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Noreth se Revela 2.0

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Re: Noreth se Revela 2.0

Mensaje por Doctor Ivo Robotnik el Jue Abr 19, 2012 4:56 am


Y el silencio se rompió con un suspirar
Con una risa agónica y muda
Algo ajeno al mundo donde la realidad gobierna
Donde los sueños no son más que ilusiones tras el espejo
Una risa… que rompe el silencio y lo transforma en gritos.

Christian Chacana 20 de abril de 2012


Sería una perdida nuevamente hablar de ese lugar, sería como repetir una y otra vez la pintura que cuelga de la pared, la planta que lentamente se seca bajo el sol o como crece aquel cactus sobre la arena, no… era mejor hablar del cuaderno, aquel que en un comienzo se encontraba blanco, sin macula y ahora era profanado por palabras mas allá de la comprensión de Noreth … el escritor dejaba volar su imaginación, aunque como todo ser, se encontraba agotado, cansado, como si llevara sobre sus hombros una pesada carga, mucho mayor a la que cualquiera podría imaginar o soportar, él la llevaba … en silencio, a veces riendo, otras veces pensando, pero la llevaba con tranquilidad, aun sabiendo que algún día le aplastaría y con ello dejaría de existir, ya que con cada letra, cada palabra y oración, el dejaba el mundo que le había visto nacer, para quedarse poco a poco entre el mundo de las letras y su realidad, pero quizás era su deseo, su destino o el simple capricho de algún dios ciego e idiota, de todas formas una nueva página debía de de escribirse, con ojos rojos y cansados su mano tomo la pluma, esta temblaba, el cansancio , el agotamiento hacían mella en su cuerpo, en su espíritu y consciencia y con cada instante, algo en él se alejaba de todo, quedaba libre entre los pasillos de esa prisión, mas mientras una nueva oración se podría leer, el tintineo de los cascabeles rompió la voz de las olas y el viento, mientras una risa infantil se escuchaba resonar entre corales y algas que recubrían muros.

El primer nombre escrito en aquellas hojas amarillentas era un simple nombre Rubén … extraño nombre en Noreth, pero más que conocido en el pequeño mundo de donde provenía, Rubén … quien había sobrevivido a una feroz lucha contra lobos y que ahora debía de recuperarse de sus heridas, ahora el chico había podido obtener un objeto, quizás alguien pensaría que fuera mágico, que poseyera alguna habilidad, algún tipo de poder … pero era simple cuero de res, curtida y gastada, pero tan cómoda como la mejor de las sudaderas, el muchacho había podido ver a una hechicera o bueno, aprendiz de maga, aunque sus poderes, sus habilidades para manipular la esencia podrían ser sorprendentes para el muchacho, quien tan solo en películas e historias había podido tan solo soñar con ello, la chica le miro un instante y suavemente negó, no era porque no deseara, si no que había una simple razón, algo que quizás el muchacho no comprendería de inmediato.

-Lo siento, pero yo no puedo enseñarte magia, uno nace con la magia y si alguien que no ha recibido el don lo intenta pueden pasar dos cosas * trato de explicarle la chica* o puede que te pases toda la vida sin poder lograr algo o puede que mueras por tu imposibilidad de controlar la magia, créeme chico, tu por mucho que quieras aprender, si no has nacido con el don, te será imposible, no importa cuánto te esfuerces…-


Fue un duro golpe para Rembar, tenía su hombro aun lastimado y al parecer no podría ser de mucha ayuda si tenía que luchar junto a Rembar, era desdichado, mas quizás no necesitaría utilizar algún arma fuerte, siempre estaba aquellas maravillas mecánicas, quizás una ballesta que con poca practica podía ser tan letal como un arco o tal vez un arcabuz, aunque igualmente podría serle difícil cargarlo sin un único brazo al cien por ciento, mas antes de que aquellos pensamientos llegaran a su mente, algo extraño surgía, música y risas, como si hubiera llegado alguien importante seguido por su sequio de guerreros, algo no tan alejado de la realidad, mientras avanzaba por la única calle de ese pueblo, vio como varios artistas ambulantes hacían sus acrobacias en la pequeña plaza del pueblo, pequeños animales hacían trucos, un organillero tocaba su instrumento mientras un pequeño mono con alas revoloteaba en el aire pidiendo monedas, era un pequeño espectáculo, algo simple, pero bastante entretenido, los niños e incluso los adultos parecían encantados, mientras un extraño bufón, de vivos colores y cascabeles en su estrafalario sombrero tintineaban con cada movimiento, el arlequín, la payaso o como uno quisiera llamarle hablaba en rimas, en frases y canciones, mientras pasaba de estar sentado sobre un pequeño tronco a pasar a estar de cabeza apoyado únicamente en una mano, Rubén se había acercado a ellos, y extramente era relajante eso, sin embargo, el bufón saco de entre sus ropas dos pequeños muñecos, títeres de mano, de simple fabricación, uno de ellos representaba un joven de curiosas vestiduras, muy semejante a Rubén, el otro, el de un guerrero de espada y escudo, vestido de verde, y de cabello oscuro, el arlequín saltaba, hacia piruetas, demostraba alegría, mientras con cada salto algunos caramelos caían al suelo o papel de colores, como si fuera un arcoíris, mas el bufón se detuvo y miro al chico, miro a Rubén, mientras sonreía con aquella mascara oscura, con grandes saltos avanzo, hasta plantarse frente a él, fácilmente mediría casi dos metros, mientras torcía su sonrisa y su cabeza y con voz graciosa, casi cómica comenzó a cantar.


Pequeños sueños se ocultan tras las nueves de la realidad
Pobres deseos que no tienen cabida en este mísero lugar
¿Tú crees que esto es un simple sueño?
Tu sangre derramaste en este lugar, tus sueños añicos se harán
Los anhelos de volver desaparecerán, cuando al gran ojo contemples
Tus piernas temblara, tu sangre se helara
Pero el gran ojo ni se inmutara, tu eres su objetivo joven titiritero
Tú que creas historias con tus dedos
Que provienes de un mundo distinto a esta simple tierra
Tú no debes de jugar, luchar y ganar, tú eres simplemente una pieza más
Mientras él escribe en su trono tú jugaras y como una marioneta actuaras
Yo soy un simple arlequín, un simple payaso, que ríe cuando llora
Y hace feliz a la gente cuando sus vidas están por acabar
Soy el arlequín, soy el bufón, que te dice joven escritor
Viaja a donde las montañas se ocultan en la nieve
Baja más allá de la boca oscura
Donde el metal fluye como si fuera sangre
Escucha el sonido de los martillos y los quejidos de los esclavos
Tu premio estará donde los engranajes giran
Donde las maquinas cobran vida
Ese es tu lugar, busca la llave
Encuentra el corazón
Apuñálalo hasta que sangre
En su interior la encontraras
Y con ella podrás por fin regresar.
Mientras el bufón sonreía la música cambio, y este se giro de forma graciosa para seguir con el pequeño carnaval, la pequeña marcha que nuevamente comenzaba, esta vez fuera del pueblo, como si fuera un momento fugas, los últimos niños recogieron los caramelos del suelo y volvieron a jugar y reír, desde lo lejos Shuma contemplaba y negaba, al parecer otro personaje se presentaba, y lamentablemente no auguraba nada bueno para los planes de su amo.

Muerte y podredumbre era lo que él esperaba al segundo personaje, joven que era ajeno a ese mundo y no solo por sus conocimientos, si no por su vida, a diferencia de otros, ¿Qué sabia el de esa época? ¿De la magia o el horror? Estar simplemente echado cual animal sobre la tela de un sofá, de una cama seria su paraíso, cual perro ama su caja de madera y la roída colcha que le dan para descansar, pero en aquel lugar su vida podría cambiar, su vida podría girar drásticamente, salir con una nueva mentalidad, con un espíritu más fuerte, con nuevas ideas o pensamiento … o simplemente terminar siendo devorado por las moscas y los gusanos, pero nos alejamos de la situación, disparos tras disparos, como si no hubiera un fin, los cadáveres habían caído e incluso aquel noble había sucumbido ante la muerte, volviéndose un sirviente de esta, su cuerpo sin vida, con la mitad de su cabeza destrozada cayo sentado al suelo, mientras una infinidad de moscas salían de su cuerpo, formando una espesa nube, mas esta no se lanzo como las anteriores, si no que floto unos instantes en lo alto del techo hasta que bajo donde las escaleras convergían y lentamente comenzó a ponerse cada vez más denso, mientras una sonrisa podía distinguirse entre las moscas que una a una cayeron muertas al suelo, dejando a un extraño bufón frente a los soldados y al cazador junto con su creador, los soldados rápidamente se colocaron en posición, listos para disparar sus armas ante la mínima provocación, mas el extraño sujeto, que aprecia un arlequín, un bufón o payaso tan solo sonrió con esa mascara que era su rostro, sus cascabeles sonaron, mientras hacia una inclinación hacia los guerreros que habían detenido aquel divertido juego, mas antes de decir algo apunto con su dedo al muchacho, hacia David, el cual sintió que algo estaba muy mal.


Pólvora y humo, es lo que tienes tú, deja de creer en fantasías y sueños
Aquí solo la sangre y el sudor gobiernan, deja de creer en otros mundos
Este lugar no es tu hogar, este lugar no te acogerá
Tan solo eres un extraño en este mundo, alguien que dejara de existir
Las cartas están echadas, los dados rodando en la mesa
La ruleta de la suerte comienza a detenerte, ¿mas que fortuna te depara?
Estas junto al cazador, estas junto a la muerte y la destrucción
Joven titiritero, escritor y soñador
Este no es tu hogar, dejaste de ser amo y señor, ahora solo eres una pieza del escritor
El mora en su castillo, y sobre el pergamino escribe sus vidas
Él es quien gobierna, el es dios y demonio
Gobierna tus decisiones, gobierna tus ilusiones
Deja de luchar, déjate morir, nada ganaras en este lugar
Tú debes de viajar, si viajar y muy lejos, más allá del valle
Entre ruinas fétidas y nauseabundas, entre cadáveres y gusanos
Ahí está el portador de la plaga y el señor de la muerte
Ahí están los monstruos de estas tierras
Encuéntralos y huye, encuéntralos y róbales
Tienen las llaves, las llaves para volver
Dejar este fétido lugar, dejar esta tierra sin futuro
Joven titiritero que ahora es marioneta… ¿tienes un sueño?
Sus palabras eran como el frio acero contra la carne sangrante, cada palabra era una simple sonrisa, mientras que los soldados simplemente dispararon, el humo invadió el lugar y mientras se dispersaba, la figura se mantenía quieta, sin un rasguño, sin una marca de sangre o dolor, negando suavemente, mientras su cuerpo se volvía oscuro y el zumbido de las moscas se había cada vez más notorio, hasta que como si un explosivo se tratara, su cuerpo reventó, dejando libres a ese millar de moscas que intentaban escapar, como lo harían naturalmente, tanto el cazador como David se miraron, las palabras de esa cosa podrían tener la respuesta para que todo terminara …. Y no solo su estadía en Noreth… si no también su propia vida.

El tercero, pero no ultimo de aquel variopinto lugar, si se encontraba donde fenómenos eran tratados como reyes, donde lo extraño era admirado y usado, entre animales y seres de lo más curioso, donde un pequeño tirano mandaba e incluso los gigantes se inclinaban ante él, entre todos ellos estaba el tercero, Vicente … claro que por un lado su plan de convencer al dueño no había dado frutos, sino que también había alertado al pequeño sujeto de la intención del chico de ir hacia esa ciudad, cosa que el aprecia extraño, el circo de los espejos no era una carreta para que lo llevara donde quería, esta se movía únicamente donde el dinero sonara y eso era natural para el pequeño hombre, el cual sin saber ya más de los planes del chico, se distrajo contando el dinero que guardaba celosamente en su pequeño carromato.

Por su lado, Vicente seguía pensando como extraer esa toxina de la cocatris, lamentablemente, si no lo hacía bien, tenía muchas posibilidades de que el mismo terminara tirado ene l piso inconsciente o muerto, o quizás en el mejor de los casos, sin alguna de sus extremidades, esas aves eran poderosas adversarias, y altamente agresivas, incluso con su propia raza, por lo que se mantenían separadas por gruesos barrotes, de todas formas mientras el chico pensaba, un hombre llego con el cubo de la comida y abriendo una pequeña abertura en la puerta de metal, no más grande que un palmo, metió los trozos de carne con una larga vara, mientras hacía fuerza para que no la terminaran destrozando como las anteriores, ahí Vicente pudo contemplar que tan agresivas eran esas bestias, ya que el ruido y graznidos que podían producir, resonaba entre los animales, mientras podía verse entre los barrotes, como su pico cortaba esa carne como si fuera papel y la devoraba sin contemplación, aquello debía de tomarse muy en cuenta, pero él no era un simple espectador, y antes de que pudiera quejarse, se le mando a limpiar la arena, la última actuación había dejado algunos restos y no era bueno si las moscas comenzaban a invadir el lugar, tomando una pala y un cubo Vicente no tuvo más remedio que ir a limpiar, ya cuando entro a la arena, los trozos de carne y huesos eran más que notorios, especialmente las de ese monstruo que reconocía, la ultima victima de su pequeño Anomalocaris, con paciencia debió de limpiar los trozos de carne, la sangre y demás, pero mientras lo hacia el sonido del cascabel hizo que levantara su mirada desde el centro de esa arena, para ver a un extraño sujeto que le miraba agazapado en el borde, un sujeto que tenía toda la pinta de ser un bufón o arlequín, aunque extrañamente inquietante.


