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Mentiras

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Mentiras

Mensaje por Kaila el Dom Abr 30, 2017 12:56 am

¿En qué momento de mi vida se me ocurrió atravesar los bosques de Physis de camino a Phonterek?

- Te lo dije.- me dice Kabus con rintintín en la voz.
- Cállate.
Lo siguiente que escucho es una risa dentro de mi cabeza.
- Te odio
- Me adoras
Casi puedo verlo sonreír. Como lo odiaba. Maldito pelirrojo arrogante…
- Puedo “oírte”, ¿recuerdas?
- Se acabó.- digo parándome en seco y golpeando el suelo con mi pie.- En cuanto caiga la noche sabré guiarme, mientras tanto cazaré. ¿Dejaras de darme la lata si cazo?
- Pequeña…, te asusta moverte a oscuras sola…
- Pero no estoy sola.- le interrumpo enfadada
- Lo estarás si me vuelves a interrumpir.- me contesta con brusquedad.- Por donde iba… Ah, sí, estarás sola y agotada tras todo un día de caminata y.. no sería la primera vez hoy que intentas cazar sin éxito. Admítelo, hoy no es tu día.- concluye con una sonrisa.
- Voy a cazar.- le digo mientras saco mi cantimplora con agua.- y lo haré rápido, comeré y descansaré, y cuando caiga la noche me acompañarás mientras salimos del maldito bosque, ¿de acuerdo?

Se ríe antes de contestarme.

- De acuerdo.

Horas. Llevaba horas montando trampas y corriendo detrás de liebres que se me escapaban. ¿Pero qué narices me pasaba hoy? ¿Por qué no me salía nada a derechas hoy? Tan solo faltaba que un ejército de orcos apestosos apareciera y se pusieran a perseguirme.

- Te dije que no lo conseguirías.
- ¿Y por qué no sales y lo haces tú?
- Porque eso sería facilitarte las cosas, querida.

Ahogo un grito frustrado antes de tirarme al suelo con las manos en la cabeza.

- Toca.- me exige riendo.
- ¿Ahora?

Lo veo asentir con la cabeza.
Con un suspiro saco mi flauta y empiezo a tocar. Improviso algo, como la mayoría de las veces, pero lo cierto es que me ayuda a despejarme. Para cuando acabo tanto Kabus como yo estamos mucho más tranquilos.
Miro al cielo. Aún quedan varias horas de luz, por suerte para mí. Con un suspiro, miro a mi alrededor y ahogo un grito de felicidad cuando veo un arbusto con moras. Casi no me lo podía creer.

- ¿Sabes qué es lo mejor? Ese arbusto ha estado ahí todo el rato.
- Maldito culo de rata apestoso…

Decido ignorar su risa constante y me pongo a recolectar moras. La tarea no me toma más que un par de minutos y, cuando acabo, me siento más feliz de lo que recuerdo haber estado nunca y empiezo a comer.

- No tienes recuerdos, cabeza de chorlito
- ¿Y eso es gracias a…?
- Sigues con hambre, ¿verdad?.- me pregunta justo cuando me acabo las moras de zarza.
- Sí..
Me levanto y busco más arbustos que puedan tener frutos. A los pocos minutos encuentro unas bayas de aspecto jugoso.

- ¿Te vas a comer eso?
- Pues claro
- Ni siquiera sabes si son comestibles
- Algo con este aspecto tiene que ser comestible…- digo mientras me llevo una de esas bayas a la boca.

Efectivamente no me equivoqué. Estaban deliciosas, pero Kabus tampoco se equivocó. Apenas terminé de comerme la segunda baya caí inconsciente al suelo.

- Idiota…

Lo primero que percibo al abrir los ojos es el terrible dolor de cabeza que tengo, lo segundo es la voz de Kabus pidiéndome que me levante. Aún conservo mis recuerdos. Algo no anda bien.

Me levanto sobresaltada y me doy de frente con una pixie pequeña que Revolotea cerca de mi cara.

