Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» Criaturas U - V
por Staff de Noreth Hoy a las 4:43 pm

» Criaturas S - T
por Staff de Noreth Hoy a las 4:35 pm

» Criaturas C - D
por Staff de Noreth Hoy a las 4:27 pm

» Fue una buena estadía
por Malina Mar Oct 16, 2018 11:30 pm

» La Incertidumbre de la Magia [CAMPAÑA]
por Strindgaard Mar Oct 16, 2018 11:20 pm

» Ratquest [Campaña]
por Egil Dom Oct 14, 2018 11:12 pm

» Tiempo de caza [ Solitaria ]
por Balka Dom Oct 14, 2018 9:37 pm

» Egil
por Egil Dom Oct 14, 2018 5:59 pm

» Elíacer. [Grifo](Terminada.)
por Alegorn Vie Oct 12, 2018 12:20 am

» Un Dios entre Nosotros.
por Strindgaard Miér Oct 10, 2018 5:02 am




Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth
Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth

Las afiliaciones hermanas se hacen por invitacion de nuestros administradores hacia otros Admins de los foros que decidamos, o por invitaciones de ellos hacia nosotros, sin embargo nos reservamos el derecho de admision de estas mismas pues seran solo una limitada cantidad y minima. Para mayor informacion acuda a la sección de Afiliaciones


Salvamento Minish

Página 1 de 6. 1, 2, 3, 4, 5, 6  Siguiente

Ir abajo

Salvamento Minish

Mensaje por Scart el Dom Abr 17, 2011 9:10 pm

"Donde habitan los poderosos gigantes,
donde la oscuridad haya llegado antes,
un corazón puro
atacado por lo oscuro,
llegará para poner la luz en nuestro mundo
de nuevo atacado por el mal venido del muro.

Nosotros entonces ayudarle deberemos
entregándole los objetos que protegemos,
con los que nos salvará
y la luz así restaurará.
Acompañado de tres nuevos compañeros llegará
y junto con ellos su misión cumplirá.

Duros caminos deberá pasar
y los elementos así encontrar,
con la ayuda de los objetos
el nos salvará, os prometo.

Al final terminará, donde nosotros llegar no podemos,
en el oscuro corazón del siniestro castillo,
y nosotros en la plaza oraremos
por que con la espada acabe con el reinado del martillo.

El jarrón de la absorción
el bastón de la inversión
las garras de excavar
y la capa para volar
el boomerang que regresa
y el con el arco atraviesa
Las botas usará,
y por los campos correrá.
El candil encenderá
y su camino iluminará
La espada entregaremos
y con el escudo ayudaremos.

Finalmente, con la ayuda total
al martillo desterrará del mundo mortal."
~~ Poema De La Salvación: El Héroe Y Los Tesoros ~~
~~ Mindrazzgio, Poeta Minish ~~

Una niña de largos cabellos dorados corría por las calles de una ciudad no demasiado grande, dos guardias la perseguían, y ella entre sus manos tenia dos manzanas, los guardias intentaban atraparla, y le lanzaban gritos para que se detuviese, pero esta no se pararía solo porque unos guardias se lo pidiesen.

Repentinamente, ante ella apareció otro mas, y chocó contra el sin poder evitarlo, cayendo hacia atrás por el impacto. El hombre dio un paso hacia ella para atraparla, pero entonces sucedió algo que dejó perplejo al hombre, ante el, con una velocidad sobrehumana había aparecido un muchacho de cabellos castaños, que sostenía una espada negra en su diestra, el filo de la espada estaba en el cuello del guardia, la velocidad de actuación del joven fue sorprendente, y este hizo una seña a la muchacha con la cabeza, indicándole un callejón, por el cual la joven empezó a correr tras levantarse al momento.

El guardia desenvainó su espada y apartó la del muchacho con un golpe de la suya, pero el pequeño aprovechó el golpe y el giro para dar una vuelta sobre si y parar el corte que le lanzaba, no había duda de que el muchacho tenia una cierta practica con el arma y que su agilidad era digna de admiración. Pero antes de poder intentar un segundo ataque el muchacho había empezado a correr hacia el callejón justo después de parar el corte del guardia, que al momento se reunió con sus compañeros y empezaron a correr por el callejón.

Scart, aquel muchacho, sin embargo, tenia una velocidad impresionante, y no tardó en alcanzar a la chica tras hacer un ligero sprint.

-Adel, regla numero uno, cuida que no te vean jaja... tsk... que pesados ¡Nunca aprenderán!-Dijo con tono amistoso corriendo a su lado.

Sin embargo tras varios giros obligados en el estrecho callejón se encontraron con que este no tenia salida, el muchacho lanzó una maldición y se giró, para ver como los guardias se aproximaban a toda velocidad. Scart se colocó a varios metros de Adel, delante de ella con la espada de frente preparado para defenderla.

Paró el primer golpe, sin embargo el segundo le hizo retroceder, momento que aprovechó otro de los guardias para asestar un tercer ataque, un corte diagonal descendente, que le quitó la espada de las manos al muchacho. En ese momento el primer guardia le intentó tomar de la camisa, pero el muchacho que era mas escurridizo que un pescado fresco se escabulló de sus brazos, aunque no logró ver el brazo del otro, que le tomó del cuello y lo estampó contra una pared.

Scart cerró los ojos ante el golpe, y los abrió levemente, viendo como el tercer guardia caminaba hacia Adeluna, pero antes de ver nada, el primero le golpeó en el estómago, y estando sujeto por el restante no pudo pararlo, sintió el dolor del golpe y lanzó un grito, el que le tenia por el cuello le apartó de la pared para golpearle de nuevo.

-Apártate... de mi... AHORA...-Dijo el muchacho tras otro quejido por el golpe.

-¿O si no que? Te voy a enseñar yo a no meterte donde no te llaman, mocoso.

Un golpe en la mejilla dado por el otro guardia le hizo entrar en un estado de ira profunda, cuando volvió a girar la cabeza tras el golpe, miró a los ojos a los dos guardias mostrando los dientes, y estos palidecieron, sus ojos ahora se mostraban amarillos, y veían sus dientes afilados, un rugido salido de la garganta del niño les hizo apartarse atemorizados. Pero no fue hasta que vieron como el muchacho se retorcía y lanzaba rugidos de rabia y dolos cuando empezaron a correr fuera del callejón.

Cuando el guardia que se acercaba a Adeluna se giró, vio donde antes estaba el muchacho a una figura humanoide, mezcla entre lobo y humano, un espeso pelaje cubría su cuerpo, y grandes garras salían de sus zarpas, su mirada estaba posada en el, y parecía emanar rabia... No pudo ni siquiera gritar, al momento un zarpazo del hombre lobo le había arrancado la mitad de su rostro. Y aun con el hombre muerto, la bestia aun iracunda tomó el cuerpo y lo lanzó al otro lado de la calle, con forme iba calmándose, su cuerpo volvía a su forma normal, el pelaje iba desapareciendo, y las garras y los dientes menguando, hasta que tomó su aspecto humano anterior, su ropa había sido destrozada al transformarse, así que corrió a tomar su capa del suelo y colocársela para taparse un poco.

