Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» *dances the seaweed dance* (〜 ̄△ ̄)〜
Hoy a las 2:01 pm por Balka

» Aracnofobia [Campaña]
Ayer a las 9:56 pm por Almena

» - Apocalipsis now -
Ayer a las 7:42 pm por Abdel Azim

» 5 días bajo la nieve [Grupo 1][Campaña][Kasumi, Arete, Pereza, Eudes, Niris, Suwan]
Ayer a las 7:07 pm por Arete

» El cordero
Ayer a las 9:46 am por Bizcocho

» Ficha Varok del Clan Martillo de Trueno
Miér Nov 15, 2017 5:48 pm por Bizcocho

» Apocalipsis now
Miér Nov 15, 2017 10:39 am por Abdel Azim

» Varok viene a saludaros
Miér Nov 15, 2017 9:14 am por Bizcocho

» Maleficarum [Solitaria +18]
Miér Nov 15, 2017 6:36 am por Lujuria

» Cassandra vs Aulenor
Mar Nov 14, 2017 3:09 am por Aulenor

» Demonología: Adulterium [+18]
Lun Nov 13, 2017 5:46 pm por Lujuria

» Deal with the Devil [Solitaria]
Dom Nov 12, 2017 7:40 pm por Casandra Von Schuyler

» Anhouk, la forjadora
Sáb Nov 11, 2017 1:26 pm por Bizcocho

» Índice de Personajes No Jugadores o NPC
Vie Nov 10, 2017 9:47 pm por Lujuria

» Peccata Carnalia
Vie Nov 10, 2017 9:26 pm por Lujuria




Cuentos de Noreth
Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth

Las afiliaciones hermanas se hacen por invitacion de nuestros administradores hacia otros Admins de los foros que decidamos, o por invitaciones de ellos hacia nosotros, sin embargo nos reservamos el derecho de admision de estas mismas pues seran solo una limitada cantidad y minima. Para mayor informacion acuda a la sección de Afiliaciones


Reencuentro: El amor de una madre [Privado Niris y Janna]

Página 3 de 3. Precedente  1, 2, 3

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Re: Reencuentro: El amor de una madre [Privado Niris y Janna]

Mensaje por Janna Tanya el Dom Feb 19, 2017 11:07 pm

Ella lejos de quizás entenderlo, se mostró más confusa que respondida, dado que parecía entender otra cosa distinta a la que pretendía contarle.

No podía sino ladear la cabeza y mirarle con atención mientras ella expresaba su ingratitud por los tirones de orejas. Probablemente ella no estaba preparada para lo que fuera a contarle. Pero por el momento dejé que ella llevase la conversación adelante por su cuenta. Sin embargo, no estaría de más responderle.

– No es “esa” clase de fiesta. Son fiestas… digamos… Sexuales. Enfocadas a regocijar a nuestra señora y al nuestro propio, en teoría -

Sorprendida, vi que quería jugar a lanzarme agua, y sonriendo para mí, di unas brazadas hacia ella, y le agarré por la cintura, levantándole sobre el agua mientras le hacía cosquillas con los dedos sobre la barriga, hasta que ella pareció querer salirse del agua, y le solté con cuidado para que se fuera con tranquilidad. Pareció quererse poner la ropa interior, y me miraba con atención.

Salí tras ella, no sin antes escurrir mi cabello retorciéndolo suavemente con los dedos. Posaba los pies sobre la fresca hierba, buscando con la mirada el montoncito de tela donde reposaba mi ropa. Tomé mis bragas y me las puse sin mayores dilaciones, y me senté al lado de una Niris que permanecía semidesnuda, tumbada boca arriba observando el infinito cielo que se extendía ante sus ojos.

ME eché hacia atrás, posando los brazos por las palmas, aunque me dejé caer suavemente hasta reposar totalmente sobre la hierba fresca.

A mi lado, Niris parecía observar su brazo, y me di cuenta de qué estaba mirando. Aquella seña de propiedad, que tanto me disgustaba ver en su brazo.

Me giré hacia ella, observándole con atención, y vi cómo me tomaba la mano, apenada por lo que me estaba contando. Le abracé la cintura con firmeza, mirándole con atención y sosiego, procurando que se sintiera tranquila ella también con mi presencia.

- No te preocupes, no va a suceder nada. Yo estaré contigo siempre que lo necesites, y aún te quedan muchas cosas por aprender. Estaré ahí para enseñarte.

Ella parecía tener sus dudas acerca de lo que debiera hacer o a dónde pertenece. Sin embargo, eso no debía ser así. Ella era un alma libre, o debía serlo. Ella pertenece a lo que ella quiera y se sienta cómoda, y nadie tiene la potestad para decirle lo contrario.


Me acerqué a posar mis labios sobre su frente, y le miré a los ojos con atención, sosteniéndole el rostro con la mano mientras le sujetaba su mano con la otra.

– Quizás alguna vez he tenido mis dudas acerca de mi propia naturaleza. Pero ahora sé que hago lo que quiero. Tú también deberías hacer lo que deseas. Lo único que yo deseo es que estés feliz


Repuse mientras le acariciaba el pelo suavemente con los dedos.

