Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» Fue una buena estadía
por Malina Mar Oct 16, 2018 11:30 pm

» La Incertidumbre de la Magia [CAMPAÑA]
por Strindgaard Mar Oct 16, 2018 11:20 pm

» Ratquest [Campaña]
por Egil Dom Oct 14, 2018 11:12 pm

» Tiempo de caza [ Solitaria ]
por Balka Dom Oct 14, 2018 9:37 pm

» Egil
por Egil Dom Oct 14, 2018 5:59 pm

» Elíacer. [Grifo](Terminada.)
por Alegorn Vie Oct 12, 2018 12:20 am

» Un Dios entre Nosotros.
por Strindgaard Miér Oct 10, 2018 5:02 am

» La Esfinge de los Hielos
por Katarina Lun Oct 08, 2018 11:07 pm

» A Tale of Two Fluffs
por Vanidad Lun Oct 08, 2018 9:05 pm

» El Cuervo sobre el Muerto
por Reuven Lun Oct 08, 2018 1:57 pm




Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth
Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth

Las afiliaciones hermanas se hacen por invitacion de nuestros administradores hacia otros Admins de los foros que decidamos, o por invitaciones de ellos hacia nosotros, sin embargo nos reservamos el derecho de admision de estas mismas pues seran solo una limitada cantidad y minima. Para mayor informacion acuda a la sección de Afiliaciones


Sendas maleantes [Tarisa y Zeena][+18]

Página 2 de 4. Precedente  1, 2, 3, 4  Siguiente

Ir abajo

Re: Sendas maleantes [Tarisa y Zeena][+18]

Mensaje por Zeena Samaha el Mar Dic 22, 2015 1:00 am

Durante unos segundos, Tarisa se mantuvo callada a mi lado, a lo que me quedé observando un tanto extrañada. ¿Qué le pasaba?

Pero al final pareció actuar con naturalidad y preguntó por las habitaciones. Aunque sólo había una. Una sonrisa se ensanchó en mi cara. Esto era quizás un revés del destino, o quizás una malversación de la situación. ¿Quién sabe?

Me acerqué a la barra y sonreí para mis adentros

Sin problema por mi parte, Tarisa Repuse echándole una mirada ligeramente pícara. ¿POdrían además venderme alguna botella de un buen ron dulce y un par de vasos? Creo que nos puede ayudar a dormir bien

La posadera asintió y trajo una botella de ron algo viejo, y dos vasos pequeños adornados con dibujos de espirales.

Serán 3 monedas de plata

Saqué un saquito de mis bolsillos, que parecia ser pesada en cuanto cayó sobre la mesa,  y le dejé las monedas indicadas en el mostrador, tras lo cual volví a guardar la bolsa en mi bolsillo.

Tomé la botella con una mano, y le tendí los vasos a Tarisa, y con la otra, tomé una llave que acercó la posadera hasta mí.

Que pasen una buena noche, señoritas

Me volví hacia Tarisa, viendo que sus mejilla se habían coloreado de un tono rosado. Pero más rosado se pondría en cuanto probara este manjar.

Muchas gracias

Acto seguido, me dirigí a las escaleras, con paso decidido, llave en una mano, y botella en la otra, recolocándome el sombrero con la mano de la llave.

Subimos al piso de arriba, buscnado nuestro cuarto, a través del largo pasillo de madera con puertas y puertas a cada lado, con candiles de aceite portátiles apoyados en unas mesitas que había de cuando en cuando. Al final la encontramos, se trataba de la puerta del fondo. Encajé la llave en la cerradura, y me volví a Tarisa en primera instancia, antes de darle la vuelta a la llave, y dejar que la puerta se abriera lentamente. Tomé un candil de la mesita, y lo encendí con el mecanismo de chispa,  y procedí a entrar. Se trataba de un cuarto amplio, con una mesa con dos pequeños sillones, y dos camas dispuestas muy juntas

Me fui al sillón, y tomé asiento, depositando la botella en la mesa, y esperé a que entrara y se acercara Tarisa hasta el sillón de al lado, y dejara los vasos.

