Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» Los Que Se Niegan a Dormir [Campaña]
por Varen Tethras Hoy a las 4:30 am

» Sistema de corrección de partidas por pares
por Strindgaard Hoy a las 3:55 am

» Kenzo Sagreth
por Kenzo Ayer a las 9:17 pm

» Historias de un Enano [Cronología de Varen]
por Varen Tethras Ayer a las 2:32 am

» Aule vs Niobe
por Casandra Von Schuyler Dom Jun 17, 2018 11:44 pm

» Sangre, Perfume y Sueños Alados [Priv. Celeste]
por Celeste Shaw Dom Jun 17, 2018 11:43 pm

» Gold "Tricky" Treath | En construcción
por Gold Treath Dom Jun 17, 2018 11:12 pm

» Reglas de Noreth
por Gold Treath Dom Jun 17, 2018 10:56 pm

» Plomo y Tinta [Libre]
por Tanets Iskusstvo Dom Jun 17, 2018 9:54 pm

» Buenas!
por Atlas y Axis Dom Jun 17, 2018 5:23 pm




Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth
Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth

Las afiliaciones hermanas se hacen por invitacion de nuestros administradores hacia otros Admins de los foros que decidamos, o por invitaciones de ellos hacia nosotros, sin embargo nos reservamos el derecho de admision de estas mismas pues seran solo una limitada cantidad y minima. Para mayor informacion acuda a la sección de Afiliaciones


Cazadores y Bestias. (+18)

Página 2 de 4. Precedente  1, 2, 3, 4  Siguiente

Ir abajo

Re: Cazadores y Bestias. (+18)

Mensaje por Barsala Manticore el Jue Dic 31, 2015 10:39 pm


-Je je… oh pequeña avecilla… mira a tu alrededor, ¿ves esos huesos y despojos? Están llenos de orgullo y honor. No creas que este mundo se rige por aquello tan burdo. – Respondió la bestia, mientras jugaba con sus garras sobre el suelo, arañando las rocas sobre las cuales estaba y marcando estas una y otra vez, como si se tratara de una gran diversión para su mente. –Soy un monstruo … no te lo negare, nací para matar, nací para devorar, fui creado con la única intención de dejar n camino de cueros y sangre y aun así … mírame … vivo, como lo que soy, como nada mas-  La criatura parecía ser inteligente, no un ser descerebrado o estúpido, que solo mataba por el placer de hacerlo, no, había cierta inteligencia malvada y ruin tras esa mascara, que no dejaba de mirar al grifo, que a sus ojos, parecía una asustadiza avecilla, frente a un gran gato.

Pero claro, no todo podía ser bueno en esa monstruosidad y este mismo lo sabía. Carecía de algo que el grifo tenia y de lo que claramente se daba cuenta. Era el deseo de continuar y de tener una ilusión o sueño para el futuro, cosa con lo que la bestia no contaba. Mientras el grifo no baba la guardia, y parecía tan tenso como una barra de hierro, la manticora tenía movimientos felinos, su gran cosa, aquella tan monstruosa como el mismo, se movía de un lado a otro, con pose juguetona, mientras, tras el blanco rostro del ser, las ideas surgían como torrentes y eran llevados al olvido pronto, para ser descartadas o desechadas. El grifo estaba dispuesto a entregarse, como si con ello salvara su pescuezo, ¿Acaso eso no sería confiar en el verdugo? ¿Esperando que, tras un pago, errara el filo de su hacha?

-Dime pajarillo, cuéntame de esa ley  de la que tanto anhelas usar, someterte a mi… ¿Acaso seria como lo hace un perro ante su amo? ¿O como una hembra, que gustosa se entrega al macho?- las palabras de la criatura estaban emponzoñadas, no eran mentira, pero tampoco real. Era entregar un puñal de doble filo, esperando que, quien lo empuñara, se cortara su propia mano. Era verdad, el sometimiento tenía muchas formas de entenderse, desde la esclavitud, a la servidumbre, incluso, a una hembra que gustosa se entregaba al macho. La manticora realmente no tenía gustos definidos. Había nacido para matar y sus creadores, jamás hubieran deseado que se hubiera reproducido.  Ya que… ¿quién en su sano juicio, tendría más bestias como aquella?

La espera podría ser larga, ese gorrioncillo había demostrado ser terco y aun cuando sus palabras demostraban mucho orgullo, este podría terminar muerto y sus huesos, adornar alguna pared, sin que nadie le recordara como una noble bestia, si no como un monstruo que debería de ser muerta.  De pronto, la criatura bostezo, pero no fue la pequeña boca de la máscara quien se abrió, si no la verdadera, aquella oculta por su melena. Se abrió, tan grande como para que la cabeza del grifo cupiera con facilidad, tan grande, como para mostrar los colmillos que aguardaban en su interior. No fue algo amenazante, sino más bien un reflejo de su somnolencia. Había despertado hace poco y no había comido, los huesos no serían nada satisfactorios y la suculenta carne que tenía por frente, aun debía de divertirle algo más. Con un golpe seco cerro la boca, haciendo que los dientes produjeran el sonido del choque, para no volverla a abrir y solo sonreír con la máscara, como si ese fuera el verdadero rostro de este.

