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Descanso en Avilda [Libre]

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Re: Descanso en Avilda [Libre]

Mensaje por Elíacer el Mar Oct 11, 2016 2:20 pm

El grifo se sentía extrañamente cómodo y a gusto siento montado por alguien, la verdad es que pensó que sería una sensación incómoda, incluso degradante, pero ciertamente sentir el peso y el calor del cuerpo de Niris sobre su lomo, lo reconfortaba y lo hacía sentir bien. No pudo evitar reír un poco por la pregunta sobre la magia.

-No, no sé nada de magia. Aunque tengo cierta sensibilidad para sentirla, aunque no es un don o cualidad única, muchos pueden tenerlo.- Aseguró el grifo, mientras paciente se detenía cada vez que la pequeña conejita quería curiosear alguna habitación.-Aunque el collar que llevo…- Dijo señalándose con una garrita el collar que siempre llevaba.- Me permite comunicarme con vosotros, los bípedos y también sirve para guardar mi armadura.- Explicó tranquilo, mientras se agachaba cada vez que Niris quería subir sobre su lomo o la seguía a pie cuando la conejita paseaba por alguna de las habitaciones.

Cuando la pequeña acercó aquel tubo a uno de sus ojos, el grifo miró curioso, su vista de por sí aguda no notó mucha diferencia, pues prácticamente los aumentos de las lentes eran los mismos que los que él podía llegar a ver.

-Bueno, si no me equivoco creo que hay escuelas o academias donde los bípedos podéis estudiar el arte de la magia.- Comentó el grifo, azotando el aire con su larga cola leonina.

Cuando llegaron al nido, el grifo se acomodó tranquilamente como siempre hacía, mientras prestaba atención a Niris, era agradable tener compañía, aunque fuera para charlar y distraerse un poco en aquellas solitarias ruinas. La respuesta de la conejita sobre ir con él le decepcionó un poco cuando le dijo que tenía que volver, pero lo entendía y ya estaba preparado, pues la pequeña ya le había comentado al respecto.

-Lo entiendo, pero es una pena, me caes bien.- Aseguró el grifo sonriendo.

Mientras se terminaba por tumbarse panza arriba, todo despatarrado y mirando en aquella postura tan poco “digna” de un grifo a la pequeña, aunque Elíacer se sentía muy a gusto en aquella postura. No pudo evitar reír por las preocupaciones de ella.

-¡Claro que no! Mi familia no te hará daño, no atacamos a los bípedos a no ser que éstos nos ataquen y mucho menos comérnoslo. –Explicó tranquilo y seguro.

Cuando escuchó la risita de ella le sacó la lengua rosada y lanzó un leve gruñidito cuando sintió como se recostaba y se acurrucaba contra él. Parecía tranquilo y a gusto con la pequeña tumbada sobre él o a su costado, de modo que la dejó estar, agitando la larga cola felina, barriendo el suelo. Escuchó un poco apenado la historia de los padres desconocidos de Niris y la vida tan difícil que había tenido, siendo maltratada y despreciada por aquellos que la rodeaban.

-Por cómo eres, supongo que tus padres eran como tú. Bípedos con orejas y colas de conejito. Tu padre sería un hombre alto y fuerte, pues se nota una gran fuerza en tu interior, en tu mirada…- Explicó el grifo.- Tu madre seguro que era muy hermosa, pues tu eres el resultado de ello. Una conejita muy hermosa.- Aseguró para animarla.- Es una lástima como has sido tratada por los humanos. Si alguna vez quieres un lugar tranquilo donde tener un nido cómodo, comida y donde tienes un amigo, puedes venirte a vivir conmigo.- Le aseguró el grifo, mientras mantenía las patas delanteras contra el pecho, mirándole entre éstas.- Yo… bueno, a mí no me importaría investigar un poco en mis viajes, ver si encuentro a más bípedos como tú.- Ofreció el grifo.- Estoy seguro que debió de pasar algo malo para que tus padres y tú acabarais deparados. Y que piensan en ti. –Le quiso calmar el grifo.- ¿Mis padres? –Preguntó con cierta sorpresa con una ceja alzada.- Bueno, mis padres son buenos cazadores, mi madre es la grifo encargada de la guardaría, donde se cuidan a las crías mientras los padres están ausente explorando, cazando o recolectando alimento.-Se rascó un poco bajo el pico con una larga garra.- Mi madre tiene las plumas de color cremas con manchas oscuras. Su pelaje es del mismo color que el mío y es algo menuda para ser una hembra, aunque tiene un carácter fuerte y cuando se enfada…- El grifo se estremeció.- Mi padre es serio y forma. Sus plumas son oscuras al igual que su pelaje, es un buen pescador y cazador, aunque tanto lo uno como lo otro escasea últimamente, nuestra isla se nos queda pequeña.- Suspiró el grifo, preocupado.

No la vio sonrojarse, pues estaba tumbado, con los ojos cerrados, relajado y despatarrado, sintiendo el calor y las caricias de la conejita por su pelaje. La pregunta sobre la de ser padre le hizo dar un respingo, luego rio un poco.

