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El Horror de Halloween

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El Horror de Halloween

Mensaje por Scart el Mar Mar 05, 2013 7:49 pm

Explicaciones:
Este rol narra los hechos sucedidos en el primer Terrores en Halloween, describiendose el que ocurrió antes de que Jack se encontrase nuevamente con Irime y su ataque en Silvide. Además, supone una parte importante en la historia de este personaje. Por eso está narrada con esta cuenta.

Un día ajetreado, una oscura noche, el manto de oscuridad es iluminado por las lunas en aquella noche en la que todo podía pasar si te encontrabas con quien nadie quería, el silencio, el miedo, la tensión y la maldad... Halloween... la noche del mal se alzaba imponente, ocultando sus cartas, y guardándose los ases que jugaría mas tarde...

El pueblo se encontraba con mucho trabajo aquel día, estaban preparándose para la noche, todo el mundo sabia allí que esa noche podría ser peligrosa si no se tomaban medidas.
El exterior de las casas se decoraban de una forma mas lúgubre de lo que ya de por si eran, revistiéndolas de telas negras, y calabazas con extrañas y siniestras caras talladas, en cuyo interior se les colocaba una vela que llegada la noche prenderían, para formar de aquellas calabazas un lúgubre candil.
La ciudad tomaba un tétrico aspecto en esas fechas, y la gente que estaba allí de visita solía marcharse por esas fechas, pocas personas se atrevían a ir o permanecer en aquel lugar en esa noche, al menos las que sabían que pasaba.
El sol empezaba a ocultarse tras los árboles dejando un cielo de tonalidad rojiza que pronto seria sustituido por el manto de oscuridad...

Un niño, a diferencia de la mayoría de las personas se encaminaba hacia el pueblecito, sin razones aparentes, en el mapa que portaba se encontraba la ubicación de aquel lugar marcada con una x negra, que por los bordes difuminados parecía haberse dibujado con un carboncillo.
Su rostro se mostraba serio y caminaba tranquilamente, aunque con paso ligero hacia el pueblecito que aparecía lentamente, dejando ver primero, y antes que nada, el enorme y alto campanario de la iglesia.
Aquel joven caminaba con una capa grisácea, y su rostro estaba cubierto por la capucha de esta, escondiendo sus cabellos castaños de las miradas, una espada colgaba de su cinturón, oculta por la capa, y casi imperceptible debido al azabache color del metal. Los ojos azules del chico contemplaban con cautela todo lo que le rodeaba, mirando la puesta de sol inminente.

Al final llegó al pueblo, cuando el sol aun se ocultaba, sin faltar mucho para la noche, y se empezaban a notar ya algunas estrellas en el lado opuesto, donde el manto de oscuridad comenzaba a extenderse, ya poco faltaba para la noche, y las personas del pueblo ultimaban los detalles para la noche, todo el mundo parecía nervioso y ajetreado, sin duda muchos odiaban aquel día, pero la mayoría no podían irse, pues dependían de aquel lugar, y si se marchaban aunque fuese una sola noche podrían acabar mal, además, deberían alejarse mucho si deseaban de verdad no encontrarse con nada.

Con nada... ¿que era exactamente lo que la gente se podía encontrar, nadie sabia exactamente que era, pero preferían no saberlo jamás por pura precaución, preferían morir sin saberlo que saberlo y morir por ello... Sin embargo Scart, aquel niño parecía ir a contra de la mayoría de las personas, se acercaba a aquel lugar, la razón para ello... el joven quería mantenerla encubierta, pero lo que importaba es que había llegado al lugar a tiempo, esos sucesos solo ocurrirían una vez al año, y no quería perder la oportunidad.

Caminó por las desiertas calles, las personas se encontraban en sus casas, y unas pocas caminaban por las calles, terminando de hacer decoraciones a toda prisa, muchas de las calabazas ya estaban encendidas, y del interior de su boca y ojos ya emergía la luz de las velas, parpadeando e iluminando las cada vez mas oscuras calles.

Scart se acercó a la iglesia, y apoyó su espalda en la pared, mirando la puesta de sol aun encapuchado, y una sonrisa de medio lado se dibujó en su rostro, a el solo le quedaba esperar... aunque no sabia a que en realidad el muchacho tenia menos información de lo que aparentaba.
¿Quien le iba a decir que mas cosas de las que el creía sucederían en aquél día...? no sabia que no estaría solo, ni tampoco lo que aquella noche desencadenaría...





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Re: El Horror de Halloween

Mensaje por Scart el Mar Mar 05, 2013 8:02 pm

Scart había decidido ir a aquel pueblo por múltiples razones, y principalmente por aquel día. Había escuchado en el mercado hacia varias semanas, en una ciudad de la cual no se había preocupado ni de saber su nombre, que en aquel pueblo, esa noche sucedían cosas raras, y había escuchado algo mas, algo que lo tentó de manera considerable, había escuchado que un tesoro estaba escondido allí y que en esa noche este se mostraba, aunque estaba bien protegido por múltiples bestias.
Sin embargo, esas criaturas no le importaban nada al ladrón, pues tenia fe en sus facultades, y había demostrado en mas de una ocasión que podía robar casi cualquier cosa que se propusiese, y desde luego, quería comprobar si aquel tesoro era "robable".
Sin embargo... en todos sus años no había escuchado jamás nada sobre esa noche, ni en que consistía ni nada, había obtenido esa información por una gran suerte, debido a que aquella noche y lo que sucedía parecía mantenerse en un gran secreto del que nadie quería hablar, como si hacerlo pudiese resultar peligroso, y aunque Scart no lo supiese, si lo seria.

El sol terminó por ocultarse, llevándose la mayoría de la luz de aquel pueblo, dejando únicamente la tenue iluminación de las pocas antorchas y las innumerables calabazas con velas, que aunque no iluminaban demasiado permitían ver un poco de la ciudad.
La plaza de la iglesia en la que Scart se encontraba se encontraba sumida en una profundísima oscuridad, un pequeño pozo se hallaba justo en el centro, y rodeándolo múltiples calabazas luminosos se hallaban, permitiendo ver el pozo y un poco a su alrededor.

El pequeño no conocía nada de la fiesta, solo le interesaba conseguir algo de provecho, así que debería esperar a ver que era eso que desvelaba el tesoro...
Miró al cielo, el negro manto se encontraba moteado de miles de estrellas, que rodeaban a primera de las tres lunas que acababa de hacer aparición y empezaba a iluminar el mundo inferior. Scart miró a su alrededor, la luz de la luna le era suficiente para permitirle ver algo, aunque no con muchos detalles.
Por uno de los lados de la plaza apareció una silueta humana, Scart se separó de la pared, llevándose la mano a la empuñadura de su espada, oculta por la capa, y miró a la recién llegada figura con cautela, hasta que percibió que se trataba de una mujer, se extrañó de que no se encontrase en su casa como las demás personas, y se preguntó si seria una de esas bestias... o tal vez una recién llegada como el.

En un callejón cercano a la iglesia se encontraba un hombre, mirando hacia la plaza, donde se orientaba aquel pequeño callejón.
Y dos personas mas, una de las cuales tenia cuernos y la otra portaba una lanza, se encontraban en la calle que conducía a la iglesia, cercanas a esta misma, y acercándose. Ambas mujeres deberían verse en breves momentos, y la plaza debería estar a la vista... Pronto los cinco acabarían reuniéndose en aquel lugar.

