Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» Los Que Se Niegan a Dormir [Campaña]
por Varen Tethras Hoy a las 4:30 am

» Sistema de corrección de partidas por pares
por Strindgaard Hoy a las 3:55 am

» Kenzo Sagreth
por Kenzo Ayer a las 9:17 pm

» Historias de un Enano [Cronología de Varen]
por Varen Tethras Ayer a las 2:32 am

» Aule vs Niobe
por Casandra Von Schuyler Dom Jun 17, 2018 11:44 pm

» Sangre, Perfume y Sueños Alados [Priv. Celeste]
por Celeste Shaw Dom Jun 17, 2018 11:43 pm

» Gold "Tricky" Treath | En construcción
por Gold Treath Dom Jun 17, 2018 11:12 pm

» Reglas de Noreth
por Gold Treath Dom Jun 17, 2018 10:56 pm

» Plomo y Tinta [Libre]
por Tanets Iskusstvo Dom Jun 17, 2018 9:54 pm

» Buenas!
por Atlas y Axis Dom Jun 17, 2018 5:23 pm




Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth
Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth

Las afiliaciones hermanas se hacen por invitacion de nuestros administradores hacia otros Admins de los foros que decidamos, o por invitaciones de ellos hacia nosotros, sin embargo nos reservamos el derecho de admision de estas mismas pues seran solo una limitada cantidad y minima. Para mayor informacion acuda a la sección de Afiliaciones


El reflejo no miente[ Libre /Con masterización]

Página 1 de 4. 1, 2, 3, 4  Siguiente

Ir abajo

El reflejo no miente[ Libre /Con masterización]

Mensaje por Iris Melita el Jue Mayo 05, 2016 12:13 am

OFF Aviso previo. Esta es una partida libre, sin embargo, en ocasiones asistiré a la partida con masteriaciones y directrices para la misma, sobre todo cuando se atasque la partida. COmo si fuera una Máster. No será en todas las rondas, por lo que no habeis de preocuparos de recortar movimientos, pero sí pido que cuando se haga, por favor, se me preste atención.

Dicho esto, empieza la partida en sí.

ON


Nuestro viaje acabó por dejarnos en la tan afamada Ciudad Esmeralda, una mítica ciudad donde todas sus edificaciones estaban hechas con la verde gema preciosa. La luz del sol despedía un brillo único cuando se reflejaba en la piedra, y unas baldosas amarillas poblaban el camino de la entrada de la ciudad. Aquí, a diferencia de Thonomer, había una gran variedad de razas, y una cohesión multicultural. No tenía parangón el estilo de vida de uno con otro sitio.

Faiza me seguía, con su particular movimiento de caderas, deslizando su larga cola por las baldosas. A pesar de que llamaba la atención, nadie le miraba mal, ni hacían comentarios molestos e incómodos sobre su aspecto descuidado. Su pelo no estaba apenas peinado, y su camisa de lino estaba algo estropeada y apretada, pero aun así, nadie dijo absolutamente nada.

Aun así, era tiempo de comprar alguna nueva a Faiza, para que esté más cómoda cuando estemos por las ciudades. Aunque seguramente cuando volvamos al bosque, la estropee de nuevo igualmente, o quizás simplemente se la quite.

Mientras paseábamos hacia la plaza de abastos de la ciudad, podía ver como con cada paso, había más y más puestos de mercancías, algunas de ellas muy extrañas de ver. Como piedras preciosas, una tienda de runas, e incluso, había una caseta con un cartel que rezaba “Giquionda: Adivinación al alcance de su bolsillo”.

Me resulta… extraño que haya gente que crea en las bolas de cristal

Supongo que yo no era la más indicada para decirlo, pero era cierto. ¿Realmente las visiones de futuro se podrían obtener con una bola de cristal? ¿Era acaso posible otra forma de adivinación que no fuera por la conexión física o de ánima?

Cuando me quise dar cuenta, me vi sola, sin Faiza cerca, y traté de otear a un lado y a otro para tratar de encontrarle.

Caminé hacia delante con premura, nerviosa en busca de Faiza. No podría haberse ido muy lejos ¿verdad? Ella odiaba a las multitudes.

Y por lo que veía, las multitudes normalmente temen a Faiza.

Una aglomeración de gente en forma de anillo se encontraba a un lado de la calle, y traté de acercarme para tratar de observar quién se encontraba allí, dando pasos que apenas me dejaba el movimiento de mi vestido.

Frenándome ante la marabunta de gente, traté de pasar entre esas personas, tratando de no molestar demasiado. La gente al principio parecía a punto de enfurruñarse, pero cambiaban de opinión cuando me observaban el ropaje que portaba. En cierto modo, era agradable que ser quien soy fuera una ventaja, pero luego no lo era tanto.

En el centro, estaba Faiza, observando de cerca alguna caja que no podía ver qué contenía.

Me acerqué de dos pasos largos, y me puse a su lado, observando lo que ella estaba mirando.

Se trataba de una jaula de madera que contenía hámsteres y ratones, todos apelotonados en el fondo contrario a donde Faiza se encontraba.

El vendedor estaba sin saber muy bien qué hacer, y no comprendía bien el por qué hasta que vi el rostro de Faiza.

