Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» Ingeniería Rúnica
Ayer a las 2:30 am por Staff de Noreth

» El cordero
Ayer a las 12:08 am por La Aberración

» Rakaash
Miér Oct 18, 2017 2:06 pm por Señorita X

» El amor... ¿perdido? ¿O reencontrado? [Isla de Sade] (priv. Atlas y Axis)
Miér Oct 18, 2017 10:12 am por Celeste Shaw

» Llegando a ciudad esmeralda [El Gremio de la Pureza]
Mar Oct 17, 2017 4:57 pm por Veronika

» Malleus Maleficarum [Campaña +18]
Mar Oct 17, 2017 4:59 am por Lujuria

» Visión del primer paso...
Lun Oct 16, 2017 1:03 pm por Alegorn

» La Incertidumbre de la Magia [CAMPAÑA]
Vie Oct 13, 2017 4:00 am por Aulenor

» [Historia de Asterion] El clan "Cuerno de Hierro"
Jue Oct 12, 2017 10:01 pm por Minos

» Índice de Personajes No Jugadores o NPC
Miér Oct 11, 2017 11:56 am por Minos

» Aracnofobia [Campaña]
Mar Oct 10, 2017 2:06 am por Almena

» La fuga (solitaria) [Phonterek]
Lun Oct 09, 2017 1:29 pm por Lilith, la sombría

» ¿Quién rolea?
Dom Oct 08, 2017 2:51 am por Runesha

» Un Zarpazo en la Tormenta.
Lun Oct 02, 2017 1:19 am por Ayanne

» Índice de ciudades
Lun Oct 02, 2017 12:41 am por Minos




Cuentos de Noreth
Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth

Las afiliaciones hermanas se hacen por invitacion de nuestros administradores hacia otros Admins de los foros que decidamos, o por invitaciones de ellos hacia nosotros, sin embargo nos reservamos el derecho de admision de estas mismas pues seran solo una limitada cantidad y minima. Para mayor informacion acuda a la sección de Afiliaciones


Dos almas inocentes... y manchadas.

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Dos almas inocentes... y manchadas.

Mensaje por Demian el Dom Abr 24, 2011 7:55 am

¿Quieres conocer más sobre mi vida?, debo decir que me sorprende. Pues te contaré sobre aquella vez que conocí a alguien cuyo destino era muy similar al mío, una chica cuya alma, como la mía, se entrelazaba con los demonios.

Todo comenzó una noche fría y brumosa, yo volvía de recorrer Phonterek en busca de algo interesante. Sí, había llegado allí hacía un par de semanas y me lamentaba a esas alturas de haber tomado una mala decisión, pero no te aburriré con los detalles de mis andanzas allí, sino que iré derechamente a la parte donde comienza todo. Yo entraba a mi habitación en la posada, la más pequeña, al fondo del pasillo, aquella a la que le faltaba una parte de la ventana y un trozo del piso, lo que la convertía en la más barata. La luz de la luna llena iluminaba mi cama, lo que me permitió notar la presencia de un objeto extraño allí.

Se trataba de un sobre, blanco, sencillo, sin más escritura que las letras de mi nombre. Aparentemente quien lo había hecho era una persona elegante, pues las letras estaban perfectamente ejecutadas con pluma de tinta. La curiosidad me llenó, no podía ser del posadero, no era tan elegante para usar aquellos caracteres, pero nadie fuera de él conocía dónde me alojaba. Lo tomé lleno de dudas y procedí a ver su interior. Una simple hoja aguardaba allí, escrita con letras de similar elegancia.

"Si quieres conocer al responsable de la muerte de tu padre, preséntate en la catedral, por la entrada izquierda, justo a la medianoche. Debes ir completamente solo".

Aquello era todo lo que se leía en la nota. ¿Mi padre?, ¿Se refiere a Franz Sinclair?, pensé, tratando de encontrar sentido a lo que leía. Sin embargo había razón en esas palabras, efectivamente mi padre adoptivo había muerto y yo no conocía las razones de ello. Si bien no era algo que me quitara el sueño, era cierto que deseaba conocer los motivos para ello, lo que había causado que no pudiera detener aquel hechizo al cabo de tres días, lo que había causado que debiera pasar un año de mi vida en el lugar más horrendo posible.