Scart suspiró al comprobar que la mujer (Por sus orejas parecía elfa) no parecía ser hostil. Ahora que las calles estaban vacías, y solo la mujer, la cual no preocupaba a Scart, estaba allí, se llevó las manos a la capucha y se la retiró, dejando ver su joven rostro, sus cabellos enmarcados y sus mejillas con pequeñas pecas.
Dio un suspiro caminando hacia el pozo, esperando que algo sucediese, quería el tesoro pronto... miró de reojo a la elfa, tal vez ella también quisiese el tesoro... descartó esa idea, no parecía que esas fuesen sus intenciones, y si así fuese debería obtenerlo antes... o en su defecto arrebatárselo.
Entonces escuchó una carcajada procedente de los árboles que tenia frente a el, en la dirección contraria a la que estaban las cinco personas que andaban por la calle...

De entre los árboles emergió una figura, estaba tapada con una capa negra, y era bastante alta, en su diestra portaba una de aquellas calabazas que parecía servirle de candil, guiando su camino... pero su mano, cuando Scart se fijó, era blanca, completamente blanca, como si de nieve se tratase, mas tarde se percató de que esa mano... era esquelética... completamente esquelética, carecía de carne, lo que se veía sosteniendo aquel candil era la mano de un esqueleto, aunque el resto del cuerpo estaba cubierto por la capa y no se veía nada, un escalofrió le recorrió la espalda al ver aquella mano, temiendo que el resto del cuerpo de aquel ser fuese así, pues eso significaría que no era algo natural...





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Re: El Horror de Halloween

Mensaje por Scart el Mar Mar 05, 2013 8:07 pm

Los cinco se reunieron en aquella misteriosa y siniestra plaza, ante la aparicion del sexto cada uno actuó de una forma... unos simplemente vigilaban, otros se mantenían alerta, asustados, y otros parecían mostrarse hostiles, aunque aquella cosa no hubiese mostrado ningún signo de querer dañarles, esa precipitación en sus pensamientos mas adelante podría haberles costado... pero por el momento, aquella reacción parecía haber pasado inadvertida para el encapuchado recién aparecido.
Este siguió caminando, sin detenerse, pasando de largo a la elfa que le apuntaba con el arco, y a la mujer que sostenía su lanza, acercándose a Scart, y prestando mas bien poca atención a la mujer con cuernos y al hombre, Scart era el único que al parecer no se había adelantado, había continuado a unos pasos de la pared de la iglesia, mirando con cuidado y precaución al recién llegado, su frente sudorosa podía revelar que se sentía asustado, su corazón latía con fuerza en su pecho, y al pequeño casi le podía parecer que los demás podrían escuchar el latido de aquel órgano vital.

Se sentía paralizado por el miedo, no veía el rostro de aquel ser, solo veía la oscuridad de aquella capucha, pero sacudió la cabeza para librarse de aquella sensación de terror y dio un par de pasos atrás, intentando alejarse, pero pronto su espalda se encontró con la fría piedra de la pared de la iglesia, en cuyo momento el hombre se detuvo, haciendo sonar de nuevo su escalofriante risa, llevando su siniestra, aquella mano que evidente, y claramente para aquellos que pudiesen verla, estaba descarnada, y blanca.
Retiró de un solo movimiento la capucha que cubría su rostro, o mas bien su cráneo, pues no había rastro alguno de carne en aquel cuerpo, únicamente una sonriente calavera siniestra, cuyas cuencas, donde antaño debieron ir los ojos, parecían contemplar a Scart con una mueca de maldad.

Un grito emergió de su garganta al contemplar tal escena, y se cubrió los ojos ante la impresión de ver la calavera, mientras aquel ser reía maléficamente. Aquel ser se dio la vuelta y alzó los brazos, mientras su mandíbula se movía en lo que aparentaba ser una sonrisa, y poco a poco mas figuras emergieron de entre todas direcciones, esta vez, no se trataban de encapuchados, si no mas bien de bestias, monstruos horripilantes muy variados, de todo tipo, grandes con miles de pequeños dientes como sierras, pequeños con grandes dientes que parecían poder atravesar de lado a lado a cualquiera con una sola dentellada.
Pero algo coincidían todos, parecían haber sido atraídos por el primer ser, y todos parecían tener una actitud que precisamente no aparentaba ser amistosa.

El ser esquelético empezó a caminar con tranquilidad fuera de aquel circulo de bestias en el que ahora mismo se hallaban todos, hasta llegar al borde, donde, sin dedicarles una mirada, una profunda y grave voz pareció emerger de el, dedicándoles unas palabras.

-Cinco ratas este año... estos aldeanos... cada vez tengo menos, pero por suerte tengo a quien buscaba... por cierto, que descortés por mi parte el no haberme presentado, Jack Skeleton es mi nombre... es mejor que no os resistáis...

Las bestias emitieron un extraño sonido, mientras estrechaban el anillo, y comenzaban a moverse siguiendo a Jack.
Scart continuó con el rostro tapado, atemorizado, hasta que sintió un fuerte empujón producido por una bestia, que lo hizo reaccionar, y aunque un poco molesto acató ir, lo cierto es que el tamaño de la bestia y el de sus fauces no le animaban mucho a resistirse. Scart se arrebujó en su capa, asiendo con fuerza el mango de su espada por si la situación se desmadraba.
Entonces una idea le cruzo por la cabeza...
Jack había sido apuntado por dos armas, y las ignoró, el hombre portaba un sable bien a la vista, y lo mismo había sucedido, no les había quitado las armas, era como si no temiese que las usase, como si no temiese que les atacasen.

Comenzó a pensar... había muchas posibilidades, tal vez tuviese demasiado ego, tal vez fuese un mago tan poderoso que las armas no le molestasen, pero por su aspecto, la opción que mas parecía ser posible, era simplemente, que no pudiese morir por aquellas armas... al fin y al cabo era un esqueleto andante que parecía liderar un ejercito de bestias... ¿Como se podía matar a eso?
Parecía ser que aquella noche pondría a prueba el intelecto de los cinco... por el momento ya sabían que su enemigo era poderoso... muy poderoso.





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Re: El Horror de Halloween

Mensaje por Scart el Mar Mar 05, 2013 8:13 pm

El grupo se vio obligado a caminar en el interior del cerco de criaturas, adentrándose en el bosque, sin saber donde les llevaban.
Ante esta situación cada uno parecía tener una actitud, y debido a que no se conocían, apenas podían ponerse de acuerdo, pero algo estaba en la cabeza de todos, siempre presente, una idea inexpugnable, su intención.
Escapar.
La elfa había optado por acercarse a la humana, ella parecía querer trabajar en equipo para librarse de sus captores, y cierto era que era la única oportunidad, luchando por separado era evidente que no tenían oportunidad, y aquello era un buen plan, debido a que Jack no había tomado medidas para desarmarlos, y, en el interior del anillo de bestias había bastante espacio, suficiente para hablar entre ellos en voz baja sin que nadie pudiese escucharles.
Además, las bestias, aunque tenían aspecto intimidante, no parecían muy inteligentes, el único de quien debían preocuparse era Jack.

El hombre y la mujer con cuernos se mantenían sin hacer nada exactamente, la mujer por su parte se encontraba junto a su mascota -la cual había optado por esconderse de aquel ser- caminando, cerca del hombre, quien caminaba algo aturdido por la velocidad de los sucesos ocurridos, sin dejar de aferrarse a aquella espada que portaba en la vaina de su cinturón, como si aquel gesto le sirviese de protección.
Y Scart, el pequeño muchacho caminaba agazapado, ocultando su cuerpo en su grisácea capa, con su mirada azul y su rostro infantil que manifestaba algo de miedo caminaba al final del anillo, sintiendo a su espalda, cerca de el a las criaturas, su grito parecía haber llamado la atención de los otros cuatro individuos, algunos de los cuales sintieron lastima de él.

