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Cuentos de Noreth
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Noreth se Revela 2.0

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Re: Noreth se Revela 2.0

Mensaje por Doctor Ivo Robotnik el Miér Sep 05, 2012 2:33 am

Rojo son los amaneceres
Oscuros cuando el sol muere
Las estrellas brillan en el firmamento
Mientras la luna llora sus penurias
El lobo aúlla, mientras sus ojos se cierran
El mundo gira… y lo seguirá haciendo
Aun cuando esta historia termine.

Christian Chacana 04 de septiembre de 2012

El castillo estaba en ruinas, el rugido de las olas golpeando las rocas ya era como una melodía repetitiva, y también muy antigua, ¿desde hace cuanto que estaba ahí? Ni el mismo sabia, de seguro había sido bastante. Ya que las hojas se acumulaban ene l cuadernillo y el lápiz lentamente se consumía, el arlequín aprecia estar divertido con sus fantasías oscuras… mientras el joven seguía escribiendo, sobre mundos muy lejanos y seres que el importaban, mas no sus compañeros, si no sus creadores, como si con cada uno de ellos guardara una curiosa esperanza. Las letras eran escritas, las palabras formadas, hasta que llego a ese momento y el lápiz cayo, el muchacho se apretó el pecho, un dolor punzante, como si una ardiente hoja hubiera atravesado sus costillas y acariciara su corazón, aquel musculo que ya estaba dañado y con una “reparación” seguía funcionando, el dolor solamente duro un instante, pero en ese momento todo se volvió silencio, como si las olas se hubieran congelado, el arlequín se había detenido y sus cascabeles congelado, como si el mismo tiempo hubiera parado ante una orden, un trozo de roca se había detenido en el aire, pero tan solo fue un instante, hasta que el dolor comenzó a disminuir, se le había dado nuevamente cuerda al reloj y ahora funcionaba correctamente, aun así el arlequín miro seriamente al muchacho, casi con odio ¿lo habría notado? ¿Se habría dado cuenta de lo que había pasado? … sus palabras lo dijeron todo.

-Tu tiempo en este mundo se agota… pronto desaparecerás junto con el castillo-


El muchacho guardo silencio, recogiendo el lápiz y dejándolo junto al trono, sobre el cuadernillo, mientras él se levantaba y caminaba hasta un enorme agujero en el muro, el aroma a sal y agua era penetrante, mientras una sonrisa triste se dibujo en sus labios, mientras suspiraba, después de mucho tiempo contemplando el horizonte hablo.

-Uno de ellos a muerto … que irónico, supuse que ellos conociendo este mundo tan bien, sobrevivirían ante todo … incluso yo puedo controlar sus movimientos, como si fueran simples personajes en mi historia … pero el … el intento hacer algo que no debía, modificar una ficha ... ja … ja … hay cosas en este mundo que no se deben hacer y jugar con los propios personajes no es recomendable *mirando hacia el arlequín* tu no deberías de estar tan feliz … la pérdida de uno de ellos significa que queda menos tiempo y aun no sabes si cuando yo desaparezca tu no lo harás-

El arlequín dejo de sonreír, dejo de moverse y cayó como una simple marioneta la suelo, sin vida, con sus brazos y piernas puestos en posiciones imposibles si hubiera tenido articulaciones humanas, su rostro era frio y duro, como si fuera hecho de madera, este ya no mostraba sentimientos ni deseos ¿había desaparecido?, lo dudaba … tan solo había cambiado de cuerpo, ya que el arlequín y los demás tan solo eran contenedores de el … como simples títeres de trapo esperando que una mano les llenara para que les controlara.

El muchacho volvió al trono, tomando el cuadernillo y leyendo lo último que se había escrito ahí… lentamente retomo su lectura, recapitulando la muerte de uno de los participantes de aquella curiosa historia de aventura y sufrimiento.

“…Sí, podría haber intentado muchas cosas, pero, sólo intentó eso por las circunstancias…”
David había escrito en la tierra una “ficha”, como si aquel lugar fuera un simple juego, no había aprendido lo que realmente era, ni que estaba en un mundo nuevo … su ficha era correcta, su nombre, su edad, su raza y lugar de origen … pero cuando se modifica algo, no es bueno estar cerca del personaje, mientras describía el artilugio, Jack, el cazador comenzó a sentirse mal, como si algo en su interior se moviera, e intentara despedazarlo, apretó los dientes aguantando el dolor, quizás algo comido le había caído mal al estomago. David había terminado de escribir en la tierra, era curioso el objeto, una esfera rúnica, que en su interior guardaba todo lo necesario para que una tienda fuera montada con tan solo lanzarla, pero en aquellos momentos se escucho un grito de Jack, David rápidamente le miro, desde su vientre una larga púa de metal había surgido, cubierta de sangre parecía atravesarle de lado a lado, de pronto lo comprendió, el había modificado su ficha, pero jamás había colocado donde se guardaba la esfera, esta como si fuera una ironía de la vida se había formado dentro del cuerpo del cazador, y ahora se activaba en su interior, otra púa salió disparada, esta vez en forma vertical, surgiendo por el hombro y la cadera del cazador, era desgarrado desde su interior, por las propias palabras de su creador, usualmente Jack Cross, el cazador jamás gritaba de dolor o molestia, pero aquello le destrozaba sus órganos, otra varilla salió y otra más, atravesando su carne, pronto la piel se rajo, mientras cuerdas salían ensangrentadas de la carne aun viviente, con un clic el cuerpo del cazador fue despedazado en varias partes, mientras que una tienda cubierta de sangre quedaba en su lugar, goteando por sus cantos aquel elixir carmesí, había sido David el causante de eso, no había podido pronunciar palabras, cuando retrocediendo choco con algo gelatinoso, girándose tan solo vio una masa informe lanzándose sobre él, le había seguido desde el castillo y ahora tenía hambre, no hubo gritos ni nada, mientras el cuerpo se disolvía en el interior de aquella masa gelatinosa, después de un par de horas, hasta sus huesos habían sido disueltos y lentamente volvió sobre sus pasos, por la orilla del rio, hacia el castillo donde su “hermano” esperaba, aun inconsciente.

Mónica había hablado con el oráculo, sus palabras tenían mucho de razón y no solamente habían en parte resuelto las dudas de aquella mujer, si no que habían surgido nuevas, algunas claramente mas nefastas que otras, la “llave” había sido cambiado de mano, y ahora era Diana quien la portaba, sin saber que era quizás uno de los objetos más valiosos de todo Noreth y también para ellos. Después de algunas palabras surgió la duda de ¿hacia dónde viajarían? Quizás fue inspiración o alguien había movido un hilo de esa historia, pero la decisión fue al norte, lentamente caminaron, mientras la carga se movía de un lado a otro, lentamente la ciudad comenzó a hacerse más pequeña, a medida que el camino era recorrido, los campos de cultivo, llenos de trigo y maíz quedaron muy atrás, y ante ellas se extendía un amplio bosque, uno de los muchos, lleno de bestias curiosas, algunas peligrosas, otras apacibles e inofensivas. El día comenzaba a morir y con él, llegaba el cansancio, el bosque parecía un buen lugar y un pequeño claro se extendía al lado del camino, un lugar adecuado para acampar, las mujeres prepararon un pequeño fuego, mientras calentaban sus manos y comían algo de las provisiones, el caballo había sido atado a un árbol y una tienda se había montado, todo listo si no fuera por las visitas inesperadas, un trió de malandrines, ladrones de poca monta, bandidos y salteadores de caminos, quizás pensaron que dos mujeres solas eran presa fácil, aunque claro, Diana no era un hueso fácil de roer, en lo absoluto, la lucha comenzaría, y aunque diana era hábil, quizás no era suficiente para luchar contra tres, los golpes vinieron y fueron, el sonido de garrotes y espadas, mientras Mónica intentaba defenderse lo mejor posible, diana derrotar a esos brabucones y pichi el animalejo esconderse en la tienda. Los bribones comenzaban a dudar de su victoria, ya que esta parecía alejarse mas y mas de estos, el punto culmine fue cuando tres saetas salieron desde las sombras de los arboles, ninguna dio en el blanco, pero fue suficiente como para disuadir completamente a los hombres y que huyeran con la cola entre las piernas, ambas mujeres no bajaron la guardia, ya que había alguien oculto entre las sombras, el individuo no demoro mucho en salir, cubierto por un harapiento manto, tenía una ballesta en su mano, un arma ligera en realidad, no parecía un soldado en lo absoluto, ni tampoco un explorador, si no alguien perdido, cubría su rostro con una capucha, pero bajo esta se podía ver una barba de varios días y una cicatriz más que notoria, el individuo sonrió, haciendo una reverencia algo ridícula para la situación.