-Bu-bueno… nunca se me han dado bien las crías… esos pequeños diablos son malvados. Las pocas veces que he tenido que cuidar de ellos, me picaban todo el cuerpo, me tiraban de la cola, las orejas, me arrancaban las plumas…- Suspiró y chasqueó el pico.- Supongo que me gustaría tener crías, por supuesto, pero quizás un poco más adelante. Cuando haya encontrado un buen hogar para los míos y las aguas hayan vuelto a su cauce… Aunque eso no quita que no me guste… “practicar” para el futuro.- Dijo riendo un poco, entre avergonzado y ruborizado.- Los grifos tenemos métodos para evitar que las hembras queden embarazadas si solo estamos… “practicando”.- Explicó.- Como supongo que hacen todos los bípedos.- Sacudió la cola, si fuera posible se vería ruborizado.- Estoy seguro, que si alguna vez tienes crías, serás una fantástica madre, y también el macho que elijas será un padre increíble, que te querrán a ti y a las crías que tengáis con todo el amor del mundo. Seréis todos felices.- Le aseguró el grifo.

Cuando le acarició el estómago, Elíacer se estiró gustoso, soltando un suspiro de placer y gustito, desperezándose con placer, ronroneando casi como un gato. Era evidente que disfrutaba de ser acariciado de aquella manera y el pelaje de la zona era suave y cálido, además de que a medida que bajaba el pelaje llegaba a ser tan suave como el plumón. Cuando escuchó que sería un buen padre por haberla soportado todo el día no puedo evitar reír mientras le hacia una seña para que subiera encima de él.

-Anda, sube y ráscame la barriga, da mucho gustito.- Dijo con un gruñidito de placer, mientras retorcía la cola.- Gracias por pensar eso de mí, pero no se… Tú no eres ninguna niña, eres joven, como yo. De echo de ser bípedo seguramente tuviéramos una edad similar.- Aseguró el grifo.- Sería muy lindo, tener unas crías que no me tirasen de la cola o me arrancaran las plumas. –Dijo con una media sonrisa, mientras se estiraba de nuevo, gustoso por las rascaditas y emitía un extraño graznidito de placer. –Ya que te vas a quedar, iré a buscar más tarde comida para ti y nos podremos dar un largo baño en las termas. Así quizás te den ganas de volver.- Le dijo guiñándole un ojo, divertido, mientras esperaba a ver si Niris se ponía encima de él.
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Re: Descanso en Avilda [Libre]

Mensaje por Niris el Mar Dic 06, 2016 8:08 am



Me imagine a mis padres guiada por las palabras de Elíacer con tristeza y algo de esperanza de quizás conocerlos, pero  estaba casi segura de que nunca les vería. Esperaba que hubieran escapado pero quizás les paso algo malo para terminar donde estoy. -Gracias, ojalá que cuando tu encuentres el lugar ideal para anidar, pueda visitarte. Espero que encuentres un lindo lugar donde tu familia viva segura y feliz.- Creo que noto que estaba tratando de ocultar mi tristeza y trato de animarme diciendo que probablemente piensan en mí. Por otro lado entre mas hablaba se me hacia mas fácil y natural hacerlo, siempre había podido hablar pero es difícil eliminar una niñez de adiestramiento, maltrato y simple costumbre cuando los demás esperaran que fuera siempre calladita.

Pronto cambiamos de tema donde él empezó a hablar de su familia, realmente estaba interesada en escucharle ya que él era un ser completamente nuevo por lo que mi curiosidad estaba ansiosa por saber más, el ni si quiera parecía humano en ninguna forma pero hablaba de forma tan natural que la verdad me sorprendía, una parte de mi deseaba poder hablar con la claridad y confianza que el transmitía, y sin ser un humano o nada parecido, pensando un poco contenerme era ridículo y al pensar lo que había estado diciendo, me di cuenta que no hablaba tan mal si estaba relajada. Trate de imaginarme a sus padres volando mientras cazan peces y cangrejos gigantes. Era un poco gracioso que al mencionar a su madre enojada se asustara como un niño pequeño temiendo ser castigado. -Parece que alguien no se ha portado bien, luego quiero escuchar de tus travesuras.- Quizás había sorprendido a alguien como lo había hecho con el espanto de ayer al conocernos.

Empecé a acariciarle y se veía bastante contento con ello, no había nada como un pequeño cariño para hacer sentir mejor a alguien y era divertido sentir sus plumitas entre mis dedos, era más parecido a tocar algodón que tocar mi pelo, sin duda con aquellas plumas el sentir frio debería ser raro ya que se sentía bastante cálido. -Dabas miedo, pero que tierno eres.- Dije riendo mientras me recostaba encima de él, frotando mi cabeza con su plumaje suavemente. -Tengo 16 años, creo que casi 17. Si he notado algunos cambios.- Procedí a alzar mi cuerpo pensando en lo que había cambiado los últimos años y lo que había aprendido con mi amo.

Procedí a examinar mi cuerpo sintiendo conscientemente lo que había cambiado en mi cuerpo. -No sé si los grifos cambian mucho como polluelos y gallos, pero yo estoy cambiando.- Lo dije sonrojándome un poco mientras me examinaba a mí misma, me ayudaba el no estar cercas de algo  con forma similar a la mía. Quizás había crecido menos de lo que debía por la mala alimentación que había tenido, pero ahora que lo pensaba, mi pecho, caderas y otros cambios incomodos habían tenido cambios.

