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En busca del reino perdido(tercera parte)(solitaria)

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En busca del reino perdido(tercera parte)(solitaria)

Mensaje por Darkgotrek el Dom Abr 07, 2013 9:15 am

Darkgotrek se encontraba en la ciudad portuaria de los matadores una organización de enanos radicales que habían jurado morir combatiendo contra grandes criaturas o por increíbles causas bélicas. Aquel puerto era tan solo una avanzadilla que permitía a los matadores de la gran fortaleza de los matadores moverse gratuitamente por todo el mundo. Pero Darkgotrek no se encontraba allí con su amigo Snorri muerdenarices por simple casualidad. Dias antes antes enanos habían jurado participar en la alocada causa era de uno de los enanos más extraños y alocado de la generación actual de enanos. Se trataba de Makaison el mejor ingeniero enano y al mismo tiempo el peor. Sus creaciones rivalizaban con los dioses. Era capaz de cerrar maquinas que desafiaban todo cuanto un enano hubiera visto antes. El problema era que estas maquinas tendían a averiarse en las situaciones más comprometidas y a explotar en el momento más inoportuno. Los enanos más viejos decían que Makaison estaba maldecido por los dioses pero otros enanos pensaban que era todo lo contrario y que únicamente estaba teniendo mala suerte últimamente. Pero este enano no se deba facilmente por vencido pues parecida impelido a lograr rescatar los tesoros de la antigua ciudad sumergida de los enanos que quedo derruida hace ya muchos milenios hasta el punto que se dice que nunca existió. La ultima vez que Makaison decidió atravesar las bastas aguas submarinas parra llegar a la ciudad prometida, la maquina de agua que creó no aguanto la presión y muchos enanos terminaron por ahogarse aunque lo más risible era que él siempre solía sobrevivir a sus propias catástrofes.

Al ver a una gran cantidad de enanos cargando suministros en el increíble dirigible construido por el ingeniero Darkgotrek comprendió que la empresa que este estaba formando era muy sería y que realmente pretendía llegar a la gran ciudad sumergida a cualquier coste por lo que el enano se alegro de haber aceptado el riesgo añadido porque después de todo ¿que posibilidad había de que Makaison tropezar otra vez en la misma piedra? Darkgotrek sabía que morir ahogado era un final indigno para cualquier matador porque este no tenia ningún honor y seguramente si moría de esta manera nunca fuese recordado y tan solo figuraría su muerte en el gran libro de los matadores como una simple muerte menor. Darkgotrek no se olvidaba de su principal promesa que hizo el día que se convirtió en matador. El motivo que lo insto a hacerlo fue el de conseguir poder para acabar con el demonio que había jurado acabar con la familia de su difunta amada. Aunque Darkgotrek no sabía cuanto tardaría en poder conseguir el poder suficiente o si ni siquiera conseguiría salir vivo de allí. No le quedaba la menor idea de que los dioses sabrían perdonarle si por casualidad moría peleando contra algún monstruo en la ciudad sumergida y este hecho desembocara en no poder cumplir su promesa épica. Pero Darkgotek en el fondo sabía que el destino no acabaría haciéndole esa jugarreta y que finalmente conseguiría su objetivo y acabaría con la vida de ese maldito demonio que atormenta su mente.
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La segunda

Mensaje por Darkgotrek el Dom Abr 07, 2013 10:48 am

En los muelles Makaison estaba encargándose de que todos los víveres entraran adecuadamente en su gran nave aérea. El gran submarino era impresionante Darkgotrek podía ver desde una distancia considerable como parecía que el agua se escapaba a través de unos canales que al parecer tenían unas hélices incorporadas que eran las capaces de mover a aquella bestia de metal. Todo el diseño de la nave estaba recubierto de acero enano y se podía observar diversas runas protectoras que protegerían la gran nave submarina de cualquier amenaza que se pudieran encontrar aunque Darkgotrek sabía que aquella no era la realidad. Pasadas unas cuantas horas en las que el entrar y salir de la nave era un caos completo finalmente todo estuvo preparado y Makaison dio la bienvenido a todos los tripulantes y pasajeros en su mayoría poderosos guerreros enanos que estaban dispuestos a entregar su vida por la causa en la que makaison les había hecho soñar.Cuando todo el mundo estuvo dentro de la nave el enano tuvo el privilegio de observar la increíble obra de Makaison por dentro. No había demasiada decoración en el interior de la nave lo que reflejaba el verdadero propósito funcional de todo aquello que era el de conseguir llegar a la ciudad perdida y no el de vanagloriarse por el hecho de tener una increíble obra de ingeniería. Tras pasados unos minutos Makaison dio la orden a sus ingenieros de marchar rumbo a las tenebrosas profundidades del mar en donde se suponía que según los mapas seleccionados de la biblioteca antigua de los enanos era donde se encontraba la gran ciudad perdida.

