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El Surgir del Rojo Sol

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El Surgir del Rojo Sol

Mensaje por Svadro el Jue Ene 31, 2013 11:00 pm

Aquentona es una gran y hermosa ciudad que bordea el Golfo de Görth y se extiende por los Llanos de Aux. Esta ciudad se construyó y prosperó gracias a la inteligencia y audacia de varios elfos solares. Aunque la ciudad está habitada en gran parte por estos elfos, algunos humanos y muy pocos enanos también hacen de las suyas. La ciudad cuenta con altos y grandes edificios, y con una muy resistente muralla. La magia rodea la ciudad, sosteniendo a los débiles edificios construidos con pobres pero impecables y hermosos bloques de piedra. Aquentona es una ciudad portuaria, con salida al mar y acceso a una pequeña bahía que funciona como la Plaza de Encuentro, un lugar donde los mercaderes venden y los nobles viven.

Aquentona pertenece a la Confederación de Görsis, una alianza entre varios pueblos y ciudades del norte del Bosque de Physis que ocupan tierras cercanas al Golfo de Görsis. Esta confederación existe para asegurar el orden y progreso de pueblos y ciudades autónomas. Cada uno de los integrantes se hace cargo de sí mismo, pero en caso de problemas económicos o militares, todos están llamados a cooperar, y, en estos últimos tiempos, la necesidad de cooperación se acentuó debido a la aparición de bandidos. Aquentona sufre el frecuente acoso de un campamento bandido muy bien establecido en unos cuantos kilómetros de la ciudad. Los intentos para eliminarlo fracasaron rotundamente y los bandidos continúan sin cesar de saquear a pequeños poblados cercanos a Aquentona y a atacar a la gran ciudad misma, escalando por las noches su gran muralla y provocando la muerte de muchos.

Confederación de Görsis:

Durante los pasados recientes días, Aquentona ha estado asediada por el terror. Un asesino acecha en las calles de la ciudad en las primeras horas antes del amanecer, y parece que cada mañana una víctima nueva y recién mutilada aparece en un callejón. Hasta el momento se han encontrado cuatro cuerpos, todos seguidores de una diosa de la sanación y redención llamada Tenrae. La guardia de la ciudad desea desesperadamente capturar al asesino, aunque es un enemigo cuidadoso y esquivo. Con fin de acelerar la búsqueda, han recurrido a la ayuda de varios mercenarios para detener al culpable antes de que actué de nuevo.

A pesar de que la ciudad cuenta con un pequeño pero poderoso ejército, ningún soldado está lo suficientemente entrenado para lidiar con la situación, pues todos están acostumbrados a la batalla campal o a la lucha en las murallas y no a la persecución de un asesino. Kaside, una semielfa, líder de la recién creada Policía Argéntea, organización que dedica todos sus esfuerzos y entrenamiento en investigar asuntos lúgubres y secretistas, decidió ir en busca de los mercenarios y aventureros ideales para la misión. Sin embargo, por Aquentona no suelen haber muchos de ellos, ya que los viajeros que están de paso son infrecuentes. Pero por suerte tuvo la suerte de cruzarse, ya durante el atardecer cuando las sombras ocupan gran parte de la ciudad por culpa de los edificios, con unos cuantos aventureros, a quienes abordó luego de examinarlos por unos minutos.

A todos los abordó de la misma manera, con las mismas palabras. - Mira, no tengo mucho tiempo para hablar. ¿Cuál es tu nombre?... Tengo una propuesta para hacerte, no hace falta que me des la respuesta en este preciso momento, preferiría que lo pienses mucho antes de decirmela. Soy miembro de la Policía Argéntea y estoy buscando voluntarios para una misión. Ahora mismo no puedo decirte de que trata, puesto que es en parte confidencial. La recompensa es grande. Si aceptas, te esperaré en el Cuartel Argénteo, cerca de la Bahía. Puedes pedir indicaciones a los lugareños de cómo llegar... Tienes tiempo hasta antes de que anochezca...Hasta luego... -

Kaside es una semielfa muy bella, de pelo corto y cuerpo elegante. Viste unas largas botas negras que le llegan hasta por debajo de las rodillas, unos pantalones verdes, una camisa blanca y un chaleco azul. En su espalda lleva un arco y un carcaj. Cortante, algo seria y dando pasos seguros y largos, Kaside se marcha del lugar donde encuentra al aventurero, sin decir su nombre. El Cuartel Argénteo se encuentra frente a la bahía, es una bella edificación, de unos 3 niveles, con enormes vitrinas de todos los colores y con un blasón rojo colgado por encima de la única puerta que da a su interior.

La puerta del cuartel rechiña cada vez que se abre y aquellos que acudan a la cita con la líder de la Policía se encontrarán con un gran salón alfombrado lujosamente, con varios cuadros colgados que relatan batallas de eras pasadas, con varias bibliotecas pobladas de libros, con una puerta en cada pared, con un escritorio ocupado por Kaside y con una mujer que aparenta ser una Deseh.

