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La Arena de Uzhakai

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Re: La Arena de Uzhakai

Mensaje por Arica el Miér Ene 23, 2013 11:36 pm

Sentía que nunca había tenido tanta paciencia en su vida.
Aún cuando esta fuera breve, claro.

Hablaban entre todos, y la mayoría de cosas que no podía entender. Aunque tenía algunas cuestiones claras: estaban jodidos, había un ‘licho’ de por medio y se iba a morir. Permaneció callada, paseando su vista en cada uno de los hombres cuando éstos decían algo, no obstante, su irritabilidad era directamente proporcional a la conversación cuando esta se alargaba, puesto que poco conseguía comprender; no era una persona lo suficientemente culta. Desconocía el mundo, pues jamás se había alejado de los desiertos.
Era todo demasiado nuevo.
Y muy peligroso también.

-Me ha quedado más que claro que es un… ‘Licho’. -dijo equivocadamente, prosiguiendo con la excesiva impulsividad que definía su carácter. -Y no me preocupa lo que sea tanto como saber el cómo lo mato. No sé si me explico lo suficiente…
Agregó con sarcasmo descuidado, lejos de ser un encanto de mujer.

Sin embargo, las palabras se cortaron al momento de ser alcanzados en una bruma de oscuridad que, al parecer, no tenía origen en su propio mundo. Confundida y asustada, llevó la mano diestra sobre su nariz de manera instintiva con miedo a envenenarse, entrecerrando los ojos para no perder de vista el peligro que tal vez se atrevería a sorprenderla.

Pero cuando pudo ver de nuevo y la respiración le volvió al cuerpo, una voz se hizo presente sobre ellos, provocando entonces que el rostro de la muchacha se deformara de asombro y terror por todo aquello que profesaba: se encontraba en la arena de ‘Uzha-lo-que-sea’ -pues no había logrado retener su nombre-, y cinco retos la visitarían allí en forma de bestias. ¡Pero claro! No era nada personal. Lo cierto es que ese era el peor consuelo que había recibido jamás. Suspiró con fuerza, alzando el rostro y cerrando los ojos con miedo de entregarse a la muerte y desplomarse, no obstante, su instinto de supervivencia era poderoso e igualaba el terror que sentía por el sufrimiento mismo.

Fue entonces que la criatura habló al ‘hombre metálico’ y sus palabras consiguieron que las esperanzas de sobrevivir de Aricade se fueran a la… se quebrajaran hasta la mitad. Todo se hizo más preocupante desde ese momento; el tal Khaelos ¿No era como ellos? Sin duda era una hojalata superior imitando ser hombre, pero… sería también un escudo dudoso si se le increpaba con fuerza, porque… ¿Y si no resistía?, ¿Y si el destino de todos era la muerte al fin y al cabo?, ¿Y si…? Eran preguntas interminables. Y ninguna tenía respuestas.
“Maldición…”
Pensó por fin.

Sin embargo, el gesto bruto que se le había quedado en el rostro ante la despreciable sorpresa de su captor, prontamente se esfumó ante las últimas palabras del ‘hombre metálico’, apoyando sus ideas por cuestiones de sobrada simpleza -él parecía saber de eso, ella no; él quería vivir, ella también-. Se movió ligera como le permitía la costumbre, sin emitir juicios ni gestos afirmativos, alejándose del guerrero y el Minotauro para que el triángulo estuviera completo rápidamente, permaneciendo lo suficientemente lejos del borde como para evitar caídas evidentes; el tiempo no era una cuestión que sirviera para jugar, al menos no para los mortales como ella, que fácilmente eran entregados por el destino a las filas de monstruos siempre controladores y perversos.
Eso sin duda recalcaba su insignificancia. Pero lucharía de todas formas; miedosa ante la muerte, temblando expectante y resistiendo el gran impulso de escapar.
Huir lejos y vivir. Tal vez.

La mirada se le perdió en un segundo por detrás de la oscuridad de los riscos, entre la bruma y el viento blanco de las nevadas, sin embargo, todo era igual, advertida por las montañas de que la escarcha seguiría cayendo sobre ellos y no estaría a favor de su batalla.

-Los números son problemas que aparecen luego. -dijo velozmente tras la intervención de quien se llamaba Reed, contradiciendo su desmotivación con la sequedad que, parecía, siempre le sobraba. -La ‘cosa’ aparecerá y no sabremos dónde lo hará… si es traicionera no nos retará de frente. Necesitamos ojos en cada horizonte y si me permite vigilaré su espalda… ¿O prefiere que se la entregue a lo que sea que venga?

A veces no resultaba muy amable…
¡Qué digo!, casi nunca lo era en verdad; y es que mientras unos se dedican a reír descontroladamente ante el desbarajuste del nerviosismo, Aricade sabía maldecir y tratar mal a todo el mundo.
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Re: La Arena de Uzhakai

Mensaje por Vánegan el Jue Ene 24, 2013 7:13 pm

Khaelos Kollheim, aquel que lideraba Los Cuchillas Carmesies ahora estaba en un plano diferente, se hallaba en la gran Arena de Uzhakai en un inhospito y gelido lugar, creador de esta plataforma circular un poderoso Liche de nombre Uzhakai. Este ser habia tomado 5 personas y las lanzo sin explicacion alguna a este desolado paraje lleno de un blanco cegante. La tormenta golpeaba a todos y tan solo... tan solo se escuchaba el fuerte viento...

El nigromante Kollheim desafio a Uzhakai como contesta en muestra de su poder, Uzhakai sabia esto de antemano y es por ello que dijo lo que dijo, ¿que tramaba?... realmente no dejaria a nadie vivo y es por ello que el desafio tendria mas dificultad, esto seria especialmente para Khaelos quien ya tenia un amplio historial de supervivencias a catastrofes, batallas y demas, incluyendo estas mismas con dragones.

Se reunieron todos en una formacion cual Kollheim mismo dirigio, es un lider por naturaleza y en esta arena y con este grupo no seria la excepcion. Todos, menos Seor, tomaron posiciones, Seor se hallaria en el borde de la plataforma mientras que los otros tomaron sus lugares asignados. Cuando el Liche desaparecio en su nube negra cual dejo los presentes ya sabrian su futuro, tendrian que luchar contra bestias como las llamo Uzhakai, pero, ¿que bestias?, esto es lo que ellos no saben y es por eso que tendran que estar con vista agudizada al peligro, desconocen lo que esta por venir, lo ignoran por completo, dicen estar "preparados" pero... ¿realmente lo estan?, ¿son aptos para salir vivos de alli?... las amenazas de Uzhakai, mas que amenazas advertencias no eran muy alentadoras, no lo eran.

