Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» Ficha de Anya Bal'Sagoth
por Alegorn Jue Dic 13, 2018 10:29 pm

» Empatía [Evento]
por Alegorn Jue Dic 13, 2018 10:02 pm

» Un error a la vez [Libre]
por Jan Egiz Jue Dic 13, 2018 9:58 pm

» La protección del gato negro [Privada]
por Brown Hat Jue Dic 13, 2018 6:58 pm

» Adios al hogar.
por Rufus Fortis Miér Dic 12, 2018 11:51 pm

» Presentación
por Capitán Pescanova Miér Dic 12, 2018 10:11 pm

» La Incertidumbre de la Magia [CAMPAÑA]
por Margaret Orgaafia Miér Dic 12, 2018 10:06 pm

» Con Honor, Sin Wenkunegen
por Kromul Miér Dic 12, 2018 3:23 pm

» Sistema de corrección de partidas por pares
por Strindgaard Miér Dic 12, 2018 4:18 am

» Cronologia de aventuras y desventuras
por Rufus Fortis Mar Dic 11, 2018 7:31 pm




Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth
Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth

Las afiliaciones hermanas se hacen por invitacion de nuestros administradores hacia otros Admins de los foros que decidamos, o por invitaciones de ellos hacia nosotros, sin embargo nos reservamos el derecho de admision de estas mismas pues seran solo una limitada cantidad y minima. Para mayor informacion acuda a la sección de Afiliaciones


Operación: Hexplosivos

Página 5 de 5. Precedente  1, 2, 3, 4, 5

Ir abajo

Re: Operación: Hexplosivos

Mensaje por Eddie Garrapato el Jue Ago 02, 2012 3:19 am

Todo pasó de una manera lenta, pudo ver con detalle todo, analizar todas las posibles teorías de lo que si decía era verdad o no, incluso cuando Khaelos habló de esa manera tan sardónica suya, extendió su brazo y calcinó por dentro al goblin, algo le decía que no estaba bien, pero claro... ¿Por qué iba a pararlo? Al fin y al cabo, algo le retenía, estaba paralizado en contra de su voluntad... La muerte fue violenta y escandalizante, pero... no le alteró.
Antes, abajo en Gnomegeran Khaelos le dijo algo a Eddie, que si su moralidad y su ética no deberían ser más frías, puesto que al fin y al cabo trabajaba haciendo hexplosivos.
Era cierto, era un inventor, pero desde luego, no era un asesino sin escrúpulos. Podría tener poco seso en lo que eso conllevase, pero desde luego tenía sentimientos, vergüenza cuando se daba cuenta de lo que había hecho... exterminar no a una, si no a dos poblaciones enteras por un simple malentendido.

No habría cielo para Eddie. No después de aquel día.

Entonces, Khaelos se giró y les dedicó unas palabras a la moribunda Ilea y al mapache Eddie. ¿Recompensa? ¿Por lo que habían hecho? Eddie ya tenía suficiente con aquella mochila que ahora colgaba de su espalda, esperaba que ellos disfrutasen de lo que tuviesen, por que no les ayudaría a llevarse todo el oro Goblin, si es que tenían al menos oro.

- No hay recompensa por lo que hemos hecho, si quieres buscar aquello que te prometien aquellos que hemos masacrado adelante, pero te aseguro que los Goblins suelen esconder muy bien sus tesoros, son lo único que tienen. Yo no quiero tener nada que ver con lo que vayaís hacer a partir de aquí. Mucho menos contigo, psicópata - Espetó, refiriendose a Khaelos. No tenía miedo, no tenía miedo de llegar a un punto en el cual Khaelos hiciese alguna locura. ¿Lo mataría a el también? ¿Era de verdad todo un psicópata? Quien sabía, desde luego, por lo que había hecho hasta entonces, y sobre todo el sus últimas acciones, cualquiera diría que era capaz de matar al propio Eddie, para llevarse todo lo que tuviese, o quizás lo raptase para llevarselo a su castillo y quien sabe, quizás le obligase a planchar su ropa de psicópata nigromántico.
Desde luego, aquel tío le había caído mal.

Se acercó a Ilea y le puso su pequeña y peluda mano en el hombro. Buscó algo de humanidad en sus adentros y miró a Ilea a sus ojos, se notaba culpabilidad, casi tanta como la que tenía Eddie.
- ¿Estás bien? - Preguntó, casi retoricamente el antropomorfo. De repente muchas dudas le asaltaron la cabeza, no sobre el estado de la mujer, ni de aquel guerrero con lanzallamas llamado Khaelos, si no sobre Patán y su carromato, ¿Seguirían ahí?
Sólo lo sabría cuando fuese a mirarlo. Hasta entonces, bueno...