Sin embargo, en el interior de la cabeza del niño empezaban a acumularse muchas cosas, probablemente el pequeño hubiese pasado mas altercados que la mayoría de los presentes, y su ingenio sin duda parecía mayor que el de los demás, la razón era bien simple, el joven había pasado muchas penurias, y a base de resolverlos el mismo usando su picardía había acabado obteniendo una perspicacia poco natural en los niños de su edad.
En el interior de la cabeza del niño de asustado rostro había un hervidero de pensamientos...

"Rodeados, Jack Skeleton, cinco atrapados, muchas bestias, miedo, inseguridad, poder... escapar...
Escapar... necesitamos escapar de este anillo de bestias, somos cinco, estamos en desventaja numérica, y las criaturas parecen fuertes... aunque yo he escapado de muchos guardias... no necesitamos matarlas, solo escapar... pero necesitamos trabajar juntos. No les conozco, pero dudo mucho que deseen permanecer aquí, tal vez ellos nunca se hallan visto perseguidos o atrapados, pero yo si, y cuando hacen algo así en vez de matarte, o al menos intentarlo, es por que necesitan algo que solo pueden obtener vivo, eso o te quieren torturar como diversión, tal vez ambas. ¿Pero que puede querer de nosotros algo que no teme a las armas? es mas, teniendo un ejercito a su servicio me extraña que desee algo de nosotros, tal vez sea solo diversión. ¿Pero por que a nosotros? ¿por que no al resto del pueblo? Debo averiguar la razón por la que nos usa a nosotros, tal vez los aldeanos tengan algo que Jack tema, y por eso no les hace daño.
Tengo a una elfa, una humana, un humano y... no se que... espera... ¿Será esa mujer una horige? la verdad es que me recuerda a Morthos, según me contó su raza tenia extrañas formas... Mm... La elfa tiene un arco, el humano una espada, la mujer pelea con lanzas, y la horige... bueno, tiene cuernos... Y yo tengo mi espada y mis dagas. Un ataque frontal nos obligaría a enfrentarnos a Jack, no es muy prudente tal vez por detrás... creo que es el momento de entrar en acción..."


Tras esa gran cantidad de pensamientos que surcaron la mente del pequeño en unos segundos aceleró el paso, alejándose de las bestias que tras el, le obligaban a caminar, mientras su capa ondeaba a su paso rápido acercándose a la elfa y la humana, que parecían estar mas predispuestas a trabajar juntos. Cuando llegó a su altura de ellas intentó llamar su atención para que les prestase atención. Su rostro aun parecía el de un niño mirando a las mujeres para comentarles lo pensado.

-Shh... hablemos bajo... no creo que queráis ser capturadas para lo que sea que esa... cosa, Jack, quiera usarnos, pero parece ser que es peligroso, no parece temer a las armas ¿por que no intentamos atacar a las bestias de atrás? con abrir un hueco y escapar de el podríamos huir, sin embargo hay que darse prisa y avisar a los demás, si tardamos demasiado las otras bestias nos cerrarán el paso y podríamos salir heridos... estamos en desventaja numérica... debemos esperar al momento adecuado.

Hablaba como un autentico estratega, sin embargo, era un niño, desde que había salido de su ciudad le habían pasado muchas cosas, había conocido a mucha gente, y había salido de muchas situaciones, había escapado de un barco pirata, había logrado atravesar Drokken en una noche eterna con Altena, había logrado acabar con las bestias de la nieve con Morthos, había rescatado a Roxanne del mago, había conseguido infiltrarse en un castillo junto a Kreos, y había escapado de la mansión de aquella bruja con Marcia y Jkamina, ahora que lo pensaba había conseguido escapar de muchas situaciones complicadas. Que casi podían compararse con las de sus sueños... el sueño de aquel extraño mundo en el que no consiguió salvar mas que a un elfo... aquel en el que tuvo que ingeniárselas para vivir en un bosque, junto con el árbol rey Eznio, aquel en el que un extraño raptor plateado cuyo nombre no recordaba habían viajado por diversos mundos para salvarlo de las peleas del dios de la Luz y la Oscuridad, aquellos sueños eran tan vividos que casi era como si verdaderamente los hubiese vivido.
Aunque fuesen sueños -o al menos eso pensaba el- había salido de esas situaciones, por difíciles que fuesen, no estaba dispuesto a rendirse en ese momento, había pasado y sobrevivido a muchas cosas.

Ahora solo quedaba que los demás se uniesen a el y escapasen, aunque no seria tan fácil, debían esperar el momento adecuado para atacar y esperar.
El grupo siguió avanzando, hasta llegar a un pequeño claro en el bosque, donde el anillo se detuvo, y con él el grupo, ese parecía el momento ideal para escapar. Aunque algo le preocupó...
¿Por que se paraban allí? ¿Que habría en el lugar para que se parasen? No era momento de andar pensando, ahora Jack centraría su atención en ellos, y debían salir de allí rápido, una escapada en un momento así debería aturdir a Jack unos momentos, pues no creyó que se esperase que intentasen escapar en un momento así.

-¡Ahora! ¡Atras!

Dijo Scart a las mujeres, mientras llevaba su mano a la empuñadura de su espada y de un rápido movimiento la sacaba, haciendo ondear su capa mientras la espada de acero negro se veía emerger de la danzante tela grisácea. Estaba seguro de que ninguno de los presentes se esperó que el joven sacase una espada tal de su capa y la portase con facilidad, lo cierto es que ya se había acostumbrado al manejo de tal ligera espada.
Sus ojos se posaron en una enorme bestia, la que le había empujado al principio, tenia unas grandes garras y unos dientes en triangulo que parecían bastante afilados, sin embargo su pecho era muy grande, y estaba al descubierto, un blanco perfecto al que podría atacar, atravesándolo para dejar un hueco, solo esperaba que los demás atacasen también.





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Re: El Horror de Halloween

Mensaje por Scart el Mar Mar 05, 2013 8:18 pm

Detenidos en el claro, rodeados de las temibles bestias de aspecto macabro que parecían haber nacido de las pesadillas de un loco, cada uno se dedicaba a atacar a una bestia distinta, todos siguiendo el consejo del niño, eligieron una de la parte trasera, el lugar opuesto al siniestro Jack, por donde, si acababan con las criaturas podrían escapar, aunque era mas fácil decirlo que hacerlo, pues al fin y al cabo se hallaban rodeados de bestias, y cuando matasen a una otra ocuparía su lugar, por eso debían usar el factor sorpresa y acabar con ellas lo antes posible.
El cambio de actitud de Scart había sido sorprendente, como si de otra persona se tratase, aquel niño asustado había sacado su coraje y había ideado un plan que había sorprendido, aquel cambio de actitud estaba bien justificado, pues aunque el joven tuviese el aspecto de un niño cualquiera, no todos habían pasado por las penurias que el había sufrido, aquellos hechos que le habían corrompido de cierta forma, tenia un cierto grado de independencia, de autosuficiencia... Si había sobrevivido tanto tiempo había sido por su pericia, por su malicia y picardía, si vives en la calle es mejor ir siempre preparado, y el joven había aprendido la lección, aunque su aspecto no dijese lo mismo, estaba claro que uno no podía fiarse de las apariencias, al menos no en ciertas ocasiones.

