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El sabio, poderoso y fantástico Espíritu del Sauce

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El sabio, poderoso y fantástico Espíritu del Sauce

Mensaje por Avaricia el Sáb Oct 24, 2015 12:50 pm

“Zheroker, tierra de cazadores y pastores que profesan demasiado cariño por sus cabras. Un lugar que traía buenos recuerdos referentes a magos con delirios de grandeza y cazadores enfurecidos. Había en los límites de Zheroker una al… no, déjame empezar otra vez.”

“Había una vez, una aldea en los límites de las tierras de los Huntas. En esa aldea vivía un joven hombrecillo de cabello pelirrojo, hijo del carpintero, que profesaba lascivos deseos hacia la bella hija del posadero. Quiero decir… amor. Sí, eso.

Pero la joven mujercilla, de dorados rizos y celeste mirada, no se había fijado en el hijo del carpintero, principalmente porque tenía dos dedos de frente. ¿A quién escogería alguien de su condición? ¿A un fideo con patas y pelo zanahoria que sabía hacer sillas y mesas (cojas), o al hijo del mercader local con el que su padre la había comprometido, quien era más rico, más agraciado y, definitivamente, olía mejor?

Lo que no sabía el hijo del carpintero era que el sabio, poderoso y fantástico espíritu del sauce, junto al que se sentaba cada día para refunfuñar sobre su situación y aislarse de las normas del mundo que tanto detestaba, había escuchado su historia y estaba dispuesto a concederle su deseo…

Si es que llegaba algún día, ese mocoso desagradecido.”


Profundamente aburrido, Avaricia llevaba ya dos días en el hueco del gran sauce que crecía junto a un pequeño manantial en el bosque que rodeaba la aldea. Para entretenerse, él mismo se relataba la historia que había descubierto entre la pequeña población y la cual le había llamado poderosamente la atención.

El hijo del carpintero, Davi era su nombre, siempre acudía a aquél lugar y hablaba en voz alta sobre sus problemas, pues se contaba que aquél viejo sauce traía buena suerte a quienes se sentaban entre sus raíces. Avaricia vio en ello una oportunidad de acercarse a Davi de esa forma y se había tomado la molestia de pasarse un par de días en el lugar para escuchar con atención los problemas, deseos y ambiciones del muchacho. Cuando al fin llego, todas las manos que habían salido de su cuerpo se entrelazaron con emoción.

Como de costumbre, Davi se sentó entre las raíces del árbol. El joven sin embargo no habló, solo se quedó en silencio, cabizbajo… y comenzó a llorar sin articular ni una sola palabra. La emoción de Avaricia se transformó en decepción y, de nuevo, aburrimiento después de casi veinte minutos de llanto.

-Oye chico, si vas a decir algo dilo ya, que seré un árbol pero no tengo todo el día.

La voz retumbó directamente en su cabeza, y eso pilló totalmente por sorpresa al chico quien, aterrado, trató de correr. Avaricia contaba con ello, por lo que había escurrido un tentáculo entre las raíces del árbol para aferrar el pie del joven, haciéndole caer de bruces.

-¿Por qué huyes? ¿No quieres acaso la ayuda del Espíritu del Sauce?

-¿E-el Espíritu del Sauce?

Aún con el rostro empapado en lágrimas, el muchacho se limpió los ojos y pareció calmar su miedo, al menos lo justo y necesario para no desear emprender la huída.

-Eso he dicho.-suspiró con resignación.- He escuchado tu historia, y he decidido ayudarte a luchar por tu amada Sophea.

-Sophia.

-Eso he dicho.

Davi se puso en pie como pudo, pues sus piernas aún estaban temblorosas. No obstante, su deseo era más poderoso que su miedo.

-Si me has escuchado, entonces conoces mi historia… pero he perdido la esperanza en Sophia. Nos conocemos desde niños, pero hoy mismo, al confesarle mis sentimientos, me ha rechazado.-las lágrimas volvieron a aflorar en sus ojos.- Dice que se casará con Jonas dentro de tres días.