Creo que lo mejor era cambiar de tema. -Seguramente eras travieso. Creo que está bien de comida, trajiste mucho. ¿Qué travesuras tuyas recuerdas?, yo una vez en la tienda a veces escondía o robaba algo de comida, era un poco feo si me descubrían pero casi no paso.- Era extraño estar diciendo eso con orgullo, pero en la tienda la comida era escasa. -Si vas por comida para ti... ¿Puedo ver cómo  cazas?- No me gustaba la idea de la caza, pero tenía curiosidad por verlo de diferente manera.


Última edición por Niris el Lun Jul 03, 2017 9:47 am, editado 4 veces
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Re: Descanso en Avilda [Libre]

Mensaje por Elíacer el Jue Dic 15, 2016 12:10 am

El grifo no era muy bueno entendiendo los sentimientos de bípedos como Niris, lo intentaba lo mejor que podía, pero sabía que a veces sus intentos podían mal interpretarse o incluso podrían ser inadecuados. Sólo esperaba que algo de lo que hablara con aquella gentil conejita no causara alguna fea confusión, pues realmente le agradaba el tiempo que estaba pasando con ella, charlando y disfrutando de su presencia. Le alegró un poco de que la idea que él tenía sobre sus padres le hubiera gustado a Niris, agitó la cola algo animado. Además sentir el contacto cálido del cuerpo de ella contra el suyo, le recordaba a cuando dormía acurrucado junto a algunos de sus compañeros o compañeras grifos, pues eran seres muy sociables y les gustaba el contacto físico. Elíacer se mantenía con las patas recogidas contra el pecho, y las traseras todas despatarradas, era un poco “peligroso” pues si Niris no tenía cuidado con sus pies y se tumbaba cuan larga era sobre él, podría darle sin querer un golpe en una zona bastante sensible de su anatomía.

-Claro que podrás venir a visitarme, de echo es posible que yo me quede en esta torre.- Informó el grifo.- Aunque los míos se muden a un territorio nuevo, si es en éste u otro continente, parejas de grifos o solitarios, estarán repartidos.- Aseguró.- Nos gusta estar informados de todo lo que sucede en torno a nuestro hogar, algo así como un puesto de avanzada que siempre estará ojo avizor a cualquier amenaza que pudiera amenazar a la comunidad.- Explicó mientras agitaba la cola, complacido por las rascaditas de la conejita que lo hacían ronronear de placer.

Cuando ella le dijo sobre que más tarde querría escuchar sobre sus travesuras, se ruborizó un poco, pero encogió las alas mientras asentía. Le encantaba sentir las manos de Niris por su cuerpo, como deslizaba entre sus dedos su pelaje felino y sus plumas.

-Bueno, cuando no se conoce a alguien uno puede hacerse una idea equivocada…- Dijo ruborizándose aún más cuando ella le dijo que le parecía tierno ahora que lo conocía.- ¿Dieciséis años? Vaya, creo que tenemos la misma edad o rondamos muy cerca.- Dijo riendo un poco por la coincidencia. –Sí, supongo que lo estás, los grifos cambiamos también mucho durante nuestra adolescencia.- Asintió tranquilo.- Sobre todo somos más sensibles a ciertos estímulos, olfativos, visuales y sensitivos.- Explicó como distraído, con la vista en el techo como si recordara algunas experiencias al respecto.

Se ruborizó de nuevo cuando ella le dijo que seguramente era travieso y que le contara alguna travesura de las que recordara. Escuchó lo que ella le contó y el grifo se rascó bajo el pico con una de sus garras delanteras, mientras seguía tumbado panza arriba con Niris encima.

-Bueno, no recuerdo mucho de cuando era solo un polluelo, pero seguro que alguna trastada haría…- Dijo con una risita.- Bueno, recuerdo una ocasión en la que desobedecí a mis padres, yo era un polluelo al que le acababan de crecer las plumas buenas hacía apenas un año y ya me creía el mejor volador. Me habían prohibido ir a explorar una isla cercana, por las criaturas que lo habitaban resultaban peligrosa incluso para los grifos.- Iba contando Elíacer mientras movía la cola barriendo el nido.- Desobedecí y fui a aquella isla. Estalló una tormenta que me zarandeó como si fuera solo una pequeña pluma. Estaba en mitad del mar y no había donde buscar refugio. Justo cuando las fuerzas me abandonaban , mi padre surgió entre la lluvia y los rayos, cargó conmigo y me llevó hasta casa…- Hizo una mueca de disgusto.- Primero mi madre se alegró mucho de verme con vida y bien, aunque luego me azotó tanto el trasero que pasé varios días sin poder sentarme…- Dijo estremeciéndose.- Mi padre no se atrevió a decir ni pio, mi madre se pone echa una furia y hay pocas cosas que den tanto miedo e impongan como una hembra de grifo furiosa.- Dijo soltando una pequeña risita. Escuchó lo que dijo lo que ella le pidió sobre lo de ir a verlo a cazar.- Claro, puedes venir. –Dijo asintiendo.- Aunque te tendré que dejar en algún sitio observando, no te puedo llevar conmigo, podría resultar peligroso para ambos. - Le informó mientras se desperezaba en el nido con un gruñido de placer.–Bien, aun es un poco pronto para ir a cazar, pero si no quieres que hagamos nada más aquí, podemos ir a buscar algún lugar apropiado para que quedes de observadora mientras cazo.- Le propuso el grifo, el cual se encontraba muy a gustito siendo mimado y acariciado por la joven Niris, pero aquello empezaba a resultar un poco empalagoso para Elíacer y se moriría de vergüenza si por tantas caricias tuvieran un pequeño “desliz” con cierta parte sensible de su anatomía.
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Re: Descanso en Avilda [Libre]

