Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» El Club [priv.] [Celeste Shaw ; Shirei/Baku]
por Celeste Shaw Sáb Jun 15, 2019 8:59 pm

» ¡Ha llegado la cruzada!
por Strindgaard Jue Jun 13, 2019 4:33 pm

» Reglas de Noreth
por Sigmar Freud Miér Jun 12, 2019 7:01 pm

» Urna
por Amelie Winter Miér Jun 12, 2019 1:39 am

» El alma del bosque [Solitaria]
por Skam Mar Jun 04, 2019 3:08 pm

» [Reclutamiento y OFF] Historias de La Tetera de la Señora Freona (Parte 1)
por Lamb Jue Mayo 30, 2019 11:11 am

» [Campaña] Historias de La Tetera de la Señora Freona (Parte 1)
por Lamb Jue Mayo 30, 2019 11:00 am

» Un Zarpazo en la Tormenta.
por Ayanne Sáb Mayo 25, 2019 1:51 am

» Un Dios entre Nosotros.
por Azura Jue Mayo 23, 2019 8:01 pm

» Las desventuras de los bienaventurados (con Kasumi) [En construcción]
por Skam Miér Mayo 22, 2019 11:25 pm



El Tesoro de Jaqueline - Página 2 H8SDUFN
Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth

Las afiliaciones hermanas se hacen por invitacion de nuestros administradores hacia otros Admins de los foros que decidamos, o por invitaciones de ellos hacia nosotros, sin embargo nos reservamos el derecho de admision de estas mismas pues seran solo una limitada cantidad y minima. Para mayor informacion acuda a la sección de Afiliaciones
El Tesoro de Jaqueline - Página 2 SiUh6o7
El Tesoro de Jaqueline - Página 2 KRfbrcG
El Tesoro de Jaqueline - Página 2 9fBXn98

El Tesoro de Jaqueline

Página 2 de 6. Precedente  1, 2, 3, 4, 5, 6  Siguiente

Ir abajo

El Tesoro de Jaqueline - Página 2 Empty Re: El Tesoro de Jaqueline

Mensaje por Bony Sandokan el Miér Ago 20, 2014 9:16 am

Para ambos antropomorfos estar encima del barco era una experiencia por demás inolvidable, para Batsy  era una aventura en la que ninguno de los suyos había llegado tan lejos, mientras que para Twitch, cuyo cerebro podía procesar más cosas juntas que el de Batsy, era un viaje que había empezado con exacta camaradería. Ambos antropomorfos habían escuchado las voces de las hermanas, pero sólo para Twitch la palabra “tesoro” tenía un significado. Por otro lado para Batsy, todo aquello era una situación que le ponía los pelos de punta o al menos lo dejaba perplejo.

Bony y sus hermanas se encontraban tan concentradas en sus propias palabras que el chirriante sonido del pollo de Batsy al escaparse de sus garras las sobresaltó, la primera en pronunciar palabra había sido Ann, quien dejando soltar de sus manos el diario  que Bony le había entregado salió  como alma del demonio hacía la cubierta.

-¿Pero qué demonios pasa aquí?-

Tras de ella Sandy y Bony habían hecho acto de presencia completamente sorprendidas por lo que Batsy estaba haciendo, como un niño pequeño tras de su juguete, el murciélago sin alas corría por toda la cubierta tratando de alcanzar al pollo, gritando histéricamente que nadie lo tocará. La tripulación se mantenía asombrada, algunos furiosos, otros tantos se burlaban del murciélago. Al presenciar esto último Bony elevó su pistola echó un balazo al aire y en ese preciso momento todo quedó en silencio, Yan, la cobra y Sandy eran las más cercanas a Bony, y sabían que algo la había hecho rabiar, pues para que la hermana menor  respondiera de esa manera tan repentinamente debía de ser por una muy buena razón, incluso Ann la miró de pies a cabeza boquiabierta, no sabía si hablarle o si dejarla ser.

Bony tenía todas las miradas frente a ella,  Batsy tuvo aquí la oportunidad de coger nuevamente a su pollo entre sus garras, Twitch  se encontraba al otro lado de la cubierta, pero claramente había escuchado el tiro al aire, Naga le hizo un ademán de detenerse, el merrow giró la cabeza entre los barriles de la cubierta y se asombró al ver ahí, parada en medio de todos los hombres a la hermana menor de las Sandokan.

-Creo que esto está para escucharse, Twitch, ven aquí.-

El único ruido que se escuchaba era el de los tacones de las botas de Bony, mientras caminaba por la cubierta para quedar en medio de todos.

-Escuchen, todos… tenemos dos nuevos miembros en la tripulación, quieras o no quieras Ann, nos hacen falta hombres, y se porten como se porten de ahora en adelante serán nuestros compañeros.- Bony giró la cabeza buscando al otro antropomorfo e hizo un ademán para que Twitch se acercara.

-Caballeros, éstos dos antropomorfos nos acompañaran de hoy en adelante por este viaje, iremos a tierras lejanas en busca de algo que a todos nosotros nos interesará, surcaremos los mares hasta encontrar lo que estamos buscando y cada quien tendrá su parte, y mientras eso suceda, seremos tan amables con ellos como lo hemos sido entre nosotros mismos. – Bony hizo una pausa observando de pies a cabeza a Batsy.- La gallina del murciélago nadie la toca, nadie se la come y nadie la mira. Ahora bien, Lazaer es el cocinero del lugar. Muéstrales por favor la carta de conducta en el barco… -

Lo único que pensaba Ann y todos los tripulantes es que Bony, no era la  Capitana del barco, y pedir órdenes como si lo fuera había molestado a los más allegados a Ann, en realidad sólo le había molestado a ella y a Jäger, y al ver que la mayoría apoyaba a Bony, Ann se limitó a asentir con la cabeza y pedir que hicieran lo que su hermana menor pedía.

Naga por su parte entusiasmado había pedido a Lazaer –bajo el mando de Bony. Que le permitiera ser él quien les mostrara a los dos recién llegados la conducta del barco, era algo que lo iba a entretener durante un buen rato, el murciélago sin alas le parecía sumamente curioso y más su gallina, desobedeciendo las órdenes de Bony de no mirar a la gallina de Batsy, Naga parecía observarla de patas a  pico pensando en el por qué un ave tan simple era tan importante para un antropomorfo. Sin muchas palabras el merrow llevó a sus dos congéneres lejanos a los camarotes compartidos, de donde sacó una especie de cofre, lo abrió con cuidado, no parecía estar ni sellado, y mucho menos tener llave, quizás no contenía cosas tan importantes, lo único que había sacado de ahí adentro era un pergamino mellado, se encontraba atado con una cuerda de cáñamo, Naga lo desató  con cuidado y extendió el pergamino en una mesa central.

-Muy bien amigos, éstas son las reglas que deben seguir en este barco.- El merrow había pensado en mostrar el pergamino para que ellos lo leyeran, pero al pensarlo en menos de un segundo sin saber si éstos individuos sabían o no sabían leer, prefirió tomarlo él para leerlo en voz alta.-Mejor lo leeré para ustedes…:
I. Todo hombre tiene voto; tiene derecho a provisiones frescas o licores fuertes, y si le corresponden, puede usarlos a voluntad, salvo en periodos de escasez o por el bien de todos.

II. El botín se repartirá uno a uno, por lista; pero si alguien defrauda o engaña, el abandono en una isla desierta será su castigo.

III. No se puede jugar a las cartas o a los dados por dinero.

IV. Las luces y velas se apagan a las 8 en punto de la noche: si algún miembro de la tripulación quisiera seguir bebiendo, tendrá que hacerlo en cubierta.

V. Mantener la pistola y sable limpios y aptos para el combate.

VI. No se permiten ni…- Naga hizo una pausa ante éste punto.- Iba a decir que no se permitían niños ni mujeres, pero aquí éste punto queda descartado.-

VII. Abandonar el barco o quedarse encerrado durante una batalla se castigará con la muerte o abandono.

VIII. No se permiten las peleas a bordo. Se pondrá fin en la costa, a espada y pistola. Si tras disparar, ninguno acierta, se batirán con sus espadas, siendo declarado vencedor el que consiga la primera sangre del rival.

IX. Ningún hombre puede abandonar esta forma de vida hasta que haya compartido mil libras en el fondo común.

X. El Capitán y el Intendente reciben 2 partes de cada botín; el maestre, contramaestre y el cañonero una parte y media; y el resto de oficiales parte y cuarta.

XI. Los músicos tienen que descansar el Sábado.

XII. Todo hombre que al encontrarse con una mujer honrada le hiciere proposiciones deshonestas, sin ella consentírselo, será condenado a muerte.

XIII. Todo hombre que durante un combate sufra una desgarradura importante en el cuerpo percibirá 400 monedas de a ocho, si perdiera un miembro del cuerpo percibirá 800.

XIV. Toda la tripulación debe obedecer inmaculadamente al Capitán, en éste caso señores la señorita Ann Sandokan… sin embargo si por votos a mayoría la señorita Ann no resulta ser una buena capitana, bueno, tenemos derecho a elegir a otro entre todos nosotros.

XV. La tripulación está hecha para protegerse entre cada uno de sus miembros, asesinar a alguno de nuestros compañeros a sangre fría será castigado con la muerte misma.


Finalmente Naga carraspeó un poco y volvió a enrollar el pergamino.

-Al anochecer amigos míos, ustedes harán su voto en presencia de todos, si desde éste momento algo no les parece, bueno, opto por que salgan del barco y se retiren inminentemente, si por el contrario no hay nada que les moleste, bien ¡Pues bienvenidos sean! Pónganse sus mejores galas que al zarpar el barco ustedes ya estarán firmando éste pergamino como todos nosotros lo hemos hecho. Ahora sí, vamos a dar una vuelta por el B. Sister para que conozcan a sus nuevos compañeros, espero claro que no estén buscando redimirse…-

La sonrisa de Naga era amplia, muy amplia, a decir verdad quizás daba un poco de miedo, era como una sonrisa que incitaba a entrar a una pesadilla, no es que él quisiera parecer escalofriante, era el simple hecho de que estaba conmocionado, pues los tres antropomorfos que ya formaban parte de la tripulación no eran muy platicadores que dijéramos, y eso realmente afectaba a Naga.

Ann se había quedado ahí parada, observando a Bony de pies a cabeza, cuando el tumulto de la tripulación se disipó, la hermana mayor se acercó a la menor con gesto de desprecio.