Todos comenzaron el ataque...
El hombre se dirigió hacia una criatura violácea de extraño y extravagante aspecto, y no por ello menos aterrador, cargó contra ella con el sable, intentando realizar un corte a la bestia, pero esta, mostrando una agilidad sorprendente dio un salto a un lado, quedando a la diestra del hombre, y con aquel único brazo lanzó un zarpazo a su costillar, aquel ataque por el flanco derecho fue efectivo, y atravesó tanto las ropas que portaba como la carne, rajando la tela que inmediatamente comenzó a tintarse de rojo carmín a causa del fluido vital que emanaba de aquel corte de mediana profundidad que la criatura le había realizada a un solo zarpazo, demostrando ser un adversario rápido y eficaz, pues los reflejos con os que se apartó fueron impresionantes.
El corte no fue demasiado profundo, pero la herida sangraba, y el hombre sentía una punzada de dolor que le habría echo gritar, pero que contuvo apretando los dientes con fuerza.

La mujer humana al principio quedó confusa cuando el joven dio la señal de ataque, algo normal, pues no era de esperar aquella reacción tan repentina, pero recuperándose con sorprendente agilidad guardó a su mascota en su bolsa, la pequeña pantera quedó agazapada en aquella mochila, esperando que su dueña la sacase cuando pudiese, demostrando una cierta lealtad al no molestar.
La mujer cargó contra una pequeña bestia verdosa y arrugada, de tamaño mediano-bajo, un corte fue realizado en el rostro de la bestia por la afilada punta de la lanza que la mujer portaba, apenas fue superficial, pero suficiente como para que, a parte de que un liquido marrón empezase a brotar de la herida en pequeña cantidad, con un pequeño hilo, además de surgir un agudo chillido de la boca de aquella criatura, la cual lanzó un manotazo con una de sus garras a las caderas de la mujer, pero esta ayudándose de la lanza y el ataque realizado aprovechó la inercia del movimiento, echándose hacia atrás antes de que las garras le alcanzasen. La criatura, tras el ataque fallido se tomó el rostro con una mano, y dedicándole una mirada furiosa saltó hacia su pecho, intentando desgarrarlo.

La mujer de los cuernos se había fijado en una extraña criatura grisácea, sus manos no parecían ser garras con las que atacaba, pero sus dientes parecían mostrar que no era una pacifica bestia que se alimentaba de plantas.
La horige extendió su látigo, produciendo un sonido metálico, entonces la bestia en la que se había fijado empezó a desplazarse lentamente hacia ella, paso a paso, y abriendo la boca lentamente, a unos metros de ella se detuvo, y aquellos tentáculos que parecían ser una melena empezaron a moverse, levantándose como si de extremidades se tratasen, tenia aspecto resbaladizo, como si de una babosa se tratase, y entonces uno de aquellos tentáculos surcó el aire hasta la mujer, como si de un látigo se tratase chasqueó en el aire, cerca del rostro de su oponente, tras lo cual empezó a avanzar de nuevo, esta vez mas rápido, mientras chillaba como si una furia le embargase, parecía ser que ambas pelearían con armas similares, quedaba por verse quien las usaría mejor.





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Re: El Horror de Halloween

Mensaje por Scart el Mar Mar 05, 2013 8:24 pm

La elfa tomó su arco y cargó una flecha normal, tensándolo mientras giraba, y fijando el blanco en una criatura, había sido la quemas rápido había actuado tras Scart, haciendo gala de reflejos, pues el hombre no se percató hasta darse la vuelta, y la humana y la horige se encargaron primero de sus mascotas.
Con su arco se centró en una criatura bípeda, su piel escamosa se asemejaba a una coraza que no seria fácil de atravesar, pero buscando los puntos mas débiles probablemente un flechazo seria capaz de debilitarla o incluso matarla, debían actuar rápido, si tardaban demasiado Jack los atraparía y entonces las cosas se complicarían mas. Tras un ligero análisis de la bestia disparó a su cuello.
La flecha silbó en el aire, cortándolo, y pasando por terreno, hasta alcanzar a la bestia en el lugar deseado.
La punta de la flecha atravesó el cuello, pero no se hundió demasiado, la criatura empezó a emitir gruñidos llevándose las garras a la flecha, intentando extraerla como fuese, hasta conseguirlo, aunque con la flecha también arrancó un pedazo de carne, y un liquido de color azul empezó a emanar del cuello de la bestia, quien miraba furiosa a la elfa, el tiro no la había matado, pero si la había debilitado y mucho. La bestia empezó a caminar despacio hacia la elfa con las garras extendidas como si quisiese atraparla...

Scart había posado sus ojos en una bestia mayor que el, su cuerpo cubierto de escamas estaba, y caminaba a cuatro patas, una cola de considerable grosor se extendía tras ella, y sus patas con cuatro enormes garras de aspecto afilado se clavaban al suelo, mientras de sus enormes fauces, que parecían capaces de albergar al muchacho entero en su interior poseían unos enormes dientes que nadie dudaría ser capaces de triturar a una persona entre ellos. Los grandes ojos completamente negros de la criatura devolvían la mirada azul de Scart, y caminaba lentamente hacia el, era obvio que con semejante tamaño -que rondaría los dos metros- su peso era igualmente grande. Era de tonalidad grisácea, y liberaba un hediondo olor.
El muchacho, que ni era pesado ni fuerte parecía incapaz de enfrentarse, pero poseía cosas que la bestia no: Agilidad, habilidad, y pericia.

Con la espada en la diestra comenzó a correr, salvando las distancias que los separaban, y a mitad del, trayecto su siniestra se introdujo en sus ropas, extrayendo una daga arrojadiza de las que poseía, y lanzándola contra la criatura con habilidad, con el joven no importaba si era zurda o diestra la mano con la que empuñaba sus dagas. La daga cortó el aire y las distancias, clavándose en la pata delantera derecha de la bestia, la cual lanzó un grave y profundo rugido de dolor cuando la hoja afilada de esta se clavó, pero esa no era la intención principal del muchacho, mientras la bestia estaba distraída por aquel objeto lanzado aceleró su paso, alcanzando a la bestia, y con un movimiento de muñeca cambio la posición de su espada, en vez de empuñarla con la parte superior de la mano pasó a usar la inferior, y al llegar a la altura de la bestia adelantó su pierna derecha, girando sobre si en dirección contraria a las agujas del reloj, con la diestra extendía, haciendo así un corte horizontal en el enorme pecho de la bestia, del cual empezó a emerger el liquido carmesí, y otro nuevo rugido de las fauces de la bestia.

El corte no fue demasiado profundo, pero tampoco era lo que deseaba, solo quería debilitarla, estaba claro que esa gruesa y dura piel escamosa no cedería con facilidad, pero una vez completado el giro rodeó a la bestia, evitando un mordisco lanzado por la criatura, una vez en el flanco derecho de la bestia posó una mano en su fría piel para ayudarse, y saltó, subiéndose en la criatura, esta intentó morderle desesperadamente, pero su cuello no estaba capacitado para morder a su espalda, e intentó tirar al joven moviéndose, pero el muchacho se aferró con fuerza, rodeando el cuello de la bestia, sin soltarlo, pues su vida dependía de ello, su nariz se arrugó a causa de la peste que la criatura liberaba, pero se resistió, el tacto de las escamas era asqueroso, pero no le importaba, ya tendría tiempo después, pues comenzaba a ver como las criaturas del alrededor comenzaban a alterarse, y pudo ver a Jack dándose la vuelta para mirar... debían acabar ya...