– A malas aprendí qué soy. Lo pasé mal. Pero tengo que aceptarme. Por eso sé que pertenezco a lo que soy. Mi lugar está en el mundo libre. No en una casa encerrada, ni atada a quien quiera tenerme para él o ella. Al menos así lo veo ahora. Ya te contaré en qué consiste un poco mi… ser

Con el abrazo me coloqué suavemente sobre ella, apoyando ambos brazos a los lados de su cabeza para no presionarle demasiado con mi peso, pero sí tenerle cerca para observarle su precioso rostro. Notaba el calor de su piel junto a la mía, relajante y agradable como solo ella reconfortaba


Ficha de Janna
Cronología de Janna

Diálogo ( #cc0000 ) - Narrativa - Pensamientos ( #ff9900 )


avatar
Janna Tanya

Mensajes : 158
Link a Ficha y Cronología : Janna
Diario de Janna

Nivel : 2
Experiencia : 600 / 1000

Volver arriba Ir abajo

Re: Reencuentro: El amor de una madre [Privado Niris y Janna]

Mensaje por Niris el Jue Mar 02, 2017 8:32 am

Me tranquilizaban un poco sus palabras, aunque sabía que no siempre podría protegerme y que no siempre podría estar hay. Aun recordaba cuando en el bosque tuve que escapar de lobos. Pero sabía que mientras ella estuviera cercas, podía tranquilizarme un poco. Con sus brazos me abrazo de la cintura a lo cual solo cerré los ojos y me acurruque levemente en ella para sentir su calor, incluso su aroma era muy agradable. Me tomo la mano mientras que con la otra sostenía mi rostro y me miraba como si me examinara, desvié un poco la mirada ya que aquello me daba incomodidad, algo sin importancia pero esa manera de tomar mi rostro me recordaba a mi infancia, una no muy agradable como un producto a la venta. Pareció darse cuenta de que me sentía incomoda y empezó a acariciar mi pelo entre sus dedos, ante aquellas caricias volví a relajarme y cerrar los ojos mientras me concentraba en sus dedos surcando mi cabeza.

Entonces en un lento movimiento ella se acomodó sobre mí, podía sentir su cálido cuerpo al contacto con mi piel mientras algo en su mirada hacia que me sonrojara. -Se siente diferente de cuando compartíamos cama en el barco, mi amo tampoco nunca estuvo tan cercas de mi.- Me gustaba como se sentía aquello, me gustaba la atención que me daba y ese sentimiento de proximidad. No podía evitar pensar de nuevo en mi amo, sabía que me quería pero el contacto era poco, si acaso unas palmaditas en la cabeza por un trabajo bien hecho o acariciarme las orejas cuando se sentía algo tenso.

Mire directo a sus ojos tratando de entender que estaba haciendo. -¿Si las cosas son agradables, significa que son buenas?- Era un pensamiento bastante simple, pero no tenía mucho para basarme. -Quiero saber cosas, quiero entenderlas, ¿porque mi pelaje es azul? ¿Cómo funciona eso del sexo? ¿Porque si pones harina con fuego se convierte en pan? ¿Porque hay gente mala que trata de venderme? ¿por qué monstruos han intentado comerme?- Por un momento siento que me dan ganas de llorar pero sacudo un poco la cabeza, todavía se me hacía extraño escuchar mis propias palabras cuando mucho tiempo había pensado que hablar es malo.

Me apoye un poco con mis brazos para empujar un poco con mi cuerpo a Janna que no se resistió para quedar de nuevo a mi lado, acto seguido me gire con cuidado para quedar encima de Janna mirándole con curiosidad como si esperara su aprobación para luego recostarme sobre ella. -Estabas un poquito pesada, ¿No te molestan las alas?- Moví mi rabito mientras me acurrucaba encima de ella como un gato confianzudo. -Siempre he pensado que lo que quería era comida, un lugar seguro para dormir y apapachos ¿Tener eso me haría feliz?- No sabía lo que quería, tampoco una forma de saberlo, si vida se había dedicado a complacer a los demás y a veces me resultaba realmente difícil pensar mucho sobre mi misma.

Después de hablar un largo rato la ropa termino por secarse, me quede pensando mucho en lo que había dicho, probablemente me dormiría pensando en aquello, pero pronto un pensamiento mucho más simple dirigió mi atención. -¿Quieres ir a comprar jabón y esas otras cosas que huelen rico o en los baños públicos tendrán todo eso?- Seria mi primera vez que entraba a uno de esos lugares, estaba un poco emocionada aun que me asustaba un poco la idea de gente observándonos. -Creo que me gusta mucho el agua, quizás por eso mi cabello es azul.- Reí un poco para luego poner una mueca de molestia. -Claro, mientras no sea agua de mar ni tenga nada que ver con barcos.- La verdad estaba un poco ansiosa ya que un buen jabón con una buena limpieza ayudarían a no sentir mi rabito y cabello algo tieso, incluso no pude evitar reír ante la idea de que Janna se sorprendiera de que mi cabeza pudiera sentirse más suave al tacto.

Tome el resto de nuestra ropa que la roca había evitado que se llevara el viento y procedí a cambiarme mientras observaba con curiosidad la ropa de Janna. -¿Que ha sido lo más raro, lo más feo y lo más bonito que has visto en el mundo?- Me sonroje un poco al preguntar y baje mis orejas apenada. -¿Estoy hablando demasiado?- Si en el inicio del día no decía nada, ahora a veces era difícil el guardar silencio con tantas ideas en la cabeza.
avatar
Niris

Mensajes : 202
Edad : 28
Link a Ficha y Cronología : Niris
Saltos de Coneja

Nivel : 3
Experiencia : 500 / 1500

Volver arriba Ir abajo

Re: Reencuentro: El amor de una madre [Privado Niris y Janna]

Mensaje por Janna Tanya el Mar Mar 14, 2017 12:55 pm

A veces parecía que Niris fuera una muñeca delicada. Siempre tan mona y manteniendo su esencia aquí y allá. Y me alegraba que con algo tan sencillo como saber dónde acariciarle, le relajase. Quería que conmigo se sintiera a gusto, y que confiara más en mí, poco a poco al menos.

