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Tomando venganza.

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Tomando venganza.

Mensaje por Drizzt De'Lartz el Miér Oct 17, 2012 3:00 am

-¡Arriad velas grumetes! ¡Estamos llegando a puerto! ¡30 grados a babor, hay que corregir la ruta!
Gritaba el Capitán a su tripulación, el Oficial de Puente, mandaba las pertinentes órdenes para redirigir la galera, en el rumbo indicado por su capitán. Era mediodía, el sol pegaba mucho. La tripulación, en su gran mayoría hombres, que no contaban con familia, ni con una casa a la cuál regresar, remaba sin descanso, aún bajo aquella sofocante oleada de calor. Sentado en proa, disfrutando del viento, chocar contra su cara, dejando ondear el pelo, estaba Aireel, un elfo Silvano proscrito. Sus marcadas facciones, y su marcado físico, se notaban a lo lejos. El aura que desprendía a su alrededor, era maligno. La tripulación, trataba de no acercarse a él, pues le temían y con razón. Había ganado en justa batalla a su Capitán, el más feroz pirata de la época. Y ahora, tripulaba junto a ellos, con el fin de volver a “casa”.
-¡Capitán Jack! ¡¿Cuánto nos queda?!
El elfo Aireel, estaba ansioso por volver. Se guardaba mucho de mostrar su ansiedad de volver a casa. Le sonrió al capitán Jack. El capitán le devolvió una sonrisa forzada sarcástica. La tripulación entera, sabía que el capitán Jack, estaba deseoso de que se fuera, ardía en deseos de echarle por la borda, vengarse por perder ante toda su tripulación. Pero sabía que la apuesta que había hecho en su batalla, tenía que cumplirla, por el honor de los piratas. Esperaría a que desembarcara en el puerto de Krabbe, en la Península de Krabbe. Y por fin, respiraría tranquilo. Hasta casi el atardecer, que no llegaron a puerto. Era el momento, Aireel dejaría el barco en el que lo habían llevado obligados, por un capricho que su capitán perdió en la apuesta.
Nada más, atracar en el puerto, Aireel, se bajó de un salto y no dijo nada más, se esfumó entre la multitud, escondido bajo su capucha, no quería encontrarse con nadie que le buscara las cosquillas. El capitán Jack y su tripulación resoplaron largamente, y empezaron a deshacer las provisiones, cargamentos y otras mercancías.

………..

Aireel, llegó a la posada de Marble, el humano fortachón. En realidad, era un viejo regordete, con una panza lo suficientemente grande, cómo para impedir dejar entrar a alguien por la puerta. Pero todos se guardaban de hacer comentarios su barriga, su reputación en la ciudad le precedía. Todos los que vivían en la ciudad, había entrado alguna vez en su posada, ya fuera para probar su “exquisita” y no tan exquisita cerveza fría, cómo para escuchar sus relatos en la juventud. Aireel, le hizo una seña a Marble, nada más entrar por la puerta. Y Marble, se puso en movimiento, cómo si fuera un perro, listo para acatar las órdenes de su amo.

………..

Drizzt De’Lartz, se había aventurado, hasta la Península de Krabbe. Buscando información, siguiendo el paradero de un asesino. Iba encapuchado en su habitual capa, encapuchado, cómo iba, algunos lo confundieron con Aireel. Pero algunos sospechaban que no era Aireel, sino un impostor que se hacía pasar por él. Tenían bastantes similitudes, velocidad, botas características de los elfos y una larga cabellera blanca. Todo ello envuelto en el manto misterioso de una capucha. La gente se apartaba de Drizzt por temor de que fuera Aireel, aquel infame pirata del Mar Mediterráneo. Llegó a la posada que ellos le habían indicado, la posada de Marble. Abrió la puerta y vio el panorama, delante suyo había otro encapuchado de sus características similares. La campanilla de la puerta, sonaba con su habitual sonido. El encapuchado que tenía enfrente, se dio media vuelta, para contemplar al nuevo invitado que acaba de entrar. Y en el que todos habían puesto la vista en él, tras la suya.

Drizzt y Aireel, intercambiaron una mirada bajo sus capuchas. Los clientes que estaban en sus respectivos asientos, miraban intrigados con la escena que transcurría ante ellos. A fuera, la gente se agolpaba, para ver la inusitada imagen de dos Aireel. Estaban atónitos, no sabían diferenciarlos. Algunos decían que Aireel, era el que acababa de entrar a la posada, otros gritaban protestas en contra. Que el verdadero Aireel, era el que se acababa de encarar al nuevo que acababa de entrar.

