Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» El amor... ¿perdido? ¿O reencontrado? [Isla de Sade] (priv. Atlas y Axis)
Ayer a las 9:53 pm por Atlas y Axis

» -A quien le pueda llegar a interesar.-
Ayer a las 9:51 pm por Balka

» Strindgaard se ha hecho invisible.
Ayer a las 5:47 pm por Runesha

» Anhouk, la forjafora
Vie Oct 20, 2017 10:04 pm por Anhouk

» Ingeniería Rúnica
Jue Oct 19, 2017 2:30 am por Staff de Noreth

» El cordero
Jue Oct 19, 2017 12:08 am por La Aberración

» Rakaash
Miér Oct 18, 2017 2:06 pm por Señorita X

» Llegando a ciudad esmeralda [El Gremio de la Pureza]
Mar Oct 17, 2017 4:57 pm por Veronika

» Malleus Maleficarum [Campaña +18]
Mar Oct 17, 2017 4:59 am por Lujuria

» Visión del primer paso...
Lun Oct 16, 2017 1:03 pm por Alegorn

» La Incertidumbre de la Magia [CAMPAÑA]
Vie Oct 13, 2017 4:00 am por Aulenor

» [Historia de Asterion] El clan "Cuerno de Hierro"
Jue Oct 12, 2017 10:01 pm por Minos

» Índice de Personajes No Jugadores o NPC
Miér Oct 11, 2017 11:56 am por Minos

» Aracnofobia [Campaña]
Mar Oct 10, 2017 2:06 am por Almena

» La fuga (solitaria) [Phonterek]
Lun Oct 09, 2017 1:29 pm por Lilith, la sombría




Cuentos de Noreth
Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth

Las afiliaciones hermanas se hacen por invitacion de nuestros administradores hacia otros Admins de los foros que decidamos, o por invitaciones de ellos hacia nosotros, sin embargo nos reservamos el derecho de admision de estas mismas pues seran solo una limitada cantidad y minima. Para mayor informacion acuda a la sección de Afiliaciones


Las Cronicas de Heresh

Página 1 de 5. 1, 2, 3, 4, 5  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Las Cronicas de Heresh

Mensaje por The Skeleton King el Sáb Feb 23, 2013 11:40 pm

Las Crónicas de Heresh.

El Inicio del Todo.

Capítulo I
En estas líneas está escrita la historia de Heresh, desde su inicio hasta el nuevo renacer. En estas páginas están escritas las victorias y derrotas del reino, al igual que la vida de cada uno de sus habitantes.

~&~

Debemos de comenzar por aquello que fue Heresh, antes de que la enfermedad llegara, antes de su renacimiento e incluso antes del nacimiento de su liberador. Este relato comienza hace más de setecientos años, cuando muchos de los reinos actuales aun no habían erigido su primera piedra o incluso los propios elfos eran diferentes, las montañas más altas y los bosques mas frondosos. En las costas de Noreth, una isla se encontraba, una isla de grandes proporciones que estando tan cerca de la costa, cuando la marea bajaba, un puente de roca y arena surgía de entre las olas, conectando al continente con la solitaria isla. En esta isla de bellos parajes, de hermosas praderas y frondosos bosques, una pequeña aldea se encontraba. Ahí, sus hombres eran fuertes y grandes constructores, sus mujeres de una belleza únicamente rivalizada por las elfas y de manos tan suaves, que podían curar cualquier herida. Entre todos los hombres y mujeres, uno era llamado el líder, el seria llamado Heresh, y sería el padre de una gran nación y de un poderoso ejército, pero no nos adelantemos a la historia. La aldea tenía por nombre Paravel, y si bien era pequeña con no más de cien individuos, podría ser la envidia de cualquier otra aldea, sus niños nacían fuertes y sus hombres, curtidos por el trabajo y esfuerzo, eran hábiles labradores y constructores.

Como toda envidia, esta causa problemas y no demoro mucho que algunas tribus y pueblos cercanos atacaran a Paravel, buscando sus mujeres o sus “riquezas” que no eran más que cultivos o animales. Luchas sangrientas comenzaron, muchas vidas fueron cegadas por el nombre de la codicia y envidia, Paravel sufrió y Heresh también. Pero con cada ataque, el pueblo aprendía más y mas, a pesar de los muertos el pueblo florecía y altos muros protegían la aldea, pronto hombres con lanzas y arcos vigilaban los ataques. Cada vez estos ataques se hacían más frecuentes y más duros, Heresh lo comprendio, sabría que no habría paz si la situación seguía así, y de esta forma se declaro la guerra… Heresh le declaro la guerra a los que le atacaron. Guerra que trajo mucho sufrimiento para todos los habitantes de la isla, mucho dolor el que debió de derramarse por la paz y una guerra que no sería ganada fácilmente y que Heresh no vería terminar en su vida.