Mensaje por Niris el Jue Dic 15, 2016 10:56 am

╨¤

Me parecía interesante el hecho de que probablemente él se quedara en la torre, aunque no es como si eso me ayudara mucho para una posible visita ya que el lugar estaba retirado de las ciudades, algo difícil de acceder y por último el lugar estaba oculto por lo que es probable que me perdiera si intentara volver sin ayuda. -Suena importante el vigilar y asegurarte que todo esté bien para los demás.- Me preguntaba si sería peligroso el acercarse a un lugar habitado por grifos, la gente a veces puede ser muy agresiva pero sin duda un golpe de uno de ellos podría hacer bastante daño... solo tenía que recordar como quede noqueada ayer.

No pude evitar reír cuando menciono lo de tener una idea equivocada acerca de alguien la primera vez que alguien se conoce. Luego el empezamos a hablar acerca de crecer, era un poco raro estar hablando de estas cosas, nunca lo había hecho pero parecía que el si pensaba bastante en eso. Continúo hablando de sus travesuras pero luego una duda me llego a la mente. -¿Que pensaste de mí y que piensas ahora?- No era una pregunta importante, pero si la gente se equivocaba con él, quizás el también había cometido errores.

Prosiguió hablando de sus travesuras de la infancia, me lograba imaginar la escena volando en la tormenta y parecía bastante impactante aun que si estuviera en su lugar probablemente ni saldría de mi madriguera por miedo. -Sí, eso de lastimarte es bastante común cuando te portas mal.- Lo dije como si aquello fuera lo más natural del mundo, ser mala era igual a ser lastimada.

Una vez que termino volvimos a hablar de lo de conseguir comida. -Solo si no tienes comida, no me gusta que se coman animales porque me imagino que me comen... lo decía para acompañarte.- Desvié la mirada un poco mientras me quedaba pensando un poco. -¿De qué más podemos hablar?- No recordaba la última vez que había hablado tanto, no había temor de un regaño o miradas extrañas juzgándome, eso era extraño pero agradable.

Por otro lado quizás convenía hacer tiempo antes de comer, después de todo siempre sabía mejor la comida si se tenía hambre. -¿Nos bañamos? No te preocupes, estoy cansada para jugar.- Le sonreí un poco y me levante para ponerme de pie a un lado de él mientras me ponía a estirarme. -¿Había un rio o algo así con agua fría? Seria lindo pasear.- Seguía teniendo algo de curiosidad por los alrededores, quizás incluso me ayudara a recordar cómo encontrar el lugar, aunque nunca he sido especialmente buena orientándome.

Volví la mirada a Elíacer que me parecía que estaba actuando un poco raro. No lograba entender el por qué. -¿Estas bien?- Me acerque a él poniendo mi frente sobre la suya, observar sus ojos y otras cosas que había visto al médico que era mi dueño hacer antes con humanos... aunque la verdad eso no me decía nada ya que nunca me lo explicaron, pero supongo que de algo debía de servir. Me le quede observando detenidamente tratando de averiguar que le pasaba para luego soltar un suspiro al rendirme.


Última edición por Niris el Lun Jul 03, 2017 8:14 am, editado 1 vez
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Re: Descanso en Avilda [Libre]

Mensaje por Elíacer el Lun Dic 26, 2016 12:00 am

El grifo no pensaba que fuera tan difícil encontrarse de nuevo con Niris, pues teniendo ya el olor de la conejita en sus recuerdos y sabiendo en que zona podría buscarla, no le costaría demasiado dar con ella, claro que sería mejor un lugar lejos de una ciudad, donde la enorme cantidad de olores podrían saturarlo un poco y desorientarlo.

-Sí, es un trabajo importante.- Coincidió con la chica.- Espero que me permitan quedarme en ésta torre, es un territorio lo suficientemente grande como para mantener a una pequeña familia de grifos.- Aseguró mientras se mantenía tumbado con Niris encima, algo que encontraba muy agradable pues podía sentir el calor del cuerpo de la conejita a través de la ropa. –No solo estamos para avisar de posibles peligros, sino de avisar a posibles viajeros que vayan a adentrarse en territorio grifo. Mientras no vengan con intenciones hostiles o dañinas, cualquiera puede atravesar o incluso vivir en territorio grifo.-Aseguró Elíacer mientras se estiraba perezoso.