Soñador… deja de creer en fantasías
Deja de creen en el destino
Tu destino se escribe con pluma y tinta
Deja a la bestia, busca a quien deseas
¿Acaso siendo tú un monstruo vivirás?
¿Acaso buscando aquella arma ganaras?
Eres un soñador, uno fácil de engañar
Te dan la llave y tú la desechas
Te dan un mundo y tú lo desprecias
Pas tu destino no lo escribes, tu destino no está acá
Si no donde tú no deseas estar, este lugar no es para ti
Este lugar no te acogerá, deja de soñar, deja de anhelar
Todo eso el viento se lo llevara, por que el escribe y tu actúas
Ya no eres un dios, ya no eres el juez, tú no eres el escritor
Ahora simplemente eres una pieza más, una que se puede desechar
No juegues con fuego, no tientes a la serte, porque esta no te beneficia
Simple jugador, simple rolero, nada de lo que hagas aquí perdurara
Y tu vida es tan efímera como la de tus creaciones
Déjalas descansar, olvídate de ellas, márchate de este lugar
Busca la llave para regresar, tu mundo no es este
Esta tierra no te acepta, porque tú no perteneces aquí
No eres nada de aquí, un titiritero no puede vivir donde las marionetas
Busca aquí y allá, busca bajo rocas y en casas, jamás lo encontraras
Porque no deseas hacerlo, cuando lo hagas lo encontraras
La llave para regresa, la llave para volver, a esa tierra que es tuya…
Tómalo o déjalo… pero aquí solo encontraras sufrimiento y dolor.
Y mientras lo decía, como si fuera el gato Cheshire, su cuerpo desaparecía con cada palabra, con cada vocal y oración, hasta que únicamente quedo su sonrisa torcida que se desintegro como simple arena que se unía a la del suelo, algo no estaba bien, aunque Vicente debería de tomar en cuenta las palabras del bufón o quizás no, tal vez estaba demasiado cansado y su mente le jugaba bromas.

El penúltimo jugador era el único que al parecer no tenía intenciones de volver, ¿Por qué dejar un mundo que es como un lienzo en blanco por uno que solamente te causa dolor? Dejaría a todos atrás, era lo más probable, dejaría a aquellos que quería por una nueva oportunidad, alejados de aquellos que hacían miserable su vida, tomaría el camino fácil, aun cuando ello significaba comenzar desde cero, pero el tenia ventajas, muchas, entre que conocía Noreth como la palma de su mano y que tenia conocimientos avanzados de artes marciales, podría defenderse hasta lograr algo en esa tierra medieval, mas en ese momento se encontraba junto a dos personajes, uno de ellos hecho con sus propias manos, desde que era apenas un mocoso y ahora un joven algo más maduro … si supiera que junto a él se encontraba el responsable de tanto dolor que había sentido, lo más probable es que no sería tan amable con Salvador, de todas maneras el viaje no terminaba en aquellos rieles, si no que mucho más abajo, en las profundidades de la tierra, que como boca de lobo estaban prestos a devorarlos.

El carro siguió su camino, mientras las paredes de roca a veces se abrían o se retraían, a veces debían de agacharse para que el techo no les golpeara y otras veces el abismo que se abría a un lado no dejaba ver su fondo ni fin, un lugar claramente tenebroso, especialmente si tomábamos en cuenta que estaban muchos metros bajo la tierra y que si se perdían en ese lugar, lo más probable es que jamás pudieran salir… aunque claro ¿Quién no afirma que ya estuvieran perdidos? El carro termino por detenerse, cuando las vías se acabaron, ahora solo túneles y mas túneles se abrían, como si no hubiera un fin, pero a lo lejos se escuchaba algo, no eran las lenguas de fuego que poco a poco se acercaban a la entrada del túnel … no , era el sonido de picotas, de roca siendo partida, de jadeos y suspiros, lentamente el trió comenzó a avanzar, claro que por un lado movidos por la curiosidad y pro otro porque era el único túnel que había iluminado completamente, mientras se acercaban el sonido de las herramientas era más fuerte, hasta que cuando giraron en una esquina el sonido se detuvo, ante ellos las herramientas estaban clavadas en la roca, entre carbón y minerales, sentado en una roca había alguien, un simple bufón, algo totalmente desquiciado si pensaban en donde se encontraban, el arlequín les sonrió, como si fuera lo más natural del mundo y mientras se levantaba, sacudía sus estrafalarias ropas, mirándolos con una sonrisa un tanto inquietante.

-Supuse que llegaran aquí, aunque no pregunten cómo, simplemente lo supe, ahora veamos… cual es al que quiero *mirando a Adeluna* no, muy mujer, me dijeron que era un chico… *pasando la mirada hacia Scart* no… tampoco, demasiado… perruno… entonces eso significa que al que busco es a ti * apuntando con su dedo a salvador* bueno bueno bueno…. Que interesante, por un lado tienen al pirómano afuera, cosa que no es buena … no no no … y por otro lado a mí, al humilde mensajero, al bufón del creador … creo que sí, debo de darles lo que él me dijo que debía de entregarles, Jajaja juego de palabras, aunque casi … a ver cómo era *aclarándose la garganta*-


Tú que anhelas esta tierra
Tú que sueñas con recorrerla
Con ver sus montañas y lagos
Con conocer aquello que has creado
No eres el titiritero, no eres el creador
Tan solo un simple peón, en este gran juego que no conoces
Tus creaciones perecerán, sus muertes en tus manos estarán
Ahora te internas en la tierra, donde tus plegarias no serán escuchadas
Al lado de lobos deseas vivir, al lado de lobos morirás
Devorados por sus fauces, devorados por su hambre
No juegues con los animales, ya que estos son salvajes
Adoradores de la luna, lamedores de sangre y carne viva
Tú eres un simple hombre, dejas un mundo por no ser como deseas
Dejas un mundo por que no es cómo quieres, tan solo huyes de lo que conoces
Te internas en la tierra, alejándote de aquel que es tu salvación…
Si lo matas comprenderás, que esta tierra no es un paraíso
Aquí tus sueños no se cumplirán, tan solo se reemplazaran
Por que como los has creado ellos lo conocerán
Su sufrimiento en tus manos están, tu escribes y ellos bailan
Ellos lloran y tú sonríes, hambriento de aventura, derramas sangre que no es tuya
Baja mas y mas, conoce lo que se esconde, deja que el escritor escriba tu fin
Porque en sus páginas esta todo lo que haces y lo que harás
Dime humano soñador ¿Cuánto darías porque esta ilusión jamás se detenga?
Y el bufón espero, extrañamente sentado sobre la roca, mirando el rostro incrédulo de cada uno de los presentes, salvador avanzo un paso, pero el arlequín levanto su mano y como un movimiento de péndulo de su dedo negó, mientras que una a una las antorchas se apagaban, dejando una oscuridad que ni siquiera los licanos podían atravesar, mas entre la sombra tan solo una sonrisa torcida se podía ver, una sonrisa que desapareció cuando las antorchas volvieron a prenderse y veían que estaban únicamente los tres y el arlequín había desaparecido.

Y la ultima, pero no menos importante, la única mujer del grupo, después de pasar los primeros momentos de franco dolor, molestia e irritación, había pasado una noche algo más tranquila, mientras se cubría la cabeza con las cobijas, tratando de como si fuera casa, dormir algunos minutos más, antes de irremediablemente despertarse, y tener que vivir un día mas en Noreth, aunque claro … solo sería el segundo de muchos más que vendrían hacia ella, pero mientras Mónica había pasado una noche tranquila, no muchas habitaciones mas allá, esa noche había pasado algo muy diferente.

Swarm estaba en su habitación, como siempre sus insectos eran mucho más activos de noche que de día, aunque tampoco es que el durmiera mucho, siempre pensando, siempre buscando nuevas ideas o algo que hacer, su avispa había vuelto y con pequeños movimientos comenzó a contarle lo que había visto, era curioso, mas mientras el pequeño insecto hablaba a su entrenador, los demás en la cama se movían inquietos, mientras como una oleada se volvían a ocultar en el bolso, donde la seguridad de sus nidos le aguardaba, Swarm se giro, únicamente para sentirse presionado contra la pared por una fuerte mano, una sonrisa burlona le miraba, una sonrisa torcida en un rostro de mascara, un bufón, no uno que conociera, ni que quisiera conocer, el bufón solamente sonrió mientras apretaba el cuello de ese insecto maldito, mientras con voz chillona y graciosa comenzó a hablar.

-¿Qué piensas que hacer? … se te dieron órdenes maldita cucaracha, debes de acatarlas… o el amo estará muy molesto contigo *soltando el cuello del maldito* si no comienzas a actuar… tendré que hacerlo yo… y créeme, yo no soy tan “amable” con los jugadores-


-¿Quien... *tosiendo* quien demonios… eres?-

-Soy quien se encargara de que hagan su trabajo *sonriéndole fríamente*-


La noche paso, mientras el bufón desaparecía de la presencia de Swarm y comenzaba a aclarar, el día había llegado y con el nuevos actos en esa historia, mientras Mónica dormitaba aun en cama, la música se hizo presente en las calles, risas y algarabía, sonidos de niños y mujeres, mientras por la calle, aparecía un pequeño sequio de artistas callejeros, contorsionistas y acróbatas, enormes llamaradas desde los escupe fuego, e incluso un extraño bufón, que hacia piruetas en el aire, mientras dejaba papelillos de colores por donde pasaba, entre risas y algarabía, Mónica aun no despertaba, pero algo le incomodaba, parecía que una y otra vez repetían su nombre y no fue hasta que se levanto y camino hasta la ventana que su nombre dejo de sonar, ene se instante el bufón hacia una pirueta en el aire, con su sonrisa torcida y sus cascabeles en su sombrero, cuando toco el suelo apunto con su mano hacia la ventana y como si fuera un discurso, comenzó a recitar.


Mujer que vienes de tierras lejanas, mujer que miras con incredulidad un mundo nuevo
Deja de sueños y anhelos tu alma, deja de ilusiones y pensamientos tu espíritu
Aquí nada es lo que parece, aquí no hay paz o vida, tan solo muerte y dolor
Soy el arlequín de la felicidad, que con una sonrisa enmascaro lagrimas y sollozos
Soy el arlequín de la alegría, que apuñala a sus amos por la espalda
Mírame bailar y danzar, como las marionetas que controlabas
¿Acaso mi destino también está en tus manos?
Ya no eres escritora, ya no nos ves tras un cristal, somos de carne y hueso
No solo letras y símbolos, dejaste tu mundo, ahora estas en el nuevo
Deja de soñar, deja de anhelar, en este lugar solo la muerte encontraras
A tu lado una mujer, que en su vientre lleva otra vida, ella pronto perecerá
Y su vientre vacio estará, porque este mundo no es para débiles
No es para soñadores, si no para aquellos que las armas pueden tomar
Ahora en u trono el escribe, como si esta fuera su historia, el decidirá
Si esa nueva vida existirá, o si por capricho suyo deberá desaparecer
Tú no perteneces a este lugar, debes de viajar, a donde las sombras solo son sueños
A tierras lejanas y brillantes, donde la fruta madura cae al suelo para alimentar a las bestias
Cuidado con tus pasos, cuidado con el insecto, el no desea tu mal
Pero es un emisario del titiritero, cuidado con él, porque su lengua es la del escarabajo
Dime una cosa mujer… ¿Sueñas demasiado con tus anhelos e ilusiones? …
Soy el arlequín… quien devora tus esperanzas mientras duermes…
Soy el arlequín que de sueños rotos nació.
Lamentablemente si Mónica intentaba bajar, cuando lo hiciera únicamente encontraría a los artistas y por más que preguntara, nadie sabría nada del bufón, mas sus palabras resonarían en su mente, como si fuera un epitafio, una canción … o quizás simplemente la lectura de las cartas del tarot.
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Re: Noreth se Revela 2.0

Mensaje por Franz Krieger el Miér Abr 25, 2012 6:10 pm

Cuando todo parecía ya lejano a todo peligro, un error común, típico... cliché, Jack reía con los guardias, bromeaban y todas esas cosas que se hacían para matar el tiempo aburrido, yo intentaba sentarme en algún sitio, dar un respiro a mi agitada vida.
No sabía que hacer, decir ni nada. Acababa de pasar algo de lo más fantasioso y desagradable que nunca antes había vivido algo así... ¿Zombies? Por el amor de Dios, siempre había soñado con vivir un apocalipsis, o algo así. Pero ahora que había experienciado lo más cercano a ello que nunca, todas esas estúpidas fantasias infantiles se habían borrado de mi mente.

Me senté en una silla de incomfortable madera nogaleña, apoyé mis manos en mis rodillas y intentó cerrar los ojos un instante.
Graso error, pues de la nada, un zumbido muy fuerte, como el de las moscas. Era muy sonoro y perfectamente audible, Jack intentó acercarse a mi, pero entonces, una gran masa negra, de moscas como el azabache se cruzó entre el cazador y yo, intenté alejarme, pero las moscas parecían estar allá donde quería ir.

Un payaso, algo se formó de la nada y con aspecto humano empezó a hablar con un tono de hojalata, sus palabras... sus palabras eran frías, dulces como cuchillas que se clavaban en mis carnes, era como si me conociese, y teniendo en cuenta la extraña situación, no me extrañaba nada. Cuando acabó, los soldados dispararon, pero no pasó nada. Me dedicó una agria sonrisa, una sonrisa que siempre recordaré, nunca olvidaré.

