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The worlds collide [PRIVADA]

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The worlds collide [PRIVADA]

Mensaje por Lindorië Mir-Eärendil el Vie Abr 03, 2015 2:48 am

El calor no era sofocante, pero definitivamente no le hacía gracia tener que trenzar su cabello para sentirse un poco más fresca, era muy fiel a tener una apariencia desenfadada y femenina con su cabello ondeando con el viento a lo largo de cada hebra. Pero no quedaba otra, no podría viajar en barco en pleno invierno, y ni se diga de otoño, y bueno, en primavera tenía que permanecer en su reino con su padre celebrando las fiestas de la época. El cielo y la tierra durante la primavera, eran un equilibrio y belleza perfectos, dos cosas que su raza adora por sobre muchas otras cosas, así que no se podría perder de semejante evento anual. Su familia, quienes ocupan el puesto real desde antiguas generaciones, eran los principales anfitriones de las mismas, y no debería hacer falta la presencia de ninguno de ellos. Incluso sus hermanos asistían prestos y felices, y he de decir que sus hermanos no eran precisamente la encarnación de la felicidad. Pero eso no viene a cuento.

Ahora era verano y tenía que viajar a las tierras de Erinimar, bueno, en realidad no era un deber, era más bien una costumbre suya. Visitar a unas bellas amistades que tenía en ese reino,  una muchacho elfo noble, aunque no descendiente de reyes, no hacían nada más juntos que leer y discutir sobre diferentes libros, de casi cualquier tema, se quedaba ahí dos semanas y volvía a casa. Y tenia que hacerlo en una época donde su padre no requiriera de ella. El barco saldría hasta el amanecer, y ahora mismo ya era bastante tarde… otro asunto que no le regalaba un buen humor. Tener que retrasar su viaje todo por el drama con el que se vio obligada a lidiar, su padre como siempre no queriendo dejarla ir de casa por su caprichoso deseo de retenerla con el todo el tiempo. Recordar aquello, la hizo cerrar los ojos y respirar lentamente para relajar su aun frustrado coraje, solo viajaba a lugares seguros, hacia cada cosa calculada y meticulosamente, para que él estuviera en sus cabales y tranquilo… o lo más tranquilo que su padre puede estar cuando no la tiene con él. Indudablemente, había momentos en que temía de su padre… su razonamiento desaparecía en el instante en que ella anunciara cualquier posible distanciamiento, y casi podría jurar que tenía a veces la idea de encerrarla una vez así pareció que lo haría.

-Solo es un instituto padre, no hare nada más que estudiar y podre venir a visitarte cuando me requieras…
La ira en los ojos del rey, parecía un remolino de plata liquida, sus hermosos ojos brillantes y frios se clavaron en la ahora asustada expresión de la hija del rey, casi parecio haber dado un salto como un tigre sobre su pequeña presa… la tomo de los brazos con fuerza y la atrajo hacia el con brusquedad. La mirada de Lindorë era una mezcla de confusión y temor.

-Te requiero aquí cada dia de nuestras largas vidas, una eternidad si es que eso durase nuestra vida, cada momento, cada suspiro será bajo mi techo, en mi regazo…- Suavemente fue soltando sus brazos para ahora abrazarla a su pecho, y de nuevo usando fuerza, creo una prisión para ella con sus brazos y su cuerpo. -No puedes entender tu lugar, es aquí, junto a los tuyos, tu eres mi único sol, mi luna… cada estrella me recordara a ti… ¿debería tenerte en una hermosa jaula de oro, como la hermosa Aiwe que eres, frágil y dulce, si… te construiré una hermosa jaula para que vivas en la eterna felicidad a mi lado…
Lindorië se separo despacio de su padre, solo lo suficiente para respirar y mirarlo a los ojos, confundida y aterrada de la idea de vivir eternamente encerrada.

-No me robes la única libertad que tengo… jamás faltaría a mi deber con el reino,  por ningún motivo los abandonaría a ti y a mis hermanos. Pero sobre todo a ti… padre mío, ¿Cómo puedes si quiera pensar en encerrarme y sumergirme en la eterna tristeza de no volar alto cuanto pueda?

Estaba razonando con él, pues sabia que ser brusca y caprichosa podría arrebatarle a su padre todo rastro de cordura y causar que cumpla aquel delirante deseo de enjaularla.”


Una suave lágrima se escapó de su ojo derecho y se reprimió inmediatamente. Su padre había perdido a la mujer que amaba más que nada en la vida, pero ella había perdido a su madre… ambos habían sido heridos profundamente pero no podía quedarse sentada a sufrir por siempre por ello. Su madre habría odiado verlos de esa forma. Sacudió su cabeza, como si de esta manera alejase aquel recuerdo, y entro a la pequeña posada, era bastante simple, ya que en ese lugar la gente solo iba de paso, pues era principalmente como un puerto pequeño; así entonces una vez que pago la noche, se fue a su cuarto, solo había dos niveles más arriba, y ella siempre pedio la más alejada y alta habitación donde fuera que iba, le hacía sentir como en casa, siempre a lo alto pudiendo ver los hermosos paisajes. En cuanto estuvo completamente sola en la habitación menuda pero bien distribuida, se sentó en el borde de la ventana, desatando su cabello, a esa altura había más viento y en la sombra de la habitación no se sentía tanto el calor.
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Re: The worlds collide [PRIVADA]

Mensaje por Thorin el Miér Abr 08, 2015 1:32 am

El verano había comenzado oficialmente, el fiordo se había descongelado completamente, permitiendo el paso de los navíos hacia otras tierras, esta era la época de mayor comercio así como el momento en que los vikhar nos movíamos hacia otras tierras, para adueñarnos de esclavos y riquezas, todos los países y comunidades tienen una estación en la que son más activos, para nosotros es el verano.
El drakkar zarpó de los glaciares, capitaneado por mi y tripulado por veinte hombres contándome a mi claro. Yo dirigía la enorme vela para aprovechar las corrientes de aire, pero al mismo tiempo los hombres remaban para ganar velocidad. Olaf gritaba dando el ritmo, para que todos remaran al unisono.
Ya en alta mar, los días se sucedieron bajo el sol, rodeados tan solo por una inmensa masa de agua, pero sin desviarnos de nuestro rumbo, podíamos guiarnos por el sol, o por las estrellas durante la noche, además en caso de desesperación llevábamos con nosotros un total de cinco cuervos, el motivo de llevarlos era muy sencillo, si en algún momento no sabíamos que rumbo estábamos siguiendo, o simplemente nos perdíamos en alta mar, podríamos saber si hay tierra cerca con solo soltar unos cuervos ¿como? Sencillo, los cuervos no son aves migratorias no están preparadas para largos viajes, con lo cual si no encuentran tierra volverán porque saben que nosotros les daremos comida y cobijo, si no regresan significa que si hay tierra. Podría darse el caso de la defunción de uno o dos de ellos, pero seria extraño que muriesen todos.

Dos semanas pasaríamos en el mar, antes de avistar tierra, fue Olaf quien la vislumbro, teníamos poca comida ya, normalmente tardamos menos en encontrar tierra, en este caso tuvimos la suerte de encontrar una isla y desde el barco podíamos ver que estaba habitada, vimos algunos edificios lo que denotaba vida por lo menos civilizada. Una sonrisa se formo en mi cara y todos mis compañeros empezaron a gritar con entusiasmo, no estábamos tan cerca como para que los habitantes escucharan los gritos de euforia, pero suficiente como para que vieran las velas. -Recoged la vela.- Y como si de una maquina se tratara, obedecieron. Disciplinados, armados y con ganas de pelea, ese pueblo costero no estaría contento con nuestra visita. -Rodead la isla, puede que haya un rio.- Olaf repitió mi orden y los remeros se pusieron manos a la obra, sabíamos donde estaba situado el pueblo, una vuelta de reconocimiento no nos haría ningún mal, los habitantes no se iban a ir.