A pesar de que la muerte estaba abrazandolos listo para arrebatar sus almas y llevarselas al inframundo, Blaest, el minotauro, estaba mas emocionado que asustado demostrando valentia, claro que los minotauros nacen y viven con el combate, el miedo no es algo muy comun de su raza. Este se coloco en direccion opuesta a Khaelos Kollheim y hablo: "Vamos chicos, solo recuerden no se separen, son 5 criaturas, solo estén atentos a lo que viene, será un placer compartir esta batalla de arena con ustedes, y si luego de esto seguimos vivos, espero encontrarlos en otro lugar mas cómodo". Era lo que sentia, sentia la pasion de la batalla proxima a el, aunque para los demas esto no fuese tan asi, Khaelos sabia la gravedad del asunto, Seor igual, Constantine y Aricade sin embargo estaban un poco perdidos, y es que de hecho, Aricade ni sabia lo que era un Liche. Reed luego dijo: "No quisiera ser aguafiestas... pero lo que acaban de proponer seria útil en caso de que nos atacaran multitud de enemigos… no han pensado en que probablemente nos ataque una sola criatura… una muy grande"; en respuesta de Reed con bastante certeza Arica dijo: "Los números son problemas que aparecen luego. La ‘cosa’ aparecerá y no sabremos dónde lo hará… si es traicionera no nos retará de frente. Necesitamos ojos en cada horizonte y si me permite vigilaré su espalda… ¿O prefiere que se la entregue a lo que sea que venga?", Constantine le miro a Aricade y acepto su gentil ofrecimiento de ayuda.

... No habian indicios de nada, habia una tension bastante pesada, un nerviosismo, asimismo, tampoco se escuchaba mucho, es que para hablar tenian que gritar ya que la nevada cada vez era mas fuerte y dejaba ver menos... el blanco pintaba todo el paisaje, todo era blanco... mucho no se podia ver, y mas alla... solo vacio.

Blaest entonces se desespero ya que no ocurria nada tras el Liche, se enfurecio y a paso fuerte camino un poco mas adelante abandonando la formacion de combate triangular y se colocaria alli enfrente de todos, asimismo, estos voltearon a ver que diablos le ocurria a Blaest, este empezo a dar pisotones en el suelo, esto significaba -digamos en un idioma de minotauro- que queria que el combate empezaba, en las guerras los minotauros pisaban el suelo estruendosamente para avisar que estaban listos para la batalla al igual que los humanos lo hacian chocando sus armas en el suelo o cantando gritos de guerra.

Pero luego... luego vendria el primer desafio. Todo empezo a temblar ligeramente e iba creciendo la fuerza del temblor, cerca de Blaest se podia notar una especie de vacio que se tragaba todo, un vacio de un absoluto negro, se volvia mas grande y al cabo de unos segundos el vacio se consumio a si mismo... pasaron 3 o 4 segundos y entonces algo, de la nada, exploto dejando una nube negra que se disiparia luego al igual que la del Liche cuando aparecio. Cuando se desvanecio este gas negro se pudo ver la terrorifica imagen de la primera bestia, la primera de cinco... era un oso polar gigante, media 4m exactos, llevaba un peto de acero de sangre grueso, los ojos de esta bestia tenian un resplandor de color azul verdoso y finalmente este... ser... estaba erguido en dos patas como un humano cualquiera sin perder el equilibrio. Esta criatura era un ente completamente magico, habia sido creado desde el principio por Uzhakai, prueba de esto era una caracteristica unica: sus huesos, colmillos y garras estaban hechos de adamantio en su totalidad mientras que su piel, su cuero, era incluso mas duro, tenaz y resistente que la piel de un orco.

Todos miraron hacia esta bestia, era... demasiado, demasiado grande... estaba erguida en dos patas es decir, nunca habian visto algo asi. Pero aqui no acababa todo para ellos, la 'presentacion' de este ser no solamente fue una nube gris, sino que cuando se dejo mostrar completamente... esta creacion hablo: "Muy buenas noches, presentes... mi nombre es Ozhequl, asi fue nombrado... yo sere vuestro primer anfitrion..." para ser una bestia era bastante educada. Blaest, rabioso, la observaba y grito con fuerza: "¡¿Tu eres contra lo que tengo que enfrentarme maldito incapaz?!, yo soy BLAEST EL MINOTAURO, TE DESTRO-" y antes de que siquiera terminase de hablar Ozhequl exclamo: "¡CALLA!" y se abalanzo golpeandole con su mano abierta en la cabeza a Blaest; este volo despedido hacia un lado elevandose un poco y luego rodando en el suelo hasta el borde de la arena, como si el golpe hubiese sido medido; el ataque fue tan fuerte que lo dejo completamente inconsciente... y pudo haberlo matado. Entonces el gran oso dirigio la mirada de nuevo al grupo y bramo: "Creo que asi esta mejor... ¿comenzamos?", abrio su boca por completo y luego la cerro.

Ahora mismo el reto comenzaria, y si esto sigue asi parece que muchas oportunidades estas personas no tendran...

Informaciones:

Primera aclaracion: soy incapaz de color un solo acento gracias a mi PC de mierda en la que ando ahorita mismo.
Segunda aclaracion: Sancion para Blaest por los 49 errores que tuvo, no estara consciente por cuatro turnos y cuando despierte vera que esta en el borde por lo que se asustara como... una... vaca loca (mal chiste xD). No conforme, cuando se levante estara tullido y muy adolorido por lo que si antes era tosco por ser minotauro ahora lo sera muchisimo mas su movilidad y maniobrabilidad se vera reducida por su estado. Aparte de todo lo mencionado por el golpe tan fuerte dado por el Oso suelta su arma y esta se encontraria a 3m de el sitio del impacto (vease la figura 1)

Ahora bien, ya que no habeis especificado cuan lejos estais unos de otros y donde exactamente estais yo lo definire:



Esa es vuestra distribucion actual, ¿no?. Seor por su sancion cerca del borde, Blaest abandono formacion, ya que Reed (y Seor) estarian atras de Arica y Blaest para cambiar vertices estan alli, pero como ya dije que Seor esta sancionado se quedara en el borde hasta su proximo post. En vista de esto Reed esta detras de Arica (y repito que Blaest abandono posicion) y enfrente de el Ozhaqul. Ahora bien, Blaest salio disparado y esta es su posicion:



Quiza me halla equivocado en algo, avisadme si es asi, que no recuerdo haber visto sus posiciones precisas y en esta partida seran clave vuestras posiciones en la plataforma.