- Por fin despiertas.- dice sonriéndome.- Menos mal que te encontré, a saber que te habría pasado si no lo hago…
- No le habría pasado nada, zurullo volador.
- Cállate.- me muerdo el labio al ver la expresión de la pixie.- Lo siento, yo.. eso no te lo decía a ti. Estoy algo confusa, ¿qué es lo que ha pasado?
- Te comiste esas bayas.- señala con su diminuta mano el arbusto donde estaban aquellas jugosas bayas.- Son un somnífero muy potente, no habrías despertado hasta dentro de tres o cuatro…días, sí eso es, días. Así que no tuve más remedio que ayudarte o habrías muerto con total seguridad.
- Yo te habría protegido
- Vaya… No sé cómo agradecértelo
- ¿Qué tal si me dices tu nombre?.- me responde con una bonita sonrisa.
- Me llamo Kaila
- Oh, que nombre tan bonito, casi tan bonito como tu música. Yo soy Lily.- mientras habla no para de revolotear de un lado a otro.- ¿Por qué tienes tantos dibujos sobre tu piel? ¿Te los has dibujado tú?

Sin poderlo evitar, me río. No sabía muy bien por qué, no me gusta relacionarme, pero la simpatía y alegría de este pequeño ser era muy contagiosa.

- Invoco cosas, y lo hago a través de mis tatuajes. Y gracias por lo de la música…- digo poniéndome un poco roja.
- Por favor, que alguien me mate.
- ¿Qué te parece si, a modo de agradecimiento, toco algo exclusivamente para ti?.- creo que escuché los dientes de Kabus rechinar.
- No hasta que hayas comido en condiciones.- Me responde Lily con simpatía.

Lily y yo nos marchamos a recolectar. Cogimos un montón de bayas, moras y frutos, nada de animales, pero me servía. Además, me enseñó a diferenciar los frutos venenosos de los que no lo eran y, por si eso fuera poco, me dio unas horas de compañía inigualable. Como me apenaba tener que olvidar todo esto…

- Y tanto que lo olvidarás.

Volvimos al campamento y encendí una hoguera. Comimos juntas y charlamos. Por último, y justo antes de irnos a dormir, toqué la flauta. Lo hice hasta que ella cayó dormida cerca de mí.

Todo estaba a oscuras, salvo por la luz de la hoguera y la de las tres lunas que iluminaban el claro en el que estábamos. Aun así, no podía evitar ponerme nerviosa y pensar en aquella historia.

- Kabus.- susurro
No hay respuesta.
- Kabus, por favor.
No hay respuesta.
- Kabus, tengo miedo.
No hay respuesta.
Asustada, me siento aún más cerca de la hoguera y me concentro en mirarla. Y eso es lo que hago hasta que el sueño me puede y caigo dormida.


Me despierto con los primeros rayos del sol. He dormido mal. Pesadillas, o eso creo, todo está borroso.
Me levanto y, al hacerlo, veo a una pequeña pixie durmiendo cerca de mí.

- Kabus.
- Buenos días, pequeña.
- Kabus, ¿quién es esa?
- No me lo puedo creer… ¿Aún sigue aquí?
- Kabus…
- Esa pixie, ayer se pasó el día mintiéndote. Te perdió en el bosque. Te advertí de que no le hicieras caso, pero tu confiaste en ella, aún me pregunto por qué. Además, por si eso no fuera poco, trato de matarte usando unas bayas somníferas muy potentes.

Asustada, me levanto y empiezo a recoger mis cosas. Lo mejor será que me largue antes de que se despierte.

- Maldito seas Kabus, ¿por qué no estabas aquí conmigo?
- Oh, buenos días Kaila.

Me quedo paralizada al escuchar lo que creo que es la voz de la pixie. Me giro hacia ella y la veo revoloteando cerca de mi cara.

- Aléjate de mí.
- Ataca Kaila, no le des oportunidad.

Saco mis sais y retrocedo un par de pasos.

- ¿Kaila? ¿Qué ocurre?
- Intentaste matarme.

Mantengo mi voz fría y distante. Si se me acerca, la mato.

- Estás confundida. Ayer te ayudé. Te envenenaste.
- ¡Tú lo hiciste!
- ¿Qué? ¡No!