No tardaría mucho en irse.


avatar
Eddie Garrapato

Mensajes : 101
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Operación: Hexplosivos

Mensaje por Khaelos Kohlheim el Jue Ago 02, 2012 11:27 am

Ilea fue la primera en pronunciarse ante toda aquella matanza, aquél caos, aquél montón de venganzas que se habían producido a lo largo del día. Yo miraba el cuerpo calcinado del goblin, y cuando ella acabó, finalmente le respondí:

-Ilea, matar nunca está bien, pero nosotros nos regimos por la ley de matar o morir. Cuando llegamos a Gnomeregan nos vimos obligados a combatir por culpa de la impetuosidad de la elfa, y en eso dudo que discrepéis. Ya leísteis las notas y demás, iban a darnos la bienvenida. Pero tuvimos que acabar abriéndonos paso a base de espada. Acerca de los explosivos, recuerda que el brebaje era líquido, como una sopa, aunque tenía sus grumos... Y sinceramente, me creo que esos grumos fueran realmente los explosivos, que gracias a bebernos el brebaje no notamos apenas al tragarlos rápidamente. Eso explicaría por qué no quedó nada en nuestras encías. Acerca del esófago, como ya he dicho, dudo mucho que fuera el caldo en sí, más bien creo que el caldo serviría para que nadie se diera cuenta de lo que realmente se estaba metiendo.-

Me senté en el suelo, tomándome unos minutos de descanso, mientras observaba a Eddie, el cual empezó a hablarme. Mientras iba hablando me quité el casco, y cuando terminó negué con la cabeza, soltando un sonoro suspiro:

-Psicópata... Cuántas veces habré escuchado ya esa palabra dirigida hacia mí. Eddie, seguramente te caigo mal, te parezco un asesino en serie y todo eso, y no dudo que teniendo en cuenta las cosas que he hecho hoy, puedas pensarlo. Sin embargo, plantéate estas preguntas y dime si de veras eres diferente a mí. Primera... ¿Acaso tú sí intentaste negociar con los gnomos cuando nos dimos cuenta de que todo había sido un malentendido y que no deberíamos haberlos matado y haber destrozado de tal manera a su población? Segunda... ¿Acaso tú no estabas terriblemente enfadado cuando el conserje te explicó que habíamos sido traicionados por Ziggs, con unos argumentos bastante convincentes y que a juzgar por lo que ha pasado, son lógicos?-

Mi mirada estaba clavada en la de él, pero no con ira, ni reproche, ni nada. Sencillamente era la mirada de alguien que lleva ya demasiados años obligándose a sí mismo a reflexionar y a hacer juicios morales para poder sobrellevar su estilo de vida. Mi tono de voz, por su parte, mostraba cansancio mental. No mostraba odio hacia él, solo quería hacerle reflexionar. Finalmente, le hice la última pregunta:

-Y última pregunta... Eddie, eres un inventor, y los inventores ganan dinero vendiendo sus artilugios a la gente. Y tú fabricas explosivos. Tu fabricas artilugios capaces de matar a varias personas de una sola detonación. ¿Acaso estarías dispuesta a vendérsela a cualquiera mientras te diera dinero? ¿Te daría igual que esos explosivos se usaran para matar a crueles soldados invasores que a inocentes campesinos desprotegidos?-

Una vez acabé de hablar, miré a los ojos tanto a Eddie como a Ilea. Yo tenía la mirada cansada, aunque en mi caso, no había arrepentimiento. En cambio, a Eddie e Ilea se les notaba la culpa reflejada en los ojos. Sin embargo, yo al menos tenía claro de que todo el rato había sido matar o morir, y preferí matar que morir. En ese momento, me empecé a dar cuenta de lo irónico que estaba siendo todo, y empecé a reír a carcajadas, no como un demente, no como un asesino. Sencillamente, era la risa de alguien que finalmente cae en algo, a pesar de que estuviera vacía de alegría. Mirándoles, les volví a hablar, una vez me hube calmado:

-¿No os dais cuenta de lo estúpida que está siendo la situación? Nos estamos sintiendo mal cuando ninguno de los tres es merecedor de ello. Eddie, tú eres inventor de explosivos. Usas tus materiales para matar, y se los vendes a gente que quiere matar, contribuyendo a la tasa de muertes de Noreth. Ilea, tú eres capitana pirata. ¿A cuántos barcos habrá asaltado tu tripulación? ¿A cuántas personas habréis dado muerte? ¿Cuántas viudas habréis dejado? Y por último, yo soy capitán de un ejército. He ordenado asesinatos, he ordenado torturas, he ordenado masacres. La diferencia es que yo sí tengo claro cuál es el precio que he de pagar para mis objetivos, mientras que no parece que vosotros lo sepáis. Pues yo lucho para que algún día mi hija, mis compatriotas, yo mismo si hay suerte, pueda ver a mi patria libre de la invasión imperial, ver como finalmente Zhakhesh vuelve a ser un país libre, no uno oprimido y aterrorizado. Yo no me siento culpable por nada de lo que ha pasado hoy. No cabreé yo a los gnomos, y cuando nos atacaron, sencillamente hice lo mismo que vosotros. Sobrevivir, salvar la vida, pues al igual que yo, no porque ellos llevaran razón os ibais a dejar matar. Y ahora, habiendo matado a los goblins, tampoco me siento mal, pues ellos intentaron matarnos a nosotros y nosotros sencillamente nos hemos vengado, a no ser que encontremos algo que diga lo contrario, pero hasta el momento, no hay indicios.-

Mi tono de voz no denotaba enfado, no denotaba culpa, no denotaba tampoco desprecio ni nada por el estilo. Sencillamente demostraba que yo estaba sereno en aquél momento, que a diferencia de ellos yo tenía claros mis valores y mis ideas, y por ese mismo motivo les estaba haciendo aquellas preguntas. Finalmente, volví a hablar:

-Ilea, ¿tú por qué luchas? ¿Cuál es tu objetivo en la vida? ¿Y por qué luchas tú, Eddie? ¿Cuál es tu objetivo? Haceros esas preguntas interiormente y responded a la siguiente una vez tengáis esa clara. ¿Vuestra vida vale más que la de todos los que han muerto, o vuestra causa es más importante que las vidas de todos los que hoy han muerto? ¿No os resultaría más fácil daros cuenta de que todo lo que hemos hecho hoy ha sido la ley del más fuerte, pura supervivencia? ¿Matar o morir? Si tras todo lo que habéis hecho hoy os sentís culpables, lo siento, pero ni tú vales para ser pirata, Ilea, ni tú vales para ser fabricante de armas, Eddie.-

Tras esas palabras, demostrando con la mirada y mi tono de voz que encontraba estúpido que se sintieran mal por... ¿Cuántos? ¿Menos de cien seres vivos? Cuando Eddie era fabricante de explosivos, sus artilugios perfectamente podrían cobrarse miles de vida usados por gente que supiera sacarles partido, e Ilea era una pirata, debía luchar para sobrevivir, y asaltar navíos para ganar dinero, lo que en muchas ocasiones conllevaría a la muerte de inocentes. Me levanté y me puse el casco, yendo a la tienda de Ziggs y rebuscando cosas de valor. Si encontraba algo, bien, si no, sencillamente me iría. Me despediría de ellos y me iría.
avatar
Khaelos Kohlheim
El Conde Nigromante

Mensajes : 761
Edad : 24
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Operación: Hexplosivos

Mensaje por Ilea Parcel el Mar Ago 07, 2012 11:47 pm

Una cosa era cierta, Khaelos tenía razón, a final de cuentas desde que Ilea había sido nombrada capitán del Isabella ¿Cuántas luchas contra la Marina y otros barcos no se habrían llevado acabo? Era “matar o morir” a ella no le parecía mucho la idea al principio, habían bastado unos cuantos meses para comprenderlo. Deliró por un momento viendo directamente a los ojos del nigromante, Eddie lo había llamado psicópata, pero Khaelos no era un psicópata, de lo contrario ella y el mismo yordle ya habrían formado parte de sus cadáveres andantes, desvió la mirada hacía el suelo y asintió con la cabeza.

