Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» El Club [priv.] [Celeste Shaw ; Shirei/Baku]
por Celeste Shaw Ayer a las 8:59 pm

» ¡Ha llegado la cruzada!
por Strindgaard Jue Jun 13, 2019 4:33 pm

» Reglas de Noreth
por Sigmar Freud Miér Jun 12, 2019 7:01 pm

» Urna
por Amelie Winter Miér Jun 12, 2019 1:39 am

» El alma del bosque [Solitaria]
por Skam Mar Jun 04, 2019 3:08 pm

» [Reclutamiento y OFF] Historias de La Tetera de la Señora Freona (Parte 1)
por Lamb Jue Mayo 30, 2019 11:11 am

» [Campaña] Historias de La Tetera de la Señora Freona (Parte 1)
por Lamb Jue Mayo 30, 2019 11:00 am

» Un Zarpazo en la Tormenta.
por Ayanne Sáb Mayo 25, 2019 1:51 am

» Un Dios entre Nosotros.
por Azura Jue Mayo 23, 2019 8:01 pm

» Las desventuras de los bienaventurados (con Kasumi) [En construcción]
por Skam Miér Mayo 22, 2019 11:25 pm



El Tesoro de Jaqueline - Página 6 H8SDUFN
Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth

Las afiliaciones hermanas se hacen por invitacion de nuestros administradores hacia otros Admins de los foros que decidamos, o por invitaciones de ellos hacia nosotros, sin embargo nos reservamos el derecho de admision de estas mismas pues seran solo una limitada cantidad y minima. Para mayor informacion acuda a la sección de Afiliaciones
El Tesoro de Jaqueline - Página 6 SiUh6o7
El Tesoro de Jaqueline - Página 6 KRfbrcG
El Tesoro de Jaqueline - Página 6 9fBXn98

El Tesoro de Jaqueline

Página 6 de 6. Precedente  1, 2, 3, 4, 5, 6

Ir abajo

El Tesoro de Jaqueline - Página 6 Empty Re: El Tesoro de Jaqueline

Mensaje por Batsy El Ultimo el Sáb Jun 20, 2015 9:10 pm

 “Chuchi, chuchi, chuchi, chuchi, chuchi, chuchi, chuchi, chuchi, chuchi, Batsy”
 
Batsy, murciélago Atemporal.
 
 
Un anillo por aquí, un botón por allá, el marco de un carísimo espejo de plata manchado, tesoros que para Batsy eran bellos. Dejando de lado las riquezas de oro, gemas y joyas, el murciélago estaba más interesado en simples objetos basura, que en lo verdaderamente valioso. Quizás era el hecho de que había sido golpeado mucho en la cabeza, de que viera un valor a futuro de esos objetos o de que era un ser extraordinario y con su propia manera de ver el mundo. No, la realidad era otra, el era simplemente… un idiota, con esas letras, era alguien que veía  el mundo con ojos inocentes y a la vez malvados. El hecho de la riqueza, del bien y el mal, eran conceptos realmente ambiguos para él. Y si en un minuto podía dirigir toda su atención a un punto, después se olvidaba de este y perdía importancia rápidamente.
 
Mientras el murciélago metía sus manos entre riquezas que jamás nadie vería, no se percataba de lo que le rodeaba, aunque aun tenía algo de temor en la tormenta del exterior y su cuerpo le dolía, su oreja le ardía y tenía hambre. Viendo que no había nadie cerca, ningún fantasma o monstruo, y el sonido de la batalla se apreciaba lejano. El antropomorfo se dispuso a ver sus heridas, sin mucho problema se quito su coraza, la cual estaba abollada en muchos puntos, pero la mayoría de esos golpes, eran cosa común para el chupa sangre, el cual normalmente arreglaba su armadura a base de piedrazos cuando lo creía apropiado. 
 
Lamentablemente, el murciélago era algo, o muy, olvidadizo y pronto olvido que los enemigos o monstruos podían acudir a donde estaba el.  En vez de vigilar, había revisado su oreja y su cuerpo, viendo que en varios puntos, estaba con hematomas o moretones y uno que otro corte. Como si fuera un niño pequeño, Batsy se lamia la mano y después la pasaba sobre los cortes, para “curarlos” como el mismo lo entendía y siempre hacia.  Más cuando estaba ocupado, algo le ataco. Sintió como rozaban su espalda, era un solo roce, pero lo suficiente como para sentir el dolor de una nueva herida. Rápidamente, se movió sobre piernas y brazos huyendo de aquello, colocándose tras un viejo y polvoriento cofre de roble, para ver quien había osado, atacarle.
 
Ante él y sobrevolando, un ave de gran tamaño le observaba. El plumaje sucio no ocultaba lo que era, un búho o quizás una lechuza, no sabía realmente el antropomorfo, para él, era un ave grande y que fácilmente  le comería o picotearía. Pero  a la vez, era un ave y las aves tenían juguito en su interior, si es que le podía arrancar la cabeza y succionar del cuello cercenado, al fin y al cabo, un ave es lo mismo que un pollo.
 
Mas el ave no era un simple pájaro y con fuerza, se abalanzaba contra el murciélago. Sus  garras de un golpe, destrozaron la tapa del cobre, llevándose varios trozos de madera entre sus garras, arrojándolos y dando un graznido de ultratumba. El murciélago solamente podía huir, y así lo hizo. Era extraño, o mejor dicho, no tanto, ya que normalmente, los murciélagos, eran el alimento de los búhos, así que aquella persecución y próxima lucha, no estarían tan alejados de lo natural.
 
Batsy debía de lanzarse sobre las monedas, evitando así las garras del ave, pero está cada vez se acercaba mas y el dolor del cuerpo del pequeño antropomorfo, no le dejaba moverse con la soltura que siempre había tenido. Poco a poco, se daba cuenta que estaba en desventaja y que podría morir. Claro, no era una idea que no estuviera fuera de su cabeza durante toda aquella aventura o desventura, pero en esos instantes, parecía aun más cercana su muerte. En cierto punto, el ave se lanzo contra el devora corazones, con sus garras extendidas y sus patas listas para atrapar su presa. Pero no logro su cometido. En cambio, le recibió un golpe, si bien no tan sólido, si bastante molesto. El murciélago había agarrado un puñado de monedas, gemas o lo que tenía a mano,  y se lo había arrojado al ave. Si bien un par de monedas no eran dolorosas, si habían desconcentrado al búho, haciendo que debiera desistir.
 

Pero como todo en la vida, aquel montón de monedas no llegaron solas, si no que pronto el ave debió de esquivar un nuevo ataque de monedas y gemas. El murciélago había comprendido como  poder defenderse y agarrando lo que había a su alrededor, atacaba al ave. Esta comenzaba a esquivar en su vuelo, cosa que le evitaba salir lastimada. Pero al final, su suerte se acabo, el murciélago demente había lanzado un montón de cosas, entre las que había un par de crucifijos, si bien estos no eran peligrosos, las cadenas a los que estaban sujetos sí.  Las cadenas se enredaron en las patas y alas de búho, y como si fuera un bulto o un saco, cayó al suelo, sobre el reluciente y dorado piso, aleteando y graznando con furia e ira. El murciélago estaba a  la defensiva, pero teniendo al ave en el suelo, saco su daga, saciaría su hombre, si es que esa cosa tenia juguito o algo de carne. Mas la suerte aun podría jugarle una mala pasada, ya que debía de protegerse de las garras que aun estaban listas para arañarle o quién sabe, arrancarle los ojos o abrirle el vientre.
Batsy El Ultimo
Batsy El Ultimo

Mensajes : 78
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

El Tesoro de Jaqueline - Página 6 Empty Re: El Tesoro de Jaqueline

Mensaje por Bony Sandokan el Mar Jun 30, 2015 7:49 am

Youdar se enteraría pronto que Naga sólo tenía la finta de un pirata rudo, la verdad es que sólo solía dejarse llevar por la superficialidad, él era un ente marino, un ser cuyos medios eran más físicos que mecánicos, un hombre de estrategias y no de ataque, la realidad es que nunca se había puesto a pensar en lo necesario que era saber usar una pistola tan simple como la que llevaba… La idea del enano de que Albert le enseñara a usarla era más que suficiente, sin embargo…

-Bueno ¿Y qué tengo que hacer primero fantasmita piratero?- Preguntó Naga con cierto desconcierto.

-MI nombre es Albert…- Susurró el espectro algo sorprendido, probablemente de la misma forma que el enano, sí, también se preguntaba  ¿Qué hacía a ese merrow llamarse a sí mismo “pirata”? –Debes apuntar primero, jala la pequeña palanca que está ubicada en la parte posterior, al borde de la culata… la culata es por donde tomas el arma, debes mantener el brazo y el cuerpo firme o de lo contrario el golpe te afectará…-

-¿Culata…?- Naga hizo una mueca elevando una ceja, giró levemente la cabeza y observó el arma de nuevo… -A ver…- Para éste momento el enano ya se encontraba haciendo de las suyas y llevando su plan a cabo, un plan muy estratégico pero algo suicida… Youdar había pensado en lanzarse desde la posición del timón para llegar a la ventana que conducía al camarote principal. El grito que daba la señal se escuchó, Naga tiró del gatillo, pero nada funcionó… -Ejem… la palanca…- Repitió Albert –Oh, cierto ¡Lo siento Youdi! entendí mal las instrucciones.- Dijo algo más y tiró del gatillo.

Una ligera explosión se escuchó, su sonido había sido opacado por el estruendo de los cañones, la perra bajó la cabeza llevando las patas a sus ojos y bufando como si estuviese estornudando, chilló, aulló, se retorcía por aquella molestia que a pesar de no ser física era ocular, sacudió la cabeza e instantes después Youdar cortó el collar de la perra. Un destello rojizo inundo el lugar y al despejarse el humo de la explosión, la verdadera Taboo estaba ahí… un senil ejemplar de cazador de lobos de unos ocho o nueve años, su dentadura vieja y amarillenta  sobresalía ante un acto de jadeo taciturno, su cuerpo ligeramente desnutrido con manchas en el cuero hacía notar su tercera edad, el pelaje raído y húmedo, los ojos entristecidos y la cabeza baja. Sí. En definitiva era un perro viejo y sin fuerzas, al mirar al enano, Taboo ladro muy bajo  y casi sin fuerzas dos veces, movió la cola y se echó al suelo bostezando con mucha pereza, por su cuerpo recorrían diversas heridas posiblemente hechas por el tiempo o quizás de batallas anteriores en donde se veían en la necesidad de atacar al pobre animal. Aún acostada, la perra permanecía con un ligero movimiento de cola como fastidiada, como cansada, giró el rostro dándole la espalda hurañamente a ambos seres… y el barco temblo…

-¡NOOOOOOOOOOO!- Un lúgubre, fúrico y desenfrenado grito retumbó por todo el lugar .-¡MALDITOS… MALDITOOOOOS, MALDITOOOOOOS!- Tan pronto el grito cesó, Youdar sintió como “algo” lo empujaba directo al techo del camarote, Naga por su parte había sido enviado de nuevo fuera de éste. Albert se mantuvo en la puerta viendo como el cuerpo de Naga traspasaba su espectral figura, miró hacia horrorizado ante la femenina figura de la pirata pelirroja.
 