Una hora estuvimos hasta que uno de los camaradas vio donde desembocaba un rio. -¡Cuerda de medición!- Otro compañero preparo la cuerda con pesos a la orden de Olaf, mientras el barco se adentraba remontando el río. -¡Diez brazas!- Diez brazas significa que hay diez brazos de profundidad o más, la ventaja del drakkar no es otra que la de que su calado es muy poco profundo, en un metro de profundidad de agua se puede navegar con el barco común vikhar.
Según íbamos remontando el río, el nivel del agua era cada vez menos. Detuvimos la embarcación cuando la cuerda de medición marco un metro de profundidad. Yo fuí el primero en pisar tierra, portaba mi espada de dos manos amarrada a la espalda, el escudo en mi mano izquierda, mi espada y las hachas gemelas. -Asegurad el barco.- Yo mientras examinaba el lugar, el río atravesaba una arboleda. -Barco asegurado Thorin ¿que...?- Mi mano se puso frente al rostro de Olaf, indicándole que se callara, con esa misma mano y usando el dedo índice le indiqué que no hiciera ruido y con el mismo dedo, le señale. Una muchacho de unos dieciséis años recogía agua, yo me volvi mirando a dos de mis compañeros. -Cogedle. Olaf tu te vienes conmigo, vamos a ver si ese pueblo tiene alguna defensa.- Y ambos nos marchamos.

------

-No parece muy protegido ¿tu que crees Thorin?- Me comentaba el vikhar. Quien mirase a Olaf, vería la personificación de la etnia vikhar, era alto, aunque no tanto como yo, tenia el cabello rojizo y una larga barba adornada con anillos y trenzas. -Tienes razón, no serán mas de veinte, eso si es que llegan a tantos. No les daremos tiempo a reaccionar.- Olaf sonrió mientras nos dábamos la vuelta para regresar junto nuestro grupo, quienes esperaban ansiosos ya por entrar en batalla. -¿Cuando atacamos?- Pregunto el primero impaciente, yo mire a mi camarada vikhar, quien había venido conmigo al reconocimiento y este sonrió, yo hice lo mismo y volví mi mirada hacia mis compañeros. -Tomad las armas.- Todos prepararon sus armas. El muchacho que habíamos visto antes estaba muerto, probablemente se había resistido y los chicos simplemente, hicieron lo que saben hacer. -Vamos.- Dijo Olaf abriendo la marcha.
Todos salimos de la arboleda casi al mismo tiempo, con una marcha rápida, no corríamos, simplemente caminábamos deprisa.
Y cuando estuvimos lo bastante cerca. -Atacad.- Y como si de una jauría de lobos se tratara, los vikhars empezaron a correr armados, cargando contra el pueblo, antes de que un guardia diese la alerta uno de los norteños lo abatió con su espada, oficialmente y de esta forma habíamos comenzado nuestro verano.
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Re: The worlds collide [PRIVADA]

Mensaje por Lindorië Mir-Eärendil el Miér Abr 08, 2015 5:58 am

Sentia un leve pesar, mientras permanecia en el umbral de la ventana, con los ojos paseando de un lado a otro hasta que se detuvo en el horizonte, justo hacia el este, habia ahi un navio no sabria decir las dimensiones, tenia una vista privilegiada pero no era águila asi que no se entretuvo en ello, esto era un puerto asi que lo dejó de lado para entrar a la habitación y cepillar su cabello. Solo tendría que dormir una noche aquí sola. Y podría estar en su ambiente de nuevo, no esque ella fuera el tipo de elfa materialista pero no se sentía precisamente en casa cuando no estaba rodeada de sus hermosas arquitecturas elficas, sus sirvientes y toda la sencillez de su comodidad. Bueno, sencillez entre comillas se puede decir.
Recogio sus objetos y los dejo dentro del morral, sus botas al pie de la cama y su abrigo sobre el respaldo de una silla frente a una pequeña mesa, se recostó mientras recordaba canciones de su infancia… y la entonaba suavemente como un canto de seres celestiales…

“Ai! Laurie lantar lassi súrinen
inyalemíne rámar aldaron
inyali ettulielle turme márien
anduniesse la míruvórion
Varda telúmen falmar kírien
laurealassion ómar mailinon.
Elentári Vardan Oiolossëan
Tintallen máli ortelúmenen
arkandavá-le qantamalle túlier
e falmalillon morne sindanórie
no mírinoite kallasilya Valimar….”

Pero un grito agudo la separo de su melodía, se exaltó, cuando a ese grito siguió otro y más de ellos, se escuchaba desorden pero no fue hasta que corrió a la ventana y vio el caos que se llevó la mano a la boca, con los ojos horrorizados pues logro ver como asesinaban sin miramientos a algunos pobladores y marineros, gente que solo venia de paso y algunos que aquí vivían. Quería correr ahí y hacer algo pero estaba segura de que no podría, pero de cualquier manera, se precipito para tomar su arco y flechas poniendo el carcaj en su espalda… para la primer flecha su objetivo había sido un hombre de cabello amarillento y corto, no quería asesinarlo… desgraciadamente para ella no tenía aun la crudeza de asesinar. Su flecha avanzo como un rayo en dirección hacia la pierna derecha, no esperó a ver atravesar el objetivo, y la segunda flecha volvió a apuntar a otro de los agresores ahora a un hombro, pero la tercera flecha no pudo apuntar de manera correcta cuando observo el rostro, unas facciones toscas, pero a su vez destacadas y masculinas, pero si hubiera sido apuesto de alguna forma eso ahora estaba distorsionado por unas cicatrices que surcaban las facciones del hombre. Ella no pudo apuntar la flecha correctamente y esta se clavó en una ventana de madera justo ante los ojos de aquel tipo.  El ruido del miedo en ese lugar la iba a volver loca, tal vez porque le hacía recordar el pánico de su gente cuando el mal entro en sus tierras y no pudo evitar sentirse horrorizada…

Pero tenía que salir de ahí de inmediato y como fuese, y corrió hacia la puerta del dormitorio que había alquilado, pero ahora definitivamente no sería útil para nada, el pasillo aun no parecía estar invadido, pero debajo se podía escuchar escandalo también, caos por casi todo el sitio, reprimió su miedo. Y sabía que al final del pasillo había un pequeño camino, hacia la azotea del lugar, si hubiera algún incendio tenían la opción de bajar por unas maderas colocadas muy burdamente a lo alto de la pared, no era seguro salir así pero estaba consciente de que bajar por el recibidor no era lo mejor tampoco. Así que tomo el riesgo, y bajó, era ágil, así que no le tomo demasiado llegar al suelo. Pero estando ahí, detrás de la posada, ante ella había un hombre, uno de los pocos guardias que había, en realidad no eran entrenados para esto, estaba agonizando y sintió una rabia en su interior que la mantuvo ahí unos segundos, sin saber qué hacer. Pero unos instantes después su instinto de ayudar la invadió y dominó, se puso de rodillas y colocó las manos por encima de la herida, sin tocar el cuerpo, él la miraba como si se tratase de una diosa que se postrara ante él, quizá parte del hecho que su piel y cabello tenían ese brillo peculiar, un resplandor que se destacaba mucho de noche, pero ahora la poca lucidez del hombre lo volvía un aura resplandeciente aún más amplia y divina… no iba a salvarse y ella lo sabía pero no iba a irse sin tratar de curarlo…
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Re: The worlds collide [PRIVADA]