Una vez nos vimos en la intimidad del cuarto cerrado, con Tarisa frente a mí, serví en los vasos una cantidad moderada de ron, y se lo tendí frente a Tarisa. Nada más lo tuve en mis manos el vaso, de un solo trago me bebí su contenido, provocando que mis mejillas tomaran un color rosado más denso.

Aah... Necesitaba entrar un poco en calor Repuse con una media sonrisa.

Parece que esta vez las camas están una cerca de la otra. Espero que no seas una de esas personas que son tímidas en ese aspecto


Ficha de Zeena Samaha
Cuadero Bitácora (Cronología)

Diálogo (indigo) Pensamientos (orange) Narrativa
avatar
Zeena Samaha

Mensajes : 75
Link a Ficha y Cronología : Zeena
Cuaderno de Bitácora

Nivel : 2
Experiencia : 930 /1000

Volver arriba Ir abajo

Re: Sendas maleantes [Tarisa y Zeena][+18]

Mensaje por Tarisa Unami el Mar Dic 22, 2015 1:50 am

Acepté el vaso que me ofrecía Zeena y su comentario me tomó desprevenida: ¿a qué se refería? 

Verla a ella beber de tal manera el suyo me impresionó. ¿Cómo una persona podría desarrollar tal pasión por esa bebida? Miré mi vaso con curiosidad, el líquido tenía pinta de ser un jugo dulce. Lo acerqué a mis labios, desprendía un olor fuerte. Bebí un poco y me detuve; el líquido recorrió mi garganta, quemándola y dejando su sabor a alcohol. No era tan malo como el té, sin embargo, no sería jamás de mi preferencia.
Pero, miré a Zeena. Miré en su ojo rojo y sentí que me perdía por horas. Volví a beber del vaso y no pare hasta que este estuviera vacío. Ella había pagado por la bebida y la habitación, sería una falta de respeto muy grave si no bebía junto a ella, por lo menos.

Tomé la botella y me serví ron. Volví a beber. No me acostumbraría jamás al sabor. Una muesca de desagrado quiso dibujarse en mi rostro, más la reprimí. Mis mejillas, para entonces, estaban muy ruborizadas.
Habrán pasado varios minutos, y varios vasos de ron. Sentía que mis sentidos me fallaban, mi visión estaba nublada, era un torbellino de oscuridad. El sueño me invadía y destrozaba mis defensas. Miré al ojo de Zeena otra vez, no, la contemplé a ella enteramente. Era atractiva. Quizás era el efecto del alcohol, pero quería dormir en ella, que sus suaves manos acariciasen mi cuerpo. Perderme en su abrazo. 

Esto, todo esto, había sido planeado con antelación. Era una mujer inteligente, por lo que parece. Me había atraído a su trampa con la carnada. Y yo había caído en ella. No me sentía enojada, sin embargo, quería estar en su trampa, en ese momento sobretodo. Nuevamente, no sabía si yo estaba pensando o el ron pensaba por mí. 

-Sabes- le dije, mientras dejaba el vaso sobre la mesa. Escuchaba mi voz sube, pero no podía estar segura.  –nunca pude darte las gracias, Zeena. No creo poder pagarte con dinero, dado que la cantidad que poseo no es suficiente. Por favor, dime ¿hay alguna manera en la que pueda pagarte?-



FICHA

avatar
Tarisa Unami

Mensajes : 32
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Sendas maleantes [Tarisa y Zeena][+18]

Mensaje por Zeena Samaha el Mar Dic 22, 2015 2:21 am

Parece que Tarisa no sólo accedió a probar le vaso que le puse por delante, sino que se ol bebió rápidamente, y para mi sorpresa, vi cómo le daba a la bebida una y otra vez, sin parar apenas entre vaso y vaso. Me quedé estupefacta ¿Acaso ella era consciente de la cantidad que se estaba bebiendo? Yo normalmente me paraba a disfrutar de la bebida, no a beberla sin ton ni son.

Yo también bebia, pero no tanto como ella, con lo cual me mantenía en un estado altamente consciente, aunque más relajado y distendido de lo normal.

