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L’amore è nell'aria

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Re: L’amore è nell'aria

Mensaje por Sahgi el Jue Jun 09, 2011 4:39 pm

“Apre… aprecia..ble y es esti..ti..tiiimaaa.. da donce..lla”-Comencé a leer, con una pequeña dificultad, pero cuando lo razoné me detuve como cayendo en cuentas de que no se trataba de mí. Yo no era para nada apreciable, menos estimada por nadie, excepto por Kry, Tor, Reins, Xha. Ni siquiera apreciable para mi familia que me abandonó en lo profundo de algún bosque. ..

Cuando me disponía continuar leyendo, apareció mi marido y me arrebató la carta de un momento a otro, incluso creo que antes de que pudiera ser capaz de decodificar lo que me había dicho al reaparecer del sucucho de casa de ese enano.

Lo siguiente fue escuchar a mi “macho” rogarme por vestirse como hembra e ir conmigo a no se dónde…

Comencé a carraspear un poco y aclarándome la voz tomé la palabra “pues… este… primero, ella no era mi amiga… cuando me dejaste… me quedé cuidando a Reins como me lo pediste, y cuando me disponía a hacerle algunas caricias apareció una mujer que parecía huír de unos tipos horribles. Entonces, me interpuse entre ella y sus dos perseguidores, y cuando me vieron toooa enojada y así de monstruosa, pues… decidieron poner pies en polvorosa hacia el primer lado en el que vieron un espacio libre…” .

Luego, tomé algo de aire, observé a Xha quién no dejaba de verme con ambos ojos- rayos! Con ambos! No solía hacerlo con frecuencia. De hecho, sólo selo vi dos veces. En nuestros casamientos.- Le remiré, y luego ignorándolo me tomé mi tiempo para acabar de leer la carta:

Spoiler:
Apreciable y estimada doncella:


Has sido seleccionada y cordialmente invitada a la fiesta de te anual "Arte y Caridad", donde compartiremos una de las más grandes obras de arte de ciudad Esmeralda.
Así mismo, si confirma su asistencia, podrá ser incluida en el nuevo proyecto “Hermosura y elegancia”, creado por el artista el Conde Abdel, en honor a sus 10 años de trayecto en la pintura.

Para su asistencia, sírvase de ir sin compañía masculina pudiendo traer hasta dos invitadas mas, siendo necesaria una pequeña cuota de 10 diamantes por asistente. Los fondos recaudados serán donados a la organización “Mano amiga”, encargada de apoyar a niños sin padres ni hogar.

Se adjunta un mapa con la forma de llegar al sitio, se pide su asistencia puntal a las 7pm, en caso de llegar con días de anticipación, se le otorgara una cortesía por dos días en la posada l'amour et autres passions, en la que se incluirá, comida, cena y desayuno.
La reunión, de carácter formal, culminara a las doce de la media noche, con la subasta del místico y peculiar collar de jade creado por una de nuestras artistas.

Con gusto, esperamos su asistencia y colaboración.

Organización de Arte y compromiso social de ciudad Esmeralda.

Cuando acabé con la carta continué con mi monólogo. “Bueno… ella entonces, detuvo su carrera, me miró a la cara, y sonriendo se acercó a mi, sin descubrir de su rostro más que su boca me entregó la carta y se fue saltando y tarareando.

La decisión que tenía que tomar era bastante difícil, sabía que Xha era medio extraño, pero eso… ¿llegar a ese punto por el arte? Prácticamente dejaría de ser mi esposo, mi macho, para convertirse en el amante perfumado de unas tontas obras de arte. Y por si fuera poco, estaba segura de que se vería mejor que yo como hembra.

Tomé algo de aire y le asentí.

* * *

Habíamos llegado a Djoskn por la mañana; y llevábamos horas recorriendo ese gran mercado. De cierta forma me sentía feliz, pero también nostálgica por recordar partes de mi horrible pasado. Xha parecía alegre, y hasta me prometió comprarme algunas chucherías.

En cuanto a mi caballo, le había dejado en libertad antes de entrar a la ciudad; si había un ser que supiera defenderse era Tor. Aunque mil cazadores de las más feroces bestias quisieran atraparlo, se llevarían un tremendo susto…

Ese pueblo era básicamente un mercado, algo oscuro y siniestro, con méndigos y ladrones por todos lados, pero esa había sido mi vida y por unos momentos también se me pasó por la mente “recaudar” algunas monedas para nuestras compras por ahí. Pero… luego recapacité y viendo a Xha, tan… tan inocente en cierta forma, y llevando una vida tan digna, me arrepentí de mis pensamientos y de mí misma… le apreté la mano con algo de fuerza y procuré no apartarme en lo absoluto de él.

* * *

“Ahora tendremos que conseguir ropas decentes y fabricarte un vestido ciele, definitivamente, así no podremos presentarnos. Afortunadamente ese lugar queda apenas a unas horas de aquí así que tenemos suficiente tiempo para prepararnos… Porque no sólo tu necesitas arreglarte, sino que yo necesito que me enseñes buenos modales”.
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Sahgi

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Re: L’amore è nell'aria

Mensaje por Sofi el Miér Jun 22, 2011 8:16 pm

Segunda cortina que se abre. Vamos pues a adentrarnos en nuestra aventura, iniciada desde el mismo día en que la carta fue escrita.