Sí, deseaba conocer al responsable de la muerte de Franz, pero no para vengarle, sino para hacer pagar a alguien por lo que me había ocurrido a causa de ello. Fue así que esperé con paciencia el paso de las horas, la oscuridad reinar sobre el mundo, atento al paso de los minutos, hasta que por fin la hora era la apropiada. Faltando sólo unos mintos para la medianoche me dirigí a la catedral.

Era un templo enorme, cargado de simbolismo hacia Luminaris. Las murallas eran tan enormes que por un momento me sentí insignificante, con detalles alados, símbolos en oro y dos altísimas torres coronadas por gárgolas. Las puertas principales eran de plata y estaban cerradas a esa hora, mas mi lugar no era por las puertas principales, sino por una de las laterales de la izquierda. En ese lugar pillé una segunda nota.

"Al entrar encontrarás una escalera, baja por ella. Encontrarás a una chica, ella fue quien asesinó a tu padre, pero ten cuidado, todo lo que diga serán mentiras".

A medida que sabía más, las cosas eran más confusas. Ahora resultaba que quien supuestamente había asesinado a Franz era una chica. Hice tal y como se me indicaba en la nota, bajé las escaleras. Me encontraba en una habitación enorme oscura, apenas iluminada por unas velas. Allí había estatuas de aspecto angelical, todas las cuales parecían sostener una espada. No se alcanzaba a distinguir con claridad, pero en las murallas yacían nichos en donde descansaban los restos de antiguos obispos de aquella catedral. El lugar era para poner los pelos de punta, mas mi atención se enfocaba en la persona que debía estar por el otro lado de la habitación.

Yo no lo sabía, pero una chica había recibido una carta a la misma hora que yo en que se le indicaba que debía estar a la medianoche por el lado derecho para conocer al asesino de su madre y que debía ir completamente sola. Así mismo, una segunda nota había informado a ella que el asesino sería un niño que intentaría aparentar inocencia, pero que era el verdadero responsable de aquel asesinato.

- ¿Quién está allí? - pregunté con voz firme.
avatar
Demian

Mensajes : 58
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Dos almas inocentes... y manchadas.

Mensaje por La Madre Condena el Mar Abr 26, 2011 5:10 am

Su cabeza se alzó y su rostro blanquecino se quedó mirando el cielo, habían pasado ya más de cuatro horas desde su desaparición en aquella posada, su padre seguramente debía estar ya en su búsqueda. Perfecto. La muchacha curvó una media sonrisa un tanto burlona aunque no muy expresiva y bajó el mentón para suspirar llevándose las manos a su capucha para esconder el rostro y mirar con sus inquisitivos ojos a derredor.

Phonterek, una ciudad tan... ordenada. Kariope ladeó la cabeza mientras se situaba en medio de la calle, las personas pasaban a su lado, ignorándola, apresuradas, cumpliendo sus quehaceres de última hora, ella no tenía ninguno, y estaba conforme así. Otra vez Khaelos y Eressea habían tratado el tema de la Academia, ponía una cara más furibunda de lo normal cuando sacaban a luz el asunto, "que era tradición"... "que allí aprendería", "que todos los tenebres...", ¡estaba cansada!, cansada de seguir estúpidos protocolos de nobleza, linaje, nacionalismo... para ella el nacionalismo no era más que un pensamiento estúpido al igual que el linaje, "la importante familia Kohlheim", por culpa de proteger tanto el apellido de su familia su madre fue... Apretó el puño solo al recordarlo y aceleró el paso perdiéndose entre la multitud.

"Si quieres recuperar el alma de tu madre deberás cumplir el pacto..."

El pacto... Se detuvo y se metió a un callejón para distanciarse de la gente al tiempo que extendía la palma de su mano y la observaba sosegada, aquel tatuaje representaba el pacto que hizo con Kornekr, una criatura demoníaca abominable y sumamente poderosa, el cual le prestó dos de sus súbditos para que estuvieran bajo merced de Kariope, pero no le bastó con ello, para poder traerlos a su mundo le restó vitalidad a la niña haciendo que creciese unos años más.