–USTEDES… SE ATREVIERON… UESTEDES SE ATREVIERON ¡MORIRAAAAN!- Gritó una vez más, y la tormenta pareció arreciar, lo cierto es que ella no controlaba el mar, ni la tormenta, pero el barco comenzó a moverse fúrica y amenazantemente. La brusquedad era tal que era necesario mantenerse sujeto a algo para permanecer de pie. Ilea volvió a gritar, las tablas que instantes antes habían caído con Krusty y los demás comenzaron a elevarse  y cayeron nuevamente con las afiladas puntas rotas como si de estacas se tratasen… varios espectros fueron víctimas de ellos, Naga recibió una en el hombro echando un grito desgarrador, otra más dañó una de las alas del divium. Youdar estando dentro del camarote se mantuvo a salvo de ello… pero pudo divisar desde la ventana rota como algunas de las tablas se dirigían en dirección al B. Sister. –SABRÁN LO QUE ES VER COMO UN SER QUERIDO ES LASTIMADO… SUFRAN MALDITOS DESGRACIADOS… ¡SUFRAN!-
 
Youdar sintió de nuevo como algo lo jalaba hacia afuera por el suelo, pudo ver como el trozo de madera desgarraba el hombro de Naga, como otros caían todavía, observó a Ilea perdida en sus pensamientos, la escuchó gritar nuevamente… -SESKAAAAAAAAA.- Al decir esto Ilea elevó a todos los presentes hasta su altura… poco más arriba del mástil mayor y con furia los dejó caer a todos atraídos fuertemente por la gravedad…
 
(---)


Krusty había tomado una sencilla elección “curar sus heridas”, Bony le observó de pies a cabeza y asintió con la cabeza al divium quien de inmediato se acercó, posó de nuevo el báculo por encima de él recitando las palabras que con anterioridad había dicho. La hermana menor de las Sandokan mantuvo la calma por unos instantes, algunos cañones parecían dispararse solos, otros tantos tenían espectros tomando las cosas como si de personas se tratasen, miró por las rendijas que se encontraban al ¿rededor de los cañones y pudo observar como el B. Sisters era atacado… -Ann, Sandy…- Susurró solo para ella. Krusty estaba en mejores condiciones, Yang por segunda ocasión había sido sanada al igual que la humana. –Bien, cumplimos ésta promesa… ¿Cuál es tu nombre? ¿Sabes algo acerca de esto?- Bony mostró el diario a krusty sin dárselo, sólo hojeándolo. -¿Qué sabes de esa fantasmagórica y vengativa mujer a la que los espectros se refieren como Parcel? ¿Eres un tripulante de éste barco? Si es así… ¿Por qué tú no estás muerto…?-

Todas las preguntas de Bony habían sido echas directas y sin pausas, Yang se mantuvo detrás de Krusty observándolo con cierto resentimiento, O´Connor por su parte se colocó detrás de Bony. –Escucha… mis hermanas, el barco que está ahí afuera está siendo atacado, si no nos dices nada… ellas morirán, nosotros moriremos y seremos prisioneros de éste lugar, no creo que tu estés atado a este navío…- Dicho esto se giró un momento hacía el divium y en secreto le dijo algo que Krusty no pudo escuchar.

-¿Cómo confiar en él… Bony?- Preguntó la cobra con los brazos cruzados y los ojos inyectados en frialdad. –Nos atacó… sin razón alguna…- Reitero. –Tal como lo hicieron los espectros, quizás está bajo el influjo de la energía negativa del lugar…- Le respondió Bony buscando una forma de “defender” a Krusty, pues la humana no creía que esa criatura fuera parte del barco, era tan diferente y simplemente no encajaba…- Tenemos que hacer algo… esos cañones, desháganse de los espectros, si no podemos hacer nada desde el B. Sister atacaremos el barco con sus propias municiones-

-Pero… Señorita Bony, si los cañones son controlados por la energía de ese ente, entonces no podremos hacerlo…- Pronunció O´Connor algo sorprendido.

-No podremos hacerlo… a menos que tú bendigas el arma, O´Connor, para eso está la magia divina ¿No es así? Ese mismo conjuro,  el de bendecir, sé que puedes utilizarlo en personas, animales o cosas, si nos hacemos de un cañón y atacamos el barco dentro mismo tendremos ventaja… y tú nos ayudarás…- Dirigióse la humana al cambiaformas.

-Eztar aquí adentro y bombardear el barco de la mizma manera será peligroso para nosotros… - Musitó la cobra, Bony se limitó a asentir con la cabeza. –Lo sé… pero no hay otra forma de ayudar a los nuestros por el momento…  andando, O´Connor…-
 
Sin embargo, justo en ese momento los desgarradores gritos de Ilea detonaron en el lugar, eran escalofriantes, chillantes, amenazantes… la pelirroja pirata los miraba desde lo alto del mástil mayor, sus ojos denotaban furia, impotencia, enojo y rabia… dijo algo, parecía hablar a alguien. Bony de inmediato pensó en Youdar y en Naga… pensó en el pirata llamado Albert ¿Se referiría a ellos? Pero antes de pensarlo con más calma, un segundo grito de  la pirata retumbo, maderas y restos de tablas puntiagudas se elevaron por los cielos de forma escalofriante, Bony se mantuvo detrás del Divium, Yan miró hacia el cielo e inconscientemente le dio la espalda al cambiaformas quedando casi tacto a tacto el uno con el otro por escasos 70 u 80 cm. –Oh… ¡CÚBRANSE!- gritó Bony echándose contra el suelo  colocando sus manos en la cabeza con el dorso elevado, trato de introducirse en la cocina, entre los camarotes pero algunas de las tablas parecían atravesar la podrida madera sin la menor reistencia, O´Connor cubrió a la humana recibiendo un impacto de lleno en su ala derecha, no gritó, sólo una mueca de dolor había aparecido en su rostro, Yang por su parte miró al cambiaformas, gruñó… pero respiró pofundo colocándose delante de él .-¡Tú, cúbrenozz!- Pidió haciéndole una seña para que se colocara delante de ellos, a pesar de que las tablas atravesaban la madera podrida, el caparazón de Krusty ahora sano, podía recibir los impactos sin recibir tanto daño.
 
Aún sin esperar a que el cangrejo hiciera o no lo pedido, Yang se colocó por encima de Bony tratando de esquivar las tablas con su cola… cuando un tercer grito se escuchó “Seska”… ¿Seska? Era el nombre de la lechuza de Parcel… y entonces los cuerpos de todos fueron levantados con brusquedad por los cielos, las maderas cayeron secamente sin trayectoria de ataque, todas pesadamente. Ilea los observó con odio, mantenía las manos por delante con las palmas hacía arriba, cerró los puños  “golpeando” hacia abajo … momento en el que todos cayeron pesadamente hacia el vacío, sin trayectoria fija igual que las tablas…

O´Connor  voló tanto como sus alas se lo permitieron, tomó a Bony de una mano, Yang comenzó a girar  en el cielo sobre su propio eje horizontal, finalmente cayó de espaldas reduciendo la velocidad y por ende el impacto, poco antes de caer las alas del divium flaquearon y ambos cayeron a escasos metros de la cubierta, O´Connor protegió a Bony con su cuerpo, Krusty por su parte había sido salvado por las redes laterales del enorme galeón, quedando sujeto momentáneamente.



(---)
 
Batsy por su parte se encontraba enajenado buscando y tomando chucherías que para los demás serían poco valiosas… Su despreocupación fue tanta que incluso se había despojado de su armadura comenzando a revisar cada una de sus heridas. Cercano a él, en lo alto de la bóveda una figura lo observaba, era la figura de un ave… pero no cualquier ave, era Seska, o mejor dicho… parecía ser Seska…


Tras observarlo detenidamente durante algún tiempo, la enorme lechuza se dispuso a atacar, batió sus alas una y otra vez atestando ataques contra el murciélago con las garras extendidas, estaba dispuesta a rasgarle la piel o destriparlo si era necesario y si no… también. El ave silbó generando una ventisca ligera dentro del lugar y el murciélago comenzó a aventarle todo lo que se encontraba a su paso, monedas, diamantes, coronas, joyas, Todas y cada una de las cosas parecían “traspasar” al enorme ave… hasta que una de esas cosas que le fueron aventadas tomaron sus verdaderas patas. El ave cayó de lleno al suelo, enredada por las cadenas de aquellos crucifijos… pero poco antes de que Batsy pudiera acercarse a ella, el barco comenzó a temblar haciendo que el murciélago se tambaleara, un desgarrador grito se escuchó y estando en ese lugar tan apartado, Batsy comenzó a sentir frío.

Un súbito mareo se le hizo presente y sintió como su cuerpo era elevado o quería ser elevado más allá del techo, muchas cosas comenzaron a volar, vigas viejas, trozos de madera, los mismos tesoros encontrados ahí abajo, todas y cada una de las cosas comenzaron a volar a diestra y siniestra amenazando con perforarle su pequeño cuerpo. Hubo un instante en el que todo se detuvo… y de nuevo su cuerpo quiso ser elevado por los aires… pero esta vez el ave batió sus alas chillando con furia, voló… voló internándose entre las bóvedas y camarotes y perdiéndose de la vista de Batsy, quien se encontraba pegado a la pared con un sinfín de cubiertos de plata que casi dibujaban a la perfección su silueta antropomorfa.
 
Seska era llamada por Ilea, hizo acto de presencia en la cubierta volando por encima de su difunta dueña, el ave parecía haber aumentado su tamaño, comenzó a batir sus alas con salvaje demencia y a generar una ventisca tosca y brusca, el animal se dirigió de lleno contra Bony rasgándole la espalda y soltando un alarido lleno de dolor. Uno a uno comenzaron a ser atacados por el ave endemoniada cuyas garras parecían ser más filosas que el mismo acero…


A pies del mascarón de proa, Edward observaba taciturno lo que sucedía, sus cadenas tintineaban al son de la ventisca de Seska, su rostro inexpresivo denotaba los  vagos sentimientos que con anterioridad había tenido aquel hombre…- Ilea… - Susurró el pirata con la mirada perdida y los puños  cerrados –Hermana…- volvió a decir, algo en su interior comenzaba a aflorar haciéndole ver el error que había cometido durante todo éste tiempo, lamentarse y culparse por el alma perdida en Noreth de su hermana menor.  La imagen de Seska atacando almas inocentes hiso estallar algo dentro del alma encadenada del espectro, sus ojos brillaron, su semblante cambio y algo en él se decidió… Las cadenas comenzaron a alargarse poco a poco con cada uno de sus pasos, colocó sus manos en la cintura y dejó ver sus legendarias armas gemelas… “zig y zag” los temibles cimitarras de acero tan filosas como las mismas garras de un león.