La botella parecía estar vacía cuando ya me había bebido cuatro copas, pero Tarisa se había bebido al menos 6. Al menos

En ese momento, Tarisa depositó el vaso, acción que imité, y se dispuso a hablar en un tono mucho más tranquilo que su anterior serenidad tan a veces forzada.

Parecía ahora una mujer mucho más interesante que antes, y su voz melosa me hacía querer dejar volar mi imaginación.

Así que no pude evitar hacer la siguiente respuesta.Me quité el sombrero y lo deposité sobre la mesa, tras lo cual me quedé mirando a Tarisa a los ojos, y susurré.

Acércate, Tarisa, y siéntate sobre mis piernas. Quiero verte más de cerca


Ficha de Zeena Samaha
Cuadero Bitácora (Cronología)

Diálogo (indigo) Pensamientos (orange) Narrativa
avatar
Zeena Samaha

Mensajes : 75
Link a Ficha y Cronología : Zeena
Cuaderno de Bitácora

Nivel : 2
Experiencia : 930 /1000

Volver arriba Ir abajo

Re: Sendas maleantes [Tarisa y Zeena][+18]

Mensaje por Tarisa Unami el Mar Dic 22, 2015 1:16 pm

Me senté sobre las piernas de Zeena como si fuese una silla al revés, envolviéndola con mis brazos. Allí, estando las dos tan cerca, se podía sentir un aura seductora, que me alentaba a adoptar la pasión. Estando tan cerca de ella, pude ver su ojo nuevamente. Era hundirse un océano carmesí sin fin, cálido y calmo.

Acaricié su mejilla; era suave.

Lentamente comencé a acercarme, buscando sus labios. Nuestras bocas se rozaron, mas le besé la mejilla en vez de su boca.

¿Qué me estaba pasando? Sentía la necesidad de acurrucarme con ella, de decirle cuanto la quería a pesar de que era una desconocida. Quería probar esos labios tan tiernos con los que me había dedicado una sonrisa anteriormente; quería que nuestros cuerpos desnudos hallasen calor el uno en el otro. Que el lecho de ambas fuese uno solo.

Me consumía el deseo y los pensamientos lujuriosos. Ejercían una fuerza que sobrepasaba las barreras de mi mente. No tenía más opción que dejarme llevar.

Me alejé de Zeena, poniéndome de pie, y le tendí la mano. La miré a los ojos, pidiéndole que viniera conmigo. Ella aceptó y me tomó la mano. Sonreí para mis interiores.

La conduje hasta una de las camas, y, estando de pie, finalmente la besé. No hay palabras para describir el sabor de sus labios. Jugar con su lengua usando la mía no hacía más que excitarme, podía sentir los latidos de mi corazón se hacían más rápidos a cada segundo.

Retrocedí y volví a mirarla a los ojos. Sosteniendo la mirada, desanudé mis ropas, dejando entre ver mi cuerpo desnudo.

-Por favor- le supliqué, con una voz que apenas era un susurro.





Off
Spoiler:
La verdad, no pude encontrar una forma de alargar el post sin que Tarisa moviese primero. Dime si quieres que lo edite.



FICHA

avatar
Tarisa Unami

Mensajes : 32
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Sendas maleantes [Tarisa y Zeena][+18]

Mensaje por Zeena Samaha el Mar Dic 22, 2015 11:11 pm

Para mi sorpresa, vi cómo Tarisa se acercaba a mí lentamente, con paso sinuoso, y tomó asiento sobre mis piernas, poniendo una a cada lado a horcajadas, y me rodeó con sus brazos, acercando su rostro níveo, y sus enormes ojos amarillos.

Sus manos acariciaron mi rostro, y yo por mi parte, apoyé mis manos sobre su espalda, paseando las yemas de mis frescos dedos sobre la unión de su cuello con sus hombros, que estaban cálidos y suaves. Sus labios se acercaban hacia mí, mientras los humedecía con su saliva. Sin embargo, hizo solo un amago de rozarlos con los míos, y acabó por besarme la mejilla.

