Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» Ingeniería Rúnica
Ayer a las 2:30 am por Staff de Noreth

» El cordero
Ayer a las 12:08 am por La Aberración

» Rakaash
Miér Oct 18, 2017 2:06 pm por Señorita X

» El amor... ¿perdido? ¿O reencontrado? [Isla de Sade] (priv. Atlas y Axis)
Miér Oct 18, 2017 10:12 am por Celeste Shaw

» Llegando a ciudad esmeralda [El Gremio de la Pureza]
Mar Oct 17, 2017 4:57 pm por Veronika

» Malleus Maleficarum [Campaña +18]
Mar Oct 17, 2017 4:59 am por Lujuria

» Visión del primer paso...
Lun Oct 16, 2017 1:03 pm por Alegorn

» La Incertidumbre de la Magia [CAMPAÑA]
Vie Oct 13, 2017 4:00 am por Aulenor

» [Historia de Asterion] El clan "Cuerno de Hierro"
Jue Oct 12, 2017 10:01 pm por Minos

» Índice de Personajes No Jugadores o NPC
Miér Oct 11, 2017 11:56 am por Minos

» Aracnofobia [Campaña]
Mar Oct 10, 2017 2:06 am por Almena

» La fuga (solitaria) [Phonterek]
Lun Oct 09, 2017 1:29 pm por Lilith, la sombría

» ¿Quién rolea?
Dom Oct 08, 2017 2:51 am por Runesha

» Un Zarpazo en la Tormenta.
Lun Oct 02, 2017 1:19 am por Ayanne

» Índice de ciudades
Lun Oct 02, 2017 12:41 am por Minos




Cuentos de Noreth
Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth

Las afiliaciones hermanas se hacen por invitacion de nuestros administradores hacia otros Admins de los foros que decidamos, o por invitaciones de ellos hacia nosotros, sin embargo nos reservamos el derecho de admision de estas mismas pues seran solo una limitada cantidad y minima. Para mayor informacion acuda a la sección de Afiliaciones


Solo hay un modo de conocer el desierto...

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Solo hay un modo de conocer el desierto...

Mensaje por Gula el Mar Ene 10, 2017 3:41 am

Preludio








Pitch se encontraba atravesando el mercado mirando toda clase de manjares y frutas exóticas que tenían en los puestos mientras el demonio en su interior le reclamaba comida o carne fresca…

-Ya llevamos 1 hora caminando viendo a esos humanos animales, verlos solo me da más hambre.


-Cálmate, pronto encontraremos algo… Yo no fui quien se comió las monedas además. -Y antes de terminar la frase notó a lo lejos una taberna. – ¡Ahí, busquemos trabajo ahí! Seguramente algo puedo hacer ahí.

Al atravesar el mercado y acercarse a la taberna el ambiente cambió por completo de bullicioso a pesado, serio y calmado. Las personas que estaban en los alrededores se veían como regios aventureros, guerreros, asesinos de diferentes razas, tamaños y colores. Además la taberna no emitía un aire de carismática de ebriedad y algarabía como lo suelen hacer. Era grande y con dos pisos, parecía más una posada que una taberna.

Pitch se armó de valor ante la lúgubre escena y aprovechó la abominable hambre para impulsar la puerta que era más pesada de lo que aparentaba, teniendo que usar las dos manos para abrirla. Al entrar noto que había muchas mesas vacías, en la barra solo dos hombres robustos con capuchas que curiosamente levantaban las jarras y bebían al mismo tiempo. Aquel lugar estaba iluminado pobremente por 4 candelabros con velas a punto de derretirse, tenía una barra larga y un estante lleno de botellas extrañas colores y formas variadas. En un extremo izquierdo del estante había una especie de puerta y en dirección contraria unas escaleras que dirigían a la segunda planta.

Había un anciano de baja estatura sentado encima de la barra con los ojos cerrados. Vestía un una camisa blanca con una chaqueta marrón claro sin mangas y un pantalón abombado sin zapatos con las piernas cruzadas. Pitch se acercó, tomo una silla, se sentó y antes de siquiera decir algo el viejo abrió un ojo y dijo:


-¿Placer o trabajo? No pareces ser de estos lados…


-Cualquiera que me pueda dar de comer estaría bien.

-Se nota que no eres de por estos lados. Ten. –El viejo extendió su mano y un vaso de madera llegó flotando justo al frente de Pitch que quedó impresionado al ver levitar el vaso, luego volvió a mover la mano y una cubeta con un líquido blanco salió debajo de la barra sirviendo la jarra y depositándose a un lado. –Bebe.

-Se lo agradezco mucho pero no tengo nada con que pagar… -Dijo bajando la cabeza y la voz notando que el líquido blanco tenía cierto brillo amarillezco.

-Ya me lo pagaras luego. Si quieres puedes beber toda la cubeta.

Pitch tomó la jarra y la levantó haciendo un gesto de agradecimiento para luego tomar un largo sorbo. Inmediatamente se dio cuenta que era leche con miel, estaba tibia por lo que seguramente era del día. Su sabor era fresco, dulce que no empalaga con una textura pesada, se vivió todo el vaso de una sentada exhalando y recobrando el aliento.


-Esto me trae muy buenos recuerdos… No probaba una tan buena desde que era un niño. –Al mirar al anciano este también tenía un vaso y estaba bebiendo.

-Aaaah. Si… Bastante buena debo admitir. –Dijo el viejo cuando terminó de beber.

-¿Qué era eso? –Preguntó la voz interna de Bhakshak.

-Leche con miel. Es una bebida que se les da mucho a los niños, es muy nutritiva, calma el hambre y su sabor es delicioso. –Respondió en su mente.


-Se lo agradezco mucho. Mi nombre es Pitch Bredo, mis talentos como escriba están a su orden.


-Tulio, el tabernero. Puedes beber todo lo que quieras, prefiero darle un uso a la leche antes que se dañe y tener que botarla, la estaba guardando para alguien más pero no creo que vuelva hoy.


-Pues que los dioses lo bendigan y me permitan pagarle con creces su caridad. –Pitch tomó la cubeta y sin importar nada empezó a beber directamente de ella, dando largos tragos mientras el viejo observaba como la garganta del hombre ondulaba de una manera bastante peculiar.

En ese justo momento se abrió la puerta, parada en el umbral una elfa de pelo rubio ondulado, largo y despeinado con ojos verde manzana brillantes llenos de luz, su rostro estaba sucio, lleno de tierra. Llevaba un zarcillo de aro en la oreja izquierda y un blusón blanco con bordes dorados alrededor de su escote que mostraba unos senos pequeños junto a un collar de cuero y diferentes piedras, que parecían ser cuarzo o jade  de diferentes colores. Largas mangas cubrían sus brazos hasta sus muñecas, descubriendo unas finas y delicadas manos. Tenía una falda rosada con encajes marrones y pantaloncillo pegado a los muslos que llegaban a sus rodillas, en ellos tenía una funda con una varita de madera, incrustada piedras verdes. En el otro muslo, lo que parecía ser una cartera rectangular y en la cintura 2 bolsas. Una en cada lado. Usaba unos botines bajo marrones.

Zarifa:


Llena de arena, sucia, con las manos raspadas y el cabello hecho un desastre entró la elfa y rápidamente se sentó en la barra justo a un lado del viejo, con cara de niña malcriada. Tulio la observó, cerró el ojo y respiro.

-¿Qué ocurrió esta vez, Zarifa? –Preguntó el anciano, pero en vano pues la joven no respondió sino que bajó la cabeza. –¿Pudiste atrapar lo que te pedí? –La joven no respondió. Pitch bajo de golpe la cubeta sobre la barra rompiendo el silencio y limpiándose la boca llena de leche con la manga de la camisa.

-Muchas gracias Señor Tulio. Como le indiqué todos mis talentos están a su disposición y ahora con el estómago lleno de leche tengo la suficiente energía para cumplir con cualquier trabajo o tarea que me ponga.


-¿Leche? –Dijo la elfa asomando la cabeza sobre la cubeta y volteando para lanzar una mirada de furia hacia el viejo. –¿¡Le diste toda mi leche!? -El viejo abrió ambos ojos y también quedó asombrado al ver totalmente la cubeta vacía.

-Vaya… Así que la bebiste toda… Sí que tenías hambre.-Volteo a confrontar la mirada de la berrinchuda elfa. –Y si, se la di pero no creí que pudiera beberla toda. Además no estás en posición de hacer berrinches sino cumpliste con la tarea tan… Sencilla, a la que te envié. Sube a la segunda planta, lávate y vuelve a bajar.

La elfa se levantó bruscamente empujando la silla que cayó al suelo y se fue con paso apresurado hacia las escaleras.

-Ay estas niñas mimadas, dejan la casa y los lujos creyendo que en la vida real todo es tan fácil… -Extendió la mano hacia la silla haciendo que esta levitara de nuevo hasta su sitio. Mientras Pitch no entendía de qué iba la escena y se preguntaba cómo el viejo hacía esto. -¿Cuál me dijiste que era tu talento?

-Pues verá usted, posee más de uno. Soy un escriba y artista que viene de Efrinder. Provengo de un pequeño pueblo de cultivadores de trigo y me dedico principalmente a las artes escritas, teatrales y también a los oficios comunes de un escriba. –Respondió Pitch.

-Ya… Entiendo. ¿Y que hace un artista como tu tan lejos de tu tierra? ¿Qué viniste a hacer en Loc Lac? –Preguntó el anciano mientras que con el poder invisible de su mano hacia levita la cubeta y la volvía a ocultar debajo de la barra.

-Pues buscaba trabajo y había oído que un viejo amigo merodeaba por estos desérticos parajes. Así que actualmente lo busco por cierto asuntos personales.

-Comprendo… -El viejo se vio interrumpido con los sonoros y refunfuñantes pasos que bajaban por las escaleras. –Bueno tengo entonces el trabajo perfecto para ti. ¿Alguna vez has ido a cazar?

Acercándose airosa y con la frente arriba tomó la silla en la que estaba sentada, sorprendentemente limpia y pulcra a comparación de como entró a la taberna. Antes de que Pitch pudiera responder la elfa aclaró la garganta para llamar la atención.

-¿Y bien? ¿No quedó más leche? –Preguntó con un tono monárquico la elfa.

-Si tanto la quieres, te la puedo devolver. –Dijo la boca de Pitch pero con la voz demoniaca de Bhakshak dejando a Tulio y la elfa con una sensación de incomodidad.

-Lo siento, fue un eructo. –Dijo Pitch, esta vez con su voz común.

–No te preocupes. No es menos esperar si te tomas una cubeta completa. –Respondió Tulio mientras sonreía con ambos ojos abiertos mirando a Pitch.


-Y de paso lo defiendes… -Murmuró la elfa mirando el techo mientras se sostenía el mentón con la mano apoyando el codo en la barra.

-Bueno, entonces señor escriba. ¿Busca algo que le dé de comer, no? Le puedo asignar una tarea sencilla pero particular a la que tal vez no esté acostumbrado pero seguro no tendrá problemas en cumplir jejeje. Solo tiene que ser muy paciente y así me pagará por la leche.


-Paciencia es mi principal virtud, le prometo que con esta oportunidad le pagaré la leche y más. –Respondió Pitch.

-Eso espero, ten. –Sacó una ficha redonda de madera de su bolsillo y la hizo levitar hasta el frente de Pitch. –Ve a la entrada noreste de la ciudad, si un guardia te dice algo muéstrale la ficha. Ahí alguien te dará instrucciones. Ve rápido.

Curioso token:


-Muchas gracias Señor Tulio, de verdad agradezco esta oportunidad. Con respecto a la persona que veré…


-La reconocerás, ella dirá que va de mi parte. Ahora que lo pienso… ¿No necesitas un tipo de arma o algo para defenderte? Es posible que la necesites y tengo una buena variedad.

-Así será el peligro al que me envía, pero si es para saldar una deuda vamos allá. Mmmm… Un cayado o bastón resistente valdrá.

El anciano extiende su mano y saca levitando de la parte baja de la barra lo que parece ser un palo de escoba, viejo, deformado pero aún firme de 1.50mts de color blancuzco. Pitch se levantó de la silla, lo agarró en el aire y notó que era ligero de peso pero si estaba un poco doblado, no obstante pudo hacer maniobras con relativa facilidad. Notando que la vara era consistente y resistente.


-Esto está perfecto, muchas gracias. Se la devolveré en cuanto termine, por ahora me marcho. Hasta luego y gracias nuevamente Señor Tulio. Señorita. –Y dando media vuelta se dirigió a la puerta y salió de la taberna rumbo a su nueva e improvisada aventura.

-Ahora… Irás con él.

-¿Con quién? ¿El eructador? ¡JA! Ni en sueños…

El viejo frunció el ceño lleno de ira mirando a la elfa mientras las botellas, sillas y lámparas empezaron a vibrar…

-¡Además! No tengo provisiones y el muy tonto tampoco. ¿Y qué haremos? ¿Cazar lagartos? ¿O lamer rocosos?

La taberna dejó de vibrar y el viejo sonreía al ver que la elfa había, a su manera, aceptado su posición, después de todo en ese gremio nadie es una sanguijuela.


-Mmmm tienes razón… Y él tampoco sabe a dónde va… Ve abajo, dile a Marco que te de provisiones para 3 días en el desierto. Cuando termines sube aquí y te diré que irán a buscar.

La elfa bajó por la puerta en el extremo del estante por unas escaleras oscuras en las que se perdió su figura.




Pitch yacía en las afueras de la ciudad con la ficha en mano conversando con Bhaks en voz alta.

-Matemos algo pronto y llevémoslo ante el viejo, así pagaremos la leche o le pedimos más.

-¿Tanto así te gustó?

-Me recuerda al sabor de una bebida del foso… Sangre de humanos con bayas… Dulce y espeso néctar.

-… ¿No puedes decir cosas menos… grotescas?


-¿No puedes dejar de ser tan blando? Me enfermas…

-Ojala mueras de esa enfermedad.

-Ojala te rompas un dedo… -En ese momento de discusión Pitch vio a lo lejos a la elfa acercándose con un bolso bastante grande.

-Y ahí viene otra plaga más… Esto es de nunca acabar.

-Algo me dice que trabajaremos de guardaespaldas.

-¿Y si dejamos que la maten y la comemos? Decimos que fue una bestia no se…

-No sé por qué, pero su pelo me recuerda a Lucia…






Der Freischütz



El viento soplaba muy leve y el sol era como un capataz azotando con rayos de calor a los que daban la espalda al gran señor caliente. Pitch cargaba un turbante, lentes oscuros para proteger sus ojos y un gran bolso marrón. A su costado izquierdo en diagonal iba su compañera guiándolo, llevaba también un turbante que no le alcanzaba a cubrir la punta de sus orejas. Llevaban aproximadamente 1 hora caminando.

-Este… Me puedes decir, ¿A dónde nos dirigimos? –Preguntó Pitch, pero fue respondida con el silencio y el sonido de sus pasos levantando arena.

Después de su primer encuentro con Pitch en la taberna y verse obligada por Tulio a completar la cacería que se le encomendó, Heina iba de mal humor, malcriada y con actitud berrinchuda. Tanto así que cuando vio a Pitch y le arrojo el turbante y el bolso y siguió caminando sin explicarle ni presentarse.
1 hora y media había ya transcurrido desde la pregunta de Pitch y la elfa aún no respondía.


-¿Tienes un poco de agua? Me muero de sed.

-Ya estamos cerca de un oasis. Ahí pararemos y descansaremos, será nuestro lugar para acampar.

-Gracias…

-En el desierto tienes que ser inteligente, los recursos son escasos.

Pitch siguió caminando callado y con sed. Al subir una duna, a los lejos se veía una imagen verde difuminada por las ondas de calor.

-Ya estamos cerca, allá podremos descansar. –Dijo la elfa señalando la imagen verde que Pitch veía.


Última edición por Gula el Vie Ago 18, 2017 3:50 am, editado 10 veces


 Humano(color=#ff9900) - Pensamiento en cursiva

I will kill you so hard. You will die to death... ¡Invitado!

avatar
Gula

Mensajes : 167
Edad : 20
Link a Ficha y Cronología : Gula
Litterae Acetabula

Nivel : 1
Experiencia : 50 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Solo hay un modo de conocer el desierto...

Mensaje por Gula el Mar Ene 17, 2017 4:00 am

Der Freischütz




Estaba empezando a anochecer, el sol caía a lo lejos siendo arropado por una dunas de arenas que el viento helado empezaba a mover, la elfa buscaba algo desesperadamente dentro de la gran mochila y yo tenía unas ganas increíbles de escribir, relatar la belleza natural, fría y salvaje, a su modo, del desierto. El oasis era diferente a como lo imaginaba, era una cueva rodeada de palmeras, fuera de la cueva había un estanque pequeño con flores y varios tipos de hierbas en sus bordes. 

Al cruzar el umbral de esta, que daba justo al frente del estanque, entraron a lo que parecía una tienda hecha de forma natural por la roca, por fuera se veía la roca anaranjada llena de arena, por dentro era un poco profunda, la piedra era grisácea casi azulada, y al final de la cueva había un pequeño pozo de un poco más de medio metro con una agua azul celeste que brillaba con luz propia, era reconfortante pero también, por alguna extraña razón repugnante. La elfa se sentó y buscaba sin cesar algo dentro del bolso, sacando y volviendo a meter cosas una tras otra.

-Mantas! Bien bien bien… Mmmmm sartén? No creo… ¿Donde esta…? Cortinas… Cortinas… ¡Cortinas! Perfecto. -Inmediatamente se puso de pie con lo que parecía ser una tela marrón doblada en forma de cuadro. Se acercó a la entrada de la cueva y la empezó a cubrir con aquella tela, de alguna manera la fijó y el viento dejó de soplar dentro de la cueva. El recubrimiento de la entrada parecía una especie de cortina para evitar que el viento, la arena o algún extraño se acercara.