-Te equivocas en una cosa gorrioncillo… aquí nadie es invitado ni anfitrión… no fuiste invitado, si no que entraste sin permiso y te internaste en mi hogar y lecho, como un ladrón al caer la noche- Menciono, como si fuera un comentario sin importancia real, pero nada de lo que decía ese ser, era in razón, como si le restregara las cosas en el pico al grifo.  Toda la situación entretenía mucho al monstruo, que atento, escuchaba como la lluvia seguía y lo más profundo de la cueva, se llenaba de agua y rocas, como lo había hecho en infinidad de veces. Quizás en un tiempo más debería de abandonar ese lugar, cuando ya no lo sintiera cómodo y volvería a vagar por los campos, quizás en alguna granja pudiera encontrar un buen refugio en el invierno…. Rodeado de nieve podría ser… ya que… ¿Quién visitaría una granja solitaria en invierno? Absolutamente nadie y como tal, nadie extrañaría a un par de campesinos y sus animales en esos momentos.


avatar
Barsala Manticore

Mensajes : 77
Link a Ficha y Cronología : Proyecto M-041

Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Cazadores y Bestias. (+18)

Mensaje por Elíacer el Vie Ene 01, 2016 12:54 pm

El grifo permanece “sentado” sobre los cuartos traseros, pero un buen observador vería que el grifo ni siquiera apoyaba el trasero en el suelo de lo tenso que se mantenía. El calor del fuego ya había seca su pelaje y sus plumas, de modo que ya podría volar sin problemas, lo que ocurría, es que en el exterior la tormenta continuaba. Cuando el otro menciona los huesos y demás restos que llenaban la cueva, el grifo apenas les dirige una mirada de reojo, sacudiendo la cola con enfado. El sonido de las garras de la mantícora arañando el suelo de roca, provocaba que las plumas de Elíacer se erizaran. Escucha la macabra aceptación de su “anfitrión” sobre que había sido creado solo para masacrar. Elíacer se mantiene en silencio, pues no veía necesario decir nada respecto a todo aquello.

-No anhelo usar ninguna ley contigo.- Dice chasqueando el pico con asco.- Es algo que hacemos entre los grifos y que pensaba que podrían compartir otras especies, pero ya he visto que la tuya no tiene ni cultura, ni leyes, ni nada que no sea matar…- Dice mientras mantiene las orejas hacia atrás, pegadas al cráneo, en actitud desagradable.-No sería como nada de lo que dices, ni perro, ni hembra, es solamente un voto de confianza, de agradecimiento de un invitado hacia su anfitrión, pero ya has dejado claro que desprecias e ignoras dichas costumbres, de modo que…¿Para qué seguir explicando algo que no vas a entender ni respetar?-Dice en tono cansino, agotada ya la paciencia de tanta charla inútil, quería entrar ya en acción o salir de aquel lugar claustrofóbico.

Elíacer se sobresalta, dando un respingo cuando el ser abre su auténtica boca, dejando a la vista una terrible hilera de dientes afilados. Cuando el ser cierra la boca con un chasquido, el grifo lanza un graznido de advertencia, como dando a entender que no se dejaba intimidar por todo aquello.

-Todo eso ya lo has dejado claro…- Asegura el grifo por eso que dice de que no había invitados ni anfitrión.- Ya te he tratado de explicar, que cuando sucede algo como esto, los grifos ofrecemos cazar algo al dueño del territorio o lo que ya te he explicado, y de nuevo, ya has dejado claro que desprecias e ignoras ese tipo de costumbres y leyes, de modo que no hay nada más que explicar al respecto.- Dice agitando un poco las alas, pues empezaba a sentirse acalambrado por tener los músculos tensos en todo momento.-Y no me llames ladrón, no he tomado nada de tu cubil, no he tratado de hurtarte ni de atacarte, solo me he defendido en medida de lo que he creído necesario ante tus amenazas.- Dice mientras alza el pico con decisión.

Ignorando los pensamientos de la mantícora, el grifo espera su oportunidad para escapar de allí, pues no creía que aquel ser comprendiera su forma de pensar ni la costumbres de los grifos, solo entendía de una cosa, de matar y torturar, incluso comenzaba a dudar que aquel ser tuviera la capacidad de reproducirse, al menos no de la forma habitual que lo hacían la mayoría de las especies animales.
avatar
Elíacer

Mensajes : 121
Link a Ficha y Cronología : Eliacer

Nivel : 2
Experiencia : 560 / 1000

Volver arriba Ir abajo

Re: Cazadores y Bestias. (+18)

Mensaje por Barsala Manticore el Sáb Ene 02, 2016 10:46 pm



-Oh avecilla, que cruel eres, ¿acaso ha sonado como una amenaza mis palabras? Tan solo han sido advertencias… guarda tus alas, no queremos que se rompan contra la dura roca ¿Cierto? – La manticora hablaba con palabras rebuscadas, como si intentara acabar con la ya, poca, paciencia de su contrario. Hasta ese momento, la criatura había estado interesado en el ave, pero a medida que este hablaba mas altivo y no dejaba su orgullo de lado, parecía cada instante menos útil y a la vez, menos apetitoso. Cosa que quizás era buena para el grifo, quien podría marcharse cuando el monstruo perdiera interés en este, como un niño que se aburre de un juguete y lo deja de lado, para buscar otro.

