Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» -A quien le pueda llegar a interesar.-
Hoy a las 1:59 am por Niris

» El amor... ¿perdido? ¿O reencontrado? [Isla de Sade] (priv. Atlas y Axis)
Ayer a las 9:53 pm por Atlas y Axis

» Strindgaard se ha hecho invisible.
Ayer a las 5:47 pm por Runesha

» Anhouk, la forjafora
Vie Oct 20, 2017 10:04 pm por Anhouk

» Ingeniería Rúnica
Jue Oct 19, 2017 2:30 am por Staff de Noreth

» El cordero
Jue Oct 19, 2017 12:08 am por La Aberración

» Rakaash
Miér Oct 18, 2017 2:06 pm por Señorita X

» Llegando a ciudad esmeralda [El Gremio de la Pureza]
Mar Oct 17, 2017 4:57 pm por Veronika

» Malleus Maleficarum [Campaña +18]
Mar Oct 17, 2017 4:59 am por Lujuria

» Visión del primer paso...
Lun Oct 16, 2017 1:03 pm por Alegorn

» La Incertidumbre de la Magia [CAMPAÑA]
Vie Oct 13, 2017 4:00 am por Aulenor

» [Historia de Asterion] El clan "Cuerno de Hierro"
Jue Oct 12, 2017 10:01 pm por Minos

» Índice de Personajes No Jugadores o NPC
Miér Oct 11, 2017 11:56 am por Minos

» Aracnofobia [Campaña]
Mar Oct 10, 2017 2:06 am por Almena

» La fuga (solitaria) [Phonterek]
Lun Oct 09, 2017 1:29 pm por Lilith, la sombría




Cuentos de Noreth
Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth

Las afiliaciones hermanas se hacen por invitacion de nuestros administradores hacia otros Admins de los foros que decidamos, o por invitaciones de ellos hacia nosotros, sin embargo nos reservamos el derecho de admision de estas mismas pues seran solo una limitada cantidad y minima. Para mayor informacion acuda a la sección de Afiliaciones


La aventura continúa. (Priv. Evelyn Blake.)

Página 1 de 6. 1, 2, 3, 4, 5, 6  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

La aventura continúa. (Priv. Evelyn Blake.)

Mensaje por Elíacer el Miér Jun 15, 2016 1:04 pm

Elíacer estaba dormido en su nido de la torre. Después del ataque sufrido por aquella Amazona Alada, el grifo había decidido descansar aquel día para evitar problemas, pues no quería que la droga que le habían inyectado con un dardo le afectara de alguna forma durante el vuelo. Cogerían provisiones, se equiparían bien y partirían al amanecer, lo cual no estaba muy lejano, pues el cielo ya empezaba a clarear por el horizonte, obligando a las estrellas a abandonar el firmamento. Elíacer se había terminado por tumbar panza arriba, pues había tenido pesadillas en que un grupo de Amazonas Aladas lo capturaban para perversos fines. No dejaba de mover los ojos bajo los párpados, lanzando quedos graznidos y agitando un poco las patas, como si arañada o atacara a algo. Finalmente el sueño pareció terminar y permaneció panza arriba, todo despatarrado y con la cabeza colgando por el borde del nido.

Poco a poco el sueño iría diluyéndose en el grifo, que empezaría a estirarse y desperezarse, algo vago pues se sentía cansado por las peripecias del día anterior, tales como la curación de la herida de su trasero, el largo vuelo de ida y vuelta y el ataque. No sabía si la mujer ya estaría despierta he impaciente por partir, sólo sabía que aun notaba la cabeza embotada, como si hubiera bebido mucho vino fermentado. Se despertó con una mueca de asco al notar la lengua pastosa, arqueándola mientras mantenía los ojos entrecerrados. Con los ojos algo llorosos del sueño, se incorporó, con todo el pelaje y las plumas algo revueltas, notándose que no había logrado dormir muy bien aquella noche. Buscó con la mirada somnolienta a la mujer, mientras que se incorporaba y caminaba hasta el bebedero que había junto al nido, para beber y remojarse un poco la cara.

Si Evelyn seguía durmiendo, la dejaría dormir. Si no estuviera, supondría que había ido a las termas a darse un baño o algo. Él se pondría a revisar su collar donde ya llevaba su equipo y las provisiones que iban a llevar en las alforjas de su silla de montar. Tenía que acicalarse y prepararse las plumas y el pelaje antes de iniciar el viaje, por lo que tras preparar todo se dispondría a bajar a las termas para darse un baño rápido que le ayudaría a alisar su pelaje y dispondría de agua para peinas y recolocar sus plumas con su pico afilado y curvo.
avatar
Elíacer

Mensajes : 121
Nivel : 2
Experiencia : 560 / 1000

Volver arriba Ir abajo

Re: La aventura continúa. (Priv. Evelyn Blake.)

Mensaje por Evelyn Blake el Miér Jun 22, 2016 9:01 pm

Proteger a un grifo de una malvada cazadora de grifos era sorprendentemente cansado, pero por suerte, su montura era lo suficientemente mullida como para poder tomarse un descanso, sin siquiera tener que decirle a donde tenían que ir, no era como si lo supiera igualmente, no era su nido al fin y al cabo. En cualquier caso, a pesar de estar volando, había podido echarse una siesta rápida, lo que hizo que esa noche durmiera poco, y que su cojín graznara y moviera las patas desesperadamente ciertamente no ayudó.