-Bien. -Dijo la elfa acercándose. -Tengo hambre. A ver qué provisiones tenemos...  Pan y lo que parece ser carne. Viviremos bien si todo sale bien. -La elfa sacó del bolso una especie de pan o galleta dura envuelta en hojas verdes y lo que parecía ser carne seca curada envuelta en cuero. Ella se quedó con el pan y le arrojó la carne al pecho de Pitch.

-¿No quieres un poco? -Preguntó.

-No gracias, no como carne. -Respondió mientras retiraba las hojas y revelaba la apariencia del pan, a simple vista su aspecto era duro y seco pero partirlo se resquebrajaba con relativa facilidad.

-Disculpa que te moleste pero, ¿Podrias darme un poco de agua?

-Oh cierto. -Abrió de nuevo la gran mochila y sacó dos vasos de pequeños de piedra, eran de un material semejante a la arcilla pues su peso era ligero pero su color era marrón. Puso ambos vasos en el piso acercando uno hacia su compañero de cueva. -Ahí tienes.

Pitch entendió claramente que tenía que buscar su propia agua, el pozo brillante no le daba buena espina y posiblemente tuviera magia así que no quiso averiguar que era. Agarró la carne, el vaso y fue caminando hacia afuera en busca del agua. Inmediatamente la elfa lo llamó.

-!Hey espera! Agarra una o moriras de frio alla afuera. -Dijo mientras señalaba una de las mantas dobladas que había en el piso. Pitch se devolvió, le hizo un gesto de agradecimiento bajando la cabeza y agarró una de las mantas. La extendió notando que era una especie de cobija cocida con un extraño símbolo en ella, pareciese estar estampado pero al tocarlo era como si la hubiesen quemado; se la colocó sobre ambos y la sujetó con ambas manos de forma horizontal y volvió a emprender su camino.

-Cuando vayas a salir, empuja la cortina a un lado, sal y vuelve a colocarla como estaba. -Dijo la elfa.

-Esta bien. -Respondió Pitch sin siquiera voltear.

Cuando fue a mover la cortina hacia un lado para atravesar el umbral de la cueva noto que esta estaba pegada a la tierra, pensó “¿Que clase de cosas raras hay en este mundo? Personas que mueven cosas con la mente, elfas malcriadas en el desierto, cortinas que se pegan a la piedra…” Inmediatamente sonó la voz femenina de Bhaks dentro de su cabeza mientras Pitch se sentaba y cerca del estanque para beber y comer.

-¿Que tanto te sorprendes? Si tu llevas a un demonio en tu interior.

-Ha cierto, a veces olvido que estás ahí… Siempre que te recuerdo me pregunto ¿Acaso no existe un dios piadoso que me pueda librar de este engendro del mal?

-¿Acaso eres tan idiota o realmente no sabes que sin mi mueres?

-Eso aún no ha sido comprobado.

-Yo pensaba que los humanos eran menos idiotas, vaya estupidez la mía.

-Oh pero que falta de fé me tienes.

-Jajajajaja! ¿Fé? Eso es para los ilusos. Lo que realmente hace milagros es el poder.

-¿En serio? Pues entonces tendré que buscar un genio mágico en medio de este desierto que me devuelva mis memorias.

-¿Que pediras? ¿Una cura contra el mal de memoria? ¿O la clave absoluta para combatir la idiotez? Te serviría mas la primera. Esta carne sabe diferente...

-Jajajaja, si tu lo dices. Sí, yo tampoco había probado algo como esto… Es duro y chicloso pero te deja un buen sabor.

Pitch estaba tan distraído hablando con la demonio que no se percató de que la noche empezaba a tomar posesión del cielo revelando pequeños destellos estelares. Además el viento había dejado de soplar y la temperatura empezó a descender pero por alguna extraña y desconocida razón para él, la manta lo mantenía tibio, lo suficiente para no sentir el frío absoluto ya que el agua que bebía todavía seguía tibia.

Mirando el cielo pudo ver pequeñas estrellas formando líneas, figuras y siluetas, Se puso a imaginar. buscar y crear figuras como lo harían los sabios elfos en sus torres lunares.

-Me pregunto a que sabrán esas cosas brillantes… -Dijo la boca moviéndose sola y con voz gruesa.

-¡Pffff! ¡Jajajajajaja! Son solo bolas de tierra y fuego. -Respondió él en su mente.

-Ah. Entonces, ¿Por qué el maestro le dará tanta importancia como para…? -La boca enmudeció de manera rápida al escuchar el crujir de unos matorrales que se movían justo al frente de ellos, el sonido provenía justo detrás de estos, al otro lado del estanque. Pitch colocó lentamente el vaso en el suelo, se fue levantando muy despacio apoyando su rodilla izquierda en el suelo mientras colocaba su pie derecho en el suelo, inclinando su cuerpo levemente hacia el frente agazapado preparándose para lo que venía al frente de él.

Lentamente de entre los matorrales se asomó lo que parecía ser una gran roca cóncava que tenía 3 picos redondos "¿Era la cabeza de una bestia salvaje?" Se preguntó Pitch ya que debajo de esta había una especie de tubos de piedra semejantes a lo que serían sus patas. 


Rocoso o Escudon:


Conforme avanzaba la bestia, sin preocupación alguna y con un lento andar se vieron unos pequeños ojos color ámbar a cada lado, dos orificios en la punta de lo que parecía ser un pico, dividido por una línea roja. Las bestia se detuvo al llegar al estanque, miró Pitch unos segundos y luego la línea roja se abrió mostrando lo que era su boca, sumergiendo la punta de esta empezó a tomar agua poco a poco.

De repente Pitch notó que la cortina se abría y vio a la elfa salir de la cueva solo para frenar de manera insofacto, sorprendida al observar a la gran criatura frente a ella y a su compañero del otro lado lado del estanque colocando su dedo índice lentamente sobre los labios como gesto de que guardara silencio.

-¿Ahora juegas con los rocosos? -Dijo de manera sarcástica caminando hacia el animal y posando su mano para acariciar su enorme cabeza. -Tranquilo, seguro estabas tan sediento que no te asustó la fealdad del eructador.

-¿Es tuyo? - Preguntó Pitch en voz baja, poniéndose de pie.

-No tengo la cara tan fea como para tener una mascota igual de horrible. Puedes hablar normal, ellos no oyen los sonidos de nuestras voces. -Respondió la elfa.

Por un momento la bestia dejó de tomar agua y dio un alarido con voz gruesa levantando la cabeza. Acto seguido de entre los matorrales empezaron a salir animales con cabeza de roca de diferentes formas y tamaños, desde la altura de un caballo hasta bajos como un perro todos dirigiéndose hacia el estanque, pasando por un lado y de entre las piernas. Unos se pusieron a masticar las pequeñas flores y hierbas que habían por los alrededores, los más pequeños se amamantaban de las que parecían ser sus madres.

-Entremos a la cueva, no tenemos nada que hacer aquí. -Dijo la elfa.

-Nos podríamos dar un banquete… -Murmuró la voz de Bhakshak en la mente de Pitch.

-No. Ya comimos. -Respondio Pitch. En seguida, una pequeña cría empezó a jugar con el vaso de arcilla. Lo rodaba, empujaba con su cabeza, hasta que le dió un mordisco fuerte, partiendo el vaso. Luego otras crías empezaron a mordisquear los trozos que quedaban del vaso.

-Así de fácil sería romper sus caparazones hasta llegar a una carne misteriosa que aun no pruebas… -Pitch ignorando el último comentario de Bhakshak se dirigió a la cortina y entró a la cueva con la manta puesta aún. La elfa estaba sentada recostada a una de las paredes de la cueva, como si estuviera esperando la entrada de Pitch. Sacó la varita marrón y cerrando los ojos la clavó con fuerza en la tierra.

-Bien… Hoy dormiremos tranquilos. -Dijo retirando la mano de la varita, dejándola fija en el suelo.

-¿Que eran esas cosas? -Preguntó Pitch.

-Rocosos. ¿Nunca habías visto uno?

-No… Llevo apenas 2 días por estos lados.

Luego de un silencio Pitch le preguntó a la elfa de donde venia, ya que era raro ver elfos como ella en el desierto. La elfa le contó de manera insegura que venía de un clan que vivía al oeste del desierto, esta le hablaba con desinterés y respondía una que otra pregunta trivial. La elfa le contó sobre el gremio, le explico el significado de una cacería y el valor de estas para Loc-Lac.

-Entonces, ¿Que venimos a hacer en el desierto? -Preguntó Pitch.

-Cierto… Aun no reviso la lista que me dio el viejo. -Sacando un pedazo de papel de la mochila, -Esto tiene que ser una broma. -La elfa empezó a leer lo que decía en un papel y por la expresión que hizo de alguna forma le ofendió lo que estaba escrito en ese papel.

-Piel de rocoso. Veneno de escorpión. La garra de una quimera y el banderín de los Ojos. ¿Como rayos vamos a conseguir esto con provisiones para 2 días? ¡No! Aunque tuviéramos comida para un año entero moriríamos al entrar en contacto con alguna bestia…

-Pero los rocosos… Son esos que están afuera, ¿no?

-Si, pero su piel es tan dura que necesitas de no sé... acero enano y mucha fuerza para quitarla y tu no tienes alguna o sí? Y no voy a matar un cría de rocoso solo para despellejarlo…

-¿Entonces qué haremos?

-¡Nada! ¡Dormiremos y apenas salga el sol vamos a la taberna! Ya estoy harta de las bromas del viejo… -Se puso de pie alzando la voz con una evidente molestia.

-Buenas noches. -Fue lo último que dijo la elfa antes de envolverse con la manta, acostándose en el piso de frente a la pared de piedra. Pitch estaba sentado contra la pared, preguntándose qué hacer. Sabía que no podía llegar a la taberna con las manos vacías pero tampoco quería arriesgar su vida.

-Ella dijo que los pequeños eran débiles. sería cómo desollar un ciervo pequeño. -Dijo la voz demoníaca en su interior.

-Podría… Ciertamente al menos yo no llegaría con las manos vacías. -Respondió Pitch en su cabeza.

Acto seguido Pitch se dirigió a paso sigiloso hacia la salida no sin antes tomar un poco del pan y hojas que había dejado la elfa. Con carnada en mano sacó su cuchillo para desollar y lo guardó en su bolsillo trasero. Deja la cobija y atravesó la cortina. Afuera todavía estaba la manada de rocosos, dormían plácidamente la mayoría, entre ellos los más grandes y adultos a excepción de uno que otro cachorro que corría. Pitch divisó uno no muy grande pero tampoco muy pequeño, aún no poseía una gran cabeza y su piel brillaba de manera singular, daba el aspecto de haber sido pulida recientemente.

Picó el pan en varios pedazos para alejar a la bestia del grupo y llenó su odre de agua en el estanque para lavarse las manos luego terminar el trabajo. Pitch ahora si sentía el frío absoluto del que hablaba la elfa y sin la protección de la manta sabía que debía trabajar rápido. Se movió hacia donde su joven víctima y lo acarició para conocer la anatomía de este nuevo animal, notó que estaba recubierto del duro revestimiento de placas piedrosas, tenía ciertas grietas entre placa y placa pero no eran lo suficientemente gruesas para introducir un puñal… Su vientre y cuello también estaban recubiertos.

Pitch pensó en hacer varios cortes y que se desangrara pero podría tardar mucho ademas de que tanta sangre podría atraer a otras criaturas. La única opción viable era cortar su gran lengua y que se ahogara con ella o hacer un tajo su paladar superior llegando al cerebro (si es que tenía), para luego cortar de adentro hacia afuera.

La luna brillaba como un plato de porcelana fina, blanco y con aros redondos iluminaba las arenas del desierto, enfocando con su aire de escarcha plateado la ocurrente e interesante presentación  de Pitch y el rocoso junto a otros actores que jugarán un papel bastante particular en esta nocturna obra ante las estrellas como público principal. La lucha desesperante por la vida y la dominación del más habilidoso…


Última edición por Gula el Vie Ago 18, 2017 3:49 am, editado 6 veces


 Humano(color=#ff9900) - Pensamiento en cursiva

I will kill you so hard. You will die to death... ¡Invitado!

avatar
Gula

Mensajes : 167
Edad : 20
Link a Ficha y Cronología : Gula
Litterae Acetabula

Nivel : 1
Experiencia : 50 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Solo hay un modo de conocer el desierto...

Mensaje por Gula el Miér Ene 18, 2017 8:33 pm

¡Der Hals des Wolfes!


Pitch empezó a alimentar al rocoso, alentando a que lo siguiera y abandonara el oasis, como todo animal joven desconoce los peligros del exterior y como todo buen cazador, él solo creaba el ambiente y escena perfecta para poder servirse de su presa. Estando ya a casi 20 metros del desierto comenzó a notar que la arena tenía un singular brillo plateado en 2 o 3 sitios. Al ver que estaba lo suficientemente lejos, depositó las hojas de envoltura en la arena y se alejó un poco dándole la espalda al rocoso. Sacó su frasco de tinta y derramó un chorro sobre uno de los dos trozos de pan, así le daría mal sabor al animal y tendría que abrir bien la boca para escupir, permitiendo estudiarla mejor y tomar acción inmediata. Después de tapar el frasco y guardarlo, se acercó poco a poco a la bestia para que viniera hacia él, esta lo notó y se dio media vuelta con una sonrisa de mascota consentida..

De pronto, un destello plateado se sacudió un poco la arena descubriendo lo que parecía ser la hoja de una espada, sin darse cuenta una de las hojas plateadas estaba en la vía del rocoso, formaban un a especie de triángulo. Justo cuando el rocoso la iba a pisar, la hoja plateada salió disparada de la arena a una gran velocidad, su imagen fue borrosa y había golpeado al rocoso con tal fuerza que varias chispas surgieron del contacto. Inmediatamente sin darle tiempo de reaccionar, las otras dos hojas se precipitaron rápidamente disparadas de la arena hacia el lomo del animal. Dos chispazos más iluminaron lo que parecía ser un reptil pequeño con forma de ave. Pitch se encontraba atónito, no sabía qué ocurría y el rocoso gruñia fuertemente. “Será magia? ¿O acaso es algún animal del desierto?” Pensó y sin dudarlo dos veces sacó su cuchillo, sujetándolo con su mano derecha mientras reflexionaba un poco sus rodillas en caso que tuviera que esquivar o saltar. Su corazón latía fuerte, empezó a sentir un frió en su estómago y la sangre en su cabeza comenzó a calentarse.

-Prepárate, estamos en una situación peligrosa. -Dijo la voz de demoníaca de su boca. -Será mejor que estés atento o la pagaremos caro…

Pitch soltó el pan que cayó salpicando la arena y en seguida, una figura semejante a un águila cayendo en picada golpeó nuevamente al rocoso en su frente haciendo que soltara un fuerte bramido. La cosa que lo golpeó cayó inmediatamente sobre la arena dándole la espalda, era una reptil alado, de dos patas una cola y unas pequeñas garras que brillaban en la punta de unas alas con bordes de plateados, muy pequeño como para ser una cría de Dragón o Wyvern, ahí estaba su espada, “¡Eran estas criaturas furtivas las que atacaron al rocoso! ¿Pero cómo salieron o volaron a tal velocidad?” se cuestionaba Pitch, pero un segundo ataque de los reptiles que le habían rajado el lomo hizo bramar a la bestia que empezó a enroscarse, se había convertido en una enorme piedra. Los dos atacantes gemelos se acercaron y con sus garras empezaron a raspar por todas partes lanzando chispas y pedazos mínimos del recubrimiento de la bestia, mientras la primera se encontraba graznando, curiosamente tenía 3 cuernos de punta roja que salían de su frente.

Espejo del Desierto (Bestiario de Noreth):

-Rápido bebe la tinta, en cuanto escupa arrójate con tu cuchillo inmediatamente sobre el cuello del de los cuernos. –Dijo Bhakshak en su mente.

Inmediatamente, Pitch sacó el frasco de tinta y dio un sorbo rápido, apenas soltó el tintero la boca escupió con precisión sobre la cabeza del reptil que yacía frente a él. Rápidamente arrodilló y con una mano agarró el cuello con fuerza del reptil que empezó a arañar su mano con sus garras quitando trozos de piel. Pitch se retorcía de dolor pero solo apretaba con más fuerza y sin dudarlo presionó la cabeza entintada del animal contra la arena cortando con velocidad y fuerza el cuello haciendo que se retorciera con cada desliz del filo de sierra, derramando una sangre verde que bañaba sus manos y la arena. Sin darse cuenta los otros dos habían dejado de atacar al rocoso y comenzaron a graznar de forma aún más salvaje que al principio. De un momento a otro empezaron a cavar en la arena y se sumergieron en esta sin dejar rastro alguno.

-¡Aaaah, mi mano maldita sea! –Gritaba Pitch al ver su mano con varios cortes pequeños y dos aún más profundos.

-¡No te distraigas! Esto no ha terminado... ¡Comete las alas de ese que mataste, y procura no cometer otra estupidez como luchar con las manos desnudas! –Inmediatamente Pitch con el filo de sierra comenzó cortar el ala desesperadamente mientras se veía como una silueta bajo la arena serpenteaba lentamente en dirección a él…

-¡Cómetela por el filo, no pierdas tiempo!

-¿Estás loca? ¡No voy a morir tragando metal o cortándome la boca!

