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La caza nocturna.

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La caza nocturna.

Mensaje por Hamall el Mar Ago 13, 2013 2:24 am

El hambre se hacía fuerte en mi, casi tanto que me daría igual comerme uno de mis brazos si no hubiera otra opción. Pero mis hermanos no parecen distintos a mi, veo como Lok babea y jadea cada vez con mas fuerza , en cambio Rod permanece callado pero nos conocemos, que diablos compartimos el mismo maldito estomago y ahora ruge con furia, esta cabreado con nosotros hace casi una semana que no lo llenamos. La caza no es buena en estos bosques, no hay ciervos, ni zorros, ni cabras, ni siquiera una triste liebre hemos visto.

El viento comenzó a soplar y nos fue generoso, pues nos trajo un olor muy suculento. Un delicioso olor a cuero vivo, y con mucha fuerza, debería haber una gran cantidad de vacas en aquella dirección. Ambos sonreímos pero sin perder mucho tiempo corrimos hacia allí, a cuatro patas como el perro salvaje que somos. Lok se alegraba cada vez más y más y empezaba a sacar sus conclusiones.

Lok : Si hay vaquitas debe ser una granja, y allí  habrá ovejas y ....y... y también puede haber ¡Cerdos! jugosos cerditos de carne rosa, con deliciosos jamones y mucha panza ...delicioso...- Lok babeaba mas aún según pensaba en estas cosas, pero antes que nos duchara con sus fluidos Rod intentó callarlo.

Rod : Reza para que no sea una granja, si es una granja querido hermanito, habrá humanos y recuerda ese amor tan grande que sienten los humanos hacia nosotros. No  todos son como Rin.- Lok bajó la cabeza tras oír eso, ahora no quería una granja, deseaba que fuese un montón de reses abandonadas en un gran campo esperando para que ellos las cazaran.

El olor se hacía más fuerte, solo nos separaba de la presa una pequeña colina la cual subimos  lo más rápido que nos dejaba el hambriento cuerpo. Al fin conseguimos pero la decepción nos invadió : Era una granja.

Bajo aquella colina nos  esperaban sus bovinos enjaulados dispuestos para ser cazados, junto a enormes y jugosos cerdos, pequeñas cabras e incluso ovejas.

Hamall : Es un gran festín hermanos, pero mirad, allá hay dos humanos ordeñando las vacas, parecen una hembra y un macho, además, ved en el porche hay un pequeño jugando. No son problema, pero..tienen un perro. Debemos eliminarlo el primero. Preparaos hermanos, pues esta noche iremos de caza.- Rod y Lok asintieron y bajamos la colina ocultándonos en cada gran matojo de hierba para no ser detectados, finalmente nos quedamos ocultos en el más cercano a la granja.

Pasaron las horas, con ellas se fue la tarde, y con ellas llegó la noche una noche estrellada, con una luna enorme, eso podría siginficar mas problemas, pues podrían llegar licántropos o bandidos o quien sabe que mas podría aparecer nada más que por dificultar la caza.
Afilamos bien el puñal con una piedra de afilar y lo había embadurnado bien con las hierbas de "piel de medusa", todo milimétricamente preparado para que no hubiera fallos. Un golpe una baja, y sino el veneno le paralizaría algún musculo para reducir las oportunidades de defensa enemiga.

Antes de comenzar, miramos al cielo al cielo y con una mano en corazón recité muy bajo los siguientes versos.

Hamall : Señora del invierno y protectora de los cazadores, guía mi puñal esta noche para que la caza sea prospera y mis golpes sean certeros dándole un justo final a mis presas, y bendice las almas que esta noche descansaran junto a ti.- Antes de una caza siempre debíamos bendecirla como nos enseñó Rin.

Sin más preámbulos saltamos la valla, y observamos la zona muy despacio, todos los animales dormían ya, la luna era quien nos iluminaba esa noche. Vimos un gran establo supongo que es donde guardarían las reses, la casa donde habitaban los granjeros estaba justo delante apenas a unos 300 metros, debíamos ser tan sigilosos como una hoja. Apenas avanzamos unos metros a hurtadillas cuando vimos al perro custodiando el establo, estaba dormido tendido sobre el suelo, pero el no es nuestra presa no hay por que matarlo, asi que con sumo cuidado me acerqué a él, levantó una oreja al oír mis lentos pasos sobre la tierra pero no hizo mas caso, supongo que mi olor le inspiraría confianza.

Cuando conseguí estar junto a el apreté el puño y le propine un fuerte golpe en la nuca, no lo suficiente para matarlo pero si para que estuviese inconsciente lo aparté de allí lanzandolo suavemente sobre la valla al otro lado. Abrí un poco la puerta del granero y la cerré rápidamente, no quería que me descubriesen. Ya dentro vi todo aquel banquete de carne para mi, habría unas 20 vacas, pero con una tendría suficiente.