El camarote que le había tocado a Darkgotrek era bastante pequeño y lo compartía junto con su compañero Snorri y con tres fornidos matadores más los cuales portaban poderosas mazas rúnicas las cuales parecían bastante potentes en comparación con las armas de Darkgotrek y de Snorri muerdenarices. El enano se dio cuenta de que aquella misión había conseguido atraer a enanos mucho más poderosos que el y que no cabía la menor duda de que si se daba la ocasión de entrar en combate las fuerzas que Makaison había conseguido congregar serían temibles ante cualquier adversario con el que se enfrenten. Tras unas largas horas de sueño en el camarote Darkgotrek decidió salir para investigar más sobre la majestuosa nave en la que se encontraba. Darkgotrek noto que la temperatura esta decreciendo aunque esto no le preocupo demasiado porque era consciente de que el era capaz de soportar grandes cantidades de frió sin que le pasara nada grave. Consiguió llegar a la sala de maquinas lugar en donde pudo observar a muchos enanos trabajando en el correcto funcionamiento del navío. Por un momento las dudas que Darkgotrek tenia sobre aquella empresa se disiparon debido a la gran cooperación que se podía observar entre los técnicos de la nave.

De repente Darkgotrek observo a un enano que corría rápidamente por el salón de maquinas. Entonces el enano le entrego algo a otro. En ese momento aquellos enanos se pusieron a corretear y repentinamente la alarma del navío sonó fuertemente en todo el barco.Aquel sonido era infernal y no parecía albergar nada bueno pero Dargotrek empezó a reírse pues considero que era lo único que podía hacer en aquel momento en el cual su destino no dependía de el mismo sino de otros en los que anteriormente el había puesto su confianza.
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La tercera

Mensaje por Darkgotrek el Dom Abr 07, 2013 11:16 am

La alarma de peligro que en esos momentos recorría todo el navío había hecho salir de sus camarotes a muchos enanos los cuales estaban bastante atemorizados la mayoría pues se daban cuenta del error que habían cometido al embarcarse en una aventura dirigida por Makaison. En ese momento Darkgotrek pudo ver que el era diferente a los demás pues en ningún momento había perdido la calma aunque interiormente se encontraba un poco nervioso aunque esto es normal debido a que no era una máquina sin sentimientos.En ese momento se pudo oír el sonido de una gran sirena metálica procedente de la nave y la voz de Makaison fuertmente alta en los altavoces.

-Queridos compañeros estamos siendo atacados por un monstruo marino gigante. Se dice que es el protector de la ciudad perdido por lo que podéis arreglaros porque esta es una señal de que nos encontramos muy cerca de la gran ciudad.-Dijo la voz de Makaison que sonaba un poco deteriorada al pasar por el altavoz.

En ese momento Darkgotrek supo que esa bestia era el leviathan protector de la gran ciudad perdida. Se decía que aquella monstruosa criatura había sido un regalo de los dioses. El leviathan era una criatura ancestral de varios metros de unos 10 metros de altura que se decía que hacía naufragar a los que intentaban acceder a la ciudad perdida sin permiso. Pero Darkgotrek intento no preocuparse demasiado pues sabía que el no estaba en situación de hacer nada en contra de esa magnifica bestia.

-Queridos pasajeros de la nave. Les informamos que en estos momentos los ingenieros nos estamos encargando de solucionar el problema con el poderoso leviathan y que le estamos disparando todo nuestro fuego de artillería aunque este no parece afectarle en lo más mínimo. En breves momentos nuestros cazadores saldrán de la nave con versiones más pequeñas de la nave y procederán a lanzar misiles al poderoso leviathan-Dijo la voz de un enano por el altavoz. Al parecer Makaison estaba ocupado y no podía hablar él esta vez.

