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El comienzo [Privada]

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El comienzo [Privada]

Mensaje por Charles Redwings el Sáb Nov 09, 2013 2:11 am

No era mas que otro día normal en mi vida. Andar por los caminos cercanos a Thonomer, en mi carreta, acompañado únicamente por mis caballos y algún transeúnte dispuesto a establecer comercio conmigo, era un simple mercader errante que vendía sus productos de aquí para allá. Vivía una vida simple y sin malicia.

Por supuesto, todo aquello era una mentira, una burda tapadera para tapar un pasado que, esperaba, pronto seria recordado. Mas, hasta que el momento llegase, debía de seguir con mis asuntos, con mi mascara y con mis ambiciones aun bajo la manga.

Así pues, y con todo, me encontraba ahora en uno de aquellos ya mencionados caminos, no muy lejos de un rió, por el rumor del agua que llegaba a mis oídos. Era normal hacer caminos o ciudades en las cercanías de esas serpenteantes aguas, para que los viajeros pudieran reponer sus víveres y pasar con mas comodidad por los mismos. El sonido de la carreta contra el suelo sin pavimentar debidamente, generaba un traqueteo sorprendente relajante. O quizás fuera por que con el tiempo, me había acostumbrado a el. Agite un poco las correas de Shaggy para que acelerase el paso. Esa enorme masa de pelo parecía ir cada vez mas lento con el paso del tiempo, aun siendo tan joven como era.

Todo lo contrario a Midnight, que era un animal, aunque muy tranquilo, también muy fogoso cuando se encendía. Este se encontraba a un lado de la carreta, atado a esta, y siguiendo el lento ritmo de esta con soberana calma.

Mire al sol mientras mi cuerpo vibraba ligeramente a causa de los infinitos y pequeños baches que atravesaba la carreta. Apenas debía de ser medio día, pero me había levantado ese día mas temprano de lo normal para poder llegar cuanto antes a Phonterek, y el hambre comenzaba a entrar en mi estomago.

-¡So so, para Shaggy!- decía mientras mis manos mandaban la señal al caballo a travez de la correas para indicar que virase un poco, saliendose un poco del camino, para luego pararse sobre la hierba que cubría sus laterales. Era hora de hacer un alto en el camino para llenar el estomago y estirar las piernas un poco.

En cuanto la carreta quedo en paro, me baje de su parte delantera tranquilamente y me estire, mientras me acercaba hacia Midnight. El caballo acepto de buen grado unas caricias que comencé a darle en cuanto lo tuve de frente, relinchando levemente. Entonces, dando un paso y siguiendo el movimiento de mis manos, puse estas sobre sus alforzas, las cuales abrí con tranquilidad, para luego sacar de estas un paquete envuelto en tela y una pequeña cantimplora.

Colocando estos sobre la silla del negro pura-sangre un segundo, cerré de nuevo las alforjas, tras lo que recogí aquello de nuevo y me dispuse a sentarme sobre la hierba, en una parte al lado de la carreta y los caballos que parecía mas seca, y que por lo tanto, no mojaría o mancharía en exceso las partes bajas de mis, quizás algo dispares, ropajes.

Desenvolví entonces el trozo de tela, demostrando este contener unas tiras de carne de seca y un pedazo de queso. Con una ligera sonrisa, fui entonces a comenzar a ingerir aquellos alimentos, mas entonces un pequeño escalofrió recorrió mi espalda.

Gire mi cabeza levemente hacia uno de los laterales del camino, que daba a un bosque de aspecto sano y levemente siniestro. Definitivamente, podría jurar que había tenido la sensación de que alguien o algo me había estado observando desde su interior. Mantuve la vista unos segundos sobre la espesura, para finalmente volver la cabeza hacia la tela y la comida. Debía de haber sido mi imaginación...
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Re: El comienzo [Privada]

Mensaje por Mayla Erulaëriel el Sáb Nov 09, 2013 8:29 pm

La musica suena por todas partes en el bosque los arboles agitan sus ramas los pajaritos cantan y los sonidos naturales arrullan a los viajero, aunque en algunos otros es probable que surta un efecto contrario.

Thonomer, mi siguiente destino.

