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Fuerza oculta, hielo plateado, veneno carmesí y bella libertad

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Re: Fuerza oculta, hielo plateado, veneno carmesí y bella libertad

Mensaje por Sofi el Sáb Dic 03, 2011 3:16 am

Lo observo con suma curiosidad. No se negaba, podría decirse que si lo quería… pero se contuvo. Sofía permaneció en silencio, sonriendo imperceptiblemente. –Kurato… eres una joya…- murmuro, sin subir el tirante. No quería obligarla… eso se sintió extraño. –No quieres obligarme… bueno, en eso concordamos. No tengo ni la menor idea de que hacer en un caso así… si te soy sincera, por lo general los tengo encima antes de que siquiera pronuncie palabra…- permaneció en silencio unos minutos (minutos eternamente largos) hasta que por fin tomo el valor, suspirando.

-oye… quisiera… pedirte algo… yo… -rascándose la nuca suspiro –es mas difícil de lo que pensé… tu… quisieras… pudieras… -se mordió el labio inferior, con nerviosismo –podrías regalarme…un abrazo… - con la mirada en el piso, suspiro –solo si tu quieres…nunca… bueno, ya sabes, siempre van directo al grano y… je…- Recargo su cabeza sobre la palma de sus manos, mirándole de reojo al sentir su caricia en el cuello. Fue entonces cuando le miro a los ojos, caminado se posición a arrodillarse delante de el, sonriendo suavemente.

-Eso se siente bien. Eres muy suave… ¿Cómo te sientes de tus heridas? Puedo utilizar mi poder curativo. No quisiera que… sintieras dolor…- se sorprendió a si misma diciendo aquello. Frunció el seño, mirando sus manos con curiosidad. Como si sostuviera algo invisible e increíblemente ligero, pero que pesaba mucho. –Me haces sentir cosas extrañas… cosas lindas… -tomo una de las manos de Kurato, llevándola a su pecho, justo a la altura de su corazón. –aquí… me haces sentir algo extraño, como alegría y… palpitar fuerte… - ahí, en esas horas casi oscuras, su mirada se centro sobre el rostro de Kurato, nuevas sensaciones despertaban el roce de sus escamas… -me haces querer cosas que durante mucho tiempo No he querido… -de pronto se separo de el, algo nerviosa –lo siento. Yo… esto es todo nuevo para mi, ni siquiera lo comprendo. –bajo la mirada suspirando –perdón.-

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Re: Fuerza oculta, hielo plateado, veneno carmesí y bella libertad

Mensaje por Kurato el Sáb Dic 03, 2011 3:41 am

Por un momento se sumergió en el pasado, no en el suyo propio si no en el de ella y se imagino durante parte de esos eternos minutos, pensando en como debía de haber sido la vida de aquella esclava de la que a pesar de que la desconocía muchísimo, apenas sin conocer nada de su vida o su pasado se sentía unido de por vida, no se la imagino fácil, entre lo de esclava y que aquella frase que soltó de que normalmente los tenia encima que le hicieron por un momento pensar en cuantas veces debería de haber sido poco menos que violada…aluna discreta lagrima resbalo por su cara.

Espero a que hubiese acabado su pequeño discurso tras aquellos minutos de eterno silencio contemplándola como preguntaba y como definía o al menos lo intentaba las cosas que sentía, al final de todo esto ya fuese por la petición de ella como por la pena que había entrado a su alma al pensar en ese pasado como por cualquier otras razón la cogió de los hombros y la apretó entre sus brazos, era la primera vez en innumerables años que hacia algo así y es casi seguro que fuese la única con la que lo hiciese hasta mucho después porque aunque había cambiado y ahora era un ser mucho más calmado, respetuoso emocional con los conocidos o con aquellos a los que precisase de su ayuda con los desconocidos seguiría siendo el de siempre.

-No estoy dolorido…úsala si quieres en tu propio cuerpo, no me gustaría que te pasase algo que han sido muchos golpes- se quedo unos momentos en silencio sin pensar siquiera solo centrándose en sentir el roce de su piel y su cuerpo siendo rodeado por el suyo, su cola incluso ahora acariciaba suavemente la de ella con lentitud y finalmente hablo, -cosas extrañas y fuertes que te pueden hacer cambiar todo lo que sabias de ti mismo en pocos momentos, que te hacen sentir raro y en mi caso estar cerca de ti como ahora mismo, abrazarte y no soltarte jamás…- le murmuró al oído, ella le había dicho como sentía aquello y el no pudo si no responder con un breve resumen de como se sentía el mismo, incluso al acabar de hablar no se despego de ella, su deseo de no alejarse, de cogerla y no soltarla era sincero y se podía estar seguro de ello, aunque finalmente tras más minutos de los que estuvieron en silencio antes disfrutando de aquella sensación agradable de calor y suavidad debilito un poquito su abrazo por si ella deseaba algo que implicase soltarse.
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Re: Fuerza oculta, hielo plateado, veneno carmesí y bella libertad