En ese momento Darkgotrek decidió que lo mejor que podía hacer era ir hasta la sala de observación marina en la cual tendría más posibilidades de observar al majestuoso animal. Cuando llego a la sala Darkgotrek pudo observar la increíble batalla que estaba teniendo lugar fuera de la nave y se maravillo al ver al poderoso leviathan .Aquella bestia era impresionante y era mucho mejor verla en directo que en los libros mitológicos que había leído durante algunos de sus viajes.La bestia tenia cuatro patas de aproximadamente cuatro metros de largo. Sus colmillos parecían espadas y Darkgotrek pensó que sería magnifico matar a aquella bestia y quedarse con algunas de sus doradas escamas para hacerse una gran armadura que le protegiera contra los poderes malignos. Pero en el fondo Darkgotrek sabía que aquella bestia se escapaba de sus posibilidades y que no tendría nada que hacer contra ella aunque también era digno de mencionar el gran trabajo que Makaison había hecho a la hora de crear las armas de la gran nave pues estas parecía que comenzaban a incomodar a aquella bestia de un gran potencial mágico. Los misiles que las fragatas de los enanos lanzaban conseguían herir levemente a la criatura. En ese momento el poderoso leviathan consiguió lanzar una gran dentellada a una fragata y esta exploto en su boca lo que provoco que la boca del animal sufriera un enorme daño al soportar semejante explosión. En ese momento Darkgotrek pudo ver en los ojos de la criatura una maléfica sustancia que parecía alterarla.
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El cuarto

Mensaje por Darkgotrek el Dom Abr 07, 2013 11:43 am

Darkgotrek profirió un bramido de triunfo.El agua se había teñido de sangre debido a la explosión y pudo ver como la mayoría de los dientes del leviatha se aflojaban y incluso algunos se caían de sus fuertes mandíbulas. En ese mismo instante otra de las fragatas se estrello directamente contra uno de los costados de el monstruo. Darkgotrek fue capaz de ver la cara de locura que tenía el piloto de la pequeña nave justo en el momento de estrellarse contra la poderosa bestia. El leviatahan soltó un poderoso rugido marino que fue audible en la metálica estructura de la nave submarina. Ahora el monstruo estaba herido gravemente por dos lugares ya que Darkgotrek pudo ver que la herida que le habían producido estaba llena de los restos de la fragata del heroico enano. En ese momento Darkgotrek rezo una plegaria en honor de aquellos dos valientes enanos los cuales habían dado su vida sin contemplaciones solo para herir a aquella increíble criatura. Sin duda aquella era una muerte digna de mencionar y otorgaba a los matadores que había en la nave una razón para sobrevivir a aquella aventura con para que el acto de estos dos valientes héroes no quedara en el olvido y se perdiera la gran hazaña de estos dos héroes de los enanos. En ese instante el leviathan decidió marcharse seguramente porque vio que no era rival para las poderosas fragatas que la nave de Makaison había desplegado. Seguramente el monstruo pensaba esconderse para volver a atacar de nuevo en algún otro momento pero por ahora todo parecía indicar que estaba a salvo.

-Apreciados pasajeros de la nave les informo de que la amenaza se ha dado a la fuga. Les insto a que se dirijan a sus camarotes y se preparen para salir del barco porque seguramente en breves llegaremos a la antigua ciudad perdida. Este es el último aviso que daré respecto al tema pero debo deciros en cuanto os bajéis de la nave no podre garantizar vuestra seguridad debido a que seguramente nos encontremos con una gran variedad de poderosos demonios que seguramente nos harán la vida imposible y intentaran matarnos a toda costa pero nuestro objetivo sera llegar a las puertas de la ciudad atravesando los peligrosos pasadizos de la ciudad y una vez dentro de la ciudad saquear todo lo que podamos y quedarnos con los tesoros.-Dijo la voz de Makaison a través del altavoz.