Con cada palabra, la bestia jugueteaba con sus garras y rocas, como enorme gato, que afila estas antes de volver a dormir. Mas las garras eran diferentes a las de los grandes felinos, dejando marcas en la roca como si se tratara de carne fresca. Con pereza, la bestia se levanto, quizás demasiado amenazante frente al grifo, quien podría ver que el fuego poco a poco se consumía y debía de ser alimentado si deseaba que estuviera encendido y separándole del animal. –La lluvia seguirá… y nadie nos molestara avecilla… quizás acepte tu sometimiento y te tome como mía por unos momentos-

Mientras hablaba, se movía hacia el gorrión, sin bajar la guardia, mas antes de estar al alcance de su pico o sus garras, se desvió hacia un lado, dándole la espalda y agachándose para beber el agua que se había juntado en una posa. Su lengua entraba y sabia de su boca, llevando el agua lluvia y el sabor terroso del exterior a su garganta, saciando la sed y a la vez, el hambre que había despertado en su vientre.

La lluvia traía extraños sabores, a tierra húmeda y roca muerta, mas la quimera sintió un sabor familiar y rápidamente levanto su cabeza, mientras el agua escurría por su melena, ensuciándola. Como si el grifo no existiera, avanzo pasando por su lado, observando la abertura, desde donde el sonido del agua escurría y sonaba. La máscara estaba seria, con sus ojos clavados en la salida, mientras la bestia movía la cola, ya no suavemente, si no más atenta. Los sentía, si, ese sabor inconfundible era la del hombre. No podía olfatearlos, la lluvia lo evitaba, pero sabía que había cerca, era en esencia, aquel instinto que afloraba en la piel, haciendo que el pelo se erizara en su lomo y su máscara perdiera cualquier sonrisa.

-Gorrión… es mejor que te prepares… tus buenas palabras, tu orgullo u honor, no servirán de ahora en adelante- Sonidos surgieron desde la boca de la cueva y la manticora, abrió de golpe sus fauces, rugiendo, similar a un león, pero aun más grave, haciendo que el sonido se distorsionara contra los muros de roca y se amplificara, como si fuera un ser mucho mayor, como algo antiguo y peligroso. Quizás el grifo lo tomaría como una amenaza, no le importaría al monstruo, lo que le interesaba se acercaba, y cual muerte alada, voló a través del aire. No fue menos de una docena de virotes, los cuales surcaron el aire, chocando contra rocas y el suelo, más demasiado cerca de ambos animales.

-Jeje… ya me preguntaba cuando aparecerían… saciaran mi hambre- Digo con una sonrisa, como si hablara para sí mismo, y realmente lo hacía, dándole la espalda al grifo, se mantuvo delante del fuego, moviendo su cola y de un golpe, apagando este, aun sabiendo que sufriría por el fuego y las brazas. Los maderos se dispersaron y se apagaron por las charcas de agua, mientras, con sus siluetas, varios humanos aparecían, armados con lanzas y espadas, hachas y ballestas… el agua no había evitado que aparecieran, eran los cazadores que buscando a su presa, se habían internado, a pesar de la lluvia y el granizo.

Nuevamente el monstruo rugió, mientras los cazadores daban la señal “El monstruo esta acá”


avatar
Barsala Manticore

Mensajes : 77
Link a Ficha y Cronología : Proyecto M-041

Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Cazadores y Bestias. (+18)

Mensaje por Elíacer el Dom Ene 03, 2016 11:46 pm

Elíacer está a punto de lanzar una carcajada de desdén cuando el otro le dice que era cruel. ¿El cruel? Que manipulador era aquella criatura, el grifo lo encuentra divertido que tratara de que se sintiera mal, con toda la muerte con la que se encontraba a su alrededor.

-Pues han sonado a amenaza, más que advertencia, quizás deberías tratar de modular el tono que usas para dar esas… “advertencias”.-Dice sacudiendo la cola tras él, barriendo el suelo, mientras que el fuego se iba consumiendo.

Grazna molesto, pero recoge más las alas, pegándola a los costados, pero su trasero seguía casi sin tocar el suelo, con las patas flexionadas, para ponerse en pie de un salto cuando fuera necesario. Cuando la mantícora deja de abrir surcos en la roca con sus garras y se levanta para acercarse a él, se pone en tensión, levantándose un poco, pero al ver que no atacaba se detiene, siguiéndolo atento con la mirada. Cuando le dice que aceptará su sometimiento, Elíacer no puede evitar hacer un graznido de desconfianza y desagrado.

-¿Y quién me puede asegurar que cuando te coloques tras mi grupa no me ataques y me mates? Entiende que ahora desconfíe de ti, después de la charla tan… interesante que hemos tenido.- Dice mirándolo de arriba abajo, mientras eriza las plumas de la parte superior de la cabeza.

Por un momento el grifo esta por levantarse y atacar al otro cuando la mantícora parece que se le iba a acercar demasiado, pero esta le da la espalda y se pone a beber, preguntándose si podría aprovechar para huir… Pero grazna con desprecio, si hacía aquello quedaría como un auténtico cobarde. El grifo por primera vez trata de discernir que aquel ser tenía algo que pudiera diferenciarse como genitales, pues podría ser que la mantícora tuviera algún tipo de reproducción incompatible con su morfología o incluso que pudiera resultar mortal. De repente el otro parece detectar algo o sentirlo, pues deja de beber y se da la vuelta, pasando junto a él, dirigiéndose hacia la salida de la cueva. Cuando le dice aquellas palabras, lo confunden aún más, se incorpora, atento a cualquier cosa que pudiera ocurrir, entonces, entre el sonido de la lluvia y el granizo, lo escucha, el paso de criaturas grandes, al menos más que un tejón, un zorro o un lobo.