-Espero que mi interrupción no haya sido de su desagrado, pero, que dos mujeres estén solas en mitad del bosque, en una trampa para viajeros era algo preocupante *el individuo colgó su arma en su espalda, y se quitaba la capucha, la cicatriz venia desde poco más arriba de su frente hasta más abajo de su mentón, dejando una herida en su ojo, el cual estaba cerrado, el otro tenía un cristal sobre él, como si tuviera perdiendo la visión de a poco* Christian Chacana a sus servicios damas … *mirándolas un instante y quedando medio atónico ante una de ellas* ... mo … mo … ¿Moni?-

Lo que en un inicio les había unido, ahora les separaría, como la cruel espada del destino, que cortaba la carne del cuerpo, por un lado, Vicente tenía sus propias ideas, por otro lado, poco interés tenia Salvador de cambiar el rumbo, y no era que no pudiera, si no que de cierta manera, cada uno tenía distintos destinos, y ambos lugares, el este y el castillo se encontraban a demasiada distancia como para hacer un pequeño cambio, había que separarse y quizás podrían juntarse nuevamente en algún punto, si es que vivían lo suficiente como para que llegara ese día, ya que por lo visto, cualquier momento el destino les torcían las manos y les daba únicamente problemas, aun así, la fortuna les sonrió, aun cuando sus caminos se separaron, parecía que en el horizonte, nuevas estrellas les brillaban, Vicente recorrió el camino del norte junto a su enorme bestia, durante dos días nada nuevo sucedió, más que una que otra cacería por parte de su enorme compañero , al amanecer del tercer día , un pequeño pueblo se levantaba, sus tejados brillaban tenuemente con los primeros rayos del sol, quizás Vicente desearía estar unos minutos con alguien más que la enorme bestia a su lado y de paso, buscar información sobre el castillo, ya que el norte era demasiado amplio y quizás estaba dirigiéndose a un punto equivocado.

Salvador había escogido seguir a los licanos y al paso de los días llegaron al reino de Akhdar, una zona desértica y calurosa, de día, mientras que de noche tan gélida como para matar de frio, aquel seria el lugar donde quizás se encontrarían más preguntas que respuestas. Durante esos días alguien les había estado observando, siempre a favor del viento para no atraer miradas indiscretas ni olfatos caninos, pero el tiempo se estaba acercando, quizás habría más problemas de los que pudiera encontrar al internarse en las ardientes dunas.



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Re: Noreth se Revela 2.0

Mensaje por Anomalocaris el Dom Sep 16, 2012 11:12 pm

-Un desvió…- considere la propuesta, pero por lo que había visto y lo que sabía, sería un desvió demasiado largo seguramente para gusto de todos, no quería separarme de ellos, pero a su vez sabía que tenía que ir hacia el castillo, en cierto sentido, lo necesitaba, la solución, aunque obvia, no parecía ser la mejor, durante unos momentos trate de encontrar otra…pero nada, demasiado especio.
-Un desvió…no, no es posible, están muy lejos…y…tengo que ir allí, sin embargo…lo que si podríamos hacer seria que fueseis vosotros hacia Loc Lac y yo a mi destino y cuando hubiese acabado allí ir a buscaros en esa ciudad…así nadie tendría que desviarse…aunque me sale mal dejarte…-.
Finalmente, tras un poco mas de conversación y decidir el punto de reunión, llego la , al menos para mí, triste hora de separación, triste, pero inevitable,-Como mueras, te mato, bueno, tratare de solucionar mis asuntos y lo antes posible verte en cierta torre en el bosque de Silvide,…cuidaos…- me dolía, mentir sería inútil, no me sentía bien abandonándolo en aquel mundo mágico y salvaje, por buenas que fueran las compañías que le acompañasen…pero sabía que sería más una molestia que una ayuda, solo entorpecería su camino, le volvería a ver, no permitiría que fuese de otra forma, pero más tarde…cuando no fuese un estorbo, Anomalocaris me siguió, me lo esperaba, aunque no estaba completamente seguro de la razón, quizás simplemente le caí bien.

Alguna que otra tonelada de artrópodo me venía bien, muy bien, quizás porque se había acostumbrado a mi cara, quizás simplemente por suerte, pero no me mataba cuando tenía hambre, se limitaba a ora clase de presas, más o menos adecuadas teniendo en cuanta su tamaño, incluso a veces, cuando algún pensamiento se me escapaba en voz alta o no podía contener algunas palabras, después lo miraba mientras me observaba y creía que me entendía…sabia que no era tonto, pero aquellos momentos observando sus profundos y geométricos ojos negros me hicieron preguntarme una cosa…simple, pero que podría cambiarlo todo…¿en qué momento de la historia de este mundo había llegado?, quizás mis raptores aun no hubieran conocidos a sus parejas, o quizás ya estuvieran asentados y todo, no lo sabía, pero si se cumplía la historia que conocía de ellos y ellas, quizás todo se fuese al traste y o pudiese hacer nada de lo planeado, ese era de los pocos sentidos en los que el engendro no era de ayuda, de todos mis personajes activos, era el único sin una historia propia, podría encajar tal y como estaba ahora tanto justo después de su descongelación, como muchos años después…era un fastidio desconocerlo, pero de momento no podía hacer nada.

Con el tiempo, tras muchas horas de camino, por fin encontré un pequeño signo de civilización desde que salí de aquel circo, un pequeño pueblecito…del cual no sabía si debía fiarme, cierto rol en el que participe situado en el bosque de Silvide y que tenía en el nombre la mención a cierta fiesta, me había convencido de que aquellos pequeños y lindos pueblecitos repartidos por todo el mundo…no eran siempre lo que parecen, sin embargo, aunque no era especialmente bueno socializando, no me gustaba la idea de la soledad, aunque Anomalocaris hacia compañía, me atraía la idea de ver otros rostros humanos, quizás, después de todo no fuese tan malo como el lugar del bosque en el que estoy pensando, de todos modos, peor era el lugar al que me dirigía que casi cualquier cosa que eme pudiese encontrar ahí, tras un ratito haciendo que el artrópodo esperase sentado a las afueras, no quería entrar con semejante coloso cerca, aunque solo fuera por si las moscas no se paraban a considerar la posibilidad de que no fuese un monstruo, me adentre en el pueblo.

También, aparte de sentir que no estaba solo en el mundo, también requería de cierta información, el mundo era enorme y quería estar seguro de que iba en la dirección correcta, necesitaba saber si iba en buen camino hacia el castillo o estaba caminando en dirección contraria, pero obtenerla, quizás fuese peligroso, solo la naturaleza de lo que buscaba ya me podía asegurar que habría alguien poco contento con que lo buscase, o que pensase cosas peores, y es que aunque la imagen exterior sea impecable, siempre hay resquicios por los que escapan las cosas no deseables.
No tenía especial necesidad de nada más, en cuando tuve ocasión, me acerque a un lugareño, para preguntarle sobre por dónde se iba a cierta ciudad, con cierto castillo en su interior, si no funcionara, seguir ira preguntando, no podía tener el lujo de perderme.
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Re: Noreth se Revela 2.0

Mensaje por Scart el Mar Sep 18, 2012 5:20 pm

Por suerte, en la noche nada sucedió. Todo transcurrió con total tranquilidad, aunque durante los primeros minutos de la noche no pude para de pensar en la mañana siguiente. En el hecho de que al despertar nos separaríamos. Tenía la desgracia de no poder parar de pensar nunca. Una especie de hiperactividad, pero solo mental, no física. Estaba bien a la hora de hacer trabajos de cabeza. Pues aprendía las cosas mucho más rápido de lo normal. Pero a la hora de dormir se convertía en una desgracia. Podía pasar horas pensando en cosas hasta logar deshacerme de ellas durante el tiempo suficiente para que el sueño me llevase.
Pero como casi siempre. Finalmente logré quedar dormido... Y a la mañana siguiente llegó el tan temido momento de la separación. Vicente me propuso en un principio que cuando terminase sus asuntos iría a Loc Lac, me negué. No iba a dejar que se comiese el trayecto dos veces mientras yo esperaba. Le propuse quedar en La Torre de Silvide cuando hubiésemos acabado nuestros asuntos. Haciendo un calculo aproximado del tiempo. Y en caso de que no pudiésemos ir siempre podíamos dejar un mensaje a alguien de los alrededores.

Finalmente nos separamos, dirigiéndonos en direcciones opuestas. Poco a poco mi camino se iba volviendo más árido... Del bosque pasé a las llanuras y las praderas. Cruzamos el río y atravesamos las montañas... Y finalmente llegamos al desierto.
Había pasado... ¿Cuanto? No tenía la cuenta, pero no había llegado a pasar un mes. Debido a que Scart aún no había sufrido la transformación, y en las noches podía ver como aun no había llegado la luna llena. Aunque lo que si estaba claro es que quedaba bastante poco. La luna y el nerviosismo de los dos lupinos eran pruebas evidentes. Realmente estaban preocupados, y en algunas ocasiones les había escuchado murmurar sobre que harían esa noche. Les acompañaba, y técnicamente aún no sabía que eran. Cuando llegase el momento se descontrolarían y ¿Que ocurriría conmigo? No sabían que hacer, y eso les preocupaba. Yo intentaba no pensar en ello, aunque no podía evitar hacerlo. Supuse que llegado el momento me tocaría subirme a un árbol... O eso pensé cuando aun andábamos por los bosques. Ahora, un manto de cálida arena se extendía bajo nuestros pies... Si la noche me pillaba en medio del desierto lo tendría complicado para esconderme. Por suerte, tras una larga caminata, la tierra empezó a volverse más dura, aunque seguía siendo desierto, era diferente... El Reino de Akhdar ¡Al fin! Pronto llegaríamos a Loc Lac... Y por tanto a Khamja. Las probabilidades de sobrevivir iban en aumento, y para mi era quitarme un gran peso de encima.

