Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» [Evento] Criaturas Norethianas y dónde encontrarlas
por Staff de Noreth Ayer a las 8:03 pm

» Criaturas Norethianas: Hexagoat
por Croatoan Ayer a las 8:03 pm

» Criaturas Norethianas: Pejesapo
por Strindgaard Ayer a las 7:48 am

» Criaturas Norethianas: Bargest
por Kenzo Dom Jul 15, 2018 6:17 pm

» Los Que Se Niegan a Dormir [Campaña]
por Rimbaud Dom Jul 15, 2018 6:15 pm

» Criaturas northerianas: Troll
por Bediam Sáb Jul 14, 2018 11:04 pm

» Bediam
por Alegorn Sáb Jul 14, 2018 9:26 pm

» Criaturas Norethianas: Gargola
por Kenzo Sáb Jul 14, 2018 6:44 pm

» Reglas de Noreth
por Tariom Vie Jul 13, 2018 8:39 pm

» Otro más que se une
por Tariom Vie Jul 13, 2018 8:26 pm




Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth
Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth

Las afiliaciones hermanas se hacen por invitacion de nuestros administradores hacia otros Admins de los foros que decidamos, o por invitaciones de ellos hacia nosotros, sin embargo nos reservamos el derecho de admision de estas mismas pues seran solo una limitada cantidad y minima. Para mayor informacion acuda a la sección de Afiliaciones


Ayuda al viejo Rey Allant...

Página 2 de 4. Precedente  1, 2, 3, 4  Siguiente

Ir abajo

Re: Ayuda al viejo Rey Allant...

Mensaje por Iron Man el Vie Mayo 27, 2011 1:56 am

La que muta su presencia
ya desecha su capricho
pues su sed la condiciona
del menu la variedad.


Durante la noche tanto Mitsu como Snarl se sintieron aprisionados por algo, como un fantasma que los seguía allí donde fueran, siguiendo sus pasos por el oscuro castillo y moviéndose al ritmo del latir de su corazón, buscando engullir su alma y poseer su cuerpo para volver al mundo terrenal. Cada sombra, cada movimiento, cada nuevo paso era vigilado por algo, pero algo que no era humano, pues en ese castillo poco podía quedar de los humanos. La gente del pueblo miraba a la fortaleza con horror.

Pasadas dos o tres horas de la media noche, cuando ya cada cual dormía en otro lado, de cualquier manera. De la habitación más alejada del salón, confinada en las almenas salió un enorme estruendo. Tal vez despertarse a algún curioso que quería ir a investigar, pero dos guardias, uno a cada lado de la puerta, se lo impedirían. Los sonidos de pasos cada vez eran más constantes, pasos y respiraciones no humanos. Los gritos de agonía que provenían de la torre eran desalentadores, y a cada cual les afectaría a su modo.

A cada minuto que transcurría de la noche se hacía más infernal, sobretodo en la almena, donde se supone que debía descansar el rey - ¿Dónde están esos inútiles? – bramó un hombre alto, de más o menos uno noventa, con piel grisácea, como la de los drows y cabello, bueno, a eso no se le podía llamar cabello, más bien era un incendio en su cabeza, donde el fuego de color azul poco a poco se veía sustituido por el de color rojo por la ira que sentía. Sus zapatos eran dos animales desconocidos, pero todavía vivos, que todavía se meneaban intentando escapar.

En la habitación, y por arte de magia negra, transportados por las sombras del infierno, aparecieron dos seres de no más de noventa centímetros, uno delgado, celeste y que parecía que no podía dejar de temblar, mirando al que debía ser su amo. En su mano llevaba un frasco con un líquido rosa y espeso. El otro, de color morado claro, casi rosado, mucho más gordo y que, en apariencia, estaba tranquilo, aunque en su sonrisa de dientes afilados se podía ver el miedo que sentía por la figura de túnica negra. El ruido de los pasos sobre el suelo de ellos dos se escuchó solo en la almena.

-Aquí está – dijeron al unisono.
La figura del pelo en llamas extendió la mano y mostró una sonrisa afilada, con dientes acabados en punta y que hacía todavía más pronunciada su barbilla en punta. Aquello era como la sonrisa del mismísimo diablo.
(…)

Cuando el sol bañaba a primera hora del día los retorcidos árboles del bosque maldito de Theezeroth, cubriendo con sus anaranjados reflejos todos y cada uno de los rincones del bosque, nuestros protagonistas se levantaron. Ya fuera más tarde o más temprano, pero antes de media mañana todos estaban en el salón. Allant, como ya era costumbre, presidía la mesa con su huesuda figura y su demacrado rostro. Sus cabellos esa mañana parecían lucir más enmarañados que otros días, y sus ojos estaban ojerosos, así como sus mejillas chupadas, un aspecto de lo más espeluznante.

Les ofreció un desayuno mientras explicaba las cosas:

-Hoy es el día en que os ganaréis el jornal, jóvenes guerreros. Deberéis entrar en el bosque maldito y volver antes de que caiga la noche – iba diciendo mientras tomaba un humeante caldo de fétido olor y sabor al compás – pero debéis tener cuidado. Allí la magia es poderosa, más de lo que cualquiera podéis resistir. Por eso os acompañará mi guardia. Galen – dijo señalando al muchacho rapado de la noche anterior. Su cabeza se mostraba rapada y con solo dos marcas en ella, dos cicatrices casi invisibles ya. Su semblante serio de ojos anaranjados inspiraban temor, pero para el rey eso se transmitía en seguridad. Llevaba ropas de explorador, que no eran otra cosa que unos pantalones largos y marrones, una bufanda que le cubría medio rostro y una camisa de cuero marrón que le cubría todo lo que no cubría la demás ropa. Todo esto complementado con unas botas del mismo color terrizo y un cinto, para destacar, negro. En el cinto habían los típicos cachivaches de cualquier soldado, una daga, un par de sacos no muy grandes y; algo curioso, una empuñadura de metal con varios interruptores, entre ellos uno rojo ¿Para qué llevaba solo la empuñadura de un arma sino contaba con su fio?

-Este joven tiene el extraño poder de repeler la magia del bosque, así como sus malas influencias, que os volverían locos. Pero cuidado con las criaturas que moran allí. Son peligrosas. – Y dicho esto y terminando cada uno su desayuno, los guió de nuevo por el pasillo de la noche anterior. El ojo atento pudo observar que el cuadro de Allant XIII tenía una nueva línea “Muerto hace doscientos años mientras buscaba a sus hijos” ¿Sería verdad? No había manera de saberlo. Al salir Allant les dio unas mochilas con provisiones, en cada una había una cantimplora de dos litros con agua, otra de la misma cantidad con vino, también llevaban una pequeña daga para cortar el queso que tenían cada uno así como el pan y la carne seca y envuelta.