Su cuerpo debajo del mío estaba cálido, pero había algo distinto en esta ocasión. Su cara no era de relajación, sino más allá. Era un estado distinto. Había de admitir que esto me hacía desencadenar mi amor maternal hacia ella. Me hacía querer abrazarle, acunarle y darle muchos besos. Pero, por otro lado, también estaba llevando mi mente a otras cosas que pretendía no dejar que llegaran. ¿O tal vez sí y me estaba dando más vueltas a la mente de lo que era necesario?

Me acerqué a besarle sobre la frente, y sonreí hacia ella.

– Bueno, no es lo mismo. Siento un vínculo más fuerte ahora que hemos afianzado nuestros lazos, Niris. Si estoy cerca de ti, es porque te quiero y me siento a gusto contigo

Repuse observándole con atención, esbozando una ancha sonrisa observando de cerca.

- Yo diría que sí. Las cosas desagradables no deberían ser buenas, nunca.

Repuse sosteniendo su rostro con ambas manos. Nunca, jamás quisiera que algo que me gusta me hiciera daño. ¿Qué sentido tendría entonces que te gustase si te hace daño?

Niris parecía acelerarse con sus propias palabras, así que esperé a que terminase, besándole la frente en cuando calló.

– Paso a paso, Niris. Intentaré explicártelo todo ¿de acuerdo? -

Extraño que pareciera, ella parecía intentar apartarme de encima de ella, cosa que me dejé hacer, hasta que, para mi sorpresa, en lugar de echarse a un lado, se puso encima, recostándose sobre mi cuerpo.

– Ups, perdón, jejeje. Olvidaba que eres más pequeñita. Puees la verdad es que no. Ahí donde están, son muy delgadas y no se notan demasiado.
En cierto modo, sí, le haría feliz. Pero no creo que fuese eso lo único que quisiera en su vida. De mi parte al menos le daría mucho más. Eso es sólo una necesidad básica que es necesario cubrir.

– No es que eso te haga feliz. Es que eso es lo mínimo que tendrías que tener para estar a gusto. Y a raíz de eso, veríamos qué quieres tú. -

Reposadamente le abracé por la cintura, acariciando su espalda suavemente, con esa piel tan delicada que tiene.

– Veamos. Tu pelaje es azul porque probablemente tus padres también tenían el pelo azul. Esas cosas se heredan, o eso dicen. Dicen que yo me parezco a mi madre.

Por otra parte, lo referente al pan, es un misterio, pero funciona. A base de probar se va sabiendo esas cosas.


Subí mis manos hasta su cabello, acariciándole la cabeza con las yemas de los dedos, mientras seguía tratando de explicar estas cosas

– La gente que te vende… Es porque quieren el codiciado dinero. EL mal de los hombres. Los hombres se matan por él. Es el peor invento que haya existido nunca, tal pareciera que fuera de origen demoníaco.

Por desgracia, acerca de los monstruos, es que eres muy linda y ellos pensarán que sabes bien. Y…


Como respuesta a su pregunta acerca del sexo, simplemente le agarré una de sus nalgas como si fuera un cojín, sonriendo con lascivia.

– Aunque te contaré en mayor profundidad luego, como adelanto a tu pregunta sobre el sexo ¿Qué sientes cuando te hago esto? -


El resto creo que se lo contaría en el balneario, o en casa, quizás mejor.
Su curiosidad no parecía tener límites, siempre estaba preguntando cosas que quiere conocer. Es normal, aún es pequeña.
– Claro, y quizás algún perfume para ponerte. Probablemente te guste, alguno a flores-

Sería la primera vez, que recuerde, que me bañe con ella, y con alguien en general. Lo normal era bañarse en el río más o menos a escondidas. Aunque a mí particularmente me diera igual que me observaran, no todas las chicas eran tan faltas de pudor como yo.


– El agua sieeeempre es divertida. A mí me encanta. Aunque el mar me deja el pelo seco. No te preocupes, creo que tardaremos en embarcarnos un buen tiempo, jejeje

Le repuse riéndome ante la ocurrencia, viendo que además ella también se reía. Le besé la frente antes de dejar que se fuera a buscar la ropa, dándole un cachete en su nalga de nuevo para verla rebotar.

Me preguntaba qué sentiría ella con eso, mientras me agaché a tomar mi ropa, escuchando su curiosa pregunta.

Ladeé la cabeza mientras tomaba mi vestido verde, que pasó a tener volantes de vuelo conforme lo tomaba, sin fijarme demasiado en ello.

– Hmm…Interesante pregunta. Lo más bonito, está claro que tú. ¿Lo más raro? Un grifo excitado conmigo. Y lo más feo…. Hmm… Recuerdo un ser que parecía una masa negra. Una cosa muy extraña.

Me puse el vestido, que como siempre, me sentaba como un guante. Pero para sorpresa mía, esta vez tenía manga corta hasta los codos, y los volantes de vuelo, que se separaban cuando me giraba. No podía evitar alzar una ceja, porque este no era así al principio.

Sea como fuere, me volví hacia Niris, y le acaricié el pelo con energía.