El día había llegado. Aun faltaban dos lunas mas para que la fiesta de te iniciara, sin embargo, el conde Abdel se encontraba impaciente. Una joven vestida de una forma muy peculiar esperaba de pie, detrás de él. El hombre asomaba la cabeza por la ventana, entreabierta, observando atento la entrada a su “zona”, mientras la chica jugaba nerviosamente con sus faldas. Su sombrero, con la forma de una gigantesca taza de té, y sus ojos, angustiados, miraban preocupados hacia el conde, esperando cualquier noticia buena. La verdad es que, las 5 chicas a las que la carta había sido enviada eran si, hermosas, pero también tenían cara de no saber que era una fiesta de té. Sin muchos modales o inteligencia, simplemente cuerpos bonitos. En parte eso alegro a la joven, puesto que, si esas jóvenes no sabían cómo llegar o decidían ignorar la invitación, el conde podría seguir siendo suyo.

Con las manos a la espalda, Abdel miraba deseoso de poder descubrir a aquellas exóticas bellezas que su madre había traído. En el momento en que una cabeza rubia asomo con cierto nerviosismo, alguien toco a la puerta. La joven mensajera se giro velozmente, recibiendo a la madre del conde. La señora Delia avanzo con calma. Una calma peculiar, como de quien trae malas noticias… su hijo se giro, frunciendo el seño.

Abdel: -madre… ¿pero qué pretendes al entrar así, sin que yo te llame? Dije que no quería verte hoy… quiero observar a las preciosas damas que vendrán a mí, a verme… ¿pretendes robarte mi atención de nuevo?-

Delia: Hijo… mi querido y amado hijo. Sin duda, tus compañías en mis aposentos hacen falta, mas tu atención no he venido a requerir en esto momentos… mas bien, he de traerte una noticia un tanto desagradable. Pero… creo como poder resolver el asunto…-

Haciendo una reverencia, la condesa se acerco a paso lento, como si tuviera miedo de él. Se poso frente a la ventana, corriendo las cortinas solo un poco. Los azules ojos de Abdiel y Delia se dirigieron a los seres que entraban ahora. La joven mensajera dio un paso hacia atrás cuando el conde mascullo más de una grosería, en un tono que acrecentaba hasta tornarse un grito de furia.

La primera, fue Zatki. La raptora… si bien, era una criatura bastante exótica, no dejaba de airar al conde que venía junto a otra cosa gigante, un lagarto en dos patas. Luego, siguió una chiquilla de aspecto alegre y escandaloso, sus cabellos, de tonos rojizos y anaranjados le recordaron a su querida Sam, la que había entregado las cartas. Correteaba por ahí y… había un tipo junto a ella. Sus puños se cerraron con fuerza, al ver que probablemente sería algún caballero. Se giro hacia la doncella, que tenía una expresión de horror. La chica dio varios pasos hacia atrás, balbuceando.

Abdel: ¡porque no me dijiste que traerían a un hombre! ¡Te dije expresamente que quería solo mujeres!-

Ya había tomado a la chica por los hombros, agitándola salvajemente. La pobre muchacha no paraba de chillar y disculparse, gritando que ella no sabía que lo llevarían. En un arranque de furia, el joven arrojo a la muchachilla –que, por cierto, probablemente tendría unos 18 años recién cumplidos- al suelo. La joven callo, sollozando. El hombre levanto la mano, dispuesto a dar un castigo, cuando la mujer hablo.

Delia: Vienen mas…-

A grandes zancadas llego a la ventana, mirando con curiosidad. Ahora venia una joven de puntiagudas orejas, cabellos verdes y largos. Una belleza elfica… si, una elfa. Eso compensaría todo. Sin embargo, venía a caballo, junto a… un hombre. ¿Es que no había mujeres buenas y solteras en Noreth?

La siguiente, una muchacha de cabello castaño oscuro, lizo y salvaje se adentro, sin acercarse demasiado a los que ya llegaban ahí. Venia, por supuesto con un sujeto. Esta chica lucia más cuidada y atenta a su arreglo personal que las demás, el conde sonrió imaginándose con ella… sonrió unos momentos, recordando de pronto a sus acompañantes. La última pareja fue la más peculiar, dos chicas… una que no pudo identificar bien y otra, de orejas y ojos gatunos. Sin duda su madre no mentía, todas ellas eran bellezas… una reptiliana, una joven de raza no distinguible, pero sonriente, una joven elfa, otra que aparentaba ser humana y por último, dos joven Hörige. La única molestia eran las bolsas de carne masculina que venían con ellas. Se giro hacia su madre, son el rostro rojo de rabia por el cambio de planes. La mujer, sonrió, suspirando.

Delia: lo sé cariño. No esperaba a esos hombres… pero… tengo una idea. ¿Por qué no utilizas tu hechizo seductor? La posada está repleta de doncellas y, seamos honestos. Un hombre es un hombre… así… que lo que te propongo, es lo siguiente…-

La mujer abrazaba a su hijo por la espalda, susurrando a su oído palabras venenosas y a la vez, inteligentes. Si, ese sería el plan de dos días, bien pensado por la mujer.
***
Abajo, ya todos habían cruzado la “línea” divisoria entre la ciudad esmeralda y los dominios de aquel conde. Peculiar cosa fue que, al entrar la última pareja las puertas se cerraron solas automáticamente. Esto era algo muy común en casi la mayoría de los vecindarios privados, donde las puertas se encontraban hechizadas. La posada parecía estar en su máximo esplendor, una joven de unos 22 años de edad salió al encuentro de los visitantes, mirando con evidente sorpresa a los varones. Hacía años que no veía a alguno a excepción del conde Abdel… la joven se detuvo antes de hablar o pronunciar palabra, pasando la vista por todos ellos, seguido a las jóvenes. Abrió la boca a punto de hablar, pero de pronto, algo en el ambiente cambio.