Todos esos pequeños contratiempos provocaron que se despertara irritantemente temprano y que no pudiese volver a conciliar el sueño, por lo que dejó a su acompañante durmiendo panza arriba como un gato doméstico y fue a darse un baño rápido. Bajo a las termas, se quitó la ropa y se zambulló en ese enorme manantial, aunque se aburrió rápidamente de nadar y salió para secarse y vestirse. Dejó a su compañero emplumado descansar hasta que se despertara, ella no tenía ninguna herida más allá del cansancio, pero no podía decir lo mismo de él, y teniendo en cuenta que tenía que llevarla volando en su pequeña excursión para explorar montañas, más le valía que no se mareara por el camino y se estamparan contra el suelo, cuando más recuperado estuviese, mejor. Su cabello y colas seguían mojados, pero secarlos era un engorro, así que se limitó a escurrirlos para eliminar el exceso de agua y peinarlos lo mejor que pudo, aunque dada su práctica, el resultado apenas podía distinguirse del de un peine.

Para cuando el grifo se despertó, la mujer zorro se encontraba detrás suyo preparándose el almuerzo mientras el estómago le ronroneaba. Aunque sus provisiones de comida habían visto mejores momentos, aun pudo apañárselas para tener un almuerzo decente, con rebanadas de pan untadas en mermelada de fresa sobre su capa, para no ensuciar la comida. –Buenos días grifito- se limitó a decir mientras mordisqueaba su tostada improvisada. No quiso encender un fuego y seguramente despertar al grifo con el humo para algo tan banal como una tostada, pero así tampoco estaba mal. Dio un pequeño coletazo mientras se planteaba ofrecerle un poco, pero su mermelada estaba muy buena… Decidió cambiar de tema antes de que le pidiera, se limpió las manos y saco los mapas del día anterior, tenían varias ubicaciones posibles para su pequeño proyecto de localización, pero deberían asegurarse primero, visitarlas una a una, asegurarse de que allí no vivían dragones o algo así. –¿Dónde quieres ir primero?¿El más cercano?- Evelyn ya estaba pensando en una ruta para pasar por todos los sitios, intentando encontrar la más corta, pero seguramente tendría que comprar cosas, así que también tenía que tener en cuenta las ciudades si no quería morirse de hambre… Aunque seguramente podía confiar en que el grifo cazara algo… jamás había comido ciervo fresco, como mucho lo había comprado a algún tabernero local. Eso simplificaba bastante las cosas…


Habla Narra Piensa


<3:

avatar
Evelyn Blake

Mensajes : 135
Link a Ficha y Cronología :
Evelyn
Cronología

Nivel : 4
Experiencia : 225 / 2000

Volver arriba Ir abajo

Re: La aventura continúa. (Priv. Evelyn Blake.)

Mensaje por Elíacer el Lun Jun 27, 2016 6:21 pm

Adormilado y con las plumas y pelaje algo revueltos, el grifo se acercó a la mujer al verla ya allí, se la notaba cansada mientras se preparaba algo para desayunar. Sin decir nada, el grifo se acercó a la mujer, aún adormilado y las orejas gachas y frotó la cabeza contra ella, con suavidad y cuidado para no hacerle daño, como si buscara instintivamente que lo acariciara.

-Buenos días...- Respondió con voz algo pastosa, apartando un poco la cabeza de ella.- Parece que no has dormido bien… Lo siento.- Se disculpó, con las orejas y las alas un poco gachas.

Suponía que había sido culpa suya el que Evelyn pareciera algo cansada. Las plumas del cuello se le erizaron un poco, como si se inflara debido al olor del jabón que ella había usado para bañarse. No se acostumbraba a aquel “mal olor”, pero sabía que a la mujer zorro le gustaba. Azotó el aire con su cola, mientras comenzaba a acicalarse, peinándose un poco las plumas. El olor dulzón de la mermelada atraía al grifo, pero tampoco le apetecía algo como aquello para desayunar, de modo que tampoco dijo nada al respecto.

-Sí, creo que sería lo mejor. El lugar que parecía ser una ciudad o poblado abandonado… hay bosques, montañas, un lago cercano… Sólo hay que comprobar que no sea un pantano.
- Dijo torciendo el pico con fastidio, pus un pantano no era el mejor lugar para una manada de grifos.

Se dirigió hacia el gran balcón desde donde el grifo alzaba el vuelo y accedía a la Sala del Nido de la antigua torre, donde extendió sus grandes alas, aleteando un poco para estirar los músculos.

-Iré a asearme a la laguna de agua fría y a pescar. La digestión con el pescado es menos pesada y podré volar más tiempo sin tener que parar.- Explicó antes de dejarse caer desde la cornisa hasta el pie de la torre.

