Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» Reunión en sueños [Partida Publica]
Hoy a las 1:15 am por Skurk Äsping

» El amor... ¿perdido? ¿O reencontrado? [Isla de Sade] (priv. Atlas y Axis)
Ayer a las 8:32 pm por Atlas y Axis

» [Evento] El Cuestionario Diario
Ayer a las 3:20 pm por Alegorn

» - Apocalipsis now -
Ayer a las 5:59 am por Niris

» [Off , reglas y reclutamiento] Reunión en sueños
Sáb Ene 20, 2018 9:47 pm por Jan Egiz

» La Incertidumbre de la Magia [CAMPAÑA]
Sáb Ene 20, 2018 4:16 am por Strindgaard

» Creación de reglas estandarizadas para las resurrecciones de personajes
Jue Ene 18, 2018 7:41 pm por Señorita X

» Reglas de Resurrecciones
Jue Ene 18, 2018 7:36 pm por Staff de Noreth

» Un error a la vez [Libre]
Jue Ene 18, 2018 3:28 am por Jan Egiz

» Escucha el Llamado de los Caídos.
Miér Ene 17, 2018 4:16 am por Strindgaard

» Maleficarum [Solitaria +18]
Vie Ene 12, 2018 8:09 am por Lujuria

» Aracnofobia [Campaña]
Jue Ene 11, 2018 2:55 am por Almena

» Sistema de corrección de partidas por pares
Miér Ene 10, 2018 1:33 pm por Strindgaard

» El cofre maldito [Privada con Masterización]
Lun Ene 08, 2018 8:29 pm por Vanidad

» Reglas de Noreth
Lun Ene 08, 2018 7:38 pm por Rectina Pomoviejo




Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth
Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth

Las afiliaciones hermanas se hacen por invitacion de nuestros administradores hacia otros Admins de los foros que decidamos, o por invitaciones de ellos hacia nosotros, sin embargo nos reservamos el derecho de admision de estas mismas pues seran solo una limitada cantidad y minima. Para mayor informacion acuda a la sección de Afiliaciones


Muerte en una fiesta de dizfraces

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Muerte en una fiesta de dizfraces

Mensaje por Arlequín el Lun Nov 28, 2016 1:16 pm

Me levanto como cada día, algo sobresaltada, debido a los ruidos de fuera, tener el sueño demasiado ligero no es para nada una ventaja, duermes poco, lo suficiente como para recuperar energía y luego cualquier ruido fuera de lo normal te despierta. Unos pasos demasiado cerca en la calle, perros ladrando a lo lejos descontroladamente, a veces incluso el crujir de la madera de la propia casa. No sé qué habrá sido esta vez, tampoco me importa.

Me levanto y me aseo con el cubo de agua fría, desayuno un pan duro, con algo de queso de cabra. Un vaso de naranja exprimido el día anterior. Me visto y voy a la entrada.
Vaya, una carta, este estilo, color, tipo y olor. Incluso el sello. Sé de qué se trata sin abrirlo. Leo el contenido, está a un día de camino, la fiesta es en dos. Me da tiempo de sobra.
Preparo el material, Cirbanita, valdrá de lujo para este trabajo, es mortal efectivo, y lo mejor de todo, tarda un par de minutos en llegar al cerebro y hacer efecto después de haber sido inoculado en el sistema circulatorio. También tarda una media hora en hacer efecto si se ingiere. Como siempre, traigo el antídoto conmigo. Uno nunca sabe.

Monto en mi caballo y marcho rumbo al poblado indicado. Duermo en una posada de camino, bajo un nombre falso, y llego al poblado a la mañana siguiente. Esa noche sería la fiesta. Antes que nada quería inspeccionar el lugar, y la ciudad. Tenían algo de vigilancia, era un poblado mediano, tenía tres entradas. Uno por cada punto cardinal, menos el del norte, pues había una montaña. El sitio en cuestión era en la zona de clase alta, más pegada al noroeste. Y esa entrada de la ciudad era casi exclusiva para ellos, pues solo salían mercaderes con ropajes exquisitos por ahí. Y la casa en cuestión, era una pequeña mansión de dos niveles, bastante amplia. Y con un jardín grande y precioso, donde sería la fiesta. Por lo visto era la casa del alcalde, o una de ellas, pues tenía varios, según la gente del mercado.