Tenía sus fauces abiertas, mostrándole a aquellos roedores sus enormes colmillos extendidos, y su lengua bífida sisear. Se podría observar su laringe de estar frente a ella. Sin duda, esa visión a veces me daba miedo, miedo de pensar que en su boca cabe mi cabeza si ella la desencajara,

Puse mi mano sobre su hombro, presionándolo con firmeza, pero sin apretar demasiado.

Ella se giró de golpe, con las pupilas dilatadas, y con algo parecido a la irascibilidad marcada en su rostro, casi como si quisiera descargar una dentellada a aquel que le moleste.

Pero nada más hizo el amago de morder, agitó su rostro, dándose cuenta de a quién tenía delante de sí misma. No tuvo que pasar tiempo antes de que se apartara de aquella jaula, y apoyara su rostro sobre mi hombro, con una expresión de cordero inocente en su rostro.

- ¡L o sssiento! No era mi intenssssión. Esss que…. Tengo… bsssastante hambre… y he perdido un poco la cabeza

Yo por mi parte aún andaba sorprendida de que tan siquiera hiciera el amago de ir a morderme. No esperaba que Faiza, en su estado más febril e instintivo, fuera capaz de pensarlo.

Traté de llevarle agarrándole de la mano hacia algún lugar apartado, buscando alguna taberna donde pudiéramos quedarnos, y comprar algo de comida para Faiza.

Entramos en una taberna llamada “La taberna para todos”. Aparentemente, era un lugar que aceptaba gentes de todo tipo. Esperaba que así fuera con Faiza también.


Ficha de Iris Melita

(green) Dialogo de Iris- (orange) Diálogo de Faiza- Pensamientos- Narrativa
avatar
Iris Melita

Mensajes : 36
Link a Ficha y Cronología : Iris

Nivel : 1
Experiencia : 50 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: El reflejo no miente[ Libre /Con masterización]

Mensaje por Celeste Shaw el Jue Mayo 05, 2016 6:55 pm

Cansada, aterrizo en algún punto de Ciudad Esmeralda. No suelo venir demasiado por aquí, la verdad es que me muevo en otros ambientes. Es una ciudad preciosa, me gusta mucho. Me quedaría horas y horas mirando cómo la luz del sol traspasa los edificios hechos de esmeralda y adquiere un tono verdoso.

Deambulo un buen rato por la ciudad. Me dedico a mirarlo todo, hasta que llego al mercado. Rozo la bolsa del cinturón con una mano, está bastante llena. Bueno, por ahora no voy a gastar demasiado. Puede que más adelante haya escasez de encargos, entonces, si no he ahorrado, tocará pasar hambre. Sin embargo, no puedo resistirme a coger una empanada. ¡Está deliciosa! Es una de mis comidas favoritas.

Como sentada en un banco que hay por la calle. Me miran raro. Yo no hago caso, pero sé que la gente me mira raro. ¿Por las armas? Espera... ¡Tengo que limpiarlas! ¡Qué cabeza la mía! Cuando me acabo la empanada, voy hasta una fuente y, allí, pongo el filo de la espada bajo el agua y la froto con la mano. Mierda, la mancha ya se ha secado. Costará bastante quitarla. Paso un buen rato intentándolo y, al fin, parece que sale. ¡Ha costado lo suyo! La seco con la camiseta y, entonces, la guardo. No quiero que me digan algo por llevar armas en la mano, aunque, pensándolo bien, tampoco es que lleve una baina. Si quieren decirme algo, lo harán lleve las armas en la mano o no.

Después de lavar la espada, vuelvo a sentarme un rato y cierro los ojos. Me gusta sentir el calor del sol sobre mi piel, me reconforta bastante. Eso sí, no voy a quedarme dormida. Cuando siento que me estoy adormeciendo un poco, me levanto de un salto y me pongo a caminar de nuevo. Esta vez voy hasta un lugar bastante apartado del centro. Veo una taberna llamada "La taberna para todos". Bah, será uno de esos lugares en los que se acumula chusma de todo tipo. Sin embargo, cuando entro, veo que está casi vacía. Casi, no del todo. Hay dos personas. Las miro con desconfianza y me siento en la barra, en la esquina.

-Ponme lo más fuerte que tengas -le susurro al camarero.

Me sirve enseguida un vaso de un licor que no tiene un color demasiado apetecible. Un vaso y ya está, no quiero emborracharme del todo. Lo cojo y lo bebo de un trago. ¡Quema! Uh, es más fuerte de lo que creía. Me arde la garganta. Bueno, así está bien. Ya me apetecía algo como eso, necesito sentir de vez en cuando esa embriaguez que me nubla los sentidos. Pongo una moneda de plata encima de la barra y voy hacia una de las mesas, apartada de las dos personas que hay en la posada. Ahora no quiero juntarme con nadie, prefiero estar a solas.
avatar
Celeste Shaw

Mensajes : 323
Edad : 20
Link a Ficha y Cronología : Ficha
Cronología

Nivel : 2
Experiencia : 310 / 1000

Volver arriba Ir abajo

Re: El reflejo no miente[ Libre /Con masterización]

Mensaje por Pecrey Addams el Vie Mayo 06, 2016 11:43 am

“Nada hacia quedándome en casa, ya que aún no ha llegado mi hora voy a ver mundo”

Bajo ese pensamiento, el pequeño niño partió, buscando entrar en cualquier convoy, o carreta de aventureros o comerciantes, y recorrió un trecho de aquellas tierras.
La ciudad Esmeralda, era su objetivo, mucha gente había hablado de aquel lugar, así que igual seria digno de ver, igual no. Pero como el pensamiento del niño le dictaba, nada hacía quedándose en casa.