– No te preocupes. Quieres saber muchas cosas, es normal. Ya te explicaré lo que falta en un momento más tranquilo, querida –

Esperé a que ella estuviera vestida, para nada más lo estuvo, recogerle en brazos sin darle oportunidad a rechistar y desplegar mis alas tras mi espalda, abrazándole fuerte para que no se resbalara Niris.

Acto seguido, di una fuerte batida con ellas, separándome del suelo apenas unos 14 metros antes de avanzar hacia el pueblo, planeando sin apenas moverlas en una distancia larga, dejando un suave silbido cuando se rozan contra el viento.

Cuando nos acercamos a la casa de baños, empezamos a descender haciendo círculos, hasta frenar en seco sobre el callejón de servicio tras los baños, y tocamos el suelo, posando a Niris suavemente de pie.

– Y esto es un pequeño vuelo de prueba, jeje ¿qué tal ha sido?

Repuse esperando su reacción.

Sin lugar a dudas sería sorprendente para ella, seguro.

Poco después fuimos a la casa de baños, por la puerta principal, sin llamar más la atención que por ser dos personas curiosas. En la entrada había una pequeña tienda con materiales de baño, donde tomé un jabón de vainilla y un perfume de rosa, que probablemente le gustase a Niris, y me agaché para dárselos a oler.

– Huele. ¿Te gustan? Si te gustan, escogeremos esos


Ficha de Janna
Cronología de Janna

Diálogo ( #cc0000 ) - Narrativa - Pensamientos ( #ff9900 )


avatar
Janna Tanya

Mensajes : 158
Link a Ficha y Cronología : Janna
Diario de Janna

Nivel : 2
Experiencia : 600 / 1000

Volver arriba Ir abajo

Re: Reencuentro: El amor de una madre [Privado Niris y Janna]

Mensaje por Niris el Vie Mar 24, 2017 3:44 am

Escuchaba atentamente a Janna, después de lo que habíamos pasado juntas y el trato que me había dado, yo también sentía una conexión especial fuerte con ella, no sabía cómo explicarla, pero la sola idea de estar a su lado me alegraba aunque no estuviéramos haciendo realmente nada. -Entiendo, si se siente bien es bueno.- Me parecía algo simple que yo podría seguir, de ciertamanera veía en ella un modelo a seguir de libertad que admiraba. Solo esperaba que esa misma independencia no le terminara llevándole lejos de mi muy pronto, eventualmente tendría que ir a arreglar sus asuntos sin mí.

Empezó a explicarme algunas cosas, aunque me sorprendió un poco el que dijera que lo que pensaba que era felicidad era lo mínimo que debía tener. Aun así me emocione cuando empezó a explicarme cosas. -¿Padres?- Seguí escuchando a Janna, supongo que si había misterios en algo tan común como él pan, no debía de ser raro que hubiera algo misterioso con algo más importante. -¿Si fuera menos linda no me comerían?- Entonces ella agarro mi trasero apretándolo un poco lo cual me sorprendió un poco. -¡Pyon!- Me quede observando un poco a ella sin entender que estaba haciendo. -Se... se siente raro.- Me quede quieta dejando que me tocara esperando entender, aunque no creía que estuviera entendiendo.

Termine de cambiarme para ir al balneario un poco sonrojada, no esperaba que ella pensara que era lo más bonito que había conocido, aunque no pude evitar recordar a Elíacer cuando menciono al grifo, si creo que así se llamaba. Janna dio un paso veloz a mi dirección y antes de darme cuenta estaba agarrándome con todas mis fuerzas a ella mientras que nos elevábamos por el aire. Mi vestido pronto empezó a cambiar a un color naranja brillante, me sentía feliz y un poco emocionada, de alguna forma me gustaban las alturas aunque una parte de mi me decía que saltar desde tan alto era una idea realmente estúpida, pero era un miedo agradable porque sabía que nada malo podía pasarme. -¿Esta bien si te ven?- Podía sentir el viento moviéndome las orejas, era algo incómodo el latir de mi corazón me decía que estaba emocionada por la vista.

Eventualmente aterrizamos y mi corazón aun latía algo emocionada. -Fue muy divertido, realmente estoy tomándole mucho gusto a volar, lástima que no importa que tan alto pueda saltar, nunca será lo mismo.- Aunque la verdad había sido un poco más cómodo volar montada en el grifo, disfrutaba más la compañía de Janna, mmm, algo era extraño, me acerque a ella y empecé a sentir la tela de su ropa que sin duda era diferente. -¿También cambia?- Tome mi vestido y di un giro con el mismo por si no había notado el brillante color naranja, aunque me encantaría que cambiara también de forma, me preguntaba qué forma tendría una ropa que decidiera por mi como vestir.

Nos dirigimos a la puerta principal, la verdad nunca había visitado un lugar como ese nunca, lo más parecido eran los baños comunales donde las mascotas solían lavarse. Pero en mi tiempo como mascota el baño se hacía en una pequeña habitación de casa después de recolectar agua de un pozo y con jabones baratos que tenían un olor a grasa. Janna compro todo lo que necesitábamos y me mostro un jabón adornado con un olor que abría el apetito y un frasco con un olor relajante y floral, no pude evitarlo y di un leve mordisco al jabón para luego abrir la boca y dejar caer el pequeño fragmento. El vendedor se dio cuenta y se me quedo observando de forma algo condescendiente, simplemente afirme con la cabeza tome las cosas compradas en una cubeta de madera que nos habían prestado al entrar.