Mensaje por Sofi el Sáb Dic 03, 2011 4:16 am

Kurato pedía que utilizara su poder con ella. ¿Cómo hacer eso? –no se como hacer eso… casi nunca me han dejado utilizar ese poder… -llevándose una mano a la mejilla, suspiro, cerrando los ojos en una pequeña mueca de dolor. le miro nuevamente, segundos antes de que el le abrazara. Sofía sintió un suave cosquilleo, acompañado de un leve ardor en la espalda… cerró los ojos, acurrucando su cuerpo en el pecho de Kurato, sintiendo por primera vez el calido abrazo de otro ser que no busca nada a cambio. Incluso, no pudo evitar derramar algunas lágrimas, sintiéndose calmada.

Ese abrazo… ese pequeño gesto, esas dulces palabras le dieron una calma realmente increíble. Algo que no creyó poder sentir alguna vez en su vida. Levanto la vista hacia el, sin zafarse de aquel abrazo, con una sonrisa realmente alegre. –Te molestaría si… si… después de esto… pudiera ir contigo? Acompañarte en tu viaje… -oculto el rostro en su pecho –juntos…-

Esperando su respuesta, dejo reposar su cuerpo sobre Kurato, descansando un momento. –Necesitamos descansar… pero… prométeme que me dejaras sentir tu dulzura.- Le miro con insistencia, con ilusión, acariciando el pecho del reptiliano con su dedo índice –sentir... tu toque…- ella si que podía sonrojarse y lo acababa de hacer justo ahora. Sus mejillas se tiñeron de un suave rojizo, auque el resto de sus escamas –las no heridas- Lucian tan verdes como siempre. El aflojo el abrazo, aunque ella tardo un rato mas en separarse de el, sintiendo lo frío del ambiente. –Kurato… podríamos… te molesta si dormimos un poco… pero… en tus brazos. ¿Podría dormir en tus brazos?-Sofía estaba desesperada. Realmente desesperada por algo de afecto y, también necesitada de dar cariño. Kurato era el candidato perfecto…

-Descansar un poco antes de largarnos de aquí. De irnos para siempre…- le sonríe unos momentos, antes de abrir uno de sus puños, mostrando una pequeña llave. –Ventajas de tener manos rápidas… la saque del bolsillo del guardia. –Sonríe –¿descansamos?
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Re: Fuerza oculta, hielo plateado, veneno carmesí y bella libertad

Mensaje por Kurato el Lun Dic 05, 2011 2:58 am

Escucho su pequeño discurso, mientras hablaba por unos segundos se olvido de todo lo demás, de la dueña, de su serpiente, de Veluzi, de todo el mundo llegando a existir para el en aquel abrazo solo ambos raptores y la paja sobre la que estaban.

Casi temblando sus manos las extendió hasta agarrarla por la cintura y empujarla con suavidad hasta que se recostó en aquel lecho improvisado en el que debían de descansar por unos minutos y el conforme ella se tumbaba sobre aquel montón de paja el la seguía hasta quedarse tumbado frente a ella con las manos retirándose lentamente de sus caderas.

-No podría dormir tranquilo si te dejo sola cuando salgamos de aquí…- su tono de voz se fue debilitando poco a poco hasta ser solo un susurro mientras respondía al aluvión de preguntas que por un motivo u otro no había podido responder antes mientras la melodía de su voz le llenaba la cabeza y le acariciaba la mente calmándole los ánimos.

-Es más, dos minutos más y te lo habría pedido yo pequeña, lo del toque si entendí bien…bueno, no puedo si no decir que si…claro…pero ahora como tu acabas de decir durmamos un poquito…- sus brazos se volvieron extender temblando hacia ella, no estaba claro si por el leve frío que ya tenia dominada la sala o por el nerviosismo y aunque le costaría un poco reconocerlo, alegría al estará solas con ella y las volvió a deslizar por encima de su leve vestimenta y la volvió a rodear otra vez con su cuerpo apretándola contra si fuertemente por un momento antes de volver a relajarse pero sin quitarle los brazos de encima ni su pierna izquierda que acariciaba y abrazaba a su modos las piernas de Sofía o su cola que acariciaba y apretaba contra el su cintura.