La mujer Deseh viste al parecer muchas ropas, de telas finísimas, tanto amarillas como azules. Lleva un saco en su cinturón, y una espada larga envainada. Lleva también un extraño casco y su mano acaricia una pequeña escultura que parece un ángel. Kaside está sentada junto al escritorio mientras ojea unas hojas y firma otras, la Deseh está tocando suavemente el marco de un enorme cuadro. Ambas se voltean al escuchar la puerta chirriar, pero no hablaron hasta que el que entró lo hizo primero.
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Re: El Surgir del Rojo Sol

Mensaje por Jarko el Sáb Feb 02, 2013 1:23 pm

La bahía me encantaba, agua enfurecida que podía ser mansa o furiosa, tan indómita como solo el agua es.

Hacía tiempo que había llegado al puerto de esta ciudad costera, llevaba un par de días planteandome la posibilidad de pasar allí algún tiempo, quizás un año o dos, para poder invertir en algún comercio y quizás sacar algún que otro beneficio.

Cuando quedaba poco para el ocaso me desperté, a pesar de que hubiera luz solar me decidí a salir a la calle por aburrimiento, fue una suerte toparme en un callejón tan oscuro como el azabache a una elfa a la que me costaría identificar si la vuelvo a ver, me dijo que quería contratarme y que si me interesaba fuese a un lugar concreto de la ciudad, todo muy misterioso y poco concreto, tenía toda la pinta de una emboscada. La chica se marchó de allí solo con lo que vino y con mi nombre. Si no fuese por que nadie quiere verme muerto, diría que era una emboscada y habría preparado algo para la ocasión, pero no me había granjeado tantos enemigos hasta la fecha y los pocos que me había conseguido los había matado el paso del tiempo hace demasiados años como para recordar siquiera sus nombres.

Esperé a que la noche cayera entera, no me hacía especial ilusión acabar carbonizado por darme prisa para asistir a una reunión que si bien me llamaba la atención, no me llamaba a morir por ella.

Decidí hacer tiempo a base de meditaciones y de practicar artes marciales. No tenía intención de cansarme, pero repasar algunas técnicas y llaves y calmar mi mente antes del misterioso encuentro me podría venir bien.

Cuando el Sol se ocultó por el horizonte salí con tranquilidad hasta el punto de encuentro, crucé la chirriante puerta y entré. Presté especial atención al armamento que llevaban las dos personas que allí habían, también busqué trampas o cualquier indicio de emboscada. La paranoia no se me había ido del todo y la posibilidad de que eso fuera una encerrona iba a seguir estando presente en mí.

Teneis toda mi atención durante los próximos 30 minutos... - les dije esperando que fuesen claras y directas - Y que conste que sois vosotros los que me habeis buscado a mi.
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Re: El Surgir del Rojo Sol

Mensaje por Edgar Figaro el Sáb Feb 02, 2013 2:11 pm

Las razones por las cuales Edgar se encontraba en Aquentona eran desconocidas incluso para él, simplemente está vagando por el mundo en busca de algo que no conoce. Llego al medio día y se tomó su tiempo para admirar la belleza de la ciudad y su entorno, una gran ciudad sin duda, pero como la perfección no existe, en esta ciudad el asedio de ladrones mancha su belleza.

Camina por el lugar y decide pasar su mañana en una taberna local, allí pide una cerveza y la bebe en silencio mientras escucha a los demás ebrios hablando sobre misteriosas muertes en la ciudad.

¿Has escuchado?, apareció otro cadáver, ya con este van cuatro del mismo culto.

Bueno, eso les pasa por seguir a esa extraña diosa, todos los que están en cultos extraños son gente rara, solo recuerda a "los cuchillas carmesí".

Edgar le pregunta al cantinero sobre lo que está pasando en la ciudad, la información que recibe sobre las misteriosas muertes es casi nula e inservible, pero le cuenta que hace tiempo unos bandidos están acampando a unos kilómetros de la ciudad y asaltan en las noches, Edgar se decepciona y comienza a ver como los fallos de la humanidad opacan la hermosura de una gran ciudad como esta.

Ya casi al caer el sol, Edgar con su armadura completa, se dispone a irse de Aquentona, las sombras que la rodean lo hacen respirar profundamente, el un bello paisaje ciertamente y una pena que la gente lo destruya. Continúa su camino cuando es detenido por una voz femenina, esta hablo muy rápidamente pero Edgar no pudo evitar el intento de conquista.

*se saca el casco* Como todo caballero estoy dispuesto para ayudarte, pero me pregunto ¿de qué manera podrías pagarme?, el dinero no es motivación para mí pero... podríamos llegar a algún acuerdo.

El rechazo es algo común que siempre sucede cuando intenta ligar, Además las elfas siempre han sido una debilidad para él y no perderá oportunidad de "conocerla mejor". Se puso nuevamente su casco y volvió una vez más a la taberna para preguntar cómo llegar al Cuartel Argénteo, cuando se le dijo como, partió rápidamente ya que estaba a punto de anochecer y si no tenía cuidado podría ser asaltado por los ladrones o incluso encontrarse con el supuesto asesino.

Al encontrar el dichoso lugar la noche ya había tomado lugar en la ciudad, Edgar se deja una vez más maravillar por la arquitectura del lugar, abre la rechinante puerta con la mano en la espada solo por si era una emboscada, después de todo, es el heredero de un reino y vivo vale mucho dinero. Al entrar ve a la elfa otra mujer y un misterioso hombre, si es una misión con un grado alto de dificultad tal vez sean más las personas que lleguen con el paso del tiempo pero por ahora se concentra en las que están ahí reunidas, sobre todo en las dos féminas.