En el pueblo anterior había estado hacinado trabajos  algo, peculiares para ganarme una monedas y continuar con el viaje, rellene mis víveres de fruta y carne seca ademas de que llene mi cantimplora de nuevo y me dispuse a proseguir mi viaje, estaba apunto de llegar a Thonomer por los caminos de las afueras, me tomo 3 días acercados a el siguiente pueblo o cuidad y tuve que acampar al aire libre en muchas ocasiones pero es bastante regular en mi ese tipo de cosas. Estoy acostumbrada.

Me faltaba por lo menos un día para llegar a Thonomer. El sol se oculto tras los arboles era hora de dormir.

Me acosté en un claro en el bosque Serca del cendero me quite la capa y la ocupe para taparme, me quite la armadura y la guarde en la mochila a acepción de las coderas y las rodilleras, lo único que molestaba era la parte del pecho así que me la quite, antes de acostaría comí algunas frutas para después pasarías con un poco de agua, el sabor de las frutas y de la carne era algo de lo que estaba cansada ya habían sido 3 años igual, lo único que me mantenía en pie y para seguir era el echo de que quería bomberos mas fuerte, para ser alguien a quien mi padre le tenga una confianza plena, no como la hija del rey, si no como el soldado en que mas tenga confianza.

Me recosté sobre la hierva y mire la luna, en ella vi, mis recuerdos, mis días de antaño, los días en que las guerras me favorecían, antes de emprender este viaje, la sangre corría por mi espalda se mezclaba en mis ropajes y al terminar la batalla yo ya no sabia si mi piel era blanca o roja, después de todas las batallas caía "desmayada" no sabia a donde mirar los soldados que quedaban me palmeaban el hombro como si fuera un hombre de verdad, he inclusive llegábamos a hacer abrazos colectivos, pero mi padre siempre era... Distante y con pesar reconocía mis logros, el no quería que yo fuera de esa manera.

Esa era... La naturaleza de mi debilidad, a pesar de tener "fuerza física" mi mente se corrompía fácilmente y después de "ese" incidente, yo no confiaba en nadie mas que en mi gente, todos los demás para vista son simple gente que puede traicionarte en cualquier momento, y eso me pesa lo bastante como para saberlo pero tomarlo a la ligera, y me preocupa. 

La batalla ese día fue inmensa después de arrasar con casi todos los peones tocaba el supremo, el comandante de la batalla, a mi padre ese día lo hirieron en batalla y casi no quedábamos soldados de nuestra parte, camine por entre los cadáveres, en mi rostro fruncido y enojado pude ver al enemigo, nos enfrascamos en una batalla sangrienta, por un pequeño descuido mío casi pierdo un brazo... Pero no fue así... 

Cuando ya lo tenia entre el piso y mi espada dijo algo... Que nunca seré capaz de olvidar... 
- no puedo creer que una mujer como tu me derrote....- me dijo mientras le presionaba el cuello con la espada, y le era difícil hablar a causa de ello. Pero a pesar de ello yo no dije ni una palabra.
-Eres débil... Mentalmente, supongo que ese fue mi error al subestimar tu fuerza exterior pero por dentro... Eres fan débil, ese fue mi error, al atacar de esta manera - esas fueron su ultimas palabras... Su voz se fue cuando por un alarido mío enterré mi espada en su garganta ... Pero,por dentro yo sabia que era verdad y seguía estando consciente de ello.

Me desperté en la mañana, podía escuchar el riachuelo a lo lejos, me estire y pase mi mano por mi cabello, estaba algo despeinado así que lo arregle  como pude con mi mano, para mi no era importante la apariencia pero tampoco me podía permitir el lujo de andar por hai despeinada...

Recojo mis cosas rápidamente, puse la pechera de mi armadura en la mochila y me colóque la capa en la espalda poniendome el gorro para emprender mi viaje otra vez, cuando llegara al pueblo me bañaría entonces. 
Ese sueño que había tenido... Mas bien, era un recuerdo que siempre he tenido en mente desde ese día...