-Duerme tranquila-- ultimo consuelo que salio de su labios en aquellos momentos en los que espero despierto hasta que ella durmió y mirando con cierto miedo a que irrumpieran en aquel intimo y feliz momento que nunca antes había disfrutado.
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Re: Fuerza oculta, hielo plateado, veneno carmesí y bella libertad

Mensaje por Sofi el Jue Dic 08, 2011 10:13 pm

Sonrió. Kurato era diferente a esos hombres que ella conocía. De algún modo lo había descubierto desde el primer momento en que se habían mirado al rostro, justo un par de horas atrás. Es realmente increíble, como un segundo, un pequeño momento es capaz de cambiar definitivamente nuestra existencia y darle vuelta a toda nuestra vida. Sofía se recostó con cuidado de que la paja no fuera a lastimar las heridas en su espalda, mirando a Kurato casi con solemnidad. Aquel momento en que se recostaron juntos, fue casi como un ritual para ella. Llegaba a confiar mínimamente en el. Aun le faltaba algo por confiar completamente en el, sin embargo, en estos momentos en los que no tenia nada que perder, podía darse el lujo de creer que tenia buenas intenciones. De imaginar que Kurato podía ser alguna clase de caballero que le mostrara el mundo… No acusen a Sofía de crédula o ingenua. No lo era del todo… ¿Por qué confiar en dormir a solas en una celda cerrada junto a un reptiliano bastante mas grande que ella y que podría destazarla en segundos? En este momento me permito explicar el porque.

Sofía no tenía nada que perder. Por un lado, su ama planeaba dejarla como diversión de soldados y guardias del coliseo. Por otro lado, Kurato le ofrecía una oportunidad única que jamás habría contemplado (y a no ser porque su ama quería deshacerse de ella, jamás la hubiere pensado). En segundo lugar… no estaba tan desprotegida. Sabía que Kurato aun tenía algunas heridas, y, la llave entre sus manos representaba una salida en caso de que las cosas se pusieran feas.

Asintió a su contestación. Estaba alegre de que el le dejara ir cuando pudieran salir de ahí. Escapar… esa idea rondaba en su mente golpeándose con fuerza contra todas las ideas de esclavitud que tenia. ¿Qué haría después? ¿Qué conocería del mundo? ¿Cómo saber quienes eran buenos o malos? ¿serian todos malos? –Necesitare que me ayudes a responder muchas preguntas del mundo…-murmuro, mirándole de frente, ahora, quedaban uno delante de otro. Ella daba la espalda hacia la pared, mientras que el daba la espalda a las rejas que antes le habían separado de la otra raptora.

Se acomodaron. Sofía jamás estuvo tan cómoda. No importaba que la cama fuera paja, la habitación fría y gélida… estaba tranquila y eso, no tenia precio. El abrazo fuerte y cálido debió de haberla lastimado un poco, pero tan emocionada estaba con la cercanía de Kurato que paso aquel dolor de lado. Su pierna izquierda sobre ella… Sofía termino por acomodarse, abrazándole también, con el rostro sobre su pecho, su mano derecha sobre su torso, en un abrazo cuidadoso por no lastimar nada de el. Su cola también le abrazo por la cintura. Y así, pensando en que en unas horas podría saborear algo tan peligroso y desconocido como la libertad… se quedo dormida, respirando con calma.
***
Los pasos eran tan silenciosos que daban la impresión de que una rata –y no una mujer- andaba por ahí. Amelia era el nombre del ama de Sofía y ahora observaba a ambos raptores abrazados uno el otro. Su rostro y cuerpo se ocultaban en las sombras. Su cintura perfectamente formada, sus caderas y pechos voluminosos. Sostenía aquel paraguas… con fuerza. Estaba furiosa. Podía notarse en su rostro rojo en ira… La otra reptil no estaba. Tampoco el otro que habían llevado a pelear. Alguien tenia que pagar por eso… y esa seria su esclava. Ahora descansaba en silencio, tan tranquila… ¡no tenia idea de lo que le esperaba! Ni ella… ni ese reptil rojo.

Sus pasos se alejaron de nuevo en silencio, no quería despertar a la tierna y linda pareja.

***
-Entonces, con el máximo dolor posible. Asesínala a ella… a el, solo déjalo tan débil como puedas sin matarle. Esa esclava conocerá el castigo máximo por desobedecerme… -

Acme asintió. La cazadora sonreía mientras sacaba de su bolso un frasquito de un liquido plateado y untaba varias flechas en el. Amelia la observo con curiosidad, casi preguntando que era lo que tramaba. Junto a la mujer, el guardia principal y coordinador de las batallas. –Mi señora… este líquido es un veneno muy especial. Justo lo he conseguido en el mercado negro… altera los nervios, produciendo una sensación de dolor. En las flechas, hará que la persona se desangre y sienta dolor infinito. No morirá por una sola flecha… me asegurare de utilizar tantas como sea posible. Igual con el reptil… - una tortura ingeniosa. Asintiendo, la mujer despidió a la cazadora, mientras que se dirigía al hombre.