Debía cumplir con el pacto si quería lograr que el espíritu de su madre descansara en paz y no siguiera bajo la tortura del inframundo, pero si moría antes del tiempo fijado habría echado todo a perder, debía vivir sea como sea.

Salió del callejón hacia una pequeña plaza menos concurrida, la luna se reflejaba en el agua de una pajarera pero lo que le llamó realmente la atención fue un papel perfectamente extendido que flotaba sobre el agua, titubeo mirando hacia todos lados, suspiró y se adelantó en acercarse y ver de que se trataba.

"Se quien fue el arquero que disparó a tu madre, todo estaba planeado en contra de ella, ve a la catedral, entra por el lado izquierdo, no te desvíes y ve sola"

Sola. Kariope tomó el papel y siguiendo un impulso corrió hacia dicho lugar para encontrarse con aquel asesino, ¿pero si todo era una trampa?, ¿una jugarreta de sus enemigos?, y aunque así fuera, ¿qué garantizaba que ella podría contra él?, siempre había sido tan débil.

Pero mientras corría vio la palma de su mano, el símbolo del pacto, ya no estaba sola, no debía temer.

Entró por la parte indicada en la catedral de Luminaris, no le presto real atención a ninguno de sus preciosos adornos, lo ostensible siempre le había incomodado.

"Baja las escaleras, espera y encontrarás a un niño, no dejes que te persuada, de inocencia solo tiene sus manos manchadas por la sangre de tu madre"

La chica sacó de su bolso a Shany su muñeco y lo abrazó para inundarse de valor, o al menos mantener a ralla sus miedos, comenzó a contar y descendió por las escaleras. Todo estaba muy oscuro a su alrededor, aunque el tono le parecía agradable e incluso acogedor, tomó una de las velas y se quedó abajo, observando hasta que dio un respingo al escuchar una voz. Debía responder, pero no se atrevía, retrocedió y exclamó al chocar de espaldas contra una de las estatuas, desde que había crecido sus pasos se habían tornado más torpes e imprevistos, le costaba mantenerse estable en su nuevo cuerpo.

-Que te importa -Bramó con acritud saliendo de la oscuridad mientras sacaba un alfiler que estaba clavado en Shany y luego lo enterró en su dedo índice hasta sacarse sangre, hizo un círculo carmesí con el dedo índice contra su palma donde estaba el grabado del pacto.

-Acabemos con esto rápido, asesino-Dictaminó dispuesta a hacer el siguiente paso que era invocar a Federik -¿O es que solo eres de atacar a distancia como los cobardes?-

Sí, ella estaba asustada, se hubiera notado en su rostro si no fuera porque la oscuridad ocultaba bien sus expresiones, pero no debía olvidar que aquel era el asesino de su madre, y eso no tenía perdón. Entrecerró los ojos tratando de ver entre el fuego fatuo al recién llegado, tal y como había dicho la nota era un niño, solo que tenía alas... como sea, un movimiento en falso y atacaba.



avatar
La Madre Condena

Mensajes : 198
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Dos almas inocentes... y manchadas.

Mensaje por Demian el Mar Abr 26, 2011 7:36 am

El ruido de aquellos pasos en falso me pusieron en alerta, efectivamente no estaba solo. Mi fina vista en esos momentos me sirvió de guía, el lugar estaba bastante oscuro, pero entre la penumbra logré localizar a la muchacha de la que hablaba la nota. Esperaba que fuera algo mayor, aún cuando la nota hablaba de una "chica", pues la persona que divisaban mis ojos no alcanzaba a la adultez. ¿Cómo había una novata derrotado al poderoso Franz Sinclair?, me pregunté, mas sabía que lo peor es fiarse de las apariencias, yo mismo era una prueba de ello. Me quedé quieto unos instantes, permitiéndole sentir el nerviosismo. De alguna manera el estar en contacto con Lilith y otros demonios me había concedido una dosis de sadismo cuando la situación lo ameritaba, de modo que me caminé con calma por la habitación, mistrando seguridad, dominio de la situación, mientras la persona frente a mí parecía asustada.