Opte por seguir caminando, al llegar a una parte del cencerro tuve la clara visión de algunos.... Mercenarios... Violadores... Carreteros... Lo que sea, ellos tenían en vista su próximo objetivo, tambien pude ver que a un lado del chico al que había una carreta y un caballo hermoso, seria un comerciante o algo así, los mercenarios se iban acercando lentamente a la presa, mi pies y mi cabeza querían ir hacia allí, pero por otro lado no tenia porque hacerlo....
De un momento a otro me encontraba de nuevo en el sendero poco pabimentado, acelere un poco el paso pero, aun pareciendo que iba caminando normalmente, lo que hiba a hacer era totalmente estúpido... No tenia porque salvar a un comerciante digo... No me concierne pero una parte de mi me hace querer salvar a las personas aunque alguna veces los malditos ni siquiera dan las gracias.

Camine hasta estar de lado enfrente de el tipo en el sendero, me voltee para verlo -Hola... Se que no me conoces pero... Allí atrás... Y creo que te diste cuenta... Te están mirando 5 bandidos... - dije mientras le dedicaba una sonrisa que al mismo tiempo era falsa y preventiva. 

-Tsk... Ese tipo se nos ha interpuesto... Pero no importa los mataremos a los dos- dijo uno de ellos y los demás asintieron, ya era demasiado tarde para huir... Salieron de los arbustos y comenzaron a caminar hacia nosotros mientras sacaban sus espadas y látigos... Me voltee hacia ellos, me quite el gorro y saque mi cabello rubio de este, los bandidos parecieron sorprendidos, a lo mejor habían pensado que era hombre... La típica reacción de todos cuando me ven... Pero al sacar mi cabello y quitarme la capa de encima todo se revela. 

Los mercenarios se acercaron a nosotros...  Sonriendo con malicia, me hice el fleco a un lado para despejar mis ojos un poco y me puse el cabello de lado en mi pecho con toda la tranquilidad del mundo, me pareció que al hacer esto los tipos se irritaron, supongo que a nadie le gusta que lo ignoren. 

Se pararon frente a nosotros -Dennos todo lo que tengan y no los mataremos - dijo uno de ellos, yo ni siquiera los mire, estaba muy ocupada arreglando el cabello como para prestadora algo de atención, y eso los hizo enojar...

El primero me lanzo una estocada que esquive como si un niño me atacara, le di un golpe en la mano he inmediatamente soltó la espada que traía de doble filo, aparte de que este golpe lo hizo agacharse para tomar su espada, al ver que se agachaba le puse un pie en la cabeza y yo tome su espada de el suelo -Humm... Una muy buena espada... Pero fatal para quien no la sabe usar ¿no creen?- dije lanzando hacia atrás la espada, la cual callo en el césped enterrada a un lado del chico que estaba sentando - ¡¡No te quedes mirando y ven a ayudar!!- le dije alzando un poco la voz aunque si no me ayudaba también no me importaba mucho yo podía sola con esta bola de perdedores.

Le quite el pie de encima al mercenario de enzima y lo patee en el cuello dejando inconsciente... -Muy bien quien es el siguiente - dije con una sonrisa fingida en el rostro... Esto me estaba divirtiendo bastante.
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Re: El comienzo [Privada]

Mensaje por Charles Redwings el Dom Nov 17, 2013 5:42 pm

Aun pensando que aquella sensación que había tenido momentos antes era mi imaginación, estuve alerta los segundos siguientes, mirando de reojo a la espesura. Entonces, alguien se acerco a mi, sin que yo me diera mucha cuenta, pero no venia de donde había estado mirando, sino del camino por el que yo mismo había llegado a aquel lugar. Midnight relincho levemente ante su presencia, pero mas como aviso que como signo de que estaba nervioso. En cuanto vi a aquella persona, y esta me hablo, discerní sin demasiada dificultad que era una mujer. Desde tan cerca, sus rasgos faciales y su levemente musical voz dejaban eso en claro, aun a pesar de ir tapada con una capa y un gorro. Sus palabras confirmaron mi mal presentimiento anterior.

-Ya veo...- dije asintiendo levemente ante sus palabras, mientras trataba ahora de pensar que hacer. Había sido un estúpido. Debido a que serios y numerosos asuntos ocupaban mi mente en aquellos momentos, no había previsto el asalto de unos bandidos como posibilidad durante mi corto viaje. Y ahora, quizás, eso fuera un error fatal. No tenia manera de defenderme ante algo así, y no había contratado a algún mercenario, como tantas otras veces había echo, para que protegiera mis mercancías y mi vida. En resumen, estaba de mierda hasta el cuello.