Oh hermosa Heresh, tan bella como el mas fino diamante, tan roja como el mas preciado rubi. Con tus torres que rasgaban el cielo y tus canales que traian vida a los hermosos jardines ... ¿Que a sido de ti, mi majestuoso reino? ¿Por que has sido devorado por el olvido y la muerte?... Algun dia volvere y te restaurare, aunque me tome una y mil vidas.


Ahora me dirijo a ti Invitado... ¿Seras mi compañero en esta mision? o ¿Debere de usar tu cuerpo, como mortero, entre las rocas de mi ciudad?


avatar
The Skeleton King

Mensajes : 47
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Las Cronicas de Heresh

Mensaje por The Skeleton King el Dom Feb 24, 2013 12:13 am

Las primeras batallas en las cuales participaron los habitantes de Paravel serian llamadas “Las primeras Represalias” y cuando el reino fuera una unidad, serian recordados como los primeros pasos de una gran nación.

Un atardecer de invierno, cuando la nieve había azotado la tierra y los animales se encontraban en los establos y los almacenes llenos, empezó el primer ataque. Un pueblo cercano, casi unos salvajes que se alimentaban de carne de caza, frutos silvestres y tubérculos, fueron los primeros en ser atacados. Estos ya habían acabado con varios de los habitantes de Paravel, hasta el punto de llevarse sus cadáveres y ser devorados. Heresh lidero la incursión, sus guerreros, antiguos granjeros y albañiles que habían tomado las armas para proteger a sus familias, formaban el pequeño grupo que le acompañaba. Sus armas, simples lanzas y arcos, hachas y espadas, la noche caía lentamente y la aldea había prendido una gran fogata en el centro de las chozas que les servían de refugio a los salvajes. Heresh buscaba con su vista al líder y no demoro mucho en encontrarlo, danzando entre las llamas, con un cráneo de venado sobre su cabeza y los huesos de sus víctimas adornando su cuerpo. La danza aprecia un ritual, ya que animales eran sacrificados, Heresh deseaba esperar, que estuvieran agotados y exhaustos, pero su plan cambio cuando varios niños y mujeres fueron sacados de una de las chozas. Sacrificios, Heresh debía de tomar una decisión, dejaba que aquellos niños y mujeres fueran sacrificados y después del baño de sangre atacar con más seguridad, o atacar ahora… el líder lo comprendió, si dejaba que aquellos murieran no sería mejor que los salvajes y saliendo de su refugio, dio un grito de guerra, sus guerreros le siguieron con el grito y se lanzaron a la batalla.

Los salvajes estaban llenos de una furia fanática mientras danzaban, pero el grito hizo que su sacrificio fuera interrumpido, la visión de guerreros surgidos de la oscuridad hizo que cundiera el pánico, el primer muerto fue un guerrero que no alcanzo a tomar su arma, una lanza cruzo el cielo y le atravesó de lado a lado, clavándolo en el suelo, mientras su grito ahogado por la sangre jamás brotaría. La batalla no duro mucho, el ataque sorpresa había tomado por sorpresa a los salvajes, que no alcanzaron a tomar sus armas dentro de sus chozas, los que pudieron entrar a estas, se encontraron encerrados y con estas comenzando a arder. Muchos murieron rápido, atravesados por las lanzas o espadas, otros morirían calcinados dentro de sus propias chozas. En cambio, el jefe si logro defenderse, fue Heresh quien luchando mano a mano con el logro vencerle, la pelea en si fue sin igual, no porque la lucha fuera épica, si no porque Heresh perdió su lanza y debió de enfrentarse con puños y dientes contra el salvaje, en un momento dado, el líder oponente se resbalo y cayendo de espaldas sobre la gran fogata. De este no quedaron más que huesos carbonizados y los gritos de dolor que resonarían en la mente de Heresh durante bastantes años.


Oh hermosa Heresh, tan bella como el mas fino diamante, tan roja como el mas preciado rubi. Con tus torres que rasgaban el cielo y tus canales que traian vida a los hermosos jardines ... ¿Que a sido de ti, mi majestuoso reino? ¿Por que has sido devorado por el olvido y la muerte?... Algun dia volvere y te restaurare, aunque me tome una y mil vidas.