-Yo... perdona Adel... ehm... vamos a coger algo de ropa.. ¿Vale?-Dijo Scart temblando.

Se dirigieron al mercado, Scart estaba entre triste y asustado, no le gustaba tomar aquella forma tan brutal, aun no la controlaba apenas... y ahora se sumaba que se sentía algo raro y avergonzado, pues caminaba por el mercado tapado el completo por su capa, dado que no llevaba mas ropa bajo esta. Al pasar por un puesto de ropa, una camisa y unos pantalones desaparecieron entre la tela de la capa del muchacho...

[...]

Adel y Scart caminaban ahora por un bosque cercano a la ciudad donde habían tenido el incidente, Scart, ahora con su ropa nueva y mas relajado se hallaba junto a la chica. Ese bosque tenia algo raro... se respiraba luz por allí... bueno, mas bien magia, pero... era muy raro, era una sensación agradable, calida. Una ligerísima bruma dificultaba un poco la visión, pero apenas, era una niebla poco densa.

Caminando se encontraron con varias criaturas, algunas no les vieron y pudieron pasar tranquilamente, pero otras, una especie de gelatina verde de medio metro con un rostro escalofriante les atacó, en realidad varias de esas cosas les atacaron, pero no fueron demasiada molestia, no parecían ser demasiado poderosas, y en dos cortes cayeron.

Tras unos minutos de viaje Scart se sentó en un tocón del bosque, un tocón bastante grande, por cierto, tendría un metro de diámetro. Miró a Adeluna y suspiró, necesitaba descansar un poco.

-Ag... Por cierto ¿Donde íbamos? Ehm... ¿Por que nos metimos en este bosque?-Dijo Scart pensativo.-Un momento... no me digas que... fui yo quien dijo... oh... vale ehm... no dije nada jeje... ehm... si ya sabes vamos a... a ese lugar que dije...

El muchacho intentaba ocultar que no sabia por que había decidido internarse en ese bosque, pero no se le daba demasiado bien ocultar esas cosas, menos a Adeluna... Se sorprendía ya incluso de viajar con ella... aunque se había acostumbrado mas rápido a ella que a no ver en colores, o a sus transformaciones.

-Hey, ya se, ven aquí-Dijo poniéndose en pie sobre el tocón y animando a Adeluna a que subiese con el.-¡Vamos! no tengas miedo ¿Sabes bailar? jeje

Scart y Adel se subieron al tocón y empezaron a moverse, intentando bailar simplemente por hacerlo, sin ningún motivo ni ritmo, solo como distracción, cuando entonces una luz los envolvió, cerraron los ojos cegados, y notaron como si se cayesen, pero no sobre el tocón, si no como si cayesen sobre un abismo. Y quedaron dormidos por una misteriosa fuerza mientras caían a lo desconocido...

--------------------------------------

Off: Bueno, pues nada, narren como llegan al bosque y se suben al tocón, la luz los envuelve y eso ^^ no hay orden, tienen hasta el domingo que viene. (Mejor si postean antes, pero bueno)


Última edición por Scart el Dom Abr 17, 2011 11:30 pm, editado 1 vez





Scart

Firmas Antiguas:


avatar
Scart
Furia Lunar

Mensajes : 306
Edad : 23
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Salvamento Minish

Mensaje por Demian el Dom Abr 17, 2011 11:02 pm

La figura voluptuosa, de una feminidad sensual y provocadora, caminaba con aquellas ropas que más bien parecían pegatinas por las calles. Los hombres se giraban para ver aquellas curvas, lo que a mas de alguno le causaba problemas con la mujer que iba con ellos. Pero es que muy pocos podían resistirse a siquiera desviar la vista ante aquella figura, no era una belleza delicada, era una provocación directa a la virilidad.

Con pasos muy marcados la súcubo se internó entre la masa. En un momento tocó en un leve roce por sobre las ropas el miembro viril de un joven que caminaba con su novia, ante lo que aquel no pudo sino sonrojarse y darse vuelta a mirarla. Acto seguido, el cachetazo resonó en toda la calle, sin embargo la multitud no se desvió a mirar aquello, sino que de pronto algo más captaba la atención de las masas. Una muchacha era perseguida por un grupo de guardias, al parecer había robado algo. La demonio sonrió, era siempre agradable ver actos delictuales, en especial cuando existía riesgo de alguna ejecución, la sangre de alguien podía ser derramada aquel día... y aquello le excitaba.

Manteniendo su andar sensual, la provocadora demonio siguió la escena con cuidado, incluso cuando se cambió de lugar, en especial luego de que algo llamara poderosamente su atención, la aparición de aquel joven, un niño, el cual probablemente no llegaba a los 15 años de edad, pero que sin embargo parecía defender con todo a aquella muchacha. ¿Amor?, Lilith sonrió, el amor joven, cargado de pureza y buenas intenciones, era algo que le llamaba mucho la atención, no porque sintiera bondad, sino porque era uno de los más agradables de corromper o destruir. La lengua de la súcubo recorrió sus labios. Los siguió, no sabía aún si era amor de pareja, amistad sincera o aquellos muchachos eran hermanos, pero sí podía estar segura que aquel niño protegería a la niña a toda costa.

Corrió sangre, el niño era de la raza de los licántropos. Lilith respiró excitada, la sangre tenía ese efecto en ella.

Los siguió, vio cuando robaron algo de ropa, sonrió más, vio cuando se internaban en el bosque, se relamió. Observó con cuidado cuando jugaban sobre aquel tocón, procurando mantenerse en silencio, esperando la ocasión para intervenir sin asustar a la pareja, ella quería jugar, traer la perdición.

- ¿Qué haces, Lilith, te recuerdo que no debes alejarte demasiado de mí? - se oyó la voz del niño en la cabeza de la demonio. Aquel niño que le era tan interesante, aquel niño que había accedido a proteger, aquel niño con una poderosa energía espiritual.

- Pero mi querido Demian, la vida es para disfrutarla, ¿no esperarás que ignore mis instintos? - contestó ella telepáticamente al chico que parecía querer quitarle la diversión.

Entonces los chicos desaparecieron mágicamente.

- Además creo que un mago como tú estaría muy interesado en conocer lo que acaban de ver mis ojos - La demonio transimitó mentalmente la imagen al niño, de quien ella sabía que obtendría interés.

