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Cuentos de Noreth
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Noreth se Revela 2.0

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Re: Noreth se Revela 2.0

Mensaje por Baby Doll el Miér Abr 04, 2012 10:45 pm

-Sin duda… seria lo más sencillo. Cambiar recuerdos, eliminar memorias… pero, la diversión recae en este momento en aprovechar… aprovechar y saborear sin duda la experiencia y pedir a las deidades… No morir. –Ixtaleth.

Había algo que me daba ventaja en Noreth; primero, que me conozco el mundo mejor que si fuera mi casa. Me he leido cada sitio... cada descripcion... sin mencionar las tiendas y la magia. Ademas... mi capacidad de encontrar excusas, caminos alternos y posibles explicaciones, incluso mentiras en situaciones extremadamente difíciles. Bueno, algunos le llamaran mentir, a mi me gusta decirle “arreglar la verdad”. Aquel enigmático hombre me ayudo, salvándome la vida… y era increíble. Sonreí, le conocía muy bien aun y cuando no era personaje mío. Supe que estaba en Noreth, en esa tierra extraña que había ayudado a crear junto con cientos de usuarios… y algo la estaba alterando por completo. Comencé a dudar de si realmente seriamos nosotros, los usuarios, verdaderos creadores de los personajes que existían ahí… ¿y si solo éramos vasos de otros seres más poderosos? Tal vez, el destino nos utilizaba para hacernos sentir especiales, distintos… poderosos, cuando en realidad, el era el que manejaba toda la situación. ¿¡Quien me aseguraba que el nacimiento que le di a Baby era de mi elección y no de otro!? Me sentí molesta… y finalmente pude entender como se sentiría ella si se diera cuenta de quien soy yo en verdad. Pero… no la dejaría pasar por eso. No, utilizaría mi “talento especial” y aprovecharía. Por un lado, a conocer aquel mundo y por otro, que ella tuviera un motivo mayor, un impulso o motivación. Si… eso era.

Me asusto aquel pensamiento que tuve de pronto. “Quedarme en Noreth… para siempre”. ¿Seria capaz de dejar todo lo que tenía por vivir en un mundo de fantasía? Respire profundo, no lo sabia… y no quería pensar en ello por el momento. Anduve detrás de Diana mientras buscábamos un sitio donde quedarnos… todo era tan Nuevo para mi que n podía evitar mirar cada detalle, saboreando el momento. Era como si fuera un premio de toda la vida… y a la vez, una pesadilla. Observaba a los hombres ebrios, las camareras de lindos vestidos, aun y cuando fueran solo sirvientas o prostitutas en turno… era un mundo hostil, donde cada que entrabas te miraban como si fueras una basura o alguien que va a causar problemas. Tenia miedo… mi corazón latía realmente rápido pero, a la vez… estaba encantada.

Finalmente llegamos a una Taberna donde nos trataron con más decencia. Creo que fue la mas económica y segura que Baby encontró… -gracias a la Diosa…- dije en una expresión típica de mi mientras me sentaba en un banco, con un tremendo dolor de cadera –moriré en este mundo por mi mala condición… -dije sobándome la espalda. Tomó la copa de vino, a lo mismo que yo… no me gustaba el vino. Prefería vodka, tequila… ¿licor de café? Sepa dios que tuviera esa copa, por lo que me limite a observarla y ponerla en la barra, al tiempo que Diana me exigía hablarle… -Bien… veamos… te lo explicare del modo mas claro que pueda, pues lo que he de decirte no es algo común ni muy creíble…- intente darle a mi voz un matiz mas… místico. Utilizando palabras buscadas, pero que ella pudiera entender, alterando un poco el orden… Baby frunció el ceño, incrédula –Mi nombre es Mónica… vengo… de un mundo extraño e increíblemente lejano pero, que esta comunicado con Noreth. Podrás ver por mi ropa que no soy de aquí…- me pregunté si habría mas gente como yo… ¡Mas usuarios! Seria genial… ¿A que si? –He venido aquí… por capricho del destino o alguien mas poderoso…- recordé lo que había leído (bueno, algunas partes) del mp. Levante la mano como si estuviera marcando un arcoíris en el aire, mientras hablaba –se supone que debo enfrentarme a ciertos seres, conseguir llaves y regresar a casa…- me gire a ella, mirándole algo nerviosa –Baby… llegue aquí, en este momento, a esta hora por un motivo… salvarte…- Eso lo creí firmemente. No fue invención mía… ni idea mía… estaba segura de que ahí estaba por un motivo importante… y como no vi nada a mi alrededor que me sugiriera otra cosa, supuse que seria para ayudar a Diana… o quizá ella tenia que ayudarme a mi…- tal vez sea porque debo aprender algo importante de ti. Pero… por ti es que estoy aquí… veras… de donde yo vengo, existen millones de personas, humanos todos… pero algunos, son elegidos para observar y acompañar la vida de seres de otros mundos. Nos llamamos a nosotros mismos “Roleros…” aunque muchos se dicen narradores de destinos, creadores, escritores o locos… yo he observado tu vida Baby, así como la de otros seres desde su nacimiento y aun antes… pero no soy una Diosa –sonreí por lo bajo al ver su expresión de “are yo fucking kidding me?”- tampoco un ser superpoderoso. En mi mundo tal vez lo sea para Noreth, pero ahora que estoy aquí… -negué con la cabeza –soy una simple humana… peor aun, soy menos que una campesina. Una sirvienta sabe protegerse mejor que yo…-

Guarde silencio, esperando su respuesta. Sabia que Diana tendía a enojarse cuando no comprendía bien todo, pero que si la respuesta tenia lógica la aceptaría… eventualmente. Permaneció mirando la copa, jugueteando con la orilla. La vi… estaba a punto de explotar –dijiste que eras mi prima…- murmuro –Si hubiera dicho quien soy… ¿me habrías ayudado o tomado por ebria? – siguió el silencio. Finalmente se dirigió al tabernero- una habitación. Necesitamos una y ropa… de mujer. Mas o menos de la talla de… -me miro, suspirando –mi prima…- Sonreí. Me había aceptado… ¡Me acepto!- mientras el hombre buscaba la llave, me observo y dijo –Hagamos un trato. Tengo una misión que cumplir… pero aun dispongo de unos días… yo te ayudo a ti y tu me das información mía a mi…- no estaba segura de poder darle información. ¿Y si arruinaba su historia? ¡Su trama! Su… mire su vientre… -Puedo darte solo alguna información…. No puedo decirte todo Diana o… -con llave en mano, me tomo del hombro con fuerza. Odio que me toquen los hombros, es como una manía que tengo. Quejándome me llevo a rastras al piso superior… si, finalmente había explotado.

Me arrojo contra la puerta al no poder siquiera abrirla bien, mientras gritaba enojada -¡Vienes y me interrumpes y todavía me dices que no puedes? ¡Abre la maldita puerta y harás honor a tu nombre de… lo que sea del destino, mágica… no se que y me dirás lo que quiero oír o voy a ensartarte en…!- intentaba meter la llave, pero Diana gritándome solo me ponía nerviosa. Mas aun cuando Pichi salto de su bolso chillando a Diana que parara, que guardara silencio -¡la llave no da!- grite nerviosa, pero ella no me escuchaba –muévete… ¡Abre de una jodida vez! Maldita sacerdotisa de no se donde…. ¡rápido!- observe el numero de llave y el de la puerta, me gire, gritándole –¡Esta no es! Busca la 3… ¡la tres!, no puedo decirte todo… ¡no puedo Diana!- Enojada me aferro de ambos hombros y me golpeo contra la puerta –mira… te lo diré fácil y sencillo. Mi vida ha sido mayormente una mierda… y tu tienes la solución a la mitad de mis problemas… solo una cosa he tenido buena y ahora no se donde se fue. Así que… o me dices… o te mando de regreso a casa muerta…- Respire profundo… tendría que encontrar otra excusa… pero primero. ¡Maldito cuarto, ¿Dónde estaba?-
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Re: Noreth se Revela 2.0

Mensaje por Franz Krieger el Vie Abr 06, 2012 8:26 pm

Jack aceptó, sin duda ese no era el cazador tan mujeriego, charlatán, cínico, sarcástico y gracioso que su día yo creé, mi propia creación tomaba vida delante de mis ojos, una vida extraña, sardónica respecto a mis tutelas, que poco a poco parecía tornarse más oscura y en contra de su propio creador, en mi contra...

Y más oscuro era el futuro que dislumbraba ante mí, sin posibilidad alguna más que continuar con Jack el renegado de su palabra, para luego rezar y con suerte volver al mundo real, con sus problemas reales pero aún así, menos caótico y más alegre que el Noreth de carne y hueso. A través de una pantalla LCD de 23'' pulgadas todo era más cómico, ¿cuantas veces había estado en el tag hablando de chorradas con Khaelos? Ahora a lo mejor si viajaba a Zhakesh incluso veía al verdadero Khaelos, oscuro y nigromántico, al que no le gustaba el Heavy y que posiblemente, me arrancase la cabeza si tuviese oportunidad. Incluso Jack estaba cambiado, ¿Qué sería de Eddie el mapache? ¿Todo era peor en la vida real, o lo que fuese aquello que estaba viviendo? ¿Estaría condenado a vagar eternamente por Noreth, sobreviviendo como una rata, un bribón o a lo mejor moría en aquella misión para matar a...? Espera un momento, Beelzebub ese, el señor de las moscas... Ivo tenía un personaje como ese. Ivo hacía personajes curiosos y aunque no recordaba como era exactamente Beel, sabía que controlaba las moscas y joder, daba mucho miedo en verdad.

Y entonces me percaté de que tenía ventaja, sabía más del propio Noreth que Jack, yo participé en su creación pasiva. Aunque no estuve desde que se abrió el foro, para los Northeños la creación del multiverso, había leido su bestiario, su códice y santo dios, sabía todo lo que había que saber sobre ese maldito foro que ahora estaba a punto de matarlo literalmente. Y si contaba con tal privilegiada información, tenía el poder, y si tenía el poder, podría conquistar Noreth... ¿Qué no podría hacer? Me había tocado la lotería, y estaba a punto de canjear mi billete, pero antes de nada, tendría que ganar aliados, tendría que ganarse la confianza de aquel Jack oscuro. El Jackie Estacado del Cómic The Darkness, nunca lo había visto así, pero parecía que había adoptado el papel de pocos amigos. Y eso era más badass que nunca, a lo mejor hasta le caía mejor que el Jack borrachuzo que había creado.

Y así, absorto en mis pensamientos, acabaron de hablar con el caudillo de la aldea, nos llevó a una posada llamada la burra pervertida, allí me sirvieron un buen trozo de carne de ciervo cocida, aliñada con hidromiel. La verdad es que siempre había querido probar el hidromiel, una vez intenté hacer uno propio hecho con agua y miel, y estaba asqueroso. Así que pedí una vaso pequeño de hidromiel, pero me trajeron una buena jarra típicamente Vikinga. Le dí un sorbo y casi vomito del asco, era la primera vez que bebía algo con alcohol y mi cuerpo simplemente, no aceptaba tal bebida. Así que se la dí a Jack, que la cogió gustosamente.
Al menos el Bístec estaba buenisímo, algo era algo.

Cuando me lo acabé, me relamí los labios y descansé unos minutos, el posadero nos echó de allí y el caudillo de la aldea, me entregó una armadura desgastada de cuero curtido. Poco tardé en ponermela, con la ayuda de Jack. También me entregaron una daga poco afilada, pero me encantó y nada más tenerla en mis manos empecé a juguetear con ella, haciendo malabares y cosas así. Jack me chistó para que parara, y yo bastante defraudado así lo hice. Pero ese no era el caso, también me obsequieron con un pequeño pony blanco, al que me monté para seguir la marcha sobre montura de Jack.

Partieron poco después de desayunar, su rumbo era la mansión de algún Lord o algo así. Supuestamente él les daría más información sobre Beel, cosa que no necesitaría si hubiese contado con algún móvil o algo, a lo mejor las ondas de Vodafone llegaban a Noreth y me hubiese podido meter al foro para investigar la ficha de la mosca andante, cosa que le hubiese sido muy útil.
Haciendo el amago de sus deseos, metí mi mano en los bolsillos de mi pantalón vaquero y encontré un MP3 con unos auriculares bastante pequeños y discretos, mientras montaba con el Pony, cosa que sabía hacer muy bien gracias a una novia que tuve a la que le gustaban los caballos y tenía varios, jugueteé por los menús, buscando música interesante en el reproductor. No encontró mucha música para la ocasión, aunque bueno, encontró algo de Blind Guardian para ir a la marcha. Se puso sus auriculares y le dio al play, en mis oídos empezó a retumbar el sonido acústico tan brillante con el que contaba aquel maravilloso grupo.