Eso encendió mi libido mucho más de lo que recuerdo haberla tenido jamás.
De repente, cuando iba a bajar mis manos un poco más, ella se levantó lentamente de encima de mí, dejando un vacío frio sobre mis piernas, y con ayuda de su mano me levanté del sillón, y con un susurro casi inaudible de su boca, y su gesto, me pedía que fuera con ella hacia el lecho, cosa que acepté con una sonrisa enarqueada y pícara.

Me dejé llevar por ella hasta junto a la cama, donde se detuvo a besarme, que me pilló de improviso. Al principio mi cuerpo temblaba, era la primera vez que, serena, besaba a una fémina, y que besaba además con gusto. Y para coronar el pastel, era un beso francés.

Esta mujer por fuera era mucho más serena que ahora, que se ha desmelenado. Sus feromonas y hormonas trabajan salvajes una vez se desinhibe por lo que parece.
Le correspondí con avidez, aferrando su espalda con mis brazos, hasta que separó nuestros labios, momento en el cual, me quedé observando a la muchacha que, hasta hacía una hora, era una perfecta señorita de alta alcurnia, y ahora, era como una muchacha adolescente que estaba haciendo “travesuras” nocturnas.
Desató sus ropajes para mí, y dejó ver así el nacimiento de su pecho por encima de su kimono, y una visión amplia de su espalda y sus hombros, al dejar caer la tela de su espalda. Tenía la piel clara como la nieve, y aparentemente tersa y suave como si fuera de seda.

Su voz era cautivadora, como una sirena que en medio de la tormenta clamaba al marinero a dejarse llevar por su mortal abrazo.

Di un paso al frente, rodeando su cintura con un brazo y atrayéndola hacia mí lentamente, quedando nuestras narices a escasos centímetros, mientras le observaba atentamente con mi ojo rojo.

Ante ella, llevé mi mano libre al parche que cubría mi otro ojo, y descubrí mi ojo morado, que brillaba candente, como si tuviera una vida propia.

Eres la primera persona que ve mi ojo en mucho tiempo, Tarisa

Repuse lanzando el parche hacia la mesa donde reposaba mi tricornio, y tras dedicarle una mirada intensa con ambos ojos, le devolví el beso anterior, atrayendo su torso hacia el mío. Mi mano libre la sumergí en su cabello, tocando el cuero cabelludo de Tarisa, y con la otra sujetaba su cintura y una cacha de sus glúteos.


Duró unos segundos antes de que le soltara lentamente, y le mirase inquisitivamente.

¿Te atreverías a quitarme la camisa?

Repuse con una sonrisa socarrona, adornada por las mejillas sonrojadas, y mi mirada intensa, ahora reforzada con mi ojo violeta descubierto.


Ficha de Zeena Samaha
Cuadero Bitácora (Cronología)

Diálogo (indigo) Pensamientos (orange) Narrativa
avatar
Zeena Samaha

Mensajes : 75
Link a Ficha y Cronología : Zeena
Cuaderno de Bitácora

Nivel : 2
Experiencia : 930 /1000

Volver arriba Ir abajo

Re: Sendas maleantes [Tarisa y Zeena][+18]

Mensaje por Tarisa Unami el Miér Dic 23, 2015 12:40 am

Cuando Zeena desveló el ojo que ocultaba con su parche, mi corazón dejó de latir por apenas milésimas de segundo. Sus ojos, uno rojo y el otro morado, eran como dos faroles de tela colgados de una cuerda invisible, iluminando la oscuridad de la noche. Llamándome a buscar cobijo en ellos. Y, cuando mi pecho tocó el suyo, un cosquilleo agradable se esparció por todo mi cuerpo.

-Tú eres la primera persona que me hace sentir de esta manera.- Le respondí

Ella me besó con pasión, una pasión que yo correspondí. Mi alma ardía con la intensidad de una llama incontrolable. Por primera vez, experimentaba el verdadero calor del verano. Un verano que no quería que terminase nunca.

Mientras ella sumergía su mano en mi cabello, yo trazaba figuras indescriptibles sobre su espalda con ambas manos, bajando lentamente hasta terminar en el fin de su espalda. Quise apretar sus nalgas, pero las toqué suavemente, disfrutando cada instante del tacto.