-¿Qué crees que acabas de hacer?-

-Me daba mi lugar, eso es todo, alguien tiene que decirte que no siempre haces lo correcto, ni si quiera sabes cuántos hombres hay en ésta tripulación, quizás es tiempo de que escojas a un nuevo Capitán.-

-¿Ah sí? No me digas ¿Alguien cómo quién? ¿Cómo tú?-

-No sería una mala idea después de todo, pero prefiero estar detrás de los mapas cartografiando y asegurándote el curso para que no pierdas, porque así es más divertido dejarte en ridículo…-

Era cierto, Ann estando a la cabeza solía verse acomplejada y humillada por Bonny, quien tenía el tercer puesto al mando, por lo que dichas palabras habían dejado a Ann sin palabras, completamente iracunda…

Al anochecer toda la tripulación estaría esperando para corroborar las decisiones de los recién llegados y claro está, si no habían dado pasos hacía atrás...
Bony Sandokan
Bony Sandokan

Mensajes : 95
Link a Ficha y Cronología : Bony

Nivel : 4
Experiencia : 1635/2000

Volver arriba Ir abajo

El Tesoro de Jaqueline - Página 2 Empty Re: El Tesoro de Jaqueline

Mensaje por Batsy El Ultimo el Vie Ago 29, 2014 7:14 am

“Existen tres tipos de idiotas, curiosamente, Batsy cumple los requisitos para ser todos.”

Un Creador con negación.
Una sonrisa de dientes totalmente irregulares, un pollo o gallina, no se sabía aun, que le picoteaba la cara y chillidos inhumanos y realmente extraños. Esa era la visión que muchos tenían y la visión que las mujeres pudieron contemplar antes de que, como un niño, el murciélago apretara a la gallina contra su pecho y esta, en una muestra de “afecto”, le picoteaba la nariz con “amor”, hasta dejarla roja.

Si bien aquella situación rayaba lo demento, risible y claramente extraño, para una de las mujeres, no le fue gracioso, ya que con un disparo, acallo los chillidos y gritos del murciélago, imponiendo voz de mando. La mujer comenzó a hablar, cosas que claramente no entendía el murciélago, aunque si comprendió cuando hablaron de él y de su gallina y de que nadie la podría tocar o incluso ver, eso le gustaba, que su gallina no fuera vista y que nadie se la comiera, a excepción, claro, de el mismo. Tras varias palabras y cosas sin sentido y comprensión para el deforme antropomorfo, un hombre con grandes ojos y aroma a pescado, llevo al pequeño antropomorfo ya  otro que olía feo, hacia una habitación o “ca-ma-ro-te” o algo así, no es que Batsy prestara mucha atención a los detalles.  En el interior de ese lugar, el murciélago pudo ver una pequeña cama o mejor dicho dos y como niño pequeño salto encima de esta, cosa que no le agrado a la gallina que comenzó a aletear y a cacarear, intentando picar el rostro de su captor, cosa que ya parecía una rutina para el dúo.

El extraño hombre-pescado  comenzó a hablar, cosas que eran “importantes”, el murciélago afirmaba con su cabeza, como si comprendiera, aunque realmente, no era así y solamente lo hacía como un acto reflejo. Mas Batsy estaba interesado en otra cosa, en cuanto faltaba para comer, por que como siempre, su “pequeño”  estomago, comenzaba a rugir por el alimento, como si no hubiera comido en largo tiempo, aunque siempre lo hacía. Sin darse cuenta, Batsy había dejado a su pollo libre en la habitación, más cuando el hombre-pescado salió, el ave aprovecho de escapar, corriendo tan rápido como sus patas lo permitían. Nuestro intrépido protagonista, demoro en darse cuenta de este hecho y cuando se percató de esto, comenzó a buscar a su pollo, primero, bajo las mantas de la cama y después, bajo la cama, para volver a revisar las mantas.

No muy lejos, un joven caminaba por  los camarotes, tenía mucho que hacer, la cocina nunca paraba y ahora, por lo que la Señorita Bonny había dicho, tendrían dos bocas que alimentar, para colmo, una parecía bastante chillona de hecho, por lo que habían comentado algunos tripulantes. Mientras caminaba por aquel piso de madera, algo le llamo la atención, era ¿un pollo? , el ave se encontraba picoteando el suelo, buscando algo que comer, en la mente del chico la idea de que se había escapado de la cocina, ya que esa noche cenarían pollo, aprovechando que estaban aún en el muelle.  No le fue difícil capturar al ave, está ya estaba algo cansada tras haber luchado a muerte contra su captor y al parecer, su suerte no acabaría de buena forma. Sosteniéndola desde las patas, el joven camino hasta la cocina, donde un hombre estaba desplumando a otra gallina, ya lista para hacerla comida, la llegada de la nueva presa, no molesto al cocinero, que estaba listo para seguir con su labor.

-¿Y ese pollo? – Pregunto el cocinero, mientras que con un cuchillo, cortaba la cabeza de otra ave –La encontré en medio del barco, al parecer se escapó de las jaulas, así que aproveche y la traje, la cocinaremos señor y quizás nos quede algo para mañana- La idea parecía ser del agrado del cocinero, que ya terminaba de trocear la carne con un cuchillo bastante afilado y dejaba esta de lado, seguía el animal que había traído su ayudante, mas antes de que pudiera tomarlo, el chico dio un grito por el susto, mientras una voz chillona gritaba –¡¡¡MI POLLO!!!-  Volviendo en el tiempo, Batsy había notado la desaparición de su “alimento”, por lo que como si fuera un perro, comenzó a oler el piso, sin buenos resultados, después intento lamerlo, terminando con la lengua con mal sabor y en última instancia, poner su oreja contra la madera, únicamente escuchando el sonido del agua.  Sin desanimarse, siguió buscando, entrando en algunos camarotes y metiendo la cabeza en barriles o sacos, su ave no estaba por ningún lado, pero cuando la suerte no te sonríe, vuelve a intentarlo, y el murciélago, volvió a probar con su nariz, logrando captar cierto aroma, aroma delicioso … olía … olía a … pollo … ¡¡¡SU POLLO!!! en ese instante comprendió que cocinaban a su ave, alguien más se iba a comer a su gallina y no era él. Sus patitas cortas no demoraron en correr la distancia y entrar en la cocina, para ver a alguien con su ave colgando de las patas y a otro hombre, con un gran cuchillo. Sin pensarlo mucho y no es que pensara muy seguido, Batsy se lanzó contra el muchacho, gratando sobre su pollo y tirándole del cabello, para que soltara al emplumado. Su pollo era valioso, porque él se lo comería si o si y no dejaría a nadie que lo hiciera antes.

-¡¡¡ES MI POLLO!!! ¡¡¡DEVUÉLVEME A MI POLLO!!!- Chillaba el antropomorfo, claramente sin dañar al muchacho, pero si dándole un susto de muerte y también al cocinero, que intentaba quitar al antropomorfo de la espalda del chico, haciendo que el murciélago tirara más del cabello de este, volviéndose una situación cómica y a la vez hilarante, si alguien la hubiera visto claro.
Batsy El Ultimo
Batsy El Ultimo

Mensajes : 78
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

El Tesoro de Jaqueline - Página 2 Empty Re: El Tesoro de Jaqueline

Mensaje por Bony Sandokan el Mar Oct 07, 2014 8:40 am

La noche era bella, oscura, limpia y solamente iluminada por las lejanas estrellas, toda la tripulación se había reunido en la cubierta para darles la bienvenida a los nuevos integrantes, si, todo iba tan bien hasta que… hasta que un caos comenzó a desatarse una planta abajo, y Sandy sabía de donde procedía todo el escándalo. Ann y Bony aún no hacían acto de presencia, ambas chicas aún permanecían en el camarote principal, pero justo antes de salir comenzaron a escuchar unos leves chillidos, al abrir la puerta las dos hermanas se miraron mutuamente, completamente desconcertadas.

-¿Sandy qué diablos está ocurriendo?- Escudriño Ann con una voz áspera y exhaltada.

-Yo, no sé, creo que viene de la cocina y…-

Pero las palabras de Sandy fueron interrumpidas, el joven grumete que el cocinero llevaba por ayudante corría por la cubierta de un lado para otro con una gallina en brazos, corría y huía como si su vida dependiera de ello. –¡Ca-Capitan! ¡Capitán, esa cosa quiere matarme no sé qué le pasa!- Eran las palabras del joven, Ann observó furiosa a Bony quien no pudo evitar soltar una ligera carcajada, tomó al por el cuello de la camisa y lo echó contra la pared.

-Creo, que “éste” pollo, no es “tu pollo”.- Tomo a la gallina lo más delicadamente que le fue capaz, tomándola por las alas y manteniendo el pico alejado de su rostro. -¿Dónde está el murciélago sin alas?- Bony preguntó elevando la voz, podía escuchar los chillidos de Batsy, aparentemente se había metido una vez más en aprietos y ahora mismo amenazaba casi de muerte al cocinero. La chica pidió –Traigan una jaula vacía le daremos a éste pollo una casa digna para ser la mascota de nuestra tripulación… - Los hombres rieron por breves momentos, Tendor, el chiquillo hermano menor del médico se apresuró a ir por la jaula. Bony caminó hasta toparse con Batsy, quien agitado, alterado y casi demente pedía agritos que dejaran a su pollo. –Tu pollo por poco se convierte en nuestra cena ahh… ¿Cuál era tu nombre?-

En ese momento, Tendor subía lo más apresurado posible con la jaula en manos. Mientras tanto Bony se había quitado una pulsera, esta pulsera la había usado para colocarla en el cuello de la gallina a manera de collar, entregó la gallina a Batsy y abrió la jaula haciéndole un ademán con la mano para que dejara a la gallina dentro de la jaula.

-Escucha, si la pones aquí adentro, y le dejas el “collar” y siempre la traes contigo, no habrá ningún problema… ¿Te parece? Así no se te perderá, nadie la tomará… y nadie se la comerá-

Entregó finalmente la jaula al murciélago y se dirigió de nuevo a los tripulantes, hizo un nuevo ademán para indicarle a su hermana que podía tomar la palabra, claro está sardónicamente. Ann la miró con cierto desprecio, se aclaró la garganta y entabló la conversación.

-Bien, caballeros nuestros, tal como mi hermana Bony mencionó en el transcurso de la tarde, hoy tendremos…- Hizo una pausa y prosiguió tras observar a Batsy con cierta repulsión. –Tendremos a dos nuevos tripulantes en nuestra nave, firmarán esta noche el código de nuestra conducta para poder iniciar nuestro rumbo el día de mañana a primera hora, el curso ya está trazado, Bony se encargará de guiarnos a través de Noreth hasta las Islas desconocidas para llegar a nuestro rumbo, por el momento señores no es fijo, pero les aseguro que la recompensa será más de lo que jamás hemos imaginado-

Tras la sonrisa de Ann, todos los hombres le siguieron el juego, riquezas, tesoro ¿por qué no? Hacía mucho tiempo que no conseguían un motín tal como el que habían soñado siempre, así que mientras más motivados estuvieran, mejor, Ann pensaba en sólo una cosa “están tan motivados que ni han preguntado a donde nos dirigiremos”. Esa misma noche han hizo pasar a Twitch y a Batsy al centro del grupo, colocó a lo largo de la cubierta un pergamino grueso y largo también, era el código de la tripulación.