Una vez fuera, en los límites del bosque, se despidieron del viejo. Que fue volviendo poco a poco a su fortaleza. Una vez internados en el bosque, no a más de dos metros de la salida, donde los árboles todavía no cubrían la vista, un sonido seco se escuchó. Y al mirar al castillo pudieron ver como piedra a piedra todo se esfumaba, pero no en un colosal derrumbe, sino como la arena arrastrada por el viento en un día tempestuoso de playa. Los muros se deshacían como la vana ilusión que habían sido, y el viento arrastraba consigo una carcajada infernal, inhumana y aguda como el grito de una banshee, alguien se estaba divirtiendo a su costa y ellos, pobres ingenuos, lo acababan de descubrir. Del bosque no podían salir, pues una barrera de magia se lo impedía. ¿Qué harían ahora? Solo les quedaba ese guardia, o supuesto guardia, que pese a todo lo ocurrido, y pese a que una lágrima de terror recorrió su rostro, no cejaba en mantener la barrera que mantenía a la magia del bosque a raya.

Miles de ojos estaban ahora centrados en ellos. Su única esperanza, intentar salir por el otro lado del bosque, eso o cumplir la promesa que le habían hecho al viejo rey. ¿Quién sabe? Tal vez solo fuera un espíritu buscando cumplir su última voluntad para poder descansar en paz de una vez.


avatar
Iron Man

Mensajes : 876
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Ayuda al viejo Rey Allant...

Mensaje por Snarl el Vie Mayo 27, 2011 6:27 pm

La noche había pasado sin más, aunque el sentimiento y sensación de molestia no había disminuido en lo absoluto, el sol había vuelto a surgir entre las brumosas montañas y con sus rayos iluminaba lentamente cada recóndito lugar de ese viejo bastión, el anciano los reunió en la mesa y ofreció un desayuno mientras el comía lo propio, el Schakal rehusó comer algo, prefería tener hambre que comer algo que el mismo no hubiera cazado, además … en ese lugar era mejor no bajar la guardia, pronto cada uno termino con lo suyo y el anciano llamo a un explorador, no era más que un simple hombre, pero si todo era como suponía dentro de ese lugar , su apariencia no demostraba en nada lo que era realmente, pronto les trajeron algunos víveres y algo para beber en el viaje, Snarl miro con desconfianza aquel morral pero lo tomo sin siquiera dirigir la palabra hacia los sirvientes, los 5 caminaron por el mismo pasillo que habían visto, los cuadros ahora parecían más enfermizos, pero Snarl se detuvo ante uno grande mirándolo de reojo sonriendo y estirando su mano paso su garra sobre la inscripción ahora completa.

-Al final … el viejo senil si tenía mucho que ocultar … ja … quizás ahora la búsqueda … se ha vuelto una recuperación de esqueletos …*negó con su cabeza para seguir el camino con una sonrisa macabra en sus fauces*-

Sus patas no hacían ningún sonido cuando salieron de aquel pasillo y se dirigían hacia las puertas principales, un hermoso bastión humano … pero a sus ojos un simple montículo de rocas para proteger a cobardes y débiles, si no eras fuerte tan solo merecías la muerte, y aquello era más un regalo que el vivir toda una existencia bajo los pies de otro sintiendo el rostro contra el frio suelo mientras los huesos se rompían uno a uno con dolor, pero quizás se había desviado del camino , pronto cruzaron las grandes puertas de ese lugar con ambos guardias a sus lados, protegiendo esa enorme tumba , una ilusión del espejo, una efímera realidad que no debía de existir.

El explorador los llevo hasta el bosque, mas tan solo al pisar esa ponzoñosa tierra se escucho ese sonido, el rostro del Schakal se giro levemente, mirando como lo que antes había sido una formidable mole ahora se convertía en unas ruinas antiguas, desechos de tiempos antiguos, la ilusión había desaparecido, la magia había vuelto a su curso, el reflejo del pasado se había roto dejando ver las rocas desnudas ya viejas y carcomidas por la maleza y el sol.

-Al final… la magia siempre me ha desagradado *mirando a los demás con una sonrisa* si piensan seguir viendo trucos quédense aquí… por que más adelante solo nos espera la muerte… jajaja-

Las palabras del Schakal no eran agradables, pero no le importaba, no necesitaba a nadie para sobrevivir, y si lo necesitara simplemente sería una herramienta, un escudo, algo que poder desechar cuando su utilidad acabara, al fin de cuentas … lo importante era sobrevivir , la forma de lograrlo no era lo importante, y aquello se lo había enseñado el propio mundo en las ardientes arenas, camino unos pasos más adelante, internándose en ese ambiente tan cargado, entre los árboles que en cualquier momento podrían lanzarse sobre él y despedazar su cuerpo, mas se detuvo un instante, quitándose el morral que le habían entregado y abriéndolo, vio unos instantes el contenido, agua y bebida, alimento y algo para cortarlo, quizás estarían en ese lugar durante un largo tiempo y aquello seria su único alimento, mas solo sonrió y cerrando el morral se lo lanzo hacia el más pequeño de los cuatro, a aquel que parecía no más que un mísero mocoso, alimento para las fieras, para las bestias sedientas que tan solo lo verían como un bocado suave y delicioso.

-Tu mocoso… quédate con eso * mirando el morral unos instantes* prefiero no comer nada que un muerto haya preparado… por otro lado quizás tu desees acompañarlo pronto niño-

Volvió a girarse, mientras apoyaba sus manos sobre el suelo y afinaba un poco el oído, y el olfato, el aroma solo era ponzoñoso, era veneno, descomposición, maleza, corteza, aromas de animales que ya no eran animales , si no aberraciones que la propia magia había logrado contaminar, había logrado desgarrar hasta convertirlos en seres irreconocibles, un instante estuvo quieto, para lanzarse entre la maleza, desapareciendo de la vista de los demás, mas a los pocos metros se escucho unos chillidos desgarradores, mientras un gruñido animal lo acallaba, tan solo un segundo duro y después el silencio nuevamente, Snarl surgió de entre los árboles, trayendo entre sus garras, algo gris y que sangraba con ese goteo incesante, era un conejo … o bueno lo había sido en tiempos pasados.

-Es curioso… como la magia puede cambiar un inofensivo conejo en algo como esto no creen? *sonriéndoles macabramente*-



~La familia ... ¿Que sentido tiene cuando hay que despedazarla con tus propias fauces? ... ¿Cuando hay que caminar entre los cadáveres de aquellos que llamaste hermanos y pisar sus entrañas para seguir viviendo? ... la familia ... ~






~Sobrevivir es lo importante ... La forma no~
avatar
Snarl

Mensajes : 333
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Ayuda al viejo Rey Allant...

