Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» La Esfinge de los Hielos
por Strindgaard Hoy a las 3:29 am

» Rufus Fortis
por Alegorn Hoy a las 3:21 am

» Presentación
por Strindgaard Hoy a las 2:42 am

» Rey Verde (Privada)
por Kromul Hoy a las 2:11 am

» Ficha de Anya Bal'Sagoth
por Anya Bal'Sagoth Sáb Dic 08, 2018 11:16 pm

» Sudor y Veneno
por Skurk Äsping Sáb Dic 08, 2018 7:43 pm

» Asfet.
por Skurk Äsping Sáb Dic 08, 2018 7:14 pm

» Gor'Kenar Bal'Sagoth
por 3 Bal'Sagoth Sáb Dic 08, 2018 6:53 pm

» Sistema de corrección de partidas por pares
por Inari Sáb Dic 08, 2018 1:15 pm

» Grumbar Bal'Sagoth
por Grumbar Bal'Sagoth Vie Dic 07, 2018 11:07 pm




Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth
Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth

Las afiliaciones hermanas se hacen por invitacion de nuestros administradores hacia otros Admins de los foros que decidamos, o por invitaciones de ellos hacia nosotros, sin embargo nos reservamos el derecho de admision de estas mismas pues seran solo una limitada cantidad y minima. Para mayor informacion acuda a la sección de Afiliaciones


Una oportunidad [Solitaria]

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ir abajo

Una oportunidad [Solitaria]

Mensaje por Xres el Miér Oct 28, 2015 7:44 pm

Esperando un sueño

La noche había caído sobre Leene, todos los habitantes del pueblo se disponían a marcharse a sus casas y dormir para estar preparados al día siguiente. Xres había terminado ya su jornada de vigilancia en el pueblo y se disponía a ir hacia la colina que guardaba el pueblo como una especie de torreón natural para reunirse con sus amigos. Ya sólo se escuchaban el sonido de las antorchas crujir y pasos de guardias haciendo sus rondas nocturnas, pues el silencio e había apoderado del pueblo. El joven caminaba a paso lento, aún llevaba su armadura puesta, pues nunca estaba de más ir protegido y más de noche, sobretodo tras su particular experiencia de hace unos días con un león de montaña. Su armadura hacía ruido al andar, pues las anillas chirriaban y el cuero sonaba hueco al chocar con estas.

Xres subió la colina, la cual estaba iluminada por un camino de piedra que tenía cada cierto tramo la iluminación de unos postes con antorchas, el camino terminaba en una especie de plaza que coronaba la cima, el lugar estaba totalmente desierto, no había allí ni un alma, solamente la cálida luz de las antorchas de la pequeña plaza, la cual iluminaban lo justo de aquel lugar. Xres se salió de la plaza y continuó andando hasta donde la iluminación era escasa, bajó un poco la ladera de la colina y se tumbó en el césped húmedo que la recubría, colocando sus brazos tras la cabeza, quedándose mirando al firmamento, dejándole una hermosa vista tanto de parte del pueblo como del cielo estrellado.
Tras estar varios minutos observando el firmamento, de pronto oyó pasos detrás suya, tras esto se reincorporó quedándose sentado en el césped y giró su tronco y su cuello de manera que le permitiese ver quién había detrás. Eran sus amigos; Rix y Manuh que, al igual que él, habían terminado su turno y se acercaron a la colina para hacer lo de siempre; quedarse mirando las estrellas mientras conversaban. Rix llevaba unos ropajes con una capa y un sombrero  rojos con pantalón y botas de piel marrón. Mientras Manuh llevaba unos ropajes azul grisáceo con un tono apagado con un pantalón de seda ocre y unas botas de piel tintadas de azul.
-Parece ser que llegamos tarde...-Dijo el joven esbozando una sonrisa falsa a modo de disculpa
-Podríamos haber venido antes, pero Manuh quiso pararse a saludar en casa de Lere-Dijo Rix mirando con desdén a su amigo
-En realidad nos hubiese dado tiempo si TÚ no te hubieses parado en tu casa para dejar los mapas que compraste hoy en el pueblo-Respondió Manuh lanzando una mirada incisiva.
Xres entonces rió-No os preocupéis, sea como sea, ambos siempre llegáis tarde
Rix y Manuh entonces se miraron y ambos se rieron, tras esto, tomaron asiento junto a Xres y los tres se tumbaron, mirando al cielo estrellado.

Tras estar mucho tiempo conversando de cómo les había ido el día, de pronto, Rix se quedó en silencio, con la mirada perdida en el firmamento mientas sus dos amigos seguían hablando, de pronto, les interrumpió
-Chicos...
Xres y Manuh pararon de hablar y miraron a Rix, algo desconcertados, pues se le notaba cierta seriedad en su rostro
-¿Qué creéis que pasará en el futuro?
-¿El futuro?-Dijo mirando desconcertado a Manuh, este se encogió de brazos sin saber qué decir
-Ya sabéis... Dentro de unos años, ¿Creéis que seguiremos juntos?
Xres entonces desvió la mirada hacia el cielo, soltando un suspiro a modo de resignación
-Me temo que seguiremos igual, no tenemos suficientes monedas para asentarnos en otro lugar.
-¿Aún quieres ir a Ciudad Esmeralda?
-Está muy cerca de Leene... Y solo fui unas pocas veces en mi infancia, para comprar algunas cosas en las grandes tiendas de la ciudad... Yo quiero visitarla a fondo, quiero servir allí como guardia... Como caballero-Los ojos de Xres irradiaban una falsa esperanza, mientras miraba a las estrellas, pues sabía que por el momento lo tenía complicado, aunque se le veía con el mismo entusiasmo de siempre cuando hablaba sobre ello.
Manuh entonces desvió la mirada hacia Rix, quién seguía mirando el firmamento con la mirada perdida.
-¿Por qué has preguntado eso?
Rix entonces dejó de mirar el cielo y dirigió la mirada hacia sus amigos
-No sé... Sabéis que desde siempre he querido ir a Ciudad Esmeralda, como vosotros dos, pero yo no quiero parar ahí... Yo quiero ver más mundo
-¿Habrá alguna especie de clan u organización de aventureros allí?
-Ni idea, pero estaría interesante

Después de un tiempo, Xres volvió a reincorporarse sentado y bajó su mirada hacia el pueblo
-Creo que ya es hora de volver, mañana nos toca vigilar el cuartel a nosotros-Dijo mientras se desperezaba lentamente.
Sin más, los tres se levantaron, se sacudieron sus ropajes y volvieron al pueblo, mientras seguían conversando por el camino.
avatar
Xres

Mensajes : 46
Edad : 20
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Viaje sorpresa

Mensaje por Xres el Jue Oct 29, 2015 8:10 pm

Viaje sorpresa


Los primeros rayos de sol aparecieron iluminando toda la llanura, hacía un mínimo de viento y era una mañana fría y seca. El sol se iba asomando cada vez más en el horizonte, hasta que salió en su totalidad. En la casa de Xres, el joven aún seguía dormido, pese a que debía de haberse despertado hace más de media hora. Su hermana, Serah, iba a despertarlo, pues esta ya estaba vestida con la típica ropa para trabajar ne el campo, un vestido hecho de piel y seda, llevaba su cabello marrón oscuro recogido con una coleta, en sus ojos de color marrón claro había una firme decisión de despertar a su hermano, lo que llevaría, seguramente, a una trifulca entre ellos. La joven abrió la puerta de la habitación de su hermano, había una cama al fondo de esta, en la cual estaba el joven en un profundo sueño, pegada a la pared, había un armario de madera algo viejo, pero aún se veía bonito y resistente, y un estandarte para la armadura y la espada, los cuales los tomó del cuartel, para su uso personal, en el otro extremo de la habitación de donde se situaba la cama había un escritorio, con unos pocos libros encima y uno en especial abierto, el cual se titulaba ''El arte del combate cuerpo a cuerpo'',  también había una ventana que daba a las calles del pueblo, el suelo estaba totalmente cubierto de madera, al igual que el resto de la casa. Xres estaba completamente dormido y tapado con varias mantas, la joven quiso despertar a su hermano de una forma especial, por lo que se acercó sin hacer ruido alguno y agarró las mantas, de un rápido movimiento, quitó las mantas de la cama y dejó a Xres completamente al descubierto, solo con el pijama hecho de seda que llevaba, por lo que se despertó y no pudo resistir el frío, por lo que se encogió en forma fetal.
-¿¡Qué haces, estás loca!?-Dijo con gran enojo
Serah, por su parte no pudo aguantar la risa y se echó a reír, cosa que no le gustó a su hermano, que rápidamente tomó de nuevo las mantas y se tapó.
-¡Xres, tienes que levantarte ya!
-Déjame en paz...-El joven se volvió y miró contra la pared, ignorando a su hermana.
Serah entonces suspiró con resignación y se dirigió hacia la puerta.
-Como quieras, pero mamá me ha dicho que ya ha amanecido hace mucho...
Xres entonces abrió los ojos como platos y se reincorporó sentándose en la cama con las mantas tapándole hasta las rodillas
-¿¡QUÉ!?
Serah entonces esbozó una sonrisa pícara y cerró la puerta de la habitación. Xres, como un haz de luz se levantó de la cama y miró por la ventana, ya hacía rato que había amanecido y le esperaban en el cuartel para que hiciese guardia. Rápidamente empezó a desvestirse y para no entrar en frío iba dando pequeños saltos con los que entraba en calor, pues hacía mucho frío. Se vistió lo más veloz que pudo, se puso su armadura, junto con la espada y cogió la cinta del pelo y se la ató a la frente. Muy apurado, abrió la puerta de su habitación y  se dispuso a salir de su casa, su madre; Lally que se encontraba barriendo el suelo de la casa, alzó la mirada y vio a su hijo muy apurado
-Al fin despiertas...
-¡No tengo mucho tiempo mamá, me tengo que ir!-Dijo mientras corría hacia la salida.
Su madre entonces suspiró y esbozó una sonrisa.
Afuera estaban Serah y su padre; Edwin. Ambos saludaron a Xres alzando la mano y este les correspondió alzándola también, Serah y Edwin se miraron y se echaron a reír. Xres siguió corriendo hasta salir al pueblo, una vez allí, corrió lo más rápido que podía hacia el cuartel.

__El joven siguió corriendo por las calles del pueblo, las cuales eran de anchura media y los caminos hechos de piedras, a cada lado de las calles habían casas blancas con tejados hechos con pizarra, de vez en cuando, habían árboles que servían para adornar las calles. A veces Xres se encontraba con vecinos a los que les dedicaba un saludo rápido debido a la prisa que tenía.

Música
Más tarde llegó al cuartel, una gran construcción de piedra, amurallada en forma de cuadrado y con una torre de vigilancia en cada esquina en cada esquina. Estaba hecho de piedra y, en el interior de la muralla, había un edificio central más pequeño hecho también de piedra. Había mucha gente por la zona, pues el mercado del pueblo se encontraba justo en frente del cuartel; muchas tiendas que contenían artículos de primera necesidad o algunas armas, pero nada comparable a los mercados de las grandes ciudades.

En la entrada del cuartel había un carromato parado, enganchado a un caballo adulto. blanco como la nieve y robusto. Sentado en la parte delantera del carromato se encontraba un enano, el cual tenía una barba frondosa y roja, bien cuidada y adornada con grandes trenzas que caían de su bigote, tenía el pelo corto y algo despeinado. Olía a cerveza, por lo que se podía suponer que había estado la noche anterior en la taberna del pueblo, seguramente pasando una buena noche, se le notaba una respiración profunda. Estaba mirando a uno de los laterales del carromato, donde había una joven muchacha de pelo largo y liso, negro como el ébano, de ojos marrón claro y tenía una piel blanquecina. Llevaba puesto un vestido gris de seda que lucía como nuevo y unas botas de cuero algo más desgastadas. A su lado había un elfo rubio, de ojos azules, delgado y esbelto, con unos ropajes verdes de cuero comunes algo desgastados. La muchacha y el elfo discutían con un guardia, el cual llevaba una armadura de cuero marrón, un casco de hierro que le cubría toda la cabeza y el rostro, y una maza enganchada al cinturón algo oxidada. Antes de que Xres llegase, pudo escuchar algo de la conversación, en la cual solo participaban la joven y el guardia, pues sus dos acompañantes solo observaban.