-quiero que busques… a esos dos. Encuéntralos, castígalos y tráelos ante mí. No quiero que Sofía o su acompañante sepan. Al menos no hasta que estén doblegados, castigados y ante mi… -

Asintiendo, el hombre salió de la habitación, distribuyéndose a buscar a Zatki y Veluzi. Mientras tanto… la cazadora avanzo lentamente por aquellos pasillos oscuros, donde solamente una débil luz de un ocaso que se cernía sobre aquellas tierras se podía ver. Los días se ocultaban más rápido y las noches surgían más veloces en esta época del año. La cazadora se coloco su abrigo de piel oscura… y se preparo. Ahora los tenia de frente… pegada a la verja de la celda contraria, miro a la pareja de frente… ambos, recostados daban los pies hacia el pasillo… los observo. Incluso sintió celos de ellos. El frio se sentía cada vez mas ahí, sin embargo… lucían tan cálidos.
La flecha zumbo en el aire clavándose silenciosamente en el muslo de Sofía. La reptiliana abrió los ojos de golpe, sintiendo el punzante dolor abriéndose paso en su carne. Acme era experta en manejar la velocidad del impacto, por lo que la flecha solo se clavo lo suficiente como para herir, pero no como para tocar alguna vena o área demasiado peligrosa. Sofía se quejo silenciosamente, sin comprender del todo que pasaba. La otra flecha zumbo, clavándose en el hombro izquierdo de Kurato, ambas impregnadas en aquel veneno doloroso. Sofí busco a tientas en la oscuridad y vio salir a aquella mujer hacia la poca luz que las velas lejanas daban. Su sonrisa… esta hizo una señal de silencio, luego otra a Kurato, marcando una fina línea en su cuello. La idea era sencilla y Sofí la entendió. “Si hablas o te mueves… el muere…” Y curiosamente, la joven reptil… sintió miedo de ello.

El dolor primero fue como una punzada justo donde la flecha había penetrado. Rápidamente, se torno algo que se expandía, una sensación de ardor… ardor bajo la piel. Se llevo la mano hacia aquella flecha, arrancándola de tajo, creyendo que eso aliviaría el dolor. Grave error… solo consiguió dejar un trozo de aquella punta impregnada en veneno. Se mordió el labio inferior, sin quiere gritar… aunque seguramente a estas alturas, Kurato ya estaría despierto.

Instrucciones:
:3 la celda esta cerrada, Kurato, tienes una flecha en el hombro. Sofía acaba de quitarse una del muslo, aunque quedo un pedazo ahí. El veneno es lvl 2, así que tu veras los efectos que causa. La flecha se clavo en el hombro que había quedado herido antes, aunque esta herida estaría un poco mas cerrada por las curaciones de Sofía.

Recomiendo que tu y veluzi vieran la forma de salir de esto. :3 esperen el post de Zatki para pormenores de esto.
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Re: Fuerza oculta, hielo plateado, veneno carmesí y bella libertad

Mensaje por Zatki el Jue Dic 08, 2011 10:17 pm

Ahí estaba, oculta en aquel montón de paja. Veluzi había dicho que se ocultaría en el techo, aunque no estaba segura de ello, mas no había otra opción. De escamas verdes brillante, asomaba sus ojos en dirección al sitio por donde había salido. Estaba preocupada… Kurato aun no salía y ya habían pasado un par de horas. Estaba muy tentada a salir y pedirle a Veluzi que fueran a buscarlo. Sentía la serpiente de este algo inquieta, dando varias vueltas en su cintura y cuello, resbalando en sus escamas. –shh… ya vendrá bonita… -murmuro, sin saber exactamente como tranquilizar al animal, aunque ¿Cómo poder calmar a otro cuando ni siquiera puede calmarse a si misma?

Sofía. Esos ojos purpuras llegaron a su mente. La conocía, la conocía de algún sitio e incluso recordaba su nombre. ¿de donde? Daba vueltas a su cabeza el recuerdo de esa mirada suplicante… Cerró los ojos con fuerza, buscando en el recuerdo. ¿Dónde?. De pronto llego como un golpe directo al rostro. Peor que un cubetazo de agua helada en un día con nieve. Las memorias despertaron y sintió un hueco en el pecho. La sensación de culpabilidad, aquel origen de sus pensamientos más tristes. El acto principal y culpable de todas aquellas sensaciones de ser inútil, de no poder ayudar a otros. No era el hecho de haber perdido a su familia, de haberse quedo congelada.

busca a mama y a papa… - Su mirada traía el eco de los años pasados. Aquel momento en que tomaban a Sofía entre sus brazos y se la llevaban hasta desaparecer en el silencio del bosque. Su madre asustada, agitándola con rabia y dolor en la mirada. Todos aquellos reptiliano que salieron a buscarla aquella noche, en la que jamás se volvió a ver. Estaba viva. ¡Esa Sofía!. Salto de su montículo, mirando a Veluzi.

-¡tenemos que ayudarle!- dijo con la voz temblorosa. –Veluzi, Sofía… Sofía es… es mi prima. –Aquella frase incluso le hizo sentirse peor- la otra chica, es mi prima… y seguro están en peligro… tenemos que ayudarle!- Se vio obligada a regresar a su escondite con las voces y pasos que se acercaban. Dos hombres armados con una lanza y una espada entraban a las caballerizas, sus voces les alcanzaban a pesar de estar a un par de cubículos de distancia.