Jack por su lado estaba dándome voces, mientras cabalgaba a la par que yo, quería hablar conmigo sobre aquello que le había dicho antes sobre que era su creador y tal, pero tenía la música tan alta que no oía ni a mi propio compañero gritarme al lado. Así que se acercó a mí cabalgando y me azuzó en el hombro. Yo muy asustado me quité ambos auriculares y lo miré sorprendido.

- ¿Eres sordo? - Preguntó, empezando la conversación por sí mismo. - Háblame de tu vida. No sé nada sobre tí más que tú nombre, David - Inquirió, con un tono más afable que lo que llevaba de mañana.

- Tengo dieci-seis años. Podría considerarme un sabio aquí en Noreth... Me gustan las películas... - Le fuí respondiendo, dándome cuenta de que no existían películas como tal en Noreth. - ¿Películas? - Preguntó él. - Sí, las películas son representaciones gráficas en dos dimensiones. Como cuadros en movimiento continuo que narran historias, cuentos... Algo así como libros gráficos - Le respondí tan claramente como pude. Jack soltó un suspiro seguido de un “Ahhh” que denotaba muy claramente que no había entendido nada. - Verás, hace casi un año yo te creé, y como tal en cierto modo, también a Stake. Aunque ella esta manejada por un amigo... Sé todo sobre tí, sé todo sobre Noreth y además... también sé a lo que nos enfrentamos... - Empecé a hablar, sabiendo que él quería saber más sobre aquello que antes le había asustado tanto. - Comprendo que te sientas impotente ante esta idea, pero yo sólo... - Intenté seguir hablando, pero él me acalló. - Sé que no mientes, yo sé esas cosas. Además, antes me has intentado mentir fatal, cuando te estaba apuntando con el arma. En la casa. Sólo es que, creí que mis “padres” fuesen gente normal, y no un chaval con una quincena de años y el pelo como un Hippie. No es por nada, es sólo que me imaginaba a algo más... ya sabes, épico. - Contestó él, mostrando comprensión y volviendo a su ser, más Jack que nunca. Aunque más aflautado. - Ah sí, siento que en tú historia no colocase que tuviste una feliz vida y todo eso, no tuviste ni un perrito. Además, creo que no puse demasiados detalles sobre tu vida, es posible que tengas todos esos recuerdos muy borrosos y ahora dudes si sean verdad o no... Nunca he vivido una experiencia como esta, yo sólo era un chico normal... del montón. - Le dije, acto seguido el se sumió en sus pensamientos, intentando recordar, para al final renegar y darme la razón con un ahogado “Sí...”

Después señaló el MP3 que tenía soresaliendo del bolsillo del pantalón, era el típico rectangulo fino, no más grande que una galleta tostarica, de color rojo y blanco y con una pantalla negruzca que se dividía en menús y más menús, no tenía imagenes... lo mejor de aquel cacharro era su precio, sin duda.

- ¿Qué es? - Preguntó Jack. - Es un reproductor de música, es como tener a los bardos en tus oídos, cantando lo que tu quieras y con el volumen que quieras. - Él abrió la boca, incrédulo. Le puse una canción de Muse, Knights of Cydonia, y le pasé el reproductor con los cascos incluídos. - Ponte los auriculares, ehh, los cacharros esos pequeños en los oídos y escucha. Este grupo se llama Muse, no me gusta mucho como tal pero esa canción está bastante bien - Le dije, y él con la maña de un troglodita estudió el aparato para al final, patosamente colocarse ambos auriculares en cada oído y escuchar. Empezó a ladear la cabeza arriba y abajo durante un rato, sonriente.

Así me ganaba yo la confianza de un tío medieval, con tecnología... y así continuamos durante horas, medio día exactamente, hasta que llegamos a las puertas de las verjas de una mansión feudal. Allí, llegaron rápidamente dos guardias con corazas de hierro y espadas enfundadas, que poco se quedaron en sus cintos al vernos. Con rasposa voz y poco amigable tono, dispuestos a gritarles que se marcharan, Jack los disuadió con su labia precoz:

- Venimos de parte de la aldea, acabaremos con ese monstruo que tanto da que hablar - Los guardias entonces vacilaron un poco, pero a regañadientes les abrieron las puertas y los acompañaron andando hasta unos pequeños establos al aire libre que tenía cerca de las puertas de la mansión.
Uno de ambos guardias se quedó vigilando las puertas y el otro, los acompañó al interior de aquel lujoso palacete, donde en el Hall principal un noble de aspecto notorio les invitó a pasar bastante sonriente, ordenó al guardia que fuese a la cocina a decir a los sirvientes que les trajeran algo de picar. Antes de que los lacayos del noble llegaran con bollos o cualquier cosa así y el guardia fuese a acompañar a su amigo en la guardia, el noble les abrazó cordialmente para luego darles mil veces las gracias. Jack y yo suponimos que eso se lo habría hecho a todos los aventureros que intentaron cazar al monstruo.

- ¡Mil gracias a Matre por vuestra presencia! Como ya sabrán señores, hemos tenido problemas con un monstruo recientemente. Por mucho que envíemos aventureros en su caza, ni volvieron ellos y los problemas no cesaron. Esta vez y debido a su buena fama, señor Cross y ayudante, seguro que ese monstruo las pasará, perdón por la expresión, putas - Y acto seguido, siguió hablando: - Ese monstruo con forma de mosca humanoide tiene a su servicio una hueste de hordas de moscas, no hace más que matar al ganado de los pastores, y a los propios pastores también. Cientos de desapariciones, pero pronto acabará, por que sabemos donde se esconde. Al final del valle sombrío, su guarida allí se encuentra... ¡Pero seguro que ustedes lo matarán! - Finalizó, soltando una carcajada...
Sin dejarles probar bocado de los dulces, ordenó a los mismos sirvientes que les traían comida llevarlos a sus aposentos. Y así, subieron unas escaleras hasta el segundo piso, atravesaron incontables pasillos y puertas hasta llegar a un pequeño pasillo inferior con dos puertas, el guardia con galán acento francés les dijo: “Estas son sus habitaciones, con la primera luz del día esperen a mi señor en el vestíbulo principal.” Y allí los dejó a su suerte, Jack dejó la puerta abierta y me ordenó que yo también lo hiciese, por si había problemas para oírnos entre nosotros. Me dijo que descansase, pero con cuidado, y que no apartase mi daga de la mano. Cualquier cosa podría pasar aquella noche, y el maldito cleptómano no me devolvió el MP3, a lo mejor se quedaba escuchándolo por la noche.

Bah, que le aproveche. Yo ya había escuchado todas esas canciones miles de veces... Tampoco quería ese MP3... ¡Pero era lo único tecnológico que tenía en ese maldito plano medieval! Y lo tenía Jack...
A regañadientes me metí en la cama y intenté dormir, pensando en todo lo que estaba pasando... Qué día más extraño. Y lo que le deparaba el destino era sólo una cosa que descubriría con el tiempo.



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Re: Noreth se Revela 2.0

Mensaje por Scart el Dom Abr 08, 2012 7:09 pm

Y allí estuvimos. Pasando el tiempo mientras me ofrecían algo de carne cocinada. Que lo cierto era que se agradecía ese detalle. Ellos no necesitaban cocinarla para poder alimentarse, pero bueno, tampoco habían mencionado nada de su licantropía. Por lo que posiblemente no confiasen plenamente en mi. Algo que me extrañaba un tanto, dado que confió incluso en Verin cuando insinuó en su encuentro en el templo de la tierra su raza al hablar de los ladridos. Aunque tampoco le daba una importancia especial. Si debía ganarme su confianza, así sería...
Comencé a pensar un poco en todo... ¿Había sido buena o mala suerte acabar en Noreth? Había sido en primer lugar, algo más que bueno... Al fin disfrutaba de aquel mundo de forma... Directa. Pero... ¿Y en el otro mundo? ¿Que había allí?
Mi familia... Vicente... Y lo cierto es que poco mas... Me sentí patético al ver que nada a parte de mis mejores amigos y mi sobrina me ataban a ese mundo...
¿Realmente deseaba quedarme en aquel mundo? Abandonar a mi sobrina y a mis amigos para disfrutar...
Lo pensé un segundo y después sonreí en el interior de mi cabeza. Estaba más que seguro. Disfrutaría por ahora del tiempo que tenía en Noreth. No sabía como había llegado allí, ni si sería temporal, o duraría eternamente. Pero por si acaso, quería disfrutar. Dejé de pensar en mi antigua vida, y me centré en lo que tenía allí delante.

Empezamos a hablar un poco sobre nuestras vidas, contándonos cosas sobre nuestro pasado, anécdotas. Comenzaron ellos dos, mientras me ponía una de las camisetas grises del joven, que me quedaba... Lo cierto es que me quedaba perfecta. Scart solía llevar ropa un tanto más grande, le permitía ocultar mejor sus movimientos a la hora de robar. Y dado que yo era un poco mayor que él, estaba más que bien para mi. Aquello me alegró un poco.
Después me tocó turno a mi. Y lo hice narrando alguno de mis sucesos pasados, intentando ignorar muchos por trágicos, así como no mencionando detalles y retocando la historia para darle un aire más Northeño. Y por tanto creíble para ellos.
Me estuve recuperando durante ese tiempo, hasta que Scart mencionó la primera arma que consiguió, y la mostró. Una daga de filo plateado y empuñadura de oro con una esmeralda incrustada en su parte superior... Aquella que robó al principio. Aunque él ocultó ese detalle. Y tras hablar sobre ella me miró y me la lanzó con una sonrisa.

-Veo que te defiendes bien con las manos, pero nunca está de más tener algo más para defenderse. Ya me la devolverás cuando te ayudemos a conseguirte un arma hecha más... Para una defensa mejor. De todas formas te irá bien. Yo como dije, empecé con ella. Supongo que tu también deberías.

La tomé y la empuñé con cuidado, sorprendido doblemente... Un tanto por el peso. Si bien ya había sujetado instrumentos similares, como navajas (Quien no, viniendo de Albacete haber tenido una en la mano es requisito indispensable... No por nada posee miles de tiendas de estas, y un museo dedicado a ellas... Si mal no recordaba era, si no la mejor, una de las mejores en la creación de esas armas) lo cierto es que pesaba un tanto, aunque no lo bastante como para que no supiese manejarla. Aunque nunca había peleado con ellas... Al menos de forma real. Supuse que sería cuestión de hacerlo. Tampoco lo había hecho con el Karate y salió bien.
Pero por lo que más me encontraba sorprendido es por que el joven me hubiese dado esa arma. Aquella que jamás vendería. Que poseía un gran valor sentimental... Claro que tras pensarlo sonreí por dentro... Aquellos recuerdos no eran totalmente buenos, y ahora poseía otro objeto que estaba forjado de mejores. Que representaba mucho más... Estrella Fugaz... No era tan raro si se pensaba de esa forma.
Miré su rostro, y aquel ojo derecho cruzado por una cicatriz... Había madurado mucho... Había cambiado mucho...

-Gracias... La cuidaré...-Dije sonriendo.

-Oh vamos, te la di para que te cuidase ella a ti, no al revés.-Respondió con una carcajada al final.-Pero supongo que podrá ser recíproco.

Y durante cerca de media hora estuvimos hablando más, mientras yo entre mis manos hacía danzar aquel arma intentando acostumbrarme a su forma, su peso y su movimiento. Y de paso para distraerme un poco.
Pero la tranquilidad no duró, y tras un momento ambos se pusieron en pie, blandiendo sus armas, y desconcertándome. Aunque a los pocos segundos, un conejo saliendo de un matorral me hizo comprender que había pasado, y suspiré relajándome, así como ellos volvían a estar tranquilos... Su olfato y oído era mejor que el mio, a pesar de que ese último tampoco era malo en mi caso.
Pero para nuestra sorpresa, al momento empezaron a salir de todas partes todo tipo de animales, huyendo en manada. Algo nada natural y que solía significar problemas... Algunos de ellos me recordaron a mis personajes... Entre ellos, pequeños oseznos que corrían con sus padres... Cubcho... O ardillas que salían disparadas y desaparecían como llegaban... Lerriuqs... Conejos que saltaban de un lado a otro... Zan... ¿Estaría alguno cerca?
Tal vez incluso uno de los árboles cercanos fuese Tree.