-Basta… Basta Ilea, Basta hermana…- Repitió una y otra vez y Edward saltó dirigiéndose a Seska dando un tajo seco con ambas manos a las patas del animal, parecía haber cortado sus piernas… pero no, pronto la demoniaca ave se difuminó dejando ver una lechuza blanca de plumaje percudido, tan pronto sus alas fueron tocadas por la lluvia el animal tambaleó batiendo las alas por lograr mantener el equilibrio y aterrizó en la cubierta acurrucándose en sus propias plumas, era un ave de unos 10 años, grande, pero delgada, lo que alguna vez había sido un blanco plumaje sedoso, ahora era pardo, seco y raído, probablemente por el encierro que había tenido por su propia ama.
 

Edward observó a Ilea, quien le regresó una mirada desconcertante, incrédula… una mirada repleta de decepción, de tristeza… de… de melancolía. -¿Hermano…?- Susurró Ilea y su espectral forma bajó lentamente hasta donde su hermano se encontraba -Estás aquí…- Se preguntó a sí misma. A pesar de haber sido una confirmación que de sus labios brotó. –Siempre estuve aquí, atado a tu venganza, cegado por tu rabia, callado por tu egoísmo, pero siempre a tu lado…-

Los cañones hacían eco en aquel espectral silencio cargado de lluvia, truenos y crujir, el B. Sister atacaba como podía al enorme Galeón y el Isabella atestaba con fiereza contra la pequeña coca náutica,  sin embargo en ese momento los ataques del galeón cesaron… los espectros se detuvieron, todo era silencio y dentro de la armería nadie sabía lo que sucedía, O´Connor había corrido para socorrer a Bony, pero el lugar y los escombros no les permitían del todo ver lo que ocurría hacía arriba.

Cuando el B. Sister se percataba de lo sucedido sus ataques también cesaron… en aquel momento, todo era silencio… nada más que silencio.
Bony Sandokan
Bony Sandokan

Mensajes : 95
Link a Ficha y Cronología : Bony

Nivel : 4
Experiencia : 1635/2000

Volver arriba Ir abajo

El Tesoro de Jaqueline - Página 6 Empty Re: El Tesoro de Jaqueline

Mensaje por Youdar el Mar Jul 07, 2015 8:29 pm

Taboo ladró, sin apenas fuerzas, demostrando que, tras eliminar la negativa influencia de Parcel sobre ella, tan solo era un animal anciano y cansado. Youdar seguía teniendo su espada preparada para defenderse, pero la perra no hizo intento alguno de atacarle, más se mostró molesta con su presencia, y se alejó de él para tumbarse.

-¡Malditooooos!- la acción del enano parecía haber desatado la cólera de la dueña de Taboo, cuya furia se podía sentir a lo largo de todo el galeón. Youdar intentó llegar a la puerta, donde se encontraba Naga, pero, no habiendo podido ni dar un paso, sintió su cuerpo elevarse, como si un gigante lo estuviese cogiendo por la espalda. La rabia del espíritu le hizo acabar estampado en el techo del camarote, haciendo que, en un acto reflejo, se intentar llevar la mano a la espalda para mitigar el dolor, pero esta también estaba paralizada.

No había escapatoria, Parcel le tenía a su merced, le iba a hacer pagar caro el haber liberado a la perra, y, aunque sentía miedo ante la posibilidad de morir, más aún le asustaba hacerlo sin poder, si quiera, empuñar su espada.

-¡SUFRAN!- al rugido de aquella mujer espectral le siguieron multitud de ruidos sordos. Desde donde estaba, Youdar no sabía que estaría pasando fuera, pero pudo ver, por el ventanal por el que había entrado al camarote, como multitud de tablas de madera, posiblemente, originarias del propio barco, se precipitaban hacia la cubierta del B.Sisters con una fuerza solo comparable a la ira que estaba demostrando su fantasmal enemiga.

Cerró los ojos. Si aquello era el final, si ahí acababa su viaje, no quería verlo, que Karzún lo perdonara, pero ese no era modo de terminar una aventura para un enano, no desarmado y sin posibilidad alguna de presentar batalla. Intentó pensar en todos a los que fallaría, aquellos que, inconscientes de su destino, se preguntarían por siempre que fue del loco que se enroló en una tripulación cuyo único afán era el oro. No era más que eso, un demente, un necio que creía que solo él sabía como funcionaba el mundo, cuando eran todos los demás los que veían, claramente, que su empresa estaba llamada al fracaso desde el mismo momento que la ideó.

Mientras intentaba aquel ejercicio de despedida, la realidad le buscó, rogándole con un impacto contra el suelo que se dejase de lamentaciones. Seguía bajo la influencia de Parcel, pues no controlaba su cuerpo aún, pero ahora, al menos, estaba en el suelo, y ese era terreno conocido para él. Empleando cada una de las energías que le quedaban, hizo lo posible por estirar su brazo derecho hacia el lugar donde su espada había caído. Pudo ver como Naga era derribado por una de las tablas que Parcel les arrojaba, y adivinó que, posiblemente, aquel fuera también su destino, pues hacia el exterior, hacia la cubierta, era adonde el espíritu le conducía. No había logrado ser lo suficientemente rápido, y su voluntad no había sido tan poderosa como para llegar a asir la espada, que quedó en el camarote, cerca de Taboo, a quien no parecía afectar la ira de su ama.

La fría niebla lo golpeó en el rostro al salir, e, inmediatamente, su cuerpo volvió a ser elevado, esta vez mucho más que la anterior, hasta la altura del puesto de observación del mástil. Allí, desafiante, estaba Ilea, descargando su ira hacia todos ellos. Como si nadara, Youdar hizo intento de acercarse a ella, de intentar detenerla, aunque, por estúpido que sonara, fuese a puñetazos, pero no logró moverse de donde estaba.

-¡Naga!- gritó en medio del caos- ¿te encuentras bien?- pero parecía que el antropomorfo era incapaz de escucharle, aunque estaba casi seguro de que, pese al mal aspecto de su hombro, aun seguía consciente.

Pudo ver como otros eran elevados también, aunque no hizo intento alguno en comunicarse con ellos, pues, seguramente, estarían tan asustados como él mismo, y poco que decir tendrían más allá de suplicar ayuda a sus dioses. Finalmente, de un modo tan brusco como había empezado, el poder de la furiosa capitana pareció desaparecer sobre ellos, haciendo que sus cuerpos se precipitaran al vacío.

-¡No siendo aplastado contra un barcoooo…!- gritó mientras caía, burlándose de su propio e irónico destino, pero, para su sorpresa, su caída no fue sobre las duras maderas de la cubierta, si no que fue a parar a una de las redes laterales del galeón-Karzún, Señor de la Roca, allá donde estés observando, debes estar diviertiendote mucho- avergonzado por su reacción ante la caída, se recompuso todo lo rápido que pudo, alzándose de nuevo hasta las firmes tablas.

Confiando en que Albert pudiese atender a Naga, se encaminó hacia de nuevo hacia el camarote, donde, casi sin inmutarse, Taboo lo recibió con un leve gruñido. Se agachó a coger su espada, y, al instante de sentir el cuero de la empuñadura, notó como cualquier duda se evadía de su cuerpo. Ahora iba armado y caminaba sobre sus propios pies, en suelo firme; podía hacer frente a cualquier cosa que decidiera atacarle, y si debía viajar hacia los gloriosos salones, lo haría como todo un kazukan, presentando batalla.

Con el coraje de regreso, se tomó un segundo para algo que consideraba importante, antes de emprender la búsqueda de la brújula de Parcel. Se agachó junto a Taboo y la acarició detrás de las orejas, haciendo caso omiso a sus leves ladridos de queja. Tal vez a otras personas aquella actitud del enano resultara infantil, casi impropia de una situación con la que vivían, pero Youdar no estaba jugando, para nada. Había experimentado lo que era perder la voluntad y el valor, y solo al volver a la normalidad lo había logrado recuperar. Taboo llevaba tanto tiempo en un estado anormal que, al regresar a su verdadero ser, se sentía débil y fuera de lugar, acobardada y falta de voluntad. Dedicarle unos segundos para calmarla no era algo infantil, era un acto que todo guerrero debe hacer por otro compañero de armas que ha sufrido, pues la guerra no acaba hasta que la última batalla ha sido librada, y solo cuidando los unos de los otros podrían llegar a hacer suya la victoria.

A ojos del enano, un cambio se produjo en Taboo. No uno físico, pero si un cambio en su mirada. Ya no tenía esos ojos vidriosos productos de un largo padecimiento, si no que parecían volver a la normalidad. Habiendo cumplido, se dispuso a buscar la brújula, removiendo cuanto allí se encontraba, pero no había señales de que allí se encontrase ese artefacto.

-¡No está!- gritó de impotencia, al volver a sentir que nada podía hacer. Gritaba para que lo escuchase Edward, con la esperanza de que el fantasma lo guiara, pues, sin una indicación de hacia donde ir, todos estarían muertos para cuando lograra encontrar lo que debía buscar-¡La maldita brújula no está!

Pero no fue Edward quien respondió a sus gritos, si no dos voces que reconoció como la de Bony y Yang, que se encontraban por debajo de él, allí donde la cubierta se había hundido.

-¿Qué dijo la que?- preguntó la humana, aunque el enano solo era capaz de escuchar murmullos.

-Una brújula... el enano busca una brújula ¿para qué necesita una ahora mismo?- respondió Yang, aun más confusa que la cartógrafa.

-La.. ¡La brújula!-exclamó Bony, aunque al no contenerse se quejó por los dolores.

Expectante, Youdar solo vio como, al rato, haciendo uso de sus garras, Yang se alzó, asomándose por el agujero, con la intención de hacer de intermediaria entre Bony y él-¿Qué es lo que buscas?- dijo nada más verle.

-Una brújula, una que perteneció a esa capitana fantasma- respondió él, obviando, al igual que la reptiliana, cualquier tipo de fórmula de cortesía.

-El enano busca una brújula, Bony- a Youdar le fastidió que Yang transmitiese sus palabras de aquel modo, restando importancia justo a la parte más crucial del asunto, pero parecía que Bony no necesitaba mayor descripción del objeto.

-¿Era una dorada? ¿Grande como un engrane de cañón? ¿Es está?- Youdar se asomó, vislumbrando el objeto que la pirata le mostraba tras sacarlo de su bolsillo.

-Ojalá lo sea- dijo para si mismo, para luego añadir, en voz más alta-Si, esa misma, Bony- Yang se había alzado, saliendo del agujero del todo, hacia donde él estaba, inquietando al enano, pues desconocía si la antropomorfa habría notado la duda en su voz-Yang ¿Sabes un camino para ir allí abajo?