Ahora me dirijo a ti Invitado... ¿Seras mi compañero en esta mision? o ¿Debere de usar tu cuerpo, como mortero, entre las rocas de mi ciudad?


avatar
The Skeleton King

Mensajes : 47
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Las Cronicas de Heresh

Mensaje por The Skeleton King el Dom Feb 24, 2013 12:35 am

Después de la matanza, varios de los salvajes que aun estaban con vida y que no poseían heridas mortales fueron atados, ya que si se les dejaba en libertad podrían tomar represalias contra la aldea, a las mujeres y niños se les dio dos opciones, venir a la aldea y convertirse en miembros de ella, siendo productivos o ser exiliados de esas tierras que el pertenecían, varias mujeres escupieron en la cara de Heresh, pero este no tomo represalias y las dejo marchar, solo un puñado decidió tomar la opción, algo que agradecerían años después. Las mujeres y niños que habían sido capturados por los salvajes, fueron liberados, y Heresh se entero que habían sido capturados de otras aldeas noches antes y que serian el sacrificio de dioses oscuros, Heresh les ofreció que les llevaría a sus aldeas, con la condición de que en estas pudieran hacer la paz y se unieran en una gran tribu, los capturados aceptaron y después de un par de semanas , cada uno volvió a su tribu y pueblo, mientras que los prisioneros eran utilizados como esclavos, para que expiaran sus horribles actos y de alguna manera fueran útiles para Paravel.

Pasaron diez largos años, entre batallas y guerras, Heresh seria herido en un hombro y jamás podría volver a levantar una lanza con ese brazo, una larga cicatriz adornaría la mitad de su rostro y perdería un ojo, pero a pesar de todo, seguiría fuerte y hábil. En diez largos años la pequeña aldea se había vuelto un pueblo más que prospero, una gran extensión de tierras ahora eran propiedad de la tribu, y Heresh que era el líder pronto fue proclamado como regente. Si bien el hombre estaba cansad de batallas y su cuerpo era prueba de ello, no se detendría en mantener la paz. Pero, mientras Paravel, lentamente crecía, al otro lado de la isla algo similar sucedía, otra tribu crecía rápidamente, no por tratados ni por comercio, si no por barbaridad y salvajismo, por crueldad y dominio. Una tribu barbará, con un líder ambicioso lo había logrado, sobrepasando a sus antiguos antecesores, había unido a varias tribus y estas habían saqueado y conquistado como el fuego consume la hierba.

Como era natural, no demoro mucho tiempo en que ambos poderes chocaran, Heresh como regente sabia de la existencia de aquella fuerza bélica, al igual que sus planes para dominarlo todo. Las primeras medidas que se implementaron, fue un concilio, Heresh era el regente de una gran zona de territorio, pero otras aldeas y pueblos también. Este primer concilio seria conocido por todos como “La mesa de los siete” ya que eran siete los que representaban a todos los territorios y la costumbre de reunir a los territorios bajo una sola idea se mantendría hasta muchas más décadas después, cuando Heresh ya no fuera un regente, si no una nación.


Oh hermosa Heresh, tan bella como el mas fino diamante, tan roja como el mas preciado rubi. Con tus torres que rasgaban el cielo y tus canales que traian vida a los hermosos jardines ... ¿Que a sido de ti, mi majestuoso reino? ¿Por que has sido devorado por el olvido y la muerte?... Algun dia volvere y te restaurare, aunque me tome una y mil vidas.


Ahora me dirijo a ti Invitado... ¿Seras mi compañero en esta mision? o ¿Debere de usar tu cuerpo, como mortero, entre las rocas de mi ciudad?


avatar
The Skeleton King

Mensajes : 47
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Las Cronicas de Heresh

Mensaje por The Skeleton King el Dom Feb 24, 2013 1:04 am

La primera “Mesa de los siete”, se llevo a cabo en la aldea de Paravel, en el hogar del regente, el salón era bello según cuentan, pero austero, no había riqueza pero si trabajo, una mesa de madera en el centro del salón y siete sillas talladas del mejor roble. La llegada de los demás líderes trajo gran atención de los habitantes de Paravel y porque no decirlo, de las demás aldeas que comenzaron a transportarse a Paravel para estar presente ante la decisión de la Mesa. Los primeros en llegar fueron los regentes de los territorios de Sardam y Lardak, pequeños territorios, pero muy ricos, especialmente en grandes yacimientos de hierro y otros metales preciosos. Ambos fueron recibidos por el propio Heresh, quien compartió unas palabras con ellos antes que llegarán los demás regentes, no ha sobrevivido ningún pergamino que nos diga con seguridad lo que fue hablado en esos momentos, pero se especula que fue un pacto para que los tres territorios se apoyaran mutuamente si alguno de los del concilio intentaba traicionar a los demás. Los siguientes regentes en llegar no son de interés, por lo menos en estos momentos. La primera de muchas reuniones de la Mesa se llevo a cabo durante un lapsus de tres días y tres noches. Sobre lo que sucedió en la mesa, existen muchos tomos que relatan con lujo de detalle los actos de cada uno de los presentes, algunas cosas que mencionar y que son importantes son; los regentes de Sardam y Lardak se negaron a dar tres de las doce minas de hierro en su posesión a los regentes de Kartuk y Naruk, por lo cual estos se negaron a apoyar con logística y defensa a los territorios que estarían bajo su “protección”. Heresh se negó a entregar la mitad de su territorio a la unión de los territorios de Kartuk y Gerok, los cuales consideraban que sus territorios eran demasiado pequeños. Debido a estos conflictos, la mesa de los siete tuvo grandes problemas para llegar a acuerdos, pero después de que Heresh les recordara la amenaza, no solo para el territorio de Paravel, si no para la de los otros seis, se logro un tratado de paz y colaboración.