Un aroma peculiar para cada ser que ahí se encontraba. Una mezcla de flores con plantas del campo, muy fuerte para aquellos de olfato sensible. La tortura olfativa (pues el olor era demasiado dulce) duro solo unos pocos segundos, bajando en intensidad hasta convertirse en algo apenas perceptible para los licántropos. En esos momentos, la joven tabernera se acerco al primero que vio, al joven locrian, mientras hacia una reverencia pronunciada, sus ojos denotaban cierta lujuria y deseo que antes no tenía.

-Caballeros… bienvenidos sean a la posada l'amour et autres passions, donde serán recibidos con toda la hospitalidad merecida. Mi nombre es Many y, cualquier cosa que necesiten –guiño un ojo al licano- les será dada. Tienen dos días de cortesía, así que no tendrán que pagar… -

Acto seguido, la joven se giro, silbando. Varias chicas salieron detrás de ella, toda una gama de jóvenes de distintos colores de piel, vestimentas y voces, así como edades. Desde chiquillas de unos 15 años, hasta adultas de 30. Aproximadamente de 7 a 10 mujeres, seguramente sirvientas de la taberna. La orden de ellas era recibir a las viajeras, sin embargo, al ver a los jóvenes, algo en ellas cambio. La primera reacción de la mayoría fue acudir a ellos, preguntando si todo estaba bien, como había sido el viaje… ignorando completamente a las chicas. Many carraspeo, aplaudiendo un par de veces. A esta orden, todas las chicas se formaron en línea.

Many: bien chicas, es hora de guardar equipajes en las respectivas habitaciones. Me he de disculpar, pero no tengo habitaciones dobles… aquí, en su mayoría son mujeres y, es muy raro que se acepten hombres en la posada… sin embargo, supongo que no estaría mal aceptarles caballeros… me preguntaba si está bien que les acomodemos uno junto al otro, puesto que veo vienen por parejas.

La chica se dio la media vuelta, haciendo una seña. Con esto, cinco de las jóvenes se dirigieron a los viajeros, tomando maletas… 5 muchachas que miraron a cada uno de los caballeros y parecieron guiñar un ojo, salvo una, la que había ido a recibir a los reptilianos, bajo la cabeza un poco tímida, antes de mirar a Veluzi y sonreír, haciendo una pequeña reverencia.

¿?: Bienvenidos sean a nuestra posada….-

****
Es importante que lean las recomendaciones Aqui



Simpleza, libertad y Calidad. ¡Arriba mis compañeros! hagamos de este un sitio magico, un lugar apacible y un reposo para nuestras mentes.

El rol, es aquella oportunidad de mostrar tu rostro tal cual,
es aquella bendicion de ocultarte tras una mascara
es el viaje fantastico que nunca realizaras,
es la vida en un plano, que jamas existira.
El rol, como tal, es la magia, el jugueteo y la diversion del que es capaz de tomar un lapiz y, con palabras... vivir.
By MA

Tenia que ponerlo :ebe :
Spoiler:


Ficha de sofi. http://cuentosdenoreth.creacionforo.com/t1999-sofia-siempre-a-tu-servicio
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Re: L’amore è nell'aria

Mensaje por Locrian el Vie Jun 24, 2011 7:59 am

Suspire profundamente mientras seguía ella recostada en mi hombro... Realmente había sido demasiado bueno para durar, un viaje en el que nuestras ideas no chocaran. Claro, así era como habíamos comenzado, la verdad era que solo había un motivo por el cual la seguía, en contraste de cuanto estuviese acostumbrado a ella, Inuwel seguía siendo la misma. Poco y nada podía recordar de como logre mostrarme cariñoso con ella a ratos, pero si recordaba bastante bien como había sido ella quien me inculpo por haber sobrevivido de su ataque y de las perdidas que su anterior manada había provocado. Estaba resignado ya a eso, aún no era lo suficientemente fuerte como para enfrentarla y debía hacerlo rápido antes de que me encariñase demasiado con ella. El caso, era que mi propuesta de tomarnos el día fue negada y no iba a ser yo quien explicase los motivos en esos momentos, simplemente respondería un ¨como quieras¨...

(…)

Justo unos segundos después de que las puertas de la ciudad se cerrasen mágicamente tras nosotros me separe de ella. Simplemente no me daban ganas de seguir fingiendo un cariño realmente hipócrita en esos momentos, ¿cómo podía hacerlo? Seamos honestos; ¿quién puede encariñarse con alguien que manda a otros a matarte y cuando las cosas parecen ir mejor te lo hacen recordar a cada segundo? Yo no, al menos no de momento. Lo que si no iba a permitir era que alguien me quitase la oportunidad de vengarme de esa mujer.

Ya habíamos llegado a la entrada de la posada cuando otras parejas querían adelantarse y la verdad que no me importo, simplemente seguí los pasos de Inuwel hasta que entramos en la susodicha posada. No pude evitar llevarme el dorso del brazo a la nariz, el olor era real y dulcemente molesto; ¡una exageración de aromáticos descarada! No sabría decir si fue eso o mera impresión del momento porque súbitamente los olores bajaron a niveles normales al menos para el olfato humano, no me atrevía a aspirar fuerte para averiguarlo por lo que me asegure de mantener mi respiración baja mientras trataba de concentrarme en el único olor familiar que tenía esa posada para mi.