-Claro- dijo ella, sonriendo y dando un ligero paso hacia la espalda del enano-Así- de un empujón, el enano cayó rodando por una tabla que hacía las veces de rampa, yendo a golpear con su trasero justo delante de donde Bony se encontraba, en la armería del galeón.

La brújula estaba al alcance de su mano, pero, ¿qué se suponía que debía hacer con ella? ¿ocultaría algún poderoso conjuro ese artefacto? Alzó la vista hacia el cielo, viendo que, alejado de sus cadenas, Edward se enfrentaba a su hermana. “No tienes nadie a quien preguntar, Youdar, así que más te vale agudizar el ingenio y confiar en que la respuesta sea sencilla”, pensó, encomendándose, una vez más, a la protección de Karzún.



El Tesoro de Jaqueline - Página 6 FVFrP2Y

Youdar = White o #ffffff
Pelos = Orange o #ff9900
Youdar
Youdar

Mensajes : 233
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

El Tesoro de Jaqueline - Página 6 Empty Re: El Tesoro de Jaqueline

Mensaje por Krusty Krab el Sáb Jul 18, 2015 6:29 am

Olas y espuma, golpeando las rocas, borrando  poco a poco, la tierra que nos rodea.

Naufrago sin nombre.

Y el agua caía sobre su cuerpo, el cual se enfriaba poco a poco. Su sangre manchaba las tablas carcomidas por la sal y las mareas. Se internaba cada vez más, en la profundidad de lo que él llamaba vacio. Moría, y con cada latido, la soga se apretaba más y más sobre su cuello, quitándole todo y arrebatándole la totalidad de lo que era. Quizás era lo que realmente merecía, tanto tiempo luchando, tanto tiempo navegando, sumergiéndose en las aguas, únicamente para alimentarse.

¿Padre? ¿Madre? , solamente le habían procreado, le habían despreciado y arrojado al mundo, sin saber nada, sin conocerle, sin amarle o quererle. ¿Podría alguien juzgarlo?, la lucha había sido su todo y ahora,  el hambre y la batalla le habían consumido. Qué pequeño era, que diminuta era su pinza o insignificante su caparazón, había tenido miedo de aquellos monstruos que subían en los pilares de agua y viento y ahora, moriría solo, sin gloria, sin pena, olvidado por todos, extrañado por nadie … victima de su propia mano, de su propio ser.

Pero los dioses aun no le darían la bienvenida, aun no dejarían su pequeño juguete libre. Como si algo naciera en su interior y recorriera aquellas entrañas, nuevas fuerzas comenzaron a surgir.  Mas el dolor seguía, no se había a borrado y permanecería, durante un largo tiempo marcando su carne y caparazón. Sus garras arañaron la madera húmeda, el agua volvía a sentirse sobre su cuerpo, y la carne ya no ardía, pero si dolía. A lo lejos, oía ¿Tambores? O quizás eran el latido del corazón de aquel navío.

Contra sus deseos, contra su voluntad, nuevas preguntas le eran hechas, una tras otra, como si no esperaran respuestas para ser formuladas nuevamente. Con lentitud el crustáceo tomo asiento, como si el mundo fuera ajeno a lo que él sentía, paso su mano por su costado, la carne ya no se sentía, pero su caparazón estaba blando, demoraría en volver a sanar y endurecerse, fue la humana quien le hablaba, escupiendo palabras tras otras, como si en eso ocupara su vida y existencia. Muchas de esas dudas no las podía responder, no era por gusto o deseo, si no, porque eran cuestiones desconocidas para él. De la misma forma que le preguntas a un marinero de las gemas en la profunda tierra o a un ave, de lo que habita en lo más  hondo del océano.

-Preguntas cosas sin sentido mujer …- Comenzó a hablar,  con un tono de clara molestia y  dolor, pero consciente de la situación- Krusty, ese es mi nombre y no, aparte de haber vivido entre esos espectros, no se mucho mas-  Pudo  ver de reojo aquel libro, la mujer lo sostenía y mantenía lejos, como si de un tesoro se tratara –Esa mujer … no dio problemas mientras estuve aquí y soy un naufrago, por eso estoy vivo, no se cuando, exactamente, comenzaron a volverse violento, pero fue cerca de cuando ustedes llegaron y fue cuando el hambre me invadió-  Intento levantarse, pero las piernas apenas le sostenían y con gran esfuerzo, logro ponerse en pie, sosteniéndose de una de las vigas que aun permanecían paradas. –No sé de tu familia ni de nadie más, pero si quieres saber algo de este barco, te aconsejo ir a las bodegas, jamás pude entrar ahí, las puertas estaban muy aseguradas-

Recordaba que, intentando buscar alimentos la primera vez que se había despertado, había intentado abrir las bodegas, pero la madera se había resistido y a pesar de todos sus golpes e intentos de forzarla, no había logrado siquiera arañar la podrida madera, como si se tratara de metal y no lo que parecía.

Tanto el humano con alas, como la reptil y la mujer, comenzaron a discutir, el crustáceo pareció quedarse en segundo plano, para su alivio y tranquilidad, ya que estar entre esos individuos, no le parecía para nada cómodo. Acostumbrado a la soledad y a que no fuera molestado, tener tal escándalo frente a él, solo le hacía recordar su estancia con los Velas Negras y como estos había desaparecido tan rápido, como habían llegado a recogerle.

Mas tan rápido como habían comenzado a hablar, un agudo grito resonó en las inexistentes orejas del cambia formas, como si una cuchilla atravesara su cráneo y se retorciera. Su quijada se apretó y mirando hacia lo alto, observo a ese espectro mirándole con furia, con rabia e ira. En un abrir y cerrar de ojos, las tablas del suelo comenzaron a  elevarse, rápidamente, como haladas por hilos invisibles y tras llegar a una altura, caía, como lanzas, incrustándose en el suelo o donde fuera, atravesando sin compasión la cubierta. El cangrejo solo atino a levantar su pinza y cubrir su cielo y cabeza. La madera aparecían pequeñas agujas, ya que una vez que chocaban con el duro caparazón, se rompían en mil pedazos, dejando pequeñas astillas y algunas no tan pequeñas, incrustadas en el caparazón, solamente produciendo un dolor bastante molesto, pero que aumentaba con cada impacto.

La mujer y el hombre se intentaron cubrir, siendo golpeados, la reptil le dirigió unas palabras, muy molesta, mas para el cangrejo, no significaban nada. Seria problemas de ellos, pero algo en sus entrañas no le permitía marcharse simplemente, quizás era el hecho de haberle curado o la ansiedad por alimento que no demoraría en volver a cosechar en sus vísceras.

Con dos dolorosas zancadas, logro llegar cerca de esos débiles seres y colocando  su cuerpo sobre ellos o mejor dicho, sobre parte de ellos, ya que la reptiliana también lo hacía, recibió una pesada carga. Había sido un trozo de viga, tan grueso como una pierna y quizás tan largo como esta. Su caparazón había crujido, y un quejido de molestia y dolor se escucharon de las mandíbulas del crustáceo. Dos largas fracturas se habían formado, tan largas y gruesas, que fácilmente podrían medir dos palmos y poder colocar un dedo entre ellas, sin tocar los bordes. La curación anterior había servido, pero no había sido óptima y no había logrado endurecerse tan bien, en ese pequeño lapsus de tiempo.

Pero no había acabado  y siendo jalado por una fuerza invisible, el crustáceo sintió que no estaba en tierra firme, si no que flotando, a la deriva, mirando como la cubierta se alejaba. Lo que siguió, fue una mezcla de situaciones. Su cuerpo nuevamente fue jalado, pero esta vez, hacia abajo. De seguro hubiera terminado impactando contra la cubierta, era posible que la atravesara y su cuerpo se hubiera roto en mil pedazos. Pero su instinto le salvo, ya que intentando aferrarse de lo que podía, su mano logro sujetar una de las tantas redes que habían en las velas, deteniendo su caída, pero logrando una nueva herida. SU peso y velocidad, habían hecho que su hombro, no solamente crujiera, si no que, en su mismo lugar, el hombro se había separado de su coyuntura, se lo había dislocado. Dolor, y miedo invadieron la espina del crustáceo y un grito de dolor se escucho desde lo más profundo de sus pulmones.

Sin poderse sostener más por el dolor, su mano se abrió y termino cayendo un par de metros. Su espalda, ya cual ya había sido trisada por la viga, ahora recibía otro impacto. El crustáceo sintió como esta se abría por la mitad y el dolor llegaba hasta su nuca.  Había sobrevivido a  la muerte y ahora esta parecía jugar con él. Su brazo y hombro estaban en una posición imposible, la sangre nuevamente fluía por las heridas y el dolor le mantenía despierto y con su quijada apretada para soportar. Aun quedaba mucho y ni el agua que golpeaba su rostro, parecía menguar algo esos sentimientos de ira, que poco a poco florecían dentro de el, y el dolor que le invadía hasta el nervio más lejano de su espalda.
Krusty Krab
Krusty Krab

Mensajes : 22
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

El Tesoro de Jaqueline - Página 6 Empty Re: El Tesoro de Jaqueline

Mensaje por Batsy El Ultimo el Lun Jul 20, 2015 3:54 am

“Nunca des por sentado una gallina, siempre puede haber más o huevos también.”
 
Batsy, Filósofo muerto de hambre.
 
Y todo se vino abajo, como un remolino y una tormenta. EL murciélago, teniendo cerca un festín de lo más desnutrido, horrible y macabro, no pudo siquiera pensar como se comería al ave, antes que las monedas sonaran cual cascada y sus patas se hundieran entre ellas. Batsy solo pudo dar un chillido, cuando las monedas se deslizaron por todo el lugar, como si fueran agua y su cuerpo comenzara a temblar por el frio. Y claro, estaba mojado y el no era de los que se bañaran muy seguido. Para el devora corazones, bañarse una vez al año, era suficiente, o le quitaba su capa protectora de mugre y chinches. Pero para ser sinceros, no faltaba que por una u otra razón, el murciélago terminara empapado, medio ahogado o en el mejor de los casos, lamido por alguna bestia que le considerara un festín suculento y sabroso.
 
Cuando el suelo dejo de temblar y el vampiro, de cuarta, se pudo mantener en pie sin abrazar el suelo o lo que hubiera firme cerca suyo, todo se volvió aun más caótico. Su cuerpo comenzó a elevarse, sintiéndose ligero, vio como el “tesoro” se levantaba del suelo, era como una nube de cosas  brillantes, y únicamente lo más pesado, como las cajas de madera, parecían aferrarse al suelo  con terquedad.  Pero Batsy no era el único levantándose, el ave también lo hacía y viendo que estaba cerca, el murciélago, intento “nadar” en el aire… sin mucho éxito.
 