Jack escuchó el rugido de las bestias, y se dio la vuelta, viendo como sus criaturas eran atacadas por sus presas abrió la boca, como intentando decir algo, pero se fijó en los movimientos de todos, uno por uno... el hombre... la humana... la horige... la elfa... y... el joven, el pequeño. Sonrió, permaneciendo quieto sin hacer nada, contemplando lo que hacían sus "invitados"
Dejó que las bestias actuasen por si solas, aunque estas no estaban preparadas para un ataque sorpresa, y exceptuando las que fueron atacadas todas permanecían quitas, mirándose entre si, como preguntándose que hacer, desde luego podrían ser fuertes, peligrosas, aterradoras, pero les faltaba inteligencia.





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Re: El Horror de Halloween

Mensaje por Scart el Mar Mar 05, 2013 8:29 pm

El combate entre las criaturas y los aventureros capturados empezaba a prolongarse, a cada segundo podía aumentar la posibilidad de que Jack les atacase... aunque eso estaba solo en las mentes de estos, pues Jack se mantenía observándolos con suma curiosidad sin intervenir...

La elfa había acertado su anterior disparo, y ahora se encontraba cargando una nueva flecha contra la bestia, la cual se hallaba furiosa, avanzando contra ella con intenciones poco amistosas. Manteniendo una frialdad asombrosa permaneció, mirando su horrible cuerpo de pesadillas sin inmutarse ante la rabia de aquella criatura, hasta encontrarse en la distancia adecuada... y... disparó.
La flecha silbó de nuevo en el aire, pasando a trabes de la bestia, esta vez no impactó, pero pasó tan cercana al cuello que el filo de la punta realizó un corte en la piel, seccionando aquella carne escamosa y dejando ver de nuevo aquel liquido azulado.
La bestia empezó a emitir gritos, pero no cesó en su avance y al llegar a la elfa la arrolló. La mujer recibió el placaje del cuerpo de la bestia y cayó al suelo tras el potente golpe, la criatura tras ver a la mujer en el suelo se paró, y la miró pasando una bífida lengua por sus labios, mientras su piel empezaba a cubrirse del azul de aquel liquido que poco a poco iba siendo mas abundante, la bestia sentía punzadas de dolor en su herida, pero no suficiente dolorosas para descentrarla... aunque de la misma manera, no prestaba atención a las grandes cantidades de sangre que perdía, y si continuaba acabaría desangrada.

El hombre se encontraba herido, y se distrajo con el corte y mirando a su alrededor, aquello fue un error que la criatura aprovechó para atacarle, embistiéndole, pero con habilidad y recobrándose se apartó del camino, haciendo que la inercia del movimiento le impidiese detenerse cuando su objetivo se apartó, pero en cuanto se logró parar se volteó, mirando a Connor, quien había caído al suelo por el brusco movimiento, y dio un salto para caer sobre él.
Afortunadamente este rodó en el momento preciso, apartándose de la caída del ser, y levantándose mas tarde.
En un segundo ataque de carga la criatura avanzó contra el hombre, intentando morderle con unos afilados dientes finos, se dirían que habían cientos colocados en aquella mandíbula, diseñados para clavarse en la carne con facilidad.
Pero la presa que intentaba cazar no parecía estar por la labor, y con un leve movimiento la evitó de nuevo, esta vez quedando en pie y asestando un golpe, aunque para su desgracia, fallido, la criatura avanzó mas rápido de lo que calculó, y la hoja de su sable cortó el aire instantes después de que pasase. La bestia se giró aprovechando el movimiento, usando el pie izquierdo como eje del giro, y cargando de nuevo contra Connor quien aun se recuperaba del fallo de su técnica, el ser lo embistió y lo derribó, quedando de pie, y emitió un agudo chillido enseñando la fila de dientes que poseía mirándolo con aquel único ojo, preparándose para atacarle.

La humana se despistó tras el ataque, y la bestia verde lo aprovechó, dando un salto a su rostro con intención de devolverle el ataque, consiguió evitarlo, si, pero por muy poco, un arañazo superficial surcó su mejilla, no fue en absoluto grave, pero la marca quedaría días allí, y seguramente tardarían meses en desaparecer por completo el rastro de aquel arañazo.
La bestia saltó contra la mujer, pero esta interpuso su lanza, haciendo que esta se golpease con ella y cayese al suelo repelida por la defensa, pero no se dio por vencida, y volvió a cargar contra ella, la mujer también cargó, con la lanza preparada para el ataque, intentando atravesarla, y entonces se encontraron...
El ganador del encuentro... no... la ganadora, fue la humana, la bestia fue atravesada por el filo de la lanza, y empezó a removerse, atravesada de lado a lado por el filo del arma, mientras de su boca emergía aquella sangre marrón, antes de que muriese tras una breve agonía, cesando el movimiento, por el momento era la primera en acabar el combate...

La mujer de los cuernos fue nuevamente atacada por un latigazo de aquellos tentáculos de la bestia, pero lo evitó con un simple paso hacia atrás, y después lanzó un latigazo contra aquel tentáculo que había atacado, causándole un corte de considerable profundidad en aquel miembro, que retrajo emitiendo un agudo sonido, pero poseía mas, y el combate no parecía capaz de detenerse por una herida. La mujer agitó el látigo ante ella para evitar el ataque de la bestia, la cual esperó quieta, paciente, el momento en el que parase, y cuando dio efecto de un rápido movimiento aquel tentáculo surcó el aire, haciéndole una herida en la cabeza a Akasha, cercana a los cuernos, enfadada, iracunda, lanzó un ataque a los pies, pero esta vez fue interceptado, uno de los tentáculos se entrelazó en el látigo, deteniéndolo, pero a diferencia de la horige la bestia si tenia otros "látigos" y uno surcó el aire, avanzando con velocidad hasta el brazo que sostenía el látigo, enrollándose en el.
Efectivamente, se notaba pringoso y resbaladizo, pero aquel miembro enroscado en la mano empezó a apretarse, como en un intento de inmovilizarla, mientras otro tentáculo mas empezaba a moverse amenazante... Uno herido, otro en el látigo, un tercero atrapando su mano, y el cuarto preparado para el ataque...

Scart se encontraba subido en aquella mole, que no cesaba de moverse de un lado a otro, pero el muchacho se aferraba a esta, debía matarla, pero no podía usar sus armas si luchaba por mantenerse en la bestia.
Tras unos segundos que le parecieron eternos soltó su diestra para empuñar su espada y acabar con la criatura, pero en ese momento, un movimiento brusco le hizo girar.
Haciendo gala de reflejos se aferro al cuello de la criatura para no caer al suelo ante ella... aunque tras encontrarse como estaba, tal vez hubiese sido mejor... se encontraba justamente enfrente de las fauces de la bestia, su rostro se hallaba a escasos centímetros del rostro de la criatura, y cuando esta abrió la boca y vio aquellos colmillos sobresalir el muchacho perdió el color en su rostro, la fuerza del brazo que le sujetaba se fue tras aquella imagen, y calló al suelo ante la bestia, con una palidez espectral, que podría rivalizar con la del propio Jack, intentó gritar, pero no le saludan las palabras, mientras la bestia avanzaba hacia el con las fauces abiertas intentando morder su cabeza, su cuerpo no le respondía, aterrado por verse tan cerca de la muerte... pero sacó valor, como si una vela se encendiese en la oscuridad la mirada del muchacho se transformó, y empuñando la espada con fuerza, aun en el suelo, la hundió de una veloz estocada en la boca de la bestia.