Fuimos a unos vestidores donde dejamos nuestras ropas y me quede observando fijamente el vestido de Janna para ver si cambiaba de forma o color, nos colocamos las toallas y nos dirigimos a los baños para damas. El lugar tenía un fuerte aroma a piedra mojada que era agradable, jabones de todos tipos y madera húmeda, tragaluces permitían mantener el lugar iluminado y creando un efecto como de olas que se movían lentamente por el sol, los colores eran blancos y grises aun que no era difícil ver un poco de verde obscuro entre las losas del suelo. Me puse detrás de Janna para seguirle por detrás mientras le tomaba de la mano y observaba a otros clientes del lugar, la mayoría eran humanas, pero no pude evitar dar un vistazo y ver en una parte alejada a una elfa que estaba usando algo de joyería mientras era atendida animosamente por una hörige adulta con orejas y cola de perro.

Nos retiramos las toallas y entramos al balneario para lavarnos, mi actitud era más calmada que en el rio, principalmente por estar en un lugar público lo que hacía que mi comportamiento fuera más el que suponía que se esperara de mí. Tome el jabón y cuando pensé en lavarme, se me ocurrió. -¿Está bien que te talle yo y tú a mí? Es que a veces no me alcanzo la espalda.- Camine poniéndome en su espalda para luego empezar a tallar su cuerpo mientras le veía con algo de curiosidad, los cambios que había tenido últimamente, sentía que poco a poco me hacía un poco más parecida a ella, en al menos el contorno del cuerpo, seguro no me crecerían alas. Una vez que termine con la espalda me puse frente de ella, observe de reojo a la otra hörige y decidí también tallar el resto del cuerpo de ella. Era un poco raro pero estaba contenta de hacerlo, aunque fuera una muestra pequeña de aprecio, una vez que termine le di el jabón y le di la espalda para que hiciera lo mismo conmigo.

Una vez que ella empezó me dio algo de escalofrió sentir el jabón recorriendo mi espalda, pero al mirar a la hörige, ahora ella se estaba  limpiando a si misma mientras que la elfa se ponía a si misma algún tipo de tónico. -Hum.- Empecé a observar a las demás personas, algunas a veces miraban a mi persona y sonreían un poco, pero en lo general parecía pasar desapercibida. -Esto es agradable.- El olor del jabón era delicioso, y aun que sabía raro en la boca, la sensación en la piel era placentera, casi hasta me sentía más suave.
avatar
Niris

Mensajes : 202
Edad : 28
Link a Ficha y Cronología : Niris
Saltos de Coneja

Nivel : 3
Experiencia : 500 / 1500

Volver arriba Ir abajo

Re: Reencuentro: El amor de una madre [Privado Niris y Janna]

Mensaje por Janna Tanya el Miér Abr 26, 2017 4:04 am

Aparentemente Niris no tenía una respuesta clara a que le agarrase de las nalgas. Tendría que probar más tarde en privado otras cosas. A veces me preguntaba ¿Estas cosas son depravaciones que para mí son normales por mi especie, o es más normal?

Porque ella no parecía reconocer los gestos, aunque por otra parte nunca los hubiera visto antes. Era normal que le pareciera raro.
¿Estaría yo en lo correcto pensando que debía enseñarle un poco más?


Sea como fuere, fuimos volando allí, y mientras volábamos, respondía a Niris.

– No importa que me vean. Además, la gente no suele mirar al cielo. Y si me ven, pues eso que se llevan, jejeje- Repuse esbozando una sonrisa hacia Niris, quitándole toda la importancia que, según el sitio donde estuviéramos, probablemente tendría.


Pero no quería quitarle el viaje por el aire a Niris. Y a juzgar por lo que decía tras el aterrizaje, le gustó y se sintió a gusto.

Sin embargo, ella se acercó a mí, examinando mi vestido, y asentí lentamente, bajando mi mirada hacia el rostro níveo de Niris, observando con atención sus ojos rojizos.

– Aparentemente sí… Pero no entiendo por qué. Hasta ahora no había cambiado. Pensaba que sólo era un vestido normal de Landemar –

Extrañada, aún más al darme cuenta de que no eran imaginaciones mías, entré tomando de la mano a Niris a la casa de baños.

No pude contener una sonrisa condescendiente al ver que Niris adoraba el olor del jabón al punto de morderlo, y se me escapó una risotada corta.

– No Niris, eso no se come. Aunque huela que alimente Agregué acariciando sus orejas con la mano sobre su cabeza. ¿Cómo hacía esta niña para que me sacara lo mejor de mí misma?

Cuando fuimos a los vestuarios, y me fui a quitar el vestido, éste redujo sus mangas y la falda, como si supiera inteligentemente que quería que ocupase menos espacio. Sin dudas, era muy extraño, pero aún no tenía mucha idea de qué representaba ese vestido.

Deposité mi ropa en un cubículo de madera, y ya desnuda con una toalla firmemente envolviendo mi cuerpo, caminé, tomando de la mano a Niris, hacia el baño, que estaba cruzando una cortinilla.

Las mozas parecían sumidas en su baño, algunas por sí solas y otras ayudadas por otras. Aquí se juntaban tanto gentes de dinero, como gentes menos pudientes. Es la magia del baño, igual que la comida, nos iguala en la media.

Al llegar a la bañera, dejé mi toalla a un lado, y me metí en el agua junto a Niris, arrodillándome para hundirme hasta la cintura. Mientras tanto, a su pregunta asentía con una sonrisa ancha en la cara. Estaba contenta de que me preguntase precisamente eso.

– Claro. Me encantará lavarte la espalda, Niris. Tienes una piel delicada, así que te la trataré con mucho mimo

Al ver que se iba hacia mi espalda, puse la espalda recta, inclinada hacia delante, para facilitarle la tarea. Sus pasadas eran suaves, y se notaba que trataba de no arañarme la piel. No podía evitar sonreír ante este pensamiento.