Podría haber sido un espectáculo gracioso, el murciélago intentando nadar o volar, con sus inexistentes alas, seria gracioso … si no fuera por el hecho, de que todo se volvería aun mas demencial y caótico. En un parpadeo, los objetos que rodeaban al murciélago, comenzaron a girar y girar, envolviéndolo, como si de un torbellino se tratara. Varias monedas y demás objetos golpearon al inocente Batsy, si inocente…. Logrando que su propio cuerpo girara por los impactos y terminando mareado y no sabiendo donde era izquierda, arriba o una chuchería.  
 
En cierto momento, la espalda del pequeño ser golpeo contra el techo, el cual ahora parecía piso y abriendo sus negros ojos, pudo ver como muchas cosas se venían encima suyo. Simplemente cerró los ojos y escucho, por una parte, el tenue aleteo del pollo deforme y por el otro, como muchas cosas se clavaban alrededor suyo.
 
Fue cuando abrió los ojos, que se dio cuenta  de que le rodeaban muchos tenedores, cucharillas y cuchillos, clavados a su alrededor y que fácilmente, le hubieran sacado un ojo de cuajo.  Y el tiempo paso, un par de segundos en realidad, Batsy parecía pegado con sabia a las tablas y miro el suelo, o ¿quizás era el techo? Era difícil saberlo para el murciélago. Con esfuerzo intento despegarse, mas no lográndolo. En el exterior se escuchaban ruidos y tras algo parecido a un grito, el deforme sintió que bajaba… claro, todo para él fue lento, aunque el choque contra el suelo no fue nada lento ni retrasado. Como si fuera un costal de harina, el murciélago quedo tendido sobre la madera y tras eso, un montón de objetos cayeron sobre este. Monedas, crucifijos, estatuillas y demás objetos, que terminaron por sepultarlo. Quizás perdió la consciencia en ese momento o estaba tan adolorido que no quiso reaccionar en ese preciso instante.
 
Lamentablemente, no podía quedarse mucho tiempo ahí, y surgiendo desde la pila de oro y plata, una cabeza amorfa y horrible surgió, cual bestia de las profundidades, con una boca enorme y dientes irregulares. Sus orejas se movieron, no sin darle varias puntadas de dolor, aun le dolía el corte hecho y por suerte, aun tenia oreja y no un simple trozo de esta. Aferrándose a lo que podía, Batsy logro sentarse sobre aquel tesoro y bostezar, estaba adolorido, magullada y francamente, cansado.
 
Haciendo gala de su equilibrio, logro ponerse de pie, y caminar un par de metros, encontrando su coraza, bastante maltrecha. Esta tenía un tenedor incrustado y haciendo fuerza, este salió, dejando cuatro pequeños agujeros.  Mientras levantaba los brazos para colocársela, no paraba de quejarse. Muchas heridas en su cuerpo, muchos golpes y ahora, los agujeros en su armadura, le picaban y arañaban la espalda.
 
Tras suspirar largamente y revisar sus chucherías, observo hacia todos lados y caminando lentamente, subió las escaleras, hasta la superficie, pero cuando lo hizo, vio algo que no le fue de su agrado. Un espectro riendo, muchos seres que no conocía luchando y cayendo, había visto a la mujer lagartija empujar al pequeño hombre con barba a un agujero, y mientras eso pasaba, Batsy retrocedía, como diciendo en su mente “No… no me meteré ahí”
 
La vida del devora corazones no era sencilla, eso lo puede decir cualquiera, un tropiezo tras otro, situaciones que claramente representaban la mala suerte o un bufón de dioses dementes y sádicos. Muchas cosas que sucedían a  su alrededor, desde un pequeño tropezón, hasta enfrentar espectros que querían succionar lo blando de sus huesos, la vida del murciélago, no era sencilla, en lo absoluto.
 

Fue un simple tropezón, lo que le hizo  rodar por las escaleras, golpeándose aun mas y terminando por chocar contra una de las puertas de la bodega, la cual, tan dura como podía ser, se convirtió en una mole que detuvo el cuerpo antropomorfo, dejándolo ver pollos alrededor de su cabeza. 
Batsy El Ultimo
Batsy El Ultimo

Mensajes : 78
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

El Tesoro de Jaqueline - Página 6 Empty Re: El Tesoro de Jaqueline

Mensaje por Bony Sandokan el Sáb Ago 22, 2015 9:38 am


La lluvia apacible de poco en poco, iba tomando un rumbo tranquilo y sereno, a tal punto que sólo podían escucharse pequeñas gotitas caer en la superficie del barco, la niebla se dispersaba lento, despacio... hasta dejar sólo una pequeña estela en donde las cosas podían distinguirse fácilmente, uno podía ver sus pies finalmente, y el B. Sister quedaba a plena vista con tan solo pequeñas borrosidades blanquecinas...

Aquel silencio tan perpetuo obligó a todos los presentes a hacer lo mismo... al menos por parte de Bony, Yang y O´Connor. Cuando el divium socorrió a su compañera, ésta posó sus brazos sobre los hombros del alado para apoyarse, mantenía recogida una pierna y estaba un poco encorvada debido al dolor en su espalda, al girar el rostro detrás de ella pudo ver el ave que le había atacado, la lechuza percudida que yacía acurrucada entre su propio plumaje debajo de algunas tablas.

-Esto... esto no puede ser... O´Connor ¿Puedes volar?- Preguntó Bony poco antes de darle al brújula al enano.

-Puedo... pero no creo hacerlo con peso extra...-

Si bien, las alas del divium no estaban dañadas, pero si uno de sus hombros lo que mermaba un poco el movimiento del hombre, Bony frunció el ceño y trató de trepar por las tablas aún con el agudo dolor de su espalda, sus ropas hechas un desastre toral dejaban ver las marcas sangrientas a carne viva que había dejado el enorme ave poco antes de que mostrara su verdadera forma. Las heridas ardían con las gotas de la lluvia que caían sobre su piel, y las telas de sus ropas se manchaban aún más de sangre... Yang le tendió una garra para que la humana pudiese subir.

-Youdar, tú, Krusty y O´Connor encárguense de ir a las bodegas, traten de abrirlas, si no pueden hacerlo regresen a la cubierta...-
Bony chasqueó los dientes y pensó "Demonios... creo que tengo que decirle adiós a ésta preciosura...", refiriéndose al diario de la capitana. -Yo... trataré de enmendar algunos errores aquí mismo, si es que puedo- (Si es que salgo con vida de esto...)

-Bony...- Susurró O´Connor, el divium quería evitar que la chica fuese, pero algo en su interior le decía que no era lo correcto, Bony sabría que hacer y seguramente si había dicho que lo haría era por que ya tenía un plan elaborado, la verdad es que no... no había ningún plan elaborado, Bony sólo estaba haciendo lo que su corazón le dictara... -Hagas lo que hagas que sea con cuidado, niña.- Fueron las únicas palabras del divium poco antes de que se retiraran en dirección a las bodegas.

(...)

El sepulcral silencio que ocurría entre Ilea y su hermano llevaba tantas palabras ocultas... LA muejr se acercó poco a poco al espectro de Edward, éste por su parte se mantuvo firme y con ambas cimitarras en las manos.

-¿Por qué...? ¿Por qué desapareciste? No, no puedes ser tu, ellos te echaron al mar, ellos... ellos se llevaron tu alma y...-

-No Isabella, yo siempre estuve aquí, Albert me mantuvo aquí hasta el día en que tú le diste muerte a todos, mi alma se quedó encarcelada aquí, aquí donde jamás saldría, sentí tanta vergüenza de no poder hacer lo que querías que hiciera, de no poder conseguir lo único que querías, que me oculté, me mantuve oculto en lo más bajo del barco, ahí en las bodegas donde sólo yo podía escuchar mi propio lamento... Isabella, deja de pelear ¿Qué es lo que quieres? Aquí estoy, ya no busques más venganza, todos aquellos que me dieron muerte en vida han sido aniquilados ya, la locura de tus gritos los hizo matarse entre ellos mismos ¿Qué más quieres? ¿Acaso quieres hechizar las aguas completas?-

-No.. no... ¡NO! ¡Esto es imposible! ¡No puede estar pasando esto! ¡No...! Yo te creí, yo creí que tu cuerpo, creí que tu... que tu habías desaparecido no... no me vengas ahora a decir que yo sou la mala del cuento cuando fueron TODOS ellos los que pelearon por darte muerte pensando que estabas loco... ¡Ellos podían escucharme estando aún muerta! Yo lo sé, lo sé por que conversaban entre ellos, querían evitar llamarse a sí mismos "locos" ¡Ellos hicieron todo esto! ¡Ellos te mataron! Ellos... ellos...-

Pero las palabras de Ilea fueron interrumpidos por un abrazo de su hermano, Edward sin pensarlo dos veces tiró sus cimitarras, se abalanzó sobre de ella y la abrazó, la abrazó como nunca en su vida lo hubiera hecho, la abrazo como debió haberlo hecho si la pirata hubiere regresado con vida de aquella batalla en las tierras oscuras...

-Nunca te dije cuanto et quería, ni lo mucho que te amé... jamás te lo demostré como debí haberlo hecho Isabella, mi hermana Isabella, la que llevaba el nombre de Jaqueline Hook, a la que el tiempo obligó a cambiárselo por Parcel... el terror de los cielos, el terror de los mares, mí hermana Isabella...-

El espectral brillo que ambos dejaban escapar de sus cuerpos se esfumó, dejando ver ambos cuerpos tal y como eran en vida, no había heridas, no había sangre, no había telas desgarradas... no había nada más que dos hermanos de frente con una mirada melancólica llena de humedad.

Bony caminaba despacio manteniéndose a distancia, desde su posición, Albert se encontraba observando aquella escena con los ojos inundados en lágrimas. -Esa... esa es la señorita Parcel..., la niña Isabella.- Susurró despacio, Bony carraspeó, sacó el diario de sus bolsillos junto con la brújula y los colocó en el suelo a una distancia relativa de ambos hermanos... -Creo, creo que esto es tuyo...- Al decir esto, Bony dio unos cuantos pasos atrás, momento en el que Ilea giró el rostro. La menor de las Sandokan se sorprendió ante lo que vió, a diferencia de aquella ululante y desafiante mujer con los ojos inyectados en furia, el cabello filoso y ondeante ataviada en su traje marinero de guerra, había una mujer de mirada suave, de tez morena y cabello rojizo, sus ojos color miel verdoso contrastaban con aquellos rojizos cabellos ondulados. -Yo... dios mio...- Bony quiso decir "Creo que voy a morir" pues sintió un escalofrío recorrerle la espina dorsal, quiso correr pero algo en ella no se lo permitía, Ilea camino, o mejor dicho se deslizó despacio por la cubierta hasta llega al lugar donde Bony había dejado la brújula y el diario.