Mensaje por Thorin el Sáb Abr 11, 2015 5:49 pm

Como lobos en el invierno mas cruel, nos abalanzamos sobre las gentes de aquel poblado, no había culpa por su parte, no teníamos motivos personales por lo que hacer esto, era nuestra forma de vida, el modo en que hemos sido criados y educados, la forma que adoptamos vivir, era cruel y despiadada fuera de nuestro hogar, pero era nuestro sustento y por ello, cuando comenzaba el verano, los pequeños poblados sufrían tan atroz ataque. -¡Odin!- Exclamaba Olaf mientras se enfrentaba a los guardias, y a quienes se interpusieran en su camino. Nuestro padre, el mas grande de todos quien con su único ojo nos observaba, si el día de hoy alguien de los nuestros caía vendrían a buscarle para llevarle a los grandes salones dorados, donde beber junto a los dioses. Como un grito de batalla, todos aclamamos a Odin.
Yo blandía espada y escudo, otros tan solo blandían sus hachas, otros no llevaban escudo y en el caso de Olaf por ejemplo, era mixto, en su diestra portaba la espada y en la izquierda su hacha.

Durante esta incursión, no solo nos dedicamos a matar, también entrabamos en las casas buscando objetos de valor, algunos pudieran pensar que buscamos joyas, o minerales preciosos más no es así nuestra búsqueda es menos ostentosa, robábamos armas, copas de plata, si había joyas nos las llevábamos igualmente, pero con ellas podríamos comprar mas armas, comida y pagar a nuestro jefe.
Con mi espada señale a los vikhars hacia donde dirigirse, aunque era un pueblo pequeño tenía un herrero, tres de mis hombres obedecieron y marcharon contra el negocio, para saquear todo cuanto pudieran. Desde fuera todo era un caos a simple vista, pero nosotros estábamos como en casa, parecíamos desorganizados pero no era del todo cierto, años de práctica y dedicación al pillaje, nos daban ya cierta experiencia en esto y aunque daba el aspecto de ser simples bárbaros que atacábamos todo lo que veíamos, la verdad es que eramos un grupo perfectamente sincronizado, de una forma muy sencilla, la organización es tan simple como hacer cuatro gestos, se que por mi derecha hay tres que van a una herrería, también esta Olaf y cuatro vikhars mas con el, el resto se dividen en el flanco izquierdo y yo.

Los guardias no suponían problema alguno, no daban la impresión de ser buenos guerreros, una lástima ya que Odin solo vendrá a buscarnos si morimos de forma digna, en una batalla, una decepción.
El olor de la batalla se me antojo distante por un momento, al llegarme la fragancia de la cerveza. Una posada, allí siempre hay cosas de valor, comida, bebida, algún que otro futuro esclavo, armas y seguro que guardan cosas de valor ahí dentro también. De pronto escuché un grito tras de mí, seguido de una advertencia de mis camaradas. -¡Arquero!- Y sistemáticamente todos los que llevábamos escudo lo alzamos, protegiéndonos a nosotros y a los que no llevaban. Por encima del escudo buscaba al dicho arquero, que osaba dispararnos desde la lejanía, una segunda flecha llego esta vez al escudo de otro amigo y entonces la ví.

Mis ojos se posaron quizás, en la criatura más bella que hubiera visto en mi vida, tenia los cabellos largos del color del oro, su piel pareciera estar hecha de porcelana a simple vista, parecía delicada, frágil, como el hielo en primavera, prácticamente su ser destellaba luz y por un momento, perdí el aliento al contemplarla, aunque la magia se rompió cuando disparo de nuevo el arco. La flecha paso frente a mí clavándose en el marco de una ventana. Mi mirada desafiante regresó, mis cejas bajaron frunciendo el ceño, ya volvía a mi estado natural, tras aquel lapsus.
Una vez más sin mediar palabra alguna, dirigí la espada hacía el frente, para que atacaran la taberna, dos sin embargo se quedaron para ver si nuestro compañero herido podía seguir, la verdad es que una simple flecha no basta para derribarnos a nosotros los vikhar.

El saqueo de la taberna, no llevo demasiado, irrumpimos en ella como el agua que se filtra entre las rocas, matamos a cuantos vimos en nuestro camino, al menos aquellos que querían luchar, encontraron la muerte bajo el filo de nuestras espadas, yo fuí el último en entrar a la posada, esta vez entre desarmado, buscaba con la mirada a la dueña del arco que nos había atacado, no iba a matarla, a ella no, nos sería mucho mas útil si la capturábamos viva, la razón es sencilla, no se paga mucho por un esclavo campesino, pero por una mujer así de hermosa se paga más y como yo la vi, pude estimar que se trataba de alguien importante, nada más verla pude ver que sus ropas eran caras, lo que significa que o tiene dinero o viene de una familia adinerada, con lo que podríamos incluso pedir un suculento y jugoso rescate por ella, o si no se aceptaba esa petición la podríamos vender también por mucho dinero.

Caminaba entre la pelea, los gritos y la sangre que salpicaba. -¡Sven!- Otro de mis camaradas, cuyo nombre exclamé se presentó. -Dime Thorin.- Yo me volví para mirarle a los ojos. -Sube al segundo piso, tal vez allí encuentres algo de valor. ¡Los demás, cuando acabéis registradlo todo!- Durante este pequeño paseo, algo me llamo la atención, como un destello, un reflejo, algo hizo que mirase por la ventana que daba a la parte de atrás de la taberna, entonces vi a la muchacha de cabellera dorada. No le daría tiempo a escapar. Fuí corriendo hacia la ventana y con un salto, poniendo por delante mi escudo para no hacerme heridas estúpidas atravesé el cristal, que se rompió en cientos de trozos, pequeños, medios y grandes, algunos podrían incluso utilizarse como armas letales.
Me incorpore irguiéndome totalmente frente a la mujer de larga cabellera dorada como el sol, estaba haciendo algo extraño que yo había interrumpido ahora, ella me miraba con temor y no la culpaba.
Deduje que estaba haciendo alguna clase de magia, el hombre que estaba tratando empezó a levantarse con valor. -Márchate.- Le dijo a la mujer, mientras se ponía en pie. Apenas si podía blandir su espada, es lo mas duro para un guerrero pero el no se rendiría, tal vez no todos son tan inútiles en este lugar. Se lanzo contra mi tan rápido como pudo, si ella lo había logrado sanar, poco iba a durar esa cura. Puse fin a su vida, tras desenvainar mi espada. Bloqueé su primer ataque con el escudo y con la diestra, ensarte al guardia atravesándole el pecho, como ya había visto y vivido en otras ocasiones, el guardia tosió y de su boca empezó a salir sangre, signo de que le había producido una hemorragia. Su cuerpo se desplomó ya sin posibilidad alguna de sobrevivir. En unos segundos moriría y yo me quede frente a frente, con la mujer que andaba buscando.
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Re: The worlds collide [PRIVADA]