Suspiré mirando a lo lejos, como el viendo desplazaba lentamente la arena formando olas en las dunas. Me giré para ver a Scart y Adel que caminaban detrás de mi. Había decidido tomar un poco la delantera en aquella parte, poco a poco iba tomando confianza con el paso de los días y me sentía como en casa. Aunque continuamente pensaba en mi otro mundo.
Se que muchos me llamarían loco por lo que hacía. Prefería vivir en un mundo de fantasía lleno de peligros que vivir con mi familia en mi mundo real. Que estaba desquiciado con esas historias como el propio Don Quijote. Pero no lo creo... Piensa en algo. Si tu vida ha tenido muchos baches, y de pronto te dan la oportunidad de vivir en un sitio que siempre quisiste visitar. Un lugar donde puede pasar casi cualquier cosa. ¿No te pensarías el quedarte? Se que muchos me mirarían raro por el hecho de preferir ese mundo al mío. Pero bueno... Era una oportunidad que no podía desaprovechar. Si no hubiese acabado en Noreth, probablemente mi vida hubiese seguido igual, sin ningún cambio... Pero dado que tenía la opción de quedarme... ¡Lo haría!

Sonreí de medio lado y apoyé la mano en el mango de mi espada, que colgaba a mi izquierda en su vaina. No se trataba de la misma que había conseguido en aquel poblado fantasma. Esta había sido... Rescatada... Por Scart en una de las ciudades que habíamos visitado. Era mucho mejor y me serviría de ayuda si lo necesitaba. También tenía a mi espalda un arco con unas cuantas flechas. Aunque esto fue obtenido de forma más legal... ¡Arco! Siempre se me dio bien. No era Légolas, ni lo soy. Pero lo manejo bien. Siempre me pregunto de donde saqué esa habilidad... La primera vez que tuve un arco en mis manos ya sabía usarlo. Y cuando disparé di en el blanco. Supongo que son de esas cosas que pasan...
En resumen, seguíamos nuestro camino por la parte más difícil. Nos acercábamos a nuestro destino, pero también atravesábamos la zona más dura del lugar. El desierto... Y dioses que calor.
Tomé la cantimplora y bebí un poco de agua antes de dirigirme a Scart y Adel.

-Uff... Espero que valga la pena el viajecito...

-Eso espero... Mm... Si no siempre podemos continuar hasta las tierras de fuego. Tal vez allí haya algo más interesante.-Contestó él pensativo.

-Eso, tu cada vez a más calor... ¿No podemos ir a sitios más normalitos? No, tenemos que pasar por los glaciares, por los desiertos, y por los volcanes... ¡Me vas a volver loca!-Replicó Adeluna mirando fijamente al chico.

-Tranquila, que si tienes calor yo te soplo.-Respondió Scart sonriendo y haciéndole un guiño de complicidad. No pude evitar sonreír ante la escena. Y después me giré para seguir adelante. Si continuábamos por ahí no tardaríamos demasiado en llegar al fin.





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Re: Noreth se Revela 2.0

Mensaje por Baby Doll el Vie Sep 21, 2012 10:20 pm

Avanzábamos a paso tranquilo, pero firme. Mis pies ya comenzaban a agotarse de tanto ir y venir… para alguien que no acostumbraba caminar más de medio día (y eso tomando autobuses) era mucho decir que ya habíamos dejado el pueblo, adentrándonos en el campo, con sembradíos a los lados y un bosque no muy lejano. Deseaba tanto sentarme, encerrarme en mi misma y alejarme de la realidad que ahora me agobiaba. Ignorar por completo la idea de que Chris podría morir, Diana desaparecer y yo quedarme para siempre en un mundo hostil del que no sabía defenderme. Quería tanto… escapar… me reí de mi misma. ¿A dónde escapaba? Mi sitio de refugio era mi propia prisión. Suspire, por más que deseara ir a pasear a los campos o disfrutar de la parte bonita de Noreth, no podría darme jamás ese lujo; tenia compañeros de rol que encontrar, amigos que salvar… mentalmente, me obligaba a mí misma a dar más, a seguir, aunque los pies comenzaran a matarme…
Debía distraerme con algo, pero ¿con que? –Vaya…- murmure para mí misma. Estaba siendo tan pesimista… ¡Estaba en Noreth! ¿Dónde está esa Mónica risueña y encantada con todo lo que veía? La que quería entrar a este mundo a toda costa… suspire, admirando el paisaje a mi alrededor. Tenía razón, si por algún motivo debía quedarme aquí, al menos disfrutaría con gusto este sitio. El silencio era roto solo por nuestros pasos y, en un punto de aquel día me arte simplemente de ese sonido. El “crash” del césped era desesperante y me hacia el día tan largo como una espera en el medico.

-¡A la joda!- dije en un tono irritado. Diana y pichi caminaban en silencio con calma, acostumbrados a un estilo de viaje así –sabes, en mis idas a campamentos y viajes, siempre he tenido algo que hacer. Hablar, cantar, joder… hasta escuchar música está bien… pero no tolero un viaje de 24 horas solamente en silencio. -Recordé mis viajes a México DF sonriendo, siempre cargaba vocaloid y… ohh bingo. – Diana… ¿Quieres ver algo genial y de una tecnología impresionante?- ella me miro arqueando una ceja, mientras se cruzaba de brazos y suspiraba –seguro es otra de esas mierdas tuyas que nos ponen en peligro… no sé si quiera ver nada que tengas que enseñarme…- Negué con la cabeza, mientras metía la mano al bolsillo y sacaba mi móvil –aguafiestas- dije en un tono despreocupado –ale, mira esto –enseñe el móvil, presionando el botón de música. Instantáneamente vocaloid sonó a todo lo que daba. Diana lo miro un segundo antes de tomarlo y arrojarlo al suelo -¡¿Qué porquería es esa?!- grito con cara de espanto, mientras sacaba la espada -¡QUE HACES!- grite yo también, lanzándome sobre ella -¡NADA DE TOCAR A MI NOKIA! Me ha servido varios años… además, la SD es nueva… - frunciendo el ceño me miro con una expresión de confusión que me habría dado risa de no ser por la espada en mano –maldición, espero no lo hayas roto o te cobrare por el… te juro que si sobrevive a ese golpe le haré un altar… - me arrodille ante mi aparatejo, que sorprendentemente se había desarmado en partes. Con pesar lo uní de nuevo y funciono. Sonreí, abrazándolo con fuerza -este chiquitín me ha salvado la vida antes…- ante su cara de “qué coño es esa porquería?” puse los ojos en blanco –es… es… un aparato para comunicarse con otros y oír música –su expresión cambio a un “¿Qué?” total y completamente bobo. Suspire, presionando la tecla de música y esta vez fue otra canción en japonés. La mire, mostrando el aparato –no hará daño. Ahora, esta cosa, permite… -pensé en explicar todo el asunto y termine negando con la cabeza –guardar música mágicamente y al presionar un botón esta se escuchara tal y como la guardaste. No funciona aquí, solo logro escuchar lo que guarde en mi mundo –Diana pareció tomar mejor esta respuesta, ¡bendita sea la magia en Noreth! Si algo no se podía explicar; Magia. Puse la canción de “Bad Apple” y comencé a tararearla. -¿Qué idioma es ese?- pregunto mirando el aparato, ya con la espada enfundada, pero aun la mano descansando en el mango –Es japonés. Un idioma de un país muy lejano al mío… como elfico, pero más raro de escribir creo yo…- Ella asintió. Note que el ritmo no le era tan molesto y subí solo un poco, lo suficiente para que se escuchara bien la letra –es… extraño… ¿Qué dice?- sonreí, amaba cantar la letra de esta canción, así que, comencé a traducirla.


Ella la escucho atenta… También quedo encantada con la letra. Guarde el móvil, no quería otro sobresalto y dude de que pudiera unirlo otra vez si a Diana se le ocurría arrojarlo al piso con más fuerza …