-¡Maldito idiota, ya no eres un humano! ¡Ahora trágate esa mierda o moriremos aquí! –En ese momento el reptil salió disparado de la arena de manera rápida cortando profundamente la mejilla de Pitch, haciendo que soltara un grito con una voz gutural demoníaca mezclada con la de un hombre que fue herido en batalla. El reptil que se encontraba a su espalda dio un paso atrás al escuchar ese estruendoso grito y el recoso solo se rodeó con más fuerza. Pitch empezó a consumir el ala del animal, sus dientes rompieron el metal, lo masticaba con fuerza y lo partía en pequeños trozos que fue tragando.



Aaaaah la blanca carne, el puro hueso y el majestuoso cartílago,

una deliciosa combinación que junto a la exquisita sensación de tener que morder con desesperación para romper un fuerte tendón, magnífica sensación.

Blanco, crujiente, delicioso y chicloso rechinar de los dientes que luchan con alcanzar esos ligamentos,

Placer culposo es destruir, pero aún mayor satisfacción da romper a mordiscos sin tener que usar las manos.


Cantemos un Hallelujah, con la boca llena, en honor a la gula.

Pitch  rasgaba, arrancaba, tragaba, comía, ni siquiera masticaba… Solo comía como si su vida dependiera de ello.

Eso idiota, come y come.


Ni siquiera yo estoy actuando en este momento, él es el protagonista de esta obra, él es el invitado de honor en este banquete, él aprenderá a comer por su vida sin que yo se lo pida…


Es como una hermosa cría de cuervo que aprende a cazar, despedazar y tragar cada bocado como si fuese el último, bajo mis alas lo tomaré y nuestro hermoso pico afilaré… A este humano yo domaré.


Él no lo nota, él no se da cuenta de que lentamente el hambre lo convertirá en la preciosa maquina de matar que quiere el maestro, sus manos están llenas de sangre y todavía siente ese inconformismo, esa hambre, esa ambición emocional de querer más para llenar ese vacío en su pecho…


Mi señor tenía buenos motivos al escoger este cuerpo, es momento de darle un premio…



Inmediatamente, los brazos de Pitch se volvieron plateados como el brillo de una cimitarra elfica, la herida de su mejilla se selló lentamente con una fina capa de sangre coagulada. Su boca y manos manchadas, eran bandejas de brillo plateado bañadas de un verde y espeso elixir de sabor amargo y salado que no le disgustaba. Abriendo y cerrando su puño con fuerza pudo sentir sus brazos fuertes, férreos, notando que era hora de terminar con aquellas ratas molestas ya que el frío le congelaba las pelotas. Soltó su puñal en la arena y arrancó la otra ala del cadáver del reptil.

Sujetaba fuertemente y con cuidado el hueso que estaba antes de la filosa hoja. Se puso de pie y dio media vuelta hacia el reptil que le ocasionó el corte en su rostro, al dar el primer paso el otro salió de la arena saltando por un costado, lamentablemente para él, Pitch había notado el brillo de sus alas antes de que saltara así que de un veloz movimiento frenó de un golpe con la cuchilla al animal, abriéndole una gran herida en su pecho y lanzándolo al suelo. El tercer reptil yacía quieto, como si esperara el movimiento del humano para decidir su acción. Pitch arrojó con fuerza la hoja tratando de atinarle pero el reptil dio un salto esquivando la hoja, inmediatamente se hundió en la arena y empezó moverse lentamente tratando de pasar desapercibido, preparando su siguiente ataque.

Cuando dejó de moverse Pitch se agachó, tomó el cuerpo del reptil más cercano, que en este caso era el que había cortado, y dando pasos sigilosos se acercó a donde estaba el brillo de la hoja debajo de la arena, entrecerrando sus ojos y con la cara doliente, arrojó el cadáver cerca del brillo e inmediatamente el reptil salió disparado rompiendo un costado de la camisa de Pitch justo a la altura de su abdomen.

El reptil cayó al suelo con torpeza, con cada sucesión de ataques se volvía más lento y de un momento a otro se desplomó sobre la arena, Pitch se acercó con cuidado y notó que el animal respiraba fuertemente y con dificultad, no podía ponerse de pie debido al agotamiento, estos reptiles necesitan descansar después de usar sus capacidades telequinéticas después de todo, así que Pitch se acercó lo tomó por el cuello, lo levantó con una mano y se sentía ganador, victorioso en esta cacería. Sintió la satisfacción de tener al “cazador furtivo” como su presa entre sus manos, agotada y dando desganados rasguños el reptil arañaba sin éxito los metálicos brazos de su cautivador… Acto seguido Pitch apretó fuertemente su cuello, asfixiándolo mientras empezaba a clavar su pulgar hundiendo su uña metálica lentamente con movimientos oscilatorios, abriéndose paso a través de venas, músculos y huesos sintiendo como su dedo iba creando un agujero estrecho mientras el pulso y la tibia sangre verde corría por su brazo y goteaba por su codo, dando fin a la vida del animal que no pudo ni gritar su último aliento...

-Malditos animales… Maldito desierto… Maldito rocoso… -Maldijo 3 y cientos de veces más mientras sus brazos volvían a su estado natural y en su mano izquierda las heridas volvían a sangrar. Tomó su cena  con ambas manos sujetando el cuello y la cabeza para de dos mordiscos lograr arrancar la cabeza del cuerpo. Crujía, masticaba y tragaba mientras todo su rostro se pintaba de color verde por las salpicaduras al arrancar un trozo de carne, la sensación suave, tierna y gomosa de la piel de reptil era algo nuevo, como siempre no desagradable y menos cuando se tiene hambre. Devoró en media hora completamente el animal exceptuando las garras y las hojas filosas. “Podré venderlas o me servirán en caso de que aparezca otra maldita alimaña del desierto” pensaba mientras iba por la segunda ronda de reptil crudo como cena de medianoche. La luna brillaba en su punto máximo y aplaudía esta magnífica obra, cazadores furtivos, cobardes enroscados y el devorador del desierto, todos actuaron de maravilla sin lugar a duda interpretando su papel en la cadena alimenticia hasta el último segundo.

Después de una larga cena la mano de Pitch estaba curada y las dos heridas profundas habían empezado a cicatrizar al igual que su mejilla. Recogió y guardó el tintero, el puñal y las dos cabezas de reptil que no comió envolviéndolas en la piel pálida de aquellos reptiles ya que se había tomado la molestia de despellejar uno completamente. El sol había comenzado a salir, el amanecer anunciaba su llegada y el rocoso aun seguí enrollado. Las marcas que habían resultado del asalto eran notables pero aún así no habían logrado hacer mayor profundidad y daño, esto demostraba la dureza de la cuchillas que no se partieron al chocar contra el férreo rocoso. Pitch buscó los pedazos de pan que había dejado caer en la arena, los sacudió y acercó uno a la nariz del rocoso para que bajara la guardia. Estuvo 30 minutos tratando de que el rocoso se abriera pero cuando finalmente lo estaba logrando no terminó de desenrollarse ya que había visto las alas de reptil y olida la sangre seca en sus manos así que volvió a asustarse, esta vez había dejado descubierto su nariz y sus ojos por lo que volvió a acercar el pan para conseguir algún resultado.

Pitch lavó sus manos con la arena del desierto para ocultar el olor del reptil antes de volver acercar el pan, poco a poco el rocoso se fue estirando mientras olfateaba el pan, cuando se abrió completamente arrancó de una lamida el pan de la mano, Pitch notó que su lengua era áspera y gruesa, también vió que no tenía dientes sino que tragaba enteros sus alimentos. Al darle el pan lleno de tinta arena lo tragó sin pensarlo dos veces pero justo cuando cerraba su boca vomitó todo lo que había comido. Abrió tanto la boca que dejó ver su paladar, se veía suave y hondo por lo que tenía que estar cerca de su cerebro.

Calculando la posición de su cerebro con la alineación de sus ojos, fosas nasales y lo que parecían ser unos diminutos oídos, así que mientras el rocoso comía su vómito Pitch sacó el tintero y su puñal, vació la tinta en toda su boca provocando que vomitara aún más sobre sus zapatos y pantalón pero permitiéndole meter, clavar y retorcer su puñal en formas circulares en el paladar de la bestia cuyos ojos temblaron a la par de un chirrido que provino de su garganta, ambos cayeron y la bestia se desplomó sobre la arena, cayendo de costado con la lengua afuera y un líquido azul proveniente de la herida hecha por su puñal.

-Tomaremos una larga siesta después de esto… -Dijo Pitch al notar que el sol ya se empezaba presentar sobre las palmeras del oasis y un viento cálido le reconfortaba del frío de la noche. Sacó el puñal de la boca de la bestia y suspiró antes de empezar con la labor que tenía pendiente.
Una voz dentro de la mente de Pitch:


Última edición por Gula el Dom Ago 13, 2017 2:38 am, editado 5 veces


 Humano(color=#ff9900) - Pensamiento en cursiva

I will kill you so hard. You will die to death... ¡Invitado!

avatar
Gula

Mensajes : 167
Edad : 20
Link a Ficha y Cronología : Gula
Litterae Acetabula

Nivel : 1
Experiencia : 50 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Solo hay un modo de conocer el desierto...

Mensaje por Gula el Jue Ene 26, 2017 1:18 am

Ahogo Onírico...




El sol ardiente azotaba la arena y todo lo que estuviera en ella, el calor se alzaba como un muro invisible que impedía el paso del viento, torturando a todos aquellos vagabundos de estas dunas. Pitch llevaba casi dos horas tratando de desollar al animal si algún éxito, cortó su abdomen de adentro hacia afuera y sacó las vísceras del animal (que obviamente devoró Bhaks) pero por más fuerza y energía que invirtiera en ello. no lograba arrancar la piel pétrea del animal de sus músculos.

-¡Aaarg, esto me tiene harto ya! -Gritó mientras pateaba el cadáver con la suela de su zapato. La gruesa capa de grasa que había entre la piel pétrea y el músculo era dura y su cuchillo ya sin filo de tanto cortar no podía luchar más. Bebió la poca agua que le quedaba y lanzó una mirada al oasis, las palmeras, arbustos y la cúpula rocosa lo invitaron a abandonar todo para recostarse bajo la sombra. tiró una vez más de una costilla para sacar una placa pero no tuvo éxito. Acalorado, frustrado y con su piernas cansadas de estar tanto tiempo de rodillas, se apoyó sobre el cadáver con sus piernas estiradas sobre la arena, tiró su puñal a un lado comenzó a observar el cielo  azul y sin nubes, de una extraña forma su vista se enfocaba en el cielo mientra su mente se perdía en un inmenso vacío negro donde deberían estar sus memorias. Todo estaba tranquilo, en un silencio abrumador donde su respiración era el único actor. Se sentía solo, vacío, perdido pero por alguna razón no le hacía sentir mal. Pitch estaba experimentando por primera vez el vacío existencial, un hombre en el desierto rodeado por nada más que arena bajo un tortuoso sol y un cielo azul que le generaba una falsa esperanza. Su mente tenía una magnífica ópera con un coro de voces mudas que solo articulaban, él no podía escuchar ningún sonido mientras que el público a su alrededor se encontraba conmovido y aplaudían vivazmente aquella obra. Sentado, cansado y sin un viento que empuje su barco, Pitch sentía que no tenía un rumbo en esta vida. Sin memorias, impulsado por el hambre y la necesidad, siendo el recipiente de un vil ser hedonista que solo se beneficia de su sufrimiento, trastornandolo, arrebatandole su humanidad poco a poco...

La única voz que sonó dentro de su cabeza dijo: “Tu vida no tiene sentido, permiteme ahora ser tu aspiración”.Con esta frase el hombre cerró los párpados lentamente, apagando la luz de sus ojos, cayendo en el descanso que haya todo mortal en la oscuridad. Pitch se desmayó, el cansancio pudo con su cuerpo y de la mente se encargaba el demonio... Así que solo pudo recordar en un último intento el llanto de un bebé.





Zarifa abrió los ojos lentamente y vió que se encontraba sola en la cueva, notó que ya había amanecido y le molestó inmediatamente el hecho de que Pitch se había levantado antes que ella. Dobló su manta rápidamente, sujetó su vara clavada en el suelo por un momento, gracias a su habilidad de radar terrestre la varita le hacía sentir los movimientos de lo seres vivos de los alrededores, pero Pitch ya no estaba y los rocosos tampoco. Un escalofrío le invadió la espalda, la volvió a sujetar fuertemente con ambas manos y se concentró en sentir algo pero no encontró nada, ni movimientos o señales de algún ser vivo. El escalofrío reincide en ella con mayor fuerza, ahora le atemorizaba salir de la cueva, “Pudo haber sido comido por algún animal o llevado por algún ave de gran tamaño… Idiota.” pasó por su mente y la sensación de angustia que ella misma negaba poco a poco se apoderó de su garganta, secandola y creando un amargo sabor en toda su boca.

Sabía que tenía que salir de la cueva, volver a la ciudad y notificar al viejo que Pitch había desaparecido. Agarró rápidamente sus cosas las guardo en la mochila y se la echo al hombro. Tomó la cortina que cubría la entrada y al salir al exterior verificó que no hubiera nadie. Lavó su cara rápidamente para sacudirse el polvo, bebió agua suficiente como para saciarse pues el viaje de regreso sería largo. Apenas salió del oasis notó una figura de un hombre y un enorme bulto echados en la arena, clavó su varita en la arena para verificar que no fuera una trampa, se acercó lentamente con precaución y estando a 10 metros reconoció las ropas de Pitch, manchadas y rotas junto al cadáver abierto de un rocoso, confundida se acercó rápidamente, el olor de carne descomponiéndose le provocó náuseas pero al ver a Pitch con los ojos cerrados y con su navaja tirada sobre la arena con las manos caídas con la cabeza hacia un lado pensó que estaba muerto, lo que nubló sus sentido y le permitió abalanzarse sobre él.

-¡Hey, hey, hey! ¡Despierta! Vamos… Reacciona. -Gritaba mientras sujetaba sus hombro y lo zarandeaba. Acercó su mejilla a su rostro y sintió su leve aliento, aún respiraba, buscó algo con que despertarlo pero no encontraba que. Fugazmente pensó que podría estar deshidratado al ver su odre, lo agarró rápidamente pero no tenía nada dentro, dejó la mochila a un lado y corrió en dirección al oasis. Al regresar sacudió una vez más al durmiente pero no consiguió reacción alguna, mojó su cara con un poco de agua y le daba bofetadas pero aun así no consiguió despertarlo, Pitch parecía estar sumido en un sueño profundo. Mientras que la elfa desesperada, frustrada se sentaba en la arena frente a Pitch con las rodillas al pecho pensando alguna forma de despertarlo, posando su mano sobre su nariz de vez en cuando comprobando que aún estuviese vivo, sin otra idea sobre qué hacer.





En la mente del poseído terroríficas pesadillas se apoderaban de él, mientras su conciencia se perdía como un pez en el inmenso mar de la depresión. “En la oscuridad conocerás a su creador” resonó un momento en su mente antes de mostrar horribles y viscerales escenas de masacres con gritos desesperantes y montañas de cadáveres, guerras demoníacas oponiéndose a los poderes de la luz creando caos y destrucción allí donde combatieran, posesiones infernales de espectros malditos que se adueñaron de los cuerpos de niños mal vivientes, solo para obligarlos a despellejar con sus manos a sus madres y hermanas. Cruzados, inquisidores y paladines masacrando a estos niños en nombre de la luz…

Y entre todo este cúmulo de imágenes grotescas que se mezclaban y lo hacían sudar, el demonio en su interior le mostró algo peor que la muerte, proyectó en su mente la divina figura de un ser alado, angelical, que con su luz iluminaba las tinieblas y las imágenes grotescas pero, al mismo tiempo encendía múltiples hogueras en las cuales ardían mujeres, hombres y niños que gritaban mientras las llamas les quemaban la piel infinitamente. El ser divino pronunciando las siguientes palabras “Sacrificium ignis est modo purgare mundum profano.”, extendió su mano a donde se encontraba Pitch de rodillas viendo la escena agonizante y frente a sus ojos ardió un enorme pilar de fuego multicolor que revelaba la figura de Lucía siendo quemada una y otra vez, gritando de forma estruendosa con tal magnitud que humillaba el lamento fantasmagórico de cualquier banshee o espectro. Pitch gritaba, sentía como su alma se rompía en mil pedazos mientras lagrimas negras corrían de sus ojos y sus oídos sangraban al escuchar al amor de su vida arder como una bruja… Sintió que estuvo años viendo la escena y escuchando las palabras del ser alado. trataba de correr hacia este atravesando las hogueras, el fuego y los lamentos para matarlo y terminar con tan terribles visiones, un odio infinito lo impulsaba una y otra vez pero siempre que llegaba encontraba la hoguera de Lucía, volviendo al principio de todo.

-¿Esto es lo que quieres ver? ¿Esto es lo que esperabas? ¿O quieres que esto solo sea un mal sueño? -dijo una voz que provenía de las sombras a sus espaldas, surgiendo de estas estaba Bhakshak en su forma humana con un vestido rojo que se deshacía, al voltear Pitch la vió. Estaba en lo más alto de unas escaleras, flotando de manera gloriosa. -Ven a mi querido, solo yo te puedo dar el poder para deshacerte de todo lo que detestas, solo el poder podrá ayudarte a sentirte mejor. Solo él y nada más él te puede ayudar a liberarte de esas cadenas que te atan y torturan a estas viles y horrorosas imágenes. ¡Ven a mi Pitch Bredo! Yo te daré el poder que necesitas...