En el camarote de Darkgotrek la excitación era evidente pues todos los enanos incluidos Snorri estaban muy nervioso y no paraban de preparar y de revisar todo su equipaje para el viaje. En ese momento Darkgotrek cogió todas sus bolsas y se las ato en el cinturón con tal de estar más seguro de no perder nada.
Finalmente el y los integrantes de su camarote se dirigieron hacía la salida de la nave en donde se suponía que bajarían a uno de los entrantes de la gran ciudad de los enanos ahora corroído por el caos. Cuando todos los enanos se encontraron en tierra firme Makaison se puso al frente de la compañías que estaba compuesto por unos 300 enano armados con armas de todo tipo desde hachas a dos manos hasta poderosos mosquetes capaces de acabar con la vida de sus enemigos rápidamente aunque difíciles de recargar una vez se estaba en el calor del combate.
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El quinto

Mensaje por Darkgotrek el Dom Abr 07, 2013 5:58 pm

Darkgotrek se encontraba caminando por las complicadas y misteriosas sendas que eran la entrada hacía la ciudad perdida de los enanos. Podía observar como los pasadizos habían sido corrompidos por la magia maligna y que algo oscuro impregnaba el aire.El grupo avanzaba en silencio por los pasadizos laberínticos que podían convertirse en una trampa del caos en cualquier momento para los enanos. Dargotrek podía observar el miedo en el rostro de algunos de los enanos que aunque al principio parecían muy valientes ahora derrochaban sudor y parecían querer volver a la seguridad de la nave de Makaison. En ese momento frente al tupido grupo de los enanos aparecieron cuatro extraños seres con forma de canes que parecían muy rabiosos y hambrientos. En ese momento algunos enanos abrieron fuego instintivamente sin recordar que sus mosquetes no tenían el alcance suficiente como para dañar a aquellos perros infernales desde aquella distancia. En ese momento Makaison profirió unas palabras y destapo el carro en el cual estaba sentado. En ese momento Darkgotrek pudo ver que el enano había llevado hasta allí una especie de cañón órgano que seguramente sería capaz de desintegrar a esos perros rápidamente a una masa sanguinolenta de pedazos. Los perros enormes se acercaron a gran velocidad al grupo con la intención de cargar y Darkgotrek hizo lo mismo para enfrentarse a ellos pero pudo observar que ninguno de los enano le siguió y eso le apeno en el fondo de su corazón.La tensión se podía palpar en el aire y Darkgotrek escucho detrás suyo un fuerte ruido que le indicaba que los cañones de Makaison ya habían comenzado a trabajar en los perros. Un instante después pudo observar como todos los perros menos uno eran reducidos a simples virutas de carne que dejaron en el ambiente un fuerte olor a putrefacción. En ese momento se pudo escuchar el sonido de muchos enanos sorprendidos detrás de Darkgotrek que parecían absortos ante el semejante poder de destrucción.Todo paso muy deprisa y en unos unos instantes Dargotrek se encontró ante un gran perro de dos metros intentando defender su vida de la mejor manera posible. El hacha de Darkgotrek no tenia demasiados efectos obre la poderosa piel de aquella monstruosa criatura por lo que Dargotrek pensó que posiblemente este sería su prometedor final. Los demás enanos enervados por la gran valentía de Darkgotrek decidieron cargar hacía aquel monstruoso ser. El perro infernal fue derrotado finalmente por la enorme multitud de enanos que cargaron hacía el.

Muchos de los enanos allí presentes felicitaron la gran valentía de Darkgotrek y la mayoría le preguntaron su nombre muchos inquirieron en que este les había recordado a un dios enano pero realmente Darkgotrek sabía que posiblemente hubiera muerto si los enanos no le hubieran ayudado a matar a aquel maldito perro demoníaco. Seguidamente Makaison volvió a poner al grupo en marcha en dirección a la ciudadela de la gran ciudad perdida. De repente en ese momento todas las luces del oscuro pasadizo se encendieron y unas extrañas voces comenzaron a amenazar a el grupo entero de enanos.
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El sexto