-Señores… bestias aquí se encuentra sellado con sangre la “ética” de todos nuestros tripulantes, la firma de cada uno de ellos y la marca de sangre que los hará acreedores al honor de estar en nuestro barco, Bony, dame la daga.- Bony tenía una pañoleta de terciopelo y fina seda al abrirla dejó ver una daga muy atractiva, aunque no para Batsy, era una daga de plata con mango reforzado, estaba adornada con piedras, pertenecía a Ann y era la daga que usaban para las firmas oficiales. –Denme sus manos,- Ordenó Ann a ambos antropomorfos, y lo más rápido que pudo hizo un corte en el pulgar de cada uno de ellos. –Ahora coloquen sus dedos aquí y firmen, si no saben escribir bastará con el dedo…- Sonrió para sus adentros y a esta sonrisa Bony le respondió con un bosquejo de medio lado.

Era tarde y era la última noche que estarían en el puerto y eso sólo significaba una sola cosa, alcohol, música y mujeres, porque no sabían cuando volverían a regresar a tierra. Bomy se había limitado a quedarse con una botella de ron para ella sola, prefirió quedarse en el camarote verificando las cartas náuticas que poseían y comenzó a trazar el rumbo, había pedido a Sandy y a Ann que bajo ninguna razón la molestasen, incluso había cerrado con llave el camarote, si querían divertirse que fueran a otro lado, por esa noche el camarote, la cama y todo ahí adentro era solo para Bony. Estaba un tanto preocupada por Batsy, se había dado cuenta de que no era como la mayoría de los antropomorfos había cierta inocencia perturbadora en él…

- - - - - -
Durante el transcurso de la noche realmente el alboroto fue más entre Ann, su hermana y los demás hombres, Bony había salido del camarote completamente descansada, estaba amaneciendo y uno que otro tripulante sacudía la cabeza para despertar mejor, Naga y Yang eran de los pocos que se encontraban completamente de pie, el primero se acercó a la hermana menor haciendo una reverencia.

-Señorita, Capitán Ann se ha quedado dormida ¿Quiere dar alguna orden?-

Bony no esperó más.

-Seguro ¡Muy bien bola de haraganes, borrachos mal intencionados, la fiesta se acabó! ¡Vístanse lo más que puedan y pongan éste bendito barco a flote! – Obviamente Bony no era tan mal hablada como su hermana, pero la diferenciaba el extraño y tranquilo tono de mando que usaba, Bony no gritaba, ordenaba, y sus órdenes debían cumplirse… -Alastor, leven anclas en cuanto ya, pediré a Jäger que fije el curso y…- Pero fue interrumpida por la mujer cobra.

-Bony, con todo rezpeto, deja que yo fije el curzo, me llevo muy bien con el timón y dudo que el pulgozo quiera obedecerte…-

Bony se limitó a asentir con la cabeza y entregó un papel a la cobra, era una carta náutica que indicaba los grados, latitud, y dirección a la que deberían ir. No todos los hombres estaban trabajando, algunos de ellos todavía se desesperezaban, otros tantos vomitaban por la borda la cena del día anterior, en fin, era la resaca, el precio por el festejo anterior. Pero Bony tenía algo escondido para ella misma, mientras sus hermanas se despertaban y los hombres colocaban el barco en su posición, la chica se mantenía atenta al diario que había estado leyendo, la historia de Isabella Teach era de lo más sorprendente, hasta el momento sólo sabía que no era hermana de sangre de Edward Teach, sino que había sido adoptaba, Isabella aparentemente tenía cierta relación con el desaparecido pirata Robert Hook, era una historia enredada, a veces Bony tenía que regresar de una página a otra para buscar nombres o lugares que se volvían a mencionar, sobretodo uno, y en ese mismo momento la chica comenzó a escribir palabras claves, palabras que le ayudarían sin duda alguna a encontrar de manera más fácil la isla que buscaban. Eran cosas como “ Isla roja, ballenas azules, migración de bagres, agujero de los tiburones… poco a poco Bony fue trazando una línea conforme a las indicaciones de los apuntes sobre márgenes, y se dio cuenta de lo fácil que era trazar el camino de ida, sonrió para sus adentros al darse cuenta de lo astuta que había sido.

-Finalmente… Hunta, pronto tendré mi propio barco-

La perra le siguió con un ladrido y moviendo la cola. Pero antes de celebrar sus propias ideas se acordó de Batsy, había algo en ese murciélago terrestre que le parecía “agradable” volvió a salir del camarote para buscarlo, no veía ni a su gallina dentro de la jaula, a saber si se la habría comido ya, por lo que comenzó a llamarlo, no por su nombre, ya que no lo recordaba por el momento.

-¡Amigo de la gallina! ¡Murciélago de tierra…! Demonios ¿Cómo había dicho que se llamaba?-

No quería provocar conflictos entre la tripulación y sabía que ese murciélago los causaría mucho…
Bony Sandokan
Bony Sandokan

Mensajes : 95
Link a Ficha y Cronología : Bony

Nivel : 4
Experiencia : 1635/2000

Volver arriba Ir abajo

El Tesoro de Jaqueline - Página 2 Empty Re: El Tesoro de Jaqueline

Mensaje por Batsy El Ultimo el Mar Nov 04, 2014 4:41 pm

“El horror… ¡¡¡EL HORROR!!!”

Un escritor demente.

¿Qué existe en esa mente? ¿Qué existe en ese cráneo hueco? Una pregunta difícil, que de seguro los sabios del futuro, jamás podrán de responder. Ya que ni siquiera el dueño d ese cráneo lo sabe o es que no le preocupa, quizás sea el hecho de que el solo pensar en esa incógnita, esta más allá de la lógica y posibilidades de su dueño. Fuera como fuera, el hecho innegable, es que… esa cabeza es dura y lo que guarda en su interior, de seguro ha sufrido más de un golpe, dañándose cual fruta demasiado madura y golpeada. La persecución seria contada por toda la tripulación hasta desfigurarse y convertirse en una épica lucha entre los aguerridos piratas y el monstruo pollo-vampiro, pero en esos momentos, era más bien el hecho de que el grumete corría pro su vida, mientras el murciélago demente, corría tras de él, con el rostro más horrible que podía hacer y mostrando sus dientes deformes y lengua colgando. Era un espectáculo que el muchacho recordaría por varias noches, mientras intentaba dormir, entre las sombras, vería una figura agazapada, acariciando un monstruo emplumado y de ojos rojos entre sus brazos, repitiendo casi para sí mismo “Mi pollito …. Mi pollito”, cual escena de historia de terror.

Mas volviendo a la realidad y presente, la escena había concluido, ya que la presencia de una de las mujeres, si eran mujeres y pocas en realidad, había hecho que la susodicha ave, ahora estuviera en su propia jaula. La mención de que alguien más se comería el pollo, hizo que Batsy apretara con fuerza la jaula, momento el cual aprovecho el ave para darle un “amoroso” picotazo en la nariz, lo que le hizo chillar por la sorpresa, sobándose su medio olfativo. La pregunta de la mujer fue respondida con facilidad “Batsy”, nombre que curiosamente, era idóneo para la forma antropomorfa del murciélago. Tras una pequeña conversación, el murciélago se fijo en lo que llevaba en el cuello su ave ¿había sido él quien lo había colocado? No se acordaba y no es que recordara mucho más aparte de que debía de respirar.

Prosiguiendo con la historia, el tiempo paso y después de una pequeña reunión, había que sellar el “pacto” o algo así, el devora corazones no entendía mucho, no es que entendiera demasiado tampoco, parecía una curiosa reunión, mientras se aferraba con recelo a la jaula y enviaba miradas de odio al grumete, o bueno, el intentaba que fueran miradas de odio, pero parecían más las de un niño que hacia berrinche. Cuando le pidieron estirar la mano, pensó que le darían algo, pero el corte en su dedo le hizo chillar cual niño pequeño, quejándose algo, pero tras apretar la herida contra el pergamino y chupar el dedo durante un par de minutos, el momento ya había sido olvidado. La memoria del murciélago era curiosa, podía recordar de donde había obtenido cada uno de sus tesoros, incluso como los había obtenido, pero si alguien le preguntaba si había llovido o como había estado el clima el día anterior, la mirada de Batsy se perdería en el horizonte y quedaría en silencio, ya que claramente no lo recordaría.

La noche era joven y tras un par de palabras, los hombres bajaron a tierra, con rumbo desconocido, quizás a comer, beber y estar con una mujer, para el murciélago eso no era interesante, el tenia su gallina y cuando estuviera gordita y jugosa, se la comería. Por ahora, el murciélago tenía poco interés en lo que hacían los demás, pero el hecho de estar en agua le daba algo en el estomago, por lo que decidió ir a su medio y mientras nadie le veía, subió por esas interminables cuerdas, hasta un lugar acogedor para él, claro, no iba solo, colgando de su espalda, la jaula con su futuro “alimento”•, el cual aleteaba molesto por el constante vaivén, y junto a esta, a su lado, un pollo muerto, saqueado de la cocina mientras nadie veía. Tras estar en lo más alto, encontró un lugar raro, parecía ser medio barril pero más grande. Sin saberlo, Batsy había llegado al nido “del cuervo”, y colocándose cómodo en el, se dispuso a comerse su “pollo saqueado” frente a la gallina, que le miraba con esos ojos inexpresivos. De un mordisco, el murciélago le arranco al cabeza al pollo y masticándola, dejaba que los huesos crujieran, mientras disfrutaba del sabor, tras ello, intento succionar el “juguito”, como él le decía a la sangre y vísceras del animal, pero para su descontento y tristeza, alguien había sido tan tonto y malvado, como para quitarle todo el relleno a su alimento, era obvio que el animal seria cocinado y los órganos, retirados. A pesar de todo, el antropomorfo termino por comerse todo el animal, únicamente dejando una pata con la cual limpiarse los dientes y chupar algo sabroso para dormir.

Toda la historia hubiera terminado ahí, si la naturaleza no hubiera llamado. A media noche, Batsy se “medio” despertó, ya que apenas estaba consciente al hacerlo, ¿Cuándo lo ha estado completamente?, con pasos perezosos, se acerco al borde del “barril” y bajándose los pantalones, comenzó a orinar al viento, mientras mantenía sus ojos cerrados y bostezaba constantemente, cuando termino de vaciar su vejiga, se subió sus pantalones y se giro para volver a dormir, mas una ráfaga de viento pensaba lo contrario y logrando que el murciélago perdiera el equilibrio, se precipito al vacio, a una muerte segura, mas de esta no sabría nada él, porque aun estaba medio dormido y pensaba que todo era un sueño. Fue la suerte o desdicha de algún dios lo que el salvo al vida … nuevamente, ya que una soga se enrosco en su pata, dejándolo colgado a tres metros de cubierta, pero Batsy, seguía durmiendo, roncando mientras colgaba boca abajo… y así le descubrieron cuando los marineros volvían al barco y los que habían dormido en el, se despertaban. Varias risas se escucharon al ver al murciélago colgar boca abajo, roncando apaciblemente y con la lengua afuera cual perro.