Enfadada, le trasmito todo lo que me ha contado Kabus minutos antes. Entonces empieza una discusión. La pixie me niega todo lo que le he contado, me cuenta otra historia completamente distinta. Kabus repite su historia. Está enfadado, quiere matarla. No se callan. No dejan de gritar.

- ¡Parad!.- grito llevándome las manos a la cabeza y tapándome los oídos.

La pixie me mira perpleja. No comprende nada. La verdad es que yo tampoco.
Sin pensármelo dos veces, corto la palma de mi mano con el sai y la llevo al círculo de mi pecho. Segundos después, un fogonazo de luz blanca lo inunda todo por un momento. Kabus aparece a mi derecha. Está serio, mira con odio a la pixie.

- Con que este es el que te ha metido todas esas mentiras en la cabeza.- dice la pixie nada más ver a Kabus. Creo que esta enfadada.
- Cállate y vete a tu árbol a fornicar con ardillas
- ¡Kabus!
En ese momento, él va hacia ella, a grandes zancadas y con la mirada llena de odio. Lo agarro del brazo deteniéndolo.
- Kabus, para.

Él tira de mí, forcejeamos. La pixie nos mira con curiosidad.

- Si tan peligrosa es, ¿por qué no la mataste antes? ¿Por qué no te quedaste conmigo anoche? ¿Por qué no estabas aquí esta mañana?
- No soy peligrosa, yo solo intentaba ayudar… Ayer lo pasamos tan bien juntas… y eso que no soy muy fan de los humanos… ¿Es que no recuerdas nada de lo que pasó ayer?
- Te voy a aplastar maldito mosquito

Suelto a Kabus y niego con la cabeza. Yo nunca recuerdo nada.

- Me has mentido.

Kabus se detiene, olvida a la pixie y se dirige hacia mí.

- No.
- Sí, lo has hecho.
- Vale, ¿y qué si lo he hecho? Yo te habría protegido si tu vida hubiese corrido peligro.

Aparto la mirada de los ojos de Kabus y busco a la pequeña pixie. La miro con tristeza.

- Siento no recordar nada de ayer, pero te creo.
- No importa, creo que ya entiendo lo que está pasando. Si…
- Será mejor que te vayas.

La pixie me mira con tristeza y asiente.

- De acuerdo, pero deja que te indique por dónde ir a Phonterek. Ayer parecías…parecíais perdidos.

Asiento y, con breves indicaciones, me indica qué camino seguir para salir del bosque y llegar a mi destino.

- Por cierto, me llamo Lily.

Le sonrío y veo cómo se marcha. Cuando desaparece de mi vista me giro y sigo el camino indicado.

- Espera Kaila.

Kabus me alcanza y me agarra del brazo, deteniéndome y obligándome a girar para mirarle.

- ¿Cuántas veces me has mentido?
- ¿Es que eso importa?
- Ojala pudiera odiarte.- lo miro enfadada, cargando de odio todas y cada una de las palabras que digo.- Ojala pudiera odiarte, pero no. Eso no pasará. ¿Sabes por qué? Porque lo olvidaré todo. Así que estate tranquilo, volverás a ser mi salvador.
- Kaila…
- Ojalá Kaila no hubiera cerrado ningún trato aquella noche.

Me he pasado, lo sé. Pero me da igual, mañana no recordaré nada.
Seguí mi camino, sin preocuparme de si Kabus me seguía o no, aunque obviamente yo sabía que lo hacía, siempre lo hacía.
No volvimos a intercambiar palabra, no hasta el día siguiente.


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Re: Mentiras

Mensaje por Señorita X el Dom Abr 30, 2017 12:39 pm

El hijra muy bien ejecutado. Por lo que veo este hijra puede determinar un poco el cómo se relacionará con Kabus de ahora en adelante. Ha sido muy entretenido de leer. Bienvenida al foro
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Re: Mentiras

Mensaje por Kaila el Dom Abr 30, 2017 3:54 pm

Muchas gracias c':


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Re: Mentiras

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