-Muchas gracias por el aviso, pero...- no me dio tiempo a terminar lo que iba a decir,  pues los bandidos salieron de entre los arbustos en la espesura. Eran 5, y se acercaban a nosotros sin perder el tiempo. No sabia muy bien como actuar en ese momento, así que mantuve mi semblante sin emociones aparentes y me puse en pie. Con un poco de suerte, aun siendo bandidos, solo se llevarían todas mis pertenencias, sin llevarse nuestras vidas, si cooperábamos. Aunque, pensándolo bien, habiendo ahora una mujer allí, y sabiendo la mala reputación de los bandidos, la pobre mujer lo pasaría fatal. Lo mas probable es que fuera Violada... Pero, entonces ¿Por que había venido a avisarme de que los bandidos me acechaban, pudiendo ella huir de allí sin problema alguno? Debía de ser o bien muy estúpida, o bien muy buena. Probablemente ambas cosas.

Entonces, mientras los bandidos continuaban acercándose, la chica con parsimonia se desprendió de su capa y de su gorra. Debajo tenia unas curvas claramente femeninas, y unos shorts de cuero algo ceñidos, pero por encima de todo, lo que me sorprendió de ella era la espada que portaba, envainada, y un arco con un carcaj a sus espaldas. Ademas, aun mientras aquella gente sin honra se acercaba, ella no se inmutaba, sencillamente jugaba con su pelo. Y mientras hacia esto, fue que pude observar sus orejas. Puntiagudas y largas. Era una elfa. Mi mente empezó a pensar que la situación no fuera como había pensado.

-Dennos todo lo que tengan y no los mataremos- dijo uno de los bandidos, por fin quieto, pero muy cerca de nosotros. Yo quería hablar, decir algo, pero entonces, la elfa les mostró una indiferencia tal que, heridos en su orgullo de macho idiotizado, uno de ellos la ataco con una espada. La elfa, en unos ágiles y precisos movimientos, que aun así, casi parecía que había echo de forma perezosa, como si lo que hiciera fuera cosa de cada día, desarmo al tipo y lo sometió bajo su pie, lanzándome la espada que había caído de sus manos, la cual se clavo a mi lado, a una distancia perfecta para que la agarrase con mi mano.

-¡¡No te quedes mirando y ven a ayudar!!- me dijo la elfa, alzando levemente la voz, tras lo que dejo KO de un golpe al bandido que estaba a sus pies. Uno menos, quedaban 4.

Yo abrí levemente mas los ojos de lo habitual, sorprendido ante lo que estaba ocurriendo, ante ese inesperado, al menos para mi, desarrollo de los acontecimientos. Pero, no era tonto, y no iba a desaprovechar la oportunidad que se presentaba ante mi gracias a aquella mujer. Con mi zurda, agarre la espada, levantándola. Era ligera, y estaba bien equilibrada, ademas de estar sorprendentemente nueva. Como había dicho la elfa, era una buena espada. Una pena que no yo supiera manejarla. Aun así, la alce contra los atacantes mientras me ponía al lado de la elfa, mas o menos a 2 metros de ella -...Gracias por esto...- Murmure, aunque lo suficientemente alto como para que la chica me escuchase. Entonces, los bandidos, sorprendidos, y al mismo tiempo enfadados, tomaron posiciones para atacarnos. 3 de ellos se posicionaron delante de la elfa, mientras que el restante se ponía frente a mi. Probablemente, tras haber visto el actuar de la chica, habían comprendido que ella era el elemento mas peligroso allí. Pero, no era el único. Yo no era un debilucho en absoluto. Metí mi mano derecha dentro de mi faltriquera, la cual estaba en mi costado derecho, y rebusque un segundo hasta dar con lo que quería. Sonrei levemente, quizás divertido.

Con la clara intención de lanzarme un tajo, el tipo al que me enfrentaba dio un paso hacia mi, pero entonces, hice algo que sin duda no se esperaba. Arroje la espada con el, soltándola, al tiempo que di un salto hacia el.