Me desafió un momento, recobrando su compostura, dispuesta a luchar. Habló de terminar las cosas rápido. Sonreí, pero no estaba contento, sólo había rencor en ese instante, no un rencor por la pérdida de quien fuera mi padre adoptivo, sino un rencor por lo que aquella persona me había hecho pasar, rencor por haber tenido que pasar un año en el inframundo, el año que marcó para siempre mi vida.

No entendí muy bien a qué se refería con aquello de atacar a distancia, sí, era cierto que portaba un arco conmigo, pero no me consideraba un arquero, mi entrenamiento era escaso, simplemente lo visto en la academia, no entendía por qué ella decía aquello sobre mí, sin embargo no le di mayor importancia. ¿Asesino?, ¿de qué hablaba?, me pregunté, más no tuve tiempo para pensar demasiado, pues ella comenzó a usar magia. Retrocedí un poco, pero luego me percaté que no era magia ofensiva, era algo más, algo similar a lo que yo mismo hacía.

Una vez el conjuro fue realizado y el fuego permitía observar con claridad a la criatura invocada puse cara de extrañado. ¿Aquella era su invocación?, no podía creer que alguien pudiera derrotar a Franz tendría tan poco poder para invocar criaturas. Sabía, sin embargo, que no podía fiarme demasiado, podía no ser su única invocación o habilidad.

Retrocedí unos pocos metros para luego estirar mi mano. Mis tatuajes brillaron por un momento y luego apareció una figura musculosa envuelta en llamas verdes, que rápidamente se disiparon, dejando sólo a la criatura. Se oyó un fuerte y profundo grito de gerra.

- Raknor - le dije a mi invocación - demuestra tu superioridad, mas no hagas las cosas con descuido, pues puede tener trucos bajo la manga -

Raknor dio nuevamente un grito profundo, esta vez seguido de que el demonio comenzó a correr.

- No tengo idea de qué hablas - le dije - mas hoy pagarás por lo que por tu culpa viví, no sabes lo que es estar allí -

Raknor, en ese instante, saltaba sobre la criatura invocada por la mujer. Raknor era algo más grande y robusto que el enemigo ante mis ojos. Sonreí un momento, a la espera de lo que pudiera ocurrir.
avatar
Demian

Mensajes : 58
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Dos almas inocentes... y manchadas.

Mensaje por La Madre Condena el Mar Mayo 03, 2011 11:32 pm

Hizo un movimiento con su mano y la sangre comenzó a adquirir un brillo resplandeciente en su palma mientras que de la superficie se dibujó un círculo carmesí como su sangre con una estrella de cinco puntas y frente a un brillo fulguroso surgió Federik con los brazos alzados en cruz, sonrío contento de verse nuevamente en el mundo humano.

-Garrr!, ¿a quién hay qué despedazar hoy?-Inquirió tipo monólogo completamente entusiasta moviendo bruscamente los brazos hacia los costados presentando sus enormes y brillantes garras negras mientras sacaba un pie del círculo carmesí que se extinguía lentamente hasta desaparecer por completo.

-Tu solo acabalo rápido-Farfulló Kariope tratando de evitar que hiciera algunas de sus típicas poses "pre batallas", pero cual fue su sorpresa al ver que el chico al igual que ella era un invocador, de las llamas verdes surgió una criatura de la misma estatura que el suyo pero de una enorme musculatura, con tanto peso seguramente era lento y poco ágil, cosa que Federik si tenía, pero tal vez más fuerte lo cual complicaría los ataques, pero ella confiaba en sus criaturas, principalmente en Federik, aunque le jodía tener que alargar tanto el asunto, pero por lo visto no había más opción.

Escuchó al chico y alzó una ceja extrañada -¿Estar allí? ¿de qué demonios me estas hablando maldito asesino?, ¡antes de que te mate al menos dime por qué la mataste!-Exclamó enrabiada alzando el brazo derecho.