Demian comenzó a caminar hacia el bosque. Aquella fuente de magia debía ser investigada, había captado poderosamente su atención, después de todo, por aquel día no tenía absolutamente nada interesante que hacer. Por un momento lamentó haber accedido a los deseos de la súcubo, a quien sabía que debía mantener siempre bajo control, pero la situación lo ameritaba.

Al llegar al tocón comenzó a mirarlo con curiosidad. No tardó en poner un pie sobre él. La curiosidad mató al gato, dice el viejo dicho, pues en esta ocasión Demian mordió el anzuelo como buen gato, de modo que las luces lo envolvieron a él y a la demonio que le acompañaba.

Lilith sonrió maliciosamente, pues sabía que las posibilidades de encontrar a la pareja que había divisado eran elevadas, además de que sentía también un perverso placer en ver a Demian en situaciones de peligro.

Luces... sólo luces.
avatar
Demian

Mensajes : 58
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Salvamento Minish

Mensaje por Finn, El Humano el Lun Abr 18, 2011 12:07 am

El puesto no estaba muy lejos de la pequeña rubia. Sus ojos verdes con pupilas en espiral se centraron en dos manzanas faltas de amor y cariño, desprotegidas y apartadas un poco del resto. La bufanda de color marrón de Adeluna danzó unos instantes al aire antes de que la chiquilla de cabellos de oro se perdiera entre el gentío y el constante flujo de gente, que iba de un lado para otro. Su piel morena y en su mayoría desnuda, cubiertas solamente ciertas partes de su anatomía femenina con algo más que unos trapos viejos, destacaba entre las pálidas manos de los habitantes de ese lugar.

Se acercó al puesto de fruta y como quién no quiere la cosa dejó caer en sus manos ambas manzanas, caminando como si nada ocurriese. Parecía que todo le había salido bien... o casi todo. Continuó con su camino hasta que alguien le tocó la espalda. Al girarse la pequeña pícara vio un soldado, no mucho más grande que ella, con un palo en las manos. Sonrió de manera un poco tímida y le dio un primer golpe en la cara, luego una segunda torta lo hizo inclinarse y aprovechando que tenía cerca una esquina de un tenderete le asestó un nuevo golpe, esta vez en las sienes, que lo hizo golpearse con la boca en el palo de madera, que al estar fuertemente fijado al suelo con algún tipo de resina hizo que el impacto le partiera varios dientes al guardia.

El soldado cayó al suelo, con ambas manos en la boca, que sangraba de manera abundante por el golpe, y los ojos cerrados con fuerza - ¡Joder! - exclamó ella mientras echaba a correr con las frutas en las manos. Un soldado más se unió a su persecución, ayudando al de los dientes partidos a ponerse en píe - ¡Ladrona! - exclamó el nuevo perseguidor. Se giró aprovechando su velocidad superior por tener un cuerpo tan joven, y les sacó la lengua. Mala idea. Cuando volvió a girarse se dio de bruces contra una armadura metálica, cayendo al suelo de culo y entrecerrando los ojos por el dolor del golpe - Hola - sonrió como si no pasara nada.

El nuevo añadido dio un paso para cogerla, pero en ese instante, de entre las sombras de un callejón escondido por dos tenderetes, apareció un chico de cabellos morenos, vestido con ropas algo ajadas y con una espada entre las manos. Este le hizo una señal a la niña de que se escondiera de donde él había salido. Adeluna suspiró un momento y asintió al instante siguiente, dejándolo solo contra el enorme botarate de guardia con el que había ido a dar. No lo abandonaba, pues ella sabía que eso para Scart no era problema.

Estuvo corriendo unos minutos a toda velocidad, respirando pesadamente por culpa del cansancio y sin mirar atrás por lo que pudiera haber delante, con eso ya metido en la cabeza - Siempre tarde - dijo cuando vio al niño moreno a su lado. Adeluna chasqueó la lengua al oír a Scart hablar - Eso ya lo sé, pequeño idiota - le lanzó una manzana al chico. Por su parte Adel iba a dar un mordisco a la suya cuando Scart volvió a hablar - No... parece que no se cansan - de nuevo corriendo, con el corazón acelerado por la emoción y la alegría que le producía el hecho de que ya no estaba sola en el mundo. De que ahora tenía a alguien.

-Joder... Scart, regla número dos. Asegura siempre la salida - comentó ella a modo de querella contra el joven al encontrarse ambos ladrones contra una alta pared que ensombrecía el lugar. Los guardias, cada vez más cerca, la enarbolaban las espadas y proferían gritos de victoria, sobretodo el de la boca partida, que todavía dejaba caer tras de sí un reguero de sangre. Dos se quedaron con Scart mientras que a por ella iba el primero - Vaya... hola de nuevo - dijo sonriendo ella, como si fuera un viejo amigo - creo que debería verte un médico - se rió de su propia broma hasta que el soldado le intentó dar un manotazo, cosa que para la chica no fue sorpresa y lo esquivó con un simple salto hacia detrás, sacando en el acto sus dagas.

-Emm... te recomendaría mirar detrás tuya - le advirtió Adel, señalando detrás de él la enorme figura de una especie de lobo humanoide con enormes colmillos de color marfil se mostraban en su alargado morro oscuro. Su pelaje, espeso y que le cubría todo el cuerpo, ondeaba ligeramente por el poco viento que corría - Enserio: sería recomendable girarte - el soldado hizo una mueca de risa y miró a Adel - Está bien - se giró y antes de que pudiera hacer nada su cara voló en mil pedacitos por un fuerte garrazo de licántropo - Se lo advertí - dijo mientras mordía su manzana. Luego Scart arrojó el cadáver a la otra punta y tomó su forma humana - No pasa nada... se lo tenía merecido - excusó al chico de su reciente carnicería y lo besó en la mejilla, ayudándolo a ponerse en píe - Claro... no me gustaría que fueses desnudo -

En el mercado Adel se mantuvo quieta, caminando al lado de Scart, con su mano en la cintura del chico para impedir que el aire levantase la capa, al menos hasta que el muchacho se pudiera vestir, cosa que no tardó mucho en poder hacer gracias a su innata habilidad para hurtar, como la de Adeluna.

{...}

Metidos en un bosque los dos pequeños caminaban sin ninguna clase de preocupación. La chica, Adeluna, procuraba ir más o menos cerca del chico, con al menos un dedo entrelazado con él. La atmósfera del viejo bosque parecía cargada de algún tipo de magia o algo especial. Los árboles eran tan altos que casi impedían por completo la llegada de la luz del sol. En el aire flotaba una especie de neblina, transparente y apenas inapreciable, pero neblina, que hacía que la distancia a la que alcanzaba la vista de la muchacha se viera un poco truncada, aunque no en demasía.