Mensaje por Lindorië Mir-Eärendil el Lun Abr 20, 2015 8:06 pm

Aunque no pudiera tener mucho tiempo de ver si hubiera logrado herir a alguno de los invasores de la isla, estaba casi segura que le había dado a ambos, y tenía la falsa esperanza de asustarlos. Falsa, ciertamente, pues bien no sabía la clase de personas que estos eran. El único mal que ella conoció en su vida había sido el ejército nigromante que le arrebatado a su madre, pero en este momento no se enfrentaba a la magia maligna y sabía muy bien que no podía contra la fuerza bruta si se acercaban a ella, eso era lo que tenía bien claro.
Y bueno, se dio cuenta en el momento en que cruzo su mirada con la del gigantón rubio a quien le falló la flecha, no debió fallar pero cuando lo vio de inmediato se sintió intimidada, y ese sentimiento es algo que no le ocurre a menudo, o si le ocurre no se convierte tan rápido en miedo…

Ahora estaba abajo, escuchando cada vez menos gritos, pero el hombre en el suelo aún no se rendía, y ella sintió un nudo en su garganta de pensar en perderlo así, agonizando… la magia no estaba surtiendo efecto y sabía que moriría, a menos que tuviera a sus curanderos elfos, cosa que era imposible ahora mismo. Se mordió el labio inferior con frustración… pero se sobresaltó descuidando por completo al hombre, cuando el cristal de una ventana se destrozó, pero no fue eso el sobresalto, si no aquel que había atravesado el cristal.
Se quedó quieta, mirándolo con un miedo ansioso, no sabía que haría, y había pasado el límite de cercanía, no podría enfrentarse a él, pero cuando menos lo esperaba el hombre agonizante ya se había puesto de pie con su último aliento solo para encarar a la muerte rápida, en un iluso intento de salvarla.
Sinceramente le hirió ver esa escena, había perdido mucha gente en aquella guerra, no solo a su madre, otros habían perdido a sus hijos, esposas, amigos, hermanos y hermanas, y todo porque la violencia siempre ha sido el vehículo de la sed de poder, que para ella no era otra cosa que miseria, gente sin escrúpulos ni valor. Su mirada paso del miedo a la aberración en cuestión de segundos. Y antes de hacer otra cosa, se puso de pie, y quiso correr, pero cayó en cuenta de algo: No había manera de salir de ahí sin barco, y ella no sabía navegar uno. En ese momento se llenó de rabia todos sus pensamientos eran veloces en su cabeza.

Estaba muerta.

Pero antes que entregarse, le daría batalla. Así que corrió, hacia la dirección de la selva de la pequeña isla, estaba consciente de que él estaba tras ella pero no miró atrás, aun entrando en la maleza y los árboles, sorteaba muy fácilmente los obstáculos, era muy ágil pero no esperaba que se terminase tan rápido la vegetación, cuando llegó a ver la otra orilla de la isla y bajó considerablemente su prisa. Sin darse tiempo de nada su cabello fue tirado con fuerza hasta hacerla caer de espaldas en la arena. Y levantando la mirada estaba el bárbaro aquel, pero ya no hizo nada, para huir, respiraba agitadamente y él ya tenía sus muñecas sostenidas por sobre la cabeza de ella, usando una sola mano. La expresión en la elfa era de indignación y repudio, pero aun permanecía en completo silencio. Observándolo con aquella mirada plateada penetrante, que en ese momento solo destellaban ira.
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Re: The worlds collide [PRIVADA]

Mensaje por Thorin el Mar Abr 28, 2015 6:24 pm

El cuerpo del guardia que había abatido, aun mostraba signos de vida, varios espasmos y gorgoteos, mientras la sangre teñía el suelo, la mujer me miraba iracunda, mientras que mi mirada, más que de cualquier sentimiento, tan solo reflejaba normalidad, como si esto fuese lo habitual. Sonreí, la presa no había estado hasta este momento, tan cerca de ser atrapada, pero en cuanto di un paso al frente, ella salió corriendo, y desde luego que su velocidad me sorprendió, pero en este lugar no hay escapatoria, el pueblo ya había sido tomado por completo, nuestro ataque sorpresa había dado resultado y desde este momento, todo lo que quisiéramos, era nuestro.
Le dí mi escudo a uno de mis compañeros, no lo iba a necesitar, envainé la espada y me puse con la persecución de la noble de larga cabellera dorada.
No importaba donde fuese, esta isla no es extremadamente grande y bueno, tan simple como que necesitaría un barco para escapar.

No fue una persecución larga, ni intensa, más si molesta, me hizo atravesar un buen trozo de bosque hasta la orilla, donde ella se detuvo, yo no me detuve, no fui delicado, ni pretendía serlo, la tome con la mano derecha por los cabellos dorados, haciéndola caer en la arena de espaldas.  -Þú hélt að þú værir að fara að flýja? (¿Pensaste que ibas a escapar?)- No creo que pudiera entenderme, pero aún así a veces, simplemente decimos algo. Aprovechando que la había tirado al suelo, junté sus manos y la tomé por las muñecas, eso con mi mano izquierda, con la derecha ahora la tome por el rostro, por debajo del mentón, utilizando mi dedo indice y el pulgar, mis ojos examinaban cuidadosamente la cara de la muchacha, que tan solo podía verme con enfado, pero mi intención para este examen no era precisamente su salud, si tenía alguna herida que pudiera devaluar su precio sería contraproducente.
Ahora que la tenía mucho mas cerca, si que pude deducir al cien por cien que se trataba de una noble, o de una persona bastante rica, su ropa era muy fina y reconocía esta clase de tela, no porque nosotros la trabajáramos, sino porque no es la primera persona rica que saqueamos.

Su destino era muy simple, si descubríamos quien es y de donde viene, si realmente pertenece a una familia noble donde la aprecien, es posible que cobremos un gran rescate por ella, sino es así, la venderemos como esclava e igualmente nos pagaran una buena cantidad por su porte. -¿Quien eres?- Pregunté sin remilgos, pero ella simplemente me miraba enfadada, además hablaba un extraño idioma, el cual era incomprensible para mi, por sus orejas en forma de punta solo podía ser elfico. Esto solo acaba de duplicar su precio en el mercado. -¿Perteneces a alguna familia noble?- Mismo resultado ante de la pregunta, con lo que las palabras empezaban a sobrar por el momento, así que en este lugar solo nos quedaba una opción. Cargar el drakkar con lo que teníamos y marcharnos a otro lugar.
Casi a empujones la tuve que guiar, hasta que viera por fin al grupo completo de sus captores. -Mirad quien vuelve por ahí.- Dijo Olaf llamando la atención de todos, mirando como traía a nuestra nueva mercancía. -Átala para que no se escape.- Ordené a Olaf, mientras le daba un empujón a la muchacha, que fue a parar a los brazos del vikhar, quien sonreía mientras la ataba. -Það er mjög falleg (Es muy guapa)- Me comentó el vikhar mientras le amarraba las manos por las muñecas, con una áspera cuerda. -Það er fallegt (Es preciosa)- Comentó Günnar, uno de mis hombres, sin duda al que menos aprecio le tenía de todos, pues no sería la primera vez que por saciar su apetito sexual, destroza una buena mercancía. -Vera varaði Günnar (Te lo advierto Günnar)- Dije mirándolo con seriedad. -Ekki fara nálægt henni (No te acerques a ella)- Era una advertencia no solo para el, sino para el resto, esta muchacha vale su peso en oro y por Thor, que ella llegará intacta y de una pieza o bien para pagar su rescate, o hasta el esclavista.