Después de unos minutos, ella dejó de frotarme la espalda, y le busqué con la mirada. Extraño para mí, se puso delante, y se arrodilló frente a mí, limpiando mi abdomen y mi torso, con dedicación. No sabía bien qué estaría pensando observando mis senos. ¿Qué clase de idea le estaría pasando por la cabeza? Algo habrá desde luego, no será una mente en blanco.
Desde esta posición pude darme cuenta más que nunca el desarrollo de Niris. Ya es toda una mujer. Tiene caderas que se están ensanchando, mamas generosas, y su piel despide un olor muy personal.
Sin lugar a dudas, ya no es una niña

Cuando ella acabó de frotarme con el jabón, vi que me daba la espalda, y tomé el jabón de sus manos, comenzando a frotar su espalda desde los hombros hasta sus caderas, y a juzgar por su respuesta, diría que estaba a gusto con ello.

Cuando hube acabado con su espalda, me acerqué hasta ella, apoyando mi pecho en su espalda, y con el jabón frotándolo entre las dos manos, hice una cantidad de espuma suficiente.

Con las manos froté sus hombros por delante, la zona baja de su cuello, el esternón y sus senos, masajeando su piel con suavidad. Empezaba a notarlos con cierto peso, a lo que alcé una ceja.

Dentro de mí había una chispa que amenazaba con volverse una llama, pues estaba creciendo justo en este momento. Y decidí detener su crecimiento, dejando de masajear sus senos, y separándome de ella despacio, poniéndome frente a ella otra vez, y frotando el resto de su torso, observándole a los ojos.

– Tienes un cuerpo muy bonito, ahora que te lo veo bien, Niris. Ya eres toda una moza casadera como conocen a las chicas que se han vuelto mujeres

Repuse esbozando una sonrisa mientras frotaba sus costados con las manos.


Cuando acabé, me acerqué hasta ella y acaricié su rostro con las manos jabonosas, por las mejillas y la frente, mientras le miraba a los ojos.

Tomé el cubo y lo llené de agua, dejándosela caer por encima de su cabeza, mientras le seguía observando a los ojos. Luego hice lo propio conmigo misma, esperando una reacción por su parte.

¿Qué estaría pensando o sintiendo? ¿Qué estaría deseando hacer? ¿Y qué hará a continuación?


Ficha de Janna
Cronología de Janna

Diálogo ( #cc0000 ) - Narrativa - Pensamientos ( #ff9900 )


avatar
Janna Tanya

Mensajes : 158
Link a Ficha y Cronología : Janna
Diario de Janna

Nivel : 2
Experiencia : 600 / 1000

Volver arriba Ir abajo

Re: Reencuentro: El amor de una madre [Privado Niris y Janna]

Mensaje por Niris el Jue Jun 15, 2017 10:29 am

Janna había terminado de lavarme la espalda y apoyo su cuerpo contra el mío para lavarme el frente en una posición parecida a un abrazo mientras hacía mucha espuma. -Es raro, me encanta el agua, en especial escucharla y nadar son cosas muy relajantes, pero odio el mar.- Hice una pequeña mueca de disgusto, probablemente no podía verla pero por otro lado mis orejas se doblaron a los lados por pensar en el disgusto. -A veces me imagino como seria vivir en un rio o lago nadando como pez, aunque si solo pudiera vivir en el agua seguro diría lo mismo de la tierra.- No pude evitar imaginarme con una cola de sirena aunque la verdad prefería mis piernas saltadoras.

Estar en este lugar está realmente relajante, movía levemente mis pies en el agua mientras Janna me lavaba el cuerpo y mis orejas escuchaban mientras conversaciones cercanas de las otras mujeres en los baños. Escuchaba a personas hablar de sus parejas contando defectos y virtudes de los mismos entre risas, escuchaba sobre sus problemas atendiendo pequeños negocios en los que habían usado lo que tenían pero no estaba funcionando. Era curioso pero por los tonos de voces, parecía que la mayoría de la gente era adulta, supongo que la gente más joven prefiere él rio y hacer más escándalo, o al menos eso había observado cuando a veces me ponía a observar a escondidas a los demás.

Aparte de procurarme comida, agua, limpiar un poco mi refugio en aquella casa abandonada y esperar en el parque el regreso de Janna, mis principales diversiones eran correr y saltar en los alrededores de la ciudad u observar gente mientras me encontraba escondida, siempre corriendo cuando sentía que alguien me notaba o se acercaba a donde yo estaba, creo que una parte de mi aun extrañaba el salir a pasear y caminar detrás de mi amo mientras observaba todo sin necesidad de ocultarme, aunque yo solo podía seguirle y poco pensaba en escoger a donde ir mientras yo saliera y el estuviera contento.

Una vez que Janna termino de lavar mi pecho se separó un momento para ponerse frente a mí y empezar a lavar mi vientre mientras yo sonreía contenta por la atención. Me sorprendió un poco lo que ella me decía pero no pude evitar sonrojarme un poco por vergüenza al escuchar que ya era una moza casadera. -¿Tú crees?- Me alegraba que dijera que mi cuerpo era bonito aunque ya entendía que ella era mucho más atractiva, que al buscar gran parte del tiempo pasar desapercibida, creo que no era tan malo. Pero me confundía un poco lo de cazadera, ¿Yo me podía casar? Sabía que los humanos se casaban pero al menos en mi pueblo natal nunca escuche de gente como yo que se casara, quizás ¿si lo hiciera con un humano? Por un momento me imagine al lado de mi antiguo amo para luego darle un beso en la mejilla... ¡No! No sabía por qué pero algo dentro de mí me decía que ¡Eso está mal!

