir sin parar e incluso la presencia momentánea de Rubén, no habían ayudado en lo absoluto, de cualquier forma faltaba poco para que todo estuviera en posición, en el bosque todo estaba de lo mejor, el fuego ardía mientras la noche caía, las dudas de Adeluna fueron más que respondidas, todo estaba bien ,,, o quizás no tanto, después de media hora de descanso algo agito los arbustos, ambos licanos tomaron sus armas, pero desde los arbustos tan solo salió un conejo asustado, nada peligroso si no fuera porque Scart olfateo algo extraño “Humo” dijo de pronto, instantes antes de que el sonido de cientos de pisadas fueran notorias incluso para Salvador, los arbustos se movían con furia, mientras que de ellos surgían toda clase de animales, ardillas, conejos, ciervos, zorros, a lo lejos las rojizas lenguas lamian los arboles y el crepitar de estos se sentía, el aire caliente comenzaría a quemar la piel pronto, tanto Los dos licanos como Salvador tomaron sus cosas, mas el fuego se comportaba extraño, ya que antes de que pudiera tocar los troncos, parecía saltar de copa en copa, como una gran serpiente, devorándolo todo con su lengua, el pequeño grupo recién formado comenzó a correr, pero en minutos, el fuego les rodeo, los arboles crujían mientras caían, entre las llamas, algo se movía, no podía ser un dragón, o quizás una criatura abisal podría ser, pero entre las llamas un hombre caminaba, o por lo menos su cuerpo, vestido de cuero negro y por rostro lo que sería algo muy similar a una calavera sonriente, en un instante el hombre miro al pequeño grupo, dando una altanera risa.

-Me ha costado encontrarte pequeño despojo… no se qué interés tiene en ti el creador… pero no creo que el incomode si me deshago de ti antes de tiempo-

Era Dormammu… aquel pirómano despiadado, mientras estiraba su mano y de esta parecía surgir una hidra de fuego, algo sucedió, el viento cambio de dirección y uno de los arboles cayo entre el pirómano y el grupo, esto hizo que la sonrisa desapareciera, y un grito surgiera de entre las llamas.

-¡¡¡CREADOR… NO INTERFIERAS!!!-

Pero ya era muy tarde, un camino entre las llamas se había formado, por el cual Scart, Adeluna y Salvador, corrían para salvar sus vidas, no muy lejos, se podía distinguir un pequeño riachuelo, podría significar el vivir o morir calcinados en aquel lugar, en manos de aquel maldito sujeto.

Baby Doll y Mónica no estaban mucho mejor, después de que esta ultima fuera salvada por un personaje aun no existente, habían terminado en una taberna, habían pasado de una a otra, de cualquier manera Mónica estaba a salvo, mientras pudiera manejar bien la situación, especialmente si no hablaba cosas demasiado complicadas o mejor dicho, le decía la verdad a Baby, ya que si esta sabia que Mónica era la responsable de todas las penurias de su vida, lo más probable es que no alcanzaría a pedir disculpas antes de tener el cuello rebanado, pero ce cualquier manera, el tabernero les sirvió a ambas una copa de vino, claro que del “Vino de la casa” como el decían al vino proveniente del sótano de ese lugar, Baby miro fríamente a Mónica o a la Supuesta sacerdotisa como se había hecho pasar, su mirada era inquisitiva, y principalmente, dudosa.

-Habla antes de que pierda la paciencia-

Pronuncio, Mónica debía de comenzar a hablar si no quería perder su vida, pero sin saberlo, en las habitaciones de ese lugar, alguien que influenciaría esa historia aguardaba, un insecto, un monstruo, alguien maldito y especialmente, alguien que no deseaba seguir el juego a un simple muchachito, Swarm caminaba por la habitación, mientras sus insectos disfrutaban de la frescura que entraba por la ventana, las avispas revoloteaban, mientras con un continuo “clock y clack” Swarm mascullaba sobre lo que debía de hacer y si realmente con esto ganaría su forma humana nuevamente … cosa que dudaba pero aquel muchacho se había presentado como el creador … y si era verdad lo que le había dicho, en sus manos estaba la solución para recobrar su humanidad.