La pregunta de ella lo pilló un poco desprevenido, se rascó con una garra bajo el pico, en las plumas que rodeaban al mismo mientras pensaba sobre aquello.

-Bueno, si te digo la verdad me pareciste una chica muy tímida… quizás por eso incluso pensé que eras más pequeña.- Comentó.- También que eras muda, pues no dijiste nada en un buen rato.- Dijo riendo un poco.-Espero que no te lo tomes a mal…- Dijo rozándole un hombro con el pico.-Bueno, no es una regla…- Dijo sobre lo de lastimarse por portarse mal.- Es solo que mi madre estaba muy asustada, y me dio unos azotes… en aquel momento no lo entendía muy bien, pero ahora la entiendo perfectamente. La cosa es que no volví a salir a volar con aviso de tormenta hasta que conseguí ser un cazador reconocido.- Dijo mientras agitaba la larga cola felina.- Claro, no te preocupes, solo cazo lo necesario, los grifos no somos como algunas razas de bípedos, que parecen cazar por placer más que por necesidad.- Dijo con un suspiro apenado por aquello.

Estaba pensando que podrían hacer hasta la hora de la comida, pues ya habían explorado y no había necesidad de ir a cazar, pues el grifo tenía pescado fresco en el estanque que había junto a la base de la torre. Cuando ella le dijo lo de ir a bañarse le pareció buena idea. Rio un poco cuando le dijo que estaba cansada para jugar.

-Está bien…Si, aunque hace un poco de fresco para bañarse en agua fría.
- Dijo mientras hizo un gesto con el pico.-Si te quitas de encima, podré incorporarme y te llevaré volando.- Dijo guiñándole un ojo.

Se sentía un poco nervioso con ella encima todo el raro, pues todos los roces cariñosos lo afectaban un poco, al estar entrando en la época de celo.

-E-estoy bien.- Aseguró un poco nervioso y ruborizado.

Cuando ella pegó su frente a la suya, sus rostros estaban muy cerca y la temperatura del grifo subió uno o dos grados más, pero era complicado saber de aquella forma si un grifo tenía fiebre. Solo había una forma fiable y se necesitaba un termómetro para ello. Dejó que lo escrutara unos minutos antes de separarse y bajarse de encima de él.

-B-bien, vamos allá.- Se incorporó cuando ella se le quitó de encima y se agachó para que ella pudiera subirse a su lomo y así descender volando hasta la base de la antigua torre de piedra.

Una vez abajo el grifo caminaría con ella encima hasta la laguna cercana, la cual partía luego un riachuelo que atravesaba el bosque.

-Si la seguimos llegaremos a un lago más grande… pero si te quieres bañar aquí es más seguro.- Dijo señalando la pequeña laguna de agua cristalina y templada, pues salía de las aguas termales de los sótanos de la torre.
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Re: Descanso en Avilda [Libre]

Mensaje por Niris el Mar Dic 27, 2016 9:40 am

╨╨

No me sorprendí nada de lo que dijo cuándo le pregunte que había pensado de mí, era normal que pensara de mí de aquella forma porque era me había negado mucho a mi misma a compartir palabra por la visión de recibir un castigo o que me descubrieran personas malas, aunque seguramente perdería todo el valor y confianza si estuviera alrededor de seres humanos. Pronto cambio a sus vivencias de la infancia, supongo que también me molestaría si alguien a quien apreciara mucho corriera un riesgo innecesario, volar se sentía bien pero no comprendía el por qué había salido. -¿Por qué volarías en una tormenta?- Parecía como si hubiera volado después en alguna, supongo que es algo que yo no entendería. Pronto el tema cambio a la comida, parecía que no había necesidad de cazar, lo cual me relajaba un poco.

Al final pareció gustarle la idea de tomar un baño mientras llegaba la hora de comer, no entendía que podría estarle pasando ya que estaba portándose extraño, incluso me había parecido que estaba más cálido. -¿Seguro? No quiero que te enfermes.- Lo monte para dirigirnos a bañarnos aun que me preguntaba a donde iríamos si no quería bañarse en agua fría, ¿Al fondo de la torre como ayer? Llegamos al fondo pero al salir de la tierra salía agua cálida, quizás las mismas que las aguas termales y avanzaban por la misma hasta llegar a un pequeño estanque al pie de la torre. Me baje de él para acercarme al agua, mi mano sentía que el agua estaba ligeramente más cálida que el ambiente, se sentía bien.

Era lindo no preocuparse por alimento, techo o peligros. Me recordaba un poco a mí tiempo como mascota, pero a diferencia de ese entonces yo no estaba ayudando en nada. Recordé como ayudaba a limpiar y en el trabajo a mi anterior dueño y empecé a sentir un poco de culpa por mi anfitrión que me estaba consintiendo pero no hacía nada realmente útil por él. Sin duda la torre era un desastre hablando de limpieza, quizás podría ayudarle a limpiarla y así podría agradecerle por cuidarme estos días. Camine hasta Elíacer para darle un fuerte abrazo y procedí a desvestirme, le lance mi vestido a la cara mientras reía y me daba un salto al agua riendo para luego mirarle y hacerle señas de que entrara en el agua. Sabía que había dicho que estaba cansada para jugar pero no podía evitar jugar aunque sea un poquito.