Y entonces, como antes se había formado, desapareció formando un alud de moscas negras, que se escurrieron entre el castillo y se fueron.

Nadie dijo nada, sólo el silencio. Era todo demasiado extraño como para dejar si quiera, una frase para la posterioridad.

Jack me agarró y me puso en pie, me dio unos golpecitos en el hombro y me puso en marcha, sacándome del castillo casi a regañadientes, una vez fuera, buscado los caballos y bien pertrechado como debía ser, ambos nos dimos cuenta de que se había hecho el día, misteriosamente Jack no quería quedarse más en ese castillo.
Bueno, el misterio era nulo, la verdad es que yo también quería irme de ahí.

-Quedarse ahí era un suplicio, la verdad chaval, no te veo capaz para enfrentarte a un monstruo. Pero supongo que los verdaderos héroes no son aquellos que luchan.- Jack Habló, la verdad era que nunca había escrito nada parecido con él, ¿Desde cuando era culto? Bah, supongo que de tal palo tal astilla. Sonreí, como pude. Pero lo hice, él también.

La verdad es que no sabía muy bien montar a pony, pero estaba bastante bien el camino por donde íbamos, no era parecido a los caminos rurales y maltratados de mi pueblo, estos estaban preparados para caballos. Jack era mucho más rápido que yo, pero iba a mi velocidad para que no me quedase atrás, aún así, íbamos bastante bien.

-Llegaremos antes de un par de días al final del valle, seguramente antes de llegar nos encontremos alguna que otra sorpresa- Dijo él, poniéndose a mi altura y sonriente.

Le asentí, casi ignorándolo. Quería creer que al final del valle estaba la puerta que me llevaría a casa, aunque me costaba creerlo, debía hacerlo.
Y si no era así, estaría condenado de por vida a Noreth.
Curioso, en cierta forma ya estaba condenado a ello saliese o no de aquella partida del demonio, ya me pasaba todas las tardes sentado escribiendo, viviendo dentro de aquel hostil mundo.
Sabría acostumbrarme.
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Re: Noreth se Revela 2.0

Mensaje por Scart el Dom Abr 29, 2012 12:41 am

¿Que era esa sensación?
Ese sentimiento que me aplastaba el pecho... Que me dificultaba respirar.... Ese peso sobre los hombros que hacía más duro mi avance.
Una voz pesada en mi cabeza me hacía sentir mal. ¿Mi conciencia?
Había estado rehuyendo de los pensamientos de mi anterior mundo porque quería ser firme en mi decisión. Pero no podía evitar que se fuesen acumulando. Y ya era incapaz de dejarlo pasar...
Lo primero... ¿Con quien estaba? Eran Scart y Adeluna. Dos personajes a los que había hecho sufrir con mis historias... Y sin embargo allí estaban ellos. Ayudándome. Ignorando aquello que les había hecho pasar. ¿Realmente había hecho bien? Siempre lo había visto como simple personajes. Nunca había pensado que en algún momento pudiesen ser reales. Que me los encontraría. Y que creador y creación se encontrarían para vivir una aventura más...
Me sentía mal. Saber que había sido por mi culpa el por que él había sufrido tanto con sus padres. El por que él era un licántropo. El por que había convertido a Adel en una más... Y la conciencia me apuñalaba sin piedad...

En mi mundo... Había dejado atrás a Vicente, a Alex, a Jose, a Julio, a Paqui, a Nil, a Camila, a Diego, a Mónica, a Chris, a Kiba, a Mindo... Dejaba atrás a mucha gente que había sido mi amiga. No estaba bien. ¿Que pensarían todos de mi desaparición?
Aunque era curioso. En esos momentos solo sentía pesar por ellos. Mi familia había pasado a un segundo plano. Todos sabían que mi relación con ella no era precisamente buena. Y menos aun sabiendo que ocurriría si regresaba. Los policías. Mi desaparición. Lo sucedido en casa de Vicente. El hospital. Los Canis... El panorama que me esperaba no era precisamente muy alentador.
Y muchos pensareis entonces que era un cobarde. Que solo huía de mi mundo para no encontrarme con los problemas que habían surgido en él. Y no puedo negar que tenéis parte de razón... Huía...
Pero otra llama ardió en mi interior... Determinación.
¿...Huía...? ¿O simplemente buscaba otra oportunidad? No buscaba escapar de los problemas de mi mundo para salir a otro sin ninguno. No buscaba una vida fácil y sin dolor.
¿Que buscaba? No lo sabía. No en ese momento. Solo necesitaba un empujón.
Pero me hice una pregunta muy importante... ¿Habría estado Scart mejor sin mi? ¿Habría sido más feliz?
Si jamás hubiese interferido en su vida...

Me movía casi como un autómata. Seguía a Adeluna y Scart que encaminaban aquella marcha iluminando con la antorcha. Paredes de roca se extendían por todos lados. Distintas formas y grosores. Obligándonos a cambiar nuestra marcha para poder avanzar. Algunas vetas de minerales aparecían de vez en cuando por las paredes, haciendo que tomasen un aspecto diferente que me quitaba la idea de que avanzábamos en círculos. Sin un mapa del lugar simplemente nos dedicábamos a avanzar. Siguiendo el camino que ambos lupinos me marcaban. Aun no se fiaban de mi para contarme lo de su licantropía. Y no sabía si estaban siguiendo un camino en particular siguiendo sus sentidos o andaban tan perdidos como yo.
Pronto algo pareció alertarles, ambos se miraron como si hubiesen escuchado antes, y yo quedé atónito mirándoles, para después comprender que habían detectado algo. Algo que tras un cierto tiempo logré percibir yo también. Era un ruido... Jadeos. Golpes. Parecía... ¿Mineros? ¿Aquel lugar no estaba abandonado? ¿Como se oían a los trabajadores aún?
Me hacía pensar en fantasmas. Una idea nada descabellada teniendo en cuenta el lugar donde nos encontrábamos.

Finalmente nos detuvimos. Era una pequeña sala escavada en la roca. Herramientas abandonadas y perdidas en el tiempo descansaban incrustadas en la roca. Como si jamás hubiese existido quien produjese el sonido que hasta aquel lugar nos había llevado. Un bufón, un arlequín que solo una imagen pudo atraer a mi mente... Kefka... Si, era muy diferente. Un rostro negro y unas ropas bicrómicas. Pero aquel aspecto... Aquella voz... La forma de hablar... Y la estúpida situación. No me dejaban pensar en otro simil. No era él. Pero realmente se le parecía. Al menos a mis ojos.
Sus palabras iban dirigidas hacia mi. Y con un extraño poema me apuñaló. Como dagas sus frases se incrustaron en mi. Me hirieron y la duda en mi sembraron...
No era titiritero ni creador... Solo un peón.
Mis creaciones morirían. Pues sus vidas en mis manos estaban.
Quería estar entre lobos, y si vivía entre ellos moriría por ellos. Devorado por su hambre...
Aquellas palabras ya lograron hacerme retroceder. Pero las siguientes...
"Tú eres un simple hombre, dejas un mundo por no ser como deseas
Dejas un mundo por que no es cómo quieres, tan solo huyes de lo que conoces
Te internas en la tierra, alejándote de aquel que es tu salvación…
Si lo matas comprenderás, que esta tierra no es un paraíso
Aquí tus sueños no se cumplirán, tan solo se reemplazaran
Por que como los has creado ellos lo conocerán
Su sufrimiento en tus manos están, tu escribes y ellos bailan
Ellos lloran y tú sonríes, hambriento de aventura, derramas sangre que no es tuya
Baja mas y mas, conoce lo que se esconde, deja que el escritor escriba tu fin
Porque en sus páginas esta todo lo que haces y lo que harás
Dime humano soñador ¿Cuánto darías porque esta ilusión jamás se detenga?"
Avancé un paso, en busca de una respuesta. Pero con un simple gesto toda la habitación se oscureció... y una vez la luz volvió aquel tipo se desvaneció.

-¿Conocías a ese tipo?-Me preguntó Scart, pero al momento negó el mismo.-No, ahora que recuerdo, no parecía conocerte. ¿De que hablaba? ¿Quien es ese tal Creador? ¿Que está pasando?

-Yo... No tengo ni idea realmente... Estoy tan confundido como vosotros...-Dije mientras los pensamientos empezaban a aplastarme...

Nuevas palabras se habían añadido a aquella carga que portaba a mi espalda. No entendía del todo aquellas palabras. Parecía que a ese puzle le faltaban piezas. Pero era imposible no entender algunas cosas... Me acusaban de dejar un mundo por no ser como yo quería... Alguien conocía la historia de por que estaba allí. Decían que me internaba en la tierra alejándome de mi salvación. ¿Se refería a esa mina y a Dormammu? Mencionaba que si lo mataba vería que ese no era el mundo ideal. Y que mis sueños no se cumplirían, si no que se sustituirían. Mencionaba que el sufrimiento de alguien estaba en mis manos. y que hambriento de aventura derramaba una sangre que no me pertenecía.
También preguntaba... Cuanto daría por que la ilusión no parase...
Solo pude suponer que se refería a que las vidas de mis personajes dependían de mi.
Estaba frustrado. Mucho. Pero creí que tenía la solución a sus palabras.
Me acusaban de huir de mi mundo a ese. De querer seguir jugando a ser un dios. Moldear aquel mundo como yo quería y convertirlo en aquello que el anterior no había logrado darme. De hacerlo a costa de la felicidad de aquellos que había creado... Y me preguntaban que precio pagaría por seguir manteniendolo así.
Apreté mi puño conteniendo mi rabia... Y unas palabras hablaron al tal creador. No sabía si podía saber que pensaba. Pero me daba igual... Era suficiente el hecho de saberlo yo mismo...

-No huyo de mi mundo por ir a un paraíso. No me creo el dios de este lugar y reconozco mi posición de mero peón... Se que este mundo no es perfecto. Y se que mis sueños no se cumplirán. Pero no río mientras ellos lloran... Comparto su sentimiento... Río cuando ríen. Lloro cuando lloran. Me enfurezco cuando ellos lo hacen... Ellos y yo somos uno. Puede que en el pasado haya sido egoísta. Puede que les tratase de forma superior. Que controlase sus vidas como si no fuesen mas que simples palabras. Pero ahora veo mi error. Dices que no soy el titiritero, si no un simple peón. Mas luego mencionas que sus vidas están en mis manos... Extraño... ¿No? Alguien más comete errores. Pero estoy dispuesto a reparar los míos. ¿Cuanto dar por que esta ilusión continué? Nada. Nada si eso significa el dolor de quienes no lo merecen.
Estoy harto de escribir sus historias. De manipularles como si no fuesen nada. A partir de ahora solo quiero ser uno más. Nadie especial. Les hice sufrir. Pero pienso hacer que eso se acabe. A partir de ahora no pondré más obstáculos en su vida. Aunque su felicidad signifique mi desgracia. Pero estoy harto de mi egoísmo. Hasta aquí ha llegado.
-Dije en el interior de mi mente. Sintiéndome algo mejor por aquella decisión tomada. Si había abandonado mi mundo no era para cometer errores así. No quería arruinar aquella oportunidad. No quería que aquello por lo que había decidido abandonar mi anterior vida. Dejar atrás a aquellos a quienes quería. Acabase sin servir para nada.-Oye... Scart... He estado pensando en eso de el creador... Y eso que ha dicho... Si hubiese alguien que controlase tus actos. Que escribiese que es lo que hiciste, haces, y harás... ¿Que pensarías de él? ¿Que le dirías?-Pregunté finalmente, temiéndome la respuesta.

-Pues...-Dijo al cabo de un poco.-Le daría las gracias. Bueno, si esa pregunta me la hubieses hecho hace un tiempo seguramente mi contestación habría sido muy diferente. No he tenido una vida fácil. Ni agradable. Pero... ¿Sabes? Pasaría cuantas veces hiciese falta por ella. Una y otra vez. Y no me importaría... Porque bueno. Al final encontré a Adel y a Balto. Y lo cierto es que merece la pena... Mm... Recuerdo una frase que me dijo alguien... "Se puede aguantar un mundo de demonios por la imagen de un ángel"

Aquellas palabras me dejaron atónito... Primero, porque su respuesta fue totalmente diferente a la que hubiese imaginado. Y segundo por la frase que usó... Era de Dr. Who... Aunque debía admitir que la había usado en algunos post con algunos personajes. Al parecer se había vuelto algo famosa... Sonreí al pequeño y asentí. Con aquellas palabras solo me animó a seguir adelante. Pero ahora tenía una gran duda... ¿Continuar hacia adelante? ¿O enfrentarnos a Dormammu? Finalmente me negué a mi mismo. Ya no era el titiritero. Dejaría que fuesen ellos quienes decidiesen que hacer. Yo simplemente me encargaría de seguirles. Que ellos me controlasen a mi ahora... Era justo. ¿No?

-Mm... ¿Y tu? ¿Que le dirías?