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Re: Noreth se Revela 2.0

Mensaje por Rembar el Mar Abr 03, 2012 1:18 pm

Abrí los ojos. ¿Había estado durmiendo todo el día?,¿O solo unos instantes?
Me preguntaba como podía haber llegado a aquella casa. Aún recordaba un poco lo que sucedió después de desmayarme:
Vi a un chico que me lanzó una sonrisa, y me preguntó:
-¿Te gusta la historia que escribo Rubén?

¿Historia? ¿Que historia? ¿¡Y como era posible que supiera mi nombre si no le conocía de nada!?
Estaba muy confuso.

En un abrir y cerrar de ojos, la anciana abrió la puerta y entro con el bilis y seguidamente se sentó en una silla al lado de mi para colocármelo.

-¿Como te llamas muchacho?- Me preguntó
-Rubén- Respondí
-Vale Rubén, esto te va a doler más que tus dolores anteriores, pero solo así podremos curarte esa herida- Me dijo mientras tragué saliba con miedo al dolor.

La anciana cogió el bilis y me lo echo por toda la herida del hombro.

-¡Aaaaaaaahhhhhhh! ¡Aaaaahhhhhh!- Gritaba tanto que se podía oír sin problema alguno desde fuera de la casa, a unos 100 metros.
-Ya esta chiquito, ya acabé, ahora te vendaré el hombro, y solo te faltará reposar un día más-Dijo la anciana haciéndome callar y vendando el hombro.

Ahora ya no sentía tanto dolor, pero escocía, como cuando te cortas con un papel.
-Ahora te traeré el desayuno, y mañana podrás empezar a hacer unos pocos ejercicios de recuperación.

Se fue, y en un par de minutos volvió con un plato de carne (no se de que animal), y leche, un desayuno un poco raro, ojalá en Noreth tuvieran Cola Cao para echarle a la leche, o Choco Flakes (unos cereales), pero sin desperdiciar el desayuno, me lo acabé todo en unos instantes, hacía 1 día que no comía.
-Si que tenías hambre chiquillo- Me dijo la anciana lanzándome una sonrisa de alegría.

Seguidamente se volvió a ir, y junto a su ida entró Rembar, con muchas vendas y se sentó en la silla.

-Hola de nuevo chaval, quisiera hacerte unas preguntas, pero antes dime: ¿Como te llamas?- Preguntó Rembar.
-Rubén
-Rubén... Nunca había oído ese nombre, pero es un gran nombre- Dijo lanzándome una sonrisa- De acuerdo, aquí va mi primera pregunta: ¿Como es que sabías mi nombre?
-Veras... Yo...- Pensaba en que decirle, sabía que Rembar había vivido muchas cosas que nadie creía ni siquiera el, pero las vivió, entonces empecé- Veras... Soy de otro mundo.
-Yo también Rubén, provengo de otra tierra, lejos de Noreth, pero me quedé aquí.
-Hyrule... Tu tierra es Hyrule, ¿verdad?
Rembar se quedó boquiabierto, y con una mirada de sorprendido. Seguidamente me dijo:
-Co... Como... ¿Como lo sabes...?- Preguntó aún boquiabierto y sorprendido.
-No se si te lo creerás o no Rembar, pero del mundo que provengo, tenemos una tecnología muy avanzada, más que en Hyrule, Noreth y todos esos mundos. Hay un sitió, en el que escribo, a través de lo que escribía todo se hacía realidad aquí en Noreth. Y todo empezó cuando te creé, todas tus características y todo, las creé yo. Todo esto no pude creerme lo ni yo hasta que nos hirieron gravemente a los dos esa manada de lobos. Y dado que tu eres mi creación, fue la razón por la que no pude abandonarte con los lobos cuando me dijiste que me largara-Expliqué un poco asustado de la reacción de Rembar, pero confiaba en el, estaba seguro que se quedaría muy sorprendido y todo, y que no causaría graves problemas.
-Va... Vale...- Respondió levantándose de la silla- Bueno me voy... descansa y reposa ese hombro...-Se fue de la habitación dejándome solo.

Cerré los ojos para volver a dormirme, pero no pude. Presenciaba que aún no estaba solo en la habitación, que alguien me estaba vigilando desde ahí mismo.
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Re: Noreth se Revela 2.0

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