Pronto las llamas empezaron a cubrir el bosque, rodeándonos de forma inteligente, como si poseyesen conciencia propia... Algo antinatural que me hizo pensar rápidamente en magia... ¿Acaso estaría Soren probando sus conjuros por allí? No... El silfo de Jose no prendería fuego a un bosque y menos nos intentaría atacar... ¿Tal vez era Terrell que había perdido el control de su Psi? Lo dudaba también... No habría ido a atacarnos ¿Entonces quien? Ivar usaba fuego, pero no lo controlaba, y Télios... Bueno, si, Télios podría haber sido, pero se estaría riendo en nuestra cara, no ocultándose... ¿Quien entonces?
La respuesta no tardó en mostrarse sola. Vino con la aparición de un hombre vestido con un traje azabache, cuyo rostro no era más que una negra calavera brillando envuelta en flamas como lo haría la de "El Motorista Fantasma". Un rostro que conocía perfectamente a pesar de no ser de mis personajes... Dormmammu. El pirómano de Zyr. O bueno, de Chris... Dado que Zyrxog era... Bueno, no se si mejor o peor... Tenía más poder, era tan cruel como aquella bola de fuego, y querría diseccionarnos usando su poder de dolor... Pero... A la vez creía que sería un tanto mejor... No sabía por que, tal vez porque le conociese bien o algo similar...
Pero no, ante nosotros, con ganas de hacernos carbón vegetal... La cerilla andante.
Hablaba sobre un creador, y sobre que se sedaría de... Mi, me miraba a mi. ¿Pero que interés tenía en mi?

Nadie me conocía allí, nadie salvo ellos dos. ¿Como sabía que estaba allí, y quien era? No sabía, pero no era momento de quedarse quieto, y menos aún de pelear contra él. Estábamos en su terreno, lo cual suponía su ventaja y nuestra perdición. Cuando uno de sus conjuros estaba a punto de ser lanzado, un árbol cayó fortuitamente entre ambos, mientras un camino entre las llamas se abría a nuestra espalda. Y mientras corríamos, escuché el grito de aquel hombre pidiéndole a su creador que no interfiriese... Aquello me hizo pensar, pero la información la procesaría cuando estuviese en un lugar seguro.
Las llamas estaban un tanto alejadas, pero aun así podía sentir su calor quemándome la piel. Una sensación similar a la que tenía cuando me acercaba a la lumbre de mi pueblo, o cuando estaba al lado de alguna estufa... Pero aun así se podía avanzar... Y tras unos metros, encontramos un río, o más bien un riachuelo... Eso me hizo sonreír al recordar la forma de Sílvide. Estaba cruzada por un enorme río, el río Monzor, que tenía un par de afluentes... Ese debía ser uno. Era nuestra vía de escape... Sin pensárnoslo un momento, los cuatro saltamos al agua y nos hundimos en ella. Aunque Balto quedó cerca de la superficie dado que no sabía bucear. Pero la corriente y nuestro nado nos permitió alejarnos del bosque ardiente rápidamente...
Yo me dedicaba a mirar hacia atrás de vez en cuando para comprobar que ese tipo no nos seguía...

Finalmente, un poblado apareció ante nuestros ojos. Asentado cerca del río. Algo que nos dio esperanza... Podrían ayudarnos si ese loco volvía por nosotros.
Pero... Cuando salimos de las aguas y nos acercamos a las casas. Comprobamos que se trataba de un simple pueblo fantasma... Carecía de habitante alguno... Suspiré mientras miraba en dirección al río... Parecía que aquel lugar no serviría de nada...
De pronto, una mano se posó en mi hombro, haciendo que mi ropa mojadsa se me pegase más. Al girarme vi el rostro con los cabellos mojados de Scart mirándome de forma entre seria y dubitativa.

-¿Quien era ese tipo? ¿Y por que quería matarte?-Preguntó bastante preocupado, haciéndome entender el sentimiento de su rostro.

-No te miento si te digo que no tengo ni idea... Pensaba en ello...-Respondí con el mismo sentimiento.

Y lo cierto es que era verdad... No tenía ni la más remota idea... Aunque estaba pensando en aquello que dijo... Cuando habló de creador, en un momento se me vino la imagen de aquella cosa negra que nos había atacado en mi mundo... Pero sin embargo... Luego dijo que había interferido... Para ayudarnos a escapar... Por como había hablado, dudaba seriamente que aquella cosa fuese de quien hablaba... Pero entonces... ¿Quien era el creador?
... ¿Chris? Era el creador de Dormammu... Pero... Antes había dicho que no le importaría que me matase, y que se había adelantado pero... ¿Realmente él querría eso? No estaba seguro. Lo cierto es que nunca había conseguido descubrir completamente su personalidad. Pero... No creía que el fuese capaz de eso...
... Creía... Aunque aun así, no llegaba a estar seguro. Pero finalmente me dejé llevar por la primera impresión, y suspiré... Necesitaba más datos si quería tener una definitiva.

-Lo que si que se es que ese tipo parece usar solo llamas, es evidente. Sus ropas, su rostro, sus conjuros... Será mejor mantenernos en lugares no inflamables, como el río, pero no demasiado. Si nos acercamos bastante podría vernos desde ahí... Seguramente si continuamos por el río lleguemos al Monzor. De ahí llegaremos a dos lugares... O bien a Fráianez, o al mar... Dependiendo de en que parte del curso del río acabemos... Ambas parecen buenas opciones...

Sin embargo... Había una cosa que no terminaba de convencerme... Silvide... Y si estábamos cerca de Fráianez... No estaba seguro de que momento era. Solo que era posterior a la partida Wolves In The Ice, y de Salvamento Minish, pero... Nunca hice una cronología de todos mis personajes... Perfectamente podría ser el día de Halloween... Y dado que no era una festividad mundial en Noreth, posiblemente nadie supiese de ello... Y me preocupaba acabar con Jack...
Pero pronto, la voz de Adel interrumpió mis pensamientos, llamándonos a Scart y a mi, parecía haber encontrado algo...
Una tienda, estaba abierta... Aunque por las marcas de la puerta diría que había sido más que forzada por Adel... Y en el interior había comida, no demasiada, pero era algo. Y a judgar por lo poco que estaba en descomposición aquellas que podían ponerse malas, el pueblo había sido abandonado hacía poco. Aunque preferí no tomar aquellos alimentos por seguridad, y concentrarme en aquellos que duraban más. La carne en salazón, el pan sin levadura, y similares duraderos...
No sabía por que había sido abandonado, pero una mina cerca del pueblo indicaba que posiblemente fuese minero, y la gente lo abandonase cuando no quedaban recursos de interés.

Pero lo más importante es que había una... Algo tocada... Armadura de cuero en uno de los arcones, que no dudé el utilizar. Al fin y al cabo. Scart y Adeluna ya estaban suficientemente curtidos, y el cuero si mal no recordaba era ignífugo. También una espada rota, y, si bien tenía la daga de Scart, también la tomé, dado que nunca estaba de más un arma extra... Al estar partida, su peso era mucho menor, y solo pesaba un poco más que el arma anterior... Una suerte. Parecía estar hecha de acero.
Y una vez terminado... Salimos fuera de la casa y comencé a hundirme de nuevo en mis pensamientos...
Luchando junto a dos licántropos... Era genial... Me pregunté algo más... Si pasaba mucho tiempo con ellos... Acabaría viendo su maldición en acción al llegar la luna llena... En ese día debería tener cuidado si no quería morir... Bueno, y si acababa viajando con ellos... No creí que me costase mucho. Al fin y al cabo, si había sucedido después de Wolves In The Ice, Scart ya estaría formando su propia manada, y dudaba que me rechazase si quería viajar con ellos para ayudarles...
Pero había un problema mayor... ¿Y si acababa convirtiéndome sin querer? Como a Adeluna. Pues, dudaba seriamente que hubiese superado su aversión a transformar a otros. Y lo hiciese a propósito, menos si yo no quería... La cuestión era...
¿Quería?
Tenía ventajas... Y desventajas... Aunque no sabía siquiera si resistiría la transformación. No era de Noreth. Tal vez fuese diferente... O tal vez no... Decidí no pensar en ello y miré mi herida, que con cuidado volví a tapar con una nueva venda que encontramos junto a la armadura. Pues se había mojado con el agua, y eso podría ablandarla y reabriría. Algo no bueno.

-Por cierto... ¿Os quedaréis conmigo? Es decir... Os... ¿Os vais a enfrentar a ese tipo si me intenta atacar... a mi?

-Claro... ¿Por que no?

-Scart... Me pregunto... ¿Por que me defiendes?

-Bueno... Tu sin conocerme arriesgaste tu vida por ayudarme. ¿Por que no iba a devolverte el favor ahora que nos conocemos mejor?

-Yo... Gracias...

-Oh, vamos, no hay por que darlas...

-Hey, no me excluyáis de las conversaciones. Que sigo aquí, y viva...-Comentó Adeluna de repente.

-Oh... Perdona jeje...





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Re: Noreth se Revela 2.0

Mensaje por Anomalocaris el Lun Abr 09, 2012 9:09 pm

Cuando llegaban al suelo ya casi no parecían papel.
Pude ver en primera fila como mi tanque viviente lo manejaba, levantándolo y zarandeándolo como si fuese un saco de arena contra el suelo una y otra vez, haciendo que su sangre empezase a derramarse por la arena a borbotones y pintase extraños dibujos en las paredes con base a chorros y gotas de sangre que salían disparadas de las heridas de aquella bestia gimiente que poco o nada podía hacer frente a su captor, fue un magnífico espectáculo sangriento, hay que reconocerlo que sumo unas manchas de más fluidos de aquella criatura a los que, por desgracia, estaban esparcidos a mi alrededor y sobre mi camiseta.

No sé exactamente cuánto tardo en morir aquel bicho, sin embargo siguió siendo vapuleado sin cesar durante un buen rato, no me extrañaría que se hubiesen muerto hasta el último y más minúsculo hueso del cuerpo después de semejante trato, de tener huesos claro, al final lo solo, y algún rugido de bestia salvaje más tarde volvió a su forma de ser más pacífica y curiosa, calmándose prácticamente por completo y comenzando a juguetear con el cuerpo ya sin vida de aquella criatura como lo haría cualquier niño con un gran muñeco de peluche, ahora que volvía a ser el de casi siempre no les fue difícil a los trabajadores del circo llevárselo, cuando no se creía en peligro era bastante dócil la verdad.
Una vez que el aplauso acabo, las monedas dejaron de tintinear en el suelo de la arena aquel enano se acercó y me dio un pequeño discurso tras el cual apenas tuve tiempo de pensar y aceptar, no pensé en ese momento mucho en las palabras del chiquitín, creo que tengo un mínimo de conocimiento sobre lo que me puede esperar si decido marcharme solo, no me hubiese extrañado no durar más de dos minutos, aunque podría tratar de llevarme a alguno de los bichos de aquel lugar como protección, especialmente Anomalocaris, era, a menos que tuviesen a Veluzi o Kurato allí, el que mejor conocería, pero daba igual.
De momento no importaba si podía sobrevivir fuera a todos los bichos, conjuros y demás que sin duda habría en cuando me apartase dos milímetros del centro del camino, el caso es que no sabía qué hacer ni a donde ir, podría tratar de buscar a otros de mis personajes, pero ninguno se ha estado quieto desde hacía años en un lugar más de un par de días, incluso si por pura casualidad había llegado en el momento en el cual ya se habían asentado, seguramente fuese más difícil, tenía que pensar que hacer o a donde quería ir.

Por lo menos, el sentir el agua acariciando mi piel en lugar de tan desagradables fluidos y semisólidos que hace poco habían protagonizado el que seguramente sería el más pegajoso y asqueroso momento de mi vida, y los posteriores momentos en los que no estaba, por lo que sabía, bajo amenaza de muerte pude pensar con más o menos tranquilidad mientras me paseaba por el lugar, movido por una ligera curiosidad hacia todo lo que no había visto del circo, así de cómo un poco de nerviosismo por estar en el lugar que estaba, el mismo que tanto tiempo había estado viendo a través de la pantalla del ordenador.
Todos los lugares que se me pasaban por la cabeza dirigirme, todos sacados de partidas y lecturas de las descripciones que lograba rememorar, ninguno se me hacía muy atractivo y en muchas ocasiones no estaban muy cerca de la costa a la que nos dirigiríamos.