Había pasado ya un día desde la última vez que se subió a algún carro. Llevaba un día de viaje, un día de camino solo parando para comer. Bueno para ser justos caminaba Ánima, llevaba un granjero anciano, de fuertes músculos debido a la dura vida del campo, pero decrepito por la misma. Sin pelo en la cabeza, y una pequeña barba de canas, los ojos rojos inyectados en sangre. Y un aspecto muy enfermo. Aquel viejo tenía ya la necesidad de pasar a mejor vida desde hace tiempo. Un favor que le hacia Pecrey.

El viejo cadáver llevaba caminando un día sin parar cargando a de su compañero de mucha menor estatura y edad la mayor parte del mismo, las piernas se le habían agarrotado, pero seguía sin dolor. Por fin llegaban a la ciudad.

La ciudad era grande, y brillante, y verde. Y muy poblada de gente… Pero tampoco era tan impresionante, lo que si era impresionante era la cantidad de gente que afirmaba poder contactar con el plano astral, con espíritus, ver el futuro.
Absurdo, que esa clase de estafa se encuentre en todos los rincones del mundo, aunque Pecrey tenía la esperanza de encontrar alguna joya especial, algo encantado, algo espiritual y real.

Una vez en la ciudad, Pecrey obviamente caminaba por su propio pie, fijándose en todo, a pesar de que normalmente no le llamaba la atención este tipo de ambientes, si tenía algo de curiosidad. Pero Anima era demasiado llamativo, la gente lo miraba mucho, lo evitaba como si tuviera la peste, como si estuviera enfermo o muerto. Razón no les faltaba aunque no lo supieran.

El niño maldito camino un tramo, metiéndose por una zona algo menos transitada, observaba cada ventana de cada casa. Una mujer con su hijo, no. Una pareja de ancianos, otra vez no por favor. Un hombre joven discutiendo con su posible esposa a voces… podría valer. Y por último una mujer haciendo la colada en casa, demasiado joven como para que fuera suya, posiblemente la hija de alguien o una esposa reciente, también podría valer.
Pecrey se quedó por ahí cerca, observando, y como juicio del inframundo, el hombre salió de su casa gritando a voces, alegando ir a la taberna a emborracharse por que no aguantaba estar en presencia de su esposa.

Así que Pecrey se acercó, decidió que esa persona estaba igual de bien viva que muerta. Y mando a Ánima a asfixiar hasta la muerte, y de forma silenciosa.

Poco después Pecrey entraba en una taberna al otro lado de la ciudad, apartada del centro, por el nombre parecía que pasaría desapercibido.

“Quien demonios llama una Taberna, Para Todos …. “

Entró, y había poca gente, menos de la que se esperaba, eso de pasar desapercibido en un sitio con poca clientela, es difícil, pero bueno… al menos son pocos los que lo ven.

El niño se acerca a la barra acompañada de lo que parecería su madre, una mujer, de unos treinta tantos años de edad, algo despeinada, de pelo castaño, un moratón algo feo en un lado de la cara, ropa normal, no era pobre, pero claramente no iba sobrada de dinero, y un pañuelo rodeando el cuello, muy estético que además servía para ocultar la marca de la asfixia.

La mujer pide algo de tomar, suave y un plato de comida para su hijo. El tabernero duda, pero con la poca clientela que tiene, sirve sin problemas al chico por muy niño que fuera, siempre y cuando no le diera alcohol, no se sentiría moralmente mal.
Pecrey observaba a su alrededor, y una cosa llamo su atención, era una mujer serpiente, era lo más entretenido que había visto desde que llego a la ciudad, se bajó de la silla y se acercó, y como buen niño que es miro sin descaro ninguno a la mujer serpiente, incluso la rodeo un poco para verla de varios ángulos.

-uaaah eres de verdad- Dice mientras intenta tocarla con la palma de la mano, ajeno a si era seguro o peligroso, si era educado, o una falta de respeto, le daba igual, solo quería intentar tocar su piel.


avatar
Pecrey Addams

Mensajes : 15
Link a Ficha y Cronología : Pecrey

Nivel : 1
Experiencia : 200 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: El reflejo no miente[ Libre /Con masterización]

Mensaje por Iris Melita el Vie Mayo 06, 2016 3:11 pm

El lugar en ese momento estaba algo solitario, seguramente porque no era la hora apropiada, y estaba en una calle algo alejada de la avenida principal.

Nos dirigimos a una mesa, donde tomé asiento en una banca, y Faiza se sentó sobre su propia cola, como si estuviera arrodillada en el suelo. Cada vez que la veía así me resultaba casi igual que ver a una persona.