Zeena separó nuestras bocas, pero el sabor perduraba, así como la calidez de sus labios. Me miró, indagando en mis intenciones, quemando mi corazón con su mirada bicolor. Y su desafío produjo que una sonrisa traviesa asomara mi ruborizado rostro.

C0mencé a desabotonar su camisa al mismo tiempo que besaba el lateral de su cuello, pocos centímetros debajo de su oreja.
Primero uno, luego otro. Cuando la camisa estuvo desabotonada por completo, la abrí hacia los costados con delicadeza y contemplé el torso desnudo de Zeena. Como una niña curiosa, posé mis manos sobre sus pechos y las moví en un círculo, lentamente.

Retiré mis manos de su pecho y le quité la camisa; ahora solo estaba vestida con sus pantalones y botas. Tomé ambos extremos de los pantalones y procedí a bajárselos al mismo tiempo que yo bajaba con ellos, sin embargo, las botas me impedían que se los quitase por completo. Allí donde antes habían estado los pantalones, había unas bragas bordadas tan hermosas como la propia Zeena. Pero le despojé de ellas.

Me puse de pie y volví a besarla. Así mismo, tomé  sus manos; a una la coloqué sobre uno de mis pechos, mientras que la otra fue dirigida hacia abajo, a mi zona más sensible. El simple contacto de su piel con la mía provocó otro cosquilleo y que se me escapara un gemido placentero al separar nuestros labios.

La miré con pasión y un cariño que me era extraño.

-Esta noche.-Le dije, ardiendo en deseo- Compartamos el lecho. Déjame que me pierda en tu calor hasta caer dormida.. – Jamás había pronunciado tales palabras, pero cada una de ellas expresaba todo lo que estaba sintiendo. Esa noche era especial. Esa noche, hacía lo que me dictaba el corazón.



FICHA

avatar
Tarisa Unami

Mensajes : 32
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Sendas maleantes [Tarisa y Zeena][+18]

Mensaje por Zeena Samaha el Miér Dic 23, 2015 2:22 am

Notaba cómo sus manos bajaban por mi espalda, y cómo un calambre de placer iba en sentido contrario, que se iba intensificando a medida que se acercaba a mis nalgas. DE repente me las sujetó con tal voracidad que parecía que quería hundir sus dedos en ellas, hacerme una marca, como si fuera una marca de propiedad, pero apenas duró el instante en el que lo imaginé, porque realmente estaba acariciándolas como si fueran algo frágil.

Sonreía placentera para mí misma, hasta que nuestros labios se separaron, y nuestras miradas quedaban sumidas en un universo paralelo, donde nada se interponía entre ellas.

Sin embargo, para mi sorpresa, Tarisa esbozó una sonrisa que no parecía propia de una “señorita” de bien como ella parecía ser.

Me besaba en el cuello con intensidad, mientras sus hábiles manos desabotonaban mi camisa. Notaba la tela de algodón rozar mis pezones, dejándolos sensibles a cualquier roce que se produjera.

Por unos momentos sentí vergüenza, por no ser como una mujer estándar, por ser simplemente, una chica que parecía tener el cuerpo de una niña pequeña.

Daba la sensación de que Tarisa me observaba procurando intentar no hacerme sentir incómoda, pero para mi sorpresa, su cara era de asombro, y con curiosidad, tomó mis poco prominentes pechos con las manos. Cerré los ojos, procurando perderme en la sensación, pero ésta duró poco, viendo que estaba atareada en deshacerse de mi camisa.

Pero más allá de lo que le pedí, tomó el borde de mis pantalones, y ahí noté cómo mi rostro se ponía caliente y rosa oscuro cual fresa.

Y en cosa de nada de tiempo, me encontré desnuda, o casi, porque las botas impedían que lo estuviera.

Ella jugueteaba conmigo, con mi cuerpo desnudo, mi yo vulnerable, y yo me mostraba vulnerable como respuesta, para mi sorpresa.