-Señorita, le digo que lo siento, pero no podemos prescindir de más personal por hoy
-¡Esto es injusto, pedí una escolta hace una semana y me aceptaron la petición!-Dijo con gran indignación.
Xres entonces llegó al lugar
-¿Qué ocurre, Nerva?-Dijo dirigiéndose a la muchacha, a la cual ya conocía
Ah, hola Xres-Dijo esbozando una sonrisa-Hace una semana que pedí una escolta para ir a Ciudad Esmeralda con mi carromato y hoy me dicen que ''no tienen personal suficiente''
Xres entonces miró a su compañero, al cual le exigía una explicación con una mirada de duda
-Xres, esto es un parte tu culpa, has llegado tarde y tu puesto lo han ocupado otros guardias, por lo que nos hemos quedado sin guardias suficientes para esta petición.
Nerva entonces miró a Xres con desdén, éste se llevó una mano tras la cabeza en señal de vergüenza
-¿Ah, sí?-Dijo con una sonrisa falsa en su rostro, intentando disimular su error
-El capitán os buscaba a ti y a tu amigos
-¿Manuh y Rix tampoco han venido?-Dijo con cierta sorpresa en su tono de voz y su expresión -Entraré para ver que quiere el capitán-Entonces desvió su mirada hacia la joven -Nos vemos en otra ocasión, Nerva
La muchacha se cruzó de brazos seguía mirando a Xres con desdén, el joven sin más, entro en el cuartel.

Dentro de las murallas, el suelo era arenoso, totalmente distinto al resto del pueblo. Había una especie de campo de entrenamiento para que los guardias pudiesen mejorar sus habilidades en combate, también habían suministros de comidas, bebidas, armas... Xres se fue al edificio central, el cual servía para la organización de la milicia del pueblo y estrategias varias.

Al entrar al edificio, una fuerte humedad se notaba en el ambiente y un olor a esta también. Xres se encontró con una sala de piedra, adornada con varios objetos militares; estandartes, armas, escudos... En medio de la habitación había una mesa y unas sillas de madera, en la cual estaban sentados el capitán y un guardia. En la mesa había un mapa de la zona y unas cuantas figuras que representaban a soldados. Xres cerró la puerta con cuidado, sin embargo, al cerrarla se escuchó un fuerte golpe que parecía el estruendo del fin de los tiempos. El capitán y el guardia se levantaron nada más ver a Xres, éste dio unos pasos hacia adelante y colocó sus manos tras su espalda, esperando a que el capitán hablase. El capitán llevaba puesto una armadura de cuero roja, con el pelo largo y alborotado, de color negro y ojos marrón oscuro, mientras el guardia de su lado iba vestido exactamente igual que el guardia que se encontró Xres en la entrada del cuartel.

-¡Xres, inútil! ¿Dónde estabas? -Dijo alzando la voz con un tono ronco y metálico, al cual se le sumaba un tono de enojo
-Me quedé dormido, Señor -Dijo bajando la cabeza y con algo de vergüenza.
-¿Y los inútiles de tus amigos; Manuh y Rix? -Dijo sin bajar el tono.
Tras decir esto, los nombrados por el capitán aparecieron por la puerta por la cual había venido Xres. La puerta hizo el mismo ruido atronador, por lo que Manuh y Rix se encogieron, tras esto, dieron unos pasos hacia adelante y se pusieron a la misma altura que su amigo, éste les miró y ambos le devolvieron la mirada.
-Vaya, ya está el trío de los tres amigos al completo, ¿Eh? -Dijo suavizando la voz.
Tras ver la pasividad del capitán, los tres se miraron entre ellos y esbozaron una sonrisa, pero el capitán dio un fuerte golpe en la mesa haciendo casi temblar a los cimientos del edificio
-¡NO ESTOY DE BROMA, CHICOS!-Dijo elevando la voz de nuevo, pero ésta vez con más enfásis y más enojo, cosa que asustó a los tres y agacharon rápidamente la cabeza. -La falta de disciplina es sancionable con un severo castigo. Vosotros sois mis mejores hombres, ¿Cómo ha podido pasar algo así?-El capitán desvió la mirada hacia el guardia que tenía al lado- -Debería castigarles, pero esa curandera necesita una escolta...
-Podemos hacer que aprendan de esta forma
- ¿Mandar a mis mejores hombres a un viaje tan peligroso?
-Mi capitán, esto, a parte de un castigo, podría valerles de prueba para ver si realmente son tan buenos como creemos
El capitán entonces desvió la mirada hacia sus tres hombres, los cuales estaban inmóviles y con la cabeza agachada enfrente suya, el capitán seguía sopesando la idea que le había dado el guardia, finalmente, tomó una decisión
- ¡Xres, Manuh, Rix! -Dijo de nuevo con un tono serio
Al instante, estos levantaron la cabeza y miraron al capitán
- Serviréis de escolta a una curandera del pueblo, este viaje no sólo os servirá como castigo, también podréis demostrar de lo que estáis hechos, sobrevivir allí fuera no es tan sencillo como pueda parecer de primeras, estaréis expuestos a muchos peligros y, por supuesto, protegeréis con vuestra vida si es necesario todos los integrantes del carromato.
Los tres asintieron decididos con la cabeza.
- Podéis retiraros, coged todo lo que necesitéis del cuartel, la curandera os esperará en la salida del pueblo, no lleguéis tarde
Dicho esto, los tres se inclinaron como señal de respeto y procedieron a retirarse del lugar.
avatar
Xres

Mensajes : 46
Edad : 20
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Primera noche

Mensaje por Xres el Vie Oct 30, 2015 9:22 pm

Primera noche


Era ya mediodía, cuando toda la familia de Xres estaba reunido junto a éste en la entrada de su casa para despedirlo, pues el viaje que iba a hacer podía ser peligroso además de largo. El padre del joven; Edwin, el cual llevaba unos ropajes marrones de piel algo sucios y desgastados hechos expresamente para el trabajo en el campo y el cabello corto marrón despeinado, tenía la barba dejada de días y los ojos como su hijo, azul grisáceo, le puso una mano sobre el hombro a este.
-Hijo... Ten mucho cuidado, espero que vuelvas lo más pronto que puedas
Edwin entonces abrazó a su hijo y éste le correspondió, el padre le dio unos golpes en la espalda y ambos se separaron de nuevo, ahora Xres miraba a su madre; Lally, la cual estaba vestida con unos ropajes viejos y desgastados, pero limpios, tenía el pelo negro suelto y los ojos marrones.
-¿Qué te voy a decir?-Dijo suspirando -Ojalá no te tuvieses que ir tan lejos, pasaré todas las noches en vela, rezando para que estés sano y salvo a cada segundo
-Mamá...-Dijo apenado
La madre entonces le dio un beso en la frente a su hijo
-Te quiero, hijo-Dijo esbozando una sonrisa, aunque estuviese apenada por la marcha de Xres
Xres entonces miró a su hermana la cual no había dicho nada hasta el momento, esta estaba con la mirada baja y con un rostro serio
-Tendrás toda la casa para ti sola, ya no te estaré molestando en un tiempo-Dijo sonriendo y con un tono de ironía.
Serah de prono abrazo a su hermano sin decir una palabra, este le devolvió el abrazo y le acarició la cabeza, Serah estaba con los ojos cristalinos, estaba a punto de caerle alguna lágrima
-¡Prométeme que volverás sano y salvo!
-Lo prometo, solo estaré fuera una semana si todo sale bien-Dijo acariciando aún el cabello de su hermana
Sus padres le miraban sonrientes, Serah terminó el abrazo y se secó los ojos, sin más, Xres partió de su casa, dejando allí a su familia, con la promesa de que volvería. Era la primera vez que Xres salía del pueblo como guardia a cargo de la vida de alguien y a cargo de su propia vida también, por lo que sentía un poco de nerviosismo.

Ya en la entrada del pueblo, les esperaban todos; tanto Nerva, el elfo y el enano, como sus dos amigos, que habían llegado antes que él. Cuando la joven vio a Xres llegar se cruzó de brazos y miró al joven muy seria
-Vaya, al fin apareces
Xres entonces esbozó una sonrisa y miró a la joven de forma pícara
-¿No te alegras de que yo sea tu escolta?
La joven no contestó y se fue hacia la parte de atrás del carromato, para revisar que tenía todas sus cosas en orden. Xres se encogió de hombros y miró al elfo y al enano que los tenía delante, Manuh y Rix estaban apoyado al carromato de brazos cruzados. No había nadie por allí, por lo que el ambiente estaba bastante en silencio y tranquilo, solo se escuchaba el canto de los pájaros de lugar. El elfo y el enano se acercaron para saludar a Xres. El elfo conocía a Xres desde su infancia, pues era nativo de Leene, servía a Nerva en todo lo que ella necesitara a modo de criado.
-Me alegro de que seas tú el que nos escolte Xres, pues eres el mejor de los guardias de este pueblo-Dijo inclinándose con respeto
-Gracias Jish-Oh-Dijo apoyando una mano tras la cabeza en señal de vergüenza.
El enano entonces se acercó a él, seguía oliendo a cerveza y su respiración era más imponente de cerca, tenía la cara arrugada, pero se le veía simpático, estrechó la mano que Xres tenía libre, con sus dos manos, y la movió de arriba a abajo de una forma exagerada.
-Muy buenas señor, soy Rhogren, un simple conductor de carromatos que viaja de aquí para allá al servicio de la gente que me pague como es debido por un servicio básico y trascendental como es el transporte de mercancías, un placer conocerle.
-Ah, eh.. Igualmente, soy Xres, guardia de Leene-Dijo siendo zarandeado por el estrechamiento de manos
El enano y el elfo volvieron al carromato, el elfo se puso a ayudar a Nerva, mientras el enano se sentó en él en el asiento delantero. El carromato era de madera, parecía nuevo, por la apariencia limpia de la madera, tenía un techo hecho de una tela blanca, en el cual estaban metidos todos los materiales necesarios para el viaje. Xres se acercó a sus amigos y les puso una mano en el hombro de cada uno.
-¿Listos?-Dijo dirigiéndose a ambos
Los dos asintieron con la cabeza, se despegaron del carromato y pusieron una mano sobre el hombro de Xres, este asintió. Rix llevaba los mismos ropajes que la noche anterior, al igual que Manuh, con la particularidad que el primero llevaba un estoque de acero y el segundo llevaba un arco largo de madera. Nerva entonces se acercó a los tres guardias.
-Todo listo para irnos-Dijo sacudiéndose el vestido
Los tres asintieron y, dicho esto, Nerva avisó también al enano, la joven y el elfo se sentaron en la parte de atrás del carromato, mientras que Xres, Rix y Manuh iban a pie. Nerva dio un par de golpes en la madera y el enano tiró del caballo y este se puso en marcha. El grupo entonces abandonó el pueblo, en dirección a Ciudad Esmeralda.