Revisaros el post tactico para leer la ficha de el Oso.

Una ultima cosa: si estuvieron en el chat habran visto que dije repetidas veces que no puedo poner tildes en esta PC pero lo vuelvo a repetir, es para que especialmente no me jodais con que yo tampoco pongo tildes xD.
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Re: La Arena de Uzhakai

Mensaje por Khaelos Kohlheim el Mar Ene 29, 2013 3:20 am

El viento azotaba la plataforma y a todos aquellos que allí nos hallábamos, listos para afrontar cualquier amenaza que nos atacara. La primera persona que se dispuso a hablar fue la mujer, cuya pronunciación de la palabra liche hizo que no pudiera evitar reír ligeramente. No me burlaba de ella, pero me había resultado gracioso, así que le respondí, negando con la cabeza:

-Liche. Liche, acabado en E. Matar a un liche es fácil siempre y cuando sepas dónde está contenida su alma, que generalmente llevan encima, y tengas suficiente poder o habilidad para esquivar sus imaginativos conjuros. Algunos se dedican a arrancar carne y piel con sus hechizos hasta dejar solo un esqueleto limpio de sangre, otros a hacer estallar cuerpos, otros a infectar... Creo que lo único que tienen todos en común es que alzan muertos.-

Poco tardó en aparecer el liche de marras, que empezó a hablar con la arrogancia típica de aquél que es casi inmortal del todo y ha logrado eludir a la muerte por un período de tiempo más largo al normal. A pesar de que, como siempre, era capaz de infundir el sentimiento del miedo en mí, había experimentado tantas veces dicha sensación que, lejos de debilitarme, me hizo sentir vivo y fuerte. Uno solo puede ser valiente cuando tiene miedo, al fin y al cabo.

Pronto empecé a dar las órdenes pertinentes para iniciar una formación defensiva que eliminaría cualquier retaguardia o flanco débil para nuestra formación. El primero en pronunciarse fue Blaest, quien estaba bastante emocionado por la perspectiva de la batalla. Lo estaba demasiado. Yo, por mi parte, me movía lo justo y necesario para evitar que el frío me agarrotara los músculos, inclinando mis piernas hacia un lado o hacia otro, y moviendo de vez en cuando los hombros en movimientos circulares.

Pronto los demás empezaron a hablar, pronunciándose primero el ingeniero, quien puso en duda mi táctica porque no veía que no estaba orientada única y exclusivamente hacia el combate contra multitudes, si no que aquella formación realmente se adaptaba a cualquier momento. Así pues, tras asentir ante las palabras de Aricade, le respondí al ingeniero, alzando la voz por encima de la ventisca:

-Con esta posición no tenemos ni flanco ni retaguardia, con lo que si solo aparece un enemigo no importará por dónde ataque, no nos pillará desprevenidos. Lo esencial es que es una formación móvil y rápida. Si me atacan, Blaest y Aricade podrán flanquear al oponente. Si intentan cargar en el espacio entre vosotros dos, me bastará con desplazarme y los tres estaremos haciendo barricada. Además, así, señores Seor y Reed, vosotros estaréis a cubierto, pues aunque no dudo de vuestras capacidades, sí dudo que éstas incluyan el cuerpo a cuerpo.-

Tras mis palabras, volvió a caer el silencio sobre el grupo. Durante un rato, tal vez segundos, tal vez minutos, nada aparecía. Yo seguí haciendo aquellos movimientos para mantener caliente el cuerpo sin cansarme mientras esperaba con paciencia a que la primera señal de peligro se revelara ante nosotros. No pude evitar expresar algo que, en teoría, era obvio:

-Está intentando agotar nuestra paciencia, camaradas. Manteneros tranquilos, serenos, alerta y no perdáis la calma. Un paso en falso podría significar la muerte.-

Desgraciadamente, mis palabras no tuvieron mucho efecto en el cerebro del minotauro. Éste empezó a dar pisotones, e iba a gritarle que volviera a la posición cuando de repente el suelo comenzó a temblar. Pronto apareció cerca del minotauro una especie de portal o vacío que acabó por estallar, mostrando así a la primera criatura. Un enorme y majestuoso oso armado, erguido en dos patas, y se le notaba la factura mágica en la esencia que desprendía. Aquél ente era “artificial”. Le hubiera dicho algo al minotauro de que volviera, pero entonces el colosal ser habló con unos modales muy adecuados. Me dispuse a hacer el tradicional saludo de esgrimista zhakheshiano cuando el minotauro empezó a hablar, seguido de cerca por mis palabras:

-¡¡¡Vuelve a la jodida formación, no te hagas el machote ahora!!! ¡¡¡No le faltes al....!!!-

No me dio tiempo a decir que no le faltara al respeto que el enorme oso blanco se hartó, y de un solo grito y movimiento, lo golpeó en la cabeza, mandando al minotauro a volar hasta que cayó casi al borde de la plataforma. Lejos de preocuparme o de asustarme, mis palabras fueron muy claras:

-¡¡¡Estúpida vaca bípeda!!! ¡¡¡Más te vale estar muerta porque si no seré yo quien te tire por el barranco!!! ¡¡¡Maldición!!!-

Suspirando profundamente, observé como el oso volvió a mirarnos y habló con voz fuerte, abriendo y cerrando la boca. Sonriendo de medio lado a pesar de que por mi yelmo no pudiera verse mi rostro, avancé el pie derecho, irguiéndome mientras atrasaba el escudo y llevaba mi espada frente a mi rostro, saludando a la criatura:

-Es un honor luchar contra ti, Ozhequl. ¡Que gane el mejor!-

Volví rápidamente a mi posición defensiva, atrasando de nuevo la pierna derecha, quedando así la izquierda adelantada y estando ambas semiflexionadas. El escudo cubría mi vanguardia mientras la espada se ocultaba detrás de él, aguardando a que el ser se acercara. Rara vez era yo quien cargaba, y en aquella ocasión no iba a ser diferente. Primero debía evaluar el sistema de combate de la criatura y entonces obrar en consecuencia. De momento solo sabía que me defendería del primer golpe y, luchando como hacían los enanos contra los enormes orcos, empezaría por atacar las piernas, entrepierna y bajovientre. Rápidamente empecé a bramar órdenes:

-¡Que nadie se trabe en combate directo contra éste ser! ¡Si yo no logro aguantarle, nadie podrá! ¡Arica, intenta arrebatarle la armadura! ¡Reed, fuego a discreción! ¡Seor, haz lo que sea que sabes hacer! ¡No hagáis tonterías o acabaréis peor que el manso!-
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Re: La Arena de Uzhakai