-Mm... Le daría igualmente las gracias. Pero por haberme enseñado a cambiar... Por haberme mostrado mis errores y haberme dado una oportunidad de enmendarlos... Eso supongo....-Respondí finalmente con toda sinceridad... Aunque igual que él... Tal vez un tiempo antes mi respuesta también hubiese sido muy diferente.
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Re: Noreth se Revela 2.0

Mensaje por Anomalocaris el Dom Abr 29, 2012 9:06 pm

Unos cuantos trozos de materia anteriormente perteneciente a un organismo vivo cayeron junto con otros similares al fondo del cubo, uno tras otro los trozos iban quitándose de la arena y metiéndose en el gran recipiente, no hubiese tardado mucho en completar aquel trabajo notorio y sencillo, que al menos no me impedía pensar con libertad sobre como extraer el veneno, aunque me seguía decantando por algún método parecido al de las serpientes, a ellas se les pone un pequeño recipiente con la entrada cerrada por telas o materiales similares y cuando se le acerca a la cabeza de la serpiente, esta muerte y el venenos segregado se va al fondo del recipiente, algo similar, solo que con un recipiente más grande, el único problema que se me ocurría que podría surgir seria como mantener el equilibrio mientras las garras de ese bicho atravesasen y secretasen su letal toxina en el barril, si me desequilibraba, el resultado podía no ser agradable, pero debería de haber alguna forma de solventarlo, si lo conseguía tendría un medio para calmar las cosas si se calentaban demasiado en la arena o, si no se me ocurría nada mejor que hacer para el día del espectáculo, usarlo para conseguir algunas otras criaturas interesantes, quizás, sosteniéndolo mi propio artrópodo podría aguantar sin desestabilizarse y por solo algún rasguño su piel no cedería como la mía ante sus garras, aunque claro, quizás se toma eso como un ataque y montamos un lio enorme, no lo sabía, a asuntos como esos no paraba de darle vueltas.

Una forma, por lo que recuerdo, más demoniaca de los típicos arlequines que hubiese visto alguna vez, se presento encima de la zona donde yo estaba trabajando, esa verduzca versión de Kefka o Piedmon, nada más que levante a cabeza curioso por el sonido del pequeño cascabel que acababa de oír, empezó a entonar esa…¿cómo calificarlo?, ¿poema, advertencia, amenaza? No sé exactamente como definirla, aunque solo fuera porque no tenía ni idea de quién era o de las intenciones que podía albergar.
Sin atreverme a pronunciar palabra durante su particular discurso, no hice nada más que escucharle mientras se volvía más etéreo con cada palabra, hasta finalmente desaparecer en la nada, dejándome más confuso que otra cosa, estuve un ratito sin hacer nada, mirando a la zona donde el tipo había aparecido, tratando de encontrarle la lógica a lo que había dicho el único ser que de momento sabia que conocía que no era de ese mundo, más allá de la extrañeza de algunos de los del circo de los espejos por la ropa.

Tiempo perdido tratando de buscar el porqué de sus palabras, finalmente, seguí limpiando sin parar de preguntarme el significado de sus palabras, al final, al no poder encontrar más que una clarísima recomendación de que me largase rápidamente de Noreth, seguí con lo que estaba haciendo, aunque recordando una y otra vez sus palabras, sin poder quitármelas de la cabeza.

No fue difícil conseguir un pequeño barril y un trozo de tela, lo más complicado fue conseguir que el cocatrice lo arañase sin ponerme en un peligro ridículamente alto, aunque la verdad tampoco fue tan difícil, ate una cuerda alrededor del barril lo más fuerte que sabía, acerque el barril hacia la jaula de la bestia que gruñía y arañaba y se golpeaba tratando de salir, no tardo en tratar al barril como su agresivo comportamiento dejaba prever.
La criatura gruñía y gritaba, se retorcía dentro de la jaula y trataba de destrozar aquel nuevo objeto casi a su alcance, a través de los gruesos y fríos barrotes sus garras llegaron y arañaron madera y tela un par de veces, su pico también lo pudo alcanzar levemente propinando fuertes moriscos y picotazos que me hicieron temer que el barril y el contenido de veneno que podría hallarse ya en él se perdiese, absorbido por la tierra.
Finalmente, se canso de jugar con el barril y volvió a pasearse por su jaula, gruñendo a todos los que se acercaban y siguió tratando de romper los barrotes, con lentitud, tratando de no volver a llamar su atención lo arrastré con lentitud hacia mi hasta poder observar de cerca los grandes daños que haba ocasionado el animal, había varios trozos rotos de la madera, la tela ya casi inexistente, no sé cómo había podido apañárselas el barril para no acabar roto, y allí en el fondo del barril una escasa cantidad de un liquido azulado de fuerte y repulsivo olor que penetraba con facilidad por la nariz y que supuse seria el potente veneno de estas criaturas.

Un tiempo después de aquel buen momento con el veneno, me encontraba absorto, mirando el suave nado de mi criatura en su enorme tanque de agua, ya llevaba encima la escasísima cantidad de veneno que conseguí extraer encima, en un recipiente algo más manejable, me resistí a la tentación de mojar un poquito en el cuchillo que le dieron con anterioridad para probar sus efectos, demasiado escaso para perder lo más mínimo, fue entonces cuando me llamaron, en resumen lo que ocurrió es que tenía que hacer una salido con unos pocos de los guardias del circo, ¿la razón? El dueño había considerado que había que buscar otras criaturas que remplazasen a los que murieron ene le último espectáculo a manos de mi criatura y como a mí me culpaban un poquito de esas pérdidas, debería acompañarlos, por desgracia en aquellos momentos no estaba en condiciones de pedir ni negar nada, y al final tuve que acompañarlos a una pequeña misioncita en las tierras circundantes para ver que clase que criaturas podrían proporcionar buen espectáculo, quizás aquello fuese bien, incluso podría resolverme el problema de la próxima actuación según fuese la caza, el único inconveniente que podía ver seria que con la escusa del veneno extraído no me darían nada mejor que aquel cuchillo pro si las cosas se torcían, en fin, no importaba solo volver al circo con algo que pudiese llamar la atención de cierto grupo de personas.
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Re: Noreth se Revela 2.0

Mensaje por Rembar el Lun Abr 30, 2012 10:57 am

¿Que quería decir con todo eso? ¿Quedrá decir que todo esto ya esta planeado y debo de hacer algo? Seguidamente recordé el mensaje del foro antes de entrar a Noreth:

“Joven titiritero, que con tus hilos manejas nuestras vidas, es tiempo de conocer a tus creaciones, conocer en carne lo que sufren y viven … porque ya no eres más dios de las palabras, simplemente un nuevo peón de un juego macabro … encuentra las llaves, llévalas hasta el palacio donde la razón gobierna rodeada de imaginación, mas allá de los frondosos bosques, mas allá de las altas montañas, donde ni ángeles ni demonios se atreven a ir, donde los dioses apartan su mirada … entre las rocas carcomidas por la sal, entre los pasillos con algas y aroma a océano … llega al salón, mira al dios en carne … él es la solución … es la puerta que sin llaves no abrirá … la primera llave la tiene la mosca, la segunda la posee el elfo corrompido, la tercera el inventor loco, la cuarta el heraldo de la muerta, la quinta el gran ojo, la sexta aquel que consume todo en llamas, la séptima y última … aquel que como guerrero devoro a los magos … busca las llaves, busca la puerta ya que será la salida del mundo de palabras y letras … bienvenida a Noreth … bienvenida al mundo que tus palabras han creado…”

¿Entonces, el mismo foro me envió aqui a conocer mis creaciones y a cumplir un papel? ¿Llaves? ¿Puerta?

Pequeños sueños se ocultan tras las nueves de la realidad
Pobres deseos que no tienen cabida en este mísero lugar
¿Tú crees que esto es un simple sueño?
Tu sangre derramaste en este lugar, tus sueños añicos se harán
Los anhelos de volver desaparecerán, cuando al gran ojo contemples
Tus piernas temblara, tu sangre se helara
Pero el gran ojo ni se inmutara, tu eres su objetivo joven titiritero
Tú que creas historias con tus dedos
Que provienes de un mundo distinto a esta simple tierra
Tú no debes de jugar, luchar y ganar, tú eres simplemente una pieza más
Mientras él escribe en su trono tú jugaras y como una marioneta actuaras
Yo soy un simple arlequín, un simple payaso, que ríe cuando llora
Y hace feliz a la gente cuando sus vidas están por acabar
Soy el arlequín, soy el bufón, que te dice joven escritor
Viaja a donde las montañas se ocultan en la nieve
Baja más allá de la boca oscura
Donde el metal fluye como si fuera sangre
Escucha el sonido de los martillos y los quejidos de los esclavos
Tu premio estará donde los engranajes giran
Donde las maquinas cobran vida
Ese es tu lugar, busca la llave
Encuentra el corazón
Apuñálalo hasta que sangre
En su interior la encontraras
Y con ella podrás por fin regresar.

Recordé el poema. ¿Y si la puerta esa fuera en el lugar que dijo el Arlequín? Pero, ¿y la llave? Un ojo...
Rápidamente busqué a Rembar, pero no lo encontraba por ningun sitio, y me dirijí a la maga:

-Por cierto ¿viste a Rembar? Es un guerrero de unos 20 años y va vestido de verde, armado de una espada y un escudo- Pregunté
-Si, se fué para ese bosque que usamos para talar leña, aqui al sur del pueblo, peor no sé a que fué- Respondió y seguidamente me dirijí al sur, al bosque del que me habló la chica.

-¡Rembar!- Grité llamandole en cuanto le ví.
-¿Que pasa Rubén?
-Necessito explicarte ciertas cosas, en privado- Le dijé mientras nos sentamos encima de un tronco- Pero antes, me gustaría saber, ¿por que estabas aquí?.
-Ah tranquilo, me entreno aquí, ago ejercicios de agilidad, destreza, fuerza con ayuda de los arboles.
-De acuerdo, ahora te digo lo que quería decirte- Tragué saliva y seguidamente le dijé- ¿Recuerdas lo que te dijé sobre mi mundo, lo que eras tu y tal? Pues veras, antes de venir, recibí una carta (intentaba decircelo de la forma más comprensible, sin usar mi tecnología en las palabras) que me decía:
“Joven titiritero, que con tus hilos manejas nuestras vidas, es tiempo de conocer a tus creaciones, conocer en carne lo que sufren y viven … porque ya no eres más dios de las palabras, simplemente un nuevo peón de un juego macabro … encuentra las llaves, llévalas hasta el palacio donde la razón gobierna rodeada de imaginación, mas allá de los frondosos bosques, mas allá de las altas montañas, donde ni ángeles ni demonios se atreven a ir, donde los dioses apartan su mirada … entre las rocas carcomidas por la sal, entre los pasillos con algas y aroma a océano … llega al salón, mira al dios en carne … él es la solución … es la puerta que sin llaves no abrirá … la primera llave la tiene la mosca, la segunda la posee el elfo corrompido, la tercera el inventor loco, la cuarta el heraldo de la muerta, la quinta el gran ojo, la sexta aquel que consume todo en llamas, la séptima y última … aquel que como guerrero devoro a los magos … busca las llaves, busca la puerta ya que será la salida del mundo de palabras y letras … bienvenida a Noreth … bienvenida al mundo que tus palabras han creado…”
Y seguidamente alguna magia o algo me teletransporto hasta ti, en los lobs, cuando me arrancaron un trozo del hombro. Y hoy antes de venir a buscarte, apareció ante mi un arlequín y me dijo:
Pequeños sueños se ocultan tras las nueves de la realidad
Pobres deseos que no tienen cabida en este mísero lugar
¿Tú crees que esto es un simple sueño?
Tu sangre derramaste en este lugar, tus sueños añicos se harán
Los anhelos de volver desaparecerán, cuando al gran ojo contemples
Tus piernas temblara, tu sangre se helara
Pero el gran ojo ni se inmutara, tu eres su objetivo joven titiritero
Tú que creas historias con tus dedos
Que provienes de un mundo distinto a esta simple tierra
Tú no debes de jugar, luchar y ganar, tú eres simplemente una pieza más
Mientras él escribe en su trono tú jugaras y como una marioneta actuaras
Yo soy un simple arlequín, un simple payaso, que ríe cuando llora
Y hace feliz a la gente cuando sus vidas están por acabar
Soy el arlequín, soy el bufón, que te dice joven escritor
Viaja a donde las montañas se ocultan en la nieve
Baja más allá de la boca oscura
Donde el metal fluye como si fuera sangre
Escucha el sonido de los martillos y los quejidos de los esclavos
Tu premio estará donde los engranajes giran
Donde las maquinas cobran vida
Ese es tu lugar, busca la llave
Encuentra el corazón
Apuñálalo hasta que sangre
En su interior la encontraras
Y con ella podrás por fin regresar.