-Mi diario...- Susurro despacio la pelirroja limitándose a observarlo desde arriba. -Tú, tú lo tenías, tú me despertaste ¿Cómo lo conseguiste, mujer...?-

Sobresaltada, Bony no hizo más que tragar saliva y suspirar profundo. -Mi padre, era un corsario que gustaba de comprar antigüedades... y libros en manuscrito, él era dueño de una biblioteca y...- La chica sudaba en frío, la lluvia permitía que aquella sensación no se notase, sus labios temblaban, estaba nerviosa pero sabía que debía mantenerse firme, después de pensarlo unos segundos, trató de incorporar su cuerpo, se paró recta y volvió a inhalar con valor. -Él tenía una pequeña biblioteca, unos días antes de partir lo encontré ahí, bueno... el encargado de la biblioteca me lo dio, al parecer mi padre había querido explorar las tierras que mencionas... qué, que menciona usted ahí...-

-La tierra sagrada del jaguar... sí, una tierra inexplorada de la cual nadie me creyó su existencia y tú... ¿Tú quieres explorarlas también?- Ilea la observaba inexpresiva la figura de Bony, quien se limitó a responder con la cabeza un "si" seco y nervioso.

-Entonces... ayúdame a recuperar el cuerpo de mi hermano...-

-¿Qué? oye, no, eso debe ser una broma... tengo entendido que tu hermano fue lanzado por la borda después de que lo mataran ¿Quieres que busque de océano en océano el cuerpo de ese hombre y...?-

-Calla mujer...- Una voz masculina interrumpió a ambas mujeres, era Edward quien con un paso taciturno se acercó hasta donde Bony. -Mi cuerpo sigue aquí... pero ni ella, ni yo, ni ningún espectro puede travesar esas puertas tan bien selladas...-

Algo incrédula, la joven humana dio un paso atrás y miró en dirección a donde sus compañeros y el enorme cangrejo se habían ido. –Las bodegas… Krusty dijo que estaban cerradas, pero… ¿Por qué?-

-Por qué no están selladas de una forma física, es magia, magia sagrada que evita que los muertos y vivos pasen a ese plano y la única manera de hacerlo es destruyendo el barco completo, y con él la maldición que no sólo fue concebida por Ilea, sino también por… - Edward giró el rostro dirigiéndose a Albert, quien tan sólo se limitó a bajar la mirada y evadir la vista a los presentes.

-Yo… sólo quería buscar… quería ver si de esa manera podía… ni si quiera sé en qué estaba pensando en aquel entonces, cambié el cuerpo del Señor Edward cuando todos los marineros dormían y lo levé a las bodegas, en ese entonces un joven grumete con talento para la magia divina fue quien me ayudó a colocarle el sello, pero no pensé que semejante idea llegara tan lejos dentro del barco y estresara tanto el alma de Ilea.

-Por eso estás encadenado ¿Cierto? Pero… pero mira mi barco, muy apenas es una coca náutica modificada, no puede hacer mucho, no tengo más de ocho cañones, yo no creo que…-

-¿Eres tu capitana de ese barco?- Fueron las preguntas de Ilea hacia Bony, quien se limitó a negar con la cabeza muy lentamente.- No, yo sólo… yo sólo soy la cartógrafa, mi hermana mayor es la capitana. La fantasmagórica figura de Ilea sonrió de forma melancólica pues “algo de ahí” se le hacía conocido, se le hacía muy familiar.. –Bony… ¿Ese es tu nombre? Tu tripulación, la tripulación de tu hermana, estoy segura que no sólo tiene cañones, y éste barco está cargado de pólvora que seguramente ya no se utilizará, aún y cuando la pólvora esté húmeda, podrás hacer algo y…-

-Ok, ok, lo entiendo a la perfección, pero debo bajar primero por mis compañeros si realmente debemos regresar al barco y…-

-No…-

-¿No?-

-Tus amigos serán tu garantía de que volverás, y cumplirás tu palabra…-
Bony Sandokan
Bony Sandokan

Mensajes : 95
Link a Ficha y Cronología : Bony

Nivel : 4
Experiencia : 1635/2000

Volver arriba Ir abajo

El Tesoro de Jaqueline - Página 6 Empty Re: El Tesoro de Jaqueline

Mensaje por Batsy El Ultimo el Vie Sep 04, 2015 5:53 am

“Puff, blam, paff, shuuu, Ahhhhh, clack,  splash , pssss”
 
Batsy intentando explicar su batalla.
 
Quizás Batsy no era el rey de las palabras, tampoco era un gran escritor … bueno hablando en serio, no sabía escribir, tampoco sabía lo que era ser escritor, con suerte, sabia como respirar y donde estaba … o por lo menos, lo intuía, o algo similar. Pero en sus propias palabras y las que relataría a un grupo de marineros borrachos, había luchado contra un pollo gigante y este había huido aleteando de su furia y poderío.
 
Tras rebotar y rodar por aquellas viejas escaleras, el murciélago termino golpeando, sonoramente, una simple puerta de madera, pero que para su cabeza, se sintió como si hubiera sido de hierro solido. El murciélago comenzó a quejarse y gemir del dolor, mientras cubría su cabeza con ambas manos, sintiendo que algo crecía bajo sus dedos, un chichón, como comúnmente se le conoce. Desde que había subido a ese lugar, únicamente era golpeado, sacudido e intentado succionar lo blando de sus huesos, no era un lugar agradable, en lo absoluto.   Levantándose, algo mareado, para no decir mucho, se aferro de lo primero que encontró, una de las viejas hamacas que había por el lugar, sentándose y quejándose en voz baja. Tenía hambre, tenía sed, le dolía la cabeza y tenia sueño, estaba de mal humor y para colmo, sus chucherías no eran suficientes como para decir que habían valido la pena.
 
Pueden decir lo que quieran del murciélago, que es estúpido, que le faltan varias neuronas, que es un milagro que aun vida o que no vale demasiado, puede ser cruel, pero si hay algo que se le puede rescatar a su pequeño cuerpo, es el hecho de que es un superviviente nato y únicamente una gran catástrofe, podría acabar con su entidad. Parecía que algunos dioses o deidades, se divertían manteniendo con vida al antropomorfo, como si fuera su juguete más divertido, por lo que normalmente lo ponían en aprietos, no es que hubiera nacido bajo una mala estrella … bueno, quizás sí, pero no hay que mencionárselo.
 
Mientras se sobaba el chichón, la armadura le molestaba, algunas partes metálicas le raspaban o picaban las costillas, aparte de eso, su oreja le picaba, pero no era esa picazón como la que te deja una pulga o piojo, si no esa picazón dolorosa, como de una herida fresca. Junto con eso, la infinidad de pequeñas heridas y moretones molestaban, parecía que él se hubiera llevado el peor castigo de todos los que habían subido al  barco, o por lo menos, eso creía el bebedor de sangre.
 
Extrañaba a su pollo, era normal, estaba destinado a comérselo, arrancarle la cabeza y succionar todo el “juguito” desde su cuello, sería un espectáculo no grato, pero para su diminuta mente, era todo un festín de sabor y viscosidad. Mientras trataba de recuperarse de su fatiga y se lamia algunas heridas de sus brazos. Sintió que ya no llovía, ya no olía a lluvia y no se escuchaba esta. Era algo bueno, a Batsy no le agradaba la lluvia, ya que le empapaba y hacia que su nariz goteara agua salada y calentita.
 
Fue mientras estiraba sus piernas, atento a todo lo que sucedía, que escucho que alguien bajaba las mismas escaleras, por donde él había rodado. Rápidamente se levanto, sujetando su fiel y confiable daga colmillo, la cual, más de una vez, le había salvado el cuello. El primero en surgir no le parecía conocido, quizás sí, quizás no, era vagamente familiar, como el ver a alguien cruzando rápidamente la mirada. Tenía una tenaza, era un ¿cangrejo? , no lo sabía, pero parecía no estar interesado en el murciélago, ya que sin mediar palabras, dio un fuerte golpe contra la misma puerta con la cual había chocado Batsy. EL sonido parecía ser el de un enorme portón siendo golpeado, y no paso mucho tiempo, para que otro ser apareciera, lo reconocía, era el pequeño hombre del barco, “Judar”, o algo similar, creía la mala copia de un vampiro.
 
Tras ellos, el hombre “pollo”, también apareció, el murciélago no sabía lo que sucedía, pero… parecían que no le necesitaban y manteniéndose lejos, solo observo, esperando y con cierta curiosidad, para saber lo que quería hacer.
 

La gran pinza choco contra la puerta, una y otra vez, resonando como si fuera un tambor. El de la pinza era fuerte y el hombre pequeño también, ya que movía su arma y la hacía chocar contra la madera. Batsy no podría hacerlo, el no era fuerte y mirando sus brazos, vio que eran escuálidos y delgados, pero estaba orgulloso de ellos, porque podía hacer muchas cosas con ellos, aunque en esos momentos… no se le ocurría nada realmente.
Batsy El Ultimo
Batsy El Ultimo

Mensajes : 78
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

El Tesoro de Jaqueline - Página 6 Empty Re: El Tesoro de Jaqueline

Mensaje por Youdar el Sáb Oct 17, 2015 7:48 pm

Youdar golpeaba sin cesar la puerta de la bodega, tratando de abrirla, sin embargo, la fuerza que la atascaba estaba compuesta por una magia muy superior a la que él pudiera comprender o vencer.

-Es inútil- dijo, desistiendo. Ante su abatimiento, el gigantesco cangrejo, al que llamaban Krusty, se puso a golpear con sus grandes pinzas la puerta. El enano se contagió del entusiasmo del extraño ser y, con la intención de ayudarlo, cargó con el hombro, tratando de obligar a la puerta a ceder. Sin embargo, todo fue infructífero.

Youdar se dio cuenta de que aun tenía en su poder la pieza de oro que Edward le había encargado buscar y, sin darle un minuto más de importancia a la puerta, se giró, encaminándose hacia el exterior del barco. Caminó deprisa, tratando de que sus cortas piernas fueran lo más veloces posibles, pues no le agradaba la idea de darle la espalda durante tanto demasiado tiempo al cangrejo.

No era de los que dudaba de un compañero en mitad de una situación tensa, desde luego, pero hacía demasiado poco que había visto a Krusty luchar a vida o muerte contra Yang. Algo había ocurrido mientras él iba de un lado a otro hablando con Albert y Edward, pero, fuese cual fuese el pacto al que el cangrejo había llegado con Bony, Youdar no podía tener garantía alguna de que también lo incluyese a él.

En el exterior, pudo contemplar como el fantasma de Ilea Parcel hablaba con el de su hermano. Edward parecía absorto en la conversación y, por un instante, Youdar se planteó la opción de dejarlos que, tras años de caos, volviesen a hablar en paz. Fue algo que, irremediablemente, le recordó a Kadín, y la mala forma en que terminaron la última vez que se vieron.

-Padre ha muerto, hermano, asúmelo- había dicho su hermano menor, en aquella posada de Ujesh-Varsha.