Pitch en su desesperación y drogado por las palabras de la mujer que se mostraba ante él, comenzó a gatear la escaleras, ascendiendo poco a poco sintiendo como su extremidades se dormían pero una nueva sensación recorría sus venas, la sangre del demonio. Bhakshak sonreía victoriosa y extendía su mano para que el humano viniera a ella, sabía que cuando él bebiera su sangre, la aceptara, solo sería cuestión de horas para que la demonio tuviera el control total de su cuerpo. Pitch llegó a donde estaba ella, se levantó y vió como en la palma de la mano de la mujer había un líquido carmesí, esto le hizo recordar el día que despertó en la cabaña descubriendo que había sido poseído por un demonio, la sensación revitalizante y extansiante luego de beber el cuenco lleno de sangre, la extrañaba, quería sentirla otra vez. Sostuvo con sus mano el repositorio del líquido carmesí y lentamente fue acercando su boca…  


Última edición por Gula el Miér Ago 30, 2017 3:33 am, editado 3 veces


 Humano(color=#ff9900) - Pensamiento en cursiva

I will kill you so hard. You will die to death... ¡Invitado!

avatar
Gula

Mensajes : 167
Edad : 20
Link a Ficha y Cronología : Gula
Litterae Acetabula

Nivel : 1
Experiencia : 50 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Solo hay un modo de conocer el desierto...

Mensaje por Gula el Sáb Mayo 27, 2017 3:36 pm

Bálsamo




-No… No la bebas… No te conviertas en el demonio que mató a Lucía. -musitó una voz gruesa, espectral y pesada en el justo momento que Pitch besaría el líquido carmesí. -¿Quieres poder? Es muy grande este mundo y la opciones para conseguir poder infinitas… Pero lo fácil no siempre termina bien, no hagas las cosas por hacerlas Pitch Bredo. No te dejes llevar otra vez…

Pitch se irguió y miró por primera vez la forma demoníaca, la verdadera cara de Bhakshak. Empujó la mano de la demonio hacia ella derramando el líquido y mirándola con desprecio mientras todo a su alrededor se agrietaba y derrumbaba. El sueño, la ilusión en la que se encontraba desapareció en un instante. Pitch abrió los ojos súbitamente para despertarse, dándose cuenta que todo había sido un sueño y viendo un techo rocoso con destellos azules, se encontraba en la cueva del oasis lo cual le generó tranquilidad ya que seguramente al voltear estaría su salvadora cerca y efectivamente,  giró suavemente su cabeza y vió a la elfa dormida, sentada contra la pared apoyando su cabeza sobre sus rodillas abrazando sus piernas con la mochila a un lado.

El hombre se sentó apoyando sus manos en el suelo detrás de su espalda, siente el cuerpo un poco pesado y nota que dos mantas lo cubrían completamente, mira a la entrada y ve que la luz a través de la cortina es poca, estaría atardeciendo. Al lograr incorporarse y apoyarse contra la pared de la cueva medita una rato. “¿Fue todo un sueño o de verdad eso le pasó a Lucia? Todo se sintió muy real, como si ya lo hubiera vivido... “ Pitch sintió que la herida en su mejilla ya no dolía pero tampoco había terminado de sanar, la elfa parecía no despertar, estaba sumida en un profundo sueño. Quitandose ambas manta de encima, el hombre enrrolló una de ellas a manera de almohada, depositó suavemente la cabeza de la elfa sobre esta y la arropó con la otra manta, le dio un vistazo rápido antes de salir, cogió el bastón de madera y salió empujando la cortina.

El sol efectivamente se estaba ocultando, bajaba lentamente por el oeste sobre las dunas. Se quitó su camisa rota y manchada, la remojo un instante en el estanque para frotarla en todo su cuerpo, necesitaba limpiar el sudor, arena y sangre seca de su cuerpo. Al terminar la exprimió lo suficiente para colocarla en una palmera torcida. Tomó el cayado y se fue a donde estaba en el rocoso, recordó inmediatamente que no podía arrancarle la piel férrea en ese momento pero ahora el cadáver estaba descompuesto y varias placas pequeñas se habían separado de la capa de grasa.

No tenía ni una mosca y tampoco lo hicieron falta para saber que se estaba pudriendo, ya que el olor en sí era muy repugnante. Tomó dos placas pequeñas, se comió la primera para adaptar sus brazos a este material, obteniendo una fuerza superior y una resistencia semejante “podría matar a alguien de un golpe con esto” pensó mientras tiraba una placa, inmediatamente pudo arrancar esta y  todas las capas de la piel que fue acumulando en una torre. arrancó su cabeza con ayuda del bastón.

Se llevó poco a poco las placas, pesadas como piedras aun con la fuerza de su nueva habilidad, las pudo apilar en frente de la cueva y rodó la cabeza hasta esconderla detrás de un arbusto.

-¿Eso es todo? Tengo hambre de carne, fresca y cruda.

-Lastima porque se está pudriendo lentamente…

-Igual podría servir….

-¿Qué? ¿Estas loca? Sueñas mucho.



OffRol:
Lo que sucede a continuación es un poco de palabrería individual para luego dar paso a los que se considera un Cadáver Exquisito
Por lo que para entender la situación sugiero leer un poco sobre ello.

Además quiero agradecer a la persona que me ayudó a escribir esto, si lo lees,
cumplí mi promesa.

La noche empezaba su entrada con el frío y las estrellas esperaban la otra parte del acto, Pitch recordó la pelea con los lagartos, revisó sus alforjas ya que desde hace rato las sentía más pesadas de lo normal  luego del extraño “sueño” que tuvo, le provocaba misterio todo el asunto y sobre todo la voz espectral que lo despertó de aquella ilusión. Se subió a la parte de arriba de la cueva, tomó un poco de papel, tinta que le quedaba y empezó a sentir como la hora de morir para el hombre y el demonio llegaba, mientras que la luna anunciaba la resurrección del actor; en su sola y desnuda existencia trató de escribir pero esta vez los versos salieron de su boca, la cueva era su escenario y el oasis su espectador. El recital ya había comenzado.

“Te quiero como si me pertenecieras, objeto extraño que nunca esperé ni compré, te quiero.


Te necesito como sin  ti no pudiera sentir que vivo, solo existo y nada me acerca más a tu  ser que la tinta y el papel, como si mis dedos pasaran por tu piel.


Se siente como si existieran océanos entre tu y yo una vez más, océanos de personas, arena, te quiero.


Se siente como si sufriera el surfear millones años oceánicos y este escrito quedará sobre la roca, te quiero.


¿Dónde estás en esta noche tan sola donde añorarte me aprieta el pecho más que el demonio que tengo adentro? A nadie quiero más.


Lo entiendo, a lo mejor, o solo tal vez te rendiste por mi, no soy un caballo fácil de llevar., no quiero atravesar más estos océanos.


Te sigo queriendo, no sé donde puedas estar, estas visiones no las quiero más, solo tu pecho cálido las puede ahuyentar. Lucia, sirena del mundo que navegas en algún sitio, ¿Dónde estás?  


Porque aun tengo emociones, buenas o malas de las cuales tengo que aprender. así me toque pretender. Así tenga que actuar, así las máscaras se me peguen al rostro.
Solo las lágrimas que liberaré al verte, salvajes e intrépidas, limpiaran mi rostro del maquillaje y podrás ver mi verdadera cara.


¿También sientes estos océanos? ¿Lo estás surfeando para verme? ¿Eres real? ¿Estás aquí? o ¿Estás allá?. Dónde estás...


Te quiero, deseo que esto fuese irreal, que todo fuera una obra y que en el siguiente acto cruzara el océano para verte, para saber que tu piel sigue estando bien.
Se que no haz muerto de verdad, pues te siento conmigo con cada andar, con cada paso, con cada pisada, te siento dentro de mi.


O amor mío, océanos no nos separarán… Yo estoy contigo, como fénix de sangre y fuego, como vigilante de faro y puerto. Solo espero que veas mis señales.


Como la copa que se desborda y el pozo que apenas se llena. Como escilla que aguarda paciente detrás de las rocas para devorar a las ninfas. Como el zorro que vigila la madriguera de la libre en invierno, buscando sacarla y crocar sus huesos y tener el metálico y ferroso sabor a victoria, songre, en su hocico.


Si amado, yo también te quiero, quiero poseer cada parte de tu ser, imbuir esa carne, esa piel y cada célula de todo tu corpóreo problema que te ata y molesta, dejame llenarlo de la energía oscura de mi señor, de mi amo.


Permíteme ser tus brazos y piernas para conseguir exquisitos manjares, permíteme quererte día y noche para devorarnos eternamente. Permíteme saciarte de todas las obras de este mundo, el conocimiento, según mi maestro: El conocimiento es un manjar exquisito, leer una buena novela cuyo sentir solo se compara con el desollar perfectamente a una bestia, con el cultivo del grano…


Basta ya! Demonio, tu no entiendes el dolor, el sufrir, la herida de haber perdido a mi amada… Tu no sabes lo que es amar con locura con frenesí y con suaves besos de ternura de manera sorpresiva; tu lo que sabes es de destrucción, poder, glotonería y ansías la evolución solo para ser 1 de millones que sirven  a un vil señor.


Si Lucia estuviera aquí sentiría pena por tu forma de ser, que no aprecias el arte y crear uno propio, corrupto, feo y disruptor del ambiente que te rodea, lleno de un vacío.


Si… Un vacío que pronto vamos a llenar juntos, recuerda estúpido humano, somos seres milenarios, tu y yo tenemos y venimos de hacer pactos con varios señores que buscan la guerra o infundir.el caos. ¿CREES QUE SOY 1 DE MILLONES? Pues lo crees bien. ¡Soy la Gula! El pecado primordial del que nace la matanza de las bestias y la hambruna de los pobres, pues, es bien visto en tu mundo que los fuertes le quitan la comida a los debiles para solo tener “variedad” en su menú, ustedes son cerdos despreciables, asquerosos que nos critican y no se dan cuenta que te tratan de igualarnos. Malditos cerdos hipocritas, el mas gordo siempre come! Y el pequeño se muerde la lengua de las ganas de llorar del hambre.


Ahora dime tu… Que es peor en este asqueroso mundo tuyo que ejemplifica más la miseria en tu raza, el cerdo que come y vomita para seguir comiendo, o el bebé que mordisquea el seco pecho de su favelica madre, moribundos de hambre y esperanza? Dime! RESPONDE TU MALDITO COBARDE! ¡TU QUE ATENTASTE CONTRA TU PROPIA VIDA!


SI! ATENTE CONTRA EL MAYOR MILAGRO DE LA VIDA Y NO LO VOY A NEGAR! Pero es que acaso hay comprensión por alguien que lo ha perdido todo? Acaso no hay compasión por aquel que hasta de sus memorias ha sido despojado! Acaso tu demonio… No sentirías nada perdida por la muerte de tu señor demoníaco? Solo ponte en mi lugar y déjame ahogarme con lo poco que tengo de Lucia…

Esto, esta melancolía yo la entiendo pues el imaginarme mi vida sin el amo me causa un profundo pesar… Imaginar, quien diría que yo podría hacer esto, me alegra saber que tu humano me has servido de algo, como decía el maestro, “te proveerá de los conocimientos básicos, cuando estes lista volverás a mi.” Y desde ese entonces aprovecho cada acción y momento para analizarte y ver cosas nuevas por el mundo. Aunque las emociones humanas me son molestas y repugnantes, tengo que sentirlas para poder entender ciertas acciones…

Pues me alegra que pienses de esa forma, demonio. No espero que puedas humanizarte, pero si me gustaría ser uno más contigo. Aunque trates de dominarme y domarme tal y como lo hiciste aquella vez, engañandome con ilusiones de esperanza y tormento como si el mayor de los diablos me ofreciera el poder sobre todos los males. Te agradezco el haberme ayudado en esa situación con los reptiles y el rocoso, espero podamos confiar cada vez más el uno en el otro….

Por supuesto, humano, pues simplemente mi existencia depende de la tuya y creo que va siendo hora de sellar este pacto con un poco más que palabras. Es hora de que salgamos a “cazar” y buscar la verdad tras todo esto, tras tus recuerdos porque sé, con falsa fe, que allá donde el mar empieza seremos uno por primera vez.

El demonio había aprendido lo suficiente como para engañar al pobre e iluso humano, Bhakshak con suficiente malicia había podido engañar a Pitch de forma increíble y descubrió que lentamente él estaba vendiendo su alma a cambio de algo que ella misma le había quitado… El asombro pero estúpido deseo de encontrar a Lucia había cegado al astuto hombre, cambiándolo por uno ingenuo que lentamente fue cayendo presa de las garras del pecado que dentro de él yacía.


Última edición por Gula el Vie Ago 18, 2017 3:53 am, editado 3 veces


 Humano(color=#ff9900) - Pensamiento en cursiva

I will kill you so hard. You will die to death... ¡Invitado!

avatar
Gula

Mensajes : 167
Edad : 20
Link a Ficha y Cronología : Gula
Litterae Acetabula

Nivel : 1
Experiencia : 50 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Solo hay un modo de conocer el desierto...

Mensaje por Gula el Sáb Mayo 27, 2017 4:11 pm

Gula, el apetito de la mosca.


4 días habían pasado ya después de que Pitch y Zarifa salieran a su cacería y volvieran a la taberna, el viejo Tulio los había recibido con bastante sorpresa al ver que Pitch llegó en un carruaje con las placas y las cabeza del rocoso. “Una cacería con buena fortuna” fue lo que dijo, según Zarifa eso alude a que habían complido con sus expectativas de sobre manera. El anciano preguntó cómo se había hecho el escritor las heridas de su ropa destruida y mejilla, pues “un rocoso no tiene filo y tampoco es fácil mata a uno” decía mientras lo miraba como si supiera de lo que había hecho. Obviamente no Pitch no le dijo que tuvo un encuentro con los espejos del desierto, le contó que me subió a una alta roca para lanzar y romper el cadáver pero debido a su torpeza e inexperiencia se cayó también.

Dejó el resto en manos del viejo que le dijo que pasara al atardecer para buscar su recompensa, Pitch le indicó que ese era el pago por la leche, -Búscame otro trabajo mientras tanto, necesito comer- fue lo que le pidió dándose media vuelta con las alforjas pesadas, su verdadero premio eran los restos de los espejos del desierto que buscaría vender en el mercado o intercambiar. Mientras andaba caminando sentía como de nuevo su hambre atroz se manifestaba más que nunca, ahí estaban los humanoides, antropomorfos, en la calle del mercado a largo de los puestos como si fuera una enorme mesa llena de platillos con sus guarniciones, la boca salivaba al verlos y la gente veía con repudio la expresión de la boca demoníaca, era como un perro que iba a saborear el mejor hueso de su vida.




-¿Cuando no será el puto día que nos comamos uno de esos? ¡Mira! ¡Ahí los están vendiendo! -Indicaba la boca una casa de esclavos en la cual podían ver a niños pidiendo auxilio con sus caras y ropas demacradas con grilletes y cadenas. Niñas con la expresión fría, carente de vida seguramente por la constante violación de…

-”Violación” viola las leyes de la naturaleza, tu violaste esas leyes, no tienes nada que decir o pensar al respecto. Poseído. -Era una voz aguda ronca como la de una anciana, llegó a los oídos de Pitch cortando su pensamientos y poniendo al demonio a la defensiva.

-¿De dónde viene la voz…? -Se preguntó el humano buscando el sonido, moviéndose entre las personas. Al final de la línea derecha del mercado y dentro de un callejón estaba, la figura oscura que emanaba un terror que alejaba a las ratas y atraía un escalofrío en pleno mediodía del desierto.

-¿Quien eres y como sabes quien soy? -Dijo la boca con tono demoníaco e imponente.

-Soy quien ha enviado el maestro, soy la comida de la mosca, la siembra de la langosta, la mosca del sapo y tu próxima cena… -Respondió la figura de una anciana, su rostro estaba cubierto de sombras y un velo morado que impedía ver su rostro, pero de su boca emanaba un olor, una esencia bastante pestilente.

-Gyaan kee shakti hai. -Dijo Bhaks, hablando la lengua demoníaca.

-Aur shikshak tareeka hai. -Respondió la figura dentro de las sombras en la misma lengua. Hablaban una lengua desconocida para el humano pero este sospechaba claramente que idioma era.

-Arrojale las cabezas de los réptiles Pitch. Tenemos que pagar un tributo. -Decía la demonio con tono suave y femenino mientras sonreía como nunca antes lo había visto. Inmediatamente y sin comprender qué sucedía Pitch sacó las cabezas de sus alforjas y las arrojó cerca de la anciana, inmediatamente una sombra las devoró y los ojos de la figura brillaban con fulgor y luz violeta.

El velo de la anciana fue removido pues se veía una boca llena de dientes filosos de la cual emanaban ondas de calor como si de un horno se tratara. Lentamente de esta fueron saliendo diferente pedruscos de cristal, uno rojo vivo , y otro, oscuro y carmesí, pues estos eran los minerales preferidos de los demonios, los predilectos para las bestias del foso esparcir su caos con suficiente fuego y sangre. El humano estaba paralizado en la escena, los escalofríos y la imagen de la boca regurgitando los cristales le causó intriga, curiosidad pues era semejante a lo que Bhakshak hacía. La sombra, como un tentáculo acercó los cristales hacía Pitch en forma de ofrenda, "tómalos y guárdalos" dijo la voz de la demonio en su cabeza, tomó ambos cristales y sintió como uno era ardiente y tenía pequeñas flamas, el segundo era oscuro pero daba el impulso de salir corriendo a toda velocidad sin motivo alguno… Los puso en dónde tenía las cabezas con cuidado cuando en un pestañeo las flamas y el líquido habían desaparecido.

