Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» Junglas de Lustria
por Strindgaard Dom Mayo 19, 2019 5:37 am

» [Campaña] Historias de La Tetera de la Señora Freona (Parte 1)
por Amelie Winter Dom Mayo 19, 2019 1:40 am

» Un Dios entre Nosotros.
por Azura Vie Mayo 17, 2019 9:05 pm

» [Priv. Karasu y Dahana] Hierbas Quemadas
por Karasu Vie Mayo 17, 2019 3:34 pm

» Noche de Muerte [Campaña]
por Strindgaard Vie Mayo 17, 2019 12:18 pm

» [Reclutamiento y OFF] Historias de La Tetera de la Señora Freona (Parte 1)
por Rimbaud Vie Mayo 17, 2019 3:54 am

» Encuentro desafortunado
por Shirei Jue Mayo 16, 2019 3:23 am

» Reglas de Noreth
por Adorno Azurbanipal Dom Mayo 12, 2019 3:03 am

» La Incertidumbre de la Magia [CAMPAÑA]
por Margaret Orgaafia Sáb Mayo 11, 2019 4:59 pm

» Nas~
por Alegorn Vie Mayo 10, 2019 1:53 am



Amistades peligrosas H8SDUFN
Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth

Las afiliaciones hermanas se hacen por invitacion de nuestros administradores hacia otros Admins de los foros que decidamos, o por invitaciones de ellos hacia nosotros, sin embargo nos reservamos el derecho de admision de estas mismas pues seran solo una limitada cantidad y minima. Para mayor informacion acuda a la sección de Afiliaciones
Amistades peligrosas SiUh6o7
Amistades peligrosas KRfbrcG
Amistades peligrosas 9fBXn98

Amistades peligrosas

Ir abajo

Amistades peligrosas Empty Amistades peligrosas

Mensaje por Sasitza Minaren el Dom Mar 13, 2016 4:14 am

Varios días pasaron desde el inicio del viaje de la driada por bosques y colinas desconocidas antes por ella; hacia días que dejo atrás la aldea mas cercana, pero por temor a encontrarse con humanos en la densa vegetación, la joven driada no se había desprendido de su vestido y capa, los cuales ocultaban su apariencia y casi la hacían parecer una humana; Sasitza confundida con su nuevo entorno seguía entre arboles intentando mantener una linea recta evitando la montaña que se alzaba cerca del bosque la cual desprendía un calor extraño.

-Que irónico, una ninfa del bosque perdida en un bosque...- Sasitza algo molesta consigo misma se detuvo a descansar sobre una raíz mientras se colocaba bien la capucha sobre su cabeza; antes de decidir continuar a ciegas, la ninfa decidió comunicarse con los arboles de la zona en silvano. -"Buenos días señores arboles, ¿serian tan amables de darme indicaciones de como salir de este bosque o de la ubicación de alguna aldea cercana?"-

El sonido de la hojas y ramas moviéndose lentamente comenzó a inundar el bosque alrededor de la driada, los arboles transmitieron con su propio lenguaje unas indicaciones a la ninfa, unas indicaciones que según los arboles la llevarían a encontrar un claro donde poder orientarse. Tras agradecer a los arboles su ayuda la ninfa de los bosques se estiro y colocando su arco a la espalda comenzó a caminar entre la vegetación apartando ramas y arbustos a su paso guiada por aves que piaban desde las ramas; no tubo que avanzar durante mucho tiempo, pues tras quince minutos andando sin una visión clara frente a ella, una intensa luz rojiza brillaba a unos metros tras la vegetación, una luz rojiza como la de las llamas, humanos quizás? Elfos? o criaturas violentas como las que escucho en relatos de los viajeros? la única manera de descubrirlo era atravesar la vegetación del frondoso bosque y verlo con sus propios ojos.