-¿Y tan rápido descartas tus sueños, Davi?-rió el demonio oculto en el árbol.- ¿Vas a permitir que Jonas se quede con la chica a la que amas y a la que no conoce tanto como tú? Él solo quiere una mujer que caliente su cama por las noches y espere su regreso a casa con un buen guiso en la mesa.-pudo observar cómo el joven carpintero apretaba sus puños, furioso por el solo pensamiento de ver a su amada reducida a eso.- Dime, Davi: ¿deseas mi ayuda?

-Sí.-el muchacho respondió enseguida y con firmeza.- por favor, Espíritu del Sa…

-Sabio, poderoso y fantástico Espíritu del Sauce.

-Por favor, sabio, poderoso y fantástico Espíritu del Sauce, ayúdame a ganar el amor de Sophia.

En el interior del árbol hueco, Avaricia ensanchó cada una de las sonrisas que en ese momento poblaban su cuerpo.

-Ya que me lo pides así, acepto a ayudarte.-respondió con voz profunda y poderosa.- Trae a Jonas ante mi presencia. Deberá acudir solo.

-¿Vas a matarle?-preguntó alarmado Davi.- ¡No quiero matar a nadie!

-¡¿Pero por qué clase de sabio, poderoso y fantástico Espíritu del Sauce me tomas, muchacho?!

A decir verdad, ni se le pasó por la cabeza matar a Jonas. Tenía planes mucho mejores para el hijo del mercader.

Davi prometió que traería a Jonas esa misma noche. Avaricia no sabía cómo se las apañaría el joven pelirrojo, pero no le quedaba otra que esperar. Comenzaba a tener hambre, pues los deseos de Davi no eran aún lo suficientemente ambiciosos como para proporcionarle más que un pequeño aperitivo. Mientras esperaba, arañó unas pequeñas hendiduras en el interior del tronco del sauce, como un preso que marca sus días en las paredes de su celda.

“Día 3 como Espíritu del Sauce.

Empieza a dolerme la espalda. Lo preocupante es que no tengo espalda.

No consideré todas las desventajas al plantearme el pasar unos años como Espíritu del Sauce. Este árbol no es de mi talla. Tacho esa idea de mi lista.”


Sus cavilaciones quedaron interrumpidas cuando, al anochecer, escuchó las pisadas de un joven de cabello oscuro que se postro ante el sauce con un guiso de conejo como ofrenda. De pronto, comenzó a hablar.

-Perdóname, Espíritu del Sauce. No crecí en Zheroker, por lo que no conocía la tradición de honrarte con ofrendas para que me concedas un matrimonio largo y próspero. Espero que no sea demasiado tarde para pedir tu perdón y tu bendición.

-Es sabio, poderoso y fantástico Espíritu del Sauce.

El hijo del mercader tuvo una reacción muy similar al hijo del carpintero, y el resultado fue el mismo: Jonas tropezó de bruces contra el suelo.

-¿Por qué huyes? ¿No deseas acaso mi bendición?

El joven no respondió inmediatamente, sino que se tomó unos segundos para tratar de entender la situación.

-U-un árbol que habla…

-U-un chico que dice obviedades…-imitó Avaricia.- Te conozco, Jonas, aunque tú no me conozcas a mí.

-¿Qué… qué quieres decir?

En ese instante, la influencia de Avaricia comenzó a abrirse paso de forma sutil en la mente del chico, aclimatándola para los propósitos del demonio. Alrededor de Jonas comenzó a tomar forma un bello galeón de velas blancas. La tierra que pisaba desaparecería para formar el agua salada del mar que el navío surcaba, tan veloz como el viento. Jonas observaría todo esto como un espectador, hasta que se percatara de que él era el capitán de aquél navío, dirigiendo el timón y disfrutando de la brisa marina en el rostro.

-¿Es esto lo que realmente deseas?

-Pero… ¿cómo…?