Vi apartada a la mas jugosa, en una esquina dormitaba, estaba muy gorda, llena de grasa y carne para mi disfrute. Di un golpe seco y letal a la cabeza atravesándole el celebro y el cráneo con mi puñal,  el animal no gimió ni por un poco, pero sus nervios reaccionaron haciendo que diera coces al aire o que estirara el cuello, pero ya estaba muerta, descansaba en el suelo sobre un charco de sangre en su cabeza. El festín no podía esperar mas así que allí mismo comenzamos a comer, la carne era muy jugosa y suave, gorda y llena de sangre, deliciosa. Fuimos devorando a la presa con un hambre y rapidez voraz, nuestras fauces estaban llenas con la sangre y las vísceras de el animal, tras la carne rompimos los huesos con nuestras manos y seguimos devorando las vísceras, no importaban los trozos que cayeran al suelo había mas. Encontré el corazón, la pieza esencial pues había que devorarlo como buenos cazadores para ganar la fuerza del animal.

Pero nuestro frenesí nos distrajo de lo importante, Lok y Rod apenas lo notaron pero vi una enorme sombra en la pared, proyectada por la luna que nos acompañaba en esa noche, era una sombra humana, el corazón se me aceleró, y se me subió a la garganta. Trague saliva y agarre las boleadoras de mi cinturón y sin apuntar las lance contra la sombra con todas  mis fuerzas, escuché el golpe y un leve sollozo cuando impactó acto seguido vi la sombra desplomarse. Rápidamente me incorporé y fui hacia el cadáver. Cuando estaba frente a el, el corazón me dió un vuelco, era el niño, un niño de unos siete años, estaba en el suelo, con la mirada perdida y no respiraba, mis boleadoras le habían golpeado la sien con mucha fuerza, reaccionaba con algún espasmo producido por los nervios, la sangre brotaba de aquel golpe tan horroroso.

Lok : Acaba con su sufrimiento... y comete su corazón.- Lok estaba serio no me lo podía ni creer, y me aconsejaba una atrocidad, el que era la cabeza buena y bondadosa, aunque le pudiera la locura.

Rod: Por una vez, el chucho tiene razón, es la presa, la has cazado, cumple el ritual.- Rod. era frío como siempre, pero igualmente tenía razón.

El pulso me temblaba, era un niño, como yo lo fui pero debía hacerlo, no podía dejarlo en aquel estado levante el puñal y cerrando los ojos y ayudándome con la otra mano, atravesé su garganta y desde ahí raje hasta su estomago, introduje la mano y saqué el corazón de la joven criatura. Dí la primera mordida, estaba delicioso, suculento, era una maldita pieza del cielo en mi boca, cuando mis hermanos intentaron comer también los aparté de su boca, y continué comiéndomelo yo, en apenas dos bocados más acabé con tan suculento festín, la boca me sabia a sangre, sangre joven, pero ya no había culpabilidad, no había remordimientos...solo había hambre...

Fui bueno, con mis hermanos me aconsejaron, así que deje que mordieran el cadáver del niño.. probando aquella y dulce carne. La carne humana era deliciosa,  evité que mordieran el pecho para que no comieran carne con algún rastro de veneno que pudiese quedar. El cadáver estaba a medio comer, pero quería divertirme, y dentro de la casa había más carne. Así que agarré el cuerpo del niño y fui hacía la casa. La bestia había despertado.

Lancé el cadáver contra la ventana de la casa, fue muy divertido, pues lo primero que se escuchó fue el grito de la madre, un grito de dolor. Yo esperé en la puerta el momento, el momento en el que el padre abriese la puerta buscando ayuda o venganza por su hijo y ese momento llegó , el padre iracundo abrió la puerta y antes que pudiese alzar la cara le clavé el puñal en su ojo, y lo arrastre al suelo con el enganche del puñal , donde otra vez, lo volví apuñalar, esta vez en su garganta con tanta fuerza que lo deje clavado al suelo, el pobre idiota apenas pudo intentar nada. Quedaba la madre, quien estaba en una esquina observando la escena aterrada, sin poder gritar, no podía no le reaccionaba el cuerpo, me acerqué poco a poco a ella, ella no hacía nada mas que temblar, no corría no gritaba, era un poco aburrido, pero la carne seria exquisita. Llegue frente a ella y me asegure, que lo ultimo que vio fueron mis fauces destrozando su cuello.

La masacre acabó y el banquete comenzó, ambos nos cebamos de carne humana, y de sus corazones, el color rojo de su sangre, baño mi pelaje y mi armadura. Y mi puñal, el cual me costó bastante sacar del cuello del cadáver. Ya no quedaba nada de ellos,  solo sus cabezas y un montón de huesos alguna que otra víscera y algo de carne que cayó en el suelo o aún quedaba en los huesos. El hambre se fue esfumando y los remordimientos aparecieron en mi mente, ¿Que había hecho?, me miré las manos manchadas de sangre y el resto de cadáveres amontonado no, eso no era lo que había enseñado mi maestra, eso no era ser cazador. La pena recorría cada centímetro de mi sangre he izo que saliera corriendo por la ventana, y perdiéndose en el bosque.

Hamall sabría que caería de nuevo en el embrujo de la carne humana como no tuviese cuidado, y la próxima vez podría ser la ultima.
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Re: La caza nocturna.

Mensaje por Mister Orange el Miér Ago 14, 2013 7:59 pm

Curioso Hijra, no completo de mi gusto, pero debo de admitir que esta bien escrito.

Procedo a darle color.
Mister Orange
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