El tabernero, un hombre de aspecto bonachón, posee cabellos morenos cortos,algo grasientos, seguramente por estar sumido mucho en la cocina, y un rostro algo inflado, con papada. Poseía una amplia barriga, probablemente del buen comer, y no era muy alto. Aun así, sabía vestir con dignidad sus ropajes blancos con chaleco negro, pues sin ningún problema, se movía con agilidad hacia nuestra mesa.

Pedí para Faiza la carne más magra que tenga, y a ser posible, que fuera una cantidad importante, mientras que yo sólo quise agua.

El tabernero volvió a la barra, junto a la puerta de la cocina y gritó la comanda al otro lado de la puerta, seguido de otro grito femenino, probablemente la cocinera.

No hubo de pasar mucho tiempo antes de oír las bisagras de la puerta rechinar, y una muchacha pelirroja entró por la puerta. Quedaría ahí la descripción de no ser porque cuando se acercó a la barra, nos daba la espalda, y pudimos observar que sobresalían de su delgado cuerpo dos alas de aspecto membranoso, de piel azabache y aparentemente suave.

Luego se marchó a una mesa apartada, lejos de nosotras. Y no parecía tener cara de querer socializar, así que decidí que era mejor no inmiscuirse en sus asuntos.

Me volví hacia Faiza, tendiéndole mis manos palma arriba sobre la mesa, a lo que ella respondió dándome las suyas.

- No te preocupes por lo de antes… Todos podemos tener momentos malos

Faiza parecía algo apesadumbrada, y no sabía bien dónde dirigir su mirada, mientras yo, por mi parte, trataba de interceptar la suya, allá donde mirara.

Ella se giró de repente hacia un lado, donde podía ver que asomaba una cabecita morena, y parecía estar observando a Faiza.

Faiza estaba un poco nerviosa por ver a un humano cerca de ella. No había tenido muchas buenas experiencias con ellos, y no estaba segura de cómo sería un niño pequeño en actitud.

Al principio Faiza no sabía muy bien cómo responder, pero el niño, ni corto ni perezoso, mientras le observaba, parecía querer tocarle, e hizo el amago.

Faiza intentó contener su miedo dentro de sí. Es un niño. No haría ningún mal ¿Verdad?
Sin embargo, y aun con ese pensamiento en mente, no podía evitar estar rígida como una roca, hasta que le tocó la piel de la cola. Se intentó relajar, ayudada por el contacto de la mano pequeña, que aunque fuera desconocida, era relajante que le tocaran la piel, y se giró hacia el niño. Sonrió para sí, y con la sonrisa, se dejaron ver sus colmillos, aunque sólo parcialmente, ocultados por sus labios.

- ¿Qué te creíasss?¿Que ssoy una essstatua?

Entonces, se inclinó frente al niño, poniendo su rostro a la altura de éste en un movimiento rápido y siseó con la lengua, acercando el extremo de su cola de forma lenta y suave hasta el niño por la espalda.

Se tomó una pausa, antes de tocarle la espalda al niño con la cola a la altura de los omóplatos, para ver cómo reaccionaba. Quizás se asustaría, solía ser divertido ver a los niños enfurruñarse o asustarse, aunque fuera a ratos.


Ficha de Iris Melita

(green) Dialogo de Iris- (orange) Diálogo de Faiza- Pensamientos- Narrativa
avatar
Iris Melita

Mensajes : 36
Link a Ficha y Cronología : Iris

Nivel : 1
Experiencia : 50 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: El reflejo no miente[ Libre /Con masterización]

Mensaje por Celeste Shaw el Vie Mayo 06, 2016 11:32 pm

Después de beberme de un trago el licor, que no tenía un color demasiado apetecible, la cabeza se me nubla un poco. Sólo un poco, como me gusta a mí. Me siento de mejor humor y más propensa a socializar con la gente de la taberna. Oigo los goznes de la puerta chirriar y veo que entra un niño. ¿Un niño? Sí, un niño. ¿Va solo? Qué raro. Normalmente los niños van con adultos, ¿por qué va solo?

Me acerco a las dos personas que hay en una mesa. ¿Personas? Bueno, una tiene aspecto como de serpiente. Es rara, realmente. No es de lo más extraño que he encontrado, pero sí que es bastante peculiar. No puedo evitar mirarla con curiosidad, mientras el niño le toca la cola. Entonces la criatura parecida a una serpiente le toca la espalda al niño. Sonrío, esperando a su reacción.

-Me llamo Celeste. ¿Y vosotros?

El niño tiene el pelo oscuro. No suelo desconfiar de los niños, pero... ¿por qué va solo? ¿Será algún tipo de encerrona? Bueno, si fuera realmente una trampa para mí habría aparecido cuando me pudiera encontrar a solas, ¿o no? Argh, no lo sé. ¡Soy tan mala descifrando el comportamiento de las razas inteligentes! Realmente, no sé si entiendo mejor a los animales o a los seres inteligentes. Al menos, los animales suelen actuar siguiendo un patrón determinado, no como los seres pensantes.