Cuando llegamos a la recepción ya habían otras tres o cuatro parejas a parte de nosotros, pero no pude fijarme mucho en estas puesto que algo me hizo fijarme nuevamente en la belleza de Inuwel, no pude evitar volver a tomarla por la cintura a pesar de que aún estaba enojado con ella. Entonces otra mujer hizo acto en la escena, también realmente hermosa, bueno, en realidad no sabía que me pasaba, no era normal, pero todas las mujeres que había alcanzado a ver eran hermosas. El caso es que la posadera entonces comenzó a hablar presentándose como Many, fue extraño, su voz a mi parecer era realmente incitadora pero me pareció tal vez aún más en cuanto esta me guiño el ojo. No era de llevarme por esos deseos y no quería hacerlo, pero me costaba un tanto aguantarme, mis deseos sexuales hacía ella comenzaron a crecer poco a poco.

Y como si no fuesen suficientes mujeres hermosas ya en la posada, Many llamó a otras 5 más. Cada una más hermosa que la otra. Una de estas mujeres se acercó hacía donde estábamos y lo primero que hice por mero instinto fue rodear por detrás la cintura de Inuwel, poniendo a esta frente a la mujer.

Spoiler:

De cabellos rubios, cuerpo sensualmente delineado, mirada lasciva, vestido ligero de color azul – aunque para mi era blanco al igual que su cabello – era la descripción de la mujer que se presentó ante nosotros como Delya, mujer que ya estaba en su segunda decena de vida. Mirándome preguntó como me encontraba claramente pasando de Inuwel, pero yo no respondí, su mirada me tenía intrigado mientras trataba de resistir al deseo que despertaba en mi. No podía mirar a Inuwel para mantener la compostura, así que fije mi vista en Many quien a diferencia de las otras mujeres me parecía la que menos ¨cercanía¨ quería con los hombres que habíamos llegado y a la vez la que aparentemente más seguro podía estar. Entonces la mujer que nos dio la bienvenida dio la orden a las damiselas a su servicio para llevar nuestras maletas, claro que nosotros no teníamos ninguna, así que no veía momento más adecuado para alejarme de Delya y acercarme a la mujer que más seguridad parecía brindarme. Claramente estaba recordando lo mencionado al principio respecto a Inuwel y nuestra ¨amorosa¨ relación.

– Disculpe, señorita Many... Espero no ser descortés, pero... – Tragué saliva mostrando nerviosismo tanto en mi rostro como en mi voz, mas no en mi postura puesto que sin pensarlo tome la mano izquierda de la posadera sonrojándome un poco y entrelazando mis dedos con los suyos. No, definitivamente no era un experto con las mujeres y para ser honestos, hasta ese entonces Inuwel era la única mujer involucrada en mi vida además de una madre biológica de la cual nada recordaba. – Si fuese tan amable, la preferiría a usted para que me guiase hasta mi habitación y respecto a lo de mi acompañante... No importa sino quedamos en una habitación contigua – Dije aún algo inseguro, pero bajando un poco la voz solo al último casi en un susurro como queriendo asegurarme que solo fuese Many quien lo escuchase y la verdad era que si quería eso, además de darme la oportunidad de sentir mejor su agradable aroma. No quería resistirme a sus encantos, pero por alguna razón lo hacía, en parte, estrechar su mano un poco más contra la mía quizás era lo único que me impedía no saltar sobre ella y arriesgarme a que probablemente me echasen a patadas de ahí.
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Re: L’amore è nell'aria

Mensaje por Inuwel el Dom Jun 26, 2011 4:48 am

Mal presentimiento, peligroso... ¿qué no se daba cuenta que con esas palabras solo me tentaba a ir con mayor ánimo?. Si bien la carta podría ser de una procedencia dudosa a mi lo único que me importaba era tener mi retrato, el reconocimiento y la fama no era algo que me importase tanto, pero sí que mi belleza quedase plasmada a través de los siglos.

-Mmmm... No-Mascullé sonriendo ligeramente mientras me desasía sus brazos sobre mi cintura, seguramente le molestaría que siempre se hiciera lo que yo quería, y eso en parte era lo que más me gustaba hacer. Podía ser fogosa en cariño, pero de un momento a otro tan o más fría que un glacial, variaba en ánimo como en decisiones, ¿podría ser qué después esto me aburriera decidiera marcharme?, quizás, pero por ahora no había visto nada, a ver que hay en el interior de aquella posada, "si no es entretenido me vengaré con la sangre de los invitados", me dije sonriendo y mirando levemente mis uñas que cuando me consumía en la conversión pasaban a ser letales garras.

Barrí con la vista a los invitados que ingresaban a la posada, vi hombres y mujeres, se notaban que iban en parejas tal y como yo me presentaba con Locrian, no le tomé demasiada importancia, me volví a acercar a mi cachorro, así era yo, me separaba de su lado, y luego volvía, me separaba… y viceversa, pero está vez luego de que las puertas se cerraran bruscamente tras nuestra espalda él se separó de mi, arqueé una ceja y le envié una mirada fulminante, solo yo podía hacer eso con él, ¿con qué derecho y permiso se alejaba de mi?, pero lo que me molestó aún más fue el golpe aromático de la posada, me llevé el dorso del brazo a la cara, movimiento que para cualquiera sería demasiado exagerado más para mí era normal considerando la sensibilidad de mi olfato, el olor que había invadido la sala era un dulce empalagoso.