………..

Ellëin engalanada con sus ropajes más lujosos, vio a lo lejos que fuera de la posada de Marble, se estaba agolpando una inusitada cantidad de gente. Sonrió para sus adentros, imaginándose la típica escena de Aireel, montando una escena. Era bien sabido que Aireel, no soportaba esperar a Ellëin. La divertía, aquella actitud tan infantil de Aireel. Llegó, con pasos elegantes, sin exagerar, marcando pierna en cada paso que daba. En cuánto estuvo frente a la posada, hizo un chasquido con sus dedos, característicos de ella, para llamar la atención de la multitud. Normalmente, la gente se daba la vuelta y la dejaban pasar. Hoy, nadie se apartó. Todos seguían ahí, mirando por la ventana, comentando cosas absurdas sobre dos Aireel. Hizo otro chasquido con sus dedos, y no recibió respuesta alguna. Un jovenzuelo, que estaba ahogándose por la multitud salió a respirar y vio que estaba ahí, Ellëin, enfadada. Tiró de la manga a uno que tenía detrás suyo, para llamarle la atención. El hombre se soltó del agarre del chico, sin apartar la vista, de la ventanilla. Ante la insistencia del chico, se dio la vuelta, para encararlo, cuándo también vio a Ellëin, visiblemente más molesta que antes. Fue entonces, que llamó a los demás chicos a voces, para que se apartaran y se hicieran a un lado. Ellëin, pasó junto a ellos, rezumando rencor a cada uno de ellos, tratando de grabar la cara de cada uno de aquellos necios que no la habían escuchado.

………..