El sonido inconfundible de un virote corta el aire, haciendo que el grifo retrocediera de un salto, alzando una de sus alas, usándola como escudo, pues sus resistente plumas podrían desviar los proyectiles, incluso a frenarlos un poco. El rugido de la mantícora resuena en toda la cueva, haciendo castañear el pico del grifo, ante aquel rugido amenazante. Lanza un graznido de sorpresa y se aparta de un saldo, alejándose del fuego cuando el otro apaga tan bruscamente el fuego, algunas brasas sisean al caer al agua. El grifo parpadea deslumbrado, tratando de que sus ojos se acostumbraran de nuevo a la repentina oscuridad. Elíacer apenas tarda un segundo en alzar el vuelo en la amplia estancia de la cueva, vuela hacia un lado, y luego gira de nuevo, hacia la entrada, desenvainando en silencio las cuchillas de sus brazaletes. Era evidente que aquellos bípedos iban con intenciones hostiles, lo habían atacado a él y a la mantícora, busca aterrizar sobre una roca, por encima y a un lado de la entrada, si volvían a atacarlo no tendría más remedio que luchar y acabar contra los bípedos.

-¡Yo no soy vuestro enemigo! ¡Deponed las armas y marchaos!- Les advierte el grifo. Hablando desde aquella posición su voz sonaba distorsionada, por lo que los cazadores no podrían deducir su posición en la cueva.
avatar
Elíacer

Mensajes : 121
Link a Ficha y Cronología : Eliacer

Nivel : 2
Experiencia : 560 / 1000

Volver arriba Ir abajo

Re: Cazadores y Bestias. (+18)

Mensaje por Barsala Manticore el Lun Ene 04, 2016 7:35 pm


Los humanos son seres curiosos, pueden ser el origen de las cosas más bellas, y los actos más desinteresados y bondadosos, como también de los acontecimientos más horribles y más despreciables de que la historia podría tener registro. Y ahora mismo, varios de ellos entraban al cubil del monstruo, como si fueran amos y señores de la tierra, cuando simplemente, eran meros intrusos indeseables, carne para las bestias, sangre para la tierra.

La avecilla trataba de dialogar contra esos seres, los “bípedos” como les llamaba, o pequeña criatura, que en su ignorancia, consideraba que su apariencia no era de temer, que su vida no era de erradicar, que solamente era un monstruo, igual al que le había acompañado durante aquellos momentos, y que estando frente a los cazadores, parecía entretenido y a la vez tenso. Y la razón era muy simple, no era un juego, no era el gato contra el ratón. Las armas de los humanos eran reales y no juguetes, cada una diseñada para matar, cada una diseñada para acabar con la vida de cualquier ser viviente y no viviente. El monstruo se jugaba la vida, como lo había hecho siempre, con cada cacería, con cada emboscada o lucha, arriesgaba su cuello.

Quizás el grifo hacia lo mismo, o como otros, simplemente cazaba criaturas más débiles que este, para no arriesgar a ensuciar sus delicadas plumas o sudar por su pico. Las lanzas se movían con destreza, las hachas y espadas también, eran armas que la criatura conocía, las recordaba con cada lucha, pero las ballestas, esas eran el verdadero problema. Pero ese no era toda la dificultad… la batalla, la lucha, hubiera sido mucho más sencillo si no hubiera sido por el gorrión. Si tan solo no hubiera hablado, si tan solo hubiera cerrado su maldito pico, los cazadores hubieran considerado que ambos no eran más que animales… bestias que podrían cazar como tantas otras, pero al hablar, les había alertado, de que eran inteligentes, y ahora, estarían más preparados y no bajarían su guardia… con disgusto, ahora el monstruo debía de enfrentar más dificultades.

Los hombres eran cautelosos y cuando escucharon hablar al ave, se miraron rápidamente, cambiando de posición, sin mediar palabra, sin responder, comenzaron a disparar sus armas. La manticora rugió, lo más fuerte que pudo, sus fauces se abrieron dejando salir el sonido, mientras los hombres pudieron ver que no era una bestia sencilla. Como si fuera una embestida, la bestia se lanzo, golpeando con su cola a quien estuviera por delante. Las espadas chocaron contra sus cuernos, astillándolos, mientras el agarraba con sus colmillos el brazo de uno de los ballesteros y lo sacudía con violencia. Sus colmillos se incrustaban en la carne y hueso y con un sonoro crack, el brazo se desprendió del cuerpo.

Los cazadores observaron la escena, sin poderlo creer, pero recobrando el sentido, atacaron con sus armas, recibiendo los golpes de la cola de la bestia. Esta parecía sufrir cortes y heridas por los filos de metal, pero como si estuviera acostumbrado, el monstruo intentaba mantener a los enemigos lejos de su cuerpo, utilizando sus armas naturales. La manticora avanzaba y retrocedía, evitando los ataques que podía y minimizando los que no, sentía que tenía ya varios cortes en su cuerpo, era natural, era una batalla donde se jugaba la vida.