Las criaturas y animales del bosque parecían tranquilas, al menos en su gran mayoría, pues había otras que no, como por ejemplo una especie de limos de una altura un poco superior a la de un conejo erguido o un zorro pequeño. Adel sacó las dagas rojas como el atardecer y se encargó de una de ellas mientras dejaba a Scart divertirse con otra - Puaj... Mocos - dijo la niña, aparentando asco y pinchándolas con las dagas para acabar con dos más que habían surgido, como la otra, de la nada.

Cuando por fin pararon a descansar Scart se sentó en un tocón en lo que ella miraba curiosa hacia todos los lados, sin la más mínima idea de donde estaba y porque. Ante el balbuceo del ladrón ella simplemente suspiró, como si eso ya fuera lo más normal del mundo - ¿Estamos perdidos? ¿Cierto? - inquirió con un tono de dejadez remarcado, como si le cansara perderse tanto - Bueno... mejor así - pensó - así por fin puedo estar sola con él - añadió en su cabeza - Ah... sí, claro - dijo, saliendo de su ensimismamiento al oír al adolescente que se subiera con él al enorme tocón de árbol sobre el que estaba sentado.

- Claro que sé bailar - dijo enfurruñada ella mientras le ponía una mano en la cintura y con la otra le tomaba la suya - y seguro que mejor que tú - añadió mientras comenzaba a moverse, en parte llevada por él y en parte por lo poco que había aprendido de baile de sus dos hermanos, ahora muertos. Pero de repente hubo una luz - ¿Qué...? - no pudo continuar y procuró esconder su mirada en el hombro del chico para no quedar ciega por la acción del destello. En ese instante sintió que la madera desaparecía y que todo se volvía la nada. Una fuerte caída al vacío abrazada a su amor y un profundo sueño mágico que le impidió conocer su propio destino, tan ligado al del joven Scart.



avatar
Finn, El Humano

Mensajes : 105
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Salvamento Minish

Mensaje por Invitado el Lun Abr 18, 2011 11:57 pm

Por fin había despistado a los orcos con los que me encontré nada más abandoné la cueva que hacía las veces de túnel de salida de Velkynche’el. Cuando me detuve, tras una huída tan rápida como mis piernas me permitían, estaba resollando. Tenía la sensación de que el corazón se me saldría del pecho si palpitaba más rápido y fuerte, tenía la sensación de que tenía un tambor por corazón. Me incliné hacia delante colocando las manos en mis rodillas tratando de recuperar el aliento. Me tenía a mí misma por una muchacha ágil y resistente, pero acababa de demostrarme que aún me quedaba mucho por entrenar.
Cuando por fin el corazón ralentizó sus latidos y mi respiración se normalizó me erguí y reemprendí el camino. ¿Hacia donde? No tenía ni pajolera idea. Allá abajo sabía moverme sin dificultad, e incluso en la más oscura penumbra sabía dónde debía y dónde no debía pisar. Pero, allá arriba, en la superficie, era todo muy diferente. A pesar de la luz que había, y a la cual me costó adaptarme una barbaridad, temía posar mis pies en algún lugar o sobre algo que no debiese.
Tras algunos pasos me detuve de nuevo para mirar en derredor. No sé para qué hice aquello realmente, quizá buscaba algún sendero, quizá buscaba algo con lo que orientarme... con lo que orientarme…ya claro…ni que yo conociese algún lugar ahí arriba. Aproveché la parada para, además, centrarme en los sonidos. Esperaba oír algún gruñido a mi espalda, lo cual querría decir que aquellos orcos aún me seguían el paso. Pero no oí nada, nada fuera de lo que supuse sería normal. Algún animalillo, el canto de algún ave y poco más. Sonreí para mí satisfecha de haber dado esquinazo a aquellas bestias.


De nuevo emprendí mi camino hacia ninguna parte, vagando por aquel bosque tan perdida como lo estaría una aguja en un pajar. Jamás había visto un bosque tan extenso. Velkynche’el no carecía de bosques, pero no eran como aquellos. Tantos tonos verdes y marrones…cuando en mi hogar únicamente los grises y negros eran los dominantes en los bosques. Colores de muerte y desolación, aquellos bosques carecían de vida de no ser por los seres que habitaban en ellos. Pero los de la superficie era otro cantar, derrochaba vida allá donde mirase.
Tras caminar un trecho, sin saber exactamente cuánto tiempo ni qué distancia, vi no muy lejos un claro en aquel bosque. Y en el centro de aquel claro un tocón. Era extraño ver un árbol cortado de forma tan limpia en aquel lugar, donde todo parecía ser perfecto, un lugar el cual muchos llamarían paraíso. Me acerqué curiosa al claro, curiosa y cansada, aquel tocón sería un asiento perfecto donde descansar un rato tras la caminata y el encuentro que tuve con los orcos. Lentamente me acerqué al lugar, mirando a mí alrededor como si esperase encontrar a alguien. Hasta que llegué al claro aquel bosque me parecía un lugar muy normal, distinto a lo que había conocido, pero dentro de lo normal. Pero al entrar allí el ambiente pareció cambiar. El aire parecía haberse cargado de magia y luz, una luz que si bien no me dañaba, sí se me antojaba molesta. Me senté en el tocón dispuesta a descansar tal y como había pensado un momento antes. Me incliné hacia delante para recolocarme las botas de forma distraída cuando, de repente, una brillante luz pareció envolverme. Cerré los ojos cegada ante tal claridad y, poco después, me sentí adormecida. Quizá fuese el cansancio…o quizá…no pude pensar más, caí rendida sobre el tocón para después sentirme caer…otra vez estaba soñando…pero era tan diferente al resto de mis sueños.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Salvamento Minish

Mensaje por Scart el Mar Abr 19, 2011 9:14 pm

Escuchaba unos ruiditos a su alrededor, eran como murmullos producentes de algún ser con una aguda voz, gracias a su gran oído podía escucharlos, aunque no los entendía, era como si hablasen a toda velocidad en algún idioma que desconocía, y si no tenia bastante ya con el suyo el que acababa de escuchar le era imposible identificarlo, sin embargo habría sido raro que alguna persona exterior a ese lugar hubiese conseguido entender lo que se decía, y es que los seres que hablaban tenían un idioma propio.

Scart abrió los ojos, y se encontró con tres cabezas sobre el, eran muy similares a la de los elfos, sus facciones afiladas y las puntiagudas orejas, unos bellos ojos negros brillaban en sus rostros, repentinamente se incorporó, haciendo que los seres se apartasen, miró en todas direcciones, se hallaban en una enorme sala circular que parecía hecha de madera, arriba, en el techo, había una grieta, y en el centro de la sala, tres enormes setas, las cuales eran mucho mayores que el... la mas pequeña mediría tres veces su tamaño... y la mayor diez, además, cabe decir que el techo estaba tres veces a mas altura que la seta mas grande... o lo que es lo mismo... unas treinta veces el tamaño del pequeño.