Al amanecer del cuarto día, un pacto entre los siete territorios se había hecho, se prometían ayuda mutua y también que los siete lucharían contra el enemigo si este pisaba el territorio de alguno de los siete. El tratado duraría más de cien años, hasta que los territorios desaparecieran y solo quedara uno, bajo el dominio de los descendientes de Heresh.

Volviendo a lo importante, durante los siguientes cinco años varias cosas sucedieron, atalayas y bastiones fueron construidos en los límites de los territorios, al igual que se masifico el comercio entre algunos territorios, los más débiles eran protegidos por los mas grandes y a cambios estos ofrecían un tributo anual para mantener esa protección. Heresh se unió en matrimonio con la cuarta hija menor del regente de Sardam, lo que unía a ambos territorios aun más.


Oh hermosa Heresh, tan bella como el mas fino diamante, tan roja como el mas preciado rubi. Con tus torres que rasgaban el cielo y tus canales que traian vida a los hermosos jardines ... ¿Que a sido de ti, mi majestuoso reino? ¿Por que has sido devorado por el olvido y la muerte?... Algun dia volvere y te restaurare, aunque me tome una y mil vidas.


Ahora me dirijo a ti Invitado... ¿Seras mi compañero en esta mision? o ¿Debere de usar tu cuerpo, como mortero, entre las rocas de mi ciudad?


avatar
The Skeleton King

Mensajes : 47
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Las Cronicas de Heresh

Mensaje por The Skeleton King el Dom Feb 24, 2013 2:24 am

Si bien hasta ese momento la amenaza del “exterior” como le habían llamado se había mantenido en silencio, este solo es anterior a la tormenta. Los primeros ataques comenzaron en el territorio de Naruk, pequeño era verdad, pero también el mas acercano a la amenaza, en los primeros meses de primavera comenzó el primer movimiento, se vieron soldados a pie merodear las inmediaciones de una de las atalayas y dos semanas después, una gran horda de más de cien guerreros la asalto, la docena de guerreros que la protegían no pudieron hacer nada y sus cabezas terminaron enterradas en picas y con la atalaya quemada. Las noticias del ataque pronto se dispersaron por todos los territorios, sembrando la duda y el miedo en la población, ya que un ataque así, pequeño era verdad, había sido demasiado sangriento, ya que no solo sus cabezas habían sido empaladas, si no que sus cuerpos habían sido cruelmente mutilados y sus órganos y restos, clavados a los arboles cercanos en una macabra imagen.

Naruk, como era natural, intento pedir ayuda a sus aliados y vecinos, pero para asombro de los miembros de la Mesa, Kartuk se negó rotundamente, alegando que debía de fortalecer sus fronteras y que no podía arriesgarse a que atacaran a su territorio, la respuesta de Paravel fue de desprecio hacia Kartuk y sin que fuera uno de los vecinos, ofreció su apoyo a Naruk, la que antes había sido una aldea ahora era una pequeña ciudad y cien soldados, encabezados por el propio Heresh marcho hacia Naruk, el cruce de las fronteras de Lardak fue propicio, ya que otros cien guerreros se unieron, al mando del decimo primer hijo del gobernante del territorio, el problema fue cuando debieron de cruzar el territorio de Kartuk, este se negó a abrir las fronteras y por consiguiente debieron de rodear el territorio, lo que hizo que se perdieran valiosas semanas de viaje que cansarían a los guerreros y que dejarían desprotegidos a Naruk, semanas que traerían sus consecuencias.