-¿Quién fue el imbécil que se echó perfume?-Mascullé arrugando la nariz, pero pasado tan solo unos segundos el aroma bajó de intensidad hasta menguar. Entonces mi vista se clavó en la mujer que nos estaba dando la bienvenida… pero… ¿perdón? ¿Caballeros?, la carta iba para mí… ¿por qué diablos entonces les daba la bienvenida a ellos?, debería estar echa una furia por algo tan sencillo como aquello sin embargo otro deseo comenzó a crecer en mí, me relamí los labios mientras mi rostro se volvía hacia Locrian al cual encontraba más irresistible que nunca, aunque de vez en cuando echaba miradas insistentes a los demás invitados, comencé a sentir deseo por todos ellos, incluso por una mujer, me invadió de pronto la necesidad de efectuar una orgía con todos en ese mismo momento, sí, eso quería, una orgía, aunque fuera a la fuerz…
Me mordí el labio inferior al volver a sentir los brazos de Locrian sobre mi cintura, ¿qué era lo que me pasaba?, sacudí levemente la cabeza, tratando de mirar al piso, no era que me importase mantener compostura pero… sentir esta necesidad ahora era ilógico, miré rápidamente a los presentes, aquellas burdas mujeres me parecieron molestas, avancé un poco, pensando que lo mejor sería… ¿irme?

-Eres preciosa…-Susurré de súbito cuando al caminar me topé frente a Xhadesh que a vista de todos parecía una mujer pero por alguna razón me atraía como hombre, no evité tomar un mechón de su cabello para oler su aroma, pero entonces mi vista se fijó también en un elfo con armadura, donde lo único descubierto esa su rostro, le guiñé un ojo provocativamente cuando por alguna casualidad su vista se hubiese topado conmigo, y quise hacer lo mismo con el otro de armadura sin embargo mi vista se detuvo en Locrian que hablaba con la anfitriona de la posada, lo recorrí con la mirada por completo, embelesada por su cuerpo sin saber porqué y cuando me detuve en sus manos no evité exasperarme,me alejé con dificultad de la sexy "mujer" y caminé hacia Locrian al tiempo que gritaba su nombre, entre enfadada y excitada... ¿¡Qué diablos me pasaba?, no lo entendía…parecía una loca ninfómana

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Re: L’amore è nell'aria

Mensaje por Invitado el Mar Jun 28, 2011 10:27 am

En un momento nos juntamos un grupo bastante numeroso frente a la recepcion de la posada. A parte de los dos lagartos y nosotros, se acercaron un par de elfos que parecían tan pagados de si mismos como lo suelen estar los elfos, una pareja bastante asalvajada y atractiva... y dos furrys preciosas.

Sin poder evitarlo pegué un brinco, agarrándo el brazo de Nathan.

-Mira!!! Mira que bonitas!!!- exclamé señalando a las furrys sin ningun disimulo- Ojala yo tuviera unas orejas asi... crees que me quedarían bien??

Antes de que el pudiera contestar cambié de objetivo y señalé a la pareja asalvajada.

-Mira, ella tambien es bonita aun sin tener orejas... y el...mira que pelo!!! Oh, Nathan, tienes que dejarte el pelo largo!!!!- le miré sonriendo, con ojos brillantes. Nathan con el pelo largo....

Antes de que pudiera señalar a los elfos y comentar lo creidos que parecían una mujer, tambien joven y guapa, apareció por una puerta y nos miró. Por unos segundos parecía descolocada, mirándonos sorprendida... sobretodo a los chicos. Recordé la petición de la carta de "solo chicas".

-Te dije que tendrías que haberte puesto la peluca...- le susurré a Nathan.

Entonces noté un olor. Al principio me picó la nariz y me hizo estornudar, pero luego sonreí. Era tan fuerte que casi podía saborearlo.

-¿Quién fue el imbécil que se echó perfume?-preguntó la mujer asalvajada.

-Yo no, no tengo- husmeé el aire- pero huele a.... tortitas con chocolate?

No, no era exactamente eso... era algo conocido... y más rico. Cerré los ojos y volví a respirar hondo, tratando de identificar el olor. Un recuerdo me vino a la cabeza, junto con una sensación cálida y agradable. Una noche que me había despertado y me había encontrado en brazos de Nathan. Habíamos acampado en mitad de la nada y el vigilaba sentado frente al fuego, conmigo en brazos.

Abrí los ojos sintiéndome algo mareada y me giré hacia Nathan. Me acerqué sin pensarlo dos veces y aspiré en su cuello. Ese. Ese era el olor. Y mi corazón se había vuelto loco.

Tragué saliva y le miré alejandome un poco, sintiendo que me temblaban las pieras. Reí algo tontamente y supe que me había puesto roja.

-Hueles muy bien....

-Caballeros… bienvenidos sean a la posada l'amour et autres passions, donde....- empezó a decir la recepcionista.

Enseguida dejé de prestarle atención. El azul de los ojos de Nathan era tan bonito... debía de estar acercándome a el de nuevo porque sus labios estaban a punto de rozar los míos.

Entonces alguien se puso en medio y se dirigió a Nathan dándome la espalda. Una chica que debía de haber entrado con otras tantas y que no dejaba de sonreir y mimar a Nathan, ignorándome totalmente a posta. Le vi guiñarle un ojo... y su mano, tan bonita como ella, se acomodó en la mejilla de Nathan.

Abrí mucho los ojos. Estaba tocándole!!! Porque le tocaba? Apreté los labios... no tenía nada que hacer frente a ella.... ella era bonita... como una mariposa.. y yo solo era un gusano pequeño y feo.... pero si que hay algo que un gusano podía hacer...

Con un gritito de rabia salté sobre la espalda de la chica que había acariciado a Nathan, me sujeté a su cintura con las piernas y agarré sus pelos, comenzando a tirar de ellos con furia.