Mensaje por Demian el Dom Mayo 29, 2011 9:18 pm

Aquella noche fue extraña, pero al fin ya había acabado. El sol apenas se asomaba cuando yo abría mis ojos, era una de las ventajas de dormirse temprano, aprovechar el día, la luz del sol. Me vestí sin demasiado apuro y salí a recorrer el lugar. Con la mañana aún el movimiento era lento, mientras los pájaros hacían de su trinar el ruido del ambiente. Era como si el lugar fuera diferente de lo que fue en la noche, lo que incluso me hizo preguntarme si no había tenido pesadillas durante la noche.

Recuerdo que recorrí durante largo rato el castillo, sin tener muy claro aún qué debía hacer, esperando a que todo estuviera listo, hasta que finalmente fui llamado por uno de los sirvientes al desayuno. Sonreí, pues al fin se terminaba el tedio de deambular sin sentido y me dirigí hacia donde él me indicaba. Una vez en la mesa debo confesar que mi cara debe haber parecido un tanto ridícula, pero al fin y al cabo era sólo un niño en aquella época. Después de todo estaba acostumbrado a alimentarme de lo que tuviera a mi alcance o la naturaleza me pudiera ofrecer si estaba fuera de alguna ciudad, de modo que tener una mesa servida era algo en extremo placentero. Me senté a la mesa y me puse a comer en abundantes cantidades, mientras escuchaba en silencio las instrucciones. Sonreí al saber que la tarea era de sólo un día, pues debíamos volver antes del anochecer, lo que simplificaba las cosas, o al menos eso creí en ese momento. Debí contenerme un poco para no comer demasiado, pues salir a una misión con dolor de barriga no era una buena idea, aunque hubiera deseado poder hacerlo.

El rey indicó al sujeto de la noche anterior y lo observé unos instantes, parecía fuerte, aunque al mismo tiempo tenebroso, lo que me hizo preguntarme si sería de confiar o no. De todas maneras, fuese como fuese, él estaría con nosotros y en buena medida dependíamos de él, según el rey indicaba.

Una vez salimos de aquel lugar nos fueron dadas unas mochilas con provisones básicas.

Entonces fue que ocurrió algo interesante, aunque al mismo tiempo tenebroso, el castillo completo desapareció, como arena que se la lleva el viento. Un escalofrío me recorrió, mientras contemplaba en silencio lo que ocurría.

- Fabuloso - dije finalmente - así que estamos en algún tipo de conjuro - dije en una mezcla de admiración y algo de miedo, sabía que estábamos en una situación compleja, pero al mismo tiempo mi interés por los temas mágicos captaba mi atención, después de todo, yo mismo practicaba la magia y era siempre agradable ver una novedad de ese tipo. A continuacuón obserbé al sujeto que nos acompañaba, preguntándome si seguía estando con nosotros o también se esfumaría con el viento y noté el terror en sus ojos. Aquello, debo confesar, me hizo sentir más miedo que el castillo desapareciendo, pues de alguna manera era una confirmación de que verdaderos peligros se aproximaban.

- Ya has pasado por esto antes... ¿no? - le pregunté a quien nos acompañaba, pues se hacía evidente que sabía lo que podía ocurrir - ¿nos puedes contar qué nos espera?, creo que sería para el bien de todos, incluso el tuyo - dije y encojí un poco los hombros.

Luego de su respuesta, fuese la que fuese, me pondría a caminar con el resto y entonces el antropomorfo me arrojó su morral. Contesté con una cara de molestia, no sería el burro de carga de nadie, de modo que simplemente dejé caer aquel morral allí donde lo había recibido.

- pues que se lo coman las criaturas del bosque - fueron mis únicas palabras.

Comencé a caminar con cautela, manteniéndome cerca del sujeto de la barrera, aún no sabía qué estaba pasando ni qué tipo de desafíos deberíamos enfrentar. En ese momento llegó Snarl cargando aquella criatura. En mi interior pensé que tampoco era cauto alimentarse de criaturas mutantes, pues su carne podía no ser del todo alimenticia, pero preferí mantenerme en silencio.

Fue al cabo de unos instantes que pude divisar varios ojos asomándose de entre las ramas. Al parecer en aquel bosque nada era normal.

- Parece que no estamos solos - comenté indicando a los matorrales. Allí se comenzaron a asomar unas criaturas parecidas al mutante que Snarl había atrapado, aunque la mayoría un tanto más grandes. Ninguno era idéntico al otro, algunos tenían dientes más grandes, uno de ellos tenía un enorme cuerno, otros pocos garras bastante afiladas, incluso uno de ellos tenía dos cabezas, una de las cuales parecía mirar de manera desquiciada hacia nosotros, mientras la otra parecía más calmada. Todos, sin embargo, compartían como rasgo el mismo color. Al observarnos hacían un ruido muy particular, como una risa. Eran al menos unos 20, al menos los que podían verse, todos más chicos que una persona, todos probablemente bastante más débiles que una persona, sin embargo su ventaja era el número y que comenzaban a rodearnos desde todos los flancos.

- Raknor, hora de jugar - murmuré, ante lo que inmediatamente se iluminaron los tatuajes en mi cuerpo y apareció un círculo de un extraño fuego verde en el suelo, del cual aparecería mi demonio protector, mi invocación guerrera.

Una vez Raknor hubo salido le ordené que se mantuviera cerca mío. En ese instante cuatro de las criaturas saltaron sobre nosotros. Raknor interceptó a una de ellas, la que venía más directo hacia mí, dándole un puñetazo que la hizo retroceder varios metros, mas una segunda oleada de criaturas se preparaba para saltar, mientras la tercera se acomodaba. No sería cosa fácil librarse de un montón de mutantes pequeños que veían en nosotros su posible almuerzo. Le indiqué a Raknor que no dejara que nadie tocara a nuestro protector, al fin y al cabo de él dependía lo que nos protegía de la magia, mientras yo mismo me paré en otro costado de él con mi arco en mano.
avatar
Demian

Mensajes : 58
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Ayuda al viejo Rey Allant...

Mensaje por Mitsu el Lun Mayo 30, 2011 5:55 am

En medio de la noche con solo la luz de la luna como guía en aquella estancia sus pasos resonaban en el interior de esta mientras se dirigía al centro, justo al lado de el gran comedor para tratar de averiguar de donde provenían aquellos ruidos más por la acústica del lugar le fue imposible ya que el sonido se dispersaba resonando en todas direcciones impidiéndole saber su lugar de origen, pero algo le inquietaba, una presencia extraña envolvía el castillo y al parecer era la misma que jugaba con su sueño sin embargo, no tenía mucha información y pensar algo así solo traería preocupación innecesaria por ello solo volvió a su habitación pero esta vez solo se sentó en la cama apoyando su espalda contra la pared mirando hacia el bosque por aquel ventanal que tenía en frente mientras su ave kirin seguía profunda en la almohada; con su pierna derecha flexionada y la mano de el mismo lado descansando sobre la rodilla de esta bajo su cabeza y estiro la otra pierna para quedarse dormido en aquella posición mientras las molestias en su cuerpo continuaron durante toda la noche.