En cierto momento más que preocuparme por dónde ir, empecé a pensar más bien en que era lo que quería en esos momentos, ¿irme de Noreth? si, me gustaría irme, volver a casa, pero aun no, antes me gustaría ver más o hacer algo en aquel mundo en que tantas veces me había imaginado a mis personajes vivir, además tampoco es que tuviese mucha idea de cómo salir de allí, un objetivo, algo que quisiera, si fuese un personaje se podría decir que la aspiración, ¿poder como el que tantos otros buscan? no, mis personajes eran lo bastante poderosos para defenderse solos y yo no tenía nadie de quien preocuparme para darle una escusa a ese deseo, más que de mí mismo, o quizás si…Salva había desaparecido junto con Illua quizás hubiesen acabado aquí o quizás la misma fuerza que me trajo también a otros, no lo sé, esa idea me dejo intranquilo, pero al menos ya tenía un objetivo, ahora quería saber si alguien más había llegado o estaba solo yo.

El caso, no puedo buscarlos porque si, es un mundo enorme y ni siquiera se si hay alguien más que no pertenezca a este mundo, podría ser una completa pérdida de tiempo, necesitaba ver a alguien que pudiese ayudarme, tras algún tiempo dándole vueltas a quien podría ser, di con la solución en alguien muy peculiar, pero al menos se exactamente donde podría encontrarlo.
Tras otro ligero paseo, encontré la tienda de aquel pequeño jefe del circo, tenía que convencerle de dirigirnos a cierta ciudad en particular, quizás hubiese suerte y fuese esa ciudad desde un principio, pero nunca se sabe.
Tras entrar y saludar, no tarde en exponerle mi necesidad de cambiar de destino, intentaría usar para ello mi propio personaje.
Busque por un gran mapa que tenia extendido sobre la mesa hasta poner mi dedo sobre la ciudad que buscaba poco después que como respuesta a mi pregunta me dijese que no pasaríamos por aquel lugar, pronto, empezó a intentar convencerlo de lo contrario.
-Esa criatura de antes, la que usted llama un cangrejo de tierra es solo una cría, sin embargo aquí, tengo un amigo que podría ayudarme a hacerle crecer, una vez plenamente desarrollado le puedo prometer que no tendrá un bicho más impresionante que poner en su arena por mucho que busque en el mundo, y tranquilo, es una ciudad grande, mientras mi amigo y yo nos encargamos del artrópodo podríais seguir con el espectáculo, no debería de haber problemas con eso, bueno, ¿que me dice?-
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Re: Noreth se Revela 2.0

Mensaje por Doctor Ivo Robotnik el Lun Abr 09, 2012 11:42 pm

El destino se asemeja al lanzamiento de una moneda
Puedes apostar tu vida a una de las posibilidades
Aun sabiendo que puedes perder esta
Pero la emoción esta en aquel peligro
Y como por el simple hecho de hacerlo
Existen mil posibilidades más.

Christian Chacana 10 de abril de 2012


Aquella fortaleza se desmoronaba lentamente, dejando a la vista las habitaciones desnudas, carentes de adornos y únicamente cubiertas por polvo y algas, lentamente aquel lugar desaparecía y como si fuera un ensueño, terminaría por ser borrado de la existencia … con cada palabra que el muchacho escribía, lentamente el lugar se consumía, siglos oculto a los ojos de los habitantes de Noreth, milenios a los ojos de los humanos, hasta que habían descubierto que sus palabras eran más que simples letras, si no que eran pasajes a otros mundo, donde ellos eran los dioses de sus propias historias, ¿Qué harías si el poder de un dios estuviera en tus manos? …¿Qué harías? … el poder se agotaba y con cada instante desaparecía mas y mas … pronto el chico quedaría solo, sentado en aquel trono, aun esperando a su dueño original, pero el seguiría escribiendo, aun la historia estaba inconclusa, aun faltaba mucho para que se completara … especialmente con aquellos que pensaban que podían manipular el mundo como ellos desearan.

Tan lejano como un sueño, tan cerca como las esperanzas, teñidos de bronce y carmesí, con el dolor palpitante en su carne y su memoria, el héroe descansaba, perdido en sus recuerdos, perdido en sus anhelos que se arremolinaban con cada nuevo respirar, no era un hombre, no era un niño, había dejado mucho en el mundo que lo vio nacer, ahora lo podía dar todo en aquella nueva tierra, podía dar su esfuerzo e ilusiones, podía dar su sangre y su vida, uno más que alimentaria un mundo de letras e imaginación, un chico … un simple chico … mientras su cuerpo descansaba, la vida seguía en aquel diminuto pueblo, una docena de casas se apilaban en un único camino, granjeros y mercaderes viajantes dejaban sus mercancías u par de horas, antes de seguir con su camino, un pueblo diminuto y alegre … o por lo menos aquello parecía, como todo lugar existen misterios, existen secretos que no salen de sus paredes y como simples campesinos, debían de ocultarlos muy bien, los niños jugaban, mientras las mujeres lavaban la ropa o cocinaban, los hombres trabajaban, ganándose el sustento con el sudor de su espalda, la anciana miraba el horizonte, preguntándose cuando acaecería nuevamente aquello … durante dos días la anciana mujer se dedico a cuidar al chico, cambiaba los vendajes, untando menjunjes de olores extraños y picosos en la carne abierta del chico, los gritos no paraban, ya que debía de permanecer la herida fresca para que no quedaran tantos daños, mientras eso sucedía, el joven humano entrenaba, sus heridas sanaban lentamente, y aun cuando el dolor existía debía de entrenar, un héroe en tierras perdidas , en vastas llanuras donde no sería el centro del mundo nunca más.

Al amanecer del tercer día, el chico fue despertado por la anciana, seria la ultima curación que le haría, que extraño uno pensaría, si hubiera estado en el mundo real, fácilmente esa herida habría demorado un mes en sanar, pero la anciana no era una enfermera o una médica, simplemente era una sabia, mientras quitaba los vendajes, la herida aun permanecía abierta, había dejado de sangrar y lentamente la piel cubría lo que se había perdido … lamentablemente, aun no existía magia que pudiera reparar el daño completo y aquel brazo quedaría con profundas secuelas, podría usarlo, pero jamás para luchar, la anciana le entrego un frasco con una sustancia amarillenta, con la consistencia de la grasa, con una sonrisa le hablo.

-Bueno muchachito… es lo máximo que puedo hacer, dolerá durante largo tiempo mas y quizás jamás pase el dolor, pero por suerte no perdiste el brazo ni moriste por la mordida, ese ungüento te ayudara a calmar el dolor, pero no abuses, si no se te acabara antes de una semana *mirando hacia la puerta* tu compañero está entrenando cerca del herrero, ambos al parecer se han hecho buenos amigos, trata de ir hacia ellos, salir de este lugar te hará bien –

Rubén se levanto de la cama, apoyándose de vez en cuando en alguna pared o en el marco de la puerta, cuando este salió de la casa, la anciana se sentó en su cama, suspirando unos instantes para mirar al techo, ahí, en la parte más oscura algo el observaba, como si fuera un simple punto, pero este se movió y se abrió, dejando ver un único ojo, mucho más grande que una cabeza, su iris contemplaba a la anciana mujer, mientras ella aguardaba tranquilamente, como si fuera una enorme serpiente, la cosa repto por el techo, descolgándose lentamente con sus tentáculos hasta quedar frente a la mujer, no era otro más que Shuma, aquella masa tentacular que contemplaba a la mujer, una voz casi mecánica surgió del engendro.

-¿Como encontrarse el chico?-

-Estará bien por ahora, no creo que le de muchos problemas la herida, aunque deberá de descansar, lo he mandado con el herrero como se me pidió, aunque aun temo que no encuentre la llave antes de que sea muy tarde-

-La llave… *hablando aquel engendro, mientras movía un tentáculo y de entre su bolso sacaba un pequeño trozo de metal atado con una cadena* la llave encontrarse a salvo, amo pedirme luchar con chico, pero yo no querer, por lo que tener que probarlo, si amo enterarse pedir a Shuma que arrancarse ojo nuevamente*en aquellos momentos se escucharon algunos pasos tras la puerta* Shuma estar vigilando…-

Un hombre entro a la habitación y comenzó a hablar sobre la anciana, sobre “aquel tema”, mientras Rubén habían llegado hasta la herrería, cuando un sonido extraño le llamo la atención, el chocar de dos metales, rápidamente giro por una esquina de la oscura edificación, hasta encontrarse en un pequeño jardín trasero, cerca de un árbol, Rembar luchaba contra un hombre entrado en años, con el cuerpo marcados en músculos, este hombre manejaba con maestría una enorme espada ancha, y aunque la espada pesaba varios kilos se podía ver como con una única mano la hacía bailar en el aire, para impactar contra el escudo del héroe o contra su espada, la cual era notoriamente más débil que ¡la de su oponente.

-Vamos chico… esto apenas es un calentamiento, ahora comienza lo bueno* en aquel momento el hombre tomo con ambas manos el espadón y dio un corte descendente contra Rembar, este solo intento bloquearlo con su espada, pero fue tal la fuerza que esta debió de bajar, mientras ambos filos se deslizaban y el espadón terminaba incrustado en el suelo, dejando una profunda grieta* Jajaja… por poco muchacho.-

---0---

Lejos desde ese punto, Mónica debía de enfrentarse a una Baby molesta, irritable y claramente furiosa por los acontecimientos recientes, no era extraño, una mujer se le había presentado , había hablo de ser su prima y después sobre que conocía su futuro, el cual no podía revelar, cosa extraña si nos ponemos a pensar, tener al alcance de la mano las respuestas para tantas preguntas … ¿quien no obligaría al sabía hablar?, de todas formas había nerviosismo, entre gritos y empujones Baby quería que Mónica abriera la puerta, aunque claro, no era la puerta adecuada, después de intentar unas veces en la cerradura se dieron cuenta, mientras eso sucedía, una puerta, al más alejada del pasillo se abría lentamente y un extraño ojo dorado contemplaba a ambas mujeres, dentro de la habitación Swarm caminaba de un lado a otro, no era alguien muy valiente y únicamente luchaba por necesidad o defenderse, aunque en esta oportunidad su misión eran ver a esas mujeres, el creador solamente le había dicho que las siguiera y que si necesitaba interferir lo hiciera, sobre la cama sus insectos parecían gozar del viento fresco, mientras una de las avispas revoloteaba cerca de la cabeza de Swarm, posándose en su hombro.

-Lo sé mi pequeña … el creador me dijo que debía de interferir si habían problemas … pero no puedo … no aun, es muy pronto, si me ven de seguro la mujer de la espada intentara matarme, y tampoco se me permite hacerles daños … *la avispa hizo zumbar sus alas* comprendo que no tenemos mucho tiempo, el amo esta solo ahí … si escribe algo mal puede que traiga a algún monstruo *mientras miraba por la ventana* … maldición no se qué hacer *un clack clack se escucho de las pinzas de su escorpión* es buena idea mi niño … deberé de intentarlo, pero espero que no terminen atacándome-

Mientras Swarm hablaba con sus “pequeños” Mónica y Baby habían logrado entrar a la habitación correspondiente, mientras eso pasaba, una de las avispas de el magos salió por la ventana y se dirigió hasta la de ambas mujeres, era tiempo de espiar y a la vez enterarse de sus planes, de cualquier manera Swarm debía de esperar no le quedaba otro remedio, aun así Baby comenzó a bombardear con preguntar a Mónica, y cuando esta trataba de esquivarla o decir que no podía o no sabía, Baby la zarandeaba por los hombros, cosa que a Mónica le desagradaba de sobremanera, de por si era como una tortura que le hacían, debía de buscar una forma de resolver eso o terminaría con los hombros destrozados.

---0---


Tanto el cazador como David habían llegado a el castillo del noble, claro que después de una efusiva bienvenida, algo de comer y la promesa de camas mullidas iba bien el viaje, incluso el hecho de que el cazador hubiera aceptado tan bien la situación de que aquel mocoso fuera su creador, de que trajera aquel dispositivo mágico que traía a los bardos a sus oídos, pero claro, quedaba el hecho de que con cada acto, alguien se molestaba muy lejos de ahí, en el palacio en ruinas el escritor miraba con molestia los actos del muchacho y también sus propios escritos, negando firmemente debió de tomar cartas en el asunto y presentar algo que no hubiera deseado.