-¿¡Que coj....!? Gruño, sorprendido. A fin de defenderse de la voladora espada, la repelió con un tajo de medio lado de su propia espada. Justo entonces, con un ágil movimiento de mi diestra, esta salio disparada hacia la muñeca con la que el tipo sujetaba su arma. Un leve destello surgió cuando el sol insidio sobre aquello que ahora envolvía a mi dedo indice. Una pequeña garra de metal, de unos 14 cm, la cual se clavo profundamente en la muñeca del tipo, que no se había esperado aquello. Este, soltó la espada junto con un alarido, y fue a pegarme con su zurda, pero yo evite que el golpe acertase mi rostro parando el golpe con mi zurda, la cual estaba libre.

Entonces, en un movimiento para nada noble, di una putada brutal, que no vio venir, a sus partes nobles.

-Perdón por esto- dije, serio. El tipo abrió entonces mucho los ojos y la boca, pero no llego a exclamar nada, sino que se limito a caer al suelo, liberando yo mi agarre y sacando mi dedo envuelto en la garra de su muñeca. Esta sangraba profusamente, y de seguro había atravesado varias venas con ese movimiento. Posiblemente el tipo se muriese si no lo atendía alguien con rapidez. Pero aquello no era mi problema. Mientras el tipo se retorcía en el suelo, y se agarraba las partes, yo arroje su espada lejos de una patada, para que no la pudiera alcanzar si se recuperaba. Me vire entonces a ver si la mujer necesitaba ayuda. Mas Justo entonces, el tipo del suelo, con unos ojos inyectados en sangre, agarro mi pierna con su diestra ensangrentada, aunque dado su estado no pudo moverse o aplicar mucha fuerza. De una patada en la cabeza, lo deje inconsciente.

"Joder, me ha manchado las botas" pensé, molesto. Había pretendido acabar con ese tipo sin mancharme de tales fluidos. Al fin y al cabo ¿Quien compraría objetos a un mercader manchado de sangre?
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Re: El comienzo [Privada]

Mensaje por Mayla Erulaëriel el Mar Nov 19, 2013 6:06 pm

Al parecer el chico reacciono, tomo la espada y se dispuso a enfrentarlos, aunque por lo que acabo de hacer la mayoría se dirigió hacia mi.

- Vamos... No te resistas chiquita... Ven con nosotros o ya sabes lo que pasara- dijo el mas "mastodonte" por así decirlo, ahora me doy cuenta de que los humanos no aprenden, por eso duran tan poco... acabe por ignorar por completo las ultimas palabras-Entonces... Prefieren uno por uno o... Todos juntos...- dije mientras  me ponía en guardia y sonreía... 

El primero hiso una mueca de enojo, escupió en el suelo y se lanzo hacia mi, era mas rápido que los demás o eso se veía, tenia una espada corta, supongo que eso lo hace mas ligero... No es estúpido por lo que parece, pero vamos están delante de un elfo.  

Me lanzo una estocada la cual, esquive con un movimiento rápido, me acerque a el dándole un golpe en la mano, lo cual hiso que alejara su espada, me di un giro, con las piernas casi cruzadas como una niña miedosa, estire mi brazo con la palma abierta y lo golpee en el cuello rápidamente, este callo en el suelo desmayado en seguida por el fuerte golpe. -Upps... Creo que se me paso la mano... Pero bueno, supongo que me atacaran uno por  uno... Comienzan pues- dije. Mientras me volteaba hacia los otros dos que quedaban...me miraron y compartieron una sonrisa, en ese intervalo, mire al chico, este había sacado unas garras y el otro asaltante estaba ya en el piso con algo de sangre, sonreí, parece que no estuvo mal darle esa espada al chico.

Uno se lanzo a mi con un grito, era rápido, perdí al otro de vista, pero podía adivinar que es lo que harían, mientras el primero me ataca de frente y pierdo de vista al segundo, este vendrá de lado y me atacara, y así podrán benserme, pero... Lastima no es la primera vez que aplican esa técnica conmigo, esquive la primera estocada fácilmente pues fue muy lenta y obvia... Y como lo sospeche el segundo venia a toda prisa por el lado derecho, este lanzo una estocada como queriendo partirme en dos, para su mala suerte me agache hasta llegar a ponerme en cuclillas, para su mala suerte los dos, estaban muy cerca de mi.