-¡No lo toques! ¡Es mio! ¡¡No vuelvas a tocarlo!! ¡El es mio!

La chica gritaba tratando en vano liberarse de mi. Logré arrancarle un mechón de pelo antes de que Nathan, creo que fue el porque de pronto me encontré entre sus brazos, me separó de ella. La chica se apartó con un sollozo y las manos en la cabeza. Estoy segura de que Nathan estaba enfadado, y de que me dijo algo... o quiso decirmelo, pero en cuanto vi sus labios moverse me lancé a por ellos.

Noté movimiento a mi espalda e interrumpí mi beso unos segundos. Otra chica se había acercado a cojer mi enorme maleta. Cuando pasó por mi lado le gruñí como lo haría un perro, enseñandole los dientes para dejar claro lo que le pasaría si ella tambien tocaba a Nathan.

De nuevo mi atención se centró en Nathan y fui ligeramente consciente de que no solo estaba entre sus brazos, sino que me había aupado en el, colgándome como un mono y aferrandome a el con las piernas a su alrededor. Reí un poco, me sentía como cuando tomaba demasiado té. La piel me ardía... y no solo las de las mejillas. Por un momento me pregunté si pesaba demasiado para el...pero la verdad es que no tenía intención alguna de soltarlo.
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Re: L’amore è nell'aria

Mensaje por Natharion el Jue Jun 30, 2011 12:26 pm

La verdad es que no sabía por qué habían decidido entrar a aquella posada de nombre exótico. Faltaban aún dos días para que se celebrara aquella fiesta del té tan extraña y Nathan habría querido investigar más de la ciudad, descubrir más acerca del local y del anfitrión de la reunión. Había muchas cosas raras, demasiadas. El joven recordaba el primer consejo que le dio su Primero cuando nada más salir de Tirian entró al servicio de un noble de bastante poder e influencia.

Bien joven, debes saber que hay vidas que dependen de tu buen juicio y lógica. No solo la del noble al que sirves, también la de tus compañeros a los que seguramente terminarás llamando tus amigos y la de muchas personas más. Presta atención a mis palabras: Observa tu entorno, no confíes en casi nada ni en casi nadie pues hay puñales en las sonrisas de la gente y nunca te metas en un sitio del que no sepas cómo salir.”

Bueno, esas normas eran quizá demasiado extremas pero desde luego útiles, por eso aunque Molly estaba radiante de alegría y le llevaba del brazo señalando sin pudor ni vergüenza ninguna al resto de las personas que se habían reunido allí, Nathan examinaba con la mirada puertas y ventanas y sacaba sus propias conclusiones, mucho menos simpáticas, del resto de sujetos. Cuando Molly le sugirió que se dejara el pelo largo el joven sonrió abandonando sus pensamientos de guardia por un momento.

-Puede que lo haga, pero tendrás que cuidármelo todos los días o al final con el casco terminaré pareciendo un criador de cerdos. ¿Realmente quieres que cada vez que quieras tocarlo te quedes enredada y casi pegada?-

En ese momento entró una mujer con un sombrero estrafalario...incluso más de los que la propia Molly llevaba a veces. Seguramente se le antojaría uno aunque no hizo ningún comentario al respecto en ese momento.
Evidentemente aquella chiquilla no esperaba encontrarse con tantos hombres a juzgar por sus miradas. La carta decía bien claro que solo mujeres y Molly había llegado a la misma conclusión.

-Moll...es evidente que han invitado a mujeres con ciertos compromisos con el sexo opuesto. ¿No te has fijado que entre el resto de invitados no hay solo amistad?-

Le comentó en un susurro a su princesa, haciendo referencia a la evidente cercanía, complicidad e intensidad de miradas que se intercambiaban algunos.
Entonces un fuerte olor inundó la sala, Nathan arrugó la nariz hasta que este olor tan desagradablemente dulzón terminó por desaparecer. La aptitud de la chica cambió de la sorpresa a una aptitud mucho mas....Receptiva.

Nathan miró a la elfa y era casi como si la viera por primera vez. Sus ojos almendrados le parecían ahora capaces de atraparlo para siempre y su esbelta figura capaz de ofrecerle las mayores recompensas que un hombre podía anhelar.

La mujer de aspecto salvaje se le antojaba capaz de lanzarse sobre él y devorarle y no le importaría.

Incluso la belleza felina de la pareja de Horiges y la mujer reptiliana despertaban en él sentimientos carnales que solo eran reprimidos por la disciplina militar del joven. Pero ellas no eran las únicas damas de la sala.

Molly se giró hacia el y se acercó hasta pegarse a su cuerpo y oler su cuello. Sus palabras tan extrañas en circunstancias normales se le antojaron sensuales, su aliento en su cuello creó un escalofrío que recorrió su espalda. La mujer que les había dado la bienvenida comenzó a hablar pero solo podía estar pendiente de Molly. Sus labios casi se rozaban cuando otra mujer se colocó en medio, casi separándoles a empujones.

La mujer le hablaba con dulzura y le sonreía, incluso le acariciaba la mejilla. Una mujer hermosa de piel morena, pelo largo y negro con unos hermosos ojos verdes. Nathan clavó en esa mirada entregada la suya misma azul y sonrió con benevolencia. Era hermosa y deseable pero ninguna mujer podría jamás rivalizar con Molly, su pequeña princesita.

Cuando Molly saltó sobre ella como poseída rápidamente el caballero las separó. La joven morena lloraba pues parecía haber sufrido algún daño. Nathan le dedicó un gesto de disculpa y una caricia de consuelo que pareció calmarla un poco.