Los datos que se conservan aun en la biblioteca de Cair Paravel, se encuentran dañados por el fuego, pero se reconoce la mano rápida y temerosa de quien los escribió. Según el relato, mientras el ejército de Heresh y de Lardak se encontraba en camino, un ejército de casi mil soldados ataco con brutalidad el territorio de Naruk, destruyendo sistemáticamente pueblo por pueblo, aldea por aldea y quemándolo todo a su paso, llegando a las puertas mismas de la “capital” del regente y asediándola durante días y noches. Aquí el relato escrito por la propia mano de Rundas II, gobernante de Naruk en sus últimos días de vida.


Oh hermosa Heresh, tan bella como el mas fino diamante, tan roja como el mas preciado rubi. Con tus torres que rasgaban el cielo y tus canales que traian vida a los hermosos jardines ... ¿Que a sido de ti, mi majestuoso reino? ¿Por que has sido devorado por el olvido y la muerte?... Algun dia volvere y te restaurare, aunque me tome una y mil vidas.


Ahora me dirijo a ti Invitado... ¿Seras mi compañero en esta mision? o ¿Debere de usar tu cuerpo, como mortero, entre las rocas de mi ciudad?


avatar
The Skeleton King

Mensajes : 47
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Las Cronicas de Heresh

Mensaje por The Skeleton King el Dom Feb 24, 2013 4:22 am

Estas son las horas más oscuras de mi vida, reconozco mis errores y mis actos, paro igual esperaba que estos momentos tan lejanos en el pasado, no se hubieran presentado de esta forma, nuestras tropas han sido aniquiladas, no pudimos defendernos, mil soldados son una pequeña fuerza, pero nos han abandonado, maldito seas Kartuk y toda tu gente, nos han abandonado en nuestro final, escucho como golpean al puerta, hay llantos de mujeres y niños, los profetas entonan suplicas a los dioses … ¿pero ellos nos escucharan?, solo espero que Heresh y Lardak se presenten y dispersen esta bruma que nubla mi vista … hay gritos … los niños son silenciados … tengo miedo, demasiado miedo, mis mejores soldados me protegen, pero aun tras sus armaduras lo siento, se que tienen pavor, se que temen por sus familias que ahora están en el pueblo …

Tras estas palabras el texto se interrumpe, algunas partes se encuentran dañadas, pero al parecer nuevamente escribió después de tres días.

Las tropas de Kartuk han aparecido, los dioses han escuchado nuestras suplicas... aunque son pocas, no veo más de doscientos soldados, pero puede que estén ocultos. En este tiempo los muros han soportado, y las puertas también, ahora los soldados esperan el apoyo, los dioses nos han bendecido, con la ayuda de Kartuk podremos sobrevivir, lamento las maldiciones que he derramado sobre su tierra…

Después de esto el texto se vuelve ilegible, excepto por un par de palabras “Traición”, “Encierro”, “En la puerta”, “Piedad”. Lo siguiente se supo por varios supervivientes y por lo que el mismo Heresh pudo ver cuando llego hasta la capital de Naruk. Al parecer, el ejercito de Kartuk traiciono a Naruk, ya que las puertas exteriores fueron abiertas y no asediadas, los supervivientes hablaban de que las propias tropas de Kartuk entraron y comenzaron a asesinar a todos los habitantes, prendiendo fuero al recinto del gobernante y marchándose rápidamente, todo cinco días antes de que los ejércitos llegaran para ayudar, de la aldea de Naruk no quedaba nada en pie, únicamente restos en llamas y cadáveres desperdigados por todos lados, no hubo piedad, ni siquiera para los niños o las mujeres en cinta. Cuentan los relatos que el propio Heresh grito de ira e impotencia y que derramo lágrimas por los habitantes de Naruk. La traición de Kartuk no demoro en llegar a los oídos de los demás territorios, Lardak y Sardam no escatimaron gastos en enviar más soldados, los cuales llegarían en las semanas próximas para atacar Kartuk, únicamente Gerok se negó en enviar soldados, una actitud demasiado sospechosa, aunque este alegaba que después de la perdida de Naruk, debía de colocar aun mas defensas en su territorio, algo normal, pero en esos momentos, demasiado sospechoso, especialmente porque a pesar de estar más cerca del territorio de Naruk, este no había enviado defensas, excusándose de que no había recibido ninguna petición de ayuda ni noticia hasta que el ataque ya se había iniciado.


Oh hermosa Heresh, tan bella como el mas fino diamante, tan roja como el mas preciado rubi. Con tus torres que rasgaban el cielo y tus canales que traian vida a los hermosos jardines ... ¿Que a sido de ti, mi majestuoso reino? ¿Por que has sido devorado por el olvido y la muerte?... Algun dia volvere y te restaurare, aunque me tome una y mil vidas.