Y ella, no contenta con eso, tomaba mis manos para que jugara con ella cual marioneta.

Esta mujer parece muy ansiosa. Pero me gusta

Mi mano sbre su pecho buscó sostener entre mi pulgar e índice el tierno pezón que asomaba sobre su seno delicado y suave. No eran grandes, pero eran muy bonitos, y eso me encantaba.
Hice que la ropa que ella vestía se cayera del todo, encontrándome con un cuerpo que parecía esculpido por un cincel divino.

Mi otra mano fue llevada hasta su zona más íntima, que parecía estar suave, húmeda, y lubricada.


Pero antes de jugar con ella, le observé atentamente
Con el silencio como respuesta, me quité las botas, y dejé caer toda mi ropa al suelo, dejando ver a Tarisa mi cuerpo al natural y desnudo. Casi podría decir que brillaba con luz propia de lo blanca que era mi piel, tan irreal, y tan sensible a todo.

Traté de ayudar a Tarisa a que sus ropajes cayeran al suelo, y en el momento en el que éstas se deslizaron de su cuerpo, le sujeté por la cintura y me acerqué a susurrarle al oído, para susurrar previamente un gemido después de inspirar lentamente
¿Tú crees que estoy en posición y voluntad de contradecirte? Quiero que hoy seas llena de gozo

Entonces sin soltarle la cintura, me acerqué hasta ella, lentamente, hasta que nuestros pechos se tocaron, y nuestras tripas transmitían un suave calor agradable. Notaba cómo mis pezones se ponían erectos con el roce, y presionaban los suyos como respuesta.

Y con el otro brazo, y con mi cuerpo entero, le empujaba hasta la cama, depositándole suavemente boca arriba.

Cuando estuvo reposando en el lecho, gateando, me aproximé a ella, rozando mi pecho con su abdomen.

Quiero oírte gemir…

Repuse con una media sonrisa, antes de abrazarle los costados con los brazos, y acercando mis labios suavemente a su barbilla, besándole primero, y descendiendo al lateral de su cuello, hasta llegar a la unión con los hombros.

Cuando ya hube preparado un poco el terreno, acaricié con las yemas de los dedos el nacimiento de su pecho, por debajo, deslizándolas alrededor de la areola, y cada vez más cerca del centro, hasta que los toqué con las uñas, rozándolas a su alrededor.

Sonreí para mí, unos segundos antes de dejar caer mi rostro sobre un pecho suyo, y acabar por meterme su pezón, ahora erecto, entre mis labios.


Ficha de Zeena Samaha
Cuadero Bitácora (Cronología)

Diálogo (indigo) Pensamientos (orange) Narrativa
avatar
Zeena Samaha

Mensajes : 75
Link a Ficha y Cronología : Zeena
Cuaderno de Bitácora

Nivel : 2
Experiencia : 930 /1000

Volver arriba Ir abajo

Re: Sendas maleantes [Tarisa y Zeena][+18]

Mensaje por Tarisa Unami el Miér Dic 23, 2015 2:56 am

Como si Zeena fuese mi única ama y señora, complací su deseo y deje salir gemidos que rozaban el susurro. No quería que los demás inquilinos me escucharan. Pero la sensación que ella provocaba al jugar con mis pezones era embriagadora. Llevé mi mano hacia el pezón desatendido y comencé a manosearme yo misma, mientras acariciaba la cabeza de Zeena.

-Zeena…- dejé escapar entre suaves gemidos. Pronunciar su melodioso nombre en medio de tal acto apasionado hacía que la desease más.

Ella removió mi mano que tocaba mi propio pezón y comenzó a jugar ella misma con él, apretándolo, llenándome de placer irresistible. Simultáneamente, yo tomé una de sus manos y comencé a lamer sus dedos. Su piel era tan sueva que era cómoda para mi lengua. Con dedicación, chupé su dedo índice como si fuese una fruta prohibida, cuyo néctar era el más dulce del mundo.

-Yo también- comencé a decir- Yo también quiero escuchar tu voz expresando el mismo placer que yo siento.