Mensaje por Darkgotrek el Dom Abr 07, 2013 6:45 pm

En aquel instante las luces proyectaban sobre Darkgotrek una gran luminiscencia que no dejaba mucho que ver a Darkgotrek. Los enanos veían muy bien en la oscuridad y no solían perderse en los laberintos o en las casas dado que tenían una gran memoria pero con tanta luz ninguno de los presentes podía hacer nada. Incluso el poderoso makaison pudo hacer nada porque su cañón órgano no le permitía suficiente inclinación como para apuntar a unos objetivos que se encontraba tan arriba suyo justo dos nivel superiores por encima de ellos. Una voz les dijo que arrojaran todas las armas al suelo inmediatamente o serían rociados todos ellos con vapor fundido y miles de flechas les llenarían los cuerpos. En ese momento makaison ordeno que todo el mundo dejara las armas en el suelo y se alejaran unos cuantos metros de allí. Darkgotrek pudo ver como una tropa de unos 40 enanos se acercaba por el norte de su posición. Uno de los enanos que parecía el capitán de la huésped y que llevaba una gran ballesta cargada se acerco más a ellos con el semblante pálido.

-Por las barbas del gran rey. Se puede saber que hacéis aquí. Acaso habéis venido a rescatarnos. Quien os ha dicho que todavía estamos vivos. Bueno da igual de momento recoged las armas y seguidnos nunca se sabe que extraña criatura del mal podría estar escuchándonos en estos tenebrosos pasadizos corruptos desde hace siglos.-Dijo el capitán de la tropa de los enanos.

Muchos de los enanos que formaban el grupo encabezado de Makaison no podían creerse el hecho de que aún quedaran enanos vivos en aquellas tierras pues todo el mundo pensaba que habían muerto durante el increíble ataque de las fuerzas del caos a la poderosa ciudad bajo el mar. Muchos de los enanos profirieron maldiciones por haber tenido abandonados a sus compatriotas a su suerte durante tanto tiempo. De momento nadie podía llegar a comprender como habían podido sobrevivir aquellos enanos durante tanto tiempo aislados del mundo de Noreth. En ese momento las tropas dirigidas por el capitán que portaba la gran ballesta comenzaron a caminar hacía alguna parte de aquellos pasadizos. Darkgotrek no podía creerse el hecho de que estaba a punto de ver una de las más poderosas ciudades de los enanos y encima por si fuera poco con enanos vivos que se habían dedicado a proteger la ciudad durante todos aquellos siglos.

Cuando el gran grupo de enanos entro por la puerta de la gran ciudad perdida tono el mundo exclamo en un gran suspiro pues aunque actualmente estaba un poco deteriorada todavía mantenía un poco de su antiguo esplendor como todas aquellas cosas que habían sido por los increíbles artesanos enanos. La ciudad tenia una gran distancia entre la gran puerta formada de grandes piedras y duro hierro que parecía que no podía ser forzada por nada del mundo. Las casas estaban bastante alejadas de la gran puerta a unos cincuenta metros a unos. Esto se debía a que gran parte de la ciudad había sido destruida durante alguno de los ataques fallidos que habían intentado los poderosos ejércitos del caos. Aunque Darkgotrek sabía que era cuestión de tiempo que la ciudad cayera pues nada era capaz de aguantar ante la gran reproducción de tropas que producían los numerosos ejércitos del caos y mientras un enano tardaba muchos años en llegar a una edad madura, un humanoide del caos podía hacerlo en meses.
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El séptimo

Mensaje por Darkgotrek el Dom Abr 07, 2013 8:13 pm

Darkgotrek y la compañía de Makasion fueron llevados ante el poderoso rey de la ciudad perdida. Estaba prohibido decir le nombre de la ciudad perdida porque fue tal el mazazo emocional que produjo la perdida de aquel gran bastión de los enanos que muchos enanos se suicidaron después de creer que habían perdido la ciudad por lo tanto se declaro la prohibición de la ciudad perdida. En aquel lugar el nombre de la ciudad no era tabú por lo que Darkgotrek pronuncio el nombre claramente en voz alta Karag Dug dijo elevando una plegaria a sus dioses para que le escucharon. Muchos de la compañía miraron a Darkgotrrek y algunos incluso repitieron el nombre. De alguna forma o otra el hecho de repetir el nombre de la ciudad que habían perdido hace tiempo les reconforto a todos por igual y poco a poco las caras de toda la compañía fueron alegrandose. Niños humanos correteaban por las calles de la gran ciudad y esto hizo reír a muchos de los guerreros que Makaison había seleccionado. Finalmente pudieron entrar en la gran sala en donde el poderoso rey thomer les estaba esperando.