En las afueras del pueblo, había un largo camino de piedra que conducía hasta un bosque pequeño, a los lados del camino se podían encontrar a varios animales de ganado pastando, cuidados por algunos habitantes de Leene. El grupo avanzaba por el camino a un ritmo normal; los guardias conversaban entre ellos, Nerva y Jish-Oh hablaban entre risas, ya muy aliviados, después de una mañana un poco ajetreada por los problemas en el cuartel, Rhogren manejaba el carromato un tenía la vista en el frente en todo momento, disfrutando de unas buenas vistas verdes y de un aire puro. El sol comenzaba a calentar la tierra, por lo que el frío del amanecer había desaparecido, ahora hacía una temperatura bastante agradable y la brisa era fresca, hacía un día ideal, el cielo estaba totalmente azul, con nubes muy escasas y dispersas en este. El grupo avanzó todo el día sin complicaciones, no se habían encontrado con mucha gente por el camino y todo parecía despejado de criaturas salvajes y de bandidos, la noche cayó justo cuando el grupo estaba pasando por un pequeño bosque, buscaron un claro en el que establecerse para seguir a la mañana siguiente, lo encontraron y montaron un campamento, con una hoguera central y una tienda en la que dormía Nerva y otra en la que dormía Jish-Oh. El enano Rhogren dormía dentro del carromato, y los tres guardias hacían turnos de vigilancia. El primer turno fue para Manuh, mientras que Xres y Rix dormían en una especie de sacos de dormir hechos de piel.

__Xres estaba en un profundo sueño, notó que una mano le tocó el hombro, pero estaba en un sueño demasiado profundo, oía una voz, cada vez estaba más consciente y despierto
-Xres.... Xres..... Despierta, Xres..........-Oía en sueños el joven.
Al fin, Xres despertó, era Manuh quién le estaba llamando
-Xres, te toca hacer guardia
Xres se extrañó, pues había dormido muy poco
-¿Ya ha pasado tanto tiempo?-Dijo mientras se reincorporaba sentado.
Manuh asintió y se metió en su saco de dormir
-Buenas noches-Dijo mientras se tapaba

Música
Xres entonces se levantó, hacía frío de nuevo y soplaba una leve brisa, el joven echó un vistazo a su alrededor, la hoguera estaba en el centro del campamento, se veía cálida y confortable, por lo que se acercó a ella, las tiendas, los sacos de dormir y el carromato rodeaban a la hoguera a modo de cobijo. Xres se sentó al lado de la hoguera y empezó a calentarse, pasaron los minutos y alzó la vista al cielo, toda una constelación de estrellas estaba sobre su cabeza, el cielo estaba completamente estrellado y era un paisaje digno de ver. El bosque se presentaba sombrío, iluminado solo por la luz de la hoguera. Tras unos minutos observando las estrellas, Xres notó movimiento detrás suya, se giró y vio a Nerva salir de su tienda, la joven estaba somnolienta y con el pelo algo alborotado de haber dormido. Miró a Xres y esbozó una sonrisa, el joven le devolvió la sonrisa. Nerva entonces se acercó a la hoguera y se sentó junto a Xres.
-¿No puedes dormir?-Dijo mirando a la muchacha
Nerva negó con la cabeza y fijó su mirada en el fuego de la hoguera
-Últimamente no duermo bien... Tengo algunas pesadillas
-Vaya...
Tras eso, hubo un silencio intenso, Xres no sabía que decir, mientras, la joven seguía mirando el fuego de la hoguera, que bailaba al son de la brisa y luchaba con él mismo entre las ascuas para mantener su llama.
-¿Qué tienes que hacer en Ciudad Esmeralda?-Dijo para romper aquel incómodo silencio
La joven entonces dejó de mirar el fuego, miró a Xres y apoyó su cabeza sobre las propias rodillas de la joven.
-Tengo que comprar algunas cosas...
-¿Qué cosas?
-Medicinas en general
Xres entonces miró el fuego, mientras la joven mantenía su mirada sobre él.
-No te he visto en mucho tiempo desde que te convertiste en curandera
-Viajé a distintas ciudades, para aprender más sobre medicina
-¿Qué te ha hecho volver a Leene?
-Tengo que ir a Ciudad Esmeralda, aproveché para pasar por el pueblo y quedarme en casa de mis padres...-La joven entonces guardó unos segundos de silencio- Voy hacia allí no solo para comprar medicinas, sino para reunirme con alguien...
-¿Quién?
-Un historiador...
Tras eso, Xres se tumbó en el suelo, el cual estaba escaso de césped, por lo que era algo dura la tierra que había ahí y miró al cielo
-¿Me echaste de menos?
-No sé... Nunca llegamos a conocernos del todo bien... Siempre tuve esa espina clavada
-¿Por qué?
-En parte, tú me lo impedías, parecía como si yo te cayese mal en todo momento, pero luego me hablabas con naturalidad cuando nos encontrábamos y no notaba ese menosprecio...
La joven, sin decir nada, miró al fuego. Xres la miró de reojo.
-¿Te quedarás en Leene cuando termines en Ciudad Esmeralda?
-No...
Xres entonces volvió a mirar al cielo estrellado, tras unos minutos, Nerva se levantó y miró al joven.
-Me vuelvo a mi tienda
Xres asintió y la joven sin más, se fue hacia su tienda. Xres seguía observando el cielo, a la vez que estaba atento a cualquier movimiento extraño que hubiese en el campamento, así pasó su primera noche del viaje, una noche tranquila, mirando las estrellas, sin mucho más que hacer que combatir contra el sueño.
avatar
Xres

Mensajes : 46
Edad : 20
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Problemas

Mensaje por Xres el Sáb Oct 31, 2015 7:36 pm

Problemas


Pasaron dos días del viaje, Nerva y Xres no volvieron a hablar más de temas personales, era mediodía y hacía una temperatura agradable, como en los días anteriores, había escasez de nubes en el cielo y el sol brillaba con fuerza. El grupo se encontraba atravesando el camino de un pardo verde, al horizonte se veía una acumulación de vegetación. No se encontraban con nadie desde hacía un día, los caminos estaban bastantes solitarios, pero nadie le dio importancia a esto. Xres, Rix y Manuh iban a pie, a la altura del caballo del carromato, se encontraban charlando con Rhogren, el cual les contaba historias de todo tipo, pues el enano era un viajante nato, transportando mercancías de un lado a otro y yendo de ciudad en ciudad. Nerva y Jish-Oh se encontraban sentados en el filo de la parte trasera del carromato, ambos charlaban sobre medicina y lo que comprarían cuando llegasen a Ciudad Esmeralda.

Cayendo el atardecer, una rueda de las cuatro que tenía el carromato empezó a chirriar, hasta tal punto que el grupo se dio cuenta de que estaba por salirse. Rhogren dirigió entonces al caballo a la derecha del camino y pararon ahí el carromato. Nerva y Jish-Oh se bajaron y empezaron a examinar la rueda, mientras los guardias se acercaban para ver cuál era el problema. Rhogren se bajó con cuidado, acariciando al caballo para que no se pusiera nervioso. Una vez en el suelo, se acercó a la rueda que chirriaba, Nerva se apartó y dejó a Rhogren echar un vistazo, no le gustó lo que vio, hizo gestos con su rostro, que no gustaron a nadie. Era la rueda izquierda trasera.

-Señorita Fry, me temo que se nos ha roto una rueda, la madera esta resquebrajada-Dijo refiriéndose a la joven
-Tenemos una de repuesto, ¿No?-Dijo mirando de reojo a la parte trasera del carromato donde había multitud de objetos
-¡Por mis barbas, claro que sí, pero se nos echará la noche encima!-Dijo apartándose de la rueda resquebrajada
-¿Pasaremos la noche aquí?
-Estaremos bastante expuestos...-Dijo cruzándose de brazos
-Es peligroso, pero es la única solución
-Tendremos que estar más alerta y doblar la vigilancia, en vez de uno ahora vigilaremos dos.

__Rix y Manuh asintieron. Tras eso, Rhogren fue a la parte trasera del carromato, de pronto y sin previo aviso, una flecha impactó en el carromato, pasando por los pelos al lado de Rhogren, todo el grupo se alertó y miró en la dirección de la cual provenía la flecha, en sus espaldas. Había un grupo de cinco hombres, uno de ellos era el arquero que había disparado aquella flecha. Todos llevaban ropajes de piel desgastados y viejos, el líder llevaba una espada y un escudo, ya desenvainados y dispuestos para atacar. Estaban inmóviles, como esperando a que el grupo hiciese algún movimiento. Los únicos que tenían armas eran Rix, Manuh y Xres, por lo que desenvainaron sus armas; Xres desenvainó su espada y escudo, Manuh llevaba un arco a la espalda que agarró con fuerza y de su carcaj sacó una flecha, apuntando al grupo de bandidos,
Música

Rix desenvainó su estoque y se puso en posición de combate. Nerva, Jish-Oh y Rhogren se amedrentaron y se fueron hacia el carromato. Los bandidos al ver eso esbozaron una sonrisa, entonces, el líder habló
-Entregadnos a la chica y todas vuestras pertenencias y no os haremos nada-Dijo echando una mirada de perversión hacia Nerva.
La chica se asustó y se encogió las manos a la altura del pecho. Xres echó un vistazo hacia el grupo, mirando a la joven y luego volvió a mirar a los bandidos.
-Vosotros solos os habéis buscado los problemas.

