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[Evento: El primer paso de un guerrero] Admirando a un Héroe

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[Evento: El primer paso de un guerrero] Admirando a un Héroe

Mensaje por Kineas Blar el Dom Abr 26, 2015 11:57 am

Apenas daba el medio día, un día como cualquier otro, madre en la cocina preparando un poco de comida, mi pequeño compañero gatuno "Dusty" tratando de tomar un pedazo de carne de res de la mesa, y yo, un pequeño de 9 años, esperando pacientemente mi plato de estofado de res
Maaaaaaaaa! ¿Te falta mucho?- cabe mencionar que llevaba más de una hora esperando, lo juro por los dioses-
Ya casi cariño, diez minutos más cuando mucho, en lo que se termina, ¿podrías sacar a Dusty? El pobre sigue pensando que me puede arrebatar ese trozo de res.- Efectivamente, Dusty intentaba con todas sus fuerzas felinas dar un salto lo suficientemente alto para alcanzar la mesa donde mi madre se encontraba preparando el estofado, pero Dusty, apenas cachorro, desnutrido y maltratado que tuvo la suerte de toparse conmigo cuando caminaba a casa, jamás iba a alcanzar ese trozo de carne que tanto intentaba conquistar.

Así que acabe con sus ilusiones, con un rápido movimiento logro atraparlo antes de que logre escabullirse de mi agarre, el pequeño gato usas sus uñas para sujetarse a mi camisa, el diablillo será pequeño pero esas garritas tienen su filo, sin darle mucha importancia al pequeño dolor que me ocasionaban sus garras me dirigí a mi cuarto, no era lo suficientemente grande para que Dusty fuera feliz pero era lo suficientemente grande para mantenerlo encerrado en lo que mi madre y yo termináramos de comer, le guardare unas sobres para que no piense mal de mí.

Con un pequeño sentimiento de culpa circulándome la cabeza me doy media vuelta para regresar a la cocina, en ella encuentro a mi madre acompañada por alguien que no reconocí al instante
¡Kineas!, ¡ven acá pequeño sabandija!- el casco le cubría el rostro lo suficiente para que fuera difícil reconocerlo, pero la voz de mi tío era una en un millar
! Tío!- Sin decir nada más me abalanzo sobre él, mi tío ha sido como un padre para mí, prácticamente mi padre dado que nunca conocí al tal llamado "Héroe De Guerra" que tanto oigo mencionar a mi madre. – ¡¿Me trajiste la espada de juguete que te pedí?! - puedo jurar que mi sonrisa iba de oreja a oreja.
Mejor, te he traído una lanza con punta de madera, parecida a la que usaba tu padre, a que esta de lujo ¿verdad?- Frente a mí, mi tío me presenta esta pequeña lanza de nomas de sesenta centímetros, seguramente era una broma de mi tío, yo claramente le pedí una espada, como la que el lleva consigo siempre.
Pero yo quería una espada....una lanza no...- El inicio de mi pequeña rabiata fue interrumpido por el dedo de mi tío sobre mis labios, fruncí el sueño y le clave los ojos como si fueran dagas
Kineas, la lanza es un arma muy noble y muy valiosa, tu padre era uno de los grandes de la ciudad cuando se trataba del combate con lanza, tómala, apuesto que se te da naturalmente.- Aceptando mi derrota tomo la lanza, no vale la pena discutir con mi tío, siempre acabo derrotado.
Bueno....gracias por la lanza.- Mi tío sacude mi pelo con su gigante mano, mi madre no ha criado a un maleducado.

El resto de la tarde mi tío se la paso platicando con su hermana, mi madre, sobre cosas de adultos que no me podrían importar menos, yo me dedique a "practicar" con esta pequeña lanza, desde los ojos de cualquier otro seguramente parecía alguien persiguiendo una mosca con un palo, no tenía ni idea de lo que estaba haciendo, podía escuchar las risas de mi tío cuando mi madre le menciono el pequeño "espectáculo" que estaba realizando, ambos se carcajearon y yo me sonroje como un tomate, en el intento de apartar la mirada me topo con el retrato de mi padre, una vieja pintura que mi padre mando hacer como regalo a mi madre, "para que lo recordara cuando era apuesto" me menciono mi madre, para mí era como verse en un espejo al futuro, era sorprendente el parecido que mi padre y yo teníamos, mi mente divago tratando de buscar algún recuerdo, por mínimo que fuera, de mi padre, pero era imposible, mi padre murió antes de que yo naciera, ¿cómo pudiera tener recuerdos de él?.

Un apretón de mano en mi hombro me trajo de vuelta a la realidad, ¿cuánto llevaba mirando el retraso de mi padre?, pase mi mano por mi mejilla izquierda, estaba mojada, ¿me encontraba llorando por un hombre que nunca conocí?
Está bien Kineas, estoy segura que tu padre estaría orgulloso de su pequeño lancero.- No lo pensé, agarre a mi madre y me puse a llorar como un pequeño, trate de contenerlo ¡ya tenía diez!...bueno casí diez, no podía comportarme de esta manera...que diría mi padre,  el héroe de guerra, seguro me sonriera y diría: "corta las lágrimas Kineas, ya eres un hombre". Deje de llorar y me aparte de mi madre, tome la lanza y con paso firme pero aun con algunas lágrimas en los ojos camine con rumbo a mi tío, lo mire a los ojos durante unos segundos, sus ojos estaban algo rojizos, posiblemente estaba conmovido por mi pequeña escena.

¿Tío, cuando tenga edad, me podrías ayudar a entrar a la academia militar?- Pude escuchar el "¿qué?" ahogado de mi madre, ella quería que yo fuera todo menos soldado, pero ya me había decidido, me convertiría en un soldado mejor que mi padre.
Claro Kineas, estoy seguro que harás un excelente soldado. - Al escuchar su respuesta simplemente me dirigí a mi habitación, adentro todavía se encontraba Dusty, se me olvido completamente dejarlo salir y se me olvido darle las sobras, ese sentimiento de culpa otra vez vino a molestar mi cabeza, pero el pequeño gato era un ser compasivo, no le importo que lo dejara encerrado, se lanzó sobre mi cuando me tumbe en la cama y se acurruco en mi pecho, y sin más que hacer en este día deje que el sueño me llevara, rezando para que Dusty no buscara venganza mientras yo dormía.
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Kineas Blar

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