-Yo… yo, nadie fue hecho para matar, nadie nace sabiendo matar… o asesinar, fui declarada capitán de mi barco después de la captura de mi hermano… la tripulación se iba a desmoronar y si eso pasaba yo… yo me quedaría sola, sola no podría hacer todo lo que quería, lo que tenía en mente…- Dio un largo suspiro y volteó hacía donde Taboo.- “Matar o morir” lo aprendes con el tiempo pero la culpa ahí se queda, eso mismo solía decir mi hermano…-

Había algo en el nigromante que le recordaba a su hermano, esa misma dura, fría y en ocasiones cruel mirada.
Si, a fin de cuentas así era la vida, si la marina llegaba de la nada Ilea no podía darse el lujo de decir “disculpen señores, hoy no tengo ganas de pelear ni de matar a nadie”, no, las cosas no funcionaban así. Pensó entonces en “La recompensa”, miró su nueva arma y no pudo evitar hacer una mueca, había quienes podían conseguirle algo así sólo por unas cuantas monedas, negó con la cabeza y suspiró.

-Sea como sea, lo hecho, hecho está y no se puede retroceder, cada uno es un asesino a su manera, yo me convertí en una asesina desde el momento en el que se me subió el rango… Eddie lo es desde el momento en el que idealiza un nuevo explosivo, tú pareces serlo casi de linaje… -

Intervino brevemente mirando a Khaelos, escuchó su discurso completo y ante la pregunta “¿Tú por que luchas?” Ilea dio un respingo “¿Yo por qué lucho?” La primera palabra se le quebró, cerró los ojos y comenzó a formular una por una cada frase hasta que toda la respuesta estuvo completa.

-Mi hermano… no pienso dejarlo prisionero, él es mi única familia a pesar de no ser de sangre… pensarán quizás que es algo tonto, pero ese animalito de allá también forma parte de mi familia, vivo por y para la aventura pues no me bastan los mapas que tengo para decir que conozco Noreth completo, vivo para encontrar o saber si a caso rastro alguno de mi padre, si está vivo o está muerto… lucho por superar los malos recuerdos del pasado y a la vez por encontrarme si quiera un poco con él. Lucho por mi misma, esas son las razones por las cuales sigo siendo capitán del Isabella. –

Hizo una pausa y señaló al cielo algo fúrica.

-Incluso la razón por la cual estoy aquí es una batalla, si las velas de mi nave no se hubiesen dañado jamás habría tenido que “aterrizar” de emergencia en éste lugar, valgo para ser Pirata por el simple hecho de que mi padre verdadero lo era, mi padre adoptivo lo era, nací en el mar, crecí en el desierto y vivo entre los dos, no puedes decir que la culpa no existe… el recuerdo siempre existirá, el hecho de sobrellevarla es lo que realmente importa, puedo tener presente por el resto de mi vida que maté a una aldea completa de Goblins, pero algo diferente es estarme lamentando que sucedió, no pasará lo mismo el día que me encuentre de frente con la marina.- Ilea giró su cabeza hacía Eddie.- Khaelos tiene razón, ya lo hicimos y no hay vuelta atrás, qué más da un cartel más con tu cara en búsqueda…-

Su voz era baja, casi nula, si, ella sentía culpa pero no podía quedarse con esa culpa por el resto de su vida, comenzó a mirar entre las cosas la manera en la que estaban construidos los aparatos memorizando cada línea, cada placa, tornillo o engranaje, se dirigió a donde Taboo, intentaba ocultar a los otros dos una vaga lágrima que se le había escapado y volvió a acomodar su capa a manera de morral para cargarse a Taboo en la espalda, volteó algo sonrojada y dijo.

-Yo… no sé como salir de aquí ¿Nos vamos de aquí juntos o…?- De pronto pensó que era una pregunta estúpida por lo que se calló de inmediato desviando la mirada.




Captain Parcel
El terror de los cielos... el terror de los mares... el terror del desierto

Catch me if you can...
Spoiler:
[center]
[/center]
avatar
Ilea Parcel

Mensajes : 150
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Operación: Hexplosivos

Mensaje por Eddie Garrapato el Jue Ago 09, 2012 3:15 am

Mientras Khaelos y Ilea hablaban, soltando sus palabras como despojos, haciéndose sentirse mejores personas, aún haciendo lo que habían hecho, así como Eddie. Intentó ignorar lo que decían sobre la propia moralidad del Yordle. ¿Querían hacerle sentir peor de lo que estaba? Estaba lleno de ira, pero también tan afligido por lo que había que pasado que, apenas tenía fuerzas para levantar su mano y enseñarle de manera cariñosa su dedo corazón a Khaelos.