Me quedo mirando unos segundos a la criatura parecida a una serpiente. Uh, quizá he sido demasiado descarada. Espero que no se enfade... Pero es que tengo curiosidad. Cuando era pequeña aprendí a no hacer preguntas si no quería recibir un castigo, y todavía soy reacia a preguntar nada más que lo imprescindible. Pero realmente quiero saber qué es. Me muerdo el labio inferior y pregunto, mirando a esa extraña criatura:

-Eeh... ¿de qué raza eres? No es por ser indiscreta, solamente tengo curiosidad.

Sonrío y me paso la mano por el pelo. Espero que no se lo tome a mal, la verdad es que no me sabría muy bien que se enfadara por ello. Realmente, tengo un problema, y es que no sé relacionarme bien con la gente. No aprendí en su debido momento y ya no lo haré. En realidad es una lata, porque muchas veces malinterpreto comentarios, o se me malinterpreta a mí. Ojalá no sea el caso.
avatar
Celeste Shaw

Mensajes : 323
Edad : 20
Link a Ficha y Cronología : Ficha
Cronología

Nivel : 2
Experiencia : 310 / 1000

Volver arriba Ir abajo

Re: El reflejo no miente[ Libre /Con masterización]

Mensaje por Pecrey Addams el Lun Mayo 09, 2016 5:01 pm

Una de las cosas que tienen en común esta vida y la otra, es que los seres siguen sufriendo de experiencias, cosas que pasas que se mantienen en su recuerdo, buenas, malas, educativas, o vacías. Todos los seres tienen experiencias constantemente.

Y una de ellas ahora mismo era el pasar la mano por la escamosa piel de aquella media mujer. La piel era curiosa, algo fría, más fría que su mano seguro, y eso que Pecrey no se considera a sí mismo como de sangre caliente. Pero comparado con esa mujer, era una cosa totalmente distinta. Cuando la mano bajaba se deslizaba sin problemas, pero al cambiar la dirección de la mano, era rasposa, incluso daba algo de cosquilleo.

La mujer serpiente sonrió y mostro sus colmillos,
- ¿Qué te creíasss?¿Que ssoy una essstatua?

Al comentario, Pecrey sonrió inocentemente –Disculpa señora-

Mientras seguía acariciando la agradable y extraña textura de su piel, la serpiente acercaba lentamente a la cabeza del niño. Que actuaba indiferente y la miraba directamente a los ojos y con una sonrisa.

De pronto aparece otra mujer en escena, también muy curiosa, era como una mujer pájaro, mejor dicho una mujer murciélago. Había oído hablar de los diviums, pero no sabía que tenían las alas como las tiene esa mujer, que se presentó como Celeste. Pecrey tambien tenia curiosidad por esa mujer alada, pero ahora estaba distraído con la cola de serpiente que se deslizaba entre sus dedos.

De pronto, algo le toco la espalda, en un principio el niño se alarmo. Algo había llegado a él por detrás sin oírlo, pero no debía de ser gran cosa, estaban en un bar. Pero de pronto, la mujer que estaba hasta ese momento en la barra, se levantó y corrió a toda velocidad hasta donde el niño.

La escena era clara, una mujer serpiente con la cara muy muy cerca del niño, y casi rodeándolo con su cola. Daba pie a la peor de las escenas, que nunca se pueden explicar cuando las vez desde afuera.

La mujer, con su edad y su físico como eran, se movía a buena velocidad. Atropello un par de sillas del camino salto por encima de la cola de aquel reptil, agarro al niño en el aire para sacarlo de lo que era una trampa mortal constrictor, y en guardia apuntaba a la mujer viperina con un cuchillo bastante grande, seguro para cortar carne y con cara alarmada.

La mujer miraba fijamente, no decía palabra, se podría decir que casi ni respiraba, estudiaba el movimiento de la cola de la serpiente aun aguantando la mirada de dicha mujer. Estaba dispuesta a volver a atacar.



avatar
Pecrey Addams

Mensajes : 15
Link a Ficha y Cronología : Pecrey

Nivel : 1
Experiencia : 200 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: El reflejo no miente[ Libre /Con masterización]

Mensaje por Iris Melita el Lun Mayo 09, 2016 11:18 pm

Me giré hacia una voz que tenía a mi espalda, olvidando por un momento la escena entre Faiza y el niño. Se trataba de la pelirroja. Parecía que ahora estaba más afectuosa, a juzgar por su sonrisa. ¿Qué le habría dado para cambiar de opinión?

Con educación, me dispuse frente a ella, y nos presenté a ambas.

- Buenas tardes, señorita. Mi nombre es Iris… Y mi amiga se llama Faiza. Ella es una lamia. ¿No habías visto una antes?
Pero todo quedó interrumpido cuando oí un golpe sordo.
---------------------

El niño estaba junto a mí, sonriente como una perdiz que estaba apoyado en una rama, lejos de cualquier peligro. Lejos de asustarse, el niño parecía casi feliz, algo que me resultaba raro. ¿No se iba a asustar?