Con un tono de picardía y broma se dirige a Kaside.

Mujer elfa, si esta es la manera como me quieres pagar... es algo inusual pero la acepto.
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Re: El Surgir del Rojo Sol

Mensaje por Alakaaid el Dom Feb 03, 2013 6:36 am

Aquel día en la tarde, Alakaaid, vagaba sin rumbo fijo por los alrededores de la cuidad de Aquentona con un gran vacío por dentro, ya que él no sabía a donde iba, pero no le importo, él era un hombre solitario, renegado y exiliado por los humanos debido a su maldición, decidió en ese momento caminar por un sendero que de seguro lo llevaría a una ciudad, con su saco en la mano y su espada enfundada. Sus pasos se tornaban lentos, su mirada era fría y no mostraba ninguna emoción en su rostro, al paso de su caminar fue atardeciendo poco a poco, el bravío sol se escondía detrás de las montañas, a lo cual no le presto la más mínima atención, la oscuridad, la soledad y el peligro eran sus amigas, claro, pasaba días y noches caminado solo, para el solo era un día más, o eso pensaba...
Al seguir su camino, se dio cuenta que en su trascurrir se acercaba a las murallas de una gran ciudad, el muro recorría toda la ciudad y debido a eso no se podía ver su interior. Siguió caminando con curiosidad de entrar a la gran ciudad, que por un letrero supo su nombre “Aquentona”, cuando de repente una mujer hermosa, con un cuerpo esbelto, de piel clara apareció de la nada.

-y dijo-oye, sé que no eres de por aquí, pero no tengo tiempo que perder así que seré directa, te ves fuerte y valiente, por eso quiero que cumplas una misión, la paga será buena, si estas interesado te espero en el cuartel argento… debo irme.

Alakaaid intrigado por la hermosa mujer le dice a su proposición: a lo mejor estaría interesado, solo que no trabajo para personas que siquiera tienen la amabilidad de darme su nombre.

-Dijo rápidamente la mujer- mi nombre es Kiside, pero por ahora no te puedo decir más, ya sabes dónde buscarme si estas interesado.

El chico tentado entra a la ciudad, camina un poco y encuentra un puesto de frutas, atendido por un anciano algo gordo.

-y dice- hola señor, disculpe, ¿usted sabe dónde está el cuartel argénteo?

El señor amablemente le dio la dirección, y Alakaaid no tuvo reparo y fue directamente al cuartel. La noche ya había caído y el Licántropo ya estaba frente a la gran puerta, la comenzó a abrir y como efecto comenzó a rechinar con el movimiento. Al entrar, con una cara que no mostraba ni frio ni calor, se dio cuenta de todas las personas que había en el interior del cuartel incluyendo a Kiside, noto un hombre de piel muy blanca, a su parecer estaba pálido, un chico el cual no detallo muy bien, ya que al darse cuenta que era humano lo comenzó a ignorar y una mujer que con sus manos tocaba el marco de un cuadro.

-y Alakaaid dijo- muy bien Kiside aquí estoy, que necesitas de mí, ¿Cuál es la misión?
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Re: El Surgir del Rojo Sol

Mensaje por Ira el Dom Feb 03, 2013 1:05 pm

Había llegado a Aquetona hace un par de días, puesto que después de mis viajes de unos días sin parar, mi alas estaban exhaustas, apenas lograban mantenerme en el aire, sin poder moverme grandes distancias como solían hacerlo normalmente, cuando estaban a el cien por ciento, así que decidí tomar un descanso justo allí, ya que fue el primer pueblo al que pude llegar, con la poca energía con la que aun contaba. Al llegar, busque una posada, alquilando en esta, una habitación la cual pague por una semana entera, no sabía cuánto estaría, pero a mi parecer, una semana sería suficiente, para recomponer la energía de mis alas, sería suficiente descanso y seguro, luego de eso podría volar como todo un as del cielo que soy, o bueno que es todo Divium.

Había estado durmiendo, casi los dos días enteros que llevaba en ese lugar, ya estaba atardeciendo en Aquetona, así que iría a dar una caminata bajo el atardecer, quizá si podría prolongarla hasta bajo la luna. Tome mi armadura colocándomela, tome mi espada acomodándola en su lugar, para luego hacer lo mismo con mi daga y la varita de drack; Eran cosas sin las cuales no solía salir, mucho menos ahora que pretendía salir de noche las dejaría, quizá podrían intentar robarme, o algo peor como violarme, por lo cual debería estar muy protegida. Cuando estuve lista puse mi mochila en un lugar seguro de la habitación de la posada, salí caminando de ahí con un paso tranquilo, bastante relajado, mientras mi vista se daba paso desde la taberna, hasta la pequeña ciudad.

