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Cuidados y Maullidos

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Mensaje por Melkador el Grande el Jue Sep 11, 2014 12:01 am

Para aquel cambiaformas gatuno el Imperio no era más que pura fachada. Mucha arquitectura bonita y alta pero en sus barrios pobres la gente que se juntaba ahí era igual que la de cualquier otro lugar perdido de la mano de dios.

Sin apenas diamantes decidió buscar la peor  y más barata posada que encontrase, en caso de ser demasiado cara no tendría más alternativa que buscar algún sitio abandonado o dormir al raso. Esta segunda opción no le incomodaba, su suave y redondeado trasero era capaz de adaptarse a casi cualquier superficie y descansar como si de un colchón de plumas fuese, lo que realmente le preocupaba de dormir en la calle y sobretodo en un barrio como ese era el riesgo de ser robado mientras sus ronquidos y maullidos oníricos ahogaban los pasos de los ladrones.

En el mejor de los casos le dejarían en paz, en el peor una navaja roma y oxidada le intentaría asestar una cuchillada que si no conseguía asesinarle de un golpe le dejaría muriendo lentamente o infectado de tétanos en el caso de sobrevivir, cosa  redundante ya que incapaz de pagar un medico la infección le terminaría matando tarde o temprano.

De su boca salio la mezcla de un maullido y un suspiro lastimero seguido de un escalofrió que hizo que aquella pequeña bola de pelo naranja temblase de forma divertida. La verdad es que  aunque aquello provocase la risa de un borracho que le miraba con curiosidad Melkador lo estaba pasando realmente mal en aquel momento. No estaba acostumbrado a ser tan pesimista.

Si bien era cierto que había tenido situaciones mas criticas en el pasado en todas ellas tenia dinero y amigos que le ayudasen. Incluso en Eblumia, la ciudad sumergida fue capaz de apañárselas, y eso qué el no tenia enemigo más jurado ni miedo más grande que el que el agua le provocaba.

Volviendo al presente Melkador pasó por delante de una posada, poco antes de empujar la puerta oyó unos grandes ruidos al otro lado y pudo ver como desde una de las ventanas del segundo piso un hombre caía, sin duda lanzado por un borracho con grandes músculos y malas pintas que asomo por la ventana rota poco después, al despeñarse el hombre cayo de morros y perdió entre otras cosas un colmillo y dos molares pero no resulto gravemente herido, ceceando debido a su reciente falta de dientes este murmuro algo y huyo calle abajo. El oído agudizado que su naturaleza gatuna le otorgo permitió que Melkador oyese al gigantón de antes bajar rápidamente escaleras abajo como un elefante desbocado. Apenas le dio tiempo a apartarse de la puerta antes de que ese bárbaro la arrancase de una patada y corriese detrás del pobre y confuso desdentado, sin duda para acabar su trabajo. Con la puerta arrancada de cuajo el ruido del interior se volvió más intenso, y tras ella la gran pelea que en su interior se estaba desarrollando quedo visible a la calle.

Melkador no seria quizás tan listo como aquellos eruditos que aman a los libros y a sus hechizos mas que a las propias personas pero aún así sabia que entrar ahí seria una idea malisima.

Estaba cansado, no por andar si no por tener que hacer tanto cambio de planes, eso no era su especialidad y la verdad es que pensar durante mucho tiempo hacia que el cerebro le picase de una manera realmente molesta. Bufó y simplemente decidió colarse en la primera casa vacía que encontrarse. Tras andar durante unos minutos la encontró, ventanas rotas, puerta atrancada y un aspecto abandonado, lo que para cualquier otro habría sido impensable para el era perfecto.

Con un simple asentimiento agradeció a todos los Dioses Gato del universo, independientemente de que le escuchasen o siquiera existiesen. El hecho es que su nueva forma fuese la que le permitiese entrar en aquel lugar le vino de perlas.

Podría haber entrado de mil formas silenciosas pero al estar ya agotado no se le ocurrió nada mejor que escalar por una farola y lanzarse en picado contra la ventana del segundo piso. Tras el impacto mando grandes trozos de cristal tanto adentro como afuera, pero Melkador fue capaz de esquivarlos con una voltereta que fue más gracias a la suerte que a su agilidad.

Una vez dentro exploro un poco, todo lo comestible había sido invadido y conquistado por el moho desde hace meses pero no le importo demasiado. Lo que realmente le llamo la atención fue un ligero maullido que provenía de debajo del suelo, de un pequeño agujero concretamente. Tras usar su espada como palanca fue capaz de arrancar algunas tablas medio podridas del suelo y vio como bajo ellas había medio metro de hueco hasta llegar al suelo, bajo ellas una pequeña gata gris con las patas y la cola negras, se encontraba desnutrida y sin duda llevaba bastante tiempo ahí ya que el fuerte olor a orín  y heces de gato inundaron aquella habitación poco después.

La gata era una superviviente nata, si no llega a ser por las lluvias recientes y todas las goteras de aquella casa ella habría muerto de deshidratación. Melkador inmediatamente procedió a cuidarla y en cierto modo se identifico con ella. Ambos era un par de pequeños supervivientes.

En un principio no planeaba estar en aquella ciudad por mas de unos pocos días pero el quedarse cuidando a aquella criatura hizo que su estancia se alargase durante un par de meses. Aprendió como funcionaba la ciudad, por las mañanas hacia el idiota y se humillaba delante de los transeúntes y tras conseguir dinero compraba todo lo necesario para ambos. Lo cierto es que no le fue nada mal una vez que se acostumbró a ello. La primera noche que vio que la gata había cazado a un ratón y era capaz de sobrevivir por su cuenta fue la ultima noche que pasó en aquella urbe... y también la ultima que paso solo.

La ahora recuperada gata le comenzó a seguir, no importa cuantos gestos, ruidos hiciese ni cuantas veces la apartase, ella seguía a su lado.
Y así a sido desde entonces, aquella débil gata paso a convertirse en un compañero infatigable y prácticamente inseparable.
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Mensaje por Turbulencia el Jue Sep 11, 2014 3:25 am

Excelente hijra Sr Melkador, solo recuerde qie aparte de su forma humanoide, usted tambien puede tomar una forma completamente humana de nuevo.
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