Rembar se quedó boquiabierto, y seguidamente continué hablando:

-Rembar, yo necesito volver a mi mundo, tengo allí familia y amigos que me esperan, pero tampoco me gustaría volver precisamente ahora por dos razones: Una de ellas, por el succeso del hombro y la otra, por que me gusta estar aquí en Noreth, contigo- Le lanzé una sonrisa- Pero también necesito que me ayudes a encontrar las llaves de las que mencionó la carta, y el ojo ese. Pero como no consiga recuperarme rápido y lo suficiente para ir con algun arma, no podré ayudar en nada, y si te passara algo, no sabría que hacer.
Rembar se levantó y poniendome una mano en la espalda, me miró, y saco de su alforja un cuchillo algo desgastado pero util, de unos 100 gramos de peso debería ser, y me lo entregó:
-Toma, usalo con tu mano izu¡quierda por mal que te vaya, y con las pesas del herrero, tomatelo como si fuera un arma para ir recuperando el hombro- Me dijo lanzandome una sonrisa- Ademas, para cuando viajaramos, te he comprado algo útil.
Seguidamente silvó y Epona, acompañada de otro caballo, vinieron a nosotros.
-Te compré el caballo, por que lo ibamos a necessitar seguro, y ademas asi no nos relentizaremos y no correremos tanto riesgos a la hora de huir.
El caballo era marrón con manchas naranjas
-En cueanto lo de la llave y el ojo, no se que decir ni que hacer, y el lugar podríamos preguntar a alguien.
-¡Ya sé! Rembar, cuando estaba en casa de la anciana recuperandome, en la habitación, notaba como si no estuviera solo, y cuando me fuí me pareció que la anciana hablaba con alguien. Deberíamos ir a preguntarle- Le dije.
Rembar subió a Epona, pero antes me ayudó a subir al otro caballo, puesto que era la primera vez que montaba en uno bastante grande y no sabía subir bien. En cuanto a manejarlo, cuando iba a la escuela de primaria, para primero o segundo de primaria, hubieron unas colonias que hubo una actividad de montar en un caballo (más bien pony) y controlarlo, por lo tanto el como controlarlo ya sabía.

Nos dirijimos al pueblo nuevamente, dejamos los caballos en frente de la casa de la anciana, picamos a la puerta y ella nos abrió.
-Hola de nuevo Rembar y Rubén. ¿Como llevas ese hombro muchacho?- Preguntó alegremente la anciana.
-Bien, ando haciendo ejercicios de recuperación- Respondí y seguidamente pregunté intentando no sonar como si acusara a alguien- Por cierto, cuando me fuí de aquí, hoy como si hablarás con alguien, ¿Quien era?

La anciana nos miró con cara pálida y se calló.

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Re: Noreth se Revela 2.0

Mensaje por Baby Doll el Vie Mayo 04, 2012 7:28 pm

-Si tuvieras seis deseos, tres superficiales y tres con real significado, ¿Qué pedirías? – iba yo recostada sobre el hombro de mi novio en el autobús, camino a la escuela. Mi chico me miro pensando… estaba acostumbrado a ese tipo de preguntas random que hago cuando siento que hay demasiado silencio. Sonrió y dijo –pues, pediría yo creo que… ser inmortal... aunque también no enfermarme nunca… quizá controlar a la gente, así no necesitaría dinero ni nada, ya lo tendría todo. –Me reí junto con el- blee si fuera una peli tu serias el malo… pero no te olvides de la juventud eterna…- mire por la ventana, un grupo de patrullas de policía cercaban alrededor de un automóvil que justo había sido atacado. Suspire, pensando para mi misma –yo pediría ir a otro mundo… donde haya menos tristeza y depresión….

Por desgracia, aquel mundo no era ni menos depresivo, ni menos hosti. Aquel sonido chirriante y horrendo golpeo mis oídos. Era el típico sonidito de Nokia, que tenia en mi móvil como alarma. ¿Todo habría sido un sueño? Apague el móvil sin abrir los ojos, lo había olvidado en el bolso delantero del pantalón que llevaba, pensando *5 minutos mas…* si, todo era un sueño y anqué me alegraba ¡quería seguir soñando! El silencio reino de nuevo en la habitación, aunque algo perturbo de nuevo mi calma. El sonido de una música y de fiesta, niños corriendo mujeres gritado emocionadas, el típico “hooooo” que se escucha cuando alguien hace piruetas. ¿El circo? Nunca había oído un circo así, normalmente llevan animales gordos y cansados en una jaula mientras una bocina mal puesta en un automóvil viejo grita “circo hoy por la tarde 2x1, boletos aquí, solo 10 pesos…” Me gire intentando seguir dormida, luchando por todos los medios no abrir los ojos… pero, creí que me volvía loca. Mi nombre se repetía una vez y otra en un susurro que me hizo levantarme, sentarme en la cama y tallarme los ojos con algo de fuerza.

Mi maquillaje se había corrido tanto que parecía mapache, mis cabellos ya se arremolinaban sin orden alguno… fue cuando vi aquella habitación y suspire, frunciendo el seño. La cama vieja y súper blanda que me dejaba con dolor de espalda, el típico taburete que guardaba un libro y un carboncillo, el ropero y peinador que siempre es descrito en una habitación de posada… ¿de donde venia mi nombre? Mire el suelo y aunque siempre me ha gustado andar descalza busque mis sandalias. Me pase un momento por el espejo, alisándome el cabello, mire a la ventana y me acerque al cristal algo sucio, abriéndola… recibiendo un aire puro, tan puro y fresco que me ardió un poco la nariz… alergia… maldición.

Ahí estaba… un circo y mire con sorpresa e interés. Me acorde de dark Wood circus de vocaloid y los monstruos deformes de los que habla la canción. Sonreí, deseando una cámara –joder es tan genial…- olvide a Diana, a todo y todos, mirando aquel bufón que graciosas piruetas hacia. En medio de aquel ruido gracioso y entretenido todo pareció tomar de pronto una seriedad extraña, el bufón me señalo mientras hablaba extrañamente.

Aquel bufón se fue tan rápido como apareció… e hice lo único que sabía y me convenía hacer en ese momento. Corrí a buscar al cajón del buró, sacando un libro y el carboncillo. “Pociones sencillas para idiotas” decía el titulo pero no me importó. Tampoco que dijera en la portada que pertenecía a “Matilda Stuk”. Abrí y encontré al último un espacio para anotaciones. Como posesa me puse a escribir:

"Deja de sueños y anhelos tu alma, deja de ilusiones y pensamientos tu espíritu
Aquí nada es lo que parece, aquí no hay paz o vida, tan solo muerte y dolor
Soy el arlequín de la felicidad, que con una sonrisa enmascaro lagrimas y sollozos…
…¿Acaso mi destino también está en tus manos?
Ya no eres escritora, ya no nos ves tras un cristal, somos de carne y hueso…
Deja de soñar, deja de anhelar, en este lugar solo la muerte encontraras
A tu lado una mujer, que en su vientre lleva otra vida, ella pronto perecerá
Y su vientre vacío estará, porque este mundo no es para débiles…
… Ahora en u trono el escribe, como si esta fuera su historia, el decidirá…
Tú no perteneces a este lugar, debes de viajar, a donde las sombras solo son sueños
A tierras lejanas y brillantes, donde la fruta madura cae al suelo para alimentar a las bestias
Cuidado con tus pasos, cuidado con el insecto, el no desea tu mal…
Algo de una lengua de escarabajo… y ese arlequín es algo de sueños rotos…-


La expresión de mi rostro se ensombreció. Volví a leer lo que logre recordar de todo eso que dijo… y aproveche para escribir lo que había leído en el mp.

MP:

“Titiritero, conocer creaciones… sufrir y vivir… no diosa, peón de un juego. Llaves… palacio, razón rodada de imaginación… mas allá de todo, donde nadie ve, entre rocas carcomidas por la sal y pasillos con algas… ¿algún sitio en la costa? La primera llave la tiene la mosca… otra… elfo corrompido, inventor loco, heraldo de muerte, gran ojo, consume en llamas… séptima, devora magos. Llaves= salida de Noreth.

Después, me puse a hacer mis famosos y amados “arboles de decisiones” o lo que es mas, sacar conclusiones escribiendo a lo idiota.

Llaves / insecto = ¿mosca de la llave?
Diana= creación, yo = titiritero, en Noreth= ¿títere mas?
Diana- Peligro importante. Trama por cumplir. Cancelar misión…
Fruta madura… océano, tierras brillantes. ¿? Buscar mapa de Noreth.


Mire mi conclusiones... maldije. Entonces… ¿alguien me estaba controlando a mi o a las circunstancias? Me mordí el labio inferior, de todo, lo que mas me estresaba era aquello referente a Diana. ¡Diana! Grite y tomando el libro, junto con la ropa y los zapatos que me habían dado corrí a buscarla, ella debería estar comiendo o algo así. Abrí la puerta con cierto pánico, encontrándola a ella a punto de entrar. Me miro con una ceja arqueada y expresión de duda -¿Qué te pasa ahora? No puedes andar por Noreth así, loca…- Tome su brazo y la metí a la habitación con rapidez, temblaba. No importa que tenga que hacer, pero ese bebe y esa chica van a vivir… aun y cuando fuera a costa mía.

-Las cosas cambiaron Diana. Tengo que buscar a alguien, a un… alguien que sepa de insectos. –Vi que ella llevaba algo entre sus manos, era un paquete con comida y una jarra de Agua. Se sentó en la cama, suspirando –Diana estas en peligro, tu y… mini Diana. –Ella me miro con esa expresión que conozco bien, es la misma que pongo cuando estoy sorprendida, asustada y enojada a la vez. Trague saliva, frotándome las sienes –Necesitamos cambiar de rumbo… ¿tienes algún mapa de Noreth? ¿Hay alguna biblioteca o algo así aquí?- Todo era demasiado rápido, yo caminaba de un lado a otro, pensando –Tal vez si buscamos en las habitaciones… ¿has visto algo raro? –ella me observo un rato sentada en la cama, yo me movía con desesperación –Mónica…-murmuro una vez, no escuche, solo me movía –y si alguien quiere solo joder… ¿Qué quiere?- Suspiró- Mónica… -negué con la cabeza –habrá mas de nosotros… ¡tiene que!- algo me golpeo la cabeza, un zapato… mire a Diana, ahora de pie, con las manos en la cintura.

-primero, te calmas. Luego, te cambias, no puedes andar así, arreglamos la ropa para que te quedara bien… tercero, tenemos que conseguir un arma para ti. Tengo algo de dinero de la misión que justo acepte ayer así que… puedo prestarte. Pero espero sepas hacer algo mas, porque tenemos que conseguir mas… no hay ni mapas ni bibliotecas aquí, el único mapa que hay es el que tengo y apenas abarca este pueblo y sus rededores… pero se que cada tres días llegan y salen gente que se dirigen hacia una ciudad grande. Ahí si que tendrán cosas. Te recomiendo que comas algo, te arregles y relajes. No es la primera vez que mi vida esta en peligro Mónica, seguro lo sabes. La ventaja que tenemos ahora es que tu estas aquí y seguramente conocerás mas cosas de Noreth que yo. Lo dijiste ayer… y lo repito hoy. Tu serás la que piense y hable y yo la que patee traseros. –

Su discurso sirvió para calmarme. Media hora después, bajábamos, había improvisado un bolso con una la blusa ya sucia del día anterior. Me aferre fuertemente a aquel libro, en parte porque venían pociones. Tal vez no podría manejar magia… ¿o si? Pensándolo bien, si era humana, tendría cierta esencia y espíritu por default ¿no? Quien sabe… lo importante era que si habían pociones que yo podía hacer (seguro era tan fácil como un pastel de queso) lo aprovecharía. Respire profundo mientras Diana cerraba aquella puerta. Me observe la ropa un momento… una falda corta, dejándome los jeans por debajo, estilo mallas, zapato de piso y blusa estilo corsé que separamos del vestido que nos dieron. Mire el pasillo de un lado a otro, mordiéndome el labio inferior –conozco un mercado cercano- dijo Diana, disponiéndonos a partir… aun as, no podía dejar de pensar una cosa o tal vez miles pero la mas importante; el insecto.
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Re: Noreth se Revela 2.0

Mensaje por Doctor Ivo Robotnik el Jue Mayo 10, 2012 2:00 am

Y el tiempo sigue su curso, dejando de lado los imperios o los reinos
Aquellos nombres que se podrán escuchar durante siglos
Pero como todo serán olvidados y con ello su inmortalidad terminara
Son aquellos hombres y mujeres que con sus actos dejan marcado el mundo
Ya sea con actos nobles y puros o con actos infames, despiadados e inhumanos.