Tenía caminando un rato bastante largo, había podido observar entre mis caminatas, el lindo puerto que tenia este lugar; la mayoría de las construcciones, que se veían antiguas pero bastante hermosas, tenían un gran diseño, aunque por mis poderes mágicos pude notar que era magia, lo que la mantenía, pero bueno sería un pequeño secreto de la ciudad, como toda ciudad tiene el suyo. De un momento a otro, vi como lo que identifique como una elfa, por las facciones de su rostro, se acerco a mi diciendo: .- Mira, no tengo mucho tiempo para hablar. ¿Cuál es tu nombre?... Tengo una propuesta para hacerte, no hace falta que me des la respuesta en este preciso momento, preferiría que lo pienses mucho antes de decírmela. Soy miembro de la Policía Argéntea y estoy buscando voluntarios para una misión. Ahora mismo no puedo decirte de que trata, puesto que es en parte confidencial. La recompensa es grande. Si aceptas, te esperaré en el Cuartel Argénteo, cerca de la Bahía. Puedes pedir indicaciones a los lugareños de cómo llegar... Tienes tiempo hasta antes de que anochezca...Hasta luego... -

Yo puse mas atención a su vestimenta, que a sus palabras, era una elfa muy bella, de pelo corto y cuerpo elegante. Viste unas largas botas negras que le llegan hasta por debajo de las rodillas, unos pantalones verdes, una camisa blanca y un chaleco azul. En su espalda lleva un arco y un carcaj, solo de recordar su imagen me sonrojaba, aunque seguramente por la armadura y la forma en la que vestía, su propuesta seria algo militar imagine yo, siempre ese tipo de armaduras, eran partes de algunos tipos de guardias especiales, o eso decían al menos en las clases de historia, no pude identificar la que ella llevaba puesta, pero ya que dijo que nos veríamos en el cuartel argénteo, así debería ser el nombre de la guardia o policía; "Policía Argentea". Ahora después de haber sacado todo este montón de conclusiones, debía apresurarme a llegar a ese dichoso cuartel, aunque no sabía cómo, recordé que dijo que cualquiera al que le preguntara, podría saber. Así que rápidamente pase por un pequeño local comercial, que estaba en una esquina, preguntándole al mercader con un tono de voz, bastante inocente y juguetona de niña:Sabe usted señor mercader ¿dónde queda el cuartel argenteo? Sabía que esa voz , volvía loco a los hombres, así que solía utilizarla con mucha frecuencia, para ayudarme a conseguir algunos objetivos. El Hombre inmediatamente después, me respondió : El Cuartel Argénteo se encuentra frente a la bahía, es una bella edificación, de unos 3 niveles, con enormes vitrinas de todos los colores y con un blasón rojo colgado por encima de la única puerta que da a su interior.

Le agradecí a el mercader dejándole un guiño muy coqueto, mientras comenzaba a caminar dándole la espalda y despidiéndome con la mano, de manera juguetona, esos juegos con los hombres, siempre eran útiles para conseguir mucha ayuda. Me había dado una descripción muy específica, por lo cual encontrar el cuartel con mi vista, fue pan comido, no tarde mucho, apenas comenzaba a oscurecer, cuando termine de llegar al famoso cuartel, donde esperaría tan hermosa elfa, que se había acercado a hablarme, fuera cual fuese el motivo. Al abrir la única puerta que pude observar que tenía el cuartel, escuche un molesto rechinado, el cual me hizo vibrar un momento, molestándome un poco. Al terminar de entrar, para luego cerrar la puerta ,mi sorpresa fue que no había sido solo yo la citada, habían tres chicos y una chica mas, aparte de la elfa, que me dijo que viniera y yo.

Uno de los chicos, tenía una armadura completa puesta, por lo que de él no pude sacar mucha información. El otro era un chico muy pálido, pero que no dejaba de ser un tanto guapo. Además estaba el otro chico, que era de una contextura musculosa, me llamo bastante la atención, era fornido, eso me gusto bastante de él. Quedaba la chica, que vestía al parecer muchas ropas, de telas finísimas, tanto amarillas como azules. Llevaba un saco en su cinturón, y una espada larga envainada. Llevaba también un extraño casco y su mano acaricia una pequeña escultura, que parece un ángel, la cual por un momento al notar eso, imagine que sería yo a quien acariciaría sonrojándome.

En general, esos fueron mis pensamientos, junto al análisis de los chicos y mientras esperaba alguna palabra de alguno, aproveche rápidamente, para echar un vistazo a el lugar del cuartel donde estábamos, agudizaba mi vista, que es el sentido más desarrollado que tengo, siendo esta vista aun superior a una elfica, a ver si conseguía alguna cosa que pudiera llamar mi atención, o pudiera ser importante.
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Re: El Surgir del Rojo Sol

Mensaje por Svadro el Lun Feb 04, 2013 11:15 pm

Spoiler:
Aprovecho la ocación para dejar en claro unas cosas.

  • Kaside (y no Kiside) es una SEMI-ELFA. No únicamente una elfa. En sus venas corre sangre humana y élfica.

  • Valoro el esfuerzo de todos, pero me gustaría que todos (salvo Gaby, que por lo que veo lo hizo bien) hagan sus post algo más largo si pueden.

  • Vuelvo a repetir, ojo con las faltas de ortografía. Veo que se están comiendo las tildes y no utilizan las mayúsculas al inicio de cada oración.

  • Alakaaid. Noté que improvisaste en el diálogo con Kaside, pero la consigna era que Kaside decía siempre lo mismo a los aventureros y ni siquiera daba su nombre. La dejaré pasar sólo porque eres nuevo, pero espero que no se repita.