…–todo eso… de tu mundo… ¿Cómo es en realidad? – Preguntó al cabo de unos minutos -¿Es como Noreth? ¿Es distinto? Lo imagino como un gran sitio lleno de personas de pie ante una gran telaraña blanca… que tejen lentamente, uniendo las vidas. ¿Es en verdad así? O… es diferente – Suspire. ¿Cómo podría explicarle a Diana lo que era mi mundo? Las cosas tan diferentes… diosa, hasta una bebida era toda una lección que explicar. Lo pensé un segundo antes de responder –oh, bueno, es parecido a Noreth… solo que, no hay otras razas, solo humanos. Hay… transportes más avanzados, que no necesitan de caballos para moverse. La magia esta reducida a los cuentos, donde se habla de ella como un hecho lejano… los dioses han sido casi todos olvidados, aunque aún hay quienes tienen muchos, los que existieron en antaño fueron dejados atrás hace tiempo… - la nostalgia me lleno y de pronto, no pude parar de hablar. Al mismo tiempo, llegamos a un claro, donde diana mientras me escuchaba ataba al caballo y abría la tienda de campaña. Yo me encargue de la fogata, días de campamento con mis niñas me favorecían ahora mismo. –Es un mundo más frío, donde a veces la gente no se detiene a pensar en los demás… pero también existe calidez y amor. Yo… tengo amigos que agradezco a las deidades. Lástima que algunos de ellos no puedo verlos cara a cara –Diana ladeo el rostro, sin comprender del todo -¿Cómo son tus amigos?- preguntó mientras ajustaba la carpa –ohh nos conocimos en el rol… recuerdo cuando cree a mis primeros personajes. Joanne se llamaba… -suspire –oh qué tiempos aquellos. Ahí conocí a Christian… escribimos un rol con una historia tan larga… -me reí para mí misma –Roxanne fue mi segundo personaje… ella llego antes que Diana, entonces cuando la cree conocí a Diego, con Bastian. Pero primero hice a Zatki y Vicente… – De pronto, Diana me miraba fijamente. Interrumpió mientras dejaba caer una sartén que preparaba para cocinar –wo, espera… ¿personajes? ¿Crear? ¿Escribir?- Cerré la boca y creo que me puse más pálida –ehh… yo… es…- Diana avanzo hacia mí –Dime que no es lo que de verdad estoy pensando que es…- mire a otro lado, intentando encontrar una explicación a mi desliz –eh… es… así llamamos al vigilar… -me tomo del cuello del vestido, agitándome -¡mierda! ¡Dime que no fui una invención de una niñata fuera de condición y sus amigos perdedores! – Cerré los ojos, buscando en mi cerebro pero nada llego –no soy una niñata… - dije temblorosamente. Diana furiosa me arrojo al suelo -¿Qué soy en tu mundo? – pregunto con una firmeza. Respire hondo, no había marcha atrás… -un personaje –dije finalmente. Su expresión fue de desagrado y dolor, estoy segura de que ahora mismo tenía un problema existencial. Ya casi podía oír sus pensamientos… Me soltó, contrario a lo que pensé que haría. No dijo nada, dándome la espalda se dirigió hacia la sartén, levantándola del suelo mientras comenzaba a sacar la carne –Diana…?- pregunte en un susurro. Me sentí tan mal por ella… -Ayer ni siquiera pensaba que mi vida estaría en peligro. Ahora… ni siquiera se si soy yo o solo un títere de una niña boba…- me lleve las manos a la cintura, frunciendo el ceño –En primer lugar, tengo 23… tu misma edad. En segundo lugar cariño, no es así como funciona. Tienes una personalidad definida y debo apegarme a ella, aun y cuando… - y vino la interrupción.

Vi un brillo plateado entre algunos arbustos y voltee, los últimos rayos del sol nos favorecieron. En cuestión de segundos, vi como una mano arrojaba una daga a Diana y con reflejos que escasas veces en mi vida he usado, salte sobre ella, empujándola fuera. Rodamos en el suelo, golpeándome el brazo. Sisee de dolor, pero no había tiempo para quejarme pues tres ladrones del tipo que yo llamaría “canis chafas” aparecieron. El que fuera perdedor no quitaba que supieran manejar sus armas y que yo casi necesitara ropa interior nueva. Siendo sincera, ver tres tíos que manejan espadas y hachas no era una escena alentadora para mí. Saque la espada que Diana me había dado, mientras ella hacia lo mismo y se lanzaba a la pelea… a mí me tocó el más fornido, aunque mi ventaja era que… mierda, no tenía ventaja. De mí mismo tamaño y con una espada igual a la mía, se arrojaba dispuesto a vencerme. Esquive por poco el estoque, que habría herido mi pierna derecha y al mismo tiempo, mi golpe. Sinceramente, ni siquiera me fije a donde iba, mi interés era herirle a fin de que me dejara en paz. El filo de mi arma apenas alcanzo a cortar su brazo, un rasguño realmente pero me sentí como si hubiera derrotado ejércitos. ¡Yo había logrado herir a un enemigo en Noreth! La sensación que da la pelea era increíble… pero no todo me fue bien, pues en el movimiento tropecé y fui al suelo de bruces. Alcance a aterrizar de costado, raspando parte de mi brazo izquierdo contra el pasto y tierra. No sé cómo fue que paso pues el ladrón actuó rápido y en un segundo, le tenía sobre mí, aferrando mi muñeca derecha (donde sostenía la espada) con una mano mientras que con la otra apretaba mi cuello… Creí que me mataría, en cambio, apoyando la rodilla sobre mi brazo a fin de que no pudiera herirlo y sin soltar mi cuello, aprovecho el brazo libre para coger mi espada y pasar el filo por mi hombro. Di un grito que fue más miedo que dolor, pues por la adrenalina fue como si algo tibio pasara sobre mi piel. -¡PICHI REFUERZO!- grito Diana mientras peleaba con los otros dos… ella era mucho más hábil que yo y pensé que estaría perdida, sin embargo, la mascota de mi compañera salto sobre el rostro del hombre que me sostenía, mordiendo y arañando. Este grito, soltándome y a la espada, para levantarse y agarrar a la criatura de las orejas, lanzándolo contra un tronco. La criatura se estrelló y cayó al suelo, estremeciéndose de dolor… yo… vi rojo.

Me levante hecha una furia. Ni él ni yo teníamos armas pero eso no me importó. Haba herido a Pichi y pagaría por ello con sangre… igual que la última vez que me habían hecho enojar, grite con furia y me lance hacia él. Debo decir que tengo dotes de futbolista americana pues lo taclee con fuerza, dando un golpe con el hombro justo en el pecho –¡NADIE- grite cayendo sobre el al tiempo que cerraba el puño y golpeaba su rostro –TOCA – el intento sostener mi mano, pero le ganaba en complexión y peso –A MIS CREACIONES- le grite, y entonces el tomo mi muñeca nuevamente, yo me incline y mordí su brazo con toda la fuerza que tenía, abriendo la piel. No soy alguien que pelee a menudo, pero cuando me cabreo, lo hago con ganas. El gritó, dando un puñetazo que recibí en el rostro. Este me hizo retroceder, mas por equilibrio que cualquier cosa. Mi mejilla comenzó a inflamarse al instante, pero no me detuve -¡ARRANCARE TUS ENTRAÑAS Y ME BAÑARE CON ELLAS!- grite en medio de mi estado de ira incontenible al tiempo en que el trataba de sujetarme y yo clavaba mi rodilla justo en su entrepierna -¡¿QUE TE PARECE ESO MALDITO?! – el hombre se dobló en sí mismo, gruñendo de dolor… debo decir que una de las cosas que menos me agrada es mi complexión robusta, pero ahora, enfrentándome a un tío delgado y menos pesado que yo tenía ventaja. Él quería tener las piernas de una mujer a su alrededor.. Bueno, ahí lo tenía. Ahora, sentada sobre él, apoyando las rodillas en tierra aferraba mis manos a su cuello… Lo habría matado de no ser porque de pronto todo se quedó en silencio. Ni diana ni los otros dos peleando… dirigí la vista hacia donde antes habían estado los otros dos ladrones y ahora huían de flechas que salían de algún punto en el bosque. En mi descuido, mi prisionero aprovecho para empujar y arrojarme a tierra, pero no tardo demasiado en su victoria pues al verse solo, solamente se levantó y corrió como alma que lleva el diablo. Realmente no fue mucho el daño que le hice.. Bueno, salvo la mordida, el golpe en la entrepierna y los puñetazos al rostro más me había causado el a mí. Me di cuenta de que estaba temblando aun con la adrenalina y de que realmente no me dolía nada… me puse de pie, agarrando mi espada mientras iba hacia Diana que apenas tenía algunos rasguños. Me miro sorprendida –recuérdame nunca cabrearte hasta ese punto… - sonreí algo cansada pero aún quedaba una cosa más: Las flechas que provenían de la nada.

Aquel extraño apareció de entre las sombras, cubierto por un manto viejo sostenía la ballesta en mano. Lo mire con curiosidad ladeando el rostro. –No creo que quiera lastimarnos- dije en voz baja, aunque dubitativa aun pues ¿Cuántos roles en Noreth no tuvieron a un viajero asesino? El sonrió, pude verlo bajo esa capucha junto con su barba y una cicatriz. Yo sonreí del mismo modo, soltando la espada antes de caer de rodillas a tierra – disculpen mi mala educación pero… ug… ya no me siento tan bien – tome aire como pude, apenas prestando atención al desconocido, hasta que oí su nombre. Abrí los ojos como platos, levantando la mirada hacia el en el momento exacto en que decía el diminutivo de mi nombre –o… diosa- no creí reconocerlo, pero era él. ¡Mi Chris! uno de mis ojos no veía bien, pero definitivamente si era él. Me levanté de un salto (un salto es un decir, fue más parecido a un anciano intentando correr) y fui hacia él, sin decir nada solamente le abrace con fuerza. Diana me miro sorprendida, mientras yo me aferraba a él más que un sediento a un vaso de agua -¡Estas vivo!- dije con voz temblosa -¡vivo, vivo! – Diana se acercó a nosotros, comenzando a hilar lo que sucedía -¿este es el chico que íbamos a buscar?- asentí, tallándome los ojos… note que lloraba –vaya…- murmure limpiándome las lágrimas –lo siento es que… ¡estoy emocionada de encontrarte! - Ademas, el dia habia sido bastante agitado... bueno, desde que llegué a Noreth fue asi.