-Federik, ¡ataca!, druekenst froemn uhskerun-Ordenó en tenebre arcaico como en una especie de código. Federik viendo que aquella mole caía sobre él trató de esquivarla desplazándose rápidamente en un salto hacia un costado para retroceder y volver contra él con sus garras sobre la parte descubierta del cuello de la criatura.

-¡Nadie que se atreva a atacar a Kariope se sale con la suya! ¿escuchaste cerebro de músculo?-Vociferó extasiado por la batalla mientras la muchacha retrocediendo y tratando de avanzar por un costado de la sala sacó su espada y avanzó hacia Demian. Evidentemente no sabía usarla, solo tomarla como mucho, pero quería al menos intentar intimidar al chico con ella mientras ambas criaturas luchaban.


avatar
La Madre Condena

Mensajes : 198
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Dos almas inocentes... y manchadas.

Mensaje por Demian el Miér Mayo 04, 2011 9:49 pm

Ella me había tratado de asesino. Era cierto que en más de una ocasión me había tocado defenderme, pero no me consideraba un asesino, no al menos de humanos, mientras que la chica no parecía provenir del inframundo, único lugar donde tenía memoria de acabar con la existencia de algún ser, aunque aquello yo no lo calificaba de asesinato.

- Asesina será tu madre, que yo no he matado a nadie - le contesté de manera un tanto infantil, aunque claro, yo en aquel entonces era sólo un niño. Recuerdo que miré a Raknor un momento preguntándome si alguno de mis demonios podía haber cometido asesinato, lo que técnicamente me convertiría en asesino. La verdad es que existían altas probabilidades de que así fuese.

Y sin apenas conocer a la persona frente a mí ya no enfrascábamos en combate, frente Raknor aparecía aquella criatura de aspecto delgado, pero actitud agresiva, que no dudó un momento antes de insultar a Raknor.

Mi demonio no se mostró ofendido, sino que mantuvo su característica expresión seria y parcialmente furiosa de costumbre, aunque con un esbozo de sonrisa sádica en su rostro. Era implacable en el cumplimiento de su deber, pero no era algo que hiciera de mala gana, al contrario, disfrutaba de demostrar su poder ante un adversario digno, tenía un corazón sádico como cualquier demonio, muy en el fondo. Raknor levantó su antebrazo para protegerse hacia la zona del ataque o al menos amortiguar los daños, dado que de todas maneras el enemigo le impactó sobre el antebrazo. Mientras hacía esto y soportando el dolor, giraba su cadera de manera violenta, lo que impulsaba su otro hombro en un giro sobre su propia columna como eje. Este movimiento hacía que su otro hombro se acercara al oponente, al tiempo que estiraba su otro brazo, con la clara intención de coger al enemigo por el cuello, pretendiendo derribarle luego y arrojarse encima para golpearle, aprovechando su ventaja de peso y tamaño.

Mientras aquello ocurría yo no había estado quieto, antes bien, al ver a la chica avanzar, espada en mano, debo confesar que me asusté un poco. Yo no tenía expertiz en el combate cuerpo a cuerpo y, si bien ella era una chica, era mayor que yo y portaba un arma, de modo que inmediatamente abrí mis alas para impulsarme hacia atrás. El lugar no tenía más de tres metros de altura, a lo mucho, de modo que no podría volar libremente, pero usé mis alas para impulsarme rápidamente hacia atrás y ganar distancia. Mi mano izquierda, en tanto, jalaba mi camisa para abrirla y dejar la parte frontal de mi torso al descubierto, mientras mi mano derecha tomaba en ese momento la daga guardada en mi cinturón y con una firme decisión se dirigía a mi torso.

Debo confesar que siempre que hacía aquello sentía un miedo interno, no era fácil hacerse un corte uno mismo, por superficial que fuera, pero sabía que mi sangre cargada de energía oscura era una fuente de poder para mis invocaciones. Con el tiempo había aprendido que era mejor hacerlo en el torso antes que los brazos, para no perder la movilidad de mis miembros en caso de requerir combate.