  • Gabydrack, noto que haces lo mismo que con Blaest en "La Espada...". Deja de escribir textualmente las descripciones que hago del ambiente o de los PNJ. No me molesta que lo hagas con los diálogos, pero sí con las descripciones. No lo vuelvas a hacer. Kaside no viste ninguna armadura, no sé de dónde sacaste eso. Otra cosa, por tus poderes mágicos no puedes notar que las cosas poseen magia, a lo sumo puedes sentir una ligera presencia de magia.

  • Por último, noten que Gaby en el último párrafo de su post realizó una acción abierta de reconocimiento del ambiente. Eso significa que ella agudiza sus sentidos o algo por el estilo para obtener información sobre lo que le rodea. El problema que ella lo hizo de forma general, es decir, que no se enfoca en algo en particular sino que su mirada se dirige hacia todos lados. El problema de eso es que yo le daré una respuesta general, si hubiera investigado, por ejemplo, una de las bibliotecas, le diría qué libros hay allí.


- Teneis toda mi atención durante los próximos 30 minutos... - decía el vampiro Jarko - Y que conste que sois vosotros los que me habeis buscado a mi. - Kaside lo miró de reojo, dejando de lado sus hojas por unos segundos sólo para luego volver a ellas. La mujer Deseh dejó de tocar el marco del cuadro que tenía enfrente abruptamente y su mano se movió hacia su espada. - Tranquilo Jarko. En unos segundos estaré contigo. - Decía Kaside sin dejar de mirar y firmar papeles. La puerta principal volvió a abrirse y rechiñar para dar paso a un hombre rubio. Este, ni corto ni perezoso, habló picardíamente al ver a las mujeres. - Mujer elfa, si esta es la manera como me quieres pagar... es algo inusual pero la acepto. -

La punta de la pluma que sostenía la semielfa se partió mientras su rostro dibujaba una sonrisa fingida. Al parecer entendió la indirecta. - Será mejor que cuides lo que dices. No soy una mujer especialmente "dulce" con hombres lujuriosos - La mujer Deseh rió un poco y luego miró inquisitivamente de arriba a abajo a los dos hombres que habían entrado al Cuartel Argénteo, luego volvió sus ojos hacia la pintura. La puerta volvió a crujir. Esta vez entró el licántropo Alakaaid. - Muy bien Kaside aquí estoy, que necesitas de mí, ¿Cuál es la misión? - - Antes que nada, bienvenidos a todos al Cuartel Argénteo. Aunque aún falta una persona, podemos empezar tranquilamente. - Kaside dejó sus papeles y su rota pluma a un costado de su escritorio, y se levantó del asiento para luego caminar lentamente hacia el centro de la sala mientras sus manos se posaban en su cintura. Caminaba elegantemente y sus largas botas negras no provocaban ningún ruido al tocar el alfombrado suelo. La puerta volvió a chirriar, dando aviso de que alguien más llegaba al Cuartel. Se trataba de una voluptosa Divium: Gabydrack.

- Ah... Ahora sí estamos todos. Bienvenida Gabydrack. - Dijo Kaside con una sonrisa nuevamente fingida en el rostro. Sus manos salieron de la cintura y se dirigieron hacia los bolsillos de su chaleco. La divium comenzó a mirar a su alrededor, como si estuviera buscando algo o a alguien, pero salvo los grandes cuadros, un reloj colgado en la pared oeste, las bibliotecas, el rojo y extraño empapelado que cubría las paredes, y el escritorio que había en la pared opuesta a la entrada del cuartel, no había nada que le llamara la atención.

- Empecemos. Antes que nada, me voy a presentar. Mi nombre es Kaside, soy la líder de la Policía Argéntea. Ella... - señaló a la Deseh. - ... es Urthia, una sacerdotisa de Tenrae, miembro extraordinario de la Policía. - Urthie miró a los aventureros e hizo un movimiento con su cabeza que aparentaba un saludo cordial. - Este es el mejor momento para conocernos entre nosotros antes de pasar a asuntos más formales. ¿Por qué no se presentan de a uno por vez y cuentan algo sobre ustedes? Si tienen alguna pregunta que no sea puntualmente sobre la misión, que una vez terminadas las presentaciones les diré de que trata (no sean impacientes), son libres de hacerla. Tal vez creerán que las presentaciones son inútiles. Déjenme decirles que están muy equivocados, ya que el trabajo de equipo es importante y este sólo puede comenzar una vez que los miembros se conocen. - Kaside se sacó las manos del bolsillo y empezó a caminar lentamente en círculos, escuchando atentamente lo que los aventureros tenían para decir.
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Re: El Surgir del Rojo Sol

Mensaje por Jarko el Mar Feb 05, 2013 1:12 pm

Avancé un paso, con algo de porte militar como en mis tiempos de recluta y comencé a hablar.