Se fijó entonces con mas detalle en esos elfos, y vio que no eran elfos, eran bastante mas bajos y rechonchos que los elfos, mas bien parecían hadas, sin alas, pero hadas, aunque... también tenían un tamaño descomunal para ser hadas, tenían el mismo tamaño (tal vez un poco menos) que él. No comprendía donde estaba, pero se percató de que no estaba solo con ellos, Adel y dos mas se hallaban también allí, aunque dormido, la cosa es que solo se encontraban cuatro de esos seres, los tres que se habían centrado en el y otro mas, con una túnica roja y unas gafas.

-Tranquilo chico, no te haremos daño, somos pacíficos... pero... ¿Habéis venido del mundo superior?

-Mu... ¿Mundo superior?

-Así es, donde viven los humanos y demás seres gigantes...

-Ehm... si...

-¡Fascinante! Permíteme que me presente, soy Lecto, yo y estos tres de aquí somos los Minish, y nos sorprendimos cuando llegasteis, el portal hacia mucho que no se abría...

-Espera, espera... ¿Minish? ¿Portal?

-Oh... perdona, me explicaré... los Minish somos una subespecie de los feéricos, pero mas pequeña que nuestros congéneres, y el tocón en el que seguramente te encontrabas antes de caer es el portal, lo activaste y llegaste aquí.

Scart no comprendía ¿Mas pequeños? ¡Pero si eran gigantes para su raza! tenían su tamaño... y ¿Activar el portal? si no había echo nada...

-Aun tienes dudas... deja que te explique, estos portales se sellaron hace tiempo, y solo un elegido sería capaz de reactivarlos, para así acceder al mundo de los Minish, este, la forma es sencilla, el portal utiliza la magia de la naturaleza para contraer los cuerpos... o lo que es lo mismo, encogerlos, caísteis por ese orificio del techo, rebotasteis en las setas y os cogimos, así de simple...

El muchacho abrió los ojos de par en par, ahora ya lo comprendía mejor todo, le habían encogido... bueno, no era algo que le agradase, pero era toda una sorpresa verlo todo así de pequeño, aunque aun no entendía eso del elegido.

-Y eh... ¿Como vuelvo a ser grande? esto ha sido un error... no era mi intención acabar aquí molest...

-¡¿Volver?! ¡Muchacho! tu activaste el portal, no puedes irte ¡Aun no!

-¡¿Qué?!-Dijo el niño poniéndose en pie de un salto.

-¡Renapitch! ¡Renapitch!-Dijo uno de los minish alarmado.

-¡Renapitch tranimal!-Respondió otro.

-¡Un momento... tranquilízate, hablemos cuando todos estén despiertos, creo que a todos os interesará escuchar...

Los tres minish corrieron cada uno a los otros tres que quedaban, un divium, una drow y Adeluna, y los despertaron cuidadosamente. Después el minish de túnica roja les entregó un fruto rojo a cada uno, similar a una cereza, pero obviamente de tamaño mas pequeño, puesto que una cereza en su tamaño habría sido gigantesca.

-Si coméis el frutabel podréis entender el idioma de los minish, será mas cómodo así hablar y podréis entender a los demás...-Dijo, e hizo una pasa antes de continuar, anticipándose a los comentarios de los recién despertados.-Os explicaré a todos la situación mas claramente como a este chico ehm... ¿Como te llamabas, por cierto?

-Sc... Scart-Dijo titubeando antes de echarse la fruta a la boca, tenia un delicioso sabor dulce.

Minish:

------------------------------------------------

Off: Muy bien, vamos rápido, pues ya sabéis que son los minish, os dejo cinco días para el siguiente post, suerte.
Por cierto, no hay turnos, postead el el orden que querais, solo que en esos cinco dias quiero el post de todos.





Scart

Firmas Antiguas:


avatar
Scart
Furia Lunar

Mensajes : 306
Edad : 23
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Salvamento Minish

Mensaje por Finn, El Humano el Miér Abr 20, 2011 12:11 am

La caída parecía no tener fin. Los mechones rubios de la niña se mecían con el aire de la caída hacia la oscuridad de sus ojos cerrados. Su camisa blanca y algo holgada ondeaba casi fuera de sus brazos mientras que Adeluna permanecía abrazada a Scart como podía en tan pesado sueño. Al final golpeó contra algo blando y luego nada. Simplemente había dejado de sentir. Sumida en su profundo sueño donde Scart por fin la había convertido, donde él no se veía a sí mismo como una bestia sin control y donde nunca discutían.

Pero ese sueño pronto terminó para despertar en una habitación redonda y de madera, semejante a un tronco hueco por dentro. En el centro habían... setas, pero no setas normales: sino setas gigantes y que parecían ser colchonetas por encima, bueno, raro era lo que a ojos de la rubia no era un juego, un juguete o una manera de no parar quieta en un buen rato. Encima de sus cabeza un techo, a un altura increíble, un altura ilógica, el cual tenía una brecha que dejaba pasar algo de luz. Y enfrente de ella un elfo, o un hada, o algo por ese estilo, dado que Adeluna había aprendido que los elfos no eran los únicos que tenían las orejas puntiagudas.

Uno más de esos seres, ataviado con una túnica roja, le entregó a ella y a dos sujetos más una fruta roja y de parecido a una cereza - ¡Gracias! - dijo tomándola con inocencia y tragando sin tan siquiera masticar y mucho menos hacer alguna pregunta sobre que era -Mmm... Es muy dulce - tal vez, en ese momento, el pequeño ser de ojos carbón y orejas en punta se arrepintiera de lo que acababa de hacer - ¿Tienes más? - preguntó, y sin dar tiempo a reaccionar giró la cabeza a ambos lados y vio a un niño con alas y a una mujer de piel tersa y joven, pero oscura como la noche.

Su boca no terminaba de cerrarse por culpa de los constantes estímulos a su joven e hiperactivo cerebro - Ala... ¿Y tú que eres? - preguntó pinchando al Divium niño con el dedo mientras lo miraba a los ojos. Luego miró a la mujer - Tú eres una... ¿Drow? - preguntó curiosa - Pues es verdad. Sois bastante guapas. Aunque muy negras, eso sí- dijo con naturalidad mientras se ponían en píe sin dar tiempo a que le dijeran nada - Scart, mira, hay una drow. Y un niño con alas, como un pajarito - le gritó a su pareja mientras se acercaba a él y lo abrazaba con fuerza - ¿Estás bien? - preguntó justo antes de plantar un beso en los labios del chiquillo - ¿No te has hecho daño, no? - inquirió de nuevo. Luego se quedó colgada de su cuello con ambos brazos y apoyó su cabeza en el hombro de él - ¿Y qué son estas cosas? - volvió a preguntar señalando a uno de los seres orejones - ¿Son elfos? - las preguntas no cesaban, sin orden y algunas sin sentido.