En el interior de la posada, Aireel y Drizzt, habían entablado una conversación.
-¿Y bien… dime quién eres?
Preguntó Aireel, listo para saltarle al cuello a aquel impostor, acariciando el acero que tenía escondido en su espalda. Un cuchillo, suficientemente afilado, para rebanarle el cuello de un tajo.
-No es de tu incumbencia. Sólo estoy aquí, en busca de información.
Drizzt, tenía memorizada la descripción en su cabeza. Y el elfo que tenía enfrente, parecía encajar en la descripción, que le dieron.
Detrás de él, la campanilla sonó. Alguien acababa de entrar. Todos los clientes ahí presentes, miraron en derredor a la nueva persona que acababa de entrar. Por un momento todos pensaron, que el necio que acababa de entrar saldría prontamente viera la situación. Se quedaron todos asombrados. Drizzt, mantenía la vista fija al frente, al otro elfo que tenía enfrente.
-Pero… ¿Qué es esto?
Ellëin, pronunciaba estas palabras al ver atónita a dos supuestos Aireel. Y hacía un rato se reía de los necios que estaban ahí fuera hablando sobre dos Aireel. Ahora se daba cuenta de la situación. Dio buena cuenta con su pertinente observación, que el que tenía enfrente que estaba de espaldas, no era Aireel, sólo había que fijarse en las armas que llevaba en el cinto. Le guiñó el ojo al verdadero Aireel, para atacarlo por la espalda.
Drizzt previó que el silencio del nuevo, que no había salido y observando de reojo a los clientes, aguantando la respiración, era indicio de que algo andaba mal. Si fuera alguien desconocido, se hubiera marchado pronto y los que estaban sentados le hubieran hecho señas, para que saliera de ahí. Así, sabía que tenía que enfrentar a dos oponentes en un sitio cerrado. Había calculado que con el elfo que tenía enfrente ya tendría problemas para hacerle frente, ahora que eran dos, la cosa se complicaba por momentos. Tenía que buscar un terreno favorable. Distracción era la clave. En un ataque sorpresa, Ellëin atacó por la espalda con una de las dagas que manejaba, tratando de buscar el golpe certero que fuera mortal, se impulsó con demasiada fuerza, que hizo que trastabillara, dándose de morros contra el suelo. Ahora era el otro elfo asesino el que atacaba. La multitud lo aclamaba, a coro de: “!Aireel, el pirata!”. Mientras esquivaba, sorteando las mesas y sillas, Aireel, hacía caso omiso de todo ello, pasando en medio como un toro enfurecido. Por lo visto, había perdido las formas naturales y danzarinas de los elfos de la superficie, para el arte de la batalla. Ahora parecía más un humano, que un elfo. Destrozando, todo cuánto se encontraba. La gente que hacía un rato estaba sentada en las mesas ya no estaba, habían aprovechado el momento para salir de la posada. Mientras Marble, el dueño de la posada, gritaba maldiciones hacia nosotros, llorando desconsoladamente, dando golpes de porro contra la barra. Mientras esquivaba los furiosos ataques de Aireel, vio de reojo que su compañero, que parecía ser una elfa se recuperaba entre maldiciones, mirando hacia Drizzt. No quedaba más remedio, tendría que buscar una salida pronto a la calle. Aprovechó un descuido de Aireel en uno de sus furiosos tajos con la espada, y cogió una mesa, para lanzársela en toda la cara, obligándole a taparse. Aprovechó para zafarse de éste. En cambio la elfa que ya se recuperaba, no lo perdió de vista y lo siguió a la calle, sin demora. Drizzt aprovechó ese precioso tiempo, para desenvainar sus cimitarras, curtidas en muchas batallas, y afiladas por maestros herreros. Esperó a que Ellëin asomara en la calle para darle una estocada de advertencia que la situara para enfrentarse a él. Drizzt presentó armas delante de Ellëin cruzándolas, provocándola a que atacara. Hizo el primer ataque, Drizzt esquivó y dio una estocada en el costado de la elfa. Ahora una fea herida en el costado de la elfa, empezaba a brotar sangre. Ahora Drizzt estaba de espaldas a la puerta, dónde en cualquier momento podría salir Aireel. La elfa, recompuso su postura obligándose a olvidar la herida y preparar un ataque más minucioso, más inteligente. Empezó a atacar a distancia, dando estocadas sin sentido que no tocaban ni de lejos a Drizzt. En ese preciso instante apareció Aireel, empujando la puerta, furioso, miró dónde estaba Drizzt. La situación volvía a ser de dos contra uno. Pero ahora la elfa, tenía una fea herida en el costado. Aireel, atacó por instinto con espada en alto, dejando más aberturas que su propia compañera. No entendía que fuera Aireel más temido que la propia elfa Ellëin. Se dispuso a despachar a Aireel, pero volvió a la carga Ellëin, aprovechando su descuido. Haciéndole un corte superficial en el brazo derecho de Drizzt. Aún podía seguir luchando. Dio varias estocadas rápidas para mantener a raya a Ellëin y volvió a cargar contra Aireel, quién estaba confuso por el anterior ataque, en el que Drizzt le había hecho bastantes cortes en su brazo y costado izquierdos. Aprovechó que estaba con la baja guardia, para volver a atacar y dejarlo finiquitado. En el último momento, Aireel, dio una estocada, que podría haber sido fatal para Drizzt, de no ser por sus reflejos instintivos. Se agachó instintivamente ante aquel corte de segadora tan potente que hizo Aireel. Ahora entendía el por qué temían a Aireel. Ese poder en aquel ataque era devastador, le podía haber partido en dos tranquilamente. Aprovechó ese preciso momento, para hacerle otro corte en la pierna. Ellëin, estaba al acecho y se acercó por la espalda de Drizzt, para hacerle otro corte en el brazo izquierdo. Aireel, empezaba a perder fuerza y ya le costaba mantenerse en pie. Pero su fuerza no había minado. Lo mejor era mantenerse lejos de su alcance, hasta que repeliera los ataques de la elfa. La elfa insistía en hacerle cortes a Drizzt, a lo que Drizzt respondía rechazándola y devolviéndole el mismo ataque en el mismo costado, donde ya tenía la herida. Con dos, estocadas más que le dio a la elfa, Drizzt decidio que la elfa no podía seguir luchando más, pues ya tenía bastante con evitar que perdiera sangre a borbotones. Volvió su vista nuevamente contra Aireel, el elfo aún seguía furioso, pero apenas podía moverse, el corte que le hizo en la pierna le había imposibilitado el moverse de ahí. Aparte las otras heridas que ya le había hecho en brazo y costado izquierdo. Sólo tendría que rematarlo, con un par de estocadas rápidas. Primero lo desarmó con un par de estocadas rápidas, que no pudo responder el elfo. Y luego… el golpe final que cercenaría su cuello.


"No leas por leer, ni imites, sino que debes tener interés por descubrir tú mismo estas cosas, se debe reflexionar."

Spoiler:

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Re: Tomando venganza.

Mensaje por Erenimir Lunielëren el Miér Oct 17, 2012 3:20 am

Perfecto, ahora luego te darán color. Dos recomendaciones:

-Ponle color a los diálogos para facilitar la distinción de pjs (ésto es obigatorio en todos los roles)
-Evita los párrafos colosales como este último, ya que agobia a la hora de leer.
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Erenimir Lunielëren
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