-Entonces… como se supone que los vamos a castigar si los encontramos? ¡no ha visto a ese cacho de lagartija gigante!-

-Yo no se… pero a mi me gusta la iguana. Tiene su toque… grrrr… si tú me entiendes. Yo se que le hare a ella… Suerte que traemos los tranquilizantes. –

-Eso si… pero… en ella no hay que usarlos. ¿Supiste lo de Sofía?-

-Ha… que si lo supe… jojo ojala y pudiera ver lo que le harán. ¿La castigaran como siempre?-

-No idiota… lastima, me habría gustado probarla un poquito. Según se, la cazadora ira a matarla a su celda. Creo que al otro solo lo herirán… nunca se sabe. Peligro y termina muerto… -

-Bleh, todos tienen diversión menos nosotros los soldados. Después de esto iré a conseguirme unas putas… siempre son un buen desfogue. –

Las risas de los dos hicieron eco al llegar al sitio donde Zatki se ocultaba. Uno de ellos dio un paso adelante y la reptiliana temió por su vida. De pronto, la lanza entro en el montículo, justo a un lado de su rostro y por poco no le dio. La serpiente se salvo enroscándose en el cuerpo de Zatki… aunque no estaba segura de poder esquivar nada sin hacerse notar.

La otra lanza se dirigía a ella, lista para clavarse en el montículo y de pronto… eran los dos hombres que clavarían al mismo tiempo sus lanzas ahí, con intención de descubrir si algo habría oculto. A pesar del peligro, Zatki había escuchado los planes de aquella mujer, del ama de Sofía… de lo que pasaría.

Tenía que deshacerse de esos hombres y confió en Veluzi, que estaría sobre ellos. Habría que ir a ayudarlos… ellos podían colarse por aquella trampilla, entrar y sacar a Kurato y Sofía… Sus ojos brillaron al ver entre las pajas la punta de la lanza acercarse…
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Re: Fuerza oculta, hielo plateado, veneno carmesí y bella libertad

Mensaje por Veluzi Gedber el Jue Dic 08, 2011 10:54 pm

Se deslizaba silenciosamente por el techo sacando su lengua como una serpiente saboreando el aire y su futura presa.
Antes había pasado un buen rato sobre aquel lugar clavado en el techo, tuvo incluso que hace más o menos como una hora que bajarse del techo descansar unos momentos en tierra firme por que de lo contrario no seria muy bueno su estado de cara a si entrasen algunos seres que matar, estaría demasiado tenso y con las extremidades doloridas, ene se pequeño pase se mantuvo cerca de Zatki, sin hablarle, sin abrazarla, pero sin parar de mirarla tiernamente como si en aquel montón de paja se háyase su mayor tesoro, finalmente volvió a subir al techo, trepando por las maderas del establo clavando sus garras y las marcas que estas tenían estas para mayor sujeción.

En su guardia clavado en el techo con el pecho bien pegado a ese y brazos y piernas dobladas para agarrarse mejor, la cola también muy cercana al techo con la única cosa separada de este su cabeza que giraba constantemente para mirar a toda la zona sin parar deteniéndose especialmente al mirar a donde estaba su querida raptora y la puerta por la que pronto deberían de entrar su enemigo que esperaba que fuese aunque temporalmente su aliado y una raptora casi desconocida para el que apenas había visto nunca, solo cuando antes vino hacia el .

Por unos momentos no miro a la puerta, cuando salio Zatki de aquel escondite hablando rápidamente de su prima, algo que no termino de comprender por lo rápido y repentino de aquello y que trataría finalmente de entender cuando las voces que obligaron a su raptora a esconderse de nuevo se alejasen.

Finalmente una pareja entro sin embargo no eran los que esperaba, eran una pareja de soldados con los que el raptor apenas pudo evitar contenerse de matar mientras hablaban sobre su raptora con la esperanza de que no se percatasen de su presencia de la de la reptiliana o la de la serpiente.

Sin embargo ya no encontró motivo para contenerse cuando llego al tenso momento de clavar sus lanzas en el escondite de ella, se deslizo rápidamente por el techo y clavo sus grandes garras curvas en el techo haciéndole de anclaje más allá del resto de sus garras y descendió de golpe con la boca abierta sobre uno de los guardias que encontró su cabeza pulverizada en pocos momentos y cayo rápidamente al suelo mientras unos últimos latidos de su corazón manchaban de sangre el hocico del reptiliano que escupía los restos de aquella cabeza cayendo al suelo como una masa amorfa de sangre, músculos, huesos, liquido cerebrar y un cacho de ese especio rosado, su cerebro, mientras el otro se giraba para ver aquello Vel clavo sus garras de las manos en el techo, soltándose ahora de las piernas, luego se soltó cayendo justo tras aquel guerrero.