Mientras David dormía, los guardias hacían su recorrido nocturno, el cazador permanecía alerta como era su costumbre, más las cosas darían un ligero giro en todo aquello, uno de los guardias escucho cierto movimiento entre los arbustos, mientras se dirigía hacia ellos, con la espada desenvainada, pico un par de veces o mejor dicho apuñalo el arbusto, para ahuyentar a lo que hubiera ahí, mas cual fue su sorpresa cuando algo se le arrojo encima, mordiendo con furia su cuello hasta que logro arrancar un trozo de carne, el guardia comenzaba a desangrarse, mientras contemplaba con sus últimos segundos como aquel hambriento cuerpo devoraba el bocado entre sus fauces, la alarma fue dada, cuando mas y mas muertos surgían desde los arbustos y el bosque cercano, muertos vivientes, la alarma resonó por todo el castillo, despertando tanto al muchacho como haciendo que el cazador tomara sus armas, los guardias comenzaban a luchar contra aquellos pútridos cadáveres surgidos de la nada, mas cuando le hacían alguna herida, cortaban su carne, una ola de moscas surgían desde las heridas, con frenesí asesino, intentando entrar a la boca o nariz del guardia, con la misión de asfixiarlo, ahora el chico y el cazador debían de salir de ahí, quizás las moscas fueran la señal que necesitaban, ya que los muertos comenzaban a rodear la edificación.

---0---

Salvador… Salvador… Salvador… ¿Qué hacer contigo? ¿Qué destino debería de darte? ¿Cómo poder truncar tus sueños por desesperación y miseria? … palabras que eran llevadas por el viento hasta la nada, una sonrisa surgió en los labios del muchacho, mientras una mueca de disgusto intentaba cambiarla, Dormammu había actuado impulsivamente, como solo él lo hacía, había cometido demasiadas idioteces, y el atacar a uno de los protagonistas de la obra había sido un desatino de proporciones monumentales, con desagrado tacho un par de líneas en el cuaderno, y como si fuera un castigo escribió “Y Dormammu sintió de pronto que el aire le faltaba …” en aquel preciso instante, Dormammu se llevo las manos al cuello tosiendo sonoramente, se asfixiaba lentamente, cayendo de rodillas, su creador tenia total control de lo que sucedía y sus actos tenían consecuencias para él, con una voz apenas perceptible hizo algo que jamás había hecho en su existencia.

-P-Per….don … cr…crea…creador … cof cof cof …-

El muchacho tacho nuevamente las palabras en su cuaderno, mientras Dormammu podía volver a respirar, con desesperación, mientras este miraba el suelo tosiendo, unas palabras fueron escritas por una mano invisible en este… Dormammu las leyó y con molestia las acepto, odiaba tener que obedecer a un baja casta, pero el tenia tanto poder como para hacer desaparecer a Dormammu de Noreth,

-Cumpliré lo que ordenas creador-

Mientras Dormammu caminaba por la orilla del riachuelo, incendiando todo a su paso, Salvador, Scart y Adeluna , trataban de descansar algo, y saber que había pasado en aquel pueblo, lamentablemente solo tendrían una hora, ya que las lenguas de fuego fueron más que notorias para los licanos, necesitaban un lugar adecuado donde ocultarse, aquellas casas arderían como la paja, y estarían sumergidos en un maldito infierno, pero aun quedaba una solución, las minas … quizás no lo mejor para ellos, pero lo único que podría salvarles de el pirómano demente,

---0---

Las cosas no pueden ir mejor o peor dependiendo la situación, el pequeño hombre escucho con atención las palabras de Vicente, analizando la situación, la oportunidad de que aquella criatura fuera más grande era prometedora, pero aun recordaba que al capturarla cinco de sus hombres habían muerto en sus fauces, no tenía la seguridad de que fuera menos difícil mantenerle controlada y menos con aquel muchacho que parecía tan confiado, demasiado para su gusto, si era verdad lo que decía, era peligroso dirigirse hacia esa ciudad, tampoco le era recomendable, ya que con el camino que seguían, llegarían a Dinas Cal en pocas semanas, lo que significaría que el dinero llovería en esa ciudad, ¿Por qué arriesgarlo todo por un simple muchachito que hablaba como si conociera todo el mundo?, el pequeño hombre saco su pipa, y llenándola de tabaco la encendió, dándole algunas caladas antes de tomar la palabra.

-No… esa es mi respuesta por ahora, en este momento nos dirigimos a la ciudad de Dinas Cal, esta siempre nos ha dado una gran ganancia, suficiente como para no tener la necesidad de trabajar durante seis meses, por lo que cambiar nuestro recorrido únicamente por las palabras de un muchacho lo encontraría un desvarió de un loco, por otro lado … no me interesa si aquella bestia se hace más o menos grande, únicamente es para dar el espectáculo y si sacrifique cinco hombres para capturarla, no creo sacrificar el doble únicamente por hacerla mas grande, por lo que nuestro rumbo se mantiene hasta ahora, te aconsejo descansar, ya que mañana tendrás que trabajar desmontando las carpas-

Aun cuando reclamara el hombrecillo había tomado su decisión, Vicente debería de buscar alguna otra solución para que su plan funcionara, mas en esos momentos debía de seguir el consejo, ya que al amanecer habría demasiado trabajo.



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Re: Noreth se Revela 2.0

Mensaje por Rembar el Miér Abr 11, 2012 12:24 am

¿Por qué miraba al techo? ¿Por qué cuando me fui la anciana se sentó en la cama y miraba al techo? Bueno, daba igual, lo que necesito saber ahora es ¿Que hace Rembar combatiendo con ese tipo musculoso?

El hombre cogió su espada con las dos manos golpeando e impactando con el escudo de Rembar que salió volando. Ahora Rembar debería combatir con su espada a una mano, sin su querido escudo. Se lanzó al hombre, pero este con su fuera con la espada le golpeó empujándolo y derribándolo al suelo.

-Jake Mate- Dijo el hombre rozando su espada en el cuello de mi creación- No se te da mal, pero deberías mejorar mucho mas- Le dijo mientras le dio la mano para ayudarlo a levantarse.
Rembar le devolvió el gesto y se levantó.

-Quiero otro duelo- Insistió Rembar
-Como quieres joven- Respondió el hombre.

Se armaron nuevamente los dos:
-Rubén, da tu la señal- Me pidió Rembar al ver que ya estaba allí viendo su duelo y lanzándome otra de sus sonrisas. Si el dinero fueran sonrisas, Rembar sería el hombre más rico de Noreth, la Tierra, y cualquier mundo.

-Preparados...- Empecé para dar la señal- Listos... ¡Ya!- Di la señal.

El hombre nuevamente volvió a derribar el escudo de Rembar, pero el se percató y lo recogió rápidamente.

Una tras otra vez el hombre iba derribando su escudo, pero Rembar lo iba recogiendo seguidamente.

-¡Rembar! ¡No bloquees!- Le dije aconsejándole
-Pe... Pero... ¿entonces como voy a derrotarle?
-¡He estado observando sus movimientos, una y otra vez, el espera a que bloquees, no alarga suficientemente su espada para lograr a golpearte, si no bloqueas, no te derribará el escudo, y en su tiempo de recuperación podrás aprovechar para atacar!- Le dije ayudándole.
Hasta el momento, puesto que yo no era el combatiente, estuve fijándome en las tácticas de ambos para así deducir algún combo para ganar.

Nuevamente el hombre atacó, pero esa ve Rembar no bloqueó tal y como le dije. Se echo atrás de un salto, mientras yo recordaba ese gesto, era uno de sus ataques más poderosos, el Golpe Aéreo.
Cuando el hombre finalizó su ataqué, Rembar aprovecho para usar el suyo en su tiempo de recuperación. Saltó enfrente suyo, cara a su rival, alzando su espada arriba y haciendo un gesto de arriba a abajo en el aire para golpearle.

-Jake mate- Se quedo Rembar sonriendo dejando su espada rozando su hombro.
-Muy buen combate- Dijo el hombre.
-Gracias.
-Me encanta como combates Rembar- Le dije emocionado tras ver el combate.
-Gracias a ti también, veo que tienes muy buena vista para fijarte en los movimientos, combos y tácticas. de los combatientes.
-Si- Le lancé yo ahora una sonrisa- Por cierto ¿quien es este hombre?
-No te preocupes es el herrero, hemos estado luchando para entrenarme- Respondió Rembar
-Jajaja, muy buen combate Rembar, y tu... te llamabas Rubén, ¿verdad?- Preguntó el herrero
-Sí... ¿Como lo sabes?- Respondí inquietante.
-Aparte de por qué he oído a Rembar llamándote por tu nombre, también me ha estado hablando estos días sobre ti.
-Bueno, gracias por todo herrero- Le dijo.
-Espera chaval, ¿no crees que tu amigo anda un poco suelto de armadura?- Preguntó el herrero deteniendo a Rembar.
-Sí... la verdad es que sí...- Respondió Rembar- ¿Cuanto pides por una armadura de cuero?
-Nada, le regalaré a este chico lo que necesite, pero solo por esta vez, necesito ganarme la vida.

Fuimos al edificio del herrero, donde tenía todas sus armas armaduras, cascos, hombreras, etc... al público.

-Bueno, como pediste, aquí tengo una pequeña armadura de cuero ajustada a su tamaño más o menos, esta bastante desgastada, pero le servirá para protegerse más que antes por supuesto-Nos dijo el herrero mientras me daba la armadura- Ponte la armadura - Me la poni, y perfecto, estaba a mi medida, y era muy ligera- En cuanto a un arma, no tengo mucha cosa, pero por el momento sería mejor que hiciera algunos ejercicios de recuperación para el hombro o no podrá coger el cuchillo. Tengo aquí una pequeñas pesas, de esas para coger con una mano, puedes usarlas siempre que quieras, mejor dicho, te las regalo. Para empezar te pondré 25 gramos en cada lado, un total de 50, creo que para empezar te ira bien- Me dijo entregándome las pesas
-Muchas gracias por todo- Le respondí cogiéndolas y empezando a mover un poco el brazo de arriba abajo, sin forzar mucho.

Nos fuimos de la herrería y Rembar me dijo:
-Voy a estar haciendo recados mios, aprovecha para visitar un poco el pueblo- Me dijo Rembar lanzándome otra de sus famosas sonrisas y largándose.

Iba paseando por el pueblo, al mismo tiempo que usaba las pesas, miraba en las puertas de las casas en específico, puesto que tenían una marca un tanto extraña.
-Perdone- Dije a un hombre que salía de su casa y que era una de las que tenía la marca- ¿Que es o que significa esa marca que tiene en la puerta?
-Na... ¡Nada!- Respondió largándose corriendo.

Seguidamente continué paseando, al mismo tiempo que me preguntaba que significaban las marcas. Pero de un momento a otro dejé de hacerles caso y me concentré un una chica que estaba practicando magia un poco a la afueras del pueblo, no muy lejos, junto a un árbol talado y usando los troncos de prueba.
En un abrir y cerrar de ojos vi que la chica hizo una esfera de fuego que lanzó contra uno de los troncos y lo desintegró.
Mmm... la magia podría servirme para defenderme, puesto que con el hombro tal y como lo llevo, no puedo forzarlo en ninguna arma. Pero normalmente los magos, nacían ya con capacidades mágicas que más tarde iban entrenando.
Tal vez pudiera aprender algo de magia, aunque fuera solo esa esfera de fuego o algo para defenderme. Seguidamente sin pensármelo una vez más, me dirigí hacía la chica.

-Hola...- Saludé
-Hola, ¿que quieres?- me preguntó
-Veo que sabes utilizar muy bien la magia.
-No, no creas... Soy un poco novata en esto, pero si, se hacer unos cuantos hechizos y conjuros.
-Po... Podri... ¿Podrías enseñarme a usar la magia?- Pregunté bastante nervioso de su respuesta.

La chica me miró como diciendo ``¿Por que me pregunta eso exactamente a mí?´´, entonces nos callamos los dos mirándonos fijamente el uno al otro.
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Re: Noreth se Revela 2.0

Mensaje por Franz Krieger el Vie Abr 13, 2012 4:01 pm

Aquel sueño estaba siendo bastante reparador, personalmente, y si mal no recuerdo era simplemente el sueño de mí mismo en mi hogar, lejos de toda aventura posible. Yo no estaba hecho para esto, era un chaval corriente, con mis cosas corrientes. Tenía el pelo largo, me lo quería dejar hasta las rodillas aunque últimamente me molestase bastante con todo el viento y tal. Me gustaban las chicas de mi clase, no pensaba en otra cosa. Creía que estaba enamorado, más sólo era un chaval corriente que había sido rechazado, renegado y exiliado en mi casa. En Noreth. Ahora, si las cosas no mejorasen estaría literalmente desterrado en Noreth, condenado a morir o quién sabe qué me podría pasar a mí, un chaval normal en un mundo tan hostil. Estas cosas no se aprendían en clase, como mucho en Historia y Lengua, algo en Educación Física, pero yo era un sabio, me gustaba la historia, no correr ni luchar, ni saltar, ni nadar.
Madre del amor hermoso, yo no era Jack, eramos totalmente distintos, yo era algo más parecido a Eddie, egoísta, egócentrico, pirado. ¡Quería irme de allí antes de que pasase algo!
Por qué, joder, ahora mismo me picaba una araña mutante medieval y a lo mejor me moría de lepra, y yo que sabía de como era la vida medieval, ¿Tendría que pagar un feudo?