Me llamo Jarko, soy un vampiro y tengo tantos años que ya he olvidado la cifra exacta, unos 200 aproximadamente. He estado en el ejercito, he trabajado de ingeniero, de trampero y de algo así como cazador...todo tipo de presas. - ¿Tendrían miedo de los seres nocturnos como yo? - Soy un experimentado artista marcial, no necesito más armas que mis manos y mi afilada inteligencia para detectar los puntos débiles de las criaturas, en especial las antropomórficas, punto débil detectado punto débil atacado.
Me dirigí exclusivamente a mis nuevos compañeros para dar el resto de la información.
Tengo entrenamiento militar, fui recluta cuando aún era humano. He aprendido tácticas de emboscada, reparar artefactos y todo ese tipo de cosas que tienen que ver de forma directa con poleas, palancas etcétera. - A decir verdad mis habilidades no es que fuesen las más llamativas, lo que me caracterizaba era mi capacidad de adaptación - como habilidades menores cabe destacar que soy filosofo, librepensador y mi principal proverbio es "Fluir como el agua", tengo cierta obsesión sana con el fluido rey. No tengo tatuajes ni cicatrices y para que podamos identificarnos entre nosotros más facilmente en caso de confusión propongo la frase "El agua fluye" que será contestada en caso de necesidad con "también golpea", sacado de uno de los textos antiguos de artes marciales que leí.

A decir verdad me resultaba extremadamente raro y difícil decir mis habilidades a completos desconocidos si no conocía la finalidad, pero podría hacer una excepción con tal de que la comandante me mirase con buenos ojos, no quería caer mal a quien iba a pagarme.

Para acabar de presentarme cabe decir que como chupasangres tengo ciertas habilidades que me facilitan la cacería, entre ellas la posibilidad de paralizar a mis enemigos a distancia durante un breve periodo de tiempo, desplazarme a una velocidad extremadamente elevada o tener ciertas necesidades vitales muy limitadas. También debo advertir que si la misión se alarga tendré que comer, intentaré por lo general que sean animales, no pretendo que nadie muera bajo mis colmillos. - me volví a dar media vuelta y me dirigí a la capitana - ¿Te vale como presentación? Poco más y te digo el nombre de mis padres...

Retrocedí mi posición hasta su lugar de inicio y otra vez estando en filas comenté a le semi-elfa:
Cuando nos hable de la misión no se olvide mentar si tenemos algún privilegio por trabajar como mercenarios bajo las ordenes de los argentos... - ¿Había dicho bien el nombre? - ...o como o hagais llamar. He visto muchas organizaciones y personas a lo largo de los siglos, se me empiezan a confundir vuestros nombres y vuestras caras.

De alguna forma se podía intuir en mi cara que no estaba muy equilibrado mentalmente, quizás tantos años de vida habían dejado un deje neurótico que era fácilmente identificable por cualquiera que prestase una mínima atención.

Presté excelsa atención a la descripción que cada uno de mis compañeros dio de si mismo.

duda:
Si mis post te parecen cortos dimelo, tiendo a escribir lo necesario y no poner florituras para tratar de evitar el metajuego, powergaming y para no narrar cosas que realmente desconozco.
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Re: El Surgir del Rojo Sol

Mensaje por Ira el Miér Feb 13, 2013 3:29 am

Justo cuando llegue, escuche como me daba la bienvenida, la misma mujer que me había reclutado para esta extraña misión. De mi reconocimiento del lugar, solo observe los grandes cuadros, un reloj colgado en la pared oeste, las bibliotecas, el rojo y extraño empapelado que cubría las paredes, y el escritorio que había en la pared opuesta a la entrada del cuartel. Mis ojos se concentraron nuevamente en la chica, que por lo que ahora pude detallar de mejor manera, era una semi-elfa, con rasgos humanos, había pensado que era una elfa, simplemente porque mis ojos no habían tenido el tiempo suficiente de analizarla, de manera detallada, ella misma comenzó a hablar, diciendo que deberíamos presentarnos, contarnos anécdotas de cada uno, decirnos cosas que puedan ser importantes, ya que el trabajo en equipo sería fundamental en esta misión.

Mis ojos dejaron de mirar a Kiside para posarse en Urthia, una sacerdotisa de Tenrae, miembro de la policía que nos había presentado Kiside, ambas mujeres me parecieron hermosas, mi mente comenzaba a pensar cosas fuera de lugar, de una manera que por un momento mis mejillas se sonrojaron, por todo lo que pasaba, no podía creer lo que imaginaba, que podría pasar aquí mismo con todos los presentes, era algo escandaloso, siempre mi mente me jugaba esas malas pasadas en lugares inadecuados. Sacudí la cabeza, para volver mis pensamientos al lugar y justo cuando tenía pensado presentarme, se me adelanto uno de los chicos presentes.

Por la informacion que nos dio, su nombre era Jarko, era un vampiro, había estado en el ejercito, había trabajado de ingeniero, de trampero y de cazador, también tenía experiencia en artes marciales y entrenamiento militar. Por otro lada era filósofo, librepensador y tenía un proverbio, "Fluir como el agua" además propuso un sonido de alarma "El agua fluye", seria en casos importantes, donde deberíamos reconocernos entre nosotros. Yo escuche con mucha atención, guardado toda esa información, que me pareció la más importante para poder conocerlo a él, aun tendría que esperar por la de los demás, pero antes de que alguien se presentara, quería que me conocieran a mí, así podría poner atención a todos los demás, sin tener que interrumpirlos.

Bueno, rápidamente les hablare de mi, ¡chicos! Me llamo Gabydrack, como verán tengo alas, para los que no saben qué significa eso, soy una Divium. De mi no deberán preocuparse, en cualquier caso volare y los cubriré desde el cielo. Soy una Piromante, ósea una maga que maneja el fuego, seré su atacante a distancia, no tengo larga experiencia como nuestro amigo el vampiro, pero tengo un vasto conocimiento, se varios idiomas, tengo conocimientos de primeros auxilios y de herbolaria. Además soy su toque femenino, porque veo que además de mi, ninguna otra chica se animo al ser reclutada, me alegra que estén al menos Kiside y su amiga Urthia.