Christian Chacana 09 de mayo de 2012

Y como si de un baluarte inexpugnable el castillo se recortaba contra las oscuras nueves, como si fuera un monolito eterno creado por civilizaciones antiguas y oscuras, pero era muy diferente a ello, de pronto algo atrajo la atención del muchacho, la habitación fría, el aroma a sal y algas, su reemplazado por el de las ruinas, una de las torres sur se derrumbaban, las carcomidas piedras habían cedido y como si fuera un castillo de naipes, una a una de las piedras acompaño a su gemela, una torre, un muro … una sala completa y un ala de ese lugar, el mar los había reclamado y el castillo lo había entregado, no era inexpugnable, no era eterno, tan solo un suspiro, un pestañeo antes de desaparecer y aquello el chico lo sabía, había estado tan concentrado en al escritura, en aquellas palabras que eran su historia y su legado en ese mundo, el ultimo texto que escribiría antes deque ese mismo mundo le reclamara su vía y con ello desapareciera como tantos otros lo habían hecho, sin pena ni gloria, sin una estatua o un nombre que lo recordara, tan solo un susurro en el viento que jamás nadie escucharía y que terminaría por olvidarse incluso para las propias rocas, y con ello no quedaría señal de su existencia …

El muchacho nuevamente recorrió el castillo como lo había hecho antaño, muchas de las habitaciones ahora se encontraban en ruinas, otras habían sido devoradas por las aguas que se mostraban embravecidas mientras golpeaban las rocas, mas allá lo que antes habían sido las aéreas de armería y sirvientes, no eran más que espacios abiertos, llenas de rocas que lentamente se sumergían en las frías aguas, eso sucedería con el, cuando terminara la última palabra, pero para ello aun faltaba tiempo y auque demorara, no dejaría su trabajo inconcluso, el chico se giro hasta volver a el trono, donde se sentó y tomando las hojas en blanco comenzó nuevamente a relatar esa historia, una historia no demasiado compleja, pero si difícil de comprender … la primera línea decía …

“Y la abominación… miro lo que había creado…”

Y la abominación miro lo que había creado, mientras en aquella gruta contemplaba su “laboratorio” los cuerpos de aquellos insignificantes inferiores colgados desde los muros, muchos carcomidos por los gusanos, otros aun con vida, pero que solo esperaban la muerte que llegaría en algún instante, cerca de la aberrante criatura, otra se encontraba, sus ojos miraban hacia todos lados, mientras el zumbido de las cientos de moscas que le rodeaban era casi ensordecedor, tanto el portador de la muerte como el de la peste trabajaban juntos, no por deseo, no por placer, si no más bien por que había sido una orden, la aberración se había negado en un principio, pero cuando su cuerpo dejo de ser de el y se volvió un simple inferior , su mentalidad había cambiado tan solo por esos momentos, a la enorme mosca no le preocupaba mientras tuviera alimento, así lo habían creado, para que solo se preocupara de alimentar a sus “pequeñas”, de todas maneras había una misión que cumplir, aquellos cuerpos infestados de larvas habían sido meros juguetes, simples herramientas desechables, la aberración y la mosca se giraron hacia un enorme cristal, en sus cortes podían distinguirse a un cazador montado en un caballo y un muchacho en otro … simples inferiores, pero que debían de cumplir un trabajo muy especial antes de que pudieran cumplir los designios de el “amo” como la mosca le llamaba, la aberración el miraba con desprecio, pero para este no había problema realmente, ya que ese ser tentacular le daba alimento con sus cadáveres.

En otro lugar, Jack y David galopaban lentamente por aquel camino, extrañamente no parecía nada fuera de lo común, hierba creciendo a ambos lados, las colinas que se podían ver a lo lejos, según las palabras del cazador, no estaría muy lejos el valle y por las palabras de los aldeanos o el noble, se distinguiría cuando este comenzara a cambiar, el silencio se hizo, ya que aun cuando David era conversador, la ultima noche le había dejado mucho que pensar, extrañamente, y sin que ellos lo pudieran notar, algunas moscas le habían seguido desde el hogar del noble, y le vigilaban, como los ojos de aquellas dos aberraciones antinaturales, mientras eso sucedía, extrañas nubes se comenzaban a formar en el cielo, cosa no natural y que tenían las marcas del “creador”, mientras los corceles seguían caminando, la hierba se agitaba, pero como si una mano hubiera pasado por el cielo, las nubes se alejaron y la hierba volvió a la calma, el cielo se volvió a iluminar, dejando que los rayos de sol cruzaran las pocas nubes que aun quedaban … parecía un día tranquilo.

Mas como guardianes, monolitos se levantaban en la lejanía, con ojos inexistentes que contemplaban con nostalgia el cielo, y sobre uno de estos, se encontraba el arlequín, silbando alegremente una canción de pesadilla, sus cascabeles resonaban en el aire, llevando la melodía mucho más lejos de lo que cualquiera pudiera oír, sus ojos se posaron en aquellos dos viajeros, mientras su rostro se enmarcaba con una torcida sonrisa, aun mas retorcida de lo que era posible, incluso su rostro debió de deformarse para ella, pero con un paso de su mano este volvió a la “normalidad”.

Muy lejos de ese lugar o quizás no tanto si uno se ponía a pensar, Rembar y Rubén se encontraban frente a la anciana, haciéndole una simple pregunta ¿Quién era con quien hablaba? La anciana enmudeció, durante unos segundos un silencio reino, hasta que con un suspiro la anciana miro a los muchachos y negando suavemente ante ellos les hablo con voz suave.

-Alguien que quizás pronto conozcan si siguen el camino que se les a trazado… jovencitos, si quieren escuchar o aceptar un simple consejo de una anciana, les puedo decir que sigan el camino del norte… no muy lejos encontraran un viejo castillo, quizás ahí encuentren algo que les pueda ser de interés… ahora por favor, dejen a una vieja mujer seguir con sus tareas, se me ha hecho tarde para poner a secar la ropa-

Ahora el muchacho tenía tres opciones o quizás muchas más, una de ellas sería que presionara a la anciana, obligándola a hablar, aunque claro … no se quebraría con tanta facilidad y les sería muy difícil obtener algo, mas no imposible, la otra opción era escuchar a la anciana, y recorrer el camino del norte durante dos días y dos noches, para llegar al anochecer a un alto muro, carcomido por el tiempo y la naturaleza, si podían atravesar las rejas de el portón principal, entrarían a un jardín enorme, aun mucho más grande que el propio pueblo, con arboles retorcidos y podridos, contra las nubes se recortaría la silueta de altas pareces, torres que intentaban apuñalar al cielo, un viejo y carcomido castillo, que en otros tiempos había sido glorioso y majestuoso, ahora solo una sombra de lo que había sido antaño, extrañamente una de las ventanas estará iluminada y si atravesaban la podrida puerta de roble de la entrada, podrían estar dentro del castillo.

También tendrían otra opción y era ir hacia el sur, ya que a tres días encontrarían una pequeña ciudad, donde una vez cada diez años, se abrían las puertas del templo más antiguo de todo Noreth, un momento esperado por cientos o miles de personas, ya que con ese acontecimiento aparecía el oráculo, una entidad que podía responder cualquier pregunta que se le formulara y la cual únicamente estaba desde el alba hasta el anochecer, desapareciendo durante otros diez años, Rubén y compañía podrían dirigirse hasta ese lugar y si tenían suerte, preguntarle al oráculo como podría volver a su mundo, como poder ser el ser más poderoso de toda la creación, como volverse un dios o simplemente, que significaban las palabras del arlequín, cualquiera que fuera su pregunta recibiría contestación, mas quizás esta no fuera del todo agrado del muchacho, en sus manos tenia la solución y la respuesta a todo, así que había que ser cuidadoso en que preguntar.

Las palabras del arlequín habían vuelto loca a Mónica, la cual en una cascada de ideas había hablado con Diana hasta que esta ultima la había “calmado” de cierta forma, aunque aún quedaban esas amenazas y advertencias rondando la mente de la mujer, podrían significar una y mil cosas, pero era sabido ya algo, que si las cosas seguían el rumbo que hasta ese momento habían seguido, tanto Diana como la vida que se gestaba en su vientre dejarían de existir, tras unos minutos de “alta costura” Mónica y Diana estaban listas y se propusieron bajar, mientras Mónica cerraba la puerta de la habitación, alguien tropezó contra Baby, un encapuchado que cubría su cuerpo completamente, la mayor parte o con vendas o con la amplia capa que llevaba.

-Mis disculpas… no fue mi intención-

En aquellos momentos tanto Mónica como Baby vieron que un cien pies estaba en el piso y antes de que Baby lo pisara con su pie, el extraño estiro su “mano” y digo mano ya que en vez de tener cinco dedos, eran tres garras, el cien pies subió por el brazo hasta desaparecer entre las ropas del extraño, mientras este susurraba casi inaudible “No te alejes de mi, mi pequeño”, después de ello el extraño hizo una reverencia y en silencio dejo a las mujeres, las cuales lo vieron bajar la escalera al primer piso, en aquellos momentos, como si fuera un rayo en su mente cada una recordó lo del insecto y rápidamente bajaron por la escalera, únicamente para ver como el extraño salía por la puerta de la taberna, las mujeres lo siguieron, únicamente para encontrarse con una multitud afuera, rápidamente preguntaron que sucedía mientras buscaban con la mirada al encapuchado, una anciana les sonrió y les dio una respuesta.

-Lo que sucede señoritas, es que hoy es el día en que el oráculo responderá cualquier pregunta que se le haga, así que todos los habitantes de la ciudad intentan poderla ver para que sus respuestas sean respondidas *la anciana suspiro* espero que esta vez pueda verla… me gustaría saber si mis hijos están bien, hace tantos años que no se de ellos…-

Las palabras de la mujer podrían ser de mucho interés, especialmente por que cuando vieron a la multitud que avanzaba hacia lo que parecía un templo a la lejanía, la silueta del encapuchado podía notarse, ya que era un poco más alto que los habitantes de ese lugar, las mujeres podrían tratar de alcanzarlo, con algo de dificultad o podrían aprovechar e intentar llegar al oráculo, si tenían suerte podrían saber como Mónica podría salir de ese mundo, como salvar a Diana y su bebe o la respuesta a las palabras del arlequín.

Pero no hay que olvidar a los últimos dos personajes de esta historia, dos personajes que realmente encontrarían algo más que simples cuentos de hadas y enigmas más antiguos que la propia humanidad, Salvador se encontraba aun perplejo por las palabras del arlequín, pero había tomado sus propias decisiones y las palabras de Scart le habían tranquilizado el corazón, mas ahora tenían un problema aun mas grande y era salir de esa mina, y no podían volver por el camino que habían usado, ya que por ese lado se encontraba aquel desquiciado pirómano, de pronto los olfatos de los licanos sintieron el aire fresco, extraño si pensaban que estaban en lo profundo de la mina, de todas formas, tomando una de las antorchas para guiarse, comenzaron a seguir su olfato, por algunas galerías abandonadas, otras aprecian que habían sido minadas hacia pocas y algunas mas tenían mas de una filtración que goteaba por el techo, más de media hora caminaron entre la oscuridad, mientras las antorchas se movían ligeramente, después de tener que subir por un empinado túnel, la luz del sol casi los deja ciegos, el aire fresco lleno sus pulmones, mas cuando su visión se acostumbro, se encontraron con un grupo de hombres armados con ballestas que el apuntaban, y entre ellos, se encontraba Vicente.

Después de poder haber sido extraído el veneno, la expedición se había puesto en marcha, al parecer después de dos pérdidas producidas por el maldito cangrejo, había que reemplazar los muertos por algo más fresco y por casualidad, estaban en área de ogros, bestias estúpidas, pero que podían dar bastante entretenimiento, según lo que se sabía, estas bestias habitaban una mina abandonada cerca del bosque, y estos salían cada atardecer a conseguir alimento, quizás el uso de su veneno podría ayudarle, pero al desconocer su dosis, quizás usaría todo y no surtiría efecto en esas bestias, o usaría demasiado y la mataría sin poder ser de utilidad, de todas maneras, el camino hacia la mina duro al rededor de dos horas, siempre en línea recta y descansando cada cierto tiempo para beber algo de agua, los artistas del circo no solo eran malabaristas o escupe fuego, sino que también eran hábiles cazadores y sin el maquillaje o las brillantes ropas, podían verse brazos y rostros con cicatrices marcados, pronto llegaron a lo que era una mina abandonada, mas antes de que comenzaran a dar instrucciones para atrapar al ogro cuando volviera o saliera, una luz desde el interior los hizo alertarse y sin mucho tiempo que perder, se colocaron en semi círculos con sus armas apuntando a el oscuro túnel, Vicente se quedo algo atrás, al no tener una ballesta o un arco no era bueno acercarse demasiado, pero para sorpresa de los hombres, quienes salieron de túnel no fue un ogro ni anda parecido, si no dos muchachos y una chica.
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Re: Noreth se Revela 2.0

Mensaje por Scart el Dom Mayo 20, 2012 9:32 pm

Continuamos el avance por aquella gruta tan siniestra. La oscuridad. El silencio. La humedad. La desolación. No era un lugar alegre. Tampoco había mucho que ver. Solo la oscuridad que intentaba abrazarnos, a la cual alejábamos con la luz de la antorcha que guiaba nuestro camino. A pesar de que ahora mi corazón latía tranquilo. No podía sentirme del todo cómodo. Scart me hablaba, había tomado confianza conmigo. Pero Adeluna se mantenía distante. No me hablaba. Lo cual me parecía realmente extraño conociendo su actitud. Ella no era de las que callaba mucho tiempo. Y realmente en ese momento tampoco lo estaba... Solo que hablaba con Scart, como si yo no estuviese allí. a pesar de que yo, y supuse que Scart también, sabíamos que debíamos mantener el silencio debido a que nunca sabíamos lo que nos podíamos encontrar en una cueva, ella hablaba. Con despreocupación total. Como de costumbre. Pero el hecho de que solo me dirigiese las palabras justas me hacía sentir realmente mal...
¿Que había hecho? No tenía ni idea de la razón por la que me trataba tan fríamente. Solo podía martirizarme pensando en la razón y en como arreglarlo. No quería ganarme su enemistad. Y menos en un mundo donde había acabado de empezar.

La única conclusión a la que pude llegar en aquel silencio que me rodeaba... Fue mi propia presencia.
Esta era la razón de incomodidad. Al menos así lo pensaba. Scart me prestaba cierta atención. Y estaba acompañándoles. Eso les restaba intimidad. Y les impedía permanecer juntos. Pensé que se sentía molesta por haberla apartado de Scart. Aunque no lo hacía a propósito.
Escondiendo mi tristeza ante aquello bajo una máscara de impasibilidad, continué. Intentando no fijar mi mirada en aquellos que me guiaban para no recordarme lo que pasaba.
En lugar de eso, mis ojos se posaron en Balto. El pequeño cachorro de Husky que caminaba tras Scart, su dueño, con tranquilidad y curiosidad, olfateando las paredes y moviendo la cola como un metrónomo, sacándome una sonrisa. El pequeño... Tan despreocupado...
Siempre quise tener un perro. Un pequeño cachorro al que cuidar y con quien crecer. Era curioso... Yo a mi mundo, a mi vida, no le pedía demasiado... No quería ser rico. No me importaba el dinero... No quería lujos sin fin. Lo material no era una prioridad. No pedía ser el líder de un grupo. Jamás me había gustado llevar las riendas, prefería tirar de ellas.
Ni riquezas, ni lujos, ni poder... No miento cuando digo que solo quería permanecer con mis amigos, mis amigos de verdad. Aquellos que tanto me querían. Encontrar a alguien que compartiese la vida conmigo... Una Adeluna, por así decirlo. Y un perro...