No pude dormir mucho más, me desperté y me levanté de la alcoba. Dí vueltas en circulos por alrededor de un cuarto de hora, arrastré mi mano por las rugosas paredes de roca. Todo era tan real, no podía ser un sueño. Estaba jodido, más que en esas situaciones en las que al día siguiente tenías exámen de algo díficil y no habías estudiado. Me sentía muy mal, con un nudo en el estómago, era como si estuviese fallando a alguien, como si fuese mi culpa que estuviera ahí.
Tenía muchas fobias, no me atrevía a cruzar un castillo de noche, había visto demasiadas películas como para hacerlo. Más, las puertas estaban abiertas y Jack estaba sólo a unos metros de él, no tenía que tener miedo, era un maldito Héroe de mil batallas, joder, si era nivel 2, todo un logro para mí.
A lo mejor debía ir a hablar con él, pedirle perdón por algo, por joderle toda su vida. A lo mejor... Los gritos se empezaron a oír por todo el castillo, una alarma sonó, una especie de campana.
Busqué efusivamente mi armadura de cuero, poco tardé en encontrarla y ponermela rápidamente, no tendría que habermela quitado, pero yo qué iba a saber. Básicamente, no sabía nada de lo que estaba pasando, era la primera vez que vivía una situación así.
Cerré los ojos, intenté una vez más recobrar la concentración y evadir aquella pesadilla, volver a mi casa, a mi sillón, donde todo estaba otra vez en calma.
No pasó nada, Jack apareció corriendo en la puerta de la habitación, golpeó la puerta dos veces y silbó, llamandome la atención.

- Venga, coge tus cosas. Ah, y ten esto, no sé ni como utilizarlo. - Instó, lanzandome el mp3 por el aire, intenté cogerlo al vuelo, pero se me cayó al suelo. Renegé, me agaché y lo cogí. Lo guardé en el bolsillo de mi pantalón y luego empuñé el puñal que había escondido debajo de la almohada, era el único arma que tenía. - Ten esto también, al fin y al cabo eres mi pequeño Robin y he de tratarte bien - Hablaba el cazador, con una sonrisa de oreja a oreja mientras se sacaba dos cuchillos de las musleras y me los dejaba a mano.
No sabía ni donde poner tantas armas, así que hice un hueco en las cintas de la pechera de cuero y ahí, enganché los puñales que me había dado Jack. Con el cuchillo que me había dado el caudillo de la aldea de ayer, seguí a Jack a través de los oscuros pasillos del castillo. Me dijo que me agarrase a su cintura para no perderme, el tenía buena visión en la oscuridad, yo le había otorgado esa habilidad, bien lo sabía casi tanto o más que él.

- Esta no es nuestra batalla, debemos irnos de aquí. Espero que hayas dormido bien, hasta que no matemos a la mosca no volverás a dormir o probar bocado. - No bromeaba el maldito caza-vampiros. Desgraciadamente, lo sabía.
- ¿No vamos a ayudar a defender el castillo? - Pregunté, algo confuso. Más bien sabía que si no había dinero o vínculos emotivos de por medio, poco le importaba a Jack esta carnicería. Era un hombre que miraba por él y los suyos, no debí haber preguntado. Y no recibí una respuesta.

Así como bajabamos por escaleras, dando un rodeo, buscando una salida de detrás que según Jack; "Debería estar cerca". Obviamente, casi nos pasamos así unos diez minutos corriendo en círculos, mientras los gritos y disparos de arcabuces poco a poco, se acallaban en el exterior. Eso podía significar dos cosas, o que iban ganando o perdiendo, y cuando se trataba de zombies siempre se trataba de perder.
La verdad, es que Noreth se lo montaba bastante bien, en el mundo "real" una mínima infección de vampiros, licántropos o zombies acababa con todo el mundo en menos de una película, aquí, en Noreth, tenían todo eso, dragones y magia y bah, seguían vivitos y coleando, ¿Explicación?, No había lógica en esto o en las películas, y dado que nunca había vivido una película, ganaba Noreth, ergo, los zombies nunca dominarían el mundo pero sí ganarían la batalla del castillo de la colina.

- Me da que sólo hay una salida. La entrada - Inquirió Jack, algo estúpido, hasta él sabía que se habían perdido y seguro que había cientos de salidas para este castillo. Pero en fin, tampoco había ganas de buscarlas.

Y así corrimos hasta el hall principal, donde las puertas habían sido selladas con muebles y había unos cuatro hombres armados con arcabuces y dagas, eran armas muy básicas e inútiles contra los no-muertos. Bueno, eso daba igual, el que importaba era Jack, que cuando ya estabamos ahí y los zombies aporreaban las puertas, se puso a mi altura y me dio un cursillo rápido de como recargar arma.
- Esto haremos: Dispararé una pistola, te la daré y tu la recargarás. Así sucesivamente hasta que nosotros muramos o esos podridos mueran. - Habló muy seriamente. - Es broma, chaval, cuando nos veamos superados nos replegamos hasta una posición más segura. Las cocinas están bien. - Soltó una carcajada y me aporreó el hombro de un manotazo, maldito paleto. Un guardia nos miró efusivamente, "Este no es momento para bromas" Jack y yo le ignoramos sonrientes, aquel cabrón tenía ciertos toques de mi personalidad. Me encantaba.

- Allá vamos. ¿Está todo claro? Entonces demosle más cancha a este jamelgo - Habló él. Y entonces, caí en la cuenta ¡Eso era de Malditos Bastardos! Qué cosas más raras, él nunca había visto esa película y de seguro esas frases no se aprendían en las escuelas públicas de Noreth.

El primer brazo de un podrido atravesó las puertas de madera, seguido de otros tantos. Las puertas cayeron y poco tardaron los zombies en apartar los muebles de su camino. Los guardias lanzaron la primera ráfaga de disparos. Sólos dos muertos cayeron rendidos. Jack disparó su pistola, otro más murió, luego, me cedió la pistola. Vale, ahora debía recargarla rápidamente. Meter pólvora, meter bala, amartillar, dar a Jack. Meter pólvora en la pistola, meter perdigón y amartillar, dar a Jack.
No sé cuantas veces se disparó aquella noche, el caso es que lo hicimos bien. Los guardias estaban asustados, pero recargaban rápido y Jack se encargaba de quitarles de encima a los zombies que se les acercaban, tenía una cadencia de disparo de 1 cada 4 o tres segundos, era bastante rápido teniendo en cuenta de que eran pistolas de mecha.
Con cada bala que atravesaba a un cadáver, cientos de moscas salían de su cadáver y revoloteaban en busca de los vivos para succionarles la vida. Para repeler esto, un guardia corrió y puso una gran fila de antorchas delante de la hilera de tiradores, impidiendo que las moscas, en su gran mayoría atravesasen el campo de fuego.
Cuando hizo esto, el soldado volvió al combate. Un combate bastante encarnizado, fue una masacre de muertos. Una aútentica carniceria.
El combate fue corto, no duró más de media hora.
Primero, se les acabó la munición a tres guardias que se replegaron con armas de cuerpo a cuerpo detrás de Jack y del otro guardia, que se había plantado al lado del cazador de vampiros.
En total, murieron unos treinta o cuarenta muertos, lo peor fue el aroma de pólvora y a podrido que inundaba el ambiente. Era demasiado vomitivo como para describirlo, en serio, Fear Factor se hacía a las chicas en comparación con esto.

Cuando parecía que ya no entraban más, dos guardias fueron a la armería rápidamente. En menos de tres minutos volvieron cargados por dos sacos llenos de perdigones, los tiraron al suelo y dejaron que Jack se abasteciera. Todos le agarraron la mano y se la besaron, le daban gracias por salvarles. Repetidas veces.
Así que así se sentía un héroe de verdad, querido. Querido entre inmundicia y muerte. Y eso pensé, pensé en como daban las gracias a Jack habiendo muerto en aquella noche, la mayoría de guardias del castillo, su Lord estaba desaparecido y acababa de haber una masacre.
Una lágrima recorrió mi mejilla, cosa que escondí y limpié rapidamente.
Jack se percató y me golpeó en el hombro, animandome. - Vamos, es nuestro trabajo no hay de qué - Bromeó Jack, refiriendose como a un "Nuestro" en plural.

- ¿Sabeís algo de vuestro señor? - Pregunté, ya que la batalla había cesado y aquel tipo aún no hacía acto de presencia. Lo más seguro es que hubiese muerto, pero ... ¿Cómo?
Se encogieron de hombros, no supieron responder. Y entonces un gruñido se oyó en la oscuridad del pasillo que tenían detrás de ellos, poco a poco se fue aclarando el cadáver andante del Lord.
Jack alzó su pistola y apretó el gatillo.

BANG!!!

Ah, dulce aroma de pólvora.
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Re: Noreth se Revela 2.0

Mensaje por Anomalocaris el Dom Abr 15, 2012 9:24 pm

Me pase el resto del día pensando, intentando imaginar como podía llamar la atención de quien quería, no me llevarían tan pronto como quería, tendría que acelerar las cosas todo lo posible, asique me pase el día pensando en cómo llamar la atención del jefe de la ciudad a la que quería ir, mirando el bello paisaje, di vueltas sin parar a lo que sabía que le interesaba a mi objetivo y como atraerlo.
Finalmente, llegue a la conclusión de que necesitaba algo grande, interesante, de las clásicas cosas que dan mucho que hablar y son recordadas durante algún tiempo, algo lo bastante extraño, fuera de lo normal o impresionante para llamar su atención.

Estaba en un circo, quizás, quise pensar, si la actuación cuando llegásemos aquella ciudad era lo bastante grande, quizás los llamasen de la otra ciudad y entonces no se podrían negar…bueno, podrían hacerlo, pero por lo que se, con un poco de suerte, bueno, con un montón de suerte, el resultado sería el mismo la diferencia radicaría en cómo llegar a mi objetivo, así que el método más fácil de llamar la atención seria montar un espectáculo fuera de lo común, bueno, también estaba la clásica opción de volarlo todo por los aires, más bestia imposible, el problema con eso es que como no me saliese bien y me pillasen, bueno…referiría evitar esas consecuencias, o las de creer mal que sería de una u otra potencia y acabar por los aires y en llamas también, además del problema de donde conseguir materiales o aprender cómo montarlos, mejor simplemente preocuparme por el próximo espectáculo.

Lo siguiente que tuve que pensar fue en cómo montar un buen espectáculo, esto fue menos complicado que buscar la forma de llamar la atención, después de todo casi lo único que podía hacer y de lo que sabía lo suficiente como para no fastidiarla era de mi “pequeño” personaje, ese enorme artrópodo, debería de tratar de aprovecharme de su fuerza para montar algo divertido.
Cuando pude me dirigí hacia las jaulas y recintos donde se guardaban hasta el momento de su exhibición las diferentes criaturas, pensé que quizás podría usar algunas de ellas o sus habilidades para hacer más impresionante la próxima actuación, claro, si Anomalocaris no se aburría ya de estar en aquel enorme tanque de agua y decidía largarse de allí, momento en que no sabría si tratar de retenerlo o irse con él, o fingir que lo retenía para irse sin verse en un aprieto más tarde si nos e lograba escapar.

Unas pocas de las criaturas allí atrapadas sí que me sonaban, los cicatrices por ejemplo, algunos otros, simplemente me dieron ganas de haberme estudiado a fondo el bestiario de Noreth antes de llegar allí, por lo que pude oír y preguntar, ahí había cicatrices, también conocidos como hypnocatrices si mal no recordaba, además de un par de rocosos, bestias acorazadas y vegetarianas, que me recordaban vagamente a un anquilosaurio con la cabeza muy grande, unas enormes hormigas llamadas formians, algún bugbear, entre otros seres menos estrafalarios o más comunes, perros, caballos, etc, la mayoría no sabía cómo podría usar sus habilidades para la próxima función, de todos, pero concretamente del ser de aquellos que más me acordaba como eran, los cicatrices, podría ir sacando ya algo que podría ser útil.