El corte no era muy profundo, pero unas gotas de sangre salieron, las que inmediatamente se prendieron en el mismo fuego que había aparecido al invocar a Raknor, era un fuego que, sin embargo, no hacía daño y casi en el mismo instante en que apareció se fundió con mis tatuajes, que se iluminaron por un segundo, para luego volver a la inactividad. En ese momento, aprovechando la distancia, me sumía en la oscuridad.

Con aquel conjuro Raknor debía estar recibiendo una bonificación temporal a su fuerza y agilidad, lo que esperaba suficiente para que se mostrase superior a su rival.



PD:
Spoiler:
Raknor es más grande que Frederik, ya que una de mis habilidades otorga mayor tamaño a mis invocaciones Razz
avatar
Demian

Mensajes : 58
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Dos almas inocentes... y manchadas.

Mensaje por La Madre Condena el Sáb Mayo 07, 2011 4:38 am

La chica avanzó con la espada en alto con cierta precaución mirando al chico, esperando sus movimientos, ¿qué haría él?, ¿retrocedería o respondería a la afrenta?. Sucedió lo primero para alivio de Kariope la cual no era hábil con la espada ni ninguna de sus variantes por lo cual una batalla de ese tipo sería una completa desventaja para ella, pero las palabras del chico le habían acrecentado su enfado, apretó los dientes y comprimió los puños pisando con fuerza mientras le miraba con ira.

-¿Cómo puedes ser tan cínico e insolente?, disparaste esa noche en el castillo Kohlheim de Zhakhesh sin compasión, ¡y ahora yo no tendré la misma contigo!, ¡prepárate para morir!-Gritó histérica aunque lo cierto es que estaba muy triste, sacudió rápidamente las pestañas ante sus ojos que se vislumbraban brillosos, todo a costa de recordar a su madre y su muerte, y lo más particular es que el chico no tenía pinta de ser un tenebre, ¿entonces qué tenía que estar haciendo ahí? ¿en una guerra que nisiquiera era la suya?, pues ella no sabía... y... y no lo le importaba!, solo quería enterrar su pasado de una vez por todas y acabando con ese muchacho lo lograría.

En tanto Federik chasqueó la lengua ante su ataque bloqueado por el antebrazo de la criatura y en vista del movimiento que esta quería lograr se vio en la obligación de tratar de retroceder para contratacar pero la criatura alzó su enorme mano hacia su cuello, Federik empleó entonces la habilidad de endurecer en esa para para tener mayor resistencia y volver a acometer con sus garras.

-Eres fuerte... pero eso no basta...-Murmuró en plena batalla dispuesto a no rendirse, no solo por él, si no porque no podía permitir que su ama resultara dañada.

Kariope presenció que el chico hacia un movimiento extraño, detuvo sus movimientos para ver que hacía, lo primero que pensó fue que contratacaría pero para su sorpresa en vez de eso el chico se abría la camisa para dejar libre su torso y dirigir su daga hacia su piel provocando un ligero corte.

-¿Qué haces?-Inquirió la invocadora sin comprender bien del todo su plan hasta que lo vio envolverse bajo un resplandor, similar al que tuvo su criatura antes de aparecer, entonces cayó en la cuenta y se volteó temiendo algún cambio demasiado superior hacia la criatura de él.

-¡Federik cuidado! ¡No te confíes!-Gritó preocupada, calibrando o no la opción de regresarlo a su mundo, pero entonces recordó al chico, si acaba con él lo mismo pasaría con su criatura, entonces corrió hacia el mismo sitio donde él estuvo con la espada en alto. Por mucho que se camuflara no desaparecería.
-¡Ven aquí gallina y pelea como hombre!-




avatar
La Madre Condena

Mensajes : 198
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Dos almas inocentes... y manchadas.

Mensaje por Demian el Sáb Mayo 07, 2011 4:41 pm

Recuerdo aquellas escenas con cierto placer, la adrenalina del peligro, la emoción del combate, aquellos elementos que parecían elusivos desde la llegada de vuelta a Noreth ahora se hacían presentes, incluso el dolor de la herida auto inflingida encendía mi espíritu, pero no sabía cuán peligrosa podía ser mi contrincante, antes bien, iba a optar por usar la ventaja de la oscuridad, aprovechando la mayor capacidad de visión de noche de mi raza, de modo que me deslicé hasta apegarme a una de las estatuas que adornaban el lugar.