Todos asintieron y Olaf sonrió. -Vamos pequeña, ven por aquí.- Le dijo en el idioma común para que lo entendiera, así de paso ella ya estaría en el barco. -Lade er Drakkar! (¡Cargad el drakkar!)- Y los muchachos obedecieron, mientras ordenaban bien las cosas, para que todo cupiese en el barco, la comida que serian nuestras nuevas provisiones, los esclavos que nos llevábamos, las armas... en cuanto todo estuviese listo, zarparíamos en busca de otro lugar que saquear.
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Re: The worlds collide [PRIVADA]

Mensaje por Lindorië Mir-Eärendil el Miér Abr 29, 2015 12:31 am

Si algo había heredado de su padre, era la mirada templada y casi estoica, un rostro que irradia tranquilidad y paz, pero que no muestra sus emociones… sin embargo ese día se había llevado al limite su expresión facial, con ira, miedo y pena. No cabía duda que temía por su vida, pero en el instante en que estuvo en manos del hombre aquel, que más bien podría decir bárbaro, pero unos instantes después de tener su enorme cuerpo marcando el hecho de estar atrapada… no sucedió lo que esperaba, es decir no la mató. Pero lejos de comenzar a enmarañar ideas de lo que haría con ella, se detuvo en la confusión de que la estuviera observando tan detalladamente el rostro, aunque ella ponía algo de resistencia, la fuerza de su mano no se veía interrumpida ni un poco.

Para pronto, unas palabras en un idioma totalmente desconocido para ella se formaron en su boca, ella entrecerró los ojos y momentos después ella respondió en élfico alto.

- Pedin i phith in aníron, a nin ú-cheniathagir. (puedo decir lo que quiera y no me entenderas…)- Y otras frases similares en élfico después de las preguntas.

Cuando la levantó apenas pudo ponerse firmemente de pie, pues no había sido él muy delicado al hacerlo. Ella no oponía mucha resistencia realmente, no ahora y no le convenía, pero he de decir que se reservaba sus dudas sobre si estaría mejor ahí o muerta. Pero por el momento se inclinaba por vivir y ver la manera de salir de esta. Sobre todo, salir de esta sin involucrar a su pobre padre. Si el llegase a verla ahora seguro se muere de pena y bueno… traería a ejércitos enteros de los reinos elfos y poblados con tal de tenerla viva. Y no quería eso.

Camino despacio y sentía los empujones de vez en cuando del bárbaro… se quejaba un poco pero no soltaba palabra alguna. Hasta que estuvieron con los demás compañeros de asalto, y sintió que estaba siendo expuesta, como si fuera una pieza de exhibición y eso no la hacía muy feliz. Estaba consciente de su belleza, sí, pero no la causaba placer exponerse ni ser observada tan descaradamente por tantos… bárbaros. Creo que, en realidad eso era lo que la indignaba más.

Pero lejos de encogerse, su postura continuaba altiva, no iba a permitirles hacerla sentir más aterrada de lo que ese hombre la hizo sentir antes. Cuando su captor la empujó hasta otro hombre, y chocó contra el sin hacerlo moverse, se sintió como un conejo entre lobos, sobre todo en el instante que los vio amenazarse entre ellos, el que le había raptado ahora apuntaba a quien le habia lanzado una mirada hambrienta de lujuria, a lo que su reacción fue mirarlo desafiante, no dejando ver lo horrorizada que se sentía con esa lascivia. Una vez atada siguió al pelirrojo. Vio el navío en que llegaron, no era un gran barco, tampoco una balsa, y sin embargo a pesar de no ser enorme tenía la apariencia salvaje y peligrosa. Bastante bien hechos podría ella decir, eran rústicos y toscos, justo como sus tripulantes, pero la obra estaba hecha como si quisieran lucirlos a pesar de todo.

Una vez a bordo, les tomo algo de tiempo llevar todo lo que sus osadas manos tomaron del puerto con salvajismo, pero entonces calló en cuenta de algo, su padre se enteraría de este atraco tarde o temprano, sus lacayos y otros viajaban mucho desde este puerto… rogaba a los dioses que no sucediera… pero no tenía muchas esperanzas sobre eso. Resignada a observar y evadir el peligro por lo que pudiera de tiempo, permanecía donde aquel pelirrojo la había indicado se sentara, muy cerca de la orilla, junto al barandal. Estaba quieta, parecía un águila postrada en lo alto de las copas de los árboles observando su entorno. Y había algo que notaba muy bien, las miradas que le tiraba aquel tipo, todos la observaron repetidamente pero es digamos… lo normal, pero el mismo tipo que la había mirado de forma lujuriosa antes, no le daba mucho espacio… y una vez que el navío se puso en marcha, ella solo observó el océano, pensando en lo estúpida que había sido de salir sin guardias. Pero nadie habría pensado que algo como esto sucedería.



….

Entrada la noche, aún estaban sobre el barco, ella continuaba mirando al océano como si durmiera en paz con los ojos fijos en el horizonte, más no era así. Sentía cada movimiento, escuchaba todo, y aunque había bastante silencio, a pesar que nadie dormía. Era una calma después de la tormenta… o más bien antes de la siguiente. La próxima islita, tenía casi la misma cantidad de pobladores, pero más abastecimiento de alimentos ya que era una especie de aldea habitada por sólo humanos.

-Am man theled? (¿Con que proposito?)- susurró.

No creía que fuese necesario asesinarlos por ello, someterlos tal vez habría bastado… matarlos en cambio le parecía tan bárbaro, incluso para un humano. Y estaba claro que eran humanos. Entonces recordó a la gente que habían llevado al barco, un puñado de humanos, atados completamente los unos a los otros, ahora dormidos más por cansancio que por sueño. ¿Cómo es que esta raza es tan impura? No habría respuestas a nada, estaba segura de ello.
Ahí sentada, parecía un hada en medio de la noche, con aquella tenue luz dorada que irradiaba su cuerpo entero, a veces no sabía si era una maldición o bendición, por supuesto para su gente era una bendición, eso ni dudarlo. Todos tan supersticiosos, y se podría decir que ella no creía del todo en las señales del destino ni nada de eso, creía en la magia, en sus dioses pero no tenía la misma buena fe con respecto a su luminosidad.
Se detuvo un instante a ver hacia su izquierda, y comprobó lo que sospechaba, una mirada asechándola, era el bárbaro que la había atrapado y parecía que discretamente en la sombra no la perdía de vista, a tan solo unos pasos de ella, pero no desvió su mirada cuando se encontró la suya. De hecho, lo miro fijamente, de nuevo recuperado su semblante apaciguado y frio. Pero no duraría mucho ese intercambio extraño de miradas, pues uno de ellos hizo unas señales y parecía que todos de inmediato se preparaban para algo… la isla. Ya habían llegado y los infames atacarían ahora de noche, cuando aún más vulnerable era la gente. Sus espesas cejas se alzaron con angustia, pero se obligó a conservar su firmeza, y volvió a ver hacia el océano. No iba a poder detenerlos… y bajarse en la isla no es opcional, sería volver a la anterior circunstancia, estaría atrapada.

