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Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth
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Hijra de Marius

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Hijra de Marius

Mensaje por Marius o Malley el Dom Ene 29, 2017 7:36 am

Marius tiró de las riendas y el cansado corcel se detuvo. El animal quedó patiabierto y con la cabeza colgando, como si le hubiera pesado demasiado el arnés bruñido guarnecido con cuero pardo. Marius sacó una bota del estribo de plata y se bajó del caballo. Luego ató las riendas a la rama de un arbusto y miró a su alrededor.

Lo que vio no le resultó agradable. Unos árboles altísimos se encontraban sobre la laguna en la que Diavole acababa de beber. Unos sombríos matorrales limitaban la visión entre las sombras que proyectaban las densas ramas.

Después de dejar atado el caballo, avanzó hacia el este, echando de vez en cuando una mirada hacia atrás, en dirección a la laguna, con el fin de fijar su camino en la mente. El silencio del Valle le inquietaba. No se oía cantar ningún pájaro ni se escuchaba crujido de ramas que indicasen la presencia de otros animales. Había viajado durante leguas y leguas por tierras de una quietud sombría, interrumpida tan sólo por los sonidos producidos por su caballo.

El camino había sido largo y cansado, apenas había alcanzado a ver algunas criaturas raras,  ¿Esto era donde lo habían exiliado? Comenzaba a dudar de que hubiese vida en aquel lugar, no había sabido de ninguna ciudad, de ningún pueblo, de... nada. Recordaba aquella fatídica mañana en la que había sido traicionado por aquellos cinco sábelo todos, chasqueaba los dientes y maldecía al pensar que ahora era víctima de otra trampa similar, ¿Acaso habría sido exiliado a la nada?

Supuso que era necesario que preparar una fogata antes de dormir. Aunque desde que había llegado a ese mundo su dormir era menos y no se veía afectado, sin embargo su caballo necesitaba su respectivo descanso.

Acampó pues en aquellas regiones, hasta ahora desconocidas para el aquel entonces errante y vagabundo Marius. Consiguió  como pudo algunos troncos de buen tamaño y comenzó a hacerlos arder.

*****

Dos semanas después había asesinado a una especie de cervatillo, dudó en el momento de probar el primer bocado pero luego se dio cuenta que la carne era comestible, entonces secó al sol grandes pedazos de carne por cinco días, de tal manera que ahora cargaba con carne seca que le duraría varios días sin ningún problema.

Miraba la luna con sus ojos impregnados en odio, sabía que nada ganaría desesperandose, pero era tanta su frustración que sus puños se encrisparon y pronto sus dedos se tornaron blancos. No debía perder la compostura, sabía que la perseverancia precedía a cualquier gran logro, es solo que... aquel andar ciego y sordo por caminos que no conocía, era una prueba que templaba su espíritu y reafirmará su carácter, sin embargo era una prueba cruda y desesperante.

- Malditos magos...- Murmuraba...

*************

Una semana  después, los peñones se elevaban directamente desde el desfiladero. Se componían elevadas murallas de piedra que se curvaban a lo lejos, al este y al oeste, por encima de un océano ondulante  de árboles.

Aquel océano boscoso lo desafiaba,  pareciese un obstáculo insuperable, Marius no estaba familiarizado con  escalar peñascos inaccesibles. Pero aun mantenía  agilidad y fuerza.  Sus trabajados músculos, la vista aguzada y los pies firmes le resultaban de gran utilidad allí, pues aquel duro peñón ponía a prueba el coraje del mejor escalador.

Setenta metros más abajo se hallaba el valle, Según sus cálculos, le faltaba una distancia similar o quizás menor para llegar a la cúspide, que se recortaba contra el cielo de la noche.

Actuaba como empujado por  la prisa o quizás la necesidad, a pesar de lo cual se veía obligado a escalar muy lentamente, agarrándose con todas sus fuerzas a los salientes pétreos. Sus dedos encontraban huecos y prominencias, pero en otras ocasiones se sostenía prácticamente con las uñas. No obstante, seguía ascendiendo; Gateaba, arañaba, sudaba a cada movimiento.

Se detenía por periodos largos para dar un descanso a sus doloridos huesos y músculos y para secarse el sudor de la frente. Era entonces cuando su mirada recorría la espesura para ver si se divisaba algún rastro de seres humanos.

Estaba bastante desesperado, al parecer lo habían exiliado hacia la nada. Estaba empezando a sospechar que viviría como un ermitaño por el reto de sus días.

Ahora la cumbre no se hallaba tan lejos, y vio por encima de su cabeza una hendedura en la uniforme peña. Poco después había alcanzado la hendidura. Desde aquella altura a lo lejos se podía a admirar aquel fenómeno topográfico, y en horizonte por fin diviso  una población en la lejanía. Campos de sembradíos de vegetales y arroz y unas luces en un asentamiento humano amurallado  hecho de casas de  adoquín y barro, se sintió aliviado al hallar un poco de civilización, aunque fuera de forma  austera.