Puse mis manos en el piso y me pare sobre estas, como si quisiera hacer flexiones con las manos, golpee en la cabeza a uno y despegando la mano derecha, con un giro golpee la cabeza del segundo fuerte y rápidamente.

Caí en posición de arco hacia en frente, quite mis manos del piso y me Levante sin apoyar las manos de este, los dos asaltantes quedaron inconscientes, sonreí como si hubiera ganado un partido de lotería y con mi mano derecha Levante el dedo indice y el de en medio haciendo la seña de amor y paz al viajero que había ayudado.

Me fui a recoger mi capa al césped donde la había tirado, me la coloque de nuevo y mire al chico -Fue un placer haber ayudado... Ten mas cuidado para la otra- estuve a punto de dar media vuelta y seguir por mi camino, pero sabia que se me olvidaba algo así que me di la media vuelta otra vez -Por cierto tendrás alguna cuerda... Tenemos que amarrarlos a un árbol antes de que se levanten otra ves... O al menos la mayoría de ellos- dije algo despreocupada mientras miraba la escena que había a nuestro alrededor... Por otro lado me puse a pensar que devi presentar a mi persona.

A lo mejor el conocía el camino para llegar al pueblo siguiente o algo así... Podría pedirle indicaciones o algo... Pero no estaba segura, en este mundo hay tantas personas.... Agh mejor ni pienso nada, aunque el chico no parece una mala persona... Ahora que me fijo es bastante bien parecido he incluso algo guapo.
Aun con mis pensamientos en cima y todo, me quede viendo sonriente al chico frente a mi.

Estire mi mano para saludarlo con una sonrisa en el rostro -Hola... soy Mayla Alissa, princesa elfa del reino de Erinimar... Es un gusto y perdón por todo el revuelo pero no soporto ver personas como estas- dije viendo al chico todavía con una sonrisa en el rostro mientras extendía mi mano hacia el chico, pero me acababa de dar cuenta de que había echo todo al revés, se supone que lo primero que haría es presentarme, después de eso lo de la cuerda y después... Lo de tener cuidado... Bueno, que se le va a hacer, estos días ando un poco despistada.
 
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Re: El comienzo [Privada]

Mensaje por Charles Redwings el Vie Nov 22, 2013 5:48 pm

Cuando mi vista se poso de nuevo en la pelea de la elfa, esta ya estaba casi por acabar. La muchacha, realizando unos movimientos rápidos y certeros, había dejado KO, sin matar en apariencia, a ninguno de aquellos rastreros bandidos. Era sin lugar a dudas sorprendente. Esa muchacha (que yo digo muchacha, pero conociendo como son de longevos los elfos, fuera seguramente mas mayor que yo y mi padre juntos...) debía de haber recibido un entrenamiento increíble para ser capaz de aquello sin despeinarse. y no solo eso, sino que se divertía claramente con la batalla, como había demostrado al final, cuando, en un acto que me saco una ligera sonrisa, me mostró el símbolo de la paz con los dedos, en señal que todo estaba bien y la pelea había concluido.

-Je...- miraba a la chica (que, aunque no me había fijado bien al principio, era muy bella, con un toque...¿Salvaje?) con algo de respeto. Me había ayudado, demostrando ser una buena Samaritana, y ahora, tras unas breves palabras, recogía su capa y parecía que se iba a marchar. Yo no quería eso. Después de lo que acaba de pasar, tenia una propuesta que hacerle, mas aun así, esta solo hizo el amago, pues luego me comento si tenia cuerda con la que atar a aquellos maleantes.

-Uhm.... cuerda.... no, ciertamente, algo tengo, pero es muy poco y no serviría mas que para atar a uno de ellos, quizas dos....- dije pensativo, mientras me ponía de cuclillas, y, con parsimonia, limpiaba mi anillo-garra ensangrentado en la ropa del sujeto a mis pies, tras lo cual volvía a guardarla en mi faltriquera -Pero.....- mire al hombre dubitativo, y luego, como si se me encendiera una bombilla me puse en pie -Pero tengo algo que evitara que puedan seguirnos mas tarde, sin duda...- dije, con una sonrisa ligera algo siniestra y divertida, mas no sádica. Acaba de tener una idea bastante buena.