Se podía escuchar el grito de los hombres, de esos cazadores que tenían cierta experiencia y de un animal que mataba defendiéndose, de reojo, podía ver al grifo, que parecía intentar dialogar con los que le estaban intentando atacar. De pronto, los ojos de la manticora notaron que uno de los cazadores levantaba la ballesta, apuntando a la cabeza de su presa, aquel gorrión. De un salto, la manticora dejo de lado a sus presas y salto sobre el ballestero, que logro disparar, pero errando el tiro, o eso parecía. Las patas y garras de la bestia se incrustaban en la espalda del hombre, que gritaba por el dolor e intentaba huir. Con fuerza, la bestia rugió nuevamente, dejando salir su voz, con furia e ira. –NADIE TOCARA AL AVE, ES MIA- Bajando sus fauces, atrapo la cabeza de ese hombre, el cual no pudo evitar dar un grito, cuando el cráneo fue triturado por las afiladas quijadas y el miembro arrancado.

La bestia luchaba, la bestia mataba, había sido creada para ello, pero no mataría únicamente por diversión, si no que en esa ocasión, lo hacía para protegerse y quizás, mantener con vida al gorrión.


avatar
Barsala Manticore

Mensajes : 77
Link a Ficha y Cronología : Proyecto M-041

Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Cazadores y Bestias. (+18)

Mensaje por Elíacer el Miér Ene 06, 2016 12:39 am

Elíacer desconocía mucho de los bípedos, y por supuesto de que aquellos eran humanos que buscaban cazar bestias y monstruos como la mantícora u él. Esperaba poder dialogar con ellos, de convencerlos para que abandonaran aquel cubil o depusieran las armas. Pero para su consternación, los bípedos no solo no le responden, si no, que parecen ponerse más a la defensiva, desplegándose para poder ofrecer una mayor resistencia ante un enemigo. Los grifos eran expertos cazadores y estrategas, rara vez una presa se le escapaba a un grifo, con mucho menos a un grupo de ellos. Los bípedos se organizan para resistir, entonces, la mantícora lanza uno de sus terribles rugidos ensordecedores, que hace que el grifo lance un lastimoso graznido de dolor, y se agache en el suelo, apoyando el pecho sobre el suelo y poniendo sus patas delanteras sobre la parte superior de su cabeza, quedando con el trasero alzado.

Aquello le salva la vida, además de la intervención de la mantícora, que consigue hacer errar el disparo al cazador. El grifo alza la cabeza de golpe, al escuchar y sentir algo pasar muy cerca de su grupa alzada, haciendo que levantara la cabeza y se asomara a ver qué ocurría. Ve a la mantícora, luchar contra los bípedos, reparando en que tenía varios cortes y heridas por el cuerpo, mientras acababa con todos aquellos bípedos que habían ido a hacerles daño. No veía bien que la manrtícora corriera todo el peligro, además de que parecía que acababa de salvarlo, como así demuestra con aquel grito de que nadie tocará a “su ave”. Con un graznido de decisión, el grifo se lanza desde el saliente, con las espadas de los brazaletes ya expuestas y listas para ser usadas. Silencioso como una sombra, Elíacer pasa detrás de un par de hombres, los cuales parecen parpadear estúpidamente y con sorpresa, antes de que unos hilillos de sangre brotaran por sus bocas, narices y por un fino corte que va apareciendo en sus cuellos. Finalmente los cuerpos se vienen abajo, lanzando tremendos chorros de sangre hacia el aire, como las fuentes que decoraban los jardines de los ricos o el centro de pueblos y ciudades. Pronto la roja sangre empapa el suelo, haciendo resbalar alguno de los hombres que luchaban contra la mantícora.

Tras dar un medio giro, Elíacer se lanza a por un par de hombres que habían sacado una especie de gran ballesta que estaban cargando entre los dos. Aterriza entre ellos, haciendo trizas el arma de madera, cuerdas y poleas. Uno de los hombres cae al suelo con un grito, derribado por una de las alas de Elíacer, mientras el otro lanza un grito que acaba en un gorgoreo sangriento cuando el grifo lo sujeta con sus patas delanteras contra el suelo y le desgarra el desprotegido cuello de un picotazo. Pero el otro hombre no se había quedado quieto, el ver a su compañero en peligro, se había incorporado, sacando una espada y atacando al grifo. Por suerte Elíacer, había visto su movimiento por el rabillo del ojo, además de escuchar el tintineo de la armadura del mismo, y consigue dar un salto a un lado, evitando lo peor del ataque, recibiendo un corte superficial en el muslo derecho. Derriba al hombre de un zarpazo y también le desgarra el cuello de un picotazo. Luego  se vuelve buscando más enemigos, con el afilado pico amarillo teñido de rojo, coteando sangre caliente, mientras sus ojos y las hojas de sus cuchillas, lanzaban destellos rojizos de ansia cazadora y combativa.
avatar
Elíacer

Mensajes : 121
Link a Ficha y Cronología : Eliacer

Nivel : 2
Experiencia : 560 / 1000

Volver arriba Ir abajo

Re: Cazadores y Bestias. (+18)

Mensaje por Barsala Manticore el Miér Ene 06, 2016 6:19 pm


No era la sangre del monstruo la cual adornaba el suelo, si inconscientemente, habían entrado a las fauces de la bestia. No era por orgullo, si no más que nada por el deber que tenían, y por la emoción de la cacería. Mas ahora, dos monstruos habían roto sus formaciones, había asesinado a sus integrantes y todo pendía de un hilo. El grifo se movía con gracia felina, dejando de lado sus alas y plumas, moviendo con gran habilidad, esas cuchillas que portaba. A diferencia de una danza muy planeada, la manticora utilizaba su fuerza y brutalidad para reducir a sus enemigos, su pecho estaba manchado de sangre, su cola y garras también. Había destrozado huesos y miembros, mientras acababa con sus enemigos.