Culmine mi leve presentación sonriéndoles a todos, para que luego mi vista volviera a dar un vistazo, pero ahora única y exclusivamente, sobre cada uno de los personajes que se encontraban ahí dentro. Quería averiguar qué cosas tenia cada uno en sus pertenencias, para tener una idea o más o menos una estrategia de batalla, planificada para el momento en el cual lo necesitáramos, estaba segura y por mucho que era la chica "cerebro" del grupo.
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Re: El Surgir del Rojo Sol

Mensaje por Alakaaid el Jue Feb 14, 2013 5:26 pm

Mientras que llegaban todas las personas al Cuartel Argento me puse en un lugar apartado de todos… A los pocos minutos llego una mujer con alas, era hermosa pero no me llamo mucho la atención así que no la detallé por mucho más tiempo, luego de la llegada de la joven alada, Kaside comenzó a hablar:

-Antes que nada, me voy a presentar. Mi nombre es Kaside, soy la líder de la Policía Argéntea.-

Luego de eso presento a la mujer con muchas telas finas:

-Ella es Urthia, una sacerdotisa de Tenrae, miembro extraordinario de la Policía. –

Al terminar la presentación de ella y Urthia nos pidió a uno por uno que nos presentáramos y que contáramos algo sobre nosotros, también nos dijo que si teníamos alguna pregunta fuera del contexto de la misión…

El primero en presentarse fue Jarko, un vampiro, dijo que no se acordaba ya de su edad por tantos años que habían pasado, dijo que estuvo en el ejército y que a lo largo de su vida a desarrollo muchos roles como: Ingeniero, cazador y trampero, dijo que dominaba muchas artes marciales dijo que no necesitaba armas, solo sus manos y su inteligencia(al escuchar eso reí y pensé que era una persona muy confiada) dijo que tenía algunos refranes pero después de eso no le preste atención, me parecía como que si me estuvieran contando un cuento fantasioso para niños.

La siguiente en presentarse fue Gabydrack una Divium, no dijo mucho de ella solo que no nos teníamos que preocupar por ella porque en cualquier caso ella volaría y nos cubriría las espaldas desde el cielo, dijo que usaba magia basada en el fuego (Piromante dijo que era) dijo que hablaba varios idiomas y conocía primeros auxilios y herbolaria.

Después de eso me propuse a presentarme yo:

-Mi nombre es Alakaaid Wolfmoon, tengo 18 años, soy licántropo contaminado, tengo habilidad básica de rastreo ya que mi olfato y mi oído los tengo muy desarrollados, se y puedo vivir solo con la naturaleza, es decir se cazar, pescar, nadar y escalar, solo les diré una cosa, estén pendientes de ustedes, yo se me defender muy bien solo, no necesito la ayuda de nadie para eso, yo me cubro mi misma espalda y no pretendo cubrírselas a nadie más al menos que sea necesario… Eso es todo lo que tengo que decir –
Termine de hablar esperando a ver si Kaside decía algo y si nos diría algo que si tuviera que ver con la misión, sentía que ya me impacientaba .
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Re: El Surgir del Rojo Sol

Mensaje por Svadro el Vie Feb 15, 2013 4:17 am

Kaside miró de arriba a abajo a Jarko mientras asentía con su cabeza a cada oración que el vampiro pronunciaba. Definitivamente tenía un buen olfato a la hora de escoger... mercenarios, pensaba ella. Jarko cumplía con todos los requisitos, fue militar en un pasado, por lo que sus habilidades de cacería y conocimiento de técnicas de emboscada serían de gran ayuda. El resto de lo que habló Jarko fueron meras superficialidades. Propuso una especie de clave secreta para que los posibles nuevos miembros pudieran reconocerse, “el agua fluye, también golpea”. - Lo encuentro innecesario, Jarko, pero eso queda a cuenta de ustedes. Hagan lo que crean conveniente. - Y así fue hablando del vampiro, hasta que casi finalizó: - ¿Te vale como presentación? Poco más y te digo el nombre de mis padres... - - Tienes sentido del humor, me gusta, pero poco te servirá. -

EL vampiro retrocedió hasta volver a su lugar de inicio, pues para presentarse dio un paso adelante a la manera militar, y otra vez estando en filas comentó a la semi-elfa: - Cuando nos hable de la misión no se olvide mentar si tenemos algún privilegio por trabajar como mercenarios bajo las ordenes de los argentos o como o hagais llamar. He visto muchas organizaciones y personas a lo largo de los siglos, se me empiezan a confundir vuestros nombres y vuestras caras. - Kaside asintió levemente con su cabeza. - Luego hablaré de eso... Y la gente nos llama limpia y llanamente Policías... -

Llegó el turno de la Divium, Gabydrack, quien habló rápidamente, yendo al grano, sin dar tantas vueltas. Explicó que era piromante, poseía conocimientos de primeros auxilios y de herbolaria. - Serás muy útil, Gabydrack. Siempre es bienvenida una persona que sepa tratar heridas y apoyar desde la retaguardia con hechizos. - Dijo por primera vez Urthia, al mismo tiempo que Kaside asentía nuevamente con su cabeza.