Ahora me dirijo a ti Invitado... ¿Seras mi compañero en esta mision? o ¿Debere de usar tu cuerpo, como mortero, entre las rocas de mi ciudad?


avatar
The Skeleton King

Mensajes : 47
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Las Cronicas de Heresh

Mensaje por The Skeleton King el Dom Feb 24, 2013 3:36 pm

En el transcurso de tres semanas, los cinco territorios juntaron fuerzas, en un instante para tomar represalias por la traición de Kartuk, aunque Heresh tenía otras ideas, ya que a pesar de la negativa de Gerok, y su pronta movilización para armar sus fronteras, Heresh sentía que alguien más manejaba los hilos de esa situación. Los siguientes acontecimientos son el resultado de la recolección de información de los restos de los territorios. La Mesa, que ya no contaba con siete miembros si no con únicamente cinco ahora, exigió la rendición de Kartuk al poder de la Mesa y también la entrega de los traidores de Naruk y los responsables del ataque traicionero, como contestación a los mensajeros enviados, se levantaron picas en los muros más altos de la ciudad capital con las cabezas de los mensajeros ensartadas en ellas. De esta forma se declaro la guerra entre Kartuk y la Mesa, aunque era natural el resultado de esta guerra, hubieron varios factores que hicieron difícil proveer el final de la guerra.

Mientras los ejércitos de la Mesa y Kartuk se enfrentaban en el campo de batalla, un pequeño poder se alzaba también en oposición a Heresh y los demás, Gerok se había levantado en armas y atacando velozmente la ruta de provisiones y la retaguardia comenzaron a mermar al ejercito de la Mesa, este acto seria llamado durante los siglos venideros como “La puñalada”. Las tropas menos preparadas y de apoyo que se encontraban en la retaguardia fueron atacadas sistemáticamente por guerrilleros y pequeños pelotones que al no tener la oposición de soldados mas armados, ya que se encontraban en primera fila, no tenían dificultad en incendiar la maquinaria de guerra, las provisiones y asesinar o capturar a los curanderos o cualquiera que les fuera útil.

Fue un pelotón de Sardam quien evito que los ejércitos de la Mesa fueran derrotados al final. Un pelotón de alrededor de 25 soldados, remonto el rio, al caer la noche, debido a lo pequeño de los botes pudieron pasar por el lado del campamento de Gerok, si bien eran superados fácilmente cuatro a uno, el pelotón actuó eficientemente. Con el cobijo de la noche se deslizaron a las tiendas de los líderes y en silencio les apuñalaron en el pecho. Una gran proeza en la guerra, especialmente por el hecho de que esto lo repitieron en cualquier soldado que se encontraba dormido con metódica y fría mano. Lamentablemente uno de los guardias, alertados por un grito ahogado dio la alarma, si bien habían muerto alrededor de una veintena de soldados, entre ellos casi todos los lideres a excepción de uno que en encontraba en otra tienda. Los guerreros de Sardam debieron de luchar por sus vidas, la desigualdad numérica hizo realmente mella sus fuerzas.


Oh hermosa Heresh, tan bella como el mas fino diamante, tan roja como el mas preciado rubi. Con tus torres que rasgaban el cielo y tus canales que traian vida a los hermosos jardines ... ¿Que a sido de ti, mi majestuoso reino? ¿Por que has sido devorado por el olvido y la muerte?... Algun dia volvere y te restaurare, aunque me tome una y mil vidas.


Ahora me dirijo a ti Invitado... ¿Seras mi compañero en esta mision? o ¿Debere de usar tu cuerpo, como mortero, entre las rocas de mi ciudad?


avatar
The Skeleton King

Mensajes : 47
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Las Cronicas de Heresh

Mensaje por The Skeleton King el Dom Feb 24, 2013 4:45 pm

Los datos que a continuación se presentaran son extractos de los informes entregados al regente de Sardam.

Después de que se dio la alarma, el pelotón se dividió en dos, esto daba muchas más opciones para evitar que todos fueran capturados o asesinados. La superioridad numérica era el peor enemigo, ya que aun cuando la zona era ampliamente conocida por los exploradores de Sardam, los enemigos le superaban tres a uno. Uno de los grupos decidió volver a los botes, mientras que otro tomo la opción de luchar en un terreno más favorable, por lo cual se internaron en un bosquecillo cercano. De aquellos que decidieron tomar los botes ya no se supo nada, se les dio por muertos ya que días después, varios barcos a la deriva bajaron por las aguas con cadáveres en descomposición en su interior, estos atravesados por flechas. Retomando el pasado. Los soldados que se habían internado en el bosque tuvieron mejor oportunidad de sobrevivir, por un lado, el amparo de la noche, al igual que su ligereza en armaduras les permitió escalar y esconderse mejor, de esta forma emboscando a quien se acercaba de forma limpia y rápida. Las tropas de Gerok ya sin la dirección, ni comando de sus generales, recordemos que había sobrevivido uno, aunque este no estaba acostumbrado a las tácticas de guerrilla ni al combate nocturno, tuvieron demasiadas bajas al internarse en el bosque, tantas bajas que antes del amanecer, los soldados que se habían internado en el bosque, pudieron salir y terminar con los restantes que no habían huido en la noche.