Hubo un par de movimientos, y ella volteo la mirada en seguida… ahí estaba en torpe tipo que evidenciaba su lascivia, y estaba ahí sola… excepto por los otros capturados que ahora mismo no estaban muy animados ni en posición de ayudarla. Instintivamente se puso de pie de un salto, él se limitó a tocar su cabello, tomando una larga hebra del mismo, y llevándolo hasta su nariz. Tenía un olor peculiar, como una flor de loto. Misteriosa y suave. Y eso lo llevó al éxtasis, la miro amenazadoramente, como si quisiera darle a entender que no hiciera ruido. Ahora entendía sus hostilidades con el captor, lo cual la hizo preguntarse que pretensiones tendría el rubio cenizo para amenazar con hacerle algo si la ponía en peligro. Pero no hubo más tiempo para pensar, la tomó de los hombros y la atrajo con el absurdo intento de besarla, a lo que ella respondió con un puntapié en la ingle, más no en la justa entrepierna. Lo hecho, solo enfureció al tipo quien la dio una bofetada, la cual causo que sintiera todo dar vueltas, eran demasiado fuertes para una elfa, sus ojos lagrimaron y sintió el sabor de su sangre en la boca. Cuando volvió la cara hacia él lo empujó con fuerza enterrando las uñas en su pecho pero el efecto que obtuvo fue impulsar su cuerpo hacia atrás. Aunque quiso agarrarla ya había caído al agua, y él no iba a ir por ella, podría simplemente argumentar que estaba en batalla y nadie se enteraría que paso.

Pero mientras el canalla se mantenía a bordo y regresando al saqueo, ella trataba de subir a la superficie, pero no podía… sabía nadar, sin embargo… manos atadas y aun con la armadura encima, zapatos, toda la ropa. No la dejaban flotar si quiera…
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Re: The worlds collide [PRIVADA]

Mensaje por Thorin el Sáb Mayo 02, 2015 4:14 am

La recompensa obtenida, por el saqueo era sin duda beneficiosa, comida, esclavos, la muchacha de porte noble que era en realidad, el grueso de nuestro beneficio, por lo que mas dinero obtendríamos todos, pero al mismo tiempo, me preocupaba que fuera tan endiabladamente bella, pues conociendo a Gunnar de seguro intentaría algo y si podía impedirlo mejor. -Listos para zarpar Thorin.- Me comentó Olaf, mientras yo y un par más cargábamos lo ultimo de nuestro botín.
Con todo bien amarrado y listos para zarpar, me acerqué a Sven quien en el barco se ocupaba del cuidado de los animales. -Þú verður að senda skilaboð (tienes que enviar un mensaje)- Mi compañero vikhar asintió, mientras le daba el mensaje que tenia que entregar, mediante una de las aves que llevábamos en el barco, Fálki concretamente, mi halcón seria el encargado de transportar el mensaje, el mensaje era sencillo, siempre y cuando el ave encontrara otra nave vikhar, la cual teníamos la intención de que viniera a ayudarnos en el transporte, de todo lo que saqueáramos, a ser posible que fuera un drakkar mas grande que el mio.
El halcón alzó el vuelo, alejándose de nuestro navío, con un mensaje atado en su pata y a partir de ahí, era solo cuestión de tiempo, o vuelve sin entregar el mensaje o no vuelve y en un principio, significa que ha encontrado otro drakkar cercano.

Este día fue bastante aburrido la verdad, poco que hacer, simplemente navegar en el mar, guiando la embarcación hasta encontrar, nuevas víctimas que saquear, pero ahora volvíamos a tener provisiones, algunos de mis camaradas cantaban, otros bebían, entre ellos Olaf, yo sin embargo tan solo me había propuesto una cosa. No quitarle el ojo de encima a aquella hermosa elfa. Primero porque Günnar le había echado también el ojo, no me fiaba de el. Segundo, no le permitiría escapar.
Olaf se sentó a mi lado, ofreciéndome un poco de hidromiel que quedaba en su bota (una especie de cantimplora hecha de cuero). -Takk. (Gracias)- Dije mientras daba un buen trago. -Hvað finnst þér er gildi hennar? (¿Cuál crees que sea su valor?)- Su pregunta hacía referencia desde luego, a nuestra última gran captura, ambos la mirábamos con interés, el como yo la veía como un beneficio. -Ég er ekki viss (No estoy seguro)- Dije dando otro sorbo. -Ég held tveimur eða þrjú hundruð kulls (Creo que dos o trescientos kulls)- Olaf no parecía muy contento con la respuesta. -Silver?- Yo sonreí. -Gold vinur minn (De oro amigo mio)- Mi camarada solo podía frotarse las manos, trescientos kulls de oro es mucho para nosotros, si podíamos sacar mas mucho mejor, y aun mejor si en algún momento descubríamos que viene de una familia rica y entonces ya pediríamos la madre de los rescates.  

El día transcurrió lento en la mar, guiados por el viento y por Olaf que estaba al timón, la noche había caído antes de que pudiéramos ver nuestro siguiente objetivo, pero bueno, eso solo nos daba cierta ventaja, el ataque anterior había sido rápido, con lo que a estos también los pillaríamos por sorpresa, además amparados por la oscuridad. -Við höfum fundið aðra eyju (Hemos encontrado otra isla)- Yo me levanté, para mirar la isla tenía las piernas un poco agarrotadas, puesto que llevaba varias horas sentado, además se desvaneció el aburrimiento, pues durante horas y horas estuve vigilando especialmente, a la dama elfica que teníamos ahora como prisionera. -Undirbúa vopn (preparad las armas)- La orden fue obedecida al momento, todos los vikhar preparaban sus armas, pues en cuanto tocáramos tierra marcharíamos a saquear aquel lugar.

En cuanto tocamos tierra, di la orden a Sven de que se quedara por dos motivos, la primera para vigilar a los prisioneros, la segunda esperar por si Fálki regresaba, con o sin mensaje.
Sven era el mas joven de esta expedición, tenia veinte y tres años, su cabello era oscuro azabache y tenia una larga barba con trenzas. No le agradaba mucho la idea, pero era el mas joven de nosotros, además de ser el novato, no solo eso, sino que yo personalmente me comprometí con su esposa de traerlo de vuelta. Eran una pareja de hombres libres, aun tenían años que vivir y la vida vikhar es muy dura, parecemos bárbaros, eso no lo negaré, pero nos cuidamos como una familia, más todavía en los viajes estivales.
El joven asintió porque confiaba en mi, el se quedaría esta vez custodiando el navío y no era para nada, una misión desdeñable, la vida en barco es nuestra forma de vivir, sin el no somos nada, así que el lo consideraba un honor.

Durante el trayecto hacía el nuevo pueblo, Olaf me dio una palmada en el hombro. -Estamos listos Thorin. ¿Cuando atacamos?- Me pregunto mientras yo miraba a los vikhars, quienes ya estaban ansiosos de entrar en combate, pero algo me llamo la atención, faltaba uno, uno concretamente que hizo que mi rostro se tornara en enfado. -Olaf, dirige el ataque.- Le ordené al pelirrojo, quien en principio parecía confuso, hasta que el también se dió cuenta de quien faltaba, con lo que estuvo de acuerdo en iniciar ellos el ataque sin mí.
Mientras tanto, el vikhar desaparecido era Günnar, quien había regresado al navío para cumplir con el cometido que se había propuesto, la mujer elfa le excitaba hasta tal punto, de atreverse a desafiarme.
Gunnar había llegado hasta el drakkar. Se libro de Sven noqueándolo, quitándolo de en medio para que no le estorbase. -Hola preciosa.- Dijo con una voz desagradable, ronca y con lascivia.