Mensaje por Seor Grusberk el Jue Ene 31, 2013 5:12 pm

La noche no iba como esperaba, había sido arrancado de un caliente lecho en una posada y transportado a una especie de plataforma helada donde se estaba congelando hasta el trasero, pero eso no era lo peor de todo, lo que realmente le molestaba y le aterraba era quien le había traído aquí, y según las inscripciones de las runas, si no las traducido mal, ese alguien era un liche, un maldito y apestoso liche. A Seor no le gustaban los liches, había leído demasiado de ellos, y sabia que eran peligros, y poderosos, nigromantes con un gran poder mágico a los que se le fue la pinza y decidieron volverse inmortales trasformándose en no-muertos de por vida. Pero al menos no tenia un mal grupo, estaba Reed, un pistolero; Blaest, el enorme minotauro de 3 metros; Arica, de la cual podía detectar un aura mágica, lo que significaba que también podía hacer magia; pero sobretodo destacaba ese tal Khaelos Kohlheim, su poderosa aura mágica indicaba que era fuerte, muy fuete, y eso le tranquilizaba un poco.


Seor se puso a andar de nuevo, esta vez para volver con el grupo, pero antes de dar un paso empezó a sentir como la tensión mágica empezaba a aumentar a un ritmo alarmante, Seor miro a su alrededor pero antes de que pudiera darse cuanta, sin darle tiempo a reaccionar, apareció una especie de niebla oscura como el carbón, envolviéndolo e impidiendo su visión durante unos segundos y acto seguido apareció el extraño y poderoso ser que había visto en su sueño, el supuesto liche que empezó a hablar con una extraña voz, sin ningún parecido a alguna que haya escuchado antes, confirmando el mismo que era Uzhakai y que temerían luchar contra cinco poderosas bestias y desapareció tan rápido como había aparecido. Y eso no era todo, el mismo liche menciono que tendría un desafió especial para Khaelos, y este tuvo el valor como para desafiarle, no sabia si Khaelos estaba demasiado loco, o era muy valiente. La cosa no pintaba nada bien, así que decidió hacer caso a Khaelos, ya que como antes había mencionado, él tenia experiencia en estas cosas, y quería salir de una pieza de aquel lugar.


Seor se dispuso otra vez a volver con el grupo, pero esta vez el que interrumpió fue Blaest el minotauro, que harto de esperar abandono donde estaba el resto del grupo y se puso en el centro de la plataforma, a dar pisotones sin ninguna razón aparente
-¿Qué cojones le pasa a ese minotauro?-farfullo

Poco tiempo después la plataforma empezó a temblar, como si fuera un terremoto, seguido de un vacío extraño ,que apareció cerca del minotauro , que lo único que hacia era crecer, y crecer, hasta que estallo dispersando por la plataforma la misma neblina oscura que había aparecido cuando el liche se había presentado ante el grupo.


Tras disiparse la niebla y recuperar su visión, por fin pudo ver la que supuestamente era la primera bestia a la que tenían que enfrentarse, un enorme oso de pelaje blanco, que andaba erguido, su envergadura superaba a la del minotauro, poseía un peto metálico que le protegía y sus ojos liberaban un leve resplandor azulado. Él, como mago que era, podía detectar el potente poder mágico que liberaba la criatura, que delataba que no era una creación de la naturaleza, sino que la había creado una magia poderosa.
El gran oso se presento con una elegancia poco apropiada por varias razones, una de ellas era que era un puto oso enorme que te podría partir a un orco por la mitad de un zarpazo, y otra que se iban a matar a muerte, pero nunca estaba de mal esa educación.Pero a Blaest no le sentó nada bien, se puso como un loco a gritar al oso, este le dio tal ostión que lo levantó del suelo y lo mandó volando al borde de la plataforma, dejándolo totalmente inconsciente.


Ese oso era peligroso, si había hecho eso al minotauro al él seria capaz de matarlo de un golpe, debía mantener las distancias, y hay surgió su dilema, no sabia si volver corriendo al resto del grupo, o quedarse donde estaba. No, se iba ha arriesgar, no era momento de acobardarse, Seor se puso a correr hacia el resto del grupo, mientras recitaba unas palabras e iba canalizando magia en el extremo de su bastón, preparando su hechizo para cuando lo necesitara.
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Re: La Arena de Uzhakai

Mensaje por Reed Constantine el Miér Feb 06, 2013 4:33 am

Las cosas se estaban poniendo cada vez peores, estábamos allí, de pie, juntos la mayoría, esperando, eso exactamente, no estábamos haciendo nada mas que esperar, ¿a que?, no tenia ni la mas minima idea, esa extraña criatura mágica se había limitado a decirnos que enviaría criaturas, cinco para ser mas exactos, a matarnos… aun me resultaba difícil de creer. La tensión me estaba matando, el aire se sentía pesado, la adrenalina me impidió percatarme de el tremendo frio que hacia en ese momento, lo sentía, mas sin embargo estaba tan concentrado en lo que pudiera venir que lo menospreciaba por completo. Pestañee un par de veces, la ventisca enviaba de vez en cuando trozos de nieve a mis ojos, la visión se volvia complicada, algo que no me facilitaría las cosas considerando que de ese sentido es de el cual depende mi habilidad de combate… mi vida.

La insoportable tensión termino por romper la paciencia de la bestia, esa criatura, sin tomarse ninguna precaucion comenzó a moverse de lado a lado, pisoteando fuerte y balbuceando incoherencias, como si estuviese ofendido porque la batalla no comenzaba, no conocía muy bien a las demás especies inteligentes pero… ¿Cómo alguien puede desear y ansiar tanto su posible muerte?, eso simplemente me sacaba de contexto, no me cabia en la cabeza, pero reitero, no conocía bien a esas bestias.

Pero entonces lo esperado sucedió, aunque la definición de “esperado” tendrá que sujetarse a análisis, pues en efecto, ocurrió… algo, lo sorprendente fue en si el fenómeno, de la absoluta nada comenzó a crecer un vórtice, desde el tamaño de una canica hasta crecer lo suficiente como para mostrarse aterrador, era negro, vacio parecía su interior, no veía nada allí dentro, parecía que succionaba, el aire… la luz… incluso mis escasos cabellos se vieron atraídos, sin embargo, con el mismo misterio que apareció, implosiono, dejando tras si un rostro de humo negro… como hace unos minutos nomas el llamado liche había usado para su introducción, la conclusión mas lógica era, obviamente, que apenas se disipara un poco la densa neblina veriamos que nos había preparado el hechicero.