-Creo que debéis atender vuestras heridas hermosa dama-Dijo antes de girarse a Molly.--Eso era innecesario, soy tuyo, solo tuyo y siempre...-

La joven pelinaranja se lanzó a por el caballero fundiéndose en un beso apasionado. Interrumpido brevemente y reiniciado. Molly estaba colgada sujeta por sus piernas de gimnasta y Reía feliz y excitada. Nathan la apretó un poco sobrándole por completo la armadura, deseaba poder sentir el calor de su amada en su piel. Por eso cuando la joven de las maletas les repitió el mensaje que la chica del sombrero de tetera había intentando comunicar sin mucho éxito, emitió un gruñido de disgusto.

-Cogeré esa habitación al lado de la de mi niña...pero no tengo mucha intención de hacerla servir-

Y no era solo excitación y deseo. Su parte de soldado y guardia aún exigía respuestas y seguridad. No dejaría a Molly sola ni un segundo. Ahora menos que cuando entraron a la posada. El resto de gente también parecía querer rienda suelta a sus pasiones.

Con Molly en brazos se dispuso a seguir a la portamaletas. Esperaba no recibir ninguna negativa a sus palabras. Ni ninguna interrupción más de doncellas, por muy hermosas que fueran. Deseaba a Molly más que nunca...o quizá solo como siempre. Al fin y al cabo era la chica más maravillosa del mundo.
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Re: L’amore è nell'aria

Mensaje por Veluzi Gedber el Lun Jul 11, 2011 1:28 am


Ya llegaron la pareja de raptores al interior de la posa a donde debían de dirigirse, otras varias parejas ya entraban mientras ellos esperaban que sucediese algo Veluzi como si fuese un perro guardián no se separaba por razón alguna de Zatki mientras pensaba en como seria aquel conde, no seria la primera vez que tendría roces con la nobleza pero si seguía los pasos del ultimo seria muchísimo mejor irse de allí en el acto, aunque de momento no parecía que hiciese como el otro.

Finalmente las puertas se cerraron y salio una doncella a recibirles, antes de que pudiesen decir nada Veluzi noto un extraño aroma en su hocico que apenas duro unos míseros instantes y que no supo de donde provenía, al menos por lo que dijeron dos de las presentes pudo saber que no venia de ellas.
Después de aquello los repaso a todos con la mirada buscando el origen de esa cosa tan curiosa pero no encontrando si no una sensación, un bajo instinto que le hacia querer lanzarse contra todos los presentes, sin embargo esa suplica era débil y un mero vistazo a la marca de su promesa unida a las palabras que ahora si pronunciaba la señora le hicieron ignorar eso, pero aun estaba allí y era insistente.

Se suponía que las mujeres que llegaban tenían que solo ayudar a las parejas, aunque Veluzi ignoraba esto le sorprendió mucho que aquellas muchachas se acercasen ha todos tan curiosas.
Tras que se apartaran llego la triste noticia, tendría que dormir separado de Zatki, no lo hacia prácticamente desde que la conoció y no le gustaba hacerlo, se pregunto por un momento si haber venido como mascota como dijo que podían hacer lo habría evitado pero eso ya no importaba, seguramente no serviría de nada ponerse una correa de cuero ponerse a cuatro patas y gruñir, no ahora.

Parecía que todo aquella conversación estaba a punto de acabar, algunas muchachas fueron a recogerles el equipaje que traían y el miro extrañado a la gata que fue a por el, la llamada insistente le hizo flaquear y atontarse un momento con ella delante y observándola mientras se marchaba, las palabras de Zatki fueron lo que le sacaron de ese estado.
-¿Emh? a, Zatki, si estoy bien y claro , a mi el viaje también me ha dejado comerte ente- se corto ahí dándose cuenta de lo que estaba diciendo y cortándose, veía a Zatki un poco diferente, como más atractiva de lo normal, sacudió la cabeza y pidió disculpas, -lo siento, no se que me ha pasado, venga, vamos a comer algo, aun que no se por donde queda la cocina, probemos por aquí- y abrió la puerta dando a un pasillo que se bifurcaba y por el que estuvieron caminando en silencio durante un rato caminando sin decir palabra solo rodeándola con un brazo y la cola.

Finalmente vieron a otra persona por el pasillo, la gata de antes y decidieron pedirle indicaciones;
-este, disculpe señorita pero a mi esposa y a mi nos gustaría comer algo que el viaje a sido largo y me preguntaba si podría decirnos donde podemos comer algo- la mujer por alguna razón se emociono por este motivo, cogió a Veluzi de la mano y tiro de el separándole de Zatki explicándole donde podrían comer y ofreciendo a llevarle, el raptor aunque sorprendido por la rapidez de su acción se separo de ella quedando entre ella y la raptora y a esta ultima la cogió de la cintura y la beso , puede que la gata le pareciese atractiva pero para el Zatki lo era más, mucho más, -disculpe pero no soy el único que llene hambre mi amor bien quiere comer- al final aunque posiblemente a regañadientes acepto llevarlos a ambos, en la opina más de lo mismo, hasta el punto que Zatki salto de furia con una de las chicas, aunque al final las cosas se calmaron la chica quedo impune y la raptora un poco deprimida, cosa que Veluzi intento arreglar repitiéndole que el era suyo y que no importaba las chicas que hubiese en el mundo, no querría estar con nadie más y también la ayudo a intentar poner celosas a las demás hasta que llego la hora de irse.


Veluzi, plateado paladin de hielo.


Detras de mi un demonio, a mi lado un ángel y delante una vida, ¿tendra fin mi viaje y mis preguntas respuesta?