Raknor, mientras tanto, recibía un ataque de vuelta de vuelta de aquellas garras, ante el cual sólo había podido retroceder luego de que su mano impactara algo sólido, recibiendo heridas en el pecho, sin embargo algo había cambiado en él. El fuego verde pareció encenderse en los ojos del demonio, al tiempo que tatuajes brillaron sobre su vil piel. Estaba lleno de nuevas energías, aquellas energías que provenían directo de mi corrupta sangre. El demonio no perdió tiempo y, justo luego de recibir los cortes con las garras, contraatacaba con furia y velocidad sobre su enemigo, desatando sus puños como relámpagos de manera repetida en ataques directos, implacables.

Era mi turno de actuar, no podía esperar a que ella me encontrara con esa espada o a que Raknor acabara con su rival, de modo que tomé una de las flechas de mi carcaj y la puse guardando silencio contra el arco compuesto que cargaba constantemente.

- Nunca he estado en ese lugar, estaba un poquito ocupado... - comencé a decir en un cierto tono irónico - ... ocupado lidiando con el maldito lugar en el que quedé atrapado por tu culpa por todo un maldito año, ¿no podías esperar dos días para asesinar al viejo? - le dije con una sonrisa siniestra en el rostro, esperando que ella reconociera el lugar aproximado donde yo debía estar, de modo que se enfocara hacia mí, dándome un objetivo más amplio y fácil de acertar. Con cuidado tersé el hilo del arco, dándole fuerza para un mayor impacto. La miré con paciencia, esperando el momento justo de disparar. No era un experto arquero, pero esperaba que en una distancia reducida y considerando el factor sorpresa pudiera acertarle de manera letal.

En el momento en que solté la flecha fue como si varias conversaciones se dieran junta en mi cabeza, de manera simultánea, quizás estimuladas por la liberación de adrenalina de la situación, "¿Podía ella haber realmente asesinado a Franz?, si mis cálculos no fallaban, no era más que una adolescente, mientras el viejo era un experto hechicero", "¿podía dar crédito total a unas simples notas de un desconocido?". Miré por un instante a Raknor, quien desataba su furia atacando a la invocación de la chica. Aquella invocación era, sin duda alguna, inferior a cualquiera de las que podía realizar el viejo Franz, de hecho Raknor, cuando era invocado por Franz, era infinitamente superior a lo que yo podía invocar, dado que yo no podeía el poder para canalizarle en su forma real aún. Volví a dirigir mi mirada hacia la zona donde la flecha debería estar, en ese segundo, llegando a destino, mientras confiaba que pudiera dar en el blanco.

Lo que ninguno de los dos sabía en ese momento era que alguien nos miraba, una figura ataviada en una túnica negra, oculta tras una puerta dentro de aquel oscuro lugar, sin emitir sonido alguno, pero sonriendo de ver aquellas criaturas aberrantes atacarse las unas a las otras, mientras se divertía imaginando los tormentos que haría al sobreviviente para "limpiar sus pecados". La oscura figura comenzó a rezar una letanía mental, implorando la bendición de su dios para poder acabar con toda forma de corrupción.
avatar
Demian

Mensajes : 58
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Dos almas inocentes... y manchadas.

Mensaje por La Madre Condena el Mar Mayo 17, 2011 7:07 pm

Hay algo que llaman oportunidades, si se dan, aprovéchalas hasta el máximo.

Bien, las cosas para Kariope no estaban marchando a la perfección, el chico había incrementado la fuerza de su criatura mediante un conjuro pero al menos la chica tenía bastante defensa mágica la cual era automáticamente trasladada hacia sus criaturas, y eso era una ventaja que debía aprovechar de explotar.

La luz verde que invadió a Raknor desconcertó en un principio a Federik, pudo sentir como una nueva y poderosa energía emanaba de aquella criatura y bastó para recibir un golpe de ella para darse cuenta de que su apreciación era correcta.