Pero por suerte para todo Adel encontró una nueva distracción en la que invertir sus inagotables energías - ¡Quiero saltar en la seta! - gritó mientras que sin ningún tipo de miramiento se lanzaba a por el tronco de la seta y chocaba contra de él de manera brusca, produciendo un baño de esporas de color blanco champán que dejaron a la pequeña impresionada - ¡Mira, Scart. Una lluvia blanca! - le gritó sin miramientos por su fino oído, cosa que a veces Adel olvidaba y tendía a gritarle. Agitó un par de veces más la seta con ganas y riendo en un tono agudo e infantil y luego se lanzó a la "piscina" de esporas que ella misma había armado con las esporas de la enorme seta, la más pequeña. Luego, y sin previo aviso, salió de allí a la carrera y se abrazó a Scart por la cintura, pegando sus labios con los de él de nuevo, durante casi un minuto y sonriendo - ¿Ya has averiguado que son ellos? - señaló a uno de los seres que había allí, más concretamente al de la túnica roja, y miró a Scart a los ojos - ¿Lo has averiguado? -



avatar
Finn, El Humano

Mensajes : 105
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Salvamento Minish

Mensaje por Demian el Miér Abr 20, 2011 3:13 am

Luces... sueño... nada...

El despertar de un divium tiene sus particularidades, pues así como todo el mundo al despertar suele estirar sus brazos, los seres de aquella raza tienen otras extremidades que estirar, las que suelen abrir de par en par al momento de saludar en nuevo día, sus alas. Fue así que el pobre Minish que había ido a despertar inocentemente al más joven de los extraños durmientes terminó sentado en el suelo luego de recibir un aletazo en todo el rostro. Y es que ciertamente las alas eran las extremidades con más fuerza en un divium, no en vano son las encargadas de sostener todo su cuerpo y elevarlo por los aires.

El chico miró con una cara que reflejaba con claridad la sorna propia del despertar, refregando uno de sus ojos con su mano. Tardó varios segundos el muchachito en volver completamente en sí y darse cuenta donde estaba. Todo se veía raro, era una habitación redonda de madera, pero que parecía hecha de una sola pieza, como si hubiesen tallado un gigantesco tronco para crearla, ¿cosa de magia?, se preguntó. Había allí también unas enormes setas. Miró con curiosidad a su lado y vio a la criatura que se ponía de pie, parecían más pequeñas que una persona adulta, aunque un poco más altas que él mismo. A pesar de que las criaturas eran pequeñas, él seguía siendo el más bajo de la habitación.

- Oh, perdón, ¿te he golpeado...? - el chico iba a continuar la frase, pero no encontró la palabra para hacerlo, pues aquellas criaturas no encajaban en su conocimiento de las criaturas vivientes - ¿qué eres?, ¿algún tipo de hada grande? - inquirió finalmente, mas no alcanzó a tener respuesta.

- ¿Pero qué dem...? - dijo cuando vio a una muchacha comenzar a pincharlo con el dedo, como si de alguna especie de animalito se tratase - ¿que qué soy?, ¿no conoces a los di...? ¡hey!, no me dejes hablando solo - protestó el chico al ver que ella ni siquiera esperaba su respuesta ante semejante pregunta, sino que seguía recorriendo el lugar como si fuera totalmente incapaz de controlar su flujo del pensamiento - me ha ignorado completamente luego de pincharme con el dedo, ¿puedes creerlo? - dijo el chico un tanto boquiabierto a la criatura a su lado, quien a su vez aún estaba un poco confuso luego de ser derribado de un aletazo y ver a la muchacha saltar de lado a lado.

- ¿Un... un pajarito? - repitió lentamente el niño ante tal barbaridad de comentario, mientras una vena parecía marcarse en su sien por un momento. Compararlo con un pajarito era algo que la gente no solía hacer con los divium, por respeto, pero a ella poco parecía importarle aquello - Que soy un divum, no un pajarito - dijo, aunque pronto se encogió de hombros, pues la muchacha tenía su atención en otro lado, en una seta, donde saltaba alegremente, liberando esporas. ¿Sabría los riesgos de hacer eso con un hongo del cual no sabía nada?, pensó, mas la respuesta era evidente.

- Genial, ahora me ha puesto pajarito - dijo con un aire de derrota a la criatura que estaba a su lado. Acto seguido abrió sus alas y se elevó del lugar donde reposaba para descender en el piso, mirando extrañado toda la configuración a su alrededor.

- ¿Qué demonios pasa acá? - se preguntó, mientras descendía con cuidado. Sólo entonces comenzó a recibir explicaciones, dentro de las cuales, obviamente, la que más llamó su atención fue la relativa al tamaño. Pronto recibió aquella diminuta fruta y la comió, viendo antes que la chica lo había hecho sin sufrir consecuencias. ¿Qué tipo de magia había envuelta en todo esto?, no lo sabía, pero ciertamente llamaba su atención e interés. Entonces recordó a Lilith y miró hacia todos lados, sin encontrarla. Supuso que la demonio, producto de la magia involucrada, había sido devuelta al inframundo. Supuso además que la mejor idea era no realizar invocaciones de momento, pues no sabía de qué tamaño aparecerían, si de aquel tamaño diminuto en que él se encontraba o en su tamaño real, pero era mejor no correr riesgos de aplastamiento.

- ¿Alguien me explica con qué fin estamos acá? - dijo finalmente elevando un poco la voz para ser escuchado por todos.
avatar
Demian

Mensajes : 58
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Salvamento Minish

Mensaje por Invitado el Jue Abr 21, 2011 4:49 pm

Veía claridad a través de mis párpados cerrados, pero me negaba a abrir los ojos. No sé si por temor a ver que me había roto algo o por temor de que alguien me hubiese roto algo. La opción más factible era la segunda, pues desde donde estaba sentada en el tocón hasta el suelo no había suficiente altura como para quebrarme algún hueso. Alguien podría haberse acercado a mí desde mi espalda y haberme dado un buen golpe que me causó aquella sensación de caída. No, imposible. No sentía dolor alguno, no me dolía nada. No hubo caída ni golpe. ¿Entonces que? Para averiguarlo no me quedaría otra que abrir los ojos. Oí voces. Unas eran un chapurreo extraño que provenía de alguien que o bien hablaba muy rápido o bien en un idioma extraño. Luego oí otras voces que sí lograba entender, era el idioma humano.