El demonio encontró un tesoro sin buscarlo, el mio lo encontré bajo el agua.

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Re: L’amore è nell'aria

Mensaje por Xhadesh el Vie Jul 22, 2011 5:41 pm

El tema era la plata. Desde que había sido exiliado de su propia casa, y más aún, de su propia familia, los recursos económicos se habían reducido a completamente nada. Comían lo que Sahgi cazaba, dormían donde Xha improvisaba algo, descansaban a lomos de sus monturas… Una vida difícil, pero que gozaba más que la anterior.
-Pero… no tenemos mucho con qué conseguir un vestido… Dos, pues el primero será para ti.

Sin muchas ideas, sólo se le ocurrió mirar de vuelta los barriles con todo lo que había comprado, y con las reservas que llevaba ya. Suspiró y agachó la mirada por un segundo, para volverla a subir mirando a Sahgi y sonriéndole, incluso con la mirada.
-¡Busca un vestido para ti, en nada volveré con monedas para comprar el que a ti te guste!

Y sin mediar mas respuestas, tomo a Rains por las riendas y lo hizo caminar de vuelta hasta la forja del enano. Tocó la puerta, para después empezar a desamarrar los barriles uno a uno, con sumo cuidado y con un poco de arrepentimiento. Cuando el enano por fin abrió la puerta, lo miró con recelo y trató de cerrar la puerta de vuelta, pero un pie salvaje (de Xha) se lo impidió.
-No tengo nada más que hacer contigo, así que vete.
-Pero yo tengo negocios contigo que te pueden interesar. Por solo mil monedas te ofrezco un fuego que nunca se apaga, y que puede estar encendido incluso sobre el agua…
-Pfff, ya lo decía yo. Loco, loco tenias que estar, nunca debí haberte vendido esas cosas…
-¿Ochocientas? –re-ofertó Xha, trabando la puerta para evitar dejarlo ir.- Dame mil, y te digo como crear explosivos portátiles.
-Mmm… -el enano liberó el pie del antropomorfo y le dejo la libre entrada a su guarida.- Dispón de todo cuanto te haga falta. Pero si has de dejar algo escrito, dímelo, que lo escribiré en nuestra lengua. No me fio de las palabras de… ustedes… Sinforma.
Xha chasqueó la lengua, en protesta a ese prejuicio, y sin quejarse más, entró uno de los barriles y empezó con sus mediciones; primero crearía un krack, y seguido le dejaría escrito como crear ese fuego… Que nunca había probado, pero estaba seguro de que funcionaría.

***

Volvió al mercado, con Rains cargando nuevamente los cuatro barriles, ahora a la mitad de su capacidad, y encontró a Sahgi.
-¿Encontraste algo amore? –la abrazó y le robó un beso en los labios.- Tengo la plata, así que espero que hayas elegido lo que a ti te gustara. En cuanto a las clases de “modales” –hizo una reverencia y la tomó de la mano, únicamente por los dedos, para besárselos sin levantarse de la reverencia.- No creo que vuestra hermosa presencia carezca de ellos, Milady. Más sin embargo, si a vuestra persona se le ocurre creer que los ha de aprender, me ofrezco con el corazón a enseñarle –dijo alardeando, en el más claro tono de broma.

El vestido elegido por Xha fue este:
Spoiler:

Que debido al corsé, fue fácil meter ahí trozos de tela para sustituir sus femeninos pechos, y gracias al largo del mismo, también fue fácil ocultar sus… “masculinas” –velludas- piernas.
Lo que más se le dificultó fue acostumbrarse a no hablar, pues su voz era ligeramente grave, incapaz de volverse femenina, y cada que emitía una palabra, agachaba la cabeza reprochándose a sí mismo, y volvía a alzarla, para tratar de comunicarse con señas. Nunca antes lo había hecho, y tenían que practicar mucho juntos, para que él pudiera ”articular” bien, y ella, entenderlo.

Además, necesitó la ayuda de Sahgi para pasarle algo por el cabello y dejarlo lacio, e incluso un poco de pintura que él mismo hizo con flores, arena fina y alguna raíz. Tema fácil para un alquimista, pero precisó la ayuda de Sahgi para saber dónde y qué pintarse.
Así, parecía una mujer… al menos, daba el intento de parecerlo.

***

Entre charlas de cómo debía comportarse Sahgi, cómo hablar, cómo entender su lenguaje de señas, etcétera, llegaron al mentado sitio, donde fueron recibidos como ya se hablo.
Y llegado el momento del climax, entre ese aroma dulzón que hizo estremecer a Xha, miró por todos lados a las féminas que habían sido invitados, como ellos, y cada una le parecía una flor de un campo joven. Y como debía ser, de entre esas flores silvestres, la rosa, la apasionante rosa de tintes carismáticos, fue su insuperable Sahgi.

Y aunque una chica se le acercase a acariciarle el cabello, su mirada parecía ser selectiva, y borraba de su campo visual todo aquello que no fuese Sahgi. El vestido elegido por ella era sensual, y perfecto para ella, combinando completamente con su mujer… Se le acercó y ligeramente posó sus manos en la cadera de ella, bajándolas apenas de manera perceptible hasta… Otro sitio, pero subiéndolas de inmediato… El no era así, y le remordía la conciencia hacer eso en un sitio tan público, con tantos mirándolos. Sin recordar su lenguaje de señas, se le acercó a la oreja y, después de contarle todos los deseos que sentía por ella, le rogó que dijera que “ellas” siempre compartían el lecho.





A rose that won’t bloom
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Re: L’amore è nell'aria

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