Entonces tras unas cuantas ondonadas con la palma para intentar apartar el humo, pudimos divisar que era exactamente a lo que debíamos enfrentarnos, y en defnitiva, no era para nada alentador, un oso, si, eso era, o al menos esa quería parecer lo que se presentaba ante nosotros, pero no cualquiera, uno con pelaje albo, además, era gigante, desde mi posición asi parecía, estimaba que me doblaba en estatura y aun mas; pero eso no era lo único impactante en la criatura, esta se encontraba erguida, sin denotar problemas para ello, poseyendo incluso armadura; no una común, deduje solo por mi visión.

Hablo, la criatura hablo, perfectamente entendible para todos los presentes, dio a conocer sus “modales”, aunque por mi parte me fije en otro detalle, sus colmillos brillaban extrañamente, al igual que sus garras, debían de ser de un extraño material… este tipo de conclusiones me hubieran parecido irrisibles hace unas semanas, digo, ¿estructuras oseas de distintos materiales?, pero ahora, con lo que estaba pasando, no podía descartar absolutamente nada. Seguia cargando mi pistola, aunque vista la amabilidad de la criatura, una solución diplomática no estaba fuera de las posibilidades, asi que la volvi a enfundar; justo cuando me dispuse a hablar la bestia impaciente solto un rugido.

El minotauro se apresuro a la bestia educada, bramando incoherencias, como si el solo pudiera acabar con la criatura, movi la cabeza en señal de negación aunque el no lo viera, esperaba que la bestia educada no prestara mayor atención al imprudente, me disponía a hablar, esta vez para excusarlo, pero de nuevo quede con la palabra en la boca, pues un fuerte grito, seguido de un también fuerte golpe termino por enviar a la bestia impaciente unos metros lejos de la bestia educada, dejándolo al borde de la plataforma, y por lo que se podía suponer, muerto o inconsciente, entonces, instintivamente, tome en brazos el arcabuz que llevaba en mi espalda, era como si la educada criatura de hace unos minutos se hubiera transformado por completo en lo que su apariencia sugería que era; el Kollheim, bastante efusivo por cierto, se dedico a gritar unas cuantas palabras a lo que antes pudo haber sido un compañero de combate, lo tome como algo bastante innecesario considerando la amenaza que teníamos en frente; el oso de nuevo nos hablo, comenzar… aun no me podía creer que esto en serio estaba sucediendo…

Ni corto, ni perezoso, el caballero oscuro se situo en posición de combate, mientras nos ordenaba hacer lo propio, aunque lo vi un poco lento, desde el momento en que el oso cerro su hocico ya me estaba preparando, asi que me puse en posición de disparo, con el ojo derecho cerca a la mira para mejor puntería, intentando localizar la cabeza de el oso en semejante confusión que el ambiente me imponía, mas no fue complicado, después de todo nos acababa de hablar y el sonido es buena guía. Cuando le tuve en la mira, no jale el gatillo, un simple disparo no creo que lograra hacer mucho, no en su coraza externa.

-Hey!, tu!, Ozhequl, o como te llames – grite, de manera que la bestia pudiese escucharme - ¿Por qué? ¿ah?, dime, ¿Por qué traernos aquí a morir? ¿diversion? – Inquiri en la criatura, mi objetivo no era obtener respuestas, pues era poco probable que lo lograra, mi objetivo era que abriera su hocico, y apenas lo hiciera, concentrar todos mis esfuerzos en clavarle una bala en las encías…
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Re: La Arena de Uzhakai

Mensaje por Vánegan el Jue Feb 07, 2013 12:43 am

Aquellos incautos, ignorantes de su actual situacion se encontraban frente a una creacion de mano de Uzhakai, aquel ser increiblemente poderoso que construyo -quien sabe como- la plataforma, y que ahora habia encerrado a nuestros protagonistas en ella. Frente al oso, admiraban su increible presencia ya que este Oso de nombre Ozhequl tenia la capacidad de habla, de ser bipedo, y de hecho era tan elegante en sus palabras como su creador. Lo anterior denotaba que esta era una criatura, un ser magico, la naturaleza simplemente no habria podido crear tal cosa.

Inmediatamente los roles en el juego (aunque lo que sucedia no era un juego) empezaron a surgir, Khaelos con mas experiencia que el resto seria el que los organizase. Y de hecho hizo asi, ingeniando una formacion triangular que les permitiria tener una mayor proteccion contra lo que se vendria. Arica estaria a su izquierda, Reed estaria detras de esta mientras que Seor volveria a su puesto a la derecha de Khaelos formando un triangulo. Por otra parte, el cuerpo de Blaest se encontraba al borde de la plataforma, lleno de nieve, caido, completamente inconsciente por el tan formidable golpetazo que le propino el primer rival del dia.

La accion estaba por comenzar, se sentia en el aire... y hablando de aire, se pudo sentir que el viento comenzo a aumentar en velocidad, velocidad que iba contraria a los retados, es decir, hacia el sur. Muy fuertemente azotaba al grupo, pero mas que provocar frio, la vision se vio tan drasticamente reducida que de hecho, no podian ver. Era como si el ambiente, a proposito, les estuviese jugando en contra por diversion. Pero... ¿era realmente a causa del ambiente... o existia un factor alternativo?. Los presentes no podian saberlo, pero ahora estaban en gran riesgo pues su vision fue inhabilitada mientras que sus oidos fueron aturdidos con el poderoso sonido del gran constante ventarron.

Reed logro pronunciar, gritando y apenas audible: "Hey!, tu!, Ozhequl, o como te llames. ¿Por qué? ¿ah?, dime, ¿Por qué traernos aquí a morir? ¿diversion? " - el oso escucho a Reed, a pesar de la distancia, ¿como?, que podria saber uno, pero lo cierto es que todo esto era una increible trampa... pues al perder de vista a Ozhequl y no poderlo escuchar... las cosas se iban a poner muy feas; y de hecho, no solo esto, sino que el frio tan penetrante reducio en cierta medida la movilidad de todos, pero mas especificamente el nigromante Khaelos quien poseia una armadura y que, gracias a esta, el frio era temiblemente insoportable.