-Pero que ven mis ojos. Finalmente han venido a rescatarnos nuestros aliados del exterior. Hemos esperado durante muchas generaciones y ahora que ha llegado el momento no va a servir para nada. El poderoso demonio que una vez casi asola estas tierras ha regresado y atacara esta ciudad en cualquier momento. Se trata de una reencarnación del mal. Es puro mal y trae consigo un poderoso ejercito más poderoso que el que antaño trajo. Lo pero es que ahora no tenemos a nadie que empuñe el martillo del destino. Se dice que el martillo es la única arma que es capaz de mandar a la forma física del demonio de vuelta a las fosas de donde procede.-Dijo el poderoso rey de Karag Dug. El enano tenia una gran hacha de guerra y una coraza repleta de runas y parecía el enano más fuerte que hubiera visto nunca Darkgotrek a excepción de el poderoso rey de los matadores Thangrim que portaba un martillo de características parecidas al martillo del destino seguramente porque se trataba de dos armas gemelas.

Entonces Makaison se aclaro la garganta y se presento como el líder de la expedición. Informo al gran rey de Karag Dug todo lo que les había pasado desde el inicio de su viaje hasta que se habían encontrado con sus compatriotas enanos en uno de los pasadizos corrompidos.

-Pues viendo la difícil situación por la que estamos pasando. Creo que lo más recomendable es que evacuemos la ciudad y nos llevemos la máxima cantidad de tesoros que podamos pues es necesario que salgamos de aquí de inmediato. He oído hablar de ese poderoso demonio y se que es- la representación de el mal. Sin el poder de el gran martillo es imposible que le plantemos cara.-Dijo Makaison con un tono grave de voz.

En ese mismo instante una especie de sonido parecido al de un látigo comenzó a oírse muy fuertemente en toda la caverna de la ciudad de Karag Dug. Darkgotrek maldijo en voz muy alta. Aquel ruido parecía el de un dios que golpeaba la puerta de la ciudad. Todo el mundo se temió lo peor. Todos sabían que ahora ya era muy tarde para la opción que había propuesto Makaison. Dargotek cogió su hacha fuertemente con las dos manos pues sabía que en ese momento tendría que pelar por su vida y por su pueblo y finalmente conseguiría su gran muerte heroica.
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El octavo

Mensaje por Darkgotrek el Dom Abr 07, 2013 8:35 pm

En el semblante de Darkgotrek una sonrisa recorrió sus labios. En aquel momento sabía que estaría forzados a luchar contra ese gran demonio y contra sus incontables huestes de soldados corrompidos por el caos. El rey proclamo el estado de emergencia y todo el mundo parecía moverse a su alrededor. Aquello le hizo recordar a Darkgotrek los tiempos en los que fue un soldado del prestigioso y honorable ejercito de los enanos. La diferencia era que allí no podía ver ninguna cara de ningún enano novato. Todos los enanos que allí estaban parecían curtidos en centenares de batallas y la mayoría pensaban que esta sería la última y que lo único que podían hacer era arrastrar al mayor número posible de hombres bestia que pudieran a la tumba. En ese momento un capitan asigno a Darkgotrek y a un grupo de enanos con los que se encontraba una sección en la que ubicarse en el campo de batalla, Darkgotrek y su fiel compañero Snorri muerdenarices se dirigieron a la sección asignada. En el momento en el que todos los enanos estuvieron colocados en sus posiciones la gran puerta de quince metros de altura hecha de grandes piedras y protegida por poderosas runas se rompió y cayó en pedazos cuan grande era. Para hacer aquel destrozo era necesaria una fuerza increíble y Darkgotrek en ese momento vio a su poderoso enemigo. Se trataba de el poderoso demonio de las tinieblas el gran devorador de almas que había atormentado a aquel pueblo desde tiempos inmemoriales. En ese momento un enorme ejercito de hombres bestia, perros infernales y poderosos caballeros con armadura comenzaron a posicionarse en el bando del gran demonio. Darkgotrek pensó que se encontraban en clara inferioridad numérica aunque esto no fuera decisivo en las batallas pero era un hecho a recalcar.