Su sueño fue interrumpido por el toque de su puerta y un mensaje de uno de los guardianes para desayunar y terminar los preparativos de su partida al bosque así que sin más se levantó acomodo su camisa, escondió sus alas y se dirigió al comedor mas no probó bocado de comida, el hecho de que estuviesen ocurriendo cosas extrañas en su castillo de por sí ya era indicio de que algo andaba mal. Aquel viejo explico la misión y encaminaron de regreso a la entrada del castillo, mientras los otros caminaban seguros este se quedó unos pasos atrás cortando unos cuantos hilos y sujetándolos de su morral con un nudo muy simple para que no fuesen difíciles de sacar si algo pasase escondiéndolos debajo de su chaleco, al llegar a la entrada a cada uno se le repartió un pequeño morral con víveres y aunque él no quería tomar nada que fuese de aquel castillo le recibió ya que si eso lo mataría, por qué no usarlo en su contra?.

Partieron del castillo e internaron en el bosque cuando a unos pocos metros un sonido poco usual se escuchó en dirección al castillo mientras este se desvanecía como la arena con el viento, una sonrisa se dibujó en su rostro al igual q un leve pujido al no causarle sorpresa lo ocurrido ya que por lo que logro captar a noche, esto era algo predecible más el hecho de que dejara a alguien al cuidado de algo tan valioso como una barrera de protección y más por parte de aquel ser que al parecer jugaba con ellos era algo que le inquietaba, podría ser una trampa y el chico traicionaría a cada uno o simplemente se le eliminaría en el momento más conveniente para la diversión del viejo.

Escucho las palabras de el sarnoso y el pequeñín para luego voltear su mirada a la conversación de el protector con el pequeño, las preguntas a pesar de su edad eran muy importantes para él ya que así podría saber a qué atenerse para lo que seguramente vendría más adelante en su camino pero su atención pronto fue robada por la actitud del chandoso que tiro su morral al chico volviendo su pensamiento al morral, más en este momento no era tiempo para ver algo así, tendría que hacerlo cuando estuviesen descansando y por surte no abrió el maletín ya que el sarnoso llego con un conejo mutante en sus garras, suspiro sin saber que esperar de un tipo tan impulsivo como aquel ya que lo que le pasara a el sarnoso no importaba, más si eso afectaba su integridad física ahí si tenía que preocuparse, y como toda buena teoría viene con su ejemplo el pequeñín advirtió de la presencia de más seres alrededor, se podían ver claramente sus ojos a través de los matorrales mientras salían de estos observándoles de una manera amenazante, eran de la misma especie de la cual el sarnoso había casado por diversión, probablemente los atacarían por atacar a uno de los suyos sin compasión.

Rápidamente se acercó al chico de la barrera metiendo la mano por la parte baja de su chaleco buscando un hilo de los que previamente había cortado por si las cosas se ponían serias mientras el pequeñín volvía a alardear de su magia invocando una gran masa de carne que parecía ser su protector, lo cual advirtió más a las bestias de un peligro inminente provocando un ataque frontal a este el cual detuvo aquel grandulón. La situación se estaba saliendo de control estando completamente rodeados, necesitaba algo que darles como cebo que quisieran buscar y aprovechar para atacarles y fue entonces cuando se le ocurrió usar al mismo tipo que causo todo esto, generalmente cuando se ataca a un enemigo en manada es porque a alguno de la manada ha herido y van al blanco impregnado de su olor, el chiquitín estaba literalmente cerca (frente) al pulgoso a la hora del ataque, ellos no buscaban atacarlo a él sino al pulgoso así que saco el hilo, envolvió unos centímetros en la palma de la mano derecha de un extremo y en el otro crear una pequeña esfera de hielo para dar peso, levanto su mano haciendo pequeños círculos con la cuerda y la esfera en el aire como si fuese a enlazar a una bestia para luego arrojarlo al pulgoso a ras de suelo, agitar su mano de arriba hacia abajo dando una pequeña onda al esta pasar por debajo del sarnoso elevándose y enrollándose en su tórax con cuatro vueltas, su pelaje se prestaba para una buena adherencia de el hielo así que apenas este término la cuarta vuelta y la esfera de hielo toco su pelaje se adhirió a este, una sonrisa se dibujó en el rostro del chico para luego como si se trata de un trompo, tirar de la cuerda y ayudado del impulso que daba en cada vuelta desenrollándose de la misma apoyo su rodilla derecha en el suelo dándole la espalda para alzarlo utilizando el hielo que se agarraba a su pelaje al igual que una pequeña ráfaga de aire levantándole a poco menos de 10 metros del suelo por encima de todos los presentes, era todo lo que necesitaba por el momento.

Los adorables conejitos saltaron reclinando sus patas hacia el objetivo que se encontraba en el aire para atacarle pero antes de que algo le sucediese al chandoso agarro firmemente el hilo y lo separo del pelaje creando pequeñas esferas de hielo en toda su extensión separadas cada 7 cm con ganchos en forma de oz que salían de estas con otras aún más pequeñas a los lados de cada esfera, terminando la que estaba al final con la punta de una daga improvisada de cristal, recubrió cada parte con el viento cortante haciendo énfasis en las cuchillas ya que esto crearía que las esferas más grandes empiecen a girar sobre el eje que sería el hilo, las más pequeñas controlarían que estas son salieran de su curso y se estrellaran con las otras, agito su mano varias veces haciendo un cono en el aire que contenía en su centro al pulgoso, las ramas de los arboles circundantes se caían de un solo pasó de aquellas aspas limpiando así el área aérea gracias al movimiento en círculo y a que estos conejitos estaban en el aire sin ningún apoyo disponible para desviar su rumbo lo único que esperaba era que se despedazaran y desmembrasen al dar contacto con aquel improvisado látigo como aquellas ramas pero cinco de ellos habían saltado desde abajo saliendo de la línea de fuego y dirigiéndose sin resistencia hacia el chandoso necesitaba hacer algo sino el chandoso moriría triturado o siendo la cena de los conejos.


avatar
Mitsu

Mensajes : 48
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Ayuda al viejo Rey Allant...