Sin embargo, sí, algo se sorprendió, pero no tanto como me sorprendió a mi oír golpes de madera chocando contra madera. Ladeé la cabeza velozmente, y observé a una señora con un cuchillo en mano saltar hacia mí, para lo cual me agaché, estirando los colmillos instintivamente mientras me ponía en guardia.
Siseé visiblemente consternada, vigilando el cuchillo que tenía la mujer en la mano, y a Iris, que se encontraba a mi lado.
- ¿Qué te passssaaa? ¿A qué viene amenasssarme con essssso? No te tengo miedo…. Si es eso lo que creessss que me caussssaaa..

Estaba dispuesta a pelear si me iban a provocar, con mis uñas, mis dientes, y todo lo que tenía a mi disposición.

El tabernero elevó un grito, sorprendido por la escena, y se acercó, andando tan rápido como sus piernas le permitían, de manera que más que avanzar, parecía que se alejaba de la escena.

Por favor, señoras, calmaos. No hay necesidad de llegar a las manos. Seguro que se puede arreglar pacíficamente

Pero aquí no había paz que valiera, no por mi parte al menos. Ella me estaba amenazando con un arma, y yo no había hecho nada de nada.

- Díssselo a la que tiene un cuchillo en su manooo…. Si ella me amenaza, no pienso dejar que sea sin responderle…

------------------------------------------


Me quedé asustada por lo que estaba pasando, y sin querer ignorar a la pelirroja, alcé los brazos mientras me levantaba de la silla.

– Por favor, disculpad a mi amiga Faiza, si ha hecho algo. No había mala intención en sus actos. Sea sensata


Ficha de Iris Melita

(green) Dialogo de Iris- (orange) Diálogo de Faiza- Pensamientos- Narrativa
avatar
Iris Melita

Mensajes : 36
Link a Ficha y Cronología : Iris

Nivel : 1
Experiencia : 50 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: El reflejo no miente[ Libre /Con masterización]

Mensaje por Strindgaard el Mar Mayo 10, 2016 1:04 am

Desperté, mis ojos eran dos ranuras por donde  entraba el sol con su filo y me dañaban. Estaba desparramado en el suelo, con mi capa como manta y mi morral como una dura almohada. Me moví tratando de no flexionar los músculos agarrotados por haber dormido tirado, y apoyado en la pared de esmeralda, llegué hasta un barril de agua lluvia para beber como un naúfrago. Me lavé la cara, las manos y mojé un poco mi cabello.
Mis recuerdos, embotados por el licor de caña, tardaron unos segundos en llegar, tenía varias imágenes danzando en mi cráneo: una taberna, un juego de cartas, una pelea, dos borrachos idénticos, o al parecer era uno y yo veía doble, luego estaba yo cayendo de culo en el callejón, tratando de ponerme de pie mientras todo daba vueltas.

Cerré los ojos. El sol era insoportable. Mierda, cómo me dolía la cabeza, y aún tenía sed. Tomé varios sorbos más. La resaca era algo horrible, pero al menos el callejón ya no daba vueltas; eso era lo bueno de la noche, el descanso repara el cuerpo y la mente, y te dejan listo para la segunda ronda. Cuando el agua se calmó ví mi reflejo en ella, un rostro común me devolvía la mirada, unos ojos castaños, limpios y brillantes como un par de gemas era lo único que resaltaba de ellos. Quizá por eso logré engañar a los jugadores de la noche anterior. No era más que un muchacho, con un rostro acorde a mi edad, incluso aparentaba menos de diecisiete, imberbe, delgado y espigado. Me llevé la mano al mentón, me dolía, no recordaba porqué. Mi reflejo no aparentaba signos de daño, y eso era simplemente porque era una ilusión, pero mi cuerpo demoníaco estaba algo magullado. Sí que me habían golpeado, traté de recordar cuántos eran, pero al parecer solo fue uno. «Soy un débil de mierda.» pensé.

Cuando mi vista se acostumbró a la luz de día salí del callejón, me movía con la agilidad de una tortuga, mis pasos eran casi rectos. Pensé en tomar un pequeño sorbo de ron, pero lo descarté, me quedaba media petaca y prefería guardarla para otro momento, lo mejor para matar la resaca era la cerveza. Desanduve mis pasos para regresar a la taberna, era un buen sitio, tranquilo y apartado del bullicio.

Entré y barrí con la mirada el lugar, sonreí ante la ausencia de mis contendientes, solo había un puñado de gente de distinto tipo y raza. Una murciélago y una serpiente, por lo demás, las dos mujeres y el niño parecían normales. Me acerqué a la barra y pedí lo que estuvieran cocinando y una jarra de cerveza. Mientras esperaba lancé un par de miradas furtivas por sobre el hombro y agucé el oído. El niño hacía preguntas de niño y la murciélago se presentaba, su nombre era Celeste. «Que raro —pensé—, ¿que vendrá luego, alguien llamado Rojo o Verde?». Cerca mío estaba una mujer solitaria, algo despeinada y con un ojo en tinta, parecía expeler depresión. Miré más allá, quería observar mejor a la divium, me disgustaba admitirlo, pero me gustaba mirar a las mujeres, pero ella estaba de espaldas y sus alas me lo impedían, en cambio la lamia, a unos cuatro metros y con esa camisa de lino ceñida me ofrecía una visión muy detallada de sus pechos, su cabello caía en cascada oscuras sobre sus hombros y poseía unos ojos inteligentes. Además de eso, tenía unas caderas sensuales que me hicieron entristecer al darme cuenta que terminaban rematadas en una enorme cola, con la complexión y tamaño de una anaconda. Se llamaba Faiza, aquel nombre me gustaba más. La tercera integrante del grupo era también una tipa de buen parecer, pero sus ojos parecían encerrar una sabiduría oculta, que me erizó el vello de la nuca. Se llamaba Iris. Y estaba bastante tapada para mi gusto.