El bando de los enanos estaba divido en estamentos los más veteranos y poderosos enanos que todos poseían increíbles armas y armaduras rúnicas se encontraban frente al poderoso rey de la ciudad. Darkgotrek pudo ver que Makaison se encontraba con su grupo de ingenieros los cuales todos se encontraban preparando grandes maquinas que disparaban bombas de pólvora mientras otros estarían encargándose de recargar constantemente el poderoso cañón para que el fuego no parase en ningún momento. En la sección de en la que se encontraba Darkgotrek estaba el grueso de la infantería de los soldados de lucha cuerpo a cuerpo de los enanos que eran básicamente enanos con hachas, mazas y armas variadas. Detrás de Darkgotrek se encontraban enanos que poseían mosquetes y armas de fuego normales y que después de disparar algunas balas seguramente cogerían sus armas de corto alcance y atacarían a al enemigo como el resto. En el otro lado el ejercito del demonio que era más numeroso y visiblemente más poderoso no tenía más estamentos que el del propio demonio el cual era el que mandaba sobre todos y todos esos hombres bestia y criaturas se habían reunido en aquel lugar debido a la poderosa aura que profería el demonio. En ese momento Darkgotrek se fijó en los tenebrosos ojos del demonio. Los ojos de aquella bestia era negros pero no era un negro normal era el negro que se podría encontrar en las peores fosas de Noreth. En ese instante el poderoso demonio comenzó a dar ordenes a sus súbditos y Darkgotrek pudo ver como el demonio pisaba voluntariamente a algunos de los hombres bestia que había a su alrededor por el mero echo de ver sus tripas desplegadas en el suelo.
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El noveno

Mensaje por Darkgotrek el Dom Abr 07, 2013 9:38 pm

En ese momento el enano miro fijamente al rey de los enanos y rió-Bueno gran rey parece que hace muy pocos días desde que jure que mataría a tu abuelo. Por extensión cumpliré mis promesas contigo. Me comeré tu corazón en breves momentos pequeño enano. No te preocupes dentro de poco todo su sufrimiento acabara-.Dijo el poderoso demonio.En ese momento parecía que el demonio estaba conjurando un hechizo hacía todos los presentes porque nadie conseguía hablar cuando aquel poderoso demonio comenzó a hablar.En ese momento Darkgotrek pronunció una maldición que retumbo en toda la sala y que provoco que los poderosos ojos del demonio se clavaran en él. Durante unos momentos el enano se vio tentado a bajar la mirada ante la imponente mirada y los ojos negros como el carbón que le estudiaban desde tantos metros de distancia. Darkgotrek emocionado por la repentina situación exclamo unas maldiciones que provocaron que el conjuro que parecía silenciar a todos aquellos enanos paro de repente. En ese momento Snorri muerdenarices y otros enanos también se sumaron a los gritos de odio hacía el poderoso enemigo. En ese mismo momento algunos de los enanos no pudieron contenerse y dispararon a los enemigos que tenían delante. Makaison puso en marcha su cañón órgano y en ese momento muchos de los ingenieros ayudantes del enano atacaron con sus poderosos bombas a las huéspedes del caos. En diversos momentos Darkgotrek pudo observar como los hombres bestia morían rápidamente pero al mismo tiempo no paraban de entrar más en la enorme sala. En ese momento el poderoso devorador de Almas ordeno que su ejercito atacara a la poderosa ciudad de los enanos para acabar con todo rastro de vida enana que pudiera encontrar.