Mensaje por Franz Krieger el Miér Jun 01, 2011 8:14 pm

Abrió los ojos. La misma imagen apareció en el techo, la misma gente en la misma cena, pero ahora un haz de luz argentea se filtraba por la ventana, cuyas puertas estaban abiertas. Una brisa entró en la habitación y refrescó a Jack, que se puso en pie de un salto.
Había dormido con todo puesto, para evitar perder tiempo por la mañana, ciertamente hoy había dormido como un lirón, normalmente se solía levantar mucho por las noches, darse algún paseo nocturno, tomar el aire... pero hoy había dormido como un crio feliz.
Mientras pensaba en sus cosas, alguien mamporreo la puerta de la habitación. Era un guardia notificándole que era hora de desayunar, Jack, sin pensarselo dos veces salió a paso ligero al encuentro de la comida gratuita que le habían ofrecido.
El viejo de anoche estaba sentado en el comedor, Jack se sentó en la misma mesa con un buen plato de comida delante. Mientras comía, el viejo iba explicandoles lo que iban a hacer.
No le estaba prestando atención, aquella comida estaba demasiado buena y su cáracter era demasiado parsímonico como para hacerlo, cuando al fin dejó de hablar, Jack ya había lamido el cuenco de comida por quinta vez.
Hacía mucho que no comía tan bien, y... ¡Había que aprovechar!
Después, les dieron unas bolsas de cuero con comida y bebida. No iba a comer nada de eso, pero era de agradeceder

Cuando salieron del castillo, acompañados por el verdugo que ayer rebanó la cabeza de una persona. Según decía el viejo, tenía el poder de repeler la magia, había oído historias de enanos que podían hacerlo, incluso de pequeños hombrecitos. Pero en Noreth todo podía ser posible, como decía su abuela.
Oyó un estruendo, se giró. El castillo se desvaneció en una nube de polvo, después, el ensornecedor grito de algo inhumano, algo que hizo que su corazón se hiciera más pequeños y sus músculos agarrotados. Joder... ¿Dónde se habían metido?
Aquel viejo escondía algo. A Jack eso le daba igual, mientras le pagase. Pero si aquel octogenario no le daba su dinero, ¡Lo lamentaría!

Avanzaron por aquel bosque, no había vuelta atrás, no pensaba darse la vuelta. Una vez te manchabas de mierda, tenías que acabar el trabajo. Y eso pensaba hacer, pensaba encontrar a aquellos crios, vivos o muertos, llevarselos a el Rey nosecuantos y cobrar su recompensa cueste lo que cueste, ¡Era Jack Cross! ¡Ni más ni menos! tenía una fama que mantener y a una gorrona (Cuyo nombre era Stake Hoffman, la putona rubia, para los bajos fondos) que alimentar. Ay... ¿Qué haría esa rubia sin Jack? Aparte de ganarse una mala fama entre los hombres...

El sarnoso peludo encontro un conejo, (Seguramente estaba buscandolos, pues era parecido a un perro) con pinta de rata de cloaca de Phonterek. Había visto cosas peores en sus juergas, pero esa en especial, daba mal rollo. Estuvo por hacerle un retrato instántaneo, de esos que hacen los magos con 5 megapixeles. Pero sería un bonito recuerdo en su mente.
Después, tras pocos minutos andando, el crio soltó un comentario de cuento de acción, y después una veintena de conejos mutantes nos atacó. Parecía un chiste, ciertamente. Pero daban miedo, así que Jack desenfundó ambas pistolas y disparó una, y después la otra. Esperando que alguna bala impactase contra algún conejo mutante-de-la-muerte. Después, sin tiempo para recargar, desenfundó su espada y se preparó para contrarrestar el ataque de alguno de esos bichos.
avatar
Franz Krieger

Mensajes : 421
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Ayuda al viejo Rey Allant...

Mensaje por Iron Man el Jue Jun 02, 2011 4:42 pm

El joven Galen miró con quienes se había quedado en el bosque. Una pequeña y macabra sonrisa pareció aparecer en su rostro, pero apenas fue una fugaz mueca que ninguno alcanzó a ver. La empuñadura de su cinto se mantenía firme con cada paso, y el campo que creaba para mantenerlos resguardados de la magia del bosque era grande, de unos diez metros de radio a lo alto y a lo ancho, una enorme esfera de fuerza que creaba una leve distorsión a la vista, como si todo se viese a través de una fina capa de agua translúcida. Caminaban seguidos por cientos de ojos hambrientos, aunque Snarl parecía más hambriento que ningún otro, pues se lanzó a por el primer ser que vio.

No era difícil entrar en la barrera, ni aun siendo un mutante como aquel “conejo”, realmente la barrera repelía la esencia del bosque, la de sus animales era inofensiva, ya la tenían asimilada en su código genético. A cada paso la hierba crujía, seca por la falta de luz, y los árboles se giraban a verlos. Era raro ver visitantes en el lóbrego bosque negro, más bien era raro verlos sobrevivir. El silencio era algo inquietante, aunque pronto se vio roto por los sonidos del combate, no era mucho, unos cuantos familiares del desayuno de Snarl, que clamaban con uñas y dientes su cadáver. No hubiera representado mayor problema de no ser por la magia.

El pequeño alado logró conjurar a su demonio al plano real desde el mismo infierno, pero no fue una decisión acertada. El campo de fuerza no estaba preparado para aguantar magia ajena desde dentro, y una magia tan potente como la invocación de un ser demoníaco algo que desestabilizó el campo. Galen se mordió el labio inferior mientras hacía un esfuerzo supremo por mantener la energía estable, pero el segundo conjuro, el del divium adulto, hizo que perdiera por completo el control de su magia. Quedando todos expuestos al bosque maldito durante unos cinco segundos, unos cinco segundos en los cuales todos y cada uno de ellos sintió un agudo dolor en el estómago y en la cabeza, parecía que les iba a estallar, todos menos Snarl, cuya resistencia mágica por ser antropomorfo era mayor, por lo cual en él el dolor se vio paliado en gran medida.

-¡Maelstrom! – gritó Galen al tiempo que abría con fuerza los brazos y las palmas de las manos. En ese momento toda la magia quedó rechazada fuera de ese mismo campo, el mismo de antes. Toda, y con ello incluido el demonio y la bola de hielo del divium adulto, que se estrelló contra un árbol y se hizo mil pedazos, cayendo al suelo mientras se derretía lentamente. Pero con el demonio fue distinto.

El pobre ser no podía volver a su plano, pues seguía atado a la magia, pero ya no a la magia controlada de Demian, ahora estaba en posesión del bosque, dominado por una magia corrupta y maligna. Desde el campo los aventureros pudieron ver como caía, primero de rodillas y luego de lado, sujetándose el estómago con fuerza. El bosque lo reclamaba, pero él se resistía, sabía a quién debía fidelidad. Pronto olvidó eso.

Su cuerpo, musculado y fornido, comenzó a temblar de una manera inhumana. De su espalda brotaron dos inmensas alas, más grandes que el propio Galen. Sus piernas se estiraron al tiempo que daba un enorme rugido de dolor y rabia, creciendo hasta ser casi tan grande como las alas, alcanzando con facilidad los dos metros de altura. Su piel se volvió grisácea y se fue cayendo, dejando paso a unas nuevas escamas de color amarillo con tonos verdosos. De su cabeza brotaron cuernos largos y retorcidos, al igual que de su cara, convirtiendo al demonio en algo horrendo. Ahora lucía una enorme y anillada cola de reptil, sus brazos llevaban incorporadas cuchillas tan largas como la espada de Jack, y sus dedos eran ahora tres cuernos, que unidos podían hacer perfectamente de taladro.