Abrí los ojos lentamente, acostumbrándome de nuevo a aquella claridad que ya comenzaba a ser bastante molesta. Giré la cabeza al sentir cómo me zarandeaban con suavidad y me incorporé casi de un brinco cuando mis ojos enfocaron a quien estaba haciendo aquello. Después desvié mí mirada a mí alrededor, buscando el origen de las voces que había oído antes. Su atención se concentró en dos jóvenes humanos, un chico y una chica. Parecían muy entretenidos con…con… ¿qué era eso? Moví la cabeza suavemente de un lado a otro pensando que estaba sufriendo alucinaciones. En ese momento mi mirada se posó en alguien más, un joven alado. Desde luego en Velkynche’el no nos enseñaban todo lo que debíamos saber.

Justo cuando, inconscientemente, llevé mis manos en dirección a mi carcaj y mi arco pude observar un detalle más en el cual no había reparado antes. Setas…setas gigantes… ¿Dónde diablos estaba? ¿Qué demonios había pasado?

-¿Qué eres? – Pregunté a media voz, con los ojos bien abiertos a causa de la sorpresa. Lentamente estiré mi brazo derecho para acercar mi mano a aquel ser tan extraño. Con el dedo índice comencé a dar ligeros golpecitos al ser que me había despertado en lo que sería el pecho mientras le observaba atentamente ladeando la cabeza de vez en cuando. Estaba cubierto de pelo y por el tacto que sentía en mi dedo parecía ser suave. Sus orejas me llamaron muchísimo la atención, pues eran picudas como las de un elfo, pero no era un elfo. - ¿Dónde estoy? – volví a preguntar. Como toda respuesta el extraño ser me ofreció una especie de fruto rojo parecido a una cereza. Lo cogí y miré a mí alrededor, el resto parecía haberlo comido ya…si a ellos no les pasaba nada… ¿qué podría pasarme a mí? Lo comí y mastiqué componiendo muecas extrañas, muecas que desaparecieron cuando su sabor alcanzó mi paladar, era dulce y estaba delicioso.

Apenas me había hecho a la idea de lo que estaba sucediendo a mí alrededor cuando la niña se acercó a mí. “Tú eres una... ¿Drow?” “Pues es verdad. Sois bastante guapas. Aunque muy negras, eso sí” – No pude decir nada ni responder nada, la chica se dirigió a toda prisa hacia el joven humano para contarle que yo estaba allí, ¿qué tenía de extraño? No el hecho de estar allí, si no yo misma. Me puse en pié lentamente, observando mi alrededor con más detalle y a punto de volver a repetir las preguntas que hiciese un momento atrás.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Salvamento Minish

Mensaje por Scart el Jue Abr 21, 2011 5:38 pm

Lecto asintió satisfecho con que todos hubiesen comido la fruta y sonrió amablemente, todos parecían que querían una explicación, pero calló puesto que dos de sus compañeros empezaron a hablar, esa vez todos les entendieron.

-¡Auch! ¡No me piques! Es de mala educación, señorita el... dorw...-Dijo el minish que se hallaba cerca de la drow, y por suerte se corrigió al final, a los dorw no les solía gustar nada que los comparasen con sus hermanos los elfos...

-¡Quieta! ¡Por favor!-Dijo otro corriendo tras Adel cuando esta empezó a agitar los hongos, cuando al fin la alcanzó cuando esta se acercó a Scart habló de nuevo.-¡No somos cosas, ni elfos, somos minish!

-Tristán, déjala, es normal que esté confusa, aunque si parece muy acelerada... y que raro que esto venga de la raza considerada mas activa... Bueno... me explicaré señores... Me llamo Lecto, y ustedes están aquí porque cayeron en el portal que lleva a este mundo, el mundo minish, somos una tribu de feéricos, mas pequeños de lo normal, el portal fue activado por este chico ehm... ¿Scarf? ¡Scart! eso... Mm... pues eso caísteis y fuisteis encogidos por la magia, de la misma forma que todas vuestras cualidades también fueron menguadas, la fuerza, la velocidad, y los poderes mágicos.

Lecto empezó a caminar y se colocó bien las gafas, hasta situarse en el centro de aquellos inesperados invitados, lo que venia ahora era largo de contar.

-Mirad, en nuestra tribu hay una profecía, que anuncia que cuando el mal cubra nuestro pueblo un héroe reactivará el portal entre el mundo minish y el humano, y acompañado de sus tres compañeros eliminarían el mal que nos azota, y aquí Scarp... Scart... ha activado el portal, poco después llegasteis los demás, así que ¡Sois los héroes de nuestras leyendas! Os pedimos ayuda, ¿Podríais liberarnos? Os contaré... hace relativamente poco, uno de los Minish, Vaati, consiguió hacerse con un poder que nunca debería haberse liberado, ese poder le corrompió, y acabó por realizar maldades, por ahora solo causa estragos en este bosque, seguramente habrán visto las criaturas que vagan entre los árboles, son cosa de Vaati, pero lo que tememos, es que valla al mundo de los humanos, algo que estamos seguros, conseguirá, si lo hace ambos mundos estarán en grave peligro, por eso los elegidos debéis ayudarnos, habéis caído en este mundo por algo, no podéis marcharos aun...

-Espera un momento ¿Estás diciéndome que soy un elegido que debe de salvaros junto con los demás?

-Exacto

-¡¿Que?! Ehm.. será una broma ¿no? vamos... no puede ser, soy solo un niño

-En realidad... todos sois niños... es mas, si no lo fuerais... no podríais vernos, solo los niños son capaces de ver a los minish, es un extraño rasgo que tenemos, pero sucede algo, el portal no solo os encogió, si no que también os convirtió en niños, bueno, a los que fueseis adultos, si alguno lo erais, aunque el hecho de que seas un niño confirma que seas el héroe, el héroe debía ser un niño.

Efectivamente, todos allí eran niños, aunque... la única que había cambiado había sido la dorw, la cual ahora además de pequeña tenia un rostro infantil, como si la hubiesen rejuvenecido.

-¿Por que estará todo el mundo empeñado en que tengo algo importante?-Se preguntó Scart, cansado ya de esas cosas.

-¡Bueno! Creo que ya es suficiente charla ¿No creen que es hora de ponerse en acción? Vallamos a la aldea, por el camino les seguiré contando, pero acompáñenme...-Dijo empezando a salir por un orificio en una pared de madera, Scart empezó a seguirle, no tenia mas elección, era eso o esperar a que una hormiga le comiese.-Bueno, con este tamaño reducido deben tener cuidado, dado que ahora cosas que antes no les parecerían peligrosas lo pueden ser, un charco seria un lago, la lluvia una avalancha... ah... me preguntarán ¿Como venceremos a Vaati? Simple, deberéis ir a los cuatro templos elementales y conseguir la esencia que se encierra en cada uno, una vez la tengan... ehm... bueno eso no lo sabemos, pero dice la profecía que cuando la tengan lo sabrán.