Muchos enanos imitaron instantáneamente la carga de las fuerzas del caos por lo que Snorri y Darkgotrek les siguieron en una carrera algo lenta debido a ser enanos los que corrían pero Darkgotrek avanzaba concienciado por acabar con ese demonio aunque sabía que primero debería eliminar a algunos hombres bestias que por ahí quedaban.En el momento en el que la carga enfrento a ambos bandos Dargotrek tuvo la ocasión de acabar con la vida de algunos hombres bestia que se le acercaban. A su alrededor los enanos comenzaban a ganar terreno sobre los enemigos pero pudo observar que el demonio profería maldiciones y que se acercaba rodeado de hombres bestia y de poderosos perros infernales a el gran rey y a sus poderosos guerreros rúnicos. Algunas mazas rúnicas fueron lanzadas en dirección al poderoso demonio y estas dejaban un aura de destrucción a su paso y al impactar con el musculoso demonio lo herían un todo. Desde un punto de vista físico aquel demonio era algo increíble. Se trataba de un ser con cuerpo de minotauro que media unos 3 metros de altura. En su mano izquierda llevaba una poderosa hacha repleta de extrañas runas que el enano no había visto nunca y en la otra mano tenía un gran látigo que al usarlo era capaz de destruir las armaduras de los guerreros más poderosos del rey.El ser estaba dotado de dos fuertes alas que le conferían un aspecto de murciélago.
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El décimo

Mensaje por Darkgotrek el Dom Abr 07, 2013 9:59 pm

El demonio avanzaba rápidamente dirigiéndose hacía el poderoso rey enano y muchos de los guerreros rúnicos del rey le hacían heridas que el demonio ya estaba comenzando a notar. En ese momento un hábil guerrero salto por detrás del demonio y le clavo su gran hacha rúnica al lado de una de sus grandes alas pero sin llegar a rozarle. Instantáneamente hacinado gala de un gran cantidad de reflejos el poderoso demonio movió su látigo mágico y el enano fue dividido en dos mitades totalmente distintas. En ese momento el demonio consiguió llegar hacia el rey de los enanos que intentando que el gran martillo del destino le hiciera caso y se activara le lanzo el poderoso martillo al demonio pero las runas d e este no se activaron y el demonio cogió el poderoso martillo y lo lanzo muy lejos de él. En ese momento el gran demonio cogió al poderoso rey enano que se vio completamente superado por el tremendo poder del demonio. El devorador de almas dijo unas palabras en voz baja y en ese momento le estrujo el cerebro al pequeño enano que no pudo hacer nada para evitar que su cabeza se partiera en dos como si se tratase de un melón. Darkgotrek se fijo en que el demonio profería un grito de triunfo. El enano se acerco al martillo del destino que extrañamente había caído cerca de sus pies. En ese momento Dargotrek rezo a todos los dioses que conocía pues la única posibilidad que tenían de destruir al poderoso devorador de almas era aquel martillo. En ese momento Darkgotrek cogió el enorme martillo y este al instante de rozar la piel de Darlgotrek se imbuyo de poder mágico y consiguió tirárselo directamente al demonio. El martillo descendió hasta el poderoso demonio formando una increíble linea recta. Se estrello directamente contra la piel del demonio y le hizo un agujero enorme en el estomago que provoco que las tripas del demonio bañaran el suelo de la gran ciudad produciendo corrosión.

En ese momento muchos enanos que estaban pendientes de la situación profirieron un gran grito de victoria que se extendió por todo el salón. Aunque Darkgotrek sabía que aquello todavía no había terminado por lo que animo a sus compatriotas a finalizar el trabajo echando a aquellos malditos y terribles seres de su gran ciudad.

Cuando todos los enemigos fueron vencidos los supervivientes enanos entre los cuales estaban Darkgotrek, Snorri muerdenarices y el poderoso Makaison decidieron evacuar a los enanos en la gran nave sumergible. Los tesoros de la ciudad perdida fueron rescatados y en el viaje a casa no hubo contra tiempos con el leviathan que al parecer se encontraba bastante herido y no fue capaz de impedir que los enanos huyeran con parte del patrimonio de su ciudad bajo las aguas. Cuando el submarino consiguió llegar al puerto de la isla de los matadores Darkgotrek y Snorri muerdenaricres fueron a relajarse en una taberna.Unas horas más tarde una madrona enana entro en la taberna con un bebe en una cesta. La mujer le dijo que se trataba del bebe de Nana la única enana que el había amado en toda su vida. Darkgotrek cogió al enano en brazos y observo que tenia sus rasgos y que sus brazos era fuertes como los suyos. No le quedaba más remedio. Al parecer ahora era padre y debería cargar y educar a aquel niño.
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Re: En busca del reino perdido(tercera parte)(solitaria)

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