Cayó la noche, estaba maquillada, arreglada, tenía mis baratijas para entretener a las personas, mi veneno bien escondido, mis dos dagas pequeñas, y las agujas negras. Me quede un rato enfrente de la entrada, oculta bajo mi Manto de Sombras, esperaban mi llegada, pero no que fuera puntual y necesitaba estudiar la situación. Fueron viniendo, a pares en su mayoría, a veces grupos más grandes, eran distintos disfraces de estilo victoriano, muchos tenían motivos de animales, algunas cosas más abstractas. Los disfraces se limitaban a vestir ropajes llamativos con alguna mascara que les cubría la cara al completo, o casi al completo. Después de 10 minutos llego mi objetivo, venía luciendo una máscara de media cara, mostrando los labios y la barbilla, era un tigre blanco y negro, y con él, una mujer que venía acompañándole con un disfraz de cebra, conjunto muy bueno tengo que admitir, mismos colores, uno es presa y otro cazador. Pero el cazador iba a ser cazado esta noche.

Espere 20 minutos más, fui al callejón de al lado donde me deshice de mi capa de sombras y luego llegue a la fiesta caminando por la calle sin más. Entre sonriente, esa sonrisa falsa que tan bien se me daba fingir, no había motivo alguno para estar alegre en esta fiesta de hipocresía, algunos vendrían por motivos de libertinaje, otros políticos, otros por gorroneo. Y uno para morir.

Entre aplausos y vítores hice mi gran entrada correteaba entre la gente con un baile exagerado, representando torpeza. Representaba el papel de un bufón torpe interesado excesivamente en las mujeres. Mi ropaje para esta ocasión cubría a la perfección mi género, sobre todo porque me había atado mis pechos con una venda de tela. Hice de co-protagonistas, a una joven mujer disfrazada de coneja, que claramente quería atención. Otra mujer, con una máscara victoriana preciosa, seguramente madre, de carácter madura, pero sin haberse marchitado en absoluto por sus curvas sinuosas. Y la acompañante de mi objetivo. Mientras actuaba entretenía con un par de números de malabares, y algún absurdo truco cómico infantil que por alguna razón hace mucha gracia una vez se ha bebido algunas copas. Pero siempre vigilaba a mi objetivo. Mi primer plan era un pinchazo de veneno y que muera a los pocos minutos. Pero mi objetivo no bebía, ni una gota, me arriesgaba a que me delatará antes de morir, pues notaria el pinchazo. Así que debía usar el segundo plan. Usando a la mujer coneja de distracción, aproveche estar fuera de vista para sacar rápidamente una aguja de entre mi cinto, lo hundí en el veneno, y me lo guarde en una manga. Luego con la excusa necesitar acudir a la mujer zebra, me acerque lo suficiente a donde estaban, el hombre no bebía pero si comía en un movimiento en la que me puse junto al hombre señalando con una mano las posaderas de la zebra y con cara de sorprendido. Con la otra mano y debajo del ángulo de visión del hombre inyecte en el filete de carne mordido que estaba comiéndose actualmente ese hombre.

Después me levante baile una canción con la zebra, y acabe mi numero dedicando todo mi esfuerzo en simular torpemente como evitar la ira del marido de la mujer con mascara victoriana. Hombre que aposta provoque más de la cuenta para que se pusiera iracundo. Al final había acabado mi número de bufón y como estaba estipulado faltaba el final teatral. Bajo la luz de algunas antorchas actué e hice mi representación de una famosa pieza de teatro. Magistral, sonriente. Y de poca duración, al momento que me aplaudían estaba contando el tiempo, ya no debería quedarle mucho tiempo. Dependía del cuerpo de cada uno, lo mucho que tardaban en digerir y lo grande que eran, pero ya no le quedaba mucho. Me gusta que no se mueran en medio de mi actuación asi que he de confesar que estaba un poco angustiada por eso, Pero acabé justo a tiempo, ya podía morirse cuando quisiera.
Pasaron 5 minutos más, empezaba a preocuparme, y si no había comido suficiente de la carne? No podía ser, lo vi comer… y la dosis debía ser correcta. Pero mis paranoias fueron solo eso, justo un grito acalló las voces de la fiesta, y un grupo de personas se acercaron a una esquina y varios murmullos inundaron la zona. Debía mantener mi papel, así que también me acerque curioso, y fingí desagrado y ganas de vomitar al ver mi trabajo realizado con éxito. Me aleje del sitio, y acepte con fingida consternación las disculpas del alcalde y el que supuestamente contrato al bufón para su fiesta. Acepte sus disculpas, su dinero y me fui. Fue otro dia cualquiera de mi vida, necesitaba una buena cama y un buen sueño, pero sabía que no lo iba a tener, siempre me despierto por algo.
avatar
Arlequín

Mensajes : 19
Link a Ficha y Cronología : Arlequín

Nivel : 1
Experiencia : 200 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Muerte en una fiesta de dizfraces

Mensaje por Señorita X el Lun Nov 28, 2016 4:26 pm

Se no ta que está hecho a prisas, pero cumple con lo pedido. Quizás necesita añadir más pausas, puntos y mayúsculas a las oraciones, y no acelerarse tanto.

En cualquier caso, bienvenida al foro
avatar
Señorita X

Mensajes : 1245
Edad : 24
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.