Cuando una de las mujeres comenzó a dar órdenes, todos se olvidaron del murciélago, que seguía colgando y al parecer, nadie le prestó más atención, excepto el vigía, que encontró un espectáculo nada agradable en su lugar de trabajo, una pata de pollo masticada, restos de sangre y la jaula con la gallina en su interior que le miraba fijamente. Durante unos instantes el vigía no sabía qué hacer, ya que había visto el espectáculo anterior y sabia como reaccionaria el murciélago al ver que habían tomado su “alimento”. En otro lado, colgando aun, una voz hizo que el murciélago se sacudiera, estirara sus brazos, bostezara y se rascara la panza, aun sin abrir sus ojos. Mas cuando lo hizo, se sorprendió al ver que todos estaban boca abajo y pegados al cielo, comenzando a chillar con desesperación y gritando “¡¡¡EL MUNDO SE DIO VUELTA, EL MUNDO SE DIO VUELTA!!!
Batsy El Ultimo
Batsy El Ultimo

Mensajes : 78
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

El Tesoro de Jaqueline - Página 2 Empty Re: El Tesoro de Jaqueline

Mensaje por Riiviö Henkilö el Miér Nov 05, 2014 8:53 pm

¿Qué lugar era aquella ciudad? ¿Dónde estaba exactamente? Riiviö tardó tiempo mientras vagaba por las angostas callejuelas intentando evitar las calles anchas y ser visto. Estaba agotado y las heridas le hacían mella a cada segundo que pasaba. En sus planes nunca había entrado el volver a adentrarse en una ciudad medianamente grande o bulliciosa como esa, y menos si estaba cerca del maro, puesto que según su supuesta experiencia, mientras más grande y más entrada y salida de personas tuviese un lugar, más peligroso era. ¿Qué mejor para reunir todas esas cualidades que una ciudad portuaria? Aún así a aquél joven lo que quedó más remedio que desviarse de su camino y acercarse al lugar habitable más cercano si no quería morir por el camino o ser atacado nuevamente por bandidos y en esta ocasión no vivir para contarlo.

Las puertas de la típica taberna portuaria se abrieron, y el calor de la chimenea, el olor a sudor y a salitre sucia pegada en la ropa le golpeó directamente en el rostro.
- Mierda, odio el mar. - Dijo el chico que como poco había cruzado ríos en barca en cuanto se refería de navegar aguas. Poco tardó en darse cuenta de que varias personas se le quedaron mirando, y que su comentario había sido en voz alta.

- Oye, mierdecilla. - Dijo un hombre con brazos como toneles que se levantó de su mesa y avanzó firme hacia Riiviö, el cual tragó saliva y se quedó completamente quieto. - ¿Si odias el mar que mierda haces en una ciudad marítima? Nadie te ha obligado a venir, no? - Aquél hombre parecía enfadado, como si el mar fuera su único orgullo y este hubiera sido esputado o violado delante de sus ojos. O era eso, o lo que pensaba Riiviö en esos instantes, es que aquél hombre era un idiota.

- Tu madre tampoco tenía pensado tener hijos y aún así apareciste y te tuvo que criar... ¿No? A veces no queda más remedio que... - No terminó la frase. Un enorme derechazo se dirigió a su rostro, y aquél chico tuvo poco tiempo de reaccionar, el suficiente como para que no le destrozasen la cara y sólo le impactase en una mejilla que posiblemente estuviese abultada durante varios días. Rodó por el suelo y chocó contra las paredes de madera. - "Mierda... otra vez" - Aquel imprudente se levantó e intentó salir corriendo, no sin antes recibir un par de patadas antes de conseguir huir de la taberna.

Quizá el golpe había sido más fuerte de lo que se imaginaba, o llevar un día entero con cortes mal curados por todo el cuerpo y sin comer desde hace cuatro días le estaban jugando ya una mala pasada, el caso es que veía borroso y no conseguía encontrar forma alguna de ubicarse. Avanzó sin más sin poder escuchar bien a causa de pitidos constantes y en sus oídos y la prácticamente nula visión, y terminó por caer al suelo agotado, pero consciente. No se imaginaba que había ido a parar a un barco pirata lleno de gente... bueno, cómo decirlo. Piratas, dejésmolo así.
Riiviö Henkilö
Riiviö Henkilö

Mensajes : 36
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

El Tesoro de Jaqueline - Página 2 Empty Re: El Tesoro de Jaqueline

Mensaje por Bony Sandokan el Vie Nov 07, 2014 9:27 am

Tendor miraba por la borda mientras todos los hombres salían del barco corriendo hacía tierra como si fuera el fin del mundo, el chiquillo llevaba una cerbatana con la  cual disparaba pequeñas bolitas de papel a donde sus pequeños ojos quisieran, siendo tan ingenuo y para nada interesado lo que a Tendor le llamaba la atención en ese instante eran las luces de la ciudad que titilaban amenazando con apagarse ante el ligero viento que se hacía presente esa noche. El chiquillo dejó colgar sus brazos hacía el otro lado de la borda y recargó la cabeza mirando de lado, mientras trataba de encontrar formas entre las luces algo llamó su atención.

Un hombre moribundo caminaba por el muelle sin un rumbo fijo, Tendor podía notar como el hombre trastabillaba haciendo crujir las tablas de una forma muy extraña, entonces el niño dedujo que el hombre estaba borracho, realmente no le había hecho mucho caso, al menos no lo hubiera hecho si no hubiera sido por que el hombre al trastabillar aún más cayó casi por completo en la base de la escalinata, Tendor exaltado se encontraba mirando hacía todas partes preocupado por que alguno de los tripulantes viera al hombrecillo en la escalinata, sin embargo en ese momento no había ningún tripulante presente, todos los hombres se habían dirigido a tierra firme sin el más mínimo interés de regresar al barco, al menos hasta la madrugada.

Tendor se había dirigido con cautela hacía la escalinata, miraba por la borda hacía donde el hombre había caído y respiró profundo para caminar hacia él.

-¿Señor? ¿Señor se encuentra bien?-

No recibió respuesta clara, lo que Tendor escuchaba eran más bien balbuceos sin sentido, viendo que el hombrecillo aún se encontraba vivo corrió a donde su hermano para pedirle ayuda. El hermano mayor de Tendor era el encargado de la enfermería, no era más que un practicante de medicina recién graduado, peor lo que sabía hacer lo hacía muy bien, su nombre era Antonio y al llegar al B. Sister Bony había tomado la costumbre de llamarlo “Tony” por lo que el practicante ya se había acostumbrado y de cierta forma lo veía como un apodo cariñoso, cabía destacar que Tony se sentía ligeramente hacía la hermana menor de las Sandokan,  en realidad era un gusto pasajero.

Tony había dejado escapar un alarido al escuchar abrirse al puerta tan de golpe, al mirar al marco su hermano lo observaba completamente atónito.

-¡Hay un hombre moribundo en la escalinata!-

-¿Y? Al amanecer lo encontrarán y lo harán a un lado…-

-No, Antonio, está casi en la borda, parece estar medio consciente, si lo encuentran lo matarán.-

-¿Y qué pretendes? ¿Subirlo al barco? Si lo subimos la Capitana se enojará… y la señorita Bony no lo aceptará…-

-Pues preguntémosle, ella se ha quedado en el barco, yo iré a preguntarle y tú vas por el hombre.-

Y antes de que Tony pudiera decirle algo a su hermano, el chiquillo ya había salido corriendo directo al camarote de las hermanas. Tony no tenía otra opción más que dirigirse a al escalinata de la borda. Al llegar lo más rápido que pudo pero con pereza en su andar miró al sujeto ahí tirado, lo observó de pies a cabeza y se inclinó para inspeccionarlo mejor.

-Amigo… ¿Amigo estás bien? ¿Estás ebrio?-

No obtuvo respuesta, y en ese momento Bony hacía acto de presencia junto a Tendor, Tony la observó desde el pie de la escalinata y encogió los hombres sin saber exactamente que decirle. Yang, la cobra quien había estado mirando el espectáculo desde el mástil mayor en la zona de vigía había bajado de inmediato al ver a Bony acercarse, en realidad la antropomorfa había pensado en dejar al sujeto ahí y ver qué pasaría… claro, hasta que Tendor había decidido brindar ayuda, cosa que un tanto irritante para la mujer cobra.

-No ezzta borasho, se cayó, venía trazztabillando dezzde el pueblo y no parezzia tener un rumbo fijo…-

Bony escuchaba atenta a Yang, respiró profundo y se colocó a un lado de Tony, giró la cabeza del sujeto con un tanto de delicadeza y lo observó de pies a cabeza, estaba golpeado y tenía varías cicatrices por todo el cuerpo, la chica suspiró y  miró dubitativa hacía el muelle como buscando la dirección de donde había venido el chico, pues se había dado cuenta de que no era ni muy grande, ni muy joven, quizás un tanto más joven que ella. Era ligeramente atractivo, al menos para Bony lo era, sin hacerle mucho casó se había levantado, acomodado las ropas y se dirigía a la borda, se quedó pensando nuevamente.

-Necesitamos más hombres vivos que muertos, llévenlo a la enfermería, dale lo que tengas que darle y déjalo ahí adentro, con suerte Ann estando ebria ni se acordará si ya pertenecía o no a la tripulación, diremos que había llegado junto con los dos antropomorfos, todos estarán ebrios, dudo que lo recuerden…-

-¿Y Jäger?- Había preguntado Yang  al escuchar la respuesta de Bony, quien mirándola de pies a cabeza por sobre su hombro se detuvo pensando una vez más…

-Jäger no estuvo anoche en el grupo señorita Bony.- Tendor había interrumpido el silencio con su curiosa voz. –Perdón, pero anoche Jäger dejó el grupo, le dijo al cocinero que se estaba aburriendo y salió del barco, así que no estuvo en la firma.-

Las palabras de Tendor habían sido gratificantes para todos, Yang miró al humano medio moribundo y como pudo lo cargó para llevarlo a la enfermería donde Antonio se haría cargo del chico aprovechando su agotamiento y el estado en el que se encontraba. Para aminorar el trabajo el practicante intentaba crear una conversación entre ambos parecía platicar a diestra y siniestra como si se encontrara platicando consigo mismo, intentando averiguar por qué había quedado en ese estado tan crítico.