Ya una vez que estuvimos en el agua me relaje un poco mientras flotaba. -Regresando quiero limpiar, yo limpiaba antes.- Parecía que le había sorprendido un poco que lo dijera tan de repente. -Quiero darte las gracias por cuidarme, haz sido bueno conmigo.- Entre un poco al agua para nadar en su dirección, abrazarle un poco y lamerle lo que se parecía más a una mejilla, aunque después de eso no pude evitar quitarme un poco de plumón de la boca y luego reírme. Pero de nuevo él parecía algo nervioso, no lograba entender bien por lo que también me puse algo nerviosa. -¿Hay algo malo?- Me separe un poco para levantar mis orejas y tratar de escuchar cualquier cosa inusual, quizás estaba pensando mucho las cosas pero entonces se escuchó el sonido de una rama quebrándose cercas, entre la maleza lo cual hizo que me quedara quieta en el agua ante la expectativa.


Última edición por Niris el Lun Jul 03, 2017 9:52 am, editado 5 veces
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Re: Descanso en Avilda [Libre]

Mensaje por Elíacer el Miér Ene 11, 2017 12:19 pm

El grifo ya había aterrizado cerca del pequeño estanque de aguas templadas cuyo manantial brotaba de la base de la torre, la pregunta de ella lo hizo pensar, pues siempre pensó que sabía el motivo, pero ahora que debía explicarse le parecía un poco tonto he infantil. Agachó las orejas un poco avergonzado y encogió las alas.

-Bueno, es algo así como el enfrentarse a un enemigo… Si vences a la tormenta, es como si le ganaras una batalla a la Madre Naturaleza, es excitante y emocionante…- dijo con una media sonrisa avergonzada.

La insistencia de ella sobre si le pasaba algo lo hizo ruborizar, no quería espantarla diciéndole algo como que estaba comenzando su época de celo y que le entraba cierto “cosquilleo” cuando ella frotaba su cuerpo con el de él, de modo que asintió con firmeza cuando ella le preguntó de nuevo.

-Sí, no te preocupes, es solo que aún me estoy aclimatando a este lugar.- Le dijo con una sonrisa nerviosa.

Caminó junto a la joven hasta el agua y se metió un poco, chapoteando y agachando el pico para mojarlo y empezar a peinarse las plumas para limpiarlas y colocarlas. Cuando le abrazó se quedó un poco sorprendido, parpadeo desconcertado y se limitó a rodearla con el cuello para devolverle el abrazo. Luego la vio apartarse un poco y cuando ella empezó a desnudarse, sintió que le subía el calor por las patas hacia la cabeza, pero se limitó a seguir aseándose, mientras dejaba hacer a la joven. Cuando le lanzó el vestido a la cara, lanzó una pequeña exclamación de sorpresa, se quedó moviendo la cabeza a un lado y otro sin ver nada, caminó a ciega hacia la orilla y sacudió un poco la cabeza dejando caer la ropa en un lugar donde no se mojara. Aquello le hizo aspirar la fragancia de la chica y lo puso algo más inquieto, pero tenía un auto control excelente y no dejó que su cuerpo reaccionara de manera exagerada a aquello, pues no quería espantarla o que pensara que era un pervertido. La vio hacerle señales y el grifo se sintió juguetón, agachó la cabeza y echó las orejas hacia atrás como haciendo el papel de “depredador” y trotó hacia ella para atraparla. Cuando ya estaban calmados, ladeó la cabeza curioso al escucharla decir que quería limpiar.

-No es necesario que lo hagas, ya lo estoy haciendo yo, aunque voy algo lento porque tengo otras cosas que hacer…- Dijo azotando el aire con la cola tras él.- Además, hay mucho que limpiar… a no ser que te quieras quedas un par de meses conmigo no creo que te dé tiempo antes de que te lleve a la ciudad.- Le dijo a la joven, que le comentó que quería que la llevaran aquel día o al día siguiente de vuelta.- No hay nada que agradecer, solo he cumplido con las normas que un buen anfitrión debe cumplir.- Aseguró un poco ruborizado.

Cuando se le acercó y lo abrazó de nuevo, lamiéndole la mejilla se puso tan rojo que casi le salió vapor por los orificios del pico. Vio cómo se quitaba una pluma de la boca y reía, para luego preguntarle aquello.

-N-no, no hay nada malo.- Le aseguró.- Todo al contrario, me gusta mucho sentirte contra mí y que me des mimos.- Dijo dándole un suave empujoncito con el pico, para animarla y que no pensara nada malo.