Aterrizó en la laguna que se formaba al salir por un pequeño hueco el agua de las termas del interior, allí las aguas se enfriaban. La pequeña laguna debió ser algún tipo de fuente en el pasado, por los bordes eran bloques de piedra, al igual que el fondo. El grifo había limpiado la pequeña fuente que se había ido llenando de hojas muertas, ramas y otras malezas. Ahora se podía ver el fondo, de piedra en una parte y de piedra en otro, dónde crecían nenúfares de flores blancas y rosas. Tras darse un rápido baño, con el pico y remojándose un poco por encima o lo que es lo mismo un “baño de gato” como suele decirse. Alzó de nuevo el vuelo y se alejó unos 3 o 4 kilómetros hacia un lago. Allí pasó una hora y cuando regresó traía un par de grandes peces de escamas plateadas entre las garras delanteras. Los dejó sobre el suelo de la terraza, con el pecho henchido de orgullo, pues eran ejemplares realmente grande. Si los preparaba antes de irse, Evelyn tendría comida para unos cuantos días.

-Pensé que te gustaría llevarte algunas provisiones.- Explicó, esperando que lo felicitaran por los peces. –Si nos encontramos con alguna ciudad o aldea de camino, necesitaré algunas hierbas, a no ser que las encontramos por nuestra cuenta. Las necesito para hacer el té para paliar los síntomas del celo.- Explica brevemente mientras ahuecaba las alas y se pasaba el pico por algunas plumas que se le habían descolocado, lo que hacía que también se le cayeran muchas, como si estuviera cambiando el plumaje para le época de primavera-verano que se avecinaba.

El pescado ya estaba limpio, el grifo veía una tontería cargar con las tripas y demás peso que luego no iban a comerse, de modo que solo necesitaban ensartar los pescados y asarlos o ahumarlos para llevárselo en las provisiones. Mientras Evelyn preparase el pescado, Elíacer se aseguraría de llevarlo todo en su collar, que le permitía llevar la armadura de batalla. Revisó las cinchas y correas de la montura y todo parecía en orden. Luego se tumbó en su nido, sobre el vientre y empezó a limpiarse con el pico y la lengua las garras delanteras que aún le olían a pescado, esperando que Evelyn terminara con las provisiones y le colocara la montura para partir.
avatar
Elíacer

Mensajes : 121
Nivel : 2
Experiencia : 560 / 1000

Volver arriba Ir abajo

Re: La aventura continúa. (Priv. Evelyn Blake.)

Mensaje por Evelyn Blake el Dom Jul 10, 2016 12:52 pm

Su montura le dio un suave cabezazo, algo que pillo un poco por sorpresa a la mujer zorro, no esperaba que un grifo fuera tan similar a un gato. Le acarició la cabeza distraídamente, donde suponía que estaba el equivalente a la frente. –No pasa nada, ya dormiré por el camino- se limitó a decir mientras bostezaba. Seguía teniendo una montura mullida, aprovecharía que no tenía que guiarla para echar una cabezadita. El grifo se apartó de ella para empezar a acicalarse, así que aprovecho para acabarse su trozo de pan, además de picar unos pocos frutos secos.

Se levantó estirando los músculos y movió las colas a lado y lado, para comprobar que estaban bien peinadas, para luego hacer lo mismo con su pelo. Ya que no había dormido el mínimo que considera “sus horas de belleza”, lo menos que podía hacer era asegurarse de que el resto estuviera lo mejor posible. No había mucho más que hacer o decirse, así que el grifo fue a bañarse y buscar comida, dejándola allí sola preguntándose cómo se formaban los pantanos. No tenía nada que hacer, lo que hizo a la mujer zorro plantearse la posibilidad de conseguir algún libro por el camino, pero finalmente se decantó por comprobar el estado de su equipo, especialmente su rapier, para asegurarse de que no se había dañado el día anterior. No parecía dañado, y después de hacer unos pocos estiramientos espada en mano, comprobó que seguía manteniendo el equilibrio al que estaba acostumbrada, así que tampoco se había doblado o soltado de la empuñadura, parecía que estaba al menos tan bien como antes, aunque tendría que plantearse buscar a un herrero para que le hiciera un repaso, o incluso comprar una nueva arma... En poco más de una hora, ya podía oír al grifito aleteando de vuelta, e incluso le trajo pescado, pescado muy grande, tendría que cortarlo para que cupiese.

-¿Qué son, truchas?-
olisqueo el aire, si, parecían truchas –Y son enormes, muy bien- Le acarició la cabeza, aprovechando que aún no se había puesto con el pescado y tenía las manos limpias. Quería empezar pelando el pez con una daga, pero ya estaba limpio, así que se limitó a encender un fuego, limpiar un poco un trozo de fuego y cortarlos en pedacitos de un tamaño aceptable. Como solo podía ensartarlos con su rapier, los ahumaría, no estaba segura de que calentar a fuego vivo su única arma fuese buena idea. Mantuvo su arma a una distancia segura del fuego, mientras tiraba las pocas hierbas aromáticas que le quedaban al fuego, para mejorar el ahumado. Meneo la cola molesta por no tener limón, pero daba igual, la trucha ya sabía bien igualmente, era una pena pero tampoco hacía falta. No tardo en acabar y guardarlo con el resto de sus provisiones, y ya que el grifo parecía estar pasando el rato en vez de haciendo algo importante, supuso que el también estaría listo, recogió unas pocas plumas de grifo, que parecían estar cayéndole con más frecuencia, puede que en unos días le diera para un cojín... –Venga, nos vamos- Dio un par de palmaditas para enfatizar sus palabras mientras recogía sus cosas. ¿Dónde había puesto la silla? La encontró enseguida, así que en nada ya estuvo montando a su propia bestia voladora.