Mire a los ojos a Janna mas confundida y un poco asustada, nunca había tenido una idea como esa, aun que hace poco creo que ni me atrevía a tener ideas. Extrañaba a mi antiguo amo pero al mismo tiempo odiaba todo lo que significaba ser una mascota. El cubetazo de agua me tomo por sorpresa haciendo que escupiera agua mientras que mi cabello había cubierto mi rostro sin dejarme ver nada hasta que Janna lo retiro con sus manos mientras me observaba, casi sentía que esperaba que le dijera algo. -Ya estamos limpias, ¿Quieres caminar por el pueblo?- No creía que fuera lo que ella quería escuchar y mis orejas bajaron hasta casi confundirse con mi cabello.

Salimos del agua y empecé a quitarme parte de la humedad del cabello con la toalla para luego secar el resto de mi cuerpo y envolverme con ella. Fui a buscar nuestra ropa y tomar el cepillo mientras me imaginaba peinando a Janna para luego ser peinada por ella, pero antes de que Janna me alcanzara sentí que alguien me agarraba del brazo casi arrastrándome un par de metros hasta estar frente a una mujer de piel blanca, orejas puntiagudas, ojos color esperada y una cabellera dorada, quien me miraba un poco sorprendida. -¿Ahora qué?- Mire a la otra para ver a una mujer de cabello corto y gris que ocultaba un par de orejas caninas, un cuerpo fuerte con músculos marcados en los brazos y una larga cola plateada que ondeaba frenéticamente.

Creo que estaba tan confundida como su dueña. La canina me empezó a olfatear lo cual me resulto muy incómodo para luego ponerse a gritar casi lastimándome los oídos. -¡Gao la quiere para jugar! ¿Me la puedo quedar?- La otra mujer suspiro para luego poner una mirada algo molesta. -Primero atacaste a esa chica gata y ahora esto, suéltala.- La canina me soltó pero antes de retirarme la elfa se acercó tomando mi rostro para examinarme. -Aunque, es un lindo animal, ¿No quieres venir a vivir conmigo? Te aseguro que te daré un lugar espacioso para que corras, ropa linda, comida he incluso y te puedo conseguir un guapo conejo con mis contactos. Si algo sabe bien mi pueblo es cuidar y respetar a los animales, seguramente tus nietos serán muy buenos regalos para los humanos con los que haga tratos.- Me quede completamente sorprendida por lo que me decía ¿Quería usarme como un animal de crianza? No podía sentirme más enojada y ofendida si no fuera porque la sorpresa y el shock que me generaban sus palabras. ¿Era como me veían los demás?
avatar
Niris

Mensajes : 202
Edad : 28
Link a Ficha y Cronología : Niris
Saltos de Coneja

Nivel : 3
Experiencia : 500 / 1500

Volver arriba Ir abajo

Re: Reencuentro: El amor de una madre [Privado Niris y Janna]

Mensaje por Janna Tanya el Lun Ago 07, 2017 2:52 pm

El agua era la sustancia más purificadora del alma, o eso había oído en mi corta existencia. Cuando las ideas nublaban la propia mente, lo mejor era sumergirse en las aguas de un lago, o dejarse llevar por las corrientes de un río joven y enérgico, que despejase las ideas negativas de la cabeza, y te limpiara corporalmente.

Era normal pues que a Niris le encantase el agua. Ella es una chica muy sentimental y sensible, y cualquier alteración que pueda resultarle positiva, le gustaría.

Pero, por otra parte, ella odia el mar ¿será por aquel viaje a Landemar en barco que ya no lo soporta?

– Seguro que te sentirías libre flotando en el agua, pero puede que te aburras porque todo sea agua, jejeje Repuse esbozando una sonrisa cariñosa, a pesar de que ella no la pudiera ver ahora mismo.

Su piel tiene un tacto suave bajo mis manos, y la gente, al igual que nosotras dos, conversaban entre ellas con tranquilidad. Me sorprendía y encandilaba la imaginación de Niris. Sólo de pensar en lo tierna que es me desciende la libido que hasta hace un momento empezaba a aumentar. Aun con eso, los niveles de feromonas en mi cuerpo estaban al alza, por lo que aún tenía entre manos.

Niris no era consciente de sus cambios físicos por lo que parecía. O eso daba a entender dado que no me dio una respuesta firme, y aun con esas, parecía estar pensativa, perdida en lo que le acababa de decir sobre moza casadera… O algo así creía yo.

Parece que ella no tenía la misma tensión sexual, y era un alivio en parte que quisiera salir a pasear. Así quizás podría enfriarme un poco, y evitar que mis instintos carnales me llevasen por caminos que quizás ella o yo misma no querríamos ver del todo.

Asentí lentamente como respuesta, mientras inspiraba hondo procurando relajarme.

Nos salimos del agua, y tomamos las toallas para empezar a secarnos. Mi pelo casi que necesitaría su propia toalla para secarlo mejor, pero con quitarle algo de humedad me valdría para salir de la bañera.

Niris se fue hacia los vestuarios, así que le esperé mientras me pasaba la toalla por la espalda y el torso, quitando los rastros de gotas de agua de mi piel.