Sin pensar en las consecuencias, Sasitza atravesó convencida las ramas de aquel arbusto que se interponía entre ella y aquella luz, para su sorpresa y agrado no eran humanos ni criaturas de aspecto amenazantes, pero la visión del claro perturbo a la ninfa de los bosques que aun ocultaba su aspecto ante la criatura que ante ella envuelta en llamas calcinando lo que pisaba. La criatura al escuchar el sonido de las ramas moviéndose giro repentinamente fijando su mirada sobre la ninfa, una mirada molesta y poco sociable.
-¡¡¡TUUU!!!- La criatura señalo a la driada y con voz femenina se fue aproximando lentamente a Sasitza. -¿Quien eres? ¿Que haces en mis dominios?-
Sasi al ver como la mujer en llamas se aproximaba comenzó a retroceder temblorosa sin poder articular palabra, el pánico ante la visión de unas llamas tan intensas como las de un incendio la impedían pensar con claridad.
-Los elfos os creéis muy valientes por venir a mis dominios a cazar sin ningún respeto- La mujer dedujo de la viajera por su apariencia tanto por los ropajes como por el arco que la joven driada portaba. -Hare que te arrepientas de invadir estas tierras elfo...- Alzando la mano la mujer creo una bola de fuego en su mano, una bola de fuego que evocaba unas llamas intensas.

Al ver la bola de fuego, la driada retrocedió temerosa por su vida y accidentalmente tropezó con el arbusto que anteriormente atravesó cayendo de espaldas contra el suelo, situación estúpida para un ser en armonía con el bosque, pero momento de suerte, ya que al caer la bola de fuego voló por encima de ella sin llegar a tocarla. La mala pata de la driada hizo que esta al caer se golpeara el culo contra el suelo, lo cual hizo que por un segundo se despistara para atender su doloridas posaderas sin percatarse de que la mujer preparaba otra esfera de fuego y que su capucha había quedado atrapada por una rama y al levantarse su rastro quedo al descubierto.
-Espera... ¿que eres?- La mujer de fuego al ver el cabello formado por vegetación de la muchacha deshizo la esfera de fuego. -No eres un elfo y menos aun un humano, ¿quien rayos eres?-
Sasitza al recobrar la compostura miro desde el suelo a la mujer en llamas que se encontraba a un par de metros y retrocedió lentamente aun asustada por las llamas.
-Mi... mi... mi nombre es... Sasitza... soy una... ninfa de los bosques...- Asustada ,con la voz temblorosa y con los ojos cerrados del temor la driada intento presentarse pacíficamente ante la dama de fuego. -Por favor no me hagas daño, solo estoy de paso...-
-¿Una ninfa del bosque? Que raro, es la primera vez que veo una driada fuera de sus bosques...- La mujer curiosa extinguió las llamas de su cuerpo y miro interesada a la muchacha, hasta que se percato de que esta aun no había respondido a su pregunta de que hacia en su territorio. -Olvídalo, quiero que me digas que haces aquí-
-Vale vale responderé a lo que quieras pero por favor no me quemes, las driadas somos muy sensibles al fuego- Sasi retrocedió extendiendo las manos a modo de un intento infantil de alejar a la desconocida que por alguna razón era bastante fácil de enfadar.