Pero como en toda batalla, la manticora no saldría indemne, infinidad de pequeñas heridas y cortes cubrían su piel, dejando que la sangre brotara lentamente, ninguno de esos cortes era de importancia, sería lo mismo que atravesar las zarzas, pero en esos momentos, cualquier herida era dolorosa. Y tras gritar de la posesión del grifo, sintió un agudo dolor en su lomo, no era una herida mortal, aunque tampoco algo para dejar pasar. La bestia gruño con ira, golpeando a su enemigo con la cola, puso sentir como los huesos crujían, y que el hombre perdía la respiración al ser golpeado sus costillas. El lugar parecía dominado por esas dos bestias, una que mataba en silencio y precisa, otra que destrozaba sus oponentes.

En cierto momento, la sangre empapo parte de las rocas que formaban el piso y uno de los hombres, incapaz de mantener el equilibrio, tropezó, cayendo de bruces al suelo. Cuando intentaba levantarse, sintió que algo pesado le golpeaba y luego la sangre que brotaba de su boca. El monstruo había golpeado con su cola su espalda y sus púas, habían atravesado aquella cota de malla, perforando su carne y pulmones. Con desesperación intentaba respirar, pero el sonido del aire saliendo a borbotones por los agujeros, acaballa la desesperación.

Entre más luchaban, mayor parte dominaban y tras unos largos minutos, los hombres que estaban en mejores condiciones, decidieron retirarse. Habían perdido casi a diez de sus compañeros y quizás las heridas de los restantes, harían que aumentara esa cantidad.   Los moribundos, quedaron tendidos en el suelo, muchos gritando por ayuda, otros gritando el nombre  de sus compañeros, los cuales les daban la espalda, para salvar sus propias vidas. Los humanos podían demostrar mucha bondad, pero también, traicionar de la forma más vil, a quien consideraban hermanos y amigos.  

El aroma a sangre estaba en el ambiente, como también el hecho de los gemidos de los que aún no morían y de los que ya habían dejado fuera su último aliento. El ave había matado un par, de un picotazo o de un corte en el cuello. Había salido menos querido que la manticora, pero esta había luchado por sus propias fuerzas y de su propia forma. Mientras la quimera avanzaba hacia el grifo, movía la cola con violencia, golpeando la cabeza de quien estuviera a su alcance, por un lado, para darles una muerte más “piadosa” y rápida y por otro lado, para que se callaran de una maldita vez.

Quedando frente al grifo, cada uno pudo ver la sangre en el otro, pero a diferencia, la quimera tenía sus propias heridas abiertas y el gorrión, tenía la de otros, moviéndose hacia un lado, el monstruo se acomodó en una parte sin sangre y comenzó a lamer sus propias heridas, para “desinfectarlas” de cierta forma y limpiarlas. Mas mientras lo hacía, podía ver lo que había sido su guarida y hogar durante una temporada, ahora debería de marcharse, no sin antes comer algo.

-Hubiera sido mucho más sencillo y menos doloroso si no les hubieras advertido gorrión… si hubieran creído que solo éramos bestias, quizás no hubieran puesto tanto ímpetu en defenderse y muchos menos hubieran adornado este lugar. Ahora deberé de marcharme… que desperdicio, era un buen sitio de caza- Le larga lengua del ser lamia sus patas y garras, las heridas parecían cerrar lentamente, o eso simulaban, ocultas bajo el espeso pelaje. Ahora quedaba ver que haría la avecilla, si tomaría responsabilidad de haber alertado a  los cazadores, o simplemente guardaría silencio observándolo. Como fuera, la tormenta aún estaba fuera de la caverna, pero parecía menguar lentamente, quizás dentro de poco podría salir y seguir avanzando por las montañas, mas no sin antes, haber limpiado sus heridas.  


avatar
Barsala Manticore

Mensajes : 77
Link a Ficha y Cronología : Proyecto M-041

Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Cazadores y Bestias. (+18)

Mensaje por Elíacer el Miér Ene 06, 2016 11:41 pm

Elíacer tenía la respiración entre cortada, había matado unos cuatro bípedos… ¿O habían sido cinco? El grifo no estaba seguro, solo sabe que cuando se había vuelto para acabar con algún otro enemigo, descubre que los cazadores huían al exterior, donde la lluvia, seguía cayendo, aunque los truenos ya sonaban lejanos, y solo caía agua, no hielo, incluso el grifo casi puede captar que ya llovía con menos intensidad. Cuando se dispone a moverse para mirar que no quede ningún enemigo oculto, lanza un siseo de dolor al apoyar la pata trasera derecha, pues la herida del corte que le habían hecho con una espada uno de los cazadores se abre, haciéndolo lanzar un siseo de dolor. Entonces escucha una serie de crujidos y golpes, al mirar al frente ve como la mantícora caminaba hacia él, lo que hace que se ponga en guardia, pero lo único que este parecía hacer, era rematar a los bípedos que aún se lamentaban en el suelo, inmovilizados por las terribles heridas sufridas. Al escuchar las palabras del otro, frunce el ceño y sacude la cola con enfado, chasquea el pico molesto, pues reconoce la razón que tenía aquella criatura en lo que decía.