El filo negro de la espada atravesó el paladar y seccionó el cerebro de la bestia, matándola casi en el acto, y Scart se encontró temblando, con ambas manos sosteniendo la espada que se introducía en la boca de la bestia... la cual se encontraba a apenas dos centímetros de el.
El cadáver de la criatura cayó, sin poder sostenerse por las piernas, produciendo un fuerte ruido debido al peso, y el joven extrajo la espada temblando, aun sin creerse lo que acababa de suceder...





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Re: El Horror de Halloween

Mensaje por Scart el Mar Mar 05, 2013 8:37 pm

Jack contemplaba con una sonrisa -o eso parecía aparecer en su esquelético rostro de marfil- como sus invitados empezaban a terminar con sus bestias de pesadillas, sin saber que lo único que conseguían así era prolongar su agonía y sufrimiento, pues aunque derrotasen a sus bestias no podrían escapar... nadie escapada de el, y mucho menos si era lo que había estado buscando durante mucho tiempo.

La mujer humana, tras acabar con su bestia, en vez de huir ahora que tenia la oportunidad y dejar a los demás, prefirió quedarse y ayudar a la mujer de los cuernos, podría haber aprovechado para escapar, pues las bestias habían recibido la orden de no intervenir, pero... ayudó a los demás...
Se lanzó contra el ser de los tentáculos, el cual estaba distraído con la mujer, y antes de poder darse cuenta aquel tentáculo que sujetaba la mano de Akasha caía al suelo con un golpe sordo, dejando escapar un fluido púrpura de la herida abierta, y aquel tentáculo que se encontraba en el suelo se revolvió un poco antes de quedarse quieto, dejando libre la mano de la mujer, pero no su látigo.
La lanza de Chändra había sesgado aquel tentáculo de raíz, y ahora la bestia emitía un chillido que de pronto, se paró...

Akasha vio a la humana lanzarse en su ayuda, y cuando se percató de sus intenciones, vio el ultimo tentáculo de la criatura acercándose a gran velocidad, pero consiguió interponer su enorme abanico metálico, y un agudo golpe metálico resonó cuando aquel miembro impactó contra las placas de metal que cubrieron a Akasha en el ultimo momento. Sintió el golpe, y el abanico cediendo, y moviéndose hacia atrás por el golpe, pero consiguió estabilizarlo, deteniendo el golpe en su totalidad. Cuando la humana cortó el tentáculo que aferraba su diestra, sintió la sangre correr por su mano de nuevo, el látigo se deslizó por su mano, que no respondía por la falta de riego sanguíneo, el látigo cayó al suelo, mientras se recuperaba su mano, y lanzó su ultima arma y defensa, en un intento desesperado de acabar contra la criatura, colocó el abanico en posición horizontal y lo lanzó al cuello de la bestia, que chillaba a causa del corte, pero su grito se vio detenido, cuando el giro del abanico se encontró con la blanda y resbaladiza carne de la criatura, seccionándolo en dos.
El cuerpo cayó al suelo, dejando manar un gran charco de sangre púrpura, y a su lado se encontraba el tentáculo cortado por la lanza y la cabeza por el abanico, el cual había continuado el camino, incrustándose en un árbol después de que las bestias se apartasen al verlo volar hacia ellas. Otra bestia menos...

El hombre se alzó del suelo tras el golpe de la bestia, mientras esta hacia otra carga contra el, pues si la anterior había funcionado esta podría volver a hacerlo, pero esta vez, usando sus dientes, para incrustarlos en el cuello de su presa y matar esa molestia de una vez por todas, pero el hombre resultó ser mas duro de roer de lo que pensó, no se fijó en la vista, esperó a que su oído mas desarrollado le indicase la distancia adecuada, no cometería de nuevo el fallo anterior... esperó, y al estar a la distancia realizó un corte en el pecho de la bestia, un corte certero que la abrió de abajo a arriba. La criatura cayó al suelo chillando, llenando el suelo de su sangre y sus tripas, retorciéndose moribunda antes de quedarse quieta, muerta, pero no había acabado todo allí... Connor empezaba a sentirse cansado, y es que, la herida que le había echo al principio del combate había sangrado mucho, y haba perdido bastante sangre con el ejercicio prolongado que le había supuesto el combate, en esa situación no aguantaría demasiado.

La elfa era la ultima que quedaba para eliminar a su criatura, intentaba aparentar la muerte, o al menos un sueño que permitiese un descuido por parte de la criatura, y parecía funcionar... la bestia se acercaba, se acercaba girando poco a poco al rededor de la elfa, relamiéndose dispuesta a lanzarse sobre ella en cualquier momento, no sin antes disfrutar del momento, se colocó tras ella, donde su cabeza estaba, y se acercó lentamente, abriendo sus fauces, estaba muy debilitada, había perdido muchísima sangre, y moriría seguramente en pocos minutos o segundos, pero si moría deseaba primero saborear la carne de la elfa... se acercó, y la mujer pudo oler su fétido aliento, pero justo antes de que pudiese lanzar su ataque, un chillido agudo la paralizo, era algo que no se esperaba, la criatura se alejó chillando para sorpresa de Irime, dando pasos hacia atrás antes de caer al suelo muerta, había muerto antes de poder atacarla... ¿Como...? pero cuando abrió sus ojos por completo y se fijó en la bestia para averiguar el por que de aquel repentino acto lo vio claro...

Scart soltó la espada, que permaneció incrustada en el paladar de la criatura, miró sus manos, estaban temblando, como en las frías noches del norte, sus manos temblaban, su piel estaba pálida y fría, cualquiera diría que estaba muerto, o que sufría hipotermia, pero en realidad era una mezcla entre miedo y asombro...
Se miró la palma de sus manos y dio un suspiro, llevándose la diestra al corazón, calmándose, intentando tranquilizarse, había estado cerca de la muerte, muy cerca, y no sabia que era peor, si la sensación de que estaba apunto de morir, o el estado en el que te encuentras segundos después de salvarte por poco... pensado después, era obvia la respuesta, pero en ese instante la diferencia entre la vida y la muerte era mínima, apenas unos milímetros lo separaban...
Ya calmado extrajo la espada y se levantó ayudándose de esta, sintió el impulso de correr y marcharse de allí, de dejar a los demás y escapar tranquilamente ¿quien le culparía? no tenia nada que ver con ellos pero... cierto era que in ellos no habría escapado...

Un chillido le sacó de su pequeño debate moral, y se giró, para ver como la mujer que antes había despachado a su bestia ayudaba a la mujer de los cuernos, cortando con su lanza uno de los tentáculos que aprisionaban a la otra, y momentos después, esta decapitaba a la criatura con un abanico... Su mirada pasó rápidamente a la de la bestia que caía destripada al suelo por el hombre, todos parecían estar bien, no tenia por que martirizarse si todos estaban bien, podía escapar...
Pero encantes se percató de la ultima del grupo, la elfa, se encontraba tendida en el suelo, y la bestia, bastante herida, con la que había luchado en pie, junto a ella. Scart se temió lo peor al verla en el suelo sin reaccionar, y simplemente no pensó...
Su zurda agarró de nuevo la daga arrojadiza que se encontraba alojada en una pata de la bestia y corrió hacia la criatura.
Sus pisadas se vieron amortiguadas por el suelo vegetado, además de la habilidad para el sigilo que tenia el muchacho de por si, y al alcanzar a la bestia clavó con fuerza la daga en el costado de la bestia, la cual se echó hacia atrás velozmente emitiendo un chillido. El muchacho sacó la daga, haciendo que de la herida brotase mas sangre aún, y mientras la bestia se echaba hacia atrás el filo de metal negro de la espada cortó el otro flanco de la bestia, un corte extremadamente profundo que la hizo caer al suelo muerta.