-Oh, esto tal vez te interese pequeña glotona, consideralo un regalo para los futuros negocios. -Dijo la anciana mientras una sombra se acercaba con otros dos pedruscos, estos si eran más opacos, uno plateado emitía un aura oscura y fría pero sedienta de sangre, él otro vibraba como si estuviera vivo; Pitch al tocar este último sintió como miles de voces se lamentaban y lo llamaban a cometer los más atroces crímenes y una visión se le mostró…



De pie frente a un enorme telón rojo se encontraba Pitch, todo era oscura y solo había una niebla gris que estaba al nivel de las rodillas y cubría todo. El telón, imponente y anunciante del sitio del arte y con semejante tamaño, tan grande como una casa, el humano nunca había visto algo similar en grandeza pero siempre tenía algo en mente, “Entre más grande sea el escenario, más grande será la obra” pues esta no iba a ser una simple puesta en escena como cuando llegó a la ciudad, esta sería Otelo… Aquí Pitch mostraría al mundo lo grandiosa que es esa obra que Lucia hizo.

Del inmenso manto rojo, surgió Bhakshak, esta vez en su forma humana de seda roja y cabellos carmesí. -Has ve venido aquí, has venido a mi, has de saber que este es mi teatro, este es mi mundo y aquí mando yo. ¿Quieres hacer una obra aquí? ¿Quieres mostrar al mundo lo grande que es Otelo con la miseria humana de la que hablamos? Pues entonces juntos hagamos brillar esta ciudad, que sus ojos ardan de tanta magnificencia escénica cuando entremos en el escenario. Que mueran felices después de apreciar la obra de un ángel… -Le dijo la hermosa glotona inclinándose y extendiendo la mano una vez más hacia Pitch, invitándolo a subir pues ambos serían los amos del teatro, ambos tendrían el control.

El hombre, sabiendo que estaba alucinando no dio pie para la huida ni la marcha atrás, como encantado por estas visiones, tomó la mano de la demonio y la neblina se volvió roja, agitada, como si el viento la corriera se posó debajo de los pies de Pitch y lo elevo hasta el escenario; flotando tomado de la mano llegó el hombre a la escena pero aún el telón seguía cerrado. Viendo como la negrura se dispersaba y daba pie un enorme teatro, de mármol pulido con dos balcones y un tamaño para aproximadamente 900 personas, Pitch reía pero su asombro era la de un niño al ver que su sueño si puede ser posible.

Las visiones se habían vuelto algo a lo que Pitch estaba acostumbrado, lo asociaba con imaginar y era un mundo perfecto en el que sabía todo, simplemente no era el mundo real, aburrido, sin sentido, vacío y sin vida.

Al terminar la visión sus ojos se abrieron súbitamente, se encontraba de cara al callejón y veía como la sombras de las personas se reflejaban en el piso. La anciana ya no estaba, Bhaks estaba callada y su respiración era calmada.


-¿Como…? ¿CÓMO ES POSIBLE QUE ME SIENTA TAN...BIEN? -Preguntó en voz alta, encorvándose mientras se cubría el rostro con ambas manos y se dibujaba una enorme, desquiciada, llena de filosos dientes… Sonrisa era un término que poco se acercaba a aquella expresión de locura e insano regocijo que de su rostro y aura emanaba, sólo una carcajada gruesa y ronca como si un dragón hablara, cargada de un eco ronco que retumbaba las paredes del angosto callejón, lleno de estulticia y la mórbida expresión, esa era la mejor descripción de lo que sucedería a continuación, el único evento que podría silenciar al mercado completo en mucho tiempo.


[size=16]-Je… Jejee… Jejejejeje… JEJEJEJE… Jajajajajaja.... Jaaaaaajajajajaja… JAAAAJAJAJAJAJJAJAJAJJAJAJA JIAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJJAJAJAJAJAJAJAJJAJAJAJAJAJJAJAJAJAJ JIAJAJAJAJAJAIJAIJAIAJIAJAIJAIAJIAJAIJAIJAIJAIJIAJAIJAIJAIAJIAJJAIJI JIAAAAAAAJJAAJAJJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJJAJAAJAJAJAJJAJAJAJAJAJAJJAJAJAJAJAJAJAJAJAIAJIJAIJAIJAIJAIAJIAJAIJAIJAIJAIJAJEJE jeje… Je…
¡Hace tanto que no me sentía tan… ¡Extasiado, lujurioso, vivo! ¡Energizado! ¡Bhaks! Creo que ya va siendo hora de almorzar, ¿Tienes hambre? -Dijo el hombre en voz alta.

-Jajaja es estúpido que lo preguntes, ¡¿Qué hay en el menú de hoy?! -Preguntó la demonio. Pitch, se recogió el cabello con ambas manos, se enderezó y dio media vuelta ante las personas del mercado, algunas lo miraban con pavor pues su risa había silenciado de lo perturbada que era a todo el mercado.

-¡Ellos! -Gritó sonriendo con los ojos entrecerrados llenos de felicidad y júbilo, mirando a los espectadores de su próxima obra.


 ¿Desquiciado? ¿Yo? ¿O mi otro Yo?


Luego del alboroto en el callejón del mercado, la mente de Pitch se encontraba trastocado, sin lucidez y llena de pensamientos desquiciados, el veneno de la demonio lo estaba dominando lentamente. Comenzó a sentir un frío que le recorría por debajo de la piel y llegaba a la cabeza. El sol del mediodía era ardiente y todos buscaban sombra o algo para refrescarse pues morir de hidratación en esa ciudad significaba que serías lanzado a las alcantarillas. El poseido caminaba lentamente por en medio de las calles atestadas de todo tipo de razas, personas, tiendas, prostíbulos, casas de esclavos, mendigos, toda la asquerosidad que el mundo había regurgitado estaba en esa ciudad. Todos y cada uno de los pecados estaban representados… Su mente comenzó a enturbiarse y la máscara del histrión comenzó a manifestarse. Lo siento si me muestro desinteresado en el niño de la calle, si la desidia de ayudar al prójimo me consume y me importa poco si vive o muere por mano del rico. Oooh aquí, estoy perdiéndome por favor ayudenme que no se si sea capaz de volver; este golpe de fantasía que me saca de la realidad y me hace sentir todo irrelevante con la simpleza de siempre; caminando por las calles no me interesa lo que piensen los demás honestamente pueden morirse por mi o por la boca de alguien más. Espero sepas que yo estaré aquí. Siempre estaré aquí, esperándote a tí para que vuelvas y seas parte de mi. Comeme, bebeme, masticame, tragame, pellizcame, lameme, regurgitame, saboreame, degustame, pruebame, amame, acariciame, sobame, besame, picame, pinchame, cortame, rebaname, tajame, deshuesame, despellejame, desangrame, aplastame, ablandame, cociname, hierveme, asame, quemame, frieme, congelame, enfriame, calientame, MEZCLAME, SACAME, EXPRIMEME, RETUERCEME, ARRANCAME, TRITURAME, HAZ LO QUE QUIERAS CONMIGO MALDITO DESGRACIADO DEMONIO QUE CARCOME MI ALMA CON CUBIERTO DE PLATA OXIDADOS, CON LECHUGA Y TOMATE Y RASGO DE PIMIENTA Y SAL. QUE ESTE MUNDO NOS LOS COMEREMOS TU Y YO.

-Oh si aqui viene, lo mejor es correr, lo mejor es correr… LO MEJOR ES CORRER Y NO DEJAR QUE LOS EXTRAÑOS TE TOQUEN, QUE LOS EXTRAÑOS TE COMAN. MATA A LOS EXTRAÑOS, MATALOS EN NOMBRE DEL SEÑOR QUE AMAN, MATALOS SIN NINGUNA PIEDAD. Nosotros somos los dueños de las cosas extraños, somos dos malditos buscando torturar al mundo. ¿Un amor? El comer. Carga tu arma y ve a la batalla, y disparale entre ceja y ceja. Una flecha que le perfore la garganta, rebanale la oreja. Funde con hierro ardiente su lengua. ahogalo para que sus gritos no te molesten. NOOOOOOOO! COMELOS COMELOOOOS A TODOOOOOOS. PERO MEJOR ES CORRER, MEJOOR ES CORREEEEER TRAS EL NIÑO QUE HUYA COMO LA PRESA, QUE HUYE CON DESESPERO TEMOR DE SER DEVORADO VIVOOOOOOO! HOY EL BANQUETE ESTÁ SERVIDO! Y ES HORA DE CANIBALIZAR A LOS TUYOS. Jajajajajajja no puedo canibalizar, pues yo ya no soy humano.” La obra de teatro de estos dos, apenas empieza y como la mosca que vomita para volver comer, Gula estaba lista para consumir una y otra vez los pecados que Pitch cometiera.









Caminaba tambaleándose de lado a lado como si un peso en su cabeza le obligará a perder el equilibrio y oscilar en su andar. Los diálogos internos que tenía con el demonio solo reafirmaron su estulticia, permitiendo al hombre ser lentamente devorado por el demonio interno. Autofagia. El organismo sobrenatural se alimentaba de la cordura del humano débil que no alimentaba como debía al demonio. El pacto pasa factura y una papel de letras brillantes exigía a sus dueños en una vieja cabaña en Efrinder.

-Hey tonto. -Lo llamó una dulce y familiar voz a la cual el hombre no respondió…

-Hey idiota, te estoy hablando a ti. -Volvió a insistir la demandante voz. Era Zarifa, la hermosa elfa, la enana elfa, “la despreciable elfa”, la fuerte elfa.

-Como me sigas ignorando te empalo con roca. -Amenazó la elfa. Esta vez su voz era más clara, fuerte y seria pues se encontraba a 2 pasos del humano que caminaba hacía la fuente principal de la plaza. Una fuente no muy llena de agua y algo grande pero que era algo totalmente fuera de lugar, estaba prohibido vender alguna cosa o si quiera fumar cerca de esta. Se dice que hasta comer cerca la misma gente de los alrededores penaliza con insultos, pellizcos y alguna otra habilidad protestante como pequeña riña o berrinche pues, la fuente era el único lugar que no representaba al desierto. Su hermosa forma de casi de 20 metros de diámetro y sus bordes de 70 centímetros de alto la hacían el lugar perfecto para hablar en cualquier momento del día, sentándose en el borde estaban ancianos hablando de antiguas hazañas, parejas de amor eterno y niños inocentes que corren rodeando la fuente, era un lugar totalmente aparte de sus movida y peligrosa ciudad.

-¿Y entonces? ¿Tu no piensas a responderme? -Inquisidora como siempre preguntaba Zarifa. Pitch se había detenido en frente de la fuente y observaba el agua del estanque, su reflejo era el vivo espejo de un rostro que no conocía ya lo que era una sonrisa de felicidad, todas eran actuadas. El pobre histrión estaba ya sumido en la decadencia y depravación de la simpleza agonizante como mártir de un pecado que él creía no haber cometido. Su demoníaca boca sonreía de lujuriosa felicidad, ella le había robado su sonrisa, ella le había robado tranquilidad desde mucho antes que él supiera.

-Pitch Bredo… -Rugió suavemente la elfa mientras lo fulminaba con una mirada llena de indignación por ser ignorada a causa de un estanque de agua.

-¿Que? Oh, Zarifaaa, que regocijo para mis ojos verte aquí. -Respondió el histrión, no Pitch. -¿Que acontece en tu maravillosa existencia querida mía? -Preguntaba en un tono que rozaba lo sarcástico pero se disfrazaba de buenos modales.

-¿Que demonios te ocurre? ¡Llevas ignorandome todo el rato que te he seguido! -Reclamaba con un tono autoritario.

-Oh querida, lamento si no te he podido prestar atención un momento. Veras, hace rato había una riña. Si si, allá arriba en el mercado y un trovador me dió con su laúd en toda la oreja ¡¿Puedes creerlo?! La gente no respeta hoy en día. -Mientras gesticulaba con ambas manos y su expresiones eran ampliamente perturbantes.

Zarifa ya había visto esta expresión de actor y adulador repulsivo que se mofa de la gente con el arte de la hipocresía y un toque de teatralidad. Desde los bosque de silvide y por su alta casta fue acostumbrada a recibir adulaciones y cumplidos de sobremanera incluso forzada bajo la presión amenazante de su padre. Esto a ella le confundía de niña y una vez cuando la sirvienta personal que la vestía fue adulada de vuelta, como agradecimiento de parte de Zarifa por haberla puesto un vestido muy lindo, la niña pudo notar como de la sirvienta surgían lágrimas del tamaños de diamantes pues brillaban de regocijo maternal al ser agradecida por tu hija que ocultas después de tantos años. Zarifa no logró nunca comprender porque a la sirvienta le dió por llorar y porqué no la pudo volver a ver nunca más. Pues su padre, hombre sabio pero alto elfo que defiende su casta de humillaciones no podía permitir que el mundo descubriera que su única descendiente era hija de noble y una sirvienta.

El simple recuerdo de su tierra hizo que la expresión de Zarifa fuera tan arrugada como la del niño que le ocultan a su madre. Molesta por recordar y frustrada de no saber o comprender la finalidad de toda aquella adulación, frunció el ceño de sobre manera se colocó de frente al histrión y acto seguido le propinó un rápido pero totalmente efectivo empujón que lo sacó de balance al estar tan cerca del borde de la fuente, logrando que cayera en el estanque estrepitosamente, salpicando por todas partes y llamando la atención de todo el mundo. La gente estaba preparándose para abuchear y golpear al perturbador pero todos se detuvieron al ver que el hombre no salía del agua ni se movía.

Los nervios de Zarifa fueron aumentando como la gente que rodeaba el estanque pero el hombre seguía inmóvil, fue en ese momento ella se dio cuenta, al ver sus ojos cerrados que estaba inconsciente. -Pitch. PITCH. ¡PIIIITCH! -Gritaba la elfa con desespero mientras trataba de sacar al hombre del agua. La gente estaba confusa y murmurando el cómo era posible que el hombre hubiera caído inconsciente al agua.

Con un poco de suerte y algo de ayuda la elfa consiguió sacar al hombre del agua, su ropas escurrían y su piel estaba fría y blanca. Varias gotas de llanto caían al rostro de la elfa sobre las mejillas del ahogado, fue colocado en el piso con cuidado pero su respiración se había extinguido como una vela al ser soplada por la muerte… Tras varios segundos la elfa entró en un estado de desesperación en el cual lloraba a cántaros sobre el pecho mojado de su compañero golpeándolo una y otra vez. Estaba cansada de estar sola, estaba cansada de que la dejaran pues, ella sabía que el precio de abandonar a su familia es vagar sola por estas tierras de nadie.

De pronto, los incoherentes pero berrinchudos golpes de reclamo dieron resultados inesperados cuando de un momento a otro el hombre abrió los ojos y moviendo los brazos en señal de ahogamiento hacia su cuello expulsó un gran chorro de agua que llegó bastante alto, creó un arcoiris momentáneo. Su boca quedó abierta unos momentos con la lengua afuera tosiendo un poco y respirando con fuerza, el hombre trató de inclinarse y la gente poco a poco se fue dispersando; unos ancianos les aconsejaron relajarse antes de irse pero hacerlo temprano, a lo que la elfa respondió asintiendo y con una sonrisa en su rostro pues no estaría sola.

-Morí, juro que morí… Vi mi muerte… -Respondió Pitch tratando de sentarse y reponerse pues en este periodo de inconsciencia la demonio también durmió por segundos, dejando al aire libre los recuerdos robados del humano. El hombre sujetó su cuello con cuidado y confirmó sus visiones al sentir irritación, dolor y algo de molestia en su cuello a nivel de la garganta. Pues la primera muerte de este hombre fue revelada a este.

-Pitch, mejor vamos a la taverna. ¿Si? -Dijo Zarifa al ver la mirada perdida del hombre que buscaba la razón de su suicidio.

-Si…


Última edición por Gula el Vie Ago 18, 2017 3:59 am, editado 3 veces


 Humano(color=#ff9900) - Pensamiento en cursiva

I will kill you so hard. You will die to death... ¡Invitado!

avatar
Gula

Mensajes : 167
Edad : 20
Link a Ficha y Cronología : Gula
Litterae Acetabula

Nivel : 1
Experiencia : 50 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Solo hay un modo de conocer el desierto...

Mensaje por Gula el Sáb Jun 17, 2017 7:45 pm

Sabor a mi


La luna estaba en su máximo apogeo, el día había sido turbio y movido así que la noche no sería la excepción.

Luego de haber llegado emparamado a la taberna, Pitch se quedó encerrado todo el resto del día y la noche en su habitación. Su recuerdo era bastante claro, estaba siendo ahorcado por una soga mientras sus manos y muñecas llenas de sangre luchaban chorreaba su ropa y el contrato que dio paso a la demonio a este mundo. Su habitación era sencilla, era espaciosa pues tenía dos camas antiguamente pero una vez que empezó a formar parte del gremio la habitación era enteramente suya; tenía 1 cama en una esquina en la que cómodamente podían dormir dos personas, un scriptorium en otra esquina al fondo de frente a la, este lo halló sin uso en el sótano del gremio, un closet no muy grande y justo a un lado de la puesta y una mesa con una silla de frente a la ventana que daba una vista a la calle y uno que otro edificio o posada cercana.


La luz atravesaba de forma enmarcada la habitación, iluminando solo en una dirección hasta la puerta. Pitch se hallaba sentado sobre la cama sin poder conciliar el sueño pues aún no podía encontrar la pieza faltante del rompecabezas de sus memoria. Caminando de un lado a otro se dió por vencido y se echó de espalda en el suelo a un costado del armario, tapando con su rodillas flexionadas la puerta apenas abierta de sus habitación.

-Deberías olvidarte de eso. -Dijo la demonio en su mente poniendo en manifiesto su clara estrategia para que el humano no recordara su pasado.

-Pero es que yo… -Unos pasos interrumpieron la apenas iniciada conversación, Pitch se asomó de reojo a ver quien vagaba a esas altas horas de la noche.