……..
Batsy por su parte había encontrado el lugar perfecto para retozar y tranquilizarse después de aquel día tan agitado, él y su pollo se encontraban a salvo en la zona del vigía, apenas hacía pocos momentos Yang había dejado el lugar y no regresaría por un rato ya que la cobra había ido a buscar algo para comer. Durante el tiempo que había estado ahí quizás había alcanzado a  ver lo que sucedía abajo, sin embargo el sueño lo había embriagado y medio dormido trataba de hacer algunas cosas referentes a sus necesidades…

Al amanecer, mientras los hombres recién llegaban de la juerga de anoche y se dedicaban a sus qué haceres, Bony caminaba por la borda buscando a Batsy, finalmente había logrado dar con su nombre después de tanto idealizar, para cuando esto había sucedido, un pequeño grupo y unas cuantas burlas habían llamado su atención, el murciélago se encontraba colgando de las cuerdas que sostenían las velas a poco más de tres metros de altura, Bony suspiró casi irritada, casi agitada, lo que se aproximaba iba a ser un largo viaje, observó la escena desde determinado punto y por un instante pensó en regresar a Batsy a tierra, fijar el curso junto a Yang, deshacerse del problema y tener un viaje tranquilo, sin embargo sabía que su “moral” no se lo permitía, aquel antropomorfo era demasiado ingenuo e incluso estúpido pero el día anterior le había permitido a Bony darse cuenta de que en batalla podía ser muy efectivo, pues su tonta ingenuidad lo hacía un enemigo dudoso de atacar.

Después de pensarlo más de dos veces Bony tomo una de sus dagas y la arrojó directo a la cuerda que sostenía a Batsy poco después de que gritara “El mundo se dio vuelta”, un golpe seco resonó por la borda y Bony miró a todos lados buscando una sola cosa, la jaula con la gallina, miró entonces hacía arriba y vio como el vigía que sustituía por el día a Yang mostraba a sus pies la jaula con la gallina, Bony volvió a suspirar n tanto fastidiada mientras se llevaba la mano izquierda a la cara, frotándosela en el rostro.

-Tu gallina ha de tener hambre.- Hizo una seña al vigía y el hombre aventó la jaula desde la zona, Bony tuvo que hacer un esfuerzo para tomarla en el aire con lo que se había cortado la mano al rasgar las varillas de la jaula su piel, apretó con fuerza el dorso y entregó  la jaula al antropomorfo, todos los tripulantes presentes se burlaban del murciélago, Bony les había echado una fulminante y severa mirada. Antes de dirigirse a la enfermería, se inclinó a la altura de Batsy, le ofreció un tenedor y dijo lo siguiente.

-Bajo ninguna circunstancia quiero que te separes de mi ¿Entendido?, te quiero a mis espaldas, detrás de mi.- Hizo una seña detrás de ella y luego miró al murciélago pensando si la había comprendido. -¿De dónde vienes?-

Al preguntar esto se irguió por completo para dirigirse a la enfermería, con una seña pidió a Batsy que la siguiera mientras le daba un puñado de maíz ofreciéndosela en las manos, Bony se había dado cuenta que las cosas que el murciélago coleccionaban era pedacería de metal común no era ni oro, ni plata, ni diamantes, sino trozos de metales como aluminio, hierro, era una criatura sencilla y con una extraña y escalofriante inocencia.

Al llegar a la enfermería Tendor había sido el primero que la recibiría, el chiquillo observando su mano sabía que no era una curación difícil y pidiendo permiso a su hermano de practicar la asepsia con Bony procedió a hacerlo, Antonio lo miraba un tanto sonriente, saludó a Bony y le dedicó una sonrisa que la chica ignoró, en realidad no la había visto… De pronto había recordado al chico de la noche anterior, miró por sobre el hombro de Tendor preguntándose si estaría ahí adentro o había salido ya de la enfermería.

-¿Cómo siguió tu paciente moribundo?- Preguntó Bony con un aire un tanto ido, pero atento.

-Nada que no pudiera rescatar señorita…- Había sido la respuesta de Antonio.
……

La mañana había sido corta, en realidad eso parecía ya que Bony había hecho trabajar a la tripulación desde el momento de su llegada, las velas habían sido desplazadas, el ancla elevada, Yang había fijado el curso, la vela timonel se encontraba en su máximo esplendor haciendo de guía al barco mientras este salía lentamente del muelle, para cuando Riiviö se hubiera despertado el barco ya se encontraba a flote a determinada distancia de tierra firme. El crujir de las maderas y el vaivén de la nave comenzaban a sentirse y la brisa marina hacía honor esa mañana, las gaviotas volaban surcando el cielo y evadiendo lo alto de los mástiles, en breves segundos el muelle se fue haciendo más y más pequeño, hasta desaparecer por completo, Bony se sintió extasiada y satisfecha al ver al B. Sister sobre el mar nuevamente, se dirigió a la borda seguida de Hunta y ambas apoyaron los brazos en el barandal de madera observando hacía el horizonte.
-Allá vamos Hunta, a navegar lo que hace mucho tiempo no hacíamos… a seguir el negocio de la familia…-
Sonrió para sus adentros y tomó el diario para proseguir en donde se había quedado…

“Hemos salido de tierra hace aproximadamente tres meses Aruj parece estar muy seguro de adonde nos dirigimos, en realidad no tengo ni la más mínima idea de adonde nos lleve, pero supongo que a donde sea todo está bien,  confío en él, no puedo creer que él y mi padre se hubieran conocido… (ahora que lo pienso debe ser más viejo de lo que aparenta)…

Sinceramente no tengo ni la mapas mínima idea de por qué estoy escribiendo esto por sobre las líneas de él…”
.
.
.
.
.
No estoy seguro de lo que está sucediendo, tengo la certeza de que nos dirigimos a un plano son salida, llevamos meses en altamar y no hemos conseguido tocar tierra firme, esto pensando que viajamos en círculo, la brújula no tiene ningún problema y… la brújula, no he revisado la brújula…
La brújula ha resultado ser un extraño aparatejo, no es como cualquier otra, la he abierto y por dentro encontré un mapa, aún no logro descifrarlo, no debe ser difícil, reconozco las corrientes de inmediato, tendré que buscar entre las demás cartas para lograr mantenernos a flote y no hacer entrar en pánico a la tripulación, sospecho que están ideando un motín, es una suerte que mi hermano sea un capitán temible, iracundo y por demás estricto, aunque admito que es irritante…  Tengo miedo de perdernos, de ser así yo seré la responsable.

¡Eureka! He encontrado la falla en el rumbo, nos dirigíamos a pocos grados hacia el noroeste cuando nuestro curso debía ser hacía el norte completamente, por poco y terminamos varados en un viejo cementerio cuyas dueñas son esas malditas “sirenas”, mi hermano pensaba que eran merrows, ahora viéndolo bien no eran más que ponzoñosas tejemuertes listas para atacar. Según el mapa de la brújula todo esto lleva a algún lugar, pero…

Hace días el vigía divisó un barco a pocos kilómetros, no es comercial ni tampoco parece ser del imperio, imagino que debe ser perteneciente a la flota de algún otro capitán, ninguno ha alcanzado a ver las velas, sea lo que sea mi hermano ya ha dado la orden de atacar y abordar sean quienes sean, las provisiones se nos están agotando y debemos encontrar algo rápido, de lo contrario comenzarán a comerse entre ellos mismos.

Últimamente Aruj ha estado muy extraño, parece pensativo y preocupado a la vez, el asalto al barco ha sido todo un éxito, no era más que una pequeña coca repleta de víveres, es una lástima para quienes los esperaban, no me quejo ni me siento mal, tenían pocas semanas de haber salido de algún muelle cercano, le pedí a Aruj que nos dirigiéramos a tierra firme sin embargo me lo ha negado, mi hermano dice que ninguno de los dos debemos de estar soportando sus idioteces, yo pienso que sea lo que sea a donde nos lleva debe ser por una buena razón, Aruj tiene más años navegando en el mar, él debe saber algo de éstos lugares…---“


A menudo los párrafos se cortaban, Bony se había dado cuenta que no había fechas mercadas entre ellos, que algunos párrafos parecían encimarse uno del otro, a decir verdad, era muy difícil e descifrarlo, lo que si supo de inmediato es que el mapa que ella había encontrado era el mismo que se señalaba dentro de la brújula. Quisó pedir opinión a sus hermanas pero ambas estaban demasiado borrachas ese día como para entablar una conversación formal y racional acerca de ello. Pasaba ya del medio día, Bony se había dado cuenta por la sombra del Sol que podían ser incluso las dos, cuando Ann, apenas hacía acto de presencia.

-¿Qué acaso ya zarpamos? ¿Quién demonios dio la órden y…?-

-La di yo, son las dos de la tarde Ann, acordamos zarpar al amanecer.-

-Bah, da lo mismo zarpemos a la hora que zarpemos, el viaje será igual ¿Quién demonios dice que es una norma zarpar al amanecer?-

-Flint lo decía…-

-Flint era un idiota, en fin ¿A dónde nos dirigimos?-

-Rumbo al norte, Yang ha fijado el curso, Sandy sigue dormida, Ann…-  La voz de Bony y su semblante habían dado un giro completo, se tornaba nerviosa, casi oscura y temerosa. –El lugar a donde vamos, es seguro que encontraremos un enorme motín, sin embargo tengo el presentimiento de que no será un viaje como cualquier otro…-

Ann la miró de pies a cabeza, jamás había visto a Bony tan sería, ni tan severa, ambas miraron al horizonte preguntándoles lo que el mar les esperaba…
Bony Sandokan
Bony Sandokan

Mensajes : 95
Link a Ficha y Cronología : Bony

Nivel : 4
Experiencia : 1635/2000

Volver arriba Ir abajo

El Tesoro de Jaqueline - Página 2 Empty Re: El Tesoro de Jaqueline

Mensaje por Riiviö Henkilö el Dom Nov 09, 2014 4:56 pm

Aquél hombre de aspecto moribundo no tenía ni idea de que si hubiera llegado un par de minutos antes al pie del barco en el que desconocía encontrarse, su destino hubiera sido mucho más aciago de lo que en primera instancia parecía encaminarse su destino. Un simple empujón al mar de un grupo de piratas con ganas de divertirse y con prisa en dirigirse en búsqueda de la mala crápula a la que su grupo social estaba tan llamada, y hubiera sido su fin, ahogado en las tranquilas y pestilentes aguas de la ciudad portuaria.

Alcanzó a escuchar una voz, suave, casi infantil. Balbuceó palabras ininteligibles al aire que quizá ni él mismo entendiese lo que estaba diciendo. Minutos después escuchó todo tipo de voces distintas. Algunas parecían de hombre, otras de mujer, y algunas que quizá por culpa del zumbar de sus oídos, sonaba un poco arrastrada y sibilina. Poco después sintió que era levantado, y algo parecido a un hombro se clavaba en su pecho, mientras la punta de sus pies raspaba un suelo de madera en el cual avanzaba.


- ¡Agh!Despertó algo sobresaltado, y al mirar a los lados, lo primero que encontró fue un chico de aspecto cuidado y de ropas arregladas, con un pelo rubio largo y cuidado. ¿Acaso ese chaval pretendía ser algo importante, o era una mujer que vestía raro? Sus dudas se resolverían pronto. - ¿Dónde estoy? ¡Donde estoy maldita sea!

