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Curar sin juzgar... una difícil tarea.

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Curar sin juzgar... una difícil tarea.

Mensaje por Nalhban el Lun Sep 15, 2014 3:41 am

El fuego crispaba y las llamas lamian el cielo nocturno, las estrellas iluminaban tenuemente la oscuridad. Al lado de la fogata, una figura estaba impasible e inmutable, únicamente observaba tras la mascara el fuego, a su lado, una bolsa dejaba ver algunas hierbas, mientras le sonido del continuo masticar rompía el silencio de la noche. Había caminado mucho, sus pies dolían, y aún quedaba mucho por recorrer, cerca del hijo de brujo, otra figura se apoyaba contra un árbol, su piel oscura se fundía en la oscuridad, pero su miraba era más fría que las sombras que le rodeaban. Sobresaliendo de su hombro, una larga flecha permanecía alojada, entre carne y sangre, esperando ser arrancada cruelmente. La mujer había estado observando al enmascarado, durante toda aquella tarde, no le había proferido más que palabras de cierto desprecio aun cuando este podía ayudarle.

Había sido al amanecer, cuando el brujo le había encontrado, cubierta de mugre y hojas, sus ropas manchadas de sangre y sus manos lastimadas, había luchado, más el enemigo no se encontraba por ningún lado. Al percatarse de él, la mujer le había proferido palabras de odio, ella no era débil como los machos, ella era orgullosa y ese orgullo el mataría por soberbia. El brujo simplemente le miro, tenía la piel oscura y sus ropas, tal como lo que le rodeaba, parecía no ser apta para el día. Nalhban negó, conocía el orgullo, lo había visto muchas veces en las estúpidas riñas de sus “hermanos”, y sabía que cobraba la vida de quien ponía su soberbia antes que su vida. La mujer no aceptaría ayuda, pero el brujo no le dejaría sola, caminando hasta un tronco caído, tomo asiento y espero, el día paso, el silencio se apodero de ambos y al bajar el sol, el fuego se encendió.

Las horas se movían lentamente, las estrellas aguardaban cada movimiento. El hambre había sido un problema, pero el brujo simplemente saco una raíz de su bolsa y la comenzó a masticar, con un crujido característico. La mujer simplemente se quejaba, más el enmascarado no le había mirado más, la noche comenzaba a avanzar, y fue cuando el dolor pudo más que el orgullo y el hambre rompió la barrera de la soberbia. La mujer pidió algo de comer y beber, lo cual era una petición simple, aunque tomando en cuenta le lugar, no era fácil de satisfacer, de cualquier manera, Nal se levantó y el entrego al misma raíz a la mujer, la cual claramente no agrado de ese alimento, ya que al primer mordisco lo escupió, sintiendo el amargo y penetrante sabor a tierra y humedad.

-Mastícalo y trágalo, el dolor disminuirá y poder ver la herida- Las palabras del enmascarado fueron como un puñetazo para la mujer, que como todas las mujeres de su raza, no recibiría ordenes de un hombre y aún menos de uno tan bajo como ese. En respuesta, la mujer arrojo la raíz a la máscara del individuo, escupiendo palabras de desprecio, mas este no se inmuto, siguiendo masticando su propia raíz y mirando el fuego, la noche se volvería  fría y este, acomodándose, intento descansar, dejando de lado a la mujer que estaba comenzando a sentir el agudo  dolor de su hombro, había pasado ya varias horas y no había logrado hacer nada con la flecha, la cual se mantenía incrustada en su carne.

Al amanecer, el enmascarado despertó, estirando su cuerpo y notando como la mujer no había dormido, su rostro estaba pálido, y se podía notar el dolor que sufría, más Nalhban no aguardaría mas y tomando sus bolsas, simplemente se giró y comenzó a alejarse de ese lugar. Mas no avanzo demasiado antes de que un grito le hiciera detenerse, la mujer le pedía ayuda, por primera vez había dejado su orgullo de lado, pero para lograrlo, había tenido que pasar toda una noche con un dolor que ahora había llegado a su espalda y que no le dejaba respirar bien.   Tras volver en sus pasos, el brujo observo mejor la herida, parecía limpia, pero de seguro se infectaría.

Tomando la raíz de la noche pasada, se la entregó a la mujer, repitiendo sus palabras. –Mastícala y trágala, el dolor será menor- Una mirada de ira recorrió el rostro de la fémina, antes de que esta agarrara la raíz y le diera un mordisco, no pudiendo contener la mueca de asco por el amargor, aprovechando que esta se encontraba pendiente del sabor de la raíz y no del dolor, el brujo tomo su daga e hizo un corte al lado de la flecha, abriendo aún más la carne, cosa que hizo que la mujer se alterara, mas no logrando que el brujo se detuviera y extrajera la flecha sin desgarrar la carne. Tras ver que la herida sangraba y dejando que el propio cuerpo expulsara cualquier veneno o mal de la herida, corto varias lonjas de una extraña raíz y la coloco sobre la herida, al igual que hizo un vendaje con otras hierbas en su interior, apretando lo suficiente como para que la cataplasma estuviera en contacto directo con la carne.

El dolor comenzó a disminuir, y sanaría bien si cuidaba de no ensuciar el vendaje. Ya terminado su labor, el curandero se levantó para irse y por primera vez, la mujer quito la capucha de su cabeza, dejando ver su rostro con mayor facilidad y ostentando unas orejas demasiado familiares para el brujo. Nalhban dudo un instante, su corazón se llenó de ira, de rabia y estaba a punto de tomar su espada, cuando las palabras de su padre volvieron a su mente y como si una mano arrugada se posara sobre la propia, suspiro. –Vuelve a donde perteneces mujer elfa, espero que nuestros caminos no vuelvan a encontrarse- Con esas palabras, el enmascarado simplemente camino, alejándose, con la duda rondando en su mente y en su espíritu ¿Le habría ayudado si hubiera sabido que cosa era? … su padre de seguro sabría la respuesta, pero el ya no estaba a su lado y debería de encontrarla el mismo… si los espíritus le ayudaban.
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Re: Curar sin juzgar... una difícil tarea.

Mensaje por Turbulencia el Lun Sep 15, 2014 9:37 pm

Ligera, amena y sencilla... Muy bien Sr. Nalhban, pediré pues que le otorguen su color, cierro Hijra y ficha y sea usted oficialmente bienvenido.
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Re: Curar sin juzgar... una difícil tarea.

Mensaje por Alice Lydell el Mar Sep 16, 2014 12:43 am

color!


That´s what I said!


Déjame mostrarte el mundo al otro lado del espejo...
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Re: Curar sin juzgar... una difícil tarea.

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