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¿De verdad un conejo?

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¿De verdad un conejo?

Mensaje por Geralt de Rivia el Dom Mar 13, 2016 1:34 am


Habían pasado escasos meses desde que el Brujo abandono Kaer´Morgen, ahora se ganaba el pan de cada día, satisfaciendo a los campesinos que solicitaban ayuda para vengarse de un ladrón o cazando algún animal de peligrosidad media, ahuyentado a matones y trabajos de poca monta, no obstante sus vivencias iba a cambiar poco después de llegar a su siguiente destino, en el cual le esperaba, seguramente la primera de las verdaderas aventuras de su vida. Cuando llego a la fortaleza, Geralt la vio desecha, cerrada, rodeada de “nada” en mitad de tres caminos, con solo tres casas dentro; una posada y taberna, el ayuntamiento y la casa de los escasos guardas que protegerían la zona. Sinceramente le daba asco la pobreza de la zona y lo mal equilibrado que se encontraban algunas de las zonas de Noreth, más él no podía hacer nada, simplemente se limitó a entrar al pueblo, si se podía llamar así, resguardar a su yegua en el establo mientras él iba a pedir alojamiento y algo de comida caliente.

Geralt se encontraba en la posada, la lluvia chocaba con la madera a medio pudrir, dejando así unas cuantas goteras y dando la imagen de que se despertaría empapado, cuando de repente, ante él, mientras comía, entro un hombre. En principio, Geralt se hubiera negado a cualquier trabajo aquel día, más las pintas del hombre y sus formas de hablar después de seguramente haber corrido durante varias millas le hizo pensar que podría ser algo interesante, era la primera vez que se encontraba en aquella zona, por lo que no conocía la fauna ni las bestias que la habitaban, podría ser una buena manera de familiarizarse y de ganar algo de dinero.

—Ayuda, ayuda, necesito ayuda, pagare cincuenta  monedas de oro a aquel que me ayude con la bestia que ha matado a mi grupo. —El hombre se veía vestido como un soldado, mas no parecía que estuviera en un estado como tal: las ropas desgarradas y manchadas de sangre por todos lados—Éramos siete—Siguió contando—Estábamos realizando una caza contra una bestia por orden del Rey y…—En aquel momento el brujo se alzó de su mesa, y se dirigió a las escaleras.

—Mesero, cóbrale a ese señor mi comida y mi estancia, voy a por mis cosas—Dijo subiendo los primeros escalones—Veamos que tal peligrosa es aquella bestia. —Termino de decir antes de desaparecer por las escaleras que subían a las habitaciones de la posada.

El hombre, el cual aún estaba un poco desorientado por lo que acaba de suceder, ya que no esperaba que nadie aceptara su oferta, se acercó al mesero y pago la cuenta del albino, el cual no tardó mucho en bajar y salir del antro sin dirigir ninguna palabra hacia el hombre, no antes de llegar a los establos, en los cuales, de no ser por el cliente, el silencio seguiría reinando.—Disculpe, quizás, mi atrevimiento, pero ¿Puedo saber su nombre señor?—Geralt se mantuvo callado, amarro su espada a su yegua y se tapó con su capa elfica, después de ello sin prestar atención al hombre se subió a Sardinilla, entonces cuando estuvo ya preparado y encima de su montura hablo.

—Mi nombre… Geralt, ahora, dejémonos de formalidades; esto es un trabajo, una cacería, vayamos al grano. —Dijo el licántropo trotando levemente hasta salir del establo, extendiendo su mano hacia el soldado—Supongo que su montura o bien se ha perdido o está muerta, bien, sube—El hombre asintió y con ayuda del brujo ascendió a la yegua y con un galope ligero salieron de la ciudad, siguiendo las indicaciones del cliente. Al llegar a la entrada de una cueva, el licántropo puedo ver como había varios cuerpos tirados en la entrada, a escasos metros de una bajada que conducía al centro de esta, donde se encontraba la famosa “bestia”. Detrás suya, el soldado que lo había guiado y lo que parecía ser uno de sus compañeros. Parecía más un destrozo de carne que un humano, parecía que podría ser una verdadera aventura la que le esperaba al brujo delante de él.

—Está seguro de querer ayudarnos, quizás nunca debimos molestar a esa bestia, nosotros pensábamos que sería más fácil de lo que en verdad es, ya he perdido a muchos amigos, éramos siete y no pudimos hacer nada. —Se le veía asustado de verdad a aquel hombre, como si el mismísimo diablo fuera el que viviera en la cueva y hubiera sido el causante de aquella situación. Más para Geralt, no podría ser más de una Gárgola o quizás un gusano de luz. —Le permito que coja el dinero y se marche, no quiero que resulte herido, seguramente tenga familia y amigos que no quieran asistir a su funeral. —El brujo rio, se acercó a su caballo y agarro su espada, la desenvaino y dejo la funda en la misma montura.