-Hey. -Era Zarifa, estaba a solo una habitación de distancia así que fácilmente me pudo oír su insomnio a varios metros de distancia. Se acercó con delicadeza de no hacer crujir mucho el piso de madera. -¿Puedo entrar? -Pitch se levantó del suelo, toma la silla de la ventana y la levantó hasta ponerla mirando un costado de la cama. Abrio la puerta y dejó que Zarifa entrara y señaló que se sentara en la cama. Llevaba una bata blanca de gasa transparente hasta las rodillas, sus pechos estaban cubiertos en su totalidad por vendas y tenía una especie de pantalón también de gaza pero más opaco pues, sólo dejaba ver las formas de sus piernas. Su cabello caía liso y largo hasta sus caderas.

Pitch se sentó en la silla recostado al espaldar mientras la luna iluminaba su cuerpo delgado, este posaba descalzo y desnudo de torso, solo tenía su pantalón cuyos ruedos estaban recogidos hasta sus tobillos. Su tobillo derecho reposaba sobre su pierna izquierda mientras que su brazo derecho caía del respaldo de la silla, miraba la puerta a la vez que Zarifa se sentaba en el borde de la cama desviando la mirada hacia la luna.

-No he podido dormir… -Rompió el silencio Zarifa con aquella frase.

-Yo tampoco… -Respondió él sin siquiera mirarla.

-Si… No puedo dormir por lo que paso hoy en la fuente. Lamento lo sucedido. -Suspiró

-No te preocupes, no ha sido cosa tuya. Igual me salvaste. -Respondió con una sonrisa de medio lado sin voltear aún.

Inmediatamente como si hubiera sido herida en batalla Zarifa comenzó a llorar suavemente cubriéndose la cara con ambas manos. -Si no te hubiera… Te ahogabas… Lo lamento, no fue mi intención hacerlo…

-Hey, hey, hey ya ya, cálmate pequeña. Estoy aquí si. Y gracias a ti. -Dijo después de levantarse y poner sus rodillas en el suelo, sujetando sus manos y retirándolas poco a poco.

-Pero e… es que yo… no te salve, y casi te mato. -Volviendo a cubrirse el rostro con ambas manos.

-Hey linda, no paso nada. ¿Si? Mirame. -Tomo sus manos mojadas y las colocó sobre sus mejillas. -Ves, estoy aquí. Y si me pasa algo pues tengo a mi salvadora aquí en frente ¿No?

Zarifa soltó unas cuantas risas y aspiró fuertemente por sus fosas nasales congestionadas de mucosa. Pitch sintió como las puntas frías de los dedos delgados y delicados de sus mano lentamente se calentaban al tocar su rostro y su barba aún sin afeitar… Con el pulgar ella le acariciaba los pómulos y lentamente mientras él sostenía sus manos, frotando la yema de sus nudillos se inclinó un poco para verla de frente, fijamente a los ojos. Sus lisos cabellos dorados caían como hilos de telaraña sobre su rostro, atrapandolo en la red de su dulce mirar, inocente e ignorante que le capturaba como la mosca despistada que vuela hacia los labios de la araña. Solo para confirmar que su veneno es dulce, sus colmillos suaves y que un poco cabello en medio de un beso siempre es buen acompañante.

La unión de sus labios con los de ella era una sensación satisfactoria. El demonio había cedido totalmente la boca al humano y fue atrapada lentamente por los efectos de una pasión escondida, casi olvidada.

Cerraron los ojos, entregándose cada vez más a la escondida pasión. Los brazos de uno rodeaban a la otra, estrechándola contra su cuerpo, queriendo sentir su calor, su figura. Zarifa también lo envolvía con sus delgados brazos, sin tanta fuerza, pero sí con la misma intención, buscando todo el contacto que pudiera con él, con la piel desnuda de su torso.

No sabían si habían estado minutos o segundos besándose. Se separaron, los ojos relucientes y el rubor en sus mejillas, los labios entreabiertos y la respiración acelerada. La pasión nublaba sus mentes, las volvía turbias, pero una sonrisa curvaba los labios del humano y la elfa, que no tardaron en volver a unirse y sus ojos a cerrarse. Buscaban casi desesperadamente el cuerpo del otro, su tacto. Las manos de Pitch se deslizaban por la espalda de Zarifa, encima de la ropa, buscando adivinar cómo sería el tacto de su piel tersa y blanca, sin conseguirlo por la bata. Volvieron a separarse para tomar aire, mirándose otra vez a los ojos, sonriendo levemente y con la mirada brillante. Las mejillas de la elfa estaban visiblemente más rojas que las del humano, y ella bajó la mirada, sin saber realmente adónde enfocar los ojos. Sus manos seguían acariciando el cuerpo de él, buscando el máximo contacto, no dejar ni un centímetro sin explorar.

Pitch dio un paso más, juntándose un poco más con la elfa. Sus manos buscaron el cierre de la bata, abriéndolo con facilidad y haciendo que la prenda cayera a los pies de ella, momento en el que Zarifa alzó la mirada, con los ojos muy abiertos y clavados en los de él, los labios sin cerrarse completamente y aún más rubor en sus mejillas. Bajó el rostro, insegura, tímida incluso.

-¿Deberíamos seguir? ¿Qué vas a hacer?

Pitch la tomó con suavidad por el mentón, sonriéndole, intentando reconfortarla y darle seguridad. Su pulgar acarició la mejilla y la comisura del labio de la elfa, cuyo rostro estaba casi totalmente sonrosado.

-Hey gruñona, tranquila. No va a pasar nada, ¿confías en mí?

Las palabras se trabaron en la garganta de Zarifa, querían salir pero no podían, y ella solamente asintió con la cabeza y lo miró fijamente, un poco sonrosada todavía, con actitud tímida. Sin soltar el mentón, Pitch volvió a besarla con dulzura, en un beso lento y pausado, con el que buscaba recrearse explorando la boca ajena, disfrutar del tacto de los labios femeninos acariciando los suyos. Mientras Tanto, sus manos se posaron en la cintura de ella, acariciando la suave y tersa piel.

Subió sus manos, buscando las costillas, aún a los lados de los pechos, y encontró la venda que los cubría. Mirándola a los ojos, alejó los labios apenas unos centímetros. Ambos podían sentir el aliento ajeno sobre sus labios, se miraban mientras las manos de él tanteaba para buscar el extremo de la venda y empezar a quitarla, lo que provocó que Zarifa se sonrojara de nuevo y lo mirara otra vez con una expresión avergonzada.

-¿Qué te ocurre?

-N-nada, yo… -negó con la cabeza y esbozó una pequeña sonrisa.

Volvió a besarla, con la misma delicadeza de antes, mientras terminaba de quitarle la venda y una de sus manos se deslizaba hasta su pecho, masajeándolo con suavidad y haciendo que ella soltara pequeños jadeos, aun cuando no entendía qué ocurría en su cuerpo, por qué sus pezones empezaban a ponerse erectos y el rubor acudía a sus mejillas. No lo entendía y sin embargo le gustaba. Su mirada, ávida, le pedía a Pitch que no parase, pero su mente se preguntaba si aquello estaba bien, si debían continuar o no. Su respiración se agitaba, y no solamente por el beso, sino también por las caricias a su seno.

Sonrieron, mirándose a los ojos que relucían como estrellas en el cielo nocturno, y las manos de ella le rodearon los hombros mientras Pitch no dejaba de acariciar con delicadeza el pecho de la mujer, que no sabía bien cómo actuar y deslizaba tímidamente los dedos por la piel cálida de él. Entonces, él le cogió una mano y la guió, con seguridad y firmeza, y la soltó para que fuera Zarifa la que continuara con el movimiento, aunque no fue capaz de imprimir esa seguridad que le daba él. Poco a poco cesó, hasta que apartó las manos y lo miró, muy insegura de nuevo.

-¿Adónde llegará esto? -Preguntó bajando la cabeza y mirándolo.

-Tu solo déjate llevar, siente todo y haz todo lo que sientas que debas hacer, sigue tu instinto.

Asintió y sonrió, y lo abrazó, apegándose a él. Cerró los ojos, mientras Pitch soltaba su pecho y enredaba los dedos en su cabello del color del trigo. Le acariciaba la cabeza y, lentamente, se dirigió hacia la cama en un extremo de la habitación, mientras su mano no dejaba un centímetro por explorar de la piel del rostro de Zarifa, que simplemente lo miraba y se perdía en sus ojos, en su piel, en la barba de tres días que llevaba, y luego le acariciaba también la cara.

Hasta que no estuvo acostada en la cama, Zarifa no se dio cuenta de lo que iba a ocurrir, pero simplemente sonrió al ver a Pitch colocarse encima de ella y besarle dulcemente los labios, con la barba haciéndole cosquillas alrededor de la boca.

La noche dio inicio a un ritual sexual, los súcubos se masturbaban de la envidia por no poder desvirgar a aquella elfa virgen. La Lujuria prestaba un poco de su poder hacia estos mortales.


Última edición por Gula el Dom Ago 13, 2017 1:44 am, editado 5 veces


 Humano(color=#ff9900) - Pensamiento en cursiva

I will kill you so hard. You will die to death... ¡Invitado!

avatar
Gula

Mensajes : 167
Edad : 20
Link a Ficha y Cronología : Gula
Litterae Acetabula

Nivel : 1
Experiencia : 50 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Solo hay un modo de conocer el desierto...

Mensaje por Gula el Sáb Jun 17, 2017 7:55 pm

¿Puedes saberlo con ver su mirada?



Luego de los eventos de la noche anterior, el humano se vestía mientras la elfa aún dormía ocultando su desnudo cuerpo por las sabanas. Su cabello amarillo brillaba como el trigo, solo un poco de viento hacía falta para que la nostalgia hiciera llorar a Pitch, recordar su pasado como un simple granjero. Miró su baúl lleno de los pocos pero interesantes tesoros que había acumulado hasta ahora, las alas/espadas de los reptiles, una placa de aquel robusto y fornido animal. Años de aventuras y cacerías... El tiempo había pasado increíblemente rápido.

“Debería llenarlo…” Pensó, así que de inmediato sacó las alas del baúl, tomó sus alforjas y salió de la habitación. Bajó rápidamente las escaleras, saludó con la mano a Julio y empujo la pesada puerta de la taberna.

La luz del sol lo molestaba y lo primero que vió en su camino fue una mujer con un bebé en sus brazos, provocando una horrorosa sensación de náuseas y repudio ante el engendro. La sensación  afectó de sobremanera al demonio, alterandolo, pues se supone que el humano no tiene control sobre este.

-Pitch. ¿Qué demonios te sucede?

-Lo siento Bhaks… No sé que me pasa… Yo... Ayuda...me. -Un mareo hizo tambalear  un poco a Pitch, su psiquis dañada y afectada aún conserva varios traumas, ver a un bebé era uno de ellos. Pero no recordaba porqué. El humano se recostó sobre la enorme puerta afuera de la taberna, su cabeza tenía bastante ruido, una vibración constante atormentaba sus oídos sacándolo de balance mientras que el calor lo abatía, sudando de forma incontrolable. Los olores se volvieron intensos a su alrededor, sintió débil su cuerpo y terminó cayendo al suelo.

La gente caminaba y miraba indiferente al hombre que yacía en el suelo agonizando. Loc-Lac no se detendría por nada ni nadie y un cuerpo tirado en la calle solo era alimento para ratas.

Alguien salió de la taberna en ese momento encontrando a Pitch tirado en el suelo, se acercó rápidamente al poseído que no distinguía a la persona que le hablaba. A lo lejos escuchaba una voz aguda con tono de desesperación, el hombre trató de subir la cabeza pero su cuerpo no respondía.


-//-


Zarifa se había levantado de la fogosa noche que había vivido, su parte íntima aún doliente era ignorada por una extraña sensación de frescura y felicidad que hormigueaba todo su cuerpo con cualquier roce o movimiento. Miraba el techo con una sonrisa en el rostro mientras se preguntaba qué dirían su familia por cometer tal sacrilegio. Las relaciones entre especies, y en especial entre elfos y humanos habían sido siempre un tabú no my bien visto, por lo menos no en los bosques de Physis.

Nuestra noble muchacha proviene de una cuna de oro y flores la cual también la llevó a estos parajes: hija de un alto elfo y como toda niña rebelde, Zarifa siempre fue una muchacha bastante alegre, de actitud rebelde por naturaleza y mandataria como nadie. Nunca se atrevía a desafiar la autoridad a menos que esta la desafiara a ella, al igual que su padre tiene un carácter poco paciente o tolerante con una ideología basada en “Hago lo que quiero, porque puedo y si quiero. Si otro también lo hace es libre de seguirme”. El lema de su familia siempre fue “No honrar tus dotes es un sacrilegio para tu raza”, por lo que su padre e institutrices siempre le hacían entender que los elfos eran la raza superior y única, que solo ellos pueden tener el liderazgo de las cosas que ocurren en el mundo.

Horiges de esclavos, mascotas y monturas de diferentes especies siempre existieron en la casa de lo Northeimin, pero la pequeña Zarif Northeimin nunca fue como su padre y esto generaba un conflicto total en su familia, tradiciones, culturas y costumbres siempre fueron muy rigidas entre los orejas puntiagudas, eso les impedía contaminarse del mundano exterior que siempre amenaazaba con corromperlos y degradarlos de forma horripilante como sucedió con sus primos lejanos, los drows.

Estos últimos tienen bastante protagonismo en esta historia. Todo sucedió cuando la pequeña Zarif jugaba en las afueras del pueblo persiguiendo mariposas, espiando a uno que otro humano, sobre todo a esos que iban en grupo o a caballo; mientras la niña se encontraba recolectando una bayas en su hora de escape, una mano oscura se apoderó de su boca y su grito de auxilio fue tapado por la mano de una vendedora de esclavos, las bayas cayeron al piso y la joven elfa trató de forcejaer todo los que pudo, pero un fuerte y amargo olor le indució un sueño bastante profundo.

En la casa del alto elfo la familia y servidumbre se lamentaban, lloraban la desaparición de la joven mientras que el padre, montando en un ciervo castaño, salió por el bosque en su búsqueda junto con diferentes elfos de guardia, incluso esclavos horiges y bestias extrañas que usaban para la cacería. 3 días pasaron buscándola, sin éxito alguno pues la pobre niña estaba siendo vendida en mercado negro en el desierto de Xerxes.


Xerxes, el escape y un lagarto.




Recuerdos de Zarifa, primer día despierta luego del secuestro.
Casa de venta de esclavos del desierto de Xerxes.

-Entonces, ¿4 kulls de oro por el tejemuertes de hormiga? -Preguntaba a lo lejos la voz  de un hombre mientras la elfa se hallaba en el suelo con los ojos cerrados.

-Vamos Psyduck, es solo un bicho que morirá en una arena. ¿4 kulls por algo que no vivirá para ver otro amanecer? Te doy 1 kull de oro y 20 de plata. -Respondió otro hombre con una voz más aguda.

-Ja. 2 kulls de oro, y si buscas comida para las bestias revisa las celdas. Hay bastantes moribundos y carne fresca. -Luego de reír mórbidamente y hacer el pago establecido, ambos hombre comenzaron a bajar unas escaleras hasta el sótano oscuro de una casa de esclavos. La oscuridad dominaba aquel húmedo y pestilente sitio: más que un sótano parecía una tienda de animales llena de jaulas y cárceles de todo tipo con grilletes, cadenas e incluso instrumentos de tortura, era la casa de venta de especies que todo contrabandista con mucha avaricia debería tener.


-//-




Zarifa apenas si tenía los ojos abiertos, la habían drogado en exceso pues resultó ser resistente a las primeras dosis. Tirada en el suelo respiraba el asqueroso olor de ese sitio, la luz de una antorcha poco a poco la atrajo a despertar pero su cuerpo aún no respondía. En su mejilla vagamente sentía que un líquido tibio y viscoso que se derramaba hasta su mentón y barbilla. Poco a poco fue recobrando los sentidos, entrando en conciencia y escuchando levemente un gruñido, sus párpados aún pensados pero su agudo oído percibía el sonido cada vez más cerca.

Cuando por fin pudo despertar sentía aún más líquido caer por su rostro y el sonido no cesaba, era constante pero frente a ella no había más que oscuridad y el brillo lejano de las antorchas. Volteando su cabeza lentamente observó las enormes pinzas y los múltiples dientes temblando y chorreando un líquido blancuzco y viscoso. Un Formian, un woe de clase insecto con cuerpo de hormiga solo que con un poco más de dos metros de alturas.

-¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH! -Gritó la joven al ver aquel horrible criatura que respondió su grito con chirrido y escupiendo más baba aún. Temor, miedo, pánico, fobia; la pobre Zarifa no pudo contener la desesperación de aquella escena en la que las mandíbulas a escasos centímetros de ella se cerraban y abrían buscando un gentil trozo de carne que comer, pues el hambre de un viaje de 5 días estaba matando al pobre insecto que apenas vivía un primer día de desesperación en aquella prisión.

Formian:


Unas cadenas de acero enano sujetaba dos de sus patas similares a brazos humanos, mientras que las otras cuatros tenían una especie de esposas que se pegaban al piso, pasando sobre un aro y que llegaba a la pared, de esta última surgían múltiples cadenas en distintos puntos que apresaban a la criatura por el cuello. Salvando la vida de la pobre niña que se encontraba ante aquel insectoide, temblando, llorando, orinandose y alejándose de forma torpe, buscando fuerza de donde no tenía para llegar a la esquina del celda. Justo cuando creyó alcanzar la seguridad y tranquilidad de la lejanía de aquel monstruo y chirriante insecto, de las sombras surgió la garra peluda que atravesaba de entre los barrotes cilíndricos de la celda.