Con lentitud se puso en pie de nuevo, sus pies, ahora mucho más grandes, se tambalearon hacia delante mientras que su cuerpo lo hacía atrás por el peso de las alas, no estaba acostumbrado. Sus ojos, ahora negros y carentes de toda luz, se cruzaron por última vez con los de Demian, su mirada denotaba tristeza y añoranza, pero pronto se borró aquella tierna mirada de melancolía, dejando paso a una llena de ira y rabia.

Sin miedo alguno a la barrera de la que había sido expulsado se lanzó contra su amo y sus compañeros, en apariencia una carne fácil. Craso error, Galen extendió su mano hacia él y apuntó a su pecho, sin mentar palabra la abrió con fuerza y el demonio salió en dirección contraria – No… No puedo retenerlo – dijo mientras el ser infernal se libraba poco a poco de su empuje mágico – Debo… mantener la barrera – dijo una vez más. Cerró los ojos un segundo y los volvió a abrir con fuerza, de nuevo el demonio salió propulsado hacia atrás - ¡Debéis matarlo! – gritó mientras dejaba de aguantar su poderosa carga.

En ese momento salió disparado hacia ellos, debían pensar rápido para no morir, no era una presa fácil y mucho menos, su piel era dura, y sus cuchillas un verdadero peligro.


avatar
Iron Man

Mensajes : 876
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Ayuda al viejo Rey Allant...

Mensaje por Snarl el Sáb Jun 04, 2011 4:38 pm

Hubiera sido divertido cazar un poco más, respirar el aire fétido de ese lugar tan lóbrego, disfrutar de ese acecho constante por parte de un millar de ojos que podían ser tan solo de una criatura, pero … la magia lo había arruinado todo, el Schakal apenas había podido reaccionar, en un instante el sonido de muchos pequeños pasos sobre la hierba podrida y deforme se pudieron distinguir, para sus adentros sonrió mientras su mano apretaba con tal fuerza el cadáver del pobre animal que este goteaba más sangre aun de su maltrecho cuerpo, se giro mientras podía ver los diminutos ojos, los pequeños colmillos que reclamaban lo que alguna vez fue de ellos y que ahora había perdido la vida, no eran un gran problema, un par de golpes y se les abría arrancado la vida fácilmente, pero sucedió lo que no esperaba, subidamente el mocoso al cual le había lanzado el morral llamo algo que no debía de estar ahí, el suelo se abrió y de esa profunda grieta un enorme gigante surgió, el aroma a azufre era fuerte, mientras este levantaba su enorme puño y golpeaba a uno de los pequeños deformes que había tenido la mala suerte de atacar primero, Snarl se giro presto a atacar y poder desahogar un poco la molestia de estar con magos, mas eso no pudo ser …

Sintió como algo se enrollaba a su alrededor y lo presionaba y rápidamente bajo su mirada para ver una larga cuerda que se enrollaba alrededor de su cuerpo, miro de reojo que era el otro mocoso, acaso era otro maldito mago? , mas no tuvo una respuesta de sí mismo cuando sintió que su cuerpo era levantado rápidamente, pronto sintió un frio doloroso a su cuerpo y vio como la cuerda comenzaba a formar hielo a su alrededor, el frio le era desagradable, quizás tanto como los propios magos, pero esos pensamientos quedaron en el vacío cuando sintió ese jalón, la cuerda rápidamente se desprendía de su cuerpo, y con ella el hielo desprendía parte del pelo de sus brazos, lo cual no era para nada agradable, mas no gruño ni anda, no era débil para demostrar esa molestia y menos con algo tan desagradable como un mago mocoso, cuando se sintió libre aterrizo con una de las rodillas en el suelo, dando un largo jadeo y escupiendo sobre este, levanto su mirada, mientras veía al cazador, el cual tenía su espada desenvainada … pero realmente buscaba a esos dos sujetos, a aquellos que habían sido tan idiotas como para utilizar algo tan desagradable como la magia, pero su mirada paso de ellos y se fijo en el explorador, vio como hacia un esfuerzo pero este bajaba la mano, la distorsión a su alrededor desapareció, y el aroma a magia inundo todo, sintió una molestia en su cuerpo pero no era superior a la de haber corrido durante un tiempo cazando, pero para los demás había sido diferente, los vio agarrarse las cabezas, mientras de un grito el explorador volvía a formar la barrera.

Se coloco de pie, y camino con paso firme hacia el mocoso que lo había usado literalmente como un trompo, apenas era poco más pequeño que él, pero aun así lo agarro de la solapa de su ropa y lo levanto del suelo con clara molestia en sus ojos, su otra mano se abrió dejando sus garras listas para arrancarle de un zarpazo su limpio rostro, pero negó con el rostro mientras abría la mano y lo dejaba caer, aunque tan solo hubieran sido 30 cm de altura, aun así no lo dejo de mirar, viendo en su mirada la soberbia que todo mago poseía al pensar que su magia era omnipotente.

-Escúchame mocoso… úsame otra vez para uno de tus truquitos de magia, y usare tus intestinos para alimentar a cualquier animal que se nos cruce por delante… me importa poco si vives o mueres, pero si vuelves a usarme como uno de tus truquitos baratos… créeme que no me detendré en arrancarte trozo por trozo de tu piel *mirándolo fijamente para escupir hacia un lado, aun sentía las molestias del frio y mas del pelo arrancado*-

Se giro hacia la mole invocada, pero ante sus ojos comenzaba a cambiar, el propio ambiente parecía lacerar su cuerpo, parecía romperlo y unirlo, su grito era desgarrador, mientras caía de rodillas y su cuerpo era brutalmente cambiado, la “piel” de su espalda reventó literalmente y de aquellos dos agujeros aparecieron vampiresas alas, gritaba de dolor mientras su piel caía a trozos y bajo esa otra más desagradable surgía, sus ojos fueron devorados por la oscuridad mientras dos largos cuernos retorcidos ocupaban su lugar, cuando todo paso solo pudo escucharse su respiración, una respiración grotesca, ronca, como si el propio aire le fuera contrario a su cuerpo, mas no demoro en clocarse de pie, tambaleándose, como un pequeño niño que había aprendido a caminar por primera vez, mas eso no fue lo preocupante, la mole se lanzo en carga hacia los cinco, pero lo sorprendente fue lo siguiente, de repente se detuvo y fue disparado hacia atrás contra los arboles los cuales crujieron por su peso, Snarl de reojo pudo ver al explorador apuntando con su palma al demonio, pero parecía agotado, ya que su mano temblaba ligeramente, aunque apenas se notaba.