Habla Narra Piensa


<3:

avatar
Evelyn Blake

Mensajes : 135
Link a Ficha y Cronología :
Evelyn
Cronología

Nivel : 4
Experiencia : 225 / 2000

Volver arriba Ir abajo

Re: La aventura continúa. (Priv. Evelyn Blake.)

Mensaje por Elíacer el Mar Jul 12, 2016 2:00 pm

Al grifo le encantaba sentir las caricias de la mujer zorra por su cuerpo, le hacía sentir una mezcla extraña entre placer y alivio, pues los dedos de ella tenían una agilidad y tacto que no tenían el pico o las garras de otro grifo. Los sintió deslizarse por su frente y aquello le hizo cerrar los ojos y lanzar un suspiro placentero y alivio. Asintió despacio cuando ella le dijo que podría dormir por el camino.

-Lo siento…-Se disculpó, mientras ahuecaba las alas a los costados.- Volaré lo más suave posible para que puedas dormir.- Le prometió antes de marcharse a acicalarse a la laguna y pescar.

Una vez hubo regresado recibió unas caricias que le hicieron ronronear con unos suaves graznidos de placer, se frotó contra la mano de ella mientras entrecerraba los ojos con gustito. Cuando el pescado estuvo preparado y sus pertenencias en orden, el grifo ya estaba listo para partir. Se dejó colocar la montura y las alforjas, de echo Evelyn lo hizo bastante rápido. Elíacer reparó en ello y sacudió la larga cola felina a su espalda.

-Vaya, aprendes muy rápido…- Dijo el grifo.- Está todo genial, no me rozan ni me molestan.- Dijo el grifo que se estiró y se movió para asegurarse de que todas las correas estaban correctamente puestas.

No dijo nada cuando le vio recoger las plumas que estaba mudando, supuso que la mujer tenía algo en mente pero no se atrevió a preguntar al respecto. Asintió impaciente y se movió un poco sobre sus patas, arañando el suelo con sus garras cuando ella le indicó que iban a partir. Su cuerpo se estremeció de placer al sentir las palmaditas en su fuerte cuello, agitando la cola con energías. Cuando la notó sobre su lomo el grifo tembló un poco entrecerrando los ojos. Seguía siendo una sensación extraña, una mezcla de miedo, inseguridad… seguida se satisfacción y placer, pues parecía sentirse completo con el peso de un jinete sobre el lomo y de dos piernas rodeando sus costados. Por un momento sus plumas se inflaron y en torno a su pico pareció ruborizarse pues pensó que era una sensación muy parecida las primeras veces que practicó sexo… Sacudió la cabeza con energía, no quería relacionar la sensación de ser montado por Evelyn a la del sexo con sus semejantes, de modo que se graznó a si mismo recriminándose por ser un mal pensado, aunque claro, era época de celo y no podía pensar que de vez en cuando se le viniera algún pensamiento pervertido por la mente. Esperó a que Evelyn se hubiera colocado las correas en las piernas y camino hasta la terraza, allí flexionó las patas y se impulsó con las alas, batiéndolas con energías.

La primera etapa del viaje resultó tranquila y sin sobresaltos, los pensamientos peregrinos del grifo quedaron atrás, disfrutando del paisaje y de la sensación de tener a una persona sobre su lomo, notando la seguridad de sus piernas en sus costados. El sol brillaba en un cielo salpicado de esponjosas nubes blancas y el viento soplaba de cola, de modo que pudieron avanzar un buen trecho. El lugar indicado del mapa estaba a algo más de un día de viaje, pero no tenían prisas y cuando el grifo vio el Sol en lo alto empezó a descender. Había dejado dormir a la mujer todo lo que esta hubiera necesitado, pero ahora necesitaba despertarla para que pudiera estirar ella las piernas y a él le quitara la montura un rato para poder estirarse a gusto y descansar correctamente.

-Necesito aliviar la vejiga y comer un poco.- Explicó a la mujer mientras descendía hacia un claro en el bosque, donde se veía un arroyo. –Descansaremos un par de horas y luego seguiremos.- Dijo mientras aterrizaba con suavidad sobre la hierba. El sonido del arroyo llenaba el lugar, donde también se escuchaba el sonido de los pájaros, insectos y otros animales. –Comamos ligeros y estiremos los músculos.- Dijo mientras esperaba a que la mujer le quitara la montura para poder estirarse a gusto.
avatar
Elíacer

Mensajes : 121
Nivel : 2
Experiencia : 560 / 1000

Volver arriba Ir abajo

Re: La aventura continúa. (Priv. Evelyn Blake.)

Mensaje por Evelyn Blake el Miér Jul 13, 2016 10:18 am

No tenían nada más que hacer en el nido, así que se dio prisa en amarrar la silla, sin darse cuenta de que lo había hecho mucho más rápido que la primera vez, pero el grifo si se percató. –Aprendo rápido- se limitó a decir, poner unas pocas correas no tenía punto de comparación con forzar una cerradura, que tenía que hacerse por puro tacto, era como un paseo por el campo.

