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Mensaje por Mivam el Lun Mar 16, 2015 8:21 pm

Una brisa cálida. Su padre explicándole como ser un gran orco. Recuerdos de cuando aprendió su primer hechizo. Todo aquello le venia a la mente al joven orco. En ese momento el sueño cambio de significado completamente. Se encontraba en un gran campo de batalla a lomos de un poderoso huargo albino. Era una criatura de increíble belleza y su tamaño hacían ver a todo el mundo que era algo más que un simpe huargo. A sus espaldas parecía haber todo un ejército de orcos. -Una horda entera me sigue-Pensó. Parecía que los dioses le estaban revelando su futuro. Tras esta visión de gloria Mivam se encontraba en una especie de desierto. Al tocar la arena esta se volvía de color azul. Poco a poco la arena se fue convirtiendo en agua. Una ola enorme le hizo tragar una gran bocanada de agua. Se sentía mareado aquello no le gustaba nada. El olor a mar era insoportable para él.- Dios. Primero me llenas de gloria y ahora cumples mis peores pesadillas-Chillo para que le oyeran. En ese momento algo pareció elevarse entre las olas. Era un enorme tiburón. El más grande que jamás había visto. Era tan descomunal que podría comerse al joven orco de un bocado. Se acercaba cada vez más. En ese momento el pez abrió la boca y….


Un estruendo me sobresalto-bushhhhhh-Se escucho a lo lejos. Al abrir los ojos descubrí que todavía me encontraba en la bodega de aquel barco orco.Parecía que algo estaba pasando en el barco El olor a mar era exagerado. Por lo que Mivam estaba de los nervios no podía soportar la idea de estar mucho más tiempo en alta mar. Ya de pequeño había tenido una mala experiencia y no quería verse involucrado en una situación igual nunca más. Esperaba que el sueño sobre el tiburón no fuera una revelación de Dios de lo que podía estar a punto de pasarle. Por si acaso decidió coger su hacha que estaba guardada junto a sus pertrechos. Nunca se sabe cuando podía ser necesaria un arma y mucho más en alta mar lugar de leyendas monstruosas. Por todo orco eran conocidas historias de grandes serpientes marinas capaces de derribar barcos. Calamares gigantes que atrapan a los marineros con sus tentáculos y que luego los llevan a su guarida de las profundidades para devorarlos lentamente.- Estaré preparado ante cualquier imprevisto-pensó el orco cogiendo el hacha pero dejando su armadura pensando en que si se caía al mar solamente le sería un lastre.

-Que debe estar pasando arriba-medite. Tras lo cual decidí salir al exterior del barco. La compañía del resto de los orcos me ayudara a calmarme. Ciertamente no sabía el porque peró la compañía de los demás de su raza siempre le reconfortaba era como si el Dios del mundo hubiera creado a los orcos para convivir entre ellos. Había que añadir que esta convivencia no era perfecta. Legendarias eran las trifulcas de los orcos y en algunas ocasiones ha habido asesinatos por disputas aunque casi nunca suele ser algo premeditado este tipo de cosas se cocían al momento.

Al salir de la bodega Mivam vio la luz del sol. Eso le tranquilizo en primer momento. Luego pudo obervar como dos de los orcos estaban envueltos en una discusión.
-Tengo derecho a comer el primero de todos! Yo ser más grande que tú-Dijo el más grande de los dos orcos. Observe que parecía el típico orco con poco celebro que ni se molestaba en aprender nada que no fuera luchar, comer o las mujeres. Los orcos así son una vergüenza para el clan pensé. La raza orca tenía fama de ser subestimada muchas veces por su intelecto aunque en realidad pocos eran los valientes que se atrevieran a contradecir la voluntad de orco. Poco lo habían hecho y habían vivido para contarlo.

-Pero yo saber usar mejor la maza que tú!-Le contesto muy inteligentemente el otro. Aquello parecía una difícil confrontación y en este tipo de situaciones nunca se sabe como va a reaccionar un orco. Los demás orcos se mantuvieron al margen de la disputa porque cualquier insinuación podría herir gravemente el honor de uno de ellos. Según las tradiciones orcas si dos hermanos tienen algún problema entre ellos deberán resolverlos ellos mismos mediante un juego de fuerza y valor. El que gane será el que este en lo cierto.

En ese momento ambos orcos decidieron que lo mejor que podían hacer era una pelea a puñetazo limpio y el que se retirara o el que acabara muerto sería el perdedor. El esto de orcos se limito a asentir con la cabeza viendo que se cumplían las tradiciones orcas tan arraigadas en nuestra sociedad.El más grande fue el que golpeo primero y luego le toco el turno al más pequeño. Parecía que todo transcurría como de costumbre en el barco.

Tras varios minutos de intercambio incontrolado de golpes. Primero uno y luego el otro. El más grande consiguió derrotar al más pequeño que acabo en el suelo inconsciente lo cual era un honor pues no se había retirado y había aguantado hasta que cayó de espaldas al suelo derrotado nunca mostrando la espalda al enemigo para que no le puedan herir por atrás. Fue un gran combate tras el cual el más grande de los orcos comenzó a comer. Aquel día tendría derecho a comerse la ración del más pequeño.
En ese mismo instante el jefe de guerra profirió con gran ímpetu-Tierra a la vista!-.

Por fin-pensé mientras me dirigía a la bodega para coger todos mis pertrechos. Aquel era el inicio de su aventura.
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Mensaje por Miss Style el Lun Mar 16, 2015 10:09 pm

Y mientras los orcos pelearon, el joven orco de mente sobredotada perdió por breves segundos el temor a que estaba flotando sobre los mares (!!), un signo de los dioses de que, llegado el momento, vencería incluso a sus propios demonios internos.

Querido Orco,

Os apruebo el Hjira pues sin duda hay una psicología del orco que me gusta: brutos pero camaradas, algo que os dará mucho para hacernos reír como explorar. Sin embargo quiero haceros dos salvedades:

1. Cambias de tercera a primera persona en todo el texto, o incluso en el mismo párrafo, lo que es confuso cuando se os lee. ¿Cómo es esto? Mirad los ejemplos:

"Por fin-pensé mientras me dirigía a la bodega para coger todos mis pertrechos" (Hasta acá los verbos son en primera persona es decir como si Mirvam contara la historia pero luego:) !Aquel era el inicio de su aventura". (SU aventura como si alguien más -un narrador- estuviera contando la historia. Aquí usáis la tercera persona para narrar)

La observación entonces es escoger cómo lo quieres escribir y usadlo en todo TODO el texto. Por un lado adoptando la primera persona como si Mirvam narrara todo, así:

Por fin-pensé mientras me dirigía a la bodega para coger todos mis pertrechos. Aquel era el inicio de MI aventura.

O como un narrador que cuenta la saga de Mirvam:

Por fin-pensó Mirvam mientras se dirigía a la bodega para coger todos los pertrechos. Aquel era el inicio de su aventura.

Espero que esto os quede un poco claro pues es un error básico de escritura que con práctica podréis superar.

Por otro lado, nunca, pero NUNCA, olvidéis cuál es vuestra fobia (el mar y los tiburones) pues os puede salir muy caro el olvido.

Con esto cierro vuestra ficha y procedo a solicitar color para vuestra noble testa.

¡Bienvenido oficialmente, hijo de los feroces pieles verrugosas!
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