La mujer de fuego se calmo esperando escuchar a la joven driada, la cual nerviosa y temerosa de no acabar convertida en carbón vegetal comenzó a narrar toda la historia de como sin buscarlo acabo viajando en busca de sus congéneres secuestras por humanos y que andaba perdida desconociendo el paradero del grupo de humanos.
-Y eso era todo... creo que no me dejo nada... bueno, antes hable con los arboles que me dieron indicaciones de como llegar aquí pero no me avisaron de que esta fueran las tierras de nadie- Sasi avergonzada por la invasión de la intimidad y esperando no ser chamuscada junto ambas palmas disculpándose. -Siento mucho haberme colado en su hogar señorita de fuego, no me convierta en leña-
-¿Señorita de fuego? Que educada, pero parece que nunca has visto un congénere de fuego jajajaja- La mujer de fuego al ver la inocencia de la driada comenzó a reír y se sentó en el suelo frente a la joven. -Soy una ninfa como tu, pero mi elemento natural es el fuego, también somos conocidas como exinas, se nota que nunca has salido de la seguridad de tu bosque jajajaja-
Impresionada por la actitud burlona de la exina y el recién descubrimiento de la existencia de mas tipos de ninfas, Sasi quedo pensativa y dubitativa por unos segundos, cuando asimilo toda la información callo en la cuenta de que hace unos minutos estuvo apunto de ser incinerada sin razón alguna.
-Espera, ¿antes casi me calcinas sin dar si quiera una explicación y ahora estas tan tranquila?- Inchando los papos como una niña pequeña Sasi miro mal a la exina. -Creo que alguien me debe una disculpa-
-¡¿¡¿EEEHH?!?!- La exina creo una llama en su palma en plan amenaza que hizo que Sasi retrocediera asustada disculpándose. -Jajajaja, era broma, siento lo de antes, los elfos y humanos no dejan de darme problemas y por tu apariencia te confundí con un cazador furtivo de los que suelen vagabundear por estos lares e intentan expulsarme de estas tierras.- Tras un largo suspiro, la exina tendió la mano a la driada. -Me alegra que aquella bola de fuego fallara, mi nombre es Egus, un placer conocerte prima-
Sasi miro la mano de Egus, después miro la suya, nuevamente la mano de la exina y dubitativa de si su mano ardería al tocar a la ninfa de fuego estilo lentamente la mano.
-Tranquila mujer que no te quemaras, jajaja- Egus agarro la mano de Sasi con firmeza dando un cálido apretón de manos, cálido tanto en el sentido fraternal como en que las palmas de la exina eran calidad como los rayos del sol al amanecer.

-Si no es molestia preguntar... ¿las exinas también vivís en bosques como estos?- Sasi confundida al caer en la cuenta de que en un bosque tan abundante vivieran ninfas de fuego y que ella a pesar de haber vivido mas de un siglo en un bosque jamas hubiera visto ninguna.
-A, no, vivimos en el volcán- Egus señalo la gran montaña humeante que surgía en medio del bosque, la misma montaña que desprendía un calor extraño. -Baje del volcán a buscar algunas provisiones y me encontré con unos cazadores que al verme me intentaron atacar, pero los espante con mis llamas... y después de perseguirles me perdí y poco después apareciste tu de entre esos arboles, jajajaja, ya es casualidad que nos encontráramos en tal situación- Egus se reía quitando importancia a que Sasi casi acaba muerta por una confusión.
-No tiene gracia... Casi me chamuscas...- Sasi refunfuño ante la risa de la ninfa antes de volver a sus pensamientos de viaje. -¿Por cierto sabes como llegar a algún poblado o aldea humana?, necesito continuar mi búsqueda.-
-Claro prima, si continuar todo recto por ese sendero creado por los cazadores llegaras a un pueblo, pero no creo que debieras aventurarte sola en un mundo como el de los humanos- La exina mostró preocupación y algo de molestia pensando en lo que podría pesarla a la joven driada en un pueblo de despreciables humanos.
-Tranquila, una no supera el siglo sin aprender algunos truquitos- Sasi guiño un ojo a su pariente de fuego la cual al escuchar la verdadera edad de la driada se quedo atonita viendo como esta se despedia con la mano mientras cubria su cabeza y cuerpo con la capa elfica.
-Que tengas suerte prima, y mantente alejada del fuego.-
-Volveremos a vernos Egus, prometo volver a visitarte algun dia, hasta entonces no quemes ningun bosque...-
-No prometo nada, jajajaja-

El encuentro casi predestinado y fugaz entre dos seres tan iguales y a la vez tan diferentes, fue el primer paso en la larga aventura que aun tenia por delante la joven driada en un mundo hostil plagado de peligros y maravillas esperando a ser descubiertas.



El bosque esconde mas secretos de lo que deja ver a simple vista
Sasitza Minaren
Sasitza Minaren

Mensajes : 12
Edad : 25
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Amistades peligrosas Empty Re: Amistades peligrosas

Mensaje por Señorita X el Dom Mar 13, 2016 11:09 am

Vale, hijra completado. Le otorgo color
Señorita X
Señorita X

Mensajes : 1269
Edad : 25
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.