Fue un viaje tranquilo, o al menos eso pensaba, no tenía manera de saberlo puesto que en cuando el vértigo inicial que suponía el despegue hubo pasado, empezó a acomodarse en su cojín de plumas privado y se tomó una larga cabezadita, se despertaba de vez en cuando, cuando había alguna ráfaga de aire especialmente fuerte o similar, pero se limitaba a recolocarse y agarrar las plumas con más fuerza.

Para cuando despertó, su montura ya estaba aterrizando, aunque no parecía ser el lugar que tocaba, cosa que fue confirmada por el grifo en unos segundos, era una parada de descanso. En cuando estuvieron en tierra, se desabrocho las correas de ambas piernas y luego hizo mismo con la silla, dejándola con cuidado a un lado. Usualmente se abría quejado por no tener nada que hacer, pero tenía las piernas dormidas por el trayecto, así que tampoco podría haber hecho otra cosa aparte de sentarse, de manera que fue buena niña y se sentó en la hierba mientras se masajeaba las piernas. Seguramente apretaba demasiado las correas, pero el miedo de caer al vacío era muy real, no estaba dispuesta a arriesgarse dejando las correas algo sueltas, al fin y al cabo estaban allí para sujetarla, si no lo hacían, bien podía cortarlas directamente. Abrió su bolsa y prácticamente metió la cabeza mientras se planteaba que quería comer, hasta que después de un tiempo relativamente largo, se decidió por un poco de esa trucha recién ahumada.

Era mediodía a juzgar por el sol, por lo que aún les quedaba un buen trecho que recorrer, aún más de lo que calculaba si el grifito había volado suavemente para no despertarla, seguramente no llegarían si no apretaban un poco el ritmo… Mordisqueó el pescado, pensando. La verdad era que tampoco tenía elección, básicamente la llevaban de paquete, era el grifo quien se encargaba de la logística, sobretodo porque aún no estaba segura de cuando cubrían al día exactamente, ella había calculado un día, pero hasta ahora había estado volando sin mapas, y desde tan arriba perdía sus puntos de referencia, no había manera de calcular como de rápido se movía cuando una casa tenía el tamaño de un garbanzo.

Sus piernas ya no estaban dormidas, así que se levantó de un salto y empezó a caminar para acabar de disipar el hormigueo. Realmente, no le importaba que la llevaran a sitios sin tener que ejercer un control constante, las pocas veces que había montado a caballo había considerado un engorro tener que recordarle al bichejo cada minuto que quería seguir adelante, pero seguramente sería conveniente asegurarse de como de bien podía moverlo antes de que se diera el caso de necesitarlo de verdad. –Grifito, ¿Qué te parece si practicamos un poco algunas maniobras?- Aunque solo fuese para no marearse cuando tuvieran que hacerlas de verdad, ya habría valido la pena.


Habla Narra Piensa


<3:

avatar
Evelyn Blake

Mensajes : 135
Link a Ficha y Cronología :
Evelyn
Cronología

Nivel : 4
Experiencia : 225 / 2000

Volver arriba Ir abajo

Re: La aventura continúa. (Priv. Evelyn Blake.)

Mensaje por Elíacer el Jue Jul 14, 2016 12:39 pm

Cuando Evelyn bajó de su lomo el grifo se sintió extraño, era una mezcla de sentirse incompleto, vulnerable, incómodo… Le sensación se atenuó pero no desapareció del todo. Elíacer creía saber lo que aquello significaba, según ponía en uno de sus libros un grifo y un jinete podía crear un fuerte vínculo de unión, aquello los llegaba a actuar como un solo ser, como si pudieran leerse el pensamiento. Como todo tenía consecuencias, si el vínculo se rompía de forma brusca se sabía de jinetes y grifos del pasado que habían perdido la razón, muerto poco después que su compañero, ya fuera por hambre o por alguna imprudencia extraña o incluso se habían suicidado. El grifo sacudió la cabeza y trató de quitarse aquellos malos pensamientos. Sólo llevaba unos días con la mujer zorro, no podía crearse un vínculo tan rápido, además que por lo que habían hablado sabía que Evelyn algún día seguiría su camino y él no podría acompañarla… Aquel pensamiento le estremeció hasta la punta de la cola, se le hizo un nudo en la garganta se notó que lo invadía el desánimo, parpadeó seguido al sentir los ojos húmedos. Se graznó a si mismo por ser un estúpido sentimental. Algún día él también tendría que regresar a su isla y creía saber que Evelyn no estaría dispuesta a acompañarlo.

Cuando ella le quitó la montura, se estiró y desperezó como un gato, lanzando un graznido de placer. Luego se alejó un poco y abrió un poco las patas traseras, pero al ver que estaba a plena vista pareció avergonzarse y se alejó unos cuanto metros, escondiéndose tras unos arbustos. Allí el grifo se alivió, escuchándose un nuevo graznido de alivio, al regresar agitaba la cola contengo.

-Vaya, estaba a punto de estallarme la vejiga…- Graznó divertido, mientras se estiraba en el suelo todo despatarrado y tumbado sobre el vientre para sentir la hierba fresca.