-Buenos días- le dijo nada más que el gesto de sorpresa pareciese en su rostro al tiempo que su diestra volaba con las garras abiertas arrancándole una bonita cicatriz en la mejilla, cicatriz si es que sobrevivía, cosa muy poco posible.
Su mano, la misma de la herida en la mejilla retorno arañándole el otro lado de la cara y repitiendo el proceso con ambas manos propinándole numerosos zarpazos como si se enfrentase a una mala bestia que finalmente lo derribaron dejándolo en el suelo ensangrentado y medio muerto, momento en que le arrebato su lanza de las manos y se la clavo en el pecho matándolo, le acercó a esa lanza a su amiga -Yo puedo defenderme más o menos bien sin mi hacha pero tu…prefiero que lleves algo…aunque solo sea hasta que encontremos las tuyas…- le dijo con unas palabras repletas de cariño y preocupación -¿esperamos más o hacemos una salida?-
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Re: Fuerza oculta, hielo plateado, veneno carmesí y bella libertad

Mensaje por Kurato el Jue Dic 08, 2011 11:25 pm

Se incorporo de golpe no gritando, más bien rugiendo como una mala bestia cuando aquella flecha envenenada se hundió en su hombro herido, si, estaba ya entre el tiempo y la ayuda de Sofía un tanto restaurado de todo aquello sin embargo eso no impedía que le doliese aquel impacto que le hizo volver a sangrar aquel lugar de su cuerpo otra vez, ni aunque hubiese estado completamente curado habría pasado como si nada, de un salto se puso en pie dirigiendo inmediatamente una mirada hacia aquella zona dolorida.

Inmediatamente manchada con las luces del crepúsculo pudo ver aquel proyectil clavado en su hombro, inmediatamente rodeo la parte que sobresalía de este y tiro sacándoselo de cuajo, lo primero que vio más allá de darle una vuelta a la flecha contemplándola fue a Sofía, también con sangre y dolorida -So…¿Sofía? ¿que pasa?- sus pensamientos y palabra se vieron seguidos de otra flecha que le rozo la pierna para finalmente impactar contra el fondo de la habitación, haciéndole lanzar un bufido maldiciendo al lanzador de aquella cosa así como a toda su familia y miró a su alrededor viendo a la cazadora que el nunca antes había visto apoyada a la celda de enfrente tensando otra flecha con el arco, nunca había visto como ya dije a esa persona ni la conocía, pero no le gusto nada que les despertarse a flechazos en medio de su sueño tranquilo, sus ansias de matarla crecieron muy rápido.

Cogió la llave que poseía la raptora, con rapidez pero tratando de no dañarla ni asustarla en el proceso y se precipito hasta la puerta de su celda, mientras más de una flecha se clavaba en su cuerpo en un lugar doloroso pero no matarlo o le cortaban las escamas, el dolor era prácticamente solo el del impacto ya que haría falta un veneno mucho más potente para afectar a un engendro venenoso como el, una vez abierta con muchos cortes en sus falanges, intentos fallidos deque la cazadora intentase arruinarle su oportunidad de salir de la celda cosa que no logro, aunque si le puso otra flecha en aquel tan herido hombro que mientras abría la puerta y salía afuera se arranco sosteniéndola con decisión en su mano derecha.

La cazadora cambio de objetivo, ahora apuntaba a la raptora, pero un fuerte manotazo de el reptil carmesí le hizo soltar el arco y que ya no pudiese hacerle más daño, pero esto rápida como un centella saco su espada, poco después sin que ninguno de los dos efectuase movimiento alguno Kurato cayo al suelo a los pies de ella.

Pero no era por el cansancio, el dolor o el veneno, no era para poder tener una mejor oportunidad de hundirle aquella flecha hasta lo más hondo de su aparato reproductor femenino antes de levantarse y empezar a masajearle la cara con los puños hasta que no pudo resistirlo más y quedo inconciente.

Luego de esto, dejando ver su dolor y cansancio, vertiendo su liquido interno en el suelo con cada paso se volvo ha acercar a Sofía, antes de que dijese nada se fijo de que algo brillaba en su muslo, se agacho y empezó a succionar hasta extraer el trozo de flecha que se le había quedado dentro así como parte de la sangre y el veneno que posteriormente escupió.

-Bueno…Sofi…quiero que sepas que me ha encantado este ratito que pasamos juntos, pero creo que es hora de irse…¿no?-
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Re: Fuerza oculta, hielo plateado, veneno carmesí y bella libertad

Mensaje por Sofi el Jue Dic 22, 2011 6:02 am

El pedazo de flecha en su herida fue el último de sus problemas. Se llevo las manos a los labios en un grito silencioso y oculto cuando vio como Kurato se levantaba y lanzaba sobre la cazadora. Sofia la conocía, sabia que esa mujer mínimo, querría hacerle sufrir. En cámara lenta, la llave fue arrebatada de sus manos. El dolor de la herida en su pierna, el ardor, se mezclaba junto al miedo de que Kurato sucumbiera ante las fieras flechas. Su expresión fue de miedo a horror, de horror a dolor y luego, a sorpresa y victoria.