El líder entonces miró a su arquero y con asintió su cabeza con una sonrisa en el rostro, el arquero, que estaba tensando la cuerda de su arco ya lista para ser disparada, finalmente la disparó, iba directamente hacia Xres. Manuh, al mismo tiempo disparó también una flecha. Las flechas lanzadas iban para Xres y para el arquero, este primero, con unos buenos reflejos, se defendió con su escudo y la flecha salió rebotada. El segundo, no pudo hacer nada y la flecha se le clavó justamente en el hombro, afectando al nervio de este y dejando inutilizado su brazo derecho. Tras esto, Xres y Rix se abalanzaron hacia los bandidos. Mientras, Manuh, muy hábil y rápido lanzó otra flecha al arquero enemigo, impactó en la rodilla izquierda, lo que hizo que el bandido gritase de dolor y cayera al suelo, apoyando su rodilla derecha. Xres se enfrentó al líder bandido y Rix se enfrentó a los tres restantes. El arquero enemigo estaba fuera de combate, pues habían inutilizado sus movimientos. Rix fue rodeado por los tres bandidos, este miraba inquieto a su alrededor, viendo imposible una salida y su situación cada vez más complicada. Manuh ayudó a Rix clavando una flecha en la espalda de uno de los bandidos, Rix pudo encontrar ahí una escapatoria, justo antes de que uno de ellos acometiese contra él. El bandido con la flecha clavada gritó de dolor, pero la partió enseguida, Rix ahora estaba ocupado con sus dos compañeros, esquivando y tratando de buscar una oportunidad para atacar. El bandido que fue atacado por Manuh entonces miró con furia al arquero, sin más corrió hacia él. Manuh quiso sacar otra flecha del carcaj y dispararla, pero al ponerla en el arco, el bandido ya estaba demasiado cerca y no le daba tiempo a dispararla, el bandido entonces golpeó a Manuh en su rostro con el puñal de su espada, por lo que el arquero cayó al suelo, el bandido le quiso clavar su espada en la cabeza, pero con un rápido movimiento, Manuh se zarandeó y se deslizó por el suelo, esquivando el ataque, se levantó y sacó una saga que tenía en el cinturón, antes de que el bandido se levantase, se la clavó en la espalda varias veces, luego se la guardó de nuevo y miró hacia los demás para ver como estaban. Xres seguía luchando codo con codo contra el líder bandido, Rix seguía esquivando a los dos bandidos restantes. Manuh entonces sacó otra flecha de su carcaj y disparó a uno de los bandidos que luchaban contra Rix, la flecha impactó en la pierna de uno de ellos y lo dejó de rodillas, Rix solo tuvo que patearle el rostro para quitarse a ese enemigo de encima y poder luchar contra el otro, el cual le atacó, lo esquivó y el espadachín aprovechó la oportunidad para clavarle su estoque en el vientre. Rix y Manuh se miraron y asintieron con determinación, ya solo quedaba el líder bandido. El cual estaba ya contra las cuerdas, pues Xres era diestro con la espada y el escudo.El líder al ver que su grupo había quedado reducido a él nada más retrocedió unos pasos y observó la situación. Delante suya estaba Xres, más atrasados estaban Rix y Manuh y, finalmente, estaban Nerva, Jish-Oh y Rhogren en el carromato, pero desarmados, en esto vio una oportunidad el líder de los bandidos, una furia bersérker le consumió y empezó a correr hacia Xres, este le dio un contundente ataque con la espada de frente, pero el bandido se defendió son su escudo y la espada de Xres salió volando por los aires, y el joven cayó al suelo. El bandido se topó con Rix y Manuh a los cuales no les dio tiempo de reaccionar y el bandido los golpeó; a Rix con su escudo, que lo cayó al suelo y a Manuh con la empuñadura de su espada de nuevo en su rostro, lo que le dejó desorientado. El líder entonces llegó hasta donde estaban Nerva, Jish-Oh y Rhogren, cogió por la fuerza a la joven y el enano y el elfo, al estar desarmados no pusieron mucha oposición, el líder bandido tomó a la joven como rehén y se alejo del elfo y el enano para tener una distancia segura. Xres entonces se levantó, al igual que Rix, Manuh por su parte seguía aturdido en el suelo. El bandido le puso su espada por el cuello a Nerva, la cual se zarandeaba y gritaba pidiendo ayuda, el enano y el elfo tenían un rostro lleno de terror y decepción, al no haber podido hacer nada. Xres y Rix llenaron su rostro con rabia e impotencia.
-Ahora marchaos y dejad aquí el carromato, si no queréis que la mate.
La chica tenía un rostro lleno de angustia y terror, por más que hacía fuerza era inútil, el bandido tenía más. De pronto, la joven mordió muy fuerte una mano del bandido, la cual sujetaba la espada, el bandido gritó de dolor y tiró la espada al suelo, la joven entonces se escabulló y corrió hacia donde estaba Rix, el cual la puso detrás suya para protegerla, Xres entonces, en un acto de fe, corrió armado solamente con su escudo hacia el bandido, por el camino estaban los bandidos caídos, y sus armas, por lo que cogió corriendo una lanza de uno de los enemigos abatidos, el bandido se agachó para recoger su espada, pero Xres ya se le había echado encima, sin más, Xres arremetió contra el bandido, clavándole la lanza en su estómago, con la inercia de la velocidad, ambos cayeron al suelo. Xres miró al bandido con lástima, el cual estaba agonizando, de su estómago empezaba a emanar la sangre y Xres aún tenía su mano en la lanza. El joven miró al bandido profundamente a los ojos, con un rostro totalmente serio y frío.
-Lo siento....
Xres entonces dejó la lanza y al bandido agonizando, era la primera vez que mataba a alguien y no sabía muy bien lo que había hecho. Rix entonces se le acercó y posó una mano sobre su hombro.
-Lo has hecho bien... Has protegido a Nerva, ese es nuestro trabajo. Ellos se lo han buscado
Xres estaba con un rostro serio, pero a la vez en su interior estaba atónito, no sabía cómo reaccionar ante ello. Miró a Nerva y esta le miró sin saber muy bien tampoco cómo reaccionar. Rix entonces se dirigió al bandido y le hundió todavía más la lanza en el vientre del bandido, para acabar con su sufrimiento. Sin decir una palabra, Rhogren y Jish-Oh se pusieron a arreglar el carromato, mientras Nerva se sentó en la parte de atrás de este y sin decir nada, se puso a pensar en sus adentros. Xres entonces se alejó del lugar para reflexionar, mientras Rix y Manuh alejaban los cadáveres del campamento carromato.

(Fin de la música)


Más tarde, Manuh trajo atado de mano y agarrado del pelo al arquero bandido. Xres y Rix le miraron serios, mientras Manuh lo dejaba de rodillas frente a ellos.
-¿Qué hacemos con él?
Xres y Rix se pusieron a pensar sobre la situación, hasta que, al cabo de unos segundos Rix miró a Xres, esperando a que este diese un veredicto, Xres cerró los ojos y respiró hondo, los abrió y tomó una firme decisión
-Déjale marchar
Manuh y Rix, conformes con la decisión, desataron al arquero y lo pusieron en pie, este estaba herido y no podía hacer mucho él solo, por lo que lo más probable es que muriera en algún lugar olvidado. Manuh le indicó que se fuese, el arquero bandido empezó a andar cojeando por la pierna izquierda y con una mano sujetando su hombro derecho, estaba dolorido y sangrando. Nerva se percató de esto, se bajó de la parte trasera del carromato y fue hacia donde estaban los tres guardias
-Dejadme que le cure-Dijo mirando preocupada a los tres jóvenes
Los jóvenes asintieron y Nerva fue hacia donde se encontraba el arquero, al cual llamó la atención y le propuso curarle, este aceptó y el arquero se dispuso a andar hacia el carromato, Nerva entonces le ayudó a andar. Xres y Rix se acercaron al bandido y, cada uno dejando que se apoyase en su hombro, le ayudaron a andar hacia el carromato, la joven entonces dejó de ayudar al arquero y se fue hacia el carromato para preparar las cosas para curar a su paciente.

La joven puso todo tipo de extraños objetos en el borde del carromato, extraños brebajes y cuencos con mezclas que daban un olor muy fuerte, algunas vendas y unas pocas de hierbas. Nerva mezcló en un cuenco unos polvos y una masa verde oscura, no tenía muy buena pinta, pero algo ayudaría al arquero. Cuando terminó con el primer cuenco, tomó otro vacío y empezó a triturar las hierbas, cuando estas estaban bien machacadas, las echó a uno de los brebajes y empezó a mezclar, el brebaje tenía tan mala pinta como el cuenco anterior, tenía un color gris y poco agradable. Xres y Rix sentaro al arquero a los pies de la rueda derecha trasera del carromato. Tras unos pocos minutos después, llegó Nerva con un ungüento hecho en el cuenco en una mano y en la otra el brebaje gris. Manu llegó tras la joven con las vendas preparadas para el arquero, se las entregó a Xres y se fue junto a Rix a la otra parte del carromato, a donde estaba n Rhogren y Jish-Oh arreglando la rueda rota. Xres se quedó junto a la joven y vio como trataba al arquero, este miró a Xres, mientras Nerva se agachó para empezar a tratarle
-Muchas gracias... Por darme una segunda oportunidad-Dijo con un rostro dolorido debido a que Nerva le estaba tratando las partes donde le habían clavado las flechas.
Xres asintió con una leve sonrisa en su rostro, el arquero entonces miró a la joven.
-Y a ti... Muchas gracias también
-Es mi trabajo, no puedo dejar morir a nadie si puedo evitarlo, sea amigo o enemigo-Dijo mientras seguía concentrada tratando al bandido.
Cuando terminó de untar el ungüento en las heridas, la joven le dio de beber el brebaje que había preparado
-Sabe fatal, pero tienes que beberlo
El bandido se bebió el brebaje, que sabía a rayos, pero le ayudaría a curar sus heridas. Entonces miró a Xres y extendió su mano, queriendo que este le diese las vendas. El joven se las dio y Nerva empezó a vendar al arquero. En ese momento se acercó Manuh por detrás a Xres y le tocó el hombro, el joven se giró y vio a su amigo con su espada en la mano
-Que no se te olvide
Xres esbozó una sonrisa, Manuh entonces le entregó su espada.  El joven la miró y la limpió con un trapo que llevaba en su zurrón, pues estaba sucia tras la batalla. Envainó la espada y miró al bandido, el cual había terminado de ser tratado, entonces Nerva se levantó y se sacudió las manos.
-Listo, ya serás capaz de andar un poco mejor mañana por la mañana
-Muchas gracias... De verdad...

Tras eso, la noche empezó a caer, una brisa fresca se levantó y empezó de nuevo a hacer el frío nocturno típico de las noches anteriores. El grupo montó un pequeño campamento y dejaron al arquero durmiendo al lado de una hoguera que habían hecho. Los demás durmieron en sus sitios habituales, el día había sido movido, por lo que todos estaban agotados y se durmieron en seguida, menos los tres guardias, que tenían que turnarse para vigilar. A la mañana siguiente, el arquero se había ido, se fue cuando era el turno de Rix y Manuh, por lo que no pudo despedirse de Xres, pero si de los otros dos. Con el carromato ya arreglado, el grupo se puso de nuevo en marcha, hacia Ciudad Esmeralda, ya quedaba menos para llegar.


Última edición por Xres el Jue Jun 30, 2016 7:20 pm, editado 2 veces
avatar
Xres

Mensajes : 46
Edad : 20
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Una oportunidad [Solitaria]

Mensaje por Xres el Dom Nov 15, 2015 2:17 pm

Pasaron cuatro días desde que el grupo fue asaltado por los bandidos, cuatro días que habían sido de completa calma, ninguna anomalía por el camino ni nada que hiciese saltar las sospechas de los guardias. Estaban ya muy cerca de Ciudad Esmeralda. El grupo estaba atravesando un bosque, por lo que no se podía ver a qué distancia estaban de la ciudad.

De pronto, entre la vegetación del bosque encontraron lo que parecían unas antiguas ruinas, olvidadas y escondidas del resto del mundo. Habían paredes medio derrumbadas y cubiertas de moho, pilares destruidos que antaño probablemente sostendrían el techo del edificio y fachadas medio cubiertas de vegetación y casi tapadas por la tierra. Estaba anocheciendo y ese parecía un buen sitio para acampar y pasar la que podría ser la última noche antes de llegar a Ciudad Esmeralda. El carromato se detuvo, Nerva y Jish-Oh se bajaron de él y se reunieron con los guardias, que estaban en la parte delantera del carromato conversando con el enano.

-¿Están seguros de acampar aquí?
-Claro, ¿Qué problema hay? Son unas ruinas abandonadas-Dijo mirando a las ruinas que les rodeaban
-Podrían haber bandidos ocultos...-Dijo con un claro tono de miedo y mirando a su alrededor
-No solo eso, he oído que por toda Noreth, hay ruinas de este tipo, que veneraban a un antiguo dios ya olvidado... Y que suelen aparecer fantasmas...
Dicho esto, a Jish-Oh le entró más miedo y se medio encogió, Nerva por su parte le entró una especie de escalofrío, se cruzó de brazos y se sacudió los brazos mirando a su alrededor
-Son simples historietas inventadas-Dijo mirando a Nerva con seguridad
-No sé yo...-Dijo con inseguridad
-O acampamos aquí o vamos a ciegas por el bosque... La noche se nos echará encima en breve
-Sólo son unas ruinas abandonadas, nada de qué preocuparse
Los tres guardias se miraron y asintieron. Finalmente, el resto del grupo quedó convencido y montaron el campamento un rato más tarde. Hicieron lo de siempre, encendieron una hoguera y montaron las tiendas alrededor. Las ruinas daban una especie de abrigo de seguridad al no estar el campamento tan expuesto.