Se sentó en un tocón que había cercano a él y hundió su frente en ambas palmas de sus manos, que a su vez estaban apoyados por los codos en las rodillas. Khaelos repetía una y otra vez lo que hacía Eddie, como si en algún momento les hubiese dicho a que se dedicaba. "Haces explosivos con los cuales la gente mata, haces explosivos con los cuales la gente mata"... Una y otra vez, oía esas palabras en su cabeza. ¿Tan malo llegaba a ser? ...

Ilea también se lo echó en cara, no sabía cuan feroces eran ellos dos, guerreros diseñados por los dioses del cielo para matar a otros mortales, parecían no tener sentimientos, aceptar lo que habían hecho y ya está, volverían a despertarse otro día sin pensamiento alguno sobre todos aquellos a los que habían matado, asesinado sin piedad. Volvían a sonreir, sin pensar si quiera en intentar redimirse de cara al futuro, Por que claro ¿Por qué iban a sentirse mal después de haber hecho lo que habían hecho? Desde luego que Eddie no era la primera vez que mataba, sólo que antes lo había hecho por una razón de vida o muerte, sin más.

Se puso de pie sobre el tocón y señaló a Khaelos con su dedo índice, su peludo dedo índice de Yordle y luego miró a Ilea. - No volvaís a repetir lo que yo hago, no os lo permito. Hago lo que hago por que soy un inventor, mis juguetes nunca estuvieron diseñados para matar, los vendía para espectáculos pirotécnicos, para que los niños jugasen, obviamente con petardos de menor efectividad... ¡No están diseñadas para matar! El hombre, el ser humano destroza todas las intenciones, vuestra raza es tiránica, salvaje y se tilda de civilizada... ¡No me hables de como de estúpida es la situación, cuando apenas puedo sentir mi propio corazón! - Las palabras salían de la boca de Eddie como cuchillos, que seguramente rebotarían en las duras corazas que llevaban puestas esos dos. - ¿Sabeís qué? Qué le jodan a la fabricación de hexplosivos, hacen daño a la gente... a gente buena, que nunca se mereció lo que pasó... No sabemos si estos cadáveres goblins llegaron a decir la verdad o no, pero sin duda, lo que está claro es que nunca lo descubriremos... Voy a dejar de fabricar hexplosivos... Nunca son utilizados para su fin original... - Finalizó su monólogo, sentándose de nuevo en el tocón y mirando al cielo incrédulo.

Debía irse de ahí, huir. Desde luego, no volvería a ser como antes, pero... haría lo que fuese para redimirse, tenía intelecto y mucha imaginación, algo sacaría en claro. Por todos los dioses de los Yordles que lo haría, y cuando lo hiciese, no pararía hasta que todos y cada uno de las personas en la faz de la tierra supieran como de malo podía llegar a ser un ser vivo, alguien con inteligencia... Si había llegado a algo claro es que, la inteligencia sólo era la quintaesencia de la maldad.

- Me voy - Se despidió Eddie, con un simple gesto de vaivén con la mano, acto seguido se iría hacia Patán y su carromato, que estarían por ahí... a saber. Sólo quería volver a ver a los suyos, a la aldea Yordle, tomar un respiro.

En aquel momento, algo se le cruzó por la cabeza, algo tan inmenso que tuvo que volver a sentarse en el tocón y abrir la boca por la cantidad de imagenes que se le pasaban por la mente... ¿Por qué no se le había ocurrido antes?

El problema de Eddie era su debilidad, su resistencia... su fuerza. Eddie tenía la capacidad de hacer aparatos que potenciasen los músculos mediante poleas y otros cachibaches, sólo tenía que... hacer una armadura a medida, con distintos gadgets, parecidos al que tenía Khaelos en sus manos, como el que tenía Ilea... había tratado con ellos, sabría volver a montarlos, crear nuevos... podría... convertirse en una máquina, nunca mejor dicho. Un Yordle de verdad, hecho para la guerra, en una guerra personal contra la injusticia, en busca de su propia redención.
Ante sus ojos tenía a Iron Eddie.


avatar
Eddie Garrapato

Mensajes : 101
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Operación: Hexplosivos

Mensaje por Khaelos Kohlheim el Jue Ago 09, 2012 4:23 am

Cuando empecé a girarme, tanto Ilea como Eddie empezaron a hablar. La primera empezó a mostrar el por qué luchaba, demostró que a pesar de que no se encontraba bien consigo misma, sabía a qué se exponía, sabía por qué mataba, y sabía por qué había tenido que hacerlo. Cuando acabó, le respondí, asintiendo:

-Tienes motivos para hacerlo. No te sientes feliz por matar, pero sabes que no te queda otro remedio. Alguien que prefiere morir cuando está en peligro en lugar de atreverse a plantar cara para intentar sobrevivir es un valiente idiota. La vida enseña a gente como nosotros que tenemos pocas opciones de lograr lo que queremos sin derramar sangre. Es un asco, pero... Es lo que toca. Ven conmigo, yo sé salir de aquí.-

Eddie, por su parte, levantó a duras penas el dedo corazón, mandándome a freír espárragos. No pude evitar reír ligeramente. Aunque aquél ser me odiara, yo no podía hacerlo. Sencillamente, porque él se había topado de frente con la cruda realidad y a diferencia de mí, él no quería aceptarla.

Tenía la cara hundida en las palmas de sus manos a medida que yo había ido hablando, y las palabras de Ilea parecían haberle calado también en lo hondo. Finalmente, me señaló con el dedo y empezó a hablar, lanzando cuchillos con sus palabras, aunque yo ya había escuchado muchas veces esas palabras. Y me parecían respetables. Demostraban que ese ser tenía buen corazón. Cuando acabó de hablar, le respondí de nuevo:

-¿Vender granadas capaces de diezmar pelotones de hombres es vender material pirotécnico? He visto fuegos artificiales, pero la mayoría solían hacer figuras de colores en el cielo o más luz... No explotaban sencillamente generando ruido y destrucción. Si no están diseñadas para matar, ¿no crees que sería mejor reducir su potencial de destrucción y aumentar su potencial lumínico? Entiendo poco de esas cosas, pero según sé, hay materiales que detonan igualmente y no son tan peligrosos como la pólvora. O lo que sea que le pongas a tus “petardos”.-

Tras eso, me acerqué y me agaché para mirarle, aunque él estaba mirando al cielo. Suspiré, y la mirada que le dedique, si él se dignaba a mirarme a mí, podría ver que estaba llena de compasión. Finalmente, le respondí otra vez:

-Eddie, el ser humano no es el mejor, pero ninguna raza lo es. Los humanos, con nuestros afanes de gloria, nuestro salvajismo, y en el caso de algunos de mis congéneres, el racismo, somos una raza generalmente malvada. Sin embargo, ¿crees acaso que encontrarás alguna raza buena en Noreth? Los orcos y su afán por la destrucción y la batalla... Los elfos con su arrogancia y sus pensamientos de superioridad llevados hasta el extremo... Los enanos con su codicia y avaricia... Todos. No hay raza que sea buena. Y sin embargo... ¿Dirías que la gente en sí es mala? ¿Dirías que el campesino que día tras día labra el campo, cuida de sus hijos, reza en la capilla y vive para ver felices a los suyos, solo por ser humano, es malvado? ¿Que el panadero, que cada día madruga para hacer el pan para ganar algo de dinero para mantener a su familia es malvado? ¿Que la prostituta, que cada día debe verse obligada a vender su cuerpo para poder comer algo, es malvada?-

Suspiré de nuevo y seguí hablando, bajando la mirada:

-Eddie, debes saber algo. El ser humano rara vez tiene elección. El campesino, el panadero, la prostituta... Ellos no tienen elección. Ellos viven como viven y rara vez pueden cambiarlo. Yo mismo. Nací como noble en una tierra ocupada. Una tierra subyugada y asolada porque sencillamente no tenemos la misma religión que la nación vecina. Me entrené como guerrero, como capitán, y mi deber es liberar a esa tierra. Puedo ordenar la muerte de cientos de enemigos sin titubear, pero no podría abandonar a mi pueblo a su suerte, porque cada muerte de mis compatriotas pesa en mi conciencia y atormenta mi descanso. Como ves, no tengo elección, y no la tendré hasta que los míos sean libres. O lucho para liberar a los míos, o huyo como un cobarde y dejo que sigan sufriendo. Por eso debo decir que me siento orgulloso de ti, y en parte, hasta te admiro... Y para qué negarlo, te tengo envidia, pequeñín. Porque a diferencia de mí, tú no naciste como humano. No eres el hijo de un panadero. No eres el hijo de un labriego. No eres miembro de una nación oprimida. Eres alguien libre, y si hasta el momento has hecho cosas malas, demuestras que las has hecho porque no tenías ni idea de que las hacías. Sin embargo, ahora acabas de demostrar tu libertad. Tu tienes tu oportunidad de redención, dejando de banda la fabricación de explosivos y haciendo algo bueno con tu vida. Yo no. Sin embargo, quiero que pienses esto... Elijas el camino que elijas, elige siempre uno que te haga verdaderamente feliz, uno que te permita dormir por las noches y no te dé pesadillas. Y quiero que sepas esto... Si alguna vez volvemos a cruzarnos, espero que no sea como enemigos. Me caes bien. Cuídate mucho, valiente pequeño.-