La pobre no pudo evitar dar un grito rápido ante la sorpresa y trató de alejarse pero inmediatamente el insecto comenzó a tirar de las cadenas haciendo que la pobre corriera hacia el extremo opuesto, pensó ir a la esquina izquierda pero al estar en aquella oscuridad Temía que otra cosa, peor que una zarpa surgiera para dañarla. La niña se quedó llorando, pegada y de costado sujetando fuertemente la puerta de la celda a tan solo medio metro del insecto que forcejeaba las cadenas una y otra vez para tratar de alcanzar su anhelada comida.

Zarifa estaba desesperada, aturdida, las horas pasaban, la oscuridad era permanente y las antorchas cada vez brillaban menos. Los ojos del insecto literalmente brillaban en la oscuridad con un color verdusco, se agitaban de un lado a otro y la luz del fuego dejaba ver las mandíbulas del insecto que alertaban a la niña de las consecuencia de acercarse.

El temor es pasajero, el miedo a pesar de su intensidad en cualquier ser provoca una leve desesperación, pero cuando el pánico hacía su magnífica entrada toda acción considerada normal puede ser puesta a prueba. La elfa no dormía, pasaba días completos sin sentir hambre o sed, su principal fuente de vida era el miedo a la muerte que anunciaba su compañero de celda, esté la mantenía despierta durante quien sabe cuanto tiempo. Estar encerrado en un sitio oscuro aislado del mundo y su percepción del tiempo te hace sentir que un minuto es eterno, y que el sufrimiento y la agonía son lo único a lo que te puedes apegar además de los barrotes.

Ya no lloraba pero sus ojos siempre estaban abierto, su manos estaban entumecidas de tanto sujetar los barrotes de su celda y su nariz se había acostumbrado al hedor de su orine y la pestilencia a su alrededor. El insecto, cansado de luchar contra las cadenas también se encontraba pegado a la pared, esos eran los únicos momento donde Zarifa podía encontrar un poco de “paz” y tener calma suficiente para tratar de comprender cómo terminó en aquel lugar.


-//-

Cuatro hombres bajaban las escaleras hacia el sótano, los dos comerciantes y un par de hombres con aspecto de verdugos llegaron al sótano, estos últimos tomaron las antorchas y comenzaron a recorrer el lugar, bestias, humanoides e incluso personas comunes estaban atados en celdas o siendo comidos unos por otros.

-Por aquí Psyduck, tengo lo que buscas. -Los hombres se acercaron a la celda donde estaba Zarifa y el Formian, quedaron impresionados al ver a la elfa pegada a los barrotes. -Vaya vaya, no esperaba verte viva. Zarifa volteó de inmediato y el entumecimiento de su cuello le causo un dolor que pronto cobraría factura.

-Ayuda, por favor sácame de aquí, por favor te lo pido. No soporto estar en este sitio. Haré lo que sea pero por favor sácame de aquí. -Lamentablemente, si Zarifa hubiera puesto atención a sus clases de idiomas podría hacer que los hombres la entendieran. Pues hablaba en élfico y estos no entendía ni una mínima palabra de lo que ella decía.

-Vilius, ¿De donde sacaste a esa belleza? ¿Cuanto quieres por ella? -Dijo el comprador del Formian.

-Vaya Psyduck, no tenía idea de tus gustos por las interraciales. -Ambos rieron de forma burlesca.

-No me gustan las otras especies, y menos las elfas. Pero me encanta como su belleza e “inmortalidad” se ven manchadas con su sangre en la arena. -Escupió en el rostro de la elfa que no se callaba. -¡Cállate maldita! ¡No entiendo ni una mierda de lo que dices! Vilius, ¿Donde está el Formian y cuanto por la perra llorona? -La pobre elfa había recibido el escupitajo en su frente y no entendía porque los hombres la ignoraban y tuvieron ese gesto. Pero esto no la detuvo  y siguió pidiendo ayuda. Vilius hizo una seña a uno de los verdugos que buscó una lanza y comenzó empujar con el palo a Zarifa en dirección del formian.

-¿Qué hacen? ¡Por favor haré lo que sea pero sáquenme de aquí, esa cosa me quiere comer! -Exclamaba inútilmente la pobre mientras las cadenas del desafortunado insectoide, ya famélico, eran arrastradas sin fuerzas. De su boca ya no había el líquido que al principio salía, sus piernas temblaban y al ver que se acerba a la puerta la elfa gritaba con más desespero.

-Vamos Vilius, la necesito viva. Y están muy débiles y flacos…

-La elfa era su alimento, no me culpes.

-Dejen a la mujer, entiendo lo que dice y les pide que por favor la ayuden. -Dijo una voz dentro de otra celda.


Última edición por Gula el Vie Ago 18, 2017 3:05 pm, editado 3 veces


 Humano(color=#ff9900) - Pensamiento en cursiva

I will kill you so hard. You will die to death... ¡Invitado!

avatar
Gula

Mensajes : 167
Edad : 20
Link a Ficha y Cronología : Gula
Litterae Acetabula

Nivel : 1
Experiencia : 50 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Solo hay un modo de conocer el desierto...

Mensaje por Gula el Sáb Jul 29, 2017 12:10 am

¡Muerde el polvo!




Las chispas de las antorchas rompían el silencio luego de que una gruesa y profunda voz abogó en defensa de Zarifa. Las miradas de todos estaban dirigidas hacia una espesa oscuridad, misteriosa, de la cual una voz de ultratumba pero seductora repetía lo que la elfa estaba diciendo.

-Ayudenme por favor. Necesito, salir de aquí. No sé cómo llegué a este sitio, tengo hambre y esa cosa me quiere hacer daño. -Dijo la voz en la oscuridad a la par que la elfa hablaba. -Les conseguiré dinero, joyas, haré lo que sea pero por favor sáquenme de aquí.

La espesa negrura se fue cortando poco a poco mientras que la atención de uno los verdugos fue dirigida en dirección  de la voz que gruesa y diferente que salía de la oscuridad. La antorcha fue revelando lentamente dentro de la jaula a un Reptil, escamas doradas, tenía piel flácida colgando del cuello, poseía rasgo similares a los humanos en cuanto manos, orejas, ciertos rasgos del rostro junto unos cuernos recién salidos. Se notaba su hambre pero curiosamente brillaban sus uñas negras y unos huesos cerca de el. El verdugo no recordaba haber alimentado a algún esclavo en mucho tiempo… Así que seguramente se había comido -o arrancado- parte de sus compañeros de celda y vecinos.

-¿Qué hay en esa celda? -Preguntaba Vilius con el ceño fruncido y mirando al verdugo, este último observaba la celda sin reaccionar, absorto en sus pensamientos. -Eh tú idiota, responde. ¿Qué hay en esa celda?

-Nada, amo. Solo es otra celda con otro esclavo. -Respondió el verdugo pero su voz era diferente, respondía de forma seca y fría. Sin ninguna acentuación o reacción.

-Bueno, pues vente entonces que no veo nada. -Indicó Vilius mientras se volteaba hacia Psyduck. -Bueno mi querido Psyduck, ¿Cómo quedan nuestros negocios?

Los dos gordos conversaban vivazmente mientras la elfa aún lloraba y pidiendo ayuda en leves sollozos. Detrás de ellos el verdugo clavo la antorcha en la pared más cercana a ellos, tomó con cuidado un hacha enorme, oxidada y manchada de sangre -era curiosa la forma de la hoja, similar al cuchillo de un carnicero.- sujetándola fuertemente con ambas manos detrás de Vilius y sin preámbulo alguno, la dejó caer sobre el cráneo calvo de aquel gordo vendedor de esclavos. La gran y maravillosa acción cortó las respiración de todos los presentes, incluyendo a los enjaulados que en la oscuridad veían como la sangre bañaba el suelo y las ropas del hombre que tenía el cerebro partido en dos cuál naranja jugosa en pleno verano.

-¡AAAAAAAAAAAHGGHGGHGHG… ! -Gritó Psyduck pero de una forma tan fugaz como el movimiento de hacha que clavó el verdugo en el pecho del sujeto, haciendo que este se ahogara con su propia sangre.

Ambo cadáveres cayeron al suelo creando una pequeña charca carmesí que brillaba bajo el fuego de las antorchas. El otro verdugo ni se inmutó cuando se vio salpicado de aquella sangre. El ejecutor bajo el hacha con extraña suavidad y soltó un suspiro, su trabajo estaba hecho, se colocó de rodillas y el otro verdugo sujeto el hacha para propinar una casi perfecta decapitación al hombre que se encontraba de rodillas. Los presentes se encontraban absortos, inertes y confundidos antes aquella grotesca escena que espectaban, trataban de buscar una respuesta a aquellas conductas, sus dudas en ese momento fueron mayores que el hambre que rugía en sus estómagos.

La pequeña Zarifa se encontraba con los ojos abiertos, la cara y las manos salpicadas levemente con la sangre de los antiguos negociantes mientras el líquido rojo, lento, cálido y espeso rozaba sus ropas tiñendo y acariciando sus pies y muslos. No entendía qué pasaba o bajo qué motivo ocurrían los hechos que presenciaba. El verdugo soltó el hacha que cayó sobre los cadáveres exprimiéndolos un poco con su peso, se acercó a las escaleras, tomó las las llaves que colgaban de la pared y fue directo a abrir la jaula del reptil, el cual esperaba como si todo marchara bajo sus planes, de pié frente a la puerta. El verdugo abrió la celda y liberó al lagarto de las cadenas, este se estiró un poco y acarició sus muñecas maltrechas, de un rápido movimiento golpeo al verdugo en el rostro para noquearlo de forma limpia, cayó al suelo como un costal de harina y el reptil solo soltó una mueca de satisfacción. Tomó las llaves y se dirigió a la celda que estaba a su lado.

Dentro de esta se encontraba una mujer de piel azulada, con cuernos en la cabeza que sobresalían de su frente, ojos de mirada lasciva, alas cortadas y sujeta a una pared con una especie de bozal que cubría sus hermosos y brillantes labios llenos de un volumen que sobrepasaba lo sensual. El lagarto estaba más fornido de lo que había visto el verdugo, se posicionó frente a la demonio aún atada  a la pared y le propinó una larga lamida desde de su pubis, subiendo sobre su estómago, abriéndose paso entre sus senos descubiertos hasta alcanzar su cuello y para esforzarse levemente en subir más y violarle oreja con aquella morada, larga y babosa lengua viperina. La demonio se sobresaltaba y apretaba sus puños antes la excitación y sensación luego de meses sin sentir siquiera el aliento o el aire. Sintió sus músculos dolientes y entumecidos pero no le importó pues el lagarto la estaba torturando tal y como ella lo deseaba. Justo al terminar el lagarto, pudo ver a través del espesa oscuridad el brillo fogueante de los ojos violeta que lo deseaban desde hace meses, pedían a gritos más placer que liberación de aquellas esposas.

El lagarto la liberó y rompió con facilidad el bozal, ella solo se quedó inmóvil frente a él, mirando sus enormes ojos verdes de reptil, seductores y exóticos que le excitaban. El reptil se dio media vuelta, salió de la celda, dándole la espalda a la demonio y comenzó  a desvestir al verdugo que había quedado noqueado.

-¿Qué piensas hacer ahora? -Preguntó ella en una extraña lengua, mientras que el resto de los presentes aún encarcelados, poco entendían o veían de aquella situación.

-Eso no te incumbe, yo cumplí con mi parte del trato y ahora me largo de aquí. -Respondió el lagarto ya terminando de vestirse con aquellas ropas. Una camisa sucia y marrón junto a un pantalón negro que rasgó hasta que le llegó a las rodillas, sin mencionar un hoyo en la parte trasera que abrió para su cola.

-Déjame ir contigo, déjame seguirte, prometo enseñarte más y ser tu esclava. -Le imploraba la demonio arrodillándose de frente a él, tocaba el suelo con su frente y sus manos, una sobre la otra, formaban un arco en el suelo por encima de su cabeza.

-Como quieras. -El lagarto se dirigió a los dos cadáveres que se encontraban dentro frente a la celda de la elfa, esta se asustó al verlo mientra es el revisaba los gordos cuerpos hasta hallar unas bolsas con monedas. Se levantó de nuevo y en media vuelta se fue en dirección a las escaleras.

-¡Espera por favor, no me dejes! -Gritó la elfa en su idioma. -Llévame contigo. -E inmediatamente adoptó la misma posición que tenía la demonio.

Sorpresivamente, en todas las jaulas todos adoptaron la misma posición: De rodillas, frente al suelo y manos en arco sobre la cabeza. La revelación que tuvo en aquel momento el lagarto fue la misma que tenían los grandes soldados destinados al liderazgo y a magníficas proezas, sabía que aquel momento era único y que la figura que ahora tenía no la conseguiría de otra forma en cualquier parte. Sintió una breve molestia, pues no era lo que deseaba, ni siquiera cuando estuvo en su jungla junto a su clan había querido conseguir tal cargo, y aunque portaba el apellido Komadarus, digno de todos aquellos y dotados reptiles, líderes de clanes, no le interesaba en lo más mínimo usar sus poderes con lagartijas.

Pero en aquel momento, se dió cuenta que el mundo era grande, que su poder era fuerte y que este escape no era la puerta de una jaula abierta, sino la entrada a un mundo lleno de posibilidades donde él podría ser el supremo, el rey.

Así que dejándose de las dudas, una sonrisa se dibujó en su mandíbula, sonrisa que la demonio pudo notar al subir la cabeza y fue casi un orgasmo lo que reflejaba su cara al ver a su nuevo amo convertirse en lo que ella deseaba.

-Luxs, sube y vigila. Inspecciona la casa, busca ropa, dinero, comida, si ves esclavos o alguna otra persona encargate rápidamente de ellos sin crear alboroto o mucho ruido. Regresa cuando hayas cumplido con todo y espera más órdenes.

-Si maestro, permiso. -Y de veloz manera la demonio avanzó con paso silencioso entre las sombras, tomó el hacha y subió por las escaleras. Pudo ver rápidamente a la elfa y se lamió los labios levemente.

-A los demás, abriré sus celdas pero no saldrán de ellas aún. Apenas abra una celda me dirán su raza, nombre, lugar de origen y frotarán su cabeza contra mi palma en señal de que obedecerán mis órdenes. Luego volverán a la posición que tenían y esperaran órdenes.

Al únisono se escuchó un claro “Si, maestro” en diferentes idiomas. Extrañamente todos habían entendido al lagarto y el los entendió a todos.

La primera celda que abrió fue la de Zarifa, según las indicaciones que dió, dijo su nombre, raza y lugar de origen para luego levantarse y frotar su cabeza contra su palma. -Muchas gracias… -Dijo la elfa sonriente con los ojos llenos de lágrimas de felicidad y júbilo. Se secó rápidamente con la mirada sobre los cuerpos de los gordos comerciantes -Con que… Este es el mundo exterior, nunca pensé que fuera así.

-¿Que edad tienes? -Preguntó el lagarto.

-25 años, maestro. -Respondió sin vacilar. Recordó que tenía que estar en posición a la espera de órdenes así que rápidamente volvió a arrodillarse.

-Bien, sube con Luxs ayudala con las cosas. Si intentas huir ella colgara tu cabeza sobre un árbol y orinará sobre tu cuerpo. ¿Quedó claro?

-Sí, maestro. -Dijo la pequeña elfa asustada por la imagen que se generó en su cabeza.

-Bien, anda. -Zarifa se levantó rápidamente y justo cuando iba a subir la escalera, el lagarto le volvió a dirigir la palabra. -¿Hay alguien aquí que conozcas o que haya sido secuestrado contigo?

-No maestro. -Volteó para dar un vistazo rápido sin éxito. -Nadie.

-Bien, sube ya. -El lagarto se dio media vuelta para acercarse al formian y proceder al canto y seña que había indicado. -Trosk… Ya veo… Bueno, no todos tenemos suerte. -Susurró y se acercó a una celda donde había un grupo pequeño de elfos famélico y moribundos. Eran sirviente y familiares de Zarifa, solo que estaban ya de muriendo y la niña no supo que estaban ahí pues no pudo reconocerlos. -Que desperdicio… -Tomó a los que aún tenían posibilidades de vivir y los fulminó con un golpe en el cuello o quiebre de este. Murieron con una sonrisa en el rostro pues terminaron con su sufrimiento. El lagarto los arrojó a algunas de las bestias que estaban ahí, para evitar evidencias y que Zarifa sufriera algún trauma. Las bestias devoraron todo con hambre y éxtasis, comían carne real elfa como alimento luego de meses de inanición.

La pequeña elfa volvió rápidamente con cara sonrojada y asomó la cabeza detrás de la pared de las escaleras, mirando al lagarto. La demonio, cómplice de aquella jugarreta estaba utilizando a la niña para satisfacer su deseo de curiosidad, el control mental de las mentes débiles era ya costumbre para la piel azulada.

-¿Cual es su nombre, maestro? -Preguntó la pequeña elfa con voz tímida.

-Birághul Komadarus III, y no vuelvas a tratar de engañarme asquerosa perra. Se que estas atrás escuchando y usando a la niña. Anda a cumplir mis órdenes. -Respondió el lagarto sin siquiera voltear.


Última edición por Gula el Vie Ago 18, 2017 4:07 am, editado 2 veces


 Humano(color=#ff9900) - Pensamiento en cursiva

I will kill you so hard. You will die to death... ¡Invitado!

avatar
Gula

Mensajes : 167
Edad : 20
Link a Ficha y Cronología : Gula
Litterae Acetabula

Nivel : 1
Experiencia : 50 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Solo hay un modo de conocer el desierto...