Un tenue silencio se poso en la Arena... nadie escuchaba ni veia nada... cuando de repente... ¡Arica, la mujer de apariencia gitana, salio disparada de la arena por un temible garrazo que le propino Ozhequl , desde la entrepierna atravesando incluso su cabeza, y que hizo que su cuerpo se convirtiera en nada mas que tiras de carne con ropa adherida!. Los pedazos de lo que una vez fue mujer cayeron despedidas cuesta abajo dejando un gran rastro de no solo sangre, sino materia fecal, trozos de grasa, liquido cerebral y pedazos de su cerebro tambien en la montaña y gracias al viento chocaban constantemente en las piedras filosas y congeladas de la montaña, haciendo que su carne se rayara como si de queso se tratase, cada vez en pedazos mas pequeños. Cuando lo que quedo de su cuerpo impacto ferozmente el suelo, los pocos huesos que estaban aun con la piel estallaron como vidrio, y los pedazos de carne que lograron llegar a tierra firme reventaron liberando nada mas que sangre. Ahora de aquella mujer simplemente no quedaba nada... literalmente, nada, solo su sangre.

Mientras tanto, en el tope, mientras que Blaest, el minotauro, seguia inconsciente, Ozhequl se presentaba cara a cara contra Reed Constantine, quien le habia llamado... el Gran Oso lo observaba con una poderosa sonrisa tan macabra, horripilante, horrida, morbida y demas adjetivos, que por mucho que se conteniese Reed, el tirador, se orino en sus pantalones. El Oso bipedo aplaudia con sus manos lentamente, chocando palma contra palma y no quitaba la mirada de Reed... era como si se olvidase del resto mientras que para el solo existia Reed en la Arena. Haberlo provocado, aunque en realidad sus palabras no fueron una provocacion (aunque para el Oso si) fue un gran error... del que quiza Constantine se iba a arrepentir de toda su vida... si vive para arrepentirse.

El viento se calmo nuevamente pero el frio persistia, aunque la audicion y la vision de los cuatro restantes volvio en cierta medida, ya que desde un principio ambas fueron reducidas. Por otro lado, Khaelos, debajo de su armadura aun sufria frio extremo... sus musculos no reaccionarian bien y sus golpes no tendrian la misma fuerza que como lo haria normalmente...

No, las cosas no iban bien. Sobrevivir... los protagonistas habrian de hacerlo muy bien si querian salir de la prision sin barrotes, como Uzhakai firmo en su creacion.

Spoiler:


Khaelos, Seor: Vosotros no veis ni ois un carajo por la ventisca y asdf, por lo tanto no venis ni ois a Ozhequl postrarse frente a Arica, ni siquiera lo sentis, un carajo. El Oso ahora esta frente a frente con Reddu, bueno, no del todo, un poco en diagonal, pero bah, mirad la imagen mas abajo.

Reddu: aunque no lo quisiste, provocaste a la bestia, puedes realizar una accion cerrada contra el oso, mas no decir que el oso "hizo esto" o "aquello", solamente que, contra el, puedes realizar una accion cerrada. Gracias a lo anteriormente mencionado este turno tendra ORDEN, bueno, tampoco asi xD. Solamente que Reed posteara primero que todos, luego Seor o Khae segundo y tercero, como veais, pero Reddu va de primero ya que no quiero que intervengais en su accion contra el oso. Reddu, no voy a matarte, que no lo tomes como una muerte segura, solo se inteligente.

Todos: esto se repetira a lo largo de la partida, yo les llamo "desafios", y son situaciones donde los demas no van a poder hacer nada y el desafiado va a tener que arreglarselas (como Constanto ahora mismo que tiene que postear primero). Vuestras mas minimas acciones tienen consecuencias, tomad por ejemplo a Reddu, que por nombrar a Ozhequl se ha metido en un lio.

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Re: La Arena de Uzhakai

Mensaje por Vánegan el Sáb Feb 16, 2013 4:23 am

El oso que se posaba macabramente frente a Reed Constantine le miro a los ojos. El pistolero ante tal magnitud de bestia simplemente quedo en la nada... su cerebro se vio incapaz de procesar informacion, un estado de shock como otros llamarian. Con su mirada puesta fijamente en el oso temblaba y esta vez no era por frio, era por el miedo que atacaba furiosamente su cuerpo, furiosa y tenazmente. El Oso, olvidandose de todo lo demas, se inclino colocando su cara con su maligna expresion facial cada vez mas cerca de la cara de espanto de Reed. Este ultimo finalmente se libero de sus ataduras e intento correr hacia atras, entonces el oso grito: "¡NO!" y con un garrazo le alcanzo una pierna la cual se la arranco brutalmente, al rojo vivo. El pistolero cayo inclinandose al lado de la pierna faltante, quedando boca arriba. Un grito de los avernos salio de su boca cortando el tenebroso sonido del feroz y azotante viento gelido; el oso se coloco encima de el pero cuidadosamente sin tocarlo, solo miraba su expresion de terror, se alimentaba con esto. Ozhequl con su mirada penetrante causo un miedo inenarrable y nunca sentido por el... no era un miedo, era una tortura mental. Reed ya no solo orino sus pantalones sino que cago en ellos, todo en su interior se estremecia. De hecho, el terror fue tan, pero tan profundo, llegando al punto de lo inimaginable, que simplemente su cuerpo no lo soporto mas... y su corazon exploto. Un infarto fulminante.

El oso olfateo al reciente cadaver de Constantine y se dio cuenta de su muerte... entonces refunfuño y solto un grito: "¡YO QUERIA JUGAR MAS CON ESTE DESGRACIADO!" entonces empezo a descuartizar con sus garras a Constantine, una y otra vez, una y otra vez. Con cada garrazo se llevaba huesos, musculos, carne, todo. Cada garrazo atravesaba completamente a Reed. Finalmente todo lo que quedo de el fueron pedazos y pedazos de lo que alguna vez fue un pistolero... tripas, sangre, pedazos de huesos, cerebro, un ojo por alla, uñas, todo en un inmenso e intenso charco de sangre putrefacto.

Por otra parte, Blaest, el minotauro que habia sido noqueado con anterioridad por el primer antagonista de esta historia, finalmente se levanto de su estado de inconsciencia. Torpemente paso de estar acostado a sentado, luego de rodillas y finalmente de pie, tambaleandose un poco, algo mareado y adolorido de pies a cabeza. Pero Ozhequl queria tomar a los mas debiles primero... ya habia acabado con Arica y Reed... faltaria aquel... Seor... pero el destino tenia otra jugada.