Diana suspiro, cansada y harta de este día, noto que Pichi aún estaba en el suelo. Con una exclamación corrió hacia el animalito, tomándolo entre sus brazos -¿pichi?- pregunto asustada… la mire con el mismo miedo antes de notar como la criatura se levantaba, quejándose de dolor –está bien…- murmure aliviada. Luego mire a Chris y sonreí –Chris, Diana y Pichi. Diana y Pichi Chris… ahora… será mejor que nos sentemos pues hay mucho que contar y mi espalda no esta feliz-

Pregunte de todo cuanto me vino a la mente. Estaba realmente sorprendida de encontrármelo ahí, al mismo tiempo que preocupada. Si no era Chris quien estaba en el castillo teníamos un impostor. El comenzó a relatarme todo lo que había acontecido desde su llegada. -Básicamente hace un año que estoy aquí… al principio no tenía diablos idea de donde estaba, pero de a poco comencé a ubicarme. Después de un par de semanas en posición fetal diciendo "me volví loco, me volví loco, zyr me comerá” , acepte que estaba ahí. Aprendí a usar la espada corta, de forma básica y la ballesta y hasta ahora había estado vagando y aprendiendo a extrañar lo que tenía y de paso extrañar un buen baso de refresco, agua limpia y baños –rayos, hasta yo extrañaba eso ahora mismo… entonces así estaba. Había dormido en tierra y comido de varias cosas, algunas no tan saludables como otras. Bueno, pues no me iba a quedar así, ¡tenía que cocinarle algo!- pues a partir de ahora, comerás algo mejor… - dije intentando levantarme. Di un respingo, no podía… toda esa acción no era para mí y ahora mismo mi espalda se sentía como si me hubieran molido a palos. Diana en cambio me ayudo a cocinar, aunque la notaba aún muy molesta y callada. Yo en cambio saque mis cuadernos, ya una vez que ella había vendado mi herida y curado un poco la mejilla y se los mostré a Chris. Suspire y con pesar le dije lo que sucedió con swarm y mis sospechas de que había muerto… explique incluso mi hipótesis de que él estaba en ese castillo y finalmente, le hice una pregunta importante. -¿Quieres regresar a casa?- porque si era así… ahora tenía un buen motivo para buscar esas llaves y aquel castillo.
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Re: Noreth se Revela 2.0

Mensaje por Doctor Ivo Robotnik el Dom Nov 11, 2012 8:20 pm

No importa el tiempo que demore
Los océanos se secaran irremediablemente
Y en esos instantes, ni todas las lagrimas derramadas
Podrán volverlo a formarlo
Somos las consecuencias del pasado
Somos los actos de aquellos que nos crearon
Y seremos los actos de aquellos que nos precederán.

Christian Chacana 10 de noviembre de 2012

Y como si fuera un gran juego de tablero, cada pieza se movía inexorablemente hasta su destino, fuera este ya atrasado o no, pero mientras lo que antes había sido un hermoso palacio, un baluarte entre dos mundos, ahora simplemente era unas rocas carcomidas por el viento y agua salada. Somos los actos de aquellos que nos crearon se dice… somos el reflejo de las acciones que nos rodean, somos las acciones que traerán consecuencias, ya sean benignas o malignas. Lejos de la mirada piadosa, un hombre era ahorcado por un crimen que no había cometido, en un lejano pueblo, una mujer era brutalmente violada, mientras su hijo era obligado a ver como esta era penetrada con salvajismo, no muy lejos, en una ciudad que se jactaba de ser civilizada, una mujer era condenada a morir quemada, tan solo por rechazar los deseos de un noble y acusada de brujería y maldad. ¿Quién dice que el mundo es bello? ¿Quién dice que los justos son recompensado y los injustos castigados? Solo debes de lanzar una moneda y esperar que esta sea propicia o entre acero y sangre perecerás, como es el destino de aquellos que habitan el mundo sin darse cuenta de las consecuencias de sus actos y sus deseos.

El viento soplaba con furia, la tormenta no desaparecía y como si una mano invisible se tratara, esta golpeaba los muros agrietándolos mas y mas hasta que caían, volviéndose piedras informes e inútiles, el gran salón aun resistía, pero por cada grieta el aire frio se colaba, como lenguas de hielo que acariciaban una piel, lacerándola y haciéndola sangrar. El muchacho estaba sobre el trono, que con cada respirar parecía carcomerse mas y mas, dejando s de ser bello y volviéndose una retorcida maquina de tortura, sobre los apoyabrazos ahora púas de madera y hierro surgían, esperando con ansias desgarrar la carne y alimentarse con aquel elixir vitae que las venas y arterias contenían, ¿Cómo aquel lugar había cambiado tanto? Tan solo había sido obra del arlequín… que en su maquiavela y nefasta mente, formulaba los más crueles planes, para jugar y disfrutar de aquellos que no pertenecían a aquel mundo.

EL chico ahora permanecía de pie, mirando por lo que antes había sido una ventana y ahora solo un agujero en la pared, el agua se arremolinaba en las rocas, golpeándola con furia, el sol parecía tan lejano y las nubes cubrían todo como si fueran un manto sedoso y cargado de ira, con tranquilidad recogió aquel cuaderno, ahora el ya no tenía todo el control, como si la magia se hubiera desvanecido, las letras danzaban sobre las hojas en blanco, creando hecatombes y pesadillas lingüísticas, ya no era su relato, si no que ahora pertenecía a sus participantes, a sus personajes y porque no decirlo, al capricho de la fortuna y el olvido de la suerte.

Lejos, donde la brisa era más suave y los campos de trigo se encontraban dorados y meciéndose ante la delicada brisa, un muchacho caminaba junto a una gran bestia, quizás en ese mundo aquella imagen no traería esas emociones, me refiero al miedo, al temor, a la desesperación y la incomprensión, en aquel mundo, esas bestias eran comunes, como los poderosos y horrible monstruos, o los niños con orejas de animales, Noreth era aquel lugar donde lo imposible existía, y donde el no puedo, era reemplazado por el esfuerzo para lograrlo, aun así, el temor es difícil de arrancar del corazón humano y aun cuando los hombres sean comunes y corrientes, pueden demostrar cosas muy diferentes. El muchacho había decidido obtener más información de aquel lugar, donde un palacio se alzaría como una fortaleza, la cual encierra horrores y maravillas por igual.

Para evitar miradas. Gritos y armas alzadas, el joven decidió marchar solo, paso a paso recorrió aquel polvoriento camino, mientras disfrutaba del aroma del trigo y pro que no decirlo, el aroma de un aire sin contaminación, con leves toques de árboles frutales, y la nieve derritiéndose en las lejanas montañas, tan solo en pocos lugares del mundo podían disfrutarse un aire como aquel … pero en Noreth, era tan común que la gente no se detenía a pensar en ello, ya que jamás habían estado en una ciudad con cinco millones de habitantes, dos millones de autos y fabricas que exhalaban aquel negro humo. Pero volvamos a lo que nos importa, aquel día, bendito era para el muchacho, ya que era día de mercado y aun cuando el pueblo era pequeño, siempre había un día en que los campesinos intercambiaban lo que necesitaran, la calle principal estaba llena de pequeños puestos, frutas y carnes, pescados y orfebrería, no muy lejos estaba el herrero, hombre rudo, el cual ya había visto caer el cabello de su cabeza y como su barba se había hecho más frondosa, su baja estatura podía hacerlo confundir con un enano, pero era un humano o por lo menos en su mayoría, sus gruesos brazos sostenían el pesado mazo, el cual golpeaba una y otra vez el ardiente metal, fue el, quien se percato del muchacho, los demás aldeanos no estaban muy preocupados de ello, aun así … no era raro ver viajeros y menos los días de mercado.

Lamentablemente la paz no duraría mucho, ya que un muchachito, de no más de diez años, cubierto de tierra y sudor había llegado gritando y al borde de un infarto. A todo pulmón gritaba que algo se había comido una de las vacas de la granja y que se oían muchos sonidos del galpón, también de que su padre había desaparecido cuando había intentado investigar y creía que estaba muerto, quizás para Vicente aquello parecía que Anomalocaris había tenido un pequeño vestigio de hambre… aunque en esa tierra quizás era otra bestia desconocida… solamente se sabría cuando se abrieran las puertas de aquel galpón.

Loc Lac aun se encontraba a varios días de camino, y aquel desierto no era precisamente un lugar para pasar un día de campo, el desierto pocas veces perdona y más aun a bestias y hombres. Adeluna, Scart y Salvador habían conversado durante un tiempo y aunque a la hembra aquel viaje le parecía tanto agotador como inútil, Scart le convencía de su forma tradicional, con mensajes o palabras dulces, para el joven aquel viaje, si bien descontando el problema con el pirómano Dormammu y lo del circo, había sido agradable o por lo menos eso se creería, vivir en el mundo que había ayudado a crear y porque no decirlo, había sido uno de sus padres o madres o que se yo … el desierto es una bestia que dormitaba, no hay que despertarle, ya que con hambre devorara a sus presas. Quizás esta era la razón por la cual las caravanas evitaban moverse de noche, cuando era que hacía más fresco. Aquella noche sin luna el grupo a descansar, mientras que el viento lamia las rocas que se intentaban elevar de entre el océano de arena.

Tanto Adeluna como Scart se encontraban algo nerviosos, el día de su transformación estaba cerca y no era recomendable que sucediera en mitad del desierto, no por seguridad de ellos, si no de Salvador, que hasta ese momento, no había visto su otra apariencia, aunque este no desconocía la naturaleza de sus acompañantes. Una pequeña fogata, utilizando algunos arbustos cercanos, ardía, las noches en el desierto eran frías, como una moneda, de día el sol podía quemar tu piel y de noche la luna congelar tu espíritu. Pero en aquellas noches, donde la luna se ocultaba en la oscuridad, los que habían perecido en sus arenas despertaban, volvían a caminar en el mundo de los vivos, para repetir una y otra vez sus últimos momentos, llenos de ira, llenos de furia y temor, entre gritos y el metal chocando.