El movimiento del muchacho había sido veloz y casi instintivo, corría hacia la bestia que se hallaba de espaldas a el, y clavó con su zurda la daga en el flanco izquierdo de la bestia, para extraerla con rapidez, y mientras la criatura se echaba hacia atrás dolorida, había girado sobre si mismo hacia la derecha, para que así la bestia no le arrollase sin siquiera tener la intención, y pasase de largo, y aprovechando el giro, con su diestra había realizado un profundo corte en el costado derecho de la bestia, matándola en pocos segundos.

Scart se encontraba al lado de la criatura, entre esta y la elfa, jadeando cansado por la rápida reacción, sintiendo como la adrenalina abandonaba su cuerpo tras aquella rápida acción, varios mechones de su cabello castaño se encontraban pegados a su frente por el sudor, mientras el joven miraba serio a la bestia con su mirada azul, rápidamente su faz cambio, a una de preocupación, mirando a la elfa, pero entonces sus miradas se cruzaron, fue lo que la mujer vio, al chico al lado de la bestia, empuñando con su diestra la hoja negra de la espada bañada en la sangre azulada de la criatura, al principio el joven no comprendió que pasaba, pero tras unos instantes se dio cuenta de que la mujer solo estaba fingiendo... suspiró aliviado, cuando se escuchó un sonido resonar en el aire...

Palmadas, eral palmadas, Scart posó su mirada en Jack, quien era el autor de aquellas palmadas, empezó a caminar, acortando distancias, y mientras caminaba, el circulo de bestias se disipaba, desapareciendo entre los árboles, hasta que Jack se detuvo, a mitad del camino en encuentro con ellos, cuando ya todas las bestias habían desaparecido.

-Bravo... bravo... ¡Bravo! Muy bien... ha sido un combate muy entretenido, sabéis pelear... tenéis una técnica asombrosa... lo que me pregunto es... ¿Podréis con migo? Mis otras bestias han huido... las muy cobardes, ven caer a sus compañeras y escapan... yo no os lo pondré tan fácil. ¿Que me decís? ¿lucháis con migo? que diantre... no tenéis opción... jajaja-El esqueleto extendió sus brazos, haciendo hondear su capa, y mostrando que efectivamente, todo su cuerpo era un esqueleto, tras aquella muestra corporal su capa volvió a cubrirle de cuello para abajo, dejando solo visibles las manos y la calavera, al menos en apariencia no portaba armas... ¿como podría combatir la criatura?.-¡Os cedo el primero golpe!





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Re: El Horror de Halloween

Mensaje por Scart el Mar Mar 05, 2013 8:44 pm

Y tras las palabras el combate empezó...
Y se vio claramente que Jack no era alguien normal, la mas inteligente y quien había tenido una lucidez mayor había sido Irime, para los demás fue un error aventurarse en un ataque tan apresurado...

La primera en actuar fue Chändra, movida por una extraña ira que la cegó adelantó a todo el mundo y corrió lanza en mano contra el esqueleto, asestando cortes a diestro y siniestro, era obvio que alguno alcanzaría al esqueleto, pero este se hallaba quieto, esperando, y cuando la lanza de la humana pasó junto a su cuello a una velocidad inhumana Jack se desplazó, evitando el corte, ninguno de los presentes pudo ver si quiera como instantáneamente tras el movimiento Jack tomaba el mango de la lanza, justo por donde comenzaba el filo, demostrando una velocidad de reacción superior a cualquiera.
Chändra quedó ante el esqueleto, pues al atrapar la lanza la sostuvo con tal fuerza que el movimiento paró en seco, y se halló de frente con el rostro cadavérico de su adversario, quien movió su mandíbula en algo similar a una sonrisa, momentos después sintió un tirón en la lanza y el extremo subió impulsado por la fuerza de Jack, golpeando la parte baja de la mandíbula de la humana, antes de recuperarse del golpe su anfitrión continuó su encadenamiento de movimientos, y de un giro de manos veloz golpeó el estomago de la chica con la lanza, con tal fuerza que salió despedida metros atrás, golpeando el suelo con violencia, por un momento sintió que su diafragma se detenía, quedando sin respiración breves instantes, efectos causados por aquel fuerte golpe, su lanza se encontraba junto a ella, clavada en el suelo a la altura de su corazón.

Tras tirar la lanza junto a Chändra no pudo descansar, encontrándose con Connor, quien lanzaba un ataque con su sable, un corte en diagonal ascendente, dirigido al costillar de su anfitrión, algo que si se pensaba era bien inútil, pues no haría mas que machacar esos, pero era lo mas cercano a un punto de ataque, pues era todo huesos.
Por desgracia, hizo otro acto de velocidad impresionante, desplazándose a un lado cuando el sable estaba a punto de alcanzar su destino, y aferrando con fuerza el filo de la espada, deteniéndolo de nuevo en seco. Cualquier otro ser habría sentido el dolor que producía el filo desgarrando sus tejidos, pero siendo solo de huesos el dolor era algo que ya no conocía, y aquel montón de calcio parecía mas duro que otros cadáveres.
Connor sintió in tirón, y como su sable se separaba de sus manos, después de eso quedó durante un instante recuperándose de la impresión del movimiento, era como si aquel ser emanase un aura de terror que paralizaba a la gente con un solo vistazo, pero Jack no se quedó quieto, y con el sable en manos dio un giro sobre si mismo, tomando impulso y velocidad para clavar el sable, por suerte para el hombre el filo entró entre el pecho y el brazo izquierdo. Cualquiera habría palidecido al haberse encontrado tan cerca de la muerte, pero eso no fue lo ultimo, de pronto sintió un golpe potente en el pecho que lo derribó hacia atrás, lanzándolo unos metros lejos como había echo con Chändra. Aquel golpe había sido la pierna derecha de Jack, que le había propinado una potente patada en el esternón al hombre.

Por ultimo tras dejar la pierna en el suelo después de la patada se escuchó un silbido, el de algo cortar el aire, y era el abanico de Akasha, que se dirigía a la cabeza del esqueleto con intención de decapitarlo, sin embargo, mostrando una habilidad de nuevo inhumana se apartó, esta vez con lentitud, y atrapó el abanico como si nada, tras lo cual lo lanzó contra Akasha, clavándolo en el suelo, entre sus piernas.

Tras esas impresionantes acciones regresó a su posición inicial, tras aquella demostración de poder asombroso, pues estaba claro que era eso lo que había pretendido, podía haber atravesado el corazón de Chändra, o Baler clavado el sable de Connor en el corazón del mismo, incluso haber decapitado a Akasha con su propio abanico, pero todos los ataques habían sido parados, lo que demostraba un control sorprendente sobre sus movimientos y habilidades, un rival duro.
Scart espada en mano vio a los demás lanzarse al ataque, y se dispuso a hacer lo mismo, cuando vio que Irime permanecía quieta, aquella que le había agradecido la ayuda con una leve sonrisa, se fijó en las palabras leves que pronunciaba, y frunció el ceño sin comprender, pero cuando vio a Chändra salir despedida lo comprendió... no había orden ni coordinación entre ellos, atacaban sin mas a alguien que había demostrado un poder al gobernar a las bestias, quería ayudar a sus compañeros, pero veía la rapidez de movimientos del esqueleto y sabia que no haría mas que estorbar, así que esperó impotente mientras Jack terminaba su demostración de poder, que dejó a Scart pálido... ¿Como podían atacar a alguien que poseía la habilidad de moverse así? ¡Apenas había podido seguir con la mirada los movimientos que el esqueleto hacia con las manos para atrapar el sable de Connor!