Estirando mi mano, busqué el área de Zeena; al tocarla, sentí la humedad que la cubría y, lentamente, comencé a jugar con ella, masajeándola por arriba. Zeena dejó escapar un gemido más alto que los míos.

-Sé que estoy actuando de manera precipitada-dije entre gemidos-pero no puedo evitarlo. Me haces perder la cabeza, no se por qué. . ¡Por favor, Zeena, tócame tú también!, ¡juega con mi cuerpo cuanto gustes!-

Pero ella seguía sumida en mis pechos. Yo quería volver a ver sus ojos, ver su cara rebosante de placer al igual que la mía. Quería besar sus labios al mismo tiempo que nuestros pechos se rozaban.

-Y yo también lo haré…-

Dicho esto, me removí en mi lugar, haciendo que Zeena parase de jugar con mis pechos. Con lentitud y cuidado, hice que ella se acostase hacia atrás, dejándome ver vagina que estaba lubricada. Gateando, me acerqué hacia ella y bajé hasta encontrarme con su vello orificio. Comencé a lamerlo, mientras me tocaba mi propia área .



FICHA

avatar
Tarisa Unami

Mensajes : 32
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Sendas maleantes [Tarisa y Zeena][+18]

Mensaje por Zeena Samaha el Miér Dic 23, 2015 3:47 pm

Mis labios succionaban su pezón, mientras notaba cómo sus cálidos dedos masajeaban mi cuero cabelludo, enredándose entre mis cabellos. Me sentía como un gato que era acariciado, pero por otro lado, me sentía como la gata que toma a su macho y disponía de la relación en sí misma.

De forma irremediable, mi lengua lamía su puntito de placer rosado, y lo hacía con más intensidad en cuanto oía sus gemidos, y mi nombre ser pronunciado de aquella manera.

Noté entonces mi mano ser llevada a un lugar cálido y húmedo, y algo suave y deslizante acariciaba mis dedos, las juntas entre ellos. Mi piel se erizaba, y notaba cómo mi cuerpo acumulaba tensión sexual mientras mi dedo índice era rodeado por aquella lengua tan sinuosa y suave.

Noté entonces cómo me acarició la zona más íntima de mi cuerpo, la única que no parecía ser de una niña, la que de verdad sentía que me hacía más mujer.

Mi mano libre se aferró a su nuca, y despegué mis labios de su pecho para dejar resonar un gemido que se alzó en la sala, mirando con ojos incandescentes hacia los de Tarisa.

Me volví a lo que estaba haciendo, escuchando lo que ella decía, porque quería que ella siguiera ardiendo por dentro.

De repente vi cómo se zafó de mi abrazo, y me reposó boca arriba sobre la cama. Me abracé mis pechos, sintiéndome vulnerable, y notando cómo los colores hacían que mi rostro y mi cuello acabaran por quedarse de un rosa intenso. Pero mi cuerpo quiso retorcerse en cuanto notaba cómo mi ser más profundo se revolvía de placer.

Cerré los ojos durante unos segundos, disfrutando de la sensación de sentirme llena, mientras no podía evitar sostener mis pechos con ambas manos, jugueteando con ellos. Mi labio quería ser mordido por mis dientes, hasta que acabé por abrir ambos ojos, y pude ver aquella mirada de Tarisa, concentrada en estimularme. Es una pena que la tenga lejos de mi alcance ahora mismo para jugar con ella, así que sólo podía hundir mis dedos en sus cabellos, y seguir jugando con mis pechos, como una puberta recién iniciada en la exploración de mi propio cuerpo.

Mi cuerpo tenía espasmos, que me obligaban a agitarme a un lado y a otro, a agitar la cabeza, y a vibrar mis piernas sin control cada vez que me rozaba en algún punto especialmente sensible.

-¡Tarisa!¡Por los dioses!- Mi voz casi era un grito, pero traté de ahogarlo al final de la frase para que no se escuchara demasiado.

Repuse en apenas un resoplido que pude emitir entre tanto espasmo. Notaba cómo toda mi piel se erizaba, y cómo mi pecho se endurecía como si fueran parte de los huesos de mi cuerpo. Los tendones de mi cuello se tensaban como amarres de barco, y mis piernas parecían simplemente querer agitarse como si tuvieran una vida propia.