Tras eso me levanté de mi posición y miré a Ilea:

-¿Nos vamos entonces? Ya nada nos queda hacer aquí.-
avatar
Khaelos Kohlheim
El Conde Nigromante

Mensajes : 761
Edad : 24
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Operación: Hexplosivos

Mensaje por Ilea Parcel el Jue Ago 09, 2012 5:47 am

Poco después de intentar finalizar su pregunta Ilea notó las acciones de Eddie, se limitó a morderse el labio inferior desviando la mirada…

-Eddie… yo no he dicho en ningún momento que me iré de aquí y olvidaré las cosas para sonreír al siguiente minuto es imposible no sentir algo siendo un ser “razonable”… sin embargo tampoco podemos hacer algo, lo hicimos, estuvo mal, fue un error es verdad pero ¿Qué quieres que hagamos? ¿Que juntemos todos los cuerpos y los volvamos a la vida? No Eddie, no podemos hacer NADA, mañana mismo yo despertaré en mi barco quizás y veré los recuerdos de ésta batalla como una pesadilla, tardaré semanas en poder dormir sin volver a soñar con esto pero…-

Fue aquí donde entraron las palabras de Khaelos, a los pocos minutos Ilea se limitó a dar un suspiro, Eddie era imposible, había cierto grado de inocencia en él y dijeran lo que dijeran el nigromante o ella sería en vano, se acercó a Khaelos y colocando una mano en su hombro miró a Eddie y dijo.

-Oye… él tiene razón Khaelos, no empeores las cosas, por más que tus palabras sean dichas con compasión no creo que lo comprenda.- Dicho eso se acuclilló y tras un corto suspiro dedicó un leve “hum” a Eddie.- Yo no conozco a los de tu raza, no sé como son… poco he convivido con ellos, sólo sé que suelen tomar las cosas a la ligera y al final no se dan cuenta de lo que causan, a pesar de ser inteligentes nunca salen de su vasta “inocencia”, sé que estás enojado con nosotros, Khaelos tiene razón, nuestra raza es una tirana por el simple hecho de creerse los reyes del mundo y de todo lo que tocan, pero Eddie, no todos los humanos son así, a cada quien le toca vivir de diferente manera…-

Sacó de entre sus bolsillos algo que solía llevar para consigo misma, era un caleidoscopio, lo miró dubitativa y lo extendió al yordle, era su decisión tomarlo o no, pero Ilea se lo ofreció.

-No soy muy de dar detalles, pero mira a través de esto, quédatelo si quieres, no lo tomes como un “regalo de consolación”, tómalo como el regalo de alguien que te aprecia, el simple hecho de permanecer aquí con esa mirada perdida de inventor ya es de admirarse, no creas que no la conozco, yo misma la he tenido muchas veces… sea lo que sea que estés pensando en hacer primero deduce para que tendrá uso y después lleva a cabo tu proyecto-



Esperó la respuesta y se cruzó de brazos esperando al nigromante, poco después de escuchar su pregunta asintió con la cabeza, se alejó breves pasos y con la mirada hacía abajo dedicó unas palabras en voz baja a Khaelos.

-Una de dos, o queda traumado por esto o se supera a sí mismo. –Se quitó los guantes tratando de desentumecer sus manos, mirando de reojo a la perra que con ojos tristes temblaba medio adormilada. –Debo atender sus heridas lo más rápido posible o se infectarán- Señaló a la perra, miró a Khaelos y con una vaga sonrisa dijo.- No lo subestimes. – Ahora señalando a Eddie.- Es muy inteligente, no niego que no siento culpa… pero los últimos guerreros ni si quiera dieron un poco de lucha…-

¿Sería todo o habría algo más en el lugar? ¿Podrían retirarse ya? Ilea esperaba que si, el fétido olor de la sangre comenzaba a marearle en demasía… poco faltaba para que vomitara y se desmayara.