Kurato había actuado inteligentemente. Cierto que Sofia sintió como su corazón palpito con una fuerza descomunal al verle caer… -¡KURATO!!- grito, alzando la mano hacia el… mas, de un rápido movimiento, este se puso de pie, clavando la flecha hasta donde alcanzo y golpeando a la cazadora. La joven reptiliana se llevo las manos al rostro, la sangre… el dolor. Saciada su sed de venganza, se dirigió a ella. La imagen de Kurato le conmovió. Avanzando pesadamente, mientras derramaba su propia sangre… El ardor de la pierna no se comparaba con la preocupación que sintió por el. No entendió cuando el se lanzo sobre su herida y durante un minuto, pensó que Kurato habría entrado en una especie de fase animal y que seguía ella. Pero no fue así… Frunciendo el ceño en una mueca de dolor, Sofia cerró los ojos con fuerza, respirando hondo. –Que… haces…- murmuro. Se dio cuenta de que lo que el hacia, era chupar el veneno.

-basta…- murmuro, apartándole de la herida.- Las flechas te han hecho daño y yo no hice nada para impedirlo… no veo el porque habrías de ayudarme…- ante sus palabras asintió, poniéndose de pie como mejor pudo. La pierna, si bien, no estaba inutilizada, dolía a cada movimiento, pero bueno… ya muchas veces había tenido que moverse aun y con heridas algo graves, así que, una flecha no era casi nada. –Espera…- dijo a Kurato poniendo sus manos sobre su pecho, en señal de que no se moviera. –No tenemos mucho tiempo antes de que alguien venga a ver que sucedió con la cazadora… - y rápidamente, tomándole de la mano, se escabulleron hacia la oscuridad de las celdas, tardando. Cojeaba, pero iba tan rápido como podía… Finalmente, llegaron hasta lo que parecía ser una pequeña bodega en medio de dos celdas cercanas a la primera puerta de escape. La abrió con la misma llave con la que Kurato había abierto la celda anteriormente y entro. Era un espacio pequeño, pero lo suficientemente grande como para que cupieran los dos. –Hay que sacar todo. Aquí están tus cosas y las de los demás… no puedo cargarlo todo yo en estas condiciones ni todo tu. Lo dividiremos… yo tomare esta hacha (de veluzi) esos dos morrales (los de zatki y Veluzi) y la lanza. Por favor… tu toma tus cosas y esos dos mazos (tanto el de zatki como el de Veluzi) y tenemos que irnos de aquí… ya…-

Acomodándose el trapo que llevaba por vestido, sostuvo las armas como mejor pudo (e incluso, uso una de ellas para apoyarse al caminar) y se dirigió hacia donde zatki había salido con anterioridad… ya casi. Antes de salir por aquella trampilla… miro hacia atrás. Las celdas, la paja… el ruido de guardias que ahora se adentraban preguntándose por la cazadora… daba adiós a su vieja vida. A su yo… -Felicidades… -murmuro a Kurato al ver por última vez el cuerpo de la mujer que, pese a todo, seguía viva. –Es un trabajo que ni yo misma habría hecho mejor… - sonrío oscuramente y, apoyándose de un viejo catre, subió. Era hora de saborear la libertad… aunque, le preocupaba que supiera amarga.

Lo primero que verían seria a Veluzi y a Zatki. Al encontrarse con ellos, Sofia sonrío. Pronto… solamente faltaba lo más sencillo y difícil a la vez. Escabullirse por detrás de las caballerizas, a las hortalizas y de ahí, al bosque que rodeaba todo aquel sitio. Entrego las pertenencias a cada uno, mirando un segundo a Zatki. Ambas quedaron de pie, una frente a otra, las dos tan maltrechas y cansadas… pero con ganas de salir de ahí. En un silencio de reconocimiento, Sofia, de pronto dio una bofetada directo al rostro de la reptiliana de rubios cabellos. –No te he perdonado…- dijo ella con una voz siseante y siniestra, como quien desea maldad para el otro. –pero no dejare que otros tomen lo que por derecho me pertenece. Tu… yo… tendremos una batalla a solas. Sin ayuda… - Una promesa que hizo, tomaría venganza por todos esos años en los se prometió, que esa cobarde raptora pagaría por haberla abandonado.

Miro los cuerpos de los guardias e hizo una mueca de asco. –agg… ni en vida me parecieron atractivos.- murmuro, pasando de ellos –da igual. Basura eran… lo merecían… -luego miro a Veluzi y sonrío –tienes talento… -guiñando el ojo, hizo la seña para que le siguieran. Había tres formas de salir de esa caballeriza. Una puerta trasera, otra principal.. y un pasadizo que ella misma había hecho tiempo atrás, cuando aun de niña soñaba con irse de ahí, aunque jamás había podido cumplir su cometido. Ahí estaba ahora. Delante de aquella pequeña puerta cubierta por paja. Con avidez, quito el obstáculo, abriendo la portezuela. –Es hora…- Se dijo a si misma, y saliendo justo al área de los cerezos, donde bien podían ocultarse entre los árboles. La alarma sonó, no había marcha atrás y tenían que apurarse. El tiempo… se había agotado.