-¡Vamos! ¿es todo lo que podéis hacer? ¡Chändra! cuida tu rabia... te ciega... Connor... ese sable puede tener doble filo... aunque tenga uno jaja... Akasha... mejora tu puntería... Irime... ¿acaso temes enfrentarte a mi? y... Scart... con tigo he de hablar-Dijo Jack recitando los nombres de sus invitados, algo que sorprendió al muchacho.

Un momento después de la mano diestra de Jack surgía un humo negro que empezó a condensarse, formando un báculo negro azabache, e instantes después empezó a correr hacia Scart, a una velocidad que no dejaba atrás las acciones anteriores, Scart paralizado del miedo se encontró de pronto sujetado por la barbilla, Jack le sostenía por el cuello con su huesuda mano blanca, y de un segundo a otro lo lanzó a la posición donde se encontraba antes.
Se raspó la espalda con el suelo cuando aterrizó tras el lanzamiento, se encontraba mareado y aturdido, todo pasaba muy rápido, y pronto la faz de Jack se encontró sobre el.

-Scart... suelta esa espada... no es cómodo hablar si nos pelamos...





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Re: El Horror de Halloween

Mensaje por Scart el Mar Mar 05, 2013 8:51 pm

Scart cerró los ojos y apretó los dientes, haciéndose un ovillo ante el dolor en su espalda, reprimió las lagrimas que luchaban por salir de sus ojos, pero no pudo evitar que estos se humedeciesen, le dolía mucho la espalda, y si se levantase la camisa podría mostrar múltiples arañazos en esta, de los que la piel se había desprendido un poco en algunas zonas, mostrando pequeñas gotas de sangre. Pero el rostro de Jack apareció sobre el, dedicándole unas palabras y sugiriéndole dejar la espada, era impresionantemente veloz, tras lanzarlo apenas habían trascurrido unos segundos y se hallaba a su lado, apuntándole con aquel báculo azabache. La mandíbula inferior de Jack subió en el lado derecho, y entonces si se pudo apreciar que el esqueleto sonreía macabramente al ver al niño tumbado y debilitado en el suelo.
Pero... los demás no parecían estar por la labor de dejarlo pasar tan fácilmente.
Connor pareció recapacitar y se acercó a los demás, era obvio que necesitaba su ayuda, Akasha, completamente atemorizada se abrazó a un árbol cercano como si lo usase de protección.

Pero Irime, que había mostrado una inteligencia considerable anteriormente se vio cegada a ayudar a Scart, y corrió en su ayuda, por desgracia Chändra se levantó gritando a Jack en ese momento, y el esqueleto alzó la mirada y vio a la elfa corriendo hacia el. Inmediatamente colocó su báculo en posición horizontal y de un brusco movimiento lo cambió a vertical, sin hacerse esperar la reacción bajo los pies de Irime se extendió una mancha negra cual ala de cuervo, y de ella emergió un extraño tentáculo del mismo color, terminado en una garra de tres... se le podrían llamar dedos afilados.
En un instante la elfa vio sus pies y caderas rodeadas de aquel tentáculo que la inmovilizó, sus brazos aun estaban libres, y el extremo del tentáculo se hallaba ante su rostro, abriéndose y cerrándose, en la parte donde los tres dedos se unían había un orificio, su interior era rojo, y con pequeños puntos blancos que podían clasificarse como dientecitos.
Cuando Scart vio salir ese tentáculo se quedó extrañado, no podía evitar la sensación de haber visto algo así, pero no podía pensar, el dolor y la imponente presencia de Jack tan cerca le habían paralizado, era como si el cuerpo del esqueleto emanase un aura de oscuridad y malevolencia que atemorizaba a sus oponentes...
Tras la interceptación de Irime se quedó mirando a Chändra, que intentava averiguar como sabía aquel ser sus nombres, y contestó a su pregunta... aunque no exactamente del modo mas explicativo.

-Chändra, se mas de vosotros de lo que podéis imaginar... se mas de vuestras almas que vosotros mismos...-Tras las palabras suspiró y recitó otras cuantas, esta vez dirigidas a todos.-Me aburrís, no sabéis pelear a mi nivel, y no quiero intromisiones mientras hablo con el niño... pero tranquilos, no os dejaré solos, no seria buen anfitrión...

Estiró el báculo y trazó un arco con el en el suelo, por allá donde pasaba otra mancha negra aparecía, y se extendía hacia adelante como si fuese la tinta empapando un papel.
De la brecha negra aparecieron tres seres humanoides, de aproximadamente un metro de altura, agazapados y completamente negros, no había rastro de boca en su oscuro rostro, solo dos esferas amarillentas, sin pupila que deberían de ser sus ojos. Pero su arma eran sus brazos, pequeñas pero afiladas garras se podían ver en sus manos negras, y cada uno corrió hacia los otros aventureros que no tenían ningún oponente por el momento, Connor, Chändra y Akasha.

Scart miró esas bestias, entreabriendo los ojos, se iba recuperando del dolor, aunque aun no podía moverse por el miedo.. esas criaturas también le sonaban mucho... ¿como eran? Sombras... ¡eso era! se llamaban sombras pero... ¿donde las había visto...? un sueño... ¡un sueño!
Recordó entonces el sueño de Naridt y el pueblo de los niños disfrazados... eran las sombras de aquel sueño... y aquel tentáculo... era exactamente igual al de la Necrosanguijuela... esa bestia gigante de el mismo sueño... pero... ¿como había echo Jack para traer esas bestias de los sueños?
Scart tragó saliva al ver a las criaturas, recordando las palabras dichas por Naridt en ese sueño... "Las armas normales no son capaces de herir a las sombras ni sus variantes..." Si eso era así en la realidad... ninguna de las acciones de los demás podrían si quiera herir a sus rivales... ¿Como estaría controlando Jack a las bestias...? Entonces comprendió, Naridt le había dicho en el sueño que las sombras no eran muy inteligentes, y solían obedecer a entidades con un poder mayor... Cerró los ojos con fuerza, eran sueños, Jack debía estar usando esas bestias sacadas de su imaginaron, no podía ser que fuesen reales... pero entonces Jack interrumpió sus pensamientos.

-Scart, ahora que estamos... en relativa privacidad es hora de hablar... Conoces a estas criaturas... ¿Verdad? claro que si... En tus sueños las viste... oh Scart... hace tanto tiempo que quería reencontrarme con tigo... la ultima vez que nos vimos me vi obligado a eliminarte... pero estoy seguro de que de eso no te acuerdas... fue hace tanto tiempo... pero fíjate... por cometer esa insensatez ahora soy esta cosa... un simple esqueleto condenado a una muerte eterna... sin embargo te propongo algo... ¡Tienes un gran potencial! en ti la magia arde con ansias de ser despertada... déjame que te enseñe, permíteme ser tu maestro y podremos conseguir lo que queramos juntos... ¿Que me dices?

-Yo... yo no comprendo... ¿me eliminaste? ¿a que te refieres? ¿potencial mágico?

-¡Escúchame! eso es agua pasada... únete a mi... déjame ese poder tuyo... la ultima vez esa rubia aguo mis planes... pero en esta vida aun no la conoces... ¿no? nada te ata... únete... ¡dame tu poder!-Empezó a decir Jack notablemente enfadado, zarandeando a Scart por los hombros.

-Y... Yo... yo... J... ¡Jamás!-Dijo Scart sacando valor y apartando a Jack de un empujón.





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Re: El Horror de Halloween

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