Captain Parcel
El terror de los cielos... el terror de los mares... el terror del desierto

Catch me if you can...
Spoiler:
[center]
[/center]
avatar
Ilea Parcel

Mensajes : 150
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Operación: Hexplosivos

Mensaje por Eddie Garrapato el Jue Ago 09, 2012 5:55 pm

Las palabras de Khaelos, sentaron como patadas, cada una de ellas impactando en el abdomen del Yordle. Violentas, pero sin maldad. Su fin era intentar calmar al pequeño Eddie, pero... sin duda no le gustó nada que el nigromante le pusiera una mano encima, le dieron ganas de revolverse, sacar una de sus granadas y lanzarselas violentamente a la cara... ¿Y qué hizo? Pues nada, se quedó allí, escuchando sus historias de pobres humanos... No le importaban lo más mínimo.
La prostituta, el campesino el panadero. Todos ellos eran malos por naturaleza, por el mero hecho de ser humanos. Su esencia era la destrucción, la muerte y el caos, y no se refería al que Eddie añoraba, en cierto sentido.

El de Eddie era sin maldad, siempre estaba ahí, pero en cierta medida era inocente. Yordle.
El humano, no siempre estaba ahí, pero siempre salía a la luz para joder los últimos vestigios de sus vidas.
Pero claro, el ser humano nunca decidía cómo nacía... era una raza pobre, demasiado inocente. No se merecían nada de lo que tenían.
Aquel nigromante protegía su propia raza, aún cuando se refugiaba en los muertos para no tratar con los vivos, ¿Por qué lo hacía? Eso ya estaba muy claro, lo incoherente era que intentase entrar en razón, una estúpida razón a Eddie.

Entonces, Ilea habló de nuevo. Sus palabras eran dulces, le sentaban bien... eran recomfortantes. Le gustaban a Eddie, que empezó a notar como su nariz estaba taponada y de sus ojos salían unas cuantas lágrimas. Habló de su raza, al menos ALGUIEN sabía lo que era un Yordle, eso le gustó. Y entonces sacó un artilugio desconocido de sus bolsillos, vaciló unos instantes y finalmente, se lo cedió a Eddie.
Dudó de aceptarlo o no, pero finalmente lo agarró medio sonriente.

- Gracias... - Susurró casi inaudible. Luego, examinó el objeto mientras los otros dos se iban en la otra dirección.


Todas aquellas formas y colores que alcanzaba a ver, cuando veía através del visor... era demasiado inexplicable. ¿De qué estaría hecho? Puesto que las formas nunca se repetían. Le relajó bastante aquel artilugio. Pudo pensar con claridad.
Así estuvo alrededor de un dos o tres minutos. Quería paz y tranquilidad, el olor a sangre y las moscas ya le estaban empezando a molestar, por fortuna su pelaje evadía bastantes cosas, excepto el olor a muerte.

Se puso en pie y miró a su alrededor, luego, guardó aquel artilugio en su bolsillo y se secó las lágrimas de sus ojos con su mano...
Debía irse de allí.

Cruzó aquel campamento dejado de la mano de algún dios, sorteando los cadáveres de todos aquellos pobres goblins. Tanteó con su peluda mano el artilugio de su bolsillo, más o menos sonriente. Estaba afligido, pero coño, seguía siendo Eddie Garrapato, de los Garrapato de toda la vida.
Buscó su carromato así como a Patán, debía encontrar ambas cosas y salir de allí rápidamente.

Y ahí estaba, justo donde lo había dejado cuando salió del campamento hace bastantes horas, en un establo improvisado en especial para Eddie.
Patán se relamía gustoso, esperando alguna galleta o algo. Eddie esbozó una sincera sonrisa, subió de un salto a su asiento y entró en la parte posterior, buscó comida para Garrapatos y se la cedió, en menor cantidad, a su mascota.
Luego, volvió a agarrar el caleidoscopio y miró una última vez, antes de coger las riendas del vehículo, hizo un amago y el carromato empezó a rodar.

En apenas unos minutos ya había salido de allí, aplastando algunos pechos de goblin muerto, y tomando una vía para carromatos de Thezzeroth, su dirección era el poblado Yordle, que no estaba tan lejos de ahí.
Necesitaba descansar, volver a tomar los viejos aires del pasado.
Saber quien era en ese momento y quien sería en un futuro.


avatar
Eddie Garrapato

Mensajes : 101
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Operación: Hexplosivos

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 5 de 5. Precedente  1, 2, 3, 4, 5

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.