El grifo no tenía ganas de comer, pero cuando ella sacó el pescado ahumado de la mochila se le quedó mirando un momento, con sus ojos azules clavados en la comida, como si pidiera algún pequeño pedacito para aliviar el antojo. Su cola estaba alzada y en movimiento, lo que indicaba que estaba preparado para atrapar algún pedazo que ella le lanzara al pico. Después de que ella le hubiera dado o no algunos pedacitos de pescado, la vio levantarse, el grifo se estaba acicalando las plumas del pecho y las patas delanteras. Entre las plumas del pecho, se veía alguna pluma nueva, más oscuras y que parecía reflejar la luz del sol con algunos colores discretos. La siguió con la mirada mientras seguía con sus cosas, ignoraba los pensamientos de la mujer zorra sobre qué le gustaría tener más “control” sobre él. De hecho había riendas que iban en las alforjas por si tenían que entrar en alguna otra ciudad como cuando fueron a la de los enanos, pero Elíacer no había querido ponerse las riendas, porque le agobiaban. Cuando ella le preguntó aquello Elíacer se quedó parado un momento, con la lengua a medio camino en una de sus garras a las que sacaba brillo. Cerró el pico y la miró fijamente, con tranquilidad y cruzando las patas delanteras, agitando la cola a su espalda.

-Claro…Aunque es implica ponerme las riendas…- Dijo con un poco de fastidio mirando hacia las alforjas, que descansaban junto a la montura, dejó escapar un ligero suspiro.- Pero es una buena idea, ambos necesitamos conocer nuestros límites…-Se incorporó, sacudiéndose un poco y batiendo un poco las alas para estirar los tendones y músculos.- Bien, ya sabes lo que hacer, asegúrate de que las correas estén bien ajustadas, tanto las mías como las tuyas y…- Suspiró con algo de pesar.- Ponme las riendas, asegúrate de no tirar con fuerza, debes mantenerlas firmes, pero no ser brusca o no me dejarás maniobrar. En el cielo seremos cuatro ojos en vez de dos, y los míos no lo abarcan todos, las riendas es para advertirme de algún peligro que yo no haya visto. Será difícil, pues quizás me quieras llevar hacia un lugar donde yo esté viendo un peligro, a los antiguos Jinetes les llevaba años entender al completo a su grifo, creo que nosotros podríamos entendernos bastante en unas semanas de práctica…- Esperó a que ella le pusiera todo.- No hay ningún peligro, de modo que lo haremos sencillo, primero deja que sea yo quien haga todo y luego pruebas tu a guiarme con tus piernas y las riendas. Practicaremos un rato y luego seguiremos camino, aunque tendré que apurarme para llegar antes de que sea de noche y buscar algún lugar donde pasarla. –Le explicó el grifo, mientras se dejaba poner todo y esperaba a que ella se ajustara las correas.-La orden para alzar el vuelo es una presión con las piernas, leve pero constante y empujar con tus caderas hacia delante.- Esperó a que le diera la orden de alzar el vuelo. Con las alas semiextendidas y agitando la cola a su espalda.
avatar
Elíacer

Mensajes : 121
Nivel : 2
Experiencia : 560 / 1000

Volver arriba Ir abajo

Re: La aventura continúa. (Priv. Evelyn Blake.)

Mensaje por Evelyn Blake el Vie Jul 15, 2016 8:21 pm

Ella seguía con su trucha, comiendo alegremente, hasta que se dio cuenta de que su acompañante la miraba, movió ligeramente el pescado y los ojos azulados del grifito siguieron el pedazo. Soltó un suspiro seguido de una sonrisa y rebuscó un poco hasta encontrar otro pedazo de pescado y después de hacer un amago de lanzamiento para que quedara claro y no fuese a parar al suelo, lo lanzo al aire, por pura pereza de levantarse en realidad, pero diría que era para que mantuviese los reflejos pulidos o algo así, sonaba lo suficientemente razonable como para que colara. Se lo quedo mirando mientras atrapaba la comida, estaba… ¿cambiando de color? ¿Cómo los zorros norteños? Eso era cuanto menos curioso, tendría que preguntarle luego.