Más allá había otra ciudadela rocosa ligeramente mayor, exploraría ambas pero primero llegaría a la más cercana. Tenía que averiguar dónde diablos estaba.

***********
Había dejado a Diavole pastando en las afueras para introducirse en la ciudad de Shadig, se había encontrado una parte de la muralla con lo que parecía daños por el fuego, Marius supuso que el arma favorita de los atacantes eran flechas incendiarias creadas a partir de un árbol sumamente inflamable de la zona. La empalizada en esa zona estaba convertida en poco más que una sucesión de maderos quebrados y desencajados.

Los moradores no la habían reparado todavía, el poco interés del por la manutención no era algo con lo que Marius contara, era uno de esos regalos que el destino le daba y no debía desaprovecharlo.

Con atentos ojos, escudriñó los cielos, desde donde la luna llena moteaba las casas de barro. Una nube estaba ocultando la luna; a guisa de un galeón  surcando los cielos, por obra del viento, Aquello no bastaba para los propósitos de Marius. Sólo mitigaría la luz de la luna durante la mitad del tiempo que necesitaba para atravesar. Observó con satisfacción que una segunda nube, mucho más grande, avanzaba por la estela de la primera.

Cuando la luna se hubo velado el rostro con la nube más henchida, Marius entro por un punto ciego  aumentado por la falta de personal, estaba dentro de la ciudadela… Corrió entre las sombras refugiándose en el primer granero que hallo, Ahí pasaría todo el día hasta la próxima la noche. Necesitaba vigilar a los pobladores averiguar sus costumbres, su dialecto o idioma, y sobre todo si eran amigables u hostiles.

Desde la rejilla del granero alcanzo a ver algunas criaturas extrañas, Todavía no fue tiempo ode ver criaturas de tal envergadura como diviums o ninfas pero si alcanzo a ver elfos y enanosquesi bien no eran tan raros comparados con, si resultaban bastante extraños  Marius enarco la ceja ¿Qué clase de lugar era aquel?

Mas su cuerpo no estuvo de acuerdo con su intención de permanecer en duermevela, no hubo de recordar cuando se quedé dormido pero aquella fue una noche placida  hastaque una voz en idioma común, una luz le lastimo los ojos

-¿Quien anda allí?-

La cabeza de Marius todavía no aterrizaba sobre sus hombros, es por eso que tardó en reaccionar. Lo siguiente que recordó es que otra voz le llamaba y fue ahí cuando reacciono

Comida, sí..
— Fue lo primero que pronuncio al reincorporarse levemente y dejara que lo vieran.  Marius examino a su interlocutor, un hombretón que tenía los brazos y piernas tan peludos como antaño pudiera haber tenido la cabeza bajo el jubón de cuero — Lamento la intromisión, pero necesitaba un lugar donde dormir. No tendrán problema alguno, tiene mi palabra. Agradecería un poco de comida, y agradecería más todavía, algunas respuestas, pues tengo varias preguntas…



***************

Al salir de ahí Marius alcanzo a ver criaturas un poco más extrañas que las de la noche anterior. Había todo tipo de criaturas bizarras aunque antropomórficas conviviendo con seres de apariencia más humanoide, como era el caso del granjero y de la niña, quien para sorpresa de Marius no parecía inmutarse por la presencia de aquellos extraños seres. Marius trato de disimular su sorpresa, hasta que llegaron a un gran cubículo con dos toscas camas en un rincón, bien iluminado por las antorchas que ardían en los candelabros de pared. Marius supuso que aquel señor  era un padre soltero viudo quizás, y a juzgar por la forma tan dócil con la que había aceptado la presencia de un extraño en su granero, era un hombre de paz, Marius juzgo que podía confiar en aquel hombre para hacerle ciertas específicas preguntas sin rebelar demasiado de si mismo.

Al otro extremo había unas escaleras por las que subieron, y, sobre una mesa hecha con maderas mal aserradas, cerca de la escalera, estaba una humilde cocina. Aquella sin duda alguna sería una noche reveladora para Marius


Spoiler:
Listo, espero este bien Rolling Eyes
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Re: Hijra de Marius

Mensaje por Talian el Dom Ene 29, 2017 2:00 pm

Una interesante redacción, buen manejo del ambiente y las descripciones. Le aceptare la Hijra agregándole las siguientes observaciones; En primer lugar me hubiese gustado ver un poco mas sobre lo que siente y piensa su personaje al encontrarse en un mundo completamente desconocido. Saber sobre sus inquietudes y esas primeras preguntas que le ha hecho a esa familia. Ademas de leer su interacción con los mismos. En segundo lugar, le invito a leer detenidamente el lore de nuestro hermoso foro pues para evitar ciertas incongruencias. En Noreth gozamos de la bendición de tres lunas, no una... Eso en particular, también esta el hecho de que Shading posee muros enormes de piedra muy resistentes a los ataques enemigos. Tómese su tiempo para leer bien nuestro precioso lore pues no tiene perdida alguna. Sin mas que decir, bienvenido. 
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