Seor se vio envuelto en el vacio aquel visto ya por los combatientes, del cual salio Ozhequl, pero esta vez a Seor. Este se estremecio y los nervios comenzaron a atacarle, pero estaba inmovilizado... mas sin embargo esto no era algo malo para el, sino bueno... pues seria teletransportado de vuelta a su cama, donde despertaria en medio de un torrente de sudor y un fuerte temblor y recordaria la realidad como una pesadilla.
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Re: La Arena de Uzhakai

Mensaje por Dræwick Warframe el Sáb Feb 16, 2013 10:07 pm

Comencé a abrir los ojos, sintiendo un punzante dolor de cabeza, me encontraba tirado en el suelo, por el golpe que recordaba que me había dado el gigante oso, cuando intenten atacarlo por primera vez, lentamente comencé a ponerme de pie, torpemente pase de estar acostado a sentado, luego de rodillas y finalmente de pie, tambaleándome un poco, algo mareado y adolorido de pies a cabeza, realmente mi cuerpo se sentía bastante débil, al igual que mis músculos, tremendo golpe me habría dado esa poderosa bestia, en realidad estaba aturdido totalmente, además de el efecto de mareo que tenia.

Comencé a dar lentos y débiles pasos, apenas manteniéndome de pie, soportando el gran dolor físico que tenia, no podía ver casi nada, debido a la gran ventisca que había arreciado tremendamente sobre la plataforma, no sabía nada sobre el destino que habían tenido mis compañeros, lo único que ahora mismo me preocupaba, era encontrar mi hacha, no podría quizá ya ayudar a mis compañeros, pero si me tocaba a mi tener que enfrentar la situación, tendría con que defenderme. Con la vista, tratando de agudizarla lo más posible, trataba de encontrar el hacha, aunque resultaba sin duda alguna, algo más que inútil, ya que no podía ver nada y seguramente con tanta nieve, ya estaría cubierta.

Mis Bufidos comenzaron a salir de mi nariz con fuerza, realmente estaba haciendo un frio muy violento, aun para alguien con un cuero tan grueso y una piel tan dura como la mía, el frio era innegable, cada copo de nieve y escarcha que caía, al hacer contacto con mi piel, me hacia vibrar, quizá era uno de los lugares mas fríos en los que habría estado jamás. Ciertamente era amante del frio, pero no esperaba tener que pasar algo como esto, además esto es un frio extremo, no un frio del que nadie pudiera disfrutar, claro a menos que fueras un oso gigante que camina en dos patas, como lo era el tal... Bueno la cosa que nos había atacado, ya que ni su nombre sabía, si es que tenía uno, claro está.

Yo solo seguía afanado buscando mi hacha, con la esperanza de llegar a tropezarla por casualidad, mientras mi cuerpo, totalmente exhausto agotado y azotado por el temerario frio, era castigado.
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Re: La Arena de Uzhakai

Mensaje por Vánegan el Dom Feb 17, 2013 2:13 am

El minotauro, Blaest, se desperto finalmente de su inconsciencia, ignorante de todo lo ocurrido. Apenas en el tiempo que estuvo desconectado de este mundo ya el oso que le habia hecho esto se habia llevado dos vidas consigo. Reed el pistolero y Arica la gitana, ambos fueron eliminados, mientras que Seor, el mago, desaparecio de la faz de la Arena de Uzhakai sin ningun motivo aparente, simplemente fue absorbido por un vacio, y simplemente no se supo mas de el.

Con paso torpe, tullido y adolorido por, no solo el golpe, sino el estado de inconsciencia (e inercia) en un ambiente tan gelido, Blaest caminaba de un lado a otro buscando su hacha, cegado por la nieve ya la fuerte tormenta. A cada paso se sacudia nieve de su pelaje y temblaba un poco, pues el frio penetro cuando este ser se encontraba en un estado de reposo, un estado de inercia, sus musculos se relajaron y entonces el frio actuo. Lo salvo, sin embargo, su masa muscular y su pelaje.

Asi fue pues entre ida y vuelta que finalmente, desorientado, el minotauro dio con su hacha que estaba tirada en el suelo cubierta de nieve, apenas se podia ver por lo que fue practicamente un milagro que la divisase. Se dirigio tambaleandose un poco y entre quejidos, aplastando nieve a cada paso, hasta su arma, Ranakdor. Se agacho... y fue a agarrarla... pero el Minotauro habia olvidado una cosa: Ozhequl.

Ozhequl, el oso polar, habia estado cazandolo desde que se desperto muy fria y sigilosamente... daba pasos secos cuyo sonido era aplacado por el viento, haciendo que como un ninja caminase. Cuando lo vio alli, fragil, intentando tomar su hacha, Ozhequl dio un fortisimo salto y cayo enfrente de el ser cornudo. No podria hacer como hizo con Reed, este Minotauro si bien no podria solo contra Ozhequl, podia hacerle grandes daños, por lo que opto por un ataque directo. Ozhequl lanzo un golpe creciente de abajo hacia arriba, pero Blaest ya habia tomado su arma por lo que se cubrio con esta. La mano de Ozhequl impacto dichosamente para Blaest en Ranakdor y la abollo, a la vez de que Blaest salio impactado hacia atras desbalanceado. Se acerco demasiado al borde, entonces el Gran oso con una terrible sonrisa en su cara realizo su ultima accion: se coloco en 4 patas y corrio lo mas rapido que pudo, como un torpedo, hacia Blaest, embiestiendolo. Quiza sonara a locura, pero sus huesos eran de adamantio, ¿que repercusion iba a tener en el?. Asi pues el destino del guerrero bovino se veria aparentemente marcado, pues cayo al vacio... tal como Arica hizo.

Grito mientras caia... su muerte se acercaba... pero de la nada se detuvo, inerte, alli, un freno en seco... como si las leyes de la fisica no existiesen. El vacio ya narrado con anterioridad volvio a hacer presencia, envolviendo a Blaest y chupandoselo... pero no compartiria el destino de Seor... las cosas aqui no terminaban para el... no...

Un vacio en un lugar tan oscuro como frio aparecio, y de alli salio Blaest al suelo. Todo el dolor que sentia, todo el frio, todo, se habia desaparecido. Como nuevo quedo. Asi pues, confundido, muy, muy confundido, se levanto del suelo... estaba en una caverna... de repente, el lugar se ilumino desde el final hasta el principio, las antorchas se encendieron... se dio cuenta que estaba en un largo, largo pasillo. El lugar horizontalmente era amplio y el techo estaba 2m mas arriba que el, por lo que su movilidad no se veria afectada.