Curioso... ¿No? Solo deseaba amigos, una pareja, y un perro... Esos tres puntos habían sido las metas de mi vida. Algunos diréis que era poco. O que eran estupideces... Pero. Realmente. No me importaba mucho más. Tener trabajo dirían algunos. ¿Con que fin trabajaría? Solo por mejorar la vida de mis tres objetivos. Y para eso, cualquiera servía. La diferencia entre uno y otro era cuanto debería esforzarme por obtenerlo. Simplemente.
Yo creo que no pedía tanto... ¿No? Amigos... De verdad... Vicente... Alex... Paqui... Y Jose. Eran las tres personas con las que más había calado. Mis tres mejores amigos. Si. Tenía algunos más. Pero no tenía tanta confianza en ellos. No hablábamos tanto. No nos veíamos o no teníamos conversaciones tan personales. Esa parte... Se podría decir que se había cumplido. Siempre tenía roces con algunos. Es inevitable. No puedes coincidir en todo con alguien. Pero... Las peleas entre amigos. Si bien son las que más duelen. También son inevitables. Y sobre todo, unen más a las personas. Irónico. ¿No? Se supone que un conflicto distancia a las personas. Pero por alguna razón. Aquellas que se dan entre amigos. Suelen fortalecer los lazos. Hacen que el otro piense, piense el daño que le hace al otro, el que se hicieron al pelearse. Se den cuenta del vacío que sienten cuando eso ocurre. Y acaban por volver, con una unión más fuerte.
Cuatro grandes amigos. Pueden parecer pocos. Pero como se suele decir... Los amigos de verdad se cuentan con los dedos de una mano.

Y en aquel momento. Me sentí vacío. Lejos de ellos... Y posiblemente. Sin posibilidad de regresar y volver a verlos... Me hacía sentir mal el dejarlos. Abandonarlos. Me hacían sentir un mal amigo. Imaginar el dolor que sentirían cuando viesen que marché y no volví... Pero... Deseaba una nueva vida. No sabía si podría volver. Pero tenía la oportunidad de enmendar mis errores. Hacer borrón y cuenta nueva. Y iba a hacerlo... Aunque el precio a pagar era alto. Y lo sabía muy bien.

Respecto a mis otras dos aspiraciones... Nunca encontré una pareja. La mayoría de mis amigos se encontraban tras una pantalla. Solo Vicente, Alex y Julio podían reunirse conmigo en prácticamente cualquier momento. Y encontrarles y ganarme su amistad... No fue fácil.
Vicente apareció en un gran momento de soledad. Como una luz que alumbra el camino. En la segunda semana de instituto. Había ido a parar a uno en el que me encontraba solo. Ningún compañero de primaria había ido a aquel. Y todo fue porque mi madre me apuntó a ese debido a una recomendación de una profesora. Aunque tampoco habría cambiado la cosa demasiado. Jamás me llevé bien con mis compañeros de clase. O me insultaban. O se metían conmigo. O me pegaban, o directamente me apartaban de todos. Y mi furia no ayudaba... Era como un contador... En cada ocasión que me jugaban una mala pasada. Casi a diario. Una llama se encendía en mi. Un montón de rabia acumulada. Una llama que cubría intentando que no se expandiese. Tenía miedo de hacer daño a alguien si me enfadaba. Por eso me tragaba mis sentimientos y simplemente me dejaba llevar.

Hasta que no podía aguantar más. En algún momento lo debía expulsar... Y me convertía en una bomba. Realmente no recuerdo esos momentos bien. Se encuentran difusos en mi memoria. Como si no fuese yo quien los viviese. Pero la cuestión es que cuando eso pasaba. La gente no solía acabar bien. Una brecha en la cabeza... Una mano rota... Un viaje a un cubo de la basura gratis... Unos cuantos moratones.
Cuando me enfadaba realmente daba miedo. Incluso a mi mismo. No podía controlarme, y eso que lo intentaba. Pero era un esfuerzo inútil. Eso hacía un círculo vicioso. Por temor a herir a alguien con mi rabia. Intentaba contenerla en mi interior. Empezando una y otra vez.
Ya veis... No soy alguien normal. Desgraciadamente...
Mi soledad permaneció en el Instituto, donde la gente llegaba con amigos de la infancia. Y yo, permanecí solo. Hasta que encontré a Vicente. El no estaba como yo. Hablaba con un compañero de mi clase. Y tras una semana de andar dando vueltas con timidez, decidí aventurarme y acercarme a ellos, intentando trabar más amistad con mi compañero. Irónico. Dado que fue Vicente quien se interesó en trabarla conmigo. Y al cabo de unos días acabamos como amigos... ¿Que pasó con mi compañero? Al parecer solo estaba con Vi porque le daba pena. Y en cuanto aparecí yo, vio una oportunidad. Y se fue de su lado. Me pareció despreciable, cuando posteriormente me dijo que hiciese lo mismo que él. Y simplemente, continué. No me arrepiento.

Alex... Bueno, a él le conocí en primaria. No era un compañero de clase. No de colegio. Si no de Kárate. Me apuntaron a los siete años. Debido a una recomendación de profesores. Algo sucedido tras una de mis explosiones. Al parecer querían que hiciese un deporte intenso como forma de evitar esos "ataques de rabia". Durante los primeros años no estuvimos muy unidos. Hablábamos. Pasábamos el rato. No mucho más. Hasta hace relativamente poco, cuando me enseñó el rol por foro. Él podría decirse que fue mi maestro. Me enseñó el mundo del rol interpretativo que me llevó a la creación de mis personajes. Y del propio mundo de Noreth.
Jose apareció de eso. Un día. Buscando un foro de Pokemon. No de rol, si no para conseguir algo de información, acabé en uno donde él estaba. Es irónico que hubiesen apenas cinco usuarios, y que hablase con todos menos con él. Hasta que colocó un post hablando del rol, y presentando a uno de sus personajes. Allí coloqué a uno mío. Y al poco, empezamos a trabar mayor amistad. Le llevé al foro donde estaba roleando yo, intentando ayudarle a subir su nivel. En ese momento era yo el maestro... Y tras unos años... Fíjate. Tan amigos que nos considerábamos hermanos. A pesar de que nos separaban un par de kilómetros de tierra.

Paqui surgió después. Igual que los anteriores. El destino pareció burlarse de mi. Conociéndola en el foro al que llevé a Jose. Y hablando en principio no más que para decir un par de chorradas por el Tag y pasar el rato. Aunque tras un tiempo. Y con la caída de ese foro. Acabamos uniendo más nuestra amistad, hasta tener una plena confianza. Y antes de haber acabado en Noreth, hablaba con ella casi a diario comentando aspectos de nuestra vida más personales. Se había convertido en una gran amiga. A pesar de que nos separaban igual que con Jose, varios kilómetros de tierra. Además de la edad. Cuando empecé en el rol. No creí que me fuese a unir con personas tan distintas. Tanto en físico, en psicológico, como en edad.

Pero... Esos cuatro no podían cumplir mi segunda aspiración... Una pareja... Algo que parecía nunca llegar. Algunos dirán que soy un hombre. Que como tal solo pienso en una cosa. No comparto esa visión. Realmente hay personas muy diferentes. Yo por ejemplo solo quería alguien con quien compartir la vida. Alguien que fuese más que una amiga. No solo una noche de diversión o alguien con quien jugar. Me parecía despreciable.
Y a parte de aquellos a quien nombre... Todo el mundo parecía huir de mi. "Un friki. ¡Huyamos!" parecían decirme solo con la mirada... Y lamentablemente. A nadie había encontrado.

Y el último punto... El perro... Era mejor olvidarlo. Había tenido uno, hacía mucho tiempo. Cuando tan solo era un niño de... ¿Cinco años? No más. Era un enorme pastor alemán que tenía mi madre. Pero murió. Fue por eso por lo que quería un perro. Siempre me gustaron. Por desgracia. Mi padre no tenía en mucha estima a esos animales. Y no quería tener otro en casa. En realidad, él mismo lo dijo. Si mi madre no hubiese tenido a Candy antes de casarse, no habríamos tenido perro nunca.

Me apenaba bastante... Pero bueno... solo me había quedado esperar a crecer, tener mi propia casa. Y tener yo mismo un perro. Aunque sabía perfectamente que no sería lo mismo.
"Hay un tiempo para cada cosa. Una vez se pasa el momento. No es correcto intentar emularlo." No es lo mismo criar a un perro cuando se es un niño o un adolescente. Que cuando eres un adulto. Con tu casa. Tu trabajo, tu familia, si la tienes. Solo piénsalo... Cambia mucho. Además... No podía estar seguro de si llegaría a tenerlo. Habían muchas circunstancias que me impidiesen tenerlo.

Pero volvamos un poco al tema. Disculpas... Me suelo ir por las ramas. Sobre todo cuando hablo de mi y mis sentimientos...
La cuestión era que de esos tres objetivos. Solo uno estaba cumplido. Y los otros dos parecían alejarse cada día. Indicándome que no se cumplirían. Y el primero. Cada día me hacía pensar que algo sucedería y que dejaría de verse cumplido. Como me pasó con Matías... Mi mejor amigo, o el que fue mi mejor amigo. El único amigo de mi infancia... Que a los siete años se fue. Sus padres se separaron y jamás lo volví a ver.
Temía que el destino me preparase algo similar. Y que en alguna circunstancia se apartasen de mi...

Eso... Hasta aquel momento. En el que me di cuenta de que había sucedido. Estaba lejos de ellos. Me había vuelto a alejar... El salir de mi mundo para mi había sido una señal. Una indicación de que mis sueños jamás se cumplirían. Y por eso había decidido empezar una nueva vida... Quizás... Pudiese lograrlo allí. Parecía más fácil. Sin la presencia de mi padre, podría obtener un perro. Scart había empezado a convertirse en un gran amigo... Y, en un mundo donde "Friki" carecía de significado... Donde lo raro abundaba, y era lo normal... Aunque sabía perfectamente que aun así. Me costaría mucho.
Pero... Seguía echando de menos a mis amigos...
Finalmente salimos de aquella cueva. La luz nos cegó instantáneamente. El sol estaba frente a nosotros. Y la oscuridad nos había vuelto vulnerables a su luz. Si bien me tuve que cubrir la cara con las manos en un intento de refugiarme del poder del astro rey. Supuse que Scart y Adel lo pasaron peor. Su vista era más nocturna. Aunque tampoco demasiado. No pude evitar imaginarlo exageradamente.
Pero cuando logré recuperar la visión de las imágenes. Me encontré rodeado de un montón de hombres armados con ballestas. Y no pude evitar lanzar un suspiro.
¿Fácil? No... Allí habían cosas que me dificultarían la vida... Como ellos, que parecían querer quitármela directamente. Scart y Adeluna se pusieron en guardia con velocidad, aun sabiendo que rodeados de armas, tenían pocas posibilidades. Sabía que no se rendirían. No eran de los que les gustaba ser capturados. Yo si que no podía hacer nada. Mi única arma era una daga. Inútil contra un grupo de gente con armas de distancia. Así pues, durante un segundo dejé que los recuerdos de mis amigos me bañasen nuevamente... Tanto llegó que me pareció ver a Vicente entre ese grupo...
Un momento... ¿Me pareció? Durante un momento dudé. Pero finalmente abrí los ojos como platos y comprobé de su realidad... ¡Era él! ¡Estaba allí!
Ni si quiera pensé en como había llegado. O el por qué. Solo vi que estaba allí. Que mi amigo estaba a mi lado...

-¡VI!-Grité con alegría.-¡Estás aquí!

De cierta forma tenía lógica. Si yo había entrado a través de la puerta de la habitación de Vi ¿Por qué el no pudo haber sido también absorbido? Eso significaba... Que era posible que Alex también se encontrase allí. Para saberlo debería preguntárselo a Vicente.
Desgraciadamente. Como acostumbra a pasar en Noreth, y en mis historias. Momentos tranquilos no hay demasiados. Sobre todo en esas situaciones. Pronto extraños sonidos empezaron a emerger de la cueva, y rápidamente los ballesteros apartaron su objetivo de nosotros, a la entrada de la cueva que teníamos detrás.
Aprovechando ese momento, y sin desear interponernos entre su objetivo y ellos, los tres... O cuatro contando al cachorrito. Nos apartamos y nos colocamos tras una enorme roca que había a un lado. Intentando cubrirnos de lo que podía ser un fuego cruzado.

-¿Conoces a alguien de allí?-Me preguntó Scart en un susurro.

-Si, se llama Vicente. Es un amigo mio de hace bastante tiempo. Pero nos separamos hace poco por este viaje. Me pregunto que hace ahí...

-Pues sea quien sea espero que nos ayude. Y que le diga a sus amigos que no nos llene el cuerpo de agujeros.-Contestó Adel.