Cuando llegue a la playa, tan solo vi a Günnar en el barco y podía escuchar un chapoteo, en el agua. Mi mirada se volvió rápidamente, buscando ese salpicar de agua y fue imposible no ver de quien se trataba, era la mujer elfa, sus cabellos dorados como el oro parecían brilla aun y con la tenue luz de la luna. -Thorin yo.- Dijo el desgraciado que había ignorado mi advertencia. -No te muevas de ahí.- Le dije amenazadoramente, mientras me metía en el agua para el rescate de la elfa, no me extrañaba que se estuviera ahogando, sus manos estaban atadas, portaba una armadura, nada bueno, pero aun así llegue a tiempo, el agua me cubría a mi por el pecho, y mido mas de dos metros, ella no era precisamente la definición de la altura, así que de haberla dejado se habría ahogado.
Mi mano la agarro por la armadura ligera, no importaba mientras la tuviera sujeta. La saque del agua, arrastrándola hasta la orilla, ella se puso a toser y a tomar enormes bocanadas de aire, mientras yo la sujetaba para que estuviera quieta, la impresión o el susto que se pudiera llevar, podrían hacer que se hiciese daño. Cuando estuvo un poco mas tranquila, yo la miré la examine un poco, procurando que estuviese bien, tenía un poco de sangre que salia de su boca, seguramente por un golpe. -¿El te lo hizo?- La noble simplemente asintió, asustada mientras Günnar miraba hacía otro lado, como si no tuviera que ver con el, yo me levante con el rostro visiblemente enfurecido. -Vuelve al barco.- Le dije a la muchacha, mientras Sven que recuperaba el sentido me veía y no demasiado contento. -Fyrirgefðu (perdóname)- Dijo Sven cabizbajo, aunque no le respondí y el fue derechito a buscar a la elfa.

Günnar seguía sin dirigirme la mirada. -Horfðu Gunnar (mírame Günnar)- Le ordené enfadado. -Horfðu! (¡Mírame!)- Aunque Günnar era un hombre ya hecho y derecho, ante mi parecía un niño, no solo porque le sacaba dos cabezas prácticamente, sino por como se encogía al escuchar mi voz, que denotaba un monumental enfado. Entonces yo con mi mano derecha lo tome por la barbilla obligándole a alzar la vista, para que me mirase a los ojos que irradiaban una intimidante furia. -Te lo advertí, te dije que no le pusieras la mano encima.- Entonces hice que mirase hacía ella. -¿La ves? No estas ciego a que no. Esa elfa vale su peso en oro ¿queda claro?- En cuanto fue a decir algo, lo único que le llego fue un puñetazo en el rostro y un diente salto de su boca, seguido de un poco de sangre. Mientras escupia en el suelo lo tome por la ropa y lo levante. -Sera la ultima vez que te advierta Günnar, si le pones la mano encima no solo a ella, sino a alguna de las otras esclavas que nos llevamos, te juro por Odin que te arranco las tripas.- Dije antes de soltarlo y dejarlo caer al suelo, ahora ya no podía formar parte de esta incursión, así que junto a Sven me quede en el barco, esperando que regresaran mis camaradas.
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Re: The worlds collide [PRIVADA]

Mensaje por Lindorië Mir-Eärendil el Jue Mayo 07, 2015 10:40 pm

La única luz que podía notar en el agua era la luna, y sintió claramente que no estaba en agua profunda, pero de cualquier manera no podía salir, su cuerpo pesaba por la armadura y el aire se estaba escapando de lo poco que pudo tomar antes de sumergirse por completo. Ese desgraciado la iba a dejar ahí.
Su cuerpo había tocado el arenoso suelo bajo el agua, pero no lograba impulsarse afuera, y eso pareció durar una eternidad, la espera de quedarse sin aire, y morir ahogada. Sin embargo, un movimiento brusco, la llevó a la superficie, en ese instante lejos de pensar en quien, pensaba en tomar todo el aire posible, como si temiera que la volviesen a soltar, sus manos se aferraron al brazo que la tiraba de parte frontal de la armadura, un enorme y fuerte brazo, así que era obvio que se trataba de uno de los barbaros. Una vez que su cuerpo estuvo fuera del agua, y sus pies estaban sobre arena húmeda, tocio la poca agua que había tragado bajo la superficie, y seguía tomando el aire. Miraba a la nada, aquí y allá, desesperada hasta que le miró a los ojos, y aunque su pregunta era lo que menos le importaba, asintió, simplemente quería cobijarse en el barco aunque fuese en calidad de raptada. La orden del hombre fue clara con ella, por supuesto Lindorië no iba a poner peros, solo camino despacio hacia el barco, y subió de nuevo. Tirándose en el suelo del mismo, con la cara mirando al cielo. Respirando cansadamente, quería llorar, estaba en una terrible situación, y no tenía idea aun de cómo salir de ella, pero llorar simplemente los haría verla débil e indefensa (a pesar de que es más que evidente que lo es). Y no iba a darles el gusto.

Secos golpes la hicieron recobrar un poco la postura y gatear hacia la orilla de la embarcación, dejando libre a su vista, la escena de un castigo… era una especie de macho alfa por lo que notaba, todos eran barbaros de temer, grandes, fuertes en su mayoría, excepto por el muchacho al que derribo el lujurioso aquel, pero se notaba que se debía a su juventud. El resto parecían salvajes indomables. A ojos de un elfo, claro. Y de todos ellos, parecían responder solo ante uno, no eran tan salvajes en realidad, simplemente pertenecen a otro tipo de cultura, y ella bien sabido tenía también, que los humanos no son la definición de delicadeza y razonamiento. Ni armonía, claro está. Agregaría que, hubo un momento en que las cosas se aclararon mejor para ella, cuando escucho a Thorin decir sobre el valor que tenía, y solo entonces sintió el rigor de su destino a manos de esta gente. Tenia que salir de ahí, muerta, si era necesario pero no vendida…

Al poco rato, el mismo pelirrojo volvía con el resto, habían sido más rápidos que en la anterior isla, y él mismo al verla parece que dedujo todo por sí mismo. Le agradaba lo observador que era él de entre la mayoría, sin hacer de lado a su captor. La ayudo a ponerse de pie, y le ofreció un abrigo, de piel que le quedaba bastante más grande, no iba a dejarla enfermar ya que también, como Thorin, la veía como una muy buena mercancía. Pero ella se mantuvo en silencio, sentada encima de un pequeño barril, mirándolos alistar todo lo robado, y traer consigo más prisioneros, unos cinco realmente, no demasiados, casi todas mujeres jóvenes y bonitas.

Una vez que todo estuvo en calma, zarparon. Por su parte, ella estaba de nuevo en su rincón, pero dando la espalda, intentando soltar sus manos de la cuerda, le estaba lastimando la piel, y se sentía inútil de no poder cambiar su ropa solo para dejarla secar y luego colocársela de nuevo, y pedir ayuda no sonaba atractivo, todos eran hombres y a juzgar por anteriores comportamientos no era viable estar sin ropa frente a alguno. Así que desesperada frotaba la soga contra la orilla del barril, o movía las manos de manera que la soga poco a poco pudiera llegar a aflojar lo suficiente. Aunque a ser sinceros, solo quería distraerse, las ultimas horas no habían sido las mas amenas…
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Re: The worlds collide [PRIVADA]

Mensaje por Thorin el Miér Mayo 13, 2015 12:34 am

La espera se me hizo eterna, deseaba que volviese Olaf y mi frustración era patente en mi cara, estaba muy enfadado, en una incursión es necesaria la confianza, son muchos meses en el mar, muchos meses trabajando codo con codo, con otros veinte compañeros, si no puedes confiar en ellos, todo se va al garete, Gunnär había abusado de mi confianza en el, ahora mismo, ni siquiera lo veía como un aliado, simplemente como un integrante, un mero peón que me toca soportar, tendrá que volver a empezar y ganarse nuevamente mis respetos, si es que algún día lo consigue.
Sven por su parte estaba enfadado consigo mismo, porque no había podido evitar esta situación, se lo notaba, aunque no hablara demasiado, su inexperiencia lo delataba, pero aun así después de lo sucedido se quedo junto a la elfa, vigilando a los futuros esclavos mientras, yo vigilaba de cerca al desgraciado que me había desobedecido.