Llegaron hasta el bosque. Sofia miro una vez mas hacia atrás, despidiéndose de su esclavitud… se pregunto si aun podría regresar, pedir clemencia y vivir con su ama… ¿pero que estaba pensando? Sacudió la cabeza y se adentraron al bosque. De ahí, no seria difícil escapar, puesto que ese sitio bien lo conocía… aunque hasta cierto límite. A partir de ahí… no sabría a donde ir. El bosque consistía en hectáreas y hectáreas de terreno plagado de árboles y tierra que se conectaban con algunas montañas y cuevas donde podrían descansar, pero ese sitio, estaba aun a cuatro horas de camino, sin contar que era de noche. La luna brillaba con intensidad, iluminando su paso. Sofia se detuvo habiéndose alejado lo suficiente como para que no los alcanzaran en un rato, pero no lo suficiente como para que dejaran de perseguirles. Se recargo en un árbol, respirando pesadamente. –He visto los mapas de mi ama. Al norte hay montañas que servirían como resguardo… no puedo más. Estoy demasiado cansada… -murmuro, sentándose en la tierra –lo siento… -
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Re: Fuerza oculta, hielo plateado, veneno carmesí y bella libertad

Mensaje por Zatki el Jue Dic 22, 2011 6:14 am

El horror en su mirada no se hizo esperar. En cuanto Veluzi salto sobre los incautos y literalmente destrozo la cabeza de uno de los guardias, ella salto, arrinconándose en una de las esquinas vacías. Desde que había conocido a Veluzi, salvo por la pelea con Kurato, no conocía esa parte sangrienta de el. Ninguno de los dos guardias fueron problema, y la chica solo se cubrió los ojos con algo de temor. La sangre y los gritos no eran particularmente de su gusto, por más que fuera necesario. Termino en cuclillas, cubriéndose el rostro con la serpiente enredada en su cuello y hombros.

No hubo oportunidad de charla. De pronto, pasos irrumpieron en aquel sitio… Zatki sostenía la lanza de uno de ellos cuando Sofia entro. Soltando el arma, copio las suyas con ánimos. Nada como tener tus pertenencias contigo. Miraba a Veluzi de reojo con nerviosismo, pero por un segundo lo olvido al encontrarse frente a frente con Sofia. Durante unos segundos se miraron… la bofetada vino tan de pronto, que ni ella misma supo que sucedió, hasta que escucho sus palabras. Zatki bajo la mirada, mordiéndose el labio inferior. ¿pelear con ella? ¿Cómo? Zatki no se sentía capaz de pelear contra ella, pero asintió. No tenía ánimos de contradecirla.

Era tiempo de escapar de ahí y Zatki no se sintió mas contenta porque no podía. Al ver a Kurato, su expresión reflejo una alegría mayor, saltando sobre el a abrazarle. -¡Me alegra que estés vivo! – con cuidado, se quito a la serpiente de encima para dársela a el –te extrañó.. es un animalio muy tierno…- Sonrío, yendo hacia Veluzi, olvidando un momento la imagen de el asesinando a otros. Tomo su mano y siguió a Sofia.

-Al fin… al fin seremos libres… - murmuro, siguiendo a la joven a través de aquellos caminos. Los cerezos estaban en su punto y sus ojos caían dulces y suaves, acariciando las escamas de los cuatro reptiles. Es curioso como todo había iniciado. De un casual encuentro, ahora estaba acompañada no por un solo reptil enorme y dulce… sino por tres. Una que hacia años había olvidado y otro que recién había conocido. Kurato y Sofia… los observo un segundo mientras caminaba tomada de la mano con veluzi y sonrío –hacen linda pareja… -murmuro para si, sin darse buena si los demás la oían o no. Luego vio a Vel… tan dulce. Y recordó aquel beso… y deseo otro.

Se dio cuenta de que durante este tiempo, había desarrollado un sentimiento por Veluzi. Algo mas allá de la amistad, algo mas enfocado a… una sensación calida y dulce en el pecho, algo que le hacia desear abrazarle todo el tiempo, de siempre estar con el… Algo sonrojada siguió el camino, sin soltarle. De pronto, habiendo avanzado ya un rato, se sentía tan cansada como Sofia, pero menos herida… al escucharle frunció el seño. –No te volveré a dejar..- dijo en voz alta, mientras se agachaba junto a ella, pasaba el brazo por su hombro y le obligaba a levantarse. –Estas cansada… ¡yo también! Pero no podemos detenernos. Si lo hacemos ahora, nos alcanzaran… así sean cuatro horas o cuatro días… vendrás con nosotros.- Y con determinación le hizo avanzar, no se detendría ante nada. No ahora que estaba tan cercas…

¡Todos. Todos llegaremos a ser libres… a ser felices. Sin importar que, llegaremos a serlo…!-
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Re: Fuerza oculta, hielo plateado, veneno carmesí y bella libertad

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