__Más tarde ya todos se durmieron en sus tiendas y Rix en su saco de dormir. Les tocaba a Xres y a Manuh hacer guardia. La luz de la hoguera en mitad de la noche iluminaba las ruinas y algunas zonas de su interior, por lo que daba un aspecto escalofriante. Ambos jóvenes estaban sentados al lado de la hoguera para calentarse, pues el ambiente, a parte de estar húmedo por la vegetación del bosque, hacía un frío que calaba los huesos

Música
-Quizá no fue tan buena idea acampar aquí...-Dijo observando su alrededor
-¿Por qué? No va a pasar nada, simplemente son ruinas abandonadas.
-Pero el ambiente me da escalofríos... No se escucha nada en el bosque, todo está demasiado en silencio, todo desde hace un rato...
-No piensas en esas cosas, simplemente piensa en otras...
-¿Como qué?
-No sé..... He visto como miras y como te comportas cuando estás con Nerva.... ¿Te sigue gustando, verdad?-Dijo cambiando de tema radicalmente
Xres se sobresaltó y se ruborizó
-¿¡A qué viene eso!?
Manuh entonces rió
-No tienes remedio, Xres. Podrás contra todo un grupo de bandidos, pero las mujeres son tu debilidad
De pronto, en una de las puertas derrumbadas de las ruinas, Xres vio una especie de sombra moverse y humo negro evaporarse, al joven entonces se le quedó una cara de sorpresa absoluta y señaló hacia donde estaba la sombra y miró a Manuh
-¿¡Lo has visto!?
Manuh entonces miró a donde señalaba su amigo, pero no vio nada
-¿Ver el qué exactamente?
Xres entonces volvió a mirar y ya no había nada
-¿¡QUÉ!?
-Xres, no me la vas a dar, no cambies de tema...
-¡Te juro que he visto algo!-Dijo exaltado
-Sí... Claro...-Dijo sin inmutarse
De pronto, otra sombra hizo lo mismo en otra parte de las ruinas, y Xres volvió a señalar exaltado
-¡AHÍ!
Manuh volvió a mirar y, de nuevo, no había nada, por lo que miró con desdén a su amigo
-Está bien, si no quieres hablar del tema no hace falta que te pongas así...
Ambos siguieron hablando, aunque Xres estaba algo inquieto por lo que había visto, pero no quería dejar que se notase y siguió hablando con normalidad con Manuh. Más tarde, Rix se despertó y se acercó a ambos guardias
-Hora del relevo-Dijo sentándose al lado de la hoguera para entrar en calor.
Dicho esto, Xres asintió, pues le tocaba a él descansar. El joven se fue hacia su saco de dormir, sin poder quitarse de la cabeza lo que había visto, se metió en el saco y cerró los ojos, intentando olvidar lo que había visto y pensar en otras cosas, pero le era difícil. Finalmente, quedó dormido
avatar
Xres

Mensajes : 46
Edad : 20
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Una oportunidad [Solitaria]

Mensaje por Xres el Mar Nov 17, 2015 6:01 pm

Estaba en lo más profundo de un sueño, no veía nada, pero estaba totalmente relajado. De pronto, sintió una perturbación en el ambiente, estaba Xres sólo en medio de la nada, flotando en una inmensidad oscura e infinita. Sintió un zarandeo y una voz que, a lo lejos le llamaba.
-Xres... Xres... Xres... Xres...
De pronto, abrió con cuidado los ojos. Alguien estaba zarandeándolo, pero veía todo borroso y su mente aún estaba medio soñando. Poco a poco la imagen se fue esclareciendo, era Nerva quién lo zarandeaba. Un sonido de lucha se escuchaba a su alrededor, pero no lucha entre espadas, sino unas explosiones.
-¡¡Xres, despierta!!-Dijo zarandeando al joven

__Xres entonces se reincorporó sentado como si de un acto reflejo se tratase y miró a Nerva, esta tenía un rostro lleno de horror y preocupación. Miró a su alrededor y partes del suelo se estaban quemando con una especie de fuego fauto morado. Siguió observando, medio aturdido, y vio que Rix y Manuh estaban luchando contra lo que parecían ser unos fantasmas.

Xres entonces se levantó, cogió sus armas, que estaban a su lado, en el suelo y fue rápidamente a auxiliar a sus compañeros. En la carrera, uno de los fantasmas se le apareció justo delante y, con un golpe fuerte lo derribó y el joven cayó al suelo. El fantasma se acercó a él y le miró fijamente, Xres estaba medio paralizado. El fantasma iba a darle otro golpe, pero esta vez el joven reaccionó y se protegió con su escudo, lo que repelió el ataque. El fantasma repitió, pero Xres se volvió a defender. El joven dio un fuerte golpe de escudo al fantasma para quitárselo de encima y poder levantarse, cosa que consiguió. Al levantarse, Xres empezó a atacar al fantasma con su espada. Los ataques le hacían un mínimo de daño. En uno de los ataques, el fantasma atacó a la vez y la espada del joven salió volando por los aires y se clavó en la tierra, a unos metros de distancia de la posición del joven. El joven echó la vista a donde había caído su espada y se lamentó apretando los dientes.
-¡MIERDA!-Dijo con rabia
Xres volvió a mirar al fantasma, el cual volvió a atacar. Al instante, Xres sacó unos reflejos felinos y se defendió con su escudo y aguantó los seguidos ataques del fantasma.
Música

Nerva, por su parte se acercó a donde estaba Xres y juntando sus palmas, sus manos se iluminaron de una luz multicolor. Segundos después separó sus manos y las alzó al cielo estrellado. La luz de sus manos se convirtió en un haz que viajó hacia arriba y a unos pocos metros se formó una bola de energía multicolor, que explotó generando un gran destello. Esto cegó y aturdió a los fantasmas de alrededor, aunque también cegó a los guardias. Cuando Xres recuperó la visión, el fantasma con el que combatía aún seguía aturdido, por lo que corrió hacia donde estaba su espada, la sacó del suelo y fue hacia el fantasma, sin más arremetió contra él. Lo mismo hicieron sus compañeros con los respectivos fantasmas con los que luchaban. Al parecer lo del destello, pareció debilitar a los fantasmas, por lo que nada más atacarlos con fiereza gritaron de dolor y se esfumaron en el aire, dejando una neblina negra. Xres miró a Nerva y asintió con la cabeza en señal de agradecimiento, ésta sonrió, exhausta al haber lanzado esa especie de hechizo al parecer, agotador.

Pero la batalla aún no había terminado, en las inmediaciones y de entre los fuegos fautos que quemaban la tierra, aparecieron otros fantasmas, esta vez aparecieron más que en la primera ronda. Xres miró entonces a Nerva.
-¡Hazlo de nuevo!
-No... Puedo....-Dijo exhausta
Rix y Manuh entonces se acercaron a donde estaban Xres y Nerva.
-¿¡Dónde están Jish-Oh y Rhogren!?
-No los he visto desde que empezó la pelea-Dijo poniéndose en guardia ante el inminente peligro
-Yo tampoco-Dijo tensando su arco
Xres entonces se puso también en guardia y dejaron a Nerva en medio de los tres guardias, que formaban un triángulo en torno a ella para protegerla. Las sombras entonces empezaron a acercarse cada vez más al grupo, hasta tal punto que estaban rodeados y sin salida.
-¡Estamos perdidos, nuestras armas no les afectan!
Los fantasmas parecían danzar alrededor del grupo, el cual permanecía inmóvil, pues nada podía hacer contra estos enemigos. Sin más, los fantasmas, todos a la vez, los cuáles se contaban en torno a unos diez, se lanzaron sobre el grupo. Xres entonces cerró los ojos, temiéndose lo peor....

(Fin de la música)

De pronto, nada pasó, no sentía nada más que el frío del ambiente y su respiración acelerada, junto a la de sus compañeros, por lo que dedujo que no estaba muerto. Abrió los ojos y enfrente suya había un fantasma con una espada clavada, una espada que cuyo filo estaba hecho de un material muy brillante y que parecía cobrar intensidad conforme pasaba el tiempo. El fantasma desapareció entre una neblina negra y tras el fantasma se encontraba un guerrero alto, con una armadura verde completa hasta el casco, hecha de esmeralda. Enfrente de Rix había otro hombre humano, con una armadura hecha de cuero y una capa azul oscura con capucha, parecía un pícaro, el hombre portaba dos dagas hechas del mismo material que la espada del guerrero. Enfrente de Manuh había otro hombre humano, de estatura media, con ropajes morados de mago y un sombrero picudo, muy típico de los magos de los cuentos infantiles, portaba un bastón que irradiaba una tenue luz morada. Todos parecían hombres jóvenes. El guerrero envainó su espada y se quedó mirando a Xres, el pícaro miraba a todo el grupo con una media sonrisa y el mago también miraba al grupo, pero con un semblante serio. No se les veía muy bien el rostro debido a la oscuridad que había y la poca luz que el fuego fauto que quemaba la tierra de manera eterna daba.

El grupo entonces se relajó y al fin suspiraron de alivio. El guerrero de verde entonces habló.
-¿A quién se le ocurre acampar en un antiguo templo de Tenebrios?-Dijo mirando a Xres, el cual acto seguido bajó la mirada.
-Tenéis suerte de que estuviésemos de paso-Dijo el pícaro con la media sonrisa en el rostro y con un tono sarcástico.
El grupo no entendía nada, les habían salvado de una muerte segura, pero además de una forma rápida y sin esfuerzo. Todos entonces envainaron sus armas y Rix se dirigió hacia el guerrero de verde
-¿Cómo os habéis librado tan fácil y rápido de esas.... ''Cosas''?
-¿De las Sombras?-Dijo con un tono dubitativo
-¿''Sombras''?-Dijo Manuh totalmente extrañado
-Exacto, ¿Cómo lo habéis hecho?-Dijo Rix cruzándose de brazos
-Digamos que éramos los hombres adecuados en el sitio correcto
El mago, quién aún no se había pronunciado, estaba observando a Nerva con detalle, pues había algo en ella que le llamaba la atención, tras un rato sin hablar, al fin lo hizo.
-¿Y de dónde venís y a dónde vais?
-Somos de Leene, y estamos escoltando a un carromato hacia Ciudad Esmeralda, ella es la dueña del carromato, Nerva-Dijo mirando a la joven y señalándola con la cabeza-Y ellos son...-Dijo intentando buscar a Rhogren y Jish-Oh con la mirada, pero estos aún no habían aparecido.
De pronto, de el interior del carromato salieron el elfo y el enano, pues se estaban escondiendo del ataque.
-Ah, ahí están...
Apurados, el enano y el elfo se acercaron a donde estaban todos
-Saludos, salvadores, muchas gracias por matar a esos fantasmas-Dijo alzando la mano y sonriendo-Mi nombre es Rhogren, un simple conductor de carromatos que viaja de aquí para allá al servicio de la gente que me pague como es debido por un servicio básico y trascendental como es el transporte de mercancías, un placer conocerles.
El elfo, más tímido, también se presentó.
-Mi nombre es Jish-Oh... Gracias por salvarnos la vida
Los tres  extraños asintieron con la cabeza en señal de aceptación, el mago entonces miró hacia Xres.
-¿Y cómo se llaman los tres luchadores?
-Yo soy Xres, él es Rix-Dijo mirando al espadachín rojo--Y él es Manuh-Dijo mirando al arquero azul.
-Encantado, pero me intriga una cosa.... Me gustaría saber dónde aprendió la señorita un hechizo que aturdiese a las sombras de esa manera...-Dijo el mago mirando a Nerva.
Todos entonces pusieron su vista en la muchacha.
-Soy una curandera, viajo por todo Noreth para aprender más sobre medicina. En uno de mis viajes conocí a un hombre, con el que viajé durante dos años y me enseñó muchas cosas, entre estas se encuentran los hechizos de... -- Hechizos de Luz... Divinos... -- Exacto...-Dijo sorprendida-Interesante...-Dijo mirando fijamente-¿Cómo sabías que ese hechizo en concreto aturdiría a las Sombras?
-Ese hombre me dijo que cegaría a cualquier criatura, mis amigos estaban en peligro, así que quise darles tiempo.
Rix entonces interrumpió alzando las manos, pidiendo el turno de palabra
-Creo que ahora os toca a vosotros presentaros...
-Por supuesto, dónde están nuestro modales. Yo soy Rossou, aquel de allí es Halas-Dijo mirando al pícaro-Y el mago se llama Mises
Los nombrados entonces inclinaron la cabeza al oír sus nombres
-¿De dónde habéis salido?
Al igual que vosotros, nos dirigimos a Ciudad Esmeralda, para encontrarnos con alguien allí
-Podemos ir juntos, nos vendría bien más protección
Los tres extraños se miraron entre sí, Halas y Mises asintieron. Rossou volvió a tomar la palabra.
Aceptamos, creo que ir solos en estos tiempos desembocaría en más peligros y en una muerte segura.
Xres entonces asintió con la cabeza y se acercó al guerrero para darle la mano, Rossou se la estrechó y entonces al amanecer, el grupo, que había aumentado de tamaño, se puso de nuevo rumbo hacia Ciudad Esmeralda.
avatar
Xres