No había demasiado que decir ahora que el grifito había accedido a practicar, así que la mujer zorro meneo sus colas y rebusco las riendas hasta encontrarlas y se las puso, junto a la silla y sus propias correas, pero ya que lo que iban a hacer era peligroso, se aseguró de que todo estuviese perfectamente ajustado, especialmente las correas de sus piernas, salir volando sonaba horrible, y no podía confiar en que su montura la recogiera al vuelo como excusa para hacer un trabajo pobre, eso debería ser una excepción, no pensaba hacer de las caídas al vacío un hábito. No dijo demasiado sobre el comentario del grifo, estaba de acuerdo, primero se limitaría a dar órdenes para saber cuánto podía pedir, como el ángulo máximo en el que podía girar o la velocidad de picado, una vez establecidas las bases, ya podría empezar a comandar de manera decente. –Espera…- soltó un bufido, recolocándose un mechón de pelo. –¿Se tardan años pero me las apañare con unas semanas?- no pudo evitar soltar una risita. –No sé si de verdad soy tan buena, pero hare lo que pueda…- Guiño un ojo, pero su acompañante no pudo verlo, puesto que ya estaba montada y dando la orden de despegar. –¡A volar!- Mientras se le subía el estómago al despegar, sensación a la que ya estaba empezando a acostumbrarse, pensó en que podía pedirle primero, tenía que pedírselo, una demostración genérica no le serviría porque se moverían demasiado rápido como para entender que pasaba, suponiendo que no vomitara, eso sería horrible, horrible y vergonzoso. Empezaría suave, sería lo mejor. –Puedes hacer un…¿rizo?- hizo una “O” con el dedo, aunque dudaba que lo hubiera visto, empezaba por algo sencillo, para ir calentando y espero unos pocos segundos después de la pirueta para pedir otra cosa, para no saturar al pobre grifito.-Y…¿dirección contraria a la de ahora?- Un cambio súbito sonaba útil por si un wyvern pasaba de ser una excusa para cartógrafos a un problema real, aunque por suerte, no había más bichejos voladores, al menos no tan peligrosos, salvo que se encontraran dragones, pero en ese caso había que salir por patas, no hacer un concurso de piruetas.-Que más… ¿subimos y bajas en picado? No te estrelles por favor- No se le ocurrían muchas cosas más, así que esa vez pidió que siguiera una dirección girando como un torbellino y para entonces ya se había quedado sin ideas. –Muy bien….- le dio unas palmaditas en el lomo y a continuación se agarró mejor -Sorpréndeme- Con eso ya consideraría la demostración hecha, solo quedaba aprender a dar esas órdenes, aunque… al tener una montura tan lista, seguramente bastaría con aprenderse unas pocas combinaciones de órdenes, tenía que darle más vueltas a eso.


Habla Narra Piensa


<3:

avatar
Evelyn Blake

Mensajes : 135
Link a Ficha y Cronología :
Evelyn
Cronología

Nivel : 4
Experiencia : 225 / 2000

Volver arriba Ir abajo

Re: La aventura continúa. (Priv. Evelyn Blake.)

Mensaje por Elíacer el Lun Jul 18, 2016 1:42 am

El grifo siguió el movimiento de la carne de pescado ahumado que Evelyn movía como si lo tuviera hipnotizado. Sus hermosos ojos azul cobalto siguieron el movimiento, hasta que ella le lanzó el primer pedazo, que atrapó en el aire con un veloz movimiento de su pico. El grifo atrapó todos los pedacitos de pescado que ella quisiera lanzarle. Después se puso a limpiarse el pico con ayuda de sus garras, tras lo cual empezó a acicalar las plumas de su pecho. Al grifo se le seguían cayendo bastantes plumas, pero a él no parecía importarle y miraba con orgullo sus lustrosas plumas nuevas.

Después de que decidieran ponerse a practicar el grifo permitió que ella le colocara la montura, con todas las correas bien ajustadas. Esperó a que montara y se pusiera las correas en las hebillas de los pantalones. El grifo la esperó paciente mientras él se acicalaba las plumas. No pareció muy contento cuando le tuvo que poner las riendas, pero estas eran necesaria para aquello e iban bien ajustadas, por lo que no deberían hacerle daño ni provocarle rozaduras.

-Bueno sí, se puede llegar a tardar años.- Sacudió la cola y negó con la cabeza, pues no le había entendido.- Quería decir que podríamos coger algo de coordinación, de “unión” entre los dos. No quería decir que alcanzáramos el nivel máximo, solo lo suficiente como para no pegárnosla.- Explicó riendo un poco.

Notó la presión de las piernas y el movimiento de caderas de la mujer zorra que le incitaban a alzar el vuelo, de modo que para cuando ella se lo indicó con la voz ya estaba flexionando las patas y extendiendo las alas para alzar el vuelo. Se impulsó hacia el cielo, batiendo las alas con energía, ganando cada vez más altura, hacia las nubes blancas esponjosas del cielo. Una vez alcanzada una altura considerable, el grifo se estabilizó, permaneciendo inmóvil con las alas totalmente extendidas, aprovechando una corriente de aire para mantenerse quiero sin esfuerzo en el aire.

-¿Qué si puedo? –Preguntó tiendo mientras lanzaba un chillido como el de un águila, zambulléndose hacia el vacío.

Una vez hubo descendido unas docenas de metros abrió las alas y se impulsó hacia arriba, trazando una curva cerrada que terminó haciendo un círculo. Repitió varias veces el ejercicio, hasta que se volvió a estabilizar antes de pasar al siguiente ejercicio. Luego pasaron a cambios de direcciones bruscas, en todas direcciones, cambiar a la derecha, arriba, izquierda, abajo e incluso hacer zigzag muy cerrados y rápidos. Con ese ejercicio cumplió con el objetivo de la tercera petición de ella, de modo que cuando ella se quedó sin órdenes que darle, Elíacer se mantuvo un momento en el aire antes de pasar a su siguiente movimiento. Recogió uno de las alas casi la mitad y la otra solo un poco y empezaron a caer de forma que parecía descontrolada. Era una caída en la que daban vueltas sobe si mismos en diagonal, si no fuera por las sujeciones de las piernas de ella haría mucho que habría salido despedida de la montura. Luego se detuvo extendió las alas pero iban volando boca abajo, tras unos segundos el grifo empezó a descender de nuevo, se ladeó e hizo un giro lateral a la vez que él mismo estaba de lado, con las alas en vertical al suelo. Entonces empezó a descender hacia un ancho río, el mismo que debían seguir en su camino hacia el lugar indicado en el mapa. En el último momento Elíacer se enderezó y las aguas del río se abrieron con unas cortinas laterales del agua. Vio un enorme tronco de árbol que caía en forma de puente en mitad del río y se dirigió hacia alzándose un poco. Iba a gran velocidad y el grifo clavó sus garras delanteras en el tronzo, empezando a girar sobre éste mientras que sus garras hacían rizos de viruta de madera al estar girando sobre esta con las garras clavadas. Cuando dio la vuelta completa se soltó con un chillido de triunfo y siguió volando por el río, antes de empezar a ganar de nuevo altura, para encaminarse ya hacia su destino.