-No sabía cómo debía actuar, es la primera vez que un grupo tan numeroso de bípedos me atacan de esta forma… esos cazadores, no atendían a razones…- Dice el grifo molesto, observando como la mantícora, tras buscar un lugar donde el suelo no estuviera cubierto de sangre, empieza a lamerse sus heridas. –Yo… bueno…-Carraspea incómodo.- Gracias por tu ayuda… sé que acabaste con uno de esos cazadores, que casi me atraviesan con uno de esos dardos que disparan…-Dice el grifo, mientras se pasaba la lengua por las patas para limpiársela de sangre, con las mismas se limpia el pico, y de estas volvía a limpiársela con la lengua y el pico.

-Has demostrado que podrías estar diciendo la verdad en cuanto a lo que aceptas lo de mi sometimiento… De modo, que te ayudaré a encontrar un nuevo sitio donde puedas instalarte y veremos sobre eso…- Dice algo nervioso, pues aquel monstruo que tenía delante, podría matarlo, incluso sin proponérselo, por montarlo como una hembra, o eso es lo que pensaba en ese momento.-Ya casi ha dejado de llover, sería prudente que nos pusiéramos en marcha, antes de que esos bípedos se organicen y vuelvan… yo puedo adelantarme volando y encontrar un lugar apropiado…- Ofrece el grifo, mientras agitaba las alas para asegurarse de que no había sufrido daños.

La herida del trasero seguía doliéndole, pero no llegaba a lamerse ni nada, de modo que tendría que confiar en que sanara sola sin problemas, ya intentaría curarse cuando encontraran aquel nuevo sitio para que la mantícora instalara su cubil. Elíacer camina hacia el exterior, donde caían las últimas gotas de lluvia. El cielo estaba oscuro, viéndose algunas estrellas por zonas rasgadas de las nubes que se iban retirando junto a la tormenta. Espera a ver que hacía la mantícora, si aceptaba su ayuda para encontrarle un nuevo cubil, una vez encontrado, ya se vería como se desarrollaban los acontecimientos.
avatar
Elíacer

Mensajes : 121
Link a Ficha y Cronología : Eliacer

Nivel : 2
Experiencia : 560 / 1000

Volver arriba Ir abajo

Re: Cazadores y Bestias. (+18)

Mensaje por Barsala Manticore el Jue Ene 07, 2016 2:16 pm


-No agradezcas… no vaya a ser que te arrepientas- Dijo la manticora, mientras lamia sus heridas y la sangre que manchaba su pelaje. Aquella batalla había mellado su resistencia, y no era por la batalla en sí, si no por haber despertado y tener su vientre sin alimentos. Pero las cosas habían cambiado y disponía de muchos bocadillos y aperitivos a su disposición. Mientras terminaba de limpiar sus heridas, la tormenta menguaba rápidamente. Los cazadores no demorarían en volver con muchos más humanos y de seguro más preparados. El lugar, aquella cueva, olía a muerte y sangre, un aroma bastante penetrante y que, cuando los cuerpos se descompusieran, seria insoportable. El ofrecimiento del grifo era interesante y útil, le podría servir al monstruo, que conocía bastante bien la zona y había explorado a  sus anchas durante varias temporadas.

Mientras se levantaba de su cómoda posición, apretaba cada musculo, viendo si sangraba o no, algunas de las heridas requerirían de más descanso que otras, por suerte, ninguna era realmente seria o mortal, para su fortuna. Caminando entre los cadáveres, parecía estar buscando algo, sus patas se volvían a manchar de la sangre en el suelo, mientras su enorme cola, se balanceaba de un lado a otro con felina y monstruosa gracia. – No volaras… sería fácil ver a un ave  de tu tamaño ahora que están alertados… y fácilmente te darían con sus flechas y virotes… caminaremos- Dijo con seca voz, mientras elegía el cuerpo de uno de los cazadores y lo apartaba de los demás, al parecer, aquel  era el más joven, porque también, sería el de carne más blanda y jugosa.

Tomando su bocadillo, el monstruo lo llevo a un lugar más cómodo para alimentarse, el grifo podría saber las intenciones de la criatura y podía quedarse a ver o marcharse hasta que terminara. Fuera como fuera, el hambre apremiaba a ese ser, que requería alimentos frescos para que su cuerpo pudiera curarse con mayor facilidad. Con cierta destreza, separo la armadura del cuerpo y con sus garras, desgarro la carne de los muslos y brazos, la carne era despedazada y tragada o masticada, el sonido era inconfundible, cuando mastico el cráneo y los huesos se quebraron, dejando que el sabor de lo guardado en esa bóveda, inundara la boca del felino. Cuando termino de comer al desdichado muchacho, eligió otro y durante más de veinte minutos, se dio un festín de carne y órganos. Los corazones y riñones eran sabrosos, pero el nutritivo hígado y los esponjosos pulmones, eran un platillo que no se podía desaprovechar.