Las palabras del explorador resonaron en el bosque, ¿matar? … jajaja, ¿acaso para eso no los habían contratado… o era para un rescate? , no importaba aquella mole caería, pero aun faltaba mucho para ello, camino hacia el pero se detuvo al lado del pequeño invocador, con una sonrisa lúgubre, si es que no tenía otra Snarl mostrando sus colmillos.

-Dime una cosa enano… ¿acaso no será divertido arrancarle la cabeza a tu propia creación? … aunque me gustaría ver como con ese arco le arrebatas la vida… al final fuiste tú el que causo todo esto ¿no? *coloco su zarpa en el hombro del mocoso apretando suavemente mientras le susurraba solo para el* piensa antes de hacer una tontería mocoso-

Se alejo de el pequeño mago, mientras apoyaba sus cuatro patas en el suelo y corría a toda velocidad … uno , dos, tres, cuatro metros pasaron en un instante mientras veía a la mole reincorporarse y caminar hacia ellos, Snarl era rápido, pero sabía que si el llegaba uno de aquellos golpes sus días habían terminado, paso por su lado más rápido de lo que la moles hubiera podido reaccionar, aun cuando esta había levantado su mano para despedazar al Schakal, mas Snarl, corrió hacia el árbol que estaba tras la mole, y saltando sobre su tronco se impulso hacia la espalda, enterrando sus garras en su dura piel o mejor dicho sujetándose de una de las grietas entre su piel para afirmarse, rápidamente vio lo que buscaba, era la unión entre el enorme cuerpo y una de las grotescas alas, su mano se dirigió hacia su espada, desenvainando y levantándola con rapidez, para dirigirlo en caída, esperando poder desprender esa ala del monstruoso cuerpo.


~La familia ... ¿Que sentido tiene cuando hay que despedazarla con tus propias fauces? ... ¿Cuando hay que caminar entre los cadáveres de aquellos que llamaste hermanos y pisar sus entrañas para seguir viviendo? ... la familia ... ~






~Sobrevivir es lo importante ... La forma no~
avatar
Snarl

Mensajes : 333
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Ayuda al viejo Rey Allant...

Mensaje por Demian el Lun Jun 06, 2011 9:14 am

Aquel día las cosas no salieron como yo esperaba. Les dije que iba a contaros de un día diferente y así fue, ese día aprendí que debía seguir siempre siendo yo mismo, no alguien diferente, pretendiendo ser un héroe, ese no era yo y las cosas no habían salido como planeaba.

En el momento en que apareció Raknor nuestro protector y de momento compañero había debido forzar sus energías, cosa que le hizo perder el control de la barrera. Fueron cinco segundos en que una horrenda magia nos atacó, cinco segundos en que sentí un dolor intenso, penetrante, tanto en mi cabeza como en mi estómago. No pude evitar sino gruñir, reprimiendo un grito, mientras caía de rodillas. Sin embargo no estaba derrotado.

Fue en ese momento que mi verdadero yo salió a flote, aquel niño que lo calculaba todo, que no daba pasos en falso ni actuaba de manera altanera. Raknor era arrojado hacia el bosque y comenzaba a sufrir el ataque de aquella magia horrenda. Yo no estaba en condiciones de usar mi magia en ese momento, de lo contrario hubiera intentado devolverlo al infierno. CUando me pude poner de pie ya era tarde. Maldije mi debilidad, aún no era el hechicero poderoso que debía ser, aún no estaba a la altura de lo que había sido quien me hubiera enseñado esa magia.

- Raknor... - murmuré, mirándole fijamente - amigo mío... no permitiré que un maldito bosque sea tu amo, no pierdas tu atención, demonio, pues tu amo te dará pronto una orden - le dije gritando. Sabía que sonaba ridículo, pero en mi mente se urdía un plan y deseaba que Raknor, si de alguna manera podía oírme, estuviera listo. Después de todo, aquel demonio era la criatura más cercana a mí en este mundo, aunque si se lo dijera a alguien se reriría, pero era cierto, había pasado con él mi estadía en el inframundo y era quien me defendía en cada una de las misiones.

Fue en ese entonces que me habló el antropomorfo, pero mi rostro estaba hecho de piedra en ese momento, ni siquiera le miré, incluso comencé a hablar mientras él hablaba, mirando en otra dirección, ya estaba harto de su actitud arrogante y su desprecio por el resto, no iba a desperdiciar mis energías en él, tenía cosas más importantes que hacer que contestar el sarcasmo y las burlas en medio de un combate. Una simple mueca de desprecio en mi labio, casi inconciente, fue mi único mensaje hacia él.

- Si el demonio entra en la barrera el bosque pierde sus poderes sobre él, ¿no? - pregunté mirando a nuestro guardián - o al menos se debilita fuertemente... al menos eso me imagino - dije. No estaba totalmente seguro, pero parecía según había dicho el rey la barrera repelía la magia del bosque, así que era lógico pensar que si Raknor entraba en ella nuevamente el bosque perdería poder sobre él - si es así, quizás tengo una oportunidad de devolverle al inframundo, necesito que Raknor entre a la barrera, creo que en ese instante puedo usar mi magia para devolverlo - dije con voz de convencido. Miré entonces a nuestro protector y le pregunté - ¿Crees que puede hacerse? - le dije mirándole a los ojos - ¿es muy arriesgado contar con esa ayuda por unos segundos? - le pregunté, aunque imaginaba que algo podría aguantar el sujeto con la barrera, pues en caso contrario sería imposible pelear con cualquier criatura mágica, pues debíamos salir de la barrera para pelear y, en ese caso, sufrir los ataques de la magia del bosque.

En ese momento cerré mis ojos y concentré mi poder mágico, haciendo que mis tatuajes brillaran con un resplandor verdoso, como cada vez que usaba mi magia, sólo que esta vez planeaba usar todas mis energías.

A continuación me preparé a usar mi magia para devolver a raknor.


Si el grupo y nuestro compañero aceptaban hacerlo entrar a la barrera iba a intentar devolverle al inframundo en el instante en que lo hiciera, usando todas mis energías en ello, sin embargo si el grupo no estaba de acuerdo o las cosas no resultaban simplemente iba a tener que observar cómo el resto peleaba, sin poder hacer nada para evitarlo, pues yo no era un luchador cuerpo a cuerpo, mi fortaleza estaba en mis invocaciones y acababa de ser despojado de ellas. Maldije el momento en que acepté aquella misión.
avatar
Demian

Mensajes : 58
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Ayuda al viejo Rey Allant...