- Cálmate, sólo he curado tus heridas.A aquél enfermero le sorprendió la poca capacidad de análisis y deducción de su paciente, el cual prefirió gritar y alarmarse antes de examinar la situación y su cuerpo, visiblemente vendado y tratado, y sin nadie aparentemente peligroso cerca.Tómate tu tiempo para calmarte y así pueda seguir curando tu descuidado cuerpo. Estamos en el B. Sisters, un barco pirata.

- ¿Qué? ¡¿Qué?! ¿Un barco…. Pirata?Demasiado para un hombre agotado, hambriento y destrozado. Se desmalló inmediatamente y cayó rendido en el catre de la enfermería, en el cual justo segundos después entró la capitana del barco a hablar y echar un vistazo a la situación.

A la mañana siguiente, Riiviö se despertó con un dolor de cabeza y un mareo importante. El enfermero intentó iniciar una charla amena preguntando el porqué de su estado y cosas por el estilo, pero esas no eran sus mayores preocupaciones en ese mismo instante. Nada más levantar, su cerebro funcionó a trompicones, dándose cuenta de la situación, y saltando del catre y avanzando a trastabilleos y tambaleándose por puertas y pasillos, ignorando a todo el que se encontrase, sobre todo si tenían pinta de piratas, y prácticamente todos la tenían. Salió hacia cubierta y aconteció el peor de sus temores. Corrió hacia la baranda de madera y con un grito ahogado, vomitó bilis por la borda, aguantándose como podía a la misma ya que sus piernas se desestabilizaron por completo. ¿Qué el porqué de aquél estado? Aparte de nervios y malestar corporal, era la primera vez que viajaba en barco, y el vaivén del navío estaba haciendo estragos en su estado físico desde que abrió los ojos, segundos atrás. Su garganta raspaba, seca y ácida, a causa del vómito inconsistente y vacuo. Se dio la vuelta y, apoyado contra la baranda del barco y sentándose en la cubierta con las piernas estiradas, se quedó mirando al vacío, casi podríamos decir que horrorizado.

Aparte de la obvia y frugal conversación mantenida por el enfermero del barco la noche anterior, quedaba en clara evidencia donde se encontraba aquél vagabundo desdichado. Rodeado de mar hacia donde mirase, y en un barco donde antropomorfos y humanos de aspecto tosco y bruto como cualquier pirata medio le miraban fijamente mientras continuaban con sus labores. No pudo prestar demasiada atención, ya que mientras se iba dando cuenta de la situación en la que se encontraba, en su mente no dejaba de rebotar una frase que se decía siempre para evitar grandes problemas: “El mar no es buen amigo. Donde llega el mar y lleva al mar hay de todo, y donde hay de todo… hay problemas”.

¿Pero acaso se podría llegar a pensar que por volver a faltar a su regla de no acercarse al mar ni a ciudades portuarias, le iba a llevar a embarcarse en un barco pirata, en el que estaba más que claro que si no quería ser ejecutado o lanzado por la borda, tendría que trabajar y convivir con lo que consideraba una de las calañas más deleznables que conocía? La suerte estaba echada.
Riiviö Henkilö
Riiviö Henkilö

Mensajes : 36
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

El Tesoro de Jaqueline - Página 2 Empty Re: El Tesoro de Jaqueline

Mensaje por Batsy El Ultimo el Mar Nov 18, 2014 12:28 am

“El mundo está lleno de  peligros y los más grandes, se encuentran tras estos barrotes”

Dorotea de los Dolores, Gallina enjaulada.

Dorotea había visto la luz hacia poco tiempo, su madre, una bella gallina de blanco plumaje, había puesto varios huevos en esa ocasión, siendo Dorotea, uno de los polluelos que habían nacido. Sus primeros días fueron dulces, bajo el ala protectora de su madre, aprendió a comer alpiste, semillas, cascaras de fruta o verduras. Ya a las pocas semanas, había aprendido a escarbar el suelo, buscando lombrices jugosas y deliciosas, su vida era apacible y dulce, cual jardines elíseos. A las diez semanas, un hombre se llevo a su madre,  de seguro a un lugar mejor, ya que su madre no estaba triste y solamente cacareo un par de veces, nunca más supo de ella o su destino, pero pronto compartirían el mismo destino, o eso pensaba. Semanas pasaron, la comida era abundante y sus hermanos y hermanas habían crecido y engordado. Poco después, hombres se llevaron a estos, metiéndolos en extraños receptáculos, hechos de madera y metal, Dorotea también estaba en uno de estos receptáculos.  El viaje  no fue largo y pronto el ave vio a muchos hombres y mujeres, mirándola, escuchaba ruidos y veía como sus hermanos y hermanas eran entregados, despidiéndose. Su destino era claro, ella seguiría esos pasos y también iría a un lugar mejor, con deliciosa comida y suaves lechos de paja. Pero todo se trastorno, cuando algo oscuro golpeo su pequeña jaula y ella quedo libre, y sin saber nada … y esa había sido la historia de Dorotea … o por lo menos, el inicio de otra mucho más larga o corta, dependía de la fortuna que le esperaba y del hambre del idiota.

~&~

Y volviendo al presente, mientras las olas se movían y el océano mantenía su vida, creciendo y multiplicándose. En el barco algo traía nuevos pesares y un destino claramente lúgubre y nefasto… o bueno, algo similar a eso. Batsy colgaba y daba alaridos, gritaba por que el mundo estaba de cabeza y todos estaban pegados al techo, con tantos gritos, no se dio cuenta cuando cortaron la cuerda que le mantenía a varios metros del suelo y sin poderlo evitar, dio un largo grito mientras caía, dándose contra el suelo. Esa caída hubiera matado a cualquiera, pero el murciélago era la excepción, seria pro que su cráneo era muy duro o la cubierta blanda, o quizás algún dios quería reírse más de ese tonto antropomorfo. Fuera como fuera, Batsy chillo un rato, mientras se llevaba las manos a la cabeza y lloriqueaba un poco por el dolor, haciendo muecas de dolor sobre actuado.

La mujer le hablo, mientras el entregaba su jaula y su preciado tesoro en su interior, su gallina y futuro alimento. Batsy era como un niño o quizás es mejor decir que “es” un niño, mentalmente claro está, su percepción del mundo es bastante diferente y fácilmente se distrae, incluso con el dolor, ya que con solo acercarle la jaula, se olvido del chichón en su cabeza y abrazo los barrotes  oxidados, sintiendo un leve aroma a sangre en estos ¿Su gallina se habría lastimado?

Batsy miro la jaula y después  a la mujer, que el entrego un ¿tenedor?, el murciélago lo miro un rato y lo olfateo, moviendo esa nariz de cerdo deforme que tenia ¿para que usaría un tenedor?, mordiéndolo un par de veces, se lo llevo a la boca y comenzó a pasárselo por los dientes, sacando un trozo de carne de la noche anterior y volviéndolo a comer. La mujer le hablaba, no se acordaba de su nombre, si es que lo había mencionado, por lo que su pregunta le extraño y levantando su brazo apunto hacia donde debería estar la tierra, pero al ver que no estaba, se giro y apunto en otra dirección, y después en otra y otra, no encontrando ningún punto, a excepción de la gran extensión de agua. –Yo vengo … de allá, allá donde hay árboles, a mucho tiempo caminando, donde hay ricos pollos y muchas chucherías, allá, y – Haciendo un giro con el cuerpo- Y después para allá, y un poco mas allá, es allá donde yo vengo, allá … creo, o quizás es allá – Mientras apuntaba hacia otra dirección. Claramente, el murciélago no sabía donde había nacido, o bueno, al parecer se había olvidado de ello.

Batsy miro lo que la mujer le había dado, eran como “piedritas amarillas”, pero tras olerlas y lamer unas pocas, entendió que era comida, por lo que se metió varias a la moca, pero una vez que las mastico, termino escupiéndolas sonoramente y sacando la lengua, pasando sus manos sobre esta y haciendo muecas de asco. –Malo, saben mal, no me gustan, es mejor el pollito con jugo o quizás cerdo, también ser rico- Sin darse cuenta, las “piedrecitas” habían caído cerca de su gallina, la cual sintiendo hambre, no demoro en comenzar a picotearlas y comérselas, ante el asombro del devora corazones, dejando una mirada de maravillado en su “amorfo” rostro.

Cual perro, el antropomorfo siguió a la mujer, cargando su jaula en su espalda, mirando a todos lados, y entrando a un lugar que olía familiar al murciélago. En cierto minuto, su olfato le llevo a una esquina de esa habitación y encontró varios paños con manchas rojas, Batsy las reconoció y tomando uno, comenzó a chuparlo, era “sangrecita” como él le decía y estaba sabrosa, por lo que se sentó en el suelo y siguió disfrutando de la “golosina” que había encontrado, al parecer, ahí había sangre y eso era bueno, porque era un sabor que le gustaba, cual niño que busca los caramelos de miel.
Batsy El Ultimo
Batsy El Ultimo

Mensajes : 78
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

El Tesoro de Jaqueline - Página 2 Empty Re: El Tesoro de Jaqueline

Mensaje por Bony Sandokan el Miér Nov 19, 2014 8:09 am

El antropomorfo sin duda era un ser confuso, parecía un niño, un niño pequeño, Bony tuvo la idea de dejarlo junto con Tendor para que ambos se encargaran de las labores más básicas y sencillas, sin embargo al entrar a la enfermería y ver como se satisfacía con el trozo de tela ensangrentado se dio cuenta que independientemente de su torpeza seguía siendo un antropomorfo sediento de sangre, tuvo sus dudas, y también sabía que Tendor podía cuidarse por sí solo.  Así que Batsy tendría a un nuevo amigo… claro, era cuestión del chico como tratar al antropomorfo, sin embargo seguirían viéndose ambos como niños.

Mientras Batsy se encontraba cerca de Bony y de Ann en la cubierta, la mayor de las hermanas le echó una mirada de desprecio y repulsión, se dio la media vuelta y quedó hombro a hombro con Bony, la chica alegaba a su hermana de lo repulsivo que le parecía el murciélago, a lo que Bony ignorándola se había dirigido hacia Batsy.

-Batsy, ven.- Hizo una pausa pensando la manera en la que podía dirigirse al devoracorazones para que la comprendiera, a final de cuentas se lo dijera como se lo dijera sabía que iba a ser un tanto difícil.- Tengo un amigo, al que le podrías ayudar, estarás bien con él y tu gallina también.-

Dicho eso dio unos cuantos pasos esperando la reacción del antropomorfo, al no saber si la seguiría o no, mando a llamar con uno de los grumetes al niño, pasados unos cuantos minutos Tendor llegaba corriendo situándose junto enfrente de Bony saludándola con la mano firme en la cabeza como lo hacen los militares.

-¡Dígame capitana, aquí cadete Tendor presente para la acción- Gritó el chiquillo con ánimos juguetones.