No tuve que esperar demasiado, hasta que Olaf regresara, obviamente victorioso, ninguna baja y un poco mas ricos, traían cinco nuevos esclavos, cuatro mujeres y un hombre, al ver a esta deduje rápidamente que o se trataba de un carpintero o un herrero, sus manos no eran muy distintas a las nuestras, curtidas y llenas de cicatrices por el trabajo con material lacerante.
El pelirrojo miró a Gunnär tras saludarme, su rostro mostraba desaprobación. Cuando Olaf paso por mi lado. -¿Al final hizo algo?- Me preguntó en voz baja, mientras yo tomaba aire para responderle. -No, yo llegué antes.- Me dió dos palmadas en la espalda de camaradería. Una vez en el drakkar el vikhar, que como yo veía a la muchacha elfa como la mejor de nuestras mercancías de este año le ofreció una manta de piel para abrigarla.

No nos llevó mucho cargar toda la mercancía, pero si que es cierto que empezábamos a estar faltos de espacio y Fálki todavía no había regresado, eso para mi era una buena señal, de que había encontrado otros vikhar con los que poder intercambiar mercancías, pero de entre todo lo que llevamos había una que no se llevarían a menos que me pagaran con su barco propio.
El drakkar abandonó tierra, eramos rápidos como centellas, en apenas minutos saqueábamos y desaparecíamos antes de que nada pudiera detenernos, como una manada de lobos en pleno invierno, el norte cada verano soltaba sus jaurías para atacar a los indefensos y subsistir.
Horas mas tarde el graznido de un ave me llamó la atención, mi compañera con alas, Fálki estaba de regreso y no venia sola, en mi rostro esbocé una sonrisa al ver otro drakkar, además lo conocía por las velas provenía de la misma región que nosotros, con lo que sería más fácil la negociación.

Olaf se acercó a la elfa, la cual hacía gestos raros por soltar sus sogas, cualquier captor normal le habría impedido seguir pero, aquí en alta mar, rodeada de enemigos ¿que iba a hacer, saltar al agua aun sabiendo, que la volverían a recoger? No obstante, el pelirrojo le dijo. -Luego te aflojare esas cuerdas, pero ahora tápate.- Dijo cubriéndola para que su presencia pasara inadvertida, de nuestra región o no, las negociaciones fallidas suelen acabar en una contienda y con el barco cargado, como lo teníamos preferiría no perder nada de valor.
Nos tiramos unas cuerdas para poder acercar los barcos, lo primero fueron saludos de cortesia, Sven guardaba a Fálki dándole de comer, mientras yo me presentaba ante nuestros ''invitados'' al trueque.
La conversación, no era mas que un regate, yo estaba dispuesto a darles baratijas como oro y plata, a cambio de comida, tal vez si me ofrecían algo bueno les podía vender alguno de los esclavos, de hecho me ayudaría mucho que se llevaran a tres como mucho. El lider de su drakkar hizo un gesto con la cabeza, indicando precisamente la persona que se cubria bajo una enorme capa de piel. -Dime Thorin ¿que tienes ahí?- Fruncí el ceño y le respondí. -No te importa y sea como sea, no esta en venta.- Realmente si lo estaba, solo que se de sobras que no tienen dinero suficiente para pagar lo que vale. -Podéis quedaros con todo eso, a cambio de la comida que te he pedido.- El tipo miro interesado las mujeres que llevábamos. -Tienes algunas que son muy buenas piezas, hijo de Harald, que pides por esa, y la otra, la morena de su lado.- Yo me las miré examinándolas con la mirada. -Puedo venderte la muchacha alta, pero la morena se queda.- Esto era un negocio y la chica morena tenia mejor planta, además era la más joven con lo cual, su valor se incrementaba. El vikhar quiso pasar a mi barco, deseoso de ver la mercancía de cerca, pero lo detuve. -Lo que sea que te venda... te lo pasaremos nosotros, ni tu ni ninguno de los tuyos subirá al barco.- Como bien dije antes, si algo sale mal en la negociación, seguramente acabaríamos matándonos entre nosotros y no tengo intención, de pelear dentro de mi propio barco, por dejar que un idiota se suba a mi drakkar. Seriamente, le dije el precio de la chica. -En total son veinte.- Obviamente era su precio en kulls de oro, algo bastante caro puede, pero ya les habíamos vendido bastantes objetos de valor y estaba dispuesto a venderles una de las esclavas. -¿Hay trato o no?- El vikhar asintió y estrecho mi antebrazo y después y puse mi mano derecha en su hombro izquierdo, así cerramos el trato. -Hecho.- Yo me volví y di las ordenes, inmediatamente empezaron a mover carga, para pasarlo al otro barco.

Yo me acerque hasta Olaf y ayude en el traspaso, una vez finalizada la transacción, solo quedaba movernos. -Rumbo a Rajdast.- Rajdast era un puerto comercial, famoso entre los vikhars donde podían vender mercancía, entre eso a esclavos. Uno de los secuestrados sabía que el lugar al que íbamos, no quiso soportarlo y empezó a vociferar, mientras que Olaf sin prestar atención se acerco a la elfa y le desató las manos. -No hagas tonterías ¿de acuerdo?- Todo esto, mientras una de nuestras ultimas adquisiciones, precisamente el carpintero o herrero, todavia por descubrir gritaba implorando que lo liberásemos, que le dejáramos marchar. -¡Cállate!- Le ordene y sus gritos se tornaron balbuceos, realmente estaba llorando, luego empezó a parlotear y a hablar, diciendo que los íbamos a matar, que eramos animales, nada que no nos hubieran dicho antes la verdad, al parecer a este le gustaba hablar más de la cuenta. -Sven.- El muchacho se acercó. -Dime.- Yo miraba al esclavo parlanchín. -Córtale la lengua. Nadie nos pagara, por un herrero que en vez de hacer su trabajo, se pasa el rato parloteando.- El tipo asustado por mi comentario se puso en pie, sucediera lo que sucediera ahora, esto serviría de ejemplo para los demás que comparten su mismo destino. -Yo que tu me callaba amigo.- Le advirtió Olaf al cual parecía no escuchar, no solo eso sino que cometió una estupidez, asustado se tiro al agua, ahora ya tenia mas espacio en mi barco. -Mira que es idiota. ¡No puedes nadar con las manos atadas imbécil!- Y era así, aquel asustadizo y futuro cadáver apenas podía mantenerse a flote, parecía que Sven el novato quisiera salvarlo. -Dejadlo, con lo que tenemos nos sirve, liberamos lastre.- No nos detuvimos, estaba demasiado lejos de cualquier costa como para llegar a nado y más aun con las manos atadas, no detuvimos el drakkar, ni intención tuvimos de ello, simplemente seguimos nuestro camino mientras aquel pobre desgraciado se ahogaba, esto les serviría de lección a los demás esclavos. -Que os quede clara una cosa, no vamos a parar por nada ni nadie, el que quiera morir ahogado ahí tiene el océano.- Mis palabras se dirigían a los prisioneros, pero en el fondo había una prisionera concreta por la que si nos detendríamos en caso de que hiciera el idiota.
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