-¡Vaya! Ese truco de evasión solo me había salido una vez más. –Exclamó el grifo henchido de alegría y orgullo, mirando por encima de su ala hacia Evelyn, esperando ver que decía la mujer zorro. –Tendré que apurarme un poco para poder llegar al anochecer a donde indicaba el mapa. Creo que para la primera vez no ha estado mal, ya practicaremos otro día.- Le aseguró mientras ganaba altura y adoptaba una velocidad cómoda para ambos hacia su destino.
avatar
Elíacer

Mensajes : 121
Nivel : 2
Experiencia : 560 / 1000

Volver arriba Ir abajo

Re: La aventura continúa. (Priv. Evelyn Blake.)

Mensaje por Evelyn Blake el Miér Jul 20, 2016 7:36 pm

Estaba… un pelín decepcionada después de la corrección del grifo, era alguien muy competente, años sonaba exagerado, puede que unos meses, pero años para coordinarse bien… Le parecía excesivo, incluso, con años dedicados al entrenamiento se podían conseguir cosas increíbles, invertirlos en simple coordinación parecía malgastar el tiempo, sobre todo al tratarse de algo que podían aprender con pura experiencia real.  Dicho eso, tampoco creía que necesitara una coordinación absoluta, seguro que mientras no se estorbaran y la recogiera al vuelo si saltaba se las apañarían contra cualquier cosa… Tendría que aprender a volar, por si acaso, tener fe ciega en que alguien la recogería del aire era muy peligroso, por más que seguramente fuese cierto, solo hacía falta que fallara una única vez para tener problemas, sería conveniente un plan B, por si acaso… No tenía ni idea de cómo lo haría, pero ya descubriría algo, ahora era momento de concentrarse y aprender a hacer piruetas, cosa que a juzgar por ese desgarrador graznido, su acompañante había estado esperando con ansias.

Al principio pensó que no había para tanto, que podría apañárselas sin problemas en medio de la batalla, los varios rizos estuvieron bien, los giros bruscos… no eran un problema, pero luego llego la bajada en picado, bueno, técnicamente no era eso, habría aguantado una caída en picado, pero esa bajada a toda velocidad estilo sacacorchos realmente no le sentó muy bien a su estómago, luego se encontró boca abajo, y finalmente para rematarlo su montura uso un tronco de freno improvisado, lo que los hizo girar aún más, para cuando todo paso, necesito varios segundos para aclarar su mente, su sentido de la dirección y prácticamente todos los sentidos de su cuerpo en realidad.

-Ugh…- se puso una mano en la boca, como precaución, pero estaba bien, o eso creía al menos, solo necesitaba un momento. –Espera… ¿has hecho algo que solo te había salido una vez a esa velocidad? ¿Conmigo montada? ¿Y si nos estampamos? Estoy atada a la silla, no puedo hacer nada para evitar que nos la peguemos si te descontrolas…- suspiró, enfadada –Eso es muy peligroso ¿sabes?- Ahora ya daba igual, ya estaba hecho, y como ya no hacían piruetas, su mareo estaba mejorando. La primera parte había sido divertida, podría acostumbrarse a ello, pero no lo diría, eso rebajaría el tono de regañina que estaba usando, por más que las bestias voladoras pesaran menos de lo que aparentaban para poder volar, aun podía perfectamente aplastarla simplemente por peso, si encima le sumabas la velocidad, eso gritaba desastre. –Da igual, vámonos…- volvió a dar la orden de despegar, tenían que ir a un sitio al fin y al cabo, ese pueblo no iba a explorarse solo. No uso a su montura de cojín esa vez, y no solo porque seguía enfurruñada con el grifo, si se pasaba el día durmiendo luego no podría pegar ojo por la noche, así que el día que no pudiese echarse una siesta sobre su colchón de plumas de grifo iba a estar para el arrastre, así que mantendría sus siestecitas al mínimo y se limitaría a dormir por la noche, o sino no habría quien la despertara para explorar ese pueblo misterioso de los mapas.


Habla Narra Piensa


<3:

avatar
Evelyn Blake

Mensajes : 135
Link a Ficha y Cronología :
Evelyn
Cronología

Nivel : 4
Experiencia : 225 / 2000

Volver arriba Ir abajo

Re: La aventura continúa. (Priv. Evelyn Blake.)

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 6. 1, 2, 3, 4, 5, 6  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.