-Tendor, ya te he dicho que no me digas capitana, Señorita Bony…- Ann había escuchado al chiquillo, y echó una mirada fulminante en la dirección donde su hermana se encontraba, tuvo que morderse la lengua para no decir ni una sola palabra, Bony por su parte esbozó una tenue sonrisa sarcástica, la disimulaba con cautela, se giró hacía el niño, se lamió los labios y observó a Batsy.- Tengo un trabajo para ti, Necesito que te lleves a Batsy, mantenlo cerca de ti y enséñale algo de provecho, a lijar las tablas o a resanar la cubierta, si se te hace muy difícil puede ayudarte en el aseo de la enfermería… es, muy bueno limpiando los vendajes, él les quitará el exceso de manchas y tú te encargarás de lavarlos ¿Vale?-

Tendor observó de pies a cabeza al murciélago, tragó saliva y observó con una enorme duda en sus ojos a Bony.

-Pero… ¿Yo solo? ¿Con un engendro? ¿Y si me come?-

-No te comerá… ven, tengo que decirte algo.- Bony llamó al niño dándole ambos la espalda a Batsy, ella se acuclillo para quedar a la altura de Tendor y mirando de reojo a Batsy prosiguió a hablar. –No es como Yang, o como Naga, muchísimo menos se parece a Jäger, sé que tú eres más listo que él Tendor, quiero que lo mantengas vigilado, evita que se meta en problemas, trata de mantenerlo lo más alejado posible del resto de la tripulación ¿Comprendes?-

-Pero es un devoracorazones…-

-Lo sé, lo sé, pero hay algo extraño en él, se comporta como un niño.-

-Vi lo que hizo en la enfermería y…- Pero Bony lo interrumpió.

-Yo también, es como cualquier otro engendro, sediento de sangre y sin escrúpulos, pero él parece diferente, sólo mantén a su gallina segura y con eso te lo ganarás ¿de acuerdo?-

-Bueno… si usted lo ordena…-

Finalmente dándose la media vuelta y observando de nuevo a Batsy, Tendor le sonrió de forma nerviosa.

-Batsy, te quedarás con él, su nombre es Tendor, él te dirá lo que tienes que hacer.-

Se limitó a observarlo de pies a cabeza pensando si le habría entendido y se retiró.

Tendor se había quedado inmóvil frente a Batsy, lo miró de pies a cabeza, balbuceó intentando decir algo, luego miró hacía todos lados como no sabiendo que hacer, se frotó las manos y finalmente dijo.

-¿Quieres ir a pescar a la proa? Es muy fácil ¿Te gusta el pescado? Ven, te conseguiré una caña, se la pediremos prestada a mi hermano.-

El chiquillo había perdido el miedo después de meditarlo tanto, se adelantó al murciélago para después gritarle por su nombre pidiéndole que lo siguiera nuevamente a la enfermería, donde su hermano tenia unas cuantas cañas de pescar, en realidad Tendor no tenía muchas labores en el barco, la mayor parte del tiempo se la pasaba jugando, dándole de comer a los animales, pescando, trepando por las velas, su único y formal trabajo era mantener limpia la enfermería de su hermano, sin embargo como a Antonio no le gustaba que movieran sus cosas lo único que hacía era lavar los vendajes y mantener limpios los instrumentos, cosa que hacía todos los días muy temprano y por segunda vez al anochecer.

Al  llegar a la enfermería Antonio se encontraba limpiando unos cuantos estantes pegados a la pared, Tendor habìa llegado casi corriendo y empujando el asiento  donde Bony se había sentado por la mañana, Batsy seguramente reconocería el lugar.

-Antoni ¡Antonio! ¿Dònde están las redes? El murciélago y yo vamos a pescar a la proa.-

Antonio se había asomado por sobre sus hombros echándole una mirada extraña a Batsy, dudó por un momento y carraspeó.

-¿El antropomorfo?- Tragó saliva recordando la escena de hacía unos momentos e incomodándose  un tanto se colocó en frente de Tendor. –No puedes andar tú solo por ahí con ésta criatura y…-

-Pero la señorita Bony me dijo que me hiciera cargo de él, que le enseñara a hacer mis labores por que las vamos a hacer  juntos, si la señorita Bony lo dijo entonces está bien hermano, solo dame las cañas, no pasará nada…-

Antonio se mostraba un tanto nervioso, estaba preocupado por du hermano, sin embargo tal como decía Tendor, si Bony lo había dicho era por una razón, además el enfermero sabía que su hermano no era tan tonto, aun así con un gesto de desaprobación, se dirigió hacía la esquina de la enfermería, movió unas cuantas cosas y sacó dos cañas de tamaño mediano sin embargo el carrete donde el hilo se encontraba era amplio,lo suficiente para abarcar el largo del B. Sister. Tendor tomó andas cañas y salió de la enfermería diciendo a Batsy que lo siguiera.

-Anda ¡Vamos, date prisa! Los peces nadan más cerca de la superficie por las mañanas ¿Te gusta el pescado? ¿Lo has comido?-

A pesar de su nerviosismo, el chiquillo parecía demasiado entretenido, divertido y emocionado con el antropomorfo, la realidad era que nunca había tenido la oportunidad de hablar con uno tan de cerca ya que Naga normalmente se encontraba pegado al mar, Yang no daba si quiera una oportunidad para hablar con él y Jäger… bueno, Tendor sabía que antes de hablar con él seguramente sería su bocadillo principal.

Tendor no estaba muy seguro de cómo explicarle a Batsy las acciones de pescar, pero estaba decidido a lograrlo, pues para el niño Batsy sería probablemente un nuevo amigo.

-Pon a tu gallina a un lado, puedes amarrártela en la espalda, si quieres te digo como, así no te separarás de ella…-

Había sido la última frase que Tendor dijo, antes de desenredar el carrete de la caña.

¨¨¨¨¨¨
Poco antes de que Tendor llegara corriendo con el antropomorfo a la enfermería, Antonio había quedado desconcertado en cuanto el último pasajero de la noche anterior salía corriendo hacía la cubierta, empujando a diestra y siniestra el joven humano tuvo que soportar de igual forma empujones, patadas y golpes propiciados por los mismos tripulantes, los cuales no estaban para nada de acuerdo con su actitud. Unos tantos le gritaban de groserías tratando de recordar su rostro. Obviamente ninguno de los tripulantes recordaba si quiera la noche anterior.

Al llegar a la cubierta los estragos del mareo debido al viaje acuático y el brusco movimiento hicieron efectos en el cuerpo del joven humano, el momento en el que había hecho presencia había sido cuando Bony ordenaba a Tendor hacerse cargo de Batsy y sus labores, por lo que el humano había podido escuchar a la perfección todo en ése momento, claro si estuviera en todos sus sentidos. Al terminar con ellos Bony observó al sujeto de pies a cabeza, su repentino vomito y la forma en la que observaba por la borda le hacían darse cuenta que probablemente era la primera vez que viajaba en barco.

-Si continuas moviéndote así de brusco te marearás más y no podrás separarte de la borda sin la necesidad de devolver el estómago…- Ofreció un paño al muchacho y  mirándole con cierta escudriñación observó hacía el horizonte. -Partimos  aproximadamente hace tres horas,  has dormido desde anoche.-

Bony pudo observar como tres hombres de la tripulación miraban de una forma poco amable al humano recién llegado, supo de inmediato que sino lograba calmar al sujeto pronto se darían cuenta de que era un pasajero “ilegal” entre ellos y buscarían de inmediato la manera de divertirse.

-Anoche estabas más que golpeado a la entrada de las escalerillas del barco, si te dejábamos ahí éstos hombres habrían hecho de las suyas contigo.- Se acercó a la borda recargando los brazos y la espalda mientras tomaba una pose relajada. –Nos dirigimos al norte, rumbo a las islas desconocidas… sino me sigues la corriente todos éstos hombres se divertirán contigo de la forma que más les plazca, ninguno de ellos te reconoce ni si quiera recuerdan lo que hicieron anoche.- Su voz sonaba casi despreocupada, la realidad era que quería verse lo más normal posible, sin causar escándalos ni sospechas, pidió con una seña que el sujeto se levantara. –Antonio tiene una mezcla de infusiones que te harán sentir mejor,  acompáñame de nuevo a la enfermería y te explicaré…-

Hizo una pausa y observó nuevamente de reojo a sus camaradas.

-Este barco necesita más hombres vivos que muertos, así que no perdemos la oportunidad de reclutar moribundos como tú,  Todos los aquí presentes incluso la Capitana creen que te reclutamos anoche junto a otros dos antropomorfos, como se fueron de juerga en realidad ni lo recuerdan si me sigues el paso prometo que estarás seguro mientras estemos a bordo y…-

Bony todavía no terminaba de conversar con el joven cuando Sandy aparecía por la escalerilla del camarote principal, su corsé estaba a medio abrir, las ropas muy apenas le quedaban como garras a medio poner, su cabello se encontraba completamente despeinado y el maquillaje le corría ostentoso por el contorno de los ojos, aún estaba ebria y en sus manos llevaba una botella de ron.

-¡Bony, hermanita querida! ¿Qué crees? Ya no hay tierra ahí afuera, estamos volando, digo.. nadando el barco nada… ¡Ay diosessss! El barco nada ¿Escuchaste? Jajajaja los barcos nadan...- Sandy no decía otra cosa màs que puras incoherencias, su risa absurda resonaba por toda la cubierta mientras bajaba a trastabilladas los escalones amenazando con caer, la chica se mantenía aferrada a la borda sin soltar la botella. -¿Sabes Bony? Yo te quiero mucho por que eres mi hermana menor y me vale lo que diga Ann, tú vas a ser la capitana de éste barco algún día, no sé cuando… pero algún día y…-  Apenas y terminaba su frase, la cual parecía susurrar borracha cuando sus ojos se posaron en el recién llegado.- Oye yo lo conozco, yo lo he visto, te he visto, te vi anoche…-

Bony sentía que el sudor le escurría helado por la frente, pues Ann se acercaba despacio directo al camarote, la menor de las hermanas tragó saliva y riendo junto a Sandy asintió.

-¡Si! Claro que lo recuerdas, lo reclutamos anoche, junto a los dos antropomorfos peludos ¿Lo recuerdas? Que bueno, no estás tan borracha…- Rió junto con su hermana momento en el que Ann hacía acto de presencia escudriñando a Bony, a Sandy y al sujeto, Bony se había  percatado de que no había preguntado su nombre, así que asumiendo el rol de actriz tragó saliva y se llevó las manos a la cintura. -¿Cómo me habías dicho que te llamabas?-

Mirando con curiosidad la escena Ann había subido la escalinata haciendo sutilmente a un lado a su hermana borracha, quien ante la situación no hacía otra cosa más que burlarse.

-¿Sigues tomando Sandy? – Alegaba Ann quitándole la botella de ron de las manos y mirándola con odio más que con severidad.- Maldita perra borracha, ve y vístete que ya estamos a mar abierto y…-

-Como si tu no lo hubieras hecho antes, si anoche estabas peor que yo ¿Qué ya no te cuerdas?-

Dando ligeros y sutiles pasos hacía atrás Bony había hecho una seña al tipo para que la siguiera.