Pero antes de que eso sucediese Kariope en tanto siguió tratando de vislumbrar al chico cada vez más enrabiada, principalmente ante sus palabras a las cuales no le encontraba ton ni son.

-¿Viejo? ¿¡de qué viejo y lugar me hablas!? -Chilló apretando con más fuerza el mango del arma... todo estaba saliendo mal, desde el momento en que aceptó seguir esa nota misteriosa al llegar acá, Federik no estaba librando la batalla de lo mejor y ella no podría seguir mucho tiempo con el papel de guerrera, era un asco en la espada y eso ni su padre con mucho esfuerzo (más del que ya usaba) podría mejorar.

-¿Sabes?, estoy... cansada... cansada de jugar a este juego tan absurdo, deja de hablar cosas sin sentido y di... no, no digas nada, nada va a cambiar el daño que me hiciste... yo.. te mataré, ¡lo haré!-

Pero en ese momento su voz se corta de golpe y se ve obligada a mirar hacia atrás. Federik había recibido un puñetazo en el área de la costilla que no pudo evitar del todo bien y salió despedido hasta chocar frente a una pared y voltear algunos ataudes vacíos que yacían apilados en esa esquina.

-¡Federik no!-Gritó alzando el brazo en pose dramática al tiempo que el chico tensaba el arco en su dirección, Federik se levantó tosiendo y sonriendo mientras se llevaba la mano a la costilla, nada que Krusoc no pudiera solucionar pero Kariope no sabía cuánto tiempo podría durar así, además todo era su culpa, si no fuera tan débil... sus... sus criaturas serían más fuertes...

-Kariope!-

Volvió la vista hacia a quien buscaba y posó un pie adelante, para avanzar y desconociendo que el chico apuntaba en su dirección con el arco, tensaba y... Disparaba.

Federik que había sido empujado en un costado cercano a la tenebre y el divium alcanzó a ver la flecha despedida hacia su ama a medida que se acercaba hacia Raknor y cambiando la dirección de sus pasos se lanzó sobre Kariope empujándola contra el suelo mientras la flecha salió disparada hacia otro lado rozando sus cabellos.

Kariope vio pasar la flecha de largo y al mismo tiempo una lágrima rodó por su mejilla que trató de borrar usando la manga de su camisa, no es que le temiera a la flecha, es que sentía que todo era su culpa

-Si te regreso krusoc podrá curarte y...-

-¡Ni lo sueñes!, llevó días metido en aquel maldito mundo como para quedarme más tiempo allá, me sentiré mil veces más cómodo aquí aunque tenga que cargar con veinte o mas heridas, además tsk, esto no es nada...-Mencionó al tiempo que desordenaba el cabello de la muchacha y volvía la vista hacia su oponente con aire relajado a diferencia de Kariope que se encontraba turbada y nerviosa por lo que ocurría.

-Si... no... lo siento, si yo fuera más fuerte tu invocación sería perfecta y podrías sacar a lucir todas tus habilidades, pero... ¡no lo soy!, será mejor si te regreso y trato de...-

-¡Hey, hey!, ¡me estas ofendiendo!, mírame, aún sigo de pie, solo fue un simple despiste además la pelea se pone cada vez más emocionante… ah, pero claro, olvidaba que a las niñitas estas cosas les aburre-

Y riendo se levantó haciendo gala de sus garras en un movimiento de brazos para enfrentar de nuevo a su oponente, Kariope hizo una mueca de enfado por su comentario sin embargo logró sentirse mejor, bajó la vista y se vio de pies hasta el cuello, no, ya no era una niña, por lo tanto debía ser más fuerte.

-¡Voy a dejar tus alas de pollo echa polvo!-Gritó tomando un candelabro y corrió hacia el muchacho, usando la luz podía guiarse en la oscuridad, ¿su objetivo?, sencillo, echar fuego en las alas del chico, se dio cuenta que ahora podía correr con mayor rapidez, era más grande y debía aprovechar eso.



avatar
La Madre Condena

Mensajes : 198
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Dos almas inocentes... y manchadas.

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.