Repentinamente un horrible rostro de piel verde pálido emergió de aquel agujero. Sus enormes dientes sobresalían de sus labios retorcidos y amarillos. Su cuerpo era enorme y su aspecto amenazador era indiscutible. Un hedor nauseabundo inundó el lugar. Algo que a mi me pareció molesto. Pero que a Scart y Adel les obligó a taparse el rostro debido a su sensible olfato canino. Mientras balto se ocultó entre el joven ladronzuelo y yo en busca de cobijo.

-Un ogro... Genial... Aunque... Probablemente esté ciego...-Dije, añadiendo lo último al recordar la charla que tuve con Jose sobre esas bestias. Teniendo en cuenta que el aroma indicaba que había pasado cierto tiempo en su cueva. Y que el sol brillaba fuertemente. Seguramente estuviese más que ciego. El hedor se debía a gases y ácidos. Sustancias que fácilmente irritaban o incluso dañaban la vista. Así que lo más seguro fuese que en ese momento no viese absolutamente nada. Si no que se guiase por el oído. Sería adecuado permanecer en silencio hasta ver que ocurría y actuar en consecuencia si se veía productivo.

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Off: Espero que no moleste que gran parte del post sea sentimental-personal. Pero esque es cierto. Me voy por las ramas nwn" aunque creo adecuado colocar eso para hacerse una idea del estado mental en el que me encontraba en ese momento. Espero que no se haga pesado de leer.
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Re: Noreth se Revela 2.0

Mensaje por Franz Krieger el Mar Mayo 22, 2012 2:19 pm

El trote del caballo me hacía brincar a cada paso del animal, una y otra vez, pero ya me había acostumbrado al constante golpeteo en la entrepierna con el lomo del corcel. Estaba exhausto, una tranquila respiración y sólo el mecer del viento en las copas de los árboles daban bastante sueño. Por fortuna o desgracia, nunca había podido dormir sentado, y mucho menos en un vehículo sin respaldo y además el cual, yo mismo estaba conduciendo. ¿Sabeís como es esa sensación, no? En la que te debatías entre una fina línea entre el sueño y la conciencia.

Mis ojos se cerraron, olvidando por completo o simplemente ignorando que quería estar despierto. Jack se acercó a trote suave a mi, aunque yo no lo oí. Posó su mano en mi hombro y me miró como sólo miraría alguien a su creador, con respeto y a la vez protector.
Esbozó media sonrisa ácida.

- No me puedo creer que tengas sueño, ayer dormiste bastante más que yo. Menudo dormilón estás hecho - Musitó apasible. Alzó la vista al frente y se quedó dubitativo. Yo no pude más que contestarle meciendo la cabeza arriba y abajo como un muñeco entre bostezos. - Es temprano, aunque sé como quitarte el sueño. - Hablaba el cazador, mi creación. Extrañado giré la cabeza, viendo como metía la mano en su zurrón. No se me ocurría que podía hacer para ¿Quitarme el sueño? ¿Enseñarme algún códice con vampiras faltas de ropa? Eso hubiese funcionado bastante bien, pero para mi sorpresa, sacó una cantimplora que rápidamente abrió y me roció un buen trago de agua. Mojandome la cara y el pecho con aquella condenada agua congelada, me eché hacia atrás y casi me caigo del susto, solté un bufido y agité mi cabeza.

- ¿Pero qué cojones? - Pregunté retoricamente, secandome la cara con las manos y humedeciendo mis labios con mi lengua. Había funcionado, sí. Pero el maldito Jack había hecho en un instante lo que mi madre había estado amenazandome desde que nací. - Espero no haberte mojado ninguno de esos cacharros eléctricos que llevas encima. - Dijo él, entre medio de una carcajada por lo bajo.

No lo había hecho a mi imagen y semajanza, ni por aquello que odiaba ni gustaba. Ahora que lo tenía delante de mí lo comprendí todo. Era el mejor amigo de la familia, algo así como mi tío, mi segundo padre, mi padrino. Era él, aquel que me había criado. Antes no lo había comprendido, ya sabía por qué me gustó tanto hacerlo y rolear con él, hice a mi ídolo de la infancia, aquel que siempre quise ser. Y lo hice sin saberlo, hasta ahora.
Maldito subsconciente, cómo lo hace todo tan bien...
Una lágrima recorrió mi mejilla, recordando el pasado y viendo a Jack delante de mí. Todos aquellos momentos que viví y ahora, nunca podré recuperar. Todo aquello que siempre tenía ahí y nunca supe valorar. El cómo pasa de rápido el tiempo y lo asquerosa que es la vida, aunque yo ya sabía eso.
No era muy de llorar, no al menos delante de la gente, así que me sequé la lágrima con la muñeca y miré al frente, intentando pensar en la nada.

A partir de ese momento nunca volvería a ver a Jack de la misma manera, ahora sabía su verdadera existencia, el por qué de su creación y lo más importante, sabía su alterego en la realidad.

- Atento. - Susurró él, indicando con la cabeza una colina cercana, en la que nada más mirar pude ver una silueta de todo aquello que siempre había imaginado en la oscuridad, todas esas cosas que siempre había visto en las películas y ahora podía ver delante de mí, realmente. Encima de un monolito, aquel arlquín bailaba, con la poca gracia de un contorsionista.

Estaba en Noreth, donde todo podía pasar y había de TODO. El paraíso o el infierno.
Pero esa no es la historia, si no aquel maldito arlequín que desde la lejanía me miraba, aún sin verlo bien, podía imaginar su rostro sonriente, observandonos.
No me gustaban los payasos, me parecían tétricos, cabrones, demasiado malevolos. ¿Típico? Me daba igual, no me gustaban fuese tópico, cliché o como queraís llamarlo, aunque mi odio hacia ellos no era una fobia, si no algo más como un roce, nunca me dejaría tocar por uno. ¿Cómo decirlo más claramente?
Me daban mucho asco.
Sus toques, colores y formas de ser eran sobreactuadas, exajeradas, hechas para asustar más que para alegrar, eran mórbidos, marchitos contaminados, demonios. La alegría nunca los acompañaba, más bien, un halo de terror.

En fin, ¿Qué estaba haciendo ahí?

Podría estar vigilandonos, simplemente tomando el sol, haciendo de guardián o... cualquier cosa. Simplemente, todo podía pasar. - Tenemos que encontrar un sitio para resguardarnos - Habló Jack, dejando que me adelantase pero a paso rápido, yo marcaría la marcha y era lo más lógico, si me dejaba atrás con su habilidad de monta, estaría a la merced de Noreth y aquel maldito arlequín.
Cada trote y respiración dejaban ver un paisaje tranquilo, la hierba verdosa y clara meciendose con el viento, las nubes lechosas daban a entrever un azulado y cristalino cielo, todo era perfecto, excepto aquella marioneta.

Un día entero, casi sin pausas y muy silencioso en general, era de noche y se encontraban frente a unos muros gigantescos, roídos y mohosos, siendo devorados por las raíces y lianas de a saber qué. Las puertas de hierro oxidado daban a un inmenso jardín poco alentador, parecía una película de terror ochentera. Esos sitios siempre esconden el mal personificado y a la vez, las respuestas a todo.

- ¿Quieres... - Empezó a hablar Jack, pero le interrumpí. - Ni lo preguntes - Y empecé la marcha con pequeño caballo, abriendo las oxidadas puertas que con un quejido, nos dejaron pasar. Y ahí estabamos nosotros, entrando a un castillo de a saber qué clase.
Un pasillo artificial, rodeado por altos setos y arbustos con frondosas formas que se había comido el tiempo y el paso de los años, me recordaba sinceramente, al jardín de Bram Stroker, intenté no mirar mucho a la frondosidad de las plantas, por qué seguramente algún licántropo o algo así me estaría observando con vista panoramica de 16:9, qué gracioso era cuando quería.
En fin, mirada al frente y dejando que Jack se preocupara de los monstruos, me bajé del caballo cuando llegamos a las puertas de roble del edificio principal, donde cabía destacar, en una de las ventanas había visto una luz encendida.
¿Qué sería?
Un fantasma, más claro el agua.

Mientras yo cubría las espaldas con mi mirada curiosa, Jack fue quien agarrando el pomo, abrió las grandes puertas de madera que darían al Hall...
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Re: Noreth se Revela 2.0

Mensaje por Anomalocaris el Vie Mayo 25, 2012 11:57 pm

Los crujidos de las hojas eran el único sonido que se podía oír mientras nos internábamos en aquella partida de caza, pues a aquellos individuos silenciosos y peligrosamente armados, por su sigilo y frialdad podría más de uno confundirlos y no decir que eran humanos, mi lenta respiración que intentaba silenciar era la única que podía oír.
Sabía que de poco me podría servir pero no podría evitar agarra con fuerza la empuñadura del cuchillo y asegurarme cada dos segundos que el venenos seguía en su sitio, aquellos bosques podrían estar plagados de las criaturas extrañas y poderosas que habían aparecido no solo en el bestiario, si no en todas las partidas que había leído o que no, a veces, tras las ojos mis ojos me engañaban y me hacían ver cosas que en verdad no estaban ahí, alucinaciones fugaces de seres de pesadilla que yo mismo en algún momento narre como mis personajes luchaban contra ellos, frutos de la extrañeza que me provocaba aquel lugar y el silencio, que a mí me parecía exagerado e innatural, que nos envolvía, lo cual solo hacia acrecentar la sensación de que algo horrible nos iba a asaltar tras cualquier roca o arbusto.

De momento no había aparecido anda digno de mención, criaturas inútiles y demasiado pequeñas para poder dar un buen espectáculo, por un segundo me sentí tentado a preguntar qué clase de criatura cazábamos buscando, pero sus frías miradas me hacían temer no recibir respuesta alguna, finalmente, tras ese infructuoso paseo, llegamos a lo que parecía la salida de una enorme cueva, y se puede decir que allí sucedió uno de las grandes sorpresas de aquella visita en aquel mundo.
Caminaban en silencio fantasmagórico, se habían dividió ligeramente, algunos se habían quedado un poco más atrás, otros se habían adelantado a investigar las leves peñas en las que aquella caverna estaba incrustada, otros miraban el oscuro interior de la cueva con curiosidad, yo no sabía muy bien qué hacer, y tampoco tuve mucho tiempo de preocuparme por aquello.

Unas pocas figuras de mediano tamaño empezaron a recordarte sobre las sombras de la caverna, inmediatamente, un buen numero de ballestas empezaron a apuntarlos, esperando a que aquellas criaturas les desvelase la luz del sol su verdadera naturaleza, en forma de media luna, o de media circunferencia como lo prefieran, les esperaban , solo faltaban unos pocos, aun ligeramente dispersos por la zona, en la mayoría de los casos, por lo que pude ver, estos pronto volvieron hacia la entrada de la cueva a sumar sus ballestas a la línea defensiva, yo por mi parte ya me había puesto en guardia y trataba de adivinar qué clase de sombría espectro saldría a la luz, pero, para mi sorpresa, no serian ni mucho menos, las extrañas criaturas que mi mente en un inicio me hizo creer.

Me rasque los ojos incrédulo, ¿de verdad era él o era alguna clase de broma cruel? criaturas hay de todas clases y tamaños, no me extrañaría que alguna hubiese aprendido a adoptar la forma de los seres queridos para su propia autodefensa, pero en ese momento aquella posibilidad ni se me paso por la cabeza, incrédulo me pregunte a mi mismo si era él, y cada vez que en mi cabeza se repetía aquella pregunta iba cobrando más fuerza mi respuesta, al menos la respuesta que quería creer, además, no solo era él, principal causante de todo aquel deseo mío por llegar a ese cierto lugar en especifico de aquel mundo, si no que estaba acompañado por otros dos aparentes humanos de tamaño ligeramente inferior, en ese momento no caí en que eran ellos, estaba demasiado sorprendido por aquella repentina aparición, pero no tardaría mucho, unos minutos más tarde, en darme cuenta de quienes eran los dos acompañantes que llevaba, bueno, y esa cosita chiquitita y linda que les acompañaba moviendo la colita alegremente.

Estuve a punto de saltar y aparatar las ballestas de ser apuntadas contra ellos, pero sin embargo, algo me hizo parara, algo enorme y verde que empezaba a asomar sus narices por la cueva hasta el exterior, haciendo que los demás cazadores inmediatamente cambiaran de blanco, apuntando a aquel mazacote verde y pestilente que seguramente a más de uno casi estuvo a punto e hacer que sus narices salieran corriendo suplicando piedad.

Mire a aquella cosa y luego a aquel pequeño grupo de jóvenes, no podía dejar que esa cosa les pusiese la mano encima, lentamente lleve mi mano hasta es e pequeño contenedor de sustancia liquida, me acerqué al cazador que más cercano tenia, mientras me preguntaba porque no atacaba ¿acaso habíamos dado con un troll pacifico? Me daba igual era algo de cualquier forma que se pudiera ver, de aspecto amenazante y con mi amigo tan cerca no quería correr el riego.
-¿Le hacemos soñar?- a medio camino entre afirmación y pregunte le dije al oído sin quitar la vista de aquel monstruo mientras deslizaba por el lateral de la ballesta el veneno, la idea era muy simple, se envenenaba un proyectil, se le disparaba y se cruzaban los dedos esperando que funcionase, para después pellizcarme para ver si aun seguía dormido y ese no era mi amigo.
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