Última edición por Zeena Samaha el Miér Dic 23, 2015 8:45 pm, editado 1 vez


Ficha de Zeena Samaha
Cuadero Bitácora (Cronología)

Diálogo (indigo) Pensamientos (orange) Narrativa
avatar
Zeena Samaha

Mensajes : 75
Link a Ficha y Cronología : Zeena
Cuaderno de Bitácora

Nivel : 2
Experiencia : 930 /1000

Volver arriba Ir abajo

Re: Sendas maleantes [Tarisa y Zeena][+18]

Mensaje por Tarisa Unami el Miér Dic 23, 2015 4:41 pm

Al mismo tiempo que lamía el área de Zeena, introducía mis dedos en mi propia abertura. No debería de estar dándome placer a mí misma, pero las manos de ella parecían tan distantes. Con mí mano libre, acaricie su vientre, recorriendo su suave piel con gentileza.

Dejé de lamer para dar pequeños y cortitos besos, succionando su lubricación por accidente. No me importó, sin embargo, pues seguí degustado las partes íntimas de Zeena. Su mano en mi cabeza, acariciando mi cabello era tan estimulante como el sonido de su voz llena de éxtasis. Hizo que me mojara aún más y comenzara a gemir, aun cuando mi boca estaba llena.

Retiré mi boca, dejé de tocarme y, con la misma mano con la que auto complacía, introduje un dedo dentro de Zeena, su interior era cálido y estaba húmedo. Mientras mi boca jugaba con su clítoris, hacía para adentro y hacia fuera con mi dedo, estimulándola. Parece que ella ya había tenido una experiencia previa.

Pero yo no. En ocasiones, había jugado con mi cuerpo en momentos de debilidad, pero esa noche era mi primera vez. Y no era con un hombre, como me habían dicho durante mi infancia en la isla; era con una mujer, y no querría que fuese de otra forma.

Nos conocimos esa misma noche, quizás pro coincidencia o capricho del destino. Y no quería que eso cambiase. Algo latía en mi interior, dentro de mi corazón, y no era la excitación que me provocaba escuchar los suspiros de Zeena. No, era algo diferente, algo cálido y reconfortante, que no había sentido jamás.

Dejé de jugar con el área de Zeena y, con lentitud, me situé sobre ella, mirando sus ojos bicolor, esbozando una sonrisa sincera.
La besé, pero esta vez lo hice despacio, saboreando sus labios, jugueteando con su lengua de manera cariñosa.

Bajé con mis caderas, para que mi clítoris tocase el de ella. El mínimo contacto me hizo gemir. Estaba cerca de alcanzar mi clímax, y lo haría con ella. Seguramente ella no terminaría al mismo tiempo que yo, pero aun así, quería que nuestros cuerpos estuviesen en la misma posición. Quería contemplar su hermoso rostro y córreme mientras la abrazaba.

Tomé los brazos de Zeena y los aparté suavemente, dejando ver sus pechos. Eran hermosos, parecidos a los de una niña. Junté mi torso con el suyo y entrelacé los dedos de mis manos con los de ella. Y comencé a moverme, provocando un indescriptible placer. Mis gemidos eran más altos, pero no podía sopesarlos. Miré a Zenna a los ojos y sostuve la mirada, durante todo el tiempo que pude.

No duré mucho, sin embargo. Alcancé mi clímax, dejando salir todo mi fluido, gritando el nombre Zeena entre espasmos. Finalmente me dejé descansar sobre ella, sintiendo los latidos de su corazón y el calor de su cuerpo. Mi respiración era agitada, y comencé a caér víctima del sueño, pero no me dormí.

Y entonces supe lo que sentía. Amor. Amor por Zeena, quien acababa de conocer esa misma noche.



FICHA

avatar
Tarisa Unami

Mensajes : 32
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Sendas maleantes [Tarisa y Zeena][+18]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 2 de 4. Precedente  1, 2, 3, 4  Siguiente

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.