Mensajes : 46
Edad : 20
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Una oportunidad [Solitaria]

Mensaje por Xres el Sáb Nov 21, 2015 11:18 am

Había pasado un día desde que Rossou, Halas y Mises se unieron al grupo, desde entonces no pasó nada destacado, el viaje siguió con normalidad, los tres nuevos miembros guardaron un poco las distancias con el resto, pero aún así ayudaban en todo lo posible. Estaban cruzando una pradera, Ciudad Esmeralda ya se podía ver en el horizonte, se podían ver las grandes construcciones hechas con la piedra preciosa que le da nombre a la ciudad, habían llegado al camino de losas amarillas, que guiaba a cualquier viajero hacia la ciudad. En la parte delantera del carromato estaba sentado Rhogren, guiando al caballo. A pie y en la parte delantera también, estaban los tres guardias, el guerrero verde, el mago y el pícaro. En la parte trasera del carromato estaban sentados Nerva y Jish-Oh, al borde de este.
-Ya casi estamos-Dijo dirigiéndose al grupo
-Nunca he tenido tantas ganas de llegar a una ciudad-Dijo aliviado
Xres entonces, ilusionado, fue a la parte trasera del carromato e informó a Nerva y Jish-Oh
-¡Ciudad Esmeralda se ve en el horizonte!-Dijo con una sonrisa
Nerva y Jish-Oh se miraron, estaban contentos por la noticia, al fin llegarían a su destino, tras un viaje que se complicó en algunos momentos. La joven entonces miró a Xres y le extendió una mano.
-Ayúdame a bajar, por favor
Xres entonces extendió también su brazo y le agarró la mano a la joven, Nerva se iba a bajar con cuidado y con el carromato en movimiento. Al bajarse, el carromato cogió un bache y botó, por lo que la joven se bajó del carromato bruscamente, entonces Xres la agarró fuerte y tiró de ella para que no se cayese, ambos terminaron abrazados y mirándose a los ojos desde muy cerca. El joven soltó una sonrisa incómoda y Nerva se ruborizó. Ambos se soltaron y, sin decir una palabra, la joven fue hacia la parte delantera del carromato. Jish-Oh entonces miró a Xres con una mirada pícara.
-Qué bonito...-Dijo con algo de sarcasmo
-¡Bah!-Dijo ruborizado y yendo hacia la parte delantera del carromato junto a los demás.




Más tarde, a medio camino por las baldosas amarillas, todo el grupo menos Jish-Oh estaban en la parte delantera del carromato, de camino a la ciudad. Xres, que estaba al lado de Rossou, se dirigió a él.
-Oye, Rossou. ¿Quién es Tenebrios?
Entonces, Mises y Halas miraron a Xres son seriedad, mientras el guerrero seguía mirando en dirección hasta donde, a lo lejos, se veía la ciudad. Rix, Manuh, Nerva y Rhogren también esperaban la respuesta de Rossou, pues su aparición de la nada para salvarlos aún les llenaba de intriga.
Un antiguo dios, ya olvidado...-Dijo con un tono tajante
-¿Y qué eran esas ''Sombras''?-Preguntó aún con más intriga
-Almas absorbidas por la oscuridad... Han perdido todo su juicio y solo buscan engullir toda luz que se les pase por delante
-¿Por qué aparecieron? Es la primera vez que oigo hablar de estas... ''Sombras''
-Son poco comunes hoy en día, pues Tenebrios no aparece desde hace mucho tiempo... Pero los desgraciados que tienen la mala suerte de toparse con ellas, nunca viven para contarlo, pues como habéis comprobado, no son fáciles de matar para cualquiera
-¿Por qué vosotros os librasteis de ellas tan fácilmente?
Halas entonces calló y miró al horizonte, parecía que no quería contar nada. Rossou entonces habló.
-Nuestras armas están hechas de un material especial para combatir la Oscuridad y nosotros mismos estamos imbuidos con el poder de la Luz
Halas y Mises entonces miraron a Rossou con un tono serio.
-¿Combatís la oscuridad?
-Creo que te fuiste un poco de la lengua, Rossou
El guerrero entonces miró al mago y negó con la cabeza
Me fío de ellos-Entonces volvió a mirar a Xres-Sí, combatimos a la Oscuridad, aunque últimamente no tengamos mucho qué hacer...
El camino siguió y el grupo dejó a un lado el tema de la Oscuridad y empezaron a hablar de diversos temas, aunque Xres seguía interesado en el tema, tenía mucha intriga por lo que Rossou le había contado y por lo que no le había contado también.
avatar
Xres

Mensajes : 46
Edad : 20
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Una oportunidad [Solitaria]

Mensaje por Xres el Dom Nov 22, 2015 1:41 pm

__Finalmente, el grupo llegó a Ciudad Esmeralda. Atravesó la muralla exterior de la ciudad por el portón principal de esta. Allí había mucho movimiento de todo tipo de seres de todas las razas, en la entrada sobretodo habían comerciantes, parados junto a sus carromatos y repostando para salir de la ciudad, otros en cambio al igual que el grupo, entraban en la ciudad, que ya desde la entrada se veía la presencia de numerosos guardias, lo que hacía que la ciudad fuese muy segura.

Música
Ya dentro de la ciudad, el ajetreo de las calles era menor y menos agobiante, pero aún así las calles estaban plagadas de vida. El grupo se paró frente a una fuente hecha del mismo material que el resto de la ciudad, por lo que irradiaba mucha belleza. Rossou, Halas y Mises se disponían para despedirse.
Bueno amigos, creo que llegó el momento de despedirse
-Ha sido un placer acompañaros en el viaje, espero que para la vuelta no tengáis tantos problemas como en la ida-Dijo guiñando el ojo y llevándose dos dedos a la frente, haciendo una especie de saludo
-Sobre todo alejaros de las ruinas...
Los tres se inclinaron en señal de despedida y el grupo asintió con la cabeza.
-¡Ha sido todo un honor!-Dijo con una sonrisa
-Quizá volvamos a vernos en un futuro
Sin más, Rossou, Halas y Mises se fueron. Ahora que habían llegado a Ciudad Esmeralda podían al fin descansar del viaje. Nerva entonces sacó de la parte de atrás del carromato una bolsa con monedas de plata y oro.
-Ahora iré a comprar lo que necesito con Jish-Oh, vosotros podéis hospedaros en alguna posada de por aquí, volveremos a vernos en este mismo lugar al atardecer.
-Eso es mucho dinero, ¿Seguro que quieres ir sola?-Dijo señalando a la bolsa de monedas
-Sé cuidarme sola, no me va a pasar nada-Dijo con cierta molestia.
Tras eso, Nerva y Jish-Oh se fueron hacia donde estaban el mercado de la ciudad, donde probablemente venderían todo tipo de cosas y encontrarían lo que necesitasen.
-Bueno señor Xres, tenemos que encontrar una posada donde podamos dejar el carromato a buen recaudo-Dijo Rhogren sentado en su sitio de siempre.
Xres entonces se cruzó de brazos y miró el carromato, luego desvió la mirada hacia Rix y Manuh.
-Hace años que no vengo a Ciudad Esmeralda, no me acuerdo donde había una buena posada...
Sus amigos se encogieron de brazos, dando a entender que estaban en la misma situación.
-¡Entonces dejádmelo a mí, se de una buena posada donde el carromato puede estar seguro y ponen buenas bebidas para pasar la noche!-Exclamó dándose golpes en el pecho en señal de orgullo
-¿''Bebidas para pasar la noche''?-Dijo cruzándose de brazos y mirando con desdén a Rhogren.
-¡Nada mejor que una buena bebida para relajarnos tras un viaje tan ajetreado!
-No suena mal...-Dijo con aceptación
Rhogren entonces asintió varias veces, mientras que Rix miró don desdén a Manuh también
-En cualquier caso, bebamos o no, necesitamos descansar-Dijo llevándose una mano tras la cabeza y sonriendo.

Tras decidir el lugar donde hospedarse, llegaron a donde les guió Rhogren, un edificio hecho de esmeralda, como el resto de la ciudad, en el cual se podía leer un cartel que decía: ''El enano durmiente''. Antes de entrar, había un enano en la entrada, sentado en una silla de madera, con el cual habló Rhogren y le entregó una monedas de bronce, este enano se llevó el carromato a un lugar seguro, en la parte trasera de la posada, la cual, en la entrada había una especie de patio, que separaba la taberna de los dormitorios. Los tres jóvenes guiados por Rhogren fueron hacia donde se encontraban los dormitorios, al entrar, encontraron a una vieja enana en una mesa de recepción. Parecía ser la sala de estar de aquel lugar, pues al fondo de esta habían unas escaleras que conducían hacia la planta de arriba, donde estaban los dormitorios. El sitio parecía muy reconfortante, adornado como una casa rural, pero con las paredes de esmeralda. Rhogren se acercó a la enana, la cual estaba muy arrugada y tenía el pelo color ceniza, parecía tener más de mil años con ese aspecto.
-¿Qué va a ser?-Dijo con una voz agrietada y lenta
-Seis habitaciones, por favor
La enana entonces miró con mucho cuidado un libro muy grande y polvoriento que tenía abierto sobre la mesa, se guiaba con su dedo para leer. Finalmente, volvió a mirar a Rhogren y asintió.
-Tomad-Dijo sacando de un cajón seis llaves.
El enano cogió las llaves y se dirigió hacia los tres jóvenes que esperaban en la entrada de la posada. Le dio una llave a cada uno y él se quedó con su llave, la de Nerva y la de Jish-Oh. Todos salieron de aquel edificio y fueron hacia el patio, el cual estaba cubierto por césped y tenía un árbol joven y robusto en su centro. Rhogren entonces se frotó las manos, mientras caminaba hacia la taberna, seguido de Xres, Manuh y Rix.
-¡Llegó la hora de relajarse!
Rix y Xres miraban con desdén a Rhogren.
-¡Vamos, animaos! ¡Seguro que dentro habrán jóvenes camareras y más chicas bebiendo!-Dijo mirando a la taberna con cara de lujuria
-Es verdad....-Dijo esbozando una sonrisa pícara
Rix también sonrió y se imaginó lo que podría encontrar dentro; chicas ligeras de ropa dispuestas a servirle, mientras él reposaba tranquilamente en la barra junto a las chicas. El grupo llegó entonces a la taberna, nada más entrar, los tres jóvenes se esperaban el lugar lleno de chicas, pero la realidad era otra muy diferente. La taberna olía a alcohol y a buena comida, habían varios enanos sentados en diferentes mesas repartidas por toda la taberna, otros enanos estaban en la barra; algunos bebiendo y otros ya abatidos por tomar tanta bebida. En u rincón, habían dos enanos discutiendo entre ellos, la discusión iba a mayor, hasta tal punto que uno de ellos cogió una silla y se la tiró al otro, éste la esquivó y la silla fue hacia la entrada, donde estaba el grupo, la silla entonces impactó en la pared de la entrada, justo al lado de Xres, que decepcionado se llevó una mano al rostro para taparlo en señal de decepción. Manuh entonces miró a su alrededor y miró a Rix con una falsa sonrisa, para que este no se enfadase. Rix miró a Manuh apretando los dientes y una mirada acusadora.
-Vamos... Lo que os hayáis imaginado es cosa vuestra-Dijo mirando a Rix y a Xres
-¡PERO SI TU MISMO DIJISTE QUE AQUÍ HABRÍA CHICAS!-Dijo muy enfadado
-Vamos chicos, tomemos algo
-Yo no tengo sed
-Yo tampoco-Dijo algo más relajado
-¡Yo sí!
Entonces, el grupo se dirigió hacia la barra y se sentaron; Manuh al lado de Rhogren y de Rix, y Xres al lado de este último.