Mensaje por Mitsu el Miér Jun 08, 2011 4:23 am

Su plan, había salido a la perfección mas antes de cantar victoria su látigo de hielo salió despedido hacia las afueras de la barrera ocasionándole un leve rasguño en el respaldo de su mano por la vuelta que había dado en ella para mayor control, pero sin saberlo un dolor aún más agudo que ese se sentiría en su cuerpo gracias a su descuido, en pocos segundos por su cabeza paso un extraño zumbido acompañado de un dolor indescriptible en esta y en su estómago, sus piernas se debilitaron cayendo de rodillas al suelo con sus manos sosteniendo con fuerza estas dos partes , aunque el tiempo fue relativamente corto para él fue toda una eternidad aquel dolor que recorrió todo su cuerpo.

Su respiración se tornó agitada luego de que la barrera volviera a su lugar mientras aun su cabeza seguía aturdida pudo escuchar lo que el otro mago y el pulgoso hablaban además de el plan planteado por el chico para regresar a su animalejo a donde pertenece, en su rostro se dibujó una mueca sorprendido por las estupideces del chico para luego mirarle colocándose como en pose de carrera con la planta del pie derecho en el suelo mientras con el otro pie seguía arrodillado con un tono de voz neutro.

-Idiota, este campo no debilita la magia, la repele, cualquiera sin importar su procedencia, es por ello que cuando ambos lanzamos los conjuros estos no se deshicieron al instante si no que salieron expulsados al exterior, este es un ambiente limpio, libre de cualquier magia. Lo único que lograrías al hacer entrar a tu demonio seria romper la barrera, la magia de este lugar está muy contaminada y ha tomado control sobre la tuya, además…los portales de invocación son solo una puerta predilecta para cierto tipo de criatura en un ambiente, como un boleto para entrar a un lugar exclusivo pero…tu demonio ha dejado de ser el mismo, si se intentara devolver a su lugar de origen, probablemente la magia corrupta descontrolaría completamente la situación, se saldría de control y solo abriría el espacio para que mas seres de esa misma dimensión entrasen a nuestro mundo, si eso pasa…no solo tu animalejo nos estará atacando, sino muchos más que al ser expulsados por la barrera mutarían provocando mas dolores de cabeza, eso, si el chico logra contener tal magia porque si no…moriremos al estar expuestos por la contaminación.-


Su mirada se torno penetrante y desafiante al tiempo mientras le observaba tratando de hacer magia nuevamente.

-Trata de pensar las cosas y analizarlas antes de ponerte a hacer una tontería como lo que has hecho y por la que nos has hecho pasar por invocar a esta criatura, así que acepta el castigo y déjalo ir, además…¡deja de hacerte el puto héroe con esa actitud al invocar magia aun sabiendo las consecuencias que acaban de tener!-


Le mira con rabia al observar como su cuerpo vuelve a iluminarse, realmente su actitud despreocupada ante una situación en la que estaban le molestaba al punto de levantarse y caminar hacia él agarrándolo por el cuello con su mano derecha para luego levantarlo mirándolo fríamente a los ojos

-Lo mejor será que ellos acaben con esto de una buena vez, tú y yo no debemos interferir, nuestra intromisión solo ocasionara un desgaste para el guardián y eso solo traería consigo la muerte de todos nosotros, entiéndelo de una puta vez.–

Al terminar lo dicho agito su mano tirándolo al suelo dándole la espalda para luego caminar hacia el guardián de la barrera parándose a su diestra sacando un pedazo de hilo uniéndolo a la daga que venía en aquel morral de suministros con un nudo en su empuñadura observando al animalejo reformado mientras el pulgoso sobre actuaba su papel escabulléndose hacia el, ya que si no podía actuar directamente al menos tendría que procurar que el chico siguiese en pie por el bien de su integridad física pensando en algo mientras el pulgoso le atacaba.


avatar
Mitsu

Mensajes : 48
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Ayuda al viejo Rey Allant...

Mensaje por Franz Krieger el Vie Jun 10, 2011 6:13 pm

Aquel bosque tenía algo extraño. Jack estaba nervioso, su mano derecha sufría un pequeño tembleque, y sus rodillas le fallaban un poco.
Que todo un bosque lleno de árboles azabache te siguiesen con la mirada no era del todo tranquilizador... Jack era un profesional, si así se podía denominar, en la caza de criaturas y monstruos, pero el miedo era algo que nunca se podía controlar, ni los nervios.
Quizás un niño que solo esté nervioso por que le ganen a su juego pueda controlarlos alguna vez, pero el temor de que un sólo fallo pueda acabar con tu mísera vida, nunca podría controlarse.

El chaval empezó un hechizo de invocación, un circulo con formas extrañas en el suelo y un embriagador aroma a azufre, un aroma que a Jack le encantaba, pues Jack era de gustos extraños, y el olor del Azufre o la ceniza le embriagaban.
Intentaba mantener la mente en blanco, pensar solo en todos los ruidos que le rodeaban, en cuanto de poderoso era su guardia, Galen ¿Cuánto podría aguantar ese escudo mágico? Había oído que aquel bosque estaba inundado por una magia muy potente, que era capaz de separar el alma del cuerpo, y modificar brutalmente este último. Había matado algunos engendros que se habían convertido en este mismo bosque, y... quizás lo que más temiese Jack era que, él podría convertirse en lo que cazaba. Un monstruo.

Y entonces, el monstruo que el chaval invocó, empezó a hacer cosas extrañas. Se había rebelado a su amo y ahora, era un siervo más de aquel bosque. Era mucho más amenazador y tenebroso que antes, y había crecido. Parecía mucho, muchisímo más fuerte que antes, y algo le decía a Jack que necesitaría más de unas cuantas balas para neutralizarlo.
Antes de que aquel monstruo decidiese hacer algo, Jack empezó a recargar sus pistolas, cuando el circulo de protección que los separaba de la magia del bosque, se disipo como la neblina de la mañana.
En un segundo, no pasó nada, todo se mantuvo en silencio, pero entonces, un agudo pinchazo le invadió, seguido de un intenso dolor de cabeza.
No era un dolor normal, parecía que la cabeza le iba a explotar, tenía ganas de vomitar y apenas sentía las agujetas que tenía de haber dormido mal anoche, solo sentía un dolor en la cabeza como para morirse. Con las manos se apretó la sien y gritó con fuerza al son de tirarse al suelo y patalear de dolor.

Oyó el murmuro de Galen, y después el dolor se disipó de inmediato. Sus pistolas se habían caído al suelo. Por suerte ya las había recargado, las agarró rapidamente y se puso en pie de un salto, el hombre-chucho ya estaba peleando contra el monstruo, se había lanzado a por el con espada en mano, Jack optó por dispararle mejor que enzarzarse en un combate cuerpo a cuerpo.
Apuntó con ambas pistolas y en un momento de respiración calmada, apretó ambos gatillos.

BANG!!! BANG!!!

Dos disparos sonaron, y un aroma a pólvora embriagó el ambiente
avatar
Franz Krieger

Mensajes : 421
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Ayuda al viejo Rey Allant...

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 2 de 4. Precedente  1, 2, 3, 4  Siguiente

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.