El rechoncho tabernero puso el plato y la jarra sobre la mesa y me giré, eran patatas cocidas, carne y huevos reventados, el tipo me miró con un ligero reproche, lamentablemente no recordaba mucho, así que lo ignoré y comí. La cerveza me sentó bien, con dos sorbos la dejé hasta la mitad, casi se podría decir que estaba totalmente compuesto. Iba a comenzar a atacar el plato cuando las sillas cayeron a mi espalda y me giré asustado, pensando que era uno de los jugadores de la noche anterior, pero se trataba de la mujer que estaba sola que en ese momento se acercaba frenética, con un cuchillo colgando de su mano, hasta aquella mujer serpiente. Sacó al pequeño de entre el largo cuerpo de escamas y sin decir palabra amenazó con el cuchillo a Faiza. Su acompañante trató de calmar a la señora y hasta el tabernero salió detrás de la barra para ir a tratar la situación. Yo, que no solía meterme en esas cosas, ya tenía algo de alcohol en el cuerpo, y no sé si para bien o para mal, el licor me solía envalentonar.

Me puse de pie y fui hasta ellos plantando bien mis pies, ya podía caminar recto. Estaba de espaldas a la mujer, y me quedé a buena distancia por si se le ocurría hacer algo. Iris habló, yo agregué.
Señora baje el cuchillo —dije con aplomo y seguridad en lo que hacía—. Entiendo que quiera proteger a su hijo, pero no hay nada que temer, esa lamia es pacífica, la conozco hace tiempo. Nunca le haría daño a un niño.

La verdad es que era la primera vez en mi vida que veía una lamia, excepto por los bestiarios de las bibliotecas de mi maestro y en Narendra, pero no estaba encadenada y por compañía tenía aquella serena mujer vestida de seda. Era peligrosa, sí, pero era civilizada, me lo decía su ajustada camisa y sus ojos inteligentes, no iba a dañar al niño.





avatar
Strindgaard

Mensajes : 638
Edad : 29
Link a Ficha y Cronología : Strindgaard
No todo el que anda errante está perdido


Nivel : 6
Experiencia : 2281 /3000

Volver arriba Ir abajo

Re: El reflejo no miente[ Libre /Con masterización]

Mensaje por Celeste Shaw el Miér Mayo 11, 2016 9:16 am

Hago una pequeña inclinación de cabeza cuando Iris se presenta a si misma y a Faiza, la mujer serpiente, una lamia. No había visto ninguna... Al menos, con mis propios ojos. He visto alguna ilustración, pero de ahí a tener una delante de mí cambia mucho la cosa.

-Encantada. No había visto nunca una lamia.

De repente, veo a una mujer amenazando a Faiza con un cuchillo. Mis alas se extienden en un movimiento reflejo, no sé si para tenerlas listas para una huida o bien para intimidar. Frunzo el ceño y llevo la mano a la empuñadura de la espada, pero todavía no la saco. No me conviene alarmar al personal, no vaya a ser que me echen de la taberna. Quito la mano de ahí y agarro la daga. Mejor que la espada, podría asustar bastante a según quién. Me muevo y me coloco más cerca de la mujer con el cuchillo, por si se le ocurre atacar, y también me giro para poder ver a Iris, Faiza y los demás que están ahí.

Una voz masculina me sobresalta un poco. Veo a un hombre con una... ¿capa? ¿Túnica? Lo que sea. Lo miro de reojo, no sé si puedo confiar o no en él. Tampoco sé si puedo confiar en los demás que están aquí, debo ser cautelosa. Un paso en falso... y se acabó todo. Eso es lo que me decían siempre. El tabernero también ha pedido que nos tranquilicemos... o que se tranquilicen, más bien. Yo que venía solamente a beber, emborracharme y olvidarme de todo, y ahora me encuentro así, con una mujer amenazando a una lamia.

Resoplo y suelto la daga. Casi sin darme cuenta, he extendido las alas. Las vuelvo a recoger y cruzo los brazos. Les echo una mirada, menudo grupo. Me alejo y vuelvo a la barra, pido de nuevo algo más bien fuerte y pago al momento. Con el vaso en las manos, los observo. ¿Qué me ha dado antes por tratar de socializar? Bah, y yo que sé. Con lo bien que estaba yo con mi bebida... Doy un largo trago que vacía más de medio vaso, sigo sentada, pero de cara a ellos. A ver cómo va la cosa... Si se pone demasiado violento todo, tengo dos opciones: tratar de pararlo o salir por patas del local. Creo que me quedaría con la segunda, saldría corriendo. No me conviene meterme en una pelea. Podría salir algo malparada de ella, pero lo más probable sería que acabara sacando mis armas y usándolas. Y no quiero muertes innecesarias. Ya tengo bastante con la gente a la que mato para poder comer.