(Fin de la música)

__Tras varias horas dentro de la taberna, la noche cayó en la ciudad. Manuh y Rhogren estaban ya ebrios de tanto beber, el primero se durmió en la barra y el segundo cantaba una canción algo extraña junto al camarero, el cual era también un enano. Rix no soportaba más estar allí y Xres entonces recordó que tenían que ir a donde habían quedado con Nerva y Jish-Oh

Música
-Chicos tenemos que ir a donde nos espera Nerva...
Tras decir esto, el único que le miró fue Rix, pues Manuh estaba en un profundo sueño, agarrando una jarra de cerveza medio llena y Rhogren estaba cantando, haciendo caso omiso a todo a su alrededor. Xres negó con la cabeza en señal de desesperación
-Te acompaño
Ambos se retiraron de la barra y se dirigieron hacia la salida. Antes de salir, entraron a la misma vez un grupo de cuatro chicas jóvenes y guapas. A Xres y a Rix se le fueron los ojos tras ellas, quienes se sentaron en una de las mesas de la taberna.
-Pensándolo mejor, ve tu delante, yo ya te alcanzo-Dijo con una mirada de lujuria hacia las chicas, quienes se percataron de que ambos las miraban y hacían gestos, como invitándolos a que se sentasen con ellas.
-Bueno, aún es temprano, Nerva puede esperar-Dijo caminando hacia las chicas.
Rix entonces agarró del brazo a Xres y señaló hacia el exterior
-¿Estás seguro? Se ha hecho de noche y como la hagas esperar más se va a enfadar contigo
-¡Lo mismo puedo decir yo!
-Si... Pero ella es tu amiga, vamos no la hagas esperar más
Entonces Rix caminó hacia las chicas y Xres quedó parado, con cara de frustración y apretando sus puños con rabia.
-¡Les hablaré bien de tí!-Dijo diciendo adiós con la mano
Xres entonces, con resignación, salió de la taberna y se dirigió al punto donde le esperaban Nerva y Jish-Oh.

La ciudad estaba muy bien iluminada, casi no había ningún rincón oscuro en toda la urbe. Había mucha vida nocturna en las calles, aunque las tiendas como era lógico, estaban cerradas. Gente de todo tipo pasaba por allí; nobles, ciudadanos, guardias... Parecía como si la actividad diurna no pasase factura a la vida nocturna. Hacía algo de frío, como venia siendo habitual en los últimos días y el cielo estaba totalmente despejado, por lo que se podían ver las estrellas y las lunas. Finalmente, Xres llegó a la fuente donde les esperaban Nerva, la cual estaba iluminada de una forma especial, en la que el agua salía de diferentes gamas de colores. La joven estaba estaba sentada al borde de esta con algunos objetos que había comprado, Xres entonces se extrañó al no ver al elfo junto a la joven, se acercó y saludó.
-Hola-Dijo con una sonrisa
-Hola... ¿Vienes tú solo?-Dijo extrañada
-Sí... Los demás se han quedado ''divirtiéndose'' en la taberna-Dijo cruzándose de brazos-¿Y Jish-Oh, no está contigo?
-Ha ido a por el carromato, como ves no puedo cargar con todo esto hasta la posada...
-¿Cómo sabe en qué posada nos hospedamos?
-El Enano Durmiente... ¿Verdad?
-Sí...-Dijo con asombro
-Rhogren siempre se hospeda en esa posada...-Dijo riendo.
Xres rió también, tras eso, se sentó al lado de Nerva, esperando a que Jish-Oh llegase
-¿Has acabado ya de hacer todo lo que tenías en mente?
-Me queda reunirme con una persona...
-¿Puedo saber quién es?
-Se le puede considerar mi maestro. Me enseñó todo lo que sé de medicina y de magia básica... Aunque no la use para atacar, sino más bien para defenderme. Viajé con él todo el tiempo que llevaba fuera.
-¿Por qué te separaste de él?
-Me dijo que iba a un lugar, al cual no le podía acompañar. Me dijo que fuese a Ciudad Esmeralda, que allí volveríamos a vernos.
-¿Te volverás a ir con él?
-Tiene secretos muy bien guardados, no sé qué querrá decirme, pero me gustaría aprender más
-Me gustaría conocerlo...
-¿Por qué?
-Si te enseñó tanto y cuidó de ti tanto tiempo... Tiene que ser una persona interesante.-Dijo esbozando una sonrisa, Nerva también esbozó una sonrisa.
-Lo es... Es muy sabio
Tras eso, hubo un momento de silencio. Xres entonces sacó de su zurrón un broche de oro, adornado con una estrella en su centro y un ojo.
-Bonito broche... ¿Qué significa?
-Era de mi padre, me lo regaló en mi último cumpleaños. La estrella es el símbolo de nuestra familia, pero el ojo... No sé lo que significa, ni mis padres tampoco. Es una reliquia familiar
-Ese ojo... Me suena haberlo visto en algún sitio
Xres miró entonces a Nerva con cara de duda, mientras esta pensaba dónde había visto ese ojo.
-Creo que lo vi en algunos de mis viajes... Quizás deberías preguntarle a mi maestro cuando lo veas.
El joven entonces siguió observando su broche, aún con más intriga que cuando lo hacía habitualmente. Tras unos segundos más sin hablar, Xres se guardó el broche de nuevo y miró al cielo estrellado.
-Esta vista es muy bonita...
La joven entonces miró al cielo también
-Sí que lo es... Me encanta la noche estrellada
-Pues en Leene, hay una colina que es perfecta para verla.
-Lo recuerdo, aunque pocas veces me paré a mirarla
-¿Sabes qué? Deberíamos algún día quedar para verla. En Leene, cuando estés cansada de tus viajes y quieras volver para descansar-Dijo con una sonrisa y mirando a la joven
-Lo intentaré...-Dijo esbozando una sonrisa
Ambos siguieron esperando a que llegase Jish-Oh, hasta que finalmente llegó y cargaron los objetos dentro del carromato. Tras eso, se fueron a la posada donde les esperaba el resto del grupo.
avatar
Xres

Mensajes : 46
Edad : 20
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Una oportunidad [Solitaria]

Mensaje por Xres el Lun Nov 30, 2015 7:03 pm

Xres estaba dormido en su habitación alquilada, la estructura de esta era completamente de esmeralda, al igual que toda la ciudad, pero tenía muebles de madera; como la cama, la cual estaba al fondo de la habitación pegada a la pared, una mesa, la cual estaba en el centro de la habitación con unas sillas hechas también de madera y dos armarios los cuales estaban en uno de los laterales de la habitación según entrabas en esta. La habitación tenía una ventana que daba al patio interior de la posada, desde el cual se podía ver la taberna. La mañana se presentaba algo fría y despejada, como venía siendo habitual.

De pronto, se escuchó el canto de un gallo, que anunciaba que el día empezaba y el alquiler de las habitaciones llegaba a su fin. Xres despertó, se levantó de la cama y miró por la ventana, la cual estaba próxima a esta. Vio al gallo en medio del patio, cantando. El joven llevaba puesto una especie de ropa interior cómoda, pero sin la armadura. Xres fue hacia uno de los armarios, lo abrió y en su interior se encontraba su armadura, la cual se puso. El joven fue hacia el otro armario, lo abrió y dentro estaban sus armas y su zurrón con todas sus pertenencias. Una vez ya vestido. el joven bostezó y se desperezó, tras eso eso acordó que había quedado con Nerva para ir a ver a aquel hombre sabio. Sin más salió de la habitación, asegurándose antes de que no se había olvidado nada.

Al salir, fue directo a la habitación de Nerva, la cual estaba con la puerta abierta. En su interior estaba la enana anciana, limpiando la habitación y ordenándola. Xres entonces tocó la puerta para llamar la atención de la anciana, esta entonces le miró
-Buenos días, joven-Dijo con una sonrisa ya cansada y arrugada por la edad
-Buenos días.... ¿Y la chica que se ha hospedado aquí?
-Se fue hace tiempo-Dijo con un tono de voz que parecía cansado
-Gracias-Dijo asintiendo con la cabeza
El joven entonces se marchó y pasó por la habitación de Manuh y la de Rix, las cuales estaban juntas y eran las únicas que estaban cerradas de las del grupo. Xres entonces se acercó primero a la de Manuh, esbozó una sonrisa pícara y empezó a aporrear la puerta y a gritar
-¡VAMOS MANUH, HAY QUE IRSE!
Tras aporrear varias veces la puerta, se escuchó un grito desde el interior de la habitación
-¡¡AAAAHHHHH!! ¡PARA, QUE ME DUELE LA CABEZA!-Dijo muy enfadado
Xres entonces le entró la risa y no podía parar. Al momento, Rix abrió la puerta de su habitación, vio a su amigo riéndose y había escuchado los golpes y los gritos, por lo que también se empezó a reír. Tras un rato así, finalmente pararon y Xres miró al espadachín.
-¿Te lo pasaste bien anoche?
-Digamos que sí...-Dijo con una mirada pícara-¿Y tú que tal, conseguiste algo más con Nerva?
Xres negó con la cabeza
-Sabes que es muy dura, al llegar aquí pronto se metió en su habitación y se despidió de mí, por lo que no tuve más remedio que ir a mi habitación también.
-Ya veo...
-Me tengo que ir, que he quedado en acompañarla a ver a una persona.
Rix asintió y Xres se fue del lugar, bajando las escaleras, yendo a la planta baja y saliendo de la posada.
__
Fuera, en el patio interior estaba Nerva junto al carromato, revisando la parte de atrás de este y ordenando sus cosas. Xres se acercó a ella y la saludó.
-¡Buenos días!-Dijo con una sonrisa
-¡Hola, buenos días!-Dijo también con una sonrisa
-¿Estás preparada para irnos?
-Sí, todo listo
Tras eso, ambos se fueron de la posada hacia las ajetreadas calles de Ciudad Esmeralda.
-Oye, Nerva...-Dijo mientras caminaban por la ciudad
La joven miró a Xres, esperando a que prosiguiera
-Cuando terminemos aquí, ¿Volverás a Leene de nuevo?
-Depende...
-¿De qué depende?
-De lo que vaya a pasar ahora, pero me gustaría volver para despedirme de mis padres de nuevo.
Xres entonces miró hacia adelante y calló
-¿Por qué tanto interés en que me quede en Leene?
La joven esperaba una respuesta, pero Xres estaba pensando si dársela o no. El joven respiró hondo y suspiró

Música
-Nunca hemos tenido tiempo para conocernos del todo
-¿A qué te refieres?
-Me refiero a que no me dejaste nunca acercarme tanto a ti... Y me pareces una persona especial a la cual me gustaría conocer
Entonces la joven se ruborizó y miró al frente
-Tu y yo comos muy diferentes-Dijo con cierta timidez
-¿Por qué dices eso?
-Porque lo somos...-Dijo aún con timidez
-¿Y es malo que seamos diferentes?
-Tu tienes un estilo de vida y yo otro, ambos muy opuestos... Lo siento, soy así.-Dijo bajando la mirada
-Pues dame una oportunidad para conocerte
Nerva entonces calló y miró hacia adelante, Xres seguía mirándola, esperando una respuesta que no iba a llegar. Xres simplemente se limitó a resignarse y tampoco dijo nada más.