Ya estaba casi seca, pero Niris no volvía todavía. Me volví a encaminar hacia los vestuarios, y entonces me encontré a Niris sujeta del brazo de una... extraña mujer. ¿Qué se cree que está haciendo? Tanto la mujer extraña como la elfa que estaba al lado estaban impidiendo el movimiento a Niris.

Molesta, me acerqué hasta allí con paso decidido, y pude oír parte de la conversación.

Deteniéndome junto a esas dos, le puse la mano en el hombro a la mujer que le tomaba el rostro a Niris y le presionaba para hacerle retroceder.

- Quédese quieta usted. ¿Qué crees que estás haciendo con mi ahijada? ¿Creías que le vas a secuestrar en mi presencia además?
Repuse en un tono iracundo. Si me mantenía hablando era porque para mí, las palabras eran importantes, además de que no tenía dotes reales para defenderme de un atacante.

Tomé la mano de Niris con firmeza, pero sin apretarle en exceso, esperando a ver qué era lo que respondía esta señora. Esperaba que con mi presencia se sintiera mejor


Ficha de Janna
Cronología de Janna

Diálogo ( #cc0000 ) - Narrativa - Pensamientos ( #ff9900 )


avatar
Janna Tanya

Mensajes : 158
Link a Ficha y Cronología : Janna
Diario de Janna

Nivel : 2
Experiencia : 600 / 1000

Volver arriba Ir abajo

Re: Reencuentro: El amor de una madre [Privado Niris y Janna]

Mensaje por Niris el Dom Sep 03, 2017 11:10 am

Me quede completamente quiera sin saber cómo reaccionar, de cierta manera me sentía atrapada, pero al voltear la mirada a mi alrededor parecía como si a nadie le importara, como si lo que sucediera fuera completamente normal. Quería decirle que no, que yo no era un simple animal y que no permitiría que ni elfos ni humanos me trataran así. -¡Haaa!- Estaba tan nerviosa que era como si hubiera olvidado como hablar y aquel sonido solo denotaba inseguridad, y al ver la mirada del rostro de la mujer pude ver tan claro como el agua una sensación de que ella sentía lastima por mí.

Janna llego y le puso la mano sobre el hombro lo que hizo que la mujer con orejas y cola de perro pusiera una mirada realmente inquietante al erizársele el pelaje, mostrar los dientes que contenían varios colmillos, incluso parecía que sus uñas se veían más grandes y empezar a gruñir contra Janna como si fuera a arrojársele encima, aquella visión de una mascota sin mente propia se había convertido en la imagen de un lobo feroz. La elfa me soltó y dirigió su atención contra la loba haciendo un sonido extraño mientras alzaba su mano frente con la palma hacia al frente como si le dijera que se detuviera -No, calma, no queremos otro incidente.- La mujer loba reconoció aquello y se calmó un poco. -Pero ...- Trato de disculparse antes de ser interrumpida de nuevo. -No.- Con la cola entre las patas se quedó quieta, aunque observando con enojo a Janna.

La elfa volvió la mirada hacia nosotras y se quedó observando de pies a cabeza a Janna. -Creo que ha habido un malentendido, deben disculpar a mi guardaespaldas, es algo impulsiva y se encapricho con su ahijada. Mi nombre es Eldari Silhana y represento a los nobles elfos del imperio dorado de Erinimar en lo que representa comercio con este pueblo, los humanos siempre me han resultado fascinantes ¿Como debo de llamarlas?- No sabía que pensar, pero al sentir la mano de Janna tomar la mía, me escondí detrás de ella mientras sentía la ocurrente de la loba sobre mi como si mi presencia le causara distracción de estar enojada con Janna. -Gao es una gran protectora, pero a veces le falta algo de juicio, veo que se ha encariñado con la coneja así que perdoné mi atrevimiento si pensé que su dueño estaría dispuesto en venderla por suma considerable, obviamente no es su caso.- Silhana sonrió un poco manteniéndose en control de la situación, aunque sentía que no me había quitado el ojo de encima.

Como si una idea se le acabara de ocurrir puro una leve expresión de sobresalto para luego dirigirse con un leve dejo de emoción en la voz. -Que le parece si a modo de disculpa nos acompañan a cenar en la mansión de los Silhana, tengo que admitir que me intrigan un poco y creo que es la forma indicada para reparar cualquier inconveniente causado, espero que consideren mi oferta.- Parecía que la mujer estaba acostumbrada a estar al mando de la situación, casi no nos había dejado casi hablar y casi tan rápido como había aparecido, se marchó con la mujer loba. -Eso fue... extraño.- Ya que se había retirado y con Janna a mi lado, me sentía un poco más confiada.

Después de eso nos procedimos a cambiarnos, aunque mi cabello aun necesitaba secarse por lo que mientras Janna se ponía sus ropas, yo me secaba el pelo para luego cambiarme rápido y tomarle de la mano. -Bueno, supongo que sigue el paseo... ¿Que piensas de la invitación de la mujer rara? ¿Iremos?- Aun que me había dado miedo, tenía curiosidad por lo que la mujer pudiera tener planeado para nosotras, nunca me habían invitado a algo similar y aun que nunca iría por mi cuenta, si Janna estaba interesada y me protegía, no veía motivo para no aceptar la invitación.
avatar
Niris

Mensajes : 202
Edad : 28
Link a Ficha y Cronología : Niris
Saltos de Coneja

Nivel : 3
Experiencia : 500 / 1500

Volver arriba Ir abajo

Re: Reencuentro: El amor de una madre [Privado Niris y Janna]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 3 de 3. Precedente  1, 2, 3

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.