-Es tu futuro. Únicamente te muestro lo que de verdad anhela tu corazón.-la voz del demonio seguía escuchándose en la cabeza del joven, quien a pesar de saberse en una ilusión comenzaba a disfrutar y a manipular el timón del navío.- Deseas ser libre, surcar los mares y conocer nuevas tierras, pero tu padre te ha puesto unas cadenas al comprometerte con Sophia…

Súbitamente, la ilusión desapareció. Jonas se encontraría nuevamente frente al viejo sauce, sujetando una de sus grandes raíces en lugar del timón de su propio navío.

-Pero Sophia es una buena chica.-respondió dubitativo.- La quiero.

-¿Acaso ella siente lo mismo por ti?

-¡Claro!

-¿Tan seguro estás?-preguntó el demonio, sembrando la duda en el rostro de Jonas.- ¿Acaso crees que ella, una chica destinada a servir en una taberna hasta el fin de sus días, rechazaría al hijo de un rico mercader?

-Pero ella…

-Ella no te desea a ti, sino a la vida de lujos que puedes proporcionarle. Lo que deseas está en otra parte… más allá de Zheroker, en las olas del mar. Deseas más de lo que esta aldea puede ofrecerte…

Si bien había verdad en las palabras de Avaricia, el juicio del joven se vio trastocado por su influencia, la cual alimentaba aquél sentimiento en lo profundo de su ser. A su vez, Avaricia se alimentaba de él, deleitándose con un creciente manjar… pero no estaba satisfecho.

-Muchas gracias, sabio, poderoso y fantástico Espíritu del Sauce. Prometo que te tendré en mis plegarias cuando surque los mares.

Cuando el hijo del mercader se marchó, Avaricia hizo una nueva marca en el tronco del árbol, siendo ya la cuarta. El amanecer comenzó a bañar las hojas del sauce.

-¡Espíritu del Sauce! ¡Espíritu del Sauce!

La voz animada de Davi interrumpió su pequeña siesta al atardecer.

-¡Es sabio, pod…!

-¡Jonas ha rechazado a Sophia!-interrumpió de nuevo el chico.- ¡Y ella ha accedido a casarse conmigo!

-¿Y estás seguro de que es lo que quieres?

-¿Qué…? ¡Pues claro que sí!

-Davi, puede que estés a punto de casarte, pero sigues siendo un inocente chiquillo… ¿No te das cuenta de lo que ocurre? Sophia solo te quiere como segundo plato, resignada a casarse con el hijo del carpintero al ser rechazada por el hijo del rico mercader. ¿No lo ves?

De nuevo, una verdad trastocada por el influjo que producía en Davi, quien al igual que Jonas notaba cómo germinaba en su interior la semilla de la duda.

-Podrías tener a cualquier otra mujer, una que te amara de verdad. Sophia se merece que la rechaces y le hagas entender el dolor que sentiste cuando ella te rechazó. Cuando vendió sin dudarlo su amistad contigo por unas monedas relucientes.

Davi permaneció en silencio, apartando la mirada pensativo unos segundos. Tras ello, volvió a alzarla, asintiendo ante el Espíritu del Sauce.

-En verdad eres sabio, Espíritu del Sauce. La victoria sobre Jonas no me dejó pensar con claridad. Me merezco algo mejor que esa interesada. Me merezco una familia con alguien que me corresponda de corazón. Te agradezco profundamente la guía que me has proporcionado, y te prometo que volveré aquí todos los días para honrarte.

-No hay de qué, Davi, aunque quizás me quede dormido un tiempo.- lo cual se traducía porque no pasaría ni un día más metido en ese árbol.- ¿Te apetece un guiso de conejo?



-Diálogos.        "Pensamientos"
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Re: El sabio, poderoso y fantástico Espíritu del Sauce

Mensaje por Mister Orange el Sáb Oct 24, 2015 3:34 pm

Oh grande y todo poderoso, sabio y fantástico Espíritu del Sauce, su hijra esta aprobada, felicitaciones, su personaje es muy interesante, a sido un agrado leer su texto y le concedo la entrada a esta desdichado lugar, sea libre de maquinar lo que desee .
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