-No te interesa saber como terminan los problemas familiares, vamos a que te bajen ese mareo… mi nombre es Bony Sandokan, contramaestre del B. Sister, escúchame y el viaje irá viento en popa para ti también…-

…..

A Bony no le gustaba mucho visitar la enfermería, el olor de la sangre añeja mezclada con el aroma de las drogas y demás hierbas de la enfermería le daban asco, sin embargo era algo que tenía que soportar estando a bordo, aun así su visita junto al sujeto más reciente en la tripulación había sido corto, Antonio le había dado una mezcla de hierbas, posteriormente Bony lo había acompañado a la cocina donde conocería  a Lazaer, el cocinero y finalmente ahí sería su desempeño, de igual manera quería mantenerlo alejado del resto de la tripulación, al menos hasta que se acostumbraran a su rostro y lo familiarizaran con la borrachera de aquella noche.

Caminaba por la cubierta con el diario en las manos observando sin detenerse al horizonte, a decir verdad no tenía mucho sueño y deseaba tener un espacio para trabajar en privado, por lo que había pedido a Antonio que le cediera la enfermería por las noches para estudiar de mejor forma el diario y los mapas que lo acompañaban, el chico sin reclamo alguno y con una sonrisa en el rostro había aceptado. Tras meditar sus acciones de esa noche decidió mirar por sobre la borda tratando de observar detenidamente la corriente del agua para estar segura de la dirección a la que se dirigían después de unos cuantos minutos su mente se despejó, estaba lista para trabajar.

La única de las tres hermanas que parecía saber realmente navegar era Bony, Ann en realidad daba las ordenes que Sandy le decía como “sugerencia”, mismas que Bony le hacía saber, en pocas palabras “Ann decía lo que Sandy decía que decía Bony”, a final de cuentas los tripulantes más allegados a Bony sabían perfectamente que quien tripulaba el barco detrás de todos era la hermana menor. A pesar de todo eso Bony decidía mantenerse en el anonimato, al menos por el momento…

“Es por demás, ni Edward ni Aruj pueden verse las narices, apenas se miran a la cara y las discusiones comienzan, esto no es bueno…
.
.
.
.
.
íMar… la calma del mar cegada por el vasto brillo incitante del cielo; Cielo… nostálgico… deliberante… varios sentimientos entregados en un solo color clarividente… Eso no es de esperarse en las regiones de las islas inexploradas.

Mil y un leyendas se han contado a través de la historia, personas que han existido… otras que han muerto bajo el yugo del mismo destino propio en cada uno de ellos. Los libros cuentan las historias que otros hemos querido conocer, en una pagina, en un capítulo, se muestra la eterna inmortalidad guardada en el paso de los años… del tiempo… de las vidas…

¿Qué mejor lugar para contar el inicio de una leyenda… qué el mar? Ningún lugar más apropiado… desde los claros manantiales que terminan en turbias aguas cuyas corrientes asesinas tientan a la muerte en la cercanía del hombre… Con palabras ajenas que solo las sirenas pueden traducir en sus seductores cantos… Uno como humano se ve alejado de las pericias divinas… mortuorias, contrarias a la vida misma de cada uno…

En un pasado existió un hombre, cuya avaricia terrenal y curiosidad creadora le llevarían a un viaje del cual jamás regresaría…  ¿Magia o Ciencia? ¿Tentación o seducción? ¿Torpeza o ilusión?... Algo que solo quedaría grabado en las antiguas leyendas contadas por los marineros de cada puerto.  La curiosidad humana había llevado a aquel hombre a viajar a los lugares más remotos con el objetivo de encontrar algo que otras leyendas antiguas citaban en los renglones de manuscritos perdidos… Islas, islas desconocidas donde habitaban seres que el ojo humano nunca había vislumbrado… criaturas cuya sangre era el elixir incauto de la felicidad banal que solo cada uno puede fabricar en el idóneo campo mental…

Por palabras ajenas de un vago espíritu encerrado en objeto cuyo fin era guiar y dirigir la mirada de los hombres… cuyos ojos estaban plasmados en la rosa de los vientos, que llevaría a aquel hombre a un infortunio de su propio destino. Cegado por aquella voz alucinante de tan etéreos sentimientos ilusos, como caída del canto más suntuoso y bello… incitación pronunciada por los húmedos labios de una dama errante… y cuan errante…

Pero, tanto de puerto en puerto como de boca en boca la historia se vería en un severo conflicto intercalada con los idóneos y absortos pensamientos de cada uno de aquellos que la contaban, dejando la verdadera historia en viejos pergaminos convertidos en libro… libro que quedaría en un amargado olvido a las manos de una dama.”


Justo después del último párrafo Bony sintió un escalofrío recorrerle el cuerpo...
Bony Sandokan
Bony Sandokan

Mensajes : 95
Link a Ficha y Cronología : Bony

Nivel : 4
Experiencia : 1635/2000

Volver arriba Ir abajo

El Tesoro de Jaqueline - Página 2 Empty Re: El Tesoro de Jaqueline

Mensaje por Batsy El Ultimo el Sáb Dic 06, 2014 12:32 am

“La batalla épica entre un pez y Batsy, acaba de iniciar”

Relator desconocido.

Realmente, las normas, sentido común y actos normales, no eran muy conocidos por el murciélago, para él,  el vivir y comer era lo importante, sin olvidarse de las chucherías y su gran sueño de tener una enorme, gigantes  y enorme pila de estas. Tras el pequeño “aperitivo” de los trapos manchados de rojo, el antropomorfo siguió a la mujer, siempre vigilando a su ave, y mirando con cierta “amenaza”, si se le puede llamar a mirar fijamente a alguien hasta que giraba la cabeza. Batsy no entendía muy bien el mundo, había vivido largo tiempo, pero durante su niñez había sido utilizado más de una vez como pelota por sus hermanos y el grueso cráneo que poseía, había sufrido más de un golpe, por ende, su mente no funcionaba “muy bien”, aunque si lo suficiente como para no olvidarse como respirar, gran milagro si podemos tomar en cuenta su extraña vida.

Volviendo a lo realmente importante, Batsy miraba el agua que el rodeaba, jamás había estado en  medio de tanta agua y aparte de haber estado a punto de ahogarse un par de veces, nunca sobre un “barco”. Fue cuando la mujer le hablo, hasta ahora, ella le había hablado muchas veces y si bien, la mayoría de las veces no le entendía y simplemente hacia lo que quería, esa vez intento enfocar todas sus neuronas … las dos que poseía, y la miro fijamente, como si pusiera atención en lo más profundo de su duro cráneo. La mujer movía los labios y Batsy movía la cabeza de arriba hacia abajo y después de lado a lado, hasta que termino de hablar y llamo a alguien. El murciélago se sentó en el suelo, con la jaula entre sus piernas, mirando a la gallina que el devolvía al mirada, una mirada fulminante de… pensamientos gallinescos. Los minutos pasaron y llego alguien, un niño humano, casi del mismo tamaño que el devora corazones, la mujer le hablo y el muchacho no parecía muy convencido, mas ella tenía cierta autoridad y el chico acepto. Para el murciélago, todo eso no le importaba mucho, seguía mirando a la gallina tras los barrotes, fue cuando el humano se acerco y le comenzó a hablar.

-¿Pes-ca-do?- La mente de Batsy intento acordarse del pasado y logro llegar a un recuerdo de una infructuosa pesca improvisada en un miserable rio- Si, si, se lo que es pescado ¿Caña? ¿Que es eso? – El muchacho salió corriendo y Batsy el siguió, llevando su jaula. Sus pasos le llevaron a la misma habitación de antes y tras muchas palabras entre los dos humanos, terminaron volviendo a donde antes estaban y esta vez, con dos cosas largas. El murciélago miro las “cañas”, y las olfateo un par de veces, mientras observaba al muchacho y le imitaba. El hilo bajo y pronto ambos estaban pescando a una orilla del barco. Más Batsy se aburría y normalmente lo hacía con facilidad. Tras cinco minutos, ya estaba bostezando y rascándose los pies, moviendo los dedos sucios y llenos de tierra. La gallina estaba en su mundo, donde ella conquistaba el mundo y obligaba a los hombres a poner huevos y las mujeres a llevarle granos de los más tiernos y suculentos.  

Pero nos hemos ido de la realidad, el murciélago bostezaba, no entendía que tenia eso de interesante, fue por fortuna, que súbitamente la caña comenzó a moverse violentamente, lo que hizo que Batsy se desesperara, ya que no sabía qué hacer en esas circunstancias. El muchacho comenzó a decir que tirara, cosa que se hizo, y en vez de enrollar el sedal, el antropomorfo comenzó a retroceder, lentamente, poco a poco, hasta que colgando de la punta del hilo, un enorme pez surgió, uno bastante grande, en comparación con el tamaño de murciélago. Más de un marinero observo eso, y como el animal se contorsionaba contra la madera, azotando las tablas. Batsy dejo la caña e intento sujetar el pez, pero este, defendiéndose e intentando volver al agua, le dio un fuerte golpe con su cola a todo el rostro del murciélago, golpe que le hizo caer al suelo, sujetándose su nariz chillando por el dolor del golpe.

Mas en medio del dolor, la furia despertó y sin pensarlo dos veces, el antropomorfo se lanzo contra el pez, mientras una lucha por la vida comenzaba, el pez era bastante fuerte, más el murciélago logro  atraparlo entre sus garras, con fuerza, el animal se retorcía, ante la mirada de muchos, entre risas y asombro, cuando Batsy le dio un mordisco, intentando matarlo, pero únicamente logrando tener mal sabor en la boca, escupiendo y quejándose de lo salado que era. Con violencia, tomo la cola, arriesgándose a un nuevo coletazo en el rostro, mas la fortuna le sonrió y la batalla parecía ser ganada por el antropomorfo, quien con inusitada fuerza, levanto al pez sobre su cabeza, en pose victoriosa y sublime, a la vez que ridícula y graciosa. Pero las tornas del destino se giraron en su contra, cuando la escamosa y resbaladiza piel del animal, le hizo resbalar sus manos, lo que hizo que el pez cayera sobre él, atrapando uno de sus brazos dentro de su boca, el pez no se daría por vencido y con sus últimas fuerzas, intentaba derrotar a su ferviente enemigo. Batsy comenzó a gritar, mientras intentaba sacar  el brazo de la boca de pez.

-¡¡¡ME COME!!! ¡¡¡ME COME!!!- Gritaba encarnecidamente, mientras utilizaba todas sus fuerzas para liberarse del “abrazo” mortal de su enemigo.
Batsy El Ultimo
Batsy El Ultimo

Mensajes : 78
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

El Tesoro de Jaqueline - Página 2 Empty Re: El Tesoro de Jaqueline

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 2 de 6. Precedente  1, 2, 3, 4, 5, 6  Siguiente

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.