Mensaje por Gula el Dom Ago 13, 2017 1:29 am

Noches de fiebre



-¡Maestro! -Gritó Zarifa al despertar de un sueño extraño, memorias de su pasado. Se sintió tranquila por un segundo recordando que solo era un sueño, se recogió el pelo de la cara hacia arriba, irguió su espalda la cual tronó como signo de incomodidad y dormir toda la noche en la silla. Miró a Pitch tirado en la cama aún sudando frío, con calambres y una respiración bastante sonora.

Zarifa se levantó, tomó un paño, buscó un balde con agua para comenzar a lavarle la cara, el cuello y el resto del cuerpo. Notaba cada vez que pasaba el pedazo de tela como su garganta y donde se supone que está su estómago, sus vísceras comenzaban a retorcerse y dejaban a ver extrañas protuberancias en su abdomen, como si sus tripas se estuvieran moviendo, cambiando de lugar o matándolo…

Quejidos, gritos de dolor, lágrimas, Pitch se sujetaba de los lados de la cama con fuerza y arqueaba su cuerpo como si el demonio mismo le sacara el alma. El dolor de su cuerpo era comparado con la fiebre ardiente que lo consumía, todo el tiempo tenía los ojos cerrados pero no dormía, no meditaba, luchaba contra sus demonios, luchaba contra la incertidumbre, luchaba para conseguir sus memorias  pues aún se negaba a perder a Lucia.

-Zarifa, ven a comer algo.
-Sonó la voz de Tulio dentro de la cabeza de la elfa. Esta asintió y aunque no quería dejar a Pitch solo en su actual estado, mucha diferencia no hacía quedándose. Dejó el paño sobre el borde del balde y dando una última mirada cerró la puerta y se dirigió al piso de abajo. Aún atravesando los pasillo y bajando las escaleras pudo escuchar los gritos de Pitch.




Una vez se fue la elfa, Pitch aún agonizando tomó aire y logró abrir los ojos. Su cara de agonía era terriblemente notable y el cansancio, el trasnocho se notaba en su grandes ojeras. Los retorcijones y movimientos de vísceras habían cesado pero su tormento aún era latente y más fuerte que antes.

-Ya basta Bhaks… Por favor…


-¿Y por qué debería hacerlo? Lo haré hasta que por fin me cedas tu cuerpo. Lo quiero todo, estoy harta de ser la boca callada que se tiene que conformar con las sobras de lo que eliges, estoy cansada de estar atada, sin tener el poder de decidir que hacer y que no.


-Por favor, ya suficiente haces con transformarte y hacer lo que quieras. ¿No has tenido suficiente con eso ya?


-No Pitch, no quiero ser la perra sometida. Quiero ser la que tome las riendas.


-Pero es que acabarías muerta de todas formas, sé que tus intenciones son masacrar, matar, torturar y sembrar la discordia. Pero en este mundo eso penado, eso es castigado. Tienes que entender que no puedes hacer todo lo que te dé la gana.


-¿Y eso quien lo decidirá? ¿Tú? Un idiota que no recuerda lo que pasó con su mujer y agoniza durante las noches mientras se fornica a una estúpida elfa con complejo de mujer. No me compares con ella Pitch, algo que sí he aprendido desde mi arribo a estas tierras es la paciencia, seré impulsiva pero gracias a tí, irónicamente, he aprendido que la venganza es un plato que se come frío, y esta es mi venganza por todo este tiempo de sometimiento.

-¿Y de que te sirve matarme? Tortúrame hasta morir si es necesario, pero no te daré nada. Solo eres una perra hambrienta…

-Jajajajajaja si yo soy una perra hambrienta, ¿Qué va a quedar de ti? Un pobre desgraciado sin memoria ni razones de vivir que se trató de quitar la vida, apenas la elfa sepa de eso te dejará idiota. -Bhaks movía sus intestinos y empujaba le resto de los órganos para causarle un dolor a Pitch semejante a que lo desvisceraran vivo, el hombre gritaba y agonizaba de dolor. -Solo tengo que hacer que te desmayes Pitch.


-Creo que es hora de terminar esto…
-Dijo una voz en la mente de Pitch, curiosamente una voz que Bhaks no alcanzaba ayudar. -Me costó mucho encontrarte aquí, pues toda tu mente estaba invadida por ese ser, me alegra que aún exista privacidad en tu mente.

-¿Quien eres? ¿En dónde estás? -Respondió Pitch en sus pensamientos pero esta vez sentía que la voz era familiar.

-Soy el corazón de las sombras. Soy la oscuridad de las mentes, oculto en el azabache de los ojos y uno que otro rincón de la mente. Soy un rey con un mismo rostro pero mil formas, pues mis dominios no son propios, soy un invasor silencioso. En la oscuridad me oculto, con las sombras hallo cobijo. Soy lo que está ausente por la noches y la característica principal del día.
-Una pausa, la voz dentro de Pitch se silenció por un momento y Bhaks pudo notar como el humano se encontraba distraído con otra cosa pero sin lograr saber con qué. -Escucha tu también, demonio. -Ahora la voz se proyectaba en todos los rincones de su mente. -Soy el Rey Sombra, maastar aadesh aap vaapas aane ke lie, apane mishan mein viphal raha hai.

-Nahin... Mujhe samajh nahin nahin... Main aur adhik samay kee jaroorat hai, main abhee bhee yah karane ke lie kareeb hoon. -Respondió la demonio con en su idioma habitual, pero el humano no comprendía qué decían.

-Maastar aap ke lie any yojana nahin hai. Jald hee aap vaapas piraamid ke aadhaar karane ke lie. -Indicaba la voz misteriosa. -Ailvain balidaan ho.

De un momento a otro la tortura creada por la demonio cesó, dejó de retorcer el interior del hombre y se quedó callada como si la hubieran sometido de forma abrupta. Pitch se levantó poco a poco y sintió mejoría, incluso como si Bhaks ya no estuviera ahí.

-Ahora te piensas callar, ¿Verdad? ¿Quién era esa persona? Por lo que veo lo conoces y esto de que todo el mundo y sus demonios entren en mi mente ya no me está gustando. -Bhaks se quedó en silencio. -¿Sabes que? A la mierda contigo, me iré a beber.

-Ella te ocasionará un dolor peor que el mío…
-Dijo la glotona antes de sumirse en silencio.

-Si aja, como digas. -Pitch se levantó de la cama con dificultad, el cansancio y tanto tiempo acostado entumeció sus varias partes de su cuerpo. Notó que había una taza en la mesa, se acercó a ver que tenía pero sólo encontró rastros de un té de hierbas al igual que un poco de cabello dorado sobre la silla frente a la cama. La escena, la posición de la silla frente a la cama le generó bastante nostalgia, el sentimiento de volver a ver una escenografía de una buena obra le puso los pelos de punta y su boca dibujó una sonrisa que hace años no mostraba.

Decidió bajar descalzo y con el pecho desnudo, solo tenia su pantalón. El calor del desierto había aumentado de forma considerable, anunciaba una época de sequía por lo que los pozos seguro estarían vigilados o racionados. Pero las tabernas no sufrirían de este problema, qué mejor forma de calmar la sed que con alcohol, un buen vaso de vino, licor de dátiles, Cocuy, Tek’hila y otros placeres adulterados, acompañantes para toda ocasión.




La elfa bajó la escalera, la taberna como siempre tranquila durante el día: Sillas vacía, velas consumiéndose, antorchas ardiendo y Tulio sentado sobre la barra con los ojos cerrados. 

-Ahí hay un poco de pan, fruta, carne para Pitch y un té de hierbas para ti.
-Tulio abrió un ojo, Zarifa agradeció y se sentó a pellizcar el pan, tomando trozos pequeños y mascando con desgano. -¿Cuántos días lleva así Pitch?

-3 días y 2 noches, y por como van la cosas no creo que mejore pronto. -Respondió la elfa al tragar para llevarse un dátil a la boca. 

-¿Y que tiene?
-Preguntó Tulio mirando a la elfa, esta vez con ambos ojos abiertos.

-No lo sé viejo… ¡Maldita sea! ¿Por qué me preguntas? No soy médica.
-Respondió con un tono de molestía y una notable irritación por el mal sueño.

-Hija mía… ¿Estás cansada?

-Si… Estoy cansada... -Respondió mientra las lágrimas empezaban a deslizarse por sus mejillas, mojando el pan. La joven elfa se llevó las manos a la cara y rompió en llanto. -Estoy cansada de esto… Siempre tiene problemas, siempre está con sus pesadillas, sus tormentos y lo peor es no me cuenta nada. -Levantó el rostro y mirando su reflejo en las botellas de la estantería, se empezó a cuestionar. -Le he dicho todo de mi, mis orígenes, que lo quiere, hemos tenido momentos malos si y nos conocimos de una manera un tanto extraña pero… No entiendo. ¿Qué estoy haciendo mal? ¿Acaso es que no sirvo como mujer? No entiendo una mierda de la vida adulta y ya me estoy hartando, lo quiero mucho, es un hombre maravilloso pero no tolero la incertidumbre de no saber nada acerca de él.


-¿Él no te ha contado nada?
-Preguntó Tulio un tanto sorprendido.

-No, ¿A ti sí? -Se asombró por un momento pero luego recordó que Tulio es un psionista excelente y que podía saber todo acerca de ti con solo mirarte. -Oh... Olvidalo… Pregunta estúpida la mía… -Hubo silencio un momento pero la elfa meditaba sobre cómo obtener información de Tulio, pero su orgullo le impedía hacerlo, quería que Pitch fuera sincero con ella, quería obtener ella misma la información. -Solo haré una pregunta ¿Tan mal está? -Mirando al pequeño hombre sentado sobre la barra.

Tulio hizo silencio por un momento antes de responder a Zarifa. -Pues sí, un poco… Pero eso te lo debería responder él. -Dijo mirando a un hombre que bajaba las escaleras. -¿O me equivoco Pitch? -Zarifa levantó la cara de sorpresa y dirigió la mirada en dirección a donde veía Tulio.


-Para nada Tulio.
-Dijo Pitch una vez bajadas las escaleras.

-¡PITCH! -Gritó la elfa que corrió en dirección al hombre para abrazarlo y comenzar a llorar de nuevo, aunque esta vez con la felicidad de verlo de pie. La elfa recostó su cabeza contra el pecho desnudo del hombre y pudo oír el rugido del demonio en su interior, ruido proveniente de entre sus huesos; dio un sobresalto y sintió una presión de preocupación en su pecho, subió la mirada hacia la de Pitch que la miraba con una expresión fría, llena de vació en sus ojos y con la cara demacrada, resultado de la tortura y el noctambulismo.

Él tomó ligeramente los brazos de la elfa y los apartó en símbolo de rechazo a la muestra de afecto. La angustia dominó a la joven que no sabía reaccionar ante aquella persona que creía conocer. Pitch se acercó a una silla frente a Tulio e inmediatamente Zarifa se sentó cerca de la barra mirándolo, el dueño de la taberna hizo levitar una botella y un tarro hacía el poseído que agradeció bajando la cabeza.  

-Bueno… No espero que me sigan teniendo la misma estima luego de contarles, pero les pido que confíen en mí, pues…
-Los ojos del poseído comenzaron volverse rojos y anunciaban un torrente lagrimal sin límites mientras que su voz se rompía y articulaba palabras sin sonido.

-A ver maldito sentimental… Deja por alguna vez en tu maldita vida de lamentarte como una perra recién parida. -Habló la demonio con voz gruesa, gutural y profunda; Tulio y Zarifa mostraron una expresión de sorpresa indisimulable cuando oyeron y vieron como la boca se movía y hablaba con una distinta voz. -¿Que? Si quieren les escupo un poco de esto en sus malditas y asquerosas caras, juro por el amo que podría comerlos solo dejando sus cabezas para usarlas como retretes y limpiarme el culo con sus lenguas. Mortales idiotas. -Pitch tapó su boca inmediatamente para evitar que la boca siguiera hablando.

-Es peor de lo que pensé… Menos mal todo está preparado… Mientras se cocina, sigue hablando Pitch o quien quiera que seas.


-Tulio lo siento… No lo controlo… Esta maldita perr-
Pitch es interrumpido súbitamente.

-Cuidado con lo que dices bastardo inepto. Te tuve con tortura varios días, unos más no son problema para mi.


El silencio mantuvo la taberna tensa durante unos segundos, el comentario había cortado el delicado telón que mostraba la verdadera identidad el poseído, mostraba lo que había dentro del escenario. Pitch, comenzó a contar la historia de su vida mirando a Zarifa de vez en cuando pues oía con mucha atención.

-//-




Altos y bajos, risas, nostalgia, lágrimas de dolor y una que otra mueca agridulce se dibujaban en el rostro del hombre y la elfa, Tulio era el único que se mantenía expectante y no abría los ojos ante ciertas cosas que decía Pitch, solo se mostraba atento cuando la demonio invadía a Pitch y comentaba -de forma grosera e incluso mórbida y repugnante- sobre lo que contaba Pitch. Al final de la historia la expresión de Zarifa fue como la de una madre que va curar las heridas de su hijo a pesar de decirle que no peleara, el poseído al terminar bajó la cabeza y apoyó los codos sobre las rodillas con las manos caídas.

-Y bueno, eso es todo lo que sé y recuerdo acerca de lo que soy ahora, pues me siento fracturado, fragmentado y desconocido…
-Zarifa se acercó a él y lo tomó del cuello con las manos para besarlo dulcemente en la mejilla, un beso suave, cálido cargado de comprensión, amor, ternura y acompañado de la siguientes palabras:

-Also zur hölle und zurück wie ein dämon, ich liebe immer noch. Meine Liebe. -Dijo la elfa suavemente luego del beso con una gran sonrisa en su rostro, Pitch se regocijó un poco y miró a la elfa un poco extrañado con respecto a la frase.

-Así vayas al infierno y vuelvas convertido en un demonio, te seguiré queriendo. Amor mio. Eso fue lo que dijo.
-Dijo Tulio sorpresivamente para la pareja que sonreía cariñosamente y se mimaba entre ellos. -Bueno Pitch, no tengo mucho que decir con respecto a tu vida, todos tienen secretos, demonios o sombras bastante particulares pero no significan que no puedan superarlas. Entiendo que no recuerdes a tu mujer y ahora encuentres el amor de nuevo con Zarifa pero… ¿Si pudieras saber qué pasó con Lucia, la volverías a buscar?

El desmemoriado volvió a bajar la cabeza soltó una pequeña risa mientras que Zarifa sentía que su pecho apretaba y presintiendo que la respuesta de Pitch la haría romper en llanto, se mordió los labios y sus ojos estaban listos para cualquier respuesta, ella sentía que era su momento para dejar todo atrás y empezar de nuevo, o terminar con aquella aventura para seguir con su vida como antes.

-Curiosa pregunta viejo, hace poco me la hice y la respuesta que encontré fue incluso más interesante de lo que pensaba. -Pitch subió la cabeza pero no para ver a Tulio, sino a la hermosa elfa que tenía a su lado. -No, no la buscaría. -Dijo, la elfa lloraba de alegría en silencio y sonreía ampliamente pues había sido correspondida. -Ella es mi pasado si, la mujer que más amé en ese momento y todavia la quiero pues fué mi primer amor… Pero no la buscaría, pues si cuando desperté ella ya no estaba conmigo y la casa se encontraba sola, vacía, sin rastros de ella… Lo único que me tortura es no poder recordar muy bien qué pasó con mi vida con ella, lo que hice, si alguna vez tuve hijos… Todas las preguntas, lo huecos y las dudas que quiero aclarar en mi mente pues me producen un tormento increíble y pienso lo peor. Si está bien, mal, perdida o sin memoria al igual que yo pues es algo que con lo que ella debe lidiar… Ahora tengo una nueva vida. -Puso su mano sobre la rodilla de la elfa y esta puso su mano sobre la de él. -Así que si solo pudiera recuperar mis memorias, estaría feliz. 

-¿Y no te quieres deshacer del demonio? -Preguntó Tulio.

-Pues no sería mal, aunque me ha salvado de varias en todos estos años, así que me da un poco igual. Aunque a veces tenga que aguantarme ciertos antojos, se que esta glotona y yo podemos coexistir.

-Siempre y cuando no te pongas con estupideces…
-Respondió la demonio. Zarifa, Pitch y Bhaks comenzaron a conversar amena y sarcásticamente.

Tras bambalinas de aquella escena, justo debajo de aquellos artistas que ensayaban un guión mientras Pitch contaba su historia, el director de escena preparaba todo un ritual en el sótano de la taberna. Ningún aviso de cacería llegaría ese día, solo había una persona, velas, oscuridad y aquello que parecía ser una escritura blanca en el suelo con huesos de quien sabe que pobre sin suerte, o algún borrego ofrecido como tributo a un desconocido dios pagano y profano. Solo era una mujer preparando el acto final de esta historia.

-Pitch. Es hora de que tu y el demonio se separen.
-Dijo Tulio repentinamente

-¿Como sabes que es la hora viejo? ¿Por el calor será? -Dijo Pitch y riendo pero al ver que Tulio lo miraba con una expresión llena de seriedad supo que no era una broma. -¿Hablas en serio? Te tomaría la palabra, pero no creo que Bhaks se quiera ir tampoco.

-En realidad ella está lista para irse.
-Dijo una cuarta voz femenina, era la misma voz que ha hablado en la mente de Pitch en dos ocasiones. Esa voz provenía de las escaleras del sótano y subía pues sus paso eran ascendentes y vio una oscura figura salir de la trampilla a un lado de la barra. 

-Es hora de que el demonio salga, Pitch.



 Humano(color=#ff9900) - Pensamiento en cursiva

I will kill you so hard. You will die to death... ¡Invitado!

avatar
Gula

Mensajes : 167
Edad : 20
Link a Ficha y Cronología : Gula
Litterae Acetabula

Nivel : 1
Experiencia : 50 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Solo hay un modo de conocer el desierto...

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.