La noche había sido apacible, y el fuego lentamente se extinguía, los licanos estaban dormitando, despiertos pero ya entregado a los brazos del dios del sueño, Salvador hacia mucho que se encontraba disfrutando del cálido sueño cuando, un grito se escucho, y luego el sonido de la batalla. Rápidamente el grupo se levanto, aun a pesar de la oscuridad, los ojos de los licanos podían ver lo que sucedía, a no más de 150 metros, un pequeño grupo de hombres luchaban, unos vistiendo el atuendo de la guardia de Loc Lac, los otros, con atuendos de bandidos y salteadores, la lucha era encarnizada y hasta ese momento, los soldados tenían al desventaja, ya que los bandidos luchaban sin honor y usando cada treta que tenían a mano.

Mónica había tenido un asombroso encuentro, entre lo más extraño que hubiera podido suceder en Noreth, se había encontrado con uno de sus amigos y nada menos que aquel que supuestamente era el responsable de todo ello, aunque al parecer no era así, después de una agradable conversación y de ponerse al día, surgió aquella pregunta “Volver a casa…”, era extraño, ya que por un lado había sobrevivido un año completo en ese lugar, había visto cosas que solo habrían podido estar en sus sueños o pesadillas, pero el volver a casa parecía tan lejano e irreal, sus padres, su hermana y sobrino ¿le habrían buscado? … un año es mucho tiempo, quizás lo daban por muerto ya, o quien sabe… una sonrisa surgió en sus rotos labios, quemados por el sol y la sed muchas veces.

-Sabes que no sabría responderte… volver y verlos todos seria una de mis mas grandes alegrías... ha pasado un año… el Maxi debe de haber crecido mucho ¿me recordara? Aunque… volver a esa vida, esperar a salir de mis estudios para encerrarme en una oficina con papeles tampoco es un prospecto muy alentador… vivir aquí a uno lo cambia y mucho… sobrevivir… es difícil para alguien que no es campesino o noble… de cualquier manera, te acompañare, debo de meditarlo mucho… aunque… volverlos a ver… ya me saca una sonrisa-

Dijo Chris, antes de apoyarse en un árbol y decir que el seria quien diera la primera vigilancia, debía de meditar, ambas mujeres se fueron a descansar, aunque Baby no confiaba en aquel muchacho, ya que … era demasiada coincidencia que surgiera de pronto para salvarles la vida … y que por casualidad hubiera sido aquel que buscaban … de cualquier manera, después de dos horas de vigilarlo el sueño le venció y sin darse cuenta, tan solo con los primeros rayos del sol sus ojos se abrieron de golpe y cual resorte se levanto, el muchacho estaba avivando el fuego, y a su un conejo asándose, no muy lejos se podía ver una mancha de sangre y la piel del conejo estirada al sol.

-Supuse que debían de estar cansadas, un poco de conejo asado siempre es bueno para despertar… lamentablemente la sal no es un condimento fácil de conseguir en este lugar… daría una buena cantidad por una bolsita de sal refinada… las cosas saben mucho mejor-

Después de una hora más, y con todos despiertos y con la panza llena, el dúo se volvió trió, mientras caminaban por el camino, el muchacho había tomado la libreta y la leía con cuidado, no había perdido su imaginación y sinceramente, con esa información hubiera podido escribir una partida interesante.

-La muerte de Swarm … nunca lo use demasiado, solo en una partida con Bargho ... y no al termine … pobre … supongo que cada uno de mis creaciones deben de estar dando vueltas por Noreth … Ivo, Shuma, Zyrxog, Dormammu, Snarl, ja … que mala suerte tengo … siempre con personajes malvados, ninguno nos ayudaría de buena manera, e incluso Ivo nos podría torturar o manipular para que le diéramos información … me imagino a Noreth con una bomba nuclear o con tanques … un reino de metal … -mirando a las dos mujeres que parecían asustadas y a la vez nerviosas por sus palabras- bueno … volviendo a lo que nos importa … por lo que leí … en Noreth no hay ningún lugar así … podríamos pasar todas nuestras vidas buscándolo pero no lo encontraríamos … si estamos en Noreth y esto es como el foro … *se detuvo un instante* Cuentos de nunca jamás … ¿Podría estar ahí no crees Moni?



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Re: Noreth se Revela 2.0

Mensaje por Baby Doll el Miér Nov 21, 2012 11:48 pm

Un año… fruncí el seño. ¿Un año? Pero… si acababa de hablar con él hacía... ¿Dos días? ¿Ayer? Ahora mismo, no estaba segura de cómo era el tiempo en este mundo. Comencé a sentirme como Diana la primera vez que conoció a Bastian; desorientada, perdida. Bueno, al menos estaba perdida con alguien conocido… Mire a Chris cuando hablaba de su familia. ¿Cómo no pude haberme dado cuenta? No logre evitar la sensación de culpabilidad en el estomago que me dio cuando supe que él había estado atrapado aquí mucho tiempo. ¿Me pasaría a mí también? La idea de no volver a ver a la gente que me importa y que amo… aunque, por otro lado, vivir en Noreth es realmente tentador. No estaba segura sobre qué hacer, al igual que Chris. Traté de imaginar lo difícil que seria para el decidir si yo, apenas con un día de estancia ya dudaba. ¡Ah! Dulce néctar misterioso es el visitar otro mundo.

El se ofreció como primera vigilancia. Aunque no estaba segura, admito que quería dormir… estaba cansada. –Vale, yo tomare la ultima… - dije con un tono de autosuficiencia, aunque, a decir verdad, ni en mis campamentos más pesados había caminado tanto y con zapatos tan incómodos. Baby no confiaba mucho en el, por lo que tardo mucho más tiempo en dormir. Para ella, cualquier extraño era potencial de peligro, y aun yo no despertaba suficiente confianza. Fuera de eso… descubrir que podía ser una creación de una chica como yo le descolocaba. ¿Su vida entera seria una farsa? ¿Un invento…? Con esos pensamientos, el sueño le fue ganando de poco a poco y no fue hasta el día siguiente, cuando los primeros rayos del sol dieron de lleno sobre su rostro que se levanto de golpe. Con espada en mano miro con desconfianza a su alrededor, encontrándose con Christian atizando el fuego. Ella ladeo el rostro, suspirando antes de empuñar, acomodar a Pichi junto a mí e ir a ayudarle. Lo observaba de reojo, con curiosidad, sin decir nada.

-¿En verdad ustedes son los dueños de este mundo? – pregunto finalmente en un tono de indiferencia fingido. Ella aun no podía creer que Bastian o ella misma fueran… imaginación. Se sentía tan viva y tan real, que todo aquello le parecía locura. Ella observo el conejo asado, encogiéndose de hombros –bueno, el próximo poblado que visitemos podríamos conseguir sal… - Permaneció en silencio unos momentos antes de levantarse de golpe y alejarse de Christian.

Me había despertado unos minutos después de Diana, bostezando y tallándome el rostro con el dorso de la mano. -¿Pero qué…?- pregunte al ver que el césped me había dado algo de alergia, enrojeciéndome la piel –mierda… no estoy hecha para este mundo… - murmure en voz baja, rascándome los brazos. Diana se acerco a mí, tomándome del brazo para observar la herida. Me queje con su brusquedad, mas ella no reacciono. Analizo la hinchazón en mi rostro que ya estaba casi desaparecida y quedaba más que nada un moretón por el golpe anterior. Finalmente, comimos los cuatro (pichi se alimento bastante bien) y conversamos sobre mis locas teorías.

Suspire, asintiendo. Ciertamente, Chris tenía solo personajes malvados… bueno, uno que otro que es neutral, pero en su mayoría… -mierda, toparme con Zyr seria de miedo…- De pronto, el dijo que en Nor no había ningún lugar así... Era lo que me temía… adiós plan de caminar al norte hasta que me quedara sin pies. De pronto menciono una de las zonas que ni me había pasado por la mente… Cuentos de nunca jamás. –Rayos- dije mirándolo fijamente, al tiempo que Diana fruncía el seño preocupada por mi reacción. -¿Y cómo llegamos a un sitio que no existe? – Suspire algo frustrada, mientras tomaba el mapa y le daba vueltas intentando descubrir un punto inexistente. – ¿y un portal? ¿Existiría aquí un portal para llevarnos a ese punto? ¿Alguna manera o hechizo?- mire a Diana. ¿Qué magia tenia ella… no, no nos serviría a menos que pudiera abrir algún portal. –Tendremos que buscar a alguien que nos… - de pronto me llego de golpe la idea. Tome el cuaderno donde había anotado las pistas y las leí.