-¿Así es como lo haces para que te resulte más fácil de llevar?- había respondido Youdar, quien siempre había hecho de mediador entre su hermano y su padre y que, aquel día, había visto como su mundo se le venía encima- Tu puedes volver a casa, Kadín. Da recuerdos a Perik cuando lo veas. Yo encontraré a padre, no me conformaré hasta que esté seguro de que fue realmente de él.

El enano volvió al presente, dándose cuenta de que no era solo su vida la que estaba en juego. Trató de captar la atención de Edward, sin éxito, y, finalmente, tras varios intentos, pasó a modos más efectivos de hacer que el espectro se fijara en él. Elevó el brazo hacia arriba, moviendo la brújula de un lado a otro, y, sin pensarlo dos veces, elevó la voz cuanto pudo- ¡¡¡LA TENGO!!!, ¡¡¡EDWARD, LA TENGOOO!!!


El Tesoro de Jaqueline - Página 6 FVFrP2Y

Youdar = White o #ffffff
Pelos = Orange o #ff9900
Youdar
Youdar

Mensajes : 233
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

El Tesoro de Jaqueline - Página 6 Empty Re: El Tesoro de Jaqueline

Mensaje por Krusty Krab el Vie Oct 30, 2015 2:17 pm

Incluso las grandes puertas de la Atlántida pueden caer bajo la fuerza de un kraken.

Jerome Lipsip, Marinero, borracho y pescador solitario.


Como si fuera un fiel guerrero, el crustáceo siguió al enano, su mente estaba turbia, como agua salada y dulce mesclada. Hasta hace poco, había luchado a muerte contra la fémina escamosa, ahora, le veía como alguien… ¿Confiable? … era antinatural para él, acostumbrado a la batalla, a ser solitario a no crear lazos y también, a vivir bajo sus propias normas. No era algo que le agradara y aun más, esa incipiente hambre que constantemente le había consumido, parecía retorcerse en su interior, como bestia enjaulada y atada, royendo sus restricciones, lista para liberarse y consumir todo nuevamente.

Sus pesadas pisadas bajaron las escaleras que tantas veces ya había recorrido, conocía bien ese barco, mucho tiempo había permanecido, mientras que los espectros envenenaban su mente, sin darse cuenta ni poderlo detener. Sus extraños ojos observaron la madera, la sal les cubría, como un manto de polvo, no muy lejos de él, un extraño ser, ya le había visto con anterioridad, frágil, inútil, quizás un buen bocado, cobarde y rastrero, le recordaba a quien habitaba el nido del cuervo con las velas negras, un muchacho raquítico, que se deslizaba en la cena para robar lo que podía y tan rápido como aparecía, desaparecer con su botín malogrado.

Pero moviendo su cabeza, hizo desaparecer esos recuerdos lejanos y que ya nada le aportaban, como recordar las cosechas anteriores, cuando la actual era mala. Sus pasos le llevaron hasta donde el enano se había detenido, esa puerta, esa maldita puerta había soportado todos sus golpes antaño, había llegado a hacer crujir su pinza, y ni un arañazo había logrado. El cangrejo tenía cierta curiosidad ante lo que había tras esa madera, y a la vez, un temor, como si sus instintos estuvieran alerta y como un ser mas bestial que humano, esos instintos le gobernaban… pero ahora… pero ahora, estaban más calmados.

El enano comenzó a golpear la vieja madera, pero como ya lo sabía, la puerta no se movía ni un centímetro, incluso las argollas unidas a esta, se negaban a crujir o golpetear. Una cierta molestia creció en la espalda del cambia formas, como si naciera en la base de su espalda y se extendiera hasta su nuca. Levantando su pinza, dejo caer un golpe, lo suficientemente fuerte, como para haber derribado a un hombre, pero su caparazón solo choco contra la madera, inmóvil, inmutable. Nuevamente lo intento y luego de ello, una y otra vez, su pinza crujía, sus músculos, protegidos por su caparazón, se resentían, era como golpear un bloque de acero y que este solamente se riera de su ofensor.

El barbudo dijo algo, ¿se había rendido? Quizás solamente era más listo que el crustáceo y entendía la situación, pero como contestación, el hijo del mar solo dio un pesado golpe, tan fuerte que una fractura surgió en su pinza, no muy profunda, pero si notoria, había descargado toda su molestia y la furia que contenía su mente ene se golpe, el enano cargo con su hombro, pero nada, la puerta parecía ser impenetrable y aun mas, parecía burlarse de ambos, al no dejar marcas de sus esfuerzos en su superficie.

Con resignación, ambos subieron las escaleras, con el cangrejo tras el enano, dándole la espalda, pero para ese ser, el pequeño hombre no le interesaba, aquella puerta le daba una extraña sensación, curiosidad, mesclada con peligro y la ira que a veces no podía contener, vestigios de los grandes cangrejos que habitaban las negras fosas del océano.

Cuando lograron llegar nuevamente a la cubierta, Krusty observo a ese espectro femenino, le había visto anteriormente, y por su actuar, no era de fiar, quizás hablaba su naturaleza desconfiada o cauta o quizás sus instintos animales, que con cada paso, parecían gritar mas y mas, hasta ser escuchados. Cuando el “piernas cortas” grito algo, instintivamente el crustáceo levanto su pinza, en modo de defensa, no siendo consciente de aquel acto, únicamente siguiendo lo que le dictaba sus entrañas.
Krusty Krab
Krusty Krab

Mensajes : 22
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

El Tesoro de Jaqueline - Página 6 Empty Re: El Tesoro de Jaqueline

Mensaje por Bony Sandokan el Sáb Jun 16, 2018 5:56 am

Suspiró perdida ante lo sucedido, tenía miedo de perder a su tripulación, a pesar de no conocer mucho a esas personas sus vidas pendían de sus manos. Se dirigió a donde el divium y los antropomorfos se encontraban y suspiró –O´Connor, cuida de ellos, regresaré…- El alado se limitó a asentir con la cabeza dando un saludo militar. Bony se dirigió a la cubierta ayudada por las cadenas de Edward y posteriromente subió a la barcaza, estaba nerviosa, no tenía ni la menor idea de lo que sucedería en el barco, en el B. Sisters, llevó ambas manos a su rostro un tanto hastiada, inhalo profundo y dejó escapar el aire. –Ok… estoy lista, para lo que sea que vaya a suceder, estoy lista, iré al barco, pediré que dirijan los cañones hacía acá, buscaré pólvora… y destruiremos éste enorme barco,  tan fácil como eso…- Se dijo a sí misma de manera irónica dejando escapar una risilla nerviosa.

Mientras avanzaba por la barcaza observó ambos barcos, primero la coca náutica, pequeña y poco intimidante, con sus 16 cañones y tripulación de 20 hombres, después observó el enorme galeón de Ilea, tenía una ventaja, el barco que debían destruir no atacaría, continuó remando hasta llegar al barco, en el lugar lo que había sido un caos apenas hace pocos instantes ahora se encontraba en una paz etérea,  el silencio en el barco se sentía lleno de tenebrosidad, llegó hasta la orilla de este y subió por uno de los costados con cautela, una vez arriba tomó sus sais manteniéndolas en una postura deensiva. -¿Ann? ¿Sandy…? ¿Jäger? – Su respiración comenzó a hacerse más agitada, hasta que unos pasos le alertaron, elevó sus armas a la altura de sus hombros lista para atacar, pero entonces el dueño de los pasos hizo acto de presencia, era Ann.

-¡Bony!- La mujer sin dudarlo corrió hacía su hermana, le abrazó y miró directamente a la cara, en aquel momento la rivalidad de ambas quedó de lado, Bony recibió el abrazo de su hermana con euforía, no se había dado cuenta pero algunas cuantas lágrimas escaparon de su rostro –Bony, ¿Estás bien? ¿Dónde están los demás?- Bony trató de negar con la cabeza. –Tenemos que destruir el barco, no sé cómo lo haremos… pero tenemos que hacerlo.-  Ann se separó de su hermana completamente extrañada. –Pero ¿Y los demás?-

-Los demás están bien, están en el barco, pero tenemos que destruirlo, necesito que dirijan todos los cañones hacía la goleta y…-

-¿Bony qué diablos sucede? ¿Dónde están los demás? ¿Qué sucede contigo?-

Bony se detuvo momentáneament y miró a Ann .-Ann, no sé cómo explicarlo, si te lo digo no me lo creerás, no es un barco común es…-

-Es un barco embrujado, no te imaginas la ola de seres espectrales que inundó el navío hace unos momentos, en estos momentos te creeré absolutamente  todo lo que me digas-

-Entonces actuaremos tan rápido como podamos...- Bony se dirigió al camarote, mientras Ann daba las órdenes al resto de la tripulación, Tendor y Antonio se encontraban ocultos en el camarote, ante la llegada de Bony dieron un sobresalto y el mayor de los hermanos se asom{o con una daga en la mano. –Guarda eso para después Antonio, necesito buscar una manera rápida de hacer explosivos.- El muchachito la observó atónito, sacudió la cabeza y respondió –Eh ¿Pólvora y aceite de rocas?-

-¿Qué?- Bony giró el rostro un tanto confundida.

-La pólvora y el aceite de rocas generan una reacción muy explosiva al estar en contacto con el fuego, y el petróleo con alcohol, es decir con alguna bebida alcohólica, puede ayudar a que los líquidos flamables  se esparzan por la madera.-

-¿Dónde aprendiste eso?-

-Nuestro padre sabía un poco de alquimia, así que aprendimos las cosas básicas, bueno, al menos yo las aprendí, puedo ayudarle a crear algunas cuantas.-

-Bien, entonces…-

-Yo también quiero ayudar señorita Bony.- Inquirió el menor de los hermanos, Tendor.

-Tendor…- la mujer se quedó pensativa por un momento y asintió con la cabeza. –Bien, tráeme todas las botellas de licor, ron y demás cosas que te puedas encontrar, necesitamos la mayor cantidad de botellas en este momento.-

Tendor asintió con la cabeza dando un saludo marinero y salió del camarote tan rápido como sus pequeños pies se lo permitieron. Hunta salió detrás de él y en breves segundos tanto el can como el niño se encontraban llevando todas las botellas que encontraron en el barco hasta el camarote de Bony.

Durante aquellos instantes, la tripulación una vez colocados los cañones, se dedicaron a crear aquellos explosivos ideados por el joven Antonio, tras unos cuantos minutos una cantidad suficiente de botellas de ron y ginebra con aceite de rocas estaba ya preparado para derrocar la goleta de Ilea.  Con la ayuda de Ann y Sandy, la barcaza de Bony fue cargada con aquellos explosivos, y tan pronto quedó lista, se dirigió de nuevo al Isabella.

-Ann, Sandy, no importa lo que suceda, ustedes sabrán muy bien cómo maniobrar éste barco…-

Ann asintió con la cabeza y saludó a su hermana de manera militar. –Regresarás Bony, siempre regresas…-

-Ten cuidado Bony..- Inquirió Sandy acercándose a su hermana para darle un beso en la mejilla y un abrazo.