Luego habló Alakaaid, también sin dar rodeos al asunto. - Tus habilidades de rastreo son muy valiosas, Alakaaid. Pero no alardees demasiado, eso podría jugar en tu contra. Lo mismo va para todos ustedes. - Dijo Kaside mientras miraba a todos los presentes. Sus ojos se detuvieron al final en la persona de Edgar. Este joven parecía... ¿Desilucionado? - Kaside, pensaba que me llamabas para participar en juegos indebidos, no para participar en una estúpida misión junto a estos maniáticos. - Dicho esto dio media vuelta y salió por la puerta principal. Luego Urthia rompió el silencio. - Han pasado la prueba de fuego... Todos menos Edgar... - Miró a Kaside. - No te pongas mal, tu avispado ojo de reclutadora puede fracasar algunas veces... -

Kaside rió por lo bajo y luego comenzó a hablar dando vueltas lentamente alrededor de los nuevos reclutas. -Hablaré rápida y concisamente, cualquier pregunta guárdensela para el final... Hace unos días encontramos los cuerpos de varias personas que fueron brutalmente asesinadas. El problema es que no sabemos quién cometió aquellos crímenes. Al parecer es alguien sigiloso, que conoce muy bien la ciudad. El ejército de Aquentona no está preparado para este tipo de cosas, pues aunque esté entrenado para la batalla y mantener el orden en la ciudad, no lo está preparado para perseguir a un asesino del que no sabemos casi nada. Es por eso que se creó la Policía Argéntea, para investigar los asesinatos y capturar al asesino. -

- Tenemos hasta el momento cuatro cadáveres. Todos los asesinatos fueron registrados en las horas anteriores al amanecer y los cuerpos fueron encontrados cerca de la costa. Cada cuerpo fue apuñalado varias veces con una daga, y los corazones fueron arrancados. Ninguno de los corazones desaparecidos ha sido encontrado todavía. Las cuatro víctimas eran adoradores de Tenrae que estaban de paso por la ciudad, pero más allá de esto, parece que los muertos no poseen ninguna conexión. Uno de nuestros magos especialistas en muertos, llamémoslo nigromante para una mejor comprensión, de alguna manera interrogó a las víctimas, pero fueron desveladas pocas pistas, ya que ellas fueron atacadas desde detrás. En los cuatro casos, las víctimas estaban llevado a cabo un tradicional “paseo del amanecer” cuando fueron atacados. Esta es una práctica religiosa durante la cual un adorador de Tenrae camina y reza durante las horas antes y después del amanecer. Algunos de los cadáveres interrogados recuerdan notar el repentino cese de sonido justo antes de que fuera atacado. La víctima más reciente incluso notó el destello de la hoja utilizada para apuñalarle. Se trata de una daga que posee un símbolo extraño: Un sol pintado con los colores amarillo y rojo. Ninguno de los miembros de la Policía ha sido capaz todavía de identificar este símbolo. -

- En fin, ustedes fueron llamados para participar en la planificación y ejecución de una emboscada. Planeamos tender una trampa durante la madrugada al asesino utilizando un señuelo. Cualquier sugerencia es bienvenida. También es bienvenido aquel que desee ser el señuelo... Paso a responder tu pregunta, Jarko. Como miembros extraoficiales de la Policía Argéntea no tendrán ningún privilegio especial. Son simplemente mercenarios. Si ejecutan bien esta misión podríamos hacerles un lugar aquí... Pero, si mencionan que son parte de la Policía, los habitantes de esta ciudad podrían mostrarse más... Receptivos. No olviden de mencionarme, por si ellos desconfían... -

- Aún es temprano y tengo cosas que hacer. Pueden recorrer la ciudad si desean, pero es necesario que vuelvan aquí inmediatamente en la medianoche para finalizar los detalles. ¿Alguna pregunta? Si no la tienen les recomiendo que salgan a interrogar a los habitantes. ¿Quién sabe? A lo mejor tienen algo interesante que decir. - Dicho esto, Kaside volvió rápidamente a su escritorio para enfrascarse nuevamente entre los papeles. La Deseh dejó de mirar desconfiadamente a los nuevos reclutas y volvió a mirar el cuadro que tenía enfrente.

Spoiler:
Jarko, realmente no importa que tus post sean cortos, mientras cumplas el mínimo de líneas está todo bien. Me parece bien que no quieras añadir florituras al no conocer el medio que te rodea, pero puedes rolear cómo intentas obtener más información sobre él. Aquello que encuentres te lo diré yo.

Gaby, no te digo qué cosas son las que tienen tus compañeros ya que es algo que puedes saber sin problemas. Yo soy el que da info sobre todo lo que no sea un PJ. O sea, el medio ambiente y los PNJ. ¿Entendido?

La consigna ahora son las siguientes. SI tienen preguntas, háganselas a Kaside o a Urthia. Si tienen sugerencias, a Kaside. Si quieren salir a la ciudad, traten de no colocar datos importantes en su post, simplemente narren cómo se cruzan con alguien o van a algún lugar. Yo controlaré aquellas personas y les diré cómo es aquél lugar a los que vayan. CUalquier pregunta, ya saben que hacer.
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Re: El Surgir del Rojo Sol

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