-¿y si todo esto es una metáfora? Tengo una llave…- dije señalando a Diana – y si juntando las llaves abrimos el portal a ese sitio? Dice que donde las frutas maduras caen… ¿Se referirá a una estación o al sol caer en el horizonte? Si es un portal, tiene que abrirse en determinado punto… -no llegaba a una conclusión especifica y eso me cabreaba en gran manera, puesto que mas confundida me sentía –a la mierda. Viviré aquí y me convertiré en una campesina mas… - me sobe la frente, releyendo lo que había escrito. –Chris… tus personajes… - lo mire fijamente – la primera llave la tenía el insecto, swarm… la segunda… El elfo corrompido. ¿Tienes algún personaje así? … el inventor loco, Ivo… heraldo de la muerte, ¿Zyr?... gran ojo… ¿Shuma?... en llamas…esos dos últimos, creo que son personajes tuyos también… ¿o no? – cerré el diario, ladeando el rostro –o alguien juega contigo… o tu juegas con nosotros Chris. Seguro que no sabes nada mas…?- no es que desconfiara de él es solo que… al igual que Diana, tenía mis dudas.
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Re: Noreth se Revela 2.0

Mensaje por Anomalocaris el Sáb Dic 08, 2012 1:05 am

Cundo vi a aquel crio entrando en la zona, gritando a todo pulmón casi se me para el corazón, eso me pasa por no haber aprendido que cuando más idílica y bella parezca una aldea en este mundo, más posibilidades hay de que ocurra algo peligroso, y viendo como es esta aldea quizás tengamos suerte de que algo no nos este ya masticando aunque podría no tardar mucho en suceder.
Lo primero que se me paso por la cabeza al oír eso fue que a mi monstruoso amigo le había apetecido merendar, porque si había sido el no había otra explicación que no fuera el hambre, o la provocación previa cosa que dudad pues las vacas no son precisamente conocidas por su agresividad.

Tuve inmediatamente el deseo de moverme hacia el lugar en el cual había dejado descansando al pequeño bajo la sombra de un árbol, si había sido él, sería preocupante y si él no había tenido nada que ver en tan salvaje acto y se había quedado en aquel rincón donde le pedí que se quedase, la cosa estaba peor pues además de que seguramente si viesen a mi amigo pensasen que fue su culpa, a menos que alguien viese al verdadero monstruo y viviese para contarlo si no que también significaba que teníamos bestias inidentificadas cerca que podrían ser de cualquier especie agresiva, y lo digo en plural porque nada me asegura que aseguraba que fuera solo un ser.

No fui inmediatamente hacia donde se encontraba Anomalocaris, quería quedarme y ver qué pasaba con el chico, además, creo que si de pronto me diese media vuelta y volviese seguramente alguno podría sospechar de mis intenciones, al menos si lo hacía justo cuando el crio había venido y gritado lo del monstruo, no quería llevar a varios aldeanos seguramente furiosos a mi compañero, además, me quede atontado unos segundos valorando una posibilidad verdaderamente interesante.

Quería arriesgarme a ir a un lugar que por lo general la mayoría que supiese lo que había dentro trataría de evitar, algunas de las cosas que había allí podrían catalogarse de monstruos, quizás habían sacado a dar un paseo a algo o buscaban a alguien, quizás si fuesen ellos los responsables podría serme útil, la parte mala es que no podría hacer nada por nadie del pueblo en ese caso, ya tendía suficiente con que me dejasen vivo a mí y a Anomalocaris, pero no son ellos los únicos monstruos del mundo, me sentiré más seguro cuando este con mi compañero.

Una parte de mi deseaba fervientemente ir a ver de qué criatura se trataba, pero si le hiciera caso a esa parte ahora mismo estaría muy mal, no tengo mágica ni habilidades naturales, y menos armamento, por poco que me gustase reconocerlo, estaba prácticamente indefenso cuando estaba lejos de Anomalocaris, si le hacia una visita en este estado a un monstruo desconocido, estaría dando la razón a todo aquellos que alguna vez me llamaron idiota, mejor esperaba un rato para poder irme sin problemas y esperaba a ver qué pasaba desde la distancia con mi amiguito, no quiero meterme en líos innecesarios, necesito seguir vivo que le prometí a Salva que nos veríamos más tarde.
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Re: Noreth se Revela 2.0

Mensaje por Scart el Vie Dic 28, 2012 8:58 pm

Off: Sooooooooory por la tardanza .w. entre examenes y fiestas... Realmente... ¿Ha pasado TANTO? .w. Omg... Sorry, en serio...
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-Mm... El sol está ya bajo, no tardará en anochecer-Informé a mis compañeros contemplando como el sol por el oeste empezaba a teñir el horizonte a nuestras espaldas de un tono anaranjado.

-Tienes razón... Deberíamos hacer un alto y descansar... Ya caminamos bastante por hoy-Continuó Scart.

-Otra noche mas durmiendo entre arena. Espero que cuando lleguemos a la ciudad nos quedemos un par de días descansando en una cama de verdad...-Se quejó Adeluna... Y lo cierto es que la entendía, yo también echaba de menos una cama de verdad, aunque ya me estaba acostumbrando a acampar.

Prendimos una hoguera con un par de arbustos secos cercanos... Escasos, pero existentes en el desierto. Si bien el humo podía atraer a gente y cosas, también mantenía alejado a otros, y sobre todo al calor de la noche. Era mejor.
Aun así, cuando el astro ocultó su luz, la que nos proporcionaba nuestro fuego no era suficiente y recurrimos a una manta. Aunque Adeluna y Scart compartieron la suya... Y la chica no opuso resistencia a esto. No tardé mucho en dormirme. Generalmente era propenso a no dormirme rápidamente y a sufrir un poco de insomnio por culpa de que a mi cerebro le encantaba ponerse activo cuando debía dormirme. Sin embargo con esa caminata, parecía que eso no importaba.
Cuando me desperté fue por el ruido de la batalla. Por la luz... O más bien por la oscuridad, parecía que aún le quedaría un rato para amanecer, y no se veía del todo claro, pero estaba casi seguro de que mis compañeros de viaje sabrían que pasaba exactamente...
Parecían alerta y vigilando a lo lejos, donde yo apenas podía distinguir más que unas manchas chocando.

-¿Que sucede?-Pregunté en un susurro a los dos lupinos.

-Parece ser una pelea. Por sus armaduras, guardias de Loc Lac y, probablemente, bandidos... Y los primeros parece no irles muy bien...

Así que una trifulca entre la guardia y bandidos... ¿Que hacíamos? Estaba casi seguro de que esos bandidos no eran de Illua. ¿Por que? Si fuesen de ella, no se habrían peleado con los guardias... La cronomante controlaba las cercanías de Loc Lac gracias a La Calma, la empresa tapadera de su organización. Por lo que todas sus actividades estaban camufladas, y los guardias no podrían haberles atacado. Así que debían ser bandidos que ninguna relación podían tener conmigo. De ayuda, precisamente, no serían. Los guardias quizás nos pudiesen escoltar hacia la ciudad, o ayudarnos un poco en compensación a la ayuda prestada. O quizás no, y les diese igual y se fuesen sin más después de ayudarles. Pensando un poco se podía ver que si ayudábamos a los bandidos, estos seguramente no nos diesen nada a cambio, además, iban ganando. Y si ayudábamos a la guardia, quizás nos ayudasen, o quizás no, y no teníamos por seguro que si les ayudásemos fuésemos a ganar.
También podríamos pasar de los problemas y no meternos, pero en ese caso, podríamos ser los siguientes asaltados por los bandidos, o, si por algún casual los guardias venciesen, podrían creer que eramos compañeros de los bandidos, o algo peor... ¿Quien sabe que pasa por la cabeza de un guardia?
En resumen, estábamos jodidos se mirase por donde se mirase.

-¿Que hacemos, Scart?-Le pregunté sin saber ya que hacer.

-Los guardias nunca me han caído bien... Pero quizás sea buena idea echarles una mano. Además, por su forma de combatir no parecen excesivamente buenos, y si, tras ayudarles resultan ser de poca ayuda, siempre podríamos... Bueno, tomar sus provisiones y marcharnos. No creo que quedarnos de brazos cruzados sea lo mejor.

-Ains... Nunca es el camino fácil...

-Mm... Esos bandidos... No creo que se hayan dado cuenta de nuestra presencia, el fuego creo que se apagó ya hace rato, además, están entretenidos por los guardias, si los atacamos por detrás...

-Entiendo... A por ellos pues, por la espalda.

Sin pensárnoslo mal empezamos a dar un pequeño rodeo, abandonando el improvisado campamento que habíamos hecho y acercándonos a esa batalla, siempre manteniendo la distancia y vigilando todo a nuestro alrededor por si había bandidos o guardias dispersos. En aquella oscuridad mi mayor guía eran los lupinos, por lo que, probablemente los guardias y los bandidos tampoco notasen nuestra presencia.
La cuestión era... ¿Serían correcto nuestro plan? Eso esperaba, no tenía ganas de que todo se torciese otra vez.





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Re: Noreth se Revela 2.0

Mensaje por Doctor Ivo Robotnik el Vie Ago 23, 2013 5:43 am

Como un sueño de media tarde
Cual añoranzas del pasado en el presente
El sonido de las lagrimas caer al estanque
Cuando el corazón ha  dejado de latir
El escritor está cansado
Agotado de sus libros y pergaminos
Con ideales vacios y agrietados
Con su último aliento deja un final
Que no es final si no comienzo
Cual historia que no acaba jamás
Si no que se alimenta y crece cual ser vivo.