Salió acompañada de una lámpara de aceite que gracias al líquido flamable no amainaba el fuego con el agua, siguió de largo hasta el Isabella y una vez cerca de él Ilea apareció en la cubierta, Batsy, Krusty y O´Connor estaban ahí con ella. Bony llevaba algunos cuantos explosivos con ella. –Deja que mis amigos se vayan, yo me quedaré aquí, contigo.- Ilea se lo pensó una vez pero tras unos cuantos segundos asintió con la cabeza, dejando que las tres criaturas avanzaran hasta la barcaza. –Una vez en la barcaza, aléjense pocos metros, quiero que enciendan los frascos que hay en ella y los avienten a la goleta…-

-Pero, Bony, ¿Tú…?- Comentó O´Connor con cierta preocupación.

-Yo estaré bien, confíen en mí…- Lo siguiente que sucedió fue un juego de miradas entre los espectros de Ilea y Edward, retando la humana y asustada mirada de Bony. -¿Qué sucederá una vez que el barco sea destruido?-

-Ya no tendrás nada qué hacer aquí…- Inquirió Ilea acercándose a Bony de forma lenta y decidida. –Dame tu mano- Pidió la espectro con mirada taciturna, temienod l ahumana de que algo malo pudiese suceder, hizo caso a la pellirroja pirata, Ilea pasó su mano diestra de forma rápida por la mano diestra de Bony, y marcó una contundente cortada un tanto profunda, la peliblanca dejó escapar un quejido notorio y apartó la mano de inmediato. –Es un pacto, confío en ti.-

Bony se apartó de Ilea con la respiración agitada, llevaba una antorcha en la mano izquierda, encendió el frasco que llevaba en la bandolera y lo aventó detrás de Edward, pasaron unos cuantos segundos y la botella de vidrio explotó dejando que el líquido se esparciera por el lugar, el fuego se extendió poco a poco, Ilea hizo un saludo marinero y entregó su brújula y su diario a la peliblanca, posteriormente, Edward le entregó su cimitarra, el barco comenzó a arder en llamas poco a poco, momento en el que Bony aprovechó para bajar hasta la barcaza, poco antes de hacerlo, Ilea se apresuró hacía ella, colocó su espectral mano en el hombro de la humana y hablo. –Cumple por mi lo que nunca pude terminar… viaja, conoce lugares, descubre tierras inhóspitas, dale un buen uso a ese diario…-

Poco a poco la madera comenzó a crujir, Bony se quedó pasmada por breves segundos, el vanal fuego que se había generado comenzó a extenderse rápidamente a pesar de la lluvia, una vez en la barcaza, O´Connor y ella comenzaron a encender los demás frascos y aventarlos a l agoleta con la esperanza de que esta se destruiría por completo, Bony no quiso apartarse hasta estar segura de la destrucción del navío. Las llamas se elevaron hasta los mástiles, y la pirata sintió cierta melancolía, era un barco precioso, lamentablemente no vlvería a navegar jamás, el mástil chilló ante el calor del fuego y se quebró cayendo directamente al mar, la ola producida por su caída genero un momento de turbulencia en la barcaza. –Bony, tenemos que retirarnos…-

-No aún, no todavía, no hasta que lo vea arder por completo y convertirse en cenizas…- Dijo Bony segura de lo que pasaría, así continuaron encendiendo las botellas, a los pocos segundos la pirata elevó la antorcha y comenzó a moverla de un lado hacía otro, en el barco, Ann observaba la señal y asintió con la cabeza.

-Bien… ¡Fuego!.- Gritó una vez. -¡Fuego ahora, fuego!- Volvió a gritar, los hombres ya con los cañones listos prendieron las mechas dirigiendo la trayectoria de los cañones hacía la goleta, la primer bala cayó directo en la cubierta, la segunda derribó un costado, la tercera directo al camarote del capitán, así, el Isabella comenzó a derrumbarse poco a poco y los restos de esta cayeron poco a poco a la superficie marina. Un segundo mástil cayó de lleno hacía la barcaza, quedando la verga justo en medio de todos, Krusty chilló al recibir  el impacto de esta en su brazo derecho, intentó safarse pero fue inútil, O´Connor y Bony trataron de elevar el mástil para que el crustáceo pudiera sacar su extremidad, sin embargo, a punto de lograrlo, una parte de la barda de cubierta crujió desprendiéndose del barco, O´Connor empujó a Bony de inmediato y el divium brincó hacía atrás cayendo ambos de espaldas al agua, la barda tallada de madera cayó aprisionando a Krusty y encendiendo en llamas la pequeña barcaza, el fuego comenzó a extenderse tan rápido como el viento, Batsy había logrado saltar también, y torpemente intentó nadar hacía la humana, Bony lo ayudó tomándolo por uno de sus brazos  y de inmediato se alejó tanto como sus brazos y piernas se lo permitieron, O´Connor nadó a cuestas de sus alas sintiendo el dolor de su hombro herido.

-¡Bony! ¿Dónde estás?- Gritó el divium a la chica. -¡Sigue nadando O´Connor, sigue, continua, debemos alejar al B. Sisters también!.- Siguiendo las órdenes de Bony, O´Connor continuó, Bony cargando a Batsy no lograba nadar tan rápido como podía hacerlo. –Vamos Batsy, necesito que me ayudes… tenemos que salir rápido de aquí.- El murciélago chilló moviendo las piernas torpemente haciendo que la humana mermara su nado. -¡No puedo nadar contigo así, si no puedes hacerlo quédate quieto! ¡Maldita sea!.- Gritó de rabia al darse cuenta que algunos de los frascos comenzaban a explotar, el peligro ahora no sólo estaba en el fuego que cubría tanto a la goleta como la barcaza, sino en los vidrios de los frascos al estallar. Bony giró el rostro… la goleta estaba a punto de hacerse añicos, y muy sutilmente de entre los restos de la madera quemada, el alma de los aprisionados se mostró libre y apacible, aún  en la cubierta calcinada del navío, Edward junto a su hermana, permanecían de pie observando como el barco poco a poco desistía ante las llamas, Bony reaccionó en cuanto un trozo de vidrio se le clavó en el brazo, comenzó a nadar nuevamente utilizando sólo uno de sus brazos como impulso, tras unos cuantos segundos que parecieron eternos, Bony se dio cuenta de que Batsy no ejercía ningúna resistencia, lo miró de reojo, parecía desmayado, siguió nadando sin detenerse, Sandy había bajado una segunda barcaza después de que O´Connor lograra salir del agua e hiciera un torpe intento por volar con las plumas mojadas.

Tan pronto la barcaza se acercó a Bony, esta empujó primero a Batsy y posteriormente subió ella, se percató de que su brazo estaba empapado de sangre. -¿Pero qué…?- Sandy en compañía de dos hombres, prestaron atención a Batsy, uno de los trozos de vidrio había perforado su garganta, y el murciélago yacía ya sin vida, se había desangrado, Bony llevó sus manos a la cabeza y cubrió su rostro con decepción, dejando escapar un largo suspiro con la boca cubierta aún, mirando desde lo alto el cuerpo inerte del antropomorfo. Giró el rostro, siendo éste iluminado por los tonos amarillos y rojizos del fuego que consumía al Isabella, las almas de aquellos piratas encarcelados, comenzaron a uluar alrededor del lugar, las almas que hasta ahora habían vivido apriionadas, se mostraban ahora libres y en eterno descanso, tras unos cuantos segundos, un destello color azul cubrió los pocos restos del barco que quedaban, éste se expandió como si de una esfera se tratase, en la barcaza, todos cubrieron sus ojos ante el resplandor, una vez que sus ojos se acostumbraron al exceso de iluminación, Bony pudo notar una silueta masculina en la vaga cubierta de la goleta que quedaba, era Edward, carente ya de las cadenas y en su forma casi completamente humana, el espectro elevó el brazo diestro y procedió a dar el saludo militar, Bony respondió el ademán de la misma manera y el Isabella se hundió en lo más profundo de los vastos océanos, dejando aún las vagas estelas de fuego en las maderas que aún  yacían sobre la superficie del agua.

El grupo se quedó por breves segundos admirando aquel destrozo que unas cuantas botellas de ron con aceite de rocas habían creado. –Un arma muy eficaz…- Susurró Sandy, colocando su mano diestra sobre el hombro de su hermana menor, Bony asintió con la cabeza y tomó la mano de la pelirroja. –Esperemos no volver a usarla, no por el momento- En ese momento, la lluvia amainó, las nubes se despejaron dejando ver de pronto la claridad del cielo, no se habían percatado pero aún era de día, Bony sintió aquellas horas como una eternidad, y pareció haberse olvidado por completo del brillo del sol, los vastos océanos eran increibles… -Regresemos al Barco…- La barcaza avanzó lentamente hacía la coca náutica, ahí arriba, Ann, Tendor y Antonio fueron los primeros en esperar la llegada de Bony y los demás, una vez arriba, Ann dio un saludo a su hermana menor y asintió con la cabeza quitándose el sombrero pirata y dejándoselo en el suelo a Bony, Antonio entregó un colguije de cuarzo, Tendor dos monedas de plata que guardaba en sus bolsillos, O´Connor le cedió su cinturón, y así poco a poco los demás tripulantes obsequiaron algo a Bony. Incluso Hunta, que hasta ese momento había permanecido en los brazos de Tendor, ofreció a su ama lo que parecía un collar con varios colmillos de tiburones a manera de cuentas. -¿Qué diablos es esto?- Preguntó sorprendida viendo con curiosidad los objetos en la cubierta dejados para ella. -Tributo… hermana Bony.- Respondió Ann.

Bony quedose atónita ante la situación, intentó esbozar una sonrisa y terminó soltando una risa nerviosa y a la vez eufórica. -¡Soy capitana del B. Sister! Jajajajaja…-

-Y bien Capitana ¿Cuál será la primer órden para la tripulación del B. Sisters?-  Inquirió Sandy

-Fácil, conseguir un barco más grande.- Aseguró guiñando un ojo a la tripulación y estos gritaron al unísono con un “¡SI!”, muy dentro de ella, era lo que había soñado desde que sus hermanas habían decidido tomar parte de la coca náutica de su padre, peor las cosas no podían quedarse así, eran piratas, y los piratas necesitaban un barco presentable, muy presentable. Así, el B. Sisters regresó a tierra para descansar por unos cuantos días, y durante ese lapso Bony ya pensaría la manera de cómo conseguir un nuevo y bello barco, tal vez una goleta, si, una hermosa goleta con sus velas ondeando al horizonte…
Bony Sandokan
Bony Sandokan

Mensajes : 95
Link a Ficha y Cronología : Bony

Nivel : 4
Experiencia : 1635/2000

Volver arriba Ir abajo

El Tesoro de Jaqueline - Página 6 Empty Re: El Tesoro de Jaqueline

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 6 de 6. Precedente  1, 2, 3, 4, 5, 6

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.