Siempre existía la posibilidad de que el pequeño se descontrolase, que quisiera matar al publico o a mí mismo, cosa que por una parte podía hacer que el asunto fuese más interesante y acabasen por enterarse de aquello los oídos oportunos, pero al mismo tiempo, sería más sencillo que la pista no se llenara de la sangre no adecuada, si enloquecía necesitaba un método de tranquilizarlo con rapidez, antes de que pasen cosas de las que arrepentirse, y ahí era donde entraba el cocatrice, si recordaba un poco bien esas bestias, poseían una toxina verdaderamente eficaz, capaz de dormir con facilidad acaso cualquiera, y mi artrópodo no era una de aquellas escasas excepciones, si pudiese conseguir un poco podría prevenir accidentes, pero por como actuó aquel bicho cuando me acerque, gruñendo y tensándose, envistiendo después contra los barrotes de la jaula y pasando sus garras y pico entre los estrechos huecos entre ellos, tratando de destrozarme, menuda criatura más agresiva, sin embargo en esas garras que amenazaban con desgarrarme, había algo que me podía resultar de mucha utilidad en un futuro, solo tenía que buscar la forma de extraerlo, quizás con un mecanismo similar al usado con serpientes…
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Re: Noreth se Revela 2.0

Mensaje por Scart el Mar Abr 17, 2012 7:05 pm

-Si, si... Jum... En fin. ¿Alguien sabe que hacer ahora?-Preguntó cambiando radicalmente de tema la licana.

-Pues siendo sinceros... Yo no tengo la más remota idea. Por mi parte considero que es una buena opción el irnos... Todos... De aquí. Alejarnos cuanto podamos. No creo que ese tipo sea capaz de encontrarnos si salimos del bosque. ¿En que dirección podríamos haber ido? Tendría que buscarnos por todo el mundo para hallarnos. Y... Bueno, Adel, sabes que lo de ocultarnos se nos da bien... Pero el mayor problema es que no sabemos donde está ese tipo, ni la distancia exacta que nos separa de la salida de este bosque. Bien podríamos estar a unos minutos como a días. Y en el tiempo que buscamos la forma de marcharnos ese tipo podría encontrarnos. Y en el bosque tenemos una ventaja inexistente. Algo que sin embargo, en este lugar poseemos. Él tampoco creo que sepa donde estamos. Y este pueblo nos proporciona una pequeña ventaja táctica... Pero lo que más me preocupa es si estamos preparados...-Dijo mirando disimuladamente mi brazo herido.

-Por mi no os preocupéis tanto, se cuidarme. Y no es para tanto.-Contesté quitándole hierro al asunto.

-No digas eso... Créeme, se por experiencia que una pequeña herida puede agravarse mucho y convertirse después en una carga... Por culpa de no haber tenido cuidado de mi mismo puse en grave peligro a alguien importante para mi...-Respondió tajante, aunque en su mirada se pudo apreciar un toque de tristeza...

Esa mirada... La conocía... Era la misma con la que le imaginaba cuando pensaba en Adesa. Sin duda aún no la había olvidado... ¿De que incidente hablaba? Solo me costó un poco pensar para recordarlo. Al fin y al cabo solo habían tenido juntos una partida... Aunque fue bastante larga. Y en ella se narró todo el tiempo que estuvieron juntos, que no fue precisamente poco.
Seguramente se refiriese al episodio del médico. Cuando él, debido a un serio resfriado que casi le cuesta su propia vida (Pues recordemos, hablando de un mundo bastante medieval donde la medicina no está tan avanzada, y teniendo de protagonista a un joven y viajero ladrón, no podía acceder a curas demasiado buenas) un tiempo que pasó en cama sin poder moverse mientras el médico que se suponía que iba a curar a la joven se dedicaba a intentar experimentar con ella... En múltiples aspectos.
Aquello me hizo un hueco en el corazón. Ya me conmovía el hecho de imaginarlo, pero el tenerlo presente era bastante fuerte... Y preferí obedecerle. Sabía que no permitiría que nadie que le importase mínimamente sufriese daños si él podía evitarlo. Había cambiado mucho a lo largo de sus aventuras... De ser un niño ladrón al que solo le importaba tener dinero. A un joven licántropo que intentaba dejar el robo como una última opción, recurriendo a recursos más naturales. Alguien a quien el dinero cada vez le importaba menos, y que solo quería descansar con Adeluna y su cachorro... Antes siendo indiferente a los demás... Y ahora... Tras sus encuentros con múltiples personajes... Roxanne... Adesa... Kurato... Johan... Veluzi (Al menos en sueños, otra faceta que también marcó su vida) Adeluna... Verin... Adrastea...
Gente que le había mostrado la vida desde otro punto de vista... Ahora se había convertido en algo totalmente diferente. Alguien que se preocupaba por los demás, y por mostrarle a la gente lo mismo que le habían mostrado a él. Quería devolver el favor al mundo.

-Está bien... Pero eso no resuelve nada... ¿Que haremos?-Contesté finalmente.

-Pues... Esperemos. Improvisar de vez en cuando nunca viene mal.-Respondió torciendo su rostro en una sonrisa, ocultando claramente los sentimientos y recuerdos que a él también le habían regresado a la cabeza.

-¿Esperar? ¿Y que haremos mientras "Esperamos"? Yo me aburro ya...-Dijo rápidamente la ladrona mientras se colocaba el pelo con un rostro de impaciencia que me hizo sonreír.

-Se me ocurren muchas cosas. Aunque de muchas no es el momento... ¿Que os parece terminar la comida que empezamos antes de que convirtiesen el campamento en carbón? No es mucho, pero...

-¡Mía!-interrumpió Adeluna cogiendo la bolsa donde el joven había guardado la comida que habíamos encontrado.

Durante varios minutos, no se exactamente cuanto dado que no poseía reloj... Me había dejado mi preciado reloj de titanio (Me encantaba ese reloj) en casa cuando había salido con Illua.
Fue tras ese tiempo, cuando el cielo comenzaba a enrojecerse por el anochecer que estaba por llegar, cuando me miré la diestra en un acto reflejo por mirar la hora... Y recordé lo que había pasado en mi mundo. ¿Reloj?
Rápidamente contemplé la muñeca de mi otra mano, para ver si tal y como me temía...
Efectivamente. Allí continuaba. El Brazalete De Cronos de Illua... Se lo había quitado cuando "Murió" para comprobar ese hecho. Y al parecer lo había conservado. Eso significaba que... Sonreí a mis adentros. No estaba seguro de si funcionaría. Ni de si funcionaría del todo o con sus efectos correctos. Pero quizás... Y solo quizás... Pudiese usar el poder oculto que albergaba. Si era así... Terriblemente poseía una ventaja considerable.
Varias ideas cruzaron mi cabeza... ¿Como enfrentarme a Dormammu? Era un mago. Y no debil, a pesar de ser un nivel uno... Me pregunté si Illua me recordaría... Y si estaría allí. Si era así, solo debería ir a la base de Khamja en Loc Lac, allí la encontraría y podría pedirle ayuda. ¿Que mejor para cazar a un mago, que una mercenaria especializada en acabar con magos que, si bien recordaba, poseía el mayor nivel de los personajes de Noreth? Podía que esa ventaja no supusiese demasiado ahora. Pero... Si de algo estaba seguro era de que no era débil... Nada débil... Era una posibilidad. Pero en caso de que por cualquier razón no pudiese ser así... ¿A quien acudir? Zan era un silfo de agua, y encontrarle era tan facil como preguntar por él en las ciudades. Sin embargo, su potencial ofensivo era muy bajo, y posiblemente huyese del pirómano...

Lerriuqs podría ayudar bastante con su magia de invocación. Y Bartz darle quebraderos de cabeza impresionantes a la cerilla... aunque ambos eran difíciles de encontrar. Cleyro era impresionante en combate, y parecía ser capaz de poner en Jaque a Bastian y sus estrategias, no podía olvidar las veces que habíamos hablado de combatir con nuestros personajes solo por mejorar, divertirnos, y ver los puntos fuertes y débiles de estos. Y Cleyro e Illua habían sido los que eran capaces de poner en serios problemas todas sus estrategias. Illua por su cantidad impresionante de recursos que le facilitaba los combates. Y Cleyro por su capacidad táctica y su peculiar y efectiva forma de combatir.
Sin embargo, probablemente él se encontrase aún en las Nubes. Lo cual dificultaba el encontrarnos con él.
Los demás... O bien no serían demasiado efectivos o encontrarlos, o tan siquiera lograr que nos ayudasen era imposible.
Hundido en mis pensamientos, no me percaté de las lenguas de fuego que al otro lado del río empezaban a formarse, cobrando un tamaño a tener en cuenta. Y fue cuando la voz del chico me sacó de mis pensamientos cuando mis ojos vieron en las aguas el resplandor rojizo de las flamas.
Apenas tuvimos tiempo de pensar. Pero no había mucha más opción. Las casas de madera eran como leños en una hoguera. Y permanecer allí era un suicidio. No creíamos que nos hubiese encontrado. Pero posiblemente andase cerca, y si se le ocurría mirar en el pueblo, mientras el anillo de fuego nos aislaba. No habría forma ni de defenderse. Podríamos haber seguido por el río. Pero era arriesgado acercarnos a la orilla. Nos podría haber visto, o seguirnos el rastro. En esa situación... Lo único que podíamos hacer era adentrarnos en el único lugar a prueba de llamas que podíamos encontrar cerca... Las Cuevas...

No me terminaba de gustar la idea. Pues no paraba de aparecer en mi mente la típica imagen de película en la que el protagonista corre por un túnel perseguido por una enorme llamarada, y en la que sale en el último momento. Pero a diferencia del cine, donde eso siempre sale bien. En nuestro caso las llamas nos convertía en asados andantes. Pero supuse que hasta que decidiese investigar el poblado, hasta que prendiese fuego a todo y no nos encontrase, y hasta que se le ocurriese entrar en la cueva, habría pasado el tiempo suficiente para alejarnos mucho. Aun entrando, debería encontrarnos en aquel lugar. Y con tanto espacio de por medio. La posibilidad de huida aumentaba drasticamente. Ahora el único problema que teníamos era... Que no había mapa. Y no sabíamos que podíamos encontrarnos allí dentro. Perfectamente podríamos haber entrado, que se bifurcase en treinta caminos sin salida. Que todo estuviese conectado y se tratase de un enorme laberinto. Que tras varios caminos y bifurcaciones acabasen en algún lejano lugar, que bien podía ser bueno, o malo. Entre otras muchas opciones...
Pero al adentrarnos en la mina, lo único que encontramos fueron raíles. Los típicos raíles. Junto a una vagoneta volcada. Una normal, no como las de Nos. Era obvio, estábamos en Sílvide, y esa maquinaria era peculiaridad de Nos. Aunque no nos habría ido mal tenerlos... Sería un método de transporte rápido. Y posiblemente si nos llevábamos todos los vagones Dormammu no podría seguirnos. Pero bueno. Había que andar.

A parte de lo ya mencionado, solo habían vigas de madera que sustentaban sobre ellas el peso de la montaña en la cual se internaba la mina. Eso y negrura... El fondo era negro como la boca de un lobo. Y ver... Bueno. A Scart y Adeluna posiblemente no les costase demasiado. Sus ojos, si bien no veían colores. Si que veían en la oscuridad. Ventajas de la vista nictálope lupina. Pero yo vería menos que un ciego. Y con esa comprensión, el joven tomó una antorcha bella y afortunadamente colocada en una de las paredes, prendiéndola con una de sus dagas arrojadizas y una piedra, posiblemente un pedernal.
Su luz alumbró el interior de la cueva, y comenzamos a avanzar, hasta que la luz de la antorcha se perdió en la oscuridad del pasillo...
Roca, roca... Me recordaba al Minecraft... Cuando entraba a una mina y estaba todo oscuro, teniendo que iluminar con antorchas.
El problema de pensar así era que no podía evitar pensar que en algún momento algún arquero, un zombie... O un Creeper con ganas de tocar las pelotas aparecería de la nada para matarnos sin piedad...
Solamente esperaba que ninguna de las cosas de ese juego apareciesen. Si ya jodían hasta detrás de una pantalla... En primera persona podrían resultar terriblemente molestos...
Aunque otras cosas también me preocupaban. Como el hecho de por que la gente lo habían abandonado... Temía que hubiesen encontrado una bolsa de gas venenoso en la mina y por tanto la hubiese abandonado, y nosotros estúpidos, nos adentrásemos en ella...
O tal vez, y siendo del todo pesimistas, habían huido de una colonia de monstruos del Minecraft que anidaban en esa cueva...