Tras estar mucho tiempo deambulando por la ciudad, al fin Nerva se paró en una casa, la cual no era diferente a las demás de la ciudad y no parecía nada especial. Ambos llevaban varios minutos e incluso horas sin hablar, tras la conversación que habían tenido anteriormente. Xres rompió al fin ese silencio

(Fin de la música)

-¿Es aquí?
-Creo que sí-Dijo con un tono seco
Xres entonces se cruzó de brazos y Nerva se apoyó en la pared exterior de la casa, esperando a que viniese su maestro. Ninguno de los dos jóvenes se miraban a la cara por vergüenza, así que hacían como si no estuviese el otro y mirando para otro lado disimulando. Así hasta que finalmente, llegó un hombre anciano, de estatura media y medio calvo, con algunos pelos blancos en la parte posterior de su cabellera. Tenía una frondosa barba blanca y unas cejas muy pronunciadas blancas también que parecían que les enterraban los ojos. Llevaba puesto lo que parecía una especie de traje blanco antiguo militar ceremonial y un bastón dorado. En sus pies llevaba unos simples zapatos de cuero marrones. El anciano se paró enfrente de los jóvenes y miró a la muchacha
-Vaya... Hola Nerva, no has cambiado nada-Dijo con una voz cansada pero amable
La joven se inclinó en señal de respeto
-Un gusto volver a verle, maestro-Dijo con seriedad
-¿Por qué tanta seriedad? Vamos... Hace un año que no nos vemos, mi mejor alumna tendrá cosas que compartir conmigo ¿No?-Entonces el anciano miró a Xres-Veo que has traído a un amigo
-Mi nombre es Xres, señor-Dijo inclinándose en señal de respeto
-¿Conoces a Nerva desde hace mucho?
-La conozco desde niño, señor
-¿Y qué te trae aquí?-Dijo colocando ambos brazos tras su espalda por el cansancio aparente de la edad
-Verá...-Dijo rebuscando en su zurrón-Ella dijo que usted conocería este símbolo...-Dijo sacando su broche de oro.
El anciano entonces analizó el broche, sin tocarlo. Vio el símbolo del ojo y la estrella y entonces se alteró y agarró el broche bruscamente
-¿¡De dónde lo has sacado!?
-Es de mi familia, lleva mucho tiempo pasando de generación en generación.-Xres entonces se quitó la funda de su espada con el arma aún enfundada y se le enseñó la empuñadura al anciano-La estrella es el símbolo de mi familia, pero el ojo no sé que significa
-¿Has escuchado hablar alguna vez de la Hermandad de la Luz o del Bastión de la Luz?
Xres negó con la cabeza
-Ya veo... Tú eres al parecer una de las muchas generaciones perdidas que nos han llevado a donde estamos...
Xres no entendía nada, miró a Nerva pero esta se encogió de hombros, pues tampoco sabía nada
-Tus antepasados eran guerreros de la Hermandad de la Luz, hábiles guerreros elegidos por los mismos dioses para defender Noreth de la Oscuridad y guardar el equilibrio...
Xres quedó atónito con lo que el anciano le dijo
-Hijo... Lo que te voy a pedir es raro, pero necesito saberlo...
El joven esperaba la pregunta del anciano, mientras Nerva se cruzaba de brazos esperando también.
-¿Estarías dispuesto a seguir con la tradición de tu ascendencia y entrar en la hermandad?
Xres no sabía qué responder. No se esperaba una cosa así y menos tan repentina
-Esto es demasiado precipitado...
-¿Quieres hacer de este mundo un lugar mejor?-Dijo acercándose mucho a él y clavando sus ojos en una profunda mirada en los ojos del joven, llegando incluso a ver su alma.
El joven no sabía aún qué responder, el anciano le seguía mirando durante unos segundos más hasta que finalmente se retiró del joven y dejó de mirarle con tanta profundidad.
-No es una decisión fácil... Pero si cambias de opinión, búscanos en Dhunenden, al norte del continente de Thargund
El anciano entonces desvió la mirada hacia la joven.
-Nerva... Contigo tengo que hablar en privado...
Nerva miró a Xres y este asintió
-Te esperaré en la posada. Alquilaré otro día más y mañana saldremos de vuelta a Leene
Nerva asintió y si más, Xres se despidió de ambos, yendo de nuevo hasta la posada él solo
avatar
Xres

Mensajes : 46
Edad : 20
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Una oportunidad [Solitaria]

Mensaje por Xres el Sáb Dic 05, 2015 11:41 am

__Al caer la noche, Nerva volvió a la posada, como la luz del día se había ido y ya era peligroso aventurarse en los caminos de vuelta a Leene, el grupo decidió quedarse una noche más en la posada ''El Enano Durmiente''. En esa noche, el único que fue a la taberna fue Rhogren, pues para él estar otra noche bebiendo y divirtiéndose no iba a suponer un gran cansancio para el día siguiente. Mientras, el resto del grupo estaba en sus habitaciones durmiendo, a excepción de Xres.

Música
La habitación era la misma que la que había alquilado la noche anterior, por lo que todo estaba igual que cuando la dejó. El joven se encontraba tendido en su cama boca arriba, con el broche de oro de su familia en sus manos, el cual observaba con mucha atención. No podía quitarse de la cabeza la conversación que había mantenido con el anciano, al cual no le había preguntado su nombre. Tras estar un rato pensativo, se levantó y fue hacia uno de los armarios para guardar el broche en el zurrón. En ese momento se escuchó jaleo en el patio interior, por lo que fue a mirar por la ventana, la cual daba a este. Los griteríos venían desde la taberna, posiblemente de alguna trifulca entre borrachos o simplemente algún método de diversión entre borrachos que Xres no llegaba a comprender, por lo que se limitó a tenderse de nuevo en su cama e intentar conciliar el sueño.



__A la mañana siguiente, el día se presentaba con la temperatura normal de aquellos días, algo fresca y un cielo despejado. Era el día ideal para emprender el viaje de vuelta a Leene. Xres se levantó de la cama, se vistió con su armadura y cogió todas sus pertenencias. Dejó la habitación libre y se dispuso a salir de esta. Al salir se encontró directamente con Nerva. No habían vuelto a hablar desde aquel paseo por la ciudad.

Música
El joven entonces alzó la mano con una sonrisa
-¡Buenos días!
La joven entonces echó una mirada rápida al joven y pasó de largo contestando de una manera un tanto fría
-Hola-Dijo con un tono seco
La joven entonces se disponía a bajar las escaleras para ir al piso inferior.
-¿Qué te dijo ayer tu maestro?
La joven entonces ignoró a Xres y bajó al piso inferior, este no se explicaba el cambio de comportamiento de su amiga. ¿Sería por la conversación que tuvieron el día anterior o por algo que le habría dicho el anciano? Esas dos preguntas rondaron la cabeza del joven, el cual se dispuso también a bajar al piso inferior.

Ya en el piso inferior, la enana anciana, dueña de la posada, estaba barriendo el suelo del lugar, como era la costumbre de cada mañana para ella.
-Buen viaje, joven-Dijo sonriendo con su rostro totalmente agotado y arrugado
-Muchas gracias-Dijo asintiendo y sonriendo
El grupo no estaba en la posada, por lo que Xres salió al patio interior. Al salir, la luz del sol le deslumbró un poco, pues le daba de frente y tuvo que taparse el rostro hasta que sus ojos se acostumbrasen a la iluminación exterior. Cuando sus ojos pudieron ver con claridad, vio que todo el grupo estaba en el patio interior, ya con el carromato y todos dispuestos para salir. Rix y Manuh estaban bromeando con Rhogren en la parte delantera del carromato y Nerva y Jish-Oh conversaban en la parte trasera de este. Cuando Xres llegó al lugar, todos le miraron
-Y bien... ¿Todo listo?
Todos asintieron y entonces Nerva y Jish-Oh se sentaron como siempre en la parte trasera del carromato y Rhogren puso en marcha el carromato dando un meneo a las riendas del caballo blanco. Sin más, el grupo salió de la ciudad y se puso rumbo hacia Leene de nuevo, para finalizar su viaje.



En el viaje de vuelta, no cometieron los mismos errores que en el de ida. No anduvieron por los bosques cuando se acercaba el ocaso, estuvieron alerta en todo momento, evitaron acampar en zonas peligrosas y alejadas... En el transcurso del viaje, Xres y Nerva no volvieron a hablarse, aunque cruzaron un par de miradas, para la joven parecía que la presencia de Xres le era indiferente, por lo que el joven actuó igual y no cruzaron ninguna palabra, excepto cuando hablaban en general para el grupo, en contadas ocasiones. Todo esto le resultaba raro a Xres, pero no veía el momento oportuno para decírselo a la joven. Finalmente, tras una semana de viaje y dos en total de ida y vuelta, llegaron de nuevo a Leene. El grupo entonces se paró en la entrada del pueblo, en la cual había dos guardias, los cuales saludaron a sus compañeros que habían llegado del viaje. Nerva y Jish-Oh entonces se dispusieron a hablarle al grupo.
-Muchas gracias por todo-Dijo inclinándose momentáneamente en señal de agradecimiento
-Sin vosotros jamás hubiésemos podido llegar a Ciudad Esmeralda-Dijo imitando a Nerva
Rix y Manuh entonces se llevaron una mano tras la cabeza en señal de vergüenza y sonrieron, Xres se cruzó de brazos y miró a Nerva con un tono algo más serio que sus amigos.
-Sólo hemos cumplido con nuestro trabajo
El enano entonces desde arriba del carromato habló
-Chicos, me alegro de que nos halláis acompañado en este viaje, habéis sido unos buenos compañeros y una buena escolta
Xres entonces dejó de cruzarse de brazos y sonrió, mientras Rix y Manuh seguían en la misma postura, sonriendo también.
-Habrá que informar al capitán-Dijo mirando a sus amigos
Xres y Manuh asintieron.
-Nuestros caminos se separan aquí...-Dijo mirando a lo guardias.
Xres entonces miró a la joven y asintió con resignación. Jish-Oh, Nerva y Rhogren se despidieron de los tres jóvenes y se fueron hacia la plaza del pueblo, mientras que los tres guardias se quedaron aún en la entrada del pueblo. Xres miraba con un rostro serio como el carromato se alejaba del lugar. Rix entonces puso su mano en un hombre del joven.
-¿Ocurre algo?
Xres entonces desvió la mirada hacia su amigo y negó con la cabeza.
-¡Vamos, será mejor que informemos cuanto antes de nuestro éxito al capitán si no queremos que se enfade de nuevo!
Rix y Xres asintieron y los tres se dirigieron hacia el cuartel donde les esperaba el capitán. Al fin habían llegado a Leene y habían cumplido con su trabajo en Ciudad Esmeralda, aunque este viaje dejó con algunas preguntas a Xres que él solo no podía resolver... ¿Qué le había hecho cambiar de actitud a Nerva? ¿Qué es la Hermandad de la Luz? ¿De verdad se podía hacer de este, un mundo mejor? ¿Ese anciano decía la verdad? Y si es así.... ¿Debía cumplir con la tradición de su ascendencia?
avatar
Xres

Mensajes : 46
Edad : 20
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Una oportunidad [Solitaria]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.