—Catherine, hacía tiempo que no luchábamos codo con codo, no he dejado que pierdas el filo en ningún momento, así pues te pido que no me hagas perder la vida en esta contienda—Si bien los dos presentes se quedaron un poco perplejos la ver como aquel hombre, después de hablarse a su espada, se dirigía con ánimo y confianza hacia la cueva en la que le esperaría, quizás, la mayor sorpresa de toda su vida—Ahora nos vemos—Dijo desde la entrada de la cueva, desapareciendo poco después. El Brujo no pensó que necesitara utilizar ninguna opción, así que simplemente entro confiado hacia dentro, mas cual fue su sorpresa cuando lo único que alcanzo a ver en el interior de la cueva fue un conejo blanco que más que miedo, le dio risa al brujo que rápidamente salió de la cueva y se dirigió hacia el grupo de hombres que le habían contratado—He de admitir que parecía interesante la cacería que proponíais, pero podríais haber mencionado que ya había escapado—Dijo acercándose de nuevo hacia Sardinilla.

— ¿Como que el conejo ya se ha marchado? Si lleva viviendo en esa cueva más tiempo del que puedo recordar—En aquel momento los ojos de Geralt se volvieron hacia el soldado, de verdad… El conejo era el adversario que Geralt tenía que enfrentar… ¿Era una burla? ¿De verdad era una bestia aquel animalillo? Sin decir nada Geralt termino de guardar la espada en la funda que estaba en su caballo; y se acercó de nuevo a la cueva, esta vez desarmado, para sorpresa de aquellos que lo habían llamado para la ayuda. Estaban atónitos, de verdad se iba a atrever a entrar desarmado a la cueva de la bestias que horas antes había acabado con la vida de cinco soldados— ¡Estás loco! Dijo uno de los soldados, solo un loco ignora las advertencias y entra en busca de una bestia desarmado—Haciendo caso omiso a las advertencias del hombre Geralt se aventuró hacia la cueva, tomando su forma animal mientras bajaba, siendo un gran lobo blanco al llegar abajo.

Dentro de la cueva todo era oscuro, más gracias a los ojos del lobo podía ver mejor que en forma humana, si intención era enfrentarse en una pelea cuerpo a cuerpo con el conejo, si bien era asesino, seguía siendo un conejo; podía romperle el cuello con sus fauces y trabajo completado… Pero ¿Sería tan fácil? Geralt no dudaba de sus capacidades y no alcanzaba cuales serían las de su presa, por ello trato de ser cauteloso y en su forma animal, comenzó a acechar al conejo, agazapado, silencioso, tranquilo. Sin prisa alguna por dar muerte a la bestia, no quería arriesgarse a perder su vida como habían hecho todos aquellos que ahora yacían debajo de las patas de Geralt en forma de lobo.

Al llegar a una distancia considerable del conejo, sin que este se hubiera dado cuenta de la situación que lo perseguía, se tumbó; el brujo se tumbó en el suelo esperando el momento oportuno, si bien podría ser cierto todo lo que le acontecía al conejo, seguía siendo una animal, por lo que el albino solo tenía que dejar fluir su instinto como tal para darse a la caza del monstruo. Más lo que en verdad iba a suceder no sería del agrado de Geralt el cual quizás, hubiera imaginado algo más sencillo al referirse a la caza de un conejo.

De un momento a otro, habían pasado del silencio y del sigilo al dolor y la sangre, Geralt estaba recibiendo mordiscos por todos lados por parte del conejo, pero no alcanzaba a poder partirle el cuello con una de sus patas. Está siendo un arduo trabajo por parte del licántropo resistir el dolor y seguir luchando por poder girarse y dejar al conejo asesino bajo sus patas. Así pues en un momento de lucidez Geralt se lanzó contra la pared con todas sus fuerzas, dejando de por medio al conejo, consiguiendo que se soltara de su espalda, después con sus fauces mordió el cuello del blanco conejo, aun algo desorientado por el golpe, y la partió con fuerza.

“Los soldados cuentan que la batalla que hubo haya abajo fue épica, que aquel hombre no era humano, debía de ser un enviado del mismo demonio, un solo hombre, sin más armas que sus manos, pudo atreverse a entrar en aquel infierno y salir con vida de la cueva, más aun, las hazañas de aquel día no terminaron hay, el brujo salió con el conejo alzado, si bien las heridas del albino eran considerables, había cazado al Conejo Asesino”

Una de las primeras hazañas que se cuentan de Geralt, si bien nunca se sabrá como derroto al conejo en su cueva, se sabrá que lo hizo, y eso es más que suficiente para las gentes de la zona…



El viaje a cualquier destino comienza siempre con el primer paso.




Ficha:Geralt de Rivia

Un policía pregunta a un caballero "Señor ¿de dónde es usted?". El señor responde "Yo soy de Bilbao, ¿es que nu está claro?" Y el policía responde "Pero aquí en su DNI dice que es de (INTRODUZCA PROVINCIA AQUI)" Y el señor, amablemente, responde "Los de Bilbao nacemos de donde nos sale de los cojones!"
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Re: ¿De verdad un conejo?

Mensaje por Mister Orange el Dom Mar 13, 2016 6:20 pm

Le habia pedido que no matara al conejo, pero bueno, que se le hara, lo hizo al final, asi que tenga cuidado, el alma vengativa de tal magnifica y poderosa criatura le perseguira y mordera, incluso bajo su mas gruesa armadura.

Procedoa darle color y su recompensa.
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