La victoria de Sardam fue un duro golpe para Gerok, especialmente porque, si bien el hecho de traicionar a quien supuestamente le protegería significaba que tenían una presión aun más grande desde otra dirección, también significaba que se habían descubierto y ahora no poseían aliados visibles.

Kartuk se negaba, como era obvio, a dejar sus armas, aunque el pueblo seria quien más sufriera, los gobernantes estaban dispuestos a todo para mantener el poder y no dar mano a torcer. En un inicio las tropas de la Mesa superaban con creces a las de Kartuk, pero debido al saboteo de Gerok y su traición, estas habían mermado, dejando casi al mismo nivel estratégico a ambos ejércitos, aunque la ventaja de los bastiones y torretas pertenecía a Kartuk, los generales de la mesa idearon un plan arriesgado, pero también muy útil. Zapadores, aunque estos deberían de actuar rápido y en conjunto si querían que no fueran descubiertos y en consecuencia, asesinados.


Oh hermosa Heresh, tan bella como el mas fino diamante, tan roja como el mas preciado rubi. Con tus torres que rasgaban el cielo y tus canales que traian vida a los hermosos jardines ... ¿Que a sido de ti, mi majestuoso reino? ¿Por que has sido devorado por el olvido y la muerte?... Algun dia volvere y te restaurare, aunque me tome una y mil vidas.


Ahora me dirijo a ti Invitado... ¿Seras mi compañero en esta mision? o ¿Debere de usar tu cuerpo, como mortero, entre las rocas de mi ciudad?


avatar
The Skeleton King

Mensajes : 47
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Las Cronicas de Heresh

Mensaje por The Skeleton King el Dom Feb 24, 2013 7:15 pm

La noche cayo y con ella las antorchas se prendieron, la vigilancia era fuerte, pero los zapadores tenían sus ordenes, al mando de un explorador debieron de arrastrarse durante varios cientos de metros, lejos de la mirada de sus enemigos, mientras el tiempo pasaba y la operación avanzaba, se encontraron con una tropa enemiga que patrullaba, debieron de quedarse en silencio, con sus cuerpos pegados a tierra y respirando lentamente para no causar ruidos, a los minutos pudieron seguir avanzando y cuando la noche ya estaba muy avanzada llegaron al primer baluarte, no era una construcción demasiado amplia, pero en su interior podría haber una veintena de soldados listos para luchar, la operación debía de ser llevada rápidamente, los toneles de pólvora fueron puestas en las bases de las atalayas y con una mecha se ajusto el tiempo, al mismo tiempo un grupo se dirigió hacia las caballerizas cercanas y prendiendo fuego comenzó la acción. La alarma fue dada y los soldados comenzarán acudir a los establos para apagar el fuego, al mismo tiempo los zapadores prendieron las mechas y raudamente escaparon, a los pocos instantes los toneles de pólvora explotaron. Piedras y madera carbonizada voló por los cielos, al mismo tiempo, varios pelotones de soldados atacaron la zona. Aprovechando el caos y las llamas, una lluvia de flechas cayó sobre los enemigos, las llamadas “Flechas Nocturnas” cayeron, sin dejar nadie con vida.

Mientras el sol despuntaba, el grueso del ejército caminaba sobre los cadáveres y restos del baluarte y atalayas, largas torres de humo aun se podían ver, el ejército de la Mesa había entrado a Kartuk y no dejarían cabeza sobre hombros de los culpables.

Gerok rápidamente armo sus ejércitos, sabiendo que sus actos habían sido equivocados y que había elegido malos aliados, intento volver a establecer la paz entre ellos y la mesa, como respuesta uno de sus mensajeros fue devuelto, con una carta escrita por la propia mano de Heresh.

“Cuando devuelvan la sangre que se ha derramado vilmente. Cuando cada familia recupere a los que han dejado este mundo. Cuando se pague por cada lagrima y grito de dolor y miedo, ahí se hablara de paz.”