Volví mi rostro entonces hacia la elfa, y esta sonriendo (Ciertamente tenia una sonrisa muy bonita), acabo por presentarse. Su presentación, al tiempo que me ofrecía su mano en lo que no era, para nada, un saludo muy propio de su genero. Todo junto me saco una sonrisa, ante lo que respondí con un firme apretón de manos.

-Encantado, "Princesa" Mayla... - dije en un tono algo divertido, pues no me creía que en realidad la chica hablara en serio. Estaba bromeando, seguro. ¿Una princesa viajando sola por tan peligrosos caminos? Aunque había demostrado ser muy buena guerrera y hermosa, por lo que podía ver, no era aquello posible. Sencillamente, debía de ser una broma mas. Finalice el apretón de manos y me lleve la mano a la nuca mientras la miraba, con cara alegre.

-Mi nombre es Charles, Charles Redwings.... y, perdona por parecer pesado, pero, reitero, muchísimas gracias por lo de ahora... sin tu aparición, seguramente, esos bandalos me habrían quitado todo, inclusive quizás la vida...- todo eso lo decía con un leve sonrisa de agradecimiento y unos ojos cálidos. Le debía ahora una a esa chica. Pero, no la iba a dejar ir con un simple gracias. Habernos encontrado había sido un tremendo golpe de suerte, y me aprovecharía de ello.

Entonces gire mi cuerpo unos pocos grados a la derecha, y me acerque hacia donde estaba una de las espadas de los bandidos, mas concretamente la del tipo que yo había derrotado. La recogí, al tiempo que la observaba, sorprendido de que el metal estuviera en buenas condiciones, y luego me acerque al arma que yo mismo había lanzado antes, recogiéndola también. Mire entonces a la elfa mientras cerraba los ojos ligeramente y le sonreía.

-Disculpa, se que ya es demasiado pedir, pero ¿Podrías coger las armas de los bandidos a los que has derrotado y traerlas a mi carro? Por si despiertan antes de tiempo, mejor que no sea con sus armas a una mano de distancia...-Dije con tranquilidad, al tiempo que revisaba al sujeto y extraía una daga, junto con su funda, de su cinturón. -Ademas.... Quien roba a un ladrón, mil años de perdón ¿Verdad?- con un leve tono bromista y divertido, mis palabras sonaban muy naturales. Nadie diría que había estado a punto de ser atracado.

Tras comprobar que el tipo no tenia nada mas que pudiese ponernos en peligro, me dirigí a mi carro, mas concretamente a la parte trasera, donde deposite las espadas y la daga enfundada. Entonces, me dirige a donde estaba Midnight, y abriendo sus alforjas con tranquilidad, busque en ellas hasta que di con una pequeña bolsa de cuero, la cual cogí. Volví entonces hasta donde estaba el bandido al que había derrotado, y me puse a su lado. Abrí entonces la bolsa, e introduje la mano, sacando un pétalo de flor seco. Lo agarre entre mi dedo gordo y mi indice, y lo puse encima de la boca del tipo, la cual por suerte estaba parcialmente abierta. Entonces, la estruje un poco, y esta, echa polvo y triturada, cayo en su boca. Luego de eso, cerré la bolsa de cuero, me la ate a un lado de la cintura, y le quite a aquel tipo el cinturón, en el cual estaba la vaina de la espada que había utilizado antes y que ahora se encontraba en mi carro.

Volví entonces mi cabeza hacia donde fuera que estuviera la elfa, y sonriente, hable tranquilizador, por si se preguntaba que estaba haciendo. -Tranquila, no los estoy envenenando o algo así.... pero esto les provocara que cuando vuelvan  estar conscientes, no estén en condiciones de seguirnos...- esperaba que mis palabras tranquilizaran a la chica, en caso de que se pusiera nerviosa o estuviera extrañada de mis acciones. Entonces, volviendo de nuevo mi vista hacia el tipo, no pude evitar hacer una pequeña tontería. Rasgue la camisa del sujeto, y con una tira de tela de esta, le ate la muñeca, para que dejase de sangrar. Era algo estúpido y poco efectivo, pero esa clase de detalles podían hacer que la chica confiara un poco en mi. Y necesitaba que lo hiciera para lo que iba a proponerle en breves momentos.

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