Tras alimentarse y estirar su cuerpo como un simple animal, la bestia observo por última vez el que había sido su cubil y hogar durante bastante tiempo. Igual no era nada apegado y únicamente lamentaba el que perdería un lugar de buena caza, los mercaderes, eran presas fáciles y sus mercancías, a veces traían bocados o noticias interesantes.

-Bien gorrioncillo, es tiempo de movernos…- La lluvia había acabado y algunos rayos de luna atravesaban las pesadas nubes, con noticias de mejor clima y nuevos peligros. –Nos dirigiremos algo lejos… no queremos encontrarnos con más humanos, por lo menos, hasta que las heridas sanen… ¿no crees pajarillo?- Utilizando sus garras y pesado cuerpo, la manticora marcaba el paso, uno bastante rápido, para considerar su tamaño y más que suficientemente diestro, como para no resbalar en el fango del camino. Mientras caminaba, no podía evitar canturrear algo que había escuchado, parecían pequeñas fracciones de muchas canciones mezcladas, y aun así, tenían cierto sentido, por lo menos, para quien le escuchaba en esos momentos.

Las montañas, parecían estar en silencio, no se veían muchas aves en el cielo y aparte de algunas rapaces, estaba todo en tranquilidad. Cuando había dejado de caer la lluvia y el granizo, los primeros animales habían salido de sus madrigueras, zorros, conejos, liebres, y un largo etc. Quizás por que habría más alimento o por que la hierba estaba húmeda y más blanda. Fuera la razón que fuera, más de una de esas criaturas observaba con cierto temor a las dos bestias que avanzaban, sin correr, y tratando de no dejar huellas en el fango.

-Si ves un humano con un arma, desconfía avecilla, la próxima vez, quizás no esté ahí para salvarte el cuello y terminaras adornando algún salón o una taberna… como tantos otros-


avatar
Barsala Manticore

Mensajes : 77
Link a Ficha y Cronología : Proyecto M-041

Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Cazadores y Bestias. (+18)

Mensaje por Elíacer el Vie Ene 08, 2016 1:35 pm

Elíacer hace un gesto de molestia cuando el otro dice que no tenía que agradecerle nada. Se limita a agitar la cola y las orejas, mientas asiente sin decir mayor palabra. La sangre había cubierto la nalga derecha del grifo, resbalando por la pata del mismo lago, pero por suerte no dejaba rastro de sangre al pisar, pues la sangre no había llegado tan abajo. La herida ya no le sangraba, y al ser una herida superficial, seguramente no habría peligro de infección.

No quería pasar mucho más tiempo allí, pues el olor a sangre resultaba empalagoso e incluso desagradable para el grifo, pues algunos de los humanos habían muerto con las entrañas fueras del cuerpo, y el olor de aquello con el de la sangre, provocaba una mezcla que incluso mareaba al grifo. Quizás fuera por estar en un lugar cerrado como aquella cueva. Cuando escucha la explicación del otro, sobre que no iba a poder volar, acepta la lógica de este, aunque aquello no quería decir que le gustara, se limita a sentir con firmeza y rostro serio.

-Muy bien, tienes razón no volaré…-Al ver que el otro caminaba entre los cadáveres, adivina las intenciones de la mantícora, por alguna razón a él le repugnaba la idea de comer bípedos.- Esperaré fuera…- Dice mientras echa a caminar hacia el exterior, agitando la cola con elegancia al caminar.

El grifo se sienta sobre el trasero, sobre la piedra húmeda y fría, sin importarle. Espera a que la mantícora termine, una vez lo escucha acercarse, se levanta y se vuelve, esperándolo.

-Ve delante, yo te sigo.- Le ofrece, mientras espera a que el otro echara a caminar.- Mi nombre es Elíacer, no gorrioncillo…- Dice algo molesto, chasqueando el pico con disgusto.-Supongo que no sería bueno…- Dice algo indeciso, cuando el otro le dice de esperar a curar heridas. Elíacer echa a caminar, con pasos elásticos y silenciosos, casi parecía que fuera flotando mientras caminaba.

Una vez más, la mantícora se ponía a canturrear, el grifo estaba por decirle que se callara, pues si él no volaba para que no lo vieran, si ahora se ponía a canturrear, podrían escucharlo. Lo sigue agitando la cola, mientras camina, siguiendo el ritmo de la mantícora sin problema.

-Muy bien, gracias por tus consejos…. Aunque creo que ya resulta evidente.- Dice algo molesto, pues no le gustaba que lo trataran como a un polluelo.- No volveré a intentar razonar con un humano que venga de forma agresiva, primero me defenderé y luego, si sigue vivo, haré las preguntas…- Dice ahuecando un poco las alas a los costados.-Mi cabeza no adornará ninguna taberna… sea lo que sea eso.- Dice mientras caminaba con elegancia felina.

Con aquel ritmo, seguramente no tardarían en llegar al nuevo cubil, pues suponía que la mantícora sabría a donde se dirigían. Solo esperaba llegar, que la mantícora se decidiera al final que hacer con respecto a lo que él le había ofrecido como compensación por entrar en su cubil y largarse, al ser posible, vivito y coleando.
avatar
Elíacer

Mensajes : 121
Link a Ficha y Cronología : Eliacer

Nivel : 2
Experiencia : 560 / 1000

Volver arriba Ir abajo

Re: Cazadores y Bestias. (+18)

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 2 de 4. Precedente  1, 2, 3, 4  Siguiente

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.