Las palabras del gobernante de Paravel fueron cono un cubo de agua fría para los gobernantes de Gerok, y más aun cuando mientras los ejércitos de la mesa hacían justicia en Kartuk, estandartes negros se alzaban en la destruida Naruk, y estandartes rojos en las tierras salvajes, como se le habían bautizado por sus fieros guerreros y ansias de sangre.


Oh hermosa Heresh, tan bella como el mas fino diamante, tan roja como el mas preciado rubi. Con tus torres que rasgaban el cielo y tus canales que traian vida a los hermosos jardines ... ¿Que a sido de ti, mi majestuoso reino? ¿Por que has sido devorado por el olvido y la muerte?... Algun dia volvere y te restaurare, aunque me tome una y mil vidas.


Ahora me dirijo a ti Invitado... ¿Seras mi compañero en esta mision? o ¿Debere de usar tu cuerpo, como mortero, entre las rocas de mi ciudad?


avatar
The Skeleton King

Mensajes : 47
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Las Cronicas de Heresh

Mensaje por The Skeleton King el Dom Feb 24, 2013 8:25 pm

Como bestias salvajes los guerreros de armaduras oscuras y cubiertas de cuernos y huesos surgieron de las ruinas de Naruk y de las tierras salvajes. Los soldados podían contarse por miles, muy superiores a los ejércitos hasta ahora vistos en la isla, esclavos y soldados, mercenarios de otras islas o simplemente obligados como tributo, los ojos de aquellos soldados no demostraban piedad, ni tampoco demostraban humanidad. Como un enorme serpiente negra, el ejercito marcho, sobre los restos calcinados de las tierras traicionadas. Gerok estaba rodeada, su traición había salido muy cara y a sus amos, el intento de traicionarles igualmente no era aceptado. Si las tierras de Gerok no eran demasiado grandes, si lo eran sus diversos pueblos y aldeas. El ejército oscuro marcho sobre los campos, pisando el grano y dejándoselo a los cuervos, lanzas negras como la noche y afiladas como colmillos desgarraban el cielo, los ejércitos eran salvajes y bárbaros, hacha y espada eran sus armas. Las aldeas de Gerok poco podían hacer, ya que por donde pasaba el ejercito, solo muerte quedaba, nadie era personado, mujer o, hombre o niño, todos eran cruelmente masacrados… la muerte tocaba la puerta de Gerok y aun cuando no fuera abierta, derribarían esta y consumirían todo.

Los muros de la ciudad capital se vieron enfrentadas a un enemigo que jamás habían visto, cientos o quizás miles de refugiados habían buscado protección de sus señores, pero estos mismos estaban más aterrados que sus pobres súbditos. El amanecer llego y con sus primeros rayos se pudo ver la magnitud de aquel ejercito, como cubos negros los soldados no se podían contar, torres de asedio, catapultas se dejaban ver, entre los soldados uno más grande que los demás, uno montando en un corcel que parecía exhalar flamas rojas de sus fauces y sus ojos rojos como carbones ardientes que podían quemar todo. Tras los muros se podía escuchar los lamentos y gritos, tras estos macizas protecciones el aroma a miedo embravecía aun mas a los enemigos, aquel hombre o tal vez fuera un demonio con coraza humana, levanto su espada, un vitoreo de todo el ejercito rugió, como una bestia gigante que anhelaba que su amo le liberara de sus cadenas. La espada dio un corte en el aire y un rugido más surgió, y con ellas las catapultas y trabuncos fueron disparados, enormes proyectiles recorrieron el aire, muchos envueltos en llamas y otros trozos de roca de la propia Naruk, no se podría describir con lujo de detalle como fue el asedio, pero si se puede recalcar que los proyectiles incendiarios fueron un éxito, lamentablemente, ya que las casas de madera rápidamente comenzaron a arder y los aldeanos y habitantes ocultos en estas casas, si no habían muerto por el propio proyectil, habían muertos quemados vivos.


Oh hermosa Heresh, tan bella como el mas fino diamante, tan roja como el mas preciado rubi. Con tus torres que rasgaban el cielo y tus canales que traian vida a los hermosos jardines ... ¿Que a sido de ti, mi majestuoso reino? ¿Por que has sido devorado por el olvido y la muerte?... Algun dia volvere y te restaurare, aunque me tome una y mil vidas.


Ahora me dirijo a ti Invitado... ¿Seras mi compañero en esta mision? o ¿Debere de usar tu cuerpo, como mortero, entre las rocas de mi ciudad?


avatar
The Skeleton King

Mensajes : 47
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Las Cronicas de Heresh

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 5. 1, 2, 3, 4, 5  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.