Salieron del tronco, y la sorpresa fue enorme, estaban en el mismo bosque, pero su tamaño era minúsculo, la sala donde habían estado era el tocón, y ahora los ya de por si altos árboles parecían montañas que se perdían entre las nubes que se habían convertido la niebla. Caminaban hacia una enorme pared de piedra con un minúsculo agujero, por el que podían pasar, dado que era como un pasillo normal para ellos. Los tres Minis se colocaron al principio al final y en medio de la fila para iluminar el paso con unas extrañas flores cuya punta brillaba con un intenso azul.

-Por cierto ¿Como se llaman?-Dijo Lecto cuando entraba por el orificio.

Pudieron hablar por el camino, comentar algunas cosas y preguntar algunas a Lecto, pero cuando salieron al poco por el otro orificio se quedaron impresionados, ante ellos, un charco, no seria demasiado grande para un humano, pero para ellos era un enorme lago, en el borde, había una hoja ya bastante grande para un humano, para ellos, un barco de tamaño considerable. Tardaron un poco en cruzar aquel enorme lago con los minish remando con ramitas y un poco de magia, pero cuando pararon en una orilla lateral, pues no cruzaron el lago de lado a lado, vieron la ciudad, entre un enorme bosque de tréboles, se alzaban objetos cotidianos, un jarrón, un pequeño barril, un zapato, estos se habían convertido en casas para los minish, por las calles paseaban mas minish, paseando tranquilamente, hablando, sentados a la sombra de un trébol, pero cuando los verían salieron corriendo hacia ellos dándoles la bienvenida, y preguntando a Lecto si se trataban de los héroes.

-Dioses... quien pensaría que había una ciudad en medio del bosque... y menos de este tamaño y con estos habitantes...

-------------------------------------

Off: de nuevo cinco días sin orden de posteo, si tienen dudas consúltenme ^^





Scart

Firmas Antiguas:


avatar
Scart
Furia Lunar

Mensajes : 306
Edad : 23
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Salvamento Minish

Mensaje por Finn, El Humano el Jue Abr 21, 2011 7:47 pm

Por algún motivo ahora la pequeña podía entender a los seres de orejas puntiagudas, y uno no parecía muy contento con lo que hacía - ¿Qué pare por qué, elf...? - antes de que terminara de decir "elfo" sus palabras se vieron cortadas por las del mismo Minish que le ordenaba parar. Decían no ser elfos, ni hadas. Eso dejó a la chiquilla un tanto confusa, pues ella no conocía de otra raza con las orejas en punta - ¿Minish? - preguntó con más curiosidad al oír el nombre de su raza - ¿Y que son los Minish? - dijo volviendo a tirotear a los seres peludos con una nueva tanda de preguntas, que como la anterior, parecía no tener fin.

Un de los Minish se puso entremedias de todos ellas y comenzó a hablar. Craso error contarle todo eso a Adeluna; pues si a la chica ya le costaba contener su imaginación, con aquello del héroe, la profecía y la leyenda - ¿Portal? - dijo curiosa al oír que el tocón era una especia de puerta -¿Entonces eso es magia no? - aunque sus preguntas muchas veces carecían de sentido, pero no por eso se cortaba a la hora de hacerlas - ¡Scart! - exclamó excitada - ¡¿Lo has oído?! - tal vez esa fuera la pregunta más estúpida y obvia que Adeluna hubiera hecho jamás, dado que muchacho lo habría oído incluso mejor que ella - ¡Somo héroes! - lo abrazó sonriendo y comenzó a caminar al paso de Lecto, el que parecía ser el líder de ese pequeño grupo de Minish.

Al abrir este la puerta Adel quedó fascinada por altura de los árboles de ese mágico lugar - Mira, Scart. Todo ha crecido - la explicación de los pobres Minish de poco había servido para Adeluna, entre otras por su déficit de atención, pues ella creía que seguía siendo del mismo tamaño, solo que todo se había hecho más grande. No pudo resistirse a ir corriendo contra la primera flor que vio y trepar a ella como si fuera una mona subiendo a un árbol. Pronto alcanzó sus pétalos y su néctar, del que se nutrió sin dudarlo ni un momento. Sus ojos se abrieron como platos. La glucosa de la flor pasó directamente a su boca, dejándola paladear su dulce sabor que luego bajó por su garganta hasta su estómago.

Sin pensárselo dos veces, Adeluna, saltó desde esa misma flor, que para su tamaño era enorme, hacia otra más baja que la recogió. Pero esta flor era distinta. Carecía de pétalos y tenía una especie de esfera blanca a modo de gorro, esfera que cuando Adel chocó contra ella se deshizo en cientos. No, en miles de enormes trozos de nubes que flotaban. Por la, aunque no lo dejara ver, brillante mente de la niña pasó la idea de arrojarse sobre una que volaba hacia un estrecho túnel en una pared salida de la nada, o eso creía ella. El trozo de diente de león al que Adeluna se había aferrado dio un enorme bajón, tal que la puso a la altura del "pajarito" - ¡Mira! ¡Yo también puedo volar. Pajarito! - le dijo animada al tiempo que su corcel vegetal tocaba el suelo y perdía fuerza de empuje. Convirtiéndose en una especie de mullido colchón de color nieve del que la niña bajó rápidamente para pasar el pasillo en la roca al lado de Scart.

Tomó la mano del chico con la suya mientras cruzaban. Su corazón iba a mil por hora, pero eso no era por culpa de su hiperactividad, sino por estar cogida de la mano de él. Se pegó más al chico y terminó de cruzar el lugar así. Sin separarse lo más mínimo y rodeando con su otro brazo la cintura del chico lupino. Al cruzar el paso de roca excavado en la misma la rubia abrió los ojos de nuevo ante la vista del lago y de la gigantesca hoja. Por su mente lo primero que pasó fue quitarse la camisa y los pantalones y darse un baño en ropa interior como ya había hecho otras veces con el chico, pero había desconocido, más bien: había un chico desconocido y para ella el único que debía verla en ropa interior era Scart.

Se subió a la barca ayudada por Scart y allí se sentó, entre sus piernas. Con la cabeza apoyada en su hombro y su boca peligrosamente cerca de su cuello. Mostró los dientes en una sonrisa al chico, que parecía distraído en otras cosas - Te quiero - dijo en voz baja, pero suficiente para que él la escuchara - No... te amo - se corrigió rápido y le empezó a dar un largo e intenso beso en el cuello, durante el cual cerró los ojos y se perdió en el sabor del joven.




avatar
Finn, El Humano

Mensajes : 105
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Salvamento Minish

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 6. 1, 2, 3, 4, 5, 6  Siguiente

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.