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Re: Noreth se Revela 2.0

Mensaje por Baby Doll el Jue Abr 19, 2012 4:36 am

-El destino no dejara de ser, y el camino que he de tomar ya estaba preestablecido.
Nada niega que lo que pasa así ha sido dicho,
entonces al lanzar la moneda independientemente de su final…
se debe estar preparado para su resultado.
Ahí es cuando existe aquella emoción,
puesto que aunque sabes que todo ya ha sido anotado,
lo desconoces y por ende…
tus posibilidades son infinitas…
hasta que conozcas tu propio futuro. –
Ixtaleth.



Si… me gustaría considerarme diosa… me gustaría pensar que tengo todo bajo control en este extraño mundo. Pero no…

-¡Vuelves a zarandearme así y te juro que!- grite exasperada, logando abrir aquella puerta. Comenzaba a pensar que fue mala idea decirle media verdad a Diana. Creo que habría sido mejor contar mentiras… pero no. ¡Tenia que ser honesta! Baby me miro evidentemente irritada, apretando mi hombro derecho – ¡Entonces dime donde lo voy a encontrar!- era todo. Baby y yo compartíamos el mismo mal genio, salvo que ella era explosiva cada vez que se abrumaba y yo lograba calmarme un poco. Pero hasta aquí, no iba a tolerarla mas, así muriera ahí mismo. (si, ambas cuando nos irritamos terminamos haciendo estupideces)

-Si vuelves a tocarme un puto hombro o brazo, juro que voy a tomar a ese conejo tuyo y te lo voy a poner en el…- Diana me miro algo asombrada. Desde que llegué, me mostré amable y tímida, pero ahora era cuando me “ponía los pantalones” y hablaba. – ¡Así que deja de preguntarme tanto de una jodida vez!- Diana saco su espada. Vale, me acojone un poco, pero aun así… ¡odio que me pasen por encima como si fuera alfombra! -¿quieres saber cosas de tu vida y misión? Vale. Pero te callas y me escuchas, dejas de gritarme y exigirme respuestas como si fuera un puto libro. Estoy aquí tan confundida como tu porque no tenia que haber venido… -suspire, el enojo me duraba muy poco, al igual que ella. -¿crees que me encantaría salir de la comodidad de mi casa para meterme en un jodido mundo en el que, en cuanto desperté quisieron violarme, matarme, ensartarme una espada, asfixiarme y de paso machacarme como si fuera tortilla de patata? No es la idea que tenia de vacaciones precisamente… así que… de nuevo te digo por última jodida vez. ¡DEJA DE TOCAR MIS BRAZOS!- Respiraba agitadamente, mirando a Diana con las manos en la cintura. Ella era apenas un centímetro más alta que yo, y ambas llevábamos zapatos sin tacón. Diana frunció el seño y sostuvo su espada por un segundo, antes de alzarla un momento. Joda, hasta aquí llegue... cerré los ojos, escuchando el metal deslizarse en su funda. Abrí un solo ojo, mirándola con cierto temor. Estaba sentada en la cama, mirando al suelo… en silencio.

-No se que me pasa…- murmuro, sobándose las sienes –Ahora es como si… como si todo se derrumbara a mi alrededor…- ¿estaba llorando? Me acerque a ella, extrañada –En un momento estoy furiosa y luego… -se tallo los ojos –lo siento. Estoy presionada, si esta misión no sale bien, me perseguirán hasta el fin del mundo… lastimaran a Bastian, arruinaran mi vida…- sonreí, sentándome a un lado de ella –Entonces te ayudare a que eso no pase. Baby… conozco muchas cosas de tu vida… y se que eso se ha de sentir horrendo… pero, quiero contarte tanto como pueda, aunque no deseo arruinar este momento. Lo que ha de pasar debe de pasar, y créeme… -puse mi mano en su hombro con suavidad –todo esto saldrá bien…- eso espere. Nada me decía que de verdad la trama que había pensado se cumpliera. Apenas había hablado algo de eso con Diego. –Primero ¿dejaste la carta en casa donde decías a donde ibas? –Diana me miro, ladeando la cabeza -¿carta? –joder, eso no estaba bien. Ella no había avisado. –Esta bien, no es muy tarde- dije poniéndome de pie, mientras iba de un lado a otro pensando –hay que mandar una carta a Bastian y decirle que estas aquí… luego… dejar una carta aquí cuando partamos…- Ella me miro confundida, sin entenderme bien –Diana, ¿recuerdas el cuento que te contaba tu madre de pequeña? –Ella asintió, hablando suavemente, sumiéndose en buenos recuerdos –Hansel llego al bosque junto con su hermana, cuando su padre tenia que dejarlos… y para no perderse, dejaron migajas de pan por el camino…- Sonreí, asintiendo –exacto. Diana, esta misión será la más difícil de todas para ti… por dos motivos. Uno, algo malo, muy malo pasara y dos… -titubee un poco antes de decirlo –tienes un mes de embarazo…- Ella me miro con una sorpresa que jamás he visto en el rostro de ningún paciente o persona. Fue una mezcla de alegría, miedo, nerviosismo… -¿QUE?- grito, poniéndose de pie de un salto. Asentí, cruzándome de brazos. –Es por eso que te pido hagas lo que yo te digo… somos un equipo aquí… Eso me recuerda, yo también tengo una misión. Debo encontrar llaves en no se donde… -

Comencé a hablar para mi misma, intentando recitar aquel mp que me llego. Me gustaba Noreth, pero, si esas llaves me permitían llegar hasta donde supuestamente estaba la salía de este mundo, tenia que conseguirlas. Mire un momento por la ventana, ladeando el rostro, suspirando –si me quedo… no volvería a ver a ninguno de los que amo… ni a ninguno de mis amigos… ¿Qué pasaran con mis personajes…? –sentí de pronto una tristeza que me invadió, especialmente cuando pensé en lo que pasaría con mis padres, familia y novio si notaban mi ausencia. Imagine su búsqueda, su preocupación, desesperación… no se porque, pero sentí ganas de llorar, mis ojos se llenaron de lagrimas que reprimí con fuerza. –pensare en eso luego…- murmure, Diana me había escuchado. –oye- dijo y yo la mire –si vas a andar por aquí, tienes que usar ropa como todos nosotros... y algo que te proteja. ¿sabes usar algún arma?- la mire y casi pongo cara de yaoming. En ese momento, alguien toco la puerta, el dueño de la posada –Cena y la ropa que me pidió señorita. – Diana le abrió, siempre esa mirada de desconfianza. Me senté en la cama, mientras el dejaba todo en una mesita. Me miro curioso, para irse luego. Pichi me observaba, lo mire con una sonrisa –Espero que haya traído postre para Pichi. Se que le encanta las cosas dulces… - la criatura sonrió y salto sobre mis rodillas, lo acaricie con gusto, entre las orejas, donde sabia que le gustaba mas –eres tan lindo…-

-Entonces, dices que mi padre sigue vivo –asentí. Opte por contarle a Diana sobre su madre y padre verdaderos. Suspire –si, aunque realmente no se donde podría estar, creo que si lo veras en algún momento en el futuro. No estoy segura de ello… pero el no las dejo por gusto. –Diana me miro incrédula. Me lleve aquel bocado de estofado a la boca –en serio amo este platillo… quiero probar cada comida de Noreth aunque tenga que pasar en el baño una semana –me reí – perdón, decía que no, no las dejo por irresponsable… el no tenia opción –sonreí un momento, para luego suspirar –si te digo mas, arruinare su encuentro e historia –Diana aprendía poco a poco a dejarme decidir hasta donde le contaba y hasta donde no. Lo pensó un momento mientras bebía yo aquella bebida dulce y alcoholizada –entonces… será niña o niño?- pregunto acariciándose el estomago. Me reí con una carcajada, mordisqueando un pan –no puedo decirte…- Diana suspiro –pero ve comprando una cuna rosa…-
Era curioso. Gracias a que nos parecíamos tanto y la conocía bien, era como si fuéramos amigas de toda la vida. Claro que debía andarme con cuidado porque Diana podría cortarme en dos en un segundo.

Terminamos aquella comida y satisfecha me estire, yendo a ver aquellas ropas –Son todas ropa de sirvienta- dije algo frustrada –tu vistes sexi, yo quiero verme sexi también…- Diana me miro arqueando una ceja –adelgaza- dijo firmemente, la mire, rodando los ojos –es mi asunto… pero ayúdame con esto. No puedo correr o trepar con esta falda… -Diana era costurera, lo sabia, aunque casi nunca sacaba esa habilidad. Finalmente, arreglamos mi traje. Este consistía en una blusa de manga corta color gris, con una falda corta. Adapte mis pantalones para que quedaran como si fueran un par de mallas de mezclilla, la falda iba por sobe los pantalones. Tuve suerte de que me prestaran zapatos, aunque no se me daba muy bien eso de usar zapatos prestados, pero no tenia opción –no me quedan tan mal – dije mirándolos en un espejo… finalmente, me senté en la cama y sujete mi cabello en una coleta. Observe la habitación, acaricie la colcha y sonreí –no puedo creerlo, estoy en Noreth…- dije, en serio que no lo podía creer. –Bueno, mañana debemos comenzar con esa misión… yo seré la que te advierte y tu la que me proteges… ¿Vale? – Diana asintió, quitándose el corsé para sentarse junto a mí, acostándose. –oye Mónica… ¿Crees que Alessa es un buen nombre? –asentí, acomodándome en la cama –si, definitivamente si. Es hermoso… mañana te contare mas cosas. Por el momento intenta dormir… - Tenia una sensación extraña, al igual que Diana. Ella no sabia si confiar en mi o no. Tardo un buen tiempo en dormirse y yo… no pude pegar el ojo en toda la noche. Aun así, Diana durmió con su espada bajo la cama de su lado, yo, al no poder pegar el ojo suspire, levantándome en silencio y salí. Quería explorar…

Avance por entre los pasillos con una vela encendida. Puertas cerradas donde otros dormían. Avance por las escaleras abajo, mirando al hombre que limpiaba la barra y se preparaba para irse a la cama. Serian ya como las tres de la mañana –disculpe señor…- dije algo atontada por el cansancio, pero aun despierta –quisiera dejar un mensaje… para alguien cuando venga… -el hombre asintió y yo escribí una nota en carboncillo y papel, dejándosela –será un hombre que preguntara por Baby Doll. Su nombre es Bastian… probablemente luzca asustado… -sonreí- gracias –finalmente me despedí y subí de nuevo, sin poder dormir, me mantuve toda la noche mirando por la ventana, pensando ¿Qué haría ahora? Estaba preocupada, estresada y… ansiosa –en verdad… Dios mío, ¿Qué hago aquí

Ahí, a altas horas de la noche, cuando el silencio reina y nadie es capaz de interrumpir es cuando los pensamientos son fuertes, tanto que es imposible ignorarlos. Ahí fue cuando todas las emociones del día invadieron mi pecho y las deje fluir… y comencé a llorar. Me lleve las manos al rostro, en silencio. Me di cuenta de que verdaderamente no sabia que hacer. Era excelente en fingir tener el control, en saber a donde ir, tener planes aun y cuando me sintiera derrumbada… mire mi reflejo en la ventana, tallándome los ojos… también estaba abrumada. Llore hasta que me sentí mejor, hasta que ya no tenia idea del motivo para seguir lloriqueando, entonces, mire a Diana. Estaba en Noreth, no sabia exactamente el porque, aunque creía que era para ayudarla a ella y aprender algo… entonces, el plan seria… ayudarle a cumplir la misión, salir viva y llegar con Bastian. Quizá en ese camino me encontraría con mi propósito… ¡Eso era! Por eso me sentía así… no entendía el motivo de mi llegada. Bueno, pues entonces mi motivo seria buscar un motivo. Sonreí, me sentía mas tranquila con un propósito… me senté en la cama y al poco rato me quede dormida. Diana despertó al amanecer

-ei, dormilona. Es hora…- me gire dándole la espalda, cubriéndome la cabeza. La chica suspiro, encogiéndose de hombros –vale, pero iré a desayunar sin ti – me la suda, buscare que comer en el camino. Por el momento, quiero dormir.
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