Christian Chacana 22 de agosto de 2013




Como contemplador, el muchacho observaba Noreth, desde afuera del derrumbado castillo, el aroma a sal y viento cargado de agua, golpeaba los muros. Si bien aquello no parecía importarle, con cada minuto y hora, el lugar desaparecía más y más en aquel océano hambriento. Las últimas palabras del arlequín le habían infundido un antinatural miedo. ¿Mas que debería de temer?, hasta ahora era el escritor de un mundo nuevo, había logrado lo que muchos habían anhelado durante toda su vida, poder entrar en un mundo creado por el, un mundo donde sus palabras cobraban vida y donde sus creaciones tenían mente y corazón, ya fuera puro o corrupto. Mirando a través de una de las aberturas, miro a lo lejano aquella nebulosa tierra, aquel continente alejado de cualquier mano y a la vez, tan cercano como para que hombres y mujeres dejaran fluir su imaginación y deseos. ¿Cuántos seres existían? ¿Cuántas vidas habían sido creadas por simple capricho o deseo profundo?

Las páginas del cuadernillos e movieron rápidamente, dejando a la vista la última línea escrita, el muchacho tomo nuevamente asiento en aquel trono, no era de él, no era de nadie, sino una simple ilusión, una palabra escrita y olvidada. Mas el tenia aun trabajo por hacer y a pesar del tiempo transcurrido en Noreth, las piezas de aquel enorme juego seguían moviéndose ¿Aun desearían jugar? Pues debería de saberlo pronto, ya que sus ansias se extinguirían pronto, como la existencia de ese lugar. ¿Las llaves también lo harían? No, estas pertenecían a  Noreth y Noreth seria eterno, mientras su nombre existiera, mientras existieran aun libros y palabras, Noreth seria reconstruida, a  pesar de que fuera arrasada, por que los deseos e imaginación son infinitos, como el más que rodeaba aquel lugar.

Y con suaves trazos, el papel fue escrito y con cada línea, con cada letra, Noreth cambiaba, como si fuera una enorme historia plasmada en papel y pergamino.

~&~



El camino era tranquilo, si bien las mujeres no confiaban completamente en el muchacho, el aprecia más tranquilo y de cierta forma alegre, hasta ese momento, había guardado silencio, aun a la pregunta de Mónica, si bien le aprecia extraño que sus personajes fueran quienes portaban esas llaves o por lo menos, hasta ese momento se creía así, aun no sabía quien podría estar jugando con sus creaciones, por un lado, había tenido cuidado de no toparse con ninguna, ya que ninguna era particularmente afín a los humanos y aun menos, si supieran que él era el responsable de gran parte de las heridas y traumas que habían tenido que soportar. Mónica observo a Chris, el tiempo le había marcado, cicatrices y heridas, era normal, no estaban en casa, ni tampoco en un lugar tan civilizado. El muchacho había tenido que soportar mucho en ese largo año para él, pero para Mónica, solamente habían sido un par de días, como si el tiempo en Noreth fuera diferente.  Los minutos pasaron y a mitad de la mañana llegaron a un pequeño pueblo, no más grande que uno de los pueblitos desperdigados por Noreth, un puñado de casas, un pequeño mercado y una iglesia alguna deidad. Cuando cruzaron la barricada de madera y rocas, el muchacho les dijo que las encontraría en la taberna, como en cualquier mundo medieval, debía de haber una, no importaba que tan pequeño fuera el lugar. Si bien las mujeres aceptaron, Diana mantenía sus dudas sobre el muchacho, mas nada mas podía hacer, este ya se había marchado en medio del pequeño mercado y las mujeres fueron a la taberna, quizás para asearse y descansar algo. El lugar en cuestión era pequeño pero agradable, como una posada de campo, Diana pago por una habitación y el derecho a un baño, cosa que Mónica agradeció y sin perder tiempo, se despojo de sus ropas y se metió en la tina de madera, el agua no demoro en llegar y el calor de esta relajo sus músculos cansados. Mientras su mente trataba de analizar la situación, se percato que hasta ese momento, no había dejado la “llave” como swarm le había mencionado, observándola con atención, resbalo de sus dedos para caer al agua. La “joya” comenzó a resplandecer levemente y Mónica pudo escuchar una voz familiar, como un eco lejano y muy distorsionado.

“Noreth es un lugar de fantasía
Donde nada es lo que parece y todo es peligroso
Donde los amigos pueden cambiar
Y el tiempo pasa diferente
Ten cuidado viajero
Ten cuidado escritor
Por que las apariencias engañan
Y los cascabeles suenan mejor en la oscuridad”



La mujer no pudo comprender lo que decía, ya que tras la ventana, comenzó a escuchar gritos, mujeres y niños, hombres también. Diana de pronto abrió la puerta de esa habitación de golpe, arrojándole ropa a Mónica, parecía preocupada y asustada, con rapidez se acerco a la ventana por un costado y miro. Tras el cristal lo vio, un enrome ojo, tan grande como una persona que con ansiedad se movía por el lugar, como buscando algo. Desde el ojo, infinidad de tentáculos surgían, como si fuera un gigantesco pulpo. Súbitamente, el ojo se movió, mirando directamente a Diana, que hasta ese instante nos e había podido mover lo suficientemente rápido como para ocultarse, un grave error. Con gran fuerza, el ojo extendió sus tentáculos, atravesando la madera y cual serpientes, intentaban agarrar a alguien. Mónica grito, estaban en serios problemas. Shuma Gorath había llegado.

~&~


Vicente estaba nervioso, ¿acaso la criatura que mencionaban era Anomalocaris?  ¿Podría ser que su creación hubiera sucumbido al hambre y hubiera atacado a los humanos? era posible. La muchedumbre siguió al niño, mas Vicente se quedo en la taberna, junto al tabernero, el cual limpiaba los jarrones de madera para la clientela, al igual que los de latón para los enanos cascarrabias que de vez en cuando pasaban por su local. Si bien aun el joven desconocía si era su mascota quien realmente era el responsable, prefirió esperar unos minutos, no deseaba levantar sospechas, aunque igualmente, los habitantes del pueblo se armaron, las horquillas y antorchas fueron tomadas, mientras el muchacho guiaba a los hombres armados. No demoraron más de quince minutos en llegar a la granja, el establo estaba en silencio, pero las puertas estaban destrozadas y una gran cantidad de moscas rondaban la zona, como si hubiera algo descomponiéndose.

Los hombres se acercaron a las puertas destrozadas, pero fueron recibidos por una extraña sustancia arrojada desde el interior. Varios hombres terminaron con una repugnante sustancia sobre sus cuerpos y rostros, mas no demoraron en empezar a gritar, cuando aquello comenzó a derretir su piel y carne. Como si fuera un ariete, una enorme criatura salió volando desde el establo,  seguido por un sequio de moscas, las cuales formaban una nube oscura y zumbante. El ser parecía una enorme mosca, con un rechoncho cuerpo y pequeñas alas, babeando una sustancia verdosa de la boca. Los hombres seguían retorciéndose y gritando, con las manos en sus rostros por el dolor. La mosca gigante comenzó a reír, pero más que risa se escuchaba un zumbido molesto. Los hombres aterrados, temblaban ante la visión de esa cosa, y cuando comenzó a lanzar aquella sustancia verdosa de su “trompa” estos corrieron hacia el pueblo nuevamente, aunque esta vez, seguidos por una nube oscura de moscas. Beelzebub el señor de las moscas había arribado.

~&~



Bandidos y guardias, era como un viejo cuento, pero algo natural en aquellas areniscas tierras, tanto el joven del otro mundo, como su creación y compañera, habían tomado la decisión de ayudar a los guardias, que si bien hasta ese momento estaban las de perder, los viajeros serian el peso que inclinaría la balanza a su favor. Las arenas del desierto quizás le eran extrañas a Salvador, pero los licántropos se movían con soltura, sus reflejos, muy superiores a los humanos, los hacían idóneos para ese ambiente, mas a lo lejos, sobre una duna, la luz del fuego iluminaba la arena, que se calentaba lentamente, como si estuviera en un horno.

Los guardias luchaban con valor, pero su inexperiencia les podría ser de mucha desventaja. Los bandidos parecían conocer bien ese lugar, ya que sus espadas danzaban con las sombras y la oscuridad para golpear las de su oponente, quienes trataban de defenderse de la mejor forma que podía. La oscuridad era iluminada por las chispas del acero contra el acero, mas cuando los guardias ya se veían a punto de morir, los bandidos debieron de cambiar de objetivo. En la oscuridad, las espadas brillaron cual lucero, mientras los enemigos caían cual moscas, sin poderse defender. Salvador vio la diferencia de habilidades, de poder como se decía, de cómo sus creaciones evolucionaban fuera de sus palabras. .

Los bandidos no pudieron defenderse, ya que sus enemigos les superaban por demasiado, no solo en sus cualidades físicas, sino también en su forma de atacar y derrotar. Los guardias demoraron algo en recuperarse de la fatiga, mas no bajaron la guardia cuando uno de ellos se levanto de la arena y se dirigió hacia los aventureros. Con palabras firmes les agradeció, pero también les exigió que se presentaran y cuál era su objetivo en ese lugar, ya que no aprecian viajeros de alguna caravana, comunes en esos lugares. Lamentablemente, las respuestas debieron de aguardar, ya que la noche se ilumino y no precisamente por las estrellas. Como dos lenguas de fuego que lamian la arena, grandes llamaradas rodearon a los aventureros y guardias. A lo lejos una figura envuelta en llamas sonreía macabramente, mientras de sus manos, el mismo fuego aprecia tomar forma y ser moldeado a placer. Estirando sus manos, las llamas aparecieron tornarse aun más rojas y ardientes, convirtiendo la propia arena, en traslucido cristal. Dormammu, El Tirano, había llegado.



Fin Primera Parte.
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