No, no me quedaré, si hay pelea. Sin embargo, la situación me produce curiosidad. ¿Cómo actuarán? ¿La mujer bajará el cuchillo, comprendiendo que el niño no corre peligro? ¿O seguirá tozuda con ello? Será divertido ver cómo se desarrolla todo. Apoyo un codo en la barra y, como si de un espectáculo se tratara, sigo mirando esa escena no tan extraña de encontrar en una taberna de mala muerte. Bueno, sí, es bastante extraña. En esas tabernas no suele haber niños. ¿Por qué está aquí? Éste no es un lugar apropiado para los niños. La cosa cada vez me produce más curiosidad. A ver qué hace el niño. ¿Se asustará al ver el cuchillo de la mujer? No sé por qué, pero me da que no. Creo que venían juntos, ¿no la he visto antes en la barra? ¿O me lo ha parecido? Ay, yo qué sé. Da igual.
avatar
Celeste Shaw

Mensajes : 323
Edad : 20
Link a Ficha y Cronología : Ficha
Cronología

Nivel : 2
Experiencia : 310 / 1000

Volver arriba Ir abajo

Re: El reflejo no miente[ Libre /Con masterización]

Mensaje por Pecrey Addams el Lun Mayo 16, 2016 7:02 pm

Anima era un buen acompañante, a pesar de sus dificultades a la hora de distinguir la verdadera naturaleza de las situaciones. Y eso se demostró claramente en la escena que acababa de pasar. De pronto, se dieron cuenta que la taberna al completo se había inmiscuido en el asunto. La verdad era extraño, para Pecrey lo fue, pensaba que en las tabernas la gente pasaba de los asuntos de los demás. También le extraño el poco uso de la violencia en la gente.

Tanto le extraño que tardo unos segundos en calmar a su acompañante en el papel de madre. Anima, no desconfiaba de que aquellos mortales fueran sinceros, pero buscaba la confirmación del niño.

“Supongo que mejor permanecer tranquilos”
pensó el chico, que miraba, como si de su madre se tratara. Y la mujer lo soltó, con un movimiento sutil volvió a esconder el cuchillo entre sus prendas.

-Disculpen mi comportamiento…. Me asuste un poco- dijo aquella mujer, la voz era femenina, pero bastante grave, además de apagada y sin emoción, casi podría decirse que estaba triste por aquella falta de sentimiento al hablar.

La mujer se inclinó a modo de disculpas –Prosigan con sus asuntos- y volvió caminando a la barra, sentándose y haciendo como que nunca nada hubiera pasado aun que todos la miraran. Los muertos no saben comportarse, era muy difícil intentar disimular entre los mortales. Y el niño no era el mejor ejemplo de comportamiento.

El pequeño Pecrey no quería que la pequeña interrupción le aplacara sus ganas de complacer la curiosidad. Pero suponía que no era buena idea hacer nada por ahora.

-Disculpe señorita Lamia- el niño se disculpó con un tono apagado también. Como quien cuando le quitan la diversión a alguien que se levantaba juguetón, y se fue a la barra para comer el plato que ya le habían servido.

El pequeño mago, jugueteaba con la comida mientras la ingería poco a poco. Para el niño la comida era algo extraño, era un conjunto de elementos de distintos sabores que servían para mantener con vida el cuerpo de los seres vivos. Además de proveerles de energía. No era más que eso, pero aun así la diferencia de texturas y sabores influían de alguna forma, otros consideraban que las comidas más ricas eran las mejores. Unos pocos que las más sanas y a veces menos sabrosas, eran aún mejores. Para el niño solo era alimento, y si estaba en buen estado mejor. Personalmente preferiría cosas jugosas a secas. Pero poco más allá de aquel detalle importaba a la hora de alimentarse.

“Que fácil lo tienes Anima… no necesitas comida” pensaba el chico para sí mismo mientras observaba atentamente a su alrededor. La lamia seguía siendo el ser más digno de observar en aquel sitio, le llamaba muchísimo la atención, le gustaría tener uno. Igual podría obligarla a que la acompañe, o mejor pedirle que lo haga? No, no podía.

Antes la mujer que acompaña a la Lamia hablo por ella. Eso significaba que era de ella seguramente. Entonces Pecrey quería su propia Lamia. Donde podría conseguir alguna? Tal vez tuviera que revivir alguna para tenerla? Necesitaría buscar un cadáver? Serian fáciles de matar? Son mascotas que se compran? O leales seres que siguen a quienes les ayudan? Donde podría ayudar a una Lamia?

El niño daba otro bocado de mala gana a una papa aparentemente bien cocinada, y no dejaba de ver una y otra vez a la mujer serpiente, que no solo era llamativa e imponente sino además muy linda.


avatar
Pecrey Addams

Mensajes : 15
Link a Ficha y Cronología : Pecrey

Nivel : 1
Experiencia : 200 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: El reflejo no miente[ Libre /Con masterización]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 4. 1, 2, 3, 4  Siguiente

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.