Mas sin embargo, nuestro heroe tenia un problema... su arma se volvio inutilizable. Donde se agarraba estaba completamente abollado, curvo, no podia sostenerlo... el Cornudo se lamento mucho la perdida de su arma puesto que era su fiel compañera. Pero entonces el Liche hizo acto de aparicion nuevamente tras ya tiempo sin hacerlo, de hecho, la ultima vez que lo hizo fue cuando el equipo estaba completo, ahora esta simplemente dividido y quebrado. Uzhakai, como dedujo con anterioridad Seor su nombre, se mostro imponente ante Blaest y le observo. Vio que estaba triste e iracundo por lo que le hizo Ozhequl a su querida Ranakdor... por lo que tomo una decision: hizo que Blaest soltara su arma simplemente arrebatandosela pero sin tocarla, atrayendola a el nomas con magia, luego la hizo estallar, Blaest se sorprendio y lanzo un grito, pero entonces de los pedazos que quedaron igualmente inertes en el aire como le paso a el, se volvieron a unir y luego un manto de luz cubrio a esta... y entonces se le mostro una version mejorada de Ranakdor a Blaest. Ranakdor II, su nueva arma. Hecha de Mithril y con una propiedad unica de esta: El Desgarro del Liche. Propiedad que le permitira causar Necrosis a aquel enemigo que le cortase.

El liche carcajeo leve y pausadamente y desaparecio. Luego en la lejania se escucharon las voces de bestias... y luego el Minotauro diviso a tres seres, tres simples Goblins... goblins debiles, goblins cualquier pero... llevaban bombas en las manos. Lo que podria ocurrir si una bomba estalla en una cueva son simplemente catastroficas.
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Re: La Arena de Uzhakai

Mensaje por Dræwick Warframe el Dom Feb 17, 2013 3:44 am

Después de vagar un pequeño camino dentro de la arena, corrí con la suerte de encontrar a Ranakdor, la tome con una fuerza, como si fuera la última vez que la vería, menos mal que había sido así, por que cuando pude darme cuenta, para reaccionar y hacer algo, tenia al oso gigante frente a mí, el cual había llegado con un gran salto, realmente me puse en alerta para pelear, sabía que era más poderoso que yo, pero si realmente tendría que morir aquí, pensaba dejarlo al menos con muchas heridas. Sentí como lanzo un golpe desde abajo hacia arriba, era un ataque que nunca esperaría, por lo cual apenas puede defenderme con mi hacha, haciendo que por el impacto esta se abollara y yo saliera con pasos tambaleantes de nuevo, hasta el borde de la plataforma.

Vi entonces el Gran oso, con una terrible sonrisa en su cara, se coloco en 4 patas y corrió lo más rápido que pudo, hacia mí, embistiéndome. Yo solo sentí un gran vacía detrás de mí, había salido volando de la plataforma, después de esa brutal embestida del oso, solo podía mantenerme extremadamente aferrado a mi arma, era lo único que me quedaba, aunque ya estuviera dañada moriríamos juntos, si era ese el cruel destino que ahora nos tocaría. Extrañamente, sentí justo, como en el momento cuando me habían traído aquí, un vacio anormal me rodeo, pude sentirlo de la misma manera, solo que estaba vez mis sentido seguían intactos. Cuando sentí que estaba con los pies en el suelo, mi cuerpo estaba totalmente fuerte, me sentía un toro vigoroso de nuevo, no más dolores musculares, mareos ni nada por el estilo. Mi vista recorrió el lugar, por lo que pude ver solo identifique un largo pasillo, el cual se alumbro como en una especie de mecanismo, haciendo que se prendieran cada una de las antorchas una detrás de otra, en efecto de cadena.

Estaba más concentrando, viendo a mi hacha que estaba totalmente dañada, ya inutilizable, que por las luces que habían salido de la nada, realmente me dio mucha rabia que estuviera así, era la única cosa con la cual compartía un nexo, lo único que por ahora me resultaba importante, me invadían unas grandes ganas de llorar, mezclado con una inmensa rabia. Cuando menos lo esperaba, mientras casi rompía a llorar, apareció de nuevo el Liche que nos había llevado a la arena, por alguna extraña razón me arrebato a el hacha, no pude hacer más que ver como la destruyo haciéndola pedazos, pero así mismo con el resto de los pedazos que aun flotaban, la volvió a armar, pero esta vez con un aspecto más poderoso, imponente, yo solo la tome de nuevo, después de que me la regresara, aun seguiría siendo Ranakdor, pero como sería una versión nueva, la llamaría Ranakdor II y simplemente mi nexo con ella no desapareció, puesto que era la misma esencia, en un nuevo metal.

Cuando me disponía a probar mi nueva arma, vi como desde lo lejos se acercaban tres seres, tres Goblins, agradecía que el lugar donde estábamos me prestaba una buena movilidad, podría calcular que de alto, tendría el doble de lo que yo media, era un canal bastante amplio hablo en el aspecto del ancho, por lo cual podría estirar los brazos y usar toda su extensión para poder golpear, cortar y destruir, con el arma que el Liche me había regalado, se sentía mas ligera, se notaba que sus resistencia había crecido, por mis conocimientos sobre minería y herrería, podría calcular que el hacha seria ahora de Mitrhil, uno de los mejores materiales que se encontraban en Noreth, debería por eso, agradecer a el Liche hasta el final de mi vida.

Rápidamente me coloque en posición de pelea, mientras reía de una manera un tanto descontrolada, la adrenalina de batalla de mi cuerpo comenzaba a circular, mi corazón comenzaba a acelerarse y esa necesidad de ver sangre correr, me invadía nuevamente, el amor por la batalla comenzaría a desatarse, ahora mismo en este extraño lugar. Tenía que salir de aquí, tenía un nuevo juguete el cual estrenaría aquí mismo, con el cual tendría que vivir más aventuras que esta, así que a como diera lugar saldría. Los Goblins eran adversarios de larga distancia, tenían bombas en las manos, si quería poder salir de aquí sin ningún daño, o solo salir, debería eliminarlos antes de que siquiera, pudieran o tuvieran la intención, de lanzar una de esas dichosas bombas.

Comencé a correr en contra de mis enemigos, seria intentar partirlos a los 3 con un solo hachazo, o al menos asestarle a uno de los que allí se encontraban, para que luego "Una segunda oportunidad" (Una de mis habilidades), pudiera también funcionar, haciéndome salir de este problema. Cuando estuve frente a ellos, después de una larga carrera de 10 metros, que era la distancia a la que estaban, lance el dichoso hachazo, poniendo parte de mi gran fuerza en el, lanzando un golpe a matar, con intención de que funcionara sobre los 3 o al menos sobre uno de ellos, pero de de manera efectiva y letal.
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Re: La Arena de Uzhakai

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