Acercó el pico al cuello y hombro de ella y le lamió para demostrar que todo estaba bien, pasando su lengua algo áspera por la mejilla de ella, lo que produciría muchas cosquillas, por cómo era la lengua del grifo. Al escuchar el sonido el grifo se volvió justo al tiempo de ver como un gran lobo se abalanzaba sobre ellos, el grifo infló las plumas y abrió las alas mientras se interponía delante de Niris, que era el objetivo del lobo, el cual al ver su ataque frustrado, lanzó un gruñido gutural y saltó encima de Elíacer, lanzándose a por su cuello. El grifo recibió el impacto del lobo y se tambaleó un poco, lanzando un graznido de dolor al sentir un mordisco, por suerte las plumas del cuello se desprendieron y el lobo perdió su presa con toda la boca llena de plumas. El grifo atacó y lanzo un zarpazo al lobo que salió por los aires con un gañido de dolor, aunque nada más caer se incorporó y volvió a atacar mostrando los colmillos sedientos de sangre.

-¡Quédate detrás de mí!- Ordenó el grifo a la joven conejita mientras avanzaba amenazante hacia el lobo para proteger a Niris.
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Re: Descanso en Avilda [Libre]

Mensaje por Niris el Jue Ene 12, 2017 9:07 am

╨╡

Sin duda la torre era bastante grande, pero era un poco obvio que solo unos pocos lugares eran los que realmente utilizaba. -Podría limpiar una o dos habitaciones- Levante mis manos y moví mis dedos, seguramente era más fácil y rápido mover cosas con mis manos que con un pico y garras, un par de buenas manos podían limpiar toda una casa pequeña en algunas horas, una torre como esta quizás pudiera tomar un par de días de trabajo arduo. -También puedo acomodar cosas pequeñas con precisión.- No servían para volar, pero mis manos tenían sus cosas buenas. -Además quiero ayudar y al volver limpiare... Puedes ayudarme si quieres- Trate de poner tono de regaño, pero era difícil ya que me encontraba de muy buen humor.

No podía evitar pensar que el comportamiento del Grifo era simplemente adorable, nos veíamos muy diferentes entre sí, pero creo que podía decir que a ambos nos gustaba recibir atención. -A mí también me gusta que me den mimos, si quieres te doy mimos donde me pidas y tú me acaricias las orejitas, que yo también quiero ser mimada.- No pude evitar reír, creo que lo había pensado ya antes, ni si quiera recordaba si ya se lo había dicho pero el día anterior había sido realmente agitado y mi memoria no sobresaliente en ningún sentido.

Entonces aquel sonido inesperado resonó en los árboles. Algo salió de los árboles en mi dirección, ni si quiera lo vi cuando sentía mi cuerpo moviéndose por su propia cuenta para escapar, pero yo no era especialmente ágil dentro del agua por lo que en lugar de dar un salto y correr solo pude dar unos torpes movimientos aquí no me alejaban mucho de aquello. Todo sucedía muy rápido, Elíacer se posó entre aquella cosa y yo alborotando sus plumas para hacerse más grande mientras veía un enorme lobo que había salido de la nada.

Me encontraba aterrada mientras veía como ambas criaturas combatían frente a mí, tarde un momento en darme cuenta pero estaban peleando por mi causa. Salí deprisa tomando mis ropas del suelo para luego gritarle. -¡Escapa, vendrán más!- Esperaba equivocarme pero los lobos eran conocidos por cazar en grupo, incluso había escuchado que una manada era capaz de derrotar presas mucho más amenazantes que ellos. Tenía que alejarme del lugar para evitar que pelearan, con la adrenalina había olvidado las molestias de mis músculos y corrí con todas mis fuerzas a una velocidad más allá del doble de lo que pudiera correr casi cualquier humano.

Aquel impulso no duro mucho tiempo pero sabía que me había dado una ventaja considerable, por lo que continúe avanzando escondida entre la maleza mientras avanzaba en dirección de la torre. Solo esperaba que él estuviera bien, me sentía bastante mal de correr pero no había ninguna otra cosa que pudiera hacer, quizás en un descuido el lobo me hubiera atrapado o se distraería conmigo haciendo que le lastimaran por observarme. Él es fuerte y puede volar, yo tengo mis orejas en alerta, mi velocidad y mi talento de pasar desapercibida, seguro que al llegar a la torre ambos estaremos bien... seguro que ambos podemos regresar.


Última edición por Niris el Lun Jul 03, 2017 9:58 am, editado 4 veces
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Re: Descanso en Avilda [Libre]

Mensaje por Elíacer el Mar Ene 24, 2017 12:15 pm

-No es necesario que limpies nada…- Dijo mirando como ella le enseñaba las manos para mostrarle el motivo de su ofrecimiento.- Sí, es cierto que con tus manos puedes hacer más que yo, pero me sabría mal tenerte limpiando siendo mi invitada.- Dijo un poco inseguro, ladeando un poco la cabeza.-Claro que te ayudaré.- Dijo indignado con las plumas infladas.

Cuando ella se ofreció a darle mimos donde quisieran la mente de adolescente y super hormonada del grifo no pudo mal pensar y se puso rojo como un tomate, apartó la vista y disimuló una tos, pues no quería que la conejita lo viera así ante sus palabras, pues podría adivinar sus pensamientos.

-Cl-claro, te daré mimos en las orejitas o donde me pidas también, yo me conformo con unas rascaditas en el cuello o la barriga.- Dijo tratando de no pensar en cosas pervertidas, pues no quería espantar a Niris.

Estaban comenzando a tontear y bromear un poco, algo con lo que el grifo se sentía muy a gusto y le recordaba un poco a las conversaciones que tenía con otros grifos en la zona que usaban todos para asearse y bañarse, ya que los grifos se ayudaban entre sí a la hora de aseo, pues uno solo no llegaba a todas partes. Entonces pasó lo impensable, no sabía de donde había salido pero un lobo los atacó, Elíacer se enfrentó a él, asegurándose de que la conejita pudiera huir. Cuando Ésta se había alejado el grifo se deshizo del lobo lanzándolo por los aires, el lobo cayó al suelo con un gañido de dolor. El joven grifo echó a correr por donde había visto a Niris desaparecer, al poco la vio que corría hacia la torre, Elíacer escuchaba y veía por el rabillo del ojo ruidos y movimientos, posiblemente de más lobos. Corrió hasta aponerse a su lado agachando la cabeza sin parar de correr.

-¡Monta!- Le ordenó.

Nada más sentir el peso seguro de Niris sobre el lobo, Elíacer abriría las alas y se impulsaría en el aire, dejando atrás a un grupo de lobos que salieron de sus escondites, lanzando gruñidos de frustración. Ya estaban muy cerca de la torre, de modo que en unos minutos llegarían a la misma. Elíacer aterrizaría sobre el amplio balcón que daba a lo que él había bautizado como Sala del Nido.

-¿Estás bien? –Preguntó de inmediato, volviéndose hacia ella, mirándole todo el cuerpo. Aún iba desnuda, de modo que no tendría problemas en ver si tenía alguna herida.- Nunca habían atacado…- Dijo con actitud culpable, pues debería haber estado más atento a aquel tipo de cosas.

Elíacer estaba algo maltratado, se le veía con las plumas y el pelaje descolocado, tenía varias señales de mordiscos, pero la mayoría no le habían hecho sangre, solo le habían arrancado unas cuantas plumas y pelaje, pues para eso estaban, para protegerlo de aquel tipo de ataques. El mordisco más serio estaba en el muslo derecho, pues el lobo había tratado de inmovilizarlo o provocarle una herida para desangrarlo. Era la única herida que sangraba y no era demasiado seria. El resto, incluso el mordisco del cuello, se había quedado en una marca de mordisco lleno de babas de lobo y faltaban un puñado de pluma y pelaje, pero éstos volverían a crecer. Esperó a que Niris bajara de su lomo antes de volverse hacia ella, para mirarla por la espalda y comprobar que no tuviera heridas, el grifo cojeaba un poco de la pata trasera herida. No parecía haberse percatado aún de su propio estado y solo estaba preocupado por ella.
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Re: Descanso en Avilda [Libre]

Mensaje por Niris el Jue Feb 09, 2017 9:35 am

╨╚

Continúe avanzando por el camino que llevaba a la torre cuando escuche un aullido tenue y ligeramente lastimado, pronto fue precedido por fuertes aullidos de su manada. Aumente el paso ya estando muy próxima a la torre, empecé a escuchar el golpear de múltiples patas sobre el suelo para luego reconocer un fuerte aleteo dirigiéndose a mi dirección. Voltee y me encontré con Elíacer que decencia para luego gritar asustado que lo montara, se veía lastimado pero no tenía tiempo de perder por lo que salte hacia él para salir volando justo con los lobos detrás.

Aterrizamos en el balcón con movimientos ligeramente torpes, una vez en el suelo desmonte quedándome un momento en el suelo agitada mientras empezaba a llorar del susto de muerte que me había llevado. Me ponía de nervios el sentirme como una presa, un bocadillo para monstruos esperando el poder hundir sus colmillos en mi carne mientras me cortaban la piel con sus garras. El solo imaginar eso hacía que mi cabello y el pelaje se esponjara mientras la piel se me ponía de gallina. Estaba atenta a cada sonido esperando amenazas en cualquier momento, pero las palabras sonaban apenas como ecos lejanos.

Tomo alrededor de diez minutos que empezara a calmarme un poco, aunque seguía algo alterada. Lentamente me puse la ropa que aún estaba aferrada a mi mano para luego observar a mi compañero, me sorprendí al notarle bastante herido. Me quede observándole por un largo momento para luego reaccionar y tratar de ayudarle. Recordé cuando ayudaba al médico que había sido mi amo y fui a buscar uno de los vestidos viejos para usarle como vendajes. No había quedado muy bien por qué no estaba acostumbrado a algo de su forma, pero esperaba que ayudara a sentirse mejor.

Justo acababa de terminar de vendarle en silencio cuando me pareció escuchar algo en la base de la torre. Lance un pequeño grito y salí corriendo a una de las habitaciones donde estaba uno de los guardarropas desvencijados para agacharme en un rincón temblando esperando que los lobos no me encontraran o decidieran irse. Como deseaba no estar en ese lugar, como quería estar en un lugar seguro donde mi corazón pudiera dejar de latir como si quisiera salir del pecho mientras que las lágrimas habían empezado a fluir otra vez.


Última edición por Niris el Lun Jul 03, 